Universidad Autónoma de Santo Domingo
Facultad de Humanidades
Escuela de Letras
Profesora: Adanessa María Amador de Jesús M.A.
UNIDAD 1: Investigaciones sobre la comunicación.
La comunicación y su importancia para la vida y el ejercicio profesional.
La comunicación es un proceso mediante el cual se intercambian información, ideas,
sentimientos o mensajes entre dos o más personas, utilizando diversos medios como
el lenguaje verbal, no verbal, escrito, visual, entre otros. Es fundamental en la
interacción humana y se lleva a cabo en diferentes contextos, ya sea personal,
profesional, social o cultural. La comunicación puede ser tanto verbal (a través de
palabras habladas o escritas) como no verbal (mediante gestos, expresiones faciales,
tono de voz, etc.), y su efectividad depende de factores como la claridad del mensaje,
la empatía, la retroalimentación y la comprensión entre los participantes.
La comunicación es esencial para la vida y el ejercicio profesional por varias razones:
1. Interacción social: La comunicación nos permite interactuar con otras personas
en nuestra vida diaria y en el entorno profesional. Nos permite establecer relaciones,
compartir experiencias, expresar emociones y conectar con los demás.
2. Transmisión de información: En el ámbito profesional, la comunicación es
fundamental para transmitir información relevante, instrucciones, políticas, objetivos y
cualquier otro tipo de conocimiento necesario para realizar tareas y tomar decisiones.
3. Coordinación y colaboración: En un entorno laboral, la comunicación eficaz es
crucial para coordinar acciones y esfuerzos entre diferentes miembros de un equipo o
departamentos. Facilita la colaboración, el trabajo en equipo y la consecución de
metas comunes.
4. Resolución de problemas: La comunicación clara y efectiva es clave para
identificar y resolver problemas en el ámbito profesional. Permite discutir y analizar
situaciones, encontrar soluciones, negociar y tomar decisiones de manera
colaborativa.
5. Desarrollo profesional: La capacidad de comunicarse de manera efectiva es
una habilidad fundamental en el mundo laboral. Las personas que pueden expresar
sus ideas de manera clara, escuchar activamente, negociar y adaptarse a diferentes
situaciones de comunicación tienden a destacarse y tener éxito en sus carreras
profesionales.
6. Gestión de conflictos: La comunicación adecuada es esencial para la gestión de
conflictos en el lugar de trabajo. Facilita la resolución de disputas de manera
constructiva, promoviendo el entendimiento mutuo y la búsqueda de soluciones que
beneficien a todas las partes involucradas.
En resumen, la comunicación es un elemento central en la vida cotidiana y en el
ejercicio profesional, ya que facilita la interacción, la transmisión de información, la
colaboración, la resolución de problemas, el desarrollo profesional y la gestión de
conflictos. Dominar las habilidades de comunicación es esencial para tener éxito tanto
en el ámbito personal como en el laboral.
Elementos.
1. Emisor: Es la persona o entidad que inicia el proceso de comunicación. El emisor
codifica el mensaje, es decir, lo convierte en palabras, gestos, símbolos u otros signos
que serán transmitidos al receptor.
2. Mensaje: Es la información que el emisor desea transmitir al receptor. Puede ser
verbal (palabras habladas o escritas) o no verbal (gestos, expresiones faciales, tono
de voz, etc.).
3. Canal: Es el medio a través del cual se transmite el mensaje. Puede ser oral,
escrito, visual, electrónico, entre otros. El canal utilizado puede afectar la forma en que
se interpreta y comprende el mensaje.
4. Receptor: Es la persona o entidad a la que va dirigido el mensaje y que lo recibe e
interpreta. El receptor decodifica el mensaje, es decir, lo comprende y le da sentido en
función de su experiencia, conocimientos y contexto cultural.
5. Feedback: Es la respuesta o reacción que el receptor proporciona al emisor
después de recibir el mensaje. El feedback puede ser verbal o no verbal y puede ser
positivo (confirmación, acuerdo) o negativo (duda, desacuerdo).
6. Contexto: Es el entorno físico, social, cultural y temporal en el que se produce la
comunicación. El contexto influye en la forma en que se codifica, transmite, recibe y
comprende el mensaje.
7. Ruido: Son las interferencias o barreras que pueden afectar la efectividad de la
comunicación. Pueden ser físicas (ruido ambiental), psicológicas (prejuicios,
emociones), lingüísticas (malentendidos, barreras idiomáticas) o semánticas
(ambigüedad en el mensaje).
Estos elementos interactúan entre sí en el proceso de comunicación, que implica la
transmisión de mensajes entre un emisor y un receptor a través de un canal
específico, dentro de un contexto determinado, con la posibilidad de feedback y la
presencia de posibles interferencias (ruido). La comprensión y la efectividad de la
comunicación dependen de cómo se manejen y coordinen estos elementos.
La comunicación puede clasificarse en dos tipos principales:
comunicación oral y comunicación escrita. Ambos tipos tienen características
distintivas y se utilizan en diferentes contextos y para diferentes propósitos. Aquí hay
una comparación entre la comunicación oral y la comunicación escrita:
Comunicación Oral:
1. Inmediatez: La comunicación oral es inmediata, ya que se produce en tiempo real.
Los intercambios verbales ocurren de manera instantánea, lo que permite una
retroalimentación inmediata entre el emisor y el receptor.
2. Interacción: La comunicación oral permite una interacción directa entre las partes
involucradas. Los interlocutores pueden hacer preguntas, aclaraciones y comentarios
en el momento, lo que facilita la clarificación de mensajes y la resolución de
problemas.
3. Lenguaje no verbal: Además del lenguaje verbal, la comunicación oral también
implica el uso de gestos, expresiones faciales, tono de voz y otros elementos no
verbales que pueden transmitir información adicional y enriquecer el mensaje.
4. Flexibilidad: La comunicación oral tiende a ser más flexible y adaptable a
diferentes situaciones y contextos. Los hablantes pueden ajustar su mensaje según las
reacciones y necesidades del público.
Comunicación Escrita:
1. Permanencia: La comunicación escrita es permanente y tangible. Los mensajes
escritos pueden conservarse y revisarse en el tiempo, lo que facilita la referencia futura
y la documentación de información.
2. Claridad: La comunicación escrita tiende a ser más clara y precisa que la
comunicación oral, ya que permite una planificación y organización cuidadosa del
mensaje. Los escritores pueden revisar y editar sus textos para asegurar la claridad y
coherencia del mensaje.
3. Difusión: La comunicación escrita puede llegar a un público más amplio y diverso,
ya que los mensajes escritos pueden ser distribuidos y compartidos fácilmente a través
de diferentes medios, como correos electrónicos, publicaciones en redes sociales,
libros, artículos, entre otros.
4. Formalidad: La comunicación escrita tiende a ser más formal que la comunicación
oral, especialmente en entornos profesionales y académicos. Los mensajes escritos
suelen seguir convenciones lingüísticas y estructurales específicas, como la gramática
y la sintaxis.
Tanto la comunicación oral como la comunicación escrita son formas importantes de
interacción humana, cada una con sus propias características y ventajas. La elección
entre comunicación oral y escrita dependerá del contexto, los objetivos de
comunicación y las preferencias de los participantes.
La comunicación eficaz.
Es aquella en la que el mensaje se transmite de manera clara, precisa y comprensible,
logrando el entendimiento y la interpretación correcta por parte del receptor. Aquí hay
algunos aspectos clave para lograr una comunicación eficaz.
1. Claridad en el mensaje: Es fundamental expresar las ideas de manera clara y
concisa. Esto implica utilizar un lenguaje sencillo y directo, evitando ambigüedades o
términos confusos que puedan generar malentendidos.
2. Conocimiento del público: Es importante tener en cuenta quiénes son los
receptores del mensaje y adaptar el contenido, el tono y el estilo de comunicación
según sus características, necesidades y nivel de conocimiento.
3. Escucha activa: La comunicación eficaz no solo implica transmitir información,
sino también escuchar atentamente a los demás. Es importante mostrar interés,
prestar atención y responder de manera adecuada a las preguntas, comentarios o
preocupaciones de los interlocutores.
4. Empatía: Comprender las emociones, perspectivas y puntos de vista de los demás
es esencial para una comunicación eficaz. Mostrar empatía y consideración hacia los
sentimientos y experiencias de los receptores ayuda a establecer una conexión
significativa y a construir relaciones sólidas.
5. Feedback: Proporcionar y solicitar retroalimentación es fundamental para
garantizar que el mensaje se haya comprendido correctamente. Esto permite aclarar
dudas, corregir malentendidos y mejorar la calidad de la comunicación en general.
6. Coherencia y consistencia: Es importante que el mensaje sea coherente en
todos sus aspectos, tanto verbal como no verbal. La congruencia entre el contenido
del mensaje, el tono de voz, las expresiones faciales y el lenguaje corporal contribuye
a reforzar su credibilidad y efectividad.
7. Adaptabilidad: Ser capaz de adaptar el mensaje según el contexto, las
circunstancias y las necesidades específicas de los receptores es clave para una
comunicación eficaz. Esto implica ser flexible y estar dispuesto a ajustar el enfoque y
el contenido del mensaje según sea necesario.