Transporte de Cargas en Argentina
Transporte de Cargas en Argentina
MODALIDADES DE CONTRATACIÓN
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CARACTERÍSTICAS DEL PARQUE AUTOMOTOR
Dentro del transporte automotor de cargas es habitual referirse a los vehículos con el
nombre genérico de camiones. Sin embargo, esta denominación alcanza a una variada
cantidad de vehículos de características y tamaños diferentes.
Una primera división que se puede establecer es entre los vehículos motorizados y los
vehículos sin propulsión propia. Dentro de los primeros se encuentran los vehículos
denominados genéricamente “Camiones”, que poseen una estructura portante llamada
chasis sobre la que se instala una superestructura apta para el transporte de
mercancías (caja, furgón, cisterna), y los que se denominan “Tractores”, que sólo están
destinados a la tracción sin poseer ninguna superestructura para el transporte de
mercancías; sólo disponen de un elemento (plato) que permite el acoplamiento de un
vehículo remolcado.
Dentro de los vehículos sin propulsión propia se encuentran los “acoplados” que
poseen, además de los ejes de rodamiento, una “lanza” que les permite acoplarse a
otro vehículo que los remolque, y los “semirremolques” (también denominados “semi
acoplados”) que necesariamente deben recurrir a un “tractor” para apoyar uno de sus
extremos y valerse del mismo para su arrastre.
PESOS Y MEDIDAS1
Los valores vigentes están reglamentados por el Decreto Nº 714 del 28 de julio de
1996, uno de los decretos reglamentarios de la Ley Nacional de Tránsito (anexo R del
artículo N° 53). Sin embargo, el Decreto N° 79 del año 1998 modificó algunos valores
1
Estos valores pueden diferir en aquellas provincias que no adhirieron a la Ley Nacional de Tránsito o lo hicieron
parcialmente.
2
(por ejemplo, el largo máximo del equipo tractor + semirremolque) y estableció nuevas
tolerancias en el peso por eje.
3
PESO POR EJE : el peso máximo permitido por eje depende de la cantidad de ruedas que
posee el mismo, del ancho de las ruedas y de la distancia entre ellas:
- EJE SIMPLE: es aquél que posee una rueda en cada extremo (total 2 ruedas)
- EJE DUAL: es aquél que posee dos ruedas en cada extremo (total 4 ruedas)
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- EJES TÁNDEM DOBLE
Los carretones dotados de ejes de ruedas múltiples (más de 6 ruedas por eje) podrán
transportar un peso máximo de 1,8 toneladas por rueda.
Las tolerancias en los pesos por eje (o conjunto tándem) se admiten siempre y cuando
no se supere el peso máximo total permitido, por lo que el exceso en un eje debe
compensarse con el defecto en otro. El peso total será el que resulte de la suma de los
pesos por eje, de la aplicación de la relación potencia-peso o del peso máximo para el
tipo de vehículo, para los casos en que estuviera establecido.
- RELACIÓN PESO–POTENCIA
TIPOS DE CARGA
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transportista, y se hace referencia a la misma en el Registro Único del Transporte
Automotor (RUTA).
CARGA GENERAL
La carga general es aquélla que no requiere de equipos especiales y que puede ser
transportada aun mezclada con otros productos.
CARGA ESPECIALIZADA
Son ejemplos de carga que requieren vehículos especializados: el ganado en pie, los
automóviles, la cal y el cemento a granel, los agregados pétreos, los combustibles, el
asfalto, los gases comprimidos, la leche fluida, los aceites y los equipos especiales,
entre otros.
Existen, además, algunos casos llamativos de carga especializada, como por ejemplo, el
transporte de caudales, de documentación bancaria, de correspondencia y la
recolección de residuos. A los fines de la contabilidad nacional, estas empresas no son
consideradas como empresas de transporte de cargas por carretera y su producción es
contabilizada en sectores específicos. 2
Por último, un tipo de carga especial que requiere tanto de vehículos especiales como
de permisos especiales de circulación por la vialidad urbana y rural, son las cargas
extra medidas o excedidas de peso. Ejemplo de ello son los vehículos “carretones”
destinados para el transporte de maquinaria vial, vagones, coches ferroviarios,
locomotoras, etc.
CONTENEDORES
De esta forma, el tipo de tráfico realizado (larga o corta distancia urbana o rural) y el
tipo de producto transportado generan un conjunto de elementos que determinan el
tipo de empresa de transporte carretero, el tipo de equipo a utilizar y el precio a
cobrar por los servicios prestados.
2
El caso del transporte de correspondencia se puede asociar con el de las firmas productoras de bienes que
transportan su producción en vehículos de su propiedad.
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En forma esquemática, es posible establecer la siguiente clasificación de tráficos:
COSTOS
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- DISTANCIA: a medida que aumenta la distancia de transporte disminuye la
incidencia de los tiempos de carga y descarga en el total de los costos; esto
también afecta al recorrido medio mensual produciendo una reducción de los
costos fijos lo que implica una reducción de los costos por kilómetro. Por otra
parte, en varios de los tráficos largos existe la posibilidad de retornar con carga,
hecho que no se verifica en los tráficos cortos. Ello lleva a que en los servicios
de larga distancia aumente el factor de ocupación y disminuya el costo por ton-
km transportada.
- TIPO DE CAMINO: el costo se ve afectado por la geometría, estado y tipo de
calzada; en trazas con pendientes se requiere más combustible por kilómetro;
los recorridos en los caminos de tierra aumentan los costos de mantenimiento y
la probabilidad de pérdida de horas de viaje por intransitabilidad por factores
climáticos. En síntesis, cuanto más llano sea el terreno y mejor el estado del
camino, menor será costo de mantenimiento de las unidades y mayor la
velocidad comercial.
- TAMAÑO DEL VEHÍCULO: a mayor tamaño del vehículo, mayor consumo de
combustible, neumáticos, amortización, mantenimiento, etc.
- SERVICIOS CONEXOS: obviamente, los costos crecen si se brindan más servicios
(depósito, embalaje, distribución, etc.).
Entre los aspectos a destacar, puede observarse el mayor peso del costo en personal
en los tráficos urbanos y del costo en combustible en servicios de larga distancia. Esto
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no quiere decir que el costo del combustible por ton-km en larga distancia sea mayor
que en distribución, sino que su incidencia en el costo total es mayor.
Una comparación entre ambos costos, expresados esta vez en $/ton–km de cada rubro,
con base en el costo correspondiente a los servicios de larga distancia, indica lo
siguiente:
Es así que el costo por ton-km del servicio de corta distancia de distribución urbana es
4,4 veces superior al de larga distancia. Este mayor costo por unidad de tráfico (ton -
km) de los servicios de distribución se reitera en todos los rubros, mostrando la fuerte
incidencia de la dotación del personal del vehículo, las bajas velocidades comerciales,
la vuelta en lastre y la menor capacidad de carga de cada equipo.
PRECIOS
Los precios de los servicios de transporte carretero de carga no son un dato recabado
de manera sistemática por las estadísticas oficiales o por organismos o entidades
relacionadas con la actividad. A lo sumo, algunas entidades gremiales empresarias
realizan un seguimiento de los costos de producción de los servicios como guía a dar a
sus asociados, al momento de realizar los contratos de transporte (por ejemplo
FADEEAC, CATAC o CEDAC).
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de referencia” establecidos en comisiones provinciales para productos generalmente
asociados a esas economías regionales, la fijación de los precios en el transporte de
nuestro país surge de las condiciones imperantes en el mercado de fletes en cada
momento en particular.
3
Este menor precio medio de los servicios ferroviarios se debe complementar con los precios de servicios pre y/o
post ferroviarios, hecho que impone un límite al precio del servicio ferroviario.
10
Los tráficos cortos (agrarios y urbanos) y los servicios de carga parcial resultan,
por unidad de tráfico, en costos superiores a los de carga completa, al menos
en el cabotaje. Un servicio de distribución de mercaderías impone una
velocidad comercial muy inferior a un servicio de larga distancia y una dotación
superior de personal por vehículo. De la misma forma, en los fletes cortos
agrarios, los tiempos totales del viaje completo resultan muy superiores, por
unidad de tráfico, que en los servicios de larga distancia, con el agravante de
que la vuelta es siempre en lastre. Por ello, este tipo de operatoria se comporta
de una manera especial y diferente a las demás, con fletes también
particulares: estos viajes suelen realizarse en vehículos de mayor antigüedad
que los que recorren las rutas en servicios de larga distancia y, en muchos
casos, equipos raleados de los otros mercados.
- Si bien los precios del transporte carretero de cargas son un dato para el
transportista, existe alguna relación entre el flete y el valor del producto,
siempre dentro de un rango reducido de variaciones. Cuando la rentabilidad de
un sector productor de bienes se ha incrementado por variación en los precios
finales del producto (por ejemplo, los de las mercancías exportables por
incremento en el tipo de cambio) se verifica la posibilidad de cierta suba de los
fletes relacionados; en el caso contrario, los fletes se deprimen. Todo ello,
dentro de un rango claramente acotado dado por la rentabilidad del producto a
transportar (lo que marca un techo tarifario) y la rentabilidad del transportista
(que determina el piso de los fletes).
11
transporte carretero, que tuvo momentos de fuerte suba puntual, como con la
elevación del impuesto al gas oil, que no se trasladó a precios. La explicación de
ello es que la inflación en la década del ‘90 se originó, básicamente, en los
servicios y no en los bienes, tanto de importación como de exportación, por
mantenerse el tipo de cambio de la moneda local en una relación de 1 a 1 con
el dólar. En definitiva, otro determinante del flete carretero de cargas se
encuentra tanto en el valor real de los bienes transportados como en el tipo de
cambio vigente. Más recientemente, luego de la devaluación del año 2002, se
produjeron fuertes incrementos en los costos de producción (salarios, equipos,
repuestos, combustibles, etc.) y el traslado a los precios sólo fue parcial.
12
- El competidor más cercano del modo carretero, en el mercado interno de larga
distancia, lo constituye el ferrocarril cuyos precios de venta se han mantenido,
históricamente, por debajo del carretero, siempre para una misma unidad de
tráfico. Aún en la década del ’90, en donde los fletes carreteros mostraron una
fuerte estabilidad o estancamiento (por las razones explicitadas en párrafos
anteriores), los precios del servicio ferroviario fueron inferiores a los del
transporte automotor de cargas.
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En cuanto al comercio exterior, la eficiencia del sistema de transporte es determinante
a la hora de abastecer mercados que requieren los productos en el tiempo acordado.
Además, la reducción en los fletes de los bienes exportados por el país, los hace más
competitivos o, en los casos en que el precio es fijado por el mercado internacional,
permite el incremento de los volúmenes ofertados al mejorarse la rentabilidad de los
productores.
La red ferroviaria, que inició su construcción en 1857, alcanzó a tener más de 38.000
kilómetros en 1930. En esta etapa, el desarrollo de la red vial era insignificante; hay
que tener en cuenta que el transporte motorizado surgió hacia principios del siglo XX y
estuvo destinado a los servicios de correo.
El ferrocarril fue el que marcó el desarrollo de nuestro país en esa época en que la
pampa húmeda fue la región más favorecida: la producción agropecuaria era el motor
del crecimiento económico y los inmigrantes que llegaban al país se radicaban
mayoritariamente allí, en pueblos que se localizaban a la vera de la red ferroviaria,
realimentando el desarrollo de la misma.
14
intervención del Estado. En lo territorial, desapareció el federalismo real: a partir de
las leyes de coparticipación de 1935, las provincias perdieron su capacidad de
recaudación independiente.
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garantizar un calado mínimo de 30 pies entre el Puerto de
General San Martín (en las cercanías de la ciudad de Rosario) y el
mar y la navegabilidad de la misma durante todos los días del año25.
Esta situación favoreció a los puertos instalados en el río
Paraná, en la zona denominada ROSAFE, que abarca desde
Buenos Aires hasta General San Martín; en la actualidad, el 70 %
de la producción agrícola exportable los utiliza. La mayor parte
de estos puertos privados se dedica a la exportación de granos,
aceites y subproductos; otros, como Campana y San Pedro, se
especializan en la exportación de frutas y Zárate, al movimiento
de automóviles y contenedores. Existen otros puertos denominados
industriales que no realizan servicios a terceros y generalmente
están integrados a una industria (siderurgia, petróleo,
minería). Asimismo, en esta zona se puede observar un fuerte incremento del transporte
fluvial con barcazas, que realizan
transbordo de su carga a barcos de mayor porte en la zona de
Timbúes (cercanía de Rosario) y en Nueva Palmira (República
Oriental del Uruguay).
El puerto de Buenos Aires quedó bajo la órbita de la
Administración General de Puertos pero la operación fue concesionada
a diferentes empresas. El complejo Puerto Nuevo, conjuntamente
con la terminal Exolgan, en el Dock Sud (partido de
Avellaneda, lindero a la Capital Federal), conforman la principal
estación portuaria nacional dedicada al movimiento de contenedores:
90 % de tales movimientos se realiza desde estas terminales.
Otros puertos importantes para la actividad cerealera y oleaginosa
son Quequén y Bahía Blanca, ambos en la provincia de
Buenos Aires, que concentran, aproximadamente, el 30% del volumen
de la exportación de la producción agrícola.
RED FERROVIARIA.
En 1948 la red ferroviaria alcanzó a su máximo histórico de
43.923 kilómetros de vía, logrando transportar hasta 45 millones
de toneladas anuales. Sin embargo, luego de varios años de decadencia
llegó a transportar, en 1992, menos de 10 millones de
toneladas anuales.A partir de 1991 se inició un proceso de concesión
del servicio de cargas al sector privado, en tanto que la
operación de trenes de pasajeros de larga distancia fue cedida a
aquellas provincias que se mostraran interesadas en manejarla.
La red de cargas concesionada quedó constituida de la
siguiente manera:
• Nuevo Central Argentino S.A. (4.512 kilómetros de red,
trocha ancha): conecta Buenos Aires con Rosario, Santa Fe,
Córdoba,Tucumán, Río Cuarto y Santiago del Estero.
• Buenos Aires al Pacífico S.A. (5.254 kilómetros de red, trocha
ancha): enlaza Buenos Aires con Junín, Rufino, San Luis,
Mendoza, San Juan, San Rafael y accede al puerto de Rosario.
• Ferrosur Roca S.A. (3.342 kilómetros de red, trocha ancha): comunica Buenos Aires con
Necochea, Quequén,Tandil,
Olavarría, Bahía Blanca, Neuquén y Zapala.
• Ferroexpreso Pampeano S.A. (5.094 kilómetros de red,
trocha ancha): conecta a los puertos del complejo San Martín-
Rosario con Bahía Blanca por medio de dos líneas troncales y
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varios ramales.
• Ferrocarril Mesopotámico S.A. (2.739 kilómetros de red,
trocha media): enlaza Buenos Aires con Rojas,Concordia, Paraná,
Paso de los Libres, Monte Caseros, Corrientes y Posadas.
• Belgrano Cargas S.A. (10.841 kilómetros de red, trocha
angosta): comunica Buenos Aires con Rosario, Santa Fe,
Córdoba, Resistencia, Salta, Jujuy,Tucumán, Catamarca, San Juan
y Mendoza, y Salta con Formosa.
• Servicios Ferroviarios Patagónicos (operado por la provincia
de Río Negro, 817 kilómetros, trocha ancha): enlaza
Viedma con San Carlos de Bariloche.
El modelo de concesión adoptado asignó al Estado la titularidad
de los bienes afectados a la explotación ferroviaria,
mientras que el concesionario debía tomar a su cargo el conjunto
de las actividades ferroviarias: comercialización, operación,
mantenimiento y, también, la rehabilitación del material
rodante y la [Link], se fijaba el pago al
Estado de un canon por parte del operador privado. Estos contratos
de concesión se encuentran, desde 1997, en un prolongado
proceso de renegociación.
Los resultados de este proceso de reforma implicaron una
importante mejora en el servicio que implicó una recuperación
de carga que permitió superar, en el año 2005, las 23 millones
de toneladas transportadas, a pesar del pobre desempeño del
ferrocarril Belgrano Cargas. En cuanto al impacto en las cuentas
públicas, el servicio de cargas no requirió de aportes del
tesoro nacional y, por el contrario, implicó el pago de impuestos.
Sin embargo, existieron incumplimientos en los planes de inversión propuestos y en el pago
de los cánones acordados
contractualmente.
La escasa inversión realizada por los operadores privados
no permitió reducir el estado de obsolescencia que posee la
infraestructura ferroviaria. Además, esa escasa inversión fue
dirigida a mejorar aspectos operativos (principalmente comunicaciones)
y a mantener el material rodante y la infraestructura
en los ramales troncales, llevando al abandono virtual de los
ramales no rentables; en la actualidad, el 60% de la carga se
concentra en el 12 % de la red concesionada. Esto ha llevado a
que el estado de las vías férreas y de algunos puentes no permitan
el desarrollo de velocidades medias superiores a 30
km/h, con un elevado riesgo de accidentes en algunos tramos,
lo que limita la posibilidad ferroviaria de convertirse en modo
competitivo para el transporte de algunos productos.
3.4. INFRAESTRUCTURA VIAL
Mediante la Ley 11.658, de 1932, se creó la Dirección
Nacional de Vialidad (DNV), un organismo público cuya función
era concentrar la gestión de la red vial nacional, gestión que
hasta entonces mostró una débil y atomizada intervención
estatal, con variados organismos públicos de reducido nivel de
control y regulación.
Con la creación de la DNV, que implementó el Fondo
Nacional de Vialidad (o Fondo Vial)26 se potenciaron las fuentes
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de financiamiento que hasta las primeras décadas del siglo XX
resultaban muy reducidas y dependientes del Tesoro nacional,
con la excepción prevista en la Ley Nº 5.315 de 1907 (conoci- da como ley Mitre, de
regulación ferroviaria), que creó un
fondo de afectación específica para el sector, proveniente de los
ingresos de la actividad ferroviaria.
A partir de la sanción de la ley de Vialidad –y del Fondo
Nacional de Vialidad– creció el monto destinado al sector
carretero en donde sus inversiones pasaron de representar un
1% del presupuesto nacional, a mediados de los ‘20, a un 7%, en
los primeros años de la década del ’40. Durante los 10 primeros
años de vigencia de la ley se construyeron más de 65.000
kilómetros de caminos, conformándose la actual estructura vial
nacional del país.
GESTIÓN DE LA RED NACIONAL
A fines de la década del ’80, el 75% de la red nacional se
encontraba en condiciones malas o regulares. En ese momento
se produjo un importante cambio en la forma de gestionar la
red vial: el Estado redujo su participación directa en la construcción
y mantenimiento de los caminos. Casi 9.000 kilómetros
de la red nacional fueron entregados en concesión a
empresas privadas para realizar la reconstrucción y mantenimiento
de los caminos, financiando las obras mediante el sistema
de peajes a cobrar a los usuarios. Un caso particular fue la
red de accesos a la ciudad de Buenos Aires. Allí se realizaron
las inversiones en la construcción de nuevas autopistas a ser
recuperadas por el pago del peaje por los usuarios. Finalizado
el plazo de concesión las obras deberían ser transferidas al
Estado Nacional.
FINANCIAMIENTO VIAL
Hasta fines de la década del ‘80 las inversiones en la infraestructura
vial se realizaron con fondos provenientes de los
impuestos específicos como el aplicado sobre los combustibles, los lubricantes y las
cubiertas, y del Fondo Nacional de
Autopistas creado por la ley N° 19.408, basado en un impuesto
sobre la primera venta de automotores.
Sin embargo, la crisis económica y las sucesivas modificaciones
legislativas habían dejado sin financiamiento al sector, dado
que el producido de los impuestos específicos fue aplicándose
paulatinamente a otros fines. A su vez, a lo largo de los años,
Vialidad Nacional fue transfiriendo parte de su red, buena parte
de ripio o tierra, a provincias y municipios.
En la década del ‘90 se modificó no sólo la forma de gestionar
la red vial, sino que se implementaron nuevas fuentes de
financiamiento para la inversión en infraestructura vial. Esas
fuentes fueron, principalmente, fondos del Tesoro Nacional,
préstamos de organismos internacionales (Banco Mundial,
Banco Interamericano de Desarrollo y Banco Europeo de
Inversiones) y la recaudación por el cobro de peaje en las redes
viales nacional y provinciales y en la red de accesos a la ciudad
de Buenos Aires.
En la actualidad el esquema de financiamiento se basa en la
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asignación de fondos específicos a través de la creación de la
Tasa sobre el Gas Oil, el Impuesto a los Combustibles, la tasa
de Infraestructura Hídrica y la constitución del Sistema
Integrado de Transporte (SIT).
- TRANSPORTISTA
Además de la existencia del dador y el destinatario de la
carga, el traslado de las mercaderías requiere de algún modo de
transporte; en el caso del transporte terrestre éste puede ser
carretero (camión/ómnibus) o ferroviario. Siempre se trata de
empresas conformadas para la venta de servicios de transporte,
tanto de pasajeros, como actividad principal, o estrictamente
dedicadas al transporte de cargas.
En caso de tratarse de una empresa cuya actividad principal
es el transporte de personas, la misma puede dedicar una parte
de las bodegas de las unidades al almacenamiento y traslado de
cargas, cobrando por ello un precio [Link] ejemplo, los ómnibus de larga
distancia trasladan en sus bodegas carga fraccionada
en el mismo vehículo que transporta pasajeros; lo mismo
sucede con los aviones de pasajeros. Sin embargo, el grueso de
las cargas es transportado por empresas dedicadas especialmente
al movimiento de mercaderías.
El transportista (la empresa de transporte) puede ser
propietario de la totalidad de la flota con que opera, contratar
20
los servicios de otra empresa para que opere a su cuenta
y cargo u operar un parque de dadores de carga, hecho
incipiente en el transporte ferroviario de nuestro país. Por
ejemplo, en el transporte automotor de cargas, una tercera
parte de los costos de la actividad eran explicados, hacia
fines de la década del ’90, por la contratación de otros operadores,
también carreteros10. Estos transportistas contratados
por otra empresa de transporte son denominados “fleteros”
y pueden vender sus servicios de manera exclusiva a
un tercero u ofrecer los servicios en el mercado sin depender
de una firma en particular.
Algo similar ocurre con el transporte marítimo: en este
caso, el transportista toma el nombre de “armador”. Los armadores
son agentes económicos que pueden poseer buques propios
o no, pero son, en todos los casos, los encargados de
“armar” el buque y de realizar el transporte físico de las cargas.
En general, salvo contadas excepciones, el transportista se
especializa en un único modo de transporte. La empresa ferroviaria
opera únicamente el ferrocarril; la empresa de camiones,
opera únicamente camiones; etc. La multimodalidad, el uso de
diferentes modos de transporte para efectuar el desplazamiento
de una carga, es una actividad encarada por agentes económicos
específicos, que contratan servicios de transportistas.
Esta proporción se ha incrementado en los últimos años, como se verá más
10
adelante.
21
conexas al mismo, como depósitos de mercaderías, ciertas tramitaciones,
desconsolidación de las cargas, facturación, manejo
de inventarios, etc., los agentes de carga son conocidos como
Operadores Logísticos.
11Esta denominación comenzó a utilizarse en nuestro país en el transporte aéreo
aunque ha comenzado a tomar fuerza en otros modos de transporte, incluyendo
al terrestre, en especial cuando se trata de operadores multimodales.
22
Se llama logística a la gestión de la distribución física de los
bienes. Esta gestión integra todas aquellas actividades encaminadas
a la planificación, implementación y control de un flujo
eficiente de materias primas, recursos de producción y productos
finales, desde el punto de origen al de destino.
Estas actividades pueden incluir, entre otras muchas, servicios
al cliente, previsión de la demanda, control de inventario,
servicios de reparación, manejo de mercancías, procesamiento
de pedidos, selección de la ubicación geográfica de fábricas,
almacenes, compras, embalaje de producción y distribución, tratamiento
de mercancías devueltas, recuperación y tratamiento
de desperdicios, distribución, transporte y almacenamiento.
La logística como actividad diferenciada fue iniciada en
nuestro país por las empresas transportistas, especialmente las
de transporte automotor (y dentro de éstas, por las empresas
de servicios expresos y las de distribución urbana). En especial,
la consolidación del hipermercadismo y los cambios operacionales
en los procesos industriales que introdujeron la minimización
de stocks fueron un fuerte incentivo para el desarrollo
de la operatoria de logística14.
De hecho, la operatoria logística siempre estuvo presente en las operaciones
14
23
El transporte internacional requiere, además de los agentes
económicos que operan en el transporte nacional, de otros
relacionados, básicamente, con la actividad aduanera. Se trata
de las figuras del Agente de Transporte Aduanero y del Despachante de Aduana.
CARACTERIZACIÓN DEL SECTOR
15 Por ejemplo, Danzas o Raider.
- DESPACHANTE DE ADUANA
Es, al igual que en el caso anterior, un auxiliar habilitado del
servicio aduanero que tiene que ver con la carga transportada.
La responsabilidad es de carácter personal. Por ello, los despachantes
de aduana son contratados por el agente de carga o
por el dador de las mercaderías. El despachante se encarga de
realizar ante la Aduana los trámites de importación o de exportación
y cobra por ello un precio, en general, relacionado con
el valor de los productos despachados.
24
si son compartidas por varios transportistas, generalmente
son administradas por una firma que cobra los derechos
de su uso: alquila lugares para el depósito de las mercaderías,
cobra derechos de operación a firmas que manipulan la carga,
o estipula tarifas por el empleo de partes de la misma como
dársenas, garajes, etc. Los ejemplos característicos son las terminales
aeroportuarias y los puertos.
La actividad de depósito y almacenamiento está íntimamente
ligada a la circulación de las mercaderías y al desarrollo de la
actividad logística. Se trata de lugares en donde se almacena la
mercadería, no sólo para realizar el quiebre de las cargas, sino
también para el manejo de inventarios o, en algunos casos, para
nacionalizar las mercaderías de importación.
La manipulación de las cargas es una actividad que comprende
los servicios de estiba y desestiba en los puertos, el
manejo de las mercaderías en las terminales de pasajeros y de
carga, etc. Tal como puede apreciarse, las actividades de esta
rama se encuentran distribuidas en otros muchos sectores que
efectúan estos servicios como parte de un conjunto de operaciones
relacionadas con el transporte. Esto es muy claro en un
número creciente de empresas cuya actividad original era el transporte automotor de cargas.
25
de los cuales operan como fleteros) da cuenta de una estructura
empresaria con una cultura relativamente alejada de
emprendimientos de carácter colectivo como lo son las asociaciones
de empresarios. De allí que la representatividad de los
gremios empresarios (incluyendo entre éstos al Sindicato de
Fleteros) es ciertamente limitada, pero no por ello carente de
poder de negociación.
Si bien las funciones de los organismos del Estado no serán
detalladas en este trabajo, se pueden mencionar los siguientes
relacionados directamente con el transporte de cargas por
carretera.
• Jurisdicción Nacional
• La Secretaría de Transporte, dependiente del Ministerio
de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios, se
encarga de la definición de la política de transporte;
• La Subsecretaría de Transporte Automotor, dependiente
de la Secretaría de Transporte, participa en la
definición de la política del transporte automotor;
• La Comisión Nacional de Regulación del Transporte
(CNRT); ente descentralizado en la órbita de la Secretaría
de Transporte, se encarga de controlar y fiscalizar
a las empresas de transporte terrestre de jurisdicción
nacional;
• El Registro Único del Transporte Automotor (RUTA),
registro obligatorio para todos los transportistas de cargas
por camión, funciona en dependencias de la Secretaría
de Transporte, pero con la participación de las Cámaras
Empresarias (FADEEAC, CATAC y CNTA), Gendarmería
Nacional, la Federación de Camioneros y la Universidad
Tecnológica Nacional;
• La Consultora Ejecutiva Nacional de Transporte
(CENT), se encarga de administrar el sistema de Revi-sión Técnica Obligatoria (RTO) de
vehículos que realizan
transporte interjurisdiccional, a través de un convenio
entre la Secretaría de Transporte, la CNRT y la
Universidad Tecnológica Nacional.
• Jurisdicciones provinciales y municipales.
Dentro de las Jurisdicciones Provinciales y Municipales se
pueden mencionar las distintas Direcciones de Transporte o de
Tránsito y Transporte, organismos que cumplen generalmente
las funciones de definición de políticas, administración y control
de la actividad en sus respectivos territorios.
Existen Organismos Públicos vinculados con la actividad,
como por ejemplo; las diferentes Direcciones de Vialidad, la
Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), la
Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES), las
autoridades de tránsito y otras relacionadas con algunos tipos
de carga, por ejemplo, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad
Agroalimentaria (SENASA).
26
El origen de la sindicalización de los conductores del transporte
automotor de cargas en Argentina se remonta al año
1943 en que, por la voluntad de un pequeño grupo de conductores
de Buenos Aires, se creó la primera agrupación gremial
de camioneros, que estaba enrolada en la FORA (Federación
Obrera de la República Argentina). El intento, sin embargo, no
prosperó y al poco tiempo fue disuelta.
Amparado en la nueva estructura de poder político en el
país, el 17 de marzo de 1945 se fundó en la Capital Federal el
Sindicato de Choferes, Camiones y Afines (hoy Sindicato de
Choferes de Camiones,Obreros y Empleados del Transporte de
Cargas por Automotor). Este sindicato, al amparo del
Decreto/Ley Nº 23.852 del 2 de octubre de 1945, obtuvo la
personería gremial N° 6 el 28 de diciembre de 1945.
En el transcurso de aquellos primeros años de sindicalización
surgieron nuevos gremios en Mendoza, Córdoba,
Santa Fe y Entre Ríos; los primeros tres, junto con el
Sindicato de Choferes de Camiones de Buenos Aires, crearon,
en septiembre de 1964, la Federación Nacional de
Trabajadores Camioneros y Obreros del Transporte
Automotor de Cargas, Logística y Servicios (con personería
gremial N° 760).
27
otros tipos de empresas en que existan conductores asalariados
aunque la actividad principal de tales firmas no sea el
transporte de mercaderías. Ejemplo de ello son los conflictos
41Este día fue, luego, instaurado como “Día del Trabajador Camionero”. que ha tenido la Federación de
Camioneros con diferentes
empresas, debido a que ésta exige que los trabajadores que
estén relacionados de alguna manera con la actividad del
transporte automotor sean encuadrados dentro del
Convenio Colectivo de Trabajo 40/8942.
La mayor participación del transporte automotor de cargas,
potenciado por un mayor nivel en el volumen de la carga
transportada, produjo cambios significativos en toda la organización
sindical a nivel nacional. Hugo Moyano, secretario general
del Sindicato de Choferes de Camiones, Obreros y
Empleados del Transporte de Cargas por Automotor de la
Capital Federal y la Provincia de Buenos Aires, es parte del
Consejo Directivo Nacional de la FEDCAM, y también, desde
el 14 de julio de 2004, secretario general de la Confederación
General del Trabajo.
Algunos conflictos se produjeron en el último tiempo con empresas como
42
28