El transporte de estupefacientes consiste en llevar una sustancia considerada como
estupefaciente de un lugar a otro. Puede llevarse a cabo mediante el uso de cualquier vehículo, e
incluso personas que llevan la droga de manera oculta como es el caso de las “mulas”; en este
último caso el estupefaciente puede hallarse tanto en ropas como en el organismo de la persona.
El tipo penal se agota con el solo hecho de que la sustancia sea transportada, y se pudiere
demostrar que el portador es sujeto activo de la cadena de tráfico, aunque no es necesario que el
traslado sea siempre hecho por él. No influye en el tipo ni el tiempo ni la distancia recorrida. Por
muy breve que sea el transporte ya se incurre en el delito. El personal de las fuerzas de seguridad
que transporte el estupefaciente incautado para peritaje no cometerá el delito.
En el fallo “G.I.A. s/ infracción ley n°23.737 (art. 5 inc. C)” sucede que la fuerza de prevención
procedió a la interdicción de dos bultos tras un control en el depósito de la empresa de trasporte
“Crucero Express”. Los paquetes fueron trasladados al asiento de la P.S.A para ser sometidos a un
control preventivo mediante escaneo de rayos “X” y la intervención del can detector.
Tras que ambos controles dieran positivos, la juez federal mediante resolución autoriza la apertura
de ambos bultos.
Las cajas contenían inscripciones: “Comestibles Don Roberto” y “Aceite Girasol Maravilla S&P”,
ambas de manera manuscrita.
En su interior se encontraban prendas de vestir sucias, bajo ellas catorce paquetes tipo panes,
color rojo, engrasados, acondicionados y prensados, cubiertos con papel film y rociados con
pimienta.
Ambos paquetes presentaban la misma distribución y arrojaban un pesaje total de
aproximadamente catorce kilogramos cada uno.
Tras practicarse la prueba orientativa de campo “narcotest”, arrojo resultado positivo para la
especie cannabis sativa.
Se dispuso mediante orden judicial la vigilancia encubierta del lugar donde debía presentarse el
destinatario del envió a retirar el mismo. El día 06/01/2019 El Personal De Unidad De
Investigaciones Y Procedimientos Judiciales De Buenos Aires de Gendarmería Nacional, constituido
en el sector de entregas de encomiendas de la terminal de ómnibus de la localidad de Liniers,
previa presentación ante el mostrador respectivo a fin de retirar los paquetes provenientes de la
localidad de Puerto Rico, Misiones.
Se dispone entonces el procesamiento con prisión preventiva de J.A Segovia Vera, quien se
presentó en el mostrador a retirar los bultos, y se ordenó la inmediata detención de G.I.A por la
presunta comisión del hecho delictivo referido al “transporte de estupefacientes”.
El 25/02/2019 se identifica a G.I.A. al intentar evitar un control policial, se solicita la presencia de
testigos y se traslada al detenido hacia la sede judicial a los fines de ser recibido en audiencia. Se
abstuvo de brindar declaración.
En virtud de las razones de que se está en un delito de mera actividad, en el que basta la
realización de la acción para que se agote, sin necesidad de un resultado material; de que alcanza
con la mera traslación de un lugar al otro portando a sabiendas los estupefacientes, sin importar
el destino que se les confiera.
Que en lo que atañe al aspecto subjetivo del tipo penal se tiene presente que en la factura del
envío figura como remitente de las encomiendas incautadas, además que en ambas cajas se
encontraba una fotocopia de su D.N.I.; sumado a que en la terminal de ómnibus de la localidad de
Liniers, Segovia Vera se presentó como destinatario, lo que da cuenta de que ambos tenían
conocimiento del envió.
El Sr. Magistrado a tales efectos coincide con el encuadre legal atribuido por la Magistrada, y se lo
considera coautor (art. 45 CP) en los términos del artículo 5 inciso C de la ley 23.737 del delito
“transporte de estupefacientes.