Desigualdad de Género en América Latina
Desigualdad de Género en América Latina
desigualdad de género
2 Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
Autonomía económica
• En América Latina existe una marcada brecha en la tasa de la participación laboral
entre mujeres y hombres, alcanzando 23,6 puntos porcentuales en 2019.
• El tiempo que las mujeres dedican a tareas domésticas y de cuidado no remunerado es
sustancialmente mayor que el que los hombres dedican a estas actividades, alcanzando
en algunos países el doble, el triple e incluso más horas semanales en promedio.
Autonomía física
• El embarazo adolescente continúa siendo un reto en la región y se agudiza en las
mujeres de menores ingresos, menor nivel educativo y pertenecientes a alguna
etnia. En algunos países de la región, la incidencia del embarazo entre adolescentes
indígenas que habitan en zonas rurales supera el 20%.
• El feminicidio en América Latina continúa presentando números alarmantes. En
América Latina y 4 países del Caribe, 4.640 mujeres fueron asesinadas en 2019 por el
simple hecho de ser mujeres.
Existen barreras que impiden que las mujeres puedan ejercer plenamente sus derechos
humanos. Estas condiciones, a las que CEPAL llama nudos estructurales de la desigualdad de
género son: i) la desigualdad socioeconómica y la persistencia de la feminización de la pobreza;
ii) los patrones culturales patriarcales discriminatorios y violentos y el predominio de la cultura
del privilegio; iii) la división sexual del trabajo y la injusta organización social del cuidado, y
iv) la concentración del poder y las relaciones de jerarquía en el ámbito público, excluyendo a las
mujeres de la toma de decisiones (CEPAL, 2017).
La garantía de los derechos humanos de las mujeres está estrechamente ligada con el
logro de la autonomía de las mujeres en sus tres dimensiones: i) física (la capacidad para decidir
ESTADÍSTICAS libremente acerca de su propio cuerpo, su sexualidad y reproducción, así como ejercer su derecho
En América Latina a vivir una vida libre de violencia); ii) económica (la posibilidad de acceder y controlar activos y
las mujeres dedican cerca recursos propios), y iii) en la toma de decisiones (la plena participación en las decisiones que
de tres veces más tiempo
al trabajo no remunerado
afectan su vida, la de sus familias, sus comunidades y la sociedad en su conjunto).
que los hombres.
Con relación a la autonomía económica de las mujeres, a pesar de que la tasa de
https://oig.cepal.org/es
participación laboral para las mujeres de 15 años y más en América Latina aumentó 11 puntos
porcentuales en los últimos 30 años (CEPAL/OIT, 2019), en 2019 prevalece una brecha con
respecto a los hombres de 23,6 puntos porcentuales. Una de las causas principales de esta
desigualdad es el mayor tiempo que las mujeres dedican a tareas domésticas y de cuidado
no remunerado, dejándoles menos tiempo para el trabajo remunerado (véase el gráfico IV.1).
Esto afecta a la capacidad de las mujeres de insertarse adecuadamente en el mercado laboral,
y ocasiona una mayor inserción en trabajos con jornadas parciales o en empleos informales, lo
que a su vez se traduce en menores ingresos y carencia de prestaciones laborales.
Caja de herramientas • Promoviendo la igualdad: el aporte de las políticas sociales en América Latina y el Caribe 3
GRÁFICO IV.1
América Latina (16 países): tiempo promedio destinado al trabajo
remunerado y no remunerado de la población de 15 años de edad y
más, según sexo. Último año disponible (2009-2017)a
(Promedio de horas semanales)
70
60
16,6
15,7
50
11,4
19,8
16,9
13,5
19,8
19,0
32,9
5,7
15,4
13,7
42,6
11,8
39,9
7,8
9,6
40
42,4
17,3
35,3
35,3
37,0
36,0
31,1
10,9
42,1
17,1
31,2
35,7
35,2
28,5
39,6
50
30,2
30
21,5
41,7
20
34,6
35,4
44,5
36,7
36,8
37,7
28,6
19,8
43,1
25,7
34,3
34,3
41,4
41,9
37,4
44,6
23,3
22,1
22,1
22,1
19,8
21,5
18,1
22,6
19,1
21,8
18,8
10
16,8
13,5
15,2
33,2
14,2
10,8
América Latina
El Salvador
Guatemala
Costa Rica
Argentina
Rep.
Dominicana
Honduras
Colombia
Paraguay
Chile
Cuba
Perú
Uruguay
Ecuador
Panamá
México
Brasil
Mujeres Hombres
Tiempo trabajo no remunerado Tiempo trabajo no remunerado
Tiempo trabajo remunerado Tiempo trabajo remunerado
Fuente: Observatorio de Igualdad de Género de América Latina y el Caribe de la CEPAL. Disponible [en línea] https://oig.
cepal.org/es.
a
Los datos de los países corresponden a los siguientes años: Honduras, 2009; Perú, 2010; Panamá, 2011; Ecuador,: 2012;
Argentina y Uruguay, 2013; México, 2014; Chile, 2015; Cuba, Paraguay y República Dominicana, 2016 y Brasil, Colombia,
Costa Rica, El Salvador y Guatemala, 2017. América Latina es promedio simple.
Según datos de la CEPAL, en todos los países de la región latinoamericana hay un número
mayor de mujeres que de hombres que carecen de ingresos propios. Alrededor del año 2018 a
nivel regional el porcentaje de mujeres ascendía a un 29%, en contraste con los hombres, cuyo
porcentaje era del 10,5%. En el mejor de los casos, la diferencia entre ambos era de 7,4 puntos
porcentuales (Uruguay), y en el caso más extremo, alcanzaba los 37 puntos porcentuales
(Guatemala) (véase el gráfico IV.2).
GRÁFICO IV.2.
América Latina (14 países): población sin ingresos
propios por sexo, alrededor de 2018a
(En porcentajes)
50
41,9
40 36,1
32,7 33,8 34,1
27,7 27,8 29,9
29,0
30
23,5 25,1 25,5
19,6 20,0 19,5
20
13,5 15,6
13,6
8,8 8,6 9,9 10,9 10,7 10,5 10,3 10,5
10 6,8 6,8
6,2 5,8
0
Uruguay
Chile
Rep.
Dominicana
Perú
Panamá
México
Colombia
Brasil
Paraguay
Costa Rica
Ecuador
Bolivia
(Est. Plur. de)
Honduras
El Salvador
América Latina
Hombres Mujeres
Las mujeres insertas en el mercado laboral se enfrentan a una brecha salarial con respecto a
los hombres, en la que ellas tienen menores salarios aun cuando realicen trabajos de igual valor con
responsabilidades y condiciones laborales similares. En América Latina, los datos de CEPALSTAT
muestran que en 2018 había una diferencia salarial de 12,8 puntos porcentuales a favor de los
hombres a nivel urbano5. Al controlar por años de estudio, las diferencias quedan de manifiesto
principalmente en los grupos extremos. Entre las personas con entre 0 y 5 años de educación la
brecha alcanza los 19,9 puntos porcentuales, y entre quienes han logrado alcanzar entre 10 y 12 años
de educación la brecha llega a ser de 22,9 puntos porcentuales. Estas brechas suelen exacerbarse
cuando se consideran otros ejes estructurales de la desigualdad como la edad, la condición étnico6
-racial7 y de migrante (CEPAL, 2016b y 2020a).
No es únicamente en los salarios en donde se observan desigualdades entre mujeres y
hombres. Por ejemplo, una de las ocupaciones que representa las condiciones de mayor precariedad
laboral de las mujeres es el trabajo doméstico remunerado. El trabajo doméstico remunerado
en la región ha sido tradicionalmente una importante fuente de ocupación para las mujeres,
en particular para quienes provienen de hogares pobres, son indígenas y/o afrodescendientes,
con una inserción cada vez mayor de mujeres migrantes. Poco más de 11 millones de mujeres
se desempeñan en la actualidad en América Latina como trabajadoras domésticas remuneradas
(CEPAL, 2019a). Sin embargo, los promedios regionales ocultan una gran heterogeneidad;
Costa Rica es en la actualidad el país que tiene la mayor proporción del trabajo doméstico
remunerado en la ocupación femenina (18%) y la República Bolivariana de Venezuela, el más
bajo (3,4% en 2013). El trabajo doméstico se caracteriza por ser generalmente informal, con bajos
ingresos (equivalentes en 2017 al 62% de lo que ganan otras mujeres en otro tipo de trabajo), y
mayoritariamente sin protección social.
Una de las consecuencias de la mayor precariedad de los trabajos de las mujeres es la
falta de acceso a la protección social que se evidencia en la menor proporción de mujeres
que, al llegar a ser adultas mayores, perciben pensiones o tienen acceso a sistemas de salud
con respecto a los hombres de esas edades. Entre los cotizantes a un sistema de pensiones
en América Latina en el año 2017 el 56,6% eran hombres y el 43,4% mujeres (Arenas, 2019).
Por otra parte, una mejor inserción laboral, que tradicionalmente se logra al haber alcanzado
un mayor nivel educativo, no se materializa de manera igualitaria para hombres y mujeres. Aun
cuando las mujeres alcanzan niveles de educación mayores, al insertarse en el mercado laboral
muchas veces lo hacen en puestos subordinados a los hombres, con limitaciones para realizar las
actividades para las que estudiaron8, realizando actividades administrativas o de mantenimiento,
o recibiendo menores ingresos que los hombres por el mismo trabajo (CEPAL, 2018a).
En el ámbito de salud sexual y reproductiva, las decisiones de las mujeres sobre su propio
cuerpo, incluido si desean embarazarse, el número de hijos que desean tener y la edad en la que
desean ser madres, está restringido en parte por la falta de acceso a métodos anticonceptivos.
De acuerdo con datos de CEPALSTAT, a pesar de que la demanda insatisfecha de planificación
5
CEPALSTAT. Promedio ponderado. Datos actualizados a diciembre de 2019. Disponible [en línea] https://
estadisticas.cepal.org/cepalstat/WEB_CEPALSTAT/estadisticasIndicadores.asp?idioma=e. Para las zonas rurales no
se dispone de información para determinar si existen estas brechas.
6
Para más información, véase CEPAL (2013), Mujeres indígenas en América Latina: dinámicas demográficas
y sociales en el marco de los derechos humanos, véase [en línea] https://repositorio.cepal.org/bitstream/
handle/11362/4100/1/S2013792_es.pdf y CEPAL (2014), Mujeres indígenas: nuevas protagonistas en políticas [en
línea] https://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/36779/1/S2014351_es.pdf.
7
Para más información, véase CEPAL (2018), Mujeres afrodescendientes en América Latina y el Caribe. Deudas de
igualdad. Disponible [en línea] https://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/43746/4/S1800190_es.pdf.
8
Las mujeres tienen una mayor inserción al nivel de estudios terciarios. En América Latina y el Caribe la tasa bruta de
matrícula a nivel terciario por sexo fue de 45,1% en hombres y 58,6% en mujeres en 2018.
Caja de herramientas • Promoviendo la igualdad: el aporte de las políticas sociales en América Latina y el Caribe 5
familiar ha disminuido en las últimas décadas en la mayoría de los países, del 17,2% en 1990 a
un 10,6% en 2013, el desafío permanece en países como Haití, donde la demanda insatisfecha
de planificación familiar alcanza el 35,3%, lo que significa que casi cuatro de cada diez mujeres
no tienen acceso a métodos anticonceptivos, o Guyana, con un 28,5%.
GRÁFICO IV.3.
América Latina y el Caribe (21 países): tasa de fecundidad de
las adolescentes entre 15 y 19 años, último año disponiblea
(Por cada 1.000 habitantes)
94,5
100
90
80
70
60,7
60
50
40
30 26,4
20
10
0
Chile
Uruguay
Perú
Costa Rica
Rep. Dominicana
Cuba
Brasil
Argentina
Haití
Colombia
Belice
México
Bolivia
(Est. Plur. de)
Ecuador
Paraguay
El Salvador
Panamá
Guatemala
Honduras
Nicaragua
Venezuela
(Rep. Bol. de)
América Latina y
el Caribe
Fuente: Comisión Económica de América Latina y el Caribe (CEPAL) sobre la base de datos ODS de
Naciones Unidas - United Nations, Department of Economic and Social Affairs, Population Division (2019). World
Population Prospects 2019, Edición en línea. Disponible en CEPALSTAT.
a
Los datos de Argentina, Belice, Brasil, Chile, Colombia, Cuba, Ecuador, Panamá, Perú, República Dominicana y Uruguay
son del 2017; Estado Plurinacional de Bolivia, Haití y Paraguay corresponden a 2015; Costa Rica y México, 2018;
El Salvador, 2013; Guatemala, 2016; Honduras, 2014; Nicaragua, 2009; República Bolivariana de Venezuela, 2012 y para
América Latina y el Caribe se hizo una proyección para el año 2020.
Hombres Mujeres
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de IPU: Unión Interparlamentaria/
Mujeres en el parlamento. Véase [en línea] http://www.ipu.org. Disponible en CEPALSTAT.
a
Datos para Legislativo: escaños ocupados en parlamentos nacionales corresponden a 2019.
9
El empleo en los cargos directivos se ha calculado sobre la base de las estadísticas de empleo por sexo y ocupación.
Representa la proporción de mujeres empleadas en cargos directivos a partir de la Clasificación Internacional
Uniforme de Ocupaciones (CIUO). Se presentan dos medidas distintas: una referida al conjunto de puestos directivos
(categoría 1 de ISCO-08 o ISCO-88) y otra que se refiere únicamente a los puestos de nivel superior y medio, excluyendo
a los puestos subalternos (categoría 1 tanto en ISCO-08 e ISCO-88 menos la categoría 14 in ISCO-08 y categoría 13 en
ISCO-88). Para más información véase [en línea] https://www.ilo.org/public/spanish/bureau/stat/isco/index.htm.
Este texto forma parte de una Publicación de las Naciones Unidas que fue coordinada por Simone Cecchini, Oficial Superior de
Asuntos Sociales de la División de Desarrollo Social de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Raúl Holz,
Consultor de la misma División, y Humberto Soto de la Rosa, Oficial de Asuntos Sociales de la sede subregional de la CEPAL en
México. El documento contribuye a las actividades del proyecto “Leaving no one behind in Latin America and the Caribbean:
strengthening institutions and social policy coherence and integration at the country level to foster equality and achieve the Sustainable
Development Goals”, financiado por el undécimo tramo de la Cuenta de las Naciones Unidas para el Desarrollo. Mayor
información sobre el proyecto, incluidos otros materiales relevantes, disponible en: igualdad.cepal.org/
Los autores agradecen los valiosos comentarios de Fabián Repetto a una versión anterior de este documento y de Nicole Bidegain, Fabiana Del
Popolo, Andrés Espejo, Maria Luisa Marinho, Malva-marina Pedrero, Leandro Reboiras, Claudia Robles, Lucia Scuro, José Ignacio Suárez,
Varinia Tromben, Daniela Trucco y Heidi Ullmann sobre capítulos específicos, así como el apoyo de Daniela Huneeus en la preparación del
documento. Agradecen, asimismo, a todos los participantes en los debates de los talleres de capacitación “Que Nadie se Quede Atrás en la
Senda del Desarrollo de Panamá” (Panamá, 15 y 16 de noviembre de 2018) y “Políticas Sociales para que Nadie se Quede Atrás” (Santiago de
Veraguas, 9 y 10 de abril de 2019, y Panamá, 11 y 12 de abril de 2019), organizados por la División de Desarrollo Social y la sede subregional de
la CEPAL en México, en colaboración con el Gabinete Social del Gobierno de la República de Panamá. Se agradece a María Elisa Bernal,
Simone Cecchini, Raúl Holz, Daniela Huneeus, Francisca Miranda, Beatriz Morales, Marcelo Munch, Amalia Palma y Daniela Trucco por su
generoso aporte de material fotográfico para la presente publicación.
Las opiniones expresadas en este documento, que no ha sido sometido a revisión editorial, son de exclusiva responsabilidad de los autores y
pueden no coincidir con las de la Organización.
Esta publicación debe citarse como: S. Cecchini, R. Holz y H. Soto de la Rosa (coords.), Caja de herramientas. Promoviendo la igualdad: el
aporte de las políticas sociales en América Latina y el Caribe (LC/TS.2021/55), Santiago, Comisión Económica para América Latina y el
Caribe (CEPAL), 2021.
La autorización para reproducir total o parcialmente esta obra debe solicitarse a la Comisión Económica para América Latina y el
Caribe (CEPAL), División de Documentos y Publicaciones, [email protected]. Los Estados Miembros de las
Naciones Unidas y sus instituciones gubernamentales pueden reproducir esta obra sin autorización previa. Solo se les solicita que
mencionen la fuente e informen a la CEPAL de tal reproducción.