0% encontró este documento útil (0 votos)
371 vistas82 páginas

BESTIARIO

Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
371 vistas82 páginas

BESTIARIO

Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF o lee en línea desde Scribd
PRIMERA EDICION Publicada en marzo de 1951 SEGUNDA EDICION Publicada en setsembre de 1964 ‘TERCERA EDICION Publicada em febrero de 1965 CUARTA EDICION Publicade en diciembre de 1965 Quinta EDICION Publicada en mayo de 1966 SEXTA EDICION Publicada en mayo de 1967 SEPTIMA EDICION Publicada en enero de 1968 OCTAVA EDICION Publicada en unto de 1968 NOVENA EDICION, Publicada en enero de 1969 DECIMA EDICION Publicada en octubre de 1969 JULIO CORTAZAR BESTIARIO EDITORIAL SUDAMERICANA BUENOS AIRES SOLVIaY SIN Ha VavIsnD and foovd V SSM sousng ‘Sos gt ouoquenty oy 02 "eusuguy popesos musotssupns | Puonpa 6961 ® “EZL 11 bop m ou ~ssasud ond onsodop 19 og20q rponds VNELNIOWV VI Na OsmmaNt VNILNGOUY NI aHLNINa Nos gustaba la casa porque aparte de espaciosa y.antigua (hoy que las casas antiguas sucumben a fa ‘més ventajosa liquidacién de sus materiales) guardaba los recuerdos de nuesitos bisabu abuelo paterno, nuestros padres y toda la infancia ~ Nos habituamos Irene y yo a persistir solos ea ella, lo que era una locura pues en esa casa po- dian vivir ocho personas sin estorbarse. Haciamos Ja limpieza por la mafana, levantindonos a las\ “siete, y a eso de las once yo-le dejaba a Irene las iltimas habitaciones por repasar y me iba a Ja cocina. Almorzdbamos a mediodia, siempre, pun- ya no quedaba nada por hacer fuera de unos pocos platos sucios. Nos sesultaba grato almorzat pensando en le casa profunda y silen- ciosa y cémo nos bastébamos para mantenetla lim- pia. A veces ilegamos a creer que era ella la que fo 108 "dej6 casatnos, Irene rechazé dos preten- dientes” sin mayor motivo, a mi se me murié Maria Esther antes que legéramos a comprome- FO* a ses9 eqeqpenoide 0% “Sefopeus sajoaap anb 2am 2 ‘sourpqo# woo vpes eun Sopauros jy “ese ‘wun A $930]09 sof wo vy>x{dui0D ‘as “ST Tia iq * ‘sourpgo woo eyes eum jopawo> Tq“ A punts A s919]0> So]_wo> ¥>ey i P igNGNISIp vf op SwMIEpIOSe oT OWTD oe ua a} yuo} suas] ‘euey SpRIGWOS e ONjETD Je OL mS YGF Sopeqys soy vseioy seunye ap vaso} ns 19p i | | v9_uvgepanb sopues8 soyormmop sox) 4’ e201071q i ) ft } “osounatf’ e;"So][IA0 soy aquatD,UeysNd>> aed v asopugnsisar epedsoxsua eux] ap uguow J>_, om auaxy “rypeu za2eq ou ered omxaoud ue? Opunp jp K Sodise sof ap werd ey equ], sos OPO! 3 Joqe] W989 v2 openuooua uey opueR> ela} sozof 2 507 SOpO}: GpiA Hf SouTEET soibeGpISISU ON wequye 28 apuop- ojans Jo uo seqMseueD sop | aljpseero vy u2 soa osopel® exo feqepeise 3] Od), : © wun 4 opuarura & opuad sefnBe ‘sopeareyd sozuo | ap anbiod sisswour ta ws" aS Sp of SS | 2 E 2 our souem sey ayopugra. sezoy sey ueqy aus os yur (Mess pep UA Hoy BDAY “eyo wed sooopep 2. RE wd vsomaerear ezansop vm vgensour ‘opslay jo | A sequeveus ‘yur ered serpour ‘ouraraut pp uxed 2S --tyuonua x swouros auaxy v o1og “Wqnusuine | $8400 “Serressoau aaduiats ses0> wyf>) se wo } i | -suyje vo seoeyeqesuad gnb auaay v apreyunfoxd j -nu_sey_anb os12 of ‘owe, vyfoy gnb rod 98 0) 2p ojeA aay Ou fepa>IW wD OWOD supe | SHoHT0p nS 3p jor 19 us OpUBIGY wp Bp ois ade ‘vuruyyou_uoo_ueqeiss, "ai SPIN STI |B egesed 2s yeuneur pepranve ns op auedy Sipe 2R. Seipjoied ap ovary” soy aed ypped warp run ws suzy Gee ap vowing y © El oltqe ap tole us ypilitg Gh, 2P24 operseunp a? asang anb ap soye ajuauiPsomrisal soureprwayjoa vy i » Giad “Sig un soojas apond Guy “opiby Souisiur soxj0sou ‘iofour 0 ‘sorqispe; soy A ouazs9) | & 2 par surpopsy wigny sab oiABoad ; aw wD i P woo asoanbyus wed opens je weeps vy A & 2 -weirodiiir oFiDy ou Ox Subiod “Susiy 9p Z ese B : ‘up ungye ye soumpuous sont “ee EINE Wo sojanqesig” soy sod epeqiase eyPopesuss yy Sp Es f oun “ATU Vituso20u wie. soueuioy ap ouowiyEM O5019 Vs -uoys A a[duns ‘oxjsonu Jo anb ap vapi epesaidxo P { “UI F] UOD soUR HUETENO so] Ua souRNUG “sour, 4 wvzyiuoo oriaf or i t 5H vse vj vod weyrepanb as sound soambso & sofea shod * ap Tigey Bia eee esse ‘wuRUDBIY ZT v Oson £. & 2A _Epvu vqeSay] ou.6£6x opsaq “eSSouTIy wingET “Sif ua sopepoaou eguiy WS Syuoureuea seyunGord __ A sepiaaqyt sey aod -eypana wun sep ered sepyes aul vavWOL vsv> : =< Bi t fe Orr } Yonetiosiel & i s* + Oy peasy: 2 JULIO CORTAZAR i pe casa romapd sy V3, Ja parte més retirada, la que mira hacia Rodriguez | / en el aire, “apenas sopla una rifaga se palpa el Pefia, Solamente un pasillo con su maciza: puerta : pol¥oén Tos marmoles de las consolas y entie los | de roble aislaba esa parte del ala délantera’ donde “\ rombos de lis carpetas de macramé; da trabajo | sacatlo bien con plumero, vuela y se suspende en habia un bafio, la cocina, nuestros dormitorios y el living central, al cual comunicaban ls dor- a mom i se deposita ‘de nue mitorios y el pasillo, Se entraba a la casa pot un no. SS zaguén con mayélica, y Ja puerta cancel daba al living. De manera que uno entraba por el raguin, Nee Khe Lo recordaré siempre con claridad porgue fue yet abria la cancel y pasaba al living; tenid a los simple y sin circunstancias initiles. [rere stabaws es wa Jados las puertas de nuestros dormitorios, y al tejiendo en su:dormitorio, eran indie te “ Se |< FBBE paso sue conducia ala parte mis r= ache de Feponte se me ocurié pont A fuego” | | 3 Heads; avanzando por el pasillo se franqueaba la |. 2 of pavita Ger mate. ar por el pasilfo hasta en- | | puetta de foble’y mils alld empezabiel Giro tado frente In eatorada puerta de roble, y daba la “eu iS eae hee pal fu a { vel a ‘codo ne ipa te eee cuando ¢s- oh I< baiillo iis a * ; cuché algo eel comedor 9 la bibliot ends Se | : pasilfo mis ‘estrecho. que Mevaba a ta cocina y el ' venia impreciso y-sordo, como un vol i 1 bafio. Ceando_Ja puerta aba, sbierta advertig sobre la alfombra’o un ahdgido ‘sisusso de ccnp y yng, * wo _que Jacasa eramuy, grandé; ‘si n0, daba la . Tambiéa lo of, al mismo tiempo o an | impresida_de un departineats de los que se ates pasillo ee ia | edifican shora, apenas. pari movérse; rene y yo piezas asta la. puerta, Me tiré viviamos_siempr: de I. “de que fuera demasiado tafde, 1a cerré de golpe apoyando el cue: nite Aizmente la lave estaba puesta de nuestro lad imuebles. Buenos Aires | a aes ft el gran cerrojo para peto €50 lo debe a sus / Y_agemss cont €f gran_cerrojo para habitantes y no a otra cosa, Hay demasiada tiert: | area! GOH ap ofngp un vp ‘opramo vy aur 9s anb oyund ays9 31 oP 9 Wo. sopramar axdussis ise ‘st869" Sis "tis" OBR Epes “CipTU sourenIOAIp sony “Od tSiy |S TaHVGT CHW OiAais dt Oso “yduneyss" 3p WHIII|OS vf sespaz v asnd ow vuews “Joy Tw Fe ow sod osad ‘sox = optpiod ovod un eqepue o, Syd Squponb Sf sabiod wy IO}IOP soy reuopuEqe onb sou9} osojou mypnsor oxdurois anbsod sours8ope sony ‘2pou ap sopy sowo emd sowed vyseuiv09 suzy ‘ozsonuse yo eqeredasd of sexquatus +0189 orproop ‘aaiq sowesued of -ozionune yo sesedoid & suuepnde £ eur09 zy & oSturuo> ay v gaqumsooe WES HT BP Ope] ono ye opipod SOUTER SAE" Of Oper ap Svar wD oN ED eT “ezaisiny 09 Soureqparar sow & sepousgo sey ap: + woles un8qe soueqyaso> (sexp sozoumid sor xp -2ons oquouMHJos 0169 o1ed) eouONDeI} UOD “sou soysnar ap euppuadsayy ap vijoqoq tun ud gsuad | suexy anb oan & osqpus ap edd pm vy » -our2taur ua ueqefuge ep ome anb sp red_un ‘seyadse> seun vquyenxo a -ooopeq bea eqeasn8 our jus © ‘sy osafeyp un ufo, anb op , FonD0 a} “Joqr] Ns Jepraeas wa oyes uN opzey wpa ored ‘opepyno oypnus wor swat pp eqeqe> og 2, 3 2 wa Hara anb souoip tay —sofniie se] opuaiBonos ofip— sau0riy— x ywuasy comes seis? — . “sopesue> so Saye alip 3] Sst pp eopaeq Ff wos wysaa Bp 3) avzyLNO9 orint yh 16, JULIO CORTAZAR Un rato después era yo ef que le ponfa ante Jos ojos un cuadradito de papel para que viese el mérito de algin sello de Eupen y Malmédy. Estabamos bien, y poco poco empeztbamos a no pensar. Se puede vivir sin pensar. (Cuando Irene sofiaba en alta voz yo me des- velaba en seguida, Nunca pude habituarme a esa voa-de etatua 0 papagayo, vor que viene de ios suefios'y no de la garganta. Irene decia que mis suéfios consistian en grandes sacudones que a veces hactan caer el cobertor. Nuesttos dotmito- ios tenfan el living de por medio, pero de noche se escuchaba cualquier cosa en Ja casa. Nos ofamos Fespirar, toser, presentiamos el ademin que con- duce a Ja Ilave del velador, los mutuos y fre- cuentes insomnios. Aparte de es0 todo estaba callado en 1a casa. De dia eran, los rumores domésticos, el roce me- tilico de Jas agujas de tejer, un crujido al pasar las hojas del Album filatélico. La puerta de roble, creo haberlo dicho, eta maciza, En Ja cocina y el bafio, que quedaban tocando a parte tomada, nos ponfamos a hablar en voz més alta o Irene can- taba canciones de cuna. En una cocina hay dema- siado ruido de loza y vidrios para que otfos so- CASA TOMADA 17 nidos irrumpan en ella, Muy pocas veces permi- tlamos alli el silentio, pero cuando tornabamos a los dotinitarios y al living, entonces Ia casa se poniacallada ya redia Iuz, “hasta pisibamos mis despacio para no molestarnos. Yo creo que efa por eso que de noche, cuando: Irene empezaba a sofiar en alta voz, me desvelaba en seguida. Es casi repetir Jo mismo salvo Jas consecuen- cias. De noche siento sed, y antes de acostarnos le dije 4 Tfene Gue iba hasta la cocina a setvirme un vaso de agua. Desde ia puerta del dormitorio (ella tejia) of ruido en ta cocina; tal vez en la cocina’ o tal vez en ei bafio porque el codo del pasillo apagaba el sonido. A irene Je amé la atencién mi brusca manera de detenerme, y vino a mi lado sin decir palabra, Nos quedamos es- cachando los ruidos, notando cfaramente que eran dé este lado de la puerta de roble, en 1a cocina y el bafio, 0 en el pasillo mismo donde empe- zaba el codo casi al lado nuestro. No nos miramos siquiera, Apreté el brazo de Irene y la hice “Gite: conihigo hasta la puerta cancel, sin volvernos hacia atrés, Los ruidos se oian més fuerte pero siempre sordos, a espaldas wun dnb Ssomaur wopz0 FP Ses ordosd gp wore th Sp POLE B epuraey ey op wisnur ey wearssosd ese ns ua anb soso ‘one yep seyrew svurg spws svy uo vysey eA opmnnsuon foprise0 vapid un ua zesor# -ur ajenp aur anbsod “sig” sear ‘somlau6s 56) 9p nse stn stag ah 0 oA SBBY.. ? ‘sruva NG VIIONHS yNav Vv vv a “9 -epeutoy vse2 vy wo> A exoy vse “ESHD BT UD eFIN yf msey urge svaqoy sey £ soueur set op vqeBjo> 91 opif “8 {q uos] Ofip— Sued mse opowos ux— “speu to 98 ou exoyy ‘wenSez Js us soup -anb sou 4 jo2ves vf adjo8 un ap 910 ‘sensonu = wvzynio> orint 20 JULIO CORTAZAR mujer instaura en su liviana residencia, Cuén cui- pable tomar una tacita de metal y ponerla al otro extremo dela mesa, ponerla aiff simplemente porque uno ha traido sus diccionarios ingleses y s de este lado, al alcance de Ja mano, donde ha- brin de estar, Mover esa tacita vale por un horrible rojo inesperado en medio de una modu- facién de Ozenfant, como si de golpe las cuerdas de todos Jos contrabajos se rompietan al mismo tiempo con el mismo espantoso chicotazo en el instante mis callado de una sinfonia de Mozatt. ‘Mover esa tacita altera ol juego de relaciones de < toda la casa, de cada objeto con oito, de cada momento de su alma con el alma entera de la casa y su habitante lejana. Y yo no puedo acercar Jos dedos a un libro, cefiir apenas el cono de luz de una lémpara, destapar-la caja de misica, sin que un sentimiento dé ultraje y desafio,me pase por los ojos como un baiidé de gortiones. Usted sabe por qué wine a su casa, a su quieto salén solicitado de mediodia, Todo patece tan natural, como siempre que no se sabe la jwerdad. Usted se ha ido a Paris, yo me quedé con el de- pastamento de Ja calle Suipacha,-elaboramos_un simple y satisfactorio plan de mutua conveniencia hasta que septiembre la, tfaige de nuevo @ Buenos CARTA A UNA SENORITA EN PARis 21 Aires y me lance a mi a alguna otra casa donde quizd... Peto no Je esctibo por eso, esta carta se la envio a causa de los conejitos, me parece justo enterarla; y porque me gusta escribir cartas, y tal vex porque Ilueve, Me mudé el jueves pasado, a las cinco de la tarde, entre niebla y hastfo, He cerrado tantas matetas en mi vida, me he pasado tantas horas ha- ciendo equipajes que no levaban a ninguna parte, que el jueves fué un dia Heno de sombras y corteas, porque cuando yo veo las correas de. las valijas es como si viera’ sombras, elementos de un Katigo que me azota indirectamente, de la manera mas sutil y més horrible. Peto hice Jas maletas, avisé a su mucama que vendria a instaiarme, y subi en el ascensor, Justo entre el primero y se- gundo piso senti que iba a.vomitar un conejito. Nunca se fo habia explicadg antes, no crea que por desleattad, pero naturdlmente uno no va a ponerse a explicarle a Ja’ gente que de guando en cuando vomita un conejito. Como siempre me ha sucedido estando a solas, guardaba el hecho igual que se guardan tantas constancias de lo que acae- ce (0 hace uno acaecer) en Ia privacia total. No me io reproche, Andrée, no me lo reproche. De cuando en cuando me ocutre vomitar un conejito. a Wu SOIStIOD ATU. aja 4 UU w2_ON AAR ¥ PpRy ZOU. 9nb oun 9p HOT wT uos ‘our 415 j9P SvIBIOUOD SeUIIOJ UoS “agIpEY ‘sosquIMsoD SET “soudjue yop sorqumnysor sey f vpia zy] TOW eso apsap eodox oyfouo> osanu p> £ ‘yuedied BI vqeyss9 9us opuargs vsnysd wun ap vjqinbso2 vj anb ua vuemear 2] uopednooasd uis eqeprense of ‘orrdosd 4 owiy joqgn un opusiaz> eruoA epoeur BNO ua vx “eqPITED as A Lego uN va wEID anb ‘eunoyy ap wiou2s vj v opines eX ofeuos ja vquieo1 s99U0]u9 **-ono v OyuoWoUr uN ap anb eqeypodsos opuend ‘sous un 3p oqeo ye & joqau 12 u> wpvod of ‘oypfauos un eqvarwoa ‘ese EO yun ap woryeq Jo Ua JoqgN vqEIqUIDg “soyifou0> sj op ftaoigosd jp dyjonsor aquoure;oagzad eyus3 of ‘paysn aH ‘eHONS ap ovod un woo sias z9A JP2 ‘seueUTES pun sod ‘au un sod ornios equyso A owfouoo un operrazos erged ‘soqus sep sop ofgs “ese> ris el5p ap sayae anbiod (oseze ‘ezouenxs vuisiar 2 9p opsits “ony gezauensa wo 0?) opal aan Upind 38 UY “Guiloued un FWA ¥ vq anb adns “vse ns U9 ¥prA Tur tys9s anb of ap Opunue un OuIO> ‘Spipuy “oid opanfas j> 4 oxsuiad [> anuq ‘sefus8 sey ua sofou -09 sns ueiduio> anb soqwue ap wy e rURSIP ov epi eun odwan un sod renuquo> ‘oun 2 “€ shiva Na vunioNas vNA V vivo | i i | | L -ap opand anb 9s of & ‘om0y Jap aeuTTOW 202 tun uo owz99 JoqgN] uA aayonaua ‘sefa10 sms Opoy [pp ¥zye oufoucs [g “opesqasss ay osodosd © anb logan Jp 20019 apuop ‘twreu UeIT ¥ UO oBuod of A ugnyeq je ofumuod ores of (seionye se ap ese ur 09 BIO O19 OpuEND ap o]qeY) 6X SSIdOyHD ywod ap Weng “oueur von ap yord vj exqU09 ofsue> un 9p oopoy yop aqueaqqnbso> £ esomuaris jwg.eany1 v9 409 ofopupraous ‘ord Tw ¥RUOD O31 -oy ja ead Capmq A oproew soqey ap ou22ysn9es abored omfauos Jo ‘Sopap soy ap ebue> vum uoD * vsnped yy O22 9] ‘ouvar vy ap vurzed x ua ofuod of 9W “oxfouo> un squsueiwe £ opueiq ord 2y~jo20q> ap. onfeue2-wn--owo> ouanbad ‘ovanb cad Aru anb ojgs sapped Et yeusou ozfouos uns ‘ojuaiuos soared “oyfSu03 Ta -oounyG oul ‘woq tf SP Sopp sor 038g “anusUY ounsyagaq UM 9 armosuen ‘oorupi8iq 9 20724 59 opoy, “sens ap [ws ap woua2sa1939 vuR oWOD aqne anb Fiqh” vsnpad ay tuuriiied ty ua siyuas v ofadso & ‘nuoige rzurd_eun_ouiod ¥0q % US sopsp sop Ofuod sat ‘onyfauo> un avwuoa ¥ AoA anb ofuars Opti vssopuyye sepue 4 opzisie 32389 & ssrezucBsoxe onb ef023 oun anb wed ugzer ou ‘sep aainbjero uo sata ou ured ugzed & ON wvzy1i0o onal z A “JULIO CORTAZAR © que se habia entrado en. el ciclo invariable, “en el mitiodo, Usted quersd saber por qué todo ese tra” bajo, por qué todo ese trébol y la sefiora de Mo- Tina. Hubiera sido preferibie matar en seguida al conejito y... Ab, tendria usted que vomiter tin sélo uno, tomarlo con dos dedos 7 ponéiseio ea Ja mano abierta, adherido adn a usted por ¢f acto mismo, por el aura inefable de su proximidad apenas rota. Un mes distancia tanto; un mes es tamafio, largos pelos, saltos, ojos salvajes, dife- rencia absoluta, Andrée, un mes es un conejo, hace de veras a un conejo; pero el minuto inicial, cuando el-copo tibio y-bullente encubre una pre- sencia inajenable... Como un poema en los pri- metos minutos, el fruto de una noche de Idumea: tan de uno que uno mismo... y después tan no und, tan aislado y distante en su Hano mundo blanco tamajio_ carta, Me decidi, con todo,’ a matar al conejito ape- nas naciera. Yo vivirla cuatro meses en su casa: cuatro —quiz, con suerte, tres— cucharadas de alcohol en el hocico. {¢Sabe usted que la miseri- cordia permite matar insiantariedmente 2 un cone- jito dandote a beber una cucharada de alcohol? Su carne sabe luego mejor, dicen, aunque yo... ‘Tres o cuatto cucharadas de alcohol, luego el CARTA A UNA SENORITA EN Paris 25 cuasto de baffo o un paquete sumindose a los desechos. ) “AI ctuzar el tercer piso el conejito se movia en mi mano abierta. Sara esperaba arriba, para ayu- dafmie a entrar las valijas. .. ;Cémo explicarle que tun capricho, una tienda de animales? Envolyi el conejito en mi pafiuelo, lo puse en. el boisillo det sobretodo dejando el sobretodo suelto pata no oprimirlo. Apenas se movia. Su menuda concien- cia debia estarle revelando hechos importantes: que la vida es ua movimiento hacia arriba con un Glick final, y que es también un cielo bajo, blanco, envolvente y oliendo a lavanda, en ef fondo de un pozo tibio. Sara no vié nada, la fascinaba demasiado cl atduo problema de ajustar su sentido del orden a mi valije-ropero, mis papeles y mi displicencia ante sus claboradas explicaciones donde abunda Ja expresién “por ejemplo”. Apenas pude me en- cerré en el bafio; matarlo ahora. Una fina zona de calor rodeaba el pafiuelo, el conejito era blan- quisimo y creo que mis lindo qué los otros. No me miraba, solamente bullia y estaba contento, Jo que era el més horrible modo de mirarme. Lo encerré en ej botiquin vacio y me volvi para desempacar, desorientado pero no infeliz, no cul- zadgy ap eunuosie epoysny vy & ‘Spspuy Senopnes +19 $06 sopo} ows, wan onb of— Ouvin vy ua [AQUI OxGy] UA HOS “yyos Jp apsep arusuIjos osrur soy ‘iidap'sib Bua) epi aUBBUT 309 Hsey “somaii09 £ Sopylpe “Garg ‘wouioy ‘ouemow un > wequoe ‘uoasnuns ‘uvieye sop anb seyjpund seIoUJa ErquIOZE vy ua seq wOYe L so;TIs}oq sir uegeyno0 onb joqany Je sapeats. opuatyo ‘uores BP oMpPse pe, Sopp aszezuyp. ‘ses ofop so : ; -eza1sn ras & raqop rar vod ojos ‘oprupuod orreuze [> BOD oyos ‘ojos of doys9 oyuoad ap 4 opend ne wa eID us 2s £ —soypou seuanq set v2sop ow anb so ofreare spur of ‘ogupuy “e2s9p se] our ‘Ys— so4p0u svisni HSp dU ‘Ieonze ap svypoeaa ap seauAUN opnuaus un o> elapueq ey aay] as e1eg opueno ‘eua> vy ¥ anBis sub eioy ws9 v eidiulid Wp Tg Gosuesp 1 & sou 2 ef auras} soyfsuon soy wed anbsod ‘9359 of osere £ Sso1suays soared opeiute ja ‘So\goposed { sepes op wwe sarge ng outa ‘eg un 68tod “ugjes jp uo ‘opin oft “Ip © saan ap ‘Sisoitazop [9 vifbire OpueRD) “eruDyU0> we dorsa of & veo as your ye orad ‘O8ye awz1>9p sod His Sab seusyeur sey supoy aa ap 38 “earjenqnp (@ — Sftva Na VALWONaS VNOA V VLAWO. vamur sus £ zapermoy ns ap a1juoosop anb 9939 agep weg oajdwo rr snzed yx onopUnOp. PP SaAt|] Se] OAd|] OPT “eOUaIpago wpedosos uo sy> -ou ns uaunonp je ‘Soya ered ayuourjos BUI ayo “HUA SS" OTeuue js “epes> euond Fy vOT DL “vowionp ep aq 1p AH ~ “pepipunyozd vf ap sox -oums spurs A Jos ap saxoze X j2s ap odion> jo oun & apeuayy svered oueg epe> e anb 4 vioueg yy asqos paysn osand eq onb seus ap eTazise ese ower opuspempus { onuap rod opuwuisye> va aur A opjnses ap adjo# ojos un wa soypou star f seyp sjur eaay] as aub coaey won ‘vor, ayggzaeg wa ap apavod vpeu aypadsos ou anb ya 4 ‘wpadsos epeu eng anbsog “waa of ereg Tw ‘ayqisodun asored aonb pepio, “onuep Jay qe ova} 507 aoyy “edox woz ap wiodsa x] % supeA Seige} su] Sesox008 aqe as aub euond wei vj woo ‘opomur “top ns ap OneUHE O[foq J FUE Op ey PAIS? -su8 onyfouoo un us wrena ey vA “OsueIG oun spndsop Sep sop A ‘os2au oyfaue> un pynuoa ayo wasTuT a3 O1og ‘o}eeu wipod ou onb vypuoiduoy “vorsmnavos euyp run sopremb wed souvus soy awopuyuogel ou ‘Syqrd uvzyiyoo oral 9¢ ‘ueuenp wp ag “> uuio conTAZAR “que'tiene usted én el anaquel mis bajo—s ¥ s€ comest,el-tgébo!. Son dies, Casi todos blencos. Alzan ta tibia cabeua hacia Jas imparas del sal6n, los tres soles Samoviles dg su dia, ellos que aman ia kux porque su noche Ao tiene Iund”ai estiellas ai fatoles, Miran su friple sol y estin contentos. Asi es, que saltan por la alfombra, a las sillas, dies manchas Tielanas/se trasladan como una moviente conste- laciéa fle una patte a otra, mientras yo quisiera werlos quietos, vetlos a mis pies y quietos —un poto el suefio de todo dios, André, of suefio mune pnplido de los dioses—, no ast insinuindase Sends del retrato de Miguel de Unamuno, en tomo al jatr6n verde claro, por lanegra cavidad Mlel escritorio, siempre menos de diez, siempre seis u ocho y yo pregunténdome déade andarén Tos dos que faltan, y si Sara se levantara por cual- aquier cost, y Ja presidencia de Rivadavia que yo queria leet en la historia de Loper. ‘No sé como resisto, Andrée. Usted recuerde que vine a descansar a su casa. No es culpa mfa side quando en cuando vomito un conejito, si esta mudanza me alteré también por dentro —no ¢s ominalismo, no es magia, solamente. que Ias_¢o- sas_no se pueden variar ‘asi de pronto, a veces CARTA A UNA SESORITA EN PARIS Jas cosas viran brutalmente y cuandg usted espe- raba Ia bofetada a Ja derecha—. Asi, Andrée, 0 de otro modo, pero siempre asf. Son las tres de Ja tarde, los. De dia duet men, (Qué alivio es Coficina”cubietta de gritos, Gidénes, mAquinas Royal, vicepresidentes y mix medgratos! (Qué alivio, qué paz, que horror, An- drée! Ahora me aman por teléfono, soa los amigos que se inquietan por mis noches recoletas, es Luis que me invita a caminar o Jorge que me guarda un concierto. Casi no me atrevo a decisles que no, invento prolongadas e ineficaces historias de mala salud, de traducciones atrasadas, de eva- sidn, ¥ cuando regreso y. subo en el ascensor ——ese tramo, entre el primero y segundo piso— me for mulo noche 2 noche irremediablemente la vana esperanza de qué no sea verdad. “Hago Io que piso para que no destrocen sus _, esas. Han raido un poco los libros del anaquel més bajo, usted los encontraré disimulados para que Sara no se dé cuenta, ¢Querfa usted mucho su Kémpara con el de ~ matiposas y caballeros antiguos? El trizado apenas Be aAVieES, toda Ia noche trabajé con ua cemento atre de porcelana leno de especial que me_vendieron en una casa inglesa 3 ‘oeazoyur ja poysn ured pias vied ey ap ooursq u2 OZR UT gepspUy ‘oMEMBIS ep Ja sesDA ap sq? so2susue ap vyfesu® vpsos tun ofeq “soxpuy ‘se 28 ua ynbe onuiyaes ey “GuosTino ap van euit © aiisise eiqop onbsod wise t4s9 sdumuaiay ‘osid opunfas p 4 oxourd jap sop soprSyr soy wyjana ap ooubuesy onb uo> vue syas‘o0r3 vj “poy 8p orpaut Go oFusy amb vyFoye vuanb -ad esd paysn asusid “Zarp “ayusurEjog << -saouo2 -u2 —uosrure> 8) se 338 op eq exeg anbsod— osu ue 294 pe ‘epeydizou wzorde aur as £ e1eg e810 soy anb ¥ oparar rod sopzeyss ogap He ap anb oy} ‘sayueuosar sopms uve soyworenta -ous sis apuop Suray yo ua asopupIpsed 0 (ZovuDus -e82p..z3m anb oxpeypnw os “pepsA ‘oounuy sa?) OouTUy dp Oxsnq J9 d3qos OpuRiTes SouDITdED { sees8m ap sousjy f soqussssjope eX “ose, opad Jo SoiOpURSYM A S67 eA “opusmen £ auD00 wUinip WE ‘oBrw09 zup 501 syuourrpos “vpea sgnd “Sp ‘oylouon omnpy un ous vy ap raged yy up anues-sepp soul aoeyy vu ou vA asip uos ahb $9 opans8es TG Sprpuy epusab spapay “Seas { somoypjoy-onisd ogizosa an e339 88S sIMBos nb ered ‘089 oper MnBSS SHB" Bed «1s eh asopupyuniand yreso Té — Sflva Nz VINIONES YNA V VEEVD / i anb vurla] wouss wun v seysondsar stax f ‘opp -npen ay ov anb yehory, ‘esexe os anb opr tas A ‘ouans ap odoy “Sayganur soy es]u0> awopuLp “Seoueig sesnjod Sexpans seloq “foqpH ap FOG ‘SpuETAST opHuopazuD OUTER aad bs quan £ opios s920ueure asa Sp sepemmusasap SeimnuTuT svi ‘eprpuy ‘opequo> gnb weg ‘souou onb wrucus ap Spuery ap swrugyus souomeeA sup opuegiis of ored ‘ofje auseytmfosd ap oasop Jo oAona ap A ‘agiko}{e VY BP WHieIojO09p saoz un ‘oyolqo uiyopuesrar asrepanb un ‘opruaion ouquiose undye offitaq 21 sovoa ® anbune wag ope enuomue eg psa 20g “wzoiduny vj o8eq 4 oneume yo vo tes rd vzarduaty ey Se soy (oaunui pr & ‘epedjaye vai upe> p atuopopinodsep A Spiba yjos p ve open “ood uh opriop 9q) Buvyvia up ep ooUD sey y *(se10y { sexoy oyamnb Anus & sepedods seuyed set ‘opesed ‘pared xj yuo wousyquad ue omfeuos un v zvlop opond as anb —yanb ‘wovryor ns uo— opnrospe yqee poysn sguiape foxsoy sojopuysru 4 opurinquze sorp ns ap uppers yinb ‘ome oueuny oy 9p si8le, -sou ‘asrezed wisn $2] OW9 94 OsoMIDU 1829 §9) Seyed Sef TOs Ha eI ULI PY ‘ouavuta ob ty -ad Opty je Opanb au eioue 4 —soqwours> sarofaur so} uausy sesajGur susu> sey anb ages poxsn— avzyri0o oral og 32 JULIO CORTAZAR apenas of puente que une mi letra de ayer a mo! isa de hoy. Dedirle que en ese intervalo todo se fia soto, donde mised usted el ‘puctite Facil 01g0 yo quebrarse ia cintura furiosa det agua, para mf este lado del papel, este Iado de mi carta no continta Ia calma con que venia yo esctibiéndole cuando Ja dejé para asistir a una tarea de comisiones. Ea su oibica noche sin tristeza duermen_once )cone- jitos; acaso ahora mismo, pero no, no ahora — fi ascensor, luego, 6 al entrar; ya no imports ‘donde, ‘si el cuindo’ és ahora, si puede ser em cualquier ahora de Jos que me quedan. Basta ya, he escrito esto porque me imports probarle que 0 fui tan culpable en el destrozo Jagalvable desu casa, Dejaré esta carta @perin- dolis seela’ S6rdido que el correo se la entregara siguna clara mafiana de Paris, Anoche di vuelta Jos libros del segundo estante; alcanzaban_ ya # dilos; parindose o saltando, royeron. “Jos lomos jpara afilaise Tos dientes — no por hambre, tenon todd et ebO! Ge ‘les compro y almaceno en los cajones del escritorio. Rompieron las cortinas, jas telas de Jos sillones, el borde del autortetrato de ‘Augisto Torres, Henaron de pelos la alfombra y también gritaron, estuvieron en circulo bajo la CARTA A UNA SENORITA EN PARIS 33 Juz de la limpara, en circulo y como adorisidome, y de pronto gritaban, gritaban como yo no creo Ge rite os conejos . He querido en vano sacar los pelos que estro- pean la alfombra, alisar el borde de Ja tela roida, encertarlos de nuevo en el armatio. El dia sube, tal vex Sara se Jevante pronto, Es casi extraio "que | no me importe Sara. Es casi extrafio que no me importe verlos brincar en busca de juguetes. No tuve tanta culpa, usted vera cuando Ilegue que muchos de los destrozos estin bien reparados con el cemento que compré en una casa inglesa, yo hice Jo que pude para evitarle un enojo... En cuanto a mi, del diez al once hay como un hueco ez estaba ‘bien, con un gr atmario, trébol y espétanza, cudntas cosas pueden rutrse. No ya co , porque decir once es = ~seguramente doce, Andrée, doce que sera, trece. Entonces est el amanecer y una fria soledad en la que caben sgtia, los jegtia, los recuerdés, usted y_acaso ntos mis. Esti este balcén sobfe Suipacha leno XE alba, los pritmetos sonidas de la ciudad. No exéo E_ que les sea diftcil juntar once conéjitos salpicados T.sobre los adoquines, tal vez ni se fijen en ellos, ata- reados con el otro cuerpo que conviene llevarse pronto, ante’ de que pasen los priméros colégiales. '* ‘souoa snadar anb ofa, ~~ doops 07 umvop ou &1 1 mon ‘sonse8ij sor ‘int63 ayp0U ¥| poy em “Seite Sy Sab waper x “qo van “opueucsss ward “tm ayqiszoy wun foe & anazop orb ‘squoysou | 4 oumip of ap sown v opnussp aut ‘soueur seq A soony sey offede of “aos S3npy 9m -msossop orpour © euemtay ns ap seorug39 seprBs sey anve | ‘eIMq woo “znj vos asizwsop aoip anh eioxg “(eT ou wey 4 ousyutzous oprosed ‘ssopuprauzmp & eyoororus> ‘seisoyy sey op wyA y v HT eponb 8809) ewwaroruay A epezaysoq yumeUr & ‘oloy ooueE, Pp aidoog je ‘usu ap uoquioq v on” uoo gIs0rR a¥q ‘ouMN|H o| v Avg UEMOC] 9p oVENSZ op ‘saueaongieq 20j op ese vs> Yo ‘SULA OpUay 9p ied eA secieduwoys yard Sp sermmueity & se4 1 351A 9p. epesue2. yey of “20a uno any aqpouy’ ‘ououa ap ex woloy buy 2p oueig “~ VNVLay 36 - JULIO CORTAZAR S o el sistema de buscar palabras con 4, después con ay @, con las cinco vocales, con cuatro. Con dos - yuna consonante (ala, ola), con tres consonantes y una vocal (tras, gris) y otra vez versos, la luna bajé a Ja fragua con su polisén de nardos, el nifio Ia mira mira, el nifio Ja esté mirando. Con tres y tres alternadas, cébala, laguna, animal; Ulises, 14- ~ faga, reposo 2, > i: : CRE paso horas: de cuatro, de tres y dos, y mas tarde :palindromas: Los ficiles, salta Lenin ed atlas; amigo, fio” gima; los més dificites y hermo- 508, dtale, demonfaco Cain, 0 me delata; Anis us6 tu auto, Susana, Olos_preciosos anagramas: Sal- vador Dali, Avida Dollars; Alina Reyes, es la reina y. te, porque abre un ~~ camino, pofque no concluyé. Porque la reina No, horrible. Horrible porque abre esta_que no és 1a reina, y. que otra ver 0 noche, JA est que es Alina Reyes pero i ‘elanagrama; que seri cualquier cosa, mendiga en Budapest, pupild de mala casa en Jujuy 0 sir vienta en Quetzaltenango, cualquier lado lejos y no reina. Pero si Alina Reyes y por eso anoche fué otra ‘vez, sentirla y el odio.— % LEJANA - T 20 de enero. A vées sé que tiene frio, que sufre, que le pe- » gan. Puedo solamente odiarla tanto, aborrecer Jas 5 manos qe la ‘titan al suelo y también’a ella, a ; dla todavia mas porque le pegan, porque soy yo vy le pegan. Ah, no me desespera tanto. cuando “estoy durmiendo o corto un vestido o son las horas * de recibo de mama y yc sirvo el té a la sefiora de 2-7, Regules o al chico de los Rivas. Entonces me im- porta menos, es un poco cose personal, yo con- migo; Ia siento més duefia de su infortunio, lejos ~ + y sola pero. duefia. Que sufra, que se hiele; yo aguanto desde aqui, y ctéo que Entonces Ta ayudo ‘un poco. Como hacer vendas para un soldado que todavia no ha sido herido y sentir eso de grato, que se lo esti aliviando desde antes, previsora- mente. Que sufta, Le doy un beso a Ia sefiora de Re- gules, el.té “al chico.de’los Rivas, y me reservo-. para resistir Pot denitro. Me\digo: “Ahora estoy ctuzando un puente~helado, “ahora Ja nieve me entra pot los zapatos rotos.” No ¢s que sienta .. nada, Sé solamente qué es asi, que en algin lado cruzo un puente en el instante mismo (pero.no sé si.cs en el instante mismo) en que el chico dé'lés —sofry of093 ow gyye anb daz of anbrod— softy auay ou anb o tarq upsa soliy sms anb soqus ‘sepuarmooua ‘eures82j2) un ajsepuvus vpreysnd apy ‘sqe sod vpue & wus s ou onb = poy wu 3} wresadou A wyigys wun “enusa} 59 59208 y “2920 (Compo ja anb syux epanb ou 4 ¥ITe Ovz0u0s aux piney TUE BONY OpuEND ‘zII95 fos opuen> ‘dj5j Hse fox opuviio ye osz0u “OF Bw O[GS wOYE “ORAS uN svUZ zOA-epeD azar -ad Gis) “UHO ayedwooe wf anb “eV \aiqog ~ “exer ue} suntsuod ogaq ‘wav ey sues e equuque os -ou anbiod vip anb oor of ‘oypoigod ya ‘soueur sey gurus our upiq ~We} BPE SMT “VION & aJUDUTE}soUOY “UEgEIN , wooe anb “aoiq uvqeso) anb eppared & sejooy sey | | ajua soueur set van our ond **+sr0go aSeclod un 459 utp aso A “euEps0s Uo vO By anb opranoe aur ‘opnd owo guedwore ey ‘souojaded ap of ! vyqes and ,uojaded un sownsipy ‘owed qe sowed i -wooe aut anb opid 3} anb 22a vunipn Wi | “wane vp gy A SHAE WOKE ouLA “olEpS vossua op $e 6¢ vNvfaa -soyedez.soy rod opuesqua yaso our £ oyuars ou anb ‘oquoys ou arb anova eso anu pepoumy ‘pepauay $9 anb ‘uaiq foyso ou anb ereyy sift € 9psDeP onb ofuay soouoqus f snsisor aqqisodury sa £ ueBad Sf ep & A ‘supeajoaryp sexenoey 9 sowony seftes eu & JOqes UN ‘epporpaus ¥ JOT UN OWTOI OpuaTq eng ¥A dus BMYUD zy VD oueU ns A OBfUIUOD TIE epeyg siirT opuens soyedez soy sod ezyuo our Saata yj 0 we8ad aur dnb mwas onuap 20d sessesop 2 ea aur ou owgo 4 uosmb ou anb syed ey sq > suonognb ef ou ‘euvlay ae Jur e onbiog “wHeyy sir] ap 29100 syUaUIYjOs 0 OTOPUpSG “OiREYE SIN] uo opueyfeg dose orsn{ A Bypp azqos onone off oozouea opuer ‘iood <9 yey “soUopupyonb bm K e122 wey sop soy ‘sorfedse soy 330 opuesadsa soyaiad ap vse3 Woo oyuayuo awopuysuT |p ‘ooreUT if 3] amb vjo> Hf Ua opEporr YUL sry 8 22} BH OjopupsTUT ‘ouerd jp va of f pune equ ¥ vq; BON opuTTD ayuoureysn £ euNDzUD ep “aos 28 0 ueguiad 91 ‘sjzused oiqap aiquioy oy” ssolay wey yur & ‘eygnbe © wqesed ary ,,cesed 9} gnb oreg?,, ofp “suo; Owo> aypour opanb 2s TION -oyuey wsodsesop our ou A foprquas wis saquad suso \ anu vos 4o}s9 anbiod uaiq oyuenBe x ‘operey - ap ee yolaut ns auod £ 9 pp uydose ow seary wvzyxuo9 oriaf 8¢ 40 JULIO. CORTAZAR y necesita confortacién, léstima, caramelos, Ano- che me dormi confabulando mensajes, puntos de reunidn. Bstaré jueves stop espérame puente. Qué la thendiga“de~Budapest donde fhabrd enderecé rigida en 1a cama y casi a a despettar'a tiaind, a morderla pata-que 6 des- pertara. Nada ‘mas que por pensar. es ficil decirlo, Nada mas que por pensar que yo podifa ime’ ahora mismo a Budapest, si real- mente se me antojara. O a Jujuy, o a Quetzalte- nango. (Volvi a buscar estos nombres paginas atris.) No valen, igual seria decit Tres Arroyos, Kobe, Florida al cuatrocientos. Slo queda. Bu- dapest porque alll es cl frfo, alli me pegan ¥ me ulttajan- Alli (lo he sofiido, no es mas que un pero cémo adhiere y se insinGa hacia la vigilia) hay alguien que se llama Rod —o Etod, 0 Rodo— y A me pega y yo lo attio, Ho 8€ si lo amo peto me dejo pegar, eso vuelve de dia en dia, entonces es seguro que lo amo. LEJANA AL Mas tarde, Mentita. Sofé a Rotl o lo hice con una imagen cualquiera de suefio, ya'usada y a tro. No hay Rod, a mi me han de castigar alld, pero quién sabe’ si @ un hombre,-una madre fusiosa;-unay soledad. ~ ascarm sé Ir @ Buscarme. Decitle a /L.uis Ma monds'y-me flevas a Budapest\-a.unpuente donde" ay si estoy? + hay nieve y alguien.” Yo digo: (Porque todo Io pienso con la secreta ventaja de no querer creetlo a fondo. 7¥ si estoy?) Bueno, si estoy... Pero solamente loca, solamente... ;Qué tuna de miél! 28 de enero, Pensé una cosa cutiosa. Hace tres dias que no me’ View fiada dé Ia Iejana, Tal vez ahora no Ie pegan, o -pudo conseguir abrigo. Mandarle un telegrama, unas medias... Pensé una cosa curio sa, Llegaba a la terrible. ciudad y era de tarde, tarde verdosa y 4cuea como no son nunca. las ‘tar- des si no se las ayuda pensindolas. Por el lado de la Dobrina Stana, en Ja perspectiva Skorda, caballos etizados de estalagmitas y polizontes ri- gidos, hogazas humeantes y flecos de viento en- H5"X eyur wosnq uo mes ‘oquand aso eomnq v aipes PIPE seAL wodepng x aacqq aur anb oprd ay A ~ Sowese) sou 1s ‘sodepng ¥ waar aur weyy sim is *% autesoqua exed ‘va apugpe raqus 10d “isn sod © 8s of. vloywe our as o3sq “ueyeayeuir vy amb Se 0 OpFIUsy eM UEs_j> ou ‘ono of ON — sourea ‘eupy anbiod yeay ‘wue8 year ey ‘vue vy ausasryp © stb-spusepeu ‘yur’ eso> sa 09 :viz.0z ey wa , BE ou ousn sx “opey rar 8 ou A zoxymg. soy 9p vse ud yureM v oueUFeuN O ‘sofay euTTY, ap 29a wa +" “L yuias v7 so sviereaBeue onb owszur , of “fo “equsuad of of 0789 o1aq ‘seuumo> seuns © “psa aqua aqusnd jp epenua vy uo> ‘zed = gwoumnaiqe uyes as veyed ur ap £ ‘eypaIq » 20d ‘udoyp ong 4 urdoyo un axua ofeg esr, s, EPROPS wpa Of sseprequn> & fey0) ap sosop ~ "9q9q “hora seistpeta 4 oyuery capes, ‘seursay _ 3d seppenbuerquis ap soorgy soye uoo soquany ~ 4 soumsypeBiage sony ua ‘seumgta o sesea ua euiepanb so294 ¥ opuationb A opuepue oood un + ‘Sqwend jap oywaqunreu p> vsey nas supa vzeyd FL Jog ‘sopesiayy soy ap award 75 ‘sepey, ezeid named jp & arqisou ns gffey sq sould J { onpisue3 op Twuly fp Snug “sn *ezsidury 2920N oy Vuvfar ‘squond yo ezardwia ezeyd vy ap peur Te anb A -(epea anb souour 89 059 & osuard of ayuaureos ‘oua1 so ou ef oys9 oad) wzed wan vue foo aonb saqes ‘opidumazyur aunoqey ys 90D ‘o1sBeng espe PIPE ‘seNOsoU jnby “sojFing wis ‘eed urg ofduns uv ourures un sy ‘suqeig ma vA tpeg my v usiq sourefayy “yume ‘Loa ex “ezeyd wun so axquiou un apuop jue ‘orquiou ns zoqes ou sod wpiprod wraramso £ ysadepng op vavjd eum & opeSoiy asarqny sesoa ap 1s 01109 ov0d tun s9 “ezepd ¥ Sp siquiou jo 96 ou org “so/9 «ng ‘oup{; erpungs “eiag tuGog :ojNsMIOW J va epionosr soy “opuvitid geftia ye sorquiou ryuaaut eup) “epapiad our on 1s ages upind) «+ ‘2qz0u ap ue ‘oypou ap sesuad ays ug aut sendsop anb opueqpads “u92PQ P U2 TT]IeL ap OFFerg espq ap oyo—u0 PP apse) vf erg inGos asinb ou & peuad oO 3) suand Jo Yaa anb asndns vzeyd ey ap spndsoq, ‘road o8fe 0 ouply eryu eNUOD ezed wun esey “(so[fing P ua offiaqe J auefap £ 033 259 woo) [ze axyses Ha ap. oppsjoq jo ua vdeus yo “eyszmy ap osed uo eurqoq ® sod sepuy “seueyuaa seq, opuarsoqroqos i wyzyi4o2 orint w ued UIs soa ou y 44 JULIO CORTAZAR contrarme como ahora, porque ya he andado la mitad del puente entre gritos y aplausos, entre “\Albéniz!” y més aplausos y “jLa polonesal”, como si esto tuviera sentido entre Ja nieve arris- cada que me empuja con el viento por la espalda, manos de toalla de esponja Ievindome por la cintura hacia el medio del puente. * _ (Es mas cémodo hablar en presente. Esto era a las ocho, cuando Elsa Piaggio tocaba el tercer bis, creo que Julian Aguirre o Carlos Guastavino, algo con pasto y pajaritos.) Pero me he vuelto canalla con el tiempo, ya no le tengo respeto. ‘Me acuerdo que un dia pensé: “Alli me pegan, alla la nieve'me entra por los zapatos y esto lo sé en el momento, cuando. me esté ocurriendo alld yo Io’ sé al mismo” tiempo. ;Pero por qué al mismo: tiempo? A lo mejor me llega tarde, a lo mejor no ha ocutrido todavia. A Jo mejor le pe- garin dentro de catorce afios, 6 ya es una cruz y una cifra en el cementerio de Santa Ursula.” Y me parecia bonito, posible, tan idiota. Por- que detrés de eso una siempre cae en el tiempo parejo. Si ahora ella estuviera realmente entrando en el puente, sé que lo sentiria ya mismo y desde aqui. Me acuerdo que me paré a mirar el rio que estaba como mayonesa cortada, batiendo con- LEJANA 45 tra los pilares, enfurecidisimo y sonando y chi- coteando, (Esto yo lo pensaba.) Walia asomarse al parapeto del puente y sentir en las orejas Ja rotura del hielo ahi abajo. Valia quedarse ui poco por la vista, un poco por el miedo que me venia de adentro —o era el desabrigo, 1a nevisca deshecha y mi tapado’én el hotel—. Y después que yo soy modesta, soy una chica sin humos, pero vengan a decitme de otra que le haya_pa- sado Io mismo, que viaje a Hungria en pleno Odeén. Eso le da frfo a, cualquiera, che, aqui o en Francia. Pero mama me tironeaba la manga, ya.c habia ‘gente en ia platea. Escribo hasta ahi, ‘sin ganas de seguir acordindome lo que pensé. Me va a hacer mal’ si''sigo acordéndome. ‘Pero es cierto, cierto; pensé una cosa curiosa, 30 de enero, Pobre Luis Maria, qué idiota casarse conmigo. No sabe 6"qué Se echa encima. Odebajo, como dice Nora que posa de emancipada intelectual. ord ‘o8je ayuourefea opuzasnq sopry ayuraa od oanpux —eso1sn & epider wo— yjos seu? vqeIsNF af ouoD “opprysp y> X pepnp BI J200u09 ¥ Opes eUTY wp opundes Jp aprez F] Uy “O1DoAIP RS op soque sosur sop wId osg “any yp ue uorelope 38 4 Tuqe ap 9 "p asadepng ¥ voreBoqj osodso ns A zoysy ap salog wiry “orquoy pp ua oveur vun ajsek ode opyf ins v a O7Qs od ‘ewer A vypq sew ‘eprurumnyy euoz ras ¥ yreums 2s ‘of fos ayuaurear Is exeSaiqop ag -epsos 4 epiqopur uopedinsn e592, ‘vulyjeur vouoroype eso oxgos euior ey ap wuopIA ze Hs A voleqe yye ofan] JSP wor * sefozo sej ua vruas of opsroue2 jap aypou FT ssoupzesu sou.4 preqfeq yy ajuand p> ug (-oruz uarq ered owseip ap viseq & ‘oquu2se 07) “oya12u09 FP aqpou ef gsuad of ouoa 30s ap ey ou ord ye sowea "epGo~e op ezuvindss woo ‘ezuezd +99 3p wpiBope oD O19 spop ws ap aures wsn¥ out ou woye 2x —seunf umprew ou seso> Sop seq ‘Opsesp un aquiosa o use) 38 3 van Sib” sod ‘forrerp aysa gress) onb eh ‘osequia urs x ly VNVCaT ‘uarq-wed X uy ye 39s ¥ Gos A resuad ap wseq “oqoq wx ‘oxr0ypeD Tur y3wsa wOYY ‘azquOY UIs & soue ayispuraa sau9y ‘osa anb spur epeu ‘equ -ép aur eysoypos ze] anb op ounsouaau0d A ype ay veounu ef gaiquoss of ou ‘oqu> $9 of Ow OIG” *sgndsop & ‘sopms soy £ oVoF oy pp ‘ezed ey gsuad opuend ousory “saypou seso ap sondéop jaded te epean viqured upeo uo soavyp renuosua ap topuatajsx xx je sa0u09 op asap un ‘soad exq “+ ‘ofoyesop 10d ‘oysn8 sod oso op wiouesuoo selap v open asarqney ow Ig “varus ap eyseq rad ‘opraqes repao opond ony “oaanu op opuefod uyiess ow gjje onb 9g “za eno auryns Huss BY syoUYy “Ojsa1DV0D ja Us Opéstid viquiz anb of op [eu Je guqHosa oN. vases y ‘ouragat ap L —A wor vf aq “wurs as ap opty jt ‘opeyy sim] oFou0ag “opsetpadsos urs epased ey eyeurs onb vurep 2p oxsuoad ja owen s9 “opeu aqes ou x “oan 9199 ua oymoW 3p BUD 1p anb opored aur “pan sw onb opsamoe ap uy oanisg wzy1v0o ormnt ov 48 JULIO CORTAZAR nérselo demasiado, dejando que el deseo escogiera y se expresara con bruscos arranques que Ja He- aban de una vidriera a otra, cambiando aceras y escaparates. | eee Llegé al puente y Jo cruzé hasta el centto, an dando ahora con trabajo porque 1a nieve se oponia y def Datiabio rece un viento _de abajo, dificil, que engancha y hostiga. Sentfa cémo la pollera se le pegaba a los muslos (no estaba bien abri- gada) y de pronto un deseo de dar vuelta, de volverse ala ciudad Conocida. En el centro del puente desolado la harapienta mujer de pelo negro y lacio esperaba cost algo fijo y avido en Ia cara sistuosa, en el pliegue de las manos un poco cerradas pero ya tendiéndose. Alina estuvo junto a ella repitiendo, ahora lo sabla, gestos y distin- Gas como después de un ensayo general. Sin temor, liberindose al fin —io crefa con un salto tertiblé’ de jibilo y frlo— estuvo junto a ella y-alarg6 también las manos, negandose a. pensar, yl thujer del-puente se apret6 contra su pecho y Slas_dos se abraziton “rigidas y calladas en al pueate, con ef #16 triztido golpeando en los pilares. ““KAliag Te dolid el cierre de Ja cartera que a fuerza del abrazo Je clavaba entre Jos senos con una laceraci6n dulce, sostenible. Cefiia a | | | Alona Gusto’ ¢ LEJANA 49 la mujer delgadisima, -sintiéndola entera y-abso- luta dentro de su abrazo, con un crecer de felici- al fo cantando. Cerré los ojos en Ia fusién to- zal, rehuyendo fas Sensaciones de fuera, la juz cre- puscular: repentinamente tan*cansada, pero segura de, su victoria, sia celebratlo por tan suyo y por fin, : Le parecié que dulcemente una de Jas dos Ho-~” saba, Debia_ ser ella porque sintié mojadas las as, y € pémulo-mismo doliéndole como si tuvierd alli un golpe. "También el cuello, y de pronto los hombros, agobiados por fatigas incon- ~~. tables. Al abrir los’ ojos (tal vez gritaba_ya) vid que se habian separado. Ahora si grté. De frio, porque la meve ie estaba entrando por los zapatos rotos, porque yéndose camino de la plaza iba “Alina Reyes lindisima en su sastre gris, el — pelo un poco suelto contra el viento, sin dar vuelta Ia cara y yéndose. ay « RS arqos #ouc}s08 ap eTEeq vuN odo. ‘89x sng “up |p eqriodss senuoru ‘y4ofoNy A unmepy ung "pray ap vumbso vj uq -opwouesBy ap sajoqre so] osed ns v uvqem 9f anh exquios ap sejst sod Stor aiquiorAct ap. jos un opueaioqes ‘aquoUrEUy “HP Opurauecyy e319 ofeq orpnuwz £ vseoury, 30d ‘wsourumny £ epotsap ouod as anbieg op via, < _{W8 UE op sofeiqum soy vo aodwos ap eur “12) sopeaydus £0] 3p v0 vf options “sop af “sayefoo0y> soy A orpes ey “wxpour 4 O2u see ouns;iNp 9} Jo ‘epeyD used wjopuys -adso way iu ns ‘jos vp wed opegys pp 9PFE ef ¥pO} wOD. Te equsa vuROMUT eT wEDGOY Boies 81 opuepina wuepanb as apiniepy eure ¥ spear SdH ON “esnosd vpenur wan UOD ‘UpHENGeN FT BpH0%3 ‘Separsap wysour yy Ua svoDIpour StI eqeuapso; ee “Hse1s wy wed uoTS Jo. us 2sopupurpar “eHagoy viouss xy orpid— eajona opens Bory tf aureSrpny ‘uarq auaTs 91 1p— SAGINWO 452. JULIO CORTAZAR ‘cabeza, y la torre florentina de San Juan Maria Vianney le parecié mis roja contra el cielo sin nubes, alto hasta dat vértigo. Pasé don Luts, el relojeto, y Ia salud6 apreciativo, como si alabara su figura prolija, los zapatos que Ii hactan mis esbeita, su cuellito blanco sobre Ta blusa ctema. Por_ia_calle_vacia“Viionremolonamente_el_ 168, soltando su_seCo bufido “insatisfecho al_abrirse_ Ja puerta para Clata,.sola pasajera en Ja esquina callada de Ja tarde. Buscando las monedas en el bolso Weno de cosas, se demoré en pagar el boleto. El guarda esperaba con cara de pocos amigos, retacén y com- padre sobre sus piernas combadas, canchero para aguantar' los virajes y jas frenadas. Dos veces le dijo Clara: “De quince”, sin que el tipo Je sacara los ojos de encima,\como extrafiado de algo. Después ie dié el boleto rosado, y Clara se acordé de un verso de infancia, algo como: “Marca, marca, boletero, un boleto azul o rosa; canta, canta alguna cosa, mientras cuentas el ‘ Sonriendo pata ella buscé asiento hack : vacio el qué cortespon é 4, ¥ se instalé con’ el menudo-placer- de rio que siempre da el lado de la ven- tanilla, Entonces vié que el guarda la seguia 6MNiBus 53 mirando. Y en la esquina del puente de Avenida San Martin, “antes de virar, el conductor se did vuelta y tambjén Ja mird, con trabajo por la dis- tancia pero buscando hasta distinguitla muy hun- dida en su asiento, Era un rubio huesudo con cara de hambre, que cambié unas palabras con el_guarda, los dos miraron a Clara, se miraron entré ellos, el émnibus dié un saito y se metié por Chorroarins toda carrera. “Par de estipitios”, pens6 Clara entre hala- gada y nerviosa, Ocupada en guatdar su boleto ea el monedero, ‘observé de rcojo a la sefiora del gran ramo de claveles que viajaba en el asiento de delante. Entonces la sefiora Ja mir6 a ella, por sobre ei ramo se did vuelta y Ia mixé duicemente como una vaca sobre un cerco, y Clara 6b el espejito y estuvo ii segaida absotta en el estudio de sus labios y sus cejas, Sentia ya en la nuca una impresién desagradable; la sos- pecha de otra impertinencia la hizo darse vuelta con rapidez, enojada de veras. A dos centimetros de su cara estaban los ojos de un viejo dé cielo duro, con.un samo de margaritas componiendo un olor casi nauseabundo. En el fondo. del’ ém- us, instalados en el largo asiento verde, todos Jos pasajeros miraron hacia Clara, patecian cri- 28 ENO PT Yoo A wIpaip eT UD soavyuI> ayuI9A wu) axquoy Ig “Souus se ajopupsrar oy>0> Cipout © eqeiedso of anb eprenf je opueiuoryus ‘swaunias(orpuscse suquioiy fz -vqeleq SPENT “enya; r>uIN ap soj9]0q usr vf ‘sosysod oywatse jop ssuaAgl sor ‘e199 we} OmNp offan> Jap ofar6 Jo ‘seIIe 9p ayuoF 9 pO sod sonu ep wo Joje> > SSIDsED soy 9P touss [> ‘epsen¥ Jo uarqurey & seliy sepdnd’ oy 2810 ‘tia oad ‘soauajosur sesor0un “solo soy zefeq spP2eY osm “epoURE uod wD e uequI 4 ‘souen son seouvjq seipour ‘sep “sopey109 uot. sounbes_uo: ue7o o8 sey ord ‘si P SEY “esos Jord FUR ouo> “enanuoY wseu eJos uN Ua sopryude Sordau ise soearp eqeasyy (oaana sp ezoye ‘ou BOYS ‘opuesr eqeiso uy) vpUEUIA weDID) ep 9p 10u2S TE 'Seprayy SeypueuT uOD. Plaza, ws0¥ J0]09 ‘sorns 4 sopronqpeur wor ‘sojquioy sojoipey? Sofa syur ‘seqe> & sufor sesoy “oys0> Jap soLoyuT Te vpidys epeafo von nfisrp v ryaaiye os eiio £ “2a van ys souade & ‘res89ye © eqeeuxaqe ow jos PP omp ofr je anb afesred un ap osmyedy ss SnaINno | i ' 1 L. ¥qRS09 By we y ‘ozanosad jep sajopuyfo> vos 9p sozepad wo2 sojpsseare sojjeqe> ‘Sorons soorey> 2p woz “wyansy vy rUEAD] 26 oUelay oMDNXD “odna ua soppjeq soy uvypuay 2s ex1> ap opr pp A ‘Seeary yexdsoq jap ayueppp ungeseg “sour 25 uvffuay snqruuig {2 U9 sopo} anb waiq 1$89 389 4 ‘eqteseya v va 1s soumr d4aif ayua® ey anb erg ys? ‘SpuaDsy upres onb ye uasrur sozoles -ed soy anb pemeu sq sesuad apuop enfoxy wun ‘peplsnfios ap vuoz wun yse equioy ‘sesquped ud sey unos ¥ JUzZUv3[E UIs LUN ¥ YUN $e3}2] Se] OpUEIOpIS 10g WNW V1 UL 705 tiara] € ouguape booq VE vail 1 Miqe ving worduséat ts X wuss ap tuond 2] ap rouxped = opueujumta ‘oxnmsp opyedsex oprodonsa ja ua solo soy ofy ‘odin 1p ovod tin seyeqsar lap ‘wambuy aiuourqng ‘opurnar ueroranyso FI Sours Soy 18 owoD ‘senuAUOD 4 seyuae super “tur $839 ¥jopuyjay ungesod 9s wsiz ap oztortn0s ne augos & {(eyuay Of ou 079d) ziseu zy uo ouzia Jun fond owe vsis ap ugzer wun ‘1qrure a2vfuD ¢ -sop un opeiadsa eget, anbrod uorg spur ‘sofofesed >< so] ueqeaayy anb sows soy sod tu v9 vo solo So] 9p epuaprout0> wf sod ow “TRIP spur v9 Z9A vr onb opuanurs ‘squspen ozsonjse un uoD sep “Eirur &nS oAnxs0s anb wre) uo e509 eunBye 1237 AVZYL¥OD orn ¥s 36 JULIO CORTAZAR alisaba el saco. Espes6, ajeno al escrutinio: “De quince”, oy Clara. Como ella: de quince. Pero ef guarda no coftaba el boleto, seguia mirando al hombre que al final se did cuenta y Ie hizo wa gesto de impaciencia cordial: "Le dijé dé quia ce.” ‘Tomé el boleto y esperé el vuelto. Antes de recibitlo, ya se habia deslizado livianamente en un asiento vacio al lado del sefior de las cla- veles. El guarda le dié los cinco centavos, lo mir6 otto’ poco, desde arriba, como si le exami nara la cabeza; é : se daba cuenta, absorto en Jo obscrvaba, una o dos veees lo misé rapido y él se puso a devolverle Ia mirada; los dos mo viarrla cabeza casi a Ja vez, pero sin provocacién, nada més que miréndose. Clara seguia furiosa con las chicas de adelante, que Ja miraban un rato largo y después al nuevo pasajero; hubo un momento, cuando el x68 empezaba su carrera pegado ai paredén de Chacarita, en que todos los Ppasajeros estaban mirando al hombre y también a Clara, s6lo que ya no la miraban directamente porque les interesaba més el recién Hegado, pero era como si la incluyeran ea su mirada, unieran a los dos en Ja misina observacién. Qué cosa es tiipida esa gente, porque hasta las mocosas no eran_ OMNIBUS 37 tan chicas, cada ufo con su_ramo y ocupaciones por delante, y portandose con esa groseria. Le hu- biera gustado prevenir al otto pasajero, una os- cura fraternidad sin razones crecia en Clara. Di citle: “Usted y yo sacamos boletd de quinc: como si eso los acercara. Tocarlé el btazo, acon- sejatle: "No se dé por aludido, son unos imper- tinentes, metidos ahi detris de las flores como zonzos.” Le hubiera gustado que él viniera a sen- tarse a su Jado, pero el muchacho —en realidad eta joven, aunque tenia marcas duras en Ja cara— se habia dejado caer en el primer asiento libre que tuvo a su alcance. Con un gesto entre di- vertido y azorado se empefiaba en devolver la mirada del guarda, de Jas dos chicas, de la sefiora con los gladiolos; y ahora el sefior de los cia- veles rojos tenia vuelta la cabeza hacia atrés y miraba a Ciara, la miraba inexpresivamente, con una blandura opaca y flotante de piedca pomez. Clata Je. respondia obstinada, sintiéndose como hueca; le venian ganas de bajarse (pero esa calle, a esa altura, y total por nada, por no tenet un yamo); noté que el muchacho parecia inquieto, miraba a un lado y al otto, después hacia atris, y se quedaba sorprendido al ver a los cuatro pa- sajetos del asiento posterior y al anciano de! cuello “aqua uns we 4 ‘o198 wey uorrsuad vy ,-soumnb ap 50331 0q sounuay,, :epmungy ajduns’ eun uo> yper “We pian ns wormsoquo> osatesed yo A wre “epsend [> 9ya9— jrrrereq>!— ‘Sp epeu ‘souvur ayusurid “WHS URI “IYE uvquisy “somem set uoresTT 9s 4 weaqr> ef vorleq sop soy £ gquas as Tg -1i8>qo sed snqiutip > opoy ejuoy snbune “opey ns ® esriuDs 96 GrDfesed Jo aab onsesarou yst9 « uoig uur eID “onuoq sem ‘sue spur ‘ouotibad Syn adjo8 op onared ggr 13 { sojos sop sor worepond) “seyseBsvur soy ap ofora Jo ‘seary> sop Se] ‘Sours sns_uo> see op ssuquioy soy ‘sofor So[ARD SO] ‘see sey vorBTTES ‘soures so] anb O14 us rene A seruefd se; ap saopes sep ciara -ow anb exon yy ap ofeqap ap opuara un ‘ouara Hoigny 1s euro ueqeyde 28 anb soums s6j sao Solopurara ele wis ‘orofesed ye opuemua & sjop ~upTU ys v9 sopoy & eyorqe Eyand Z vA “za von ap uasefeq anb med sesor sey v & sorompels SOT © 0289p Jo u0D wm f wods> aquomed ns ap eqedionied wey sesquorur ‘oquoise un ond ¥ HBaj9-exed s1u98 ep exeleg onb guadso oypeys ‘RWLIE. *sqe je opyng un oay eyond yf ‘Stuomoarns oAN}Dp as sng Tz “FoIN|SOD un 6s SQdINKO © ‘soxqi] ap topouay un o ‘eves ap aiuospuad PUM ZA Te) ‘oouesy { oTDUas “oy>eysnus opury Um EX “WRLD ap PP oyweep oysea oyaIse uN ve seipaur e opnows ‘opeapey opanb £ ox%au sojene soy v ayes zelap wed opsied eqey 9s onsfesed yo ‘oye of uD voronorede soxfau s9pa “EP SOT ‘owen oso jo wa eprefera as anb wang OF ‘weqeleq 28 sowugns 30a ye vperare ux oxod eipweaaa ns oo wnoinb “eel wred eyo soxory set A osnjuo odmaB un erquy seny ‘seye> se] ‘sojowe® soy ‘SuiseBrear se uowoue os senop ‘epyes ap vyond xy ua uorepesur as A opfised pp sod vorormja’eeyrepeysher sez “oiayGou> jap omnsued e owasy ypemedxa v1 v ossooe usp anh SPAIND SOP SeT US ORUD gor ]9 dsFIUDDP UIg ‘sound sepoy ap ajopupked ony ‘oBang Penby seed ered sofo sns woo of05 ‘osuajopin 2p O8[e eqeyuoua oy ‘omuswiepmnsqe gsuad « sey>eA souvur se] wor aiqod ja Z,, “oialesed ye eqejombur wou onb p> 20d sowe soamuru ap osooe ns giprir We ‘opurloyse ouso> sopremus exed vyona orp 238 oueryprur pp anb wisey ‘sojorpers sot ap. voy 98.41. 9p. “seuymbr, sop se] & epsen¥ jap sépex “Ur SU} Ueqesy aUY}BPE ap tugIUSUE NS uD ‘e0q Rs uo opunSas un ssopugtuaiap ‘exe ap ons03 {P God uoresed Soio sng -seyseSseu sey vo> omp wzyLuod oral 8s 60 ‘JULIO CORTAZAR La puerta seguia abierta. El guarda se les acercé. —Chacarita —dijo, casi explicativamente. pasajeto ni lo miraba; pero Clara le tuvo lastimma, —Voy a Retiro. —dijo, y le mostré el boleto. Marca marca boleteto un “boléto’ azul 6” rosa. El conductor estaba casi salido del asiento, mi- rindolos; el guarda se volvid indeciso, hizo una Sefia. Bufo la puerta trasera {nadie habia subido adelante) y el 168 tomé velocidad con bandazos coléricos, liviano y suelto en una carrera que puso plomo en el estémago de Clara. Al lado del con- ductor, el guarda se tenfa ahora del barrote ‘cro- mado y los miraba profundamente. Ellos le de" volvian la mirada, se estuvieron asi hasta la curva de entrada a Dorrego. Después Clara sintié. que el muchacho posaba despacio una mano en la suya, como aprovechando que no podian veilo desde adelante, Era una mano suave, muy tibia, y_élla no retiré Ta Saya pero la” fué moviendo despacio hasta Mevarla més al extremo del muslo, Casi sobre Ja rodilla. Un viento de velocidad en- volvia-al émnibus en plena marcha, —Tanta gente —dijo a, casi sin vor. ¥ de golpe se bajan todos. OMNIBUS 61 —Llevaban flores a la Chacarita —dijo Cla- ra—, Los stbados va mucha gente a los ce- menterios. —Si, pero... —Un poco saro era, sf. (Usted se fij6...? —Si —dijo 4, casi cetrindole el paso—. Y a usted le pas6 igual, me di cuenta. —Es raro. Peto ahora ya no sube nadie, El coche frené brutalmente, barrera del C tral Argentino. Se dejaron ir hacia adelante, viados por el salio 2 una Sorprésa, 2 un sacud EI coche temblaba' como un cuerpo enorme. —Yo voy a Retiro —dijo Clara. Yo también. EL guarda no se habia movido, ahora hablaba iracundo con el conductor, Vieron (sin querer feconocer que estaban atentos a la escena) cémo el conductor abandonaba su asiento y venia por ef pasillo” hacia “ellos, “con el guarda copiéndole fos pasos. Claza not que los dos miraban al muchacho y que éste se ponia rigido, como re- uniendo fuerzas; fe tembiaron las piernas, el hom- bro que se apoyaba cn el suyo. Entonces auillé horfiblemente una locomotora a toda carrera, un humo negro cubrid el sol. El fragor del rapido tapaba Jas palabras que debia estar diciendo el Baie © eqr wep onb opursuad ‘gradsa_ yg “ou soars sod ‘onj— ‘aWEPpE op ypE “PHA ey MULADT souespod ord ‘oung— “ -rofow souresour sow Sousui owen —asivjuivssy 3p ojuSidiiaciir “ve opuoreaip ‘Sopep 30] gpide aT “ou “oxy — “oxo w aesed sowreypod soxy— ED offp— yy— “epuaBioua ap pend zy sod ‘se suara anb 2y09 Jap aqusise coun jo <> onb 2a pos) PB ofP— elss eyfraequon ouOy oWuarse ayy — 8A MUS A Fury wa vyjonA vt ef weqep A erosseq x ap sgndsop asrauaip ¥ OrRMA EGE OW BO Jo ‘IO}NPUOD [> UoD opuEg **4 ‘olor ap eqeazasqo soy vpsend tq “ony 7 “B95 veg spar anbrod “opipuoidios gatas e] 1g “onuape ynbe ofoge apy gop “HPA wT ovod un sejUEAD] vjapod™ 3s-on? - “opequawy AP "B29 rep “oFHPIP UA “oFopP um vig vomay v sourea ‘omisg— ‘omay v sou “PA SonOSOU PepIieay Ud Oisg “vunise] gny— aur iu £ oprinde yes 4047 —olip— edejos 2 89 sred yop £9 SaaInng ee ! i | | i | i | | i ‘uyurze{ un svaayp eysn our sooaa ve ju y— “esip wong ns osruy “gure wy FF “sng “Hua suppor seam oyoni wioiqny our sousu oF 30d ig —oyuoweypuas ‘olsp— oporas ofay— vedns yy opwiaide eiqey osonu ap onb ouvur wo seeds ap ‘osseleg op vopr ey va vquagos anb corun Of {se vag eqeyss opo} crag “eumbso esau sad % ua opuaspuoosep & vyuedwie> ey ap opuein 381281081 pod api 38 ued vjssr01d vpox anb 4 ‘oualesed ono ap Suede oi gor un egelea anb ‘uaiq equiso opoy anb ap eiainisae, Bua} oresued wrombis mig “yma o1d syqruod “SIP “Hq vquiodse oyu jo x reso] exsoNb wep) “esopuryqey owo> ‘olip— yse vs09 eum osed atu eoumyy— a “aqoouarns re7eq 391 glop 28 4 odism jp ofoyse oyseysnur 1g © ‘esordo owapuad vy ‘sepa Se] oreau9 gor [> "iqed 2p oyes un vod ‘oysand ns ¥ opusts30> om “Toa as A sorqey soy gyeide soy>npuo? pq "soxory ap ondoxso un uo eqesed upfea oumn jo senuatin wegezye 2s ed aonb seianseq sv osouedun oyeuss 3] ‘oxquioy [2 us ouewr ean sjopusrpuard oanjuod 1 epsend 1g reyes ¥ va wamb ousoo asopurqpefe “oanap 2s sofja ap Jap soworse sop ‘z0PNpuoI wzy2409 orint zo mas pequefia en e c 0 para.escapar a [a atrac- puso la otra mano sobre ia rodilla de Clara, ella acercé Ja saya y/ambos se comunicaron os ramente por los dedos,) por ei tibio acari es una ¢s tan descuidada —dijo timi- damente Clara— Cree que lleva todo, y siempre —-Es que ino sabiamos.. -—Bueno, pefo 16mismo. Me miraban, sobre: todo esas chicas, y -~Eran insoport vid como se bal varnos los ojos? —Al fin y al cabo, el. ramo_era de crisantemos —protesto ¢ sto de acuerdo para otros les daban alas —afirmé él con irritacién—. El viejo de mi asiento con sus claveies apelmazado: Jos que no vi bien cree que todos. . .? Todos —dijo Clara—. Los vi apenas habia subido. Yo subi en Nogoyt Avenida San Mar- con esa cara de pajaro. A a ios de atris. (Usted OMNipus 6 tin, y casi_en seguida me di vuelta y vi que todos, t —Menos mal que se bajaron. Pueyrredén, frenada en seco. Un policta mo- reno se abria en cruz acusindose de algo en su alto quiosco. El conductor salié del asiento como desiizindose, el guarda quiso sujetarlo de la mai- 84 Pero se solté con violencia y vino por el pasillo, mirindolos alternadamente, encogido y con ‘lo8 labios hiimedos parpadeando. “jAhi da paso!””, grité el guarda con una voz rara. Diez bocinas Jadraban cola del 6mnibus, y ei conductor corrié afligido a su asiento. El guarda Je habl6 al oido, déndose vuelta a cada momento Para mirarlos, —Si_no estuviera usted... —murmurd Cla- ta—. Yo creo que si no estuviera usted me habria animado a’ bajarme. . —Pero usted va a Retiro —dijo él, con alguna sorprésa. —Si, tengo que hacer una visita. No importa, me hubiera bajado igual. paar “Yo saqué boleto de quince —dijo él. Has- ta Retiro, ~~ : —Yo también. Lo malo es que si, una se baja, después hasta que viene otto coche... ¥1 Ope] un w gfosre soy “ossyedinos ns ap ospel P opd jp v2 onmg ‘ayromayqusog. eqeiquisy £ ¥09 "HO Joa eponb om ‘onpra o1ns ap sony -oyper sop £ wallow emo op som se “euond ep eqearur [> vodiono us uo> eqeyDo vy £ Ya “194 95 fp Seva! ofeqe uoTros9 asopusm “eseyy 20124 osed Fp ap senap A ‘owueppe wey onary BP gues orsfesed ty “wos epo} v oferta yo gu} “ezed e ap wopsos ya mysoquia op ojnd ® A soupra soy sjopuyqumy ‘zed wy ap vumb “$9 UL wa aiqy osed wyspusy gor 1? anb. vosar,, ‘aug v sonedso soy sseuiord sns ap ugreaiga ep Spuriprass ‘avid jo ua uoreuaouon as A ‘epeuor “ow? Ofopuyire eIN[D ofsp— semes® ‘oung— ‘sene ofuod ow of sspuqqua ‘eyond vy op bores un sefeq A oprdgr osrequvasy onb aun Paisyy ‘osed dop 21 4 oxed aur of sousaiqop seuady “vs09 sombjeno sod syzye grepanb aw of ‘on “owsius of s9 ‘qQ— ‘orousd vleq pois “soso/Buy soy ap 3270) v] ap we spur vpanb epened wy 's9 osq_— ‘vad &] ap opey qe 9380 opueny “ouong— —-zeleq wred opider sourey ~Be42| SoU ‘Omay UB aIgop OpuEND ‘omy “Ig — “soureSaqy ex “~ssopuyzarepua ‘ee19 oftp— seuade mpeg rr) snainno “sopop So] vod un ayopuyjquuay ‘owas Anus opuestaas on -RIS9 UF “eIDADTIEG eT gous OISUdUIOD ns & “OLTeTAOI2 2}.wopozed p opuesier ‘uoreype> sondsaq “wousID wid v} ap ‘qua x ap epasox¥ 2 op “ofeyy ap Barjg_ ve so>vq anb Avy anb sepor sey ap ‘aleia ‘Sr op odwan (9 Opoy wEquIgT A os) Jp ofeq epipiod sta tzuvyyuos apuny een uo sozvus sovatqo sox gjduisquo> ‘ound je Sueur vp ap pu osed 9 spwief oisia eiqey ou wan “SeprSir seuda ap ‘SowaILS “sosany op uoxoqna os £ aquour “smaq_woryDsp vy orsurdwo> ns ap souvut sey & ‘ousod jp misey seypor sey opasziqns wuss BTL “TAHOP 9 1S ow “equ _to> asopurEou ‘equrjap sod osnd 2 as eprenf ya ‘epuniies vy B {Sojp eNUo) aszeNy ro;npuor a osinb so20A sop 4 ‘oo1yp1y ap eprod une oanzop of saa0a $0q ¥82I1 10d osorqus ow “Waly “Ny ospueary U9 Seur YAO QIDII2e gor pp & ‘oypaiag ap Pryor vasa ey ‘oosnyy Jap ofeia eso J vor “1A ‘atD09 Jp Us equioyy OP £ apuda aie UE “ajdt BP onb alia pp sear wsuvy -aiqenur of y— gS0aqns sop oystA vx PPA? “wroye eur ue} elera og ofsur of Y— vidios 789 solour of v spwope £ ‘oreyy— wyzy1io omar 99 JULIO. CORTAZAR fronada brutal, y en ef mismo momento en que Ja puerta se-abria_e! conductor cortié por el p sillo con {as manos tendidas. Clara “saltaba ys a Ia piaza, y cuando se volvié su compaficro sai- taba también j° Ia puerta bufé al ccrrarse. Las gomas negris apresaon una mano del conductor, sus dedos rigidos y blancos. Clara vid a través de Jas ventanillas que cl guarda se habia echado sobre el volante para alcanzir la palance que” cerraba ia puerta. El ia tomé del brazo y caminaron ripidamente por la plaza lena de chicos y vendedores dé he- jados. No s¢ dijeron nada, pero temblaban como de felicidad y sin murarse. Clara se dejaba guia, notando vagamente el césped, 108 ciniteros, olica-~ do un aire de rio que crecia de frente, El flo- rista cstaba a un lado de la plaza, y él fué a paratse ante ¢i canasto montado en caballetesy_ cligid “dos ‘ramos de pensamicatos. Aicanzé uno a Clara, después le hizo tener los dos mientras sacaba [a billetéfa y pagaba. Pero cuando sigusc- ron andando (él no volvid 2 tomarla del: brazo) cada uno Ilevaba su camo, cada uno iba con el suyo y estaba contento. Debemos @ la doc fas imagenes rel arte! renedias mds maar evialeas, aparecid por iba Médica Homes Argeouna) a? 32, 1946, p38 8S apradecemes duran. ent oa shay Curdamoy. las mancuspias, hasta, bastante. tarde, abors. con _el calor dé" verano se Henan de a- , prichos_y versatilidadesy fas. mis atrasadas recla- \ map_aliméntacion especialy ies. llevamos, avena malteada en.gtandes fuentes de-loza; las mayores «tin mudando-¢l pelaje'del lomo, de manera que tS preciso ponerlas aparte, atarles una manta de Brigo y -cuidar que no se junten de noche. con jicrMeA en jaulas y reciben a —edured vf ap ouays 2169 squauiaaInp spuedso sn Fees By Urpds sou “ojuey 89 ou a~DOe 3G 188 & sopepy ‘sr stnrgog vague ‘opeBap “Bye 9 sonaghooy bape 1 vo2 awouN Is} apmuros £ (opp v pp uajany anb ‘Seysnbad serdsmavur seq op 19 0) SaxOJ Sey 2p oumnysad Jo v239}e 0} supe anbsod “onsogdvogg ap expend un uoig syus 4398 ow 1s opes -vad somayy “21gistiit 3 opuodnyy ah ojos aga “GF HUSEEePUSUIAT] HIs9 Opo) tuARJe K ‘ose. Te WS odosson8 un oui63 ii HoWsU0> v) |p ap anuop ‘wn onb ey s9 ug[sia ef onb ous —3s ua oBts : Pr ows] Ya aN8 opoy anb ou “oig3395 seal 9p 1s Oui0) odjo8 ap 3031S vjipnoes By Te - ail Te Opiseimop dsivyoee sod 294 ey “swiletSGTer Sv] © upeayeur wudAe Bf 0A HN aaSwEP s “(vane 2 © 0 “as siltipiny sou 2xb nose tok oon OF “putokigy ose un x39 o1ad “g14IN90 souo4s3) Sy eDey sey>reur v visuapusy UOD “siiip Gist un epanb oj9s O72" 036d fe & “uinjrud." “oou0} “Uy “epeatvd SyusurejuS[OIA “Sev ezUSTUIOD 4 oitad on doo ayustieanuadar nuaijus 38 Slaw PUA epee ef op ‘couesytustsur sainbyend ap osu es vaqvado I arb pepaisue wun v oabeweenuo) pp Hquosop opots ofS Sb Sql “onoad vied amb ‘yrusuisoy vpuop oft pun s2 twmyuosy “OBN37A BaOIse0 3] Opaus B ‘oduala sod 4s seye souopngp ua “wnyuo>e tio aexequouearpaur aqop aub s109p $9 ‘unawory 53 sonosou op Sif “vig SouTUSS SOT ON ~ “Sejinpe seidsnouvar sey ¥ OPIS wa HepuE Cjepae 20 35 tianjy “sorpouos soy 0 wredumyy a] eve 0508 GA sod asrmnsns v seuade vzue7 qe ESqey_ wy ¥ 9pod MUHOP Sp SIT Syas1p s0, souridso't wouspuay vp & Feuivo yy uo oyoueE “ryuadan Gowor24p0u Sq “ouoMaOp ya wxdup anb ofed’e-jo ua. sousems 0 (Saray jop esidaz _ by ouqos A esour ej ua ued ap sozony Seq) 32102 22d seuade souopuprusyep ‘euoT#2s9 olfqyi jp Sb Syuomua sOwapGy ‘epra ensone ap aygeredaast eu | ~ GAT a ‘seidsnouews sey ered vysouny eps9s UOHIUSTE “sop. ap axpou rjos van anb soweypadsos ‘wun a] HINBoS “sopue osouad spur za eped dbared SOR “FHSS Bap sgndiap svyz> sey rustaax A —20u0 SU © a00if 38 OS — soUNIDUD sofeUTUL So] v IOpUDW {ASSN SONY “VIP [2 Opoy BSv2 ¥] UO OIP anb OpeuTI gabe Jos 9389 torseu anb op soquy ‘sooueue |e sqpjdos anb aware oyuata yp sod 29a yey ‘vuey

También podría gustarte