INTRODUCCIÓN
La enfermería es el cuidado de la salud del ser humano. También recibe ese
nombre la profesión que, fundamentado en dicha ciencia, se dedica
básicamente al diagnóstico y tratamiento de los problemas de salud reales o
potenciales. El singular enfoque enfermero se centra en el estudio de la
respuesta del individuo o del grupo a un problema de salud real o potencial,
y, desde otra perspectiva, como complemento o suplencia de la necesidad de
todo ser humano de cuidarse a sí mismo desde los puntos de vista
biopsicosocial y holístico.
El pensamiento crítico enfermero tiene como base la fundamentación de
preguntas y retos ante una situación compleja y el cómo actuar ante dicha
situación.
Es el sistema de la práctica de enfermería, en el sentido de que proporciona
el mecanismo por el que el trabajador de enfermería utiliza sus opiniones,
conocimientos y habilidades para diagnosticar y tratar la respuesta del
cliente a los problemas reales o potenciales de la salud.
COMPONENTES DEL DIAGNÓSTICO DE
ENFERMERÍA
El diagnóstico de enfermería consta de dos partes unidas por la frase
“relacionado con”. La exposición del diagnóstico empieza con una
determinación de la respuesta humana de interés en el cliente. (1° Parte) e
identifica los factores relacionados (2° Parte).
1° Parte: La Respuesta Humana
Una respuesta humana, en el contexto del diagnóstico de enfermería,
identifica el modo en que el cliente responder ante un estado de salud o
enfermedad. La primera parte de la exposición del diagnóstico especifica una
determinada respuesta humana de interés, identificada por la enfermera
durante la fase de valoración. Esta cláusula indica a las enfermeras lo que hay
que cambiar en un determinado cliente como resultado de las intervenciones
de enfermería.
2° Parte: Los Factores Relacionados
En la segunda parte de la exposición del diagnóstico se identifican los
factores relacionados (etiología). Con el fin de impedir, reducir o mitigar una
respuesta en el cliente, la enfermera debe saber por qué está ocurriendo. Los
factores relacionados identifican los factores fisiológicos, psicológicos,
socioculturales, ambientales y espirituales, que se creen son los causantes o
que contribuyen la respuesta manifestada por el cliente.
DIRECTRICES PARA LA REDACCIÓN DE UN
DIAGNÓSTICO DE ENFERMERÍA
1. Escriba el diagnostico en términos de la respuesta del cliente, en
lugar de las necesidades de enfermería.
El primer enunciado de la exposición diagnóstica identifica las
respuestas del cliente a la salud o la enfermedad, necesidades
terapéuticas o funcionales, “necesita frecuentes cambios posturales” o
“necesita hacer respiraciones profundas”, describen intervenciones de
enfermería más que respuestas del cliente y no se deben incluir en la
exposición diagnostica.
2. Usar “relacionado con” en lugar de “debido a” o “causado por” para
conectar los dos enunciados del diagnóstico.
El I y II enunciado del diagnóstico de enfermería deben estar unidos
siempre por las palabras “relacionado con” (r/c). Esta frase no
significa necesariamente que exista una relación directa entre causa y
efecto entre los dos enunciados de la exposición, sino que identifica
una relación entre la respuesta humana y los factores relacionados,
suponiendo que si un enunciado del diagnóstico cambia, también
puede hacerlo otro enunciado.
3. Redactar el diagnóstico en términos legalmente aconsejables
Un diagnóstico de enfermería como el de “deterioro de la integridad
cutánea relacionada con cambios posturales infrecuentes” no es
legalmente aconsejable. Esta exposición supone negligencia o
culpabilidad, lo que puede no ser exacto, y puede crear problemas
legales potenciales para el profesional que atiende al paciente.
Esta expresión sería más correcta de la siguiente forma “deterioro de
la integridad cutánea relacionado con la inmovilización prolongada”.
En ambos casos las órdenes terapéuticas de enfermería serían
similares, aunque la segunda exposición es objetiva y no supone
negligencia.
4. Redactar los diagnósticos sin juicios de valor
Los diagnósticos de enfermería deben estar basados en datos objetivos
y subjetivos recogidos y validados conjuntamente con el cliente o sus
seres queridos. La conducta del cliente no debe ser juzgada según los
valores personales y normas del profesional de enfermería. El uso de
palabras como “incorrecto” , “malo” e “insano” en los diagnósticos de
enfermería, generalmente supone juicios de valor.
5. Evitar la inversión de los enunciados del diagnóstico.
Recuerde que el primer enunciado del diagnóstico identifica la
respuesta humana y sugiere unos objetivos. El segundo enunciado del
diagnóstico define los factores relacionados o de riesgo y sugiere
intervenciones de enfermería.
La inversión de las oraciones puede dar lugar a una comunicación poco
clara sobre la respuesta del cliente y los factores contribuyentes, y
plantea dificultades en la redacción de los objetivos y de las
intervenciones de enfermería adecuada.
6. Evitar el uso de indicios aislados en el primer enunciado del
diagnóstico.
El primer enunciado de la exposición diagnóstica se obtiene a partir de
un conjunto de signos y síntomas observados por el profesional de
enfermería durante la valoración del cliente.
Un indicio aislado no es un diagnóstico de enfermería, aunque puede
proporcionar información para ayudar a definir la respuesta. Se
pueden producir diagnósticos incorrectos si se centran en un signo o
síntoma aislado, en lugar de hacerlo sobre el cuadro clínico completo.
7. Los dos enunciados del diagnóstico no deben significar lo mismo.
Los enunciados de diagnóstico tienen el mismo significado. Esto es
confuso y puede crear dificultades al intentar determinar
intervenciones de enfermería adecuadas para el factor relacionado, el
diagnostico debe redactarse de la siguiente forma “limpieza ineficaz de
las vías aéreas relacionada con la retención de secreciones” y no de
esta forma “limpieza ineficaz de las vías aéreas relaciona con la
incapacidad para limpiar la vía aérea”.
8. Expresar el factor relacionado en términos que se puedan modificar.
Uno de los errores más habituales que comete el profesional de
enfermería la redactar los diagnostico de enfermería es la inclusión de
factores relacionados que no pueden ser modificados mediante una
intervención de enfermería.
Tenga presente que la exposición diagnostica idéntica respuesta reales
o potenciales de los clientes, estas repuestas y los factores que
contribuyen a su existencia deberían ser modificados por las
intervenciones que se encuentren dentro del campo de la práctica de
enfermería.
9. No incluir diagnósticos médicos en el diagnóstico de enfermería.
El diagnóstico de enfermería se diferencia del diagnóstico médico en
que refleja la esencia de la enfermería y no de la práctica médica. Se
evita el diagnóstico médico.
10.Exponer el diagnóstico de forma clara y concisa.
Las exposición de diagnósticos de enfermería claras y concisas facilitan
la comunicación y le permiten concentrarse en los factores concretos
que contribuyen a la respuesta presentada por el cliente.
BIBLIOGRAFÍA
NANDA: Diagnóstico Enfermeros. Definición y Clasificación. Editorial
Hacout. España 2002.
Yyer Patricia: Proceso y Diagnóstico de Enfermería. Tercera Edición.
Editorial Interamericana. México 1997.