UNIVERSIDAD NACIONAL DE PIURA
FACULTAD DE CIENCIAS ADMINISTRATIVAS
ESCUELA DE ADMINISTRACIÒN
Antropología
LO NUEVO NO TERMINA DE NACER, Estadillo Social
DOCENTE:
DR. Henry Aquiles Jorge León
ALUMNOS:
Osores Castro Melany Nicolle
Pasapera Carnero Nayeli Ruby
GRUPO 5
SEMANA 15
CICLO - II – 2023
PIURA – PERU
l. MARCO TEORICO
El Gobierno de Dina Boluarte es percibido como una reacción restauradora en un contexto de
crisis política, generando interrogantes sobre su verdadera naturaleza y capacidad para abordar
dicha crisis.
Castillo: Lo que no fue
Se plantea que el gobierno de Pedro Castillo en el Perú no logró realizar cambios significativos
en las políticas de fondo.
Sin embargo, se reconoce que el ascenso de Pedro Castillo tuvo un impacto importante en el
ámbito simbólico y en la imaginación política. Un sector amplio de la ciudadanía, especialmente
en el sur andino, se identificó con la idea de tener a Castillo en el poder y percibió que su ascenso
representaba una oportunidad para acceder al poder que históricamente les había sido negado.
Esta identificación no se basó en adhesiones programáticas o ideológicas, sino en un elemento
carismático que permitió que el vínculo perdurara a pesar de la falta de acción política efectiva.
Por otro lado, se resalta la reacción de los enemigos de Pedro Castillo, quienes percibieron el
riesgo que su identificación simbólica representaba para sus intereses. Esta oposición se
manifestó con intransigencia visceral, acusaciones de fraude electoral e intentos de "golpe
restaurador". Se argumenta que esta reacción fue impulsada por un rechazo irracional y visceral
a la posibilidad de una agencia política efectiva basada en una identidad distinta.
Restauración, Contestación Y Representación
Se plantea que el Gobierno de Dina Boluarte en Perú ha intentado presentarse como una
reacción restauradora, pero esta imagen se desmorona al enfrentarse a la realidad de la situación
actual. Se menciona cómo inicialmente hubo una identificación simbólica con Pedro Castillo,
pero luego surgieron demandas claras y fundamentales, como la renuncia del Ejecutivo, la
convocatoria a nuevas elecciones y la realización de un referéndum constitucional.
El Gobierno en respuesta a la movilización ciudadana y las demandas de renuncia y convocatoria
a nuevas elecciones abordo dos tácticas
La represión: se ha llevado a cabo mediante el uso de fuerza letal, militarización en algunas
regiones, captura de espacios públicos y persecución judicial de activistas, lo cual ha socavado la
legitimidad democrática del gobierno y ha dejado un saldo de ciudadanos fallecidos.
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La manipulación discursiva e ideológica: a través de medios de comunicación parcializados y
voceros "independientes". Se intenta tergiversar la protesta y denunciar supuestos vínculos con
la economía ilegal.
Las demandas de la protesta son esencialmente democráticas y estas tácticas discursivas no han
logrado evitar la consolidación del bloque contestatario, ya que no generan consenso más allá
de los seguidores del gobierno y el Congreso.
Esto deja al Gobierno de Dina Boluarte en una paradoja insostenible, ya que pretende ser una
restauración democrática pero utiliza métodos dictatoriales para reprimir a una ciudadanía
movilizada en defensa de su derecho al voto.
La Agonía del Neoliberalismo Peruano
El régimen neoliberal peruano, instaurado desde la ruptura democrática de 1992, está en crisis.
A pesar de algunas reestructuraciones internas, este régimen no ha experimentado
transformaciones sustanciales y se ha ido desarticulando con el tiempo
El neoliberalismo peruano, como la privatización excesiva del interés público, la relación
patrimonialista entre las clases gobernantes y el poder, el debilitamiento del Estado, la captura
de los medios de comunicación por intereses de élite, la informalización e ilegalización del
sistema productivo, y la precarización del trabajo y los trabajadores.
El gobierno de Dina Boluarte y cualquier régimen "restaurador" que surja de su mandato solo
perpetuará la crisis del régimen neoliberal sin resolverla. Se argumenta que estos regímenes
representan lo que está en declive y que lo nuevo surge en oposición a ellos, gestándose en
medio de las convulsiones actuales.
La Necesidad Política de lo Nuevo
El bloque de contestación al gobierno peruano va más allá de una simple confluencia
momentánea de intereses y voluntades. Tiene una base amplia y aglutina a diversos actores
sociales, económicos y políticos que son producto de los procesos estructurales de los últimos
30 años. Este bloque ha ampliado sus demandas hacia aspectos democráticos más amplios,
trascendiendo la identificación simbólica con Pedro Castillo.
La respuesta represiva del gobierno no puede suprimir los intereses y deseos políticos que han
surgido y transformado en este proceso. El régimen neoliberal no puede ser restaurado en contra
de sus propias consecuencias estructurales. Se plantea que la única alternativa real a la crisis es
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reconocer la necesidad política de lo nuevo que ha surgido, lo cual implica una apertura hacia el
bloque de contestación en lugar de una represión cerrada.
Los intereses y deseos manifestados en las protestas son heterogéneos y abarcan a diferentes
sectores de la sociedad. Esto no debilita la protesta, sino que indica la posibilidad de nuevas
solidaridades en proceso de consolidación.
Las formaciones subjetivas emergen del propio proceso del neoliberalismo en el Perú y
demandan trascender la matriz política existente. Se plantea que no podrán ser contenidas por
ninguna versión restaurada de esta matriz.
Los Riesgos del Vacío Ideológico
Las protestas en Perú han logrado expandir las luchas regionales y locales a nivel nacional,
subsumiendo sus agendas en demandas más específicas y abstractas. Estas movilizaciones han
dado forma política a las luchas reivindicativas y han establecido un terreno de negociación que
no puede ser ignorado con ofertas clientelistas.
Las identidades, subjetividades, instituciones y procesos de toma de decisiones de las
comunidades en la región sur andina son centrales en las protestas y alimentan la movilización
a nivel nacional. Su participación es transformadora y disputa la hegemonía.
Los partidos tanto la derecha como la izquierda peruana carecen de instrumentos ideológicos
eficientes para contener lo que está ocurriendo. Las izquierdas existentes no logran potenciar la
coyuntura y su producción ideológica puede ser contraproducente. El vacío ideológico presenta
riesgos, como la dispersión de la heterogeneidad de las protestas y la dificultad de formalizar y
concretar las insurgencias. Además, los vacíos ideológicos pueden ser llenados por ideologías
etnoregionalistas que oculten los antagonismos de clase y fortalezcan el dominio de élites
regionales y locales.
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CONCLUCIÓN
La situación política en Perú está marcada por una crisis generalizada del régimen neoliberal
instaurado en la década de 1990. El Gobierno de Dina Boluarte busca presentarse como una
reacción restauradora, pero en realidad es solo un síntoma más de esta crisis y no ofrece una
solución efectiva. Las protestas y el bloque de contestación representan la necesidad de lo
nuevo, una apertura hacia demandas democráticas más amplias y una diversidad de actores que
han surgido de los procesos estructurales de las últimas décadas.
Sin embargo, tanto la derecha como las facciones de la izquierda peruana carecen de
instrumentos ideológicos eficientes para abordar esta situación. El vacío ideológico presenta
riesgos, como la dispersión de las protestas y la manipulación de ideologías etnoregionalistas
que podrían fortalecer el dominio de élites locales sobre las comunidades y los trabajadores.
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REFERENCIAS
Quiroz, G. M. (2023). Lon nuevo no termina de nacer . En Estadillo popular, Protesta y
Masacre en el Peru, 2022- 2023 (págs. 162 - 172). Lima: Editorial Horizonte.