Lynn Margulis y su teoría endosimbiótica
Veremos brevemente en qué consisten las ideas postuladas por uno de los personajes
más influyentes de la biología del siglo XX. Estas ideas marcaron un hito importante en el
estudio de la Biología y pretenden explicar el origen de la célula eucariota: la teoría
endosimbiótica de Lynn Margulis.
“La vida es una unión simbiótica y cooperativa que permite triunfar a aquellos que se
asocian.” Esta afirmación de Lynn Margulis resume muy bien su trabajo, innovador y
pionero, en el campo de la biología evolutiva. Unas investigaciones que la enfrentaron con
buena parte de la comunidad científica de su época, pero cuyos descubrimientos son
esenciales para comprender la evolución de las células y el despliegue de la biodiversidad.
Y es que, frente a la preeminencia de las visiones que presentaban la evolución como una
competición en la que sobreviven únicamente las especies que mejor se adaptan, Margulis
propuso un nuevo paradigma que identificaba la cooperación y la asociación como un
factor decisivo en la evolución de los organismos. Aunque estos planteamientos no eran
totalmente originales, sino que Margulis los rescató de autores olvidados, como por ejemplo
los rusos Konstantín Merezhkovsky y Boris Kozo-Polyansky. La microbióloga se encargó de
ampliarlos y completarlos, y su papel fue fundamental en su difusión y posterior aceptación
generalizada.
La teoría de la endosimbiosis describe el origen de las células complejas de los eucariotas
a partir de la simbiosis, es decir, de las relaciones de asociación, entre las células
procariotas, mucho más simples. Margulis explicó cómo las células procariotas más
grandes, generalmente bacterias depredadoras, capturaban a otras de menor tamaño con
las cuales desarrollaban unas relaciones de cooperación que reportaban unos beneficios
mutuos para ambos organismos. Sin propugnar una enmienda a la totalidad ni una rotura
radical con los postulados darwinistas, esta visión abrió unas perspectivas nuevas que a día
de hoy están plenamente incorporadas a las explicaciones evolutivas.
En la década de 1960, la joven bióloga estadounidense tuvo una idea revolucionaria sobre
la evolución de la vida y el origen de las células modernas. Las células de plantas y
animales disponen de unos minúsculos órganos internos, u orgánulos, especializados en
obtener energía usando la luz del sol y el oxígeno. Son los cloroplastos y las
mitocondrias, respectivamente. Por su tamaño, por sus funciones y por la particularidad de
llevar su propio y pequeño genoma, estos orgánulos recuerdan poderosamente a ciertas
bacterias.
¿Sería posible –se preguntó– que estos orgánulos fueran en realidad descendientes de
antiguas bacterias, reclutadas en un pasado lejano por otras células para usarlas como
centrales de energía internas? Un fenómeno semejante era ya bien conocido y tenía un
nombre en biología: la simbiosis, una asociación de mutuo beneficio.
Con su teoría de la endosimbiosis, Lynn Margulis explicó el origen de mitocondrias y
cloroplastos. Según esta teoría, hace miles de millones de años, en un mundo procariota
altamente diverso, una célula procariota ancestral habría fagocitado a otra célula con
capacidad de consumir oxígeno para degradar materia orgánica y obtener energía útil. En
contra de lo que habría ocurrido normalmente, en esta ocasión, la bacteria fagocitada habría
sobrevivido intacta sin ser destruida. A lo largo del tiempo, habrían acabado haciéndose
esenciales la una para la otra, se habría establecido una simbiosis. Aún no están claras qué
ventajas habría acarreado en aquel momento esta novedosa asociación, pero lo que sí es
cierto es que acabaría dando origen a la rama evolutiva que después derivaría en los
animales, vegetales, hongos y protistas. En un evento posterior de endosimbiosis, una
cianobacteria (bacteria con capacidad de utilizar la luz del sol para fijar carbono y sintetizar
materia orgánica) habría dado origen a los cloroplastos y esa rama evolutiva al reino de los
vegetales.
El esquema grafica de manera muy sencilla cómo un organismo procariota aeróbico
fue en principio fagocitado por otro organismo procariota de mayor tamaño. Se cree que
entre ellos se estableció una asociación en la que ambos organismos se volvieron
dependientes el uno del otro (por eso se habla de simbiosis). A lo largo del proceso
evolutivo, el organismo fagocitado se convirtió en un orgánulo fundamental de la célula
eucariota: la mitocondria. Posteriormente, fue un organismo procariota fotosintético
quien estableció una segunda asociación, dando origen a los cloroplastos, orgánulos
característicos de las células fotosintéticas. El gran problema del origen de la vida en la
Tierra es que no había nadie allí para observarlo, por lo que el nacimiento de los primeros
organismos terrestres continuará siendo eternamente la materia oscura de la biología, una
incógnita abierta a hipótesis de imposible demostración. Entre ellas, la teoría endosimbiótica
es una de las respuestas más plausibles y brillantes para explicar la aparición de las células
eucariotas, constituyentes de todo organismo vivo que no sea una bacteria o una
arqueobacteria.
Bibliografía consultada:
https://www.uv.es/uvweb/biologiques/es/novedades/lynn-margulis-vida-dedicada-evolucion-12859231
98745/Novetat.html?id=1286105340185
https://www.bbvaopenmind.com/ciencia/grandes-personajes/lynn-margulis-la-cientifica-rebelde/
https://www.upo.es/diario/11-febrero/2019/02/lynn-margulis-una-pionera-biologa-evolutiva/