Honestidad
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La honestidad (del latín honestĭtas),1 es la cualidad de honesto,2 adjetivo con los
significados de «decente, decoroso, recatado, pudoroso, razonable, justo, probo,
recto y honrado». De esta última sinonimia puede deducirse la asociación de
honestidad y honradez, virtud o cualidad del hombre honrado y signo de «rectitud
de ánimo e integridad en el obrar.3
La honradez según Marco Tulio Cicerón[editar]
Escena del asesinato de César (44 a. C.) en la
película de Mankievicz (1953) basada en la obra de Shakespeare (1599). Ha
pasado a ser un tópico la valoración moral acerca de la honradez de los asesinos
(liberatores), particularmente de Marco Junio Bruto. En el monólogo que
Shakespeare pone en boca de Marco Antonio, y que Marlon Brando interpreta en
la película, se ironiza sobre ello.4
Para el filósofo romano Marco Tulio Cicerón, la honradez se manifiesta con el
cumplimiento de las obligaciones que se encuentran presentes en todas las
actividades de la vida humana, en contraposición a lo útil, al placer y al sufrimiento
(al contrario que en los epicúreos) y representa el fin mismo al que debe aspirar el
ser humano para ser recto.5
La honestidad según Confucio[editar]
Según Confucio, la honestidad es uno de los valores y componentes más
importantes de una personalidad saludable con tu entorno y con los
demás.[cita requerida]
En su nivel más superficial, el Li, son todas aquellas acciones realizadas por una
persona con objeto de elaborar la sociedad ideal, y destinadas a cumplir sus
deseos, ya sea a corto plazo (malo) o a largo plazo (bien). Admitir que se busca la
gratificación inmediata, con todo, puede contribuir a transformar un acto malo en
uno diferente, del mismo modo que ocultar las intenciones a largo plazo puede
empeorar una buena acción. Un principio fundamental en esta teoría es la de que
una buena persona debe mostrar sus sentimientos comunes como en su rostro, de
forma que facilite la coordinación de todos en la consecución de mejoras a largo
plazo. Esta sinceridad, que abarca incluso a la propia expresión facial, ayuda a
lograr la honestidad con uno mismo, y a que las actividades humanas resulten
más predecibles, amigables y placenteras. En esta primera versión, la honestidad
se logra buscando únicamente el propio beneficio.
En un nivel más profundo que el Li se encuentra el Yi, o la bondad. En este nivel
no se persigue ya el propio interés, sino el principio moral de la justicia, basado en
la reciprocidad. También aquí es importante el aspecto temporal de las acciones,
pero en este caso como lapso de tiempo. Así, por ejemplo, dado que los padres
dedican los tres primeros años de vida de sus hijos solo a cuidarlos, los hijos
deben guardar luto los tres primeros años tras la muerte de los padres. En este
nivel uno es honesto acerca de sus propias obligaciones y deberes, incluso
cuando no hay nadie que los juzgue o que se vea inmediatamente afectado. Esta
parte del código moral se relaciona con el culto a los antepasados, que Confucio
hizo normativo.
El nivel más profundo de honestidad es el Ren, desde el cual surgen el Yi y por
tanto también el Li. La moral de Confucio se basa en la empatía y la comprensión
de los demás, lo que requiere una autocomprensión previa, de la que nacen las
normas morales, más que de un código ético previo, otorgado por
alguna divinidad. La versión confucionista del imperativo categórico consistía en
tratar a los inferiores como te gustaría que tus superiores te tratasen a ti.
La virtud se basa en la armonía con los demás, y en la aceptación de que en algún
momento de nuestras vidas todos estamos a merced de otras personas. La
honestidad consiste por lo tanto en ponerse en el lugar hipotético de la propia vida
futura, y la de las generaciones pasadas y venideras, y elegir no hacer o decir
nada que pueda mancillar el honor o la reputación de la familia.[cita requerida]
En parte debido a una comprensión incompleta de estas nociones más profundas
de honestidad en Occidente, es común en las civilizaciones orientales denominar
"bárbaros" a aquellos que no las conocen y las cumplen, pese a que en ocasiones
estas culturas asiáticas implican unos niveles
de ambigüedad y paciencia.[cita requerida]
Referencias[editar]
1. ↑ honestidad en el DLE
2. ↑ honesto en el DLE
3. ↑ honradez en el DLE
4. ↑ Traducción castellana, en Wikisource:
¡Amigos, romanos, compatriotas, prestadme atención! ¡Vengo a inhumar a César, no a ensalzarle! ¡El mal
que hacen los hombres les sobrevive! ¡El bien queda frecuentemente sepultado con sus huesos! ¡Sea así
con César! El noble Bruto os ha dicho que César era ambicioso. Si lo fue, era la suya una falta, y
gravemente lo ha pagado. Con la venía de Bruto y los demás —pues Bruto es un hombre honrado, como
son todos ellos, hombres todos honrados— vengo a hablar en el funeral de César. Era mi amigo, para mí
leal y sincero, pero Bruto dice que era ambicioso, y Bruto es un hombre honrado. Infinitos cautivos trajo a
Roma, cuyos rescates llenaron el tesoro público. ¿Parecía esto ambición en César? Siempre que los
pobres dejaran oír su voz lastimera, César lloraba. ¡La ambición debería ser de una sustancia más dura!
No obstante, Bruto dice que era ambicioso, y Bruto es un hombre honrado. Todos visteis que en las
Lupercales le presenté tres veces una corona real, y la rechazó tres veces. ¿Era esto una ambición? No
obstante, Bruto dice que era ambicioso, y, ciertamente, es un hombre honrado. ¡No hablo para desaprobar
lo que Bruto habló! ¡Pero estoy aquí para decir lo que sé! Todos le amasteis alguna vez, y no sin causa.
¿Qué razón, entonces, os detiene ahora para no llevarle luto? ... Si estuviera dispuesto a excitar al motín y
a la cólera a vuestras mentes y corazones, sería injusto con Bruto y con Casio, quienes, como todos
sabéis, son hombres honrados. ¡No quiero ser injusto con ellos! ¡Prefiero serlo con el muerto, conmigo y
con vosotros, antes que con esos hombres tan honrados! ... Temo agraviar a los honrados hombres cuyos
puñales traspasaron a César.