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Estrategias para Alfabetización Inicial

Este documento describe principios y actividades didácticas para apoyar la alfabetización inicial en el aula. Señala que aprender las letras individualmente no garantiza que los niños aprendan a leer y escribir, y propone actividades que establecen claras relaciones entre las letras y entre la lengua hablada y escrita. Estas actividades desafían a los niños a identificar y escribir su nombre, leer y escribir palabras, y reconocer diferentes tipos de textos escritos. El documento enfatiza la importancia de que los ni
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Estrategias para Alfabetización Inicial

Este documento describe principios y actividades didácticas para apoyar la alfabetización inicial en el aula. Señala que aprender las letras individualmente no garantiza que los niños aprendan a leer y escribir, y propone actividades que establecen claras relaciones entre las letras y entre la lengua hablada y escrita. Estas actividades desafían a los niños a identificar y escribir su nombre, leer y escribir palabras, y reconocer diferentes tipos de textos escritos. El documento enfatiza la importancia de que los ni
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Pensar y aprender.

Intervención didáctica para la alfabetización inicial

Una de las preocupaciones centrales de los maestros de preescolar y primer grado de primaria es
enseñar las letras. Es importante señalar, sin embargo, que el conocimiento de las letras no garantiza
que los niños sepan leer o escribir. Frecuentemente, las letras se enseñan una por una, o través de
sílabas sueltas, sin que se establezca una clara relación entre ellas. Cuando esto sucede, los niños
muestran grandes dificultades para el aprendizaje. Es frecuente escuchar a padres y maestros
manifestar que “se sabe todas las letras, pero no las junta”. En realidad, lo que el niño no ha
comprendido es cómo funciona la escritura y qué relación tiene la lengua hablada con la lengua escrita.
Como lo muestran diferentes trabajos anteriores (Vernon, 1997; Alvarado 1998, Calderón, Vernon y
Alvarado, 2001; Vernon 2004) hay un largo proceso para que la comprensión del sistema alfabético
de escritura se dé, que va mucho más allá de poder identificar “cómo suenan las letras” o saber cómo
se llama en lo particular cada una de ellas.
En lo siguiente, presentaremos diversas situaciones didácticas diseñadas para apoyar este aprendizaje
en el aula que han sido puestas en práctica con numerosos grupos escolares a partir tanto de nuestras
investigaciones, asesorías y prácticas docentes, como de los trabajos de otros autores que abordan la
alfabetización desde una perspectiva constructivista (Kaufaman y otros, 1985; Kaufman, 1998;
Teberosky y Tolchinsky, 1995; Castedo y otros, 1999, etc.).
Desde una visión constructivista del aprendizaje, el diseño de las actividades e intervenciones
didácticas que presentaremos, se realizó considerando los siguientes principios:
1.- La participación de todos los niños es fundamental. Entendemos que ésta se da no sólo cuando un
niño hace lo que se le pide, sino, sobre todo, cuando piensa cómo solucionar un problema o enfrentar
un reto intelectual. Para los niños que se encuentran en un momento inicial de la alfabetización algunos
de estos problemas implican:
a) Identificar y escribir su nombre
b) Emplear la información que les da la escritura de su nombre y la de otros para tratar de leer y
escribir una diversidad de palabras.
c) Identificar en qué orden pueden acomodar las letras que se les presentan para formar una
palabra determinada.
d) Decidir qué letras lleva la escritura de una palabra a partir del número de letras que se le indica
que requiere.
e) Interpretar un fragmento escrito de una canción o rima conocida para hacer corresponder partes
de oralidad con partes de escritura.
f) Reconocer para qué sirven diferentes portadores de texto (por ejemplo, un directorio telefónico,
un recetario o anuncios de una gaceta comercial), qué tipo de frases o lenguaje se emplea en
cada uno, qué tipo de información da cada tipo de texto y cómo se ordena.
2.- El tipo de participación de los niños frente a estos retos es muy diverso y obedece a su forma
particular de entender el sistema de escritura y la familiaridad que tengan con los diferentes portadores
y los actos de lectura y escritura.
Sabemos que ningún grupo escolar es homogéneo en cuanto al momento de adquisición en que se
encuentran los niños. Sin embargo, esta heterogeneidad es una de las mejores herramientas
pedagógicas con que se cuenta.
3.- Cuando los niños pueden expresar sus ideas para dar solución a un problema, ponen a prueba sus
sistemas de creencias, lo que los puede llevar a modificar su forma de entender el sistema de escritura.
Como ya se ha mencionado en los trabajos nuestros, antes citados, este proceso de desequilibrio
resulta fundamental para lograr avances en el aprendizaje.
a) Además de trabajar con todo el grupo o de manera individual, la organización en equipos
pequeños de trabajo (integrados por un máximo de cinco niños) promueve reflexiones colectivas en
las que los niños intercambian información y discuten su forma particular de proceder frente a los
problemas que se les plantean.
b) La evaluación que el propio niño hace de sus escrituras siempre conduce a nuevas reescrituras.
Dentro del proceso de composición de textos lo más importante es que los niños detecten sus errores
y los modifiquen.
Operar sobre estos supuestos básicos ha implicado también modificar condiciones de organización del
aula y del ambiente de trabajo acordes con nuestros propósitos didácticos. En este sentido, buscamos
que la participación de los niños se dé en un clima de respeto hacia los propios procesos de aprendizaje.
La autoestima de los niños es fundamental para lograr que participen sin temor a equivocarse o a
manifestar las propias ideas. Sabemos que cualquier proceso de aprendizaje se ve beneficiado cuando
los niños se dan cuenta de sus avances y saben que su intervención respetuosa beneficiará también a
sus compañeros.
Pero sobre todo, sabemos que el aprendizaje motiva a seguir avanzando cuando se da en un contexto
de realidad, no sólo comunicativa, sino de esfuerzo concreto encaminado a resolver problemas por
demás interesantes

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