En física y química se observa que, para cualquier sustancia o mezcla, modificando
su temperatura o presión, pueden obtenerse distintos estados o fases,
denominados estados de agregación de la materia, en relación con las fuerzas de
unión de las partículas (moléculas, átomos o iones) que la constituyen.1
Todos los estados de agregación poseen propiedades y características diferentes; los más
conocidos y observables cotidianamente son cuatro, llamados
fases sólida, líquida, gaseosa2 y plasmática.3 También son posibles otros estados que no
se producen de forma natural en nuestro entorno, por ejemplo: condensado de Bose-
Einstein,4 condensado fermiónico y estrellas de neutrones. Se cree que también son
posibles otros, como el plasma de quarks-gluones.
El término «fase» se utiliza a veces como sinónimo de estado de la materia, pero un
sistema puede contener varias fases «inmiscibles» del mismo estado de la materia.5
Estados fundamentales[editar]
Estado sólido[editar]
Artículo principal: Sólido
Un sólido cristalino: imagen de resolución atómica
de titanato de estroncio. Los átomos más brillantes son el estroncio y los más oscuros son
el titanio.
Los objetos en estado sólido se presentan como cuerpos de forma definida; sus átomos a
menudo se entrelazan formando estructuras estrechas definidas, lo que les confiere la
capacidad de soportar fuerzas sin deformación aparente. Son calificados generalmente
como duros, así como resistentes, y en ellos las fuerzas de atracción son mayores que las
de repulsión. En los sólidos cristalinos, la presencia de espacios intermoleculares
pequeños da paso a la intervención de las fuerzas de enlace, que ubican a las celdillas en
formas geométricas. En los amorfos o vítreos, por el contrario, las partículas que los
constituyen carecen de una estructura ordenada.
Las sustancias en estado sólido suelen presentar algunas de las siguientes
características:6
Cohesión elevada.
Tienen una forma definida y memoria de forma.
A efectos prácticos son incompresibles.
Resistencia a la fragmentación.
No poseen fluidez.
Volumen constante.
Algunos de ellos se subliman.
En los sólidos cristalinos, las partículas (átomos, moléculas o iones) están empaquetadas
en un patrón repetitivo y regularmente ordenado. Hay varias estructuras cristalinas
diferentes, y una misma sustancia puede tener más de una estructura (o fase sólida). Por
ejemplo, el hierro tiene una estructura cúbica centrada en el cuerpo a temperaturas
inferiores a 912 °C (1674 °F), y una estructura cúbica centrada en la cara entre 912 y
1394 °C (2541 °F). El hielo tiene quince estructuras cristalinas conocidas, o quince fases
sólidas, que existen a distintas temperaturas y presiones.7
Los vidrios y otros sólidos no cristalinos y amorfos sin orden de largo alcance no son
estados básicos de equilibrio térmico, por lo que se describen a continuación como
«estados no clásicos de la materia».
Los sólidos pueden transformarse en líquidos por fusión, y los líquidos pueden
transformarse en sólidos por solidificación. Los sólidos también pueden transformarse
directamente en gases mediante el proceso de sublimación, y los gases pueden
igualmente transformarse directamente en sólidos mediante la deposición.
Estado líquido[editar]
Estructura de un líquido monoatómico clásico. Los
átomos tienen muchos vecinos más cercanos en contacto, pero no hay un orden de largo
alcance.
Artículo principal: Líquido
Si se incrementa la temperatura de un sólido, este va perdiendo forma hasta desaparecer
la estructura cristalina, alcanzando el estado líquido. Característica principal: la capacidad
de fluir y adaptarse a la forma del recipiente que lo contiene. En este caso, aún existe
cierta unión entre los átomos del cuerpo, aunque mucho menos intensa que en los sólidos.
El estado líquido presenta las siguientes características:8
Cohesión menor.
Poseen movimiento de energía cinética.
Son fluidos, no poseen forma definida, ni memoria de forma por lo que toman la forma
de la superficie o el recipiente que lo contiene.
Suele cambiar a estado sólido en el frío
Posee fluidez a través de pequeños orificios.
Puede presentar difusión.
Son poco compresibles.
Estado gaseoso[editar]
Los espacios entre las moléculas de gas son muy grandes.
Las moléculas de gas tienen enlaces muy débiles o nulos. Las moléculas del "gas" pueden
moverse libremente y con rapidez.
Artículo principal: Gas
Se denomina gas al estado de agregación de la materia compuesto principalmente por
moléculas no unidas, expandidas y con poca fuerza de atracción, lo que hace que los
gases no tengan volumen definido ni forma definida y se expandan libremente hasta llenar
el recipiente que los contiene. Su densidad es mucho menor que la de los líquidos y
sólidos, y las fuerzas gravitatorias y de atracción entre sus moléculas resultan
insignificantes. En algunos diccionarios el término gas es considerado como sinónimo de
vapor, aunque no hay que confundir sus conceptos: vapor se refiere estrictamente a aquel
gas que se puede condensar por presurización a temperatura constante.
Dependiendo de sus contenidos de energía o de las fuerzas que actúan, la materia puede
estar en un estado o en otro diferente: se ha hablado durante la historia, de un gas ideal o
de un sólido cristalino perfecto, pero ambos son modelos límites ideales y, por tanto, no
tienen existencia real.9
En un gas, las moléculas están en estado de caos y muestran poca respuesta a la
gravedad. Se mueven tan rápidamente que se liberan unas de otras. Ocupan entonces un
volumen mucho mayor que en los otros estados porque dejan espacios libres intermedios
y están enormemente separadas unas de otras. Por eso es tan fácil comprimir un gas, lo
que significa, en este caso, disminuir la distancia entre moléculas. El gas carece de forma
y de volumen, porque se comprende que donde tenga espacio libre allí irán sus moléculas
errantes y el gas se expandirá hasta llenar por completo cualquier recipiente.
A temperaturas inferiores a su temperatura crítica, un gas también se denomina vapor y
puede licuarse sólo por compresión sin necesidad de refrigeración. Un vapor puede existir
en equilibrio con un líquido (o sólido), en cuyo caso la presión del gas es igual a la presión
de vapor del líquido (o sólido).
Un fluido supercrítico (SCF) es un gas cuya temperatura y presión están por encima de la
temperatura y la presión críticas, respectivamente. En este estado, la distinción entre
líquido y gas desaparece. Un fluido supercrítico tiene las propiedades físicas de un gas,
pero su alta densidad le confiere propiedades de disolvente en algunos casos, lo que da
lugar a aplicaciones útiles. Por ejemplo, el dióxido de carbono supercrítico se utiliza para
extraer cafeína en la fabricación de café descafeinado.10
Estado plasmático[editar]
En un plasma, los electrones se desprenden de sus
núcleos, formando un "mar" de electrones. Esto le da la capacidad de conducir electricidad.
Artículo principal: Plasma
El plasma es un gas ionizado, es decir, que los átomos que lo componen se han separado
de algunos de sus electrones. De esta forma el plasma es un estado parecido al gas pero
compuesto por aniones y cationes (iones con carga negativa y positiva, respectivamente),
separados entre sí y libres, por eso es un excelente conductor. Un ejemplo muy claro es
el Sol.
En la baja atmósfera terrestre, cualquier átomo que pierde un electrón (cuando es
alcanzado por una partícula cósmica rápida) se dice que está ionizado. Pero a altas
temperaturas es muy diferente. Cuanto más caliente está el gas, más rápido se mueven
sus moléculas y átomos, (ley de los gases ideales) y a muy altas temperaturas las
colisiones entre estos átomos, moviéndose muy rápido, son suficientemente violentas para
liberar los electrones. En la atmósfera solar una gran parte de los átomos están
permanentemente «ionizados» por estas colisiones y el gas se comporta como un plasma.
A diferencia de los gases fríos (por ejemplo, el aire a temperatura ambiente), los plasmas
conducen la electricidad y son fuertemente influidos por los campos magnéticos.
La lámpara fluorescente contiene plasma (su componente principal es vapor de mercurio)
al que calienta y agita la electricidad, mediante la línea de fuerza a la que está conectada
la lámpara. La línea, positivo eléctricamente un extremo y negativo el otro, causa que los
iones positivos se aceleren hacia el extremo negativo y que los electrones negativos vayan
hacia el extremo positivo. Las partículas aceleradas ganan energía, colisionan con los
átomos, expulsan electrones adicionales y mantienen el plasma, aunque se recombinen
partículas. Las colisiones también hacen que los átomos emitan luz y esta forma de luz es
más eficiente que las lámparas tradicionales. Los letreros de neón y las luces urbanas
funcionan por un principio similar y también se usaron en electrónica.
Perfil de la ionosfera[editar]
La parte superior de la ionosfera se extiende en el espacio algunos cientos de kilómetros y
se combina con la magnetosfera, cuyo plasma está generalmente más rarificado y también
más caliente. Los iones y los electrones del plasma de la magnetosfera provienen de la
ionosfera que está por debajo y del viento solar y muchos de los pormenores de su
entrada y calentamiento no están claros aún.
Existe el plasma interplanetario, el viento solar. La capa más externa del Sol, la corona,
está tan caliente que no solo están ionizados todos sus átomos, sino que aquellos que
comenzaron una teoría con muchos electrones, tienen arrancados la mayoría (a veces
todos), incluidos los electrones de las capas más profundas que están más fuertemente
unidos. En la corona del Sol se ha detectado la radiación electromagnética característica
del hierro que ha perdido 13 electrones.
Esta temperatura extrema evita que el plasma de la corona permanezca cautivo por
la gravedad solar y, así, fluye en todas direcciones, llenando el Sistema Solar más allá de
los planetas más distantes.
Propiedades del plasma
Hay que decir que hay 2 tipos de plasma: fríos y calientes.
En los plasmas fríos los átomos se encuentran a temperatura ambiente y son
los electrones los que se aceleran hasta alcanzar una temperatura de 5000
°C, pero como los iones, que son muchísimo más masivos, están a
temperatura ambiente, no queman al tocarlos.
En los plasmas calientes la ionización se produce por los choques de los
átomos entre sí, lo que hace que al calentar un gas mucho, y por los propios
choques de los átomos entre sí, estos se ionicen. Estos mismos átomos
ionizados también capturan electrones y en ese proceso se genera luz (por
eso el Sol brilla, así como el fuego y los plasmas de los laboratorios).
Cambios de estado[editar]
Artículo principal: Cambio de estado
Para cada elemento o compuesto químico existen determinadas condiciones de
presión y temperatura a las que se producen los cambios de estado. Cuando se
hace referencia únicamente a la temperatura de cambio de estado, debe
interpretarse como la temperatura necesaria para este cambio bajo
1 atm de presión atmosférica. De este modo, en "condiciones normales" (presión
atmosférica, 0 °C) hay compuestos en estado sólido (S) líquido (L) y gaseoso (G).
A mayores temperaturas también se puede obtener plasma (P).