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Superando el linfoma de Hodgkin: mi historia

Daniel Orta narra su historia personal. Nació en Venezuela y emigró a Estados Unidos hace 5 años. En febrero de 2023 empezó a toser de forma persistente, por lo que fue al hospital donde le diagnosticaron un tumor de 16 cm frente al corazón. Más tarde le diagnosticaron linfoma de Hodgkin en etapa 2. Recibió quimioterapia y estuvo hospitalizado 1 mes y 17 días. Ahora comparte su experiencia para ayudar a otros que también enfrentan esta enfermedad.

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Superando el linfoma de Hodgkin: mi historia

Daniel Orta narra su historia personal. Nació en Venezuela y emigró a Estados Unidos hace 5 años. En febrero de 2023 empezó a toser de forma persistente, por lo que fue al hospital donde le diagnosticaron un tumor de 16 cm frente al corazón. Más tarde le diagnosticaron linfoma de Hodgkin en etapa 2. Recibió quimioterapia y estuvo hospitalizado 1 mes y 17 días. Ahora comparte su experiencia para ayudar a otros que también enfrentan esta enfermedad.

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Mi historia

Hola mi nombre es Daniel Alejandro Orta, y quiero compartir mi historia con ustedes:

Nací en Caracas Venezuela, el 24 de abril de 1990. Estudié en la Universidad Nacional


Experimental Marítima del Caribe de donde egresé con el título de Marino Mercante mención xxx

Por múltiples razones, hace 5 años decidí emigrar a los Estados Unidos de América, con la
esperanza de alcanzar un mejor nivel de vida, con más seguridad y bienestar. En la actualidad tengo 33
años, desde mi llegada he vivido en 3 estados diferentes y he tenido que aprender a hacer múltiples
oficios, desde lavar platos, cocinar, arreglar jardines, desempeñarme como obrero en el área de la
construcción, chofer, repartidor o delivery, entre otros.

Así las cosas, llegó el año 2023, año que trajo una experiencia total y absolutamente diferente,
de mucho aprendizaje, de reinventarse, de apreciar las pequeñas cosas de la vida, de darle más
importancia a cada situación vivida, a cada pequeño detalle; un 2023, al que lejos de reprochar, siempre
le estaré agradecido por enseñarme algo que nunca pasó por mi cabeza que podría aprender,
comprender y superar, y es aquí donde empieza una nueva historia para mí.

En el mes de febrero de este año, estando de visita en casa de una tía, en Houston, decidí
finalmente ir al hospital ya que seguía molestándome una tos impertinente que había empezado desde
hacía por lo menos 2 meses, una tos que no se me quitaba, también tenía algunos ganglios inflamados
en el cuello, axilas, etc., y un extraño dolor en el pecho que, obviamente, tenía que deberse a la tos
implacable; me atendieron por emergencia, y yo lo único que necesitaba era que me diagnosticaran,
que me indicaran un tratamiento para luego, en la tarde, regresar a la casa y continuar con mi vida
normal, con el trabajo, atender mis responsabilidades, mi casa, etc.; a las 6:00 en punto de la mañana
del 1° de febrero ya estaba en el hospital, pasaron todo el día haciéndome exámenes, de sangre, rayos x,
resonancias, pet scan, exámenes de próstata, entre otros; finalmente, para mi sorpresa, a las 6 de la
tarde de ese mismo día tenían un diagnóstico que explicaba a qué se debía esa tos.

Haciendo un paréntesis, cabe destacar que esa tos apareció a principios de diciembre de 2022, y
desde que empezó a ser una molestia persistente empecé a tomar los jarabes que me recomendaban,
pastillas para la tos, caramelos para la tos, te y remedios naturales, hasta seguir unas indicaciones que
leí en internet, me puse una cebolla en la planta del pie, la tapé con una media, y esto por la
desesperación de hacer desaparecer esa tos; nada funcionaba, entonces comencé a auto recetarme,
tomé antibióticos como amoxicilina, azitromicina y ampicilina, que tampoco dieron resultados. Ahora,
volviendo al 1° de febrero en el hospital, cerca de las 6 de la tarde me dieron el diagnóstico: tenía un
tumor de 16 cm justo frente al corazón, que le dejaba poco espacio libre a la tráquea y dificultaba el
paso del oxígeno, y, eso era lo que producía la tos.

Cuando me dijeron eso, pensé que mi mundo se venía abajo, mil pensamientos atacaban mi
cabeza, esto es todo, se acabó!, por qué me está pasando esto a mí?, qué he hecho para merecer esto?,
por qué precisamente a mi?, vinieron a mi mente como mil interrogantes más; ese día no paré de llorar,
pero solo fue esa noche, al día siguiente, descansado y más calmado, hablé con el grupo de doctores
que estaban atendiendo mi caso, ellos me calmaron bastante, me dijeron que había cura, que yo era
joven y que estaba en las mejores manos después de las de Dios, que no había que preocuparse, pero
que si necesitaban hacer mas exámenes, entre los cuales estaban las biopsias para detectar qué tipo de
cáncer tenía. Fueron necesarias, en total, 6 biopsias para que pudieran concluir qué tipo específico de
cáncer era, la peor experiencia fue la biopsia de médula ósea, en hueso, hasta estos momentos recuerdo
exactamente cómo fue ese dolor, ha sido, sin lugar a dudas, lo peor que he podido experimentar en
toda mi vida, gritaba del dolor, no paraba de llorar, en total fueron 5 punciones que tuvieron que hacer
para poder sacar un pedacito de hueso, y entre punción y punción me ponían anestesia, pero yo les
pedía más, aunque igual seguía sintiendo tanto dolor que me hacía gritar, en verdad no sabía que podía
gritar tanto, así que después de enfrentar esa biopsia siento que puedo enfrentar cualquier cosa, ya
nada me hace ni cosquillas.

El 12 de marzo me dieron el diagnóstico, lo que tenía era un linfoma de Hodgkin en etapa #2. El
linfoma de Hodgkin en adultos es un tipo de cáncer que se forma en el sistema linfático. El sistema
linfático es parte del sistema inmunológico, el cual protege al cuerpo contra infecciones y
enfermedades. ¿Cómo empieza el linfoma de Hodgkin? la primera señal del linfoma de Hodgkin es una
inflamación sin dolor en los ganglios linfáticos, que aparece sin una causa conocida. La enfermedad
puede diseminarse a los ganglios linfáticos cercanos. Más tarde puede diseminarse al bazo, hígado,
médula ósea u otros órganos.

El linfoma de Hodgkin es un cáncer muy curable comparado con otros tipos de cáncer. Pero el
éxito del tratamiento depende del sexo del paciente, tipo de linfoma de Hodgkin que se tenga, del
estadio del cáncer y de su edad al momento de ser diagnosticado.

¿Cómo puedo darme cuenta que tengo linfoma?

Los signos y síntomas del linfoma pueden incluir:

Inflamación sin dolor de los ganglios linfáticos del cuello, las axilas o la ingle.

Fatiga persistente y dificultad para respirar.

Sudoración nocturna.

Fiebre.

Pérdida de peso sin causa aparente.

Picazón en la piel.

¿Por qué la gente contrae linfoma de Hodgkin?

Hasta ahora, se desconocen las causas exactas del linfoma de Hodgkin . Sin embargo, el riesgo
de desarrollar esta afección aumenta si se padece una afección médica que debilite el sistema
inmunológico o si toma medicación inmunosupresora.
¿Cómo prevenir el cáncer de Hodgkin?

El linfoma de Hodgkin no se puede prevenir de manera confiable. La mayoría de las personas


con este linfoma no tienen factores de riesgo que se puedan cambiar, por lo que no existe forma de
protegerse contra esta enfermedad.

¿Este tipo de cáncer causa sudoración nocturna?

Sudores nocturnos que empapan. Muchas personas con linfoma de Hodgkin dicen que la ropa
de dormir o las sábanas de la cama estaban tan mojadas que tuvieron que cambiarlas durante la noche.
En ocasiones, se producen sudoraciones importantes durante el día.

¿Quién tiene más probabilidades de contraer linfoma de Hodgkin?

Cualquier persona puede contraer linfoma de Hodgkin, pero es más común en personas de 20 a
40 años o mayores de 75 años; también afecta ligeramente más a hombres que a mujeres. Tener una
condición médica que debilita su sistema inmunológico, como el VIH.

¿Cómo se cura el linfoma de Hodgkin?

La quimioterapia y la radioterapia son los tratamientos principales para el linfoma de Hodgkin.


Dependiendo del caso, se pueden utilizar uno o ambos tratamientos. Algunos pacientes podrían ser
tratados con inmunoterapia o trasplante de células madre, especialmente si otros tratamientos no han
funcionado.

En mi caso, debido a la zona donde está ubicado el tumor, los médicos no quieren hacer una
operación para extraerlo, ya que es una zona de muy alto riesgo por su cercanía al corazón, así que solo
empezaríamos con ciclos de quimioterapia; para el 15 de marzo hicimos la primera sesión de quimio; y
ya, para el 17 de marzo me dieron de alta en el hospital, finalmente me dejaron libre luego de un mes y
17 días viviendo allí, sin salir, recibiendo visitas por algunas horas, encerrado dentro de 4 paredes
pensando en la nueva vida que estaba obligado a vivir y superar.

En los próximos videos les estaré compartiendo mi experiencia con las quimioterapias, cómo me
las administran y qué sucede luego, los efectos secundarios, entre otros aspectos de interés con la
intención de ayudar a quien esté pasando por una situación similar; así que si conocen a alguien con
este diagnóstico, compartan este video, podría ayudarle a comprender algunas situaciones que han
experimentado o van a experimentar y qué pueden hacer al respecto; luego, pretendo enviar otros
videos con sugerencias y consejos para sobrellevar esta enfermedad, información sobre las quimios, y
mucho más, entonces, por favor, difundan y ayudemos a otras personas y sus familiares a vencer el
miedo y enfrentar al linfoma con tranquilidad y fe en Dios.

Nos veremos en el próximo escrito.

Gracias y espero que les haya gustado.

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