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bobila.blogspot.

com

el fanzine del “Club de Lectura de Novel·la Negra” de la Biblioteca la Bòbila # 120

Tiempo Contemporáneo. Una Editorial


de la Nueva Izquierda

EMILIANO ÁLVAREZ

(...)

En ese mismo registro puede leerse el mayor logro literario de la


editorial y del mismo Piglia, al organizar la salida de las novelas
policiales de la “Serie Negra”, con la cual se pretendía generar nuevas
legitimidades para ese género literario. En la elección del género policial
Piglia establece una línea de continuidad con la estimación y la difusión
que de él habían hecho tanto Borges como Walsh, pero impone su
marca personal al seleccionar para la Serie Negra, autores
norteamericanos que, además de ser poco estimados por Borges,
tendrán la característica de representar la otra cara política de Estados
Unidos. Muestra de ello es Dashiell Hammett, el célebre escritor
estadounidense juzgado por el macartismo por su afiliación al Partido
Comunista.
El policial negro además pretendía atacar otros dos frentes. Por un lado
intentaba poner en cuestión el realismo social por el que bregaba la
URSS y sus seguidores, como así también buscaba una alternativa al
realismo mágico impuesto por el Boom. Tal como lo comenta Ricardo
Piglia: "percibíamos que por medio de estos géneros había una manera
de intervenir en el debate sobre el realismo y la literatura social, porque
además habíamos descubierto que en general esos escritores eran
marxistas". Aquí vemos como se plasmó en la literatura el proyecto de
modernización de las armas de la izquierda, mezclando sutilmente en la
“Serie Negra” el marxismo y el gesto de vanguardia.
En 1969 aparece la colección a la que estamos haciendo referencia con
dos títulos: A todo riesgo de José Giovanni y ¿Acaso no matan los
caballos? de Horace MacCoy. En total la “Serie Negra” contará con 21
títulos, cuya última entrega serà también el último libro que publique
Tiempo Contemporáneo.

(...)

BIBLIOTECA LA BÒBILA L'Hospitalet / Esplugues

L'H Confidencial 1
«SERIE NEGRA» A LA BÒBILA El entusiasmo de algunos escritores impulsó la difusión de la «novela
negra» norteamericana en Argentina. Piglia dirigió desde 1969 la Serie
Negra de la editorial Tiempo Contemporáneo, en la que se publicaron
los clásicos y los nuevos de la novela negra, también creando un espacio
de admisión de esta nueva forma del policial, consolidado en la década
1. Cuentos policiales de la Serie Negra de los 30 en Estados Unidos, para introducirlo en el marco de la
2. José Giovanni. A todo riesgo literatura nacional. El campo literario hace un viraje en el enfoque del
3. Horace McCoy. ¿Acaso no matan a los caballos? crimen y el delito: el modelo de la novel·la negra norteamericana les
provee una línea de composición que los escritores argentinos desde la
4. Dashiell Hammett. El hombre flaco
década de los 70 utilizan como andamiaje para representar la intensidad
5. José Giovanni. El último suspiro de la violencia estatal y de la revuelta social. Un híbrido de ficción negra
6. Raymond Chandler. El simple arte de matar y, a la vez, testimonio de la realidad más immediata. Semejante al gesto
7. Horace McCoy. Luces de Hollywood de Borges y Bioy en la colección del Séptimo Círculo, la Serie Negra
8. José Giovanni. Alias "Ho" traduce y publica novelas negres norteamericanas y franceses. Tal
9. David Goodis. Al caer la noche operación, hace de disparador y colabora en el asentamiento de una
10. Dashiell Hammett. La maldición de los Dain prolífica veta de la producción nacional.
11. José Giovanni. Un tal La Roca
Sonia Mattalia
12. Raymond Chandler. Viento rojo La ley y el crimen:
13. James Hadley Chase. Eva Usos del relato policial en la narrativa argentina (1880-2000)
14. Charles Williams. Una mortaja Madrid: Iberoamericana; Frankfurt am Main: Vervuert, 2008
15. José Giovanni. Historia de un loco
16. Raymond Chandler. Sangre española
La afición de Piglia por el genero policial es fundamental para entender
17. David Goodis. Un gato del pantano su teoría de la literatura y su escritura. Sabemos que, aparte de lector
18. Raymond Chandler. Peces de colores empecinado del género, colaboró para la Serie Negra de la editorial
19. Charles Williams. Mar calmo Tiempo Contemporáneo en Buenos Aires a partir de los años 60.
20. James M.Cain. Una serenata
21. Richard S. Prather. La verdad desnuda Ricardo Piglia:
La escritura y el arte nuevo de la sospecha
Daniel Mesa Gancedo (coord.)
Els números en negreta son disponibles en préstec a la biblioteca.
Sevilla: Universidad, 2006

Para llegar al crimen en su dimensión social hubo que esperar hasta


1969, cuando aparece la colección “Serie Negra” de la editorial Tiempo
Contemporáneo. Dirigida por Piglia, la colección permitió conocer en
excelentes traducciones (las de Rodolfo Walsh, entre ellas) a los padres
fundadores del género en Estados Unidos: Raymond Chandler, Dashiell
Hammett, David Goodis, Jim Thompson.
Esa difusión permitió la escritura y publicación de una serie de autores
argentinos de los años 70. Escritores como Rubén Tizziani, Sergio
Sinay, Osvaldo Soriano, José Pablo Feinmann, Juan Carlos Martini y el
mismo Ricardo Piglia encontraron un público lector que ya estaba
entrenado en las novelas de Hammett o Chandler. Ese es el nacimiento
del género negro en nuestro país. Bardini explica que “al mismo tiempo
surge una generación de escritores en otras partes de Latinoamérica que
se vuelcan a la novela negra. No solamente policial. También de
espionaje y de aventura política. Todas ellas dentro de los límites del
género pero con la impronta de la realidad latinoamericana”.

Juan Mattio
“La colección de los libros negros”
[Argentina]: Notas, periodisme popular, 16 abril 2014

Y por fin, en los años '60, aparece la marca de la literatura policial


norteamericana, de la novela dura, y yo tengo alguna responsabilidad en
eso, porque hago la primera colección de novelas policiales
norteamericanas que se traducen en lengua española que es la Serie
Negra, que yo publico en la editorial Tiempo Contemporáneo en Buenos
Aires a partir de 1968. Si bien ya había traducciones aisladas que
circularon de los textos de la novela policial norteamericana, esa es la
primera colección sistemática que, con traducciones muy cuidadas,
difunde obras de Chandler, Hammett, McCoy, David Goodis, Charles
Williams, Cain, etcétera, y en ciertos sentidos se contrapone a la
colección que Borges y Bioy Casares habían hecho en los años '40 y '50,
el Séptimo Círculo, que estaba centralmente fundada en la difusión de la
literatura policial inglesa de enigma. La aparición de la Serie Negra y la
difusión de estas obras genera también un efecto, y a comienzos de los
'70 empiezan a publicarse una serie de textos policiales en la Argentina,
y ahí podemos encontrar algunos textos importantes, como por ejemplo
la novela de Puig "The Buenos Aires affair", la novela de Soriano
"Triste, solitario y final", "Su turno para morir" de Alberto Laiseca y
luego las novelas de Sasturain, de Saccomanno, etcétera. Empiezan a
aparecer, entonces, una serie de escritores que trabajan en la tradición de
L'H Confidencial 2
aparecer, entonces, una serie de escritores que trabajan en la En este punto es clave introducir dos referencias, una extratextual y otra
tradición de la novela dura. De modo que estos serían, para mí, intertexual. En relación con la primera: todas las tapas de la colección
los tres momentos importantes en la historia del género policial fueron diseñadas por Carlos Boccardo, un joven artista plástico que
en la Argentina: hacia fines del siglo, la influencia de Poe y del diseñó el arte de tapa de distintas colecciones de Tiempo
positivismo; después la década del '40 y '50, la influencia de Contemporáneo, ensayando una estética experimental que incorporaba
Borges y de cierta poética del género en términos de construcción elementos de la vanguardia y motivos de la cultura pop. En esta línea se
de enigma de la novela inglesa; y a fines de los años '60, la destacan sus diseños para la colección de literatura policial dirigida por
difusión de la novela dura norteamericana y la serie de textos que Ricardo Piglia quien, como señala Emiliano Álvarez, plasmó en la
se escriben en esa línea. literatura “el proyecto de modernización de las armas de la izquierda,
mezclando sutilmente en la ‘Serie Negra’ [tal el nombre de la
Ricardo Piglia: colección] el marxismo y el gesto de vanguardia.” Tomadas de conjunto
"El género policial ha funcionado como una estrategia narrativa y en relación con el contenido de los libros que presentaban, en la serie
fundada en la idea del relato como investigación" de imágenes diseñadas por Boccardo se puede leer entonces un índice
El jinete insomne
de reorganización de las jerarquías entre lo alto y lo bajo y una serie de
cruces: entre la alta cultura y la cultura de masas, entre la academia y el
mercado, entre las ciencias sociales y la vanguardia plástica y cultural.
Para entonces, Piglia había impulsado, desde la Serie negra de la Precisamente, la necesidad de forjar nuevas herramientas teórico-
editorial Tiempo Contemporáneo, la traducción y la lectura de metodológicas para leer con rigor científico objetos “bajos” de la
Raymond Chandler, Dashiell Hammett, David Goodis, Horace cultura era el argumento que fundamentaba la propia empresa
McCoy, James Cain, James Hadley Chase, el raro José Giovanni. semiológica que Eliseo Verón —en este punto fiel seguidor de
Adoptando el título de una colección de Gallimard iniciada en la Barthes— pretendía legitimar por entonces frente a la sociología y la
segunda posguerra, la consagró en especial a la difusión del lingüística tradicionales. El pasaje de una revista académica francesa a
mejor thriller norteamericano. Está muy dicho: esta vertiente un libro que se lanzaba hacia una circulación ampliada, con las
reemplazaba la trama de enigma por un vértigo de transformaciones que acompañaban la transposición de un artefacto a
acontecimientos donde lo criminal involucraba otra trama: la otro, indican la existencia de un mercado que echaba mano de la
social. Siguiendo, en esto, la lucidez de Chandler, el propio Piglia innovación como estrategia de colocación, produciendo así operaciones
propuso una suerte de quiasmo en la historia del policial: de modernización cultural. El punto es relevante para nosotros, puesto
mientras en la línea clásica el crimen desencadenaba la que esta renovación quedaba asociada a la propia difusión de una
investigación, la investigación desencadena el crimen en el noir, disciplina científica que, precisamente, se presentaba a sí misma como
evidenciando los vínculos del hampa con la riqueza y el poder. estandarte de “lo nuevo” y como Vanguardia de las ciencias sociales y
humanas. El enlace entre diseño y contenido potenciaba los efectos de
Julio Schvartzman colocación en el campo cultural. Estas relaciones remiten, en fin, a la
“Emilio Renzi. La literatura, una política alternativa” existencia de una precisa zona de contacto entre mercado editorial,
Brasil: Landa, vol. 5 , núm. 2 (2017) vanguardias culturales y posiciones heterodoxas en las ciencias sociales.
La figura de Eliseo Verón oficiaba como artífice y uno de sus nexos.

Mariano Zarowsky
Hacia fines de los ‘60 aparece la colección Serie Negra de la “Entre la renovación de las ciencias sociales y la intervención intelectual:
editorial Tiempo Contemporáneo, que representa la despedida Eliseo Verón editor en Tiempo Contemporáneo (1969-1974)”
definitiva del lector ingenuo. En los prólogos aparecen citados Chile: Palimpsesto, vol. VIII, núm. 11 (2017)
los formalistas rusos, las ilustraciones son poco realistas, y el
diseño avanza sobre la ilustración, como ocurre siempre que un
proyecto editorial aspira a un lector sofisticado. Los dibujos de la Recién en la década del setenta, Goodis "penetró" en las librerías
portada –de Carlos Boccardo, también diseñador de la colección– porteñas, de la mano de Ricardo Piglia que dirigió, en la editorial
no buscan representar ante el lector el mundo de la novela: son Tiempo Contemporáneo, la colección "Serie Negra". Su primera novela
dibujos a pluma, veloces, casi bocetos, que buscan quebrar toda en publicarse fue Al caer la noche (Nightall, 1947), con una impecable
ilusión de realismo. Diseño e ilustración ya son todo uno, y esa traducción de Estela Canto. La obra, no obstante su "pátina" intelectual,
presentación no nos habla del texto de esa novela en particular, no cosechó grandes fervores. Se vivía, entonces, el redescubrimiento de
sino de la estética que la colección representa y el aire de Chandler y de Hammett. Ni la reedición de Música en el fango (Siglo
modernidad desde el cual ese libro es rescatado. No en vano la Veinte la editó en 1973: Disparen sobre el pianista), ni la aparición de
editorial se llama Tiempo Contemporáneo. La novela policial es su novela póstuma La víctima, verdadero compendio de sus obsesiones,
rescatada no como un objeto aislado, sino en relación con otros logró despertar ni una pizca de interés por este solitario y melancólico
objetos de los géneros populares y de los mass media: el escritor que hablaba de los marginados de Filadelfia y Nueva York, tan
periodismo, la historieta, el folletín, la canción popular. Tiempo parecidos a los personajes de Roberto Arlt.
Contemporáneo, dirigida por el escritor Ricardo Piglia, aspiraba a
Alberto González Toro
un lector enterado, de formación universitaria. Los autores que
“Apuntes de una vida muy negra”
antes eran publicados por Rastros, sin ninguna mención de su Argentina: Clarín, 3 marzo 2007
real importancia, ahora eran incorporados al canon de la novela
policial y de la literatura en general.
El género negro se introdujo en la Argentina a través de diferentes
Pablo De Santis
colecciones de literatura policial que tenían muchos lectores e incluso
“Crímenes ilustrados”
Argentina: La Puerta FBA, Año 2, núm. 2 (2006) gozaban de cierto prestigio, como en el caso del Séptimo Círculo,
dirigida por Borges y Bioy Casares. Pero recién con la creación de la
Serie negra, dirigida por Piglia para la editorial Tiempo contemporáneo,
tuvo su lugar específico. En aquella colección trabajó como traductor
Como él admite, empezó por Scott Fitzgerald, después Rodolfo Walsh, un nombre inevitable a la hora de hablar de literatura
Hemingway y Faulkner y aterrizó en el piso de la novela dura, policial en la Argentina. Aunque sus cuentos y nouvelles de corte
hard boiled –Hammett, Chandler, MacCoy y otros–, llegando a policial transitan mayormente la vertiente clásica del género, basada en
dirigir la Serie Negra de la editorial Tiempo Contemporáneo. el enigma y su resolución racional, hay en la escritura de Walsh una
fuerte influencia de los autores del género negro norteamericano, que se
Víctor J. Flury expresa mayormente en sus libros de investigación periodística
“Ricardo Piglia es una larga historia” (Operación Masacre, ¿Quién mató a Rosendo?, El caso Satanowsky).
Costa Rica: La Nación, 29 enero 2017 Otro de los autores

L'H Confidencial 3
Otro de los autores que podría considerase como introductores del una nueva forma de leer estos textos que no se entienden plenamente,
género en nuestra literatura es Marco Denevi, con Rosaura a las para eso fue necesario montar una operación editorial que tuvo varias
diez, una novela en la que un crimen es narrado desde diferentes características:
puntos de vista, rompiendo así con la visión hegemònica del a) lanzar una colección exclusivamente dedicada a los autores del
detective, propia del policial de enigma. ´hard boiled´, la misma llevaba el título emblemático de "Serie
Negra" en la editorial Tiempo Contemporáneo (1969).
Martín Alzueta b) otro elemento esencial en la configuración del policial negro es la
“Negro sobre blanco: el crimen en tinta y papel” traducción, y en esta colección se puso especial cuidado en respetar
Argentina: BePé, núm. 14, abril 2014 el texto, en ser fiel a los caracteres particulares que todo un grupo de
autores destacaba.
c) La presencia junto a la ficción de prólogos y estudios preliminares
-¿Cómo surgió la Serie negra? tienen implícita una intención didáctica para los lectores.
-Empezó porque la Universidad había cerrado y el editor que me Así la intuición, la inteligencia y la habilidad editorial y crítica de
había publicado me ofreció trabajo. La idea estaba cantada: Piglia supuso la creación de un nuevo corpus en el que abrevaron las
consistía, sencillamente en agrupar novelas dispersas, aunque ya siguientes generaciones de escritores argentinos.
existían sus traducciones. Pero la idea de una colección es siempre
unicar, controlar las traducciones y dar la idea de un orden o Néstor Tkaczek
secuencia. En principio lo común era que se trataba de escritores “El genero policial”
norteamericanos que, a partir de Hammett, habían transformado el Argentina: Rio Negro, 4 marzo 2009
género Y era la primera colección de novelas policiales que salía en
castellano y que no fuera la de Borges o las que la imitaban, ligadas
a la literatura de enigma.
-Pero esas colecciones ya incluían algunos de estos autores…
-Sí, el propio Borges había publicado La mujer en el lago, de
Chandler. Y había salido, también de Chandler, El largo adiós, en
una serie muy buena de editorial Hachette. O sea, se conocían
algunas de las novelas pero no una colección dedicada a la novela
negra. Y la hicimos con traductores muy buenos, como Rodolfo
Walsh y Estela Canto.
-¿Cuáles fueron sus repercusiones?
-Tuvo mucha influencia, porque al tiempo empezaron a aparecer
otras colecciones en España y comenzaron a escribirse novelas
argentinas en esa dirección. La colección empezó a salir en el ‘69, e
inmediatamente salió la novela de Osvaldo Soriano, Triste solitario
y final. Después hay novelas de Juan Carlos Martini, de Juan Pablo
Feinmann ―Ni el tiro del final y Los últimos días de la víctima―,
Los borrachos en el cementerio, de Rubén Tizziani… Es decir,
empezaron a producirse novelas policiales con estas características
en la Argentina y también en otros países de América Latina.

Martín Alzueta
“El policial negro es una literatura social de altíssima calidad”
Argentina: BePé, núm. 14, abril 2014

A mediados de la década del 60´, la producción y la difusión de


textos policiales era casi en su totalidad del estilo del policial
tradicional. Circulaban malas traducciones y en colecciones muy
desprestigiadas, autores estadounidenses como Hammett, Chandler
y otros, que habían renovado el género; pero que en Argentina no
tenían ningún tipo de repercusión masiva en lectores y escritores. Se
leían estos textos con las pautas y criterios del relato de enigma, por
eso eran rechazados como textos confusos, aproximaciones fallidas,
y sus actores ignorados.
Es en este momento cuando la figura de Ricardo Piglia adquiere un
relieve singular en la historia del género. Su propósito es instalar «SERIE NEGRA» de TIEMPO CONTEMPORÁNEO

Club de Lectura de Novel·la Negra


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Metro L5 Can Vidalet | Trambaix T1, T2, T3 Ca n’Oliveres | Bus L’H2, EP1

novembre - desembre de 2018

L'H Confidencial 4

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