Técnicas de supervivencia o cómo sobrevivir en la naturaleza
El conocimiento de las técnicas básicas de este manual de supervivencia preparará al brigadista
para desenvolverte en un medio natural, ya sea supervivencia en la montaña, supervivencia en
la selva, supervivencia en el mar…
La ley de la naturaleza es la supervivencia del más apto, y quienes no están preparados corren
el riesgo de pagarlo muy caro. Lo que tienes aquí es mucho más que unos consejos de
supervivencia. Primero y principal se inicia con la preparación del equipo y tu mochila, a
improvisar un refugio de circunstancias, a hacer fuego, a protegerte de los peligros ambientales
y de los riesgos de la vida salvaje, a preparar señales para advertir a los equipo de rescate,
tipos de supervivencia según la zona geográfica, etc. De este modo desarrollarás unas
habilidades básicas de supervivencia en la naturaleza y reducirás el riesgo de tus actividades
al aire libre
Fuego
En situaciones de frío extremo la vida puede depender de la capacidad para encender un buen
fuego. Se puede necesitar fuego para secarse, calentarse, hacer señales a los equipos de
rescate y cocinar eliminando los posibles gérmenes y parásitos de tus alimentos o del agua.
Normas de seguridad para hacer fuego
No olvidar que un fuego es muy peligroso. Hay que encender el fuego siguiendo todas las
normas de seguridad:
Un fuego pequeño es más fácil de controlar: No haga fuego más grandes de lo necesario,
son más difíciles de controlar y mantenerlas consume más recursos y energía.
Preparar el lugar donde harás el fuego: Elimina las ramitas y todo material combustible
en un radio de dos o tres metros alrededor de la fogata.
Anticiparse al riesgo de propagación de las llamas: No se hagas cerca de la maleza o
ramas bajas
Prepararse para enfrentarte a su propagación: Tener siempre cerca un recipiente con
agua y/o arena para apagarlo rápidamente si es necesario.
Dónde encontrar el combustible adecuado para hacer un fuego
Hay que buscar el material combustible: ramas y madera seca de diferentes grosores, la más
peueñas para encenderlo y la más gruesa para mantenerlo. No será difícil de encontrar en
zonas boscosas y con tiempo seco.
Las crecidas acumulan ramas en las orillas de los ríos.
Las ramas más bajas de los árboles están, con frecuencia, secas y se rompen con
facilidad.
En caso de tiempo húmedo debes buscar en los huecos de los troncos secos, que
proporcionan madera podrida que arde bien, en zonas resguardadas al lado de rocas,
caminos.
Si no ha llovido demasiado, hay madera seca simplemente descortezando las ramas
húmedas. Si no, tendrás que coger las ramas gruesas y cortarlas en pedazos
longitudinales para aprovechas las astillas secas que obtengas.
Formas de hacer fuego
Para prender el fuego usar al principio leña más fina que dispondrás en forma de cobertizo con
ayuda de una roca o un tronco para que el aire circule bien y se inflame rápido.
Poner encima de la leña fina la más gruesa. Si no dispones de suficiente leña fina puedes hacer
astillas la más gruesa con ayuda de tu cuchillo.
Cómo se hace el fuego con el método de la correa
Usaremos una tira de ropa u otra fibra fuerte y una rama de madera blanda. Elevaremos la rama
ligeramente colocándola sobre una piedra. Pasaremos la correa por debajo de la piedra y
tiraremos alternativamente de un extremo y del otro para producir la fricción. Previamente
habremos colocado pasto seco debajo de la rama, tocando a la correa.
Cómo hacer un fuego con palos (arco de rodamiento indio)
Es un conocido sistema de fricción de aire. Consiste en girar rápidamente un palo con ayuda
de un arco sobre otro trozo de madera.
La madera que sirva de base ha de ser lo más estable posible. Donde se apoyará el palo que
girará como un taladro. En el borde de esa orqueta hacer una muesca en forma de «V» hacia
el exterior.
Construye el arco con una rama flexible y un cordón (de los zapatos, mochila, etc). También
necesitara otro trozo de madera con un hueco para sujetar por arriba el palo (taladro).
Fuego para cocinar
Para cocinar es mejor una hoguera pequeña, que consume menos leña y es fácil de mantener.
Siempre es más práctico normas de seguridad que sobre la llama.
Puede construir un hogar que te servirá para poner la cazuela haciendo un pequeño fuego entre
dos troncos, dos piedras, etc.
Si tu cazuela tiene un asa puedes sujetarla sobre el fuego con una grúa improvisada con la
ayuda de una rama inclinada sujeta entre unas piedras y otra rama que funcionara como percha.
Cómo se hace el fuego para calentarse
Si quieres buen fuego para calentarte durante una noche fría, debes escoger maderas que
ardan despacio y proporcionen unas brasas duraderas.
Para aprovechar mejor el calor de la fogata debes construir un reflector con leña o utilizar uno
natural (una formación rocosa, una depresión del terreno, un árbol grueso…). Debes prestar
atención a la dirección del viento para que no te vaya el humo a la cara.
Refugios
La función principal de los refugios de supervivencia es protegerte de los peligros de medio
ambiente cuando te encuentras a la intemperie. Un calor extremo puede producir un síncope o
un golpe de calor. Por el contrario, el exceso de frío causa hipotermias y congelaciones. En las
zonas pantanosas te pueden devorar los mosquitos. En la noche mientras duerma puedes
producirse una pulmonía, aparte de la incomodidad, la ausencia de descanso y el golpe contra
la moral que esto supondrá.
Características de los refugios de circunstancias
Un buen refugio, además proporcionará comodidad, seguridad y firmeza psicológica.
El tipo de refugio que construya dependerá de:
Dónde se encuentra: deberá adaptar el tipo de refugio al bosque, la montaña, o
situaciones más extremas, como la selva, el desierto o las zonas polares.
Las necesidades y los peligros a los que enfrente: En algunos lugares es imperativo para
la supervivencia protegerse del sol o del frío. En otros, como la tundra Ártica en verano,
corres el riesgo de contraer enfermedades si no dispones de una mosquitera.
El tiempo que vaya a permanecer en ese lugar: Si va a estar poco tiempo no merece la
pena inviertir mucha energía en la construcción de un refugio.
Herramientas que disponga: las herramientas, improvisadas o no, van a limitar las
características del refugio. La ausencia de herramientas reducirá las alternativas a los
refugios naturales.
Siempre deberías incluir en tu equipaje al menos una buena navaja o un cuchillo de monte y
una lámina de plástico de 2×2 o 3×3 metros o similar que ocupa y pesa poco y nos proporciona
un techo impermeable. Si el peso no importa, también puedes incluir un hacha pequeña o un
machete.
Emplazamiento del refugio de supervivencia
Evidentemente, buscará en lo posible un lugar seco y al abrigo del viento, lejos de aguas
estancadas o pantanos para evitar que te devoren los mosquitos, aunque una fuente cercana o
un pequeño curso de agua sería ideal.
Para minimizar los riesgos, es aconsejable que no instale le vivac en las orillas de los
ríos. También es desaconsejable acampar bajo los árboles por el riesgo potencial de que nos
caiga una rama encima. Evita también los lugares con peligro de desprendimiento de rocas o
riesgo de aludes de nieve.
Es importante prestar atención a los alrededores para no darnos cuenta, una vez terminada
nuestra construcción, de que tenemos un hormiguero o un avispero cerca.
El piso del refugio
El piso es una parte fundamental del refugio. Debe de ser blando, seco, horizontal y caliente
(excepto en el desierto, que será fresco). Esto se lograra escogiendo bien el emplazamiento
(huir de zonas con humedad), quitar los palos y piedras que pueda haber en el suelo.
Tipos de refugios de supervivencia
Cualquier refugio de supervivencia que usará para instalar corresponderá una de estas tres
tipos:
Vehículos
Refugios naturales
Refugios improvisados
Vehículos
Si se encuentra en una situación de supervivencia real por haber sufrido un accidente, puede
constituir un buen refugio. De lo contrario prestar atención al material que lleva dentro y que
podría servir. Normalmente los vehículos no están bien aislados y pueden convertirse en una
nevera o un horno, pero al menos nos protegerán del viento y la lluvia. Los periódicos son un
buen aislante. Si dispone de ellos utilícelo para cubrir las ventanas y protegernos mejor del frío.
Si necesita hacer fuego y no disponemos de fosforo ni encendedor podemos empapar con
gasolina un trozo de tela, de papel, de esponja de los asientos, etc. y hacer chispas sobre él
cruzando los terminales de la batería. Al quemar o añadir aceite de motor al fuego
conseguiremos un humo negro y denso excelente para hacer señales. Pero bajo ninguna
circunstancia debemos echar ningún líquido inflamable (alcohol, gasolina, aceite…)
directamente sobre el fuego o provocaremos una explosión.
Refugios naturales
Los refugios naturales son protecciones cuya construcción requiere poco o ningún esfuerzo por
nuestra parte, y se improvisan aprovechando accidentes naturales, como hendiduras de rocas,
cuevas, formaciones del terreno y de la vegetación. Son muy abundantes en el bosque y la
montaña.
Una hendidura en una pared rocosa que nos proteja de la lluvia y el viento y no ofrezca riesgos
de desprendimientos es ideal. Sólo tendremos que preocuparnos de construir un lecho seco y
confortable.
Refugios improvisados
Son los refugios rústicos que construimos con los materiales que encontramos en la naturaleza
o que llevamos en nuestro equipaje.
Técnicas para hacer refugios de supervivencia improvisados
Las siguientes técnicas de supervivencia te permitirán improvisar refugios en la mayoría de
circunstancias y climas.
Refugio con una lona o una lámina de plástico
Si dispone de una lámina de plástico suficientemente grande podemos improvisar un refugio
tendiendo una cuerda entre dos árboles y colocando la lámina como una tienda de campaña
clásica. En los extremos envolveremos unas piedras que luego sujetar con unas horquillas de
madera o las anudaremos y las afirmaremos con cuerdas y piquetas improvisadas con unos
palos de madera resistente. Si cavamos una zanja alrededor evitaremos que ingrese el agua
en caso de tormenta.
Este es un modo sencillo y uno de los más prácticos pero existen innumerables tipos y modelos
de refugio que se pueden hacer una lámina de estas características.
Cómo construir un refugio tipo cobertizo.
Es probablemente el más clásico de los refugios de supervivencia. Utiliza un armazón de
madera, pero si utilizamos uno o dos árboles como columnas nos ahorraremos mucho trabajo
y el refugio ganará en solidez.
En climas fríos utilizaremos un fuego para calentarnos y un reflector de troncos detrás para
aprovechar mejor el calor. Por ello es importante tener en cuenta la dirección del viento si no
queremos terminar ahumados.
El techo lo cubriremos de materia vegetal. En algunas zonas es fácil encontrar grandes hojas
con las que construir un techo impermeable ensamblándolas a modo de tejas. También se
pueden improvisar tejas con trozos de corteza. Si no, un techo de hierba seca y paja, si es lo
suficientemente grueso, también nos proporciona cierta impermeabilidad.
Cómo hacer un refugio en el bosque con un árbol caído.
Hay que cortar algunas ramas para hacer una oquedad en la copa caída. Es un refugio acogedor
y, si el árbol es frondoso, nos protegerá del viento, pero no de la lluvia.
Construcción de un refugio con soporte de ramas en forma de A.
Es otro refugio clásico y que ofrece mayor abrigo que el cobertizo. Se construye con un armazón
de palos que adoptan la forma de una tienda de campaña canadiense tradicional o de una A.
Se cubre con una capa de hojas grandes a modo de tejas, y por encima de éstas una capa de
hierba, hojarasca, ramas que no perforen las tejas para evitar que el viento nos levante el techo.
La importancia del Agua
En una situación de supervivencia, después de tratar a los heridos, la búsqueda de agua suele
ser la necesidad más apremiante. Si carecemos de agua las esperanzas de vida se cifran en
torno a los dos días en el desierto y tres en climas frescos.
¿Cuánta agua necesitamos?
La cantidad de agua que necesitamos depende de la temperatura y humedad ambiental y de la
actividad física que desempeñemos, pero nunca será menos de 2 litros diarios. En un desierto
necesitaremos 10 o 12 litros para llevar una actividad normal.
Cómo encontrar agua en la naturaleza
En las zonas templadas no suele ser difícil encontrar cursos de agua. En las zonas secas y
desérticas la cosa puede complicarse más. Escarbar en los lechos secos de ríos o arroyos da
a veces buenos resultados. Los cúmulos de vegetación en un determinado lugar son indicativos
de existencia de agua. Los animales también necesitan beber; observar sus desplazamientos
a primera hora de la mañana o última de la tarde puede darnos pistas de dónde se encuentra
el agua.
Indicios de la presencia de agua en el terreno
El agua siempre desciende, por lo que buscar en los valles suele ser lo más efectivo para
encontrar agua cuando ésta escasea.
Busque donde veamos vegetación verde. La mayoría de los hábitats poseen plantas que crecen
únicamente donde hay agua, conviene conocer las del lugar por donde vamos a movernos.
Aunque no veamos agua en estas zonas, probemos a hacer un hoyo, podemos encontrarla a
no demasiada profundidad.
Destilador de agua improvisado
En caso de que no encontremos ninguna fuente de agua aún podemos aprovechar la de la
condensación que se produce incluso en los desiertos improvisando un destilador.
Necesitaremos un plástico de 2 x 2 m. y un recipiente para recoger el agua. Un tubo de plástico
para beber sin desmontar el destilador es también muy útil. Con este sistema podemos obtener
entre 0,5 y 1 litro de agua al día.
Hay que cavar un hoyo en cuyo fondo colocaremos un recipiente que recibirá el agua de la
condensación que se produce en las paredes del plástico con que cubrimos este hoyo. Una
piedra en el centro del plástico conducirá las gotas hasta el cubo. El destilador será más efectivo
si introducimos plantas en el agujero para aprovechar su humedad
Peligros de beber agua en mal estado
En muchas zonas, existe un riesgo alto de intoxicación al consumir agua, bien sea por
contaminación bacteriana, bien por ingerir parásitos con ella. También existe cierto riesgo al
consumir agua de arroyos que discurren entre prados sometidos a abonos altamente
contaminantes.
El consumo de aguas contaminadas puede producir enfermedades como fiebre tifoidea, cólera
o disentería, además de otros trastornos provocados por parásitos que podrá contraer no sólo
al beber, también al bañarnos en aguas estancadas y contaminadas.
No se debe beber agua salada, su concentración en sal es tan alta que colapsa los riñones y
provoca la muerte entre fuertes dolores. Tampoco se debe beber orina y no debemos olvidar
que las sabias de aspecto lechoso de muchas plantas son, con frecuencia, venenosas.
Cómo potabilizar el agua
Si existe riesgo de contaminación hay que purificar el agua con alguno de estos métodos y
esperar al menos una hora antes de consumirla.
Pastillas potabilizadoras: Es el método más práctico y efectivo 100%. Consiste en añadir al agua
pastillas purificadoras. Estas liberan iones de plata que acaban con los gérmenes, previenen de
nuevas infecciones. Cada pastilla para purificar 1, 5 ó 2 litros de agua.
Lavandina: Agregar 2 gotas de lavandina cada litro de agua para su purificación.