Galatas Teney
Galatas Teney
EL LIBRO EN CONJUNTO
EL METODO SINTETICO
Para poder apreciar el argumento de Gálatas, debe leerse el libro enteramente. Ninguna de las epístolas de
Pablo, ni ningún otro documento del Nuevo Testamento, fue dividido originalmente en, capítulos y
versículos como aparecen en las biblias modernas. Si bien había, sin duda, divisiones o puntos finales en sus
argumentos, marcados por transiciones o definidas declaraciones de cambio de tema, cada carta fue escrita
para ser leída completamente del principio al fin, como leemos las cartas hoy día. La lectura a trozos -
seleccionados no-,3 ayuda a sacar tesoros expositivos, si el documento no es tratado como una composición
unida referente a un solo tema. El libro de los Gálatas no es una excepción a esta regla y debe leerse
totalmente para apreciar su verdadero significado de un modo completo.
El estudio de Gálatas debería empezar con el simple método de leer el libro varias veces. Las lecturas
conviene hacerlas no en sucesión inmediata, sino que cada una debería estar dedicada a un aspecto diferente
del argumento o enseñanza principal del libro, y al fanal de cada lectura, convendría anotar los resultados por
escrito. Los pensamientos estimulados por estas lecturas sucesivas darán tina perspectiva correcta del
contenido del libro una vez reunidas y adaptadas.
La interpretación del libro en su totalidad por medio este proceso de lecturas repetidas, y la suma final de
los resultados, es llamado Método Sintético. La palabra sintético se deriva de la preposición griega syn que
significa junto, y el verbo primitivo the que significa poner, por lo que el sentido será: "poner juntos”.
Sintético es lo opuesto de analítico, que significa "poner aparte". El método sintético deja el detalle y trata
solamente de la interpretación del documento en su conjunto.
escrita para estimular el pensamiento teológico y para poner en movimiento a una iglesia en peligro. Sus
palabras son hirientes como el filo de una espada y sus ideas huelen a humo de batalla.
Dos problemas generales aparecen en Gálatas: El de la salvación del alma por las obras, versus la salvación
por la fe; y el de una santificación por obras más bien que por la fe. El primero es, peculiarmente, el
problema del formalista no creyente, cuya religión consiste principalmente en una actitud negativa de la vida,
manifestada por prohibiciones. Paralelo a este problema y como lógica contrapartida del mismo está el del
creyente que desea ser perfecto en el sentido moral y espiritual, y se apoya en la ley para alcanzar esta
perfección (3:3). Ambos Problemas pueden ser englobados bajo, el título de legalismo porque son
esencialmente la misma cuestión en dos esferas de vida diferentes. No hay que ver en ello simplemente dos
partidos dentro de las iglesias de Galacia, sino más bien dos consecuencias naturales del legalismo en
cualquier tipo de cristianos.
En muchos casos, el segundo de estos problemas es llanamente el resultado de ignorancia y obstinada
desobediencia. De hecho, es a menudo el buen deseo de alcanzar un grado de espiritualidad más elevado que
aquel con que la mayoría de creyentes se contentan. Tan pronto como el creyente fervoroso comprende las
posibilidades que la salvación ofrece al desarrollo de la vida interior, desea ir más adelante, hacia la
perfección, en el cumplimiento de la voluntad divina y en la superación de su propio carácter. Con todo, no
siempre se da cuenta del mejor método de conseguir este objetivo. Algunos creyentes sinceros al encontrar
que la Redención les ha libertado de las penalidades de la ley, pueden figurarse que están fuera de los santos
preceptos de la ley, y por tanto tomar la actitud de: "Soy salvado por gracia y hago lo que me da la gana".
Por el otro lado, hay quienes pueden, a causa de su maravillosa experiencia de salvación, sentirse tan
obligados a guardarlos mandatos divinos que lleguen a caer en la esclavitud de laja restricciones expresadas
en la ley. Al buscar la santidad esforzándose en guardar todas las reglas y preceptos de la ley, pueden caer en
el engaño de que la perfección puede ganarse por esfuerzos propios, con menosprecio de la obra de Cristo. .
La carta a los Gálatas está dirigida contra ambos errores, aun cuando el segundo punto es objeto de mayor
atención que el primero. Pablo lo ataca con coraje: ¿Tan necios sois -dice- que habiendo comenzado por el
espíritu ahora os perfeccionáis por la carne? (3:8). Sostiene que es et espíritu, no la letra, lo que vale; el
crecimiento del hombre interior, observancias rituales; frutos, no restricciones negativas, son las
verdaderas señales de progreso espiritual.
La segunda Variante ocurre en el 4º párrafo griego, el cual comprende los párrafos ingleses 8, 9 y 10,
terminando en el Cap.. 4:7 con las palabras: "Y si hijo, también heredero de Dios por Cristo".
Desde el final del décimo párrafo inglés hay completo acuerdo entre ambas versiones, hasta los comienzos
del párrafo 16, donde el 10º párrafo griego incluye los párrafos ingleses 16 al 20. El esquema inglés hace los
detalles del argumento más fáciles de seguir, ya que está dividido en pequeñas partes.
La división en párrafos del original griego condensa el texto en un número más reducido de secciones
largas, y destaca más las principales divisiones.
A pesar de que el texto podría estudiarse muy bien por párrafos, ya que cada uno contiene una idea, la
epístola entera no puede ser comprendida a menos de tener una clara idea de su estructura total. Una serie de
párrafos no forman un tratado, del mismo modo que un montón de madera, plancha y clavos no son una casa.
La relación de las partes componentes debe establecerse para seguir el hilo del pensamiento.
Un estudio de los párrafos nos enseñará muy pronto que el texto de Gálatas se puede dividir en cinco partes
principales.
Primeramente, está la parte que comprende los saludos e informes sobre la ocasión de la epístola, párrafos
núm. 1 y 2 (1:1-9).
Segundo: Tenemos la acción de Pablo que trata de su carrera personal, párrafos 3 a 6, (1:10 a 2:21). Esta
división sigue más el sistema griego que el inglés. El versículo décimo del capítulo primero y los versículos
18 al 21 del capítulo segundo, pueden ser considerados como un paréntesis transitorio, con todo, pertenecen
a la segunda parte del texto.
La tercera parte del texto empieza con el párrafo 7, y continúa hasta el párrafo 10, o posiblemente hasta el
13. Gálatas 3:1, que se abre con una imprecación y continúa con una línea de pensamiento hasta 4:4,
llevando al lector a una conclusión positiva: "Así que no eres ya más siervo, sino hijo, y si hijo también
heredero de Dios por Cristo" (4:7). El texto que sigue en el capítulo 4:8-31, inclusive, puede calificarse
como una parte separada ya que encierra más bien una súplica personal que un argumento teológico.
Por otro, lado, todo el contenido de Gálatas el de tal modo apasionado y personal, que la distinción entre
argumento y exhortación no puede hacerse aquí de un modo más claro que entre 3:6 y 3:7, donde no hay
ninguna división paragráfica. Quizás lo más satisfactorio sería llamar al texto de 3:1 a 4:31, una porción de
argumento teológico entremezclado con exhortación. La simetría entre 4:7 - 4:11 - 4:20 y 4:31, aparece
cuando se comparan los finales de los párrafos sucesivos. El primero y el cuarto hablan de una determinada
posición, la cual el creyente ha alcanzado por derecho, privilegio que es realmente suyo. El segundo y
tercero expresan el temor de Pablo de que el estado de los Gálatas no corresponda a su posición. El obvio
intento de la tercera parte es afirmar la base teológico para la libertad que los creyentes poseen en derecho,
como hijos de Dios.
La cuarta parte empieza con el párrafo 14, o sea en el paréntesis que empieza en 5:1, y continúa hasta el
párrafo 20, o sea cap. 6:10. Dos temas relacionados aparecen en esta sección: El trabajo interno del Espíritu
Santo en la vida que ha sido emancipada legalismo, y los prácticos efectos éticos que se separan de esta vida.
La necesidad de la santificación es reconocida, dándose una respuesta positiva a la pregunta del cap. 3:5.
Los tres últimos párrafos, 21 al 23 en la Versión Inglesa y 11 al 13 en la Versión Griega, forman una
conclusión que une el sentimiento personal del apóstol y el resumen de enseñanza del libro.
Según la versión española de Cipriano de Valera y el texto griego de la versión Nestle del Nuevo
Testamento.
En la cuarta lectura del libro deben juntarse las enseñanzas de los varios párrafos en un bosquejo total. En
Gálatas este bosquejo puede crearse con la organización de su texto en la forma, homiléticamente llamada
tópica o de asunto, y usando las partes que señalamos a continuación como divisiones principales. El temor
de este bosquejo será argumentativo, más que descriptivo; ya que el carácter del libro es esencialmente
polémico.
Introducción: 1-1-9
A. Afirmación Introductoria......................................5:1
B. Las Consecuencias del Legalismo.........................5:2-12
C. Definición de la Libertad......................................5:13-15
D. Práctica Individual...............................................5:16-24
E. Práctica Social.....................................................5:25-6:10
Conclusión: 6:11-18.
METODO CRITICO
Algunas palabras del vocabulario técnico de los pensadores cristianos han sufrido la misma suerte que el
infortunado viandante que bajaba de Jerusalén a Jericó. Cayó en manos de ladrones, los cuales le
maltrataron, dejándole medio muerto al lado del camino, de tal manera que los viajeros le miraron con aseo y
pasaron lo más deprisa posible. Del mismo modo la palabra "crítica" ha sido asociada por largo tiempo a los
métodos de estudio adoptados por un racionalismo hostil, que ha caído en infamia en los círculos
evangélicos. Sin embargo la palabra "crítica" es un término bueno y útil, y el oficio que describe es
completamente legítimo cuando se usa por motivos sanos y bajo métodos apropiados. El estudio crítico de
Gálatas no significa necesariamente que su texto tiene que ser analizado con el propósito de exponer errores,
sino que tiene que examinarse de manera que el estudiante pueda comprender lo que encierra y qué
evidencias presenta de su propia autenticidad.
El estudio crítico se refiere a dos campos principales: el histórico llamado también "alta crítica" y el
textual, comúnmente llamado "baja crítica". Los términos alto y bajo no se refieren a superioridad o
inferioridad entre sí mismos, sino más bien a las esferas de que proceden. El criticismo trata de la
transmisión del texto del documento que se considera. Busca la forma de averiguar si el texto que el autor
original escribió ha sido transmitido exactamente como él lo puso en el manuscrito, o si ha sufrido cambios
en su reproducción que hayan podido alterar o pervertir su significado. Obviamente, si la Biblia es la
Palabra de Dios, solamente es digna de confianza hasta donde el texto del manuscrito original haya sido
preservado en las traducciones actualmente existentes.
La Alta Crítica se refiere a las personas, influencias y condiciones que determinaron la producción del
escrito. Su función puede describirse y comprenderse mejor por medio de una ilustración: Supongamos que
limpiando el altillo de una vieja casta descubrimos una carta, que declara ser escrita por Abraham Lincoln,
en la cual el presidente dice que ha recibido un radiograma de Inglaterra sobre relaciones diplomáticas con
los Estados Unidos. La carta sería declarada inmediatamente falsa, porque Lincoln no podía escribir nada
semejante, ya que las transmisiones radiofónicas fueron descubiertas en la mitad del siglo XIX. Del. mismo
modo, si un documento antiguo contiene una referencia que implique una condición o una tendencia de
pensamiento acerca de la cual es evidente para la Ciencia Histórica, que no existió en la fecha que el
documento pretende haber sido escrito, se hace sospechoso de ser una falsificación.
Pero no siempre los resultados del estudio crítico han de ser negativos. Imaginemos que la antes
mencionada carta no contuviese ningún anacronismo notorio, semejante. al 'mencionado, pero revelase
alguna relación desconocida entre Lincoln y la Corte de San Jaime. Un cuidadoso escrutinio crítico podría
abrir un amplio campo de conocimiento histórico que pudiera incluso cambiar completamente la opinión
general acerca de ciertos datos históricos durante el periodo de Lincoln. El criticismo puede, por
consiguiente, fortalecer tanto corno destruir valores cuan-do es empleado adecuadamente. El juicio de lo que
pudo a no haber ocurrido durante un cierto período histórico nunca debe ser limitado por la ignorancia.
Con todo, debe tenerse en mente el peligro del método crítico. Cuando es empleado por algún motivo
propio y partidista, a fin de inventar alguna nueva hipótesis, o con el propósito de desacreditar algún
documento que contiene verdades desagradables para el crítico, es un riesgo más que una seguridad. En,
cambio, el método crítico de comparar evidencias y de deducir conclusiones de un modo imparcial, es
ciertamente legítimo. La suposición subjetiva de lo que es probable y lo que no lo es, ha entrado con exceso
en el pasado estudio de la Biblia. Si uno supone que "los milagros no son posibles", entonces el criticismo
histórico basado en esta presunción rechazará la veracidad de una gran parte del Nuevo Testamento. Si la
fecha de un escrito ha de -ser determinada no de un modo objetivo, sino en favor de un juicio subjetivo,
(como se pretende hoy día en el campo del criticismo textual) no habrá entonces posibilidad alguna de
determinar de un modo concluyente el propósito de, tales escritos, y mucho menos su mensaje. Puede ser
que no sean aplicables a los problemas críticos reglas fijas y tajantes, pero honrada)mente debiera
establecerse una línea de separación entre el juicio privado, fundado en un pleno conocimiento del asunto, y
una opinión privada, formada por el gusto personal o el medio ambiente del propio crítico. Las verdades
espirituales sólo pueden ser discernidas espiritualmente; y todo intento de tratarlas sobre una base de puro,
racionalismo es tan anti-pedagógica como futil. Se debe recordar siempre que los documentos bíblicos que
los estudiantes manejan son en sí mismos, fuentes primarias y principales de información. El tipo de
criticismo que los trata con suspicacia solamente porque son religiosos, y comienza 1a investigación
buscando faltas y discrepancias, no es científico porque es perjudicial. Estos documentos no fueron escritos
por falsificadores que pusieron sus sentimientos sobre el papel por el puro placer de engañar a un público
ignorante; por el contrario, fueron escritos por hombres que habían sacrificado comodidades, salud,
reputación, y aun arriesgado la vida, por la causa del Evangelio que habían abrazado.
8
Aun aparte de la cuestión de inspiración, debería atribuirse a los escritores de la Biblia por lo menos tanta
sinceridad y exactitud como a los otros escritores de la antigüedad, cuyas pretensiones de veracidad no han
sido tan drásticamente analizadas.
Ningún erudito, naturalmente, puede pretender que está completamente libre de prejuicios. Cada ser
humano tiene ciertamente, predisposiciones de mente y se mueve en determinados círculos sociales que
afectan su proceso mental consciente o inconscientemente. La absoluta imparcialidad está fuera del alcance
humano. A pesar de que esta introducción al estudio crítico de Gálatas es manifiestamente del lado
evangélico, procuramos evitar extravagantes pretensiones e injustas tergiversaciones acerca de la posición
de otros.
El criticismo textual no será tratado en este capítulo como un tema aparte, aunque hagamos referencia a
diversas variantes en el texto original de Gálatas tantas veces como sea necesario. Nuestra argumentación se
limitará a un solo aspecto, el del criticismo histórico, ya que hemos de tratar de la autoridad, unidad, destino,
ocasión, fecha y lugar del escrito. El estudio será relativamente breve ya que algunos de los asuntos han de
ser tratados más extensamente bajo otros métodos de estudio, en próximos capítulos. De todos modos el
propósito de este trabajo es introductorio, más que minucioso, en la exposición de Gálatas. Se trata de
familiarizar al estudiante con métodos de estudio, mas bien que llevar a cabo un estudio enciclopédico y
detallado de todos los pormenores del libro.
La Paternidad de Gálatas
El primer peldaño de la valoración crítica de un libro es establecer su paternidad. ¿A quién reconoce el
libro como autor? El libro vale tanto como valga el autor. Por lo tanto el libro tendrá autoridad como
revelación divina hasta el punto que el autor sea reconocido como llamado por Dios, e inspirado
divinamente. Puede ser que en última instancia algunos libros tengan que ser juzgados como auto-
auténticos, ya que muchas veces se sabe poco del autor, fuera de lo que sus libros dicen de él mismo.
Generalmente, y a pesar de todo, la identificación del autor ayuda a situar el escrito en el arroyo de verdad
revelada, que Dios ha tenido a bien concedernos por medio de sus siervos.
Si la paternidad de un libro es incierta, su autoridad puede ser recusable.
El establecimiento de autoridad depende de das clases de evidencias: externa e interna. La evidencia
externa es derivada de fuentes ajenas al documento que se considera. La evidencia interna depende del
propio contenido del documento. Ambas son útiles, pero en el estudio inductivo del texto de la Biblia las
evidencias internas pueden conseguirse más fácilmente, y por lo tanto serán examinadas aquí.
A pesar de que las evidencias internas de paternidad, son escasas en algunos libros de la Biblia, no hay
escasez de ellas en Gálatas. El nombre de Pablo se encuentra en el saludo inicial (1:1) ligado a su título de
apóstol. La palabra apóstol, que, significa "enviado" o "delegado" fue el término por el cual Pablo definió su
autoridad. Su apostolado fue determinado por dos factores: Su visión de Cristo, y los resultados de su
ministerio en la conquista de almas. 1 Corintios 9:1-12). El reconoce el hecho de que la palabra apóstol
había sido hecha un término oficial en la comunidad cristiana, que podía ser aplicado solamente a los líderes
de la Iglesia. (1 Corintios 9:1), pero no arguye en favor de su derecho desde un punto de vista
jerárquico. Juzgó su autoridad mas que como un privilegio, como una base de su servicio. Ya que él había
servido a los cristianos de Galacia trayéndoles el mensaje del Evangelio, apelaba a su oficio apostólico para
pedirles una atención respetuosa a lo que tenía que decirles.
El nombre de Pablo no es una inserción arbitraria en el primer capítulo de, Gálatas, ya que se encuentra
también en el cuerpo de la carta (5:2). El tono personal, mantenido en todos los capítulos, indica que la
epístola es el producto de una experiencia íntima e individual que es inseparable del texto. Práctica-mente
los capítulos 1 y 2, son autobiográficos por completo; los debates del capítulo 3, (3.1-6, 15) están en primera
persona del singular; las súplicas del capítulo 4, se refieren directamente a las relaciones entre los que
reciben la carta y el autor de la misma (4:11, 12-20); la intensidad del testimonio de Pablo aparece en el
capítulo 5 (5:2, 3); y la conclusión en él, capítulo 6, termina con una alusión a los sufrimientos por Cristo de
parte del autor (6:17). Gálatas no es un ensayo que puede haber sido escrito por cualquiera y atribuido a
Pablo. Es tan fervoroso e íntimo que no puede separarse del autor.
Del mismo modo la evidencia externa confirma con sólido fundamento la paternidad paulina del libro. Las
breves alusiones que se encuentran en los escritos de lo-s sucesores inmediatos a los apóstoles, indican que
circuló y fue usado en las iglesias a principios del siglo segundo Particularmente Policarpo muestra ser
conocedor del libro por la gran semejanza de su fraseología con la de Gálatas, a pesar de que no menciona el
libro por su nombre1. Citas concretas de dicha epístola se encuentran en los escritos de Irineo a fines del
1
Epístolas de Policarpo: A los Filipenses 3:2, 3 y Gál. 4:26 <la madre de todos nosotros>. A los Filipenses 5:1 y Gál. 6:7 <Dios no puede ser
burlado>.
A los Filipenses 12:2 y Gál. 1:1 <Por Jesucristo y por Dios el Padre que lo levantó de los muertos>.
9
siglo segundo, quien la menciona directamente, declarándola epístola paulina 2 y lo mismo ocurre en las obras
de Clemente de Alejandría y de Orígenes, que vivieron en la segunda mitad del siglo de Irineo 3.
Incluso entre los llamados herejes del siglo segundo, como Maldición, Gálatas fue reconocido como carta
del apóstol Pablo, y el Canon Muratori en el año 180 A.D. y la lista de Eusebio en el año 325 lo contienen.
Ciertamente fue aceptado siempre como genuino en la Iglesia primitiva.
Por consiguiente, y con muy pocas excepciones, Gálatas es aceptado como epístola paulina conjuntamente
por los críticos conservadores y por los modernistas. La escuela de Tubinga, dirigida por F. C. Baur a
principios del siglo XIX, fue la primera en dudar de la paternidad de casi todas las epístolas de Pablo, pero
aceptó sin reservas la genuidad de Gálatas. Unos pocos escritores de finales del siglo XIX afirmaron que
ninguna de las epístolas Paulinas fueron realmente escritas por Pablo, y las atribuyeron a una tardía escuela
de editores paulinos. Estas ideas no han sido tomadas seriamente por la mayoría de los eruditos. "Burton
dice que pertenecen más a la historia de las opiniones que a conclusiones reales"4.
El establecimiento de la autoridad paulina de Gálatas aporta una base sólida al erudito que trata de
reconstruir un retrato exacto de los problemas y doctrinas de la Iglesia Primitiva, y da seguridad al instructor
bíblico que desea exponer el evangelio genuino, tal como fue proclamado por los predicadores del siglo
primero.
La unidad de Gálatas
La unidad de la epístola está fuera de cuestión. No hay ninguna indicación de que haya sufrido ningún
arreglo editorial. Su vehemencia excede algunas veces los límites de una pulida retórica, pero desde el
principio al fin revela un solo autor, una ocasión y un propósito. Pablo afirma enfáticamente que la escribió
de su propia mano (6:11), como si quisiera impresionar a sus lectores con su vehemencia y su énfasis acerca
de las verdades que la epístola contiene.
El destino de Gálatas
2
Irineo <Contra lar Herejías>, III:6, 5, y también el apóstol Pablo cuando escribió: «Ciertamente, en otro tiempo, no conociendo a Dios, servíais a
los que por naturaleza no son dioses; mas ahora, conociendo a Dios, a más bien siendo conocidos por Dios»... (Gál. 4:8-9). Idem III:7, 2- Otro
ejemplo ocurre en la epístola a los Gálatas, donde se expresó de esta forma: «Entonces, ¿para qué sirve la ley? Fue añadida a causa de las
transgresiones, hasta que viniese la simiente a quien fue hecha la promesa; y fue ordenada por medio de ángeles en mano de un Mediador> (Gál.
3:19).
3
Clemente de Alejandría, Stromata 111, 15. Del mismo modo también Pablo escribió a los Gálatas de esta forma: <Hijitos míos, por quienes vuelvo
a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en vosotros> (Gál. 4:19). ... Orígenes contra Celso: V 64 <l mundo es crucificado a mí y yo al
mundo>, con Gál. 6:14.
4
Burton, Comentario Crítico y Exegético de la Epístola a los Gálatas. (Carlos Scribner e Hijos. (Nueva York. 1920), pág. 70-71).
10
también la parte sur. La palabra Galacia y Gálatas aparece siete veces en el Nuevo Testamento. En Gálatas
1:2 es mencionada en las salutaciones de la epístola, y en 3:1 se refiere a la gente de las Iglesias a quienes la
carta se dirige. Ninguna de estas dos citas resuelve la cuestión, ya que son aplicables a ambas teorías.
En 1 Corintios 16:1, Pablo habla de "las Iglesias de Galacia". Estaba comprometido en levantar fondos
para los pobres de Jerusalén, y en una reciente visita a Galacia habla animado a los creyentes a contribuir.
En el mismo contexto se refirió a Macedonia (16:5), Acaya (16:15) y a Asia (16:19). Ya que Macedonia,
Acaya y Asia, son nombres de provincias romanas, parece probable que del mismo modo Galacia sea citada
en el contexto como una provincia.
En 2 Timoteo 4:10, Pablo hace una alusión a Galacia. La referencia es obviamente a la provincia entera.
Los otros dos pasajes que contienen referencias a Galacia se encuentran en los Hechos de los Apóstoles. El
primero en Hechos 16:16, donde dice: "Y pasaron a Frigia y a la provincia de Galacia...". La expresión es
peculiar, y podría mejorarse traduciendo "las regiones de Frigia y Galacia" 5, "el país Frigio-Galatico". La
interpretación se complica por una variante 6 la cual substituye el verbo definido "pasaron" por un participio
que darla una idea temporal7 de "pasaron a Frigia" o "después que hubieron pasado por..." ya que estaban en
su camino hacia el oeste, el territorio debe ser adyacente a Asia y Misia, en donde se les prohíbe entrar. La
segunda frase ocurre en Hechos 18:23: "La región de Frigia y Galacia, confirmando a los hermanos". Aquí
la región Galática y la Frigia se tratan como dos regiones independientes, atravesadas en el mismo orden en
que se mencionan. En Hechos 19:1, Lucas dijo de Pablo: "Andadas las regiones superiores vino a Efeso".
Quizás significa las regiones Frigio-Galática, el terreno montañoso sobre el que las principales carreteras
pasaban del centro al sur de Asia Menor, bajando hacia los valles tormentosos sus vertientes occidentales.
El uso que Lucas hizo de estos términos puede o no coincidir con el que Pablo hizo del mismo.
Pablo, aparentemente se refirió a la provincia de Galacia, tal como estaba en sus días, pero ¿a qué parte?
Lucas usó solamente el adjetivo Galático o Galaico, que puede ser étnico o provincial en su significado.
Una consideración cuidadosa de los viajes de Pablo muestra que en Hechos 16;6, empezó una nueva
aventura misionera. Pablo había concluido su viaje de inspección de las Iglesias de Derbe, Lístra, Iconio y
Antioquia de Pisidia, que habían sido fundadas en su primer viaje misionero (Hechos 13:14), y estaba
buscando nuevos campos de evangelización. El Espíritu Santo "le había prohibido hablar en Asia" por lo
tanto tomó la ruta que pasaba por la región Frigio-Galática en su camino a Bitinia.
Si se admite la segunda interpretación de 16:6, ya mencionada, entonces la frase identificará la región Frigio-
Galaica con las iglesias de la Galacia del Sur que había visitado. Esta expresión no implica necesariamente
que hizo un largo viaje hacia el nordeste, a la Galacia étnica original.
El lenguaje de Hechos 18:23 parece confirmar esta conclusión. Resumiendo el viaje de Antioquia a Efeso,
Lucas dice que Pablo "confirmó los discípulos". Es posible que estaba aludiendo a los discípulos
convertidos en su segundo viaje en el territorio mencionado en 16:6; pero parece más lógico que significara
las Iglesias de la Galacia del Sur que fueron las primeras iglesias gentiles fuera de Antioquia, donde se
originó el principal problema de las relaciones entre Judíos y Gentiles en la primera edad apostólica. Estas
necesitaban la "confirmación" que Pablo podía darles.
La identificación de las Iglesias de Galacia, con éstas fundadas por Pablo en su primer viaje, constituye la
"Teoría de la Galacia del Sur". El uso que Pablo hace del término Galacia como una provincia, podría
significar, ciertamente, que las iglesias de la epístola son éstas de las ciudades del sur; y la fraseología de
Lucas no contradice esta conclusión. Si el uso que Lucas hizo del término "Galaico" se refiere a otra región
particular de Galacia, daría la idea de que Pablo visitó la región del norte en su segundo y tercer viaje, pero si
así fuera, Lucas le daría demasiado poca importancia al mencionarlo tan de corrida.
Lightfoot, en su notable comentario de Gálatas, sostiene sin embargo que "las iglesias de Galacia"
pertenecen a la región propiamente dicha 8. "Hay muchas razones -dice- que hacen posible que la Galacia de
San Pablo y San Luces no es la gran provincia romana con dicho nombre, sino la tierra de los Galos". Señala
que el uso que Lucas hace de Mysia, Pisidia y Frigia es étnico, no geográfico, y no se refiere a las divisiones
políticas, por lo tanto el término Galacia debería tener el mismo significado. Ya que Lucas llamó a listra y
Derbe ciudades de Licaonia, y habló de Antioquia como de Pisidia, Lightfoot considera que dichas ciudades
no pueden considerarse como galáticas. El supone que quizás el relativo silencio o brevedad de Lucas
respecto a las Iglesias de Galacia fue causado por sus tempranos defectos, ya que el asunto era demasiado
doloroso para ser expuesto en el libro misionero de los Hechos de los Apóstoles, o quizás que eran
relativamente de poca importancia en el desenvolvimiento de la cristiandad gentil en el siglo primero.
Pero el caso es que no evitó siempre los asuntos desagradables, como por ejemplo el episodio de la
división entre Bernabé y Pablo (Hechos 15:36-40) y es difícil de comprender por qué quisiera evitar toda
5
Tex. griego: Dielthon de ten Phrygian kai Galatiken choran.
6
Tex. griego: Dielthontes. Esta expresión no tiene mucho apoyo en los manuscritos.
7
Tex. griego: Ten Galatiken choran kai Phrygian.
8
J. B. Lightfoot, St. Pauls Epistle to the Galatians (décima edición). Macmillan & Co. Londres. 1890, pág. 18-35.
11
referencia a la controversia galática" cuando explicó con todo detalle la disputa sobre el mismo tema que
tuvo lugar en Antioquia y en Jerusalén al final del primer viaje de Pablo. Además, las referencias a Bernabé
en la carta a los Gálatas parecen totalmente inexplicables, a menos que las Iglesias de Galacia sean éstas
fundadas en su primer viaje, ya que Bernabé no viajó con Pablo "por la región de Frigia y Galacia" (Hechos
16:16) en su viaje siguiente.
La última mención de Gálatas que encontramos en el Nuevo Testamento está en 1 Pedro 1:1, donde el
término se usa en un simple sentido político, o se encuentra asociado con varios nombres de origen político o
geográfico la mayoría de los cuales tienen un carácter provincial más que étnico.
Al conectar el escrito de acuerdo con una de estas teorías rivales, debe tenerse en cuenta que su valor es
únicamente crítico e histórico. Ninguna de ambas teorías tiene a la verdad doctrinal de Gálatas, y cada cual
tiene algo en su favor, pues la evidencia no está toda de un lado.
La teoría de la Galacia del Norte es la 'más antigua de las dos. Supone que la visita de Pablo a Galacia
empezó en el segundo viaje, cuando abandonó el territorio sur de Derbe, Listra e Iconio, y viajó por la región
de Frigia y Galacia, mencionada en Hechoi3 16:6. Los defensores de este punto sostienen que atravesó el
territorio de la antigua Galacia Pessinus, posiblemente Aneyra y Tabiu'm, y finalmente llegó hasta Troas
después de un largo viaje. Una expedición de retorno en el tercer viaje es referida por el lenguaje de Hechos
18:23, donde dice que. "Fue por la región de Galacia y Frigia", para conformar a los discípulos". Este fue
generalmente el punto de vista de comentaristas como Davidson 9, Godet10, Lightfoot11, Moffatt12 y es
sostenida aun por varios escritores actuales.
La teoría de la Galacia del Sur, sostiene que todas las referencias a Galacia en las epístolas Paulinas se
refieren a la provincia entera y que las Iglesias Galáticas son aquellas ciudades que el libro de los Hechos
menciona expresamente en los viajes de Pablo: Derbe, Listra, Iconio y Antioquia de Pisidia. El mayor
partidario de la teoría fue Sir William Ramsay, cuyos descubrimientos arqueológicos en Asia Menor le hacen
una autoridad en la materia. La mayoría de los comentadores modernos como, Bacon 13, Burton14, Duncan15,
Emmet16 y otros, concuerdan en que esta epístola está dirigida a las Iglesias de la Galacia del Sur. La fuerza
de esta hipótesis depende de varias consideraciones:
1º Las ciudades antes mencionadas, que Pablo visitó en su primer viaje, estaban todas dentro de la
provincia de Galacia en el tiempo cuando dicho viaje evangelístico tuvo lugar.
2º No hay ningún recuerdo de obra cristiana permanente o de alguna organización de Iglesias en el norte de
Galacia. Si la alusión de Lucas a "Frigia y Galacia" en Hechos 16:6 y 18:23 se refiere al norte de Galacia, la
visita le Pablo fue accidental y la frase "confirmando a los discípulos" nos obliga a pensar que se trataba de
individuos más que de grupos organizados, lo que es poco verosímil.
3º Las carreteras principales de Cilicia a la costa del mar Egeo, no pasaban por el norte de Galacia. La ruta
lógica de Pablo en su segundo viaje del norte de Tarso, a las puertas le Cilicia, hacia el oeste, a través de
Derbe y Listra, luego hacia el norte a Iconio, y otra vez hacia el oeste a Antioquia de Pisidia. La región de
"Frigia y Galacia", se extiende más al norte y oeste de Antioquia. Evidentemente, Pablo no se fue hacia el
norte desde este punto, antes la referencia de Hechos 16:6-8, indica que marchó hacia el oeste, a Mysia, hasta
llegar a Troas. Si la frase de Hechos 16:16 se traduce "la región Frigio-Galaica" como Emmet 17 y otros
suponen, probablemente Be refiere al territorio Frigio incluido en la provincia de Galacia, o al territorio
lindante con ambos, Frigia y Galacia, que se extiende al oeste de la provincia.
4º La presencia de agitadores judaizantes en las ciudades del norte es menos probable que en las ciudades
del sur. Estas últimas se hallaban en las rutas directas entre Palestina y los puertos del mar Egeo, y se hace
mención de los judíos residentes en Antioquia de Pisidia e Iconio en Hechos 13:14, 14:1. Las otras ciudades
eran fácilmente accesibles a los Judíos, ya que éstos vinieron hacia abajo, a. Listra, procedentes de Iconio
para incitar a la multitud en contra de Pablo (14:19). Puesto que algunos de los convertidos de esta región
eran judíos y gentiles prosélitos, era muy natural suponer que fueran susceptibles a la influencia judía
después de su conversión.
9
Samuel Davidson, An Introduction to the Study of the New Testament. (Segunda edición corregida y aumentada: Londres Longtmans, Green & Co.
1882), pál. 70, 72.
10
F. Godet. Irtroduction to the New Testament, I The Fpistles. of St. Paul (traducido del francés por William Affleck; Edimburgo). T. & T. Clark,
1894, pág. 182-188.
11
J. B. Lightfoot, pág. 18-22 (véase nota 8).
12
James Moffat, An Introduction to the Literature of the New Testament. (Charles Scribner's Sons, 1911). Nueva York, pp. 90-101.
13
Benjamín W. Bacon. Comentario a la Epístola a los Gálatas (The Macmillan Co., 1909), pp. 17-24.
14
Ernest Burton (véase nota 4), pág XXIX-XLIV.
15
George S. Duncan, The Epistle of Paul to the Galatians. (Harper & Bros. Nueva York), PP. XVIII-XXI.
16
Cyril W. Emmet. S. Ptaul's Epistle to the Galatians. (Funk & Wagnalls, 1916), pp. IX-XIV.
17
Sobre este punto Emmet dice: «El hecho de que el artículo no se repita, parece sugerir que la frase significa «el distrito Frígio y Galaico>, siendo
Frigio un adjetivo. En este caso se refiere al distrito compuesto por Frigia y Galacia o sea las partes de Frigia que correspondían a la provincia de
Galacia.
12
La influencia judía en las Iglesias de Galacia se justifica mucho más fácilmente admitiendo que se trata de
las Iglesias de la Galacia del Sur.
Una buena teoría intermedia entre ambos puntos de vista es defendida por Thiesen, quien en su
"Introducción al Nuevo Testamento", supone que la epístola a los Gálatas fue dirigida a las iglesias de la
Galacia del Sur, ya que Pablo emplea indistintamente el término Galacia en el sentido étnico o geográfico,
pero que las narraciones de Lucas en el libro de Hechos se refieren a visitas a Galacia del Norte, en las cuales
el escritor, Lucas, no participó, y de las 'cuales había muy poco digno de escribir.
18
Gál. 1:6-7. Aquí se usan dos palabras distintas: <hetereos> en el v. 6, que significa <otro> en el sentido de la diferencia de calidad, y <allos> en el
v. 7, que significa <otro> en el sentido de diferencia de identidad numérica.
13
las obras, en vez de la salvación por la Gracia; el ceremonialismo en vez de las actividades creativas de una
fe sincera, eran los puntos principales de oposición que luchaba por obtener la supremacía.
Gálatas, como Pablo mismo lo indica, es la exposición del genuino evangelio de Cristo: Salvación por la
fe, y por fe en El solamente.
La fecha de Gálatas
Otro problema relacionado con Gálatas es su fecha. Dos períodos históricos, en los cuales pudo ser escrita,
se pueden suponer con un alto grado de probabilidad. La fecha más temprana es al final de su primer viaje
misionero, ya que Pablo no había visitado antes Galacia en ningún sentido. Ahora bien: la fecha de su visita
depende de si se adopta la teoría de la Galacia del Norte o la de la Galacia del Sur; pero en cualquier caso
difícilmente podía ser antes del año 47. D.C.
La más posterior sería poco antes de su muerte. Pero ya que según parece estaba aún libre para viajar
cuando escribió19, se puede sacar la conclusión de que la epístola fue escrita antes de su detención v prisión
en Jerusalén (Hechos 21:33). Puesto que su prisión acaeció cerca del año 58 D.c., parece natural que la
redacción de Gálatas tuviera lugar en cualquier fecha del decenio comprendido entre ambas, arriba
mencionadas.
En vista de que el estudio de todos los factores relativos a esta cuestión incluye detalles que deben ser
tratados más extensamente en otros capítulos de esta obra, el problema de la fecha lo presentamos
concisamente, más que exhaustivamente, en este lugar, y la evidencia que aparece claramente del conjunto
de la carta se expresará a1 final.
Tres fechas definidas han sido propuestas para la redacción de Gálatas. La primera sitúa su composición a
finales del primer viaje misionero de Pablo, justamente antes del Concilio de Jerusalén, que tuvo lugar cerca
de los años 48 y 49 D.C. Los argumentos para la primera fecha son los siguientes:
1º Las Iglesias a las cuales fue dirigida conocían a Bernabé y a Pedro, por lo menos por reputación (2:1, 9,
13; 2:9, 11). Esto podía probablemente ser cierto de las iglesias del Sur de Galacia, ya que Bernabé no fue
con Pablo en el segundo y tercer viajes.
2º Si el conflicto afectaba solamente las Iglesias del Sur de Galacia, y el cisma de estas Iglesias tuvo lugar
después del Concilio de Jerusalén en el año 48 D.C., ¿ por qué Pablo no resolvió el conflicto de un modo
más fácil presentando los decretos del Concilio, como Hechos 16:4 dice que hizo en su segunda visita?
3º ¿Cómo pudo haber ocurrido el episodio con Cefas, en Antioquia, después del Concilio? En el supuesto
de la identidad de Pedro y Cefas, parece increíble que hubiera temido tanto la crítica del partido Judaizante
como ¡nuestra el cap. 2:12, para un asunto ya resuelto públicamente. "Además -dice- hasta Bernabé fue
llevado de ellos en su simulación" (2:13). Puesto que Pablo y Bernabé se separaron después del Concilio, el
curso entero de los sucesos narrados en Gálatas 1:11 a 2:13 tienen que haber tenido lugar poco antes del
referido Concilio.
4º El lenguaje de 1:16 indica sorpresa por parte de Pablo de que su apartamiento del evangelio recibido
hubiese venido tan pronto. El texto no dice si Pablo observó tal tendencia mientras estaba todavía en Galacia
y había escrito la carta después de partir, o si la escribió a causa de noticias que le habían traído. Lo último
parece más probable, porque en 3:1 dice: "¿Quién os fascinó?" como desconociendo a la persona o personas
responsables del cisma. Si Pablo al decir "tan pronto" (1:16) se refiere al tiempo y no a la facilidad, con que
cayeron en la apostasía después de su conversión, puede indicar que, justamente, volviendo de Antioquia
antes del Concilio de Jerusalén tuvo conocimiento del triste asunto, y escribió la carta para evitar su desvío
hacia el legalismo.
5º Una fecha temprano20 sitúa esta controversia a la época en que el tenía de la relación de los creyentes
Gentiles con los preceptos de la ley Mosaica, era discutido en las Iglesias madres de Antioquia y Jerusalén.
Al final del segundo viaje la cuestión estaba resuelta. Es verdad que Santiago levantó todavía una cuestión
con Pablo concerniente a la actitud de los creyentes judíos, hacia el año 56 ó 58 D.C., pero la cuestión no era
acerca de los principios de Pablo, con los cuales Santiago estaba evidentemente reconciliado, sino en cuanto
a la práctica de tales principios, mal entendida por los creyentes judíos de la Diáspora.
Por lo tanto, si la carta a los Gálatas es fechada en el año 47 ó 48 D.C. resulta ciertamente lo siguiente:
1º El total silencio de Pablo concerniente a los acuerdos del Concilio de Jerusalén puede explicarse
fácilmente.
2º La vivacidad de la narración contenida en los capítulos 1 y 2 es comprensible a causa de la novedad de
los hechos descritos.
19
Gál. 5:11. En este versículo, se sobreentiende que Pablo todavía está predicando, pues no menciona para nada su encarcelamiento. Aunque el
argumento del silencio no es conclusivo, es muy probable que si realmente estuviera en la prisión, hubiera hecho alguna mención a ello como lo hizo
en sus últimas epístolas. Véase Efe. 3:1; 4:1; Fil. 17:7, 12, 13, 17; Col. 4:3 y Filemon 1:8-10, 22.
20
La teoría de que Gálatas fue escrito en fecha temprana, es defendida por varios teólogos modernos. El Dr. B. Knox. facilitó una buena base para
ello en su libro «La fecha de la Epístola a los Gálatas» (The Date of the Epistle to the Galatians», Evangelical Quarterly, XII (1941), 262-268.
14
3º Gálatas es la primera de las epístolas escritas por Pablo, y viene a -ser una exposición polémica del
principio que proclamó en su discurso de Hechos 13:38, 39.
"Séaos, pues, notorio, hermanos, que por éste os es anunciada remisión de pecados: Y de todo lo que por la
ley de Moisés no pudisteis ser justificados, en este es justificado todo aquel que creyere".
Hay, a pesar de todo, ciertas objeciones a una fecha tan temprana como el año 48 D.C.
1º En Gálatas 4:13, Pablo dice: "Vosotros sabéis que por flaqueza de mi carne os anuncie el evangelio al
principio". La palabra "principio"21 estrictamente significa "primero", e implica la primera de las dos
ocasiones. Se usa cuatro veces en los escritos paulinos y tres veces en el libro de Hebreos. En todos los
demás ejemplos fuera de éste puede entenderse como "previamente" o "primeramente". Interpretando la
frase de este modo, significaría la primera de las dos visitas, lo que implicaría que la carta a los Gálata fue
escrita después del segundo viaje.
2º Una objeción más fuerte es la cronológica dada en Gálatas 1 y 2. Si las cifras de tiempo son sucesivas, y
aun admitiendo la costumbre hebrea de contar fracciones de año como años enteros, el libro no pudo haberse
escrito menos de quince años después de la conversión de Pablo, y es muy lógico que hubiera transcurrido
este largo período de tiempo. A menos que Gálatas hubiese sido escrito inmediatamente después de la
disputa con Pedro en Antioquia, habría escasamente tiempo, antes del año 48 D.C., para que ocurriesen todos
los sucesos explicados en el texto. ¿Podían haber los judaizantes realizado su obra y llegado las noticias a
Antioquia en tan poco tiempo?
3º Un obstáculo importante a la fecha primitiva es la naturaleza de la interviu en Jerusalén. ¿Con qué
suceso del libro de Hechos debe sincronizarse? Si se refiere a la "visita del hambre" de Hechos 11:27-30,
12:25, no hay tiempo para el lapso de los años mencionados arriba; y si se puede identificar con una visita
privada durante el Concilio de Hechos 15, ¿cómo podría Pablo decir "que era desconocido de las Iglesias de
Judea que eran en Cristo"?. Según esta interpretación, la "visita del hambre" no se menciona en Gálatas.
Si la visita a Jerusalén mencionada en Gálatas 2, es idéntica con el Concilio de Jerusalén de Hechos 15,
entonces la fecha media es preferible. Zhan propone una fecha entre el año 52 y el 54 D.C. 22.
Antes de terminar el año 52 D.C., Pablo se había establecido en Corinto por espacio de 18 meses
(Hechos 18: 11), hasta el verano del año 54 D.C. Zhan sostiene que Gálatas fue escrito desde Corinto durante
este tiempo, o durante la ausencia de Silas y Timoteo a Macedonia, o también después que hubieron vuelto
de Macedonia con la carta a los Tesalonicenses. En su opinión la primera alternativa es preferible.
La fecha tardía para Gálatas es preferida por un gran número de eruditos. Obvia todas las dificultades
cronológicas por tener tiempo más que suficiente para todos los sucesos narrados en Gálatas 1 y 2 entre la
conversación de Pablo y la redacción de la Epístola.
Mientras las dos primeras fechas dependen de la aceptación de la teoría de la Galacia del Sur, la segunda es
reconciliable con cualquier teoría acerca del lugar. Otro argumento dado frecuentemente para la fecha tardía
es la semejanza de Gálatas con Romanos. A causa de su afinidad literaria se supone que ambas debieron ser
escritas en el mismo período. Por el contrario Moffat opina que: "La semejanza de Gálatas con romanos no
indica nada en cuanto a su período de composición".
Probablemente ninguna fecha será nunca aceptada por todos los eruditos de un modo definitivo, ya que hay
tantos factores en favor de cualquier teoría. El libro de Gálatas representa la esencia de la teología Paulina, y
su contenido puede situarse desde el primer período de su predicación. Las epístolas de Pablo no son un
conjunto de ideas surgidas inopinadamente en un momento de entusiasmo, sino la aplicación de los
principios bien meditados que integran su experiencia espiritual. Las aplicaciones varían mucho en
contenido y método, pero los principios permanecen siempre iguales. Gálatas y Romanos contienen la
misma substancia teológica, a pesar de que el primero fue escrito como reacción a un debate, y el segundo
como una producción literaria.
El lugar de redacción
No hay entre los eruditos, un mayor acuerdo sobre el lugar en que fue redactada la carta a los Gálatas, que
la que hay sobre su fecha, y el mismo libro no contiene ningún argumento decisivo al respecto. Si Gálatas
fue escrito en fecha tardía, hacia el año 57 D.C. habría sido compuesto, probablemente, durante la estancia
de Pablo en Efeso, después de dejar Galacia (Hechos 18:23, 19:1, 10). Una aceptación de la fecha media
hace posible la teoría de Bacon y Zhan23, o sea, que fue escrito en Corinto.
Sin embargo si la fecha temprana es aceptada, Gálatas fue probablemente escrito desde Antioquia,
justamente antes del Concilio de Jerusalén. Las alusiones a Antioquia en el cuerpo de la Epístola parecen
completamente naturales si se acepta que Pablo la escribió desde este lugar, y la brusquedad con que terminó
21
T. Zahn, en <Introduction to the New Testament> (tres volúmenes: Charles Scribner's Sons, Nueva York). Tom. 1, pág. 196, 197.
22
Véase nota 21
23
Véale nota 21.
15
la narración histórica, al final del capítulo 2, puede explicarse fácilmente, si estaba escribiendo de sucesos
que estaban ocurriendo en el sitio donde se hallaba.
Como sumario puede decirse que, mientras la inspección crítica de Gálatas revela muchas inferencias
contradictorias respecto a la fecha, y lugar de su composición, su genuidad, unidad, y autenticidad
permanecen inalterables. A pesar de algunas dificultadas técnicas, nuestro estudio se inclina en favor de la
idea de una producción temprana del libro, en Antioquia de Siria, aunque esta conclusión no puede darse
como definitiva.
EL METODO BIOGRAFICO
Gálatas es un excelente ejemplo del principio: que la Verdad Cristiana no puede ser nunca desasociada de
la persona que la está predicando. No solamente muestra el libro el natural acuerdo entre la vida de Pablo y
su mensaje, sino que sus argumentos dependen de los valores experimentales que introduce en él
16
ampliamente. Presenta su autobiografía como una defensa contra el cargo escandaloso de sus opositores de
que era solamente un asalariado que estaba tratando de ganarse el favor popular, diluyendo los
requerimientos de la justa ley de Dios en una fe aguada, sin requerimientos ni obligaciones de ninguna clase.
Con ello ponían en tela de juicio, no tan sólo su carácter personal; sino también su autoridad. El evangelio
que predica, declaraban los judaizantes, es de su propia invención, y por tanto un producto puramente
humano. No tiene el peso de la ley, que es la Palabra que Dios habló en el Sinaí. ¿Por qué a este advenedizo
judío de Tarso, dijeron, manifiestamente desleal a la ley, y que no es tampoco del grupo de los doce
apóstoles, debe dársele crédito aceptando su mensaje como autoritativo?
El estudio biográfico
Estudiando el material a mano en la sección biográfica de Gálatas, que comprende los capítulos 1:11 a
2:21, y algunas referencias dispersas en otras partes de la epístola, pueden seguir-se dos líneas de narración
histórica: la biográfica, o sea, un resumen de ciertos sucesos en la vida del apóstol Pablo, y el argumento
biográfico, con el cual intenta responder a las calumnias de sus enemigos. Este Método de estudio debe
incluir: 1º La reunión de todos los hechos biográficos que puedan hallarse en el texto del documento que se
considera; 2º La comparación con este documento de todos los datos obtenibles de otras fuentes; y 3.1 El
análisis cuidadoso e interpretación de estos hechos a la luz del tema principal del libro entero.
Las principales fuentes de conocimiento de la vida de Pablo son las datos ofrecidos por Lucas en el libro de
"Los Hechos de los Apóstoles", sobre sus actividades persecutorias, su conversión, sus viajes y sus discursos,
en los cuáles aludió a sus primeros tiempos de perseguidor, y sus propias epístolas en las cuales hace
ocasionales referencias a sus circunstancias, sentimientos y planes. La carta a los Gálata, aporta más
información biográfica que cualquier otro de sus escritos. Por lo tanto su propio texto, suplementado con
referencias de otras fuentes, provee el mejor fundamento para el argumento biográfico.
La primera etapa en la autobiografía de Pablo es su vida pasada en el Judaísmo (1:3) que no fue, coito
tantas religiones del mundo Romano, un traje para días de fiesta. Por sus reglas legales y ceremoniales, el
Judaísmo de Pablo dominaba cada momento y cada acto de su vida. Ser judío no significó para él tener una
religión en su vida, sino vivir una vida que le hizo diferente a todos los demás hombres. Pablo era judío de
nacimiento, aun cuando vivió en una ciudad gentil. En su epístola a los Filipenses, dice que "fue
circuncidado el octavo día, del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo de Hebreos" (Fil. 3:5). Tanto
en Gálatas como en Filipenses su énfasis a las circunstancias de su nacimiento fueron ocasionadas por la
acusación de que no era un verdadero judío. Respondió que llevaba las mareas de la circuncisión, el
permanente símbolo externo de sumisión a la ley. No fue hijo de prosélitos judíos, sino que sus antepasados
fueron judíos, y pertenecieron a Israel, término que Pablo usaba cuando quería referirse al privilegio
espiritual de la nación (Rom. 2:28, 29; 9:6-9; 11:1), o cuando quería hacer énfasis en el carácter espiritual de
su herencia material. Su referencia a Benjamín, era motivada, sin duda, por el natural orgullo de la
reputación de valerosa que tenía esta tribu. A pesar de que era una de las más pequeñas entre las doce tribus
(Núm. 2:12, 23; 1 Sam. 9:21) y a pesar de haber sido repudiada y casi extirpada por las otras tribus, en el
período de los Jesús (Jueces 20:12-48) fue restaurada posteriormente en sus derechos de un modo absoluto
(Jueces 21). Saúl, el primer rey de Israel cuyo nombre llevaba Pablo, fue un benjaminitas (Sam. 9:21) y los
benjaminitas dieron un buen crédito de sí mismos en la primera guerra del reino unido (1 Crónicas
8:40; 12:2). Refiriéndose a tal linaje Pablo recordó a sus enemigos que descendía de "sangre luchadora".
El dicho de Pablo de ser "hebreo de hebreos" (Fil. 3: 5) se refiere al tipo y a la atmósfera de su vida
hogareña. A pesar de que era un nativo de Tarso, ciudad griega con su puerto cosmopolita y gran centro
universitario, su familia no había sido helenizada. Evidentemente el padre dé, Pablo había retenido el uso de
la lengua Aramea, la cual Pablo aprendió en su niñez y pudo hablar fluentemente; pues se dirigió en Arameo
a los tumultuosos judíos que le habían atacado en Jerusalén, al retorno de su tercer viaje (Hechos 21:27-40).
Mucho, de los judíos de las dispersión, a pesar de tener plena conciencia de su descendencia judía y de haber
retenido sus creencias hereditarias, habían adoptado el lenguaje griego y las maneras gentiles, del mismo
modo que muchos de los judíos reformados del tiempo actual han adoptado las costumbres nacionales de
donde residen, en lugar de mantenerse sujetos a las del Judaísmo. La analogía no es exacta, ya que el
Judaísmo Reformado hoy en día es menos estricto en las observancias de la ley que los Judíos Helénicos del
primer siglo. Entonces como ahora, había empero una amplia variedad de tipo personal en cuanto a rigidez
en guardar la ley.
La principal diferencia entre los Helenistas y los Hebreos rígidos parece haber sido el idioma y las
costumbres: ya que los Hebreos retuvieron el uso del hebreo o arameo en su culto y en su vida hogareña. El
17
extenso uso de la versión Septuaginta de las Escrituras en el siglo segundo, es una buena prueba de que el
judaísmo había sido helenizado rápidamente. Pablo, naturalmente, hablaba griego, y estaba familiarizado
con el pensamiento y la literatura clásica, pero repudió la tácita acusación de que su mensaje era el producto
de la influencia helenística. A causa de su primera educación debió todo su fondo mental y emocional al
Pentateuco, Más que a los filósofos. Fue primero y ante todo judío.
En cuanto a la interpretación de la ley, Pablo fue fariseo. Lo declarado en Filipenses concuerda
exactamente con Gálatas 1:4, "Siendo mucho más celoso de todas las tradiciones de mis padres". El
fariseísmo es hoy un sinónimo de pompa, hipocresía y austeridad religiosa. Cualquier sistema religioso que
pide a sus seguidores una rigidez de conducta que trasciende el término medio de la perfección moral de la
humanidad, corre el riesgo de tener adherentes que pretendan ser lo que no son, para causar una impresión
favorable entre sus correligionarios. Sin duda alguna los fariseos eran una casta que merecía los dicterios
que Jesús pronunció contra ellos. No obstante, poseían algunas virtudes recomendables. Hablando a sus
discípulos, Jesús dijo: "Porque si vuestra justicia no fuera -mayor que la de los escribas y fariseos, no
entraréis en el Reino de los Cielos" (Mat. 5:20). Por tal declaración admitió que los fariseos tenían un grado
de rectitud, a pesar de que la consideraba insuficiente para sus propios discípulos.
Los fariseos eran, de hecho, la piedra angular del Judaísmo, y los progenitores del moderno judío ortodoxo.
Eran supernaturalistas, creyendo en las realidades espirituales y en la inmortalidad del alma, lo cual los más
sofísticos y liberales saduceos rechazaban (Hechos 23:8). Los fariseos eran celosos estudiantes de la ley,
vivamente interesados en cado. nueva enseñanza que tuviera alguno relación con ella (Juan 1:19, 24; 3:1, 2;
Mat. 22:34). Cuando Jesús pronunció su más enérgica repulsa contra ellos, admitió que hablaban verdad
(Mat. 23:1-3), pero les conminó a obrar de acuerdo con sus conocimientos. Eran activos en su proselitismo
(Mat. 23:15), meticulosos en su intento de evitar el mal y escrupulosos en su diezmo (23:23; 23:16-22).
Pablo participó en el celo religioso de los fariseos, Y sin duda habría merecido, en común con ellos, la
alabanza de Jesús a la vez que su repulsa.
Recibió su educación en Jerusalén, en la escuela de Gamaliel, un rabí renombrado por sus conocimientos y
por su actitud liberal hacia sus estudiantes (Hechos 22:3). La actitud de éste hacia los apóstoles, según la
encontramos en Hechos 5:34-39, indica que no era un ciego partidista, antes tenía un loable respeto a la
verdad y bastante buena voluntad para investigar la nueva situación antes de juzgarla. Permitió a sus
discípulos leer literatura griega, y pareció tener un verdadero aprecio de lo mejor de la cultura gentil. Con
todo, era un estricto judío, y la Mishna dice que: "Con la muerte de Gamaliel la reverencia por la ley cesó, y
la pureza y la abstinencia murieron"24.
De su maestro, Pablo puede haber adquirido un amplio conocimiento de las Escrituras y tradiciones
hebreas, su conocimiento de los métodos rabínicos de interpretación, su aprecio de los poetas griegos, a
quienes citó por lo menos en tres ocasiones 25. No pudo poseer la liberalidad de juicio de Gamaliel, ya que la
juventud, por lo general, comparte el entusiasmo de los mayores hacia alguna causa sin tomar sus
precauciones. Fue, un alumno prominente, pues él mismo afirmó: "y aprovechaba en el Judaísmo sobre
mucho de mis iguales en mi nación, siendo celador más que todos de las tradiciones de mis padres" (Gál.
1:14). Puede muy bien ser considerado como uno de los alumnos más brillantes del seminario de Gamaliel y
como un posible sucesor de éste.
No puede dudarse de la sinceridad de Pablo en su oposición al Cristianismo en su juventud. Llegó al punto
de hacer de sus actividades persecutorias su ocupación personal, pues obtuvo cartas de los príncipes de los
sacerdotes para que pudiera arrestar a los cristianos en las ciudades fuera de Jerusalén (Hechos 9:2, 22:5,
26:10, 11). Sintió que era su deber "hacer muchas cosas contra el nombre de Jesús de Nazaret" (Hechos
26:9). Midió su celo como judío por el hecho de que había perseguido a la Iglesia, y añadió que había sido:
"Cuanto a la justicia que es en la ley, de vida irreprochable" (Fil. 3:6). Su subsiguiente veredicto acerca de
este período de su vida fue que: había actuado con "ignorancia en incredulidad", pero nunca admitió que
había 'sido hipócrita. Por el' contrario, cuando fue traído ante las autoridades en Jerusalén, para responder de
los disturbios que habían causado en la ciudad, dijo: "Con toda buena conciencia he conversado delante de
Dios hasta el día de hoy" (Hechos 23:1).
La conversión de Pablo, que fue el pivote de toda su carrera, es menos citada en Gálatas de lo que podría
esperarse. No se da de ella ningún detalle como los que encontramos en el libro de los Hechos (Hechos 9:1-
9, 22:511, 26:12-20). Sin embargo, incidentalmente, pone gran énfasis en este aspecto sobrenatural de su
carrera: "Dios -dice- que me apartó... me llamó". El cambio completo en su vida lo atribuyó directamente a
la intervención divina y lo explicó como resultado de la voluntad predestinada de Dios de revelarle a su
HIJO. Pablo no escogió arbitrariamente un nuevo sendero para sus actividades; su conversión no fue el
resultado de una extravagancia repentina, ni la deliberada comprensión de una verdad previamente
menospreciada, fue el resultado de una nueva visión espiritual que solamente Dios podía darle (1: 2). Cuando
24
Sota XI, 15, citado por G. Milligan en <Gamaliel> HDB II 106 b.
25
Hechos 17:28 Aratus Phaenomena 5; I Cor. 15:33: Menander Thais Tito 1:12; Epimenides de Oraculis.
18
Pablo habla del velo que cubre los corazones de los Israelitas al leer el Antiguo Testamento (2 Cor. 3: 14, 15)
debió haber tenido en mente su propia experiencia. En su vida Dios había tornado la iniciativa, y se había
revelado a Pablo como lo hizo con Moisés en la zarza ardiente (Éxodo 3:2).
La intervención divina consistió en dos estados marcados por los verbos "separado" y "llamado".
"Separado" se refiere a la providencia de Dios en ordenar su carrera desde su nacimiento. Implica que aun
antes de nacer, su destino había sido ya señalado, y que durante toda -su vida anterior a su conversión Dios
lo habla estado preparando para su ministerio. Semejante modo de proceder divino, tiene un precedente en el
Antiguo Testamento; porque en el caso de la elección de Jeremías, Dios le dijo:
"Antes que te forma-se en el vientre te conocí, y antes que salieses de la matriz te santifiqué, te di por
profeta a las naciones" (Jeremías 1:5).
El término que Pablo usó para expresar esta separación para Dios aparece en otro pasaje de sus epístolas
donde dice que él había sido "apartado para el evangelio de Dios" (Rom. 1:1). Nótese aquí la gran
importancia de adverbio: separado "PARA" más bien que separado "DES DE". En Romanos se refiere a la
realización de los propósitos de Dios, mientras que el misino término en Gálatas 1:15 denota el principio de
la ejecución de este propósito.
La palabra "llamado" y más aún "llamado para", indica un definido propósito de acción. Con anterioridad a
la conversión de Pablo, Dios había estado guiando sus pasos desconocidos totalmente por él. En su
conversión, Dios vino a ocupar el primer plano de su vida, y tomó el lugar en su conciencia y en sus
propósitos. Desde entonces, Pablo, el estricto y engañado fariseo, vino a ser el apóstol de los Gentiles y el
defensor de una libertad que trasciende a la ley.
La explicación de esta sorprendente transformación radica en el hecho de que su conversión fue una
revelación de Cristo. En Gálatas trata de explicar el propósito de la experiencia: "Revelar a su Hijo en mí"
(Gál. 1:16).
Las narraciones de los Hechos, dan énfasis al suceso. La voz que lo llamó en la 'ruta de Damasco dijo:
"Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues ...? Yo soy Jesús, a quien tú persigues" (Hechos 9:4 y 5). La visión
unió repentinamente en el corazón de Pablo los hechos históricos de la vida se Jesús, de quien Pablo habla
oído, y la fe en el Cristo resucitado que los primitivos creyentes habían manifestado. Notablemente Esteban.
La luz que cegó a Pablo y la voz que oyó eran realidades objetiva que no pudo negar, y que fueron
corroboradas por testigos competentes (Hechos 9:7, 22:9) 26. La consiguiente conversación entre Pablo y
Cristo produjo un cambio en su vida que fue subjetivamente real, y que él recordaría COMO el suceso más
importante de su carrera. Algunas otras de sus epístolas contienen alusiones a esto, SUCESO. "Dios -
escribió- es el que resplandeció en nuestros corazones para iluminación del conocimiento de la gloria de
Cristo" (2 Corintios 4:6)27.
Después de su conversión, Pablo se retiró de su vida pública, y "me fui a la Arabia" dice. Concerniente a
este viaje el libro de Hechos no declara nada, y la duración de la visita es incierta. Gálatas afirma que hubo
un lapso de tres años entre la conversión de Pablo y su vuelta a Jerusalén, en cuyo tiempo está incluida la
visita a Arabia, sin indicar que estuviera todo el tiempo allí. La narración de este período no es dada
completamente por Lucas. porque el libro de los Hechos refiere solamente su ministerio en Damasco. La
visita a Arabia tuvo lugar probablemente durante el intervalo entre su conversión y su retorno a Jerusalén, a
pesar de que no se menciona. Si precedió a la predicación en las sinagogas., y por tanto fue tan poco tiempo¡
que Lucas pudo decir "inmediatamente" (Hechos 9:20) o tuvo lugar durante los "muchos días" (9:23) previos
a su partida de Damasco es incierto. Tampoco se sabe lo que Pablo hizo en Arabia. La suposición más
común es de que fue allí con el propósito de tranquilizar su mente. Antes de su conversión había sido un
perfecto fariseo legalista. A su modo de pensar, Jesús era, a lo mejor, un simple hombre, y a lo peor un
impostor. Después de su conversión fue hecho un campeón de la libertad gentil, y predicó a Jesús como "el
Hijo de Dios" (Hechos 9:20). Si Pablo hizo un cambio tan repentino del legalismo farisaico al Cristianismo,
y de despreciar a Jesús como un impostor a darle culto como una deidad, es evidente que tan asombroso
cambio tenía que ser el resultado de algún hecho innegable y de un largo proceso mental. Un profundo
pensador como Pablo no podía cambiar su posición religiosa de la noche a la mañana sin haber considerado
cuidadosamente las consecuencias de su decisión. De acuerdo con su propio testimonio fue enviado a una
misión, especial de gran responsabilidad cuando dejó Jerusalén; de acuerdo con la conducta de su vida entera
estaba irrevocablemente convencido de la supremacía de Cristo cuando reapareció en Jerusalén predicando la
fe que antes quería destruir. Algunas de sus ideas pudieron surgir en su mente durante los días de ceguera en
26
La discrepancia de lo narrado en Hechos 9:7, que dice: <se pararon atónitos oyendo a la verdad la voz> y Hechos 22:9, donde «Mas no oyeron la
voz», puede explicarse fácilmente si aceptamos que oyeron una voz, pero que les pareció un sonido inarticulado. A. T. Roberston. < A Grammar of
the New Testament in the Ligh of Historical Research>. Tercera edición. (George H. Doran. New York. 1919), p. 506. Pero es enteramente correcto
apelar a la distinción de casos gramaticales en la aparente contradicción entre <akouontes ouk phones> (Hechos 9:7) y <ten de phonme ouk ekousan>
(22:9).
27
Véase también 1 Corin. 9:1; 15:7-10, Efes. 3-.1-8, Filip. 3:7-9. 1 Tim. 1:12-16.
19
Damasco; pero un período de varios meses de retiro en Arabia son, una explicación mucho más adecuada
para el tono concluyente de sus epístolas; sin sombra de incertidumbre respecto a los dogmas de su fe
personal. Las cuestiones dogmáticas habían sido resueltas de una vez para siempre. La relación de los
sucesos que tuvieron lugar después de su conversión, tal como el libro de Gálatas bosqueja, se hallan de
acuerdo con la narración del libro de los Hechos. La visita a Jerusalén que tuvo lugar después de los tres
año! en Damasco (1:18) corresponde con el relato de Hechos 9:26-29. La mayoría de apóstoles habían
dejado Jerusalén por este tiempo sin embargo, Cefas y Santiago, el hermano del Señor se hallaban aun en la
ciudad. Hachos dice que Bernabé presento a pablo a los apóstoles, pero no cita los nombres.
No hay ningún conflicto esencial entre Gálatas 1:19 Y Hechos 9:27, ya que éste último no especifica cuáles
apóstoles se hallaban presentes y cuáles estaban ausentes. La afirmación de que Pablo fue a Siria y a Cilicia,
después de volver a Jerusalén, concuerda con Hechos 9:30 donde dice que partió de Tarso a una ciudad de
Cilicia.
La estancia en Jerusalén fue breve pero significativa. Dio a los líderes una oportunidad de ver por sus
propios ojos la transformación del antiguo perseguidor. Por este tiempo empezó su amistad con el judío
chipriota Bernabé, con el que más tarde tuvo tanto fruto su ministerio unido en Antioquia. Allí también fue
Pablo acometido por el antagonismo de los judíos helenista que lo persiguieron toda su vida, y que puede
considerarse la base de todo el problema Galaico. Aparentemente no estuvo en Jerusalén el tiempo
suficiente para crear una profunda impresión personal entre las iglesias de Judea (Gal. 1:22) pero recibió la
aprobación de los apóstoles, y fue generalmente favorecido por los hermanos de Jerusalén.
Ni Lucas ni el mismo Pablo proveen detalles acerca de los años pasados en Cilicia. Probablemente hizo de
Tarso su principal lugar de residencia porque allí es donde fue hallado por Bernabé, cuando éste le invitó a
tomar parte en su ministerio en Antioquía (Hechos 11:25-26). Lucas dice que "fue por Cilicia y Siria,
confirmando las Iglesias", a pesar que nada se dice anteriormente en los Hechos acerca de tales iglesias.
Tampoco Pablo da detalles de ese período ya que su propósito no es dar una narración completa de la misma
sino simplemente mostrar que había estado activo proclamando el mensaje que acababa de aceptar.
La narración de Gálatas 2:1-10 es uno de los enigmas históricos de la vida de Pablo. ¿A qué episodio se
refiere? En esta sección biográfica refiere solamente dos visitas a Jerusalén Una tres años después de su
conversión, y otra con motivo de su conferencia con Cefas, Santiago y Juan. Los Hechos de los Apóstoles
refieren tres visitas: 1º A su vuelta de Damasco, poco después de su conversión, según se menciona en
Hechos 9:26-30. 2º La "visita del hambre" de 11:27-30 y 12:25. 3. Con motivo del Concilio de Jerusalén, que
tuvo lugar después del primer viaje misionero.
La primera de éstas puede ser identificada con la inmediata a su conversión. El problema es si la segunda
visita de Gálatas debe identificarse con la segunda o con la tercera de Hechos.
Si la segunda visita referida en Gálatas se considera idéntica con la "visita del hambre", Pablo deja de
señalar la ofrenda que la iglesia de Antioquía envió a la de Jerusalén; y recíprocamente Lucas omitió
cualquier referencia a la cuestión que, de acuerdo con Gálatas, fue el motivo real de la visita. ¿Cómo puede
ponerse de acuerdo la frase de Pablo "empero fui por revelación" (2:2) con la declaración de Hechos, de que
él y Bernabé fueron enviados por la Iglesia de Antioquía como comisión benéfica? (Hechos 19:29-30).
Además, aún cuando el hambre tuvo lugar "en los días de Claudio" (Hechos 11:28) se extendió desde el año
41 al 54 D.C. Josefo fue más explicitó al decir que hubo un hambre muy severa en Palestina entre los años
44 y 48 bajo el gobierno de los procuradores Cuspio, Fadus y Tiberio Alejandro28.
Pensando en una fecha intermedia como la más probable según estos datos históricos, la "visita del
hambre" traería y a Pablo a Jerusalén por allá el año 46 D.C. De acuerdo con el relato de Gálatas (1:18; 2:1)
hubo un intervalo de tres años entre la conversión de Pablo y su primera visita a Jerusalén, y otro intervalo de
14 años entre su primera visita y la conferencia con los apóstoles que retire en el capítulo segundo. Si, corno
parece probable, estas dos intervius fueron sucesivas, diecisiete años completos después de su conversión
harían el año 46 D.C. una fecha algo temprana para los sucesos de Gálatas 2. Aceptando el antiguo método
de calcular parte de un año como un año entero puede reducirse el tiempo de diecisiete años a quince. La
conversión de Pablo tendría que haber tenido lugar en el año 31 D.C., fecha que escasamente da tiempo para
el crecimiento de la Iglesia descrito en los siete primeros capítulos de Hechos. El libro de los Hechos da
poca información para poder dar las fechas exactas de las crisis de, la iglesia Apostólica.
A causa de la dificultad cronológica que envuelve la identificación de, la conferencia de Gálata-s 2:1-10
con la visita del hambre de Hechos 11:29, 30, muchos expositores han escogido hacer de ella un aspecto
privado del Concilio descrito en Hechos 15:1-31. Algunos factores parecen favorecer este punto de vista.
La cuestión discutida en la interviú privada del evangelio que predico entre los Gentiles" (Gál. 2:2)
presupone que Pablo había estado ejerciendo ya un ministerio entre los Gentiles, lo que concordaría con la
predicación de su primer viaje por la Galacia del Sur (Hechos 13:14). Además, la frase "este Evangelio" está
28
Josephus: Antiquities, iii 15. 3; xx, 2,5, y 5, 2. Véase también JorgeH. Allen, Procurador, en International Standard Bible Encyclopaedia, IV,
2457b, 2458.
20
estrechamente relacionada con el asunto de la circuncisión, que promovió el Concilio. Gálatas dice que la
interviú fue necesaria, a causa de los "falsos hermanos" (Gál. 2:4) que procuraron poner la Iglesia bajo
servidumbre. El libro de los Hechos nos muestra que el Concilio fue convocado a causa de "algunos que
venían de Judea y enseñaban a los hermanos: "Si no os circuncidáis conforme al rito de Moisés no podéis ser
salvos" (Hechos 15:1). Santiago y Pedro son mencionados, tanto en Gálatas 2, como en Hechos 15; por el
contrario no se mencionan en Hechos 11, a menos que se les considere incluidos en la expresión: "Los
ancianos" (Hechos 11:30). La conclusión es que Gálatas nos ofrece una visión del aspecto privado del
Concilio, mientras que Hechos describe los detalles públicos y la acción oficial.
La principal objeción de esta identificación de la segunda visita de Gálatas con el Concilio de Jerusalén, es
la intención evidente de Pablo de catalogar todos los contactos con la Iglesia de Jerusalén para poder probar,
a satisfacción de los Gálatas, su independencia del control apostólico. Su declaración de 1:20: "Y en esto
que os escribo, he aquí delante de Dios no Miento", parece indica que se propone dar un relato exacto y
completo. Si la visita del hambre no fue mencionada en Gálatas, semejante omisión es difícil de justificar
ante tal énfasis. Además, si Pablo se refiere el Concilio en su relato del cap. 2:1-10: ¿por qué no habría
dicho nada acerca de la decisión oficial tan pertinente y oportuna para el problema que estaba ventilando?
Probablemente la controversia sobre estos puntos nunca se resolverá de un modo plenamente satisfactorio.
Cada argumento incidental de una parte puede ser combatido por otro contrario, de igual valor. La
identificación de la conferencia privada de Gálatas 2:1-10 con la "visita del hambre" podría aceptarse en
cambio por las siguientes razones:
1º La cronología, a pesar de ser dudosa, es posible.
2º La insistencia de Pablo de que había catalogado exactamente sus viajes a Jerusalén sería indigna si
deliberadamente omitió toda referencia a la "visita del hambre ".
3º La frase "por revelación" (Gál. 2:2) puede referirse a la profecía de Agabo (Hechos 11:28) que fue la
que motivó "la visita del hambre".
4º La conferencia privada requiere otra ocasión que la del Concilio, cuyos planes fueron hechos ante todo
la iglesia de Antioquia (Hechos 15:2, 3). ¿Por qué Pablo habría necesitado una conferencia privada si todo el
asunto había sido ya objeto de controversia pública?
5º Si Pablo había estado ya llevando a cabo una extensa misión entre los Gentiles, como la que se relata en
Hechos 13 y 14, su consulta con los apóstoles y el hecho de traer a Tito como ejemplar de muestra de los
Gentiles convertidos, habría estado fuera de lugar. Significaría discutir la conveniencia o no-conveniencia de
una cosa que ya habría sido cumplida.
6º La vacilación de Cefas en Antioquía entre la actitud liberal de comer con los Gentiles convertidos y
evitar su compañía cuando vinieron "ciertos hermanos de parte de Santiago" (Gál. 2:11-14) es más
comprensible si sucedió antes del Concilio que si ocurrió después. Si no había sido aun publicada ninguna
decisión respecto a la situación de los Gentiles convertidos, la incertidumbre de Cefas es explicable, sea o no
censurable. La frase "Mas cuando Cefas vino a Antioquía" (2:11) parece dar a entender que había tenido
lugar un cambio de impresiones entre Cefas y Pablo, en la cual el primero había tomado una actitud con la
que fue consecuente por algún tiempo, pero no después.
7º Sobre las bases del acuerdo privado de Pedro, Santiago y Pablo en el tiempo de la "visita del hambre"
(Gál. 2-6-10) Bernabé y Pablo habrían podido empezar su misión. La controversia pública de Hechos 15 se
levantó cuando su éxito fue conocido y el grupo judaizante en la Iglesia de Jerusalén pudo darse cuenta de
sus consecuencias.
8º La actitud de Pedro en Hechos 15 y su declaración citada por Lucas de que la ley es "un yugo sobre los
discípulos que nuestros padres no pudieron soportar" puede bien comprenderse si el acuerdo con Pablo de
Gálatas 2 había tenido ya lugar. Pero si Gálatas 2, sigue en orden a Hechos 15, la actitud de Pedro es muy
difícil de explicar.
9º Según las mejores evidencias cronológicas, entro la segunda y la tercera visita a Jerusalén, no
transcurrieron más que tres o cuatro años. La controversia acerca de la ley que se levantó en las iglesias de
Palestina sería considerablemente aumentada por los informes de la ya muy extensa obra de conversión de
gentiles que Pablo trajo de su primer viaje por Galacia; puesto que el partido judaizante de la iglesia no había
sabido nada de los acuerdos privados entre Pablo y los dirigentes de, la Iglesia de Jerusalén.
10º No hay teoría sin fallas u omisiones. Sin embargo, la omisión de Pablo de mencionar en su narración
sus tres visitas a Jerusalén, puede explicarse pronto si el Concilio de Jerusalén no tuvo lugar antes de la fecha
de Gálatas. Por el otro lado, la omisión por parte de Lucas de la conferencia privada en su narración de la
"visita del hambre" en el libro de los Hechos, puede atribuirse al hecho de que él estaba principalmente
interesado en lo que la Iglesia y sus líderes hacían públicamente, no en lo de carácter privado. El no
pretendió componer un relato completo y detallado de todas las actividades internas de la Iglesia Apostólica,
mientras que en Gálatas, Pablo vehementemente insistió en que estaba contando todo lo sucedido hasta la
fecha relacionada con el asunto que iba a discutir.
21
Si a pesar de todo quiere juntarse la visita referida en Gálatas con el Concilio de Jerusalén, la omisión de
Pablo de la "visita del hambre" y la omisión de Lucas del aspecto privado del Concilio deben explicarse de
alguna forma. ¿Por qué entonces Pablo habría pasado por alto deliberadamente la "visita del hambre", si su
deseo era dar cuenta de sus relaciones con la iglesia de Judea, quitando toda sospecha de sujeción y el
motivo caritativo del hambre era una razón bien plausible a tal efecto? Y ¿por qué Lucas habría omitido el
dato del acuerdo entre Pablo y las "columnas" (Gálatas 2:9) si este acuerdo tenía tanto que ver con la historia
que estaba refiriendo y apoyaba el ,derecho de los gentiles en la Iglesia? Si la explicación más fácil es guía
del buen criterio en toda elección, id primera alternativa parece más plausible.
11º El intervalo entre el final del primer viaje y el Concilio (Hechos 14:28) fue posiblemente bastante largo
para dar lugar a alguna relación entre los sucesos referidos en la epístola a los Gálatas y los referidos en los
Hechos. La disensión en Antioquía con "ciertos hombres que vinieron de Judea", puede coincidir con los
"ciertos de Santiago" mencionados en Gálatas 2:12. Pero aun cuando la discusión con Cefas fuera anterior al
primer viaje, la precedente hipótesis encaja mejor con las condiciones de la Iglesia antes del Concilio que la
hipótesis del acuerdo durante el Concilio.
La controversia con Cefas reveló dos aspectos del carácter de Pablo: su buena disposición para aceptar la
responsabilidad de dirigentes en un tiempo de controversia o incertidumbre, y su personal repudio de
cualquier clase de componendas. Es digno de notarse que fue Pablo y no Bernabé quien tomó la delantera en
protestar de la vacilación de Cefas. Bernabé era una persona más condescendiente que Pablo, y en el caso de
Juan Marcos (Hechos 15:36-40) su confianza fue justificada al fin. En uno y otro caso Pablo ajustó sus
discusiones a las circunstancias del momento. No quiso arriesgar el futuro de un movimiento importante
sobre la probabilidad de un futuro cambio. Su repulsa de Cefas muestra su arrojo y la consistencia de su
pensamiento. Si este episodio precedió al Concilio, puede marcar el principio de una brecha entre Pablo y
Bernabé que terminaría con su separación después. Quizá Pablo encontró que el juicio de Bernabé era tan
poco digno de confianza como el carácter de Juan Marcos.
Hasta este punto los datos biográficos se han referido principalmente a los actos de la vida de Pablo. El
diálogo con Cefas, referido en Gálatas 2:14 termina con un monólogo en el cual Pablo expone a los Gálatas
el carácter interno de su fe. La verdadera biografía debe tomar también en cuenta la tendencia oculta de los
sentimientos y del corazón que raras veces se declara abiertamente, pero no son las fuerzas motivantes detrás
de la vida exterior. Gálatas 2:19-21 puede ser la conclusión de lo que Pablo dijo a Cefas, o puede ser su
Mensaje editorial a los Gálatas. En cualquier caso expresó con vehemente elocuencia la más profunda
experiencia espiritual de su vida, de la cual fluyó toda su teología: "Con Cristo estoy juntamente crucificado,
y vivo no ya yo, mas Cristo vive en mi: y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios el
cual me amó y se entregó a sí mismo por mí
El significado de esta declaración requeriría todo un libro para comentarlo debidamente. Basta señalar
aquí que Pablo se estaba refiriendo a una experiencia culminante del pasado 29 que cambió por entero el curso
de su vi-da, haciendo de Cristo una realidad. La fe era para él, no solamente la aceptación de un hecho
histórico, sino un contacto constante con una persona viviente. Este concepto fundamental de su fe se halla
latente en la frase con que comienza la epístola "por Cristo Jesús y Dios el Padre, que lo levantó de los
muertos" y persiste en la conclusión, cuando habla de llevar en su cuerpo las marcas de, Cristo (6:17).
Alusiones dispersas, de importancia biográfica, se pueden encontrar fuera de la sección que acabamos de
comentar. En 3:11 Pablo habla del estilo de su predicación, sugiriendo que era tan vívido como un cuadro
puesto delante de los ojos de los Gálatas 30. En 4:12-20 mencionó su primera visita. Evidentemente, había
sido retenido entre ellos por enfermedad, o se había visto obligado a abandonar un proyecto de viaje para
permanecer entre ellos, porque dice: "Vosotros sabéis que por flaqueza de la carne os anuncié el Evangelio al
principio" (4:13). No se declara la naturaleza de la enfermedad, pero una frase figurada de los próximos
versículos parece dar la idea de que Pablo sufrió alguna dolencia ocular. La expresión "grandes letras"
(6:11) ha sido interpretada algunas veces como una evidencia de que su vista estaba dañada: pero parece más
lógico pensar que usó el término "grandes letras", como un énfasis de sus sentimientos personales. Fuete lo
que fuere, su enfermedad, evocó la simpatía de los Gálatas, quienes lo recibieron "como ángel de Dios"
(4:14). No lo juzgaron con desprecio, a pesar de que lógicamente podían hacerlo. La dolencia descrita de un
modo tan impreciso fue probablemente el "aguijón de la carne" de II Corintios 12, que resultó ser tan
dolorosa y embarazosa en su ministerio que pidió a Dios se lo quitara31.
29
Griego: <suestauromai». Esta expresión en su significado completo, se refiere, no solamente a su experiencia presente, sino también al suceso
pasado que la determinó.
30
Griego: «prographo>. Véase The Vocabulary of the Greek New Testament, por J. H. Moulton & G. Milligan. (Editado por Wm. B. Eerdmans
Publishing Co., 1949), pág. 538.
31
Ramsay, en su libro <A Historical Comentary of St. Paul's Epistle to the Galatians>, pp. 422-428, sugiere que la enfermedad de Pablo era
una fiebre intermitente acompañada de fuertes dolores de cabeza. Ramsay rechaza la teoría de la epilepsia. Para mayor información, véase Hayes, pp.
38-46. Hayes favorece la teoría de oftalmía aguda.
22
Una referencia curiosa aparece en 5:11, donde dice: "Y yo, hermanos, si aun predico la circuncisión ¿por qué
padezco persecución todavía? Es obvio del carácter general de Gálatas, con todas las acusaciones en su
contra, que Pablo no había predicado la circuncisión, antes al contrario. La objeción de los judaizantes fue
precisamente porque no la requirió cuando ellos pensaban que debía ser obligatoria. Esta cita parece
demostrar, o bien que había predicado la circuncisión, o al menos que otros pensaron que la estaba
predicando. ¿Qué fundamento cabe haber para semejante suposición? Si la carta a los Gálatas fue escrita
después del tercer viaje, es muy posible que la circuncisión de Timoteo sería conocida entre lar, iglesias
Galaicas, y que algunos acusarían a Pablo de inconsistencia por tal motivo. Si Gálatas fue escrito más
tempranamente, la referencia puede indicar que él no veía ningún obstáculo en la circuncisión de los
creyentes judíos, aunque protestaba de la circuncisión obligatoria de los creyente gentiles. En cualquier
caso, Pablo alegó que la oposición que estaba sufriendo era evidencia de que no había cambiado su actitud
esencial sobre la circuncisión de los gentiles, de otro modo la oposición habría cesado.
El Argumento Biográfico
PABLO
Los datos biográficos en Gálatas no fueron escritos por Pablo con el propósito de narrar hechos
interesantes de sí mismo, sino como una justificación de la actitud que había tomado en cuanto a la relación
de la. ley con el Evangelio. Quiso demostrar a los Gálatas que su mensaje no era una posición adoptada tan
sólo para simplificar el Evangelio o por un deseo de distinguirse, sino que procedía de una intervención
divina en su propia vida. Su celo en favor de su propio mensaje no era un fanatismo, porque en el anatema
contra aquellos que pervertieron el evangelio se incluyó a sí mismo, y aún a los propios ángeles del cielo, si
se apartaran de la verdad revelada (Gál. 1:8). Estaba plenamente convencido de la verdad esencial del
Evangelio de Cristo, y estaba dispuesto a defender su verdad y pureza a todo riesgo.
La autobiografía narrativa señala, en primer lugar, que él no había abrazado la causa del Evangelio a causa
de ninguna inclinación natural. Todo en su educación, y en sus intereses personales estaba centrado en la
ley, y no había ninguna razón lógica para abandonarla. Todos sus familiares estaban bajo la ley: sus
instructores le habían predispuesto en favor de la ley, y él estaba avanzando en su carrera con tal rapidez que
cualquier cambio repentino de fe sería perjudicial para su prestigio escolar y su prominencia social entre la
sociedad judía. No tenía absolutamente nada que ganar, pero sí mucho que perder, si se hacía cristiano.
En segundo lugar: El cambio brusco de su fe fue el resultado directo de la intervención divina. A pesar de
que Pablo no relata en Gálatas los detalles de su conversión, su declaración de que "Dios... me llamó por su
gracia" (1:15) implica que atribuía su experiencia a un acto objetivo de Dio-s. Dijo que su Evangelio le fue
dado "por revelación de Jesucristo" (1:12). Una revelación trascendente del Cristo viviente se hizo tan
patente ante su conciencia que le dio una nueva visión de todo lo que existía es su vida.
En tercer lugar, su mensaje no se originó de nuevos contactos o amistades. Pues dice: "Ni yo lo recibí ni
lo aprendí de hombre". En cuanto a su conversión declara en l:12: "No conferí con carne ni sangre" (1:16).
No tomó consejo inmediato de los apóstoles en Jerusalén, que habían sido instruidas por Jesús y que podían
haberle dicho mucho de la vida del Redentor, sino que se retiró a Arabia donde estuvo sólo con sus
pensamientos. Aún cuando visitó Jerusalén, vio solamente unas pocas personas del grupo apostólico, ni
tampoco entró en contacto con las iglesias de Judea, donde la tradición del Evangelio estaba ya establecida.
El mensaje que daba de Jesucristo estaba formado cuando empezó su ministerio público e inició sus
relaciones oficiales con los primeros apóstoles.
Sin embargo Pablo no quería mostrar una independencia que le convirtiera en iniciador de una herejía o
cisma. Después de catorce años de ministerio volvió a Jerusalén en compañía de Bernabé, que había sido su
primer apoyo entre los cristianos después de su conversión (Hechos 9:27), y con Tito que era uno de los
gentiles convertidos por su labor (Gál. 2:3). Los líderes apostólicos Jaime, Cefas y Juan fueron bastante bien
impresionados por la narración de Pablo acerca de sí mismo y de su ministerio, hasta el punto de darles a él y
Bernabé la mano de compañerismo y amistad, y para reconocer la diferencia de sus respectivos Ministerios a
judíos y gentiles. Pablo repudió la sugerencia de que era solamente un eco de los apóstoles, pero puso en
claro que él y ellos se hallaban de acuerdo en la substancia de su mensaje, aun cuando dividieron el campo
de labor entre sí.
El aparente desacuerdo entre Pablo y los apóstoles resurge sobre una cuestión de inconsistencia en
comportamiento más que en teología. Pablo quiso demostrar a los Gálatas que su conducta había sido
completamente consistente sobre la cuestión gentil, mientras que la actitud de los viejos apóstoles y líderes
no había sido consistente con sus propias convicciones. Si las actitudes de aquellos habían sido citadas como
argumento por los judaizantes, Pablo demuestra que eran irregulares y poco dignas, mientras que su
comportamiento en cuanto a la libertad de los gentiles, había sido la misma durante todo su ministerio.
23
Su posición estaba basada, pues, en su propia experiencia de Cristo. Con Cristo había muerto a la ley, se
había unido con Cristo para vida y para muerte y habla emergido a una vida de fe en el Hijo de Dios que
justificó a los pecadores y que entró en el alma personal de Pablo (Gál. 2:20). El argumento autobiográfico
era adecuado para mostrar la validez histórica del mensaje de Pablo con respecto a su propia experiencia y a
la vida experimental de la cristiandad de sus días.
Otros hombres se mencionan, además de Pablo, en el libro de los Gálatas y su carrera tiene también alguna
importancia en relación con la interpretación del libro. Ninguno de ellos tiene una parte tan esencial en el
mensaje y argumento del libro como el propio Pablo, sin embargo, merecen algún comentario.
CEPAS
Cefas estuvo con Pablo en Antioquía en el tiempo cuando los convertidos gentiles eran jóvenes en la fe y
susceptibles de ser inducidos e influenciados en cualquier dirección. Cefas había ido a Antioquía durante el
ministerio de Pablo que puede ser fechado con anterioridad al año 47 D, de C. Era uno de los líderes de la
Iglesia de Jerusalén, indudablemente el conocido apóstol Pedro 32. Su campo usual de labor fue "la
circuncisión" (2:9) o sea los judíos, pero parecía haber tomado en Antioquía una actitud más liberal hacia los
Gentiles que la que habría tomado en Jerusalén, ya que comía con ellos (2:12). Ningún judío ortodoxo
comería con los gentiles ya que tal compañerismo era considerado como inmundo. Sin embargo, recordando
su propia experiencia en casa de Cornelio, Pedro debía entender que después de todo no estaba traspasando
el mandamiento de Dios por semejante acción.
El cambio de actitud de Pedro fue sin duda motivado por compromiso más que por convicción. Cuando
los estrictos hermanos judíos de Jerusalén bajaron a Antioquía se apartó de los gentiles. La inconsistencia de
su acción provocó la ira de Pablo. Si Pedro, como judío podía comer con los gentiles en una ocasión, ¿por
qué no en otra? Mucho menos debía hacerlo como una concesión al bando rígido que insistía en la
circuncisión de los Gentiles. Al hacerlo así declaraba que no quería estar en comunión con los gentiles a
menos que se hicieran prosélitos judaicos, Como si ello fuera indispensable para hacer válido su
cristianismo.
Semejante inconsistencia no es extraña en el carácter de Pedro. Notemos que en la última reunión en el
Aposento Alto, primero habían rehusado que Jesús le lavase los pies, y después ante la protesta de éste le
dijo: "Señor, no solamente los pies sino también las manos y la cabeza" (Juan 13:9). Se había pavoneado
abiertamente de qua nunca negaría al Señor y fue el primero que le negó (Lucas 22:33, 34, 54, 62; Juan
13:37-38, 25-27). La acción estaba completamente en concordancia con el carácter impetuoso de este
apóstol.
Pablo trata de Pedro en Gálatas, muy brevemente, pero lo representó como un líder de la Iglesia y
compañero en el ministerio de Cristo. No hay ninguna indicación de si quedó alguna hostilidad entre ellos;
ni tampoco de si se juzgaron inferiores mutuamente. Parece haber habido un acuerdo tácito en el contenido
teológico de sus mensajes. La disputa de Pablo con Pedro no se fundaba en ninguna diferencia esencial en
cuanto a su Cristología, ni tampoco en un desacuerdo sobre si los gentiles deberían ser salvados por fe. Pablo
protestó solamente de la conducta irregular de Pedro, basada tan sólo en una conveniencia social.
BERNABE
Bernabé es mencionado dos veces en Gálatas como amigo y asociado de Pablo. Estaban juntos en
Jerusalén en la visita descrita en 2:1-10 y también en Antioquia cuando Cefas fue allí (Gál. 2:13). Bernabé
fue uno de los primeros convertidos de la Iglesia Primitiva. Era judío de Chipre, de descendencia Levita y
persona de buena posición (Hechos 4:36). Aparente-mente era uno de los convertidos cuando Pedro y Juan
trabajaban en Jerusalén y había estado asociado con los apóstoles en días anteriores a la muerte de Herodes.
Poseía una naturaleza amigable y generosa. Sacrificó sus bienes en favor de los pobres (Hechos 4:37) y
arriesgó su reputación en la iglesia ayudando a Pablo en Tarso, poco después de su conversión, cuando aun
era sospechoso como enemigo de la Iglesia. (Hechos 9:27). Bernabé, además de cualquier otro, había sido el
instrumento responsable para el desenvolvimiento de la Iglesia gentil de Antioquía y el que atrajo a Pablo a
esta labor (Hechos 11:22, 25, 26). Los dos habían trabajado muy de acuerdo y tenido un gran éxito
edificando aquella fuerte Iglesia. Había sido el primero en levantar ayuda para la empobrecida y perseguida
iglesia de Jerusalén.
32
Véase Juan 1.42. «Tú eres Simón, hijo de Jonás: tú serás llamado Cephas, que quiere decir «Piedra>. La fecha relativamente tardía del cuarto
evangelio, indica que este título de Pedro estaría en uso en la Iglesia. La causa por la cual esté vocablo Arameo, sería usado entre gentiles como los
Gálatas, que probablemente conocían a Pedro por su reputación, no es fácil de explicar. Quizás Pablo estaba todavía pensando en términos arameos,
si Gálatas fue escrito en fecha temprana.
24
Sin embargo, en Gálatas 2:13, Pablo indica que Bernabé no actuó con completa consistencia en la crisis
que tuvo lugar en Antioquía. Con todo, la actitud de Bernabé es comprensible, si no perdonable. Había sido
enviado a Antioquía por la Iglesia de Jerusalén y había tratado de mantener relaciones cordiales con ella.
Había socorrido a sus pobres, y contribuido a sus necesidades. Al venir sus delegados a Antioquía él trato de
evitar herir sus sentimientos, no blasonando ante ellos de la libertad de los gentiles; por lo tanto se retiró de
la comunión gentil mientras estuvieron en la ciudad. La censura de Pablo hacia Bernabé estaba sin duda
justificada, pero nos preguntamos si Pablo comprendió completamente en este caso los motivos de Bernabé,
o si la brecha que finalmente los separó pudo haber empezado en este punto.
La narración de Gálatas no dice si este episodio en Antioquía ocurrió antes o después de su primer viaje
misionero: De hecho Gálatas no menciona detalladamente los viajes misioneros. Muy probablemente el
desacuerdo tuvo lugar después del primer viaje al Asia Menor: porque el interés de Pablo por los Gentiles y
su prestigio en los círculos apostólicos eran probablemente efectos de su ministerio. La falta de Pedro y
Bernabé parece, con todo, haber sido sólo temporal: porque ambos se mostraron partidarios de la libertad de
los gentiles en el Concilio de Jerusalén (Hechos 15:7-12) y estuvieron de acuerdo con Pablo en sus debates;
ya que el Concilio de Jerusalén dio como resultado que los Gentiles quedaran exentos de ciertos
requerimientos de la ley. Bernabé tuvo placer en acompañar a Pablo trayendo a las iglesias los resultados del
Concilio (Hechos 15:25) y en el cumplimiento de esta misión estuvo algún tiempo más con Pablo en la
Iglesia de Antioquía (Hechos 15:35).
El propósito de Pablo de visitar otra vez las iglesias que había fundado en -su primer viaje, precipitó la
crisis. Bernabé quería33 tomar a su pariente Marcos con ellos. Pablo, obstinadamente, insistió en que no
debería ir porque les había abandonado en su primer viaje. En un sentido, ambos estaban en lo cierto. La
importancia y peligro de la misión desaconsejaba la inclusión de un hombre con tan dudoso precedente como
el de Marcos. Por otro lado, Bernabé probablemente, comprende a Marcos mejor que Pablo, y había
estimado correctamente que su arrepentimiento era genuino. El desacuerdo terminó con una separación.
Pablo se fue hacia el Asia Menor y Bernabé a Chipre. Desde este momento, Bernabé desaparece del relato
de Hechos (Hechos 15:38-40). La referencia a Bernabé en 1 Corintios 9:6 escrita en el último período de la
carrera de Pablo indica su conocimiento de qué Bernabé estaba predicando aun, y estaban en relaciones
amistosas.
SANTIAGO
El Santiago mencionado en Gálatas (2:9, 12) era indudablemente el hermano del Señor, que vino a ser un
líder de la Iglesia en Jerusalén después del milagro de la liberación de Pedro de la cárcel y su subsecuente
partida de la ciudad (Hechos 12:17). Santiago, el hermano de Juan e hijo de Zebedeo, había sido muerto por
Herodes, aproximadamente en el mismo tiempo que Pablo y Bernabé fueron a Jerusalén en la "visita del
hambre" (Hechos 12: 1, 2). El Santiago que actuó en el Concilio de Jerusalén, el cual tuvo lugar varios años
más tarde que la "visita del hambre", tiene que ser el segundo Santiago, o sea el hermano del Señor, cuya
influencia era notoria en aquella ciudad (Hechos 15:13). Evidentemente, se inclina del lado de la
interpretación estricta de la ley, porque tanto en el Concilio de Jerusalén (Hechos 15:13) como en la visita de
Pablo diez años más tarde, después de su tercer viaje (Hechos 21:18-26), fue un defensor de la posición
judeo-cristiana, que combinaba la fe en Cristo con el celo por la ley.
La alusión en Gálatas 2:12 confirma lo que se vislumbra en el libro de los Hechos: que Santiago fue el líder
de los defensores de la circuncisión en Jerusalén. Santiago puede no haber sido el responsable directo del
grupo de judaizantes que fueron a Galacia. Posiblemente ellos habían exagerado su actitud en el legalismo y
su hostilidad hacia Pablo de una forma que Santiago no hubiera permitido. Con todo era el patrón del
partido judaizante, pues el temor a aquellos que "vinieron de Santiago", produjo el repentino cambio de
actitud de Pedro en Antioquía.
Había, por tanto, en la Iglesia Primitiva una diferencia de énfasis entre los misinos jefes. Esta diferencia
no llegó a un rompimiento porque Santiago mismo propuso en el Concilio de Jerusalén las reglas que
libertaron a los gentiles de la observancia total de las ceremonias de la ley, y su proposición fue aceptada por
Pablo y Bernabé. Es posible que hombres que tenían el punto de vista de Santiago, pero no su discreción,
produjeron la tensión en Antioquía que se describe en Gálatas, y fueron los agitadores cuya actividad motivó
el Concilio de, Jerusalén (Hechos 15:1, 2).
TITO
33
Griego «ebouleto>. Tiempo imperfecto, que significa intención corriente.
25
Tito, que más tarde fue uno de los asociados de Pablo en su ministerio itinerante, aparece aquí (Gál. 2:1-3).
Era un gentil, probablemente uno de los primeros convertidos de Antioquia, elegido por Pablo como valioso
ejemplo de la posibilidad de salvación fuera de la ley. Si Gál. 2:1 se identifica con la "visita del hambre"
Tito debe haber sido un activo obrero en la iglesia de Antioquía, no más tarde que en el año 46 D. de C. Si
ello es cierto, sería interesante saber por qué Pablo y Bernabé no llevaron e, Tito con ellos en su primer viaje
misionero en lugar de Juan Marcos, a quien trajeron exprofesamente de Jerusalén (Hechos 12:25). ¿Fue
porque creyeron que la tensión entre los creyentes judíos y Gentiles era tan fuerte que la presencia de un
ayudante gentil, ensancharía una brecha ya existente? Y ¿la subsiguiente renuncia de Marcos de acompañar
a Pablo y Bernabé a las montañas de Asia Menor donde la población era más bien de gentiles, indica que éste
no quería comprometerse demasiado en la obra de los gentiles? La prominencia que tuvo Tito
posteriormente durante el tercer viaje, demuestra que Pablo hizo de él un obrero entre los gentiles, porque
como tal podía trabajar Más efectivamente entre éstos que el propio Pablo? (1 Cor. 7:6, 14, 8:6, 16, 23).
Quizás la primera experiencia de Tito con la situación en Antioquía le capacitó para tratar con energía los
problemas eclesiásticos que surgieron sobre este asunto en las iglesias de los Gentiles.
JUAN
La última persona mencionada en Gálatas es Juan. No se le asigna acción importante en el único lugar
donde se encuentra su nombre (2:9). Se trata de Juan, el hijo de Zebedeo, ya que no había ningún otro Juan
entre los lideres de la Iglesia de Jerusalén en aquel tiempo.
El fuerte énfasis biográfico de Gálatas muestra que el libro no se escribió desde un punto de vista teórico e
impersonal. Se refiere a problemas prácticos de la Era Apostólica íntimamente relacionados con personas
que vivían en aquella época. Ya que sus principios fueron ilustrados con las conductas personales de
hombres -reales, y puesto que la naturaleza humana no cambia a través de los siglos, el libro tiene todavía un
mensaje ardoroso v convincente para el mundo moderno. Las verdades que Pablo defendió eran de vital
importancia para la vida religiosa de su tiempo, y puesto que los hombres son lo mismo hoy día, éstas
verdades son todavía de gran valor y para nuestra vida religiosa.
LA SITUACION HISTORICA
EL METODO HISTORICO
La interpretación de una pieza literaria como Gálatas, depende de su fondo histórico. Las alusiones a
hechos contemporáneos, lugares, tendencias, movimientos y cuestiones del día en que fue escrita, deben
explicarse siempre de una forma que ilumine claramente el pensamiento del escritor. Solamente se puede
obtener una perspectiva verdadera de su significado cuando la enseñanza del libro es vista a la luz del
contexto, que es en este caso, la situación que lo produjo.
26
A pesar de que la carta a los Gálatas no lleva ninguna declaración referente a su fecha ni destino, fuera de
algunas referencias muy ambiguas a las iglesias de Galacia, (Gál. 1:2) fue evidentemente enviada a personas
situadas en algún tiempo y lugar, y producida en un período definido del ministerio de Pablo. Ya hemos
discutido considerablemente estas cuestiones en los capítulos anteriores con referencia a los métodos crítico
y biográfico, por consiguiente, el propósito de este capítulo se centrará principalmente en el lugar de Gálatas
en el pensamiento de Pablo y de la Iglesia Primitiva, más que en detalles cronológicos y topográficos
relacionados con el libro.
El lugar ocupado por Gálatas en el ministerio de Pablo puede determinarse con cierta exactitud. Ya que los
sucesos referidos en el método biográfico estaban ya en el pasado, la carta debió escribirse después de la
fundación de las iglesias de Galacia, y después de la visita de Pablo y Bernabé a Jerusalén, siguiendo su
ministerio inicial en Antioquia. La alusión de Pablo a "el Evangelio que predico entre los gentiles" (Gál. 2:2)
podía referirse a su predicación en Sicilia o en Antioquia, pues en ambos sitios predicó, con anterioridad a su
primer viaje misionero (Hechos 9:30, 11:25, 26). Sobre la base de la fecha temprana de Gálatas (38 D. de
C.) el libro encajaría en los comienzos de la carrera misionera de Pablo, antes de su separación de Bernabé
(Hechos 15:39, 40). Esta fecha situaría a Gálatas contemporáneamente con la lucha contra los judaizantes
que culminó con el Concilio de Jerusalén, y no se apaciguó por entero hasta años más tarde.
Por otro lado, si, como algunos dicen, la referencia, a su "primera" visita (4:13) implica que visitó Galacia
en dos ocasiones diferentes, la epístola difícilmente pudo ser escrita antes de su segundo viaje. Su evidente
sorpresa ante la rápida perversión de los cristianos de Galacia (1:6) muestra que la situación no era previsible
y que le había tomado de sorpresa. En su réplica no usó precedentes tomados de la experiencia de otras
localidades, lo que hubiera indicado que había trabajado en muchos otros lugares antes de enterarse de su
falta. En todo caso, el libro se escribió en el período en que Pablo estaba a la vez en lucha contra el
Judaísmo opuesto a la predicación de Jesús como Mesías. En casi cada ciudad que Pablo visitó en su
segundo viaje, después de dejar Galacia, Filipos, Tesalónica, Berea, Corinto, Atenas, aparece el conflicto
contra el judaísmo. Esto prueba que no predicaba que los gentiles debían someterse a la circuncisión y
demás requerimientos de la ley. Si así lo hubiese hecho las judíos helenísticos de estas ciudades que visitó,
le hubieran dado la bienvenida tomándole como una ayuda a sus actividades proselitísticas. Gálatas fue
escrito en medio de la persecución (5:11) y por lo tanto encaja con la situación en la primera mitad de su
segundo viaje, así como en el período anterior al Concilio de Jerusalén.
Todavía otro punto de vista, sitúa la carta a los Gálatas en el tercer viaje de Pablo, posiblemente en Efeso
después de su última visita al país gálata. Hay menos probabilidades de esta posibilidad, como se ha
mostrado antes34, a causa de que los sucesos descritos en la sección histórica de Gálatas aparecen demasiado
frescos en su memoria para demostrar que el libro fue escrito en un período posterior. El silencio de Gálatas
respecto a las actividades de la Iglesia posteriores al año 50 d. de C. contradicen la idea de una fecha de
redacción tardía, si bien el argumento del silencio no es conclusivo.
Aunque la certidumbre absoluta en cuanto a la fecha de Gálatas es inasequible, la probabilidad de que
pertenezca al principio del ministerio de Pablo, más que a su final, parece más plausible.
¿Qué deducciones pueden sacarse de esta probabilidad?
Primero: Gálatas fue el resultado de una controversia sobre el mensaje cristiano, que Pablo no había
buscado; pero fue inevitable. La predicación de la verdad, siempre produce desacuerdo con aquellos que la
rechazan. Jesús, con frecuencia entró en discusión con dirigentes de su nación que no aceptaron su mensaje.
A pesar de que la Iglesia de Jerusalén era principalmente judía, su énfasis sobre la resurrección de Jesús y
su exaltación a la diestra de Dios la envolvió en un conflicto con el Judaísmo. La conversión de Pablo le
separó Inmediatamente de sus antiguos colegas, e hizo que éstos miraran con suspicacia cada cosa que dijo o
hizo hasta llegar a la más violenta oposición a su persona y enseñanzas. Por otra parte el elemento
judaizante dentro de la Iglesia, que quería reconocer a Jesús de Nazaret corno el enviado Mesías y mantener
al mismo tiempo todos los requerimientos de la ley, se opusieron a su propaganda. A su modo de ver, Pablo
predicaba un Evangelio parcial, la salvación sin mandamientos ni ceremonias. Cristo sin Mesías. A causa
de esta larga controversia. Pablo fue forzado por las circunstancias a definir su posición, ya que había estado
ocupado desde un principio en un ministerio entre los gentiles. El libro de Gálatas es la declaración oficial
de su posición
En segundo lugar: Si la carta a los Gálatas fue escrita en una época relativamente temprana dentro de la
carrera de Pablo, ello muestra que su teología no fue el producto de una larga evolución de su judaísmo
34
Véanse páginas 12-14.
27
motivada por la influencia helenística, sino que se formó rápidamente, y que sus detalles esenciales estaban
fijos ya en el comienzo de su carrera. No hay ninguna sugerencia en el lenguaje de los capítulos
introductorios que muestre que Pablo hubiese predicado cualquier otro mensaje que el que contiene el propio
libro, o que hasta el tiempo en que lo escribió hubiese cambiado su mensaje. La teología de la gracia estaba
claramente definida y firmemente fijada en las convicciones de Pablo desde el principio de su carrera.
En tercer lugar: Gálatas brota de los conflictos de un ministerio activo. Pablo no era un teólogo de butaca.
Sus convicciones estaban forjadas en el yunque de la lucha intelectual y el roce de los conflictos. Cada línea
de su epístola vibra con la pasión de un pensador para quien Cristo no es sólo su ideal, sino su vida entera
(Gál. 2:10). Pablo razonó de un modo análogo a las fórmulas corrientes de sus días, y su lógica está de
acuerdo con las necesidades de la vida diaria de su propia época, no está forinu1ada en un vacío. Gálatas
lleva el agrio olor de la arena, no el rancio perfume de alguna torre de marfil de un proceso intelectual.
Las iglesias de Galacia fueron los primeros frutos del ministerio que Pablo desarrolló entre los gentiles.
Antes de su conexión con Bernabé en la obra de Antioquia había tenido un ministerio independiente en Siria
y Cicilia (Hechos 9:30; 11, 25; Gál. 1:21). Cuando él y Bernabé fueron enviados por la Iglesia de Antioquia
a la primera misión evangelística, comenzaron en Chipre, que era el territorio materno de Bernabé (Hechos
4:36) y fueron conocidos allí como Bernabé y Saulo. Pero cuando partieron de Chipre hacia las tierras del
Asia Menor, Lucas menciona el grupo como Pablo y sus compañero (Hechos 13:13). Si el cambio
fraseológico significa ALGO, indica que Pablo, como más joven y más agresivo había tomado el mundo, y
que de allí en adelante la misión fue suya más que de Bernabé.
La obra bajo el mando de Pablo empezó en la Sinagoga de Antioquia de Pisidia. El sermón que hallamos
en Hechos 13:13 a 43 es el primer discurso de Pablo que se da en el libro de los Hechos. Lucas
evidentemente lo juzgó como un discurso clave, que fijaba el precedente para Posteriores mensajes y para el
ministerio de Pablo en su conjunto. Hay allí varios datos importantes para la interpretación de la situación en
el caso de los Gálatas.
1º El discurso era enteramente judío en su expresión. Consistió más que nada en una revisión de todos los
tratos de Dios con Israel, con especial énfasis sobre los líderes provistos por Dios. Saúl, como el primer rey,
David, por su grandeza, y finalmente el cumplimiento de las promesas hechas a David en la persona de
Jesús, a quien la nación había rechazado. Su primer llamamiento fue a la esperanza mesiánica de Israel.
2º Se esforzó luego en explicar el significado de la resurrección. Sobre la base de: hechos históricos
confirmados por testigos (Hechos 13:20); la promesa dada a los padres (v. 32); y ulteriores profecías (v. 33),
presentó la resurrección cómo fundamento de la fe. Pablo mostró ek3ta verdad como experiencia personal en
Gálatas 2:20, al decir: "Cristo vive en mí".
3º El discurso hizo una distinción clara entre la justificación por las obras y la justificación por la fe:
“Seamos pues notorio, hermanos, que por éste os es anunciada remisión de pecados; y de todo lo que por la
ley de Moisés no pudisteis ser justificados en éste es justificado todo aquel que creyere” (Hechos 13:38, 39).
Esta declaración es el corazón de todo el mensaje Paulino y es el argumento central de la epístola a los
Gálatas.
4º Pablo osadamente aseguró que los Gentiles podían ser salvos por la fe en su mensaje. Las palabras
"todo aquel que creyere" en 13:39, incluía ciertamente a Judíos y Gentiles y 'más tarde la declaración
conjunta de Pablo y Bernabé confirma este aserto. "Entonces Pablo y Bernabé usando de libertad dijeron: A
vosotros a la verdad era menester que se os hablase la palabra de Dios mas pues que la desecháis y os juzgáis
indignos de la vida eterna he aquí nos volvemos a los gentiles" (Hechos 13:46). Los oyentes gentiles
comprendieron que el mensaje era para ellos y creyeron (Hechos 13:46).
El primer período de la obra en el territorio de Galacia del Sur se destaca primeramente: 1º Por su
llamamiento a los judíos y prosélitos por medio de la sinagoga. 2º Por la oposición judía que se levantó
contra el nuevo mensaje y por la iniciación de una nueva misión distintiva entre los gentiles, que fue
entusiásticamente acogida por éstos.
El segundo período de la obra se desenvolvió en Listra. Allí el procedimiento fue diferente, porque
aparentemente no había sinagoga. La población judía en la ciudad debía ser pequeña. El discurso inicial
tuvo lugar en una plaza publica como resultado del milagro de curación de un cojo. Cuando los gentiles
paganos trataron de ofrecer un sacrificio a Pablo y a Bernabé, a quienes tomaron por dioses, éstos protestaron
vehementemente. Presentaron un "Dios único que hizo los cielos y la tierra y el mar y lo que en ellos hay"
(Hechos 14:15). Su concepto de Dios era del Antiguo Testamento pero su presentación fue en términos que
28
los gentiles pudieron entender: "El Creador y sustentador de los hombres", "El que da lluvias del cielo y
tiempos fructíferos; hinchiendo de mantenimiento y de alegría nuestros corazones" (Hecho 14:17).
La oposición judía apareció de nuevo y enardeció los prejuicios de los Gentiles que apedrearon al apóstol
Pablo fuera de la ciudad. Sin embargo, él y Bernabé "hicieron muchos discípulos" (Hechos 14:21) en Derbe
y volvieron a Listra Iconio y a Antioquia de Pisidia, organizaron iglesias, nombrando ancianos en cada una
(Hechos 14:23).
La misión inicial, pues, pareció ser un éxito. Había creyentes sinceros y fervorosos entre los gentiles, a
pesar de toda, la oposición judía. Una cadena de iglesias se había organizado en campo virgen, y la
efectividad de la salvación por la fe sobre personas de descendencia no judía, pareció quedar demostrada sin
disputa alguna.
La importancia de esta misión en la historia de la Iglesia Primitiva es indicada, en general, por el amplio
espacio que Lucas asigna en su libro de los Hechos. Por supuesto no pretendió reseñar todo lo que tuvo
lugar entre el año 30 D. de C. y el año 60 D. de C., porque sus omisiones son tan conspicuas como sus
conclusiones. No se dice nada, por ejemplo del ministerio de Pablo en Tarzo y Cilicia, anterior a su
llamamiento a Antioquia, a pesar de que trabajó en estas regiones por casi un decenio, o quizá más.
Tampoco se da ningún detalle de lo que hacían los doce apóstoles durante este período, a pesar de que
estaban probablemente en Jerusalén (8:1) por lo menos durante una parte de este tiempo; ni se cuenta al
lector a donde fueron cuando finalmente abandonaron la ciudad. El hecho de que Lucas describiera en
cambio esta visión do un modo tan detallado muestra la importancia que para él tenía.
¿Es que Lucas trató este viaje misionero con detalle u causa de la controversia que empezó entre los judíos
y Pablo a raíz de la fundación de la iglesia gentil en este territorio y se perpetuó dentro de la iglesia después
de su fundación? ¿Es que el "y" con que empieza el capítulo 15 de Hechos indica que la descripción que hace
Lucas del Concilio de Jerusalén no era solamente uno más de los episodios en el desenvolvimiento de la
Iglesia, sino que tuvo una estrecha relación con los hechos del capítulo 14? ¿Fue la disputa sobre la
circuncisión, que empezó en Antioquia y que repercutió en el Concilio, simplemente el pleno desarrollo de
una tendencia manifestada ya en Galacia? Si así fuera, el fondo de la epístola se esclarece por completo,
porque se puede ver que la lucha preliminar que Pablo tuvo contra los judaizantes en Galacia y contra los
irresolutos líderes de Antioquia, se resolvió en el Concilio.
En esta asamblea, según se describe en el libro de los Hechos, se discutieron tópico importantes para el
desenvolvimiento de la Iglesia Galática. En ruta hacia el Concilio, desde Antioquia por Fenicia y Samaria,
Pablo y Bernabé estuvieron ocupados en explicar la conversión de los Gentiles (Hechos 15:13). Una natural
deducción de este hecho sería que las iglesias de este territorio estaban constituidas en su mayoría por judíos,
los cuales no se hallaban todavía informados del nuevo movimiento misionero por el cual tantos gentiles
eran salvos.
El asunto se discutió en Jerusalén, cuando los del bando farisaico, al igual que los judaizantes de Galacia,
insistieron en que los gentiles deberían ser circuncidados y obedecer la ley de Moisés (Hechos 15:5). Los
oradores del Concilio usaron los mismos argumentos que la epístola a los Gálatas.
El discurso de Pedro recurrió al argumento biográfico al citar su propia experiencia en su alocución de
apertura: "Varones hermanos, vosotros sabéis como hace algún tiempo, Dios escogió que los Gentiles oyesen
por mí la Palabra del Evangelio y creyesen". Y continuó con el argumento teológico, cuando dijo: "Y Dios
que conoce los corazones..." (Hechos 15:8, 9 y 11). El argumento práctico lo empleó también cuar0o
presentó esta severa pregunta: (Hechos 15:10) "Ahora pues, ¿por qué tentáis a Dios poniendo un yugo sobre
la cerviz de los discípulos que ni nuestros padres ni nosotros hemos podido llevar?". La estructura del
discurso de Pedro hace pensar si no fue, en parte, el resultado del argumento que Pablo usó con él en
Antioquia. Si Pablo dijo entonces a Pedro lo que escribió más tarde a la Iglesia de Galacia, es más fácil de
comprender la fuerte defensa que Pedro hizo de la libertad de los Gentiles en el Concilio, con un discurso
que parece un capítulo de Gálatas, tanto en argumento como en estructura.
La carta del Concilio, resumiendo los resultados de aquella importante asamblea, contiene tres
afirmaciones que tienen una estrecha relación con la situación definitiva en que, quedaron las iglesias
gentiles de Galacia.
Primeramente, contradecía a los maestros que pretendían apoyarse en Santiago como autoridad para sus
actividades judaizantes. Pablo, en Gálatas 2:12, claramente expresa que la falta de Pedro en Antioquia fue
ocasionada por "algunos que vinieron de Santiago". Quizás hubo un reproche también para Santiago en
aquella ocasión. Las palabras de Santiago en el Concilio borraron empero todo motivo de reproche o temor
de parte de Pablo en el futuro.
29
Segundo, la carta de la iglesia de Jerusalén encomendó a Pablo y Bernabé (Hechos 15:25) así como a Judas
y Silas que volvieron con ellos a Antioquia. Por este documento la afirmación de Pablo a los Gálatas de quo
contaba con la aprobación de los "pilares" de la Iglesia quedaba vindicada.
Por último, las restricciones recomendadas a los creyentes gentiles no eran una condición indispensable a
la salvación por la fe, sino un modo de remover obstáculos a la comunión fraternal, quitando lo que pudiera
ofender a los hermanos judíos. Pablo misino, a la vez que defendía el derecho de los cristianos gentiles a
considerarse libres de las observancias ceremoniales como rito religioso, declaró: "Si la comida es a mi
hermano ocasión de caer, jamás comeré carne por no escandalizar a mi hermano" (1 Cor. 8:13). No hay, por
tanto, ninguna contradicción entre los decretos del Concilio de Jerusalén y la substancia de la carta a los
Gálatas, sino por el contrario, simplemente confirman el principio, declarado también en Gálatas, de que la
libertad debe ser temporada por la prudencia.
La decisión del Concilio fue, por tanto, muy importante para las iglesias Gentiles, de las cuales las iglesias
de Galacia eran las primeras. La segunda misión a estas iglesias se cuenta en Hechos 16, donde Lucas
declaró: "Y como ellos (Pablo y Silas) pasaban por las ciudades les daban que guardasen los decretos que
habían sido determinados por los apóstoles y los ancianos que estaban en Jerusalén" (Hechos 16:4). No sólo
fueron las Iglesias de Derbe, Listra e Iconio mencionadas por nombre, sino que aparentemente había otras
que pudieron no ser mencionadas por Lucas, o puede haberse referido a las Iglesias de Siria y Cicilia
(Hechos 15:41). En cualquier caso, los decretos se publicaron en las Iglesias más allá de Antioquia que se
habían formado durante este tiempo, como resultado de la empresa misionera iniciada en dicha ciudad,
explicándoles la decisión final de la Iglesia Cristiana sobre la circuncisión e incircuncisión de los Gentiles.
Se dice muy poco acerca de lo que ocurrió en las iglesias de Galacia. Timoteo era nativo de Listra, hijo de
uno de los convertidos por Pablo en su primer viaje (Hechos 16:2). El debió haber compartido el ministerio
de Pablo allí, pues una alusión de 2 Timoteo 3:10-11, muestra que su relación en Listra había sido algo más
que casual. La mención del trabajo en Galacia y Frigia en Hechos 18:23 implica que trató con individuos
más que con grupos organizados. No hay modo de saber cómo se resolvió la controversia, a pesar de que
parece probable que la Iglesia respondió favorablemente a la carta y propósito de Pablo de reafirmar su fe y
libertad en Cristo.
La cronología de Gálatas
Ya que la cronología de Cálalas ha sido ya explicada por, el estudio del método crítico y biográfico, un
breve sumario será suficiente 35. Al revés del Evangelio de Lucas, que da una fecha exacta del comienzo de
su narración principal (Lucas 3:1), el libro de Gálatas no fija ningún punto de referencia para su cronología,
y los períodos de tiempo que se mencionan pueden ser sucesivos o simultáneos. El punto de referencia más
cercano para fechar la cronología de Gálatas es la conversión de Pablo, a la que parece hacerse alusión en
Gálatas 1:15-16 "Mas cuando plugo a Dios, que me apartó desde el vientre de mi madre, y me llamó por su
gracia, revelar a su Hijo en mí, para que le predicase entre los Gentiles, no conferí luego con carne y sangre".
Ya que Hechos 9:20 explica que pronto después de su conversión: "En las sinagogas predicaba a Cristo,
declarando que era el Hijo de Dios", la
coincidencia de idea en ambos pasajes puede
indicar que se refieren al mismo hecho. La
identificación da un punto de partida en lis
carrera de Pablo para los incidentes que se
refieren en el libro de los Gálatas, pero no
aporta una fecha exacta, porque el año de la
conversión de Pablo no se conoce con
absoluta certeza. Si aceptamos que tuvo lugar
tres años después de Pentecostés, se
puede fijar aproximadamente cerca del
año 31 D. de C.36. De ser así, la cronología
de Gálatas puede expresarse como sigue:
35
Véanse páginas 12-13
36
Esta fecha parece temprana, pero el Dr. Smith, en su libro Our Lord's Earthly I,ife, editado por (George H. Doran, New York) pp. XI-XV, fija la
fecha de la crucifixión en el año 29, lo que hace que la fecha citada del año 31, sea muy posible.
30
El gráfico cronológico dado arriba permite la variación de un año, teniendo en cuenta lo, práctica común de
la cronología judía, de tomar cualquier fracción de un año como año entero 37. Pablo fue convertido en el año
31 D.C. Su retorno a Jerusalén tuvo que haber ocurrido en el año 33 D.C. si empezarnos el segundo período
de catorce años en el mismo año; el último de los catorce, sería el 46 D.C. Semejante interpretación
permitiría la identificación de la segunda visita a Jerusalén con la "visita del hambre" de Hechos 11:28 y 29 y
también la asignación de dos años al primer viaje, misionero antes de la vuelta a Antioquia y el Concilio de
Jerusalén. Si la conversión de Pablo fue en el año 32 ó 33 D.C. la escala entera debe ser cambiada de
acuerdo. De todos modos, el Concilio, no pudo haber tenido lugar más tarde que en el año 50 D.C.
Una cosa es cierta: el argumento de Pablo sacado de los hechos históricos termina con el incidente de la
disputa en Antioquia. Ya sea que ello ocurriera antes del Concilio de Jerusalén o inmediatamente después, la
historia de la Iglesia de Antioquia, aunque es tan importante con referencia al conflicto de los Gálatas, no es
trazada más allá del año 50 D.C. Pablo no sintió la necesidad de dar detalles de todos los hechos de este
período, pero el hecho de que no hizo mención de nada posterior, puede significar que la epístola a los
Gálatas fue escrita no mucho después de los años críticos en los cuales sus principios en cuanto a la libertad
de los gentiles, y su propia misión, se hallaban a prueba. Después del año 50 D.C. el problema cristalizó en
una política que separaba los grupos judíos de los gentiles en cuanto a su deber de guardar o no las
prescripciones de la ley mosaica pero el problema quedó zanjado con la desaparición del principal grupo
judeo cristiano al tener lugar la destrucción de Jerusalén en el año 70 D.C.
Gálatas es uno de los documentos más importantes que ha sobrevivido de la era apostólica. Es el
monumento de una controversia que ha fortalecido la Iglesia, y que terminó con el establecimiento de una
completa libertad de conciencia y de fe para los Gentiles. Marca la transición entre un Cristianismo que fue
juzgado por muchos como una secta judaica 38 y el Cristianismo que últimamente emergió como una fe
independiente, tanto para Gentiles como para Judíos. El recuerdo documental de esta transición, ha sido
empero un freno permanente al formalismo y legalismo surgido posterior-mente en la iglesia, y ha
preservado la enseñanza positiva del significado de la salvación por la fe en Cristo.
Su valor histórico no es por tanto únicamente el recuerdo de una controversia olvida-da. Si esta epístola no
hubiese sido escrita, todo el carácter del Cristianismo podía haber sido diferente, en el caso de que el mismo
Cristianismo hubiese sobrevivido al error legalista. La defensa de Pablo de la fe espontánea contra un estricto
legalismo liberó al Evangelio de las tendencias del Judaísmo. Gálatas viene a ser una afirmación permanente
del derecho de cada individuo para basar su esperanza espiritual en nada más que una constante comunión
con Cristo. La confesión personal de Pablo en Gálatas 2:20 ha sido considerada con razón como un epitome
genial de la vida cristiana.
37
Véase Conybeare & Howson, Nota B en p. 835.
38
Hechos 24:5, 14.
31
Si Cálalas fue escrito antes del Concilio de Jerusalén es la primera epístola de Pablo que tenemos, y un
testigo de la temprana cristalización de su enseñanza teológica. Muestra que veinte aires después de la
muerte de Jesús la doctrina de la justificación por la fe en El, era predicaba ampliamente. Y que éste era el
mensaje genuino de la iglesia apostólica. Aun si fue escrita más tarde en la vida de Pablo, esta epístola
contiene la "fe histórica" más antigua en los orígenes de la Iglesia, y demuestra que no fue el producto de un
proceso evolutivo que tuviera lugar -mucho después de la muerte de Jesús y de los apóstoles. Le esencia de
la fe cristiana fue discutida por los apóstoles en Jerusalén y en Antioquia antes de ser trasladada al papel.
Cálalas es por tanto una garantía substancial de la pureza de nuestra herencia teológica.
EL ARMAZON TEOLOGICO
32
EL METODO TEOLOGICO
A pesar de que los libros de la Biblia no son principalmente libros teológicos de texto, están repletos de
contenido doctrinal. No solamente contienen muchas lecciones donde la doctrina es discutida directa y
sistemáticamente, sino que hay muchas enseñanzas teológicas dentro de los hechos y las narraciones del
texto. Algunas veces la enseñanza implicada es más importante que la expresada. Las epístolas de Pablo,
con la posible excepción de Romanos y Efesios, más bien están destinadas a resolver cuestiones surgidas en
las iglesias que a una presentación sistemática de la Teología Cristiana. Puede preguntarse si existió alguna
fórmula sistemática de doctrina en la Iglesia Primitiva, excepto ciertas alusiones que tenemos a un conjunto
definido de enseñanzas que Pablo poseyó e impartió cuidadosamente a sus conversos (1 Cor. 4:14-17;
2 Tes. 3:6).
La naturaleza esencial de esta enseñanza se expresa en la declaración de 1 Corintios 15:1-5).
"Además os declaro, hermanos, el Evangelio que os he predicado, el cual también recibisteis, en el cual
también perseveráis: Por el cual asimismo, si retenéis la Palabra que os he predicado, sois salvos si no
creasteis en vano. Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo fue muerto por
nuestros pecados conforme a las Escrituras, y que fue sepultado y que resucitó al tercer día conforme a las
Escrituras. Y que apareció a Cefas y después a los doce".
La esencia del Evangelio de Cristo, tal como Pablo lo presentó, es la revelación histórica de Dios en la
persona de Cristo, quien murió por nuestros pecados, y resucitó y en quien encontramos. tanto el poder como
el modelo para una vida cristiana que culmina en la vida eterna. Las diversas consecuencias que pueden
sacarse de esta verdad central y las varias aplicaciones de la misma a la vida diaria, fueron evocadas por
necesidades espirituales de las iglesias particulares y tratadas en las epístolas que envió a estas iglesias, en
respuesta a las crisis que las confrontaron.
Estas verdades centrales aparecen en todos los libros del Nuevo Testamento, aunque no son tratadas de una
forma sistemática. Un cuidadoso escrutinio de la fraseología de cada libro da a menudo una amplia
referencia de los puntos fundamentales de su peculiar enseñanza. El proceso de escudriñar un libro de la
Biblia para confrontar y comparar sus declaraciones doctrinales claramente expuestas o inferidas, se le llama
método teológico.
Las versiones teológicas de Gálatas
Un modelo de estudio de una de las aserciones teológicas; de Gálatas es el siguiente sumario de su doctrina
de Dios. En ningún lugar del libro se define a Dios metafóricamente, ni tampoco ofrece, como en otros
escritos de Pablo, ninguna prueba de su existencia, pero sin el supuesto de la existencia de Dios y de su
relación personal con los hombres, el libro entero no tendría sentido. La presencia y actividad divina en el
mundo y en la Iglesia se da por supuesta, al igual que su existencia y los atributos de su Ser se declaran de un
modo implícito en el lenguaje usado. Hay más de dos docenas de referencias a Dios en la epístola, y pueden
catalogarse como sigue:
Nº Ref. Texto
Este gráfico contiene una lista completa de los usos del término "Dios" en Gálatas. El estudio de estos
pasajes revelará ciertos hechos:
1º La distribución de estas alusiones se centra principalmente en los cuatro primeros capítulos de Gálatas.
En la sección del libro que trate¿ de la aplicación práctica de su doctrina, Dios es mencionado raramente.
2º El carácter personal de Dios se define con el término "Padre" que ocurre tres veces. Una vez describe la
relación de Dios con Cristo y dos veces su relación con os hombres.
3º Una relación personal con Dios es posible (2:19; 4.:9) y el hombre justificado puede entrar en ella. El
método y significado de la justificación en la cual se funda esta comunión, constituye el tópico principal de
la discusión teológico en Gálatas.
4º La soberanía de Dios es supuesta. "El favor de Dios es el mayor bien (1:10) Dios es el Autor de toda
verdad (1:20). Es infalible en sus juicios (6:7). Indica la salvación de los hombres (3:8, 17, 18) enviándolos
a su Hijo y a su Espíritu (4:4, 6).
5º Esta comunión personal con Dios es expresada en términos de filiación. Dios es presentado como el
Padre (1:1-4). Los creyentes son hechos hijos de Dios por la fe en Cristo (3:26) quien les redimió y les abrió
la entrada a este privilegio. La conciencia de esta filiación es creada por el Espíritu Santo, que atrae a los
hombres el conocimiento de Dios como Padre (4:6).
De los anteriores hechos se pueden sacar dos conclusiones. 1º Al escribirse el libro de los Gálatas no hubo
un propósito de tratar el tema de Dios de un modo explicito y completo. Es mucho más lo sobrentendido que
lo declarado acerca de ese tema. 2º La enseñanza accidental sobre la persona de Dios es más bien ocasional y
variada que de un carácter determinado y se dirige a satisfacción de necesidades personales. Aunque
incidental-mente, se enseña, sin embargo, en esta epístola lo suficiente acerca de Dios para hacer a cualquier
persona entrar en relación con El, y para revelar su verdadera naturaleza.
Una doctrina que se enseña directa y explícitamente en esta epístola es la justificación por la fe, en contraste
con la salvación por las obras. La palabra "justificar" se usa ocho veces en el texto. Dichos usos pueden
detallarse como sigue:
Nº Ref. contenido
Los ejemplos dados en el gráfico pueden dividirse en tres grupos. El primer grupo está centrado
completamente en Gálatas 2:16, 17, donde el pensamiento central del libro se expresa en relación con el
argumento biográfico que abre la discusión. El segundo grupo 3:8, 11, 24. se encuentra en el pasaje que
presenta el pensamiento central de una forma argumentativa. El último ejemplo es parte de la conclusión
34
con que Pablo intimó a sus lectores, tanto personalmente como prácticamente. El sentido doctrinal aparece,
por lo tanto, en cada sección de la epístola y es una parte de su mensaje central.
La misma palabra griega "dikaioo" significa principalmente declarar a uno justo, mas que ser justo u obrar
justicia. Era usada comúnmente en el idioma original, significando juzgar con rectitud, pensar rectamente o
estimar correctamente. Como término legal significa indicar, y, como arriba se indica, éste es su uso general
en el Nuevo Testamento: hacer justicia a una persona y, por consiguiente, castigar o ejecutar una sentencia.
En el Nuevo Testamento se encuentra, fuera de los escritos de Lucas y Pablo, solamente en los libros de
Mateo y Santiago. Las dos citas en Mateo (11:19, 12:37), no traen ningún significado teológico, y desde el
punto de vista de materia doctrinal nada nos dicen. Con todo, esta palabra es usada tres veces en Santiago
(2:21, 24, 25) con referencia a la doctrina de la justificación y al parecer con un significado opuesto al de
Pablo. Ni en Mateo ni en Santiago el significado esencial de "dikaioo" es empero, totalmente diferente u
opuesto al que le dan Lucas y Pablo en sus escritos.
En los escritos de Lucas y de Pablo, con raras excepciones, dikaioo se refiere a la relación legal del hombre
regenerado con Dios. Por cuanto estaba previamente sujeto a juicio, porque era un trasgresor de los
mandamientos de Dios, y en consecuencia condenado por la ley y la conciencia, le ha sido abierto mediante
la muerte de Cristo, un camino por el cual puede obtener una nueva posición ante Dios. Es declarado
legalmente justo porque le es dado el derecho de Cristo quien sufrió en su lugar. Las demandas de la ley
están satisfechas, y el pecador es librado de su delito y de la pena que le acompaña.
Volviendo a los pasajes de Gálatas, el primer grupo de los mismos es individual en su énfasis. Gálatas
2:16 declara que "un hombre no es justificado por las obras de la ley". El ofensor de la ley no puede
compensar o reparar un delito por medio de buenas obras realizadas con posterioridad a la ofensa. Hay dos
razones para esta conclusión.
Primera: Si una persona quiere justificarse sobre la base de la ley, debe permanecer en la justicia sin
apartarse jamás de ella en lo más mínimo. La ley no hace excepciones; obliga a la obediencia siempre:
completa obediencia a la ley es lo que se requiere de todas las criaturas de Dios; por esto no puede haber un
excedente de obediencia en una ocasión que pueda contrabalancear una desobediencia cometida en otra
ocasión previa. Si se espera perfecta obediencia en todas las ocasiones, cualquier ofensa es
consecuentemente irreparable.
Segunda: La desobediencia no es un simple acto sin otro resultado para el ofensor que la penalidad externa
que ha de sufrir. El pecado afecta al mismo hombre, y lo hace incapaz de completa obediencia a causa de
que el hábito del pecado ha empezado en él. Un pecado lleva a otro, el pecado produce una reacción en
cadena. El hombre imperfecto, con la carga y el hábito del pecado, es incapaz de volver sobre sus pasos a la
completa rectitud. Es como una persona cuyas entradas igualan a los gastos, o bien a un motorista que ha
sufrido un accidente cuyos daños no puede pagar, ni tampoco los ocurridos en su propia persona. La
consecuencia será, no solamente quedar insolvente con respecto a la reparación de perjuicios, sino un
inválido, incapaz de ganarse nuevamente su diario sustento. El pecador es un insolvente moral, exactamente
en estas condiciones.
La solución a esta triste situación aparece en las próximas cláusulas del mismo versículo (2:16) "Nosotros
también hemos creído en Jesucristo para que fuésemos justificados por la fe en Cristo, y no por las obras de
la ley; por cuanto por las obras de la ley ninguna carne será justificada". La justificación por la fe en Cristo,
significa que el creyente deja a Cristo hacer por él lo que no puede hacer él por sí mismo. La justicia de
Cristo triunfa cuando la justicia humana decae. Cuando El se vio sujeto a la tentación como nosotros, no
cedió. Siempre hizo las cosas que complacían a Dios, mientras que nosotros desobedecimos. El murió,
pues, no porque mereciera la muerte por sus propios pecados, sino por haberse apropiado los nuestros, a fin
de salvarnos. Como dijo Pedro: "Porque también Cristo padeció una vez por los pecados, el justo por los
injustos, para llevarnos a Dios" (1 Pedro 3:18).
Ahora bien: Si los hombres que buscan la manera de ser justificados se reconocen pecadores, ¿hace esto a
Cristo un promotor del pecado? (2:17). Está proveyendo un método demasiado fácil de escape para aquellos
que merecen el castigo? De ninguna manera. Está, tan sólo mostrando Su gracia al tomar a los pecadores tal
como son y salvarles completamente. Si esperara a que hubieran luchado contra el pecado y perfeccionado a
sí mismos, no serían nunca salvos, porque no podrían obtener semejante victoria por sus propios medios. La
justificación por la fe no es simplemente un escape del castigo, sino también una nueva posición del creyente
con Dios, y un completo rompimiento con el mal que les había dejado antes sin esperanza.
Este pasaje (2:16-17) está muy relacionado con 2:20, que habla de la nueva vida interior del creyente.
"Cristo vive en mí". La justificación lleva, naturalmente, a la santificación, y a la nueva vida que tiende a
alejarse del mal y acercarse a Dios. El pasaje entero muestra la clave doctrinal del libro; y el argumento
teológico de los vers. 3:1 a 4:31 sigue la línea general de este pensamiento.
35
El segundo grupo de textos 3:8, 11 y 24 trata del fundamento histórico de la justificación en el Antiguo
Testamento. La justificación, según Pablo, no es una novedad que él ha inventado. Era predicho ya en los
días de Abraham, cuando Dios prometió su bendición a los gentiles diciendo a Abraham, que en su -simiente
serían benditas todas las naciones de la tierra (Génesis 12:1-3). Estas bendiciones no podían ser concedidas
por la ley, porque todo el que no guarda la ley está bajo la maldición. Si los judíos o los gentiles que no eran
fieles a la ley estaban bajo maldición, no eran aptos para la bendición. Consecuentemente, la bendición sólo
les podía ser concedida por algún otro método que no fuera la práctica de la ley. La misma ley obligaba a los
hombres a buscar algún medio para justificarse a los ojos de Dios, y hacía de la fe la indispensable
alternativa al legalismo.
La justificación, por consiguiente, está contrastada con el legalismo que opera de causa a efecto. De
acuerdo con la ley, el pecador estaba bajo castigo, del cual la ley era incapaz de librarle. En la esfera moral
de causa y efecto no puede haber excepciones. Con todo la Gracia introdujo un nuevo poder para borrar la
causa antigua y producir un nuevo efecto. Por gracia puede perdonarse el pecado y, por tanto, preparar el
camino por un nuevo crecimiento en rectitud.
Bajo la dispensación de la gracia se pone de manifiesto el verdadero valor de la ley. En vez de ser un
sistema definitivo se puede comprender su utilidad y valor como medio preparatorio y disciplinario. Pablo
dijo: "La ley fue nuestro ayo para acercarnos a Cristo a fin de que pudiéramos ser justificados por la fe" (Gál.
13:24). La ley cumplió el propósito de traer a los hombres a la justificación por la fe, pero no tenía por
objeto tomar el lugar de la fe. De este modo, la justificación por la fe Se explica como el objetivo de un
propósito en el plan de Dios y el principio cardinal de su presente modo de obrar.
El uso más directo de la palabra "dikaioo" se encuentra el vers. 5:4, donde Pablo lanza el Peto final del
libro: "Vacíos sois de Cristo los que por la ley os justificáis, de la gracia habéis caído". Pablo insistió en que
la salvación por la fe y la justificación por la ley son incompatibles. Demuestra que la justificación por la fe
es la introducción a la verdadera vida de libertad, que es a la vez una vida fructífera.
El estudio de esta palabra en su contexto muestra cuán hondamente arraigada está en el pensamiento de la
epístola entera. Un similar estudio de cualquier otro punto importante de doctrina, como por ejemplo la
palabra fe, sería otra clava interesante para comprender el pensamiento de la carta desde otro punto de vista.
La sección doctrinal de Gálatas comienza al principio del capítulo segundo y se extiende hasta el cuarto.
Es el corazón del libro. El objetivo central de Gálatas es doctrinal: ¿Es que los hombres se reconcilian con
Dios por la cuidadosa práctica de ciertos deberes, o por la observancia de ciertas fórmulas ceremoniales, o se
justifican creyendo en Jesucristo y en lo que El ha hecho? La respuesta a esta pregunta se presenta por
medio de siete argumentos principales:
La experiencia personal, no puede ser argumento infalible para ninguna verdad doctrinal, porque la
experiencia de ningún hombre es tan general o tan imparcial y libre de prejuicios, así como de
imperfecciones, que pueda servir de patrón universal para todos los hombres. Tan sólo la revelación posee
autoridad para determinar una norma final de doctrina. No obstante, la experiencia personal es un factor
poderoso en el enjuiciamiento de la cuestión, porque aquello que ha entrado de un modo positivo en la vida
humana ha cesado de ser mera teoría. Para que la discusión acerca de la ley y la gracia no parezca ser una
teoría puramente abstracta y separada de la vida común, Pablo la relaciona con la vida actual de sus lectores
por medio de ciertas preguntas:
1º ¿Los Gálatas recibieron el Espíritu Santo por las obras de la Ley o por el oír de la fe? (O sea ¿par la
palabra que produce fe?).
36
2º ¿Puede la experiencia inicial de la vida en el Espíritu ser madurada por la carne? En otras palabras, ¿el
sentir que produce la Ley en el corazón es el ambiente adecuado para la obra de justificación, espontánea y
voluntaria, característica del Espíritu Santo?
3º ¿Esta obra de santificación por el Espíritu, tan evidentemente indicada en las vidas de los creyentes de
Galacia, debería ser abandonada como futil, para recomenzar con un retorno a la ley?
4º ¿Las obras milagrosas realizadas por el Espíritu Santo en la Iglesia dependerían de la práctica de la ley, o
del ejercicio de la fe al ser escuchado el Evangelio?
Con estas cuatro preguntar, sacadas del texto de Gálatas, se abre el argumento doctrinal. Las preguntas
están dirigidas a la experiencia personal de los cristianos de Galacia y asume estos hechos (1). Se da por
sentado que la entrada del Espíritu Santo en la vida del creyente es la prueba que le asegura haber sido
aceptado por Dios (2), que la continuidad de esta vida depende de la continuado obra del Espíritu Santo, y
que no puede desenvolverse por el propio esfuerzo de la carne (3). Que las luchas espirituales por las cuales
los Gálatas habían pasado garantizaban el mantenimiento y progreso de su fe hasta el fin (4), y que el
Espíritu Santo estaba haciendo milagros entre ellos que nunca se hubieran producido por la ley. Estos cuatro
hechos se consideran como normales en la vida cristiana y son puntos de apoyo en el argumento de Pablo a
aquellas Iglesias. Sus consecuencias se discuten más extensamente en la sección práctica de la epístola.
El argumento escrituras puede ser considerado, por tanto, como un avance al argumento personal y
práctico sugerido en las preguntas introductorias del capítulo tercero, y es como sigue:
1º El principio básico de la experiencia personal tiene un ejemplo en Abraham, que "creyó a Dios y le fue
imputado a justicia" (3:5).
2º Aquellos que hacen uso de su derecho espiritual sobre el mismo principio, son "hijos de Abraham", esto
es: sus sucesores en la vida de fe, y son elegibles para las mismas bendiciones que Dios le dio a El.
4º Por tanto, los gentiles que echan mano de la fe, en cuanto a las promesas de Dios, son candidatos a la
bendición, juntamente con Abraham.
5º Por el contrario, los que están bajo la Ley, son malditos, porque:
a) La Ley maldice a todos aquellos que no guardan todos sus preceptos.
b) Es evidente (dándose más detallada razón de ello en Romanos 5:23) que nadie ha guardado
perfectamente
la Ley, por consiguiente:
c) Todos estamos bajo maldición.
37
6º Por otra parte, la salvación por la Ley y la salvación por las obras se excluyen mutuamente, porque:
a) Si "el justo vivirá por la fe" y
b) La ley no es cuestión de fe sino de obras, entonces:
c) Los que están bajo la Ley no reciben las bendiciones de la fe.
7. En consecuencia, el único camino para gozar la plenitud de la vida de Dios es abandonar la ley como
sistema de salvación, y creer en Cristo, quien ha tomado sobre sí mismo la maldición de la ley, para que la
promesa del Espíritu Santo pueda descender sobre todos por medio de la fe.
El anterior argumento, que es un sumario de Gálatas 3:16-14, deja una o dos preguntas para responder:
1º ¿Cuál es la relación del convenio con Abraham respecto a la Ley, ya que ésta es evidentemente
revelación de Dios?
Pablo puntualiza que aun los convenios humanos, entre hombre y hombre se tienen como inviolables e
inalterables, de modo que cuando están ya formalizados, no son susceptibles de cambio, ¿cuánto más
sagrado, entonces, sería un convenio entre Dios y un hombre? Si Dios hizo un convenio y dio una promesa a
Abraham, la ley que se proclamó cuatrocientos treinta años después no podía alterarlo ni suplantarlo. Si la
herencia vino por la ley, no sería promesa, y Dios había garantizado ya la herencia sobre la base de una
promesa suya. Si la ley era precedida por la promesa, ésta última ha de ser juzgada como de mayor validez.
Por el otro lado, si la ley fue dada definitivamente por Dios, como la escritura atestigua, ¿cómo podemos
dejarla' de lado tan ligeramente? La respuesta es que la ley fue dada con un doble propósito, para restringir
la maldad de los hombres hasta que la promesa de justificación pudiera ser cumplida, y para mostrar a los
hombres la necesidad de una obra de gracia que trascendiera la ley (Gálatas 3:19-22).
Si no se hubiera puesto ninguna restricción a la tendencia pecaminosa de los hombres, la degeneración
hubiera sido rápida y desastrosa. Aun con el conocimiento de la ley, Israel cayó repetidamente en el pecado.
Si la ley no hubiera sido dada como un modelo de justicia, con sus prohibiciones y castigos, no hubiera
habido ninguna base para la segunda parte del plan divino, que se refiere a la .simiente que salvaría al
mundo.
La función de la ley en el individuo fue la creación de un sentimiento de pecado. Pablo dijo de sí mismo:
"Yo no tuve conocimiento de pecado fuera de la ley" (Rom. 7:7). Las altas demandas de la ley y la
consiguiente experiencia de fracaso que agobió la conciencia de cada judío fiel que trataba en vano de
guardarla, mostró claramente la necesidad de una promesa para los que, creyeran. De esta clase eran sin
duda aquellas personas que Lucas menciona con referencia al nacimiento de Cristo: "Y este hombre justo y
pio esperaba la consolación de Israel" (Lucas 2:25). A ellos la ley era una bendición, porque promovió en
ellos la fe y esperanza del Mesías, hasta que finalmente llegó.
La función de la ley fue preparatoria y temporal. Nunca estuvo en el propósito de Dios usarla como
método final para la salvación del hombre. Los innumerables sacrificios ordenados en la legislación mosaica
eran una admisión de este hecho; pues tales sacrificios expiatorios hubiesen sido innecesarios si los hombres
pudieran guardar la ley perfectamente por sus propios fuerzas. Por otro lado, la ley era una revelación de la
santidad inflexible de Dios que requiere del hombre guardar sus preceptos si desea conocerlo y gozar de la
vida eterna. El propósito de la ley era actuar como una influencia reguladora y restrictiva sobre la vida
humana entre la promesa de Dios y su cumplimiento.
Bajo el régimen de la ley toda la vida espiritual estaba regulada por preceptos y reglas. Lo cierto es que la
misina ley reconoció el amor como el aspecto más rotundo y verdadero de la vida espiritual. Cuando un
cansado y desconcertado legalista preguntó a Jesús cuál era el mandamiento mayor de todos, le citó Deut.
6:5: "Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma y con todo tu poder".
Sin embargo, los judíos devotos de aquellos días miraban a la ley como un capataz cuyas órdenes debían
obedecerse por temor al castigo. Pablo compara el caso a una familia cuyos niños están bajo el cuidado de
un ayo, usualmente un viejo esclavo, encargado con la responsabilidad de prepararlos para ir a la escuela y
vigilarlos para que no holgazanearan por el camino o corrieran peligro en las calles llenas de tráfico. Cuando
38
eran puestos en manos del maestro, las responsabilidades del ayo, habían terminado. Lo mismo es con la
ley, su autoridad terminó cuando hubo traído los hombres a Cristo.
La figura del heredero es llevada más lejos por Pablo para mostrar que la ley es para los novatos en el
conocimiento de Dios, mientras que la fe es un signo de madurez. El niño que está bajo los tutores
designados por el padre es de hecho un esclavo. No puede ejercer su propio dominio, no puede, disponer de
sus propios bienes, no puede casarse cuando guste, todas las cosas le están prescritas. El día que entra a ser
mayor de edad, es reconocido por el padre como un igual y ello le da derecho a administrar su propia vida y
hacienda, "Así también nosotros cuando niños, éramos siervos bajo los rudimentos del mundo. Mas venido
el cumplimiento, Dios envió a su Hijo, hecho de mujer, hecho súbdito a la ley, para que redimiese a los que
estaban debajo de la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos" (Gálatas 4:3-5). 39. Esta herencia es
tomada por la fe que saca a los hijos de la tutela de la ley a la libertad de miembros maduros de la familia de
Dios. Se destacan cuatro consecuencias de esta nueva relación:
1º Los hijos son emancipados de la ley, y no necesitan reconocer por más tiempo su directa autoridad.
2º Los hijos pasan la línea divisoria que la ley traza entre judíos y gentiles. Toda clase de distinciones
desaparecen en la nueva vida fraternal en Cristo (Gálatas 3:28).
3º Como hijos que gozan de completa libertad vienen a ser herederos, con derecho a recibir todos los bienes
que los recursos del padre pueden proporcionarles (Gál. 3:29).
4º La conciencia de esta filiación es creada en cada corazón individual por el Espíritu Santo (Gál. 4:6).
En los siete primeros versículos de Gálatas 4 Pablo está refiriéndose a los judíos ¡cuando dice: "Así
también nosotros cuando éramos niños éramos siervos bajo los rudimentos del inundo" (Gálatas 4:3). La
palabra nosotros, muestra que se incluye a sí mismo entre aquellos de quienes estaba tratando, y la repetición
de este "nosotros" en el versículo 5, "para que redimiese a los que estaban bajo la ley a fin de que
recibiéremos la adopción de hijo'' indica que él había estado "bajo la ley". Solamente de los judíos podía
decirse que estaban "bajo la ley" los gentiles no lo estaban 40. La palabra "rudimentos" en este pasaje (4:3) se
refiere, por consiguiente, a la ley.
Sin embargo, en el párrafo siguiente (Gál. 4:8-11), la palabra rudimentos 41 se aplica a los gentiles pues Pablo
dice: "Vosotros y no nosotros". Los gentiles eran, en primer lugar, ignorantes de Dios y estaban "en
esclavitud sirviendo a aquellos cuya naturaleza no es de dioses". Semejante lenguaje podría difícilmente
dirigirse a los israelitas que habían conocido la verdad de Dios y no servían a deidades paganas. Tanto los
39
El termino «adopción> huiothesia puede tener dos interpretaciones distintas. El significado usual, es de una niño, que es tomado por una familia
con lo cual no tiene ninguna relación sanguínea, y al cual se dan todos los derechos y privilegios de un hijo legítimo, incluyendo la herencia. Este es
el significado común en los papiros. Multon & Milligan, citan de uno de los papiros griegos (P. Oxy IX. 1206 I) el siguiente pasaje: «Yo, Heracles y
mi mujer Isarion, de una parte, declararnos haber dado a nuestro hijo Patherrnountis, de 2 años de edad, a Orión. Yo, Orión, de la otra parte,
reconozco a Pathermountis como hijo mío propio, haciéndolo por lo tanto heredero de todos mis bienes».
Otra interpretación de la palabra huiotesia es el reconocimiento público de un hijo por parte de su padre, cuando éste le promueve a heredero
universal. L. S. Chafer, en su libro Sistematic Theology (Dallas, Texas, Dallas Seminary Press, 1948, III, 242), interpreta el término con un
significado completamente diferente al que se le da corrientemente. Según costumbres humanas, la adopción es un acto por medio del cual un extraño
viene a ser un miembro de la familia... Por otro lado la -adopción divina... es principalmente un acto divino por el cual alguien que ya es hijo de Dios
por el nuevo nacimiento del Espíritu, es hecho un adulto en su relación con Dios.»
La primera interpretación concuerda mejor con el uso que se hacía de la palabra huiothesia en el vernáculo de los días de Pablo, y tiene el apoyo de
la mayoría de los comentaristas. La segunda interpretación, parece encajar mejor con el lenguaje del contexto y coincide bastante con otros casos del
Nuevo Testamento. Todos ellos se dan en las epístolas paulinas: Gál. 4; Rom. 8:15-23; 9:14; Ef, 1:5. El dilema en la interpretación, es si Pablo se
refería al uso corriente de la palabra o si la ha estado usando como un término técnico teológico, para denotar un nuevo concepto doctrinal. En
cualquier caso su énfasis radica en la dignidad y permanencia de la herencia que el creyente posee en Cristo.
40
Romanos 2:14.
41
Griego: stoicheia. La palabra original es <renglón> o «hilera> y se aplica a la lista de letras del alfabeto. Por consiguiente, viene a significar el
conocimiento rudimentario, o los principios de cualquier materia (Sf. Heb. 5:12). Moulton & Milligan cita F. H. Colson y W. H. P. Hatch sugiriendo
que la palabra stoicheia en Gál 4:3 y Col 2:8 puede referirse a los «siete planetas> o a los «poderes cósmicos personales>, que los paganos
reverenciaban bajo el nombre de tales planetas.
39
judíos como los gentiles miembros de la Iglesia de Galacia, habían vuelto a su pasado cuando volvieron a la
ley para su perfección espiritual. Los "rudimentos" a que volvieron parecen ser la observancia de
ceremonias. Semejantes ritos nunca podrían ser la realidad de las cosas espirituales. Solamente podían ser su
sombra o tipo de ciertas realidades. "Los días, meses, estaciones y años" eran conmemoraciones de ciertas
experiencias históricas o emblemas de momentos y ocasiones en que Dios se había manifestado benévolo
con su pueblo, pero la celebración de estas ocasiones no llevaba a los celebrantes a una comunión más
estrecha con Dios.
En cuanto a los gentiles, Pablo les acusa de haber vuelto atrás al viejo principio de observancias y obras
rituales como medio de perfección espiritual: concepto diametralmente opuesto al principio de la salvación
por gracia. Si los creyentes gentiles adoptaban el legalismo judío, tomarían el ceremonialismo judío como
sucesor de su ceremonialismo pagano. El primero podía ser superior al segundo por su teísmo o creencia en
un solo Dios y por su moralidad superior, pero ambos eran igualmente deficientes para reconciliar el pecador
con Dios, o para perfeccionarle en el conocimiento de Dios.
Semejante retroceso del camino de, la fe al viejo camino del ritualismo podía tener solamente un efecto
dañino en las vidas de los Gálatas. No hay tinieblas espirituales más oscuras que las que son consecuencia
de una luz rehusada. La vuelta a la esclavitud sería fatal para su progreso espiritual, y produciría un
resultado completamente opuesto al que los Gálatas buscaban al volver al legalismo para alcanzar la
perfección.
El argumento del contraste de motivos 4:12-20
La interpretación literal de este párrafo se reserva para otro capítulo porque pertenece al tema de la
alegoría.
Sólo diremos aquí que su evidente propósito es éste: "Si Agar, la esclava, representa el Sinaí, o sea, el lugar
donde se dio la ley, y Sara, la esposa libre representa la fe, la esclava es inferior a la esposa y ha de ser
rechazada, mientras la mujer libre retiene su lugar de honor. Del mismo modo el legalismo ha de ser
repudiado y apreciado el camino de la fe. Y como el hijo de la sierva persiguió o se burlaba del hijo de la
mujer libre, el legalista persigue al hombre de fe. Pablo osadamente afirmó que los creyentes son los hijos
de la libre e hijos del Espíritu, mientras que los otros lo son todavía de la carne. Así que el creyente en
Cristo tiene que repudiar las ataduras de la ley y vivir, en la libertad del Espíritu.
Con este argumento final Pablo concluyó su defensa de la fe versus las obras, su llamamiento a los Gálatas
era que reconsideraran sus pasadas relaciones con Dios para poder revaluar su situación presente.
Apoyándose en la autoridad de las Escrituras, y con los precedentes históricos en ellas contenidos, verían
estos cristianos que la doctrina de la justificación por la fe era anterior a la ley y se hallaba firmemente
establecida como una verdad divina. Además, que prometía mayores bendiciones al creyente individual, el
40
cual podía tomar su lugar como heredero de Dios y reclamar bendiciones que nunca podrían serle otorgadas
bajo la ley. Abrazar el legalismo sería pues, no un paso adelante sino una vuelta al paganismo con sus fútiles
ceremonias y abnegaciones inútiles. Los legalistas sólo buscaban conquistar seguidores. La alternativa ante
los Gálatas era pues, libertad o esclavitud, y Pablo no escatimó esfuerzos para hacérselo comprender
claramente y persuadirles de lo que era en su caso la recta elección.
41
EL METODO RETORICO
Ya que la Biblia es la Palabra de Dios para el hombre, sus verdades son expresadas en un lenguaje
humano, para hacerlas comprensibles al hombre. Una revelación incomprensible no sería de ningún valor.
La Verdad, para que sea efectiva, debe declararse era términos comunes; en frases que el pueblo use. Sin
embargo, algunas veces Do hay palabras para expresar con exactitud el significado de un concepto abstracto.
Puede ser tan nuevo el concepto, que no exista vocabulario para expresarle, o tan complejo que ninguna
expresión lo pueda contener enteramente. Cuando esto ocurre, se emplean, generalmente, figuras de dicción
o figuras retóricas, para declarar lo desconocido en términos conocidos.
Figuras de Dicción
Toda la gran literatura clásica contiene lenguaje figurado, y la Biblia no es una excepción. Algunas veces
la vivacidad de una idea es elevada por el uso de una comparación, y el verdadero carácter de una persona o
de algún concepto se pone de relieve por la figura empleada Las figuras espirituales abstractas han sido
expresadas al principio del mejor modo por medio de metáforas, las cuales al correr del tiempo han dado
lugar a términos teológicos. Pablo usó muchas figuras de lenguaje en Gálatas, y no pocas de las enseñanzas
importantes de este libro son expresadas en un lenguaje simbólico. Ya que la interpretación correcta del libro
depende de la comprensión de estas figuras, vamos a tratar unas pocas como ejemplo, para que el lector
pueda encontrar otras e interpretarlas por si mismo.
Clasificación
Figuras de color o expresión, determinadas por el uso de la imaginación, relacionando el hecho literal con
su expresión figurada.
Figuras de forma, son las creadas por el uso y arreglo de palabras en su relación entre si.
Figuras de analogía de palabras, no de pensamiento. Son aquellas cuya efectividad depende del parecido
externo de las palabras empleadas, irrespectivamente de su significado.
Las figuras que dan colorido y vivacidad a la idea, son las más usadas en el libro de Gálatas, y las mas
fáciles de definir. Entre ellas hay:
1º El Simil. - Es una comparación expresada entre dos objetos materialmente ajenos el uno al otro.
2º La Metáfora. - Una comparación entre dos objetos, sugerida por la substitución del nombre de uno por el
del otro.
3º La Alegoría. - Es un simil o metáfora extensa, en lo cual los detalles de la historia se forman con
intención de que expresen un significado moral diferente del significado literal de los sucesos narrados.
4º La Metonimia. - Es el uso de una palabra por otra sugerida por la primera, tomando el efecto como
causa o la causa por efecto.
5º La Sinécdoque. - Es el uso de una parte para representar el todo, o del todo para referirse a una parte.
6º La Hipérbole. - Es una exageración para promover el énfasis.
Las figuras de forma pueden multiplicarse casi indefinidamente en cualquier trozo de literatura, si a
cualquier desvío del literalismo estricto lo llamamos figura. Los retóricas Griegos tenían un nombre para
casi cada cambio de pensamiento, pero solamente cinco merecen mención en Gálatas.
1º La Ironía. - O sea una declaración contraria al hecho existente, para poner énfasis en aquello que se
quiere decir o enseñar.
2º Lítotes. - La afirmación de un hecho por la negación de su oponente.
3º Meiosis. - Es una verdad que se da por sobreentendida para hacerla más enfática, o sea, lo opuesto de la
hipérbole.
4º Eufemismo. - Es la substitución de una expresión suave por un término que puede ser violento o
descortés, a pesar de no serio el hecho literal que se quiere expresar.
5º Pregunta Retórica. - Es una cuestión que queda sin respuesta para atraer la atención del oyente.
42
Las figuras de color y de forma, son corrientes en casi toda la literatura y pueden reproducirse en las
traducciones. Aparecen en Gálatas y pueden notarse rápidamente en el texto español.
Las figuras de la tercera clasificación no son traducibles, porque el parecido de dos o más palabras del
griego no significa necesariamente que los términos españoles de su traducción serán iguales. Por tanto, las
figuras de analogía de palabras, son omitidas deliberadamente, porque no tendrían explicación en nuestro
idioma.
Figuras de Introducción I. El argumento II. El argumento teológico III. El argumento practico Conclusión
color 1:1-9 biográfico 1:10-2:21 3:1-4:31 5:1-6:10 6:11-18
1:8 nosotros o un
VI. Hipérbole angel del cielo
4:15 os abríais arrancado los ojos 5:12 ojalá se mutilasen
Figuras de
forma
I. Ironía 4:18 bueno es mostrar celo
obras de la ley?
V. Pregunta
3:21 ¿Luego la ley es contraria?
retórica
4:15 ¿Dónde esta
vuestra
bienaventuranza?
El gráfico que acompaña, no es un catálogo completo de todas las figuras de lenguaje que aparecen en
Gálatas, pero incluye la mayoría de las más importantes. Los pasajes no son citados completamente, pero se
da una corta frase, o palabra cogida al vuelo, para que puedan ser identificadas a primera vista. Las
principales divisiones del bosquejo se hacen de tal manera que la distribución de figuras en las varias
secciones de Gálatas aparezca claramente.
El mayor número de figuras se encuentra en los argumentos prácticos y teológicos, en los cuales Pablo
utilizó cualquier método eficaz para convencer a los Gálatas de su error. Eran las armas intelectuales con las
cuales Pablo atacó la posición de los enemigos de la verdad. No eran ornamentados para la decoración
retórica de u escrito, sino medios útiles de combate. Las figuras de lenguaje ofrecen amplios caminos, o sea
útiles sugerencias para entrar en el estudio del argumento de la carta a los Gálatas.
En primer lugar, dan una idea de la mente y temperamento del autor. El mayor número de sus metáforas
fueron tomadas del orden social establecido en sus días. Pablo no utilizó ilustraciones de la naturaleza, como
las que aparecen en los discursos de Jesús, ni se refirió a la vida agrícola, como hizo Santiago. Varias de sus
metáforas están tomadas de la institución de la esclavitud (1:10; 5:1, 13) otras de la vida familiar (6:10), una,
al menos, fue sacada de lo que eran en aquel tiempo prácticas supersticiosas de la religión pagana: el
hipnotismo; otra, de los vestidos (3:27); otra, de los marinos; otra, de los atletas (5:7). En estas figuras se
expresan los diversos intereses y conocimientos de Pablo. Generalmente, las ilustraciones que un hombre
usa son aquellas que brotan de su ocupación, o de la observación personal de aquello que le rodea. Las de
Gálatas muestran que el ambiente de Pablo, era principalmente urbano.
Con todo, estos. recursos, no se emplean artificialmente por el solo hecho de buscar efecto. Encajan
naturalmente en el argumento de la epístola, e iluminan su más complicados giros de pensamiento. Si se
quitaran todas las figuras de lenguaje, el libro de Gálatas sería mucho más prosaico y menos fuerte en
aquellos puntos principales donde la viveza es más necesaria para atraer a lector a la. verdad que el libro se
empeña en sostener. Como puede verse en el gráfico, aparecen en la epístola dos grupos de estas figuras.
Una, es una serie de citas retóricas, el principio del capítulo tercero. Después de demostrar que su carrera
personal estaba en completo acuerdo con la doctrina de la justificación por la fe, Pablo trató de llevar a sus
lectores a pensar en sus propias necesidades. Quiso presentar el tema lo más agudamente posible. La rápida
sucesión de seis figuras retóricas, como toques de diversas trompetas, definen el tema del debate y declaran
el criterio que debiera prevalecer. Sí, como es más probable, las epístolas hubiesen sido leídas en la iglesia
en vez de por los miembros individuales uno tras otro, las preguntas serían de mayor efecto.
El segundo grupo de figuras es una larga serie de metáforas en el capítulo quinto entre los versículos 1 y
22. A su alrededor se forma el argumento práctico de Gálatas. Ilustran los puntos principales del argumento
en relación con la conducta cristiana. La emancipación de la ley como principal motivo de una nueva y
productiva vida espiritual; la relación de tales personas emancipadas entre sí, y los efectos contrastados del
andar en la carne y del andar en el Espíritu.
El valor de las particulares figuras de lenguaje se tratan en los próximos párrafos, presentando un ejemplo
de cada una de las clases mostradas en el grafico. No nos proponemos exponerlas todas, pero damos tan
solamente unos pocos ejemplos para demostrar el método de interpretación retórica.
2º METAFORA.
"Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no volváis otra vez d ser presos en el
yugo de servidumbre" (5:1).
Una. de las metáforas más vivas de Pablo es el término "yugo de servidumbre" que se aplica al legalismo.
Esta palabra aparece seis veces en el Nuevo Testamento, dos en Mateo 11:29, 30, donde es una figura de
disciplina y del instrumento por el cual el esfuerzo se convierte en trabajo útil, tres veces en Lucas, y otros
44
escritos Paulinos (Hechos 15:10; Gál. 5:1 y 1 Timoteo 6:1) donde se refieren a la liberación de la esclavitud;
y una vez en Apoc. 6:5, donde la misma palabra griega se traduce por "balanza".
El pasaje de Hechos 15:10, es paralelo a Gálatas 5:1, porque allí Pedro aplicó el término a la ley como "un
yugo... que ni vosotros ni vuestros padres pudieron llevar". Tanto en Hechos como en Gálatas, la figura del
yugo representa una carga insoportable que esclaviza y aplasta. Gálatas 5:1 es la esencia de todo el
argumento de, la epístola, concentrado en una aplicación final, donde esta vigorosa metáfora se hace muy
convincente.
3º ALEGORIA.
"Decidme, los que queréis estar debajo de la ley, ¿no habéis oído la ley? Porque escrito está, que
Abraham tuvo dos hijos, uno de la sierva, el otro de la libre. Mas el de la sierva,, nació según la carne;
pero el de la libre nació por la promesa. Las cuales cosas son dichas por alegoría: Estas mujeres son los
dos pactos; el uno ciertamente es el monte Sinaí; el cual engendró para servidumbre, que es Agar, porque
Agar o Sinaí, es un monte de Arabia, el cual es conjunto a la que ahora es Jerusalén, la cual sirve con sus
hijos, mas la Jerusalén de arriba, libre es; la cual es madre de todos nosotros.
Porque está escrito: Alégrate, estéril, que no pares, prorrumpe y clama, la que no estás de parto; porque
más son los hijos de la dejada que de la que tiene marido.
Así que, hermanos, nosotros como Isaac, somos hijos de la promesa. Empero como entonces el que era
engendrado según la carne, perseguía al que había nacido según el espíritu, así también ahora. Mas, ¿qué
dice la Escritura? Echa fuera a la sierva y a su hijo, porque no será heredero el hijo de la sierva, sino el hijo
de la libre. De manera hermanos, que no somos hijos de la sierva, mas de la libre".
Uno de los puntos de más controversia en la exégesis de Gálatas es la alegoría de 4:21-31. ¿Es original de
Pablo, o la sacó del fondo rabínico en que se había criado? Quería decir con la cláusula "las cuales cosas son
dichas por alegoría" (4:24)42 que el texto de Génesis es una alegoría y no una historia verídica, o bien que lo
había usado simplemente él mismo 'alegóricamente para mostrar una verdad espiritual? ¿Es que trató de
establecer la idea de que todo el Antiguo Testamento era, o debía ser interpretado, alegóricamente, o que su
verdadero significado podía ser comprendido alegóricamente interpretándolo así? o ¿usó la alegoría
simplemente porque era un artificio común en sus días que sus lectores entenderían más pronto que
mediante, el argumento abstracto, a pesar de que podía usar sin duda argumentos lógicos más convincentes?
En respuesta a esas preguntas debe recordarse que el método rabínico de interpretación iba a menudo al
extremo de sacar conclusiones reales o sofísticas de la verdad histórica, y que la enseñanza judía de la
escuela mística recurría con frecuencia a la interpretación alegórica. Pablo no usó alegorías tan a menudo, y
siempre que lo hizo fue sin aplicarles interpretaciones extremas o fantásticas. Argumentó a menudo
refiriéndose a precedentes históricas, como en Gálatas 3, de la historia de Abraham, y algunas veces, su
interpretación filológico parece a primera vista un poco forzada, como en este caso, su distinción entre
semillas y semilla. No dice "a tus siguientes, como de muchos, sino como de uno. "Y a tu simiente, la cual
es Cristo" (3:16). Pablo fue pareo en echar mano de la técnica alegórica, usada con tanto abuso por Filón de
Alejandría, y más tarde por Orígenes, y sus conclusiones están libres de los extremismos a que llegaron
aquellos, según vemos en sus escritos.
La alegoría en este pasaje, es introducida por medio de dos declaraciones explicatorias:
"Decidme, los que queréis estar debajo de la ley ¿no habéis oído la ley?" (4:21).
"Las cuales cosas son dichas por alegoría: Porque estas mujeres son los dos pactos; el uno ciertamente es
el Monte Sinaí, el cual engendró para servidumbre, que es Agar". (4:24).
La primera declaración, indica que la alegoría no es para ser impuesta a la narración histórica como una
chaqueta estrecha, en un intento de forzarle a decir lo que no dice. Por el contrario, Pablo sintió que, por la
aplicación alegórica de la narración de Génesis, estaba esclareciendo la verdad espiritual inherente en el
pasaje. De ningún modo quiso significar que la historia literal fuera falsa, por el contrario, acepta su realidad
cuando dice: "Porque, escrito está, que Abraham tuvo dos hijos, uno de la sierva y otro de la libre" (Gál.
4:22).
La segunda declaración, debe interpretarse por lo tanto como queriendo significar que el principio
establecido en el hecho histórico podría aplicarse del mejor modo a la crisis sobrevenida a las Iglesias de
Galacia, haciendo de sus personajes elegidos símbolos de los dos pactos, el de la ley y el de la gracia. El hijo
de Agar, que era la sierva, estaba bajo la ley de la esclavitud. Su hijo nació bajo la ley, por el deseo de
42
Griego: allegororoumena Usada solamente en el N. T. Para más información sobre el tema, véase Burton, 254-57.
45
Abraham de tener generación natural, más que como don, y por voluntad de Dios 43. Sara, la esposa legítima
y libre, tuvo su hijo como resultado de la gracia milagrosa de Dios. Como el hijo de la sierva no podía
aspirar a la herencia del padre después que fue nacido milagrosamente el hijo de la mujer legítima, asimismo
los que tratan de obtener la vida espiritual por la ley no tienen parte en las riquezas que son dadas a los
herederos de la promesa. Además, como el hijo de la sierva se burló del hijo de la legítima 44, se puede
esperar hostilidad entre el legalista y el creyente en la gracia.
El valor de esta alegoría con referencia al argumento práctico es doble:
1º Refuerza el principio de la gracia por una cita de la Torah, que era la principal autoridad legalística: y
2º Emplea el mismo método de interpretación que los judíos y la escuela rabínica usaban con tanta
frecuencia. Si los judaizantes, se apoyaban sobre alguna alegoría de la ley para sus propósitos, Pablo les
respondió por su propio método, así como el Señor respondió a los saduceos con citas de los libros de
Moisés, única escritura que ellos tenían por inspirada (Mat. 22:23-37).
4º METONIMIA
"Mas lejos esté de mí gloriarme, sino es la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por el cual el mundo me es
crucificado a mí, y yo al mundo" (Gál. 6:14).
Quizás la mejor ilustración de metonimia en Gálatas es la palabra cruz (5:11; 6:12, 14). El uso de Pablo de
este término fue raras veces literal, aunque por supuesto se refería en su forma figurada a la realidad
histórica. Solamente en dos o tres pasajes (Fil. 2:8; Col. 1:20; 2:14) pareció referirse directamente a la cruz
material de madera; y aun en estos ejemplos fue para puntualizar su significado espiritual.
En Gálatas, la palabra "cruz" se refiere a todo lo relacionado con la muerte de Cristo, Pablo habló del
"escándalo de la cruz" (5:11) ser "perseguido por la cruz de Cristo" (6:12), y de "gloriarme en la cruz de
Nuestro Señor Jesucristo" (6:14). En cada uno de estos pasajes, se refiere al principio doctrina], o sea el
conjunto de verdades espirituales que tienen su base y apoyo es el hecho material de la crucifixión del Señor.
El tropezadero de la Cruz, significa literalmente "el escándalo de la cruz". La palabra griega skandalon,
traducida "tropezadero", significa originalmente "el gatillo de una trampa". Se refiere a cualquier cosa que
pueda traer embarazo o vergüenza sobre una persona. El lenguaje de Pablo, implica que la muerte de Cristo
levantaba una reacción en las mentes, tanto de Gentiles como (te Judíos, que a menudo les apartaba de
Cristo. "Si tal Maestro o profeta -se dirían- fue puesto a la muerte por el método usualmente reservado a
esclavos y criminales, ¿cómo podía ser considerado como usa persona justa bajo la bendición de Dios? Si
fue incapaz de salvarse a sí mismo de las manos de sus enemigos, ¿cómo podía salvar a los hombres por sus
méritos y por su relación con Dios?". A causa de la cruz sus llamamientos eran increíbles para el Judío, que
le juzgaba como bajo maldición por haber sido colgado de un madero 45, y asimismo eran inaceptables para
lo-, Gentiles que tenían la idea de un Salvador Crucificado como enteramente irracional 46.
En Gálatas 6:12, usa el término "cruz", como símbolo de todo el sistema de creencias cristianas, y en
particular, de la idea de salvación por gracia. Si se acepta la cruz como el método de Dios para salvación,
toda la justicia humana queda desvalorizada, y las obras buenas son futiles como medio de asegurar la
salvación. La cruz las condena todas. Naturalmente, semejante actitud ante las obras humanas, es un golpe
al orgullo humano, y el orgullo herido se venga con persecución. Los que no quieren sobrellevar esta
persecución buscan algún camino de evadir la doctrina de la cruz y su aplicación a sus vidas. Esto explica el
esfuerzo judaizante, no sólo para zafarse ellos mismos, sino para convencer a otros a seguirles.
El tercer y último uso de esta metonimia en Gálatas se encuentra en el Cap. 6:14: "Vas lejos esté de mí
gloriarme sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por la cual el mundo me es crucificado a mí y yo al
mundo" Para Pablo la cruz no era un símbolo de vergüenza sino de liberación, porque resolvía tan
completamente el problema del pecado y de la carne, su valor trascendía en mucho al del legalismo,
simbolizado por la circuncisión. La cruz trataba con la vida interior; la circuncisión invocada por los
judaizantes afectaba solamente a la carne en el sentido material y externo. Pablo no se gloriaba de su propia
justicia, sino en la cruz de Cristo, por El y en El; y el conjunto de semejante obra es expresado en la palabra
"cruz".
5º SINECDOQUE.
43
Véase Gál. 4:23. Griego: kata sarka <según la carne>. Véase Rom. 1:3, donde kata sarka se refiere al nacimiento físico.
44
Véase Gál. 4:29 y Gén. 21 -9.
45
Véase Gál. 3:13.
46
Véase 1 Cor. 1:22-24.
46
Sinécdoque es una figura común en el hablar diario. Decimos "manos" en vez de obreros; "tropa" en vez
de soldados y "cerebros" en vez de eruditos. Se usa solamente unas pocas veces en Gálatas. El más
sorprendente de estos ejemplos se encuentra en 1:16, donde Pablo dice que después de su conversión "no
confirió con carne y sangre". Por esta frase significa personas humanas en su sentido tangible y corporal.
En todos aquellos lugares donde se emplea esta frase particular en el Nuevo Testamento. indica
generalmente, la idea de mera humanidad, como diferente de la deidad, o de cuerpos sobrenaturales 47.
El argumento completo de Pablo en Gálatas 1:16, es que no debió su mensaje a ninguna fuente humana o
secundaria, sino que lo había - recibido directamente por la revelación que Dios le había enviado. Este uso
de la sinécdoque sirve para contrastar y hacer más enfático el argumento.
6º HIPERBOLE.
"Mas aun si nosotros o un ángel del cielo os anunciar otro Evangelio del que os hemos anunciado, sea
anatema" (1:8).
El uso de la hipérbole, que es una exageración para impresionar, puede esperarse naturalmente en una
epístola tan importante y vehemente como Gálatas. Los controversistas raramente usan un lenguaje
moderado: y Pablo ciertamente lo era. Solamente tres ejemplos de hipérbole directa pueden encontrarse en
Gálatas,48 de los cuales el primero es el mejor ejemplo.
Con toda probabilidad Pablo no esperaba que un ángel del cielo bajara a predicar a los Gálatas, y aún
menos que tal mensajero les predicara el mensaje judaizante. Usa esta extravagancia para puntualizar que la
verdad es superior a la personalidad, y que el mensaje que estaba predicando debía permanecer inviolable,
sin importar lo que proclamaran sus opositores. Su verdad era tan inalterable que cualquier cosa que se le
opusiese merecía maldición.
Figuras de forma
1º IRONIA.
"Bueno es se-r celosos en bien siempre: y no solamente cuando estoy presente con vosotros" (4:15).
La ironía aparece solamente en el texto tratado arriba, de una forma muy suave. Se refiere al entusiasmo
de los Gálatas en la primera visita de Pablo. Evidentemente lo recibieron gozosos y lo trataron con todos los
honores. Su enfermedad física, que le podía hacer naturalmente repulsivo a ellos, no les previno de escuchar
su mensaje y aceptarlo. Después de su partida, otros recién venidos habían cortejado su atención con tanto
celo que se olvidaron de Pablo. Les recordó que debían ser fieles a la amistad, en su ausencia como en su
presencia. La declaración de tal principio es un recuerdo irónico de lo que no hablan hecho. Esta ironía se
acerca mucho el sarcasmo, Por ser indirecta; no es la ironía dramática de las tragedias griegas.
2º LITOTES.
"Tienen celo por vosotros, pero no para bien" (4:17).
Lítotes es la afirmación de una verdad negando lo contrario. Frecuentemente lleva consigo el propósito de
rebajar el valor de una declaración positiva. Decir que "X" no es un mal hombre no es tan convincente como
decir que es un buen hombre. Cuando Pablo describió a los judaizantes como que tienen "celo por vosotros
pero no en bien" implica que los judaizantes eran hipócritas y que sus reales motivos de amistad hacia los
Gálatas eran innobles49.
3º MEIOSIS.
"Contra tales cosas no hay Ley" (5:23).
una ley contraria a las cualidades que se enumeran aquí?: Amor, gozo, paz, tolerancia, bondad-, fe,
benignidad, mansedumbre, templanza? Estas cualidades no pueden de ningún modo estar en conflicto con
los requerimientos de la ley de Dios: por el contrario la cumplen a la perfección.
4º EUFEMISMO.
"Ojalá fuesen también cortados los que os inquietan" 5:12.
En los escritos paulinos, el eufemismo aparece ocasionalmente, cuando algún acto o situación necesita ser
expresado en términos más suaves que de costumbre. La versión española Reina-Valera de Gálatas 5:12,
presenta un eufemismo oscuro, pues no expresa con la claridad del texto griego la idea de ser mutilados y
hechos eunucos50. La idea irónica de Pablo es que los que tanto insistían en la circuncisión, podían ir más
adelante y mutilarse, a imitación de ciertos sacerdotes paganos que lo practicaban como acto de culto y
consagración a sus dioses. Algunos comentaristas han censurado a Pablo por este agrio lenguaje y
sentimientos51, Evidentemente su idea es de que, aquellos que insistían en el ritualismo como medio de
salvación, podían ir atrás todo el camino hasta caer de, nuevo en el ritualismo legalista pagano. El lenguaje
trató de manifestar un profundo disgusto, más que expresar un maligno propósito.
5º CUESTION RETORICA.
"Porque persuado yo ahora a los hombres o a Dios?, o ¿busco de agradar a los hombres? Cierto que si
todavía agradara a los hombres no sería siervo de Cristo".
El uso de preguntas retóricas ha sido ya explicado un poco en la definición general de figuras de lenguaje 10.
Semejantes preguntas agitan el pensamiento del lector haciéndole formular una respuesta en su fuero interno.
Pablo conocía perfectamente, bien las respuestas a estas cuestiones, y formula la pregunta tan sólo para haber
pensar la sus lectores. La respuesta obvia a tales preguntas es "No".
Por esta exposición de preguntas retóricas puede verse hasta qué punto depende de ellas la fuerza de
cualquier argumento. Viene a ser el medio para describir la verdad ante las mentes de los hombres.
EL METODO TOPICO
En cada uno de los libros de la Biblia se extiende una trama de estructura tópica. Algunas veces el tema es el asunto
principal del libro: otras veces es accidental al asunto general. Sin embargo, en la Biblia ningún tema, ni aun aquellos
que ocurren casualmente, es sin importancia o consecuencia. A menudo el más accidental es realmente fundamental
porque es algo que el autor da por supuesto, y tal suposición demuestra que es una idea o doctrina básica en la mente
del autor.
La naturaleza del estudio por temas
El método tópico de estudio es de gran valor porque provee el medio por el cual se puede seleccionar un
tema de los muchos que ocurren en un libro de la Biblia, para poder estudiarlo separadamente en relación
con su contexto. Cuando semejante tema es de naturaleza teológica, el estudio tópico viene a ser
principalmente doctrinal y es considerado como una parte del estudio teológico: cuando el tema es una
persona, el estudio es biográfico.
Son posibles dos sistemas de estudio tópico. El método directo, que es el más fácil, consiste en seleccionar alguna
palabra o frase por sus ocurrencias verbales. De esta manera queda clasificada dicha frase, al igual que en una
concordancia, por su orden de aparición en el texto. Las referencias de la lista pueden clasificarse luego de acuerdo con
un plan, analizándolos para obtener una definición del concepto que expresa y mostrar así sus varios significados. El
concepto general resulta entonces de la integración de estos usos y significados con su aplicación.
El método indirecto sigue el mismo sistema, pero en este caso lo que se trata de seleccionar son ideas
similares más bien que palabras. En el primer caso, una palabra encierra el tema,, en el último se necesitan
varias palabras.
Ya que la mayoría de estudios tópicos se hacen por el método directo, el ejemplo que aquí ofrecemos es de
esta clase. Para evitar trivialidades, debería investigarse ante todo la importancia del tema en el libro de la
Biblia que está siendo estudiado, y su pertinente aplicación a las necesidades de nuestros días. El estudio
tópico incluye pues: 1º Una selección de materiales preferentes a un tema dado. 2º La definición de dicho
tema mediante el material coleccionado; y 3º Clasificación de los usos de tal expresión en su relación con el
tema. 4º Relación de tales expresiones con el contexto y 5º Conclusiones a sacar de los referidos
procedimientos.
Un ejemplo de estudio tópico:
La colección del material
Como ilustración de esta clase de estudio presentamos el uso del término "ley" en el libro de los Gálatas.
52
Véase Roberston. <En general, cuando la palabra <nomos> es <anarthrous> en los escritos de S. Pablo, se refiere a la <Ley Mosaica>.
53
Gálatas 2:16 (tres veces), 3:2, 3:5, 3:10.
49
Una frase similar, "ek nomou" traducida "de la ley" se encuentra dos veces: en Gálatas 3:18 y 3:21. Como
"ex ergon nomou" implica agencia o fuente. Gálatas 3:18 niega la posibilidad de que la herencia cristiana
pueda obtenerse por la ley. Cálalas 3:21 niega que la justicia pueda ser derivada de la ley. Ambos excluyen a
la ley como fuente de la vida cristiana.
Una expresión paralela "por la ley (en griego dia nomou), se encuentra dos veces. La expresión difiere
más en origen que en significado ya que dia nomou implica agencia por mediación. Dos veces se encuentra
en el sexto de Gálatas, en 2:19, donde Pablo dice: "Porque yo por la ley soy muerto", y en 2:21, "porque si
por la ley fuese la justicia por demás murió Cristo". La primera declara un hecho, la segunda una hipótesis
que es realmente contraria al hecho. La una ilustra que la ley ha cumplido su objetivo llevando la carne a la
muerte, la segunda puntualiza aquello en lo cual la ley falló, o dejó hacer. Estas dos ideas y la declaración de
que la ley no es un medio de justificación, comprenden la total discusión del asunto en la sección biográfica
de Gálatas. Anuncian el tema principal de Gálatas, y definen los conductos biográficos y teológicos por los
cuales se forma el argumento.
La frase "por la ley" (del griego en nomoi) o más literalmente "en la ley", se encuentra dos veces, 3:11 y
5:4. No se refiere tanto al medio como a la esfera de la operación. "Ya que es evidente que ningún hombre
es justificado en la esfera de la ley delante de Dios", podría ser una buena traducción del texto 3:11. El
cambio de énfasis de la fuente o agencia al medio ambiente o esfera, es indicado por la preposición "en" 54.
El creyente en Cristo es levantado totalmente a un nuevo plano superior de vida. Y no obra dentro de las
restricciones de la ley, sino que es emancipado de ella.
La idea de subjección o limitación es expresada aun por otra frase, "bajo la ley" del griego hypo nomon, la
cual se usa cinco veces en el texto 55. La primera de estas definiciones está propiamente ilustrada por la
figura que sigue. Estar "Bajo la ley" es comparado al estado de un menor de edad, que se halla virtualmente
en esclavitud mientras no puede ser reconocido públicamente por su padre como heredero de la familia,
confiriéndole con ello la libertad de un adulto. Significa, pues, que la persona se halla sujeta a la ley para
que pueda serle dado por fin el derecho de una plena libertad en Cristo. La ley llena la función de un
guardián o de un preceptor que guarda al presunto heredero de las indiscreciones juveniles, y le educa para el
día que estará en posesión de obtener su herencia. La entrada a la posesión de la herencia es por Cristo,
quien se sujetó a sí mismo "bajo la ley" para que por su redención pudiera hacernos hijos de Dios.
1º La observancia de la ley, no traerá la promesa del Espíritu Santo a la vida personal de cada uno (3:2).
2º Le observancia de la ley, no es la clave para el constante, poder milagroso que Dios concedía en aquellos
días a la Iglesia (3:2).
54
Como una buena ilustración de este uso en otros Escritos paulinos, véase Romanos 2:12.
55
Gálatas 3:23, 4:4, 4:5. 4:21, 5:18
50
3º El intento de cumplir la ley, solamente sirve para situar a los hombres bajo una maldición: porque deben
cumplir sus requerimientos de un modo perfecto a menos que quieran sufrir el juicio por sus faltas. La ley
significa, perfección o juicio (3:10).
4º La ley no puede restaurar al hombre al lugar de favor con Dios una vez que ha pecado (3:11).
5º No puede conferir la herencia del Pacto que el hambre justificado debe poseer (3:18).
De esta descripción de la impotencia de la ley para redimir al hombre del delito y la esclavitud de su
pecado, ci autor vuelve a una discusión del valor positivo de la ley. "¿Qué es pues la ley?" pregunta, y
entonces se apresura a responder a su propia pregunta diciendo que la ley es un expediente temporal
introducido para restringir la maldad humana hasta el cumplimiento del tiempo, cuando vendría la simiente
prometida (Gál. 3:19). Produjo la convicción de pecado en los hombres por su alto tipo de santidad: y por
sus amonestaciones, hizo ver a los hombres la necesidad de Cristo (3:24). En el debido tiempo vino la
simiente prometida (el Mesías Divino) y con su advenimiento, los que creen en El, son descargados del
sistema legalista, e introducidos a la gracia. En ningún lugar de Gálatas dice que bajo el nuevo régimen los
derechos morales de Dios fuesen menguados, o que la ley fuera un invento humano que pudiera ser
descartado totalmente. Es más bien como el traje usado de un niño que sirvió para un propósito útil, pero
que ya no es necesario al hombre maduro.
El argumento práctico
Habiendo sentado el principio de la relación de la ley con el nuevo orden cristiano, Pablo entra en el
argumento práctico de Gálatas al discutir la relación de la ley con la nueva vida que el cristiano recibe por el
Espíritu Santo.
La primera afirmación de Pablo es que la ley debe, ser completamente abandonada como manera de alcanzar
la perfección espiritual. No puede haber término medio entre las obras y la gracia. Si la lev es observada
ceremonialmente con vistas a conseguir la justificación con Dios, Cristo no es de ningún provecho. Obrando
así uno se ve obligado a cumplir toda la ley, y por lo tanto está dando un paso atrás (5:3, 4).
En segundo lugar, la esencia de la ley debe ser retenida, ateniéndonos a su forma sumaria y central:
"Amarás a tu prójimo como a ti mismo"56.
Jesús citó este pasaje como uno de los dos grandes mandamientos que sumarizaban toda la ley y los
profetas57. La ley, pues, no es para ser descartada como una expresión de los efectos de la santidad, aun
cuando nunca puede ser la verdadera causa de la santidad. Él más alto cumplimiento puede lograrse
solamente por el reinado del Espíritu Santo, en el alma, lo cual trae frutos en la vida, que la ley no puede
condenar (5:23), y una abnegación para el servicio de los demás que puede llenar los más altos
requerimientos de la ley de Cristo. Quizás esta ultima frase se refiere a la ley que Jesucristo mismo vivió, tal
como la expresó en el sermón del Monte (Mat. 3:7) la cual iba más lejos que la ley mosaica en sus
restricciones éticas y en sus superiores demandas espirituales.
Conclusión
La última referencia a la lev en Gálatas, aparece en el cap. 6:13, que es parte de la conclusión. La
declaración de Pablo es el golpe de gracia en su duelo y el último e incontestable argumento de su debate:
"Porque ni aun los mismos que se circuncidan guardan la ley, sino que quieren que vosotros seáis
circuncidados para gloriarse en vuestra carne". Atacó a los mismos legalistas de inconsistentes y maliciosos.
Inconsistentes, porque ellos mismos no obedecían la ley con perfección; maliciosos, porque su primordial
motivo no era celo por la ley, sino celo o envidia de la libertad de otros.
La ley es incapaz de producir el objetivo deseado. El hecho de la cruz, no el legalismo, es lo único capaz
de justificar al hombre delante de Dios.
ANALIZANDO EL TEXTO
EL METODO ANALITICO
56
Lev. 19:18.
57
Mat. 22:34-40
51
Los métodos de estudio descritos previamente han tratado del libro de Gálatas entero. El amplio curso del
libro y su significado han sido discutidos de una forma general, en vez de estudiar minuciosamente cualquier
porción de su texto. 'Semejante modo de tratar el libro capacita al estudiante para hacerse cargo
ampliamente del terna principal y los temas subordinados contenidos en una obra dada, pero no aporta una
clara y detallada comprensión de todas las declaraciones y enseñanzas del mismo. Para poder averiguar
exactamente lo que dice el texto de cualquier obra, se debe emplear el método analítico.
Este método consiste de tres períodos distintos de estudio:
1º El examen material, que significa volver a escribir el texto de tal forma que revele su estructura
gramatical.
2º La formación de un bosquejo que partiendo de la estructura gramatical y razonando acerca del propósito y
significado del escrito, muestre como los pensamientos íntimos del texto se hallan relacionados unos con
otros.
3º El recuento de las observaciones personales o descubrimientos hechos sobre el texto así analizado, lo cual
permitirá encontrar las verdades que contiene, tanto explícitas como implícitas.
Los tres procedimientos de este método van a ser aplicados aquí a la parte práctica, que va del libro de los
Gálatas cap. 5:1-6:10 y constituye la tercera y última división principal del libro.
Examen material
El argumento práctico empieza después de la afirmación transitoria de Gálatas 5:1, "Estad, pues, firmes en
la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no volváis a ser presos en el yugo de servidumbre". En este
primer párrafo, comprendido en los versículos del 2 al 12, Pablo razona acerca de la inutilidad de la
circuncisión y la lógica antítesis entre la libertad de Cristo y la esclavitud del legalismo, del cual los Gálatas
habían sido emancipado-s. De este modo prepara al lector para la aplicación de la enseñanza que sigue:
Pablo define los tres elementos personales del caso con los tres pronombres "vosotros", "yo" y "ellos". El
primer pronombre se refiere a los Gálatas, que habían sido libertados por Cristo y que por lo tanto debían
pensar solamente en términos de libertad (v. 10). "Yo" -se refiere a Pablo, considerado como campeón de la
libertad que defendió de un modo tan consistente (v. 11). "Ellos" eran las personas que trataban de
transformar la fe de los Gálatas (v. 12) sobre los cuales Pablo pronuncia maldiciones (v. 12) y predice que
serán juzgado,3 (v. 10). El primer párrafo es, por consiguiente, un resumen completo del caso con una breve
declaración de su consecuencia práctica, que desarrolla en los párrafos siguientes.
La parte que escogemos para el análisis constituye el cuerpo principal de esta sección práctica,
comprendiendo el párrafo 10, en el texto griego 58. Contiene este párrafo la aplicación de los principios de
libertad sobre los cuales ha argüido ya extensamente en la sección teológica, y aquí expresa cuál será el
resultado de la aplicación de estos principios.
El análisis material de un texto dado consiste en escribir su contenido de tal forma que los componentes
gramaticales del párrafo se puedan discernir claramente. Las manifestaciones principales del párrafo, tanto
si son declaraciones, preguntas o mandatos, se sitúan en el extremo izquierdo de una hoja de papel. Cada
línea contendrá una declaración principal y sus molificaciones, en el caso de que no haya más que una
modificación en cada clase, y que ésta no sea de excesiva extensión. Las cláusulas y frases subordinadas
pueden ser detalladas sobre, o debajo, de las líneas, que expresan la declaración principal según precedan o
sigan a ésta en el orden del texto. Así por ejemplo en Gálatas 6:1 la cláusula condicional "si alguno fuere
tomado en alguna falta" se clarifica arriba de la línea que contiene la declaración principal o motivo del texto
que es, en este caso, "restaurad al tal con espíritu de mansedumbre", mientras que la expresión "vosotros que
sois espirituales" que sigue, a la palabra "hermanos", definiendo todavía más el sujeto del verbo, se sitúa
debajo de la línea, ya que se encuentra en mitad del versículo. Cuando hay dos o más modificaciones
incluyendo cláusulas o frases subordinadas o bien objetos plurales, se escriben usualmente directamente
debajo la palabra de la cual dependan, a menos que sean tan breves que se puedan retener convenientemente
en el orden original del texto.
Haciendo un análisis de este tipo, el párrafo es la unidad de la división material. Se prescinde de las
divisiones de capítulos y versículos, excepto si se quiere anotarlos en el margen para referencia. Las
divisiones de capítulos y versículos son arbitrarias, y no pocas veces están equivocadas. Por ejemplo, en vez
58
Véase pág. 4.
52
de la rotura de pensamiento que se hace al dividir los capítulos 5 y 6 en el versículo 26. sería mucho mejor
empezar el capítulo 6 entre los versículos 24 y 25 del cap. 5 ya que allí se introduce un nuevo asunto.
Los bosquejos debed seguir el pensamiento guiándose más por la gramática que por arreglos artificiales o
tradicionales.
Las cláusulas coordinadas, conectadas por- y, pero, ni, sino, por tanto y porque, se juzga que contienen
generalmente declaraciones principales, y han de escribirse al extremo izquierdo del margen. Algunas veces
la conjunción por o para es difícil de evaluar. Puede simplemente indicar una declaración enteramente
coordinada con la que le precede, o puede introducir una explicación diferente, a veces completamente
secundaria a la línea principal de pensamiento. Semejante caso se da en el versículo 17, donde la aplicación
de la mutua oposición de carne y espíritu es subordinada al mandato principal "¡andad en el Espíritu" y todo
el vers. 17 podría ser escrito dentro de un paréntesis, pero puede considerarse como introducción de un
pensamiento paralelo subordinado, por lo cual puede clasificarse como una modificación.
Todos los nombres, cualidades, o acciones, se clasifican en columnas verticales para mayor claridad. Los
puntos seguidos (...) indican que parte del texto se ha cambiado a otra posición a causa de su relación
subordinada a la frase o sentencia principal.
Bosquejo
La segunda fase, después de re-escribir el texto según el antes expuesto arreglo gramatical, % la creación de
un bosquejo. Un bosquejo analítico debe ser textual, esto es, debe seguir el orden y contenido del texto
definiendo su contenido por medio de títulos y subtítulos. Los bosquejos textuales pueden construirse de la
manera más fácil averiguando primeramente los párrafos principales del texto, o las principales secciones
tópicas, las cuales darán las divisiones principales del bosquejo. En cada una de estas divisiones los
principales verbos declarativos o imperativos mostrarán lo que deben ser las próximos subtítulos, y las
palabras o frases modificadoras indicarán los subtítulos de segundo orden.
En el texto de Gálatas 5:13 a 6:10 hay tres pensamientos principales. El primero va del vers. 13 al 15 del
cap. 5. En estos dos versículos Pablo declara el uso propio e impropio de la libertad. La segunda división
(vers. 16-24), que empieza con la declaración "Mas yo os digo, andad en el Espíritu", define la conducta
positiva del cristiano libre, por el contraste entre las obras de la carne y los frutos del espíritu, mostrando
que el resultado de esta vida en el Espíritu está por encima de la ley: "Contra las cuales no hay ley" (5:23).
La tercera sección contiene los principios para la aplicación social de la libertad, y justifica esta nueva
libertad por la universalidad de sus benéficos efectos: "Hagamos bien a todos" (6:10). No es necesario
ningún comentario sobre los detalles del bosquejo los cuales hablan por sí mismos.
A pesar de que la sección que analizamos es solamente una parte de la tercera división principal de
Gálatas, y no es, por consiguiente, una completa unidad independiente, será tratada como tal con el propósito
de demostrar la técnica del método analítico. Por esto los títulos del siguiente bosquejo deberían ser
revisados si tuvieran que formar parte de un bosquejo del libro entero, según las instrucciones que
anteriormente se indican59.
59
Véase Pág. 52.
53
(i) Celos
(j) Iras
(k) Contiendas
(1) Disensiones
(m) Herejías
(n) Envidias
(o) Homicidios
(p) Borracheras
(q) Banqueteos
(2) Resultado: La pérdida del Reino de Dios 21.
b. Los frutos del Espíritu. 22.
(1) Su naturaleza.
(a) Caridad
(b) Gozo
(e) Paz
(d) Tolerancia
(e) Benignidad
(f) Bondad
(g) Fe
23. mansedumbre,
templanza;
contra tales cosas no hay ley.
24. Porque los que son de Cristo han crucificado la carne
con sus pasiones
y concupiscencias por consiguiente
25. Si vivimos en el Espíritu
andemos también en el Espíritu.
26. No seamos codiciosos de vana gloria
irritando los unos a los otros
envidiando los unos a los otros.
6:1 si alguno fuese tomado en alguna falta.
Hermanos/... restaurad al tal
vosotros que sois espirituales, con el espíritu de mansedumbre
considerándote a ti mismo.
para que tú no seas también tentado.
La tercera etapa en el estudio analítico del texto es observar el contenido y las enseñanzas tal como
aparecen en la porción que se considera. El análisis material ordena simplemente el texto, de manera que las
partes qué lo componen sean fácilmente accesibles u observables; y el bosquejo aporta una guía a su
organización. Las observaciones tienen que ver con los puntos de interés individual que el estudiante puede
encontrar en el materias que ha quedado expuesto ante él. Semejante proceder es similar a la preparación de
una comida: el análisis material es como preparar los manjares que han de ser servidos, el bosquejo es como
extender la mesa y arreglar los cubiertos; y las observaciones o aplicaciones personales son las tajadas que el
comensal selecciona para llenar su plato.
Las observaciones, pues, son anotaciones de párrafos que el estudiante descubre y pueden ser usados para
instrucción o devoción. Para que sean más efectivos, y como estímulo del pensamiento, deben clasificarse
de tal manera que no vengan a ser una colección de trivialidades o una fastidiosa reiteración de afirmaciones
conocidas. El bosquejo sugerirá alguna dirección para proceder a una detallada investigación del texto, o se
puede seguir el antiguo método de responder a seis preguntas: 1º ¿Quién? 2º ¿Qué?; 3º ¿Cuán-do?; 4º
¿Dónde?; 5º ¿Por qué?; 6º ¿Para qué?
56
¿Quién? - Como respuesta a esta pregunta deben buscarse las personalidades que se mencionan en el texto:
ora presentadas como caracteres biográficos, o introducidas en el relato por diálogos que en el mismo
ocurren, o bien admitidos como autor o autores del mismo.
¿Qué? - Envuelve la acción o contenido del texto, y algunas veces incluye también lo que se quiere decir,
tanto como lo que se dice textualmente. Normalmente el bosquejo responderá plenamente a esta cuestión.
¿Cuándo? - Bajo esta pregunta deben alistarse todos los indicios de tiempo que puedan hallarse en el
contexto, ya pertenezcan a la acción del propio relato o a la idea referente al mismo. Por ejemplo: el
desenvolvimiento del ministerio de Pablo que se describe en Gálatas 1 y 2 se refiere a tiempos pasados
diferentes al de la propia epístola, pero corresponden al propósito y pensamiento del mismo, y es por-esta
razón que son referidos, aun perteneciendo a un tiempo diferente.
¿Dónde? - Se refiere a situaciones geográficas, calles, ciudades, o provincias. Esto debe estudiarse siempre
con diagramas o mapas para que resulten claras todas las alusiones del autor.
¿Por qué? - Prueba la razón para la acción o pensamiento detrás de los hechos observados. El lector debe
buscar siempre la causa para la acción o pensamiento que se expresa, y también la razón para que sea
narrado. La interpretación se origina razonando, y depende siempre de la respuesta a esta cuestión.
¿Para qué? - Esta última cuestión no puede responderse solamente por el texto ya que concierne a la
relación interna de los resultados de las anteriores preguntas con el propio estudiante. Ya que la Biblia es la
Palabra de Dios, sus expresiones tienen un mensaje evidente para los hombres, y todas las verdades que se
encuentran en ella tendrán aplicación a la experiencia humana una y otra vez. El combustible para una vida
devocional inteligente debe sacarse de las conclusiones que cada uno se hace a sí mismo bajo la guía del
Espíritu de Dios. El intelecto y el corazón deben participar juntamente en este esfuerzo. Un estudio poco
intelectual de las Escrituras producirá un débil sentimentalismo o un vacío tradicionalismo, mientras que un
frío estudio intelectual de la Biblia mata las facultades espirituales tanto del ensoñador como de quien recibe
la enseñanza. En el estudio de la Biblia se necesitan tanto la luz como el calor.
No todas estas preguntas son igualmente aplicables a cualquier clase de texto. Tendrán todas buena
aplicación a una narración corriente como por ejemplo a las historias de los Hechos de los Apóstoles, en las
cuales ocurren personalidades, acciones conversaciones y lugares. En un ensayo, como el de esta sección de
Gálatas, las personalidades no son prominentes, las ideas toman el lugar de la acción y de la conversación;
tiempos y lugares no pueden aparecer sino con referencia al libro entero. En la demostración que sigue de
observación analítica, de una porción de Gálatas (cap. 5:13 a 6:10) no intentaremos apurar todas las
posibilidades del pasaje. Se darán algunos ejemplos de procedimiento y sus resultados para mostrar cómo se
hace el trabajo, pero mucho material se dejará para que el lector lo descubra por sí solo.
Procedimiento
Empezando por la cuestión ¿quién? la primera serie de observaciones son sobre las personalidades que
entran en el texto. Tres individuos o grupos aparecen en el pasaje. El escritor designado con el pronombre
"yo" que está exhortando a sus lectores: los receptores mencionados bajo diferentes títulos que tienen que
aprovechar su consejo; y Dios que es presentado como el poder gobernante.
Aparte de otras referencias indirectas que se encuentran en todo el pasaje, el escritor aparece aquí, de modo
directo en 11 referencias.
Tres de estas citas hacen una referencia directa al autor en la primera persona del singular. En las otras
Pablo se asocia en la primera persona del plural, con todos los creyentes a los cuales representa. Sin embargo
ya que son primera persona del plural, pueden considerarse como una referencia más modesta del propio
autor. Todas expresan la tendencia de su propio pensamiento en algún punto particular.
El primer "yo digo", expresa el pensamiento central de Pablo en cuanto al argumento práctico de la
epístola. Así como también la convicción central de su vida. Para él, caminar en el Espíritu era la verdadera
clave para. una vida de éxito.
La segunda y tercera referencia a la primera persona del -singular reflejan la madurez de su experiencia. , y
la pena que sentía con respecto a los Gálatas de un modo particular y personal. Había previsto el peligro en
que cayeron y procuraba, en consecuencia, amonestarles contra el mismo.
Los primeros tres usos del pronombre plural (25, 26) confirman la idea dada arriba en el primer ejemplo.
Vivir en el Espíritu y andar en el Espíritu, evitando contiendas, era la norma de conducta personal cristiana
para el autor, y esperaba que lo fuera para sus lectores también.
Los cinco últimos usos del pronombre plural identifican al escritor más íntimamente con sus lectores en un
esfuerzo y esperanza común de cosechar una recompensa. Pablo exhortó a los Gálatas, a pesar de que le
habían exasperado con su conducta. Ya que había llegado a la conclusión de su argumento, deseaba
atraerles, no alejarles de sí.
Cada uno de estos epítetos presupone una relación espiritual entre los mismos creyentes y entre ellos y
Cristo. La palabra "hermanos" significa que Pablo situaba a los Gálatas en igualdad con él como hijos de
Dios, según la declaración del vers. 4:5, "a fin de que recibiésemos la adopción de hijos. La exclamación de
Pablo: "Vosotros que sois espirituales" puede describir a un grupo dentro de la iglesia de Galacia sobre cuya
lealtad e integridad espiritual podía confiar en cualquier crisis. También puede ser que Pablo usó esta frase
como estratagema para atraer la cooperación de toda la Iglesia. Si se alababan de su propio progreso
espiritual, debían convencerle, de ello por su buena voluntad y habilidad para restaurar a los que habían
caído en un error. Los "enseñados en la Palabra" son los miembros de la congregación como distintos del
maestro60. La expresión "palabra" es usada frecuentemente en las primeras epístolas de Pablo para denotar la
sustancia del mensaje cristiano. Además, el término traducido "enseñados", significa "instruidos por la
"palabra oral"61 y muestra a una persona que está escuchando la enseñanza de otro y tratando de memorizar
lo que oye. El creyente normal, pues, era educado en el mensaje del Evangelio de manera que pudiera
comprenderlo y apreciarlo. La frase "domésticos de la fe" enfatiza la solidaridad del grupo entero como
unido en una relación familiar basada en su común creencia en Cristo y en Dios. La suma de todos estos
epítetos aporta un completo retrato de la naturaleza y relaciones del creyente.
Dios es mencionado directamente tan sólo una vez: 6:7. "No os engañéis, Dios no puede ser burlado". El
es el poder personal detrás la inexorable ley de siembra y siega, y no puede ser burlado con impunidad, El
creyente y el no creyente deben comprender igualmente qué serán últimamente responsables ante El, y que
sus leyes siempre prevalecen. Su ganancia o pérdida depende de su relación con tales leyes divinas, las
cuales son tan infalibles para aquellos que siembran para el Espíritu como lo son para los que siembran para
la carne.
La pregunta ¿qué? puede responderse bien por el uso de los verbos imperativos, que son los que más se
destacan en este pasaje, y consecuentemente dan la línea principal de pensamiento en el contenido. El
60
Griego: logos. Para comparar con otros casos véase. I Tes. 1:6,8; 2:13. II Tes. 3:1; I Cor. 1:18; 15:2
61
Griego katechoumenos.. Origen del término español catecúmeno.
58
siguiente bosquejo presenta una fórmula del contenido general, pero un gráfico de los mandatos que
concurren en el pasaje ilustrará mejor los propósitos del- argumento práctico.
Esta lista contiene todos los imperativos en segunda y tercera persona, además de los que se expresan bajo
la palabra "hagamos", que son virtualmente imperativos en primera persona, haciendo un total de trece. No
se puede formular aquí ninguna clasificación distintiva sobre la base de diferencia de personas. Todos estos
imperativos concuerdan en espíritu con una libertad que se expresa por su humildad. Son lo opuesto al
libertinaje, propio ensalzamiento, rencillas, desunión, jactancia, criticismo, aislamiento, presunción, pereza,
descuido y desánimo. Representan un uso constructivo de la libertad que es en Cristo. El uso indirecto de la
primera, segunda y tercera persona, muestra simplemente que el escritor se incluye a sí mismo en todos los
puntos de vista. Algunas veces habla en tercera persona refiriéndose a un caso hipotético, otras veces
exhorta a sus lectores directamente y en otras, se incluye a sí mismo entusiásticamente. La práctica de estos
mandamientos significa que la libertad espiritual no es equivalente a indulgencia de los caprichos personales.
IA verdadera vida espiritual reconoce obligaciones definidas. La libertad consiste en liberación del
legalismo y restricción moral para que uno pueda hacer espontáneamente lo bueno.
Algunas otras características del texto, que no están conectadas directamente con el bosquejo, son dignas
de ser anotadas.
Es importante la diferencia entre palabras traducidas similarmente. Una buena ilustración de ello es el uso
de la palabra "andar" aplicada al espíritu en 5:16, "andad en el Espíritu y no satisfagáis la concupiscencia de
la carne"62. El acto físico de andar es usado como ilustración para referirse a la conducta en general. Pero en
el capítulo 5:25, en la frase "andemos también en el Espíritu 63 se usa un verbo diferente, que no significa
andar, sino "guardar la posición". Sin embargo, ambos verbos se refieren igualmente a la conducta cristiana;
el segundo, empero, es más definidamente un concepto de relaciones sociales, ya que significa andar con
dignidad de acuerdo con otro de la misma posición, o de acuerdo con alguna regla que es común a todos. La
distinción es apta, porque el primer "andar" se aplica al contraste entre la carne y el espíritu en la vida
individual, mientras que el último introduce un párrafo que discute las responsabilidades sociales del
creyente hacia los compañeros creyentes.
Un segundo par de palabras de este contexto merece particular atención ya que son frases que pueden ser
presentadas como contradicciones de la Biblia.
En Gálatas 6:2, está la declaración: "Sobrellevad los unos las cargas de los otros y cumplid así la ley de
Cristo", pero el versículo 5, dice: "Cada uno llevará su propia carga". Un examen cuidadoso de las palabras
traducidas "carga" en nuestra versión del N.T. resolverá la dificultad. La, "carga", del versículo 2 es la
palabra griega "baros", que significa "un peso agobiador" que aplastaría al nombre a menos de recibir ayuda.
La segunda "carga" es "phortion", que significa usualmente el peso normal que un animal puede llevar, o la
carga asignada a un barco64. A la luz de esta curiosa diferencia original de una misma palabra en nuestra
traducción, queda resuelto el conflicto entre ambos textos, los cuales declaran: por un lado que los cristianos
deberían relevarse unos a otros de las cargas excesivas, pero que cada uno debe cargar con su peso normal de
responsabilidades, sin abusar de la caridad del prójimo.
62
Griego peripateite. Véase Rmanos 6:4; Fil. 3:17, 18.
63
Griego stoichomen Hechos 21:24; Rom 4:12; Fil. 3:16.
64
Para comparar el uso de baros en otras partes de los escritos de Pablo, véase I Tes. 2:6 «seros carga». Phortion es la palabra que Jesús usó en
Mateo 11:30 para expresar <ligera mi carga>, y en Hechos 27:10, refiriéndose a la carga de un navío. Moulton & Milligan, en la obra citada, pág.
674, cita un papiro en el cual se usa la palabra en el mismo sentido.
59
Algunas veces se introducen contrastes directos para iluminar el significado de una verdad. Esto puede
observarse en la enseñanza sobre las palabras espíritu y carne.
Estos contrastes verbales pueden ampararse interpretándolos a la luz de su contexto. "Andad en el
Espíritu", implica una atmósfera de libertad en la cual el individuo es impulsado por el Espíritu Santo como
amigo y consolador. "No satisfagáis las concupiscencias de la carne", describe en el lenguaje original a un
esclavo que es obligado por el látigo a obedecer los caprichos de un tirano. "Guiados por el Espíritu"
significa un control interior bajo 'la ley, en contraste con una compulsión externa. La misma idea prevalece
en gran parte en el contraste siguiente. "Fruto" es el producto del crecimiento natural, mientras que "obra" es
el resultado de un fatigoso esfuerzo. El contraste entre corrupción y vida, se explica por sí mismo. Por
medio de estas antítesis Pablo presenta las ventajas de la vida de libertad en el Espíritu en contraste con la
vida de esclavitud de la carne.
Las definiciones de estos dos términos "espíritu" y "carne" varían según su uso. Espíritu, en los escritos de
Pablo puede referirse a un elemento del ser humano (véase Tes. 5:23) o al Espíritu Santo, como una
personalidad distinta (Ef. 4:30) o al reino de la vida en el cual un cristiano debe habitar (Rom. 8:9) o a una
actitud o disposición particular (1 Cor. 4:21). La mayoría de los usos de este término se aplican empero al
Espíritu Santo, a quien usualmente prefiere llamar el "Espíritu de Dios". En Gálatas de ocho casos en que se
menciona, el "Espíritu" con el artículo definido, siete veces se refiere directamente al Espíritu personal de
Dios. Recibir el Espíritu (3:2) es una crisis definida en la experiencia espiritual, que significa la entrada de
un poder exterior a la personalidad en la vida humana. El Espíritu es dado directamente por Dios (3:5) en
cumplimiento de Su promesa (3:14). En Gálatas 4:4-6 Pablo declaró que Dios envió a ambos, Su Hijo y el
Espíritu de su Hijo. Nótese que se distinguen el uno del otro, como distintas individualidades con diferentes
funciones. En Gálatas (5:17) "Espíritu" y "carne" podrían comprenderse fácilmente como denotando
solamente aspectos separados de la naturaleza moral humana. El artículo definido indica que la referencia
puede interpretarse como el Espíritu Santo, que controla la carne y la refrena de su completa expresión. Pero
en el cap. 5:22, el artículo aparece refiriéndose al espíritu personal, formando un contraste similar al que
aparece entre las obras de la carne y los frutos del Espíritu.
En uno de los ejemplos de Gálatas, la palabra "espíritu" no se aplica al Espíritu Santo. En 6:1 la frase
"espíritu de mansedumbre" es sinónimo con actitud amable. En 6:18 se refiere al espíritu humano.
"Carne"65 es otra de las palabras favoritas de Pablo y se encuentra en Gálatas dieciocho veces. Dos de
éstas por metonimia, se refieren a los hombres en general como carne y sangre o "ninguna -carne" en 1:16 y
2:16. En tres pasajes se refiere al cuerpo físico (4:13, 14 y 6:12). En uno usa la frase ",en la carne" como
sinónimo para la vida presente en el sentido físico (2:20). En las otras significa la naturaleza moral del
hombre separado de Dios y si¡¡ control del Espíritu Santo; con la posible excepción (le (4:23) donde la frase
"según la carne"66 puede significar el nacimiento natural o físico. Aparentemente Pablo usó esta palabra para
expresar la fuerza o tendencia hacia el pecado que gravita en el hombre apartado de Dios. No hay indicación
alguna de que Pablo identificara la expresión "carne" tan sólo con el cuerpo físico. "Las obras de la carne"
detalladas en 5:19-21 no son simplemente los hechos del cuerpo, sino la expresión de una naturaleza
corrompida, que es puesta en contraste con los frutos del Espíritu de Dios. Al revés de muchos filósofos de
su época, Pablo, no creía que la materia sea mala por sí misma y que la victoria sobre el pecado pudiera
realizarse por medio del ascetismo,
El Espíritu y la carne son puestos en contraste, por lo menos en cuatro pasajes: 4:29, 6:16, 19:22, 6, 8.
Ambos entran en la experiencia del creyente; pero el verdadero creyente que tiene su fe en el Hijo de Dios no
puede vivir según la carne. Por el contrario, siembra para el Espíritu, de lo cual segará vida y paz.
Otro punto de contraste puede ser observado en Gálatas 5:7, el versículo dice: "La carne codicia contra el
Espíritu; y el Espíritu contra la carne, y ambas cosas se oponen la una a la otra, para que no hagáis lo que
quisierais". Esta última cláusula es ambigua. ¿Significa que el poder del Espíritu sobre la carne existe a fin
de guardarnos del mal, que de otro modo practicaríamos? o ¿indica, por el contrario, que a causa de este
conflicto somos incapaces de alcanzar la perfecta realización de nuestros anhelos espirituales? Robertson y
Lightfoot, lo entienden ambos en el sentido de resultado 67 o sea que el conflicto interno entre la carne y el
espíritu, impiden a la persona alcanzar la perfección bajo la ley. El dilema de Pablo en Rom. 7:19, "Pues no
hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, esto hago"; es una expresión de este mismo principio.
Por otro lado, Burton arguye que se trata de una cláusula de propósito, que se aplica tanto a la carne como al
Espíritu. Esto es, que la carne se opone al espíritu para que los hombres no hagan lo que el espíritu les
impulsa a hacer, y que el Espíritu se opone a la carne para que los cristianos no realicen lo que harían según
65
Griego sarx. Para más información sobre estos dos términos, véase Burton, pp. 486-495.
66
En griego: kata sarka. Para un uso similar en otro lugar donde no se refiere al aspecto moral, véase Romanos 1:3.
67
Roberston, p. 998. Lightfoot, p. 210.
60
la carne68.La anterior interpretación es preferible, ya que el texto parece hacer énfasis en el resultado del
conflicto más bien que en su carácter indeterminado, Los versículos sucesivos muestran que el poder del
Espíritu se dirige no sólo a restringir el mal, sino a dar la victoria sobre el mismo, y que la dirección del
Espíritu es la contraposición de la vida frustrada por la carne.
¿Cuándo? y ¿Dónde? no entran en el análisis de esta parte del libro de Gálatas, pues la discusión aquí es
psicológica más bien que histórica; sin embargo pueden hallarse buenos ejemplos para ilustrar estos dos
puntos en los capítulos 1 y 2.
¿Por qué? o sea, cuál es la razón por la cual se escribiría esta sección particular de Cálalas? Dos motivos
parecen evidentes. Primeramente completa el argumento de la epístola, mostrando que el problema interior
del hombre no puede resolverse por medio del legalismo. La circuncisión de la carne no puede tener ningún
efecto directo sobre el espíritu. Y si la persona confía en la ceremonia externa, la calidad de Cristo sería
vana para el tal. El cumplimiento de la ley dada por Dios vendrá sólo como un resultado del amor
espontáneo del amor a Dios y al prójimo, creado por el Espíritu Santo. De El emanan todas las gracias que
son frutos de la perfección espiritual.
En segundo lugar, la aplicación práctica de este principio proporcionaba una oportunidad para instruir a las
iglesias de Galacia respecto a sus necesidades peculiares. Los pecados y virtudes arriba mencionados son, de
hecho, una serie de exhortaciones. El objeto de la epístola era, no solamente corregir errores teóricos, sino
inculcar a los Gálatas un más profundo carácter cristiano.
Por lo tanto significa: ¿Qué conclusión puede sacarse del precedente análisis? El principio de libertad
espiritual viene a ser la herencia de cada creyente en Cristo. Las consecuencias de la doctrina de Gálatas
5:13 a 6:10, afecta a todo su pensamiento. Confrontan a cada cristiano con la alternativa de dos esferas en
las cuales puede vivir: la del legalismo y la de la libertad. Le declara que debe ser inevitablemente dominado
por una de las dos fuerzas, la del Espíritu o la de la carne: definen el resultado de dos modos de vivir, el
sembrar para la carne que trae corrupción, o la siembra para el Espíritu que trae vida. Caracterizan al
cristiano como una persona que ha crucificado la carne con sus afectos y concupiscencias (5:24).
Las conclusiones personales de, esta enseñanza pueden describirse de- esta forma:
1º La libertad del Espíritu es posible para cualquier cristiano.
2º Esta libertad es obligatoria para cualquier cristiano si ha de cumplir el propósito de su redención.
3º Sin embargo la libertad para el cristiano es lo opuesto a indulgencia carnal.
4º La libertad cristiana significa pleno desarrollo de la personalidad por medio de las virtudes que resultan
del control del Espíritu.
5º La libertad produce una vida cristiana espontánea y fructífera.
INTERPRETANDO LA ESCRITURA
POR LA ESCRITURA
68
Burlon, op. cit., p. 302.
61
EL METODO COMPARATIVO
A pesar de que el contenido y significado de Gálatas debe ser comprensible a los lectores casuales que lo
lean por primera vez sin tener cono cimiento de ningún otro de los libros incluidos en el canon bíblico, su
valor para el exégeta moderno puede aumentar grandemente si se estudia en relación con el resto de las
Escrituras. Ningún libro de la Biblia puede interpretarse adecuadamente sin ser comparado con los demás
para ver su relación y explicarse todas las alusiones que de ellos puedan encontrarse. El uso de un pasaje de
la Escritura para ilustrar o interpretar a otro, ya sea por medio de alguna similitud o por algún contraste
inherente, se llama en ambos casos, método comparativo.
Este método es triple. Consiste, en primer lugar, en la relación de un pasaje con otro, dentro de las obras
de un mismo autor. Cualquier escritor que tiene una base definida de creencias o conceptos se deferirá a
todas ella en sus producciones. Si tales creencias constituyen su modo de pensar, inevitablemente fundará
sobre ellas sus enseñanza principales. Gálatas es la parte básica de¡ conjunto de las cartas de Pablo, porque
contiene el corazón del llamado Evangelio Paulino. Es de esperar, por consiguiente, que -sus enseñanzas
serán suplementadas o repetidas en otras epístolas escritas por el mismo autor. Pasajes análogos de otras
cartas de Pablo pueden declarar con mayor claridad la verdad que Gálatas expone, y servir, por consiguiente,
de comentario a su contenido.
Una segunda forma del método comparativo es la relación entro el Nuevo y el Antiguo Testamento. El
Nuevo Testamento está relacionado con el Antiguo como los frutos de un árbol con sus raíces. Sin las raíces
los frutos no pueden existir, porque de ellas depende su origen y mantenimiento. Sin los frutos, las raíces
son fútiles, porque el árbol no puede cumplir sino por medio de ellos el propósito de su creación. Las raíces
de la revelación divina han de ser buscadas en el Antiguo Testamento, donde se encuentran los principios del
conocimiento de Dios, la experiencia del pecado, y la promesa de redención. Los frutos de esta revelación
están en el Nuevo Testamento, en la revelación de Cristo. Sin El, el Antiguo Testamento es una historia sin
final, un camino que no conduce a ninguna parte. Las enseñanzas del Nuevo Testamento a menudo pueden
ser mejor explicadas mostrando su paralelismo, con algún hecho del Antiguo; mientras que la comparación
de la sombra hebrea con la substancia cristiana, a menudo, dará a un hecho sin importancia del Antiguo
Testamento un nuevo valor histórico.
El tercer principio básico de este método es el más amplio y el más convincente. La Escritura es una
unidad en Cristo. Si su autor fundamental es el Espíritu Santo (1 Pedro 1:10-12), el estudiante de la Biblia
tiene derecho a esperar que habrá una profunda unidad entre todas las partes de la revelación escrita. A pesar
del hecho de que fueron escritas por varios autores de diferentes nacionalidades, y de diversos gustos,
ocupaciones, caracteres, propósitos, y en tiempos y lugares separados, hay un objeto común que los dirige a
todas a una misma meta, éste es Cristo. Si una parte depende de la otra para su objetivo común, una
comparación de las dos debe mostrar la relación entre ambas y esclarecer su unidad.
El paso inicial en el método comparativo es encontrar algún punto de contacto o semejanza entre los
pasajes que han de ser comparados. A menudo depende de algún tema, doctrina, o un suceso que se discute
en dos o más pasajes paralelos. Puede ser una persona cuyas actividades o carácter ilustran el método divino
de tratar con los hombres, o que ha aportado una contribución espiritual al desarrollo de tal conocimiento.
Muy frecuentemente un pasaje del Antiguo Testamento es citado en el nuevo sin dar ninguna referencia a
su contexto. En tal caso un estudio comparativo de la fuente original de la referencia, juntamente con la
aplicación por el autor novotestamentario, ensancha y profundiza su significado.
La comparación de los pasajes que contienen un tópico similar puede ilustrarse por la consideración
paralela de Gálatas 3:5-14 y Romanos 3:31-4:16. Ambos tienen su tema común "la ley y la fe". Ambos se
refieren al Antiguo Testamento como una fuente de tal enseñanza y ambos se refieren a la revelación de Dios
a Abraham.
Además, ambos son escritos por Pablo, por lo tanto constituyen dos distintos modos de tratar la misma
doctrina por el mismo autor. Por consiguiente, se debe suplementar el uno con el otro, y la presentación en
Romanos debe ayudar a la explicación del contenido en Gálatas.
El argumento del pasaje de Gálatas, es teológico y personal. Abraham se presenta como una simple
ilustración del principio de que las bendiciones de Dios vienen por la fe más que por la ley. Puesto que Dios
atribuye justicia a Abraham a causa de su fe, por lo tanto los que ejercitan una fe similar se consideran hijos
62
de Abraham, y consecuentemente pueden ser buenos receptores dé las bendiciones de Abraham, que el libro
de Gálatas iguala con la promesa del Espíritu Santo (3:14). El párrafo entero de Romano-,, incluyendo el
argumento del Antiguo Testamento, es la respuesta a la cuestión inicial propuesta en Gálatas 3:5 "Aquel pues
que os daba el Espíritu... ¿hacíanlo por las obras de la ley o por el oír de la fe?"
Las enseñanzas de Romanos 3:31-4:16, empiezan en el mismo punto de la ley y la fe (3:31) el misino texto
clave: "Abraham, creyó a Dios y le fue contado por justicia". Génesis 15:6 2 se cita en ambos y el párrafo
entero sostiene la importancia de la fe. Su énfasis es empero algo diferente del pasaje análogo de Gálatas, ya
que la pregunta inicial aquí es: "Luego, ¿deshacemos la ley por la fe? En ninguna manera, antes
establecemos la ley" (Romanos 3:31), mientras que en Gálatas, Pablo hace todo lo posible para mostrar, el
efecto superior de la, fe sobre la validez de la ley.
La forma en que la carta a los Romanos trata este problema es por tanto bastante diferente: su argumento
teológico es como sigue:
Si un hombre trabaja por un objetivo recibiendo su salario, aquello no es gracia, sino el pago de lo que se le
debe.
Si una persona actúa por la fe, recibe, no lo que ha ganado sino lo que el dador le da libremente, sin mirar a
sus merecimientos.
Las bendiciones de Dios no son dadas corno recompensa a una labor sino como un libre don, a todos los
que tienen fe.
En el caso de Abraham, el pacto o promesa de la justificación por la fe le fue concedido antes de que
hubiese entrado en el pacto de la circuncisión.
La circuncisión es por lo tanto un reconocimiento de un fuero ya establecido, y no un medio para
adquirirlo.
La fe de Abraham y -no la circuncisión trajo la bendición de Dios.
Por lo tanto, Abraham es un modelo para todos aquellos, tanto judíos como gentiles, que deseen recibir la
bendición de Dios.
El corolario final es que si la herencia fuera por la ley, la fe y la promesa quedarían anuladas.
Los puntos paralelos en -estas dos líneas de argumento son (1) El punto de partida de la relación de la ley
con la fe. (2) El ejemplo que se da en el Antiguo Testamento sobre Abraham. (3) El pasaje claro de Génesis
15:16, que proporciona las bases del razonamiento. (4) La idea de que las bendiciones de Dios vienen en
respuesta a la fe. (5) El concepto de que los que ejercitan fe son hijos de Abraham (Gál. 3:7, Rom. 4:11, 16).
El pasaje de Romanos proporciona un fundamento teológico más amplio par,¡ el concepto de la salvación por
la fe, y muestra que la herencia no puede venir por la ley. Las enseñanzas de Gálatas sobre el Espíritu Santo,
no se dan en este punto do R(,manos, pero se desarrollan en el capítulo ocho, que puede considerarse
paralelo de Gálatas 5:16-25.
El método biográfico, incluye la relación comparativa de todos los datos importantes que se refieren a
ciertas personas o caracteres dentro del libro que se estudia; pero una comparación parcial de dos pasajes o
hechos específicos, puede clasificarse también como método comparativo.
La alusión a Tito 2:3, es breve y contiene Muy poca descripción que Dos revelo las causas de la mención
de su nombre en conexión con el contenido de Gálatas. Fue un compañero de Pablo y Bernabé cuando
fueron a Jerusalén para tener una entrevista con los líderes eclesiásticos. Era un griego que no había sido
educado bajo la ley judía, y por consiguiente no estaba circuncidado, ni fije (Obligado a circuncidarse por
decisión del Consejo de los líderes. Evidentemente, Pablo lo mencionó porque era un testimonio importante
del amplio derecho dado a los gentiles por los líderes de la Iglesia antes del Concilio de Jerusalén. El
lenguaje es un poco ambiguo, porque cuando dice: "Tito no fue obligado a circuncidarse" (2:3) se podría
sacar la conclusión de que Tito aguantó con éxito la presión de los judaizantes, para no circuncidarse, o
también que se había sometido voluntaria-mente a hacerlo pero no por la fuerza. Lo primero parece ser más
probable, ya que Pablo dice en cuanto a los judaizantes "que no se sujetaron a ellos ni aun por una hora"
(2:5). "Nosotros", implica que Tito y Pablo estuvieron juntos y ambos mantuvieron su derecho, sin hacer a
los opositores ninguna concesión material.
La comparación de esta frase con otros pasajes del Nuevo Testamento donde se menciona Tito, sirve para
traer su personalidad a una posición relevante. La próxima mención, en el orden cronológico de los escritos
de Pablo, es en la segunda carta a los Corintios, escrita desde Macedonia a Corinto cerca del año 56. El libro
de los Hechos hace un silencio completo acerca de Tito, pero 2.4 Corintios asegura que acompañó a Pablo en
su tercer
viaje, y que vino a ser uno de sus ayudantes de Más confianza. Si encontró a Pablo en Antioquia (Hechos
18: 22-23) debió haber trabajado con él en la campaña Galática y haber participado en el largo y efectivo
63
ministerio de Pablo en Efeso. Antes de la partida de Pablo de Efeso hacia Macedonia, Tito fue enviado a
Corinto a a¡-reglar los enmarañados asuntos de aquella Iglesia. Después de salir de Efeso, Pablo prosiguió a
Troas, donde ansiosamente aguardó a Tito quien debía traerle noticias de los acontecimientos en Acacia.
Con todo, Tito no vino (2 Cor. 2:3), y Pablo marchó a Macedonia esperando encontrarle allí. La confianza
de Pablo en Tito y su afecto por él, son evidentes en el epíteto que le aplica: "Tito, mi hermano". A pesar de
que Tito no podía tener más experiencia cristiana que Timoteo que era en aquel tiempo el asociado de Pablo
y co-autor de 2ª Corintios, es notable que Pablo llore a ese, otro colaborador "'mi hijo" en 2ª CO. 3:17. Y el
relato histórico nos nuestra que Tito era un hombre de madurez espiritual, -muy capaz de aguantar y
solucionar los problemas administrativos que, la rebelde Y turbulenta iglesia de Corinto había creado.
Tito, probablemente tuvo algunos recelos acerca de los resultados de su visita a Corinto, pues Pablo dice:
"Que, haya sido recrea-do su espíritu en vosotros" (2 Cor. 7:13); ello significa que preveía más dificultades
que las que realmente encontró. Pablo le había animado, asegurándole que los corintos harían las cosas bien,
y se sentía aliviado de ver que Tito encontró verdadera su predicción (2ª Cor. 7:14).
El éxito de Tito en esta difícil misión corrobora la impresión dada por la referencia accidental en Gálatas de
que era un carácter fuerte y determinado. Rehusó subyugarse a los judaizantes de Antioquia. No desmayó
por la oposición en Corinto. Pablo lo llama socio y compañero de trabajo (2 Cor. 8:23) y lo recomienda sin
reservas.
La próxima aparición de Tito en el orden canónico del N. T. es el libro que lleva su nombre, escrito
probablemente en el año 60. Por aquel tiempo estaba en Creta, donde su ministerio parece haber sido el
mismo que en Corinto (Tito 1:5). La Iglesia cretense estaba en una condición deplorable y necesitaba
desesperadamente una mano fuerte para corregir las maldades y poner orden en el caos. Las amonestaciones
que Pablo le hace no van de ninguna manera contra la confianza esencial que tenía en Tito como agente
ejecutivo. Pablo esperó que cumpliera su tarea de un modo expedito y efectivo y le dio instrucciones para
volver a encontrarle en Nicópolis (3: 12).
La última alusión a Tito ocurre en la carta de despedida de Pablo a Timoteo (2 Tirn. 4:10). Este había ido a
Dalrnacia, no se dice porque motivo. A juzgar por el hecho de que este pasaje refiere una dispersión general
de los compañeros de Pablo, se puede concluir que Tito era uno de los que marcharon en distintas
direcciones para llevar a cabo un ministerio evangelístico y descentralizar el grupo de líderes misioneros que
estaban en peligro de arresto por las autoridades romanas. El mismo Pablo escribió desde Roma donde se
hallaba prisionero, después (le haber sido arrestado repentinamente en algún lugar durante uno de sus viajes
por la costa occidental del Asia Menor, posiblemente en Troas (2 Tim. 4:20, 33). Tito había venido a ser,
por lo tanto, en este tiempo, un obrero independiente que llevaba a cabo su propia misión en un territorio
donde no había trabajado antes con Pablo.
El estudio comparativo de las alusiones a Tito saca a este, en parte, de la sombra en que quedaría. Su
cualidad de valeroso, que le hizo testigo voluntario y auxiliar de Pablo y Bernabé cuando éstos dirigían la
campaña de la libertad de la ley en favor de los gentiles, le hicieron un obrero ejemplar durante los dos
decenios que transcurrieron entre su conversión en Antioquia y la dispersión del grupo de ayudantes de
Pablo, poco antes de su muerte. El era una demostración palpable de la eficacia de la salvación para los
gentiles, sin la ley. Su ministerio se iguala al de Timoteo, quien aunque medio gentil fue circuncidado por su
origen medio judío a fin de no causar ofensa a los hermanos judíos.
El estudio comparativo de las citas del Nuevo Testamento, con referencia al Antiguo, proporciona dos
beneficios distintos. Una más amplia comprensión del pensamiento principal del texto donde ocurre la cita, y
una mejor comprensión del método interpretativo del autor de la cita.
Pablo, como judío que hablaba el griego de la dispersión, usaba la Septuaginta en sus citas, aunque sin
duda estaba familiarizado también con el texto hebreo.
Las citas de Pablo del Antiguo Testamento son, generalmente. sacadas de la Versión de los Setenta.
En este corto fragmento de Gálatas, hay seis citas del Antiguo Testamento, tres de las cuales son
introducidas con una fórmula de referencia definida al Antiguo Testamento, Gálatas 3:8, 10, 13, y las otras
tres son citadas sin decirlo, pero con indudable conocimiento de su origen por parte de Pablo. Todas ellas se
emplean como Laso para su argumento de prioridad de la promesa sobre la ley, y serían escogidas para dar
más peso al argumento.
El primer punto de comparación se refiere a la exactitud de la cita. Es difícil establecer un exacto acuerdo
entre las citas de Gálatas y el texto hebreo original, ya que el Mismo texto griego de Gálatas lo tenemos por
traducción. Sin embargo, tanto en la traducción española como en la griega la diferencia entre las citas de
Pablo y sus fuentes de origen es relativamente ligera. Que Pablo usaba la versión de los setenta, está
demostrado por Deuter. 27:26 y 21:23, donde aparecen semejanzas verbales entre Gálatas y el texto de los
64
Setenta, y entre Gálatas y el texto Masorético. Las citas restantes, aunque no exactas, no demuestran una
relación determinada con respecto a los textos originales.
Aunque hay pequeño diferencias entre las citas y sus fuentes originales, tales diferencias verbales no son
tan pequeñas que no permitan identificar su origen, ni bastantes grandes para alterar el sentido. Pablo citó
fielmente el Antiguo Testamento -preservando el significado original.
El segundo punto de comparación se refiere a la correspondencia entre el pensamiento, o el argumento de
Gálatas y el pensamiento que se esconde tras el contexto de la cita. Tomando las seis citas en serie el
resumen total se encuentra en la siguiente expresión:
Génesis 15:5, es la reacción de Abraham a una de las más importantes promesas que Dios le dio. Al
llamarle de Ur de los Caldeos, Dios le había asegurado que por su descendencia serían bendecidas todas las
familias de la tierra (Génesis 12:3). El carácter de esta bendición no fue definido entonces y el modo de
cumplirla no podía verse, ya que Abraham carecía de hijos. Por muchos años Abraham permaneció sin tener
hijos; y cuando Dios se le apareció otra vez, se le ocurrió a Abraham pensar que quizá la promesa pudiera ser
cumplida por la adopción de su ¡criado más antiguo, que se convertiría de este modo en su heredero.
Abraham y Sara eran demasiado ancianos para tener hijos, y lo sabían. La respuesta de Dios fue: que sería un
hijo nacido de Sara. La predicción parecía imposible, pero Abraham aceptando la palabra de Dios, a pesar de
todas las imposibilidades, "creyó a Dios". Este acto de fe, apropiándose lo que Dios le había prometido
como un hecho seguro, y echando al invisible futuro de su vida en las manos de Dios, fue aceptado por Dios
como justicia. No por lo que Abraham hizo, sino porque creyó a Dios contra, toda experiencia externa. Por
ello Abraham fue puesto en una nueva posición ante Dios, recibiendo la seguridad del favor divino.
El principio de aceptar como un hecho lo que Dios promete, obrando de acuerdo con esta promesa, es la
base de nuestra salvación o justificación ante Dios. Pablo está usando este texto del Antiguo Testamento para
establecer la verdad de que Dios salva, no por lo que una persona es, sino por lo que Dios puede hacer por
ella. El segundo pasaje (Génesis 12:3) no tiene una aplicación tan patente. La relación entre la justificación
por la fe y la bendición prometida por medio de la simiente de Abraham, no se establece de un modo tan
categórico en el Antiguo Testamento. Esta relación, puede ser descubierta, sin embargo, por medio de un
rodeo, mostrando que la bendición divina a las naciones tiene que ser espiritual. ¿Qué quería Dios conceder a
las naciones que sólo pudieran recibirlo por la simiente de Abraham? La definición de esta bendición, tiene
que trazarse por medio de las profecías históricas y por las palabras de Jesús mismo, ya que El era la
simiente de Abraham (Mateo 1:1). Esto es un proceso más largo que lo que aquí pueda incluirse. El punto,
de vista de Pablo es empero cierto: Que la promesa de Dios a Abraham, incluía a los gentiles, y que las
relaciones de Dios con Abraham y su descendencia tenían por objeto preparar una manifestación universal de
la salvación.
La próxima cita de Deut. 3:26, es una parte del sumario de la ley que era cantado como una antífona por
los grupos de judíos puestos en los monte-s Gerizim y Ebal, cuando después de haber atravesado el Jordán,
el pueblo de Israel entró en Canaán. Las palabras “maldito todo aquel que no permanece en las palabras de
la ley para cumplirlas", indican que la menor falta en el cumplimiento de la ley traía sobre el violador la
maldición divina. De este modo el legalista vive constantemente, bajo la amenaza de Maldición, ya que no
puede estar seguro de cuando desobedece la ley de Dios. Constantemente se halla bajo la ansiedad y el
temor. Aun en el mejor de los casos, carece de seguridad en cuanto al futuro. De este modo el legalismo se
convierte en pesimismo, pues la ley solo puede referirse a una justicia negativa, y su función natural es
condenar al pecador, y no producir un remedio positivo para el mal.
Por el otro lado, el principio positivo de la fe, es también declarado en Habacuc 2:4, que ahora Pablo es
también como un argumento: "El justo vivirá por la fe". El contexto de Habacuc, en su sentido original, no
es una discusión abstracta de la fe y las obras como medio de salvación, sino una situación creada por un
peligro político. Babilonia se había convertido repentinamente en una gran potencia militar y estaba
amenazando la independencia de todos los reinos pequeños del Oriente Medio. Una invasión parecía
inminente y el profeta sabia bien que Judá no tenía fuerza para resistirla. Babilonia aplastaría el pequeño
reino de Israel como una apisonadora aplasta un hormiguero. Sin embargo, para Habacuc el problema no era
solamente político: "¿Cómo podía, un Dios justo a quien su nación adoraba, permitir que un poder pagano
aplastara al pueblo que El mismo había escogido?". La invasión era políticamente inevitable, pero
moralmente inexplicable. Por tanto, el problema hería la te profética desde su misma raíz.
Con toda prudencia Habacuc decidió esperar y oír lo que Dios le comunicaría. Dios le habló y le dio la
seguridad de que el justo viviría por su fe. La seguridad en aquel apuro consistía en confiar en Dios, que era
el único que podía defenderles del enemigo y salvar a su pueblo de las hordas avasalladoras. El principio de
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la fe en Dios es lo llave de todos los problemas morales de la vida. En el ultimo capítulo de su profecía
Habacuc, dice:
concluye triunfalmente:
La fe engendra confianza, y los pasados desmayos del profeta se transforman en un canto triunfal por la
seguridad de que Dios es más grande que el mal. Bastante grande para salvar a su pueblo. Pablo parte del
mismo principio, mostrando como el individuo puede aplicarlo al particular dilema de la justicia y la
Misericordia divina. Si la justicia de Dios condena al pecador que quebranta la ley pero su Misericordia le
ofrece salvarlo, échese el culpable en las manos de Dios, para ver que recurso Dios mismo proveerá.
La solución de este dilema no se encuentra, sin embargo, en la misma ley pues el libro de Levítico 18:5,
dice: "Por tanto, mis estatutos y mis derechos guardaréis, los cuales haciendo el hombre vivirá en ellos: Yo
Jehová".
El quid de la ley es acción, más bien que fe. Guardar la ley es propiamente una consecuencia de la justicia,
y no su causa; como ocurre con la fe. La salvación por la fe y la salvación por las obras se excluyen por lo
tanto mutuamente. La afirmación del libro de Levítico es parte de una instrucción general que Dios dio a
Israel como preparación a su entrada a Canaán, y como Deuteronomío 27:26, es la declaración de un amplio
principio, no es un precepto específico. Pero si como indica el pasaje de Deuteronomío, el hombre que vive
bajo la ley se halla bajo la amenaza de la maldición divina, ¿cómo puede la fe sacarlo de esta situación? La
ley en sí misma carece de poder para ello, ¿qué recurso tiene Dios para el pecador? La última pregunta del
párrafo prevee la respuesta final. Pablo dice: "Cristo nos redimió de la maldición de la ley, siendo hecho por
nosotros maldición, pues escrito está: "Maldito todo aquel que es colgado en un madero".
La frase de Deuteronomio 21:23,forma parte de una regla relacionada con las ejecuciones:
Cristo no había quebrantado la ley, pero al ser colgado en la cruz cayó bajo esta maldición y así tomó el
lugar del pecador. La simiente de Abraham, el heredero de la promesa, había asumido el castigo de la ley
quebrantada, y de este modo la bendición podía venir por él, libremente, a los gentiles.
De los principios enunciados en estas seis citas, e iluminadas por su contexto, Pablo construye su
argumento teológico. El método comparativo muestra como las ideas del Antiguo Testamento, contenidas,
ya sea en afirmaciones sobre principios fundamentales o en reglas aparentemente incidentales, corresponden,
conjuntamente, con la declaración del Evangelio, de cuya doctrina el Antiguo Testamento era precursor.
El método exegético de Pablo fue probablemente aprendido en las escuelas rabínicas donde había sido
educado. Es sorprendente que no use un método de, espiritualización más seguro que el que hallamos
algunas veces en sus epístolas. A veces usaba una simple alegoría como apoyo de una gran verdad teológica,
como en Gálatas 4: 21-31, pero raramente. Otras veces su interpretación es indirecta, pero en todos los casos
se ve como él sabía atraer principios básicos de Verdad, de textos de la Antigua Escritura para aplicarlo a los
problemas de su tiempo.
La aplicación del método comparativo en la forma antes expresada ayudará al lector a comprender mejor
su fondo histórico e intelectual, y a entrar en la mente del autor que lo escribió. Unirá diferentes, partes de la
Biblia mostrará, de un modo cada vez más real, la unidad de aquella revelación que tiene como centro la
persona de Cristo.
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DE LA LETRA AL ESPIRITU
EL METODO DEVOCIONAL
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Los varios tipos de estudio que han sido aplicados a Gálatas, tienen todos su lugar en un tratamiento
completo del libro, pero ninguno de, ellos, ni siquiera todos juntos, producirán el efecto por el cual el libro
fue originalmente escrito. Ni Pablo, ni el Espíritu Santo que le impulsó a escribir, se proponían hacer que
todos los lectores de Gálatas usaran el sagaz método crítico o se habilitaran en el complicado método de
análisis exegético. Estos métodos pueden ayudar a producir una buena comprensión de la epístola, pero un
mero conocimiento de sur, hechos o de su estilo nunca imprimirán su verdadero mensaje en el corazón
creyente. La coronación de todo estudio es el método devocional, por el cual las verdades descubiertas por
medio de los varios métodos descritos, entran y se aplicar a las necesidades del individuo.
Definición
A pesar de que, el método devocional es siempre favorecido por el uso de los otros métodos, no le es
necesario depender de ellos. Se puede usar este último método por si mismo y aplicarlo a un solo versículo o
frase tan bien como a todo el libro. Con todo, siempre, es de más valor, cuando se usa en conjunción con los
demás métodos, y cuando se compenetran mutuamente. El estudio devocional no es tanto una técnica como
un estudio espiritual. Es el espíritu de fervor que busca la cuente de Dios: es el espíritu de aventura, que se
arriesga a cumplir lealmente la voluntad de Dios; es el espíritu de adoración que quiere permanecer y
permanecer en la presencia de Dios. Es evidente que el propósito de esta epístola no fue preparar a los
Gálatas o a sus subsecuentes lectores para un examen teológico, sino prepararles para vivir una vida según
Dios.
El objeto del estudio devocional es encontrar un centro al rededor cual el pensamiento pueda influenciar la
conducta, y beneficiarla en términos de santidad y servicio. Ya que las Escrituras son el mensaje de Dios,
sus enseñanzas proveen siempre este entro, ora por precepto o por ejemplo, y su aplicación se determinará
por su analogía con la situación existente en cada lector.
Integración
Hay tres centros en el estudio devocional, que son aplicables a casi cada texto o porción de un texto.
Apliquemos estas tres preguntas a la ultima sección de Gálatas (6:11-18). Debe observarse que esta porción
de la epístola viene a ser un sumario del significado del libro entero. Pablo expresa en ella la verdad final, y
el final testimonio que saca su enseñanza del reino de lo abstracto, a la realidad concreta y personal. Sentía
que lo que estaba debatiendo, las libertades por las cuales luchaba con todo tesón, eran una parte vital de su
propia experiencia.
En este sumario enfatizó a Cristo en relación con la cruz. Los motivos de los judaizantes no eran, dijo, un
verdadero celo por la ley, sino una renuncia a ser perseguidos por la cruz de Cristo (6:12). No estaban
dispuestos a afrentar la vergüenza que les venía de ser seguidores de Uno que había muerto bajo la maldición
de la ley. Querían retener el favor de los que habían rechazado a Cristo y al mismo tiempo permanecer
cristianos. Para poder mantener su inconsistente posición querían apoyarse en el número, y por lo tanto
insistían en que otros se les juntaran en su estricta adherencia a la ley ceremonial.
La cruz de Cristo, cuan-do se usa como una medida para comprobar la actitud del hombre interior, revela
motivos ulteriores y muestra a los hombres tales como son moralmente. Al compararlo con la muerte de
Cristo, ¡cuánto celo religioso viene a ser solamente ambición egoísta! ¡Cuánta justicia se practica tan sólo
por el temor de ser cogido en falta ante la sociedad! ¡Cuánta profesión es simple hipocresía! Del mismo
modo que la cruz reveló el egoísmo y la malicia de los judaizantes, Mí revela hoy día los pecados y defectos
de todas las otras personas.
Sin embargo, la cruz no es una carga intolerable, ni cl fin de todos los goces. Pablo se alababa de que por
ella había encontrado libertad. Por su unión representativa con Cristo en su muerte, el creyente encuentra
que el mundo es crucificado para él y él piara el mundo. Tan cierto como Cristo murió, cortando por un
tiempo toda conexión entre el mundo y su persona, así el creyente es emancipado de las demandas
mundanas. Ya no puede aceptar sus ideales porque ha tomado como propios los ideales de Cristo. Sus ¡no-
das son temporales, y las cosas de Dios eternas. Cada verdadero creyente ha sido separado del mundo a
causa de la cruz, y ya el mundo no le reconoce como uno de los suyos. Ha quedado ¡colocado en unas
nuevas circunstancias (6:1-5) que sólo pueden ser descritas como una nueva creación.
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Por esta razón, la libertad en Cristo es el dominio de Cristo. "Yo llevo en mi cuerpo las marcas de Jesús"
(6:17) es una figura tomada de la esclavitud. Un esclavo era señalado con la marca de su amo, o se le
identificaba por alguna cicatriz distinguible, para mostrar a quien pertenecía. Pablo, pensando posiblemente
en las cicatrices producidas por apedreamientos y flagelaciones, habla de las marcas que indicaban su
pertenencia a Cristo. Como la cruz había dejado cicatrices en el Cristo resucitado, así los sufrimientos de
Pablo por Cristo, le habían dejado marcado. Estos recuerdos visibles de persecución y lucha los llevaba con
goza y aun con orgullo. Al revés de la circuncisión, eran estas marcas el resultado de su elección voluntaria
en los años mas duros de su vida, y no venían a ser la consecuencia de una costumbre familiar, sino de un
genuino amor. Paradójicamente eran las marcas de su libertad, pues como siervo de Cristo se había
emancipado de las costumbres y ceremonias de la ley, y era tan independiente del fariseísmo como del
clericalismo. Cristo era más que la circuncisión y la salvación más que el legalismo.
De estas consideraciones emana el segundo corolario, o sea que, ni la circuncisión vale algo, ni la
incircucisión, sino la nueva criatura (6:15).
Ni la observancia de la circuncisión ni su repudio tienen nada que ver con la vida cristiana; el verdadero
secreto consiste en si uno posee o no la nueva vida que le hace nueva criatura en Cristo. Si la posee, ninguna
otra cosa importa; si no la posee, ningún rito externo podrá impartirla. El esfuerzo propio no puede producir
vitalidad espiritual. Tiene que empezar por la recepción del Espíritu Santo que domina al individuo y lo trae
a la norma e influjo de la cruz.
La conclusión del libro nos presenta por lo tanto el modelo de la experiencia personal.
Empieza con una crisis. El término "crucificado", que Pablo usa ha de referirse a aquella experiencia que
realizó en su vida el milagro de su transformación. Pasada esta crisis vivió en un nuevo dominio, en el cual
los cosas viejas habían pasado, y todas habían sido hechas nuevas. La regla en este nuevo reino era
conformidad con Cristo. El énfasis positivo de semejante ideal aseguraba, recta conducta y paz en el
corazón. No era ni licencia ni esclavitud, sino una equilibrada lealtad a Cristo que producía una obediencia
feliz. Esta clase de vida tenía que significar necesariamente propia abnegación y sufrimientos, pero estos
mismos no eran considerados como obstáculos para la victoria, ni tampoco como obras meritorios Eran
simplemente el precio natural que ha de ser pagado para el desarrollo normal de la vida cristiana.
La oración final del libro de los Gálatas es que la gracia de nuestro Señor Jesucristo pueda estar en el
espíritu de los hermanos, en las diarias circunstancias relacionadas con esta clase de vida.
Expresión
Este método devocional no puede ser reducido a ninguna fórmula determinada. No puede fijarse ningún
patrón por el cual un creyente individual pueda sacar de un pasaje de las Escrituras todo el provecho posible,
o un provecho igual al obtenido por el estudio devocional realizado por otra persona. Ningún texto será
iluminador y estimulante a todos los lectores del mismo modo, y el beneficio del propio estudio variará
según sus circunstancias, su temperamento y su madurez espiritual.
En el caso de Pablo su devoción fue expresada por su fervorosa premura, pues escribió la epístola de su
propia mano a causa de su intenso deseo de preservar la pureza espiritual de sus seguidores. Y fue revelado
por su extraordinario esfuerzo intelectual para trazar sus propios argumentos en la discusión de un problema
como el que existía en Galacia. También se demostró su devoción a Cristo por su paciencia en sobrellevar
penalidades que habían dejado sobre su cuerpo las marcas a que se refería. Producía una completa
indiferencia a todos los atractivos y placeres que podían apartar su atención de Cristo. Y se manifestaba,
finalmente, en la benevolente calma que le permitía encomendar a la gracia del Señor a estas iglesias
recalcitrantes.
La realidad de la vida devocional de Pablo, según se refleja en este libro de los Gálatas, parece hallarse
resumida en el famoso himno de Isaac Watts, que dice, en nuestra más popular traducción española: