Introducción
En este trabajo se discutirá “El tema de la muerte en la novela Crónica de una muerte
anunciada de Gabriel García Márquez. Este tema resulta sumamente interesante porque en gran
parte de la obra literaria de García Márquez siempre está presente el tópico de la muerte.
Asimismo, a diario los profesionales de la enfermería se tienen que enfrentar con la muerte en
sus centros de trabajo y en otros lugares. Es por eso, que decidió trabajar con el tema de la
muerte en la literatura.
De hecho, a través de este estudio se pretende demostrar que, tanto en la literatura como
en la vida real, la muerte provoca el mismo sentimiento de impotencia, de tristeza, de dolor y en
algunos casos de indiferencia. Asimismo, que de una forma u otra todos se tienen que enfrentar
con la muerte. También, se pretende demostrar que la literatura retrata en un forma muy real y
dramática la muerte. Y que, de una manera u otra, todos se identifican con los personajes que
mueren en los textos, con la forma en que mueren y con sus familiares.
El tema de la muerte en la novela Crónica de una muerte anunciada
La literatura siempre ha estado ligada con el concepto de la muerte. Eso le ha dado un
sentido de importancia y aprecio más profundo a la vida mediante el uso de este tema literario.
El tema de la muerte en la literatura intenta dar respuesta y razón a varias de las preguntas más
antiguas en la historia del hombre, ¿por qué la vida y la muerte están ligadas? y ¿por qué
tenemos que morir? Sobre este particular, la autora Saiz, A. (2005) indica lo siguiente:
Inseparable es la vida de la muerte, son las dos caras de una misma realidad. Así,
el problema del sentido de la existencia humana llega a su grado máximo cuando
el hombre se pregunta por la muerte. El sentido de la vida varía, pues, de acuerdo
con lo que el hombre piense de la muerte, ya que puede considerarla como un fin
definitivo ("polvo somos") o puede admitir algún tipo de inmortalidad anímica
(pág. 1).
Asimismo, Hernández, M. (2014) indica que “las referencias a la muerte han sido
numerosas en todas la civilizaciones y culturas. Las distintas expresiones literarias han sido uno
de los medios que estas han utilizado para manifestar atracción o rechazo a ella.” De hecho, en la
narrativa la muerte ha sido representada motivada por el amor, el desamor, la venganza y la
defensa del honor, entre otros.
En la obra motivo de estudio, Crónicas de una muerte anunciada (1981), la cual está
basada en hechos verídicos, del novelista colombiano Gabriel García Márquez; la muerte es
representada a modo de venganza por parte de los hermanos Vicario. La obra inicia cuando se
indica que Santiago Nasar está muerto y que los hermanos Vicario lo mataron para vengar el
honor de la familia. El relato termina precisamente en el momento en el que Santiago Nasar
muere. Los hermanos Vicario, Pablo y Pedro, sintieron que su hermana y su familia habían sido
humillados, según ellos, por Santiago Nassar, por tal razón, debían matarlo para defender y
restablecer el honor de todos.
Cabe mencionar que los hermanos Vicario eran amigos de Santiago Nassar desde
pequeños y, aunque ellos se veían obligados a defender el honor de la familia, tampoco querían
matar a su amigo y, por eso, les decían a todos que lo iban a matar para que le avisaran y
Santiago pudiera huir. De esa manera, su honor quedaba vengado y Santiago se libraba de la
muerte. Sin embargo, ninguna de las personas a las que les indicaron que pensaban matar a
Santiago Nassar le avisaron, debido a que ellos pensaban que alguien ya le había avisado. En
cada una de las personas que sabían que los Vicario pensaban matar a Santiago y no lo dijeron
nada; predomino la complicidad del silencio, es decir, todos callaron y fueron cómplices de la
muerte del joven. Sobre este particular, en la obra Crónica de una muerte anunciada (2004) se
indica que “la mayoría de quienes pudieron hacer algo para impedir el crimen y sin embargo no
lo hicieron, se consolaron con el pretexto de que los asuntos de honor son estancos sagrados a los
cuales solo tienen acceso los dueños del drama “(pág. 12).
De hecho, los hermanos Vicario mataron a Santiago Nassar con dos cuchillos de matar
cerdos. La muerte de Santiago fue sangrienta, pero más lo fue la autopsia. Se determinó que
Santiago murió a causa de siete heridas mortales. Tenía cuatro incisiones en el estómago y una
de ellas era tan profunda que lo atravesó por completo y le destruyó el páncreas. El hígado estaba
casi seccionado por dos perforaciones profundas. Tenía otras perforaciones menores y múltiples
heridas en el intestino delgado. Se dice que también tenía seis heridas menores en los brazos y
en las manos y dos tajos horizontales: uno en el muslo derecho y otro en los músculos del
abdomen. Tenía una punzada profunda en la palma de la mano derecha. El informe de la policía
decía que parecía un estigma del crucificado. El cuerpo estaba tan deteriorado que hubo que
realizar la autopsia de inmediato. El proceso de la autopsia no fue realizado por un profesional,
ya que lo realizó el padre Amador, quien había realizado estudios de medicina en su juventud.
Sus ayudantes fueron el boticario y un estudiante de medicina, amigo de Santiago Nassar. Ellos
no tenían las herramientas adecuadas para realizar la autopsia En la novela se indica que el padre
Amador comentó que el proceso de la autopsia fue horrible. Él indicó: “Fue como si lo
hubiéramos vuelto a matar” (pág. 85)
En el prólogo de la novela Crónica de una muerte anunciada, Santiago Gamboa indica lo
siguiente sobre el tema de la muerte presente en esta.
No recuerdo cuándo leí por primera vez esta Crónica de una muerte anunciada,
pero sé que fue en Bogotá, hace ya más de quince años, recuerdo, eso sí, el
extraño y sobrecogedor efecto que me llevó a desear, en cada página, que alguien
detuviera a los hermanos Vicario, que se evitara esa muerte absurda que los
condenaba a todos. Pero la muerte ya estaba anunciada; y aún hoy, al releerlo,
vuelvo a sentir que es posible, en medio de la tragedia, que los cuchillos no
alcancen a Santiago, que alguno de los mensajeros llegue a tiempo y él escape,
que la puerta de su casa se abra. Y no sucede. Santiago Nasar vuelve a morir. Me
pregunto si los lectores de este libro, dentro de doscientos o trescientos años,
desearán lo mismo al leer sus páginas. Quizás sí. Lo que es seguro es que
Santiago Nasar y su muerte anunciada serán en ese entonces una de las pocas
cosas de nuestra época que aún estarán vivas (pág.2).
A través de sus palabras, Gamboa expresa ese sentimiento de impotencia que sienten
muchas personas al presenciar la muerte de otro ser humano. Asimismo, destaca la manera tan
cruda y real que el autor presenta este tema en la novela. De hecho, García Márquez recrea el
tema de la muerte en su novela al igual que casi en todas las demás que ha publicado, porque el
siente una profunda inquietud e impotencia ante la muerte. Sobre este particular, García, G.
(1983) indica:
[…] me conformo con admitir que el sentimiento más nítido que me suscita la
idea de mi muerte no es tanto el miedo de morir como de rabia por su tremenda
injusticia. Peor aún en un escritor que vive de contar sus experiencias y que, sin
embargo, tiene que vivir resignado al desastre final de no poder contar la más
importante y dramática de todas: la experiencia de su muerte (42).
En fin, a través de toda la novela Crónica de una muerte anunciada se trabaja el tema de
la muerte. En el mismo título de la obra el tema está presente como una forma de anticipar el
contenido de la novela. En este texto recrea en una forma sumamente cruda y realista el tema de
la muerte y la fragilidad de la vida. De acuerdo con Vargas, M. (1990), “la vida adopta un
sentido de no poder percibir porque ellas [las novelas] nos ofrecen una perspectiva que la vida
verdadera, en la que estamos inmersos, siempre nos niega” (5).
Conclusiones
En la literatura existen diversas y extraordinarias escenas en la que se recrea la muerte.
En muchos casos la muerte es personificada como un personaje malévolo y oscuro que solo
provoca tristeza, perdida dolor y tragedia. En otros casos tan solo se describen escenas de muerte
y el tema se trabaja de una manera superficial. Sin embargo, este no es la forma en que se
presenta la muerte en la novela Crónica de una muerte anunciada. De hecho, en la novela se
recrea y se pinta con mucho dramatismo la muerte del joven Santiago Nassar; se destaca la
mutilación que sufre el cuerpo del joven y la desastrosa autopsia a que es sometido. Además, se
recrea el dolor que siente la madre ante la pérdida de su hijo y el sentido de culpabilidad que
siente; debido a que cerró la puerta por la que tenía que entrar el joven a la casa para protegerse;
pensando que este estaba en su cuarto.
Cabe destacar que el personal de enfermería profesional puede atestiguar muchos casos
parecidos al de Santiago Nassar, en el que los cuerpos de las víctimas son mutilados por objetos
filosos, por balas, bombas y fuego, entre otros. A diario el personal de enfermería utiliza todos
los conocimientos que tiene a su alcance para atender al cliente, cuidar sus heridas para evitar
infecciones y la muerte del paciente. Asimismo, les brinda soporte emocional a los familiares
que, de una forma u otra, se ven involucrados en la tragedia. En el caso de la madre de Santiago
Nassar, si hubiera sido un caso real, las enfermeras tenían que orientarla para que buscara ayuda
psicológica para que pudiera lidiar con los que le pasó al hijo y con el sentido de culpabilidad
que ella tenía. En fin, el estudio del caso de la muerte de Santiago Nassar puede ayudar a que las
enfermeras la comparen con casos vividos por ellas en sus trabajos y en el entorno socio-
familiar para que puedan expresar sus sentimientos y realizar un estudio de caso.
Por otra parte, el cliente tiene que recibir toda la ayuda necesaria cuando es víctima de
violencia, de mutilación y de agresión física. Pero este no fue el caso de Santiago Nassar, quien
murió debida a las heridas que le infligieron los hermanos Vicario. El joven no recibió ningún
tipo de ayuda ni atención médica. Asimismo, su cuerpo no fue tratado con el respeto y la
dignidad que se merecía, debido a que no fue tratado por profesionales de la salud y, según ellos
indicaron, en el proceso de autopsia su cuerpo sufrió una mutilación mayor.
En resumen, en esta novela se presenta un sistema social deficiente, el cual no contaba
con los servicios de salud adecuados para atender a un herido y mucho menos para realizar una
autopsia. Ellos no contaban con los profesionales de la salud (en este caso con patólogos
forenses) ni con los instrumentos adecuados para realizarle la autopsia a un cliente. Además, se
presenta una sociedad indiferente y apática ante la muerte de un ser humano. Asimismo, una
sociedad que se convierte en cómplice de los asesinos, debido a que todos, desde las autoridades
judiciales hasta las eclesiásticas, sabían que lo hermanos Vicario buscaban a Santiago Nassar
para matarlo y no le avisaron para que se protegiera ni los encarcelaron para evitar que
cometieran el crimen.
Referencias
García, G. (1983). “No se preocupe: tenga miedo.” El país. Recuperado de http://
el paí[Link]/diario/1983/08/03/opinión/428709615_850215.html.
García, G. (1981). Crónica de una muerte anunciada. La oveja negra.
Bogotá, Colombia.
Hernández, M. “La muerte en la literatura.” Yumpu, portal de revistas electrónicas.
Recuperado en [Link]//es/documental/view/14657504/la_muerte_en_la_literatura_
-portal_de_revistas_electrónicas.
Saiz, A. (2005). “La muerte en la literatura. Siglos XIX y XX.” Revista literaria
mensual Arena y cal. Págs. 1-4.
Vargas, M. (1990). “La verdad de las mentiras.” En M. Vargas Llosa. La verdad de las
mentiras. Barcelona: Seix Barral. Págs. 5-21.