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EI Matadero
A pesar de que Ia mia es histotia, no la empezaré por el arca de Not y la
sencalogia de sus ascendientes como acostumbraban hacerlo les antiguos his.
toriadores espaftoles de América, que deben ser nests protetipos. Tengo nm.
chas razones para no seguir ese ejemplo, las que callo por no ser difuzo, Diré
solamente que los sucesos de mi narracién, pasaban por los afios de Cristo del
383.7 Estdbamos, a mis, en cuaresma, época en que escasea la care en Buenos
Aires, porque a Iglesia, adoptando el precepto de Epicteto, sustne, abstine (sutte,
abstente), ordena vigila yabstinencia a los estémagos de los files, a causa de
que la came es pecaminosa, , como dice el proverbio, busca ala carne, Y come
Ja Iglesia tiene ab initio y por delegacién dizects de Dios, impetio inmnateril
sobre las conciencias y estémagos, que en manera alguna pertenecen al indivie:
duo, nada ms justo y racional que vede lo malo
los abastecedores, por tta parte, buenas fedetales, y por lo mismo buenos
oeg por agua y
evo pdt
‘iw penis,
sp atyaconteda
Peseta:
weno Ais) ya
Tun.
En efecto el decimosexto dis de la carestia, vispera del dia de Dolores, entr6 2
nado por el paso de Burgos al matadero del Alto una tropa de cincuenta novillos
gordos: cosa poca por certo para uma poblacién acostambrada a consumir diavia-
‘mente de 250 a 300, y cuya tercera parte al ments gozaria del fuero eclesisstico
de alimentarse con came, {Cosa eatraia que haya estomagos prvilepiados yest
‘magos sujeles a leyes inviolable y que a Iglesia tenga la ave de Tos estémagos!
Pero no es extrafio, supuesto que el diablo con la carne suele meterse en el
cuerpo y que la Iglesia tiene el poder de conjuratlo: el cao es veducir al hombre
‘una méquina cuyo mévil principal no sea sa voluntad sino lade a Iglesia yel
‘gobierno. Quizs legue el dia en que sea prohibido respirar aire libre, pasearse
yy hasta conversar con un amigo, sin permiso de autoridad competente. Asi era,
aco més o menos, en los felices tiempos de nuestros beatos abuelos que por
desgeacia vino a turbar Ia revolucién de Mayo.
‘Sea como fuere; a Ja noticia de la providencia gubernativa, los corrales del
‘Alto se lenaron, a pesar del barro, de carniceros, achuradores y curiosos, quie-
nes recibieron con grandes vocferaciones y palmoteos los cincuenta novillos
destinados al matadero.
—Chica, pero gorda —exclamaban-—. Viva la Federacién! [Viva el Restauradox!
Porque han de saber los lectores que en aquel tiempo la Federacion estaba
en todas partes, hasta entre las inmundicias del matadero, y no habla festa sin
Restaurador como no hay sermén sin San Agustin. Cuentan que al of tan des-
aforados grites las itimas ratas que agonizaban de hambre en sus cuevas, se
reanimaron y echaron a correr desatentadas conaciendo que volvian a aquellos
lugares la acostumbrada alegra y la algazara precursora de abundancia
Hl primer novillo que se mat6 fue todo entero de regalo al Restaurador, horn-
‘bre muy amigo del asado. Una comision de carniceros matché a ofiecérsclo a
nombre de los federales del matadero, manifestindole in voce sw agradecimiento
por la acertada providencia del gobierno, su adhesion ilimitads al Restaurador y
su odio entrafable a Jos salvajes unitarios, enemigos de Dios y de los hombres,
Fl Restaurador contest6 ala arenga, rinforzando sobre el mismo tema y concluye
la ceremonia con las eorrespondientes vivas y vciferaciones de los espectadores
yactores. Bede ereer que el Restaurador tuviese permiso especial de sw Thustrsi
‘ma para no abstenerse de came, porque siendo tan buen observador de las leyes,
tan buen catélico y tan acérrimo protector de lareligién, no hubiera dado mal
c’jemplo aceptando semejante regalo en dfa santo.
‘Siguié la matanza y en un cuarto de hora cuarenta y nueve novillos se halla
ban tendidos en la playa del matadero, desollados unos, los otros por desollar.
El especticulo que offecia entonces era animado y pintoresco aunque reunia
todo lo horriblemente feo, inrmundo y deforme de tna pequeta dase proletaria
peculiar del Rio de la Plata®. Pero para que el lector pueda percibirlo aun golpe
de ojo preciso es hacer un croguis de la localidad,
sn a pla “pelea bien mares ademzacbn de sco pltco que mane Edeve
‘els inpopl puta caaceza sun gupohumano que no resend es eal, Ets pression
Proletie na von obrererepltadas den delist cps sino marginals ven debs bras
‘Eo matadevoy ve ountenen como event fara de cheque» Gtr da éginen dl estaurdcr que
‘esponde insta sabe spina de oui|
Bade dea Convalecenca 0 dl Ato, sit en he qunt 2 Sud def
ciudad, esuna gran playa en forma rectangular colacada al extremo de dos calles,
| ‘una de las cuales allf se termina y la otra se prolonga hacia el Este Esta playa
fo con declive al Sud, esti cortada por un zanjén labredo por la coniente de las
| aguas pluviales en cuyos bordes lterales se muestran innumerables cuevas de
atone y cuyo cauce, recoge en tiempo de lava, teda Ta sangraza seca o reciente
| calla, edificio bajo, de tes piezas de media agua con comzedor al frente que da
| 4 Ja calle y palenque para atar caballos, a cuya espalda se notan varios corrales
de palo a pique de nandubay con sus fornidas puertas para encerrar el ganado,
Estos corrales son en ticmpo de inviemno un verdadero lodazal en el cul los
animales apestuscados se hunden hasta el encuentro y quedan como pegados
y casi sin movimiento. En la casila se hace la recaudaci6n del impuesto de co-
trales, se cobran las multas por violacin de reglamentos y se sienta el jez del
‘atadero, personaje importante, caudillo de los carniceros y que ejerce la suma
del poder en aquella pequeta repiblica por delegacién del Restaurador. cil
es calcular qué clase de hombre se requiere para el desempeno de semejante
cargo.” La casills, por ota parte, es un edificio tan ruin y pequeto que nadie
lo notaria en los corrals a no estar asociado su nombre al del trsible juez y a
no resaltar sobre su blanca pintura los siguicntes leteros zojos: “Viva la Fede-
i racién’, “Viva el Restaurador la heroina dof Encarnacion Ezcuera’, "Mueran,
los salvajes unitarios". Letveros enuy signifcativos, simbolo de Ia fe politica y
religiosa de la gente del matadezo. Pero algunos lectores no sabrin que la tal
i hherofnaesla difuntaespoca del Restaurador, patrona muy querida delos carnice-
i zs, quienes, ya muera, la veneraban como viva por sus virtues crstanas y su
federal herofsmo en a revoucin contra Balearce, Es el caso que un aniversario
i de aguella memorable hazala dela mazorea, los carniceros festejaron con un
espléndido banquete en la casilla la herons, banquete al que concurzi6 con st
| hijay ots senorasfederales,y que alien presencia de un gran concutso offeci6
alos senores cariceros en un solernne brindis, su federal patrocinio, por euyo
‘motivo ellos la proclamaron entusiasmados patrona del matadero,estampendo
sunombrecn ls paredes dela caila donde se estar& hasta que lo borre la mano
i del tiempo.
| 1a perspectiva del matadeto a la distancia era grotesca, Mena de animacién,
| CGuazenta y nueve reses estaban tendidas sobre aus cueros y cerca de doscientas
personas hollaban aquel suelo de lodo regado con la sangre de sus arterias, En
toro de cada res resaltba un grupo de figuras humanas de tezy raza dstina,
1a figura mis prominente de cada grupo era el carnicero con el cuchillo en
sano, brazoy pecho desnudos, cabello largo yzevuelto, camisa y chips yxostro
cembadumado de sangre. A sus espaldas se rebulfan caracoleando y siguiendo
Jos movimentos, unia comparsa de muchachos, de negras y mulatas achurado-
enti oe com epesentnte deco de Rass en el marco de! mradero de
de carespodengi sean lente matader exon peques reps’, oe ig> del
‘xpeculin sobre el ercer dal sj, bguredenis qu el receptor ea ied eum oparior
egies.
| 4 PARA ANIMARSE A LEER & ESTEBAN ECHEVERRIAal Sud dela
dedos calles,
ve. Bata playa
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cuchillo en
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yy siguiendo
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dente de un
fedetletor ues
Ses ua epsior
ras, cuya fealdad trasuntaba las arpias de la fabula, y entremezclados con ells
algunos enormes mastines, olfateaban, gruitian o se daban de tarascones por
Ja presa. Cusrentay tanttas cerretas toldadas con negruco y pelado cuero se cs