EDITORIAL POR FIESTAS PATRIAS
Ser peruano qué orgullo, qué placer, qué lujo, haber nacido en un país lleno
de magia, un país multiétnico, pluricultural, de paisajes maravillosos, de
gastronomía sin igual, hoy que conmemoramos 191 años de Independencia,
el amor a la patria parece más fuerte en este mes de peruanidad. Cómo no
sentirnos privilegiados de haber nacido en esta tierra bendita que acrisola en
su territorio a negro, zambo y cholo, donde comen juntos perro pericote y
gato decía nuestro gran Ricardo Palma. Quién en este mes no siente
henchido el corazón cuando escucha los acordes de la guitarra de Avilés y la
voz del Zambo Cavero cuando nos canta Contigo Perú, o cuando vemos bailar
una marinera, o escuchamos un huayno .Dudo que haya otro país que
encierre una magia tan ancestral como la nuestra, una identidad tan propia,
sea en el país que sea, al peruano se le reconoce a simple vista, será por esa
sonrisa hospitalaria, será por ese abrazo de hermano, será por esa chispa tan
criolla, será por esa humildad tan sabia del hombre de nuestros andes, será
por eso la melancolía al recordar a nuestra tierra cuando estamos lejos.
Somos envidiados por muchos y de todos lados vienen a conocer nuestra
patria, tenemos una de las Maravillas del Mundo Moderno, tenemos el lago
más alto del mundo, tenemos una selva que aún no ha sido ultrajada por la
mano depredadora del hombre, tenemos nuestra música, nuestras danzas,
nuestra comida, tenemos miles de cosas para sentirnos orgullosos, podemos
decirle al mundo que tenemos algo por qué luchar, algo por que trabajar,
tenemos un futuro que nos espera con los brazos abiertos, ya queda en
nosotros si cambiamos la historia. En este aniversario patrio, en que
recordamos no sólo la proclamación de la independencia del Perú, sino
también el espíritu de un pueblo para rechazar la injusticia del dominio y la
explotación de los conquistadores; debemos sentirnos comprometidos a
revalorar con estudio, sacrificio y fe.
En estos tiempos de malos gobiernos, de corrupción, de pobreza y de
impunidad, no dejemos que los problemas nos quiten lo único que nos es
innato: el orgullo de ser peruanos, por eso que en estas fiestas patrias
debemos gritar al unísono.
¡VIVA EL PERÚ!