Zona oceánica
Además de la cantidad de sales, hay otras condiciones en el agua de mar que varían de un lugar a
otro. Una de ellas es la cantidad de nutrientes en el agua. Otra es la cantidad de luz solar que llega
al agua. Estas condiciones dependen principalmente de dos factores: la distancia desde la costa y
la profundidad del agua.
Fauna
El zooplancton de la zona mesopelágica es muy similar al plancton epipelágico y está dominado
por los copépodos y ostrácodos. Los peces de bocas erizadas (con dientes como agujas) y los peces
linterna comprenden cerca del 90% de todos los peces existentes en esta zona. También se
incluyen camarones, calamares, anguilas y medusas conocidas como salpas.
Esta zona juega un papel importante en el ciclo del carbono y el mantenimiento de la cadena
alimentaria del océano. Muchos animales de esta zona migran hacia arriba a la zona epipelágica de
noche en busca de alimento
(Entre 200 y 1,000 metros)
A mayores profundidades la luz se hace más tenue, creando la que es conocida como zona
disfótica. Aquí las plantas no pueden conseguir la suficiente energía solar y por tanto no se
desarrollan, lo que obliga a los animales de estos lugares a desarrollar otras estrategias para
sobrevivir y adaptarse a la escasa luz, la creciente presión atmosférica y las bajas temperaturas
como lo hacen las siguientes especies.
Ejemplo de especies
Cachalote (Physeter macrocephalus)
Es la ballena que más profundo desciende, pudiendo llegar a más de 2,500 metros y permanecer
sin volver a salir a superficie durante más de una hora y media. A estas profundidades se alimenta
de calamares gigantes que pueden ser del mismo tamaño que el cachalote.
Tamaño: Hembras 11 metros, machos 18 metros
Pulpo (Octopus vulgaris)
Todos los cefalópodos tienen tentáculos con ventosas. El pulpo los usa para deslizarse por el suelo
del océano, sentir, tocar y capturar a sus presas. Es uno de los animales marinos más inteligentes
que existe, y pueden modificar su color y aspecto para camuflarse.
Tamaño: 60 centímetros
Medusa (Chrysaora hysoscela)
Tienen largos tentáculos llenos de aguijones que actúan como defensa y para capturar a sus
presas, provocan una fuerte urticaria a los humanos si entran en contacto con ellas. El 95% de su
cuerpo está formado por agua y viajan por los mares dejándose arrastrar por las corrientes.
Tamaño: hasta 50 centímetros de circunferencia.