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Reflexiones sobre mi Residencia Docente

Este documento describe la experiencia de residencia de una estudiante de profesorado de historia. Detalla sus primeros días como maestra, incluyendo sus nervios y emoción al enfrentar por primera vez a un salón de clases. También reflexiona sobre las capacidades que desarrolló a lo largo de su formación, como la comunicación y empatía con los estudiantes. Finalmente, agradece a sus profesores guías por el apoyo brindado durante su residencia.

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Reflexiones sobre mi Residencia Docente

Este documento describe la experiencia de residencia de una estudiante de profesorado de historia. Detalla sus primeros días como maestra, incluyendo sus nervios y emoción al enfrentar por primera vez a un salón de clases. También reflexiona sobre las capacidades que desarrolló a lo largo de su formación, como la comunicación y empatía con los estudiantes. Finalmente, agradece a sus profesores guías por el apoyo brindado durante su residencia.

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Escuela Normal Superior República del Ecuador.

Cátedra: Residencia y Sistematización de las


Experiencias.-

Carrera: Profesorado de Educación Secundaria en


Historia.-

Curso: 4° año.-

Docente: Molina Rosa, Barrera Natalia, Ávila Blanca.

Alumna: Medina Belen Rosa Del Valle.

Año: 2023
En esta etapa final de formación docente, instancia culminante de un gran proceso de
trasformación, me encuentro sumergida en innumerables recuerdos, plácidas anécdotas,
cómo así también, en gratas experiencias escolares transitadas.
Perceptiblemente algunas personas la viven como una oportunidad para caber en el
mundo laboral, para tener su lugar, o simplemente para introducirse en este universo
vorágine. Indudablemente, sin saber o entender el gran sentido del proceso de
construcción en el acto educativo. Este accionar que debe ser llevado a cabo con estrecha
responsabilidad, seriedad y un gran desempeño por parte del docente.
Esta experiencia vivida me permitió, pulir, moldear y perfeccionarme, con el fin de estar
preparada frente aquellas situaciones dificultosas que aparecen en el transcurso del
proceso del enseñar. Aprender a plantear estrategias e implementarlas, para obtener el
logro escolar de un grupo de alumnos, no ha sido nada fácil. Pero con esfuerzo, esmero, y
dedicación, todo se puede alcanzar.
El objetivo fundamental de este informe será volcar, narrar y explicar lo vivido. Aquellas
experiencias transitadas, en este caso, en la “Escuela Normal República del Ecuador”,
aquella que me abrigó, cobijó y contuvo en estos 4 años de formación, mi querida
escuela. Más precisamente en cursos del nivel secundario, que detallaré a continuación:

2° año, sección “C” (Historia). (Formación Ética).


2° año, sección “D” (Geografía).

En la última instancia de práctica docente, inmensa y verdadera oportunidad otorgada,


pude implementar lo aprendido, integrando los distintos saberes en el aula, en ese
espacio tan heterogéneo, y a la vez, tan simultáneo. Planteando estrategias de enseñanza
coherentes, actividades y textos, relacionados profundamente con los conocimientos
teóricos obtenidos.
Desde una primera instancia, tanto la profesora de Residencia, como el personal docente
y no docente de la Institución Educativa, nos brindaron su apoyo y confianza, lo cual,
permitió un vínculo sólido y muy entrañable para transitar este período tan importante
para mí persona, MI RESIDENCIA.
A simple vista podemos apreciar lo complejo de la tarea docente, porque la práctica
educativa es muy importante. Se puede dar a conocer que en el “proceso de enseñanza -
aprendizaje” no solo se remite a tener un excelente manejo de los contenidos teóricos, y
que los alumnos aprendan lo enseñado, sino de establecer o entablar una estrecha
relación con los estudiantes. Conocer el contexto en el que habita o frecuenta, influye.
Esto contribuye al proceso.
En estos años de preparación, conociendo, observando y analizando futuras situaciones a
enfrentar dentro del aula, aquellas circunstancias dificultosas que aparecen a menudo en
el proceso del enseñar, me hacen dar cuenta que se debe estar preparada, a la altura de
cada eventualidad. Pero la sensación de ansiedad y nervios, de estar parada frente a los
alumnos, siempre se sentirá cómo la primera vez.
Rápidamente, imaginaba, pensaba y reflexionaba, de qué manera abordar el proceso del
enseñar, cómo enfrentar el primer día de clases, aquellos aspectos endebles de la
práctica educativa. Donde claramente, cada día surgen grandes y nuevos desafíos, tanto
dentro, como fuera del aula. Quién solo el docente poseerá la sabiduría, capacidad de
enfrentar, y dar solución a cada situación u obstáculo.
Melancólicamente meditaba, imaginándome estar en ese lugar. Aquel lugar majestuoso,
único e incomparable, como futura docente. No sabía si podría estar a la altura de
semejante circunstancia. Pero rápidamente me deje llevar por mí sentir, mis ganas y la
seguridad de consolidar las bases, con el fin de ser PROFESORA DE HISTORIA.

 Proceso de Residencia y Sist. De Experiencias: capacidades desarrolladas.

A lo largo de esta experiencia, en este proceso de construcción, las capacidades o


cualidades que desarrollé son diversas, entre ellas, tener una buena actitud frente al
alumnado, saber comunicarme, escuchar, ayudar, ser empática, tolerante, flexible en
determinadas situaciones y tener una perspectiva crítica de amplia mirada. El hecho de
creer en mí misma, el sentirme con la seguridad, confianza y capacidad, de poder guiar a
los alumnos, siempre y cuando, sintiendo la certidumbre de los saberes que se pretende
enseñar. Palpar mejoras en la fluidez verbal, la forma de expresión, el tono de voz, fue
algo que en las prácticas de Residencia traté de moldear y corregir en cada clase. Tener el
ímpetu de dirigir al grupo de alumnos, como también adecuar contenidos de enseñanza-
aprendizaje en cada contexto o realidad que vivencian los estudiantes.
Cabe destacar, que en esta extensa formación no todo es color de rosas, como seres
humanos, también cometemos falencias, errores, la toma de decisiones no siempre es la
acertada, pero claro está, que de cada equivocación, falta o desatino, aprendí.
Vaya, qué gran desafío debemos realizar los Profesores de Historia, ya que relatarla a
veces resulta aburrido para los estudiantes. Pero realmente existen quiénes la relatan
fervientemente, con amor y pasión, aquellos que llevan la docencia a flor de piel, a tal
punto de atrapar y atraer al alumnado. Sembrar un pensamiento crítico, diferenciando
formas de observar o conocer el pasado, requiere de una ardua tarea.
Conscientemente, se debe explicar y dar a conocer el objetivo de la Historia.

“El objetivo fundamental de la enseñanza de la Historia es, proporcionar un

conocimiento racional y crítico del pasado de la humanidad con la finalidad


que el individuo y la sociedad en general, puedan comprender el presente”.

Poder lograr amplias capacidades, como así también, diferentes cualidades, fue
gratificante, ya que me otorgaron la posibilidad de encontrar nuevos rumbos. Centrarme
en una actitud positiva, con confianza, fue la clave. Exigiéndome la valentía de dar batalla
al devenir.

 El inicio de mis clases como docente.

Los recuerdos invaden mi mente, en la que nadan todos ellos, y se dejan llevar por esos
momentos grabados que jamás olvidaré, aquellos que quedaron plasmados en mí, como
una marca de fuego. Así fue cómo vivencie aquel día. Mi primer día del dictado de clases,
como futura profesora. ¡Qué sentimientos encontrados me produce rememorarlos!
Esa noche no pude dormir, la ansiedad se apoderaba hasta de mi sueño. Me levantaba
una y otra vez a corroborar que mi material estuviera completo, que todo se encontrara
listo, sobre la mesa. Le pedía tanto a Dios, que no me abandonara, que sea su accionar
quién me guie.
Me desperté muy temprano, preparé mi desayuno y proseguí por cambiarme. Al salir de
casa no puedo contar, las veces que me persigné.
Al llegar a la escuela los nervios invadían mi cuerpo y mente. Ya casi era el toque del
timbre para el inicio de la jornada, donde el alumnado del Establecimiento Escolar debía
formar, para el habitual saludo a la bandera.
Luego del protocolo institucional, me dirijo hacia el pasillo, justo al frente de la puerta del
curso que me habían asignado. Los sentimientos a flor de piel se habían mezclado, sentir
emoción y alegría porque el gran momento había llegado. Pero también nerviosa y
temerosa, por ser el primer día como “profesora”.
Mi compañera incondicional era quién me acompañaba, ella era testigo de mi estado, de
mis manos sudadas y temblorosas. La apretaba muy, muy fuerte, para sentirla cerca. Era
la única que me daba seguridad, en ese momento. Ella se encontraba desbordada de
imágenes, saberes, contenidos y actividades. Pero carente de práctica, destreza y
habilidad en este nuevo desafío. ¡Mi carpeta, de color negro!
A la distancia podía escuchar los buenos días y la buena suerte que me deseaban algunos
preceptores, y profesores, al pasar por el lugar.
Al ingresar al salón áulico, llegado el instante esperado, de estar frente a los alumnos,
traté de mostrar serenidad, fortaleza y entereza.
El profesor co- formador me presenta, y respetuosamente saludo a los estudiantes. ¡Qué
frase impactante! , el escuchar por primera vez, “BUENOS DIAS PROFESORA”, realmente
emotivo, mi corazón palpitaba tan fuerte, que podía oírlo. En ese momento no era opción
el quedar inmóvil. Era arduo encontrar estabilidad pero no, imposible. A pesar de esa
impresión, me sentía muy entusiasmada por proseguir con la clase.
Seguidamente, el profesor nos manifestó, que me quedara tranquila, que ante cualquier
circunstancia o inconveniente que surja, ella me iba a respaldar. ¡Qué simples palabras, y
cuan importantes para mí! Por ello, me sentí más segura.
Ese día, los alumnos participaron e interactuaron en la clase, con fluidez, todo marchaba
correctamente. Cada instancia de lo planificado, se llevó a cabo.
Influyó de gran manera la conexión entablada con los estudiantes, ya que propició a una
clase realizada con total espontaneidad.
Agradezco la tranquilidad, apoyo, comprensión y acompañamiento brindado por el/a
profesor/a co-formador/a, Rueda Marcela, Stoppa José Eduardo, Maldonado Ramón y
Ávila Blanca, quienes tuvieron la mejor predisposición para conmigo, en esta etapa tan
valiosa, mi residencia.

 Conocimientos adquiridos en clases de Residencia

Claramente, cada clase de Residencia fue enriquecedora, ya que pudimos nutrirnos de los
distintos conocimientos que impartía nuestra profesora. Diversos marcos teóricos
proporcionados, contenidos pedagógicos, bosquejos de planificaciones, fueron adquiridos
en este proceso de formación. De gran utilidad, como ser, herramientas a utilizar en las
sucesivas instancias de tarea docente. Sin olvidar, que el docente debe poseer una
continua actualización.
Visiblemente, claro está, que primero hay que efectuar un bosquejo, plan, un itinerario, u
hoja de ruta, donde se expondrá saberes escolares. El mismo, tendrá como objetivo,
orientar la clase.
El planeamiento de la acción docente debe reunir las siguientes características:

o Flexibilidad: El educando realizará ajustes o modificaciones necesarias sobre la


base. Sirve de guía para la conducción.
o Continuidad: Articulación de elementos, donde cada experiencia, será un eslabón
para integrar lo aprendido.
o Unidad: Son elementos, contenidos, técnicas de enseñanza, actividades,
evaluación y recursos.
o Realidad: Todos los elementos (objetivos, técnicas, recursos, actividades) deben
estar en función del diagnóstico de la situación. Adecuar las características de la
materia, con alumnos, comunidad (relación).
Este plan es indispensable para que la acción docente sea llevada a cabo con eficacia.
Más allá de lo estructurado, también aprendí que el educador debe conocer el ambiente
que rodea, habita o frecuenta el estudiante, ya que esto influye en el proceso. Pues, cada
alumno se sentirá valioso en el contexto escolar.

Sabemos que el proceso de formación docente, es un gran proceso de transformación,


evolución y aprendizaje.

Freire sostiene, que los conceptos, “enseñar y aprender”, son una alianza que se da entre
ambos, por un lado, quien enseña aprende porque reconoce un conocimiento antes
aprendido, por otro lado, el estudiante aprende lo que se le enseña.
Un educador verifica en la medida que esté abierto, disponible y permanente, a repensar
lo pensado realizando cambios de cómo involucrarse con la curiosidad de su estudiante
por los diversos caminos que recorra. Por el contrario, un docente en su actuar
instrumental tiene todo previsto para sus estudiantes, planifica de acuerdo con la
programación curricular del nivel, tiene prevista la enseñanza de los contenidos porque es
obligatoria qué deben aprender sus educandos.
Por lo tanto, este autor nos advierte, que el aprender es llegar a conocer y alcanzar la
comprensión más exacta del objeto de estudio y no solamente transferir conocimientos,
la propuesta, corresponde a una enseñanza crítica en la comprensión del contexto. La
abstracción cognitiva de ambas, se unen para lograr el aprendizaje de las distintas
comprensiones de cada estudiante.
La práctica docente exige un rigor en su preparación y capacitación permanente, la cual
está basada en el análisis crítico de la labor profesional educativa, cada educador es un
aprendiz junto al estudiante, como dice Paulo, nadie enseña a nadie, se aprende en
conjunto, entre todos.

 Autoevaluación: ¿Mejoró el estilo de enseñanza en el proceso que atravesaron?

Particularmente, siento que el estilo de enseñanza mejoró ya que advertí que el


alumnado comprendió los contenidos enseñados, es decir que los objetivos fueron
alcanzados. Como así también, fue gratificante y satisfactorio, el saber que los estudiantes
me consultaban cuando iba a culminar con mis clases, ante el interrogatorio por parte de
ellos, surgía mi duda. ¿Por qué esa preguntar?, me cuestionaba en mi interior. Respondo
que seguramente en dos semanas terminarían mis prácticas. Seguidamente bromeo, y les
manifiesto, ya falta poquito para dejarlos tranquilitos. Ellos sonríen y me dicen: ¡Ay no
profe! nos encantan su clases, son más divertidas, y nos gusta compartir momentos con
usted. Qué gratificante y satisfactorio para mí, el saber que ellos se encontraban muy
conformes y agradables con cada clase.
Sinceramente esas palabras me llegaron profundamente.
Todo esto se pudo llevar adelante, gracias a cada modificación, corrección, llamado de
atención y enseñanza llevada a cabo por la profesora de Residencia. Cada crítica
constructiva realizada, hacia mi persona, fue utilizada para mejorar día a día.
Pude lograr mejorar en cada clase, desarrollar amplias capacidades llevadas a cabo en el
proceso. Esto me permitió conquistar la confianza en cada desafío propuesto. Me sentí
guiada, contenida, respaldada y acompañada.

 Autoevaluación: ¿Qué aprendió de sí mismo gracias a la Residencia y Sist? De


Experiencias?

Lo que me enseñó la Residencia y Sistematización de Experiencias, es que toda dificultad


puede ser superada, si poseemos una actitud positiva. Debemos enfrentar los miedos e
incertidumbres, ya que allí iniciaría el proceso de transformación.
Este transitar de plena formación, estuvo colmado de sudor, grandes esfuerzos, esmero,
voluntad, llanto, tropiezos, caídas cuando algo no salía bien, o de pronto, cómo lo
esperaba, pero logré demostrarme a mí misma que puedo alcanzar cada objetivo que me
proponga.
Finalmente, como residente alcance el éxito con gran vigor.
 ¿Qué sentimientos tiene como docente ante la culminación de residencia?

En ésta etapa de culminación, ya casi en la recta final del recorrido, como futura
profesora, giro y puedo ver o imaginarme todo lo que transite, todo aquello que recorrí
incansablemente hasta llegar en el lugar que estoy. Sé que al finalizar este camino,
comenzará uno nuevo colmado de grandes logros personales. Sentimientos de inmensa
satisfacción recorren mi sentir, al alcanzar este objetivo tan deseado.
Deseo expresar lo agradecida que me siento, por la gran oportunidad otorgada, por la
Profesoras de Residencia y Sistematización De Experiencias, Barrera Natalia, Ávila Blanca
y Molina Rosa, quienes creyeron en mi potencial y nunca me dejaron caer. Otorgándome
esta gran posibilidad, depositando su confianza en mi persona, ante tan inmensa
responsabilidad.
Poder concluir con una carrera, no es nada fácil, todo se basa en creer, en intentar.
A continuación citaré la estrofa de una canción, con la cual me siento identificada, en este
transitar:

Y no tengo pensado hundirme acá tirado


Y no tengo planeado morirme desangrado
Y no-oh-oh, no me pidas que no vuelva a intentar
Que las cosas vuelvan a su lugar (…)

Estimo que solo los que pasamos por este viaje, sabemos todo, todo, lo que ello conlleva.
Un sendero nuevo, espera por mí.

Este vasto proceso de formación, me permitió crear y desarrollar capacidades. Adquirir


saberes, con el fin de poseer una amplia preparación para poder asumir el rol docente,
ese que en algún momento me tocará afrontar.
Sabemos, que el docente novato experimenta diferentes sensaciones, miedos,
incertidumbres, timidez, inseguridad. Estos sentimientos priman al iniciar la trayectoria
docente, pero cuando el educador se apersona dentro del salón áulico, comenzará a
formarse en experiencia, porque claramente, esta carrera se construye en el día a día.
La docencia es la vocación de los grandes profesionales, aspirantes a la misma, como cada
uno de nosotros, que tienen pasión por la enseñanza como un valor fundamental para
formar a las nuevas generaciones. Ser docente es una misión a base de valores, amor,
empatía por crear ciudadanos, con un futuro brillante.
Cabe destacar que es ardua tarea, dirigir un grupo de alumnos, y que estos logren cada
objetivo propuesto. Pero un docente siempre se encontrará predispuesto a enseñar.
Porque ENSEÑAR, no solo se remite a transferir conocimiento, sino crear las posibilidades
para su propia producción o construcción.
Desde luego, que en mi papel como profesora, será esencial. Ya que, al enseñar el
contenido A o B, no solamente será, esforzarme por describir con máxima claridad la
sustantividad del contenido para que el alumno lo grabe o aprenda. Sino que mi papel
fundamental será, hablar con claridad sobre el objeto e incitar al alumno para que él, con
los materiales que ofrezco, produzca la comprensión del mismo.
Las condiciones para que sea posible aprender, críticamente, implican o exigen la
presencia de educadores y educandos creadores, instigadores, inquietos, rigurosamente
curiosos, humildes y persistentes.
Claro está, que el hecho de que el educador sea ético en su actuar, a su vez, lo lleva a
gestionar el desarrollo moral y ético del estudiante, traduciendo esto, en un constante
llamado a la educación en valores ciudadanos desde la escuela.
Planear, secuenciar, solucionar problemas, crear, producir cambios, evaluar, clasificar y
formar personas con pensamientos críticos, es la gran misión que será llevada a cabo por
mí, como futura docente, con considerable y extraordinario valor.
Para finalizar, destaco el cariño y la paciencia recibida, por parte de cada uno de los
estudiantes. Tanto de 2º “C” y 2º “D” del nivel secundario. Sin duda alguna, esta
experiencia la llevaré gradaba en lo más profundo de mi corazón.
Quiero agradecer infinitamente a los profesores formadores que caminaron a mi lado en este
gran transitar, en este hermoso camino, la profesión docente.

¡Gracias por caminar siempre a mi lado!

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