INICIO DE LA SANTA CUARESMA
FEBRERO 14 DE 2024
1
ARQUIDIÓCESIS DE BUCARAMANGA
EN PROCESO DIOCESANO DE EVANGELIZACIÓN Y RENOVACIÓN
«EN SINFONÍA DE ORACIÓN Y LLENOS DEL ESPÍRITU S ANTO
ANUNCIAMOS AL MUNDO LAS MARAVILLAS DE DIOS»
AÑO DE LA CONFIRMACIÓN
MIÉRCOLES DE CENIZA
DELEGACIÓN DE PASTORAL LITÚRGICA
ARQUIDIÓCES IS DE BUCARAMANGA
FEBRERO 14 DE 2024
2
MISA
Monición inicial
Inicia la santa Cuaresma con el signo de la
ceniza: he aquí que vienen días de penitencia para la
remisión de los pecados, para la salvación. Este
tiempo, que está ordenado a la preparación de la
Pascua, en el rito romano, va desde el miércoles de
Ceniza hasta antes de la Misa de la Cena del Señor el
Jueves santo.
«A través del desierto [cuaresmal] Dios nos guía
a la libertad», caminaremos juntos, con Cristo Jesús,
nuestra esperanza, por la misma senda, para llegar a
la montaña santa de la Pascua, nuestra liberación.
Tiempo de gracia en el que Dios tiene la primacía,
pues antes de nosotros, ve y se compadece, tiempo
concreto de conversión y libertad, tiempo para
detenerse en oración ante la Palabra y ante el
hermano herido para auxiliarlo, tiempo de decisiones
comunitarias y de una nueva esperanza.
Se trata de un recorrido que emprenderemos
llenos de esperanza, movidos por el Espíritu, el
mismo que impulsó al Señor a ir al desierto y que
nosotros, orantes, recibimos de manera excelente en
el Sacramento de la Confirmación. Así, en sinfonía de
oración y llenos del Espíritu santo anunciamos al
mundo las maravillas de Dios.
Campaña de la Comunicación Cristiana de Bienes
«Encendamos la luz de la solidaridad», porque
Cuaresma es el tiempo para cultivar un espíritu
solidario y generoso con los más necesitados.
Unámonos en una gran obra de caridad, como
Iglesia colombiana, con la Campaña de la
Comunicación Cristiana de Bienes, promovida cada
año por la Conferencia Episcopal de Colombia, el
Secretariado Nacional de Pastoral Social, y, en
nuestra Arquidiócesis, por el Servicio del Desarrollo
Humano Integral, con el ánimo de obtener recursos
destinados a diversas necesidades del país.
3
Ritos iniciales
Ingreso
CRISTO NOS DA LA LIBERTAD (CRISTO LIBERTADOR)
(CADV 640 / C. ERDOZAÍN)
R. /Cristo nos da la libertad,
Cristo nos da la salvación,
Cristo nos da la esperanza,
Cristo nos da el amor./
1. Cuando luche por la paz y la verdad, la encontraré.
Cuando cargue con la cruz de los demás, me salvaré.
Dame, Señor, tu Palabra,
Oye, Señor, mi oración.
2. Cuando sepa perdonar de corazón, tendré perdón.
Cuando siga los caminos del amor, veré al Señor.
Dame, Señor, tu Palabra,
Oye, Señor, mi oración.
3. Cuando siembre la alegría y la amistad, vendrá el amor.
Cuando viva en comunión con los demás, seré de Dios.
Dame, Señor, tu Palabra,
Oye, Señor, mi oración.
Signación
Saludo
Se omite el acto penitencial, en cuyo lugar se tiene la imposición de la Ceniza.
Oración colecta
oncédenos, Señor,
C emprender el combate cristiano con santos ayunos
para que los que vamos a luchar
contra la tibieza espiritual
seamos fortalecidos por los auxilios de la penitencia.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo,
que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo
y es Dios por los siglos de los siglos.
R. Amén.
4
Monición a la liturgia de la Palabra
Escuchemos la Palabra de Dios, dejémonos
reconciliar con Él, no endurezcamos nuestro
corazón, así nos recompensará renovándonos
por dentro.
LITURGIA DE LA PALABRA
Primera lectura Jl 2, 12-18
Rasguen sus corazones, no sus vestidos
Lectura de la profecía de Joel.
AHORA -oráculo del Señor-, conviértanse a mí
de todo corazón, con ayunos, llantos y lamentos;
rasguen sus corazones, no sus vestidos, y
conviértanse al Señor su Dios, un Dios compasivo
y misericordioso, lento a la cólera y rico en amor,
que se arrepiente del castigo. ¡Quién sabe si
cambiara y se arrepentirá dejando tras de sí la
bendición, ofrenda y libación para el Señor, su
Dios! Toquen la trompeta en Sion, proclamen un
ayuno santo, convoquen a la asamblea, reúnan a la
gente, santifiquen a la comunidad, llamen a los
ancianos; congreguen a los muchachos y a los
niños de pecho; salga el esposo de la alcoba y la
esposa del tálamo. Entre el atrio y el altar lloren
los sacerdotes, servidores del Señor, y digan: «Ten
compasión de tu pueblo, Señor; no entregues tu
heredad al oprobio ni a las burlas de los pueblos».
¿Por qué van a decir las gentes: «Donde está su
Dios»? Entonces se encendió el celo de Dios por
su tierra y perdonó a su pueblo.
V. Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.
5
Salmo responsorial
Sal 50, 3-4. 5-6ab. 12-13. 14 y 17 (R.: cf. 3a)
R. Señor, miseri–cordia, [pues]hemos pe-ca -do.
1. Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado. R.
2. Pues yo reconozco mi culpa,
tengo siempre presente mi pecado.
Contra ti, contra ti solo pequé,
cometí la maldad en tu presencia. R.
3. Oh, Dios, crea en mi un corazón puro,
renuévame por dentro con espíritu firme.
No me arrojes lejos de tu rostro,
no me quites tu santo espíritu. R.
4. Devuélveme la alegría de tu salvación,
afiánzame con espíritu generoso.
Señor, me abrirás los labios,
y mi boca proclamará tu alabanza. R.
6
Segunda lectura 2 Cor 5, 20—6, 2
Reconcíliense con Dios: ahora es tiempo favorable
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a
los Corintios.
HERMANOS: Actuamos como enviados de
Cristo, y es como si Dios mismo exhortara por
medio de nosotros. En nombre de Cristo les
pedimos que se reconcilien con Dios.
Al que no conocía el pecado, lo hizo pecado
en favor nuestro, para que nosotros llegáramos a
ser justicia de Dios en él.
Y como cooperadores suyos, los exhortamos
a no echar en saco roto la gracia de Dios. Pues
dice:
«En el tiempo favorable te escuché,
en el día de la salvación te ayudé».
Pues miren: ahora es el tiempo favorable,
ahora es el día de la salvación.
V. Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.
Aclamación al Evangelio
GLORIA A CRISTO (Sal 94, 8ab)
V. Gloria a Cristo,
gloria a Cristo,
gloria y alabanza al Señor.
R. Gloria a Cristo, gloria a Cristo,
gloria y_a-la–ban–za_al Se-ñor.
V. Te alabamos, Señor; te alabamos, Señor;
desde lo más profundo del corazón. R.
7
Evangelio Mt 6,1-6. 16-18
Tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
EN aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:
«Cuiden de no practicar su justicia delante de
los hombres para ser vistos por ellos; de lo
contrario no tendrán recompensa de su padre
celestial.
Por tanto, cuando hagas limosna, no mandes
tocar la trompeta ante ti, como hacen los
hipócritas en las sinagogas y por las calles para
ser honrados por la gente; en verdad les digo que
ya han recibido su recompensa.
Tú, en cambio, cuando hagas limosna, que no
sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha;
así tu limosna quedara en secreto y tu Padre, que
ve en lo secreto, te recompensará.
Cuando oren, no sean como los hipócritas, a
quienes les gusta orar de pie en las sinagogas y en
las esquinas de las plazas, para que los vean los
hombres. En verdad les digo que ya han recibido
su recompensa.
Tú, en cambio, cuando ores, entra en tu
cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre, que está
en lo secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te
lo recompensará.
Cuando ayunen, no pongan cara triste como
los hipócritas que desfiguran sus rostros para
hacer ver a los hombres que ayunan. En verdad
les digo que ya han recibido su paga.
Tú, en cambio, cuando ayunes perfúmate la
cabeza y lávate la cara, para que tu ayuno lo note,
no los hombres, sino tu Padre, que está en lo
escondido; y tu Padre, que ve en lo escondido, te
recompensará».
V. Palabra del Señor. R. Gloria a Ti, Señor Jesús.
Homilía
8
Monición a la bendición e imposición de la ceniza
(Concluida la homilía)
Ahora se bendice e impone la ceniza, hecha
de ramas de árboles o de los ramos
bendecidos del año anterior. El signo de
esparcir ceniza sobre la cabeza, que tiene
su origen en la tradición bíblica, refleja la
condición del hombre pecador que
confiesa su culpa ante Dios, de forma
pública, y manifiesta el deseo de
conversión interna, esperando la
misericordia del Señor.
_____________________________________
Después del Evangelio y de la homilía, el celebrante, de pie, con las
manos juntas, invita al pueblo a orar y después de una breve oración
en silencio, bendice la ceniza, que un acólito sostiene ante él,
diciendo, con las manos extendidas, la oración que trae el Misal, en
silencio asperja la ceniza con agua bendita.
_____________________________________
9
Bendición e imposición de la Ceniza
Después de la homilía, el sacerdote, de pie y con las manos juntas, dice:
Amados hermanos:
imploremos a Dios, nuestro Padre,
se digne bendecir
con la abundancia de su gracia esta ceniza
que vamos a imponer sobre nuestra cabeza
en señal de penitencia.
Y después de una breve oración en silencio, prosigue, con las manos extendidas:
h Dios, que te apiadas de quienes se humillan,
O y encuentras agrado
en quienes expían sus pecados,
escucha benignamente nuestras suplicas
y derrama la gracia de tu bendición
sobre estos siervos tuyos
que van a recibir la ceniza;
para que, fieles a las practicas cuaresmales,
lleguen a celebrar con un corazón puro
el misterio pascual de tu Hijo.
Que vive y reina por los siglos de los siglos.
R. Amén.
O bien:
OhqueDios,
no quieres la muerte del pecador sino su conversión,
escucha benignamente nuestras oraciones
y por tu piedad dígnate bendecir esta ceniza
que vamos a imponer sobre nuestra cabeza.
Y como sabemos que somos polvo
y que al polvo hemos de volver,
concédenos, por medio de las prácticas cuaresmales,
el perdón de nuestros pecados
y que podamos alcanzar la nueva vida,
a imagen de tu Hijo resucitado.
Que vive y reina por los siglos de los siglos.
R. Amén.
Rocía la ceniza con agua bendita, sin decir nada.
10
En seguida el sacerdote impone la ceniza a todos los presentes, que
se acercan a él, y dice a cada uno:
Cfr. Mc 1, 15
Conviértete y cree en el Evangelio.
O bien:
Cfr. Gn 3, 19
Recuerda que eres polvo y al polvo volverás.
Durante la imposición de la ceniza pueden cantarse algunas antífonas
de las que se proponen aquí, u otros cantos apropiados.
PERDÓN, SEÑOR, PERDÓN
(J. A. ESPINOSA / CADV 62)
R. Perdón, Señor, perdón.
1. Misericordia, mi Dios, por tu bondad.
Por tu inmensa compasión borra mi culpa. R.
2. Lava del todo mi delito
y limpia todo mi pecado. R.
3. Reconozco mi culpa, Señor,
tengo siempre presente mi pecado.
4. Contra ti, contra ti sólo pequé,
cometí la maldad que Tú aborreces. R.
5. Hazme oír el gozo y la alegría;
que se alegren los huesos quebrantados. R.
6. Abrirás mis labios, Señor,
y mi boca cantará tus alabanzas. R.
No se dice Credo.
11
Oración universal u oración de los fieles
Invitatorio:
Hermanos y hermanas,
la Palabra que hemos escuchado
esclarece nuestro caminar
hacia la libertad de la Pascua;
inspirados por ella,
y con el auxilio del Espíritu Santo,
dirijamos nuestras súplicas al Dios misericordioso
que no quiere la muerte del pecador
sino que se convierta y viva.
R. Oh Señor, escúchanos.
Intenciones:
1. Colma con tu Espíritu a la Iglesia,
al papa Francisco y a nuestro obispo Ismael. R.
2. Protege a los obispos,
sacerdotes, diáconos y consagrados. R.
3. Instaura la paz en el mundo;
e ilumina a legisladores y gobernantes. R.
4. Levanta a los desanimados,
alivia a los enfermos y a los agonizantes. R.
5. Reúne a tus hijos dispersos;
reconduce a Ti a los pecadores. R.
6. Orienta a niños y jóvenes;
a los adultos y ancianos. R.
7. Inspira nuestra oración, ayuno y caridad;
y recibe en tu misericordia a los difuntos. R.
Conclusión:
Señor, escucha la oración de tu Iglesia,
reunida en esta asamblea solemne;
haz que, purificados por tu perdón,
podamos servirte con ánimo alegre
y proclamar tus alabanzas con una vida santa.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
La Misa continúa de la manera acostumbrada.
12