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SALSAS

Este documento presenta resúmenes breves de seis salsas madres clásicas: bechamel, holandesa, mahonesa, de tomate, velouté y española. Describe sus ingredientes básicos, usos comunes y variaciones posibles.

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SALSAS

Este documento presenta resúmenes breves de seis salsas madres clásicas: bechamel, holandesa, mahonesa, de tomate, velouté y española. Describe sus ingredientes básicos, usos comunes y variaciones posibles.

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Daniel Ya el Román Alvarado

JUAN ANTONIO AVENDAÑO MORALES


4° A
T.M.
SALSAS MADRES

BECHAMEL

La salsa bechamel se prepara con leche, harina y un


ingrediente graso, como mantequilla o aceite.

Es una salsa espesa y a menudo se gratina en el horno. Se usa en platos de


pasta o verduras como lasaña, canelones, espinacas, coliflor, patatas
rellenas, mejillones rellenos, huevos, cardo,...

Además, las populares croquetas se elaboran con salsa bechamel muy


espesa, de manera que al enfriarse quede sólida.

La salsa bechamel tiene muchas variantes y se le puede añadir queso o


ingredientes picados (carne, verduras, pescado). También es posible
aromatizarla con nuez moscada, curry y otras especias.

Además, se puede preparar con leche vegetal (soja, almendra, arroz...) para
que sea apta para veganos y personas intolerantes a la leche.
SALSA HOLANDESA
La salsa holandesa es de origen francés y se elabora
a fuego lento emulsionando mantequilla, zumo de limón y yemas de huevo.
Su preparación tiene cierta dificultad y se sirve templada.

La salsa holandesa es uno de los ingredientes imprescindibles en la receta de


Huevos Benedict. También se utiliza en otros platos como volovanes de
champiñones, mejillones gratinados, verduras de temporada, truchas,
salmonetes, vieiras gratinadas y tartaletas de salmón, espárragos.

Esta salsa cuenta con muchas variaciones. Por ejemplo, se puede sustituir el
zumo de limón por zumo de naranja. También hay versiones en las que se
añade nata montada para aligerarla justo antes de servir o mantequilla para
darle sabor.
MAHONESA

La mahonesa es una salsa emulsionada a base de


huevo y aceite. Esta salsa tiene su origen en Menorca y se sirve fría.

Al preparar la mahonesa, se le pueden añadir diferentes ingredientes para


aderezarla: mahonesa de ajo, mahonesa al limón, mahonesa de azafrán,
mahonesa de curry...

Se utiliza como acompañamiento de carnes, pescados, mariscos y hortalizas:


bacalao con tomate y mahonesa, calamares rebozados, judías verdes y
patatas, espárragos... Además, es una salsa que se sirve a menudo con
hamburguesas, bocadillos, patatas fritas, perritos calientes o sándwiches.

La mahonesa también es un ingrediente indiscutible de la ensaladilla rusa y


nos puede sorprender en la elaboración de postres como este bizcocho de
chocolate (Mayo cake).
A partir de la mahonesa se preparan la salsa rosa y la salsa tártara. Las
personas con intolerancia al huevo, pueden preparar lactonesa.
SALSA DE TOMATE

La salsa de tomate, también llamada salsa roja, se


elabora a partir de pulpa de tomates a la que se le añade un sofrito de
cebolla, ajo, sal y aceite. También se le puede añadir pimiento, albahaca o
diferentes especias. En México se prepara habitualmente con chiles rojos,
cilantro, cebolla, vinagre, limón y sal. Como curiosidad, en la cocina griega se
adereza con canela.

La salsa de tomate es una de las más consumidas en el mundo y combina con


multitud de recetas. Se utiliza principalmente en la base de las pizzas y con
platos de pescado rebozado, carne, albóndigas, pasta, canelones,
empanadillas, mejillones, pimientos rellenos,...

A partir de la salsa de tomate se elaboran salsas muy conocidas como la salsa


boloñesa, salsa napolitana o salsa rosa. También se puede servir la salsa de
tomate ligeramente picante.
VELOUTÉ

La salsa velouté se prepara con harina, mantequilla y


caldo, que puede ser de ave, de ternera o un fumet de pescado. Esta salsa
tiene una textura densa, por lo que puede parecer una crema.

La salsa velouté tiene muchas variantes, se le puede añadir crema de leche


para suavizar su textura o vino blanco.

Se sirve habitualmente con platos de carne roja, aves, cerdo, huevos y pasta.
Te proponemos probarla en estas recetas de hojaldre de espárragos, gallo al
horno, gratinado de cebolletas y espárragos y huevos escalfados con hongos.
SALSA ESPAÑOLA

La salsa española se elabora con caldo de carne,


vino, harina y mantequilla. Esta salsa se sirve espesa y se utiliza
habitualmente para acompañar platos de carne asada, a la parrilla o a la
brasa y es muy popular con las albóndigas de carne.

Te proponemos combinarla con estos platos de ternera y verduras, rollitos


de carne, raviolis de setas, menestra de verduras, pimientos rellenos de
carne y queso, alcachofas, coliflor y nabo,...

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