¿Qué es la nefrectomía y cuando es necesario?
El riñón humano es un órgano complejo cuya función consiste en filtrar los productos
residuales de la sangre y producir orina. Los dos riñones desempeñan además otras funciones
vitales
Los riñones se sitúan a ambos lados de la columna vertebral en la parte inferior de la espalda.
Cada uno de ellos pesa unos 150 g y tiene aproximadamente el tamaño de una naranja y el
aspecto de un frijol
Los problemas que causan daños en los riñones pueden ser prerrenales (afectan al aporte
sanguíneo a los riñones), renales (afectan al propio riñón) o posrenales (afectan a cualquier
punto de la ruta que sigue la orina desde el riñón hasta la salida de la uretra)
¿Qué es una Nefrectomía?
La nefrectomía es un procedimiento quirúrgico que consiste en la extirpación de un riñón que
está afectado por una enfermedad.
Es una cirugía importante cuya dificultad y gravedad dependerán de la enfermedad del riñón y
de las características del enfermo. Aumenta en pacientes muy obesos, de mayor edad,
diabéticos, con problemas respiratorios y cardíacos, entre otros.
Estas intervenciones se realizan bajo anestesia general y habitualmente la incisión se realiza en
la región lumbar, por debajo de las costillas o entre las últimas.
En caso de tratarse de la extirpación por tumor, la incisión es frecuentemente en la parte
anterior del abdomen
Tipos de Nefrectomía
Los tumores renales pequeños a menudo se descubren en estudios de imagen (como
tomografías computarizadas) solicitados por otras razones. `
Algunos de estos tumores representan cáncer que puede propagarse a otras partes del cuerpo,
causar problemas como hemorragias o dolor e incluso dar lugar a la muerte. La mejor manera
de tratar estos tumores es la cirugía para extirpar el tumor.
Una modalidad de esta intervención es la nefrectomía parcial. Esta se realiza cuando podemos
conservar una parte sana del riñon.
Otra modalidad es la nefrectomía radical en la que se extrae el riñon en su totalidad junto con
los tejidos que lo rodean.
¿Cuando puede ser necesaria?
La nefrectomía está indicada cuando el tejido esencial del riñón está dañado y no es posible
recuperarlo.
Es importante asegurarse de que el riñón contralateral es funcional antes de llevar a cabo la
nefrectomía.
Indicaciones
Traumatismo renal.
Hidronefrosi.
Neoplasia renal.
Pionefrosis resistente a terapia médica.
Anormalidades ureterales irreparables
Preparación previa
Antes de la intervención quirúrgica su Médico realizará una historia clínica cuidadosa con
énfasis especial en las enfermedades médicas asociadas que puedan afectar al sistema
cardiovascular y al riñón.
Estos factores pueden contribuir a las complicaciones durante la cirugia y también pueden ser
factores causales en el desarrollo del cáncer de riñón.
Los pacientes con enfermedad cardiaca necesitan una evaluación que incluye ecocardiograma,
prueba de esfuerzo y eco doppler de arterias carótidas
Se debe iniciar el tratamiento médico o quirúrgico indicado de estas enfermedades antes de la
cirugía renal
El cirujano debe decidir la probabilidad de realizar una nefrectomía parcial y su grado de
dificultad, debiendo estimar el estatus funcional renal postoperatorio revisando
cuidadosamente las complicaciones graves relacionadas
A su vez se debe discutir la probabilidad de conversión a nefrectomía radical si, por razones
técnicas, no se puede realizar una nefrectomía parcial.
En pacientes con nefrectomía por infecciones crónicas, con frecuencia presentan un estado
general puede estar muy afectado con pérdida de proteínas de carácter severo, por lo que es
importante tener un control de proteínas totales (seroalbúmina)
El Médico deberá realizar confirmación de pruebas cruzadas y garantizar disponibilidad de
sangre antes de realizar el acto quirúrgico por ser un procedimiento potencialmente sangrante
¿Qué ocurre durante la nefrectomía?
Posición del paciente: Para la realización de la nefrectomía encontramos dos forma distintas
de abordaje quirúrgico
Antes de iniciar la anestesia se debería conocer que vía de acceso es la que va ha ser empleada
por el cirujano. Estas dos vías de acceso quirúrgico son:
Lumbotomía.
Laparotomía.
Lumbotomía
Es la más frecuente, y se caracteriza por la posición lateral del paciente durante el acto
quirúrgico, con las repercusiones respiratorias y hemodinámicas que ello conlleva.
Es importante la cuidadosa posición del paciente en la mesa de operación. El paciente es
colocado sobre la mesa, acostado lateralmente con la región a intervenir en situación
inclinada.
Se deben emplear fijadores laterales que sujeten al paciente, en la posición deseada. Controlar
que las piernas estén mantenidas por almohadas y que los brazos no estén en contacto con
ningún tipo de soporte metálico, así como cualquier compresión nerviosa.
En el momento de colocación del paciente anestesiado en decúbito lateral se produce una
caída importante de la presión arterial, especialmente en enfermos con antecedentes
cardiovasculares, lo cual justifica la canalización de vía central.
La canalización de esta vía central debe realizarse previamente a la colación del enfermo en
posición quirúrgica.
Laparotomía:
Es una técnica mediante la cual se accede al riñón por vía anterior transperitoneal,
generalmente reservada para la nefrectomía ampliada por cáncer.
En la vía de acceso transperitoneal, existe un riesgo elevado de íleo paralítico postoperatorio,
así como el acceso por lumbotomía puede provocar un aumento de la presión intraabdominal
inductora de regurgitación.
Es importante la colocación de una sonda nasogástrica y mantenimiento durante varias horas
del postoperatorio inmediato.
Recuperación
La nefrectomía es una intervención muy dolorosa, y requiere un tratamiento adecuado del
dolor durante el postoperatorio.
La mejor forma del tratamiento del dolor es mediante la analgesia a través del catéter
epidural, mediante una combinación de bajas dosis de anestésicos locales y opiodes.
Debido en parte al alto riesgo de patologías en el pulmón (atelectasias) declive durante la
intervención, la fisioterapia respiratoria durante el postoperatorio debe ser de obligado
cumplimiento, para lo cual es fundamental una óptima analgesia.
Se debe controlar la función renal (diuresis/hora) durante las primeras 24-48 horas del
postoperatorio.
El Médico indicará el tratamiento antibiótico profiláctico correspondiente para cada caso
Posibles riesgos del procedimiento
De dicha intervención es posible pero no frecuente, esperar los siguientes efectos secundarios
o complicaciones:
No conseguir la extirpación del riñón
Persistencia de la sintomatología previa, total o parcialmente
Desarrollo de una infección urinaria como consecuencia de la sonda vesical
postintervención, si esta fuera precisa
Hemorragia masiva, tanto durante el acto quirúrgico como en el postoperatorio
Complicaciones pulmonares como consecuencia de la apertura del tórax
Lesiones de otras vísceras (intestino, bazo, hígado,…)
Lesión vascular importante (venas o arterias)
Vida con un riñón
En condiciones normales, la función de ambos riñones es suficiente para sostener el
metabolismo corporal; sin embargo, cuando todo el trabajo recae sobre un solo riñón puede
desarrollarse, por un mecanismo compensador, el aumento del tamaño renal.
Frente a esta posible evolución, se recomienda el empleo de una dieta con ingreso bajo en
proteínas (carnes) y en sodio (sal) que mantenga los requerimientos nutricionales
adecuados para el crecimiento y a la vez aminore el esfuerzo del riñón.
Mantener estas indicaciones alimentarias suele ser una tarea difícil de cumplir y requiere
del refuerzo continuo, por parte del paciente y su equipo de salud.
Recomendaciones finales
Aún continúa el debate con respecto a los efectos de estos enfoques quirúrgicos y es importante
identificar y resumir los estudios de alta calidad por parte de su Médico Especialista para realizar
recomendaciones en cuanto al tratamiento quirúrgico.