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Dislexia: Causas y Tipos Detallados

La dislexia es un trastorno del aprendizaje que afecta a uno de cada diez niños y causa dificultades en la lectura como reconocimiento de palabras, lectura lenta e insegura y baja comprensión. Existen varios tipos de dislexia como la adquirida y del desarrollo, y su evaluación requiere entrevistas, pruebas psicológicas y exámenes de lenguaje, percepción y motricidad para realizar un diagnóstico temprano.

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Dislexia: Causas y Tipos Detallados

La dislexia es un trastorno del aprendizaje que afecta a uno de cada diez niños y causa dificultades en la lectura como reconocimiento de palabras, lectura lenta e insegura y baja comprensión. Existen varios tipos de dislexia como la adquirida y del desarrollo, y su evaluación requiere entrevistas, pruebas psicológicas y exámenes de lenguaje, percepción y motricidad para realizar un diagnóstico temprano.

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DISLEXIA

Qué es la dislexia: significado de dislexia

La dislexia es un trastorno específico del aprendizaje que se caracteriza


por un deterioro en la capacidad de reconocer palabras, lectura lenta e
insegura y escasa comprensión.

Este trastorno del neurodesarrollo se calcula que afecta


aproximadamente a uno de cada diez niños provocando fracaso escolar.
Para hacer frente a esta situación y mejorar el aprendizaje es necesario
detectar el trastorno de forma precoz.
Causas de la dislexia

En el cerebro disléxico, las células del sistema magnocelular son más


pequeñas de lo normal. Es como si dos sistemas

principales participaran en la percepción visual, el sistema


magnocelular y el parvocelular. El sistema parvocelular está

adaptado para percibir las formas y el color mientras que el


magnocelular lo está para percibir el movimiento. El sistema

magnocelular desempeña un papel destacado en la percepción de los


cambios rápidos de imagen que ocurren en la

lectura. Cuando este sistema no funciona adecuadamente, surgen


dificultades con la lectura.

Causas internas:

Se ha llegado a sugerir que el exceso de testosterona en el feto, o una


excesiva sensibilidad a la misma, podrían ser las

causas de la formación de células ectópicas y del tamaño tan


característico del planum temporale del cerebro disléxico.

La testosterona podría tener un efecto negativo tanto sobre el sistema


inmunitario como sobre el crecimiento del

cerebro, en particular sobre el hemisferio izquierdo. Es posible que


exista una relación entre las enfermedades debidas a

defectos en el sistema inmunitario, como pueden ser las alergias, el


asma, la diabetes etc., y la dislexia.

Causas externas:
La calidad funcional del cerebro no la determinan exclusivamente los
genes. El entorno puede mejorar o empeorar la

estructura y la función del cerebro. Cuando hablamos del entorno, nos


referimos a los elementos físico

-químicos,

fisiológicos, psicológicos y sociales que nos rodean.

El útero es el primer entorno del niño, la familia y la escuela son


entornos para el aprendizaje, y se sabe que tienen

efectos significativos sobre el cerebro. Es posible que las alteraciones en


la estructura y función del cerebro no las causen

tanto los genes defectuosos como las influencias negativas del entorno.

La simetría alterada del planum temporale puede aparecer en las


últimas fases del embarazo o en las primeras fases de

la infancia. Durante estos periodos de la vida del niño, se produce una


selección de células nerviosas. Millones de células

mueren mientras las restantes crecen hasta llegar a su madurez. Esto


puede deberse a alguna causa externa. Se sabe que

los factores ambientales, incluso dentro del útero, actúan sobre algunas
estructuras nerviosas.

TIPOS DE DISLEXIA

Existen diversas tendencias para clasificar la dislexia, dependiendo del


punto de vista del neurólogo, psicólogo. La más

aceptada internacionalmente es la que la divide la dislexia, en


adquiridas o del desarrollo psicólogo.

DISLEXIA ADQUIRIDA: El término dislexia adquirida es usado en


principio por los médicos para describir las dificultades

de lectura y ortografía. Son sujetos que sin tener ningún problema


perceptivo, son incapaces de reconocer las palabras.

Existen algunos signos como patrones irregulares en el


electroencefalograma (EEG), reflejos anormales, o dificultades en

la coordinación y orientación mano-ojo, por ejemplo. En este proceso el


trastorno se produce por alteraciones en al ruta

de acceso al significado, y en función de cuál sea la ruta lesionada, los


síntomas varían, por tanto se subdividen:

Dislexia fonológica: Lee mediante la ruta visual, leerá con dificultad, las
palabras desconocidas y las pseudopalabras

(palabras no existentes).

Dislexia superficial: Leen las palabras regulares, conocidas o no, e


incluso las pseudopalabras pero no pueden leer

aquellas que no se ajustan a las reglas de conversión grafema a fonema.


Es frecuente, a manera de ejemplo: que indique

que "baca" es el nombre de un animal.

Dislexia semántica: Podrá leer gracias a la conexión del léxico visual con
el fonológico, pero no podrá recuperar su

significado.

Dislexia profunda: Muestran dificultad para leer ciertas clases de


palabras, además producen errores visuales, pueden

leer "polo" por "bolo", "marchó" por "marchaba". El síntoma


característico son los errores semánticos.

Dislexia auditiva: Dificultad para discriminar los sonidos de letras y


reconocer pautas de sonido, secuencias, palabras,

ordenes e historias, narraciones, etc. Presentan una audición normal.


Tienen dificultades en el deletreo y la composición.

Esta es la forma de dislexia más difícil de corregir y radica en la


inhabilidad de percibir los sonidos separados (discontinuos)

del lenguaje oral.

Dislexia visual: Dificultad para seguir y retener secuencias visuales y


para el análisis e integración visual de los

rompecabezas. La mayoría percibe letras invertidas y perciben también


invertidas algunas partes de las palabras, son

lentos y tienen problemas con la secuencia. Esta se caracteriza por la


inhabilidad para captar el significado de los símbolos

del lenguaje impreso. Este tipo de dislexia es el más fácil de corregir, por
medio de ejercicios adecuados pueden aprender

los signos gráficos con precisión y gradualmente aprender secuencias;


pero la lentitud persistirá.

DISLEXIA DEL DESARROLLO: este termino alude a que las dificultades


de estos niños son constitucionales, y no

producto de alguna incapacidad primaria de la mente o los sentidos, o


una falta de oportunidad educativa. La dislexia del

desarrollo sugiere que pudo haber un atraso en algún aspecto del


desarrollo, alguna deficiencia en la maduración neural,

que ocasionado las dificultades del niño. A diferencia de la dislexia


adquirida, la dislexia del desarrollo, la mayoría de las

veces, no muestra signos de daño cerebral.

Dislexia evolutiva: Se le considera evolutiva cuando aparecen


dificultades y rápidamente estos síntomas desaparecen

por sí solos durante el aprendizaje. Los síntomas: son inversiones en la


escritura y/o en la lectura, adiciones, omisiones,

escritura en espejo, vacilaciones, repeticiones, etc

Este niño sufre un retraso en su desarrollo lingüístico que fácilmente


supera a diferencia que en la mayoría de los casos

que requiere de tratamiento por parte de psicólogos, neurólogos y


especialistas del lenguaje.

Dislexia profunda: presenta escritura en espejo, confusiones e


inversiones al escribir, torpeza motriz y disgrafía.

Los cambios de símbolos (letras y números), modifican la identidad


visual y fonética.

b d /p q/ f t /6 9/ n w

EVALUACION DE LA DISLEXIA

La evaluación de la dislexia debe efectuarse lo más tempranamente


posible, con lo que se impide la instauración del
trastorno o incluso se evita, en cierto modo, su presentación. Sus
ventajas se encuentran en su carácter preventivo, ya que

así existen mayores y mejores posibilidades de atención terapéutica


específica.

En el aspecto escolar, los aprendizajes se orientan hacia actividades


sensorias receptivo-motrices, de orientación

espacio-temporal, lingüístico, etc., evitando la creación de hábitos


inadecuados gráficos de base, fijación de patrones

incorrectos…

Para efectuar el diagnóstico se sigue un proceso mediante el cual se


recaban una serie de datos a través de:

1. Entrevista preliminar:

Se suele hacer a la familia, quien proporciona datos útiles para centrar


la problemática del niño; de forma especial, qué

síntomas o dificultades han observado en él. También conviene conocer


su anamnesia (características del embarazo y el

parto, enfermedades, evolución física...).

Otro aspecto del cual se debe de recabar información es sobre el


ambiente familiar y otros en conexión con las

relaciones afectivas como por ejemplo estructura familiar.

La entrevista familiar debe complementarse con los datos facilitados


por el medio escolar: edad de incorporación al

colegio o guardería, asistencia escolar, cambios de colegio, integración


grupal, ritmo de aprendizaje.

2. Exploración psicológica:

Teniendo en cuenta la edad del niño y los diferentes datos obtenidos de


la entrevista preliminar se efectúa la

exploración psicológica.

Los aspectos que deben explorarse para la detección de la dislexia son:


nivel intelectual, lenguaje, nivel pedagógico,

percepción, motricidad y personalidad.

El nivel intelectual se determina a través de pruebas verbales, como la


escala verbal de WISC y el Test de TermanMerrill, y no verbales,
incluyendo en ella las reactivas, como el Test de Motrices Progresivas de
Raven, las gráficas, como el

Test de la figura humana de Goodenough, y las manipulativas, como la


escala de Perfomance del WISC.

En el área del lenguaje conviene explorar su nivel de evolución, su


forma de expresarse espontánea y repetitiva y sus

alteraciones, ya que, es frecuente que el niño presente dislalias.

La exploración preceptivo-motriz abarca el examen del esquema


corporal, la lateralidad y la percepción espaciotemporal.

La dominancia lateral puede determinarse mediante tests específicos


como el de R. Zazzo y Galigret- Granjon, el de

Harris y el de la torre de J. Royer. Todos ellos ofrecen un índice


cuantitativo del predominio lateral valorado en atención al
tiempo y a la mano empleados en la realización de determinadas
tareas.

Para determinar el predominio lateral, junto a los test señalados, se


aconseja por su facilidad y sencillez las Pruebas de

ejecución de órdenes. Consisten en indicar al niño la realización de una


tarea tipo e ir anotando qué mano, pierna, ojo u

oído emplea con preferencia. Su valoración es cualitativa.

La exploración perceptiva en esta área los test más valiosos son el


Reversal test de Edfedl y el Test Guestáltico Visomotor de Laureta
Bender. Ambos miden relaciones espaciales, si bien el segundo, además
de poseer intrínsecamente una

mayor riqueza diagnóstica del psiquismo infantil, determina también la


maduración perceptivo-espacial.

El estudio psicológico del niño con dislexia se completa con el


conocimiento de su personalidad pues en esta

problemática tiene una gran repercusión su psiquismo. Se aconseja la


utilización de test en los que el niño se proyecte lo

más fácil, libre, espontáneamente. El Test de la Familia de Porot, el de la


Figura himana de Machover y el del Árbol de Kart

Koch y dentro de los constructivos el Test del Mundo.

3. Exploración pedagógica:

Para la detección de la madurez pueden emplearse las pruebas de Filho,


Inizan o de Molina García y para la detección
de los errores lecto-escritores, las pruebas de Toro-Cerveza y de
González Portal.

Una vez en posesión de todos los datos de la exploración se pasa a su


interpretación y valoración diagnóstica, dentro

del contexto familiar y escolar.

Dislexia en Adultos: Qué es, consecuencias y soluciones

Cuando hablamos de dislexia nos referimos a un trastorno del


aprendizaje muy común. Especialmente es detectado en la infancia y
durante la etapa escolar, aunque sus consecuencias pueden afectarnos
tanto de niños como de adultos. Afecta a los procesos de lectura y
también repercute negativamente en la escritura.

Este tipo de dificultades y problemáticas traen consecuencias a nivel


emocional en las personas que lo sufren, si no son detectadas a tiempo
pueden prolongarse a la edad adulta y afectar al desarrollo de tareas
laborales y personales.

Consecuencias posibles en la vida de la persona

Confundir la izquierda y la derecha

Este es uno de los síntomas más conocidos. Muchas personas sin este
trastorno del aprendizaje también sufren pequeños deslices con esto de
confundir la izquierda con la derecha, ya sea en su propio cuerpo o en la
capacidad para distinguirla y ubicarse, es decir la visión espacial (por
ejemplo guiar por un camino u otro).

Aunque no es un síntoma exclusivo de esta dificultad, las personas con


dislexia también presentan en ocasiones dificultades para discriminar
entre arriba y abajo o dificultades para procesar con la misma rapidez
los estímulos verbales del lado izquierdo.

Problemas a nivel emocional y de autoestima

Como hemos comentado antes, suele comenzar en la infancia y con ello


puede producir que el entorno de las personas que la tienen ejerza
burlas a la sintomatología que presenta. Estas dificultades en la
escritura y lectura también se asocian a las capacidades de las personas,
como si la causa estuviera en que son menos inteligentes, perezosos o
poco trabajadores.

Además si este diagnóstico es tardío y se extiende a la edad adulta todo


ello cala en la persona, posicionándose ya con unas etiquetas que
repercuten directamente en la visión positiva de uno mismo, generando
inseguridades y cuestionando su inteligencia.

Dificultades laborales
Con todo lo que hemos nombrado anteriormente, es de esperar que las
personas con dislexia se sientan menos preparadas y menos cómodas
en trabajos administrativos que requieran de un manejo fluido de
ciertas herramientas lectoescritoras o que también tengan una gran
presión organizativa.

Esto no significa que de verdad no puedan afrontar estas


responsabilidades o puestos de trabajo. Los límites tienen mucho más
que ver con la capacidad que se autoimponen por desconocimiento de
la dificultad que presentan, de ahí que sea esencial un diagnóstico
temprano para poner en marcha las herramientas necesarias y que no
se vean limitados en el futuro.

Dificultades para mantener hábitos de lectura

Las dificultades en la lectura se centran principalmente en saltarse


palabras, líneas o incluso perderse en la lectura o repetir cosas que ya
se han leído del texto. Además si cambiamos la tipografía, los colores o
utilizamos características poco comunes en las letras todavía se hace
más difícil.

Se ve afectada tanto la lectura en voz alta como la lectura mental y por


ello requieren más tiempo para leer y para la pronunciación de ciertas
palabras.

Esta dificultad en la lectura también afecta al entendimiento del


contenido de los textos y su análisis, memorización o resumen.

Problemas para comunicarse manera escrita

Sobretodo presentan dificultades a la hora de cambiar de orden las


letras o palabras en los textos, al tener que escribir y escuchar a la vez
(dictados) o con letras y símbolos que se parecen (la d y la b o la p y la
q).

Atención dividida y dificultad para organizarse

Olvidarse de citas importantes o tareas que tenían que organizar,


problemas para entender instrucciones que requieren de varios pasos a
la vez o consecutivos, y dificultades a la hora de organizar las tareas,
jerarquizarlas o saber priorizarlas. Esto repercute también en problemas
atencionales como mantener el foco en la acción o conversación que
realizan en cada momento.

¿Soluciones para la Dislexia en el adulto?

El diagnóstico y tratamiento de la dislexia desde las etapas más


tempranas en las que se presenta es esencial para que podamos
comenzar a trabajar cuanto antes en esas herramientas que facilitarán
todas las dificultades que podemos presentar.

Aunque en las etapas más tempranas de la infancia los padres y


profesores tienen un papel fundamental para la mejoría, la psicología
también cumple un papel esencial.

La mejor manera de abordar la dislexia tenga el origen que tenga y la


detectemos cuando la detectemos será de forma multidisciplinar.
Dependiendo de las necesidades de cada personas el objetivo será
mejorar con ejercicios que ayuden a la memoria, la lectura, estrategias
de aprendizaje y diferenciación de estímulos auditivos y escritos, y
aprender a relacionar la información visual con la auditiva.

A nivel psicológico será necesario trabajar todas esas barreras


autoimpuestas y etiquetas que hemos ido adquiriendo para que
nuestros pensamientos no nos limiten a la hora de afrontar nuestro día
a día y poder mejorar nuestra autoestima.

Recordemos siempre que las dificultades pueden provocar que el


camino a nuestras metas sea un poco más complicado, pero eso no
significa que no tengamos la opción de aspirar a ellas.

Consecuencias emocionales de la dislexia en los niños

Algunos niños con dislexia nunca desarrollan consecuencias


emocionales a causa de la dislexia.

Esto puede ocurrir debido a diversos factores: la detección e


intervención temprana, apoyo y adaptación curricular en el colegio,
explicaciones adecuadas al niño de qué es la dislexia… Por desgracia,
otro grupo de niños con dislexia pueden experimentar algunas
consecuencias emocionales de la dislexia. Me parece importante
señalar que todos los niños en algún momento pueden mostrar estas
consecuencias y no es algo alarmante, pero puede ser un indicador de
que ese niño necesita recibir apoyo tanto para la dislexia, como para
estas consecuencias emocionales.

Pérdida de confianza: Los niños desarrollan su autoconcepto durante


los primeros años de vida. Si estos años están llenos de frustraciones y
dificultades en el colegio, conducirán, muy posiblemente, a
sentimientos de inferioridad. Si no recibe ayuda rápidamente, esto
puede llegar a cronificarse y a generar sentimientos de poca valía en el
niño.

Depresión: esta misma serie de frustraciones puede llevar a ciertos


niños a sentimientos depresivos. Es importante que sepas que los
signos de depresión en los niños suelen ser diferentes a los de los
adultos. Los signos de depresión en niños más notorios en niños son:

El niño tiene pensamientos negativos sobre sí mismo.

El niño tiende a ver el mundo negativamente.

El niño carece de esperanza o la capacidad de imaginar cosas positivas


en el futuro.

El niño puede tener conductas violentas (la tristeza se manifiesta a


través del enfado).

Problemas familiares: Los problemas familiares pueden ocurrir de


diferentes maneras. Por ejemplo, en aquellas familias en las que hay
hermanos, puede suceder que el niño que no tiene dislexia sienta celos
de toda la atención, tiempo y dinero que se gasta en el niño disléxico.
Este tipo de atención (negativa, por supuesto), no es deseada por el
niño con dislexia y puede causar más estrés. Puede ocurrir también que
los progenitores o familia extensa del niño malinterpreten la dislexia e
insisten en que el niño tiene que esforzarse más. Esto, por supuesto, no
funciona. Por otro lado, puede ocurrir que uno de los progenitores sea
disléxico, y ver a su hijo pasar por las mismas dificultades que le
causaron tanto dolor, puede despertar emociones que al padre o madre
le resulta difícil manejar. Estas son solo algunas de las maneras en las
que la dislexia puede generar dificultades añadidas en la familia, pero
desde luego hay muchas más.

Pérdida de interés por aprender: Si un niño está teniendo un


rendimiento por debajo de lo esperado (independientemente de todo
el esfuerzo que haga), muy posiblemente acabara perdiendo el interés
por aprender. Esto es algo muy lógico que nos ocurre a todos. Evitamos
aquello que nos resulta difícil. Normalmente, cuando íbamos al colegio
solíamos dejar para el final esa asignatura que se nos daba tan mal.

Baja tolerancia a la dificultad: Puesto que los niños con dislexia no


suelen tener éxito académico, acaban desarrollando una baja tolerancia
a la dificultad. Esto hace que se rindan rápidamente cuando perciben
una tarea como demasiado difícil.

Ansiedad: La ansiedad aumenta cuando estamos en situaciones sobre


las que sentimos que tenemos poco o ningún control (como, un coche
que sale de la carretera, tropezar en las escaleras, un jefe que grita
mucho…). Todas las personas, pueden experimentar un estrés y
ansiedad, pero los niños con dislexia son particularmente vulnerables.
Esto se debe a que sienten que no tienen control sobre la dificultad que
tienen. Además, a esto se le añade que no saben en qué momentos van
a tener que leer en clase, en una reunión familiar, delante de su
cuadrilla de amigos…

Las consecuencias en el ámbito social


Todos sabemos que para el adecuado desarrollo de los niños es
imprescindible la presencia e interacción con otros niños.
Un niño para desarrollarse de manera saludable necesita
a otros niños.

Los niños con dislexia pueden aprender que estar en compañía de otros
niños les pone en riesgo de cometer errores en público. Dichos errores,
a veces, pueden llevar a burlas por parte de otros niños. Teniendo esto
en cuenta, tiene sentido que algunos niños con dislexia se hayan
aislado, hayan buscado la compañía de niños más pequeños o tengan
un círculo de amigos muy limitado.

La dislexia es una afección de por vida, pero con una intervención


adecuada, un niño puede aprender a leer y escribir bien. Y, desde luego,
esos niños pueden llegar a convertirse en adultos con habilidades de
lectura y escritura adecuadas. Llegando a desempeñar puestos de
trabajo que requieren de esas habilidades.

Cuando a un niño se le diagnostica dislexia, es muy importante


averiguar cuál es exactamente el problema (es decir, en qué procesos
en concreto el niño muestra dificultades), qué método de enseñanza
es el mejor para ese niño en concreto y por qué se sugiere ese
método.

Las personas disléxicas, ¿son más inteligentes que el promedio?

intelectual promedio, sino que una porción mucho mayor de ellasLa


dislexia es un trastorno del aprendizaje muy común, ya que se estima
que la porta entre el 5 y el 10% de los niños en edad escolar. No se
conoce con exactitud cuál es su causa y se niega que se trate de una
forma de discapacidad intelectual, ya que, según se afirma, las personas
disléxicas no solamente tienen un nivel que la de la población general
posee un coeficiente intelectual elevado. ¿Existe una “superdotación”?

Básicamente se la reconoce como un trastorno del aprendizaje cuya


característica principal es que afecta ciertas capacidades tales como leer
y escribir, pero que también es posible que incida en otras habilidades,
tales como las referidas a las matemáticas, que hacen que la persona
tenga dificultades en incorporar conocimientos por la vía del lenguaje
escrito. Otro tanto ocurre con las posibilidades de expresarse de esa
manera.

Aunque en ocasiones se detecta tempranamente (alrededor de los 3


años), la problemática se hace evidente al ingresar a la escolaridad y
dura toda la vida de la persona. A su vez, existen distintos grados de
afectación, así como es posible que, con ayuda y con el desarrollo de
estrategias propias, se mejore sustancialmente, aunque, insistimos, ello
no implica que se supere la dislexia.
Las manifestaciones más comunes por las que suele sospecharse su
presencia son el problema para incorporar palabras nuevas; la escasez
de precisión para leer y deletrear; la dificultad de asociar las letras con
sus sonidos y la poca capacidad para hacer combinaciones con ellas; el
reconocimiento de las estructuras de las oraciones; la confusión en el
orden de las letras en las palabras; leer y escribir muy lentamente;
captar la información oral, pero no poseer la misma capacidad para
hacer lo propio con la escrita, entre otras.

Se trata de un trastorno difícil de detectar, ya que es corriente que sus


síntomas se confundan con la falta de esfuerzo y/o de interés. Pese a
ello, las estadísticas hablan, en promedio, de que entre el 5 y el 10% de
los niños estarían afectados. Algunos postulan que la incidencia podría
llegar hasta el 17%, lo que habla de la magnitud del problema. No se
reportan diferencias en cuanto a sexo ni origen étnico y tampoco tiene
relevancia la lengua que se hable.

También parte de sus síntomas son similares a los que se atribuyen a


otro tipo de dificultades y cuadros, con los que es posible que concurra,
entre ellos el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (el 40%
de los diagnosticados con TDAH también porta dislexia), las dificultades
en la función ejecutiva (organización, pensamiento flexible y memoria
funcional inadecuados), disgrafía, discalculia, etc.

Existe cierta polémica sobre si debe incluirse o no en lo que se


denomina dislexia a aquellas personas que presentan inconvenientes
auditivos y/o visuales, sean del orden que sean, ya que una definición
más purista no incluiría dentro de esta categorización a esta clase de
deficiencias.

No se conoce con exactitud qué es lo que causa la dislexia. Por un lado,


se afirma que, al menos en parte, puede deberse a alguna cuestión
genética. Ello es así porque se ha descubierto que aproximadamente el
40% de los niños diagnosticados tienen hermanos que presentan igual
condición, mientras que a alrededor del 49% de los padres y madres de
estos también se los identifica como personas disléxicas. Algunos
trabajos de investigación postulan haber hallado genes que tendrían
preponderancia en lo que respecta a la lectura y al procesamiento del
lenguaje, cuya mutación sería la causa, aunque ello no concita el
reconocimiento universal de quienes estudian este campo.

La otra posible fuente se centra en cuestiones que tienen que ver con la
anatomía y la actividad cerebral. Se destaca que se han constatado
diferencias en la morfología y el funcionamiento del cerebro a través de
la toma de imágenes, sobre todo en las zonas que se han señalado
como dominantes en lo que respecta a la lectura.

Pero el aspecto que más nos interesa en esta ocasión es que la dislexia
no tiene su origen ni implica una disminución de la capacidad
intelectual de los sujetos. Es más: existen quienes postulan que aquellos
diagnosticados con este trastorno son mucho más propensos a tener
niveles intelectuales superiores que el resto de la población. ¿Será ello
así? Veamos.

Dislexia e inteligencia

Distintos trabajos establecen que las dificultades de lectura y sus


asociadas, es decir, el cuadro que conforma la dislexia, son
independientes del coeficiente intelectual.

Como muestra de uno entre tantos, en el denominado “Una nueva


forma de evaluar la dislexia”, se da cuenta de que John Gabrieli y sus
colaboradores, del laboratorio de Neurociencias que lleva su nombre,
perteneciente al renombrado MIT (Massachusetts Institute of
Technology), ha llevado a cabo distintos trabajos que muestran que
muchos niños con coeficiente intelectual alto tienen problemas con la
lectura. Lo mismo sucede con aquellos que están dentro del promedio y
con los que se hallan por debajo.

En uno de ellos reclutaron a 131 niños de entre 7 y 17 años, a los que se


agrupó en tres categorías: lectores típicos con CI promedio, lectores
pobres con CI promedio y lectores pobres con CI pobre. A todos ellos se
les registró la actividad cerebral en seis regiones que se sabe están
asociadas primordialmente a las habilidades de lectura mientras se les
administraban diferentes pruebas relacionadas con la lectura.

Al explicar los resultados, el investigador señaló: “Los patrones


cerebrales no pudieron ser más parecidos, no importa si el niño tiene
un alto CI o no. Los sujetos de lectura pobre de cualquier CI mostraron
significativamente menos actividad cerebral en las seis regiones que
observamos en comparación a los lectores promedio. Esto sugiere que
la dificultad de lectura se debe al mismo mecanismo neuronal,
independientemente de otras habilidades cognitivas”.

Por el contrario, en muchos sitios que pueden visitarse respecto de


dislexia e inteligencia se brindan listas de personalidades destacadas en
distintos rubros que aseveran que ellos portan este trastorno, por
ejemplo: Tomas Edison, Albert Einstein, Leonardo da Vinci,
Shakespeare, Picasso, Walt Disney, Winston Churchill, Henry Ford,
Agatha Christie, Tom Cruise, Robin Williams, Cher, entre muchos otros,
algunos de los cuales son de difícil comprobación, dado que en su
tiempo ni siquiera existía la categorización.
¿Disléxicos más inteligentes?

Existe una corriente que afirma que, obviamente, no todos los


disléxicos son más proclives a tener una inteligencia superior al
promedio, aunque sí que los portadores del trastorno tienden a ser más
inteligentes que el resto de las personas y que ello se asocia a la
diferente manera de recibir y procesar la información que poseen estos
últimos.

En realidad, todas y cada una de las personas lo hacemos de distinta


manera, en la cual predomina uno u otro hemisferio cerebral para
realizar el aprendizaje de lo que sea. A su vez, la experiencia es lo que
nos ayuda a registrar y a fijar lo aprendido. Precisamente ella, a la que
se unen las emociones que se asocian con ese acto, es la que le da
sentido, permite su almacenamiento y su simbolización a través de la
palabra.

En Occidente predomina lo educativo orientado hacia el hemisferio


izquierdo. Por lo tanto, aquellos individuos en los cuales su
predominancia coincide con la del sistema educativo pasan por él sin
mayores sobresaltos, mientras que los demás (es decir, los disléxicos)
no son tenidos en cuenta en sus peculiaridades y por ello aparecen los
problemas.

Quienes siguen esta teoría sostienen que los de la orientación


hemisférica típica poseen un tipo de pensamiento que es verbal y lineal,
apoyándose en el lenguaje escrito como fuente principal para la
obtención de los contenidos y son capaces de establecer buenas
conexiones entre las palabras y los sonidos.

Los individuos diagnosticados con dislexia, por su parte, utilizan


mayormente el hemisferio derecho, lo que explica sus deficiencias en el
procesamiento del lenguaje escrito. Ellos necesitan otras formas de
acercarse al conocimiento, que está más relacionada con tocar,
experimentar, moverse, jugar, explorar y divertirse. Su forma de
conceptualización es no verbal, ya que utilizan las imágenes mentales
de conceptos e ideas, lo que implica una velocidad de pensamiento
mucho más veloz que la de aquellos que utilizan el hemisferio
izquierdo. Al mismo tiempo esa celeridad conspira contra la posibilidad
de volcar en palabras lo aprendido, lo que suele generarles cierta
frustración, al tiempo que ello explicaría esa tendencia a que tengan un
mayor coeficiente intelectual que el resto de las personas.

Precisamente por ello se aboga por que las distintas instancias


educativas se hagan eco de esta capacidad diferente y faciliten el
recorrido de estos alumnos utilizando medios alternativos para
potenciar sus potencialidades.

En el mismo sentido, otros explican que es cierto que los disléxicos


piensan a mucha mayor velocidad, ya que el pensamiento en imágenes
se reputa como 400 a 2.000 veces más veloz que el basado en la
palabra, al tiempo que también es más completo y profundo, ya que las
imágenes suelen ser mucho más abarcativas, concisas, agudas y
ajustadas a lo que se quiere expresar.

Otro punto que se señala es que los integrantes de las listas de famosos
con dislexia han logrado destacarse en su campo no “pese a” sino como
consecuencia del trastorno, que les aporta esa manera diferente de
aprender que les da un plus respecto de la mayoría de las personas
típicas.

La intuición parece ser otra cualidad de estos individuos. Según se


afirma, hasta el propio Einstein habría llegado a la teoría de la
relatividad súbitamente, como en ancas de la intuición, porque son
capaces, siempre de acuerdo con quienes afirman la mayor inteligencia
de este colectivo, de resolver problemas de alta complejidad (incluidos
los matemáticos) con un simple vistazo, sin seguir el proceso que se
considera convencional.

La curiosidad es otro elemento destacable que acompañaría a las


personas con dislexia. Es por ello que ellas suelen utilizar todos los
sentidos para conocer el entorno, por lo cual también lo aprehenden
con mayor facilidad y rapidez. Se asevera que si no se reprime esta
capacidad, ello puede derivar (y, de hecho, en muchos disléxicos deriva)
en un mayor grado de creatividad que el resto de la población.

A su vez, se afirma que entre el 2 y el 5% de los estudiantes con


dificultades de aprendizaje esconden que, en realidad, poseen altas
capacidades. Ello se denomina 2e (por la doble excepcionalidad que
implica tener un trastorno del aprendizaje y, al mismo tiempo, una
inteligencia superior a la media). Buena parte de ellos son los disléxicos.

Cuando una persona con 2e es disléxica, su condición se hace muy


difícil de detectar, ya que, como se dan cuenta de su problema y poseen
herramientas intelectuales para hacerlo, recurren a estrategias que lo
enmascaran con buen éxito. De todas maneras, tienen una tendencia a
presentar desórdenes de conducta, depresión y estrés por las barreras
que se les presentan, lo que hace que relativamente pocos de ellos
puedan desarrollar sus potencialidades.

También existen artículos y ponencias que indican que las áreas en las
que las personas con dislexia suelen destacar son aquellas que tienen
que ver con la orientación espacial, tales como las artes, las
matemáticas, la ingeniería, la arquitectura y la física.

Otras maneras de plantear el por qué muchos disléxicos son más


inteligentes que el promedio hacen hincapié en que ello se debería a
tres posibles motivos.

Por un lado, que la concurrencia de dislexia y alto CI se debe sola y


naturalmente a la variación normal de la neurología humana, por lo
cual no se trataría de una discapacidad. Por otro, a que estas personas
desarrollarían capacidades que se encuentran por fuera del ámbito de
la lectura basándose fundamentalmente en la experiencia y en la praxis.
Y la tercera abarca de alguna manera a las otras dos, ya que se sospecha
que durante el neurodesarrollo temprano las interconexiones
cerebrales se realizan de forma que se dificulta todo lo relacionado al
lenguaje escrito y otras formas disléxicas, pero que ello hace que se
potencien otras formas, estableciendo un lazo entre la dislexia y esas
capacidades superiores.

Expertos en el tema explican que gracias al desarrollo de las tecnologías


de la informática, muchas personas diagnosticadas con dislexia pueden
mejorar su rendimiento académico, ya que ellas permiten suplir los
textos escritos por otras formas, como, por ejemplo, transformarlos en
relatos sonoros, al tiempo que puede recurrirse a imágenes, películas,
etc., para acercarles información de manera que les resulte accesible. E
incluso para aquellos a quienes la escritura les resulte farragosa, los
procesadores de texto pueden resultar una herramienta poderosa.

Conclusiones

¿Son realmente más inteligentes las personas con dislexia? Es difícil


hallar una respuesta conclusiva, sobre todo teniendo en cuenta que no
existe una definición que logre el asentimiento universal sobre qué es la
inteligencia, sin contar con las corrientes de pensamiento que hablan de
distintos tipos de ésta.

Un aspecto que también tratan quienes se ocupan de este tema es que


estas personas suelen poseer una autoestima muy baja, al extremo que,
aun cuando muchos puedan ser muy inteligentes, no creen que ello se
deba a méritos propios, sino al azar, a los menores requerimientos
pedagógicos que deben cumplir o a la ayuda que les brindan sus
profesores y, a lo sumo, valoran el esfuerzo que ellos mismos hacen
para mejorar, aunque como un factor secundario. Lo problemático es
que, en muchos casos, sus padres y los docentes tampoco los aprecian
debidamente. Y también suelen ser objeto de destrato respecto de sus
compañeros.

Otro problema que se resalta es que, aun disponiendo de las ya


mencionadas TICs y otras herramientas, los sistemas escolares no
solamente no aprovechan las capacidades intelectuales de los más
dotados, atendiendo a la singularidad de su forma de aprender, sino
que los someten a una estandarización que hace que sus ganas de
estudiar no sean las mejores.

Quizá con el tema de la dislexia puedan apreciarse en toda su crudeza


los aspectos sociales de la discapacidad, ya que con muy poco puede
lograrse mucho para que las personas con dislexia tengan mejores
perspectivas vitales.

¿Cómo podemos ayudar a los hijos disléxicos?

Los niños disléxicos son creativos, ya que piensan de una manera no


convencional y pueden resolver los problemas de forma distinta a los
demás. Al brindarles ayuda temprana, es posible superar las dificultades
y evitar muchas de las dificultades que afectan la autoestima y el
bienestar emocional.

Más allá de que no puedan deletrear o de que les cueste más procesar
la información, lo más importante es apoyarlos para que no se den por
vencidos y abandonen la escuela. A los padres les corresponde
fomentar la lectura y ayudar a los hijos a leer cuando estén en casa.
¡Hay formas divertidas para enseñar a leer, infórmate!

Es posible darle otro matiz a la dislexia en los niños. Para ello, tienen
que entender de qué se trata la dislexia y aprender a valerse por sí
mismos. También hay que ofrecerles oportunidades distintas, que les
permitan cultivar la confianza en ellos mismos y fomentar el éxito en
áreas como los deportes, las actividades artísticas o el teatro.

Si tu hijo es disléxico, es importante que sepa que no está mal ser


diferente, que eso no lo define ni interfiere en el amor que le tienes. Esa
diferencia puede ser la señal de que es muy talentoso en otros sentidos.
Leer puede resultarle difícil, pero puede hacer muy bien muchas otras
cosas interesantes y productivas.

Ejemplos de ejercicios para la dislexia en adultos

Existen otras estrategias y técnicas que pueden ayudar a los adultos con
dislexia a manejar sus dificultades, como el uso de herramientas de
asistencia tecnológica: programas de estimulación cognitiva con
actividades específicas para el lenguaje (software cognitivo de
Rehametrics), técnicas de organización y planificación, enfoques
multisensoriales para el aprendizaje, lectores de pantalla, tecnología
para el reconocimiento de voz, etc.
Dislexia en adultos, ejercicios para tratamiento

La dislexia en adultos es una condición de dificultad específica de la


lectura y el procesamiento de la información escrita que persiste en la
edad adulta. Aunque a menudo se asocia con la infancia, la dislexia
puede continuar afectando a las personas a lo largo de sus vidas.
Algunas personas pueden no ser diagnosticadas hasta la edad adulta,
mientras que otras pueden haber sido diagnosticadas en la infancia
pero todavía enfrentan desafíos relacionados con la dislexia en su vida
cotidiana.

Aquí algunos ejemplos de ejercicios para trabajar la dislexia con


adultos:

Ejercicios de conciencia fonológica: La conciencia fonológica se refiere a


la habilidad de reconocer y manipular los sonidos individuales en las
palabras. Los ejercicios que se centran en la conciencia fonológica
pueden incluir identificar rimas, segmentar palabras en sonidos
individuales (por ejemplo, separar “gato” en /g/ – /a/ – /t/), mezclar
sonidos para formar palabras, y eliminar o cambiar sonidos en palabras.

Lectura en voz alta: Leer en voz alta puede ayudar a mejorar la fluidez y
la precisión de la lectura. Practicar leyendo textos de interés personal o
material que le resulten desafiante pero no demasiado difíciles.
Comenzar leyendo en voz baja y luego progresar hacia la lectura en voz
alta para mejorar la pronunciación y la comprensión.

Ejercicios de seguimiento visual: Los ejercicios que mejoran la


coordinación visual pueden ser beneficiosos para los adultos con
dislexia. Intentar seguir líneas de texto con el dedo o un lápiz mientras
leen, y también realizar actividades que involucren la coordinación ojo-
mano, como jugar juegos de puntería o realizar laberintos.

Dictado y escritura: Practicar el dictado y la escritura regularmente


puede ayudar a mejorar la ortografía y la expresión escrita. Dictar
oraciones o párrafos y luego comparar lo que ha escrito con el texto
original. También es útil trabajar en la escritura de palabras de alta
frecuencia y practicar la aplicación de reglas ortográficas.

Uso de tecnología y herramientas de asistencia: Hay una amplia gama


de herramientas de asistencia tecnológica disponibles que pueden ser
útiles para los adultos con dislexia. Estas incluyen lectores de pantalla,
software de reconocimiento de voz, correctores ortográficos y
programas de estimulación cognitiva.

Síntomas de la Dislexia en adultos

Los síntomas de la dislexia en adultos pueden variar, pero generalmente


incluyen dificultades para leer palabras, comprender textos escritos,
escribir con precisión y deletrear correctamente. También pueden
experimentar dificultades para recordar información, seguir
instrucciones escritas y organizar sus pensamientos de manera
coherente.

Dificultades para leer: Los adultos con dislexia pueden tener problemas
para reconocer y decodificar palabras, lo que resulta en una lectura
lenta y laboriosa. Pueden cometer errores al leer en voz alta, omitir o
agregar palabras, e invertir letras o palabras.

Problemas de ortografía: La dislexia en adultos a menudo se manifiesta


en dificultades para escribir y deletrear correctamente. Pueden tener
dificultades para recordar las reglas ortográficas y aplicarlas de manera
consistente.
Comprensión de lectura limitada: Aunque puedan leer palabras
individualmente, los adultos con dislexia pueden tener dificultades para
comprender y retener la información de lo que han leído. Pueden
necesitar leer el mismo texto varias veces para entenderlo por
completo.

Dificultades con la organización y la planificación: La dislexia también


puede afectar la habilidad de los adultos para organizar sus
pensamientos y estructurar la información de manera coherente.
Pueden tener dificultades para seguir instrucciones escritas o para
expresar sus ideas por escrito de manera clara.

Problemas de memoria a corto plazo: Los adultos con dislexia pueden


tener dificultades para retener y recordar información recién aprendida,
como números de teléfono, listas o instrucciones paso a paso.

Baja autoestima y frustración: Debido a las dificultades persistentes en


la lectura y la escritura, los adultos con dislexia a menudo experimentan
baja autoestima, estrés y frustración relacionados con su desempeño
académico o profesional.

Las personas con dislexia pueden tener habilidades y capacidades


sobresalientes en otras áreas, como la creatividad, la resolución de
problemas o la visualización espacial.
FUENTES

https://iratxelopezpsicologia.com/cuales-son-las-consecuencias-
emocionales-de-la-dislexia/

https://albiachpsicologos.es/psicologo-adultos-valencia/dislexia-en-
adultos-que-es-consecuencias-y-soluciones/gmx-niv43-con1011.htm

https://elcisne.org/las-personas-dislexicas-son-mas-inteligentes-que-
el-promedio/
https://rehametrics.com/dislexia-adultos-ejercicios/

LAURA VALERIA TOLEDO

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