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Fallo CSJN: Amparo Bustos vs. Estado 2004

La Corte Suprema de Justicia de la Nación falla a favor del Estado Nacional en un caso de amparo presentado por depositantes contra las medidas adoptadas durante la crisis económica de 2001-2002. La Corte encuentra que existía una situación de emergencia que justificaba las medidas, que perseguían fines legítimos de proteger los intereses generales de la sociedad, y que la "pesificación" de los depósitos bancarios era una medida razonable dadas las circunstancias.

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Fallo CSJN: Amparo Bustos vs. Estado 2004

La Corte Suprema de Justicia de la Nación falla a favor del Estado Nacional en un caso de amparo presentado por depositantes contra las medidas adoptadas durante la crisis económica de 2001-2002. La Corte encuentra que existía una situación de emergencia que justificaba las medidas, que perseguían fines legítimos de proteger los intereses generales de la sociedad, y que la "pesificación" de los depósitos bancarios era una medida razonable dadas las circunstancias.

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CSJN- “Bustos Alberto Roque y otros c/Estado Nacional” (26/10/2004)

Buenos Aires, 26 de octubre de 2004.

Vistos los autos: "Bustos, Alberto Roque y otros c/ Estado Nacional y otros s/ amparo".

Considerando:

1º) Que la Cámara Federal de Paraná, al confirmar el fallo de primera instancia, hizo lugar a la

acción de amparo promovida por Alberto Roque Bustos, Gracia Luz Don, Ramón Evaristo Giacchi

y Graciela Guadalupe Dappen contra el Estado Nacional, el Banco Central de la República

Argentina, el Banco de Entre Ríos y el BBVA Banco Francés S.A., declarando la

inconstitucionalidad de las leyes 25.557 y 25.561, de los decretos 1570/01, 71/02, 141/02, de los

arts. 1º, 2º, 4º, 9º y 10 del decreto 214/02, del art. 3º del decreto 320/02, de las resoluciones 6, 9,
18,

23 y 36/2002 del Ministerio de Economía de la Nación, de las comunicaciones "A" 3446,


3467 y

3468 del Banco Central de la República Argentina, y toda otra norma que impida, limite o restrinja

de cualquier manera a los actores la posibilidad de disponer inmediatamente de sus depósitos a

plazo fijo y en cuentas a la vista, y ordenó que las entidades financieras intervinientes devolvieran

los depósitos en el signo monetario efectuado, en el plazo de diez días.

2º) Que el Estado Nacional y los bancos demandados interpusieron los recursos extraordinarios de

fs. 132/145, 147/150 y 156/172, los que fueron concedidos por el a quo únicamente por la cuestión

federal compleja planteada y desestimados por las causales de arbitrariedad y gravedad institucional

también invocadas. El contenido de dichos recursos aparece correctamente reseñado en el punto II

del dictamen del señor Procurador General de la Nación, al cual corresponde remitirse a fin de

evitar repeticiones innecesarias.

3º) Que debido al dictado de nuevas normas sobre la materia, el Tribunal corrió traslado a las partes

para que se expidiesen sobre ellas, el cual sólo fue contestado por el Estado Nacional, mientras que

el BBVA Banco Francés SA lo hizo extemporáneamente.

4º) Que los recursos extraordinarios deducidos son formalmente admisibles, en tanto se cuestiona la

inteligencia de normas federales y la sentencia definitiva del superior tribunal de la causa ha sido

contraria al derecho que los apelantes fundan en ellas (art. 14, inc. 3º, de la ley 48). Cabe señalar

que en la tarea de esclarecer la inteligencia de las normas federales involucradas, este Tribunal no

ha de estar limitado por las posiciones del tribunal apelado ni por las de las partes (Fallos: 323:1491

y sus citas, entre muchos otros); como igualmente que las causales de arbitrariedad invocadas son
inescindibles de los temas federales en discusión, por lo que deben ser examinados conjuntamente

(Fallos: 323:1625, entre muchos otros), lo que quita trascendencia a la falta de queja por la

denegación parcial del recurso.

5º) Que por evidentes razones metodológicas, corresponde en primer lugar examinar el

cuestionamiento formulado por el recurrente respecto de la aptitud de la vía del amparo para

plantear y decidir el problema sometido a decisión judicial. A ese respecto, son aplicables los

fundamentos expuestos en el voto del juez Belluscio en las causas "Peralta", de Fallos:
313:1513, y

en la disidencia de los jueces Belluscio, Boggiano y Maqueda en la causa "Provincia de San


Luis",

de Fallos: 326:417, sustancialmente análoga a la presente, cuyos fundamentos pertinentes se dan

por reproducidos.-

6º) Que, aun cuando esas razones serían suficientes para descalificar la sentencia impugnada, la

desnaturalización de la vía del amparo que se ha producido en este proceso y en muchos otros,

llegando aquí a insumir un lapso de más de dos años y medio hasta que estuviese en condiciones de

dictarse sentencia definitiva por esta Corte, sumada a las atinadas reflexiones del dictamen del señor

Procurador General de la Nación expuestas en su dictamen, hacen necesario poner fin

definitivamente a una cuestión de innegable trascendencia institucional y social.

8º) Que, a pesar de la ausencia de prueba en este proceso, existen circunstancias que por su pública

notoriedad no pueden ser ignoradas ni pasadas por alto.

Así, es evidente que el prolongado mantenimiento de una artificial equivalencia de valor entre el

peso argentino y el dólar estadounidense, unido a circunstancias económicas que la mencionada

ausencia de prueba impide clarificar, condujo a un proceso de deterioro del aparato productivo

nacional -con su secuela de desocupación, miseria y hambre- al que no eran ajenas las inusuales

tasas de interés que se pagaban por los depósitos en dólares, a una amenaza de "corrida
bancaria"

que se intentó paliar mediante esas tasas, y finalmente a un riesgo cierto de que esa amenaza se

concretase, e inclusive a su iniciación, que fueron las causas determinantes de las medidas

adoptadas por el Poder Ejecutivo y el Congreso con la finalidad de impedir la falencia generalizada

del sistema bancario y la consiguiente ruina del conjunto de depositantes.

La situación expuesta constituyó indudablemente una emergencia cuya declaración por la ley
25.561 encuentra amparo constitucional en los poderes de los departamentos políticos del Gobierno

Federal destinados a hacerle frente. En ese aspecto, se ha dicho en el voto del juez Belluscio en la

causa "Videla Cuello", de Fallos: 313:1638:

"8º) Que...en situaciones de emergencia como las que ha dado sustento a la medida
cuestionada, la

imperiosa necesidad de afrontar sus consecuencias justifica una interpretación más amplia de las

facultades atribuidas constitucionalmente al legislador. En tales condiciones, medios o

procedimientos que en circunstancias normales podrían parecer inválidos, suelen resistir el cotejo

con la Ley Suprema. Ello es así pues si bien, en rigor, la emergencia no crea poderes inexistentes, ni

disminuye las restricciones impuestas a los atribuidos anteriormente, permite encontrar una razón

para ejercer aquellos existentes (Home Building & Loan Association v. Blaisell, 290 U.S. 398,

440/48 [1934]), de modo tal que, ante acontecimientos extraordinarios, el ejercicio del poder de

policía atribuido constitucionalmente al Congreso permita satisfacer las necesidades de una

comunidad hondamente perturbada y que, en caso de no ser atendidas, comprometerían la paz


social

y el interés general cuya custodia constituye uno de los fines esenciales del Estado Moderno.

"9º) Que, en ocasiones similares, se han enumerado ciertos requisitos -siguiendo


especialmente a lo

expresado por la Suprema Corte norteamericana en la causa Home Building & Loan Association
v.

Blaisell, 290 U.S. 398, 440/48 [1934], referente, sin embargo, a un supuesto de moratoria

hipotecaria- que deben necesariamente ser cumplidos por las normas de emergencia para resistir el

control de constitucionalidad. Ellos son: 1º) Que se presente una situación de emergencia -declarada

por el Congreso y con debido sustento en la realidad- que obligue a poner en ejercicio aquellos

poderes reservados para proteger los intereses vitales de la comunidad; 2º) Que la ley persiga la

satisfacción del interés público: ello es, que no haya sido dictada en beneficio de intereses

particulares sino para la protección de los intereses básicos de la sociedad; 3º) Que los remedios

justificados en la emergencia sean de aquellos propios de ellas y utilizados razonablemente; 4º) Que

la ley sancionada se encuentre limitada en el tiempo y que el término fijado tenga relación directa

con la exigencia en razón de la cual ella fue sancionada".-

A la luz de lo expuesto, de la evidencia de la situación, y a falta de prueba en contrario, los recaudos


mencionados deben considerarse presentes en el sub examine.

En tal contexto, y en tanto no se trate de moneda extranjera que estuviese específicamente


destinada

al cumplimiento de obligaciones en el exterior, la "pesificación" se presenta como


razonable

mientras el importe que se devuelva tenga el mismo o mayor poder adquisitivo que tenía el depósito

originario, ya que ello no causa perjuicio alguno al acreedor. Fue, por lo demás, una medida

razonable frente a la situación de fuerza mayor trasuntada en la emergencia. Por el contrario,

pretender la devolución inmediata en dólares o en su equivalente en moneda argentina en el

mercado libre de cambios implica un desmesurado beneficio para el acreedor, que no puede

determinarse en su medida aritmética como consecuencia de la ausencia de producción de prueba


en

este proceso pero que en algunos momentos alcanzó alrededor del doble del poder adquisitivo

originario.

"Es necesario para ello: 1) que exista una

situación de emergencia que imponga al Estado el deber de amparar los intereses vitales de la

comunidad; 2) que la ley tenga como finalidad legítima, la de proteger los intereses generales de la

sociedad y no a determinados individuos; 3) que la moratoria sea razonable, acordando un alivio

justificado por las circunstancias; 4) que su duración sea temporal y limitada al plazo indispensable

para que desaparezcan las causas que hicieron necesaria la moratoria.

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