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Eutanasia

La ley regula la eutanasia y el suicidio asistido en España. Se define la eutanasia como el acto deliberado de dar fin a la vida de una persona para evitar su sufrimiento, a petición expresa de esa persona. La ley establece requisitos estrictos para solicitar la eutanasia, como ser mayor de edad, tener una enfermedad grave e incurable o un padecimiento grave que cause sufrimiento constante e intolerable. El procedimiento incluye varios pasos y evaluaciones médicas antes de que se autorice la eut

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Eutanasia

La ley regula la eutanasia y el suicidio asistido en España. Se define la eutanasia como el acto deliberado de dar fin a la vida de una persona para evitar su sufrimiento, a petición expresa de esa persona. La ley establece requisitos estrictos para solicitar la eutanasia, como ser mayor de edad, tener una enfermedad grave e incurable o un padecimiento grave que cause sufrimiento constante e intolerable. El procedimiento incluye varios pasos y evaluaciones médicas antes de que se autorice la eut

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EUTANASIA Y

SUICIDO
ASISTIDO

Blanca Carolina Franco Ramos


¿Qué es la eutanasia?

En la Ley se define como “el acto deliberado de dar fin a la vida de


una persona, producido por voluntad expresa de la propia persona y
con el objeto de evitar un sufrimiento”. También se define como
ayuda médica para morir.

La eutanasia no es, por tanto, lo que antes se llamaba eutanasia


pasiva (el no inicio o la interrupción de tratamientos dirigidos a
prolongar la vida, pero que no aportan beneficio alguno o incluso
perjudican al enfermo); tampoco es eutanasia el rechazo voluntario
a un tratamiento vital por parte de un enfermo capaz, ni la mal
llamada eutanasia indirecta (tratamientos que alivian el sufrimiento,
aunque puedan acelerar la muerte del enfermo, como la sedación
paliativa).

¿Cómo se configura y se garantiza este derecho?

Se reconoce el derecho de toda persona que cumpla los requisitos


previstos en la Ley a solicitar y recibir la prestación de ayuda para
morir.

2
Esta prestación estará incluida en la cartera común de servicios del
Sistema Nacional de Salud y será de financiación pública. Se
realizará en centros sanitarios públicos, privados o concertados, y
en el domicilio del paciente, entendiendo también como domicilio
las residencias de personas mayores y residencias de personas
discapacitadas.

No podrán intervenir en ninguno de los equipos profesionales


quienes incurran en conflicto de intereses ni quienes resulten
beneficiados de la práctica de la eutanasia.

¿Quién puede solicitar la eutanasia?

Las personas que cumplan determinados requisitos: de edad


(mayores de 18 años), de nacionalidad (españoles, residentes
legales, y empadronados con más de 12 meses), de capacidad y
libre consentimiento (decisión libre, autónoma e informada), y
sufran una enfermedad grave e incurable o un padecimiento grave,
crónico e imposibilitante.

La eutanasia podrá empezar a solicitarse el 25 de junio de 2021,


fecha de entrada en vigor de la Ley.

¿En qué situaciones puede solicitarse la eutanasia?

El contexto eutanásico, en el cual se acepta legalmente prestar


ayuda para morir a otra persona, se delimita de acuerdo con una de
estas dos condiciones:

3
«Padecimiento grave, crónico e imposibilitante»: situación que hace
referencia a limitaciones que inciden directamente sobre la
autonomía física y actividades de la vida diaria, de manera que no
permite valerse por sí mismo, así como sobre la capacidad de
expresión y relación, y que llevan asociado un sufrimiento físico o
psíquico constante e intolerable para quien lo padece, existiendo
seguridad o gran probabilidad de que tales limitaciones vayan a
persistir en el tiempo sin posibilidad de curación o mejoría
apreciable. En ocasiones puede suponer la dependencia absoluta de
apoyo tecnológico”.

«Enfermedad grave e incurable»: la que por su naturaleza origina


sufrimientos físicos o psíquicos constantes e insoportables sin
posibilidad de alivio que la persona considere tolerable, con un
pronóstico de vida limitado, en un contexto de fragilidad
progresiva”.

¿Cómo se solicita la eutanasia? ¿Cuál es el procedimiento a seguir?

La solicitud debe realizarse por escrito, en presencia de un


profesional sanitario y dirigida al “médico responsable”; se
incorporará a la historia clínica.

El médico responsable, tras comprobar que se cumplen los


requisitos, deberá informar por escrito al paciente sobre su proceso
médico e iniciar un proceso deliberativo sobre su diagnóstico,
posibilidades terapéuticas y resultados esperables, así como sobre
posibles cuidados paliativos. Transcurridos 15 días, deberá
realizarse una segunda solicitud y un nuevo proceso deliberativo. Si
el paciente desea continuar el procedimiento, el médico responsable
solicitará el consentimiento informado e informará al equipo
asistencial.

4
El médico responsable consultará con un “médico consultor”, quien,
tras examinar al paciente y verificar que se cumplen los requisitos,
redactará un informe que se incorporará a la historia clínica.

Cumplidos todos estos trámites, el médico responsable lo


comunicará a la “Comisión de Garantía y Evaluación” que designará
a dos de sus miembros, un profesional médico y un jurista, para
que verifiquen si, a su juicio, concurren los requisitos y condiciones
establecidos para el correcto ejercicio del derecho a solicitar y
recibir la prestación de ayuda para morir. Si el informe que emiten
es favorable servirá de autorización final para que pueda realizarse
la eutanasia.

La Ley establece plazos muy exigentes -en ocasiones de 24 ó 48


horas – entre los distintos pasos de este procedimiento y establece
de forma sistemática la obligación de incorporar toda la información
a la historia clínica.

¿Quién es el médico responsable?

La Ley no lo especifica con claridad y se limita a reproducir la


definición que figura en la Ley 41/2002, básica reguladora de la
autonomía del paciente y de derechos y obligaciones en materia de
información y documentación clínica: “Facultativo que tiene a su
cargo coordinar toda la información y la asistencia sanitaria del
paciente, con el carácter de interlocutor principal del mismo en todo
lo referente a su atención e información durante el proceso
asistencial, y sin perjuicio de las obligaciones de otros profesionales
que participan en las actuaciones asistenciales”.

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El médico responsable podrá ser tanto el médico de familia del
paciente como, en función de la situación asistencial, otro
especialista. El paciente lo manifiesta en su solicitud.

¿Quién es el médico consultor?

“Un facultativo con formación en el ámbito de las patologías que


padece el paciente y que no pertenece al mismo equipo del médico
responsable”. Será el médico responsable quien lo determine al
solicitar su informe.

¿Qué es la Comisión de Garantía y Evaluación?

Es un órgano administrativo que debe crear la Junta de Castilla y


León integrado por profesionales sanitarios (de medicina,
enfermería, psicología ) y juristas, creado para garantizar la
seguridad clínica y jurídica del procedimiento. Un duplo médico-
jurista de sus integrantes valorará y autorizará, en su caso, la
propuesta del médico responsable para la realización de la
eutanasia. Además, la Comisión verificará en el plazo máximo de
dos meses si la prestación de ayuda para morir se ha realizado de
acuerdo con los procedimientos previstos en la ley.

Otras de sus funciones son: resolver las reclamaciones en caso de


denegación de la prestación y las discrepancias entre los
intervinientes en el procedimiento; detectar problemas en la
aplicación de la Ley; resolver dudas y actuar como órgano
consultivo; y elaborar un Informe anual sobre la aplicación de la
Ley.

6
El proyecto de Decreto por el que se crea la Comisión de Garantía y
Evaluación de la Ley Orgánica 3/2021, de 24 de marzo, de
regulación de la eutanasia, en la Comunidad de Castilla y León
puede consultarse en Trámites de audiencia e información pública |
Gobierno Abierto | Junta de Castilla y León ([Link])Este enlace se
abrirá en una ventana nueva

¿Cómo se realiza la prestación de ayuda para morir?

La Ley establece que “el médico responsable, así como el resto de


profesionales sanitarios, asistirán al paciente hasta el momento de
su muerte”.

Esta prestación de la ayuda para morir podrá producirse en dos


modalidades:

La administración directa al paciente por parte del profesional


sanitario competente de una sustancia a tal efecto (Eutanasia).

La prescripción o suministro al paciente por parte del profesional


sanitario competente de una sustancia a tal efecto, de manera que
pueda autoadministrársela para causar su propia muerte (Suicidio
médicamente asistido).

La Ley de eutanasia establece que la muerte como consecuencia de


la prestación de ayuda para morir tendrá la consideración legal de
muerte natural a todos los efectos.

¿Cómo se actúa en situaciones de incapacidad de hecho?

7
Aparte de que pudiera existir una incapacidad legal, en ocasiones el
médico responsable tendrá que valorar y certificar que se da una
situación de incapacidad de hecho para solicitar la prestación de
ayuda para morir. Cuando el paciente no se encuentra en el pleno
uso de sus facultades ni puede prestar su conformidad libre,
voluntaria y consciente para realizar las solicitudes, se podrá
facilitar la prestación de ayuda para morir conforme a lo dispuesto
en el documento de Instrucciones Previas si este ha sido suscrito
previamente. En el caso de haber nombrado representante en ese
documento será el interlocutor válido para el médico responsable.
En caso de que no exista ninguna persona que pueda presentar la
solicitud en nombre del paciente, el médico que lo trata podrá
presentar la solicitud de eutanasia tras consultar el Registro de
instrucciones previas (REIP).

El acceso a REIP se realizará a través de la siguiente dirección URL:


Registro de Instrucciones Previas ([Link])

¿Pueden los profesionales sanitarios objetar en conciencia a la


eutanasia?

Sí. La Ley establece que “los profesionales sanitarios directamente


implicados en la prestación de ayuda para morir podrán ejercer su
derecho a la objeción de conciencia” Este se define como “derecho
individual de los profesionales sanitarios a no atender aquellas
demandas de actuación sanitaria reguladas en esta Ley que resultan
incompatibles con sus propias convicciones”. Se trata de una
decisión individual del profesional sanitario directamente implicado
en su realización, la cual deberá manifestarse anticipadamente y
por escrito.

8
¿Cómo puede ejercerse la objeción de conciencia sanitaria?

Tal como establece la Ley, la Consejería de Sanidad está creando un


Registro para que los profesionales sanitarios que se declaren
objetores puedan inscribir su declaración. El objetivo del Registro es
facilitar a la administración la información necesaria para que pueda
garantizar una adecuada gestión de la ayuda para morir.

Los profesionales podrán inscribirse en el registro en cualquier


momento y revocar su inscripción cuando lo consideren. Estará
sometido al principio de estricta confidencialidad y a la normativa de
protección de datos de carácter personal.

Provisionalmente, hasta la creación efectiva del Registro de


Objetores por la Consejería de Sanidad, los profesionales sanitarios
que lo consideren podrán presentar su declaración de objeción, de
acuerdo con el modelo adjunto, ante los responsables de su centro
sanitario. Esta declaración será incorporada de oficio al Registro.

¿Cuándo entra en vigor la Ley?

La eutanasia podrá empezar a solicitarse el 25 de junio de 2021,


fecha de entrada en vigor de la Ley.

La Consejería de Sanidad incorporará progresivamente diversos


documentos para dar la máxima difusión a del contenido de la Ley
entre los profesionales sanitarios para mejor conocimiento de los
supuestos contemplados en la misma y para facilitar en su caso el

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ejercicio por los profesionales del derecho a la objeción de
conciencia.

Además, la Comisión de Garantía y Evaluación tiene entre sus


funciones la difusión del contenido de la Ley Orgánica entre los
profesionales y la ciudadanía y el fomento y propuesta de
actividades formativas para profesionales en relación con los
aspectos técnicos y legales sobre la ayuda para morir,así como
sobre comunicación difícil y apoyo emocional.

[1] La entrada a la aplicación REIP se puede hacer de dos maneras:

a) Mediante el nombre de usuario y la contraseña facilitada por el


Colegio de Médicos. En el caso de que el profesional tenga acceso a
otras aplicaciones de la Consejería de Sanidad, por ejemplo,
Formación continuada en el entorno sanitario (FOSA), accederá al
Registro con la misma clave que se haya generado para esa
aplicación.

b) Mediante un certificado digital expedido por la Fábrica Nacional


de Moneda y Timbre o mediante su DNI electrónico.

También se puede acceder a REIP a través del Portal de Salud de la


Junta de Castilla y León, en la siguiente dirección: Registro de
Instrucciones Previas | Ciudadanos ([Link])

En México la “eutanasia” sigue siendo un tema polémico, ya que


muchas personas que se encuentran en un estado de salud muy
grave, prefieren dejar de vivir a estar postrado por mucho tiempo
en una cama conectado a equipos que lo mantengan con vida (si es
que a eso se le puede llamar vida), lo cual resulta algo muy
doloroso para el enfermo y para su familia.

10
Para entender un poco más de este tema, les comparto un concepto
de la “eutanasia”, la palabra proviene del griego: eu que se refiere a
“lo bueno” y thanatos que significa “muerte”; así, el sentido
ancestral que conlleva el término “eutanasia” es el de “buena
muerte”.

Así mismo, es importante mencionar que la “eutanasia” es definida


por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como aquella “acción
del médico que provoca deliberadamente la muerte del paciente”, lo
cual no es legal, pero en México contamos con la Ley de Voluntad
Anticipada.

La Dra. Asunción Álvarez del Río, miembro del Colegio de Bioética,


A.C. y profesora-investigadora del Departamento de Psicología
Médica, Psiquiatría y Salud Mental de la Facultad de Medicina de la
UNAM, en diversos foros ha dicho que:

“…La eutanasia es parte del derecho humano a tener una muerte


digna y hay diferentes medios para lograrla, sin sufrimiento y de
acuerdo con los valores de la persona; mientras que sólo en siete
países del mundo es legal, en México se permite la decisión de
suspender o rechazar tratamientos que prolongan la vida y los
cuidados paliativos”.

Además, a lo largo de su carrera ha podido compilar y proponer


elementos de juicio que le han permitido convocar a reflexionar en
torno a la vida y la muerte, más allá de prejuicios éticos o
religiosos, con el único objetivo de que se dé un debate abierto
sobre la eutanasia y éste genere que el Estado mexicano legisle en
esta materia tan polémica y deje de castigarse a quien ayuda a otra
persona a bien morir.

11
Ante esta situación, en México tenemos que, desde el 7 de enero
del 2008, se publicó en la Gaceta Oficial Del Distrito Federal el:

“…Decreto por el que se expide la Ley de Voluntad Anticipada para


el Distrito Federal; se adiciona el Código Penal Para el Distrito
Federal y se adiciona la Ley de Salud para el Distrito Federal”, en la
cual, si bien es cierto no se incorpora la figura de la “eutanasia”,
señala lo siguiente:

“… Artículo 1.- La presente ley es de orden público e interés social,


y tiene por objeto establecer las normas para regular el
otorgamiento de la voluntad de una persona con capacidad de
ejercicio, para que exprese su decisión de ser sometida o no a
medios, tratamientos o procedimientos médicos que pretendan
prolongar su vida cuando se encuentre en etapa terminal y, por
razones médicas, sea imposible mantenerla de manera natural,
protegiendo en todo momento la dignidad de la persona”.

Como podemos observar, esta Ley describe lo que es la voluntad


anticipada, es decir, refiere que es el acto a través del cual una
persona, encontrándose en una situación de enfermedad terminal o
previendo esta situación, expresa su voluntad en una declaración,
de manera anticipada, sobre lo que desea para sí en relación con el
o los tratamientos y cuidados de salud respectivos, sin embargo,
insisto, no se resuelve el tema de la eutanasia.

De esta manera, seguimos bajo la regulación de la Ley General de


Salud en su artículo 161 Bis 21, la cual establece: “…Queda
prohibida, la práctica de la eutanasia, entendida como homicidio por
piedad así como el suicidio asistido conforme lo señala el Código
Penal Federal, bajo el amparo de esta ley.”

12
Ahora bien, de acuerdo al artículo antes referido, nos seguimos
enfrentando a la situación de que, si una persona ejerce un acto
médico para adelantar la muerte de una persona que, por tener una
enfermedad degenerativa e incurable, la cual ha expresado su
deseo de que no se le prolongue su intolerable sufrimiento físico y/o
psicológico, comete un delito, el cual será castigado.

Dicho lo anterior y teniendo el ejemplo de que la eutanasia es legal


en siete países del mundo, a saber: Bélgica, Luxemburgo,
Colombia, Canadá, Nueva Zelanda, España y Países Bajos,
considero necesario que en México se debe aprobar esta figura,
toda vez que la voluntad anticipada regula la ortotanasia; es decir,
“la actuación correcta ante la muerte por parte de quienes atienden
al que sufre una enfermedad incurable o en fase terminal” y no la
eutanasia, la cual como ya vimos párrafos arriba, puede dar fin a la
vida de un paciente que ha expresado su voluntad de manera
consciente por la terrible situación en la que se encuentra y, con
ello terminar el sufrimiento de una manera digna.

“Por favor terminen de regular la eutanasia porque es el único


camino para que personas en un estado como el mío dejen de
sufrir. Morir dignamente no es quitar la vida, es acabar un
sufrimiento, una tortura… Sé que a mí me van a terminar
aprobando la eutanasia y con esta manifestación pública quiero
ayudar a otras personas a que no pasen por esto”. Testimonio de
Jaime “N”

Tipos de eutanasia

13
[Link]ón de la eutanasia.

Las definiciones expuestas dan lugar a realizar la siguiente


clasificación de la eutanasia:

a) Respecto del Modo. Atiende a la forma como se realiza, ya


sea por acción u omisión y puede ser:

- Eutanasia Activa: Conocida también como eutanasia positiva. Se


produce cuando se da una acción encaminada a provocar la muerte
del moribundo; ejemplo: mediante la aplicación de una inyección
letal.

- Eutanasia Pasiva: Se le denomina igualmente, como eutanasia


negativa. Consiste en una omisión del tratamiento que lleva
implícito, causar la muerte; ejemplo: la abstención o suspensión
terapéutica. La primera consiste en no iniciar el tratamiento; la
segunda se basa en la suspensión del tratamiento iniciado, ya sea
que no se trate la afección inicial o, que no se trate la enfermedad
emergente que surja coetánea a la principal.

Esta forma de eutanasia pasiva no lleva aparejada el abandono total


del enfermo, en virtud de que se le continúan brindando cuidados
higiénicos y el suministro de drogas sedativas del dolor, etc.

b) Respecto de la Intención: Esta clasificación está vinculada a dar


soluciones más humanas a casos dramáticos y complejos. Se
subdivide en:

- Eutanasia Directa: Alude a la realización de un acto en que de


forma deliberada se provoca la muerte. Ésta se pretende como un
fin que se busca intencionalmente.

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- Eutanasia Indirecta: Es la acción en que la muerte o la
abreviación de la vida resultan como efecto secundario no
pretendido en sí. En principio lo que se persigue es el alivio al
dolor, a través de la utilización de medios que lo supriman o
atenúen, como es el caso del empleo de analgésicos.

c) Respecto de la Voluntad del Paciente:

- Eutanasia Voluntaria: Es la que se realiza a instancia o voluntad


propia del enfermo, ya sea por insistentes peticiones o al menos con
su consentimiento.

- Eutanasia no Voluntaria: En sentido contrario al anterior, es la


que se practica sin contar con el consentimiento o la voluntad del
paciente.

2.2. Distanasia

Gonzalo Higuera citado por PEREZ VALERA define la distanasia


como la práctica que tiende a alejar lo más posible la muerte,
prolongando la vida de un enfermo, de un anciano o de un
moribundo ya inútiles, desahuciados, sin esperanza humana de
recuperación, y utilizando para ello no sólo los medios ordinarios,
sino extraordinarios, muy costosos en sí mismos o en relación con
la situación económica del enfermo y de su familia.

Como se observa, la distanasia se caracteriza porque tiende a alejar


por cualquier método, el momento de la muerte del moribundo;
puede darse en el caso en que un enfermo es entubado y conectado
a una máquina.

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2.3. Adistanasia

Contrario al vocablo anterior, alude a “no poner obstáculos a la


muerte”. Se refiere a dejar de proporcionar al enfermo los medios
que sólo conducirían a retrasar la muerte ya inminente. Equivale en
otras palabras, a respetar el proceso natural del morir, lo que
tradicionalmente se llamaba eutanasia pasiva o negativa..

2.4. Ortotanasia

. Este término se ubica entre los extremos de eutanasia y


distanasia. Se define como aquella postura que tiende a conocer y
respetar el momento natural de la muerte de cada hombre y sus
concretas circunstancias, sin querer adelantarlo para no incidir en la
eutanasia reprobable, ni tampoco prolongar artificialmente cualquier
tipo de vida como medios improporcionados, para no caer en el
extremo opuesto de una distanasia, también reprobable; aunque
siempre dejando actuar e intervenir la relativa libertad de conducta
que permite y exige la racionalidad humana, frente a un pasividad
meramente animal..

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