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Plan de Vida de Las Comunidades en El Territorio

Este estudio examina cómo los planes de vida y desarrollo étnico de las comunidades indígenas y afrocolombianas en la cuenca del río Atrato se relacionan con los Objetivos de Desarrollo del Milenio adoptados por Colombia. Analiza las vulnerabilidades de estas comunidades y cómo los ODM abordan o no sus necesidades específicas, a través de entrevistas y talleres con líderes comunitarios durante un período de 5 años. Los resultados proveen una mejor comprensión de cómo
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Plan de Vida de Las Comunidades en El Territorio

Este estudio examina cómo los planes de vida y desarrollo étnico de las comunidades indígenas y afrocolombianas en la cuenca del río Atrato se relacionan con los Objetivos de Desarrollo del Milenio adoptados por Colombia. Analiza las vulnerabilidades de estas comunidades y cómo los ODM abordan o no sus necesidades específicas, a través de entrevistas y talleres con líderes comunitarios durante un período de 5 años. Los resultados proveen una mejor comprensión de cómo
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Maestría en Estudios Interdisciplinarios sobre el Desarrollo

Monografía

PLANES DE VIDA, ETNODESARROLLO Y OBJETIVOS DE DESARROLLO DEL

MILENIO EN EL MEDIO ATRATO

ESTUDIO DE CASO: ORGANIZACIÓN DE CABILDOS INDÍGENAS OIA Y CONSEJO

COMUNITARIO MAYOR COCOMACIA

Presentado a:

CIDER

Silvia Patricia Chica Rinckoar


Código: 200518082
RESUMEN

Este estudio aborda el tema del etnodesarrollo de manera interdisciplinaria. Sus preguntas surgen de
debates teóricos en cuyo trasfondo es cada vez más relevante la relación entre economía, bienestar y
cultura; entre minorías, población vulnerable y bienes comunes . La respuesta de las Naciones Unidas
frente a la pobreza, los Objetivos de Desarrollo del Milenio, es estudiada en perspectiva integral a fin
de entender el nivel de comprensión y aceptación local en un territorio interétnico.

Se establece a partir del análisis de vulnerabilidades de las comunidades que pertenecen al Consejo
Comunitario Mayor de la Asociación Campesina del Atrato y los pueblos indígenas que se encuentran
en la región del Medio Atrato a partir de la vocería de la Organización Indígena de Antioquia, una re-
flexión sobre lo que implica traducir las teorías sobre el Desarrollo Humano y los Bienes Comunes al
ámbito rural, interétnico y en un contexto de conflicto armado interno.

Durante 5 años (2009 - 2013) en contacto con los líderes de dos organizaciones del Medio Atrato se
documentó la memoria y los anhelos de desarrollo, comunitarios y personales, mediante talleres, en-
cuestas y entrevistas semi-estructuradas. Los resultados permiten acercarse a nuevas maneras de abor-
dar las transformaciones que buscan las comunidades negras e indígenas de esta región. Nuevas posi-
bilidades de relación entre vulnerabilidades y transformaciones efectivas , duraderas, respetuosas de las
culturas y sus entornos.

Los resultados señalan las debilidades de la política pública basada en el logro de los Objetivos de De-
sarrollo del Milenio, la necesidad de entender lo colectivo y comunitario como punto de partida para
establecer políticas públicas que faciliten el etnodesarrollo a partir del reconocimiento de la autonomía
de los pueblos negros e indígenas y del derecho fundamental al Territorio, así mismo se entrega una
aproximación a los indicadores de los Objetivos de Desarrollo del Milenio a partir de las propuestas de
las comunidades.

PALABRAS CLAVES

 Etnodesarrollo
 Objetivos de Desarrollo del Milenio
 Vulnerabilidades
 Medio Atrato

2
TABLA DE CONTENIDO

INTRODUCCIÓN ............................................................................................................................................. 5
1. CONTEXTO: LA CUENCA DEL ATRATO, EL PACÍFICO COLOMBIANO Y EL CHOCÓ
BIOGEOGRÁFICO. .......................................................................................................................................... 8
1.1 LA CUENCA DEL MEDIO ATRATO – TERRITORIO INTERÉTNICO................................................ 8
1.2. ANTECEDENTES DE LAS COMUNIDADES NEGRAS DEL PACÍFICO COLOMBIANO.............. 12
1.3. MOVIMIENTO DE COMUNIDADES NEGRAS EN EL MEDIO ATRATO ...................................... 13
1.4. LAS COMUNIDADES INDÍGENAS DEL CHOCÓ BIOGEOGRÁFICO ........................................... 15
1.4.1. EL MOVIMIENTO INDÍGENA ................................................................................................... 15
1.5. EL CONFLICTO ARMADO Y LA DISPUTA TERRITORIAL EN EL PACÍFICO............................. 17
COLOMBIANO Y LA CUENCA DEL RÍO ATRATO. .............................................................................. 17
2. MARCO CONCEPTUAL ........................................................................................................................ 20
2.1. DEFINICIÓN DEL ETNODESARROLLO Y OBJETIVOS DEL MILENIO A PARTIR DE LA TEORÍA
DE DESARROLLO HUMANO Y EL ENFOQUE DE DERECHOS HUMANOS EN LA CONSTRUCCIÓN
DE LA POLÍTICA PÚBLICA NACIONAL. ............................................................................................... 20
2.2. DESARROLLO HUMANO, LIBERTAD Y GOCE EFECTIVO DE DERECHOS................................ 27
2.3. VULNERABILIDADES Y BIENES COMUNES ................................................................................. 30
2.4. RELACIONES A PARTIR DE LOS CONCEPTOS Y TEORÍAS ......................................................... 32
3. DISEÑO METODOLÓGICO ...................................................................................................................... 35
3.1. OBJETIVOS DE LA INVESTIGACIÓN .............................................................................................. 35
3.2. ESQUEMA METODOLÓGICO ........................................................................................................... 36
3.3. HERRAMIENTAS Y ANÁLISIS DE LA INFORMACIÓN ................................................................. 37
4. APROXIMACIÓN A LA CONSTRUCCIÓN DE LOS PLANES DE VIDA Y ETNODESARROLLO DE
LAS COMUNIDADES DEL MEDIO ATRATO ............................................................................................. 39
5. OBJETIVOS DEL MILENIO Y OBJETIVOS DE ETNODESARROLLO DE LOS PUEBLOS DEL MEDIO
ATRATO ........................................................................................................................................................ 42
6. POBREZA, VULNERABILIDAD Y CONFLICTO A PARTIR DE LA PERCEPCIÓN DE LOS LÍDERES
DE LA COCOMACIA Y LA ORGANIZACIÓN INDÍGENA DE ANTIOQUIA ............................................ 45
7. LOGROS DEL MOVIMIENTO INDÍGENA Y AFROCOLOMBIANO EN LA CUENCA DEL ATRATO. 46
8. LOS OBJETIVOS DEL MILENIO EN LOS PLANES DE VIDA Y ETNODESARROLLO DE LAS
COMUNIDADES DEL MEDIO ATRATO ..................................................................................................... 48
9. EL CUERPO COMO MAPA PARA EL DIÁLOGO INTERÉTNICO......................................................... 50
10. TIPOLOGÍA Y CLASIFICACIÓN DE VULNERABILIDADES. UNA MIRADA DESDE LOS
DERECHOS ÉTNICOS Y TERRITORIALES EN EL MEDIO ATRATO ....................................................... 55

3
11. IDENTIFICACIÓN DE BIENES COMUNES Y SISTEMAS DE ADMINISTRACIÓN DE LOS MISMOS
........................................................................................................................................................................ 59
12. CONCLUSIONES ..................................................................................................................................... 61
BIBLIOGRAFIA ............................................................................................................................................. 63
ANEXO I - TABLA DE TIPOLOGÍA Y CLASIFICACIÓN DE VULNERABILIDADES COMUNIDADES
MEDIO ATRATO ........................................................................................................................................... 70
ANEXO II TABLA DE PROPUESTA DE INDICADORES ASOCIADOS A LOS ODM EN EL MEDIO
ATRATO ........................................................................................................................................................ 73

4
INTRODUCCIÓN

Desarrollar políticas públicas para superar las condiciones de vulnerabilidad de los grupos étnicos es
una necesidad entendida desde el nivel nacional e internacional, de un lado porque estas poblaciones
han sido históricamente marginadas (CONPES 3553, 2008) y de otro porque, dada su condición de
etnias (DANE, 2007) su comprensión del desarrollo contrasta con la del modelo hegemónico (Grueso,
2007). Las Naciones Unidas mediante la promulgación de los Objetivos del Milenio ODM demanda,
en países como Colombia, la aplicación de estrategias y acciones contra la pobreza. En este sentido son
una estrategia global que ha sido incorporada a la política nacional a partir de su inclusión en los pla-
nes de desarrollo nacionales de los dos últimos periodos de gobierno y un Documento CONPES1 91.

Si bien es claro, que tanto las comunidades negras como indígenas están incluidas como población ob-
jeto de esta política, es importante adelantar investigaciones que estudien de manera particular cuál es
la conexión directa entre los ODM, los planes de vida de los pueblos indígenas y los planes de etnode-
sarollo de la población afrocolombiana. Esto significa, en materia de diseño de política, determinar la
clase y el tipo de vínculo que existe entre un modelo mundial, su traducción al contexto nacional, re-
gional y comunitario, para finalmente encontrar su grado de correspondencia con las problemáticas
sociales que procura resolver.

Este trabajo presenta, a partir de los planes de vida y etnodesarrollo de las comunidades indígenas y
negras en un territorio inter-étnico, el análisis de los Objetivos del Milenio como estrategia de lucha
contra la pobreza. Se estudia el grado de correspondencia frente a las vulnerabilidades de la región, y el
nivel de indiferencia, rechazo o apropiación que encuentra dicha estrategia en los Consejos Comunita-
rios de Comunidades Negras y en los Cabildos Indígenas, como instituciones autónomas que tienen
entre sus responsabilidades definir las políticas de desarrollo de sus pueblos. Para cumplir el propósito
anterior se utiliza la indagación desde la teoría de Desarrollo Humano (Sen, 2000) en contraste perma-
nente con enfoques particulares sobre desarrollo sustentable y comunitario (Ostrom, 1990).

El alcance del análisis se limita a la región comprendida por la cuenca del río Atrato en los departamen-
tos de Antioquia y Chocó, cuyas características particulares hacen necesario aplicar las técnicas de Es-
tudio de Caso (Yin, 2003) sobre dos organizaciones que permiten contrastar las situaciones que enfren-
tan las comunidades indígenas y negras de la zona. Existe un vacío en las investigaciones realizadas a

1
Documento de Planeación Nacional que apoya el desarrollo de una política pública.
5
la fecha sobre el tema, la publicación realizada en marzo de 2012 del Programa de Naciones Unidas
para el Desarrollo -PNUD- "Chocó. Estado del avance de los Objetivos de Desarrollo del Milenio"
reúne información y análisis relevantes sobre el tema pero no aborda directamente la relación con los
ejercicios de planificación autónoma de las comunidades, deteniéndose en el análisis municipal y po-
blacional sin profundizar en la lectura de la situación de los resguardos indígenas y los Consejos Co-
munitarios.

Se parte de la construcción de una pregunta de investigación: ¿Cuáles son las fortalezas y debilidades
de los Objetivos del Milenio una vez se apropian en la política pública nacional y como se conectan o
no, con los planes de vida y etnodesarrollo de las comunidades indígenas y negras del Alto y Medio
Atrato?, que se desarrolla sobre el análisis de las tensiones entre los instrumentos propios de planifica-
ción de las comunidades y el desarrollo de una política pública de lucha contra la pobreza que se for-
mula desde una esfera supranacional (PNUD, 2006).

A grandes rasgos, los resultados de esta investigación señalan que existe un débil vínculo entre los
ODM y los derechos de autonomía y territorio sobre los cuales las comunidades construyen sus planes.
Así mismo se concluye que dentro de las herramientas de planificación propias no se mencionan ni se
contemplan metas asociadas directamente a los ocho ODM establecidos. Esta distancia, vacío de co-
municación entre las políticas públicas y el ejercicio autónomo de desarrollo de pueblos minoritarios
obedece principalmente a la ausencia de mecanismos de diálogo cultural que reconozcan el valor de la
diferencia y permitan adaptar a los planes de vida y etnodesarrollo unas prioridades en clave de dere-
chos étnicos y culturales derivadas de los ODM.

Frente al análisis de vulnerabilidades, como punto de partida para elaborar estrategias de lucha contra
la pobreza, esta investigación presenta como resultado un tipología que relaciona elementos prioritarios
del desarrollo identificados por ambas etnias con las carencias, problemáticas y debilidades asociadas
al bienestar y el vínculo interno o externo con las comunidades. Las definiciones de pobreza realizadas
por los líderes de las organizaciones estudiadas en este caso son el punto de partida para elaborar el
análisis y las conclusiones del estudio.

La selección de la región y elección de las comunidades objeto de este estudio, se explican detallada-
mente en los capítulos de contexto y metodología, donde se presentan las características del territorio,
la población y la relevancia como unidades de análisis de la Organización de Cabildos Indígenas de
6
Antioquia –OIA– y el Consejo Comunitario Mayor de la Asociación de Campesinos Integral del Atrato
–COCOMACIA–, respectivamente.

El primer capítulo busca desarrollar una aproximación al contexto político, económico, social, cultural
y ambiental de la región estudiada, con la intención de abordar de manera descriptiva los antecedentes
y características de las comunidades y organizaciones referidas.

Frente al aspecto político en este estudio se pretende mostrar la influencia del conflicto armado interno
en la zona durante los últimos diez años, para lo cual se toman los datos oficiales reportados por el Ob-
servatorio de Derechos Humanos de la Vicepresidencia de la República 2. En cuanto a los aspectos
económicos, sociales y culturales, se presentan las características generales de las comunidades y la
conformación de sus movimientos sociales, que han permitido que durante las últimas tres décadas se
reconozcan por parte del Estado colombiano sus derechos culturales como etnias. Los trabajos acadé-
micos de Peter Wade (2004), William Villa (1998), Eduardo Restrepo (2004), Jaime Arocha (2004) y
Libia Grueso (2009), son aportes valiosos alrededor de estos aspectos.

El segundo capítulo presenta el desarrollo de un marco conceptual articulado en cuatro puntos:


1. Estudiar los Objetivos de Desarrollo del Milenio -ODM- y su eventual aplicación como política
pública a nivel nacional. En este sentido se trata de analizar la formulación de esta política, su in-
tencionalidad y hasta qué punto tiene en cuenta la incorporación de las particularidades de las
comunidades indígenas y negras. Al mismo tiempo, se intentan aproximar los vínculos de los
ODM con los Derechos Económicos Sociales y Culturales -DESC- (Corredor, 2009), y los de-
safíos que a partir de los mismos se plantean para la región. Finalmente se busca leer en el dis-
curso multiculturalista y pluriétnico del Estado colombiano, los problemas que han tenido que
sortearse para definir lo COLECTIVO frente a los pueblos indígenas y negros del país.
2. En cuanto a la relación de los lineamientos de la Teoría de Desarrollo Humano con el goce efec-
tivo de derechos de comunidades y sujetos de especial protección, se ofrece un marco para el aná-
lisis donde se presenta el concepto de capacidades externas (Foster & Handy, 2008) y su relación
con las comunidades entendidas como sujetos colectivos de derecho.
3. Desarrollar los aportes que implica el papel de agencia de los movimientos sociales de las co-
munidades indígenas y negras. De esta manera se pretende mostrar cómo las organizaciones que

2
Los datos e información corresponden a varios informes publicados en la página web:
www.derechoshumanos.gov.co/Observatorio/Paginas/Observatorio.aspx
7
ejercían representación (mediante mecanismos solidarios, a través del acompañamiento, de la
movilización política y del cabildeo requerido en el espacio público nacional) se elevan a un nivel
de institucionalidad local, luego del reconocimiento de los derechos colectivos de estos pueblos.
4. Como punto de cierre del marco teórico se plantea la reflexión alrededor de la definición de vul-
nerabilidades en la región y su vínculo con los retos sociales que se evidencian luego de estudiar
el contexto, las teorías, las políticas públicas y los agentes sociales.

El tercer capítulo contiene la definición del diseño metodológico, donde se toman los modelos propues-
tos por Yin (2003) sobre el papel de los Estudios de Casos en la investigación social. En esta sección
se definen claramente las herramientas de investigación utilizadas.

Del cuarto capítulo en adelante se presentan los resultados del Estudio de Caso identificando a futuro
una nueva necesidad de investigación sobre la construcción de instrumentos de política pública que
puedan ser puentes de diálogo entre el etnodesarrollo y las estrategias internacionales de lucha contra la
pobreza.

1. CONTEXTO: LA CUENCA DEL ATRATO, EL PACÍFICO COLOMBIANO Y EL


CHOCÓ BIOGEOGRÁFICO.

Este capítulo presenta las características generales de la cuenca del Atrato como territorio interétnico y
en particular del Medio Atrato, zona de influencia de la COCOMACIA y la OIA. Se detiene en el aná-
lisis histórico del poblamiento de la región y en el conflicto armado interno que se ha recrudecido du-
rante las últimas tres décadas.

Debido a los últimos avances que ha tenido la Corte Constitucional en la exigencia de derechos, se
abordan también las cifras que hacen referencia a la problemática de desplazamiento forzado que se
deriva de las disputas territoriales y que afecta de manera grave a las comunidades indígenas y negras
del país (Cepeda, 2009).

1.1 LA CUENCA DEL MEDIO ATRATO – TERRITORIO INTERÉTNICO

La Cuenca del Medio Atrato está ubicada justo en la zona central del departamento del Chocó y se ex-
tiende geográficamente al departamento de Antioquia en los municipios de Urrao y Vigía del Fuerte,

8
que también tienen comunidades indígenas y negras. Los asentamientos humanos están organizados
bajo las figuras de resguardo indígena y consejo comunitario de comunidades negras. Esta región hace
parte del Chocó Biogeográfico.

La unidad ecológica y biogeográfica denominada Chocó biogeográfico es la segunda reserva na-


tural más extensa, importante y rica en recursos de la tierra. abarca 83 municipios de siete depar-
tamentos: Nariño, Cauca, Valle, Risaralda, Chocó, Antioquia y Córdoba. Es una región cálida,
húmeda y lluviosa, donde predomina la selva tropical, con una gran riqueza hidrográfica, conce-
bida como la suma de ríos, quebradas, esteros y pantanos. [...] El Chocó biogeográfico contiene
un mosaico privilegiado de 11 ecosistemas y los científicos sospechan que es en la selva tropical,
uno de estos, donde podría encontrarse la mayor diversidad de especies de flora del planeta.
(ECOFONDO, 1995, p. 11).

La caracterización del Chocó Biogeográfico, las reflexiones sobre la biodiversidad, el desarrollo soste-
nible, la administración de recursos naturales, la posición frente a las economías extractivas que tienen
enclaves en la explotación maderera y minera de la región, y las condiciones que afrontan las comuni-
dades indígenas y negras de la zona, representan buena parte de los retos de desarrollo que se proponen
los pueblos aborígenes y afrodescendientes, después de la expedición de la Ley 70, en el año 1993, y
más atrás, desde la década de los años sesenta, para los pueblos indígenas (ECOFONDO, 1995).

La extracción desmedida de todos los recursos naturales ha afectado seriamente la estabilidad de


las comunidades negras e indígenas, cuya producción ha estado dirigida principalmente a la sub-
sistencia.
El panorama es aún más inquietante si se tiene en cuenta la avalancha programada de megapro-
yectos, cuya ejecución fragmentaría ecosistemas, territorios y culturas en aras del desarrollo de
infraestructura básica soporte del modelo económico vigente. (ECOFONDO, 1995, p. 16)

Tomando en cuenta el mapa de la cuenca del medio Atrato (Figura 1), que hace parte del plan de etno-
desarrollo 3 de la COCOMACIA4, se encuentran ubicados los Consejos Comunitarios Locales que
componen el título colectivo en los ríos afluentes del Atrato: Murindó, Napipí, Opogadó, Murrí, Bo-
jayá, Buchadó, Gengadó, Salado, Guaguandó, Arquía, Tagachí, Bebará, Bebaramá, Buey, Beté, Amé,
Puné, Paina, Munguidó, Neguá, Tanguí, Tanando y Cabí. En la presentación del mismo plan el espíritu
del territorio interétnico se expresa en la siguiente cita:

Durante cientos de años las comunidades Negras e Indígenas del pacífico hemos de-sarrollado

3
Plan de etnodesarrollado realizado de manera participativa incluyendo a los 120 Consejos Comunitarios Locales.
4
Este documento se abordará con mayor atención en los resultados del Estudio.
9
formas tradicionales de convivencia pacífica pese a la marginación de nuestras etnias de parte del
Estado. Y esto a su vez se convierte ya en elemento fundamental de una propuesta de desarrollo
para unas comunidades que le han apostado siempre a vivir en paz. (COCOMACIA, 2005, p. 2).

Esta convivencia es un proceso histórico que ha visto como las pequeñas comunidades indígenas fue-
ron desplazándose a los afluentes más lejanos del Atrato mientras sobre la margen del río se establecie-
ron los centros poblados de las comunidades negras. Se trata de una población indígena rural y minori-
taria que subsiste pacíficamente frente a un pueblo negro semi-rural y mayoritario.

Para las comunidades indígenas el concepto de propiedad está basado en la concepción del territorio
necesario para la pescar, cazar, cultivar e intercambiar cosechas y semillas. También es el lugar donde
se encuentran enterrados sus antepasados y donde realizan sus ceremonias religiosas. Las comunidades
indígenas son itinerantes, se visitan entre familias, establecen parcelas a lo largo de los ríos utilizando
ambas márgenes para establecer sus cultivos. Para ellas el territorio es también el salón de clase y de
aprendizaje donde se reconoce las plantas, las raíces y los árboles medicinales (ECOFONDO, 1995).

La lectura del mapa ( ver Figura 1) invierte los puntos cardinales, esto es comprensible porque en el
imaginario colectivo el río es el referente, su nacimiento es el punto inicial –Alto- y su desembocadura
el final –Bajo-. Cada punto señala la ubicación de una comunidad negra, algunas comunidades indíge-
nas son colindantes con el territorio colectivo de la COCOMACIA. Ambas etnias comparten el territo-
rio como gentes del río, el Atrato es su principal vía de comunicación y medio económico a través de la
pesca artesanal.

La explotación de recursos como la madera y el oro es realizada por los habitantes de manera artesanal
o por medio de asociaciones de campesinos. Sin embargo, y debido a la entrada de colonos y grupos
armados ilegales al territorio, la explotación de estos recursos se realiza a través de prácticas ilegales,
tales como el uso de dragas o la explotación indiscriminada de los bosques nativos.

10
Figura 1 MAPA DEL AREA DE INFLUENCIA DEL CONSEJO COMUNITARIO MAYOR DE LA ASOCIA-
CIÓN CAMPESINA INTEGRAL DEL ATRATO- COCOMACIA.

Fuente: Plan de Etnodesarrollo (COCOMACIA, 2005, p. 119).

11
Los territorios colectivos de estos pueblos no se vinculan a los límites territoriales de la división políti-
ca de los departamentos de Chocó y Antioquia como se observa en la Figura 2, estos límites políticos
dividen la continuidad geográfica y determinan las diferencias entre la implementación de políticas
públicas desde la jurisdicción departamental, que conllevan marcadas diferencias en cuanto a la inver-
sión social y el crecimiento económico.

Figura 2 MAPA DEL MEDIO


ATRATO.

Fuente: Red de Solidaridad (2002). p. 109.

1.2. ANTECEDENTES DE LAS COMUNIDADES NEGRAS DEL PACÍFICO COLOMBIANO

El poblamiento de la región pacífica colombiana tiene enclaves históricos en la ocupación territorial


que causaron el cimarronaje en el siglo XVIII, los esclavos fugados y libertos de la época de la colonia
que encontraron en la selva húmeda tropical, las playas y los ríos de esta región un territorio propio
donde asentarse como pueblo y dar continuidad a la cultura de sus ancestros africanos (Villa, 1998). Se
trata de una historia de sangre y lucha social; de las búsquedas de libertad del negro en el nuevo mun-
do; y de su identidad como sujeto individual y colectivo. Durante siglos el Pacífico se ha considerado
como “un espacio por colonizar, como territorio para integrar a los centros andinos y como bodega
cargada de recursos por extraer” (Villa, 1998, p. 434). De manera endógena el Pacífico resulta ser una
colonia interna para los territorios del centro, lo que implica que la relación con los territorios andinos
de Nariño, Cauca, Valle y Antioquia, propicie el fraccionamiento y la insularidad de la región.
12
Durante la colonia surgen dos grandes epicentros “el Alto Chocó con la triada Tadó-Nóvita-Quibdó
[…] y hacia el sur Barbacoas, Iscuande y Tumaco” (Villa, 1998, pp. 433), ambos enclaves económicos
del centro verán el nacimiento de la minería y la explotación maderera como principales fuentes de
desarrollo, al tiempo que se constituyen en salida al mar. La pesca, la caza y los cultivos de pan coger
son sus principales actividades de subsistencia; sus vecinos son los indígenas, con quienes comparten
un territorio extenso y agreste con pocas tierras aptas para la agricultura. Después de la manumisión5, el
esclavo liberto se adapta a la selva en estructuras económicas de gran movilidad, culturalmente forma
parentelas que se dispersan y conectan a través de los ríos y comparten un territorio libre y sin límites
con el indígena (Villa, 1998).

La historia de la conquista del Pacífico por los afrodescendientes en Colombia está silenciada, es invi-
sible para los territorios andinos pero se conserva a partir de la memoria colectiva y de la rica tradición
oral de los pueblos negros. A mediados del siglo XX, las relaciones económicas con el centro se conso-
lidan y se empiezan a originar puntos de enclave:

Al entrar en crisis el modelo de asentamiento tradicional, nace el pequeño poblado, el misionero


realiza la más antigua ilusión colonial al reunir a los negros para facilitar su práctica evangeliza-
dora, el comerciante de maderas los congrega alrededor del aserrío; nace la aldea en una pequeña
calle que corre paralela al río, donde la escuela y la iglesia son portadoras de su identidad (Villa,
1998, p. 436).

El colono, blanco, comerciante, poseedor de la draga y de la empresa maderera, fomenta la extracción


de recursos naturales con altos costos ambientales y ecológicos, al mismo tiempo que la violencia y la
disputa por el territorio se hacen presentes. Las gentes del río, los compadres, mineros artesanales, pes-
cadores, que habían construido sus casas sobre palafitos de madera y que hacían la vida juntos alrede-
dor de la música y el baile, ven con preocupación cómo se sedimenta el río, cómo se talan los bosques,
y cómo a su territorio llega cada vez más gente foránea.

1.3. MOVIMIENTO DE COMUNIDADES NEGRAS EN EL MEDIO ATRATO

A partir de los foros campesinos de 1984, realizados por las comunidades de base impulsadas por los
equipos misioneros de la orden claretiana, sobre la explotación maderera que impulsaban las compañías

5
Proceso de liberación de los esclavos.
13
Pizano S.A. y Cartón de Colombia, comienza la organización social campesina a tomar fuerza en el
territorio. Una de las principales preocupaciones era que con la definición de zona de reserva forestal
del pacífico, gracias a la ley segunda de 1959, muy buena parte del territorio tenía el estatus de zona
baldía y a la vez se presentaban inconsistencias en la manera como se definían linderos. Entre tanto, la
comunidad reclamaba la propiedad sobre el bosque (Red de Solidaridad, 2002).

En 1986, gracias a la cooperación internacional holandesa y a la Corporación Nacional de Fomento


Forestal, se realizó la expedición denominada El Atrateño, donde se levantaron los mapas que dejaban
en claro la posesión ancestral del territorio. Durante los años 1986 y 1987 se levantaron los estatutos de
la ACIA, Asociación Campesina Integral del Atrato, que obtuvo su personería jurídica el 18 de mayo
de 1987. La defensa del territorio y el reconocimiento de las comunidades negras campesinas del Atra-
to, fueron el punto de arranque de esta organización, concretándose en el Acuerdo de Buchadó, con el
acta de compromiso de Bellavista y los acuerdos 20 y 21 del 9 de junio de 1988 con CODECHOCÓ, la
autoridad ambiental del departamento del Chocó, y constituyendo hitos importantes en la consolidación
de la ACIA (Red de Solidaridad, 2002).

Los puntos anteriores son vistos por Eduardo Restrepo como la primera de las cuatro fases que identifi-
ca el “proceso de etnización de las comunidades negras” (Restrepo, 2004, p. 271). La segunda fase,
argumenta él, está dada por el nacimiento de la Coordinadora de Comunidades Negras, que luego de
que en el proceso de la Constitución de 1991 no fuera elegido ningún representante de sus comunida-
des, plantea como estrategia el “Telegrama Negro”6 dirigido a la clase dirigente y con lo cual se busca-
ba ejercer presión política. El resultado fue el artículo 55 de la constitución. Durante todo este proceso,
y más adelante en la tercera fase identificada a partir de la creación de la ley 70, la ACIA ejerció un
papel fundamental que pasó del plano regional al nacional. Finalmente, la cuarta fase identificada por
el autor es denominada eclosión de lo local y está marcada por la presencia de la guerra y cultivos ilíci-
tos en el territorio.

La región del Alto y Medio Atrato es un corredor para los grupos armados ilegales que se disputan el
control de las rutas de tráfico de estupefacientes. Debido a la poca y a veces nula presencia del Estado,
las comunidades han sido víctimas civiles de vejámenes, genocidios y todas las infracciones al Derecho

6
Comunicación para realizar cabildeo político a favor de la visibilización de las comunidades negras en la constitución de
1991. “10.000 telegramas que exigían el reconocimiento étnico y territorial de los afrodescendientes fueron enviados desde
las comunidades negras a la Asamblea Nacional Constituyente”. (COCOMACIA, Rede de Solidaridad Social & Presidencia
de la República, 2002, p. 223).
14
Internacional Humanitario por parte de los grupos armados. Lo anterior contribuye al grave estado en
que se encuentra el desarrollo progresivo de los derechos económicos, sociales y culturales de las co-
munidades (Restrepo, 2004).

En medio de este escenario la organización campesina ACIA se transforma en Consejo Comunitario


Mayor, y logra la adjudicación del título colectivo sobre el territorio más extenso otorgado a comuni-
dades negras en el país.

1.4. LAS COMUNIDADES INDÍGENAS DEL CHOCÓ BIOGEOGRÁFICO

Los pueblos indígenas que tienen presencia en el Chocó biogeográfico son los Tule, Embera Dóbida,
Embera Chamí, Embera Katío y Waunan. Cada pueblo ocupa un territorio ancestral y según su propia
cultura se ubican en la ribera de los ríos o en las montañas. El grupo étnico Embera presente en el de-
partamento está integrado por los pueblos Katío, Chamí y Dóbida. Los Katío son la gente de la monta-
ña, en este sentido son Embera Eyábida, mientras los Dóbida son la gente de río, igual que los Chamí
(Arango, 2004).

Desde los años setenta estos grupos indígenas se han organizado en cabildos mayores y menores, en la
organización regional Organización Embera-Waunana -OREWA-, que se declara en resistencia frente a
las diferentes incursiones que los grupos armados han hecho en su territorio en las últimas décadas 7.

1.4.1. EL MOVIMIENTO INDÍGENA

A partir de la ley 81 de 1958 se establecen los principios de los derechos sobre el territorio para los
grupos indígenas que surgen del reconocimiento de sus parcialidades y de los inicios de la Dirección de
Indígenas del Ministerio del Interior y de Justicia y del Instituto Indigenista Colombiano.

Fueron los indígenas del Cauca los primeros en iniciar un proceso organizativo, que dio como resultado
la creación del Consejo Regional Indígena del Cauca -CRIC-, el cual reclamaba su territorio ancestral
frente a grandes latifundistas en el departamento. A partir de los procesos de resistencia y al tiempo que
se fortalecía un pensamiento antropológico en el país, que volvió su mirada sobre la realidad de estos

7
Plan de Vida de la OREWA.
15
pueblos y se logró consolidar en 1982 la Organización Nacional Indígena de Colombia –ONIC (Aran-
go, 2004).

Uno de los hitos fundamentales de la lucha por los derechos de los indígenas está dado por el recono-
cimiento del convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo -OIT-8 en el país, a través de la
ley 21 de 19919, que plantea importantes avances sobre la autodeterminación del desarrollo de las co-
munidades y el derecho de consulta. Igualmente representa un hecho fundamental la participación indí-
gena en la constitución de 1991, con lo cual se consiguió fundamentalmente que:

Como entidad territorial el territorio indígena goza de los derechos de gobernarse por autoridades
propias, establecer tributos, participar de las rentas de la nación, administrar sus propios recursos
y prestar los servicios públicos propios de los entes territoriales, como los referidos a la salud, sa-
neamiento básico y la infraestructura comunitaria (Arango, 2004, p. 29).

En términos generales se puede afirmar que el movimiento indígena persigue los objetivos iniciales
establecidos por la ONIC que son: defensa de la autonomía indígena, defensa de los territorios indíge-
nas, recuperación de las tierras usurpadas que son propiedad colectiva de los resguardos, control de los
recursos naturales situados en territorios indígenas, impulso de organizaciones económicas comunita-
rias, defensa de la historia, cultura y tradiciones indígenas, recuperación e impulso de la medicina indí-
gena y exigencia del marco legal que defiende sus derechos culturales.

Vale la pena destacar cómo el movimiento ambientalista ha integrado en su discurso las luchas políti-
cas de los indígenas, ya que como lo expresa Peter Wade:

El ver hoy a los indígenas como guardianes del medio ambiente encaja con una tradición de hace
mucho tiempo de desafiar el lado oscuro de la modernidad y de mirar a los espacios que están an-
tes o más allá de la modernidad para sostener dichas dudas (Wade, 2004, p. 253).

De alguna manera volver al primitivismo romántico donde la tierra es vista como elemento que define
la integridad, raíces, identidad, sanidad, valores y principios, permite más fácilmente insertar a la cultu-
ra como una segunda naturaleza, Taussing (1993). Aún así, aunque pareciera que los pueblos son re-
conocidos en esta mirada, el gran debate es qué tanto “[…] el Estado está utilizando a los indígenas

8
El Convenio 169 sobre pueblos indígenas y tribales en países independientes de la Organización Internacional del Traba-
jo es un instrumento internacional vinculante, adoptado por la 76a. reunión de la Conferencia General en Ginebra, para
los países que lo suscribieron en 1989, entre ellos Colombia.
9
Por medio de esta Ley se aprueba el Convenio número 169 de la OIT en Colombia.
16
para naturalizar futuras tecnologías de síntesis, y a la vez para legitimar proyectos políticos de demo-
cracia basados en ideas de unidad en la diversidad” (Wade, 2004, p. 265), con lo cual se busca manipu-
lar el poder de la diferencia.

1.5. EL CONFLICTO ARMADO Y LA DISPUTA TERRITORIAL EN EL PACÍFICO


COLOMBIANO Y LA CUENCA DEL RÍO ATRATO.

Durante las décadas de los años 60 a los 80, comienza y se consolida la explotación bananera en la re-
gión del Urabá -territorio compartido por los departamentos de Choco y Antioquia-, cambiando la vo-
cación agrícola de las tierras, transformando la vida alrededor de la finca y del monocultivo. El terrate-
niente paga el jornal por trabajar su tierra, desarrollando relaciones de dependencia, reproducción de la
pobreza y marginalidad de las familias, a través de la imposición del modelo económico que apelaba al
uso de la fuerza y la violencia como control social. En estas circunstancias surge el movimiento sindi-
cal, que se fortalece con la presencia del partido comunista y de los grupos guerrilleros presentes en la
zona: las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia -FARC- y el Ejército Popular de Liberación -
EPL-. Como contraparte armada ilegal se hace ostensible la presencia de grupos de autodefensas, que
argumentan su apoyo a las fuerzas armadas para garantizar los derechos de propiedad y cuidar los in-
tereses de las empresas bananeras. Los enfrentamientos entre estos grupos dejaron una impronta de
violencia con masacres como la de Honduras, La Negra y Coquitos entre otras, el desplazamiento for-
zado, la desaparición y un sin número de horrores que aún no se aclaran para la historia del país (Red
de Solidaridad, 2012).

A partir de la década del 90 , el conflicto armado se extiende desde el Urabá hacia toda la cuenca del
Atrato, afectando las comunidades negras e indígenas, tanto en los cascos municipales como en los
asentamientos rurales, debido a los constantes enfrentamientos por la disputa territorial asociada a las
economías ilegales, especialmente al narcotráfico. Los grupos armados ilegales que han hecho presen-
cia en la cuenca son: las FARC – Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia –, EPL – Ejército
Popular de Liberación –, ELN – Ejército de Liberación Nacional –, ERG –Ejército Revolucionario
Guevarista–, AUC – Autodefensas Unidas de Colombia–, Rastrojos y Águilas Negras, estos dos últi-
mos clasificados por el ejército colombiano como nuevas bandas criminales. Aunque el EPL, el ERG y
las AUC ya se desmovilizaron, hoy en día la Cuenca tiene una fuerte presencia de las FARC sobre los
afluentes del Atrato y control permanente de las economías ilegales por los nuevos grupos emergentes.

17
Como se puede observar en la línea de tiempo de la figura 3, las comunidades del Medio Atrato han
sido víctimas de la toma de poblaciones, masacres, desapariciones forzadas, secuestros, reclutamiento
forzado de niños, niñas, adolescentes y jóvenes, muertes selectivas, accidentes a causa de minas anti-
personales y municiones sin explotar, desplazamiento masivo, desplazamiento gota a gota, tráfico ile-
gal de personas, confinamiento, despojo del territorio, violencia sexual asociada al conflicto armado,
violencia política, amenazas constantes contra la vida de líderes y autoridades propias, como conse-
cuencia de un conflicto armado impuesto por actores externos y que ha sido recogido con los propios
líderes de la región10.

La minería ilegal, la explotación ilegal de madera, los monocultivos de palma africana, son economías
extractivas que han minado el derecho territorial de los pueblos indígenas y las comunidades negras, ya
que en busca de su control económico los grupos ilegales han causado terror, violencia y despojo pa-
trimonial sobre los habitantes de la Cuenca del Atrato. Así mismo, con la llegada del tráfico de estupe-
facientes, los grupos guerrilleros y paramilitares vieron una opción de financiamiento que evolucionó
rápidamente hacia un medio de poder económico que les garantizó el control territorial y el fortaleci-
miento de sus ejércitos.

En los talleres de construcción de la línea de tiempo se evidenció como durante la etapa de expansión
del proyecto Paramilitar, se acentúa el control hacia las zonas rurales y las localidades de Vigía del
Fuerte (Antioquia) y Bellavista (Bojayá); a donde llegan en mayo de 1997 y donde en medio de una
serie de sangrientas y sostenidas acciones de guerra sucede un acontecimiento definitivo a partir del 17
de abril de 2002, cuando los Paramilitares al Mando de Alias “El Alemán” del Bloque Elmer Cárdenas
incursionan en la zona del Medio Atrato, específicamente en los Municipios de Vigía del Fuerte y Be-
llavista; enfrentándose con un grupo de numerosos combatientes de la guerrilla. Este enfrentamiento
deja el saldo trágico de numerosas víctimas muertas y heridas y la totalidad de los pobladores del casco
urbano y de los Corregimientos aledaños Desplazados.

El conflicto armado en la región no es el resultado de un conjunto de prácticas endógenas, sino por el


contrario, es impuesto a través de la fuerza y el sometimiento, por agentes externos, que han transfor-
mado sus intereses de manera múltiple y compleja a través del tiempo.
10
Líneas de tiempo, mapas de riesgo y planes de prevención de violaciones de DDHH formulados de manera participativa
con los gobiernos locales y líderes sociales de la Cuenca del Atrato durante los años 2009 y 2010 para la Dirección de
DDHH del Ministerio del Interior. Se anexa a este documento la línea de tiempo del Medio Atrato. Anexo I.

18
“Los grupos indígenas así como las comunidades negras son víctimas de los asesinatos, secuestros y
desapariciones que buscan sembrar terror, erosionar los espacios colectivos y limitar la participación”,
(Observatorio de DDHH de la Presidencia de la República, 2002, p. 12), a la vez que evidencia que en
el conflicto armado interno la población civil ha sido objetivo militar, con lo cual se rompe el principio
de distinción en el Derecho Internacional Humanitario. Para los grupos armados ilegales la población
indígena y algunos grupos de comunidades negras tienen “un carácter instrumental y no ideológico”
(Observatorio de DDHH de la Presidencia de la República, 2002, p. 12).

Figura 3: LÍNEA DE TIEMPO CONFLICTO ARMADO - TALLER PARTICIPATIVO CON LÍDERES Y FUNCIONARIOS
CUENCA DEL ATRATO NOVIEMBRE 17 AL 19 DE 2009

19
2. MARCO CONCEPTUAL

A continuación se presentan las teorías, conceptos y sus relaciones, que pueden aproximar una lectura
crítica de los ODM y que sirven para interpretar la realidad de las comunidades de la Cuenca del Medio
Atrato orientada a la superación de sus condiciones de vulnerabilidad y pobreza.

2.1. DEFINICIÓN DEL ETNODESARROLLO Y OBJETIVOS DEL MILENIO A PARTIR DE


LA TEORÍA DE DESARROLLO HUMANO Y EL ENFOQUE DE DERECHOS HUMANOS
EN LA CONSTRUCCIÓN DE LA POLÍTICA PÚBLICA NACIONAL.

Los pueblos indígenas se trazan planes de vida y los afrocolombianos planes de etnodesarrollo, sin em-
bargo es necesario contar con una definición que de manera general aborde el debate en el terreno étni-
co e interétnico. Tal definición es tomada de la declaración final del seminario internacional sobre et-
nocidio y etnodesarrollo de la Unesco realizada en el año 1981:

Entendemos por etnodesarrollo la ampliación y consolidación de los ámbitos de cultura propia,


mediante el fortalecimiento de la capacidad autónoma de decisión de una sociedad culturalmente
diferenciada para guiar su propio desarrollo y el ejercicio de la autodeterminación, cualquiera que
sea el nivel que considere, e implican una organización equitativa y propia del poder. Esto signi-
fica que el grupo étnico es unidad político-administrativa con autoridad sobre su propio territorio
y capacidad de decisión en los ámbitos que constituyen su proyecto de desarrollo dentro de un
proceso de creciente autonomía y autogestión. (Declaración de San José, 1981, p.1).

En consonancia con lo anterior las comunidades negras e indígenas de la Cuenca del Medio Atrato han
concretado su idea de etnodesarrollo de acuerdo a procesos de planificación sobre su territorio colecti-

20
vo, en este sentido se han planteado el logro de la identidad e integridad cultural, desarrollar procesos
de planificación de acuerdo con su visión cultural y lograr el reconocimiento del derecho de participar
en las decisiones que las afectan.

La planificación para ser efectiva debe partir de una identificación del estado del derecho al terri-
torio, del estado y características del territorio mismo, sus potencialidades y limitaciones, frente a
las aspiraciones de futuro y desarrollo propio que se halla trazado la comunidad. (Acción Social,
2009, p.153).

En esta construcción donde prevalece el sentido que le otorgan las comunidades a su propio bienestar
se presentan tensiones con las políticas públicas que son impulsadas desde ámbitos internacionales co-
mo los ODM y que se analizan en los siguientes párrafos.

Construir condiciones de paz y seguridad global ha sido desde 1948 la tarea que las Naciones Unidas
ha tenido que realizar dentro de unas condiciones, primero de tensión, en el marco de la guerra fría, y
luego de construcción de acuerdos comunes en el ámbito de la globalización. En uno y otro proceso, el
debate ideológico ha sido superado por el de acuerdo sobre derechos. Acordar principios universales
desde la perspectiva de derechos, ha puesto en marcha la búsqueda de estrategias que los desarrollen y
que consigan su disfrute para toda la humanidad. Es así como surgen acuerdos cómo los ODM.

Los ODM integran la principal estrategia global de lucha contra la pobreza (Filgueira, 2008) que está
siendo implementada en un gran número de países. Como política pública, los ODM tienen ventajas en
el plano operativo, pues cada meta apunta a una dimensión de la pobreza. Las relaciones propuestas
con el enfoque de desarrollo humano se pueden plantear a partir de hacer una lectura de capacidades y
derechos sobre cada uno de ellos:

TABLA 1: Capacidades y Derechos asociados a los ODM11


ODM CAPACIDAD – DERECHOS
Erradicar la pobreza extrema y el hambre. Derecho a la vida asociado a la garantía de mínimos vitales.
Lograr la enseñanza primaria universal. Derecho a la educación.
Promover la equidad de género y la autonomía de la
Derecho a la igualdad y no discriminación.
mujer.
Derecho a la vida.
Reducir la mortalidad infantil.
Aumentar la esperanza de vida de las sociedades.

11
Tabla desarrollada a partir de las relaciones de los ocho objetivos del milenio con los derechos humanos reconocidos
por la Constitución política de Colombia y la definición de capacidades de SEN (2000) y el estudio de la GTZ, PND y DNP
realizado en 2005.
21
Derechos sexuales y reproductivos. Acceso a la salud para las
Mejorar la salud sexual y reproductiva. mujeres embarazadas y lactantes. Aumentar la esperanza de vida
de las mujeres.
Derecho a la vida.
Combatir el VIH/sida, la malaria y el dengue.
Derecho a la salud.
Derecho al medio ambiente sano.
Garantizar la sostenibilidad ambiental.
Agua potable. Vivienda digna. Saneamiento básico.
Derecho a la igualdad.
Fomentar una alianza mundial para el desarrollo. Cerrar brechas, evitar asimetrías en el mercado.
Asociación, el trabajo en red.

Los ODM interpelan a los gobiernos del mundo sobre ocho líneas de acción y pueden verse por lo me-
nos desde dos enfoques: Como garantes de la integralidad de los derechos, en la medida en que estos
no pueden segmentarse pues el bienestar de cada individuo y comunidad va desde lo político y jurídico
hasta lo económico, social y cultural (Corredor, 2010), como una agenda que no supedite el bienestar
de los pueblos al modelo económico y que brinde cabida a modelos de desarrollo acordes a las distintas
realidades, incluso como se lo han propuesto las comunidades; en este sentido permitirían una cons-
trucción autónoma de lo local a lo nacional, de tal manera que los ODM sean leídos en función de sus
planes de vida y no de su participación marginal en el modelo de mercado global (PNUD, 2012).

De otro lado es necesario reconocer que los ODM prefiguran “la agenda social de la globalización”
(Filgueira, 2008, p. 10) y por lo tanto, obedecen a la lógica de un sistema que desarrolla el libre merca-
do, que permite que las políticas públicas tengan un enfoque basado en prestación de servicios básicos,
más que en garantía de derechos. Para Filgueira, Errandonea y Kaztman “América Latina constituye la
región de desarrollo medio más vulnerable del planeta, cuyos cimientos para el desarrollo aparecen
frágiles y fracturados” (2008, p. 12). Además advierten: “América Latina es la única región que incre-
menta su participación en el 20% más pobre del globo”, en estas circunstancias cualquier estrategia de
erradicación de la pobreza debe contemplar las “especificidades regionales” pues se trata de una región
plural y demasiado sensible frente a los modelos rígidos, hecho que se agudiza al tratarse de políticas
públicas sociales.

Según el pronóstico de estos autores, para América Latina lo que se puede esperar como resultados a
2015 en materia de cumplimiento de las metas del milenio parece no ser muy alentador en la medida en
que los niveles de desigualdad, la falta de distribución del capital humano y el carácter rentista de las
élites nacionales persisten. Sin embargo, las estrategias de política pública fueron formuladas en la ma-
yoría de países incluyendo a Colombia.

22
Una de las características formales de los ODM es que, como lo señala Rodrigo Uprimny:

Los objetivos no están en un tratado sino que fueron aprobados en una reunión de la Asamblea
General de Naciones Unidas […]. A pesar de la trascendencia política que implican, no tienen
carácter vinculante: los objetivos no son, entonces, de obligatorio cumplimiento desde el punto de
vista estrictamente jurídico (Uprimny, 2010, p.109).

Por otro lado, dice el mismo autor, los derechos económicos, sociales y culturales, son de carácter vin-
culante y están reconocidos a través de un Pacto Internacional y un protocolo entre los países 12. Aún
así, los ODM tienen una fuerza política sorprendente, que se debe tal vez a que su contenido se expresa
claramente; a que es una estrategia que puede ser entendida fácilmente por las élites y por los pueblos
más pobres; a que propone metas intermedias; y a que se inserta con facilidad en la política social de
los países.

Las críticas a los ODM, son señaladas por Cesar Caballero Reinoso en nueve puntos:

Los ODM son una agenda de mínimos; son límites al modelo de desarrollo humano; no incluyen
la equidad; permiten que la ayuda internacional sea condicionada por los donantes; los estándares
ambientales no son aceptados por países desarrollados; se mezclan indicadores de resultado e in-
dicadores de acción; la propuesta de medición de los indicadores se desarrolló sobre la informa-
ción que se encuentra disponible en los países desarrollados pero con la que no se cuenta en los
países más pobres; la concertación universal en temas de género no quedó incluida en el ODM3
sobre la educación de niños y niñas; la agenda de desarrollo mundial quedó supeditada a los
ODM ya que son fáciles de cumplir (Caballero, 2010, p. 151).

El Estado colombiano asumió compromisos derivados de los Objetivos del Milenio. Su logro se ha ido
perfilando de manera distinta de acuerdo a las condiciones de cada región. En el caso del Chocó Bioge-
ográfico, se requiere de una lectura de los ODM que pueda ser integrada a los planes de vida y etnode-
sarrollo, de lo contrario sería infructuoso esperar avances reales en su aplicación.

Volviendo a los nueve puntos de Caballero, el más relevante y que puede causar un mayor grado de
frustración, si se lleva a cabo la implementación de la estrategia en territorios como la Cuenca del Atra-
to, es la ausencia de componentes que garanticen una mayor equidad. El nivel de pobreza y vulnerabi-
lidad de las comunidades indígenas y negras se ha mantenido a través de la historia del país. La lucha
política por obtener derechos diferenciales que puedan representar para su población una posibilidad de

12
Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y el Protocolo de San Salvador a la Convención
Americana que desarrolla los DESC en el Ámbito Interamericano.
23
acceso más igualitario a oportunidades de inversión, educación y acceso a cargos públicos, son iniciati-
vas que difícilmente trascienden de los planos legales y de formulación. La situación resulta más com-
pleja si pensamos que además las políticas diferenciales por género o etarias son más difíciles de apli-
car en poblaciones como las indígenas y afrocolombianas.

El espectro es mucho más amplio cuando cambiamos el horizonte de los ODM al cumplimiento pro-
gresivo de los derechos económicos, sociales y culturales. En este plano de ideas los ODM se convier-
ten en uno de los pasos, en una meta intermedia y complementaria, para lograr los niveles de inclusión
y respeto que se merecen los pueblos indígenas y la población negra del país (Uprimy, 2010).

El canon mundial está dado y las agencias de desarrollo internacional aplican sus esfuerzos para tradu-
cirlo a cada país. En Colombia se encuentra en el Documento CONPES 91 de metas y estrategias del
país para el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio 2015, aprobado el 14 de marzo de 2005.
Igualmente, el Plan Nacional de Desarrollo “Estado comunitario: desarrollo para todos, 2006 – 2010
ordena a las entidades territoriales definir sus metas frente a los ODM y establecer los programas y
proyectos con los cuales pretende alcanzar dichas metas” (PNUD, 2006, p. 14). También se estiman
fuentes para su financiamiento13.

El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo -PNUD- en Colombia, ha hecho serios esfuerzos
para impulsar en la agenda política nacional, departamental y local el tema de objetivos del milenio,
asumiendo que:

Los Objetivos de Desarrollo del Milenio no resultarán en la práctica a menos que los Estados los
apoyen con sistemas de gobierno transparentes y sujetos a la rendición de cuentas, basados en la
ley, que abarquen no sólo los derechos civiles y políticos sino también los económicos y sociales
y tengan por cimiento una administración pública eficiente y responsable de sus actos (PNUD,
2006, p. 13).

Así mismo, en Colombia, los ocho objetivos del milenio se traducen en 18 metas y 48 indicadores para
el 2015, lo cual quiere decir que se ha hecho la tarea formalmente. Estos indicadores se supeditaron al
crecimiento de la economía del 4% en el 2005 y 2006 y de ahí en adelante se proyecta con una tasa
sostenida del 6% anual. Sin embargo, esta construcción de política pública, no consultó de manera

13
“El Sistema Nacional de Participaciones, eventuales recursos de crédito externo nacional y territorial y de cooperación y
asistencia técnica nacional e internacional, los aportes parafiscales, los recursos propios de la Nación y de las entidades
territoriales, los recursos provenientes de las regalías y los aportes de los hogares y de las empresas” (PNUD, 2006, p. 14).
24
directa a las comunidades en los territorios más deprimidos y que efectivamente han padecido o pade-
cen pobreza humana en el país. Como lo dice Amartya Sen:

Prestamos especial atención a la expansión de las capacidades de las personas para llevar el tipo
de vida que valoran y que tienen razones para valorar. Estas capacidades pueden aumentarse por
medio de medidas públicas, por otra parte, el uso eficaz de las capacidades de participación de los
individuos puede influir en el rumbo de estas medidas. La relación bilateral es fundamental (Sen,
2000, p. 35).

La tensión entre las estrategias y los mecanismos para eliminar la pobreza, tales como los ODM, en
territorios inter-étnicos como la cuenca del Atrato, está dada por la diversidad de instrumentos de pla-
nificación sobre la región vinculadas con las culturas propias, los procesos de autodeterminación, el
discurso multiculturalista del Estado y las legislaciones especiales para las minorías étnicas del país.

En la Cuenca del Atrato, las comunidades indígenas están organizadas bajo la figura de resguardos cu-
yos títulos colectivos han sido otorgados por el INCODER14 de la misma manera como las comunida-
des negras tienen su ordenamiento conformado a través de Consejos Comunitarios. A su vez, la figura
de municipios y alcaldías siguen vigentes y ejercen el poder ejecutivo regional. En este sentido convi-
ven varias culturas y formas de poder de administración del territorio, que generan tensiones y la nece-
sidad permanente de realizar acuerdos institucionales para garantizar que lo público y los derechos co-
lectivos puedan llevarse a cabo sin violentar o imponer competencias institucionales.

En esta realidad, donde el alcalde, el cabildo y el consejo comunitario, están actuando cada uno de
acuerdo a un conjunto de competencias que no siempre están claras y que suelen generar tensiones a la
hora de tomar decisiones sobre el desarrollo regional, una estrategia de erradicación de la pobreza debe
entrar en un proceso de diálogo, tamizaje y reinterpretación para que pueda llevarse a cabo. Es decir, si
los objetivos del milenio han sido traducidos en metas a nivel nacional, dichas metas no pueden ser
elementos monolíticos en territorios donde los derechos culturales son prevalentes.

Por lo anterior, las Instituciones del Estado han tenido que definir lo colectivo, irrumpiendo en un espa-
cio nuevo para una nación acostumbrada a pensar de manera individual y centralista. Un ejemplo de
ello es la definición técnica que realiza el Instituto Colombiano de Antropología e Historia sobre qué es
un territorio ancestral de comunidades negras y qué se entiende por apropiación colectiva:

14
Instituto Colombiano para el Desarrollo Rural.
25
Los territorios ancestrales de comunidades negras son aquellos cuyos procesos de poblamiento
concuerdan con diferentes periodos de liberación de los esclavizados durante la colonia, y coloni-
zaciones subsiguientes efectuadas por sus descendientes durante el siglo XIX y hasta la primera
mitad del siglo XX. Las costas Atlántica, Pacífica, San Andrés, Urabá y los valles del Magdalena,
el Cauca y el Patía son los principales entornos históricos y culturales de los afrodescendientes en
Colombia15. Director General ICANH (Comunicación personal, 28 de abril de 2009)

En cuanto a la apropiación colectiva, el Instituto recoge lo que señalan Restrepo y Oslender al definirla
como:

Un proceso de concientización identitaria que es causa y al mismo tiempo consecuencia del reco-
nocimiento por parte de los miembros de un colectivo de gente que se reconoce como afrodes-
cendiente, a partir de sus vínculos geográficos, socio-económicos y culturales reflejados en pose-
sión colectiva de un territorio16. D. Herrera (Comunicación personal, 28 de abril de 2009).

El reconocimiento de la presencia de raíces y continuidades africanas en el país se ha traducido en el


discurso político por medio del uso de la palabra “afrocolombiano”, con la cual se procede tanto a re-
nombrar al negro como a hacerlo inmediatamente sujeto de derechos colectivos especiales. Al respecto
el Ministerio del Interior y de Justicia asume la palabra afrocolombiano como:

Concepto eminentemente político, utilizado desde algunas décadas por líderes de la comunidad
negra con el fin de reivindicar o destacar su ancestría africana. […] A su vez es erigido como una
categoría integradora de las distintas expresiones étnicas de la afrodescendencia colombiana (Na-
varrete & González, 2008, p.3).

El reconocimiento de lo colectivo, la construcción de la tipología ciudadana de afrocolombiano, la le-


gislación especial indígena, la Ley 70 y las políticas diferenciales y positivas que se han producido en
el país desde 1991 a la fecha son el producto de un discurso multiculturalista. Para abordar el multicul-
turalismo presente en el país conviene revisar la propuesta que Stuart Hall presenta en las categorías de
liberal y comunitario:

Multiculturalismo liberal: Su estrategia consiste en escindir lo social en un orden de lo público


donde operaría el individuo como ciudadano racional, homogéneo y universal, dejando al or-
den de lo privado las manifestaciones culturales particulares que son toleradas mientras no inte-
rrumpan la esfera de lo público.
Multiculturalismo formal o comunitarista: Es aquel que formalmente asume las diferencias entre

15
Comunicación del 28 de abril de 2009, presentada por el Director General del ICANH, a la Dirección de asuntos para
comunidades negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras del Ministerio del Interior y de Justicia.
16
Comunicación del 28 de abril de 2009, presentada por Diego Herrera Gómez, Director General del ICANH, a la Direc-
ción de asuntos para comunidades negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras del Ministerio del Interior y de Justicia.
26
grupos en líneas culturales y acuerda derechos grupales para las diferentes comunidades en un
orden político más comunal o comunitarista (citado en Restrepo, 2004, p. 235).

El ciudadano abstracto y universal mencionado no tiene cabida en una nación que se identifica como
pluriétnica y multicultural. Sin embargo, aunque así esté enunciado en el texto de la constitución de
1991, su sentido general tiene una orientación donde prevalece el orden público sobre el social. Es de-
cir, que si bien se puede leer una tendencia a reconocer derechos colectivos, dicha tendencia es limitada
y sólo se establece ampliamente para comunidades indígenas y se deja apenas abierta para comunida-
des negras. En conclusión coexiste un discurso multiculturalista formal y restringido, con un discurso
multiculturalista liberal y hegemónico.

Las repercusiones de lo anterior con relación a los ODM y los planes de vida y etnodesarrollo apuntan
a que se requiere el reconocimiento del desarrollo autónomo desde un enfoque intercultural que permita
equilibrar los vacios constitucionales para aceptar lo Colectivo como una realidad positiva17 que co-
existe con los derechos individuales, lo que implica que los ODM deben abrir una ventana a lo colecti-
vo como unidad de análisis, al menos desde su adecuación como política local y regional en los planes
de desarrollo departamentales y municipales donde cohabitan comunidades indígenas y negras.

2.2. DESARROLLO HUMANO, LIBERTAD Y GOCE EFECTIVO DE DERECHOS

Estudiar la pobreza y vulnerabilidades que atraviesan las comunidades de la cuenca del Atrato desde un
enfoque de Desarrollo Humano, significa pensar en su riqueza. Si "el desarrollo puede concebirse como
un proceso de expansión de las libertades reales de que disfrutan los individuos" (Sen, 2000, p. 19) es
importante observar las libertades, los derechos y las capacidades relacionadas con los individuos y las
comunidades de la región.

Los estudios e informes sobre la región durante las dos últimas décadas, apuntan en dos direcciones: la
primera caracteriza la crisis humanitaria que ha causado desplazados, masacres, desapariciones, se-
cuestros, disputas por el control del territorio, abusos y extralimitaciones de la Fuerza Pública (Obser-
vatorio de DDHH, 2003); la segunda hace un balance presupuestal sobre el crecimiento económico,

17
Se refiere a la realidad en derecho, utilizando el término positivo como lo define el diccionario de la Real Lengua Españo-
la: "Se dice del derecho o ley divina o humana promulgados, en contraposición principalmente del natural."
http://lema.rae.es/drae/?val=positivo

27
mediante la suma de los recursos invertidos desde el nivel nacional; pero tal lectura choca con la co-
rrupción y el poco o nulo avance de proyectos de infraestructura social (PNUD, 2012). Estas dos lectu-
ras demuestran el precario nivel de gobernabilidad de la región. Un ejemplo de lo anterior es la inter-
vención del departamento del Chocó en materia de salud y educación así como la destitución de su go-
bernador y varios alcaldes. Todo lo anterior afecta la autonomía de sus Entes Territoriales18.

Ahora bien, si partimos de la premisa: “La riqueza no es, desde luego, el bien que buscamos, pues no es
más que el instrumento para conseguir algún otro fin. […] La utilidad de la riqueza reside en las cosas
que nos permite hacer, es decir, en las libertades fundamentales 19 que nos ayuda a conseguir” (Sen,
2000, p.30), entonces nos haría falta una lectura que diera cuenta del estado actual y futuro del disfrute
de esas libertades fundamentales en la comunidades de la cuenca. De acuerdo con los lineamientos so-
bre Desarrollo Humano orientados por Amartya Sen (2000), la libertad es primordial para que las per-
sonas, comunidades y países puedan establecer cuál es el tipo de vida que quieren llevar y como conse-
guirla. De aquí que:

El éxito de una sociedad ha de evaluarse principalmente en función de las libertades fundamenta-


les que disfrutan sus miembros. Esta postura se diferencia del énfasis en la información de los en-
foques normativos más tradicionales, que centran su atención en otras variables como la utilidad,
los procedimientos para alcanzar la libertad o la renta real. (Sen, 2000, p. 35).

En Colombia el principal problema que se enfrenta a la hora de realizar este análisis es cómo medir el
goce efectivo de derechos. Un reto mucho mayor se encuentra en lo que implica hacer este análisis en
grupos minoritarios como lo son las comunidades negras e indígenas del país.

Entre los aportes del enfoque de capacidades de Sen para este trabajo se encuentra la reflexión sobre el
papel de la agencia como "la persona que actúa y produce cambios y cuyos logros pueden juzgarse en
función de sus propios valores y objetivos" (Sen, 2000, p.35). Estos cambios corresponden a resulta-
dos en la ampliación de las libertades fundamentales de las personas. En la Cuenca del Atrato, se deben

18
Al respecto, en el informe de los Municipios Colombianos hacia los Objetivos de Desarrollo del Milenio, se encuentra:
En el 2005, el monto per cápita de transferencias destinadas al departamento del Chocó se incrementó 5 veces su valor de
hace 10 años. Sin embargo la inversión pública ha sido deficiente y los esfuerzos no han mostrado resultados, el departa-
mento ha tenido problemas de corrupción (…) sus niveles están por encima del promedio nacional y está calificado como un
departamento de riesgo medio de corrupción”. Observatorio de integridad “Índice de integridad de los Gobiernos, Asamble-
as y Contralorías departamentales – Resultados 2003 -2004” (Corporación transparencia por Colombia, 2004).
19
El término está asociado a Derechos Fundamentales que son aquellos que, "por ser inherentes a la dignidad humana y
por resultar necesarios para el libre desarrollo de la personalidad, suelen ser recogidos por las constituciones modernas
asignándoles un valor jurídico superior". (Academia Lengua Española, http://lema.rae.es/drae/?val=positivo)
28
orientar investigaciones sobre la senda de crecimiento de bienestar de las comunidades, que no es la
sumatoria de la senda de crecimiento de bienestar de los individuos o de sus familias. Para lo cual es
menester estudiar el concepto de Capacidades Externas, definidas como “las habilidades que en el pla-
no funcional adquiere una persona a través de un vínculo de dependencia con otra” (Foster & Handy,
2008, p. 6). Y es precisamente en el estudio de las parentelas y de las redes sociales donde se evidencia
la Acción Colectiva que se convierte en un medio y un fin del desarrollo de estos pueblos.

Si bien la finalidad es que las capacidades y derechos del individuo indígena o negro se logren y forta-
lezcan, esto sólo podrá conseguirse a partir del desarrollo de unas capacidades colectivas, donde los
derechos culturales de ambos pueblos sean ejercidos. Un ejemplo de lo anterior es el goce efectivo de
un territorio colectivo, lo cual implica, para una comunidad, la titulación de sus tierras, un ordenamien-
to interno autónomo y libre para administrar sus recursos y el reconocimiento de las comunidades veci-
nas y de los gobiernos locales sobre sus representantes y autoridades.

La conclusión desde la perspectiva de derechos presentada por Consuelo Corredor al analizar el pro-
blema de pobreza es que:

Existe una triada indisoluble entre las oportunidades, las capacidades y los derechos, tal como lo
ha propuesto Amartya Sen. Si ello es así, la implicación más importante en materia de políticas es
que estas deben orientarse a la protección, restablecimiento y garantía de los derechos, con la
obligación de tutelar los derechos fundamentales de quienes están en situaciones de mayor des-
ventaja. (Corredor, 2010, p. 139)

Tutelar a los pueblos indígenas y negros significa aplicar estrategias de lucha contra la pobreza que
parten de su propio modelo de desarrollo, razón por la cual cualquier intervención debe ser tamizada y
reinterpretada según su cultura y engranada en la aplicación de políticas a través de las instituciones
locales. La protección, restablecimiento y garantía de derechos que señala Corredor (2010) aplicada a
los derechos colectivos reconocidos desde la constitución para comunidades indígenas (Gerencia Indí-
gena, 20002) y negras (Córdoba, Villamizar, 2007), señala un camino claro de política pública para las
comunidades enfocada a: los derechos territoriales que promuevan el fomento de su desarrollo econó-
mico y social y establezcan mecanismos para la protección de su actividad cultural: la enseñanza bilin-
güe en las comunidades con tradición lingüística y el derecho a una formación que respete y desarrolle
su identidad cultural; protección de las riquezas culturales; el respeto a la integridad étnica, cultural y
social de las comunidades indígenas; la garantía sobre las tierras de resguardo indígena, al igual que las

29
tituladas a las comunidades negras, para que sean inalienables, imprescriptibles e inembargables; la
propiedad como función social de las comunidades que implica obligaciones; el fortalecimiento de la
función ecológica; la participación de los indígenas y negros en el Congreso de la República; la con-
formación de territorios indígenas en entidades territoriales, previa reglamentación; participación de los
resguardos indígenas legalmente reconocidos en los recursos de transferencia de ingresos corrientes de
la Nación, los cuales deben ser destinados a inversión social; la jurisdicción especial indígena; la Con-
sulta previa (Grueso, 2009).

2.3. VULNERABILIDADES Y BIENES COMUNES

Este estudio tiene como eje articulador la identificación de vulnerabilidades de las comunidades focali-
zadas. A partir de los últimos debates académicos en el tema, la categoría de vulnerabilidad surge como
una posibilidad de explorar nuevas formas de entender la pobreza y su relación con el desarrollo de las
personas, frente al enfoque tradicional monetario que mide la pobreza a través del ingreso y el gasto
(Lampis, 2007). El análisis de la vulnerabilidad social vuelve su mirada sobre los individuos y explora
la “dinámica microsocial: las personas y su bienestar examinados mediante su acceso a activos y la
gestión cotidiana de éstos y su sostenibilidad en el tiempo” (Lampis citado en Zorro, 2007, p. 203).
Entonces el análisis de esta dinámica unido a los acercamientos a la propia definición de pobreza y
carencias que tienen las comunidades hace posible ampliar y controvertir la mirada de desarrollo
económico utilitarista.

Estudiar las vulnerabilidades parte de reconocer que en las comunidades focalizadas se percibe clara-
mente la multidimensionalidad de esta categoría en los ámbitos social, ambiental y político. Si bien en
poblaciones urbanas estos ámbitos también existen, no siempre están siendo analizados por las agendas
políticas sobre pobreza y su entramado y línea divisoria se pierde en el ritmo del mercado (Moser &
Dani, 2008). En el Medio Atrato cuando se aborda la pobreza, la pregunta por las necesidades es la
primera en formularse, dando como resultado la enumeración de carencias que tienen que ver con titu-
laridades, capacidades y dotaciones necesarias para los individuos y los colectivos. La Tabla 2 contie-
ne de manera general los puntos críticos para el análisis dentro del estudio que aporta cada autor:

TABLA 2: ENFOQUES DE VULNERABILIDAD ASOCIADOS AL ESTUDIO DE CASO.


AUTOR ENFOQUE
Amartya Sen Titularidades y capacidades: Analizar las dotaciones iniciales de las comunidades y el desarrollo de

30
(1981) libertades de las mismas frente a circunstancias críticas que han permanecido iguales o han empeora-
do a través del tiempo.
Vulnerabilidades internas y externas. Análisis de los fenómenos que producen las privaciones tanto
Chambers (1989) atribuibles a la forma interna de afrontar los eventos críticos como a un contexto de tensión política
que produce e intensifica la pobreza de las comunidades.
La percepción de las comunidades sobre la pobreza y sus implicaciones. Se trata de leer en las orga-
Moser (2001) nizaciones el nivel y tipo de agencia que tiene el colectivo para superar las condiciones de privación
y para enfrentar los riesgos de un contexto adverso.
Blaikie, Cannon,
Desde su análisis de la guerra como un factor de vulnerabilidad de los desastres pero aplicado a la
David & Wisner
reproducción de las condiciones de privación y pobreza.
(1996)
Los trabajos de construcción y análisis de patrones de vulnerabilidad, como formas de operacionali-
Lampis (2007)
zar los aportes de los autores precedentes.

El enfoque de Blaikie, Cannon, David & Wisner (1996) se deriva de investigaciones que demuestran
como las hambrunas están directamente relacionadas con la presencia de conflictos internos. Aquí la
progresión de la vulnerabilidad se analiza desde la determinación de diversas causas, presiones dinámi-
cas y condiciones inseguras. La relación directa entre estas variables convierte un conjunto social en
grupo vulnerable frente a la arremetida de un hecho catastrófico o desastre. Así mismo, se encuentra
que “los grupos vulnerables son aquellos que tienen máxima dificultad de reconstruir sus medios de
subsistencia después de un desastre. Ellos son, por lo tanto, más vulnerables a los subsiguientes efectos
de los subsiguientes eventos del desastre.” (Blaikie, Cannon, David & Wisner, 1996, p. 17).

Sumado al enfoque anterior, se debe conectar la noción de Administración de los Bienes Comunes
planteada por Elinor Ostrom (1990), para abordar las necesidades de una nueva institucionalidad, Ca-
bildos Indígenas y Consejos Comunitarios, en el marco de la implementación de los marcos jurídicos
de positivización de derechos culturales de los pueblos indígenas y negros. El aporte de la teoría de los
comunes tiene una relación directa con la transformación de las vulnerabilidades en la cuenca del Atra-
to por sus propuestas de gobierno y fortalecimiento de las instituciones locales. A partir de entender el
término como “una amplia variedad de fenómenos; se refiere a los sistemas sociales y jurídicos para la
administración de los recursos compartidos de una manera justa y sustentable [igualmente es importan-
te considerar como] los bienes comunes llevan implícita una serie de valores y tradiciones que otorgan
identidad a una comunidad y la ayudan a autogobernarse” (Helfrich, 2008, p. 23).

La relación con el concepto de capacidades externas entra en juego una vez que se identifica un orde-
namiento institucional sobre un bien común que está asociado con el goce efectivo de un derecho de las
comunidades. Un ejemplo de esto es el aprovechamiento de los bosques comunitarios, donde las reglas

31
son un consenso de los aserradores que se llevan como acuerdo al Consejo Comunitario. Este, a su vez,
se encarga de verificar que se cumplan y no causen ningún daño ambiental de acuerdo con los planes
de ordenamiento territorial y las regulaciones ambientales nacionales. Pero no sólo se trata de regular la
actividad, sino de proteger el bosque para que las futuras generaciones lo puedan disfrutar.

Las reglas de gestión de un bien común pueden ser informales e implícitas, y estar plasmadas en las
tradiciones y normas sociales. O bien pueden ser explícitas y estar codificadas formalmente en la ley.
En cualquier caso, la gente que participa en un bien común tiene una comprensión social compartida de
quién tiene derecho a usar los recursos y en qué condiciones. Los bienes comunes suponen una lógica
muy distinta a la del mercado para el manejo de los recursos, ofrecen formas de propiedad y adminis-
tración más equitativas que la propiedad privada, buscan la sustentabilidad, y, en el ámbito de los bie-
nes comunes, se respeta el autogobierno como un principio importante.

Las comunidades indígenas, por ejemplo, consideran que su conocimiento de la flora y la fauna
locales, así como los tratamientos medicinales derivados de ellos, es una posesión comunitaria,
no un producto comercializable. Su “conocimiento tradicional” ayuda a definir quiénes son como
personas. Por consiguiente, mantener la integridad de los bienes comunes es lo mismo que man-
tener sus relaciones, valores e identidades sociales. El dinero no puede sustituir esto. Por eso, las
comunidades indígenas desconfían con justa razón de los tratos con las grandes empresas farmac-
éuticas y petroleras; entienden que cualquier riqueza generada por medio del mercado bien puede
socavar sus otras formas importantes, de riqueza común (Ulrich, 2008, p. 102).

Otro ejemplo es el concepto africano de la vida en función de la comunidad Ubuntu. El obispo


Tutu lo formula de la siguiente manera: “Yo solamente vivo si tú vives y en la medida en la que
también tú vives”. Es decir, no se considera que las personas son individuos sin relaciones, sino
son seres relacionales que viven en una comunidad y que dependen de la comunidad (Ulrich,
2008, p. 106).

Así se demuestra que a través de la identificación de Bienes Comunes los pueblos indígenas y afroco-
lombianos pueden preservar sus culturas y utilizar sus propias instituciones para hacer un uso racional
de los recursos que les proporcione los medios de vida adecuados garantizando el desarrollo de sus
familias y de sus generaciones futuras. Así la función ecológica de las comunidades se desarrolla en la
medida en que logran entender la interdependencia que existe en su cultura y economía.

2.4. RELACIONES A PARTIR DE LOS CONCEPTOS Y TEORÍAS

La premisa más importante en el desarrollo del estudio es encontrar un mecanismo que permita identi-
32
ficar vínculos a partir de dos teorías, una que subyace sin agotarse al interior de los objetivos del mile-
nio –Teoría de desarrollo humano-; y otra que vincula la cultura de lo colectivo con lo público –
Administración de bienes comunes-: “El uso de una teoría al hacer un estudio de caso no radica sola-
mente en una ayuda inmensa para definir el diseño apropiado de la investigación y de la recolección de
datos, sino que también llega a ser un vehículo principal para generalizar los resultados del mismo”
(Yin, 2003, p. 16). La explicación que se presenta a continuación sobre la Figura 4 señala el derrotero de
conceptos y teorías, sus relaciones y su nivel de conexión con el Territorio y las comunidades.

Tomando como punto de partida las herramientas de planificación de las comunidades – planes de vida
y etnodesarrollo- que son el centro articulador de una política de lucha contra la pobreza, ya que res-
ponden a la pregunta de "¿La realidad de quienes cuenta? [...] el pluralismo ecléctico, la celebración de
la diversidad y la revocatoria democrática de la dominación" (Chambers, 1998, p. 118). Estas herra-
mientas deben analizarse sobre la base de identificación de las vulnerabilidades teniendo en cuenta de
nuevo el enfoque de Chambers (1989) sobre su conformación interna y externa derivada del análisis de
los fenómenos que producen las privaciones. Un primer eje de análisis son los Derechos Económicos,
Sociales y Culturales -DESC-, que tiene un vínculo directo con las vulnerabilidades, al sugerir princi-
pios de justicia social basada en la obtención de derechos de bienestar progresivos sobre marcos jurídi-
cos nacionales e internacionales, garantizando el acceso en igualdad de condiciones de los ciudadanos
(Uprimmy, 2009). Así mismo, y como segundo eje y punto focal de la investigación, se encuentran los
ODM, los cuales son una propuesta de política pública global para enfrentar la pobreza (PNUD, 2006).

La relación de los ocho objetivos del milenio frente a la lectura de vulnerabilidades que se puede des-
arrollar en la región, permite analizar el grado de correspondencia de los mismos con las metas locales;
o qué tanto en el futuro se pueden traducir e implementar los ODM como política local, étnica y comu-
nitaria.

Las teorías de desarrollo humano y bienes comunes se pueden conectar a partir del vínculo que aporta
el análisis de capacidades externas de Foster & Handy (2008), al permitir entender como las redes so-
ciales, que son mucho más fuertes por la carga cultural en el estudio de comunidades indígenas y ne-
gras, pueden accionar sistemas de protección y desarrollo sobre su territorio colectivo, fortaleciendo la
capacidad de reconocimiento de estos pueblos como sujetos colectivos de derecho.

La teoría de los comunes, de otra parte, señala la construcción de “riqueza común” (Ulrich, 2008), que,
33
al unirse con el análisis de titularidades y capacidades (Sen, 1981) y ofrecer una valoración más ade-
cuada sobre elementos de las comunidades, como la administración de recursos naturales, permite el
autogobierno y el trabajo comunitario. La relación que se puede establecer al observar las vulnerabili-
dades de las comunidades frente a los aportes de la administración de bienes comunes está dada por la
identificación de medios de vida (Moser, 2008) y la afectación que los mismos pueden sufrir, ya que
estos se desprenden del uso y disfrute de lo colectivo. El aprovechamiento de los bosques -de manera
solidaria-, el desarrollo de la pesca y la minería artesanal, el sostenimiento comunitario de cultivos de
pan coger, entre otros, son algunos ejemplos de este uso y disfrute colectivo.

Las relaciones anteriores deben entrar en diálogo con el contexto presentado en el segundo capítulo de
este documento, que señala la persistencia de un conflicto armado interno por la disputa del control
territorial de la zona, al mismo tiempo que reconoce la exclusión y discriminación que tanto las comu-
nidades indígenas como negras han enfrentado (Villa, 1998), y en un nivel superior que enmarca toda
la investigación está el reconocimiento de un territorio interétnico donde el desarrollo de la región de-
pende del fortalecimiento de la interculturalidad (Restrepo, 2004).

Figura 4: ESQUEMA CONCEPTUAL DEL ESTUDIO DE CASO

Fuente: Autoría propia como resultado de esta investigación.


34
3. DISEÑO METODOLÓGICO

Este estudio plantea tres retos metodológicos: El primero consiste en cómo aproximarse a la realidad de
las comunidades asentadas en el río, reconociendo el difícil acceso geográfico, su dispersión y las con-
diciones de orden público que generan la lucha por el control territorial de los actores armados. Un se-
gundo reto es configurar una lectura de las condiciones políticas, sociales y económicas que caracteri-
zan la situación de las comunidades estudiadas, labor que presenta bastantes dificultades debido a los
pocos estudios y cifras existentes a nivel local. Por último, se identifica la dificultad para entablar un
diálogo directo con las comunidades debido al poco acceso que éstas tienen a la información sobre las
políticas públicas que se desarrollan en su territorio, la escasa capacitación brindada por las agencias
nacionales e internacionales encargadas de fomentar el desarrollo de estrategias como los ODM a nivel
local. Todos estos escollos se evidencian en la ausencia de una agenda política de participación ciuda-
dana que vincule a las comunidades rurales en la formulación e implementación de política social.

Recurrir a un Consejo Comunitario Mayor (COCOMACIA) y a una Organización de Cabildos Indíge-


nas (OIA) como unidades de análisis, representa una manera de aproximarse y superar parcialmente las
dificultades enunciadas puesto que los miembros de ambas organizaciones son escogidos en asambleas
con amplia participación de sus comunidades; tienen como competencia directa entablar diálogos y
acuerdos con las autoridades regionales y nacionales en materia de desarrollo; son líderes que conocen
y recorren la región estando en contacto permanente con las comunidades; y, por último, son tomadores
de decisiones en materia del uso y administración de los recursos.

El estudio de caso tiene la ventaja de aportar información valiosa sobre la manera en que la organiza-
ción utiliza su concepción del desarrollo para construir relaciones con los demás actores institucionales,
los cuales tienen una participación directa o indirecta en la implementación de estrategias de lucha con-
tra la pobreza. No solamente se trata de acercarse a las comunidades a través de su organización, sino
de estudiar cómo la organización también genera capacidades externas que contribuyen directamente a
la superación de la pobreza.

3.1. OBJETIVOS DE LA INVESTIGACIÓN

Encontrar nexos entre los planes comunitarios sobre su propio desarrollo y los Objetivos del Milenio
plantea los siguientes objetivos:
35
1. Construir una tipología y clasificación que relacione las vulnerabilidades de las comunidades en
relación con las metas planteadas por cada uno de los ocho ODM.
2. Definir en qué medida los ODM en la región del Medio Atrato están contenidos en el alcance
de los Planes de Vida y los Planes de Etnodesarrollo.
3. Identificar si existe un vínculo entre los ODM con los derechos de Autonomía y Territorio Co-
lectivo que tienen las comunidades del Medio Atrato.

3.2. ESQUEMA METODOLÓGICO

La construcción de validez interna del estudio de caso está dada al generar una cadena de evidencias
que puedan llevar a la identificación de patrones. Se trata de que “los diferentes patrones sean lo sufi-
cientemente contrastables para que lo encontrado pueda ser interpretado en términos de comparar al
menos dos propuestas rivales" (Yin, 2003, p. 16). En este estudio de caso no se trata de propuestas
rivales, sino convergentes: es decir, la teoría de desarrollo humano y la administración de bienes comu-
nes pueden ser, en el caso de la Cuenca del Medio Atrato, corrientes orientadoras para establecer políti-
cas de lucha contra la pobreza.

Fase 1: a partir del levantamiento del marco conceptual que corresponde con el esquema teórico pre-
sentado anteriormente, en donde se estudian y se problematizan las teorías de Desarrollo Humano, Ob-
jetivos del Milenio y Bienes Comunes, se revisan y contrastan los resultados del trabajo de campo.

Fase 2: El trabajo de campo compuesto por dos líneas de acción: el desarrollo de entrevistas semi-
estructuradas a líderes de las dos organizaciones y los talleres participativos de construcción de diag-
nósticos de riesgo con representantes de la cuenca del Atrato. El análisis que permite moverse del se-
gundo al primer nivel para evaluar los resultados y proyectar las conclusiones, es la aproximación a las
vulnerabilidades y la relación que está presente o no con los ODM. La entrevista semi-estructurada
incluye un ejercicio en el cual el entrevistado ubica dentro de una silueta del cuerpo humano los con-
ceptos del desarrollo de los cuales hemos conversado, de tal manera que se pueda llevar a un terreno
sensorial e intuitivo los aspectos más relevantes desde la subjetividad y la percepción.

Dentro del ejercicio de talleres participativos se diligenció, en noviembre de 2009 en la ciudad de

36
Quibdó, una encuesta sobre vulnerabilidades y ODM aplicada a 32 funcionarios y líderes de los diez
municipios que conforman la Cuenca del Atrato. Muchas de las personas que diligenciaron este ins-
trumento tuvieron que viajar durante uno o dos días a través del río Atrato para asistir al taller. Los
resultados de este ejercicio se cotejan con las entrevistas semi-estructuradas llevadas a cabo durante
enero y abril del 2013.

FIGURA 5: ESQUEMA METODOLÓGICO DEL ESTUDIO DE CASO.

La figura 5 se elaboró aplicando un cuadro resumen para un Estudio de Caso tipo II ( Yin, 2003, p.16.)
el cual es una adaptación del diseño de caso singular con dos unidades de análisis, que se refiere a rea-
lizar un análisis descriptivo con un propósito revelador debido precisamente a la ausencia de investiga-
ciones sobre el tema en un territorio interétnico.

3.3. HERRAMIENTAS Y ANÁLISIS DE LA INFORMACIÓN

Se plantea la utilización de dos herramientas de investigación: la realización de entrevistas semi-


estructuradas y la observación participativa. Las entrevistas semi-estructuradas se aplicaron a 12 per-
sonas que representan las organizaciones elegidas, priorizando la selección de aquellos que están invo-
lucrados en los grupos de trabajo sobre territorio, género, derechos humanos, relaciones interétnicas y

37
participación durante el proceso de construcción de Plan de Vida o Plan de Etnodesarrollo.

El contenido de la entrevista fue elaborado a partir de relaciones entre las vulnerabilidades con los
ODM, en este sentido las preguntas fueron más estructuradas y guiadas durante el desarrollo de la en-
trevista. En cuanto a la relación entre los principios de territorio colectivo, autonomía de los pueblos y
sujetos colectivos de derecho con los ODM, se plantearon preguntas de profundización, donde fue rele-
vante indagar por la perspectiva del participante.

La aplicación de observación participante se concreta a través de los talleres 20 que se realizaron con
distintas autoridades y representantes de las comunidades del Medio Atrato para aproximarse al contex-
to político, social, económico, cultural y ambiental que viven las comunidades. Los resultados de los
talleres desarrollados en el periodo 2009 - 2010 están orientados al análisis del riesgo que tienen la re-
gión en materia de violaciones a los derechos humanos por el conflicto armado, de allí que las líneas de
tiempo aporten información indirecta sobre las vulnerabilidades, que puede ser importante en el desa-
rrollo de los objetivos planteados.

El análisis de la información recolectada a través de los medios anteriormente descritos obedece a la


implementación de una estrategia de investigación cualitativa que es interpretativa, inductiva, multi-
metódica y reflexiva donde se busca comprender en profundidad para logar hacer al caso individual
significativo en el contexto de la teoría (Vasilachis, 2006), a partir de la utilización de diferentes acer-
camientos a la perspectiva de las comunidades, la interpretación de los datos a partir de la reflexión
personal durante el trabajo de campo y en este caso el uso de información recolectada a través de entre-
vistas, lectura de planes e información de contexto de manera tanto secuencial como en paralelo.

Para sistematizar la información recopilada se utilizó la grabación y posterior transcripción de las en-
trevistas aplicadas a los diferentes actores, codificando la información asociada a los tres objetivos del
estudio de caso. En el proceso de análisis se buscarán evidenciar factores convergentes y divergentes
de las dos organizaciones estudiadas, la construcción de enlaces explícitos entre las preguntas, los datos
de fuentes secundarias y del contexto, así como la generación de una cadena de evidencias o patrones
que ayudaron a sustentar las conclusiones del estudio. Operativamente para el análisis de información

20
Los talleres que se mencionan se llevaron a cabo en el marco del proyecto de Descentralización de la Ejecución de la
Política Pública en materia de derechos humanos y Derecho Internacional en el departamento del Chocó, adelantado por el
Ministerio del Interior y de Justicia durante los años 2009 y 2010.
38
se utilizó la construcción de tablas de EXCEL que permitió realizar el cruce de variables específica-
mente para el tercer objetivo del estudio.

4. APROXIMACIÓN A LA CONSTRUCCIÓN DE LOS PLANES DE VIDA Y ETNODESA-


RROLLO DE LAS COMUNIDADES DEL MEDIO ATRATO

A partir de la lectura del plan de etnodesarrollo de las comunidades negras del Medio Atrato, se puede
señalar que su elaboración es un ejercicio de autonomía y de resistencia frente a los modelos impuestos
de desarrollo que no integran la historia y la cultura como punto de partida para definir su propio bie-
nestar.

El desarrollo para nosotros busca aprovechar la experiencia histórica y los recursos potenciales de
una cultura, según sus propios valores y aspiraciones, a incrementar la capacidad social de deci-
sión sobre sus recursos culturales, que deben tenerse en cuenta para la identificación de
necesidades y problemas que la sociedad busca satisfacer, resolver y cumplir, bajo un proceso
de autogestión que fortalezca sus formas organizativas. (COCOMACIA, 2005, p. 3)

Los planes, generalmente elaborados con amplia participación, contienen premisas que demuestran el
carácter étnico del proceso: la necesidad de dignificar la vida de las comunidades, la importancia de
administrar el territorio colectivo, la defensa ante los grupos armados ilegales a partir del reconoci-
miento de su neutralidad en la guerra y la exigencia del respeto como sociedad civil no interviniente, la
atención prioritaria para mejorar la calidad de vida de mujeres, niños, niñas y adultos mayores de los
120 consejos locales, el fortalecimiento de las relaciones interétnicas con los cabildos indígenas y el
desarrollo de estrategias en educación, salud y acceso a servicios públicos.

Otra perspectiva que resalta en el plan de etnodesarrollo es la relación particular que los afrocolombia-
nos han construido con el territorio. En esta sentido los temas que tienen en cuenta para el análisis son:
administración y ordenamiento del territorio colectivo y la reglamentación para la explotación de recur-
sos naturales; diseño y formulación de estrategias para fortalecer la autonomía del Consejo Mayor y los
Consejos Locales. La organización campesina que se ha ido transformando a partir de la década de los
años noventa en una estructura social de autogobierno es el bien más preciado para las comunidades.

Para José Nevaldo Perea, líder fundador de la COCOMACIA y quien actualmente hace parte de la Me-
sa de Derechos Humanos de la organización, hablar de la construcción de su plan de etnodesarrollo es
reconocerlo como el ejercicio de mayor participación y democracia directa en todo el país, "es un plan

39
de etnodesarrollo donde cada campesino dibujaba el antes y el después... antes vivíamos así en estas
casitas de paja, ahora vivimos así en estas casas de madera, pero queremos vivir en esta casa bonita con
servicios públicos, con agua potable..." (comunicación personal, 25 de febrero, 2013). Sin embargo,
después de haber logrado la construcción del plan de etnodesarrollo la apropiación del mismo por parte
de las autoridades municipales ha sido mínima ya que "Las administraciones municipales siempre han
visto a la ACIA como una piedra en el zapato, por su carácter apolítico, por la veeduría y el control
social que llevamos a cabo". Aún así "las comunidades reconocen el plan de etnodesarrollo como un
instrumento mucho más legítimo que los planes de desarrollo municipales."

Por su parte los pueblos aborígenes del medio Atrato formulan sus planes de vida con el acompaña-
miento de las organizaciones de cabildos, en particular la Organización Indígena de Antioquia (OIA)
ha realizado el acompañamiento a los planes de las comunidades que se encuentran en los municipios
de Murindó, Vigía del Fuerte y Urrao. En ellos se evidencia la gran importancia dada a la resistencia,
la memoria y la cultura como bases para el desarrollo propio. El eje alrededor del cual se teje colecti-
vamente un plan de vida es lograr un pacto comunitario para vivir en armonía con el territorio.

Es la construcción de un pacto comunitario para la vida que deseamos. Partimos.de nuestros


orígenes y la cultura que hacemos viva en nuestro territorio a fin de pensar en nuestra existencia
en el tiempo. El plan de vida es resistencia a desaparecer, desde el exigimos nuestros derechos y
soñamos el futuro que queremos. Por eso, más que un simple plan, es un proceso permanente de
reconstrucción de nuestra memoria, que se refunda y actualiza en los acuerdos que nos hacen ser
y sentir comunidad. (OIA, 2006, p. 7)

Se observa en los testimonios de los líderes indígenas que para su desarrollo autónomo el arraigo a la
tierra es su gran fortaleza. Una característica ancestral que se transmite de generación en generación a
través de la tradición oral y de manera integral en todas las actividades cotidianas. Para un indígena
Embera perder el territorio es sumamente grave ya que de este depende su subsistencia tanto física co-
mo simbólica. Cada parte del territorio y cada habitante conforman una unidad de tal manera que per-
der a un miembro de la comunidad causa un desequilibrio , ya que su sentido colectivo está fundamen-
tado en el principio de unidad. Los aborígenes establecen una relación orgánica de dependencia de cada
uno de sus miembros desde los diferentes roles que desempeñan en el resguardo y de estos con el terri-
torio, todo lo cual se convierte en una fuerza conjunta a partir del, reconocimiento e identidad como
pueblo.

40
En la entrevista realizada a Dora Yagarí, líder del pueblo Embera en Antioquia, señala que los dos pila-
res fundamentales de su cultura son "nuestra lengua, por ella llevamos nuestra memoria, y el médico
tradicional Jaibaná", lo que equivaldría a la protección del legado de un pueblo y al cuidado del mismo
atribuido a sus mayores. Igualmente refiere que los logros más importantes en el acompañamiento que
la OIA realiza a partir de los planes de vida son la apropiación de las comunidades sobre su identidad y
territorio al mismo tiempo que una apertura cultural "hemos avanzado sobre el reconocimiento de nues-
tros sitios sagrados, ya no solamente el Jaibaná tiene este conocimiento ahora es de la comunidad"
(comunicación personal, 4 de marzo, 2013) de donde se infiere que la búsqueda de reivindicaciones
sociales de derechos igualmente está ligada a procesos de apropiación cultural. No se trata de la res-
puesta a un número determinado de personas, sino la reivindicación de un pueblo.

Así mismo, en la entrevista con el presidente de la OIA, William Carupia, embera katío, frente a los
planes de vida para los pueblos indígenas nos dice: "Siempre hemos tenido planes, desde hace 500 años
atrás. Ahora estos planes se vuelven un escenario político, académico y de exigencia de derechos" (co-
municación personal, 5 de marzo, 2013). Los seis líderes indígenas entrevistados expresaron lo mismo
sobre el carácter ancestral de sus planes de vida, ya que estos se encuentran unidos a su cosmovisión.
La memoria de la conquista, de la colonia y de la republica está ligadas para ellos a distintos momentos
de resistencia. Su plan de vida, es una constante.

Los cuatro principios de la organización indígena: autonomía, unidad, cultura y territorio, son explica-
dos por Luis Evelis Andrade, embera consejero mayor de la Organización Nacional Indígena de Co-
lombia, ONIC. "la autonomía y la unidad son los ideales, lo que inspira el futuro, mientras que el terri-
torio y la cultura son los principios de base, sobre los cuales se construye el bienestar y desarrollo pro-
pio" (comunicación personal, 28 de enero, 2013)

Guzmán Caizamo, embera dóbida, nos habla de una construcción de planes de vida en la cual: "tene-
mos como pueblos que reinterpretar, reiniciar y revisar, qué es lo que queremos, defendiendo los dere-
chos defendiendo ser indígena" (comunicación personal, 6 de marzo, 2013). Para la OIA, y en el testi-
monio de este líder, en los planes de vida se trata de definir "hacia donde se quiere caminar", pero en la
construcción de esa dirección el pasado es una realidad presente, pues es en la resistencia donde se han
encontrado las estrategias para pervivir frente a una cultura dominante. Este proceso continuo será fun-
damental si se quieren implementar armónicamente planes de desarrollo.

41
Los cabildos indígenas asumieron su función de autoridad propia, tienen la responsabilidad de impartir
justicia y administrar el territorio. Mantienen la legitimidad como guardianes y protectores de la co-
munidad. Las organizaciones indígenas se preocupan por el bienestar no sólo de cada uno de los
miembros de la comunidad o el resguardo, sino por el bienestar de los recursos naturales y de cada uno
de los componentes y elementos del Territorio. Bajo esta premisa la teoría de los Bienes Comunes,
Ostrom (1990), es practicada ancestralmente y reproducida mediante los mitos y leyendas embera que
les otorga a estos indígenas la tradición de ser los guardianes de recursos como el agua, los bosques y
los animales. Esto implica que existen reglas sobre su uso y cuidado que se transmiten de generación
en generación y que son inmemoriales.

5. OBJETIVOS DEL MILENIO Y OBJETIVOS DE ETNODESARROLLO DE LOS PUEBLOS


DEL MEDIO ATRATO

Las metas del desarrollo planteadas por los ODM, son puestas en consideración de los líderes y repre-
sentantes de los pueblos negros e indígenas del Medio Atrato. Su pertinencia, prioridades e interpreta-
ciones ayudan a contrastar las propuestas étnicas con las que provienen de las Naciones Unidas. Unos y
otros responden a realidades a transformar pero divergen en la forma y en el sentido de los cambios a
realizar. De esta manera se pueden verificar nuevas perspectivas de abordar las metas que las comuni-
dades anhelan, para las cuales los ODM, pueden dejar de ser un discurso extraño y ajeno para leerse en
clave de planes de vida y planes de etnodesarrollo.

La encuesta pedía ordenar de mayor a menor importancia, siendo uno (1) el más importante, los ocho
ODM, de acuerdo con las necesidades de Desarrollo de cada municipio.

El resultado, Figura 6a, muestra como los ocho objetivos se ordenan en los primeros cuatro lugares de
importancia, siendo erradicar la pobreza extrema el más importante y combatir el SIDA, la malaria y el
dengue el de menor importancia. Se indica como elemento principal para el desarrollo la organización
social, Consejos Comunitarios y Cabildos, y sitúa en el último lugar a la cultura propia. Si bien la
creación de las organizaciones está íntimamente ligada a la defensa de las culturas de los pueblos indí-
genas y negros de la cuenca, los líderes parecen priorizar la parte positiva y normativa de la cultura que
reflejan sus propias instituciones.

42
Figura 6a

Fuente: Trabajo campo 2009

Figura 6b

Fuente: Trabajo campo 2009

43
Frente a los grupos poblacionales, Figura 6b, se priorizan los niños y niñas frente a las mujeres, mien-
tras que frente a los elementos asociados a los recursos naturales del territorio, se prioriza el río frente
al bosque. Así mismo frente a los derechos la educación se prioriza frente a la salud.

El cuarto lugar de estos elementos lo ocupa el territorio libre de actores armados, con un puntaje signi-
ficativo 2.88. Este elemento que se encuentra asociado con la seguridad y los derechos a la vida, liber-
tad e integridad de los habitantes de la cuenca, se puede traducir en la necesidad de protección sobre el
territorio, que es identificado como un derecho colectivo de ambas etnias.

Figura 6c

Fuente: Trabajo campo 2009

En la figura 6c se encuentra la distribución porcentual frente a los cuatro objetivos del milenio priori-
zados en el ejercicio. El 73% de los líderes determinaron que erradicar la pobreza extrema y el hambre
es el ODM qué tiene la mayor relevancia, seguido por reducir la mortalidad infantil con un 53%, lograr
el acceso a la educación básica para el 36% y fomentar la asociación para el desarrollo con el 22%.
Este resultado unido a la propuesta de indicadores que se presenta en el Anexo II de esta investigación
se puede convertir en una propuesta de política pública que puede contribuir a que las instituciones del

44
Estado realicen una implementación de programas y proyectos de acuerdo a las prioridades de las co-
munidades negras e indígenas.

6. POBREZA, VULNERABILIDAD Y CONFLICTO A PARTIR DE LA PERCEPCIÓN DE


LOS LÍDERES DE LA COCOMACIA Y LA ORGANIZACIÓN INDÍGENA DE ANTIOQUIA

Partiendo de que existen diversas percepciones sobre la pobreza Moser (2001), este estudio preguntó a
6 líderes de la COCOMACIA y 6 líderes de la OIA, cómo entendían la pobreza. En el ejercicio se pre-
sentaron diferentes definiciones pero todas apuntaban a considerar que no existe pobreza en las comu-
nidades. Para Dora Yagarí la pobreza es la "incapacidad de una población de poder aprovechar sus
recursos, sus saberes y sus prácticas para mejorar sus condiciones de vida" (comunicación personal, 4
de marzo, 2013). Ella reconoce que los pueblos indígenas tienen saberes y prácticas en uso, pero tienen
limitaciones económicas.

En la definición de Francisco Asprilla Cuesta de la comunidad de Tagachí, zona cinco de la COCO-


MACIA también se encuentra la postura anterior y además se relaciona el término pobreza con la inca-
pacidad de las personas para vivir en comunidad.

El concepto de pobreza de las comunidades no estaba en nuestra gente, el concepto fue impuesto
a partir de la colonia. Se ha mirado la pobreza como aquel que no tiene dinero pero hoy en día y
con los procesos que estamos haciendo con las comunidades hemos logrado que entiendan que
ser pobre no es no tener plata. Las comunidades nuestras han vivido de alguna manera con la ca-
pacidad de tener todo, tener comida, tener vivienda y las comunidades las han tenido de una ma-
nera distinta. Se considera a alguien pobrecito por su comportamiento, por su aislamiento, por
los valores que la persona no tenía para relacionarse con los demás, para vivir en comunidad.
(comunicación personal, 26 de febrero, 2013).

Los representantes afrocolombianos entrevistados señalan que el problema no es de pobreza sino de


vulnerabilidad y desigualdad, en la cuenca del Medio Atrato las comunidades tanto indígenas como
negras son vulnerables a ser desplazadas de su territorio por los actores armados, la situación de des-
plazamiento produce carencias en todos los sentidos y sobreviene la pobreza. La desigualdad es vista
como olvido institucional, poco, nulo o limitado acceso a los bienes y servicios que el Estado colom-
biano ofrece a los ciudadanos del centro y deuda histórica asociada a la falta de inversión social en sus
comunidades.

Existe una conexión clara con los enfoques teóricos de Blaikie, Cannon, David & Wisner (1996), que
45
analizan el impacto del conflicto armado asociado a la reproducción de condiciones de vulnerabilidad y
pobreza, sumado a la carencia de titularidades y dotaciones iniciales, que se encuentra examinado por
los trabajos de Sen (1981), que sobreviene cuando las comunidades entran en un estado de indefensión
tan grave como el desplazamiento.

Cuando se indagó por las similitudes y diferencias en los conceptos de pobreza y desigualdad de las
comunidades indígenas y negras, los entrevistados de ambas etnias coincidieron en relacionar cual-
quier aproximación a partir del territorio colectivo. Afirmó Guzmán Caizamo:"Mientras estemos en
nuestro territorio no somos ni seremos pobres, para nosotros no existe el término pobreza en nuestra
concepción ancestral. Todo tenemos, todo podemos" (comunicación personal, 6 de marzo, 2013). Se
trata de una postura étnica, endógena, donde hablar de pobreza resulta un punto de partida inexistente
pues para ellos no existe dicha categoría al interior de su pueblo, sucede cuando se está fuera del terri-
torio o cuando se mira desde afuera. La pobreza sucede, no es. A cambio existe la riqueza propia, que
no es otra cosa sino la cultura propia asociada a todos los recursos naturales que tienen como escenario
un territorio. En este mismo sentido el desarrollo no es entendido como un fin, sino como una dinámica
que viene de la historia y va hacia la consolidación de esa misma historia. El desarrollo es por tanto un
proceso de la cultura, esto último concuerda con el enfoque de desarrollo humano.

A pesar de que las organizaciones estudiadas consideran que sus comunidades padecen problemáticas y
necesidades similares por su propia condición étnica, las diferencias en cuanto a la percepción sobre la
vulnerabilidad son muy diferentes. Mientras que las comunidades negras otorgan un mayor nivel de
riesgo a las comunidades indígenas, por estar más aisladas geográficamente, ubicadas generalmente en
las cabeceras de los ríos y por lo tanto más distantes de recibir las ofertas estatales; las comunidades
indígenas observan el desarraigo de las comunidades negras, su falta de unidad como pueblo, como una
característica que los vuelve más vulnerables.

7. LOGROS DEL MOVIMIENTO INDÍGENA Y AFROCOLOMBIANO EN LA CUENCA DEL


ATRATO

Durante el trabajo de campo los entrevistados manifestaron su apropiación de herramientas de derecho


positivo que resultan claves en la defensa de su cosmovisión y de su movimiento social. En los diálo-
gos sostenidos es recurrente la referencia al derecho a la Consulta Previa libre e informada como proce-
so de garantía de que los derechos indígenas y su legislación especial, así como la Ley 70 para comuni-

46
dades negras, sean preservados y valorados prioritariamente sobre los intereses económicos de mega-
proyectos, industrias mineras o agroindustriales tanto públicos como privados.

El reconocimiento de la Ley de Origen o Derecho Mayor es interpretado como el principal activo o


titularidad para el desarrollo de los pueblos indígenas. Para los indígenas Embera “La ley de origen se
refiere a la ley del orden de la naturaleza que fue transmitido por dios karagabí quien da la vida al pue-
blo Embera y le otorga los conocimientos ancestrales, la ciencia tradicional para comprender el manejo
de todo lo material y espiritual que se encuentra en el territorio.”21

La ley de origen se fundamenta en la espiritualidad, el orden, el equilibrio, la armonía, el pen-


samiento, la oralidad, en la relación del ser humano con la naturaleza, en la defensa de lo
propio y del otro. Cada ser tiene su lugar y se encuentra en relación con otros seres y lugares, en
ritmos y procesos que deben ser reconocidos y respetados para garantizar el equilibrio y la ar-
monía de todo lo creado. Por lo tanto, la ley de origen regula las relaciones entre los seres vi-
vientes, desde las piedras hasta el ser humano, fortaleciendo la unidad, la convivencia y la per
vivencia en el territorio ancestral (Consejo Regional Indígena de Risaralda, 2006, p.10).

Estamos ante el escenario de pueblos que buscan un equilibrio entre las leyes del derecho positivo y
una ley de origen propia. Es en este contexto de apropiación y defensa de lo propio, de derechos adqui-
ridos y derechos heredados, en donde se puede vislumbrar un diálogo fructífero entre el pensamiento
étnico y los retos que a nombre de la humanidad han trazado los organismos multilaterales.

La dificultad manifestada en los testimonios es que frente al plano legal y la materialización de los de-
rechos existe una gran brecha. La participación de los indígenas no es reconocida, como señala Wi-
lliam Carupia frente a los marcos legales "No hemos cumplido con una y llega otra ley, eso significa
imponer porque la gente ahí no participó. Hay un patrimonio para el país que es la diversidad cultural y
la participación es el ejercicio de esa riqueza" (comunicación personal, 5 de marzo, 2013). Sin duda
los planes, programas y estrategias de las organizaciones de cabildos se dirigen principalmente a ganar
participación política en escenarios donde se toman decisiones sobre la inversión para satisfacer las
necesidades de los pueblos.

Los representantes de las comunidades negras tienen apenas un camino iniciado sobre su participación,
ya que a nivel local no tienen escenarios de discusión y planificación conjunta con el orden político

21
Testimonio del taller realizado con líderes indígenas Embera para la Cartilla: Historia y principios del movimiento indíge-
na realizado de junio 13 al 15 de 2011.
47
territorial, lo que hace que las alcaldías y las gobernaciones no tengan la obligación de incorporar sus
planes o de brindar espacios de decisión política a sus organizaciones.

8. LOS OBJETIVOS DEL MILENIO EN LOS PLANES DE VIDA Y ETNODESARROLLO DE


LAS COMUNIDADES DEL MEDIO ATRATO

La política pública asociada a los ODM a nivel nacional, regional y local que tiene cobertura en el de-
partamento del Chocó no comprende procesos de aproximación a la cultura, principios y elementos del
desarrollo autónomo de las comunidades negras e indígenas. La pertinencia de alcanzar las metas seña-
ladas en cada uno de los ocho objetivos es alta, sin embargo las organizaciones de este estudio de caso
perciben que los mecanismos, programas, planes, proyectos y estrategias son lejanos a la realidad de las
comunidades rurales, no incluyen los principios de la propiedad comunitaria y ancestral y distan mucho
de aproximarse a las organizaciones étnico-territoriales que son líderes legítimas del desarrollo de sus
pueblos. Amén de tener puntos de referencia que son ajenos a la lógica de los pueblos afrocolombianos
y aborígenes como el ingreso per cápita o la educación formal.

Preguntado por los ODM Guzmán Caizamo dice: "La erradicación de la pobreza es un cuento de los
gringos. Tenemos poca tierra productiva. Necesitamos recuperar el sistema productivo ancestral.
Nuestros niños presentan desnutrición. En la selva se conserva mejor la ancestralidad y allá puede vi-
vir mucho mejor que uno que vive en las ciudades" (comunicación personal, 6 de marzo, 2013). Para la
OIA es inapropiado pensar que políticas como los ODM se puedan implementar en sus territorios, pues
su manera de construcción del desarrollo indica que si no se parte de lo propio, si no se realiza un ejer-
cicio colectivo y se toma como punto de partida sus propios planes de vida, lo que viene de afuera ca-
rece de sentido y pertinencia.

A pesar de lo anterior, si existen preguntas al interior de la OIA sobre cómo lograr aproximarse a lo que
la cultura dominante propone como desarrollo con base en su ancestralidad. Al respecto, Caizamo se
pregunta; ¿Cómo implementar una política de reconstrucción de la selva? Para él es importante que el
pueblo Embera pueda volver a reconstruir sus sistemas de explotación racional del agua, el bosque y la
cría de especies menores. Es consciente de que las comunidades son cercanas al mercado de los Capo-
nías22, con quienes se deben construir relaciones que garanticen el respeto por su cultura y derechos y
su pervivencia "necesitamos dinero, pero necesitamos generarlo a partir de un aprovechamiento racio-

22
Caponía es la palabra en lengua Embera con la que se designa a las personas que no son indígenas.
48
nal de los recursos" (comunicación personal, 6 de marzo, 2013). Otra preocupación es expresada por
William Carupia quien ve en el crecimiento del mercado y en las opciones de comercio de los pueblos
indígenas un peligro asociado a la pobreza económica: "Cuando producimos pensando en mandar para
otra casa, cuando producimos para otros nos olvidamos de nosotros mismos, tenemos dificultadas de
abastecimiento, no cubrimos las necesidades de nuestro pueblo, tenemos hambre" (comunicación per-
sonal, 5 de marzo, 2013).

El escalamiento y degradación del conflicto armado interno, así como las nuevas formas de violencia
asociadas al dominio y control territorial de grupos delictivos en el Medio Atrato, han provocado el
etnocidio 23. Hitos terribles de la guerra, como la masacre de Bojayá ocurrida en el año 2002, son recor-
dados tanto por las comunidades negras como por las indígenas. Este contexto de guerra no ha sido
superado y se vuelve una limitante para cualquier estrategia de superación de la pobreza.

Dora Yagarí afirma: "Lo más grave para el desarrollo autónomo es la presencia de grupos armados en
el territorio, en el departamento de Antioquia más de 200 indígenas han sido asesinados por los grupos
armados en estos años de violencia. La seguridad es lo más preciado, la seguridad es la tranquilidad"
dice esta líder que ha hecho parte de los equipos de construcción de los planes de vida.

En términos generales tanto la COCOMACIA como la OIA conocen los ocho objetivos de desarrollo
del milenio y han sido cercanos a diferentes organizaciones internacionales que buscan facilitar los
recursos y asesoría técnica para su implementación. En particular programas y proyectos referidos a la
promoción de igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer, y reducir la mortalidad infantil.
Sin embargo, para los entrevistados, no resultan claros los objetivos que tratan de garantizar la sosteni-
bilidad del medio ambiente y fomentar la asociación para el desarrollo. Lo anterior indica que la inte-
gralidad de la política de los ODM está reflejada solamente en su formulación y su implementación en
el Medio Atrato es fragmentaria a partir de múltiples actores de política estatal y de ayuda internacional
para el desarrollo. Las metas están atomizadas.

A las limitaciones descritas de los ODM como política de superación de pobreza, tal como la entende-
mos en nuestra cultura, se le agrega que basarse en la consecución de mínimos no es suficiente, como

23
El etnocidio significa que a un grupo étnico, colectiva o individualmente, se le niega su derecho de disfrutar, desarrollar y
transmitir su propia cultura y su propia lengua. Esto implica una forma extrema de violación masiva de los derechos huma-
nos, particularmente del derecho de los grupos étnicos al respeto de su identidad cultural, tal como lo establecen numerosas
declaraciones, pactos y convenios (Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación, 2010, p. 124).
49
lo establece Caballero (2010). Es una de las deficiencias de la política internacional presentadas en el
marco conceptual de este estudio, más aún si se tiene en cuenta que los activos más importantes de las
comunidades son el territorio y la organización social, las cuales son constantemente amenazados por
la presencia del conflicto armado, y justo esta no es una consideración de la política pública.

Finalmente se preguntó a los líderes por la importancia que le otorgaban a la lucha contra la pobreza
basada en los ocho ODM y la respuesta obtenida por las doce personas entrevistadas fue unánime, al
concluir que la importancia para sus comunidades es baja. Así mismo fue unánime la respuesta tanto de
los líderes indígenas como afrocolombianos al señalar que los ODM estaban muy lejos de responder a
las necesidades de sus comunidades.

9. EL CUERPO COMO MAPA PARA EL DIÁLOGO INTERÉTNICO

Los pueblos indígenas y negros tienen como elemento de identidad el territorio. Este es un referente
colectivo, por ello adentrarse en el cuerpo como territorio del individuo, nos permite aproximarnos a
símbolos y referencias en donde la lectura se hace decisiva, personal. Es en este contexto en el cual las
nociones de individuo y sociedad se pueden encontrar de manera que los conceptos de bienestar y desa-
rrollo son a la vez referentes e inmanentes. El cuerpo como lugar en el cual se configura la identidad,
nos ayuda a conocer la manera cómo la cultura se expresa en un sentido propio de cada individuo, lu-
gar desde el cual se entrelaza para conformar el universo de significados de su tejido social. Las imáge-
nes construidas se convierten así en símbolos y representaciones de la experiencia, de las respuestas y
las emociones del individuo y los modos en que estas habitan el cuerpo, el sentimiento y los pensa-
mientos de las personas.

Algunos ejemplos se presentan en las siguientes figuras:

50
Figura 7a: EJEMPLO MAPA DE ELEMENTOS DEL TERRITORIO LÍDERES COCOMACIA

Fuente: Trabajo campo 2013

Figura 7b: EJEMPLO MAPA DE ELEMENTOS DEL TERRITORIO LÍDERES OIA

Fuente: Trabajo campo 2013


51
Los líderes de las comunidades negras plasmaron 69 elementos de discusión para el desarrollo, su cate-
gorización en las diferentes partes del cuerpo masculino, femenino, o por fuera del mismo, es la cons-
trucción de una metáfora sobre el territorio donde se reconocen elementos asociados por género y ex-
ternos a la cultura y dinámica social. Varios elementos fueron colocados en más de una posición den-
tro del cuerpo, lo cual implica en este análisis diferentes lecturas y abordajes de problemáticas o recur-
sos que vuelven a constatar la necesidad de hacer análisis multidimensionales para el etnodesarrollo.

El análisis según la composición porcentual indicó que el 42% de los elementos no estuvieron asocia-
dos a ningún género, el 30% estuvieron asociados al género masculino y el 28% al género femenino.

En el nivel superior representado por la cabeza de las figuras se ubicó el 17% de los elementos para el
desarrollo, así el territorio, los recursos naturales, la permanencia, solidaridad, organización, los regla-
mentos internos, la etnoeducación y formación, cultura, los consejos locales, los derechos humanos
integrales y la autoestima de los habitantes son considerados positivos para el desarrollo, mientras que,
la violencia producida por el conflicto armado es un elemento negativo.

A su vez los elementos externos al territorio, a los cuales se les otorga una valor negativo para el desa-
rrollo fueron: violencia, megaproyectos, amenazas de desplazamiento, seguridad alimentaria, presencia
de grupos armados, minería, conflicto social y falta de sostenibilidad. Solamente un elemento es cata-
logado como positivo y se trata de la dignidad.

En la siguiente tabla se encuentran el resto de categorías plasmadas por los líderes de la COCOMA-
CIA. Los elementos que fueron considerados con un valor negativo para el desarrollo se encuentran
subrayados.

TABLA 3: Resultados del ejercicio de MAPAS PERCEPTIVOS COCOMACIA


NIVEL SUPERIOR NIVEL SUPERIOR NIVEL MEDIO
CORAZÓN - PECHO HOMBROS BRAZOS Y MANOS
Minería
Banderas de lucha
Reglamento Interno
Consejos comunitarios Resistencia
Medicina tradicional
Abandono Estatal Salud - medicina tradicional
Embarazo adolescente
No inclusión toma de decisiones Solidaridad
Territorio
No inversión recursos del Estado Defensa de los DDHH y étnicos
Cultura
Resistencia Organización Social
Sistemas de producción propios
Falta de resilencia Explotación irracional de ríos
Autonomía
Desesperanza Falta de sentido de pertenencia
Resistencia
Tierra fértil
Ríos
52
NIVEL MEDIO NIVEL INFERIOR
ABDOMEN - ESTÓMAGO RODILLAS Y PIES
Cultura
Organización
Resistencia dentro del
Unidad
Territorio
Ríos Relaciones interétnicas
Recursos naturales
Baja Productividad Dignidad
COCOMACIA
Voluntad Flexibilidad
Debilidad Estado
Biodiversidad Aculturamiento
Conflicto armado
Desplazamiento Abandono estatal
Megaproyectos
Hostigamientos, confinamientos y
Irracionalidad Territorio
desplazamiento
Concertación y diálogo

A partir del ejercicio de interpretación se resaltan tres puntos pertinentes para este estudio, en primer
lugar, para los líderes entrevistados es claro que el territorio, la cultura, el desplazamiento y el conflicto
armado son elementos que plantean diferentes problemáticas y visiones frente a su propio desarrollo,
por esta razón aparecen plasmados la mayoría de las veces, en diferentes categorías y con más de un
significado o atributo. El segundo punto es la resistencia y la dignidad aparecen en cinco de seis cate-
gorías posibles, son transversales para el desarrollo y se convierten en una suerte de principios para el
bienestar de las comunidades en sus territorios. Finalmente el tercer punto a considerar es el papel de
los ríos y de la minería como elementos ambivalentes. En este sentido se le otorga un valor positivo al
río asociado a las categorías de corazón como el centro dinamizador del territorio y del abdo-
men/estómago, que está relacionada con la seguridad alimentaria y los medios de vida de subsistencia
con las comunidades y negativa asociada a la categoría de manos y brazos, aludiendo a la explotación
irracional del recurso. La minería por su parte, recibe un valor positivo asociada a la categoría de la
cabeza o pensamiento, ya que los pueblos afrocolombianos reconocen una vocación ancestral en la
explotación de minerales, pero es negativa cuando se le asocia a la categoría de corazón, lo cual signi-
fica que una problemática central para el desarrollo de las comunidades es combatir la minería ilegal y
contrarrestar los efectos que puede causar la minería a gran escala.

En la lectura del ejercicio con los líderes de la OIA se encontró la identificación de 39 elementos de
discusión para el desarrollo, al igual que en el ejercicio con los afrocolombianos 12 elementos equiva-
lentes al 31% de los mismos fueron ubicados por fuera de las figuras humanas que representaban el
territorio: presión de los colonos, megaproyectos, construcción de carreteras, construcción de hidro-
eléctricas, minería, ausencia de políticas diferenciales para el desarrollo, presencia de grupos armados,
desconocimiento de las autoridades propias, violación de los derechos de los pueblos, narcotráfico,

53
conflictos internos entre pueblos y organizaciones indígenas, presión por parte de grupos armados; to-
dos estos elementos tienen una valoración negativa.

En su gran mayoría los elementos identificados fueron catalogados tanto femeninos como masculinos,
en particular se le atribuye la categoría de femeninos a la desnutrición, falta de gobernabilidad, la len-
gua propia y el territorio, mientras que en la categoría de masculinos se clasificaron la participación, la
identidad, la práctica de trabajo comunitario y sembrar la tierra.

TABLA 3: Resultados del ejercicio de MAPAS PERCEPTIVOS OIA


NIVEL MEDIO NIVEL SUPERIOR NIVEL MEDIO
ABDOMEN - ESTÓMAGO CORAZÓN - PECHO BRAZOS Y MANOS
Identidad
Vida en comunidad
Desnutrición Buen corazón
Falta de gobernabilidad Solidaridad Sembrar la tierra
Superar el hambre Armonía
Prácticas comunitarias de producción y
auto-abastecimiento
NIVEL SUPERIOR NIVEL INFERIOR
CABEZA RODILLAS Y PIES
Participación
Conocimientos ancestrales Recursos Naturales
Prácticas ancestrales Riqueza cultural
Lengua Desconocimiento de la ancestralidad
Identidad Territorio
Territorio Sitios sagrados
Educación sexual para la maternidad y Equilibrio
paternidad responsables Cultura
Autonomía Resistencia
Unidad

Los tres elementos asociados a la categoría del nivel medio, abdomen/estómago, son de valoración
negativa y señalan que el hambre y la desnutrición son una problemática para los pueblos indígenas del
Medio Atrato, se requiere que la reflexión de los planes de vida puedan proponer procesos que lleven a
las comunidades a lograr la soberanía alimentaria. La falta de gobernabilidad es una condición para
que esto sea posible a partir del empoderamiento de las mujeres. Se puede inferir que en la medida que
se fortalecen los derechos de autonomía y gobierno propio se logra que se supere el hambre, lo anterior
puede vincularse al enfoque de desarrollo humano expuesto por Sen (2000) ya que estos derechos
amplían las capacidades de los individuos y sus comunidades, a la vez que su ejercicio permite que las
titularidades sobre dotaciones iniciales fortalezcan el sistema de autoproducción y autoconsumo soste-
nible.

54
Resulta común tanto para los líderes indígenas y afrocolombianos entrevistados elementos como la
resistencia, la cultura, el territorio, los recursos naturales, las prácticas comunitarias de producción,
cada uno de estos elementos tiene un abordaje diferente desde cada pueblo pero son importantes debido
a que definen su identidad. Igualmente ambos valoran negativamente y como elementos externos al
territorio el conflicto armado y sus derivaciones como el desplazamiento forzado, los megaproyectos
asociados a economías de explotación y uso irracional de los recursos, las consecuencias sufridas a raíz
de los mismos han producido el mismo sufrimiento y expropiación de riquezas tanto para negros como
para indígenas.

Los indígenas presentaron bajo el elemento identidad una clara diferenciación con los afrocolombianos,
ya que para los primeros la ancestralidad y la lengua como una construcción cultural milenaria los vin-
cula de una manera más arraigada con el territorio. Mientras que en la comunidades negras se puede
inferir que continúan en una búsqueda de autoafirmación como pueblos tribales. El modelo esclavista
logró afectar profundamente los idiomas africanos, no así el sentido de familia ampliada y mucha de la
espiritualidad que ha sido conservada en prácticas culturales y cada vez se hacen más evidentes proce-
sos de sincretismo con la religión católica. La búsqueda de las raíces ancestrales es cada vez más abier-
ta a lo que contribuye su avance como organización y la fortaleza como etnia.

Otra particularidad de los pueblos indígenas es que existe en sus organizaciones una preocupación por
fortalecer el rol de las mujeres en sus comunidades, en este sentido hay una política revisionista de cos-
tumbres y prácticas culturales que discriminan a la mujer indígena dentro de su comunidad, los retos
están dirigidos a empoderar a las mujeres como líderes de sus comunidades y empezar a dialogar no
sólo sobre la maternidad sino también sobre la paternidad responsable. La cultura patriarcal impuesta
desde la colonia española y luego mantenida en el modelo republicano, relego a las mujeres en los te-
rrenos espirituales y sociales. Sin embargo en la vida cotidiana la mujer es el centro de la vida comuni-
taria. Cada vez hay más presencia de mujeres líderes una de ellas Eulalia Yagarí, entrevistada en esta
investigación, ha sido diputada a la asamblea, hay también mujeres gobernadoras de cabildo y sabias
cuyo conocimiento reconoce y aprecian las comunidades. Estos procesos deben ser tenidos en cuenta
en la implementación de estrategias de desarrollo

10. TIPOLOGÍA Y CLASIFICACIÓN DE VULNERABILIDADES. UNA MIRADA DESDE


LOS DERECHOS ÉTNICOS Y TERRITORIALES EN EL MEDIO ATRATO

55
La importancia que para los pueblos afrocolombianas e indígenas tiene el territorio, el cual los determi-
na tanto geográfica como simbólicamente, nos permite asumir los conceptos de Chambers (1989) que
diferencia entre vulnerabilidades internas y externas. Las primeras son o han sido históricamente asu-
midas, entendidas y resueltas por las autoridades y los estamentos propios, mientas que las externas se
escapan a su manejo y en muchos casos a las propias lógicas con las que asumen sus procesos tanto
productivos como culturales.

De otro lado, retomando nuestro análisis de resultados, se asocian diferentes perspectivas a las vulne-
rabilidades encontradas. Los niveles: económico, político, cultural y ambiental y sus intersecciones
ayudan a observar la pobreza de manera multidimensional siguiendo a Moser (2001) desde la percep-
ción de las mismas comunidades sobre pobreza y su ponderación a partir de sus medios de vida. Por su
parte, el análisis de los planes de etnodesarrollo y de vida, hizo posible establecer los elementos del
territorio y la cultura que están incluidos en las políticas autónomas de desarrollo.

De esta manera las tipologías que veremos a continuación corresponden a categorías expresadas por las
propias comunidades y que fueron constatadas en las entrevistas a profundidad y en las encuestas reali-
zadas a funcionarios y líderes. En el anexo I se pueden apreciar las tipologías de vulnerabilidades
halladas, así como su relación con los ODM.

Vulnerabilidades asociadas al río y los bosques comunitarios

Una de las mayores dificultades generadas por acciones externas en el territorio es la sedimentación de
los ríos. Este fenómeno es producido por la presencia de dragas utilizadas para actividades de minería
ilegal. Las consecuencias más evidenciadas son: la disminución de la pesca, la contaminación y la
dificultad para transportarse por los afluentes del río Atrato.

Nuevamente factores externos generan problemas que las comunidades no logran resolver y afectan su
modelo de vida y desarrollo. Tal es el caso de las dificultades para la movilización por causa del con-
trol ejercido por grupos armados ilegales. De esta manera los cazadores y pescadores se ven constreñi-
dos en su labor, generando problemas alimentarios. No poder trasladarse libremente, impide el trans-
porte de alimentos y el traslado de personas enfermas para su atención médica. Esta situación suele
agudizarse por la acción del ejército regular cuyos controles restringen el transporte de alimentos e in-

56
sumos por zonas en conflicto. De otro lado existe baja disponibilidad de transporte fluvial por deficien-
cia de motores fuera de borda de las comunidades y de vehículos propios.

Los agentes externos no reconocen las prácticas culturales como la protección de los ríos, los bosques
y la fauna y flora, a partir de la cosmogonía de los pueblos indígenas. Lo asumen como un estorbo para
sus intereses económicos. Un choque que supera lo meramente económico para tocar en la fibra de la
cosmovisión y la cultura. En donde el bosque es fuente de vida los agentes externos ven fuentes de ex-
tracción de madera, pieles, fauna silvestre, minerales o materias primas.
A nivel interno los pueblos negros e indígenas se enfrentan a la perdida de elemento simbólicos y cul-
turales que eran esenciales para la protección ambiental. Muchos líderes han entrado en las lógicas del
comercio extractivo y en la comercialización de bienes de sus comunidades. De esta manera los inter-
mediarios suelen encontrar mecanismos para hacerse aliados locales para sus propósitos meramente
comerciales.

Vulnerabilidades asociadas a la organización social, la representatividad, autonomía y gobierno


propio

Las organizaciones indígenas del Choco, han sufrido un proceso de fragmentación que se hace evidente
en el Medio Atrato. La división entre sus líderes y la imposibilidad de tener agendas comunes son vul-
nerabilidades internas que los hacen débiles para confrontar procesos de resistencia a los grupos ar-
mados ilegales y de negociación frente al estado y la oferta institucional.

De otro lado, las amenazas, el desplazamiento forzado y el asesinato de los gobernadores indígenas,
líderes y representantes de las organizaciones negras, se convierten en vulnerabilidades externas que
inciden en todas las dimensiones de desarrollo de las comunidades, ya que los líderes son los portavo-
ces de las mismas, son su contacto más confiable con las instituciones públicas así como los protectores
y reclamantes de sus derechos. Esta vulnerabilidad genera otra de carácter interno, por cuanto incide
directamente en la redes sociales a través de las cuales los indígenas y negros producen y reproducen
sus prácticas culturales y económicas, con lo cual se ven vulnerados en sus relaciones de parentesco,
religiosidad y gobierno

Los procesos de planificación emanados desde el nivel nacional y que no son consultados con los pue-
blos indígenas y las comunidades negras, suelen representar una vulnerabilidad externa por cuanto li-
57
mitan las posibilidades de articulación y coordinación entre los gobiernos propios con las alcaldías y
gobernaciones a fin de decidir los criterios de su propio desarrollo. Situación que se hace más grave
por el escaso reconocimiento del gobierno propio por parte de las autoridades locales, regionales y
nacionales.

A la anterior vulnerabilidad propia de lógicas de gobierno centralistas, se suman las dificultades para
el manejo de los recursos económicos. En lo interno por falta de formación y aprestamiento para el uso
de la transferencias que del nivel central reciben los cabildos indígenas y en lo externo por lo limitadas
que resultan dichas partidas ante las necesidades de fondo que viven las comunidades. Por su parte los
consejos comunitarios aún no consiguen ser tenidos como administradores de presupuestos del situado
fiscal y se ven restringidos a la concertación con entidades de apoyo nacional o internacional.

Desde el punto de vista de los derechos diferenciales, es notable la persistencia del modelo patriarcal
tanto en afrocolombianos como en indígenas. Esta vulnerabilidad interna impide que las mujeres pue-
dan aportar aún más en la construcción y ejecución de los planes de vida y los planes de autodesarrollo.
Una situación similar se evidencia en relación con niños, niñas, jóvenes y adolescentes que en general
son relegados al momento de definir proyectos y propuestas que los afectan como parte de la comuni-
dad.

Finalmente es necesario anotar una vulnerabilidad que fue evidenciada tanto en entrevistas, como en
talleres, visitas y encuesta realizada, es la falta de asociatividad entre comunidades indígenas y negras.
A pesar de compartir el territorio por siglos no ha sido posible construir mecanismos culturales,
económicos y sociales que permitan a estas dos etnias mancomunar sus esfuerzos, las consecuencias de
esto son baja capacidad de negociación frente a intermediarios, agentes estatales y de cooperación in-
ternacional, respuesta desarticulada sobre problemas ambientales, debilidad en los mecanismos de re-
sistencia propios ante los grupos armados y deficientes procesos de consulta previa.

Vulnerabilidades asociadas a la seguridad alimentaria

El confinamiento es una vulnerabilidad externa generada por los grupos armados, los cuales impiden la
movilización de alimentos e insumos necesarios para la subsistencia adecuada de las comunidades,
así como el acceso a las zonas de caza o pesca, y el establecimiento y manejo de nuevas áreas de reco-
lección o de cultivos de pan coger. En el mismo sentido la contaminación ha generado disminución
58
drástica de peces y otras especies que eran fuente de proteínas para las comunidades. Todo esto consti-
tuye una grave crisis alimentaria que han causado víctimas mortales y enfermedades por desnutrición

En el ámbito interno se evidencian cambios en la dieta que vulneran la seguridad alimentaria al sustituir
alimentos tradicionales por hacia dietas basadas en carbohidratos industriales.

Vulnerabilidades asociadas a la educación y la salud

Resulta una vulnerabilidad externa la imposición de modelos educativos que no parten de la realidad de
las comunidades y por el contrario comprometen seriamente su continuidad y cohesión étnica. Falta
infraestructura adecuada y personas capacitadas que permita el acceso de los niños, niñas y adolescen-
tes a la educación básica y diferencial según su cultura. El paso de los proyectos educativos escolares
(PEI) a planes de etno-educación son aun precarios y la enseñanza bilingüe e intercultural son todavía
planes sin desarrollar.

Algo similar ocurre en el campo de la salud. Las comunidades indígenas y negras del Medio Atrato
están vulneradas seriamente en su derecho a la salud. De un lado no hay una infraestructura que res-
ponda a las necesidades de la población y del otro se desprecian las practicas propias y los saberes an-
cestrales. Por estos motivos los niños y niñas son vulnerables al punto que la morbilidad y mortalidad
más altos del país tanto en el parto como en el puerperio y en los neonatos.

11. IDENTIFICACIÓN DE BIENES COMUNES Y SISTEMAS DE ADMINISTRACIÓN DE


LOS MISMOS

El principal bien común que poseen los habitantes indígenas y de las comunidades negras del Medio
Atrato son sus organizaciones, en este sentido tanto los cabildos como los consejos comunitarios tienen
una función que va más allá de la administración del territorio, el autogobierno y el desarrollo autóno-
mo, ellos son los protectores de las comunidades, su voz y su mecanismo de engranaje con la cultura
hegemónica. Así mismo, el desarrollo de proyectos orientados a la etnosalud y etnoeducación en la
COCOMACIA son la afirmación del conocimiento ancestral que se puede definir como otro Bien
Común de las comunidades negras del Medio Atrato.

59
Resulta muy importante para los dirigentes de la organización afrocolombiana garantizar un continuo
relevo generacional que permita que la tradición oral se mantenga, de la misma manera que los princi-
pios de la organización frente a la protección del territorio. Una constatación de este esfuerzo es la
apropiación que los niños, niñas, jóvenes y adolescentes del Medio Atrato tienen sobre la COCOMA-
CIA ya que los miembros de la organización se sienten parte integrante de la misma no desde la fecha
en que se vincularon sino desde su fecha de nacimiento.

La administración del territorio exige para un Consejo Comunitario Mayor un constante conocimiento
y aprendizaje del Territorio Colectivo. En los últimos veinte años la COCOMACIA ha logrado des-
arrollar planes de ordenamiento territorial según la vocación económica de cada una de las nueve zonas
en las que se divide el Título Colectivo. Han implementado censos poblacionales y mapas de separa-
ción de linderos que le permiten hoy en día poder proyectar el desarrollo de cada familia definiendo su
rol productivo dentro de la comunidad y afianzando las redes sociales de intercambio. Estas prácticas
son compatibles con la Teoría de los Bienes Comunes ya que reflejan la importancia de la sustentabili-
dad de los recursos a través del uso tradicional de reglas informales e implícitas, que se apropian desde
la cultura otorgándoles mucha más legitimidad que si se tratará de la implementación de una política
pública o acuerdos no generados al interior de los consejos.

La aplicación de la teoría de desarrollo humano no es suficiente para la Cuenca del Medio Atrato, ya
que la titularidad más importante tanto para comunidades negras como indígenas son sus derechos cul-
turales y colectivos. Es necesario complementar las libertades y capacidades individuales con la gene-
ración de esquemas colectivos de aprovechamiento de los recursos naturales.

Los sistemas de gobernanza local desarrollados por las comunidades negras en el Medio Atrato tienen
como ventaja para el etnodesarrollo la posibilidad de acudir a las asambleas generales por cada consejo
local como espacio primario de decisión, la palabra de los mayores, la participación de las mujeres y
los jóvenes, la voz de los campesinos y pescadores es reconocida y respetada en mecanismos que bus-
can el consenso. En este sentido, la COCOMACIA y la OIA cumplen con un papel de transmisión y
multiplicación de la información para la toma de decisiones como pueblos. Las asambleas generales y
los congresos de pueblos indígenas son instancias donde aún se desarrolla la democracia directa para
decidir sobre las opciones de desarrollo y pronunciarse como minoría frente al país.

60
12. CONCLUSIONES

El aporte principal de este estudio es la posibilidad que se evidencia de hacer compatibles las propues-
tas de los líderes de las organizaciones de estudio, con los cuatro enfoques sobre vulnerabilidad des-
arrollados en la investigación, partiendo de distintas percepciones sobre pobreza, Moser (2001); identi-
ficación de titularidades y dotaciones iniciales elaborado por Sen (1981); analizar el impacto del con-
flicto armado asociado a la reproducción de condiciones de vulnerabilidad y pobreza a partir de Blai-
kie, Cannon, David & Wisner (1996), y la clasificación de vulnerabilidades externas e internas pro-
puesta por Chambers (1989) que posibilita un análisis más crítico de las políticas públicas de erradica-
ción y superación de la pobreza. Sin duda los resultados presentados indican que el manejo integral de
estos cuatro enfoques puede generar aperturas para el diálogo y discusión sobre el etnodesarrollo en
territorios interétnicos con presencia del conflicto armado en Colombia.

La tipología y clasificación de las vulnerabilidades presentada (ver Anexo I) en relación con los ocho
ODM da cuenta de unos elementos prioritarios para el desarrollo que son transversales a cualquier meta
o estrategia de erradicación de pobreza en el Medio Atrato, de allí que se traslapan los ámbitos econó-
mico, social, cultural, ambiental y político, al igual que se identifican no sólo vulnerabilidades de tipo
internas y externas, sino problemáticas y carencias que tienen raíces tanto al interior de las comunida-
des como influencias de agentes externos.

Lo expresado anteriormente encuentra en el análisis de capacidades externas de Foster & Handy


(2008), que deviene de la teoría de desarrollo humano, como enfrentar esta vulnerabilidades multidi-
mensionales, desde un ejercicio de agencia que recae en las organizaciones y en los gobiernos propios.
El camino para llegar al cumplimiento de un ODM parte entonces de asociarlo a múltiples elementos
del territorio y la cultura, afectar agentes internos y externos que facilitan o impiden su desarrollo y
apropiar una dimensión más amplia en clave de lo COLECTIVO, que la expresada por Naciones Uni-
das.

En el desarrollo de la investigación se observó cómo la elaboración de estrategias propias para la supe-


ración de la pobreza privilegia, desde los planes de vida y etnodesarrollo en el Medio Atrato, enfoques
de garantía de derechos igualitarios y de acceso universal y no condicionado para todos los habitantes,
desde su comprensión como sujetos colectivos. Los testimonios de como se construye el desarrollo
autónomo de los pueblos le dan más importancia a la búsqueda de la justicia social y la equidad en la

61
garantía de los derechos a la vida digna, salud, educación y la sostenibilidad ambiental, que a conseguir
el cumplimiento de metas parciales y no integradas a su cultura como lo proponen los ODM.

La conclusión anterior indica que los ODM no están contenidos en el alcance de los Planes de Vida y el
Plan de Etnodesarrollo que tienen vigencia en el Medio Atrato. A futuro, los gobiernos nacional y te-
rritoriales deben revisar los indicadores dispuestos para cada objetivo y reformularlos con base en las
realidades de las comunidades indígenas y negras, a partir de un proceso de consulta regional con cada
pueblo que permita transformar las metas en un sentido más integral, proponiendo la identificación de
activos, titularidades y medios de vida colectivos que son garantes del desarrollo y bienestar de las co-
munidades como sujetos colectivos.

Frente al tercer objetivo de este trabajo se concluye que existe un débil vínculo entre los ODM con los
derechos de Autonomía y Territorio Colectivo que tienen las comunidades del Medio Atrato, así como
el alcance de los planes de vida y etnodesarrollo rebasa a los ODM al centrar sus esfuerzos en la resis-
tencia cultural para proteger el Territorio Colectivo como titularidad, dotación inicial, derecho, bien
común y patrimonio ancestral de los pueblos indígenas y las comunidades negras del Medio Atrato.

La relación distante entre los ODM y la definición del desarrollo propio a partir de los planes de las
comunidades indígenas y negras del Medio Atrato, permite afirmar que mientras las estrategias para
traducir y articular cada uno de los ocho objetivos a las políticas regionales y municipales no se
aproximen a las vulnerabilidades asociadas al Territorio Colectivo y al ejercicio de los derechos cultu-
rales de los pueblos indígenas y afrocolombianos, no se obtendrá un avance significativo en la reduc-
ción de la pobreza y marginalidad de estas poblaciones minoritarias en Colombia. Una aproximación
se recoge en el Anexo III donde se recogen los indicadores propuestos por los líderes entrevistados
sobre los ODM.

Este trabajo permite concluir que el etnodesarrollo en el Medio Atrato requiere de la creación y el for-
talecimiento de espacios interétnicos donde los indígenas y los afrocolombianos puedan establecer
acuerdos y reglas de juego para la administración de los recursos naturales a partir del respeto de la
titulación colectiva y rescatando las prácticas tradicionales de convivencia que regían las relaciones aún
antes de la titulación del territorio. En este sentido la teoría de bienes comunes Ostrom (1990) puede
aportar un enfoque económico pertinente para el diálogo de instituciones y agencias de cooperación
con las organizaciones étnico-territoriales, ya que parte de la creación de riqueza común a partir del

62
reconocimiento de la interculturalidad, los mecanismos de resistencia y las iniciativas solidarias comu-
nitarias. Al complementar el enfoque comunitario con el desarrollo humano basado en la ampliación
de capacidades no solo de los individuos sino de sus organizaciones, el bienestar adquiere un sentido
más integral, como una construcción de cada individuo que se potencializa al vivir en una comunidad
que resiste a las diferentes amenazas y supera las condiciones de vulnerabilidad a partir de su propia
cultura.

Al finalizar esta investigación surgen nuevas preguntas: ¿Cómo fortalecer el trabajo de las organizacio-
nes de consejos comunitarios y cabildos indígenas para permitir mecanismos de diálogo interétnico
sobre el desarrollo? ¿Cómo construir metodologías que nutran los espacios de debate interno de las
organizaciones a partir del análisis de políticas globales que pueden beneficiarlos o afectarlos? ¿En qué
medida la cooperación para el desarrollo realiza una lectura de los mecanismos de etnodesarrollo de las
comunidades en el Medio Atrato? ¿Cómo facilitar esa lectura para propiciar diálogos y acercamientos
constructivos que permitan construir estrategias locales de lucha contra la pobreza? todas estas enca-
minadas a la necesidad de contemplar investigaciones sobre instrumentos de política pública que pue-
dan ser puentes de diálogo entre el etnodesarrollo y las estrategias internacionales de lucha contra la
pobreza.

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69
ANEXO I - TABLA DE TIPOLOGÍA Y CLASIFICACIÓN DE VULNERABILIDADES COMUNIDADES MEDIO ATRATO

PROBLEMÁTICA
PROBLEMÁTICA ELEMENTOS
ASOCIADA PLAN
ASOCIADA PLAN DE VIDA TERRITORIALES Y VULNERABILIDAD TIPO
ETNODESARROLLO ODM
COMUNIDADES CULTURALES PARA ASOCIADA VULNERABILIDAD
COMUNIDADES ASOCIADO
INDÍGENAS EL DESARROLLO
NEGRAS

Gran debilidad en la soberanía alimentaria de los consejos


comunitarios locales y las comunidades indígenas.
Erradicar la pobreza ex-
El confinamiento de los territorios por grupos armados ilegales Alimentación Económica - Cultural Externa - Interna
trema y el hambre
no permite garantizar la entrada y salida de alimentos necesa-
rios para la subsistencia adecuada de las comunidades.
Debilidades de los Conse-
jos Comunitarios Locales Necesidad de saneamiento y am- Erradicar la pobreza ex-
Territorio Colectivo Político-Económica Externa - Interna
para administrar el Terri- pliación de resguardos indígenas. trema y el hambre
torio.

Problemas de sedimentación de los afluentes que impiden su


Erradicar la pobreza ex-
navegabilidad y hacen difícil la comunicación y el acceso. Río Económica Externa
trema y el hambre
Control territorial por parte de grupos armados ilegales.

El aprovechamiento forestal se
Falta de regulación en el desarrolla de manera rudimental Erradicar la pobreza ex-
Bosques Económica Externa
aprovechamiento forestal. de acuerdo con las necesidades de trema y el hambre
las comunidades.

El aprovechamiento es artesanal. La minería que se lleva a


Erradicar la pobreza ex-
cabo en la zona es ilegal y controlada por personas externas a Minería Económica Externa
trema y el hambre
las comunidades.
Debilidad de la represen-
tación local frente a los Escaso reconocimiento del go-
Representatividad y Erradicar la pobreza ex-
proyectos impulsados bierno propio por las autoridades Político - Económica Interna
gobierno propio. trema y el hambre
desde el Consejo Comuni- locales y regionales.
tario Mayor.
PROBLEMÁTICA
PROBLEMÁTICA ELEMENTOS
ASOCIADA PLAN
ASOCIADA PLAN DE VIDA TERRITORIALES Y VULNERABILIDAD TIPO
ETNODESARROLLO ODM
COMUNIDADES CULTURALES PARA ASOCIADA VULNERABILIDAD
COMUNIDADES ASOCIADO
INDÍGENAS EL DESARROLLO
NEGRAS

Redes sociales son vulnerables al control social por parte de los Erradicar la pobreza ex-
Organización social Político - Económica Interna
grupos armados ilegales. trema y el hambre

Falta de profesores en las comunidades que permitan desarro- Lograr la enseñanza pri-
Etnoeducación Cultural Externa - Interna
llar procesos etnoeducativos. maria universal

Falta infraestructura adecuada que


Entornos protectores débi-
permita el acceso y adaptabilidad Lograr la enseñanza pri-
les para los niños, niñas y Organización social Político - Económica Interna
de los niños, niñas y adolescentes maria universal
adolescentes.
a la educación primaria.

Baja participación de las


Escasa participación de las muje- Promover la igualdad
mujeres en los cargos Representatividad y
res como gobernadoras indígenas Político - Cultural Interna entre los géneros y la
directivos de los Consejos gobierno propio.
y cabildos mayores. autonomía de la mujer
Comunitarios.
Bajo reconocimiento del
A las mujeres se les otorga un Promover la igualdad
rol cultural de la mujer en
papel pasivo en el desarrollo de la Organización social Política Interna entre los géneros y la
construcción de redes
organización social. autonomía de la mujer
sociales para el desarrollo.
Reducir la mortalidad
No se cuenta con buenas prácticas que permitan establecer la infantil
Etnosalud Cultural - Económica Externa - Interna
implementación de estrategias de etnosalud en los territorios. Mejorar la salud
Materna

Baja disponibilidad de transporte fluvial y el control de los Reducir la mortalidad


afluentes por grupos armados ilegales no permite trasladar los infantil
Río Económica Externa
casos urgentes a cabeceras municipales para la atención en Mejorar la salud
salud. Materna

71
PROBLEMÁTICA PROBLEMÁTICA ELEMENTOS
ASOCIADA PLAN ASOCIADA PLAN DE VIDA TERRITORIALES Y VULNERABILIDAD TIPO
ODM
ETNODESARROLLO COMUNIDADES CULTURALES PARA ASOCIADA VULNERABILIDAD
ASOCIADO
COMUNIDADES NEGRAS INDÍGENAS EL DESARROLLO

Las prácticas culturales no Las prácticas culturales no Reducir la mortalidad


garantizan la atención urgente garantizan la atención urgente infantil
Prácticas Culturales Cultural Interna
para evitar los casos de morta- para evitar los casos de mor- Mejorar la salud
lidad infantil. talidad infantil. Materna

El aprovechamiento es extrac- Garantizar la sostenibili-


tivo pero a baja escala y artesa- Territorio Colectivo Ambiental Externa - Interna
dad del medio ambiente
nal en la mayoría de los casos.
Necesidad de que agentes
Faltan prácticas de sostenibili- externos reconozcan que sus Garantizar la sostenibili-
Río Ambiental Externa - Interna
dad ambiental que garanticen la prácticas culturales buscan la dad del medio ambiente
recuperación de los recursos protección de los ríos, los
naturales. bosques y la fauna y flora, a Garantizar la sostenibili-
partir de su cosmogonía. Bosques Ambiental Externa - Interna
dad del medio ambiente
Existe explotación minera El territorio es sagrado.
ilegal que afecta el río y sus
afluentes por el uso indiscrimi- Garantizar la sostenibili-
nado de la Draga. Minería Ambiental Externa - Interna
dad del medio ambiente

Debilidad en los reglamentos No existe un reconocimiento


internos de los Consejos Co- del papel ecológico de las Garantizar la sostenibili-
Organización social Político - Ambiental Interna
munitarios sobre su papel comunidades indígenas en la dad del medio ambiente
ecológico y ambiental. conservación ambiental.

No existe asociatividad entre


El nivel de asociatividad de los comunidades. La minga y los Fomentar una asociación
Organización social Política Interna
consejos comunitarios es débil. trabajos solidarios son prácti- mundial para el desarrollo
cas internas.
Los gobiernos territoriales no plantean estrategias que desarro-
Gobiernos Territoria- Fomentar una asociación
llen el nivel de asociatividad en los consejos comunitarios ni Política Externa - Interna
les mundial para el desarrollo
con las comunidades indígenas.

72
ANEXO II TABLA DE PROPUESTA DE INDICADORES ASOCIADOS A LOS ODM EN EL MEDIO ATRATO

PROPUESTA COMUNIDADES PROPUESTA COMUNIDADES


OBJETIVO INDICADOR CONPES
NEGRAS INDÍGENAS
Población cuyos ingresos sean inferiores a un
dólar por día.
Número de familias por Consejo Local
Área cultivada por resguardo, comuni-
que implementan labores de
IC. Porcentaje de población/ hogares por debajo dades y tambos que garantizan la
producción de alimentos para el
de la línea de pobreza producción de alimentos para el
autoconsumo en el territorio asignado.
autoconsumo de las familias indígenas.
Coeficiente de la brecha de pobreza (incidencia Sistema comunitario de pesca en fun-
Prácticas ancestrales de caza
de la brecha multiplicada por la gravedad de la cionamiento de acuerdo a las prácticas
implementadas en el territorio
pobreza) tradicionales y a los acuerdos de
colectivo.
comercialización de excedentes.
Proporción del consumo o ingreso nacional que Número de niños menores de cinco
corresponde a la quinta parte más pobre de la Número de niños menores de cinco
años de peso inferior al normal
población años de peso inferior al normal.

Porcentaje de la población por debajo


Erradicar la pobreza extrema y Número de niños menores de cinco años de Porcentaje de la población por debajo
del nivel mínimo de consumo de
el hambre peso inferior al normal del nivel mínimo de consumo de
energía alimentaria de acuerdo a sus
energía alimentaria de acuerdo a sus
costumbres alimenticias.
costumbres alimenticias.
Porcentaje de la población por debajo del nivel
mínimo de consumo de energía alimentaria

Tasa de analfabetismo en personas de 15 y 24


años
Nivel de implementación de estrategias
IC. Años promedio de educación en personas de etnoeducación en cada Resguardo
entre 15 y 24 años y/o comunidad indígena.

Nivel de enseñanza en lengua indígena


Tasa bruta de cobertura por nivel en educación
Nivel de implementación de estrategias en la educación básica primaria.
básica I.C. Tasa de asistencia en educación
de etnoeducación en cada Consejo
básica
Comunitario Local. Nivel de enseñanza del español como
segunda lengua en la educación básica
Tasa bruta de cobertura por nivel en educación primaria.
media I.C. Tasa de asistencia en educación
Lograr la enseñanza primaria media Acceso a profesores indígenas en los
universal centros de educación.
Tasa de repetición por nivel en educación bási-
ca y media
73
PROPUESTA COMUNIDADES PROPUESTA COMUNIDADES
OBJETIVO INDICADOR CONPES
NEGRAS INDÍGENAS

IC. Porcentaje de mujeres unidas con experien-


cia de maltrato físico o violencia sexual por
parte de su pareja el último año

IC. Porcentaje de mujeres unidas con experien-


cia de violencia psicológica ejercida por la pare-
ja el último año

Proporción de mujeres ocupadas en cargos di-


rectivos del área administrativa de la rama legis- Proporción de mujeres que ocupan
lativa (Senado, Cámara, Asambleas y Concejos) cargos directivos en el consejo
comunitario mayor y en los consejos
IC. Proporción de mujeres de libre nombramien- comunitarios locales.
to y remoción, y del máximo nivel decisorio, Justicia indígena que sanciona el
ocupadas en cargos directivos de la rama judi- Indicadores de fortalecimiento a las maltrato físico o violencia sexual por
cial (juezas, magistrados, fiscalas y otros cargos iniciativas de asociación de mujeres parte de las parejas.
directivos) afrocolombianas.
Porcentaje de gobernadoras indígenas y
IC. Porcentaje de mujeres unidas con líderes indígenas en las organizaciones
IC. Proporción de mujeres que ocupan altos de cabildos.
cargos en las altas cortes de de la rama judicial: experiencia de maltrato físico o
magistradas de la Corte Constitucional, la Corte violencia sexual por parte de su pareja
el último año Indicadores de fortalecimiento a las
Suprema de Justicia, el Consejo de Estado y el iniciativas de asociación de mujeres
Promover la igualdad entre los Consejo Superior de la Judicatura
indígenas.
géneros y la autonomía de la IC. Porcentaje de mujeres unidas con
mujer IC. Proporción de mujeres que ocupan cargos de experiencia de violencia psicológica
elección popular en el nivel nacional y territo- ejercida por la pareja el último año
rial: senadoras, representantes, diputadas, con-
cejalas, gobernadoras y alcaldesas.

IC. Tasa Global de Participación de las mujeres


en el empleo

IC. Tasa de Desempleo Femenino


IC. Tasa de ocupación femenina

IC. Tasa de Participación Femenina en los in-


gresos altos de la población

74
PROPUESTA COMUNIDADES PROPUESTA COMUNIDADES
OBJETIVO INDICADOR CONPES
NEGRAS INDÍGENAS
Nivel de implementación de prácticas de medicina tradicional, etnosalud, para la
Tasa de mortalidad de menores de 5 años prevención y atención de enfermedades de niños y niñas menores de cinco años.

IC. Razón de mortalidad en menores de un año Aumento de las campañas de salud en prevención de la mortalidad infantil de
(mortalidad infantil) menores de 5 años en las comunidades.

Nivel de acceso a los servicios de salud ofrecidos por las instituciones del sistema
IC. Porcentaje de niños y niñas vacunados con
de protección social. IC. Porcentaje de niños y niñas vacunados con la triple viral
la triple viral
IC. Porcentaje de menores de 1 año vacunados con DPT.
IC. Porcentaje de menores de 1 año vacunados
Creación de un registro alimentado por cada consejo comunitario local sobre
con DPT
mortalidad materna y mortalidad infantil.
Reducir la mortalidad infantil
Razón de mortalidad materna (registrada) Creación de un registro alimentado por cada cabildo indígena sobre mortalidad
materna y mortalidad infantil.
IC. Porcentaje de mujeres con cuatro controles
prenatales o más
IC. Porcentaje de atención institucional del
parto
Porcentaje de atención del parto por personal
calificado Formación de personal de las comunidades en prácticas tradicionales para la
atención de partos y cuidados prenatales.
IC. Porcentaje de adolecentes que han sido
madres o están en embarazo de su primer hijo Estrategias de etnosalud desarrolladas por las instituciones prestadoras de salud
para brindar los cuidados prenatales y la atención en los partos.
IC. Prevalencia del uso de métodos de anticon- Creación de estrategias diferenciales de educación sexual con enfoque étnico.
cepción modernos en mujeres actualmente uni-
das y sexualmente activas no unidas IC. Porcentaje de adolecentes que han sido madres o están en embarazo de su
IC. Prevalencia del uso de métodos de anticon- primer hijo
cepción modernos en mujeres actualmente uni-
das y sexualmente activas no unidas de 15 a 19 IC. Porcentaje de mujeres de 15 a 19 años que han sido madres y se encuentran
años embarazadas al momento de la encuesta
Mejorar la salud materna
IC. Porcentaje de mujeres de 15 a 19 años que IC. Tasa ajustada de mortalidad por cáncer de cuello uterino
han sido madres y se encuentran embarazadas al
momento de la encuesta

IC. Tasa ajustada de mortalidad por cáncer de


cuello uterino

75
PROPUESTA COMUNIDADES PROPUESTA COMUNIDADES
OBJETIVO INDICADOR CONPES
NEGRAS INDÍGENAS

Número de muertos por malaria


Razón de mortalidad por malaria
Incidencia de malaria
Número de casos de malaria generados en
municipios con malaria urbana o alto riesgo de Los indicadores señalados por el CONPES serían factibles de implementar a
urbanización de la malaria partir de la garantía de acceso a los servicios de salud del Estado. Ampliar la
cobertura de los mismos a todos los habitantes de la Cuenca del Medio Atrato.
Número de muertes por dengue Sin embargo, en las condiciones actuales se cuenta con centros de salud y
Porcentaje de municipios categoría especial, 1 y hospitales que operan a partir de campañas de salud limitadas y esporádicas a las
2 que mantienen los índices aédicos por debajo comunidades más apartadas donde no se contemplan estas enfermedades.
del 5%
Las organizaciones étnico-territoriales si pueden incidir en la implementación de
Prevalencia de infección por VIH / SIDA en estrategias de prevención y detección temprana de estas enfermedades.
Combatir el VIH/SIDA, el población general
paludismo y otras enfermedades Mortalidad anual por Sida
Incidencia de infección por VIH y/o SIDA ad-
quirido por transmisión vertical
Cobertura Terapia Antirretroviral

Cobertura de Acueducto Urbano Porcentaje de Consejos Locales que


Cobertura de Acueducto rural cuentan con reglamentos internos para
el aprovechamiento sostenible de los Cabildos indígenas que implementan
Cobertura de Alcantarillado urbano recursos naturales. procesos adecuados de Consulta Pre-
Cobertura de Alcantarillado + pozos sépticos + via, que respetan y fortalecen su plan
letrinas rural Porcentaje de Consejos Locales que de vida, con las empresas y agencias
Proporción de superficie cubierta por bosque implementan procesos adecuados de del Estado que buscan implementar
natural Consulta Previa, que respetan y forta- proyectos en su Territorio.
Tasa de reforestación lecen su plan de etnodesarrollo, con las
Porcentaje de superficie terrestre bajo el protec- empresas y agencias del Estado que Recuperación de saberes ancestrales en
ción del Sistema de Parque Nacionales Natura- buscan implementar proyectos en su las prácticas de caza, pesca y cultivo
les Territorio. que se desarrollan al interior de los
Porcentaje de parques con planes de manejo resguardos y comunidades indígenas de
Garantizar la sostenibilidad del
socialmente acordados Nivel de implementación del plan de la Cuenca del Medio Atrato.
medio ambiente
Consumo de CFC que agotan la capa de ozono ordenamiento territorial de la COCO-
(SAO) MACIA.

76
OBJETIVO PROPUESTA COMUNIDADES NEGRAS PROPUESTA COMUNIDADES INDÍGENAS

Los pueblos indígenas de la Cuenca del Medio Atrato tienen un


La cooperación para el desarrollo permite impactos positivos
respaldo en la organización nacional indígena ONIC y en la con-
para las comunidades negras cuando consulta sus organizacio-
formación de un movimiento indígena nacional regido por princi-
nes y construye de manera participativa los programas y pro-
pios de unidad y autonomía, cultura y resistencia.
yectos de intervención. En las últimas dos décadas el proceso
de resistencia de la COCOMACIA permite el ingreso al Terri-
En particular el principio de unidad fortalece todas las actividades
torio Colectivo de iniciativas y proyectos que han sido con-
solidarias de producción como la "mano cambiada" proceso me-
sensuados entre las agencias donantes y las comunidades.
diante el cual se desarrolla el trabajo comunitario en la agricultura y
que corresponde a intercambio de trabajo productivo.
Las estrategias externas tanto de ayuda como de política
pública que se implementan sin la organización logran impac-
El desarrollo de "Mingas" y congresos de pueblos indígenas son los
tos aislados, beneficios individuales y no colectivos y en mu-
Fomentar una asociación espacios adecuados para fomentar el pensamiento global indígena
chos casos ponen en riesgo a la población.
mundial para el desarrollo. sobre el desarrollo.

FORTELECIMIENTO ORGANIZACIONAL Y COMUNITARIO

 Procesos de relevo generacional en los Consejos Locales y el Consejo Mayor del Medio Atrato.
 Incentivo a las unidades rurales auto-sostenibles para la producción de alimentos y comercialización de excedentes.
 Incentivo a las bodegas y tiendas comunitarias que dependen directamente de la administración de los Consejos
Comunitarios.
 Incentivo a las iniciativas de etnoeducación y etnosalud.
 Apoyo al área de equidad de género de la organización.
 La protección a líderes sociales de las comunidades y de la organización.
COCOMACIA

El principal problema de las organización indígena en el Medio Atrato es la división de las Asociaciones de Cabildos en el
departamento del Chocó. En este sentido el área de influencia de la OIA dentro de la región del Medio Atrato tiene mayor
fortaleza organizacional para contribuir al desarrollo autónomo de las comunidades, sin embargo se requiere:

 Mayor divulgación y reconocimiento de los planes de vida.


 Articulación entre los planes de vida, planes de salvaguarda y planes de garantía del pueblo Embera.
 Protección a líderes y autoridades indígenas.

OIA

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