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La Importancia de la Escucha Activa

El documento destaca la importancia de la escucha en la comunicación. Aunque se cree que hablar es la parte activa, escuchar es igualmente importante y comprende la interpretación de lo que se oye. Escuchar efectivamente requiere poner atención a las palabras, acciones, estado de ánimo y contexto del hablante para comprender su experiencia. La escucha empática, sin juzgar, es fundamental para que el otro se sienta comprendido.
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La Importancia de la Escucha Activa

El documento destaca la importancia de la escucha en la comunicación. Aunque se cree que hablar es la parte activa, escuchar es igualmente importante y comprende la interpretación de lo que se oye. Escuchar efectivamente requiere poner atención a las palabras, acciones, estado de ánimo y contexto del hablante para comprender su experiencia. La escucha empática, sin juzgar, es fundamental para que el otro se sienta comprendido.
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LA ESCUCHA

Al pensar en la comunicación, pensamos en comunicación con algún otro, en hablar o expresarnos, decir algo y pasa casi
inadvertida la importancia que tiene la escucha.
Generalmente se cree que el hablar es la parte activa del lenguaje y muchos suponen que escuchar es la parte pasiva,
incluso algunas personas piensan que el escuchar tiene menor importancia frente al hablar. Esto es un error de mucha
relevancia, pues, en todo acto de comunicación y coordinación de acciones están comprometidos tanto el hablar como el
escuchar en idéntica ponderación.
En el área de los negocios por ejemplo: Peters, Tom dice “…necesitamos obsesionarnos con la escucha debido a que gran
parte de la problemática del top management se debe a que no escucha a sus subordinados, ni la tendencia del mercado..”
El escuchar es la base del lenguaje, sino podríamos preguntarnos ¿para qué se habla?
Desde la ontología del lenguaje sostenemos que el escuchar implica la comprensión o interpretación de lo que oímos y es un
fenómeno lingüístico que se origina en el tipo de observador que somos, más que en lo que oímos.
Escuchar es igual a oír más interpretar. Oír en un fenómeno biológico, escuchar es un fenómeno lingüístico ya que incluye
la interpretación que cada individuo hace de lo que oye. La interpretación, a su vez, es una comunicación o conversación
interna. Escuchamos por ejemplo una campana, su “tan-tan” es lo que oímos, y el identificar o imaginar la campana es la
interpretación que hacemos de lo oído.

Escuchas diferentes : Se entendía tradicionalmente la comunicación como transmisión de información. Se suponía que
había un emisor del mensaje, que este era recibido por uno o varios receptores. Esto sucede así con la tecnología, pero
cambia cuando se establece entre Seres Humanos.
Uno al escuchar a alguien…, interpreta algo y, lo que transmite a otros es lo que él interpretó y no necesariamente lo que el
primer emisor dijo. - Humberto Maturana dice al respecto “El fenómeno de la comunicación no depende de lo que se entrega,
sino de lo que le pasa al que recibe, y esto es un asunto muy distinto a transmitir información”.
Comunicación es igual a Acción en Común
En el proceso de comunicación no se habla sin el escuchar y viceversa. La interacción entre ambos es lo que se llama
COMUNICACIÓN. El escuchar valida el hablar, pues es el escuchar y no el hablar, lo que le da sentido.
Por ejemplo cuantas veces solicitamos algo y lo que nos traen es otra cosa.

Al parecer, la clave del escuchar no está en el contenido del mensaje del que habla, sino en la interpretación que el oyente
hace sobre lo dicho y, como esto modifica su ámbito de acciones y posibilidades.
Echeverría, Rafael dicen..”Normalmente damos por sentado que lo que escuchamos es lo que se ha dicho. Suponemos que
lo que decimos, es lo que las personas van a escuchar”
Es aquí donde podemos empezar a considerar la importancia de VERIFICAR lo interpretado.
¿Qué es lo que produce escuchas diferentes?

La biología / El contexto en que nacimos / La historia personal / Las distinciones / La emocionalidad

Al referirnos a la biología es dable distinguir que no solo el ser sanos sino también la edad que tengamos nos posibilitan
escuchas diferentes.

Al referirnos en el contexto tenemos que tener en cuenta:


1. La región, por el contexto social en el que se halla el individuo. No es lo mismo estar en un determinado lugar donde
hay persecuciones sociales (de la índole que fuera), que en un sitio que está en guerra, etc.
2. La época, pues existen diferentes recursos en distinta temporalidad de la vida.

Al referirnos a la historia personal consideremos que según las experiencias vividas es posible que la escucha tenga
determinada predisposición por los sucesos que estuvieron impactándonos.

Cuando hablamos de distinciones es en cuanto a la capacidad que se tiene sobre determinada interpretación. No
escuchará de idéntico modo el director de una orquesta que un individuo que no tiene conocimientos sobre música.

En cuanto a la emocionalidad, es muy posible que no escuche lo mismo si estoy transitando una etapa de angustia, que
si estoy en un momento en el que me siento pleno.

Pasando a una contraposición, podemos distinguir estilos de escucha no comprometida, como por ejemplo:
El que simula que está escuchando.
El dependiente que siempre quiere agradar a quién está hablando.
El que interrumpe no permitiendo que el otro individuo termine de expresarse.
El literal, solo registra las palabras no interpreta el contexto genérico.
El juez y parte, está decidido a juzgar al otro.
El competitivo, que promueve su punto de vista sin dar crédito al que se está expresando.
El apurado, que nunca tiene tiempo para escuchar y formula contra argumentos.

El principal propósito de escuchar es comprender lo que los demás quieren comunicar o, saber cual es su
experiencia interna.

LA ESCUCHA 1/2
Lo importante de ser escuchado. Cuando hablamos tratamos de comunicarnos y nos sentimos frustrados si no
conseguimos ser interpretados. Sentirse escuchado es sentirse convalidado. Es el reconocimiento de que lo que estamos
diciendo es recibido.

La escucha efectiva tiene que ver con acercarnos a escuchar lo que el otro está realmente diciendo.
Algunas claves para incrementar la escucha efectiva:

 Escuchar las palabras que se dicen (muchas pueden parecer sinónimos pero en determinado contexto adquieren
otra connotación).
 Escuchar las acciones que aparecen (tonos, gestos etc.).
 Escuchar la inquietud que el otro aporta a la conversación (calma, ansiedad)
 Escuchar el estado de ánimo desde el cual habla (desesperación, resignación, ira, etc.).
 Escuchar el contexto en el cual es dicho (al sacarse de contexto puede ser totalmente diferente).
 Escuchar el ámbito de acciones posibles que se comprometen o hacen posible al decir lo que se dijo.
 Escuchar y verificar la interpretación de lo que escuchamos.
 Escuchar los trasfondos de la conversación.
 Escuchar el espacio de posibilidades que se abre o se cierra.
 Escuchar las emociones que están en juego.
 Escuchar las historias personales.
 Escuchar el vínculo y confianza generado entre las partes.
 Escuchar las prácticas sociales.

Escuchar se relaciona con la atención, de todos nuestros sentidos.


Resulta difícil escuchar y hablar al mismo tiempo y, hay personas que tienen tanto para decir que al parecer no les interesa
escuchar sino descargar.
Es primordial generar un espacio de confianza para que el otro sienta que puede hablar con la tranquilidad de que no va a
ser enjuiciado.
Es frecuente que en nuestra conversación interna estemos buscando respuestas, si esto sucede no estamos escuchando
mientras estamos prestando atención a nuestra conversación interna. Es interesante conocer que pensamos cinco veces
más rápido de lo que podemos hablar. Es importante que el otro termine de hablar para poder luego ponernos a pensar, de lo
contrario estaríamos generando respuestas automáticas que no contribuyen beneficio de ninguna de las partes.
Es de suma importancia que nos mostremos atentos a la conversación (la mirada, la corporalidad, etc.) asintiendo cuando
estamos de acuerdo, solicitando que nos expliquen algo con más detalles si no nos termina de quedar claro.- Ponernos en el
lugar del otro mientras está contando algo personal o doloroso, para mirar la situación desde su punto de vista.- No hacer
referencia a nuestras experiencias tratando de minimizar la que estamos escuchando.- Tener paciencia para encontrar la
palabra o pregunta justa que ayude al otro a un cambio posible.- Saber que cuando nos encontramos cansados, enojados,
asustados o molestos es frecuente que nos pasen inadvertidos partes y datos importantes de la conversación.- Lo más
importante es la confianza del vínculo de la relación existente por ello hay que tratar de no estar a la defensiva pues cierra en
vez de abrir oportunidades.
Para concluir, es necesario pedirle a la otra parte que escuche lo que comprendimos, para comprobar que hemos
interpretado correctamente lo que dicho.

Escucha EMPÁTICA y GENERATIVA: Las personas frecuentemente escuchamos, no ya para comprender al otro sino para
responderle. Muchos individuos esperan el momento oportuno para reflejar sus vivencias en la vida del otro. A menudo se
produce el consejo hacia el otro según las experiencias personales. En algunas oportunidades alguien siente que tiene
problemas con alguien y que ese alguien no lo comprende.
Si hay algo que realmente nos interesa a los Seres Humanos es que nos COMPRENDAN.
Cargamos con historia de vida y la mayoría necesitamos que nos entiendan, transmitirla, expresarlo, pero en oportunidades,
no llegamos a comprender lo que le pasa al otro.
Esto se debe a que distintas personas tenemos distintas formas de escuchar. Una sería no escuchar, otra fingir, otra
responder monosílabos, otra forma es la escucha selectiva, conectándose con el otro en ciertas partes de la conversación.
Una manera diferente es prestar atención a lo que el otro nos está transmitiendo la forma de escuchar que llamamos
empática.- Rogers, Carls insistía en la importancia de la escucha empática y en las actitudes básicas de un recibimiento
incondicional y la calidez de la escucha, así como en evitar la interrupción y el dar consejos.
Se puede aprender de la propia experiencia en las que nos hemos o no sentido escuchados en lo más profundo de nuestros
sentimientos, sin juzgamientos.
La escucha empática es conectarse con el otro, poniéndose en el lugar de la otra persona y viviendo el mundo como él lo
ve, comprendiendo lo que experimenta en cada situación. Es vivir su vivencia y sentir lo que siente. En la escucha empática
utilizamos todos nuestros sentidos, nuestro cuerpo y nuestro corazón.
Los expertos en comunicación dicen que solo el 10% lo comunicamos con palabras, el 30% con sonidos y el 60% por medio
del lenguaje corporal.
La escucha empática demuestra valoración, y eso genera confianza. Después de la supervivencia física, una de
las necesidades del individuo es ser comprendido, valorado, querido. Si se puede escuchar el temor, la
inseguridad detrás del enojo, se puede abrir un canal de comunicación con una persona enojada. Al escuchar, al
respetar, y legitimar su experiencia, nos permite interactuar y generar nuevas posibilidades.

LA ESCUCHA 2/2

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