0% encontró este documento útil (0 votos)
150 vistas12 páginas

Estructura Constitucional Romana?

Este documento resume la estructura constitucional romana. Explica que Roma tuvo tres formas de gobierno: la monarquía, la república y el imperio. Bajo la monarquía, el rey concentraba todos los poderes de forma vitalicia. La república introdujo los magistrados electos anualmente que compartían poderes con el senado y asambleas. Los magistrados ejercían de forma colegiada y temporal, y eran responsables por sus acciones después de su mandato. La república alcanzó su apogeo entre los siglos
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
150 vistas12 páginas

Estructura Constitucional Romana?

Este documento resume la estructura constitucional romana. Explica que Roma tuvo tres formas de gobierno: la monarquía, la república y el imperio. Bajo la monarquía, el rey concentraba todos los poderes de forma vitalicia. La república introdujo los magistrados electos anualmente que compartían poderes con el senado y asambleas. Los magistrados ejercían de forma colegiada y temporal, y eran responsables por sus acciones después de su mandato. La república alcanzó su apogeo entre los siglos
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Universidad Popular Autónoma de Veracruz

Sede Jáltipan, Veracruz

Materia: Derecho Romano

Asesor:

Alumno: Rosemberg Jerónimo Jerónimo

Tema: Estructura Constitucional Romana

Fecha: 21 de Enero del 2024. Grado: Segundo Cuatrimestre


ESTRUCTURA CONSTITUCIONAL ROMANA
GENERALIDADES

1. Noción del derecho romano

Durante los primeros siglos de Roma el derecho estuvo subordinando por la


religión, esto origuni una distinción importante para los romanos. Entendiendo
la ley divina como la voluntad suprema de un ser y la ley humana como el
conjunto de reglas dictadas por el hombre.

El derecho romano es el conjunto de normas, preceptos y principios de


carácter coercitivo que regularon las relaciones de los ciudadanos romanos y
su sociedad atraves de las distintas épocas de su historia.

2. División del derecho romano


El derecho se dividió en dos grandes ramas o pensamientos una
concerniente a la organización del estado. Para arreglar las injusticias que se
podían originar el derecho privado en la civilización romana entro en el rigor
el derecho protoriano.
Los pretores eran jueces que actuaban con base en la buena fe, la justicia y
la equidad con esta invención para solucionar problemas comerciales entre
ciudadanos romanos y peregrinos.

3. Cronología jurídico-politica de Roma


1.2 MONARQUÍA

Roma tuvo diversas formas de gobierno. La primera y más antigua es la


monárquica, vigente en la Urbs desde su fundación hasta la caída del último rey,
Tarquinio el Soberbio (finales siglo VI a.C.). La mayoría de los datos son
desconocidos lo que plantea el problema de su credibilidad. Desde Rómulo hasta el
último de los Tarquinos, el gobierno de la Civitas se lleva a cabo por el Rey, asistido
por un senado y una asamblea popular. El monarca aglutinaba la práctica totalidad
del poder en todos los órdenes: militar, religioso y civil. El rey tendría un consejo de
ancianos que le asesoraban en los asuntos más importantes (Senado), y por
necesidades de la población se acudiría a un tipo de asamblea popular, que a temor
de la tradición sería en sus orígenes los comicios por curias, ampliados más tarde
con un nuevo tipo de asamblea del pueblo, creada por Servio Tulio y conocida con
el nombre de comicio centuriado.

Vitalicia
La actuación del rey es vitalicio. Todas las fuentes están de acuerdo
en este punto, lo que significa que el rey disfrutaba de una “irresponsabilidad política”,
puesto que –como jefe supremo de la comunidad– no estaba sujeto a responsabilidad
exigible a otros ciudadanos que ostentasen un cargo público.
No es electiva, ni hereditaria
Aunque Tito Livio y Cicerón nos digan que era
elegido por el populus, sabemos que realmente la lex curiata de imperio era
simplemente un acto de la investidura del nuevo rex, produciéndose previamente el
período del interregnum que antes mencionábamos.
Poderes del Rey:
El rey concentraba todos los poderes públicos, siendo los siguientes:
● Poder religioso
El rey es el sumo pontífice y, por tanto, va tener un papel fundamental en la vida de la
civitas romana; puesto que no podemos olvidar que estamos en una etapa de plena fusión
del ius y del fas.
Tenía la función de regular los cultos antiguos y de invocar la protección de los
dioses sobre el pueblo. Sin embargo, el rey no es un dios vivo en la tierra, aunque sus
atributos externos (corona, toga de púrpura, trono de marfil) pudiesen hacer pensar en
que no eran simples mortales. Con todo, un dato es seguro, ellos estaban más cerca de
los dioses públicos que el resto de los ciudadanos.

Por tanto, como jefe religioso supremo, su función en este ámbito era fundamentalmente:
- Dirigir los colegios sacerdotales (flamines Dialis, Martialis y Quirinalis,
entre otros) que le ayudaban en sus funciones.
- Celebrar los auspicia que, teniendo en cuenta la mentalidad primitiva,
suponía contar con amplia libertad para tomar él mismo cualquier iniciativa
en cualquier ámbito de la actividad política, bélica, civil,…de aquella época.
Era, en consecuencia, el más potente de los instrumenta.

● Poder militar
El rey tenía unos poderes militares en estrecha conexión con el aspecto religioso de
su actividad, en tanto en cuanto tenía que averiguar la voluntad de los dioses antes de
emprender cualquier campaña bélica. Otras funciones eran: repartir el botín, concluir la
paz y alianzas con otros pueblos, nombrar sus auxiliares etc.

● Poder legislativo y jurisdiccional


El rey reunía en sus manos la suma de poderes civiles y, por tanto, se habla de su
función de crear leges regiae, cuyo contenido afectaban a todos los grupos familiares y
gentilicios. De la misma forma que también tenía la función de actuar judicialmente en
aquellos actos ilícitos considerados como crimina. En ambos supuestos, con la
justificación de mantener la pax deorum, dada la plena fusión en esta época del ius y
del fas.
1.3 REPÚBLICA

Es la segunda forma de gobierno que tuvo Roma. Alcanzó su apogeo en el siglo III y
primera mitad del II a.C.Polibio establece que “si observamos el poder de los cónsules,
parece una monarquía; si en el poder del senado,parece una aristocracia, y si en el poder
de los comicios, parece una democracia”. Es el equilibrio entre los poderesde estos tres
órganos sobre los que se asienta la República

MAGISTRATURA
A diferencia de la figura del rex en época monárquica en la que concentraba en
su persona todo el poder del sistema político, en la República los magistrados se
constituirán como órgano de la civitas compartiendo competencias con el Senado y
las
asambleas comiciales. Por otro lado, habrá tantas magistraturas como necesidades
organizativas y políticas tenga la República; por ello, no hablamos de magistrado,
sino
de magistrados que ocupan distintas magistraturas
características

a) Electividad: En el principio, todo ciudadano goza del ius honorum o posibilidad


de ser magistrado. Así, el ciudadano que estuviera en condiciones de ser elegido
debía de dar su nombre al magistrado que fuera a presidir los correspondientes
comicios (professio nominis) para confeccionar así la lista de aspirantes a esa
magistratura. Entre la profesión y la votación, existía un cierto período de tiempo
que podía utilizarse para la propaganda electoral. El aspirante iba entonces
vestido de blanco, con una toga candidata, de ahí el término candidatos. En
consecuencia, los magistrados son elegidos en las asambleas comiciales (los
magistrados mayores en los comitia centuriata y los magistrados menores en los
comitia curiata) a propuesta de un magistrado con imperiod, esto es, con poder
suficiente de convocar y presidir los comicios.
b) Anualidad: Los magistrados son elegidos por un año. Transcurrido el año
cesaban en su cargo de forma automática y no podía ejercer la misma
magistratura hasta que no pasarán diez años. Ahora bien, sí se permitía que se
presentase en las asambleas en el año siguiente para ser propuesto a otra
magistratura distinta, normalmente, de mayor categoría, de ahí que se
desarrollase lo que conocemos como el cursus honorum, es decir, orden de
sucesión en las diferentes magistraturas. Esta característica tenía dos
excepciones: la magistratura del dictador, cuya duración en el cargo no podía
superar los seis meses (aunque ello cambió a finales de la República); y la de los
censores que eran elegidos cada cinco años y, si bien asumían el cargo para
desempeñar sus funciones durante un año, podían prolongar su cargo seis meses
más si en un año no habían podido concluir el censo de la población.

c) Colegialidad: A diferencia del monarca que es un cargo unipersonal, los


magistrados desempeñan sus funciones de forma colegiada, esto es, por cada
magistratura hay al menos dos magistrados (colegas) compartiendo el poder, no
en parte, sino en su conjunto de forma unánime y pudiendo vetarse (intercessio)
si ambos no estaban de acuerdo en cualquier decisión.

d) Gratuidad: El magistrado que ocupaba una magistratura no recibía ningún tipo


de retribución económica; pues, incluso, podía suponer una carga para su
patrimonio familiar el hecho del ejercicio de la misma, a tenor de que debía cumplir
aquellas promesas que en su momento formularon que desarrollaría en
el ejercicio de su cargo y que le sirvieron para convencer a los miembros de la
asamblea comicial de que le votasen. Ahora bien, aunque no recibían una
retribución económica, la compensación del desempeño de un cargo público le
suponía -cuando se ejercía con honorabilidad- el reconocimiento y prestigio
social para él y para su grupo familiar.
e) Responsabilidad: El mismo día que asumía el cargo (o todo lo más dentro de
los cinco días siguientes), el magistrado tenía que realizar un juramento (iurare
in legem) de que actuaría de conformidad con el ordenamiento jurídico. No se
admitía que durante su mandato pudiera ser llevado ante un tribunal para ser
juzgado por los actos realizados en el ejercicio de su cargo. Ahora bien, cuando
transcurría el año de mandato y cesaban en sus funciones, debía jurar de que
había obrado legalmente: nihil contra leges fecisse. Sería el momento en el que,
ya como ciudadanos privados, responderían del modo en que habían
desempeñado la magistratura y de aquellos actos lesivos realizado contra los
derechos privados o contra los derechos públicos de la República.

CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LAS MAGISTRATURAS


1. Electivas, a excepción del dictador (nombrado)
2. Temporales, generalmente anuales. El censor dispone de 18 meses y el dictador
de 6.
3. Colegiales; variaron en número salvo en la dualidad de cónsules.
4. Responsables, aunque para los magistrados cum imperio y al censor se les
aplaza este deber al término del ejercicio del cargo.
5. Gratuitos, si bien los cónsules participan del botín de guerra y los gobernadores
de provincias tienen el derecho al vasarium.
6. Derecho a emanar edictos en el ámbito de sus atribuciones. Relevantes el pretor
y el edil curul.
7. Gozaron de represión penal, aunque los magistrados con imperio dispusieron de
facultades más amplias, que llegan a la posibilidad de imponer penas capitales.
8. Pudieron ordenar la toma de auspicio.
CLASIFICACION DE LA MAGISTRATURA:
A.- Ordinarias y extraordinarias: Mientras que las extraordinarias son creadas en
circunstancias excepcionales para hacer frente a situaciones especiales, como por
ejemplo la del “dictador” (con una duración no superior a seis meses); las ordinarias
son
cargos cuya competencia es establecida una vez para siempre y pueden ser:
- Permanentes, es decir, constituidas por elecciones anuales y sobre las cuales se
fundamenta la vida de la constitución ciudadana (cónsul, pretor, cuestor, tribunos y
ediles).
- No permanentes, esto es, las constituidas a intervalos, como la censura, que se
establece sólo cada cinco años y con una duración máxima de dieciocho meses.
B.- Patricias y plebeyas: La primeras, con jurisdicción en todo el pueblo; mientras
que,
las segundas, se designan a los magistrados de la plebe. Sin embargo, esta
distinción
quedó como mero recuerdo histórico cuando todas las magistraturas patricias fueron
accesibles a la plebe.
C.- Mayores y menores: Según fueran elegidos los magistrados en los comitia
centuriata
(vgr., cónsules, pretores, censores) o en los comitia tributa.
D.- Curules y no curules: Según tuvieran derecho o no al uso de la silla curul (silla
curulis) y a la toga praetexta, que eran los símbolos de su jurisdicción.
E.- Con imperio y sin imperio: La distinción está basada en el poder que tenían sólo
algunos de los magistrados (como los cónsules, pretores, dictadores o tribunos
militares)
de mandar las tropas en campaña, o bien de presidir y convocar los comicios o el
1.4 IMPERIO

A partir del siglo III d.C. Roma entra en un período que se conoce con el nombre
de Imperio Absoluto o Dominado, es decir, régimen de monarquía absoluta de tipo
oriental, a cuya cabeza está un dominus, esto es, un emperador con poderes
absolutos sobre los que serán súbditos. Esta transformación no se produjo de golpe,
por obra violenta de una revolución, sino que distintos factores externos (debilidad
de las fronteras como consecuencia de falta de eficacia en la gobernabilidad de los
territorios fronterizos, así como la falta sincronía entre la administración central y
local) y por factores internos (fuerte crisis económica, demográfica y moral). Por otro
lado, después del emperador Alejandro Severo, Roma entra en un período de
verdadera anarquía militar.
Ante esta situación en el año 284 aparece como emperador Diocleciano y con la
finalidad de asegurar el poder imperial, su eficacia y su unidad. Para ello, instaurará
lo que conocemos como Tetrarquía, ya que tetrarca significa señor o gobernador de
la cuarta parte de un territorio. Concretamente, en el 284, Diocleciano eligió a un
colega:
Maximiano, un general como él, al que dio también el título de Augusto, como él
mismo disfrutaba. De esta forma cada Augusto quedaría al frente de una parte del
Imperio: Diocleciano en los territorios de Oriente y Maximiano con Occidente. Aún
así, la extensión territorial de cada parte del Imperio era grande y, por ello, en el 293
cada Augusto elegiría un ayudante al que darían el título de Cesar. Así Diocleciano,
que era un buen político pero peor militar, tomó como Cesar a Galerio, hombre
inculto pero gran soldado; mientras que Maximiano, gran militar, designó a
Constancio Cloro que era peor militar pero de noble cuna. De esta forma, cada
Cesar aportaba a su Augusto las dotes que les faltaban. Se estableció que al cabo
de 20 años, los Augustos abdicarían y serían sustituidos
por su Césares correspondientes que pasaban a convertirse en Augustos y éstos, a
su vez, elegirían nuevos Césares. Con lo cual se buscaba solucionar el problema de
la transmisión del poder, evitando la anarquía y la guerra civil. Por otra parte,
alianzas de familia afianzaron más los lazos políticos: los Césares ya casados
repudiaron a sus esposas para poder casarse nuevamente (Galerio con la hija de
Diocleciano y Constancio Cloro con la hijastra de Maximiano). Estos yernos fueron,
además, adoptados como hijos por sus Augustos. Por tanto, desde el 284 Roma
había sido abandonada como capital del Imperio
(en Oriente Diocleciano tenía a Nicomedia como capital y Maximiano tenía a
Aquileia como a Milán como capitales de Occidente). Esta división geográfica del
poder respondía a objetivos militares y fiscales y no alteraba la unidad territorial del
Imperio. Simplemente era un reparto de los ejércitos y las provincias para asegurar
una mayor eficacia al quedar la autoridad multiplicada por cuatro. No era de ninguna
manera el fraccionamiento del Imperio sino que, por el contrario, se quería mantener
la unidad.
En el 305, como estaba previsto, abdicaron Diocleciano y Maximiano; y Galerio
y Constancio Cloro pasaron a ser Augustos, eligiendo como Césares a Licinio (como
Cesar de Galerio) y a Maximino (como Cesar de Constancio Cloro). Pero en el 306
muere Constancio Cloro y se abrió la lucha por el poder cuando el ejercito proclamó
Augusto a su hijo Constantino en lugar del Cesar correspondiente (Maximino). Esta
lucha terminó con el triunfo de Constantino, la extinción de la Tetrarquía y el
restablecimiento de la unidad del Imperio.
Entre el 307 y el 337 toma el Imperio Constantino “el Grande” y se consolida el
sistema político del Imperio Absoluto o Dominado, lo que significa que el poder del
emperador es absoluto pero con la novedad de que en este período triunfa el
Cristianismo como religión oficial del Estado. Así en el año 311 promulgará un edicto
de tolerancia, en el 313 el edicto de Milán a favor de los cristianos, en el 323
Constantino se convierte al cristianismo y, definitivamente, se traslada a Bizancio la
capital del Imperio que, a partir de entonces, se llamará Constantinopla.
A la muerte de Constantino, éste divide nuevamente el Imperio entre sus hijos,
pero sólo cuando llega al poder Teodosio I (379-395) y tras su muerte se producirá
en el 395 la división oficial del Imperio romano en Oriente y Occidente. En Oriente
estará Arcadio (395-408) y después Teodosio II (408-450). El imperio de Occidente
quedará en manos de Honorio (395-423) y Valentiniano III. Esta parte del imperio
sufre sucesivas invasiones bárbaras hasta su definitiva caída con Rómulo Augusto
en el 476. La historia del Derecho romano quedará a partir de entonces en los
territorios orientales, conformando el Imperio Bizantino, que perdurará hasta la
conquista de Constantinopla por los turcos y que alcanzó su máximo esplendor con
el emperador Justiniano (527-565).
Bajo el Imperio Absoluto o Dominado, el Senado se convierte en simple
corporación municipal, dejando de dictar senadoconsultos y limitándose a opinar.
Las antiguas magistraturas son sustituidas por funcionarios retribuidos y que forman
parte de una burocracia civil y jerarquizada.
Centralizada la administración en cabeza del Emperador, el Imperio quedará
dividido en cuatro prefecturas (Oriente, Iliria, Italia, Galias) que, a su vez, se dividen
en diócesis (al frente de las mismas estará un vicario dependiente del Emperador) y
éstas en provincias (con un gobernador con funciones administrativas y
jurisdiccionales).
Con el emperador Justiniano no se alcanzaran nuevos cambios políticos ni verá
cumplido su sueño de la unidad romana y cristiana basada en la universalidad del
Imperio y de la Iglesia. Sin embargo, lo que sí conseguirá -y por ello la Historia le
recordará- su gran compilación jurídica.
BIBLIOGRAFÍAS
CAMACHO EVANGELISTA, F., Curso de Derecho Romano, vol. I y II, Granada
(2005); Historia del Derecho romano y su recepción en Europa, Granada (2002);
Derecho Publico Romano, Granada (2002).
FERNÁNDEZ DE BUJÁN, A., Historia del Derecho Romano, Civitas, (2010);
Derecho público romano. Recepción, jurisdicción y arbitraje, 15ª ed., Civitas, Madrid
(2012).
IGLESIAS, J., Derecho romano. Historia e Instituciones, Madrid (2010).
PARICIO, A.-FERNÁNDEZ BARREIRO, A., Historia del Derecho romano y su
recepción europea, Madrid (2010).
RASCÓN GARCÍA, C., Síntesis de Historia e Instituciones de Derecho Romano, Ed.
Tecnos (2011).
TORRENT, A., Manual de Derecho Público Romano y sistema de fuentes, Madrid
(2003)

También podría gustarte