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1er Mod Preceptores

Este documento presenta un curso de capacitación y actualización docente a distancia sobre los preceptores y maestros celadores como mediadores y facilitadores en la escuela. El curso consta de 4 módulos que abordan temas como la persona humana en los siglos XX y XXI, el preceptor y la violencia en las escuelas, la psicología de la adolescencia y el rol del auxiliar docente. Los participantes deberán completar trabajos prácticos evaluativos para cada módulo y una evaluación final integral para aprobar el curso.

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1er Mod Preceptores

Este documento presenta un curso de capacitación y actualización docente a distancia sobre los preceptores y maestros celadores como mediadores y facilitadores en la escuela. El curso consta de 4 módulos que abordan temas como la persona humana en los siglos XX y XXI, el preceptor y la violencia en las escuelas, la psicología de la adolescencia y el rol del auxiliar docente. Los participantes deberán completar trabajos prácticos evaluativos para cada módulo y una evaluación final integral para aprobar el curso.

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CURSO DE CAPACITACION

Y ACTUALIZACION
DOCENTE

Modalidad: a Distancia

“LOS PRECEPTORES Y
MAESTROS CELADORES COMO
MEDIADORES
Y FACILITADORES EN LA
ESCUELA DE HOY”

Selección de Textos Bibliográficos

“JOVENES DEL FUTURO”

AÑO 2009
PRESENTACION

Quienes organizamos esta experiencia de capacitación y actualización,


tenemos el agrado de darte la Bienvenida. Junto a nuestros Docentes Tutores te
acompañaremos y te orientaremos durante el desarrollo de este curso de
actualización.

La Educación a Distancia implica una serie de responsabilidades, tanto


por parte del alumno, como de los Docentes Tutores y el personal administrativo
de esta institución.

A lo largo del presente curso, se trabajará a través de un sistema que


integra las áreas de tutoría, pedagógica y administrativa, desde un enfoque
personalizado, a partir del cual el alumno se sienta cómodo y motivado a
aprender.

FINALIDAD Y ALCANCE DEL PRESENTE CURSO A


DISTANCIA:

Este curso ha sido especialmente desarrollado para Docentes de


todos los niveles y áreas, a los Preceptores, Profesores-Tutores para
fortalecer y actualizar su práctica profesional; a los que están en proceso
de formación docente; que estén interesados en capacitarse para
incorporar contenidos sobre los Preceptores y Maestros Celadores como
Mediadores y Facilitadores en la Escuela de Hoy. Para investigar y analizar:
la persona humana; el Preceptor y la crisis de autoridad - violencia en las
escuelas; psicología de la adolescencia; rol y funciones del Auxiliar
Docente; organización y gestión en la institución educativa.

El Auxiliar Docente ocupa un lugar estratégico dentro del sistema


educativo pues su presencia frente a los alumnos determina una modificación
en la conducta, en el vínculo de entendimiento con sus pares y en relación con
los demás, contribuyendo así a la educación integral del mismo.
El Preceptor como Mediador y Facilitador es un nexo
comunicacional, es modelo significativo de vida, alguien que aprende que
la autoridad no es delegada sino construida en el respeto mutuo, el amor,
la libertad, valoración de si, el conocimiento creativo y crítico.
El Preceptor-Celador desde esta perspectiva puede ser el iniciador
de un acompañamiento especial, alguien que va ayudar al niño/joven tanto
personal como social para que se integre de manera positiva y en paz en la
vida cotidiana escolar, propiciando y promocionando actitudes académicas
positivas.

EVALUACION Y ACREDITACION

El curso comprende cuatro Módulos, con asistencia tutorial. Al término


de cada uno se realizarán Trabajos Prácticos Formativos con carácter
evaluativo, al concluir el mismo se realizará una Evaluación Final integradora.
Las presentaciones y las devoluciones se harán por correo electrónico.

M ó d u l o s:

1- La persona humana en el siglo xx y xxi


2- El preceptor y la crisis de autoridad - violencia en las escuelas
3- Psicología del desarrollo de la adolescencia
4- Rol y funciones del auxiliar docente-la institución educativa

Cada Módulo cuenta con actividades que tienen carácter de Trabajos


Prácticos Obligatorios. El participante enviará al Tutor los prácticos, quien los
evaluará y hará la devolución con las observaciones correspondientes.
La Evaluación Final Integral (obligatoria e individual), se realizará en
base a la aprobación del 80% de los Trabajos Prácticos de cada Módulo.
Para las cuestiones administrativas (pago de cuotas, entrega de
certificados, etc.) consultar al personal administrativo.

CRONOGRAMA DE PRESENTACION DE TRABAJOS PRÁCTICOS


ETAPA FECHA ACTIVIDADES

Primera A los 30 días de recibido Trabajo Práctico N 1


Entrega el material
Segunda A los 30 días de la Trabajo Práctico N 2
Entrega primera entrega
Tercera A los 30 días de la Trabajo Práctico N 3
Entrega segunda entrega
Cuarta A los 30 días de la Trabajo Práctico N 4
Entrega tercera entrega

Entrega de A los 15 días de la


Trabajos Prácticos entrega de la Evaluación Evaluación Final
observados. Final
Evaluación
Final
M O D U L O

LA PERSONA HUMANA
EN EL
SIGLO XX Y XXI
Autor: Obiols, Guillermo. “Curso de Lógica y Filosofía”. Editorial
Kapelusz. Bs. As.

EL HOMBRE Y SU OBRAR EN LA FILOSOFÍA DEL SIGLO


XX

1. EL PROBLEMA

A veces decimos de alguien: “... y sin embargo es un ser humano...”;


otras veces, cuando queremos insultar a una persona, podemos expresar:
“¡Animal!” o “¡Bestia!” y cuando admiramos alguna cualidad como la
tenacidad de alguien decimos, “...ha realizado un esfuerzo sobrehumano”.
Entre el ángel y la bestia...

¿Qué es el hombre?

Las preguntas antropológicas, ¿cuál es el puesto del hombre en el


universo?, ¿qué lo diferencia del resto de los animales? o ¿cuál es su facultad
más característica?, son tan viejas como la filosofía misma. Desde que el
oráculo le dice a Sócrates “conócete a ti mismo” la interrogación filosófica
se vuelve sobre el ser humano y las cuestiones antropológicas ocupan un
importante lugar en la producción de muchos de los filósofos más relevantes.
Las reflexiones antropológicas se han ubicado en un plano cercano al de las
cuestiones éticas con las que establecen múltiples lazos, pues las ideas
antropológicas suelen servir de fundamento a las distintas éticas o las éticas
suponen ciertas concepciones antropológicas. El tema del hombre ha
alcanzado en algunos pensadores particular profundidad y dramatismo, tal
el caso de San Agustín y de Pascal. El primero, a principios del siglo V
plantea la cuestión en primera persona con las siguientes palabras: "¿Quién
soy, Dios mío?, ¿Cuál es mi naturaleza?”, Pascal, por su parte, en los
Pensamientos, siglo XVII, comparando al hombre con el universo concebido
por los modernos, se pregunta: ¿Qué es un hombre en el infierno?”.

Sin embargo, la reflexión filosófica acerca del hombre ocupa, en


general, a lo largo de la historia de la filosofía un lugar derivado a partir de
previas consideraciones metafísicas o gnoseológicas. Es a comienzos del
siglo XX que se constituye al lado de las otras disciplinas filosóficas como
la ética, la metafísica o la gnoseología, la antropología filosófica, con la
pretensión, según Max Scheler, de constituirse en “ciencia fundamental de
la esencia y de la estructura esencial del hombre...” y de establecer un
fundamento último, de índole filosófica y señalar objetivos ciertos de la
investigación a todas las ciencias que se ocupan del hombre.

En las páginas que siguen, luego de presentar algunos elementos


históricos básicos, pasamos a estudiar las concepciones tradicionales acerca
del hombre, y posteriormente nos centraremos en la presentación y el
análisis de algunas ideas sobre el hombre, desarrolladas en la filosofía del
siglo XX. Imbricados en las concepciones antropológicas, presentamos
algunos desarrollos éticos fundamentales.

2. ECONOMÍA, POLÍTICA Y SOCIEDAD EN EL SIGLO


XX

En el siglo XX, paulatinamente, van dejando de existir territorios aislados


como consecuencia del desarrollo mundial del capitalismo monopolista y
transnacional. Por lo tanto, los procesos políticos, económicos, culturales, etc.,
se internacionalizan, influyéndose mutuamente los distintos estados, las
diferentes culturas y naciones.
Dos grandes guerras mundiales son la peor cara de esta tendencia a la
interrelación creciente. La unión pacífica y voluntaria de los diversos estados
nacionales en la Comunidad Europea (1992) es la otra cara de esta misma
tendencia.
La interrelación es el resultado de un proceso económico y tecnológico
que comprende el desarrollo de los medios de transporte, desde el transatlántico
y el automóvil, a principios del siglo, hasta los aviones supersónicos, en su
segunda mitad, y el crecimiento en los medios de comunicación, desde el
telégrafo, la radio y el teléfono hasta la televisión, el fax y la comunicación vía
satélite.
El desarrollo de los medios de transporte y comunicación es el resultado
del crecimiento de la ciencia y sus aplicaciones tecnológicas. El impulso
científico que había tenido su hito fundacional en el siglo XVIII con figuras
como Galileo y Kepler, que había encontrado una síntesis en la física de
Newton, y nuevos desarrollos en los terrenos de la química y la biología en los
siglos XVIII y XIX , encuentra en el siglo XX, por una parte, una nueva síntesis
en la teoría de la relatividad, la teoría atómica y la teoría cuántica; nuevos
ámbitos a los que alcanza con el desarrollo de las ciencias humanas o sociales;
y nuevas aplicaciones tecnológicas, desde la energía atómica hasta la
electrónica y la cibernética.
Las aplicaciones tecnológicas de la ciencia posibilitaron entre otras cosas
que los seres humanos llegaran a la Luna y que artefactos teledirigidos fueran
enviados a los planetas del sistema solar y aún más allá, pero, además, las
aplicaciones tecnológicas no han cesado de revolucionar permanentemente la
vida cotidiana introduciendo continuamente nuevos instrumentos y artefactos
que producen la rápida obsolescencia de los anteriores. Los nuevos medios,
desde los teléfonos hasta la computadora personal, han expandido las
posibilidades humanas de una manera impensada en otras épocas, pero también
han tornado al hombre más dependiente de los mismos. Por otra parte, el
desarrollo tecnológico a la par que prolongaba y facilitaba la vida humana ponía
en peligro la misma supervivencia de la humanidad debido a los efectos de las
armas atómicas y la contaminación y destrucción del medio natural como
producto de un desarrollo industrial salvaje. También el desarrollo
tecnocientífico ha producido una civilización de consumo, en la cual el sentido
de la vida humana se define por la cantidad y calidad de los objetos a los que se
puede acceder, en detrimento de valores espirituales tradicionalmente
considerados superiores.
Políticamente, en la primera mitad del siglo XX estallaron las grandes
guerras mundiales en las que se enfrentaron a la vez intereses económicos y
sistemas ideológicos contrapuestos. Un nuevo reparto colonial el
enfrentamiento entre el liberalismo y los restos del absolutismo originó la
primera gran guerra (1914 – 1918). La no aceptación de las fronteras y esferas
de influencia que habían surgido de dicha guerra condujeron a la Segunda (1939
– 1945) en la que se enfrentaron el nazi – fascismo autoritario, por una parte, y
las democracias liberales aliadas con la Unión Soviética, socialista, por la otra.
Como resultado de esas guerras se produjo la decadencia política de Europa y
el surgimiento de dos potencias extracontinentales: los Estados Unidos y la
Unión Soviética, las grandes superpotencias de la segunda mitad del siglo, hasta
el ocaso de la segunda en el comienzo de la década de los noventa.
Pero el siglo XX ha sido también políticamente el siglo de las grandes
revoluciones socialistas: 1917 en Rusia, 1949 en China, 1959 en Cuba. El
ideario socialista, surgido en el siglo XIX al calor del crecimiento de la clase
obrera originada por la Revolución industrial, se plasmó en el siglo XX en los
procesos políticos mencionados que encontraron su condición de posibilidad en
la existencia de situaciones sociales, económicas y políticas notoriamente
injustas y de tipo casi feudal. Estos procesos políticos degeneraron en regímenes
autoritarios en los que la proclamada igualdad era enemiga de la libertad; la
mayor parte de estos regímenes se derrumbaron a fines de los años ochenta
(caída del muro de Berlín – 1989 – y derrumbe de la Unión Soviética – 1991 -.
No obstante ello, el ideario encarnado en estas revoluciones: la igualdad
económico – social como base de la libertad y desarrollo pleno de la persona
humana, continúa siendo una importante bandera en la época contemporánea.
Otro proceso político fundamental del siglo XX, emparentado con las
revoluciones socialistas, lo han constituido los procesos de descolonización y
las luchas por la liberación nacional, principalmente en África y Asia, que
originaron procesos como la Revolución Argelina (1962) o la Guerra de Viet
Nam (1965 – 73). De estos procesos surgieron regímenes – por cierto bastante
heterogéneos- que dieron lugar al movimiento de países no alineados (en
relación con las dos superpotencias) o países del tercer mundo que se
encontrarían en vías de desarrollo.
Hacia fines del siglo XX, el mundo aparece dividido entre un Norte
económicamente desarrollado, políticamente democrático y relativamente
subpoblado, en el que Europa occidental, Estados Unidos y Japón llevan la vos
cantante, y un Sur económicamente subdesarrollado, inestable políticamente y,
en general superpoblado. Esta brecha Norte- Sur, que lejos de achicarse se
ensancha, plantea un grave problema para el siglo XXI.

3. TRES CONCEPCIONES TRADICIONALES SOBRE


EL HOMBRE

El filósofo alemán MAX SCHELER (1874 – 1928) presenta, al inicio


de uno de sus libros más importantes, tres ideas clásicas acerca del hombre.

“Si se pregunta a un europeo culto lo que piensa al oír la palabra


hombre, casi siempre empezarán a rivalizar en su cabeza tres círculos de ideas
totalmente inconciliables entre sí. Primero, el círculo de ideas de la tradición
Judeocristiana: Adán y Eva, la creación, el Paraíso, la caída. Segundo el
círculo de ideas de la antigüedad clásica, aquí la conciencia que el hombre
tiene de sí mismo se elevó por primera vez en el mundo a un concepto de su
posición singular mediante la tesis de que el hombre es hombre porque posee
razón, logos, frónesis, ratio, mens, etc., donde logos significa tanto la palabra
como la facultad de apresar el “qué” de todas las cosas. Con esta concepción
se enlaza estrechamente la doctrina de que el universo entero tiene por fondo
una “razón” sobrehumana, de la cual participa el hombre y sólo el hombre
entre todos los seres. El tercer círculo de ideas es el círculo de las ideas
forjadas por la ciencia moderna de la naturaleza y por la psicología genética y
que se han hecho tradicionales también hace tiempo; según estas ideas, el
hombre sería un producto final y muy tardío de la evolución del planeta Tierra,
un ser que sólo se distinguiría de sus precursores en el reino animal por el
grado de complicación con que se combinarían en él energía y facultados que
en sí ya existen en la naturaleza infrahumana”.

“El Puesto del hombre en el Cosmos”. M.


Scheler, 1928. Losada, Bs. As. 1980

A) CONCEPCIÓN JUDEO – CRISTIANA DEL HOMBRE

No es, naturalmente, un producto de la filosofía y la ciencia,


sino una idea de la fe religiosa. En lo fundamental esta
concepción está expuesta en el Génesis. El hombre es una
creación, en cuerpo y alma, de un Dios personal que lo ha
hecho a su imagen y semejanza. Todos los hombres
descienden de una pareja primitiva, la integrada por Adán y
Eva, quienes vivían en un estado paradisíaco en el cual todos
les era dado. Pero el hombre pecó, con el pecado se ha
producido la caída, perdiendo el paraíso y con él la
inmortalidad y la gracia divina. Según la doctrina cristiana, la
redención del ser humano es producida a partir del sacrificio
de Cristo, Dios- Hombre, y esto significa el restablecimiento
de la relación filial con Dios.
Según el relato del Génesis, Dios entregó al hombre el
dominio del resto de los animales y de la naturaleza, con lo cual
el hombre ocupa un lugar privilegiado en la creación, por
encima del resto de los seres vivientes. Esta antropología se
prolonga y domina fundamentalmente en la Edad Media, en
San Agustín o Santo Tomás, y ya en los tiempos modernos, en
Pascal. La razón que había sido considerada por el
pensamiento griego como el atributo eminente del hombre,
pasa a ser en San Agustín y en el pensamiento cristiano, en
general, un instrumento sospechoso que puede llevar al hombre
por el camino de la tentación y del pecado. La máxima clásica,
“conócete a ti mismo”, entendida como práctica del
autoexamen racional, va a ser criticada por esta antropología.
En particular, Pascal dirá: Que será de ti, ¡OH hombre!, que
buscas cuál es tu condición verdadera valiéndote de la razón
natural... Conoce, hombre soberbio, qué paradoja eres para ti
mismo. Humíllate, razón impotente; calla, naturaleza
imbécil... y escucha de tu maestro tu condición verdadera, que
tú ignoras. Escucha a Dios.

B) LA IDEA CLÁSICA SOBRE EL HOMBRE ES UN


PRODUCTO DE LOS GRIEGOS.

Consiste en considerar al hombre como el homo sapiens. La


racionalidad separa al hombre del resto de los animales y
encumbra al ser humano por encima de toda otra naturaleza. A
la especie humana le corresponde un “agente específico” que
sólo a ella conviene y que es irreductible a cualquier facultad
vegetal o animal. Este agente específico es la razón o logos.
Mediante esta razón, el hombre puede conocer el ser tal
como es en sí (la divinidad, el mundo y él mismo); puede
obrar, es decir, guiar su conducta mediante el descubrimiento
de normas éticas, y puede hacer, o sea, transformar la
naturaleza y producir artefactos, mediante la técnica. El logos
humano es considerado por algunos filósofos como una parte
del logos divino, ordenador del mundo, por lo tanto, el hombre
es el único ser natural con una chispa divina en su esencia. Esta
idea clásica es la más difundida en la filosofía occidental y, con
variantes, va desde Sócrates hasta Hegel, pasando por Platón,
Aristóteles, Descartes y Kant. Cuando Sócrates afirma que una
existencia sin examen no merece la pena vivirse, quiere señalar
que una vida al margen de la razón no puede ser considerada
una vida humana. El examen racional de las cosas y el
autoexamen son esenciales al ser humano. De modo semejante,
Aristóteles concluirá su Ética a Nicómaco afirmando que la
auténtica felicidad del hombre reside en la vida del
pensamiento, la vida contemplativa, porque en la misma el
hombre encuentra su perfección, la realización de su esencia,
la virtud suprema. Aunque esta segunda concepción del
hombre parece antagónica de la primera y de hecho lo ha sido,
no han faltado intentos de conciliación entre ambas: tal es el
caso de Santo Tomás, quien toma elementos de la idea
aristotélica del hombre y los incorpora a la concepción
cristiana.

C) LA TERCERA IDEA ACERCA DEL HOMBRE LO


CARACTERIZA A ESTE COMO EL HOMO FABER.

Esta idea es sostenida por corrientes naturalistas, empiristas,


positivistas, materialistas y pragmáticas, recibió un gran
impulso con la teoría de la evolución de Charles Darwin y el
desarrollo de la biología como ciencia. Esta doctrina empieza
por negar una facultad racional separada, específica en el
hombre. No hay entre el hombre y el animal diferencias de
esencia: sólo diferencias de grado. Hay una sola corriente
ininterrumpida de vida. En el hombre, según esta teoría, actúan
los mismos elementos, las mismas fuerzas y leyes que todos
los demás seres vivos, sólo que son consecuencias más
complejas. El alma, el espíritu han de comprenderse por los
instintos y las sensaciones. El hombre es un ser instintivo, un
viviente especialmente desarrollado. El espíritu, la razón, no
son más que un desarrollo de la llamada “inteligencia técnica”,
que ya encontramos en los animales superiores. El
conocimiento humano recibe todo su valor de la capacidad para
transformar el mundo y su verdad consiste en el éxito de esta
transformación. Según estas teorías, el hombre es un animal de
señales, es decir, el poseedor de un idioma; o un animal de
instrumentos; o un ser cerebral, es decir, que consume mucha
más energía en el cerebro que los demás animales. Pero nada
de esto es propio o específico del hombre, todo se encuentra en
forma más o menos rudimentaria en los animales superiores.
La influencia de estas ideas llega a Nietzsche y a Sigmund
Freud, el fundador del psicoanálisis.

Estos tres círculos de ideas: la tradición religiosa judeo – cristiana, el


animal racional de la filosofía griega y la concepción evolucionista de la ciencia
moderna, constituyen tres importantísimas concepciones acerca del hombre
porque constituyen modos de entender al ser humano que han producido
profundas raíces y que hoy brotan como respuestas espontáneas frente a la
pregunta ¿qué es el hombre? A lo largo de la historia estos tres círculos de ideas
se han enfrentado, en ocasiones violentamente, y se han aproximado buscando
armonizarse. Por otra parte, esas ideas se encuentran en la base de algunas ideas
producidas en el siglo XX.
4. LA INTERPRETACIÓN POR EL ESPÍRITU Y POR
EL SÍMBOLO EN EL SIGLO XX

En 1928 se publicó El Puesto del Hombre en el Cosmos, de Max


Scheler. En esta obra, el autor se enfrenta, fundamentalmente, a la tercera de
las concepciones clásicas que, desde la publicación de El Origen de las
Especies, de Darwin, en 1859, se había desarrollado con gran fuerza.

MAX SCHELER parte de considerar cuatro grados del desarrollo


biopsiquico.
• Impulso Afectivo, sin conciencia, ni sensación, ni representación
se encuentra en las plantas.

• El Instinto que aparece en el animal y que se caracteriza por ser


innato, hereditario y preservar la vida de la especie y producir
conductas con sentido.

• La Memoria Asociativa, cuya base es el reflejo condicionado.

• En los animales superiores aparece ya la Inteligencia Práctica,


que responde a situaciones nuevas, este nivel seria el que alcanzan
los chimpancés de los experimentos de Kohler. Llegando a este
punto, Scheler se plantea la cuestión decisiva:”si se concede la
inteligencia al animal, ¿existe más que una diferencia de grado
entre el hombre y el animal? ¿Existe una diferencia esencia?”.
Scheler contesta afirmativamente estas preguntas: no solo piensa
que hay una diferencia esencial entre el hombre y el animal, sino
que afirma que aquello que hace del hombre un hombre, lo que
distingue al hombre del animal, no es un grado más que se suma a
los anteriores, sino que es un principio de naturaleza totalmente
distinta.
• El nuevo principio que hace del hombre un hombre un hombre es
ajeno a todo lo que podemos llamar vida, es algo que no puede
reducirse a la evolución natural y que Scheler llama ESPÍRITU,
la presencia del espíritu hace del hombre una persona. El espíritu
se caracteriza por la libertad frente al determinismo, el hombre
puede tener una conducta que no sea el mero desarrollo de algo
inscripto en los genes de la especie, y por la objetividad, es capaz
de conocer objetos en sí mismos y no como meros centros de
resistencia a sus impulsos. La presencia del espíritu le permite al
hombre tener una conducta ascética frente a la vida.

El hombre es capaz de decirle no a la vida precisamente porque no


es un grado más en el desarrollo de la vida.

La posición antropológica de Scheler lo lleva a sostener una ética basada


en una escala de valores, es decir, una ética axiológica. Frente a los valores no
podemos permanecer indiferentes, sino que provocan nuestra adhesión o
rechazo. Los valores se presentan desdoblados en un valor positivo y un valor
negativo y poseen una jerarquía, hay valores más importantes que otros. Según
Scheler los valores tienen una existencia objetiva y el hecho de que algunas
personas no los perciban sólo indica que se trata de “ciegos axiológicos”, es
decir, que son incapaces de captarlos. Los valores se captan a través de una
jerarquía objetiva y absoluta, desde los más bajos hasta los más elevados,
constituyendo una tabla de valores. En el nivel más bajo se encuentran los
valores sensibles de lo agradable y lo desagradable, en el siguiente escalón los
valores vitales como la salud y la enfermedad, el tercer nivel corresponde a los
valores espirituales que se dividen en valores estéticos, valores jurídicos y
valores del conocimiento puro de la verdad, finalmente el nivel más alto de la
escala se adjudica a los valores religiosos. Esta jerarquía se fundamenta en los
siguientes criterios: durabilidad, un valor ocupa un lugar más alto cuanto menos
efímero o fugaz es; la divisibilidad, un valor es más elevado cuanto menos
fraccionable es, el tercer criterio es la fundación, es más alto el valor que sirve
de fundamento a otro (por ejemplo los valores sensibles se apoyan en los valores
vitales), la profundidad de la satisfacción es el cuarto criterio, un quinto y último
criterio es la relatividad, el valor de lo agradable, por ejemplo, es relativo a un
ser dotado de sentimiento sensible. ¿Qué ocurre con los valores éticos? ¿Qué
lugar ocupan en la escala? Los valores éticos no integran la tabla, es decir, no
ocupan un puesto determinado en la misma sino que se encuentran relacionados
con el conjunto de los valores de la escala. Lo éticamente bueno reside en
preferir un valor positivo a un valor negativo y un valor superior a un inferior.

De 1944 es el libro ANTROPOLOGÍA FILOSÓFICA, de ERNST


CASSIRER, filósofo alemán, de orientación neokantiana, que se exilio en 1933
a Suecia y, posteriormente, EE. UU. Donde falleció en 1945. En esta obra
Cassirer parte de considerar que todo ser vivo se halla adaptado y coordinado
con su medio ambiente. Esa coordinación la logra mediante la cooperación y el
equilibrio entre el sistema receptor, por el cual una especie biológica recibe
los estímulos externos, y el sistema efector, por el cual reacciona ante los
mismos. Ambos sistemas se hallan siempre estrechamente entrelazados. Pero,
según Cassirer, el hombre ha descubierto un nuevo método para adaptarse a su
ambiente. Entre el sistema receptor y el sistema efector se encuentra, en el
hombre, un sistema simbólico, que demora la respuesta y da lugar a un amplio
proceso de pensamiento. La presencia de este sistema simbólico hace que el
hombre no viva en un mero mundo de cosas, por el contrario, las cosas, así
como las conductas de los otros hombres, son leídas a través del sistema
simbólico que decodifica su significado, que las valoriza. El lenguaje
constituye la mediación con las cosas, se interpone entre el hombre y el
universo. Su neokantismo se pone de manifiesto cuando afirma que “en lugar
de tratar con las cosas mismas, en cierto sentido, el hombre conversa
constantemente consigo mismo. Se ha envuelto en formas lingüísticas, en
imágenes artísticas, en símbolos míticos o en ritos religiosos, en tal forma que
no puede ver o conocer nada sino a través de la interposición de este medio
artificial”. También en la esfera práctica, el hombre vive en un universo
simbólico, en medio de temores, esperanzas y satisfacciones que tienen un valor
simbólico.
A partir de lo expresado, Cassirer se propone corregir la clásica definición
del hombre como animal racional. El término “razón” es demasiado estrecho,
al lado de la ciencia racional tenemos la religión, el arte, etc. Pero lo común a
ciencia, religión y arte es el constituir un universo simbólico, el utilizar formas
simbólicas. En consecuencia, Cassirer propone definir al hombre como el
animal simbólico. La antropología filosófica de Cassirer sirve de fundamento
y se prolonga en una antropología cultural capaz de desempeñar el sentido de
los universos simbólicos de las diferentes culturas.
Con sus diferencias y sus aportes específicos, tanto Scheler como
Cassirer recrean en las condiciones del siglo XX la concepción del hombre
como animal racional.
JEAN PAUL SARTRE: EL EXISTENCIALISMO ATEO

Autor de numerosos ensayos filosóficos, novelas y obras de teatro, el


filósofo francés Jean Paul Sartre (1905 – 1980) ha sido indudablemente una
las más controvertidas personalidades de este siglo.
Tradicionalmente se ha pensado que el ser humano posee una esencia
o naturaleza y que sea cualquiera que sea, esa esencia es previa a la
existencia concreta de los hombres. Según esta perspectiva, el hombre hace
lo que es. Sartre invierte este punto de vista para señalar que en el hombre,
la existencia precede a la esencia y que el hombre es lo que él hace. En la
conferencia El Existencialismo es un Humanismo, de 1945, expresa esta
concepción del hombre.
Consideremos un objeto fabricado, por ejemplo un libro o un
cortapapel. Este objeto ha sido fabricado por un artesano que se ha inspirado
en un concepto: se ha referido al concepto de cortapapel, e igualmente a una
técnica de producción previa que forma parte del concepto, y que en el fono
es una receta. Así, el cortapapel es a la vez un objeto que se produce de cierta
manera y que, por otra parte, tiene una utilidad definida, y no se puede
suponer un hombre que produjera un cortapapel sin saber para qué va a servir
ese objeto. Diríamos entonces que en el caso del cortapapel, la esencia – es
decir, el conjunto de recetas y de cualidades que permiten producirlo y
definirlo – precede a la existencia: y así está determinada la presencia frente
a mí, de tal o cual cortapapel, de tal o cual libro. Tenemos aquí, pues, una
visión técnica del mundo, en la cual se puede decir que la producción
precede a la existencia.

En el mundo de los artefactos entonces, la esencia precede a la


existencia, Sartre se pregunta si ocurre lo mismo en el ser humano.
Al concebir un dios creador, este dios se asimila la mayoría de las
veces a un artesano superior: y cualquiera que sea la doctrina que
consideremos, trátese de una doctrina como la de Descartes o como la de
Leibniz, admitimos, siempre que la voluntad sigue más o menos al
entendimiento, o por lo menos lo acompaña, y que Dios, cuando crea, sabe
con precisión lo que crea. Así el concepto de hombre en el espíritu de Dios
es asimilable al concepto de cortapapel en el espíritu del industrial: y Dios
produce al hombre siguiendo técnicas y una concepción, exactamente como
el artesano fabrica un cortapapel siguiendo una definición y una técnica. Así
el hombre individual realiza cierto concepto que está en el entendimiento
divino.
En las concepciones de Descartes o Leibniz, también en el ser humano
la esencia precede a la existencia. Pero aún en filósofos ateos, en los cuales
la noción de Dios no juega ningún papel se encuentra la idea de que hay una
esencia o naturaleza humana más o menos inmutable que se encuentra en
todos los hombres. A partir de aquí, y enfrentando a las ideas precedentes,
Sartre expone su propia concepción:
El existencialismo ateo que yo represento es más coherente. Declara
que si Dios no existe, hay por lo menos un ser en el que la existencia precede
a la esencia, a un ser que existe antes de poder ser definido por ningún
concepto, y que este ser es el hombre, o como dice Heidegger, la realidad
humana.

¿Qué significa aquí que la existencia precede a la esencia?


Significa que el hombre empieza a existir, se encuentra, surge en el mundo,
y que después se define. El hombre, tal como lo concibe el existencialista, si
no es definible, es porque empieza por no ser nada. Sólo será después, y será
tal como se haya hecho. Así, pues, no hay naturaleza humana, porque no hay
Dios para concebirla.

Esto le permite afirmar que:


...EL HOMBRE NO ES OTRA COSA QUE LO QUE ÉL SE HACE.
Éste es el primer principio del existencialismo.

Por lo tanto, el hombre es responsable, sin Dios se encuentra en el


desamparo y sin excusas se ve obligado a inventar al hombre.

ERICH FROMM: `` LA CONDICIÓN HUMANA ACTUAL``

Situación Del Hombre Contemporáneo

Un importante tema de la antropología filosófica es el análisis de la


situación del hombre en nuestra época o la condición humana actual. La
filosofía ha abordado esta cuestión considerando las peculiaridades de la
época contemporánea, una época signada por la aceleración del proceso de
cambio, la revolución científico- técnica y la interdependencia de las
distintas regiones del mundo. Los cambios ocurridos en el siglo XX en el
campo económico, político, social, cultural, tecnológico, etc. se consideran
más profundos que los que habían acontecido en cualquier otro lapso similar
en la historia de la humanidad, de ahí que se pueda hablar de aceleración del
proceso de cambio. La revolución científico- técnica, que entraña no sólo
importantes descubrimientos científicos como la teoría de la relatividad o la
teoría psicoanalítica sino la aparición de nuevas disciplinas como la
cibernética o la ecología, junto con el desarrollo tecnológico apoyado en una
nueva fuente de energía: la energía atómica, es quizás el elemento más
característico del siglo XX. La progresiva comunicación y por tanto
interdependencia entre las regiones del mundo, con la posibilidad en el
futuro de una civilización mundial, constituye otro elemento característico
de nuestra época.
Frente a este conjunto de cambios, algunos pensadores se han
manifestado francamente optimistas: las transformaciones son positivas,
contribuyen a una vida más plena a erradicar la enfermedad, el hambre, el
sufrimiento y el hombre tendrá la posibilidad de ser más feliz.
Otros pensadores se han manifestado pesimistas: algunos piensan en
la destrucción lisa y llana de la vida humana sobre la tierra como resultado
de un cataclismo nuclear o alguna catástrofe ecológica: otros, en la
maquinización del hombre, es decir, su masificación y enajenación.
Entre los muchos pensadores que se han ocupado de la situación del
hombre contemporáneo, hemos seleccionado la posición expresada por el ya
mencionado Erich Fromm en un artículo titulado La condición humana
actual, de 1963.
En su artículo Fromm pasa revista a las que considera
características más notables del hombre contemporáneo.

El primer rasgo que se considera es el de CONSUMIDOR.


En el presente siglo, el carácter del hombre se orienta más hacia una
pasividad considerable y una identificación con los valores del mercado. El
hombre contemporáneo es ciertamente pasivo en gran parte de sus
momentos de ocio. Es el consumidor eterno: “se traga” bebidas, alimentos,
cigarrillos, conferencias cuadros, libros, películas: consume todo, engulle
todo. El mundo no es más que un enorme objeto para su apetito: una gran
mamadera, una gran manzana, un pecho opulento. El hombre se ha
convertido en lactante, eternamente expectante y eternamente frustrado.

El segundo rasgo que caracteriza al hombre contemporáneo, según


Fromm, es el de COMERCIANTE.
En cuanto no es cliente, el hombre moderno es comerciante. Nuestro
sistema económico se centra en la función del mercado como determinante
del valor de todo bien de consumo y como regulador de la participación de
cada uno de en el producto social... En el mercado no sólo se ofrecen y
venden bienes de consumo: el trabajo humano ha llegado a ser un bien de
consumo, vendido en el mercado laboral en iguales condiciones de comercio
recíproco. Pero el sistema mercantil se ha extendido hasta sobrepasar le
esfera de bienes de consumo y trabajo. El hombre se ha transformado a sí
mismo en un bien de consumo. y siente su vida como un capital que debe ser
invertido provechosamente: si lo logra, habrá “triunfado” y su vida tendrá
sentido: de lo contrario será un “fracasado”. Su “valor” reside en el precio
que puede obtener por sus servicios, no en sus cualidades de amor y razón
ni en su capacidad artística. De allí que el sentido que tiene de su propio
valor dependa de factores externos y que sentirse un triunfador esté sujeto al
juicio de otros. De allí que viva pendiente de estos otros, y que su seguridad
resida en la conformidad, en no apartarse nunca más de dos pasos del rebaño.

Otra característica del hombre contemporáneo es ser un


AUTÓMATA, un hombre ENAJENADO.
Enajenado en el sentido de que sus acciones y sus propias fuerzas se
han convertido en algo ajeno, que ya no le pertenecen: se levantan por
encima de él y en su contra, y lo dominan, en vez de ser dominadas por él:
Sus fuerzas vitales se han transformados en cosas e instituciones: y estas
cosas e instituciones han llegado a ser ídolos. No son vividas como el
resultado de los propios esfuerzos del hombre sino como algo separado de
él, algo que adora y reverencia y a lo que se somete. El hombre enajenado
se arrodilla ante la obra de sus propias manos.
...Lo que consumimos es algo igualmente enajenado. Está
determinado más por frases publicitarias que por nuestras verdaderas
necesidades, nuestros paladares, nuestros ojos o nuestros oídos.
Como resultado de todo lo anterior, el hombre actual nunca se
encuentra a solas consigo mismo, siempre está ocupado, ya sea trabajando o
divirtiéndose. La tarea de consumir lo absorbe constantemente. En estas
condiciones un hombre es un sistema de deseos y satisfacciones: debe
trabajar para poder satisfacer los deseos, y estos deseos son estimulados
constantemente y dirigidos por la maquinaria económica. El trabajo no tiene
otro significado y, por lo tanto, se convierte en un castigo, en el precio a
pagar para satisfacer los deseos. Según Fromm, la misma religión se
encuentra desvirtuada:
Empleamos símbolos pertenecientes a una tradición genuinamente
religiosa y los transformados en fórmulas que sirven a la finalidad del
hombre enajenado. La religión se ha convertido en una cáscara vacía: se ha
transformado en un dispositivo que nos ayuda a elevar nuestras propias
fuerzas para lograr el éxito. Dios convierte en socio del negocio.
Tampoco el amor es auténtico: los hombres enajenados no aman,
más bien comparten en parejas su egoísmo.
Sobre la base de este presente del hombre, se interroga Fromm señala
algunas pautas para revertir la situación. EL PRINCIPIO
FUNDAMENTAL ES QUE NO SEAN LAS COSAS LAS QUE
GOBIERNEN A LAS PERSONAS. La tarea primordial es superar la
enajenación.
En la esfera psicológica eso significa que debe vencer las actitudes
pasivas y orientadas mercantilmente que ahora lo dominan, y elegir en
cambio una senda madura y productiva. Debe volver a adquirir un
sentimiento de ser él mismo: debe ser capaz de amar y de convertir su trabajo
en una actividad concreta y llena de significado. Debe emerger de una
orientación materialista y alcanzar un nivel en donde los valores espirituales-
amor, verdad y justicia- se conviertan realmente en algo de importancia
esencial.

Pero señala Fromm, no se podrá cambiar lo espiritual sin cambiar


lo material, ni se podrá cambiar lo material sin cambiar lo espiritual: el
cambio debe ser simultáneo en todas las esferas, es decir, se necesitan
cambios económicos y político para modificar los hechos en la esfera
psicológica. Sin dejar de lado la tecnología moderna, es menester
descentralizar el trabajo y el Estado y darle proporciones humanas.

En la esfera económica se requiere una democracia industrial, un


socialismo democrático caracterizado por la dirección conjunta de todos los
que trabajan en una empresa, a fin de dar lugar a su participación activa y
responsable.(...) En la esfera política, la democracia efectiva puede ser
establecida creando millares de pequeños grupos que se traten cara a cara,
que estén bien formados, que mantengan discusiones serias y cuyas
decisiones se integren en una nueva “cámara de representantes o diputados”.
Para un renacimiento cultural deben combinarse la educación del trabajo
para los jóvenes, educación para los adultos y un nuevo sistema de arte
popular y ritual secular a través de toda la nación.
Sobre estas bases se podrá vencer el desamparo del hombre moderno
frente a las fuerzas económicas y sociales que él mismo ha creado, de la
misma manera que el hombre superar la impotencia de los primitivos ante
las fuerzas de la naturaleza.

EL HOMBRE DEL SIGLO XXI

Hasta hace una década era inconcebible pensar que los


hombres se preocuparan por el concepto de estética
personal: cuidado de las manos, la piel, el cabello, los pies,
la vestimenta y todos esos pequeños detalles que hacen de
la mujer, por ejemplo, el epítome de la femineidad. Sin
embargo, los cambios en las tendencias mundiales han
afectado a nuestro país y el concepto del hombre
metrosexual está tocando a nuestras puertas.

De seguro te habrás dado cuenta que de unos años a la fecha


los hombres guatemaltecos parecen más comprometidos
con su aspecto, cuidan mejor la manera como se visten, la
forma de arreglarse el cabello, y están abandonando esa
actitud de macho de la cual solían presumir.

Y el cambio no sólo es externo, los hombres actuales parecen estar entendiendo


que para una mujer también es importante tener una pareja capaz de cuidar a los
niños, cocinar y suficientemente libre como para mostrar abiertamente sus
emociones. Una persona que a la vez de ser pareja, sea también un compañero
y consejero de buen gusto. Y a este conjunto de monerías se les ha etiquetado
como el ser metrosexual.

Si lo piensas detenidamente, los galanes rudos como Clint Eastwood, James


Dean y Charles Bronson se han visto reemplazados por hombres más refinados
como George Clooney o Johnny Depp. Esto refleja la forma como los hombres
modernos han tenido que adaptarse a las necesidades y exigencias del tipo de
galán que las mujeres buscan.
Pero para dar la talla a estas exigencias, el esfuerzo tiene que ser grande. Un
cambio desde la cabeza hasta los pies, y toda una nueva actitud que no se
consigue de la noche a la mañana. Hombres de todo el mundo lo están haciendo
y Guatemala no se puede quedar atrás.

INICIANDO EL CAMBIO

Un buen lugar para que un hombre común y corriente comience


su nuevo camino como metrosexual es en un salón de belleza
y no sólo para buscar un corte moderno que imite el de algún
personaje conocido. Jóvenes guatemaltecos entre los 15 y 20
Los hombres años no temen experimentar con tintes y rayos e incluso
modernos y hacerse una manicura o pedicura, según comenta Cecilia de la
en sintonía Fuente, propietaria del salón de belleza Talkin Heads.
con los
cambios de La ropa también es importante para entrar en el concepto. Los
la moda, han diseñadores Dolce & Gabbana, gracias a un estilo que combina
comenzado a elementos casuales dentro de una inspiración del galán tipo
preocuparse italiano, son quienes están en la preferencia de este grupo.
por el
cuidado de Y aunque los varones hayan dado el salto al mundo de la moda,
su piel y de hay ciertos rasgos propios que están marcando sus tendencias.
su rostro. Contrario a sus pares femeninos, ellos se esfuerzan porque cada
Procuran pieza de vestir destaque su individualidad, procuran que la
estar combinación sea única para sentirse así. Quizá por ello el fuerte
bronceados protagonismo que la playera tiene actualmente, combinada con
todo el año y un saco de corte más bien clásico pero casual, comenta Freddie
tener un Camey, encargado de Mercadeo visual de las tiendas Saúl E.
cutis sano. Méndez.

Pero ser un metrosexual va más allá de tener un buen corte de cabello y vestir
bien. El cambio involucra todos los aspectos de la vida. El cuidado corporal
también es importante, de ahí que se observa la proliferación de gimnasios así
como una mayor demanda de alimentos bajos en calorías y grasas.

La mayor parte de los que vienen aquí, asisten realmente porque la presión
social les indica que deben verse y sentirse bien, explica Arnulfo Gómez,
instructor del gimnasio Exerzone. Quien además afirma que los planes de dieta
y ejercicios que más solicitan son aquellos enfocados en mejorar el aspecto
estético.
Este aumento del interés por la figura no ha pasado por alto para las grandes
compañías y agencias publicitarias. Son ellas quienes se han lanzado a explotar
este mercado, el cual por muchos años había permanecido casi prohibido entre
los varones.

Una mirada a los anaqueles de las principales tiendas te permitirá ver la notoria
proliferación de productos destinados a mejorar la apariencia masculina.
Gigantes de la cosmética ofrecen entre su rama de artículos para hombres:
enjuagues para combatir la alopecia, cremas que reducen las líneas de
expresión, tónicos hidratantes vitaminados para después del afeitado y hasta
maquillaje.

LA ALTERNATIVA DE MODA

Pero el esfuerzo no se queda allí, la cirugía plástica también ha dejado de ser un


área exclusiva para la mujer, si es que alguna vez lo fue. Ahora los hombres, en
busca de parecerse o acercarse al modelo que las mujeres buscan, también la
consideran una alternativa para realzar o modificar sus atributos físicos.

Por eso la cantidad de hombres en busca ³de alternativas químicas o quirúrgicas


para mejorar su apariencia se ha triplicado en los últimos dos años, según
comenta el doctor Rony Walters, especialista en cirugía plástica, estética y
reconstructiva.

A decir del galeno, entre las opciones que más atraen a los hombres, están los
procedimientos químicos para reducir las líneas de expresión, como el bótox.
En tanto que en el aspecto corporal, las principales demandas en la solicitud de
procedimientos quirúrgicos lo constituyen las liposucciones de grasa tanto
abdominal como de papada. Los procesos de implante capilar tanto en cabeza
como en barba, también son altamente requeridos, comenta el doctor Walters.

Y al parecer, todos los hombres están considerando la cirugía plástica como una
opción. Hemos tenido pacientes de 17 años que, como regalo de graduación,
piden a sus padres una cirugía estética, ya sea de nariz, orejas e incluso,
lipoescultura, afirma el especialista.

Los fines justifican los medios y los hombres, con tal de acercarse a las
exigencias de las mujeres en cuanto a estética y actitud de su pareja, parecen
dispuestos a todo. El hombre metrosexual ha llegado.

¿DE DÓNDE VIENE LO DE METROSEXUAL?

El inglés Mark Simpson fue quien inventó, en 1994, el propagado término que
define al nuevo hombre como alguien que está en equilibrio con su lado
femenino y no se esfuerza en ocultarlo. El término nace de la palabra metrópoli
o ciudad, y pone en claro que estos hombres son tipos de ciudad, que gustan de
lo refinado y que necesitan vivir en un centro urbano para tener a su alcance los
productos y servicios que buscan.

En 2003, la American Dialect Society of Boston consideró este vocablo como


el más difundido durante el año.

David Beckam, el máximo representante

Considerado por la mayoría de mujeres como guapo y con


un estilo muy personal, en la vida de este icono
metrosexual hay diamantes, automóviles deportivos y
ropa de los diseñadores más exclusivos.

La moda es una de sus obsesiones, Gucci, Prada, Versace,


Dolce & Gabbana y Armani son sus favoritos. Se podría
decir que el futbolista se ha convertido en un fenómeno
de masas y una representación viviente de las pasarelas.

Otra de las características que acentúa su identidad metrosexual es la


preocupación por el peinado. Una anécdota al respecto sucedió durante el
Mundial de Fútbol en Corea y Japón, cuando se le antojó el corte de pelo en
forma de cresta. El futbolista pagó el pasaje de Seúl a Londres y fue con su
peluquero de confianza para que se lo cortara de inmediato.

Recientemente fue contratado para una campaña de una conocida marca de


productos de aseo y cuidado masculino ya que las mujeres lo consideran el
hombre que más se cuida.
EL HOMBRE DEL SIGLO XXI

La nueva masculinidad
El nuevo hombre ya no oculta sus sentimientos, ni se
pierde en su interior. Encuentra en sí mismo el concepto
de masculinidad uniendo ternura y seguridad como guía
de comportamiento.

La identidad masculina se ha configurado siempre en términos de


competitividad y poder; rasgos como el miedo, las lágrimas, el dolor o
cualquier manifestación extrema de sentimientos no tenían cabida en el
estereotipo de hombre. El rechazo de estas emociones implica la negación de
uno mismo y la incapacidad para crecer como persona.

No somos iguales
El desarrollo de la identidad se forja mediante la interacción
de la persona con su entorno social y cultural. Es indudable
que existen diferencias físicas y psicológicas entre hombres
y mujeres, si bien es cierto que sus identidades se
manifiestan como tales a través de la relación con otras personas, costumbres,
normas o estereotipos vigentes de las sociedades en las que viven.
A lo largo del proceso de socialización, el niño interioriza las normas y
valores propios de una sociedad básicamente patriarcal. A través de su
aprendizaje en la familia, escuela, grupo de amigos y medios de
comunicación, alcanza el significado del comportamiento “masculino”. El
niño descubre que un hombre de “verdad” es el que se comporta siguiendo
una serie de patrones y los diferencia de aquellos que no debe presentar por
ser propios del mundo femenino. Estos rasgos han sido durante tiempo
inmemorial:

RASGOS
MASCULINO FEMENINO
actividad pasividad
fuerza debilidad
dureza sensibilidad
empuje contención
arrojo receptividad
invulnerabilidad fragilidad
pensamiento sentimiento
racionalidad emoción
castigo recompensa
exigencia protección
provisión cuidado
impulso reposo
coraje prudencia
resistencia nutrición
ira comprensión
exterioridad interioridad
lo público lo privado
mandar convencer
reflexión intuición
ordenar pedir

El hombre, por tanto, se encuentra atrapado en un laberinto de roles,


exigencias y mandatos que paralizan su capacidad de sentir y de exteriorizar
sus emociones. Ante esto, o bien puede seguir bajo el peso de la norma social,
con la consiguiente pérdida de sí mismo, o aventurarse en un proceso de
aceptación y comprensión personal. No se trata de asumir lo denominado
“femenino”, la masculinidad no se completa únicamente con esos rasgos, ni
se trata de alcanzar un prototipo de hombre afeminado.

La verdadera feminidad
Para tenerlo más claro sólo hay que observar el cambio social en los
estereotipos protagonizado por la mujer. A lo largo de los años 50, 60 y 70,
la mujer se alza frente a la represión masculina vivida a lo largo de la historia,
interioriza los valores masculinos como propios y busca en ellos una
reafirmación errónea de sí misma. Es en los 90 cuando adquiere conciencia
de que la verdadera feminidad no radica en asumir roles puramente
masculinos, sino en saber expresar y entender como mujer atributos
socialmente encasillados en el mundo masculino. Es un conocimiento
profundo que supone un giro radical en su situación y en todos los aspectos
de su vida, educación, trabajo, familia o relaciones personales con su entorno.
Igual debe ocurrir en el caso de los hombres.
Las tres décadas de transformación de lo femenino son imprescindibles en la
modificación de las relaciones humanas de nuestra sociedad, pero es
insuficiente sin el cambio de lo masculino.
Identidad masculina
Así, frente a este modelo tradicional, cada vez cobra más fuerza el concepto
de una nueva masculinidad, basada en la superación de las barreras, los
estereotipos y las normas sociales. Consiste en alcanzar una identidad
masculina que permita al individuo ser persona en el más amplio sentido de
la palabra. Este nuevo modelo se basaría en:
• Aceptar la propia vulnerabilidad masculina.
• Aprender a expresar emociones y sentimientos.
• Aprender a pedir ayuda y apoyo.
• Aprender métodos no violentos para resolver los conflictos.
• Aprender y aceptar actitudes y comportamientos tradicionalmente
considerados femeninos, necesarios para un desarrollo humano
completo.

Es, en resumen, una masculinidad que permita el desarrollo personal y


profesional, la exteriorización de las emociones y la participación en una
relación profunda con los demás.

El universo masculino ha pasado de ser sinónimo de dureza y


despreocupación por la estética a una, cada vez más creciente,
demanda de productos cosméticos y tratamientos de belleza.
Y es que el hombre del nuevo siglo, según estudios recientes, se
preocupa por su imagen, superando el 50% en algunas ciudades
europeas los que contestan afirmativamente a la pregunta de si les
importa su aspecto. El hombre quiere estar guapo y sano, en
definitiva, cuidarse.

El cuerpo, la piel, la salud son un reto y un fin para ellos y


demandan, cada vez más, tratamientos específicos y actividades
acordes a su forma de vida.

Y es en la cosmética llamada fitness donde el público masculino


encuentra a su mejor aliado. Los hombres enemigos de potingues
pero, cada vez más, interesados por las promesas de juventud, son
incondicionales de esta cosmética de connotaciones deportivas.

Tabaco, alcohol, estrés, fatiga... son los principales enemigos de


una piel, que aunque más fuerte que la femenina, termina por
envejecer prematuramente si no se le aporta la nutrición que
necesita. Y no olvidemos la pesadilla diaria del afeitado. Para
luchar contra la deshidratación y la tirantez existen, hoy en día,
tratamientos específicos para la, castigada, piel masculina.
Cremas hidratantes de última generación con efecto frío, que
además de calmar son capaces de recuperar, en pocos minutos, el
agua perdida a diario por la piel. Lociones de masaje
reconstituyentes para después del deporte. After-shaves
refrescantes. Champús que eliminan residuos sin engrasar.
Perfumes que aportan una, increíble, sensación de bienestar.
Aceites para el baño con efecto vigorizante, relajante o
hidratante.

Otra de las preocupaciones más frecuentes de los hombres son las


bolsas debajo de los párpados, las patas de gallo y las ojeras, para
combatirlas bastará con unas compresas frescas o un antifaz
helado o un gel refrescante y drenante, específico para ellos, son
la mejor solución para devolver a la mirada un maravilloso
aspecto.

El hombre actual se inclina, mayoritariamente, por una buena


sesión de sauna que ayuda a eliminar toxinas y a relajarse
después de un día de trabajo agotador. Y, desde luego, no hay
nada mejor para reforzar las defensas del organismo, activar la
circulación y cuidar la piel, que las sesiones de calor. Además de
tonificar y relajar esta corta cura de salud, aporta bienestar al
cuerpo, lo mantiene en forma y al mismo tiempo le proporciona
diversión y placer. Otras veces se alterna con baños de vapor (el
baño turco o hamman) que, a diferencia de la sauna, no es tan
caliente pero es mucho más húmedo. Aunque su efecto es muy
parecido el hamman aporta un 100% de humedad lo que
contribuye a aliviar problemas respiratorios y, por otro lado,
desarrolla un extraordinario efecto calmante y de relajación total.

Perder el pelo, los traumas el afeitado y la barriga, son los tres


problemas estéticos que más preocupan a los hombres. Los
hombres de hoy no se resignan. Algunos optan por la gimnasia
pasiva como un recurso perfecto para fortalecer los músculos de
la tripa y el estómago. Si se acompaña de envolturas de lodo y
presoterapia, además de una alimentación sana, seguramente
conseguirán su objetivo. Sólo hay que seguir un buen tratamiento
y ser constante.
Para ejecutivos, deportistas, profesionales liberales, o para los
más jóvenes, existen, hoy en día, multitud de opciones donde
elegir, desde un tratamiento revitalizante hasta una escapada a un
hotel con centro de talasoterapia, pasando por una estancia en
un tranquilo balneario o la posibilidad se desconectar durante
unas horas, no muy lejos de la oficina, de la versión urbana de los
balnearios: los spas donde poder disfrutar de los tratamientos más
sofisticados desde masajes debajo del agua hasta una sauna seca.
En algunos de ellos ofrecen, incluso, un entrenador personal,
peluquería y restaurante vegetariano.

El hombre del siglo XXI quiere cuidarse, es un nuevo hombre al


que le preocupa la salud y, también, la belleza. Por eso, cada vez
más, las grandes firmas de cosmética sacan al mercado productos
exclusivamente masculinos y los centros de estética no se quedan
atrás a la espera del "hombre que viene".

En referencia a comentarios, que se generaron en esta página con respecto a


la pregunta de “¿Que es un Metrosexual? “Es que desarrollo este articulo,
quizá, esto nos ayude a comprender un poco más, los motivos y razones,
sus orígenes y los falsos conceptos que giran a su alrededor.

Como ya anteriormente ha sido mencionado, se define como “Metrosexual”


a la persona cuya condición económica y social le permite y exige, estar
siempre en excelente condición física, económica e intelectual.

Se preocupa por su apariencia personal, al recurrir a metodologías que antes


estaban reservadas única y exclusivamente para la mujer, como lo son,
tratamientos y productos para cara y cuerpo, así como cuidado de manos,
pies y cabello, todo en busca de una apariencia impecable.

Su vestuario es un abanico de posibilidades, que comprenden cualquier


situación social, en la que sea requerido y este debe ser de alta calidad,
enterado siempre de las últimas tendencias y eventos sociales, así como un
conocimiento de los temas más importantes. Según sea el caso será un
especialista en su área y siempre buscara, marcar nuevas tendencias.
Si bien esto nos puede parecer tribal o superficial, no es algo nuevo como
algunos lo creen, no hace mucho en la famosa era de las luces y los
reinados, el hombre marcaba tendencia en moda y comportamiento social,
(no la mujer)y si bien las exigencias del siglo no eran tan determinantes en
cuanto a limpieza, si se marcaron directrices como, el uso de pelucas,
maquillaje, medias, zapatillas, etc.

En aquel momento los hombres que marcaban estos estilos eran vistos
como un ejemplo a seguir y al contrario de lo que muchas mujeres piensen
en la actualidad, eran muy atractivos para las damiselas, que morían por
“volar pelucas” en ese entonces, muchos de los comportamientos y
situaciones generadas eran vistos como símbolos de educación y nobleza
(para que vean que cada siglo tiene lo suyo) y esto que actualmente vivimos
como “supuesta moda” no tiene nada de nuevo.

Existe una marcada diferencia entre pertenecer a este grupo y ser gay o
cualquier otra definición que quieran aplicar, como algunas personas lo han
dicho, no se trata de una pelea por ocupar espacios que antes estaban
reservados a las damas, si no de pertenecer a un grupo preocupado porque
el paso de los años llegue de una mejor forma, claro está, que deberemos
entender los cambios radicales que se han sufrido en la actualidad, donde
personas de cierta edad no han sido capaces por diferentes motivos de
absorber tanto, en tan poco tiempo.

En la actualidad contamos con personas que no tienen la menor idea de lo


que es la Internet o como funciona un Ipod, mucho menos de tendencias
que se van marcando como el “metrosexualismo” algunos de ellos
confunden la palabra y la relacionan con alguna variante de preferencia
sexual, en fin se que no podemos exigir un total y absoluto conocimiento de
lo que pasa, pero tampoco podemos permitirnos el criticar
injustificadamente aquello que no conocemos, por eso recurriré a una frase
muy utilizada por una amiga nuestra a la que espero no moleste que la cite
“Si No tienes Nada Bueno Que Decir, No Digas Nada” a lo que yo
agregaría, “Antes de Abrir la Boca, Infórmate”.

En la actualidad, muchos son los hombres, que aun no teniendo la posición


social y económica, cada día se preocupan más por su apariencia y por
lograr un estado de salud, que les permita llegar a una vejez, en las mejores
condiciones, tanto sociales como físicas. Cada día son menos las mujeres
que prefieren un hombre como decía mi abuela, (en paz descanse) “que
huela a sudor y que raspe con las manos” pues estos, eran sinónimos de un
hombre trabajador y masculino, sin embargo, hoy en día la formalidad,
compromiso, comunicación y masculinidad de ninguna manera están
comprometidas o se ven afectadas por el cuidado personal, por el contrario
y a diferencia de lo que algunas retrogradas ideas exponen, es un
complemento, hoy en día el nuevo hombre del siglo XXI, se preocupa por
mantener una mayor comunicación con su pareja, reconoce el crecimiento
social y económico de la mujer, y lo celebra,
es compañero, amante y amigo, y disfruta aun mas de compartir, los logros
de la mujer, a diferencia del típico macho del siglo pasado.

Si cuidarnos un poco mas es sinónimo de crecimiento y avance,


bienvenidos todos aquellos hombres del nuevo siglo ¡
Labaké, J. C. 2007. Introducción a la Psicología. Bonum. Bs. as.
Unidad II. CAP 3. Sobre el concepto de Personalidad.

SOBRE EL CONCEPTO DE PERSONALIDAD

1. EN EL CAMPO DE LA PSICOLOGIA

Hemos comenzado nuestro estudio con una visión antropológica,


porque esta ciencia, la antropología, nos da la posibilidad de comprender al
hombre en un sentido básico y global. Nos responde a las preguntas más
orientadoras:

*¿Qué es el hombre?
*¿Qué sentido muestra o puede tener la existencia humana?
*¿Cuáles son las notas y rasgos esenciales y característicos de la
condición (o naturaleza, según otra terminología), humana?
*¿Cuáles son las diferencias y relaciones fundamentales y necesarias
con los otros seres?

Tenemos claro que esta comprensión de la condición humana es


indispensable para avanzar en el estudio del “modo de ser en el mundo” que
va adquiriendo cada persona y de todas las operaciones y conductas que
hacen posible, y constituyen, ese modo de ser en el mundo.
De todo ello se ocupa, precisamente, esta ciencia que estamos
abordando, la psicología:

• La personalidad humana,
• Su estructura, y su proceso de construcción o de
“personalización”,
• Que, a su vez, permite comprender sus diferentes
dimensiones operativas: modos de conocer,
- Modos de reacción y acción afectivas
- Modos de reacción y acción operativas,
- Y modos de relación y compromiso en la
determinación y realización de su propio sentido de visa, que la
auto realice.

Si quisiéramos decir todo esto en una forma más simple,


podríamos hacerlo así:
La psicología estudia la estructura de la personalidad humana y
todas sus manifestaciones o conductas en la búsqueda de su propia
comprensión y realización.

2. EL CONCEPTO DE “PERSONALIDAD”

Vale destacar, aunque sea obvio, que nunca aplicamos este concepto
al referirnos a los seres vivientes inferiores al hombre. Y cuando alguna vez
lo hacemos, tenemos clara conciencia de que es solo en forma extensiva,
impropia, y solo en razón de una cierta analogía o semejanza externa con
manifestaciones humanas. Así, cuando hablamos de “la personalidad de Tal
o Cual caballo de carrera”. Y cuando esto es así, por el absoluto hecho de que
la “personalidad” hace referencia a la “persona”, por lo tanto, es una
propiedad exclusiva de esta.
A su vez, es necesario reconocer que el concepto de “persona” no es
propiamente un contenido estudiado por la psicología, sino por la filosofía
que trata de conocer el ser de cada realidad, y el último sentido de todo; o,
más específicamente, de la antropología, como hemos mostrado en la primera
unidad.
Lo que nos ocupa en psicología es propiamente la “personalidad”, o
sea, la forma y los modos en que se manifiesta y realiza la persona en el
mundo.

2.1. ALGUNOS ENFOQUES INSUFICIENTES PARA LA


PSICOLOGIA

Algunos usos del termino “personalidad” tiene el riesgo de confundir


a nuestro estudio al referirse a ciertos aspectos parciales y limitados.
Así por ejemplo:
• Cuando una propaganda comercial dice: “Tenga
personalidad: use tal prenda de vestir”, o “tal perfume”, o “tal
desodorante”
• Cuando alguien no es agresivo en determinadas situaciones
y se dice:”Fulano no tiene p que la personalidad”
• O ante el prestigio y popularidad de alguien hablamos de “la
enorme personalidad que tiene”.
La “personalidad”, en el sentido de la ciencia psicológica que estamos
estudiando, no se reduce a “prestigio”, “apariencia”, “fuerza”, etc. Es algo
mucho más profundo, más rico en contenidos y en potencialidad ante la
realidad en que se devuelve.

2.2. HACIA UNA DEFINICION

La personalidad es “como un producto final” donde confluyen al


menos los siguientes factores:

a) Lo constitucional, desde el punto de vista


orgánico, que a su vez incluye:

• Lo hereditario, propiamente tal (genético).


• Lo congénito: vinculado a la gestación y al
nacimiento.

b) Lo ambiental “formativo”

• Desde el punto de vista “educativo”, propiamente


dicho.
• En esta categoría ubicamos, como corresponde, las
condiciones socio-económicas.
• Y lo ambiental en cuantos aspectos físicos: clima,
paisaje, altura sobre el nivel del mar, topografía etc.

c) Lo opcional y creacional de cada persona.

• Puesto que la condición humana conlleva la capacidad y la


exigencia de no ser sujeto “pasivo”, de simple adaptación
mecánica al medio, sino sujeto “activo”, como proyecto
abierto que es.
• Cada uno de nosotros tiene una dimensión de
responsabilidad personal en la conformación progresiva de
su personalidad. En la medida que un ser autoconsciente y
libre avanza en una dirección, o en otra, prepara el camino
para nuevos pasos en una dirección, o en otra.
• Avanza hacia una autentica realización que lo hace mejor
persona o no. Hacia tal tipo de personalidad o hacia otro.

2.3. TRES CONCEPTOS ACLARATORIOS

Tradicionalmente se ha hecho una distinción entre:

❖ El temperamento de una persona,


❖ Su carácter,
❖ Y su personalidad.

Con la intención de ser didácticos, podemos ahora clarificarlos de esta


forma:

A. TEMPERAMENTO es el modo absolutamente espontáneo


de reacción que se deriva de su constitución orgánica. Así, por ejemplo:
su velocidad de reacción a los estímulos, su modo y nivel emotivo, su
resistencia, etc.

Esto es lo que ha generado “estereotipos”, como el de “el gordo y el


flaco”, “el petiso y el grandote” entre otros.

B. CARÁCTER es aquello que la educación y otros factores


formativos han modelado sobre la base de ese temperamento. Desde este
punto de vista, podemos esperar distintas actitudes de personas que
básicamente están asemejadas en su temperamento; pero que se han
modelado diferentemente en su proceso formativo. Se puede llegar a
poseer un carácter apacible a partir de un temperamento fogoso.

C. LA PERSONALIDAD es la reelaboración e integración de


todo lo anterior en el proyecto de vida, explicito o implícito, de la persona.
Supone la visión personal de la realidad, la elección de determinados
“valores” que le dan “sentido”, y que alimentan la necesaria “autoestima”,
y la adhesión existencial a ese “proyecto de vida”. Como se apreciará, si
se reflexiona, estamos mostrando que no se trata de suma de partes
separadas, ni de yuxtaposición, sino de “integración en niveles superiores
de organización y capacidad existencial”.

Estamos mostrando al hombre como una totalidad que integra,


elevándolos, todos los niveles de organización: desde la materia, a lo
biológico, a lo sensible-animal, hasta la autoconsciencia y la libertad de su
específica condición espiritual trascendente.

2.4. LA DEFINICION DE PERSONALIDAD

En la historia de la psicología se han formulado muchas definiciones


de este concepto indispensable. Se las suele agrupar entre:
• Las que responden a un criterio de sumatoria de partes,
• Las que responden a un criterio de ajuste al medio,
• Las que destacan el aspecto distintivo de cada una,
• Y las que logran una plena integración. Entre estas queremos
citar la de Gordon Allport, por considerarla particularmente completa.

Dice Allport:

“La personalidad es la organización dinámica, dentro del


individuo, de aquellos sistemas psicofísicos que determinan sus
ajustes únicos a su ambiente”

Sin embargo, y destacando la coincidencia con Allport,


expondremos brevemente nuestra definición que nos permitirá la
mayor unidad conceptual a lo largo de este tratado. Y es la siguiente:

“La personalidad es la resultante orgánica, única y dinámica,


del proceso de diferenciación-integración de cada persona en el
mundo”

• La resultante orgánica: no una simple sumatoria. Todo está


integrado en una unidad de sentido y operatividad,
• Única: porque cada ser humano es absolutamente
irrepetible. No hay dos personalidades iguales, como no hay dos planos
genéticos iguales.

• Dinámica: por su capacidad de vivir e integrar cada nueva


experiencia y posibilidad. Por lo contrario, la falta de este nuevo
dinamismo indica una carencia, y deterioro de la personalidad. Esto es
lo que nos hace decir que “la vida siempre es hacia adelante”.

• Del proceso de diferenciación-integración:

✓ Proceso: que es una continuidad desde la gestación. Nada es el simple


producto de un instante. Por eso somos “educables” y por eso iremos
señalando que uno se constituye día a día y que “Ser libre es ir siendo
libres”. (3) Ir haciéndose libre.

✓ De diferenciación: Cada ser humano debe vivir esta “diferenciación” en


su interior y en su vida de relación. Interiormente necesita reconocer cada
experiencia, cada sentimiento y cada pulsión. Lo necesita para lograr una
buena información de si mismo, básica para la adecuación de sus
conductas en el medio. Y en su vida de relación, por cuanto necesita
saberse a si mismo en sus diferencias con todo “lo otro”, y con todos “los
otros”. Solo así puede elaborar su propia “identidad”

✓ Integración: Por cuanto nada de lo bien percibido puede quedar aislado


o separado de esa totalidad “que es”, pero que “es en relación”
necesariamente. Así es como cada persona puede formular (consciente o
inconscientemente) su “proyecto de vida”, ordenando toda la
información en orden a un sentido y gobernando coherentemente sus
conductas.

✓ De cada persona: es absolutamente obvio que solo se puede hablar de


personalidad en quien es “persona”, y nunca en los seres que no disponen
de autoconsciencia y libertad. La personalidad es propia de los seres
“responsables de su propia vida”. Y que por eso mismo, deben vivirla
con algún sentido de trascendencia. Como “proyectos abiertos”.
✓ En el mundo: porque quien se marginara absolutamente de toda la
realidad, no solo no podría construirse, sino que simplemente no podría
existir. Por esto es quien no acepta la realidad, permanece, en un estado
infantil y la reemplaza por fantasías que le impiden su propia maduración
y el indispensable ajuste creativo.

En el desarrollo de este tratado iremos comprendiendo más


profundamente la razón e esta definición. Creemos que responde, no solo a la
ciencia psicológica, sino que simultáneamente ofrece un marco adecuado para
descubrir e integrar su relación con la tarea formativa de la educación.

LECTURAS AMPLIATORIAS

De Giorgio Zunini:

“La palabra carácter, sin embargo, no fue objeto de significado


Concorde:…Según los autores de esta ultima escuela, es preferible indicar con
el nombre de “temperamento” el conjunto de datos somáticos y psicológicos
que por naturaleza o herencia son propios del individuo, y reservar el término
de “carácter” para indicar la impronta individual, que el temperamento asume
en cada persona
PERSONALIDA
DEMOSTRA ATEMORIZA LÓGICA ÁNIMO DE OBSERVADORA
D
TIVA DA y VARIABL ACCIÓN NO
RASGOS HUIDIZA E PARTICIPANTE

Estilo
Dramático. Dramático. Narrativo. Lírico, por Épico, Reflexivo,
Discursivo
Teatral con Crea Se pierde que porque sus razonador. Todo
impacto afectivo incógnita, en detalles transmite palabras lo investiga
busca sensacione parecen
suspenso. s acciones
Mecanismo de Desplazam Idealizació Proyecció
Represión. Represión. iento. n. n. Disociación.
Defensa
Negación Desplazamient Disociació Identificaci Disociació Intelectualizació
o ne ón n n
intelectuali
zación
Tipo de Escasa
Dispersa Pendiente de Dirigida a A quienes para Concentrada en
Atención
todo lo que los detalles lo rodean. situacione su mundo interno
teme que a A si mismo s quietas.
veces Muy
molestan buena
cuando la
actividad
le gusta
Uso del Cuerpo
Soltura para Poco Muy Muy Muy Torpe en su
expresar expresiva bueno para Expresivo activa manejo
sentimientos deportes
Relación con los
Fácil, muchos Le cuesta Medido Logra Los pone Cuesta formar
Otros
amigos sentirse con sus levantarles en acción. parte del grupo
cómodo. gestos y el ánimo a Manejo
Amistades de expresione todos. con
por vida s. Muy Aislado facilidad
bueno con
la gente
mayor por
los buenos
modales
Trabajo- Médicos
Actriz, Referidos a la Artesanos. Humorista de Psicólogos.
profesión con Vendedora, prevención de Abogados. urgencias. Investigadores.
Docente, la salud o al Contadore Bomberos. Jugadores de
más éxito
Relaciones medio s Deportista ajedrez
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Negocios.
Forma de Capacidad Capacidad Curiosidad que
Expansiva. Muy Timidez. Formalida de de tomar despierta por
Seducción
seductora Genera ganas d transmitir decisiones conocer lo que
de protegerlos afectos de piensa
liderazgo.
Objeto que lo
Teléfono Medios Reloj Farol Medios de Libro.
Identifica
masivos de locomoció Computadora
comunicación n

Fuente: Tipología de Personalidad de David Liberman, en “Psicología Uno


y los Otros” de Silvia Di Segni de Obiols. 2007
El psicoanalista argentino. David Liberman, describió diferentes tipos de personalidad
tomando como eje, entre otras características, el modo de expresión de cada uno, lo
que se llama “su estilo discursivo” y que incluye tanto su modo de expresarse por la
palabra como por gestos y expresiones. Cuadro anterior.

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