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Zarit

Este artículo presenta evidencia de validez de la Escala de Sobrecarga del Cuidador de Zarit para su uso en cuidadores familiares de pacientes con demencia en Argentina. Se analizaron dos muestras independientes para estudiar las propiedades psicométricas de la escala. Los resultados mostraron que la escala, compuesta por 17 ítems, puede evaluar válida y confiablemente el sentimiento de sobrecarga del cuidador de forma unidimensional. La versión argentina de la escala demostró tener características psicométric
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Este artículo presenta evidencia de validez de la Escala de Sobrecarga del Cuidador de Zarit para su uso en cuidadores familiares de pacientes con demencia en Argentina. Se analizaron dos muestras independientes para estudiar las propiedades psicométricas de la escala. Los resultados mostraron que la escala, compuesta por 17 ítems, puede evaluar válida y confiablemente el sentimiento de sobrecarga del cuidador de forma unidimensional. La versión argentina de la escala demostró tener características psicométric
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n e u r o l a r g .

2 0 2 0;1 2(1):27–35

Neurología Argentina
www.elsevier.es/neurolarg

Artículo original

Escala de sobrecarga del cuidador de Zarit: análisis


de sus propiedades psicométricas en cuidadores
familiares residentes en Buenos Aires, Argentina

María Florencia Tartaglini a,∗ , Carolina Feldberg a , Paula Daniela Hermida b ,


Silvina Lidia Heisecke c , Carol Dillon d , Silvia Deborah Ofman b , Macarena Liliana Nuñez e
y Verónica Somale f
a Dra. de la Facultad de Medicina, Área de Humanidades Médicas. Investigadora Adjunta del Consejo Nacional de Investigaciones
Científicas y Técnicas en el Instituto de Neurociencias Buenos Aires, INEBA-CONICET, Buenos Aires, Argentina
b Dra. de la Facultad de Medicina, Área de Humanidades Médicas. Investigadora Asistente del Consejo Nacional de Investigaciones

Científicas y Técnicas en el Instituto de Investigaciones Cardiológicas, Laboratorio de Psicología Social y Salud, ININCA-UBA-CONICET,
Buenos Aires, Argentina
c Médica Veterinaria de la Facultad de Ciencias Veterinarias, UBA. Profesional Principal de la Carrera de Apoyo a la Investigación del

Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas en el Centro de Educación Médica e Investigaciones Clínicas Norberto Quirno,
CEMIC-CONICET, Buenos Aires, Argentina
d Dra. de la Facultad de Medicina, Área de Salud Mental, UBA. Investigadora Adjunta del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas

y Técnicas en la Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Palermo, UP-CONICET, Buenos Aires, Argentina
e Licenciada en Psicología de la Universidad Abierta Interamericana. Pasante de la Fundación del Instituto de Neurociencias Buenos

Aires, INEBA, Buenos Aires, Argentina


f Médica Especialista en Neurología, Universidad Nacional de Córdoba. Jefa del Servicio de Neurología Cognitiva del Instituto de

Neurociencias Buenos Aires, INEBA, Buenos Aires, Argentina

información del artículo r e s u m e n

Historia del artículo: Introducción: El aumento de la población de adultos mayores y de los índices de prevalencia
Recibido el 5 de junio de 2019 de enfermedades neurodegenerativas conlleva el incremento de cuidadores familiares que
Aceptado el 13 de noviembre deben supervisar a los enfermos o cuidarlos de forma permanente. En la literatura cientí-
de 2019 fica se califica a los cuidadores familiares como «segundas víctimas» o «pacientes ocultos»
On-line el 7 de enero de 2020 debido a las repercusiones desfavorables que padecen en su salud como consecuencia de
las tareas de cuidado que realizan. La Escala de sobrecarga del cuidador de Zarit evalúa la
Palabras clave: presencia y los niveles del sentimiento de sobrecarga.
Argentina Objetivo: Presentar evidencias de validez de la Escala de sobrecarga del cuidador de Zarit en
Cuidadores familiares cuidadores familiares de pacientes con demencia para el uso en Argentina.
Demencia Sujetos y métodos: Se recogieron 2 muestras independientes para analizar evidencias de vali-
Escala de sobrecarga de Zarit dez de constructo: muestra 1 para el estudio factorial exploratorio y de consistencia interna;
Evidencia de validez muestra 2 para el análisis factorial confirmatorio.
Sentimiento de sobrecarga Resultados: La muestra 1 constó de 150 cuidadores de 19 a 87 años (M = 58,48; DE = 15,90) y
la muestra 2 de 203 cuidadores de entre 22 y 90 años (M = 66,74, DE = 11,13). Como resultado


Autor para correspondencia.
Correos electrónicos: [email protected], [email protected] (M.F. Tartaglini).
https://doi.org/10.1016/j.neuarg.2019.11.003
1853-0028/© 2019 Sociedad Neurológica Argentina. Publicado por Elsevier España, S.L.U. Todos los derechos reservados.
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se obtuvo un instrumento compuesto por 17 ítems que permite evaluar unidimensional-


mente el sentimiento de sobrecarga del cuidador de manera válida y confiable.
Discusión: Se discuten los resultados obtenidos a la luz de la teoría y de las implicaciones
prácticas de la aplicación del instrumento.
Conclusión: La Escala de sobrecarga de Zarit, en su versión argentina, ha demostrado apro-
piadas características psicométricas que validan su utilización en nuestro medio.
© 2019 Sociedad Neurológica Argentina. Publicado por Elsevier España, S.L.U. Todos los
derechos reservados.

Zarit caregiver burden Scale: Analysis of its psychometric properties in


family caregivers living
in Buenos Aires, Argentina

a b s t r a c t

Keywords: Introduction: The population increase of older adults and the growing prevalence of neuro-
Argentina degenerative diseases that cause dementia are raising the number of close relatives who
Family caregivers must permanently take care of dementia patients. In the scientific literature those persons
Dementia are classified as “second victims” or “hidden patients” and they are considered as a social
Zarit caregiver burden Scale health risk group due to the unfavorable health repercussions they suffer because of the
Evidence of validity role they perform. The Zarit Caregiver Burden Scale evaluates levels of overload feeling.
Feeling of burden Objective: To present evidence of validity for the use of the Zarit Caregiver Burden Scale in
family caregivers of patients with dementia living in Buenos Aires, Argentina.
Subjects and methods: Two independent samples were collected to analyze evidences of
construct validity: Sample 1 for the exploratory factorial study and internal consistency;
Sample 2 for confirmatory factor analysis.
Results: Sample 1 consisted of 150 caregivers from 19 to 87 years old (M = 58.48, SD = 15.90)
and Sample 2 of 203 caregivers between 22 and 90 years old (M = 66.74, SD = 11.13). As result,
a 17 items instrument was obtained which allows evaluating the feeling of caregiver burden
in a valid and reliable way.
Discussion: The obtained results are discussed according to previous theory and to the
practical implications of the instrument application.
Conclusion: The Zarit caregiver burden Scale, in its Argentine version, has demonstrated
appropriate psychometric characteristics that validate its use in our country.
© 2019 Sociedad Neurológica Argentina. Published by Elsevier España, S.L.U. All rights
reserved.

Se estima que, en la Argentina, la enfermedad de Alzheimer


Introducción es padecida por el 12,18% de individuos mayores de 65 años y
El envejecimiento de la población mundial es un proceso el 40% de los mayores de 85 años, esto significa que alrededor
intrínseco a la transición demográfica. En Argentina el 14% de de 500.000 adultos mayores se encuentran afectados por dicha
la población está conformada por adultos de 60 años, y la Ciu- enfermedad3 . Este grupo etario presenta altas probabilidades
dad Autónoma de Buenos Aires (CABA) es considerada como de padecer alteraciones incapacitantes y, consecuentemente,
la población más envejecida del país (17%)1 . necesitar de personas cercanas a ellos que deben supervisar-
Concomitantemente al aumento de la población de adultos los o cuidarlos de forma permanente.
mayores se observa el crecimiento de índices de prevalencia Al respecto, es necesario considerar que las enfermedades
de enfermedades causadas, fundamentalmente, por el com- crónicas han generado un gran impacto epidemiológico, social
portamiento humano y por procesos neurodegenerativos. Al y económico en todo el mundo. Por lo tanto, es imperante que
respecto, en el año 2018, la Alzheimerś Disease International desde el sistema de salud se aborde dicha cronicidad, que con-
informó respecto de la prevalencia global de la demencia, lleva requerimientos específicos destinados al paciente y a su
que cada 3 segundos una persona en el mundo desarrolla un cuidador familiar4 .
síndrome demencial. Es decir, 50 millones de personas enfer- Se define como cuidador familiar a aquel familiar, amigo
maron durante el año 2018, de las cuales solo la mitad fue o vecino, perteneciente a la red de apoyo social del enfermo
diagnosticada2 . En particular, la enfermedad de Alzheimer y crónico, que dedica la mayoría de su tiempo a la asistencia del
el Parkinson incrementan su prevalencia de forma sostenida. paciente. No recibe retribución económica por las tareas que
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realiza y es percibido por los demás miembros de la familia tarea de asistir a un familiar enfermo con demencia, supera
como el principal responsable del cuidado5 . los recursos internos y externos del cuidador, él experimenta
En la literatura científica se los califica como «segundas emociones y percepciones negativas, caracterizadas en su
víctimas» de la enfermedad o «pacientes ocultos». En este sen- estado subjetivo por sentimientos de pesar, agobio, malestar
tido, se los considera un grupo sociosanitario de riesgo debido o carga con respecto a su función de cuidar13,14 . Lazarus y
a las repercusiones desfavorables que padecen en su salud Folkman (1984) enfatizan que los efectos de la situación de cui-
como consecuencia de las tareas de cuidado que desarrollan, dado sobre el bienestar psicofísico del cuidador dependerán
sin estar previamente entrenados para ello6 . En su mayoría, de los mecanismos de valoraciones cognitivas que él tenga11 .
quienes ocupan dicho rol son mujeres y, respecto al vínculo de Por su parte, Martín et al. (2013) destacan que la medición
parentesco con el paciente, predominan las esposas e hijas. de la sobrecarga ha sido definida operativamente a través de
Hasta el momento los estudios señalan la mayor vulne- diferentes modelos15 . Un modelo asocia la sobrecarga del cui-
rabilidad de las mujeres cuidadoras, y más aún si se trata de dador con el deterioro del paciente, mientras que otro propone
adultas mayores7 . Sin embargo, en los últimos años se observa medir la sobrecarga del cuidador, de manera indirecta, a tra-
el aumento del porcentaje de hombres que comienza a ocu- vés de diversos instrumentos que evalúen calidad de vida,
par el rol de cuidadores familiares. Cabe aclarar que, si bien ansiedad o depresión, tal como el Life satisfaction index16,17 .
los resultados son preliminares, algunos autores señalan que Crespo y Rivas (2015) realizaron una selección y descrip-
el nivel de impacto sobre su bienestar sería menor, hecho ción de instrumentos de evaluación de la sobrecarga, en
que estaría asociado a que, en general, los varones cuentan función de su solidez psicométrica y de la población objetivo
con apoyo para la realización de las tareas domésticas. Por para la que fueron diseñados9 . Al respecto observaron que
el contrario, las mujeres suelen asumir y combinar las tareas el Caregiver strain index y la Caregiver subjective and objective
domésticas junto a las de cuidado. Esta situación se observa burden scale fueron aplicadas, principalmente, en cuidado-
en la mayoría de los países, diferenciándose entre ellos en el res de adultos mayores que habían sido operados de cadera
grado de ayuda y recursos sociosanitarios disponibles8 . o de corazón y en cuidadores de adultos mayores en gene-
ral, respectivamente13,18 . Específicamente, para cuidadores de
Primeros desarrollos del concepto de sobrecarga pacientes con demencias, proponen el uso de 3 escalas: Caregi-
ver burden inventory, Screen for caregiver burden y Revised memory
Las repercusiones que implica el cuidado de personas depen- and behaviorproblems checklist19,20 .
dientes han sido conceptualizadas con el término de «carga» De esta forma se destaca la importancia de contar con
o «sobrecarga». Este concepto fue uno de los más estudia- un instrumento específico y validado para esta población de
dos, desde la década del 60 hasta nuestros días, sin haber estudio, que permita mensurar el nivel de sobrecarga experi-
logrado establecer un consenso en relación con su definición. mentado por el cuidador familiar principal.
La polisemia del concepto dio lugar a la creación de distintos
instrumentos orientados a su evaluación, según lo que cada Evaluación de la sobrecarga de cuidadores familiares de
investigador considerase como «carga». Los primeros en uti- pacientes con demencia
lizarlo fueron Grad y Sainsbury, en 1963, en relación con el
impacto del cuidado en familiares de pacientes psiquiátricos9 . A pesar de la diversidad de desarrollos conceptuales, distintos
En la revisión bibliográfica realizada por Chou et al. (2003) investigadores y clínicos señalan que la Zarit caregiver bur-
se señalan 3 momentos diferentes en torno a la definición den interview (ZCBI)21 es el instrumento más difundido en el
del concepto de carga a lo largo del tiempo10 . En el primer ámbito gerontológico debido a su fundamentación teórica y a
momento se describe el concepto unidimensionalmente, con- la adecuación de sus propiedades psicométricas9 . Esta escala
siderando que la carga del cuidado es un fenómeno global. se basa en una concepción unidimensional del fenómeno,
En el segundo la idea del concepto se modificó y se descri- y fue diseñada para valorar el sentimiento de sobrecarga
bieron 2 dimensiones: la carga objetiva, que alude al esfuerzo experimentado por cuidadores familiares de pacientes con
que implica resistencia física para asistir permanentemente demencia. A pesar de esto, también ha sido aplicada en
al enfermo en las actividades de la vida cotidiana, así como cuidadores familiares de pacientes con distintas enfermeda-
el tiempo dedicado y el control de los síntomas comporta- des (esquizofrenia, esclerosis múltiple, cáncer) y de distintos
mentales del paciente; y la carga subjetiva, que abarca los grupos etarios (niños, adultos, adultos mayores)22–24 , desa-
sentimientos y emociones que se generan en el cuidador, tendiendo la recomendación de su autor, que sugiere no
como consecuencia de la demanda de las tareas de cuidado, generalizar el uso del instrumento a otras enfermedades. Si
así como la forma en que son percibidas por él. Por último, en bien inicialmente la ZCBI fue concebida como una entrevista,
un tercer momento se comenzó a considerar la carga como un en la actualidad se utiliza también con formato autoadminis-
constructo multidimensional que incluye dimensiones físicas, trado.
psicológicas, sociales y económicas. Del mismo modo, la Zarit burden interview (ZBI), en su ver-
Desde la Teoría transaccional del estrés, el sentimiento sión 2.0, ha sido traducida y validada en más de 40 idiomas,
de sobrecarga experimentado por el cuidador es considerado considerando sus respectivas variedades dialectales (dentro
como una de las manifestaciones del estrés psicológico y del español se realizaron versiones para España, EE. UU.,
social generado por dicha situación11 . En esta teoría se define México, Argentina, Chile, Colombia, Perú, Uruguay y Puerto
el estrés psicológico como un proceso dinámico que resulta Rico). Asimismo, en el año 2011 Zarit, junto a la organiza-
de la interacción entre el individuo y su ambiente físico y ción Mapi Research Trust, publicaron una nueva versión de
social12 . Así, cuando el nivel de demanda, implícito en la la escala25 . En ella se plantean diversas formas de analizar
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sus dimensiones. Al respecto, Rankin et al.(1994) proponen 5 Sujetos


dominios que componen el instrumento: sobrecarga en la rela-
ción (ítems 1, 8, 11, 14, 18 y 20); bienestar emocional (ítems 2, 4, Para realizar el estudio de validez de constructo y consistencia
5, 9, 10, 21 y 22); vida social y familiar (ítems 3, 6, 12 y 13); finan- interna se trabajó con 2 muestras independientes de cuida-
zas (ítem 15) y pérdida de control sobre la propia vida (ítems dores familiares de pacientes con demencia con similares
7, 16, 17 y 19)26 . Por su parte, Whitlatch et al. (1991) proponen características sociodemográficas. Una de ellas para el análi-
2 dominios: estrés personal (ítems 1, 4, 5, 8, 9, 14, 16-21) y estrés sis factorial exploratorio y de consistencia interna y otra para
por el rol de cuidador (ítems 2, 3, 6, 11-13)27 . En esta propuesta el análisis factorial confirmatorio. Los datos fueron recogidos
los ítems 7, 10, 15 y 22 quedan excluidos de ambos dominios. entre los meses de junio de 2014 y junio de 2018, mediante la
En este instrumento cada pregunta se evalúa mediante una aplicación de un muestreo intencional simple33 . En la mues-
escala tipo Likert con opciones de respuesta que oscilan entre tra se incluyeron cuidadores familiares que se encontraban
«nunca» y «casi siempre». desarrollando tareas de cuidado en el momento de la toma de
Respecto a la cantidad de ítems Zarit (2011) recomienda datos, excluyéndose aquellos casos en los que no se hubiera
utilizar las versiones de 29 y 22 ítems, y no aquellas versiones completado la totalidad de la prueba para asegurar la ausencia
reducidas, compuestas por 18, 12 y 4 ítems25 . de datos perdidos.
La versión española del instrumento es la más utilizada en Estudio factorial exploratorio: participaron 150 cuidadores
nuestro medio28 . Al respecto, el análisis factorial reveló la exis- familiares (70,5% mujeres; 29,5%varones) de la CABA y zonas
tencia de 3 factores (sobrecarga, rechazo y competencia) que de influencia (Argentina). Los cuidadores fueron entrevista-
explican el 53,8% de la varianza, con una consistencia interna dos en diferentes instituciones de salud (52% privadas, 48%
de 0,91. públicas); sus edades estuvieron comprendidas entre 19 y
Para el presente estudio se utilizó la versión en español de 87 años (M = 58,48; DE = 15,90). El 38% de la muestra poseía
22 ítems, adaptada para Argentina25 . estudios primarios, el 35% secundarios, el 14% universitarios
y el 13% terciarios. Respecto a la convivencia el 70% vivía con
Implicaciones prácticas
el paciente, mientras que el 30% restante no convivía con el
Como se mencionó en el apartado anterior, la Escala de sobre- familiar asistido.
carga de Zarit evalúa una sola dimensión centrada en el Estudio factorial confirmatorio: se trabajó con 203 cuidado-
aspecto subjetivo, estableciendo puntajes de corte que per- res familiares (80% mujeres; 20% varones) residentes en la
miten discriminar entre ausencia y presencia de sobrecarga y, CABA y áreas de influencia. En relación con las instituciones
dentro de esta última, distinguir entre niveles leve e intenso. en donde fueron entrevistados, el 59% fue reclutado en institu-
Así mismo, permite mensurar el nivel de sobrecarga expe- ciones privadas y el 41% en públicas, y sus edades estuvieron
rimentado por el cuidador a lo largo del tiempo en que se comprendidas entre 22 y 90 años (M = 66,74; DE = 11,13). Res-
desarrolle la tarea de cuidado. En este sentido, y analizando la pecto al nivel educativo de la muestra el 28% poseía estudios
relación entre los niveles de sobrecarga experimentados por el secundarios, el 27% estudios terciarios, el 25% primarios y el
cuidador y el nivel de severidad de la enfermedad del familiar, 20% estudios universitarios. En cuanto a la convivencia con
se observó que, generalmente, las cuidadoras de pacientes en el familiar asistido, el 76% convivía mientras el 24% vivía de
estadio moderado presentan mayor nivel de sobrecarga res- manera independiente.
pecto de aquellas que asisten a sus cónyuges en estadios leves
de la enfermedad29 . Otros trabajos hallaron asociaciones entre Instrumentos
mayores niveles de sobrecarga, mayores conflictos familia-
res, retraimiento en las relaciones sociales, disminución del Cuestionario sociodemográfico y psicosocial. Con este instru-
tiempo libre, peor salud autopercibida, menor tolerancia al mento, elaborado ad hoc, se recabó información demográfica
comportamiento del paciente y mayor deseo de delegar el cui- y sociocultural tanto del cuidador familiar como del paciente
dado en otra persona, siendo este último también un índice con demencia, a través de preguntas cerradas con alternati-
predictor de institucionalización. En la esfera afectiva del cui- vas fijas (edad, género, nacionalidad, estado civil, educación,
dador se halló que elevados niveles de sobrecarga se asocian situación laboral y ocupación).
con depresión y ansiedad30,31 . Asimismo, se indagó acerca del contexto de la conviven-
Así, destacando la importancia de la temática y siendo que cia y el lazo de parentesco con el paciente, como también el
la evaluación del constructo en la población local constituye tiempo dedicado al cuidado (cantidad de años que ejerce la
una área de vacancia, el presente estudio se propone realizar tarea de cuidar, días a la semana y horas al día dedicadas al
un análisis de validez de constructo y consistencia interna de cuidado). Para finalizar, se interrogó sobre experiencias pre-
la Escala de sobrecarga del cuidador de Zarit en cuidadores vias en el cuidado de otros familiares enfermos y sobre si, en
familiares de pacientes con demencia, residentes en la CABA la actualidad, recibían ayuda en las tareas de cuidado por parte
y zonas urbanas de la República Argentina. de otros miembros de la familia.
Escala de sobrecarga de Zarit. Esta escala fue diseñada para
valorar la vivencia subjetiva de sobrecarga percibida por el
Sujetos y método cuidador principal de pacientes con demencia. La versión
original consta de 29 ítems y la traducción al español más
Diseño extendida en nuestro medio, validada por Martín et al. (1996),
consta de 22 ítems21,28 . Se trata de un instrumento autoapli-
Se trabajó con un diseño instrumental de corte transversal32 . cado que explora los efectos negativos que conlleva la tarea
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de cuidar sobre la salud del cuidador, en distintas áreas de su dentro de la estructura factorial fue valorada mediante la carga
vida: aspecto físico, psíquico, actividades sociales y recursos factorial de cada elemento que debía ser igual o superior a 0,40.
económicos. Cada pregunta se evalúa mediante una escala Con respecto al análisis de la consistencia interna este se
tipo Likert, con 5 opciones de respuestas posibles que oscilan efectuó a través del coeficiente alfa ordinal, por ser el indicado
entre «nunca» y «casi siempre», y que se puntúan entre 1 y 5, para el tratamiento de variables ordinales. Su cálculo, a par-
respectivamente. La puntuación total corresponde a la suma tir de una matriz de correlaciones policóricas, evita posibles
de todos los ítems y el rango posible oscila entre 22 y 110. infraestimaciones38 .
En la validación española los puntajes de corte considera- Con respecto al Análisis factorial confirmatorio, el ajuste
dos son: entre 22 y 46 «ausencia de sobrecarga»; entre 47 y 55 del modelo se efectuó según diversos índices de bondad de
«sobrecarga leve»; y entre 56 y 110 «sobrecarga intensa»28 . ajuste: Normed Fit Index (NFI), Non-Normed Fit Index (NNFI), Com-
parative Fit Index (CFI), Incremental Fit Index (IFI), Relative Fit Index
(RFI) y Root Mean Square Error of Approximation (RMSEA).
Procedimiento
Para los índices NFI, NNFI, CFI, IFI y RFI se consideraron
valores superiores a 0,90 mientras que, para el RMSEA, se con-
Todos los cuidadores familiares de pacientes con demencia
sideró el inferior a 0,08.
fueron entrevistados por el investigador principal. Algunas
entrevistas fueron acordadas previamente, de manera telefó-
nica, entre el investigador y los cuidadores y, en otros casos, Resultados
se realizaron de forma espontánea, en paralelo a la evalua-
ción neuropsicológica del paciente. Los cuidadores aceptaron Análisis factorial exploratorio
participar voluntariamente, sin retribución económica alguna,
habiendo sido informados previamente respecto de: el obje- En primer lugar se realizó un análisis paralelo aplicando el
tivo de la investigación, la posibilidad de interrumpir la método de Hull, a fin de determinar el número de factores
entrevista en cualquier instancia de su realización y la garan- que sería pertinente extraer en el procedimiento exploratorio.
tía de preservar el anonimato y la confidencialidad de las Como resultado este análisis paralelo sugirió extraer un único
respuestas. Luego de suministrar dicha información, se fir- factor (tabla 1)39 .
maron 2 ejemplares del consentimiento informado (una copia Posteriormente se procedió a ejecutar el análisis facto-
para el sujeto entrevistado y otra para el investigador). El estu- rial exploratorio, forzando la extracción de un solo factor,
dio se llevó a cabo de acuerdo con las pautas establecidas en que arrojó como resultado una varianza explicada común del
la Conferencia Internacional sobre Armonización de requisi- 59,1% y un coeficiente ␣ ordinal 0,989. De los 22 ítems que
tos técnicos para el registro de productos farmacéuticos para fueron sometidos al análisis se conservaron 17 (tabla 2).
uso humano y la última revisión de la Declaración Helsinki,
dictada en 196434 . Análisis factorial confirmatorio
Durante el desarrollo de cada entrevista se prestó espe-
cial atención a cualquier manifestación de ansiedad, angustia, El modelo unidimensional extraído del procedimiento explo-
incomodidad o displacer por parte de los entrevistados, con el ratorio fue sometido a un análisis factorial confirmatorio con
fin de garantizar su mitigación. El consentimiento informado la intención de verificar si el mismo se ajustaba correctamente
fue aprobado por los respectivos comités de ética en investiga- a los datos empíricos (fig. 1).
ción de las instituciones que participaron del estudio (Instituto El modelo unidimensional testeado arrojó adecuados índi-
de Neurociencias Buenos Aires, Centro de Educación Médica ces de ajuste. Así, los índices NFI, NNFI, CFI, IFI y RFI
e Investigaciones Clínicas Norberto Quirno y la Unidad Asis- alcanzaron en su totalidad valores superiores a 0,90, mientras
tencial Dr. César Milstein), que se encuentran acreditadas en que el RMSEA fue inferior a 0,08, ambos guarismos estableci-
el Comité central de ética en la investigación del Gobierno de dos como punto de corte para diferenciar un buen ajuste de
la CABA. uno mediocre (tabla 3)40 .

Análisis de datos Discusión

Se empleó el programa FACTOR 10.8 para los estudios factorial El presente estudio analizó la validez de constructo y la con-
exploratorio y de consistencia interna y el aplicativo LISREL 8.8 sistencia interna de la escala Zarit, permitiendo obtener una
para el análisis factorial confirmatorio. versión de 17 reactivos que evalúa unidimensionalmente el
El procedimiento se llevó a cabo a partir de una matriz sentimiento de sobrecarga del cuidador.
de correlaciones policóricas, sugerida para el tratamiento de A partir del análisis factorial exploratorio del instrumento,
variables ordinales35,36 . 17 ítems fueron conservados y 5 fueron eliminados, posibili-
Para analizar la estructura interna del instrumento se tando explicar una varianza total de 59,1%.
aplicó el método de extracción Minimum Rank Factor Analysis Al analizar las cargas factoriales de los ítems conservados
por ser robusto para el tratamiento de variables ordinales37 . se obtuvieron valores por encima de los guarismos esperables.
Se trabajó con rotación Varimax y normalización Kaiser, Asimismo, se observó que el ítem 1 fue el que presentó una
observándose un adecuado ajuste y balance entre el número menor saturación. Dicho ítem interroga al cuidador sobre la
de sujetos y de ítems (KMO = 0,906; test de esfericidad de frecuencia en que el paciente solicita más ayuda de la que
Bartlett: ␹2 = 2578,9; p < 0,0000). La permanencia de los ítems realmente necesita. Desde el análisis teórico, la diversidad de
32 n e u r o l a r g . 2 0 2 0;1 2(1):27–35

Tabla 1 – Factores extraídos


Número de factores Valor bondad de ajuste Grados de libertad Test de sedimentación

0 0,000 231 0,000


1 0,949 209 30,291

Tabla 2 – Análisis factorial


Ítem Descripción Carga factorial

ZBI 1 ¿Siente que su familiar pide más ayuda de la que necesita? 0,462
ZBI 2 ¿Siente que debido al tiempo que pasa con su familiar, no tiene suficiente 0,804
tiempo para usted?
ZBI 3 ¿Se siente estresado/a por tener que cuidar de su familiar y además tener 0,826
que cumplir con otras responsabilidades de su familia o su trabajo?
ZBI 4 ¿Se siente avergonzado/a por el comportamiento de su familiar? 0,569
ZBI 5 ¿Se siente enojado/a cuando está con su familiar? 0,674
ZBI 6 ¿Siente que actualmente la situación de su familiar afecta de manera 0,720
negativa su relación con otros miembros de la familia o con sus amigos?
ZBI 8 ¿Siente que su familiar depende de usted? 0,560
ZBI 9 ¿Se siente tenso/a cuando está con su familiar? 0,835
ZBI 10 ¿Siente que cuidar de su familiar ha afectado su salud? 0,800
ZBI 11 ¿Siente que no tiene la privacidad que le gustaría tener debido a su familiar? 0,618
ZBI 12 ¿Siente que cuidar de su familiar ha afectado su vida social? 0,826
ZBI 13 ¿Se siente incómodo/a al invitar amigos a su casa debido a su familiar? 0,512
ZBI 14 ¿Siente que su familiar parece esperar que usted lo/la cuide como si usted 0,513
fuera la única persona de la cual él/ella puede depender?
ZBI 16 ¿Siente que no podrá cuidar de su familiar por mucho tiempo más? 0,655
ZBI 17 ¿Siente que ha perdido el control de su vida desde que su familiar se 0,705
enfermó?
ZBI 18 ¿Desearía poder dejar el cuidado de su familiar a otra persona? 0,645
ZBI 22 En general, ¿cuán sobrecargado/a se siente por tener que cuidar de su 0,920
familiar?

E1
Ítem 1
E2
Ítem 2
E3
Ítem 3
E4
8
47 4 Ítem 4
0, 7
6
0, 93 E5
6
0, 32 Ítem 5
0,4 E6
68
0,6 Ítem 6
88 E8
0,5
0,412 Ítem 8
E9
0,733
Ítem 9
ZARIT 0,684 E10
0,49
2 Ítem 10
0,65 E11
6
0,497 Ítem 11
E12
0,3
41 Ítem 12
0,
63
0 E13
0,

Ítem 13
67 ,85 949
7 3

E14
0 0,

Ítem 14
E16
Ítem 16
E17
Ítem 17
E18
Ítem 18
E22
Ítem 22

Figura 1 – Análisis factorial confirmatorio.


n e u r o l a r g . 2 0 2 0;1 2(1):27–35 33

Tabla 3 – Índices de ajuste del modelo Zarit unidimensional


Modelo Índices de ajuste

NFI NNFI CFI IFI RFI RMSEA [IC]

Zarit 0,930 0,955 0,960 0,961 0,920 0,076 [0,063-0,089]

CFI: Comparative fit index; IFI: Incremental fit index; NFI: Normed Fit Index; NNFI Non-normed fit index; RFI: Relative fit index; RMSEA: Root mean square
error of approximation.

respuestas obtenidas en dicha pregunta puede deberse a los 22 («En general, ¿cuán sobrecargado/a se siente por tener que
diferentes niveles de severidad de la demencia y a la percep- cuidar de su familiar?»), por ser superiores a 0,70, indicando
ción del cuidador. Los primeros estadios del desarrollo de una ello que más del 50% de su variabilidad se encuentra desti-
enfermedad neurodegenerativa son vivenciados, por parte del nada a la explicación de la variable latente. En relación con
cuidador, con cierta ambivalencia, en la que oscilan entre esta- el análisis de contenido de los mencionados ítems, desde el
dos de negación y sobreprotección. En este sentido, cuando marco de la Teoría transaccional del estrés11 , se puede obser-
aparecen los primeros síntomas de la enfermedad y el cuida- var que el sentimiento de sobrecarga quedó manifiesto en la
dor familiar los niega, considera que el enfermo puede realizar expresión de tensión que padecen los cuidadores familiares,
de manera autónoma tareas que quizás ya no puede e inter- como así también en la necesidad de delegar o compartir el
preta que la petición de ayuda del familiar es por comodidad. cuidado con otras personas.
En el otro extremo, aquellos cuidadores que sobreprotegen En este sentido, y en coincidencia con un trabajo previo47 , a
a su familiar enfermo suelen realizar todas las tareas en su través de las entrevistas realizadas se observó que el rol de cui-
reemplazo, invalidando aquellas capacidades aún conserva- dador fue asumido exclusivamente, en la mayoría de los casos,
das. por una única persona, y se advirtió de que la distribución de
Por otra parte, como se mencionó previamente, a partir del las tareas de cuidado con otros familiares o con cuidadores
análisis factorial exploratorio se eliminaron 5 ítems que no formales estuvo determinada únicamente ante el surgimiento
alcanzaron cargas factoriales óptimas: el ZBI 7 («¿Está preocu- de un problema de salud del cuidador principal, que obligó a
pado/a por lo que pueda pasarle a su familiar en el futuro?»), delegar la tarea de cuidado a otra persona.
ZBI 15 («¿Siente que no tiene suficiente dinero para cuidar Asimismo, se comparó la conformación final del ins-
de su familiar, sumado al resto de sus gastos?»), ZBI 19 («¿Se trumento en relación con versiones abreviadas del mismo.
siente inseguro/a sobre qué hacer con su familiar?»), ZBI 20 Respecto a la versión de 12 ítems48 se observó que existe una
(«¿Siente que debería estar haciendo más por su familiar?») y coincidencia con 9 de ellos y, respecto a la versión de 7 ítems49 ,
ZBI 21 («¿Siente que podría cuidar mejor de su familiar?»). La el total de ellos quedó incluido en la presente validación.
eliminación de estos ítems coincidió con los resultados obte- Las similitudes encontradas entre los resultados expuestos
nidos en las validaciones realizadas en México y Colombia41,42 . en el presente trabajo y los antecedentes en el área ofrecen
Al respecto, se considera oportuno el desarrollo de un futuro evidencia empírica, a nivel nacional, que aboga en favor de la
estudio que proponga la elaboración de nuevos ítems que robustez del instrumento, indicando que presenta un funcio-
incluyan el contenido de aquellos que fueron eliminados. Esta namiento semejante en distintos contextos.
nueva versión debería contemplar y adecuarse a los determi- En este sentido, es de valiosa importancia para los pro-
nantes sociales de la salud, propios de la región43 . En este fesionales de la salud contar con un sólido instrumento que
sentido, a través de grupos focales de cuidadores familiares permita realizar un rápido relevamiento del bienestar del cui-
de Argentina, se podría indagar sobre sus opiniones acerca del dador familiar, en paralelo a la evaluación del paciente.
contenido de dichas preguntas, permitiendo elaborar nuevos La limitación del presente trabajo es que solo analizó la
ítems que sean comprendidos por todos los sujetos acorde a validez interna del instrumento. Sería interesante, en futuras
sus diferencias culturales, educativas, de género y edad. líneas de investigación, agregar nuevas evidencias de validez,
En relación con el análisis de consistencia interna, se tales como evidencias de validez concurrente y predictiva,
obtuvo un valor 0,989, que es considerado óptimo y que esta- como así también efectuar otros estudios de confiabilidad test-
ría indicando que todos los ítems se relacionan de manera retest.
coherente con respecto a la dimensión que representan. En Para finalizar, se recomienda la administración de este ins-
este sentido, se destaca la robustez del instrumento, ya que trumento por parte de neurólogos, geriatras, gerontólogos,
la mayoría de los estudios de validez realizados consignan neuropsicólogos, psicólogos, terapistas ocupacionales, asis-
valores mayores a 0,8430,41,42,44–46 . tentes sociales y demás profesionales de la salud que detecten
En referencia al análisis factorial confirmatorio se observó una situación de cuidado.
en primer lugar un adecuado ajuste del modelo teórico a los La invisibilidad del impacto de la enfermedad neurode-
datos empíricos. Por otra parte, todas las variables observadas generativa sobre el cuidador familiar ha dejado de ser un
se relacionaron de manera significativa con la variable latente. hallazgo novedoso ya que, en la actualidad, proliferan los estu-
Del total de los parámetros estimados se destacan fundamen- dios que demuestran y revelan dicho impacto4,7,8 . Por lo tanto,
talmente los correspondientes a los ítems ZBI 9 («¿Se siente se puede concluir, en lineamiento con las recomendaciones de
tenso/a cuando está con su familiar?»), ZBI 18 («¿Desearía la Organización Mundial de la Salud, la necesidad prioritaria
poder dejar el cuidado de su familiar a otra persona?») y ZBI de una atención conjunta del paciente y su cuidador50 . Con
34 n e u r o l a r g . 2 0 2 0;1 2(1):27–35

el propósito de preservar el bienestar del cuidador familiar a 4. Carreño Moreno SP, Chaparro Díaz L. Calidad de vida de los
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