Introducción:
Existen una infinidad de mitos y leyendas con respecto al tema. Unos dicen
que las brujas son “espíritus malignos”, otros dicen que son identificadas, y lo han
sido tradicionalmente, como simples y pobres viejas del pueblo, encorvadas, feas,
vestidas siempre de negro y con el pelo blanco, y claro, la escoba no puede faltar…
Las visiones sobre las brujas cambian según el lugar donde se cuentan, pero fuera
de lo sobrenatural y lo místico, también existe una REALIDAD universal sobre su
origen, los acontecimientos verídicos, etc.
El estudio acerca de este tema es importante como punto de partida ya que
resulta revelador para explorar aquella complejidad de las relaciones entre
las ocultas facetas culturales. En la medida que el hombre necesita
respuestas ante las manifestaciones del entorno, cuyo origen desconoce, le
ha sido necesario atribuirlas a algo o a alguien: la magia y las brujas en éste
caso.
1. ¿Cuál es la REALIDAD de las brujas?
1.1. Antecedentes de las brujas
Primeramente, el origen del término ‘bruja’ etimológicamente, quiere decir
‘mujer sabia’. Las mujeres que inicialmente fueron descritas como brujas
tenían una connotación positiva, eran consideradas curanderas o
conocedoras de la naturaleza. A medida que va avanzando la Edad Media, sin
embargo, es cuando se empieza a demonizar a las brujas, y es apenas en el
siglo XVI, con la reforma protestante y el Malleus Maleficarum, un áspero y
cruel tratado que explica cómo identificar y perseguir a una bruja, cuando se
llega a una persecución mucho más feroz: sin poder confirmar cifras exactas,
se conoce que más de 50 000 personas fueron ajusticiadas por brujería en
Europa. Debido a que La brujería y la hechicería serían diferenciadas por la
presencia del diablo a través de un pacto como recurso de mediación, en el
primer caso, y la ausencia de dicho pacto en el segundo.
La brujería hacía referencia a la magia negra con maleficios para producir
daños, enfermedades, pobreza o cualquier otro infortunio. Las brujas
establecían un pacto con el diablo y le rendían culto. Sus cuatro actos o
aspectos fundamentales eran:
1o) El pacto con el diablo: El pacto con el diablo es un contrato legal según el
cual el diablo proporcionaba salud u otro forma de poder terrenal a cambio
de servicios y la potestad sobre el alma después de la muerte. Los magos
eran unos herejes, ya que negaban a Dios, y unos apostatas, porque
renunciaban a su fe cristiana cuando accedía a adorar o servir al diablo.
2o) El aquelarre: Se trata de la convicción de que las brujas que habían
pactado con el diablo le rendían culto colectivo y participaban en varios ritos
blasfemos, inmorales y obscenos. Los aquelarres son parodias de la misa
católica y con múltiples aspectos sexuales y/o eróticos.
3o) Los vuelos: Se creía que tenían la capacidad de volar para acudir a los
aquelarres. Su medio de transporte era la escoba. También se informó que
utilizaban ungüentos para ¨volar¨.
4o) La metamorfosis: Cambios de forma de las brujas.
Por otro lado, las brujas también eran parteras, alquimistas, perfumistas,
nodrizas o cocineras que tenían conocimiento en campos como la anatomía,
la botánica, la sexualidad, el amor o la reproducción, y que prestaban un
importante servicio a la comunidad. Conocían mucho de plantas, animales y
minerales, y creaban recetas para curar, lo cual fue interpretado por los
grupos dominantes del medievo como un poder del Diablo. Pero entonces,
Por ese motivo fueron juzgadas, perseguidas y condenadas a muerte?
–Sí, pero también porque las elites eclesiásticas, políticas y económicas, que
se consolidaban en aquellos tiempos, comenzaron a desarrollar un modelo
social muy masculino y consideraban que el saber que las mujeres tenían,
especialmente en sexualidad y reproducción, representaba una amenaza. Las
brujas comenzaron a almacenar conocimiento muy importante sobre el
control de la reproducción y sabían preparar diversos abortivos. Este
conocimiento implicaba la posibilidad de ejercer una sexualidad más libre, lo
cual ponía en riesgo la hegemonía masculina y, por ello, los hombres
expropiaron su conocimiento y las aniquilaron en las hogueras. Asimismo, la
mayoría de estas mujeres vivían solas, en casas en el bosque,
independientes, generaban sus propios ingresos y esto provocaba mucha
desconfianza.
1.2. Investigaciones
Los experimentos realizados en el siglo XX con ingredientes enumerados en
las recetas para estos ungüentos han demostrado que contenían andropinas
y otros tóxicos que, en contacto con la piel, producen gran euforia, fantasías
y sueños vividos. La hechicería utilizaba materiales empíricos y la brujería se
valía de la imaginación y sugestión, en muchos casos a través de hierbas,
ungüentos o alucinógenos.
Las metamorfosis animales, los vuelos, las apariciones del demonio eran
efectos de la malnutrición o del consumo de sustancias alucinógenas
contenidas en pociones vegetales y ungüento. Antes que el cannabis las
plantas favoritas de las brujas eran las que contenían potentes alcaloides
psicoactivos (como la cicuta, el acónito, la belladona o el beleño). Estas
sustancias, la mayoría mortales si son ingeridas, eran maceradas y
convertidas en ungüentos, que filtradas por la piel o a través de algún orificio
corporal y de este modo los alcaloides provocan desenfrenadas alucinaciones
y estados de trance. (Plant, 2001: 121).
A sabiendas de que éstas prácticas eran mal vistas Los casos de brujería y
hechicería eran también de la competencia de la Inquisición, así como otros
que, en realidad, no pertenecían al dominio de la fe, sino al de las
costumbres: bigamia, blasfemia, confesores solicitantes, posesión de libros
prohibidos, etc.. La Brujería, se incluía como herejía, de la que no hay
muertes continuas en los archivos. La Santa Inquisición era un tribunal
religioso creado a instancias de los Reyes Católicos para investigar y castigar
los delitos contra la fe. Los motivos que impulsaron a los Reyes Católicos a
establecer la Inquisición dimanaron, sobre todo, del problema de los falsos
conversos judíos (judaizantes). "La Inquisición decidió juzgarlas por brujería
[antes que por los delitos correspondientes] y simplemente pudo
desterrarlas del obispado de Cuenca. Eran criminales reales que fueron
puestas en libertad porque el juicio por brujería las había absuelto, sin
embargo, personas inocentes que afirmaban ser videntes y que poco tenían
de criminales, sí podían llegar a pagar con sus vidas tras pasar por el juicio
pertinente"
Conclusión:
Éste tema es un claro ejemplo de que toda concepción humana posee una
base en la realidad y deriva de una intuición, o de las conclusiones correctas
o erróneas basadas en las creencias y hechos de la sociedad.
En la mayoría de las culturas la magia es un punto de unión donde la religión
converge con la ciencia teniendo múltiples puntos de contacto. Además es un
área donde las creencias populares se mezclan con las de las clases educadas
o eruditas, a su vez representa una intersección donde las convenciones de la
ficción se encuentran con las realidades de la vida diaria.
Referencias:
1. BLANCO, F. (1985). Prácticas y creencias supersticiosas en la provincia de
Salamanca, Diputación de Salamanca, Salamanca.
2. María Verónica, S. (2007) Antigüedad y Edad Media: ¿Magia, brujería o religión?.
Facultad de Artes Universidad de Chile.
3. HERNÁNDEZ, J. M. (1953). “Sobre brujas”. Hoja folklórica. (edición facsímil de
Ángel Carril, 1995). pp, 381
4. Isidro Marín, G.La brujería medieval. Libro de Historia. Pp. 5.
5. LAURA SPIRIDON. (2022). Celebraciones de Halloween en la oscuridad. Artículo de
National Geographic.
6. Montaner, Alberto y Lara, Eva (2014), «Magia, hechicería, brujería: deslinde de
conceptos», en Señales, portentos y demonios: La magia en la literatura y la
cultura españolas del Renacimiento, Eva Lara y Alberto Montaner, eds., Salamanca,
Semyr, pp. 33-184.