Comidas Mediterráneas: Estilo de Vida Saludable
Comidas Mediterráneas: Estilo de Vida Saludable
LA DIETA
MEDITERRÁNEA
UN ESTILO
DE VIDA ACTUAL
2 LA DIETA MEDITERRÁNEA
HISTORIA
Los países mediterráneos comparten una serie de factores geográficos y climáticos que
han favorecido un marco cultural agroalimentario común. Íberos, celtas, griegos, roma-
nos, bárbaros y árabes, todos han contribuido a establecer la actual “trilogía mediterrá-
nea” de pan, aceite y vino. Desde Oriente Próximo y Oriente Medio llegaron al Mediterrá-
neo los cereales, las legumbres, las zanahorias, la cebolla, los ajos, la ciruela, el melocotón,
el cerezo, el albaricoque, el manzano, el peral, el nogal, el avellano y el castaño. De Europa
provienen la remolacha, la achicoria, la col y los espárragos; del Extremo Oriente, los gar-
banzos, el sésamo, el pepino, la berenjena, la mostaza, la albahaca, los cítricos y el mijo de
India; del Sudeste Asiático y Oceanía, el arroz, el romero, la pimienta, el sésamo, el carda-
momo, el jengibre, la albahaca, el pepino, la sidra y la caña de azúcar; de África, el melón, la
sandía y los dátiles, y de América, el maíz, la judía, la patata, el tomate, el pimiento, el cala-
bacín y la calabaza. Muchas comidas mediterráneas serían inimaginables sin estas apor-
taciones. Y gracias a estas aportaciones se configuró uno de los modelos alimentarios
más saludables del mundo.
La dieta mediterránea, cuyo nombre viene de la palabra griega diaita, que quiere decir
“modo de vida”, no es solo un patrón alimentario, es un estilo de vida que combina ingre-
dientes de la agricultura local, las recetas, formas de cocinar propias de cada lugar, las
3
comidas compartidas, celebraciones y tradiciones, que, unido a la práctica de ejer-
cicio físico moderado pero diario, completan ese estilo de vida que la ciencia
moderna nos invita a adoptar en beneficio de nuestra salud, haciendo de ella
un excelente modelo de vida saludable y equilibrado.
4 LA DIETA MEDITERRÁNEA
dición, la sostenibilidad y el bienestar, así como en el consumo de productos locales de
temporada, la preparación de platos siguiendo recetas tradicionales y el respeto por la
biodiversidad del entorno. De este modo, se aseguran la conservación del territorio y el
desarrollo de actividades tradicionales características de cada comunidad. La dieta me-
diterránea expresa la íntima relación existente entre hombre y naturaleza.
Dulces ≤ 2r
Semanal
Derivados lácteos 2r
(preferir bajos en grasa)
Cada día
Frutos secos / Semillas / Aceitunas 1-2r Hierbas / Especias / Ajo / Cebolla © 2010 Fundación Dieta Mediterránea
(menos sal añadida)
Variedad de aromas
Frutas 1-2 | Verduras ≥ 2r Aceite de oliva
Cada comida
principal
Agua e infusiones de
hierbas
Actividad física diaria Biodiversidad y estacionalidad
Descanso adecuado Productos tradicionales, locales
Convivencia y respetuosos con el
medio ambiente
Actividades culinarias
Edición 2010 r = Ración
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Las 10 recomendaciones básicas de la Dieta Mediterránea son:
Utilizar el aceite de oliva como principal grasa de adición
Es el aceite más utilizado en la cocina mediterránea. Es un alimento rico en vitamina E, betacarotenos
y ácidos grasos monoinsaturados que le confieren propiedades cardioprotectoras.
Consumir alimentos de origen vegetal en abundancia: frutas, verduras, legumbres y frutos secos
Las verduras, hortalizas y frutas son la principal fuente de vitaminas, minerales y fibra de la dieta y aportan,
al mismo tiempo, una gran cantidad de agua. Es fundamental consumir 5 raciones de fruta y verdura a diario.
El pan y los alimentos procedentes de cereales (pasta, arroz y especialmente sus productos integrales)
deberían formar parte de la alimentación diaria
El consumo diario de pasta, arroz y cereales es indispensable por su composición rica en carbohidratos. Nos
aportan una parte importante de energía necesaria para nuestras actividades diarias.
Los alimentos poco procesados, frescos y de temporada son los más adecuados
Es importante aprovechar los productos de temporada, ya que, sobre todo en el caso de las frutas y verduras, nos
permite consumirlas en su mejor momento, tanto por su aportación de nutrientes como por su aroma y sabor.
La carne roja se tendría que consumir con moderación y, si puede ser, como parte de guisos y otras recetas.
Y las carnes procesadas, en cantidades pequeñas y como ingredientes de bocadillos y platos
Las carnes contienen proteínas, hierro y grasa animal en cantidades variables. El consumo excesivo de
grasas animales no es bueno para la salud. Por lo tanto, se recomienda el consumo en cantidades pequeñas,
preferentemente carnes magras, y formando parte de platos a base de verduras y cereales.
6 LA DIETA MEDITERRÁNEA
Realizar actividad física todos los días, ya que es tan importante como comer adecuadamente
Mantenerse físicamente activo y realizar cada día un ejercicio físico adaptado a nuestras capacidades es muy
importante para conservar una buena salud.
El desayuno, que deberá estar formado por fruta, lácteos preferiblemente desnatados
(leche, yogur, queso…) y algún farináceo (cereales, galletas, tostadas…). Estos alimentos
también pueden constituir las comidas complementarias a media mañana y tarde.
Además, se debe tener en cuenta que las técnicas de cocción de los alimentos también
influyen en la frecuencia recomendada de consumo. La dieta mediterránea incluye la pre-
paración con aceite de oliva virgen extra, limitando los fritos y los rebozados principal-
mente. Se recomienda utilizar cocciones como el hervido, al horno, a la plancha y otras
que no requieran incorporar mucha grasa al plato.
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Siguiendo estas recomendaciones, un menú para un día podría ser:
Desayuno: Bol de cereales integrales con leche desnatada + zumo de naranja natural
Comida: Gazpacho con albahaca y picatostes, pollo cocido con fruta seca y manzana
8 LA DIETA MEDITERRÁNEA
Elaboración:
1. Lavar la verdura. 8. Añadir el vinagre y emulsionar con el aceite.
2. Limpiar y trocear los tomates y los pimientos. 9. Poner a punto de sal y pimienta. Picar la albahaca
3. Pelar la cebolla y el pepino. Trocear. y mezclar al gazpacho.
4. Reservar un poco de verdura y picarla más 10. Con el pan que teníamos reservado, cortarlo
pequeña. Reservar un poco de pan para hacer los a dados, disponerlo en un plato con un hilo de
picatostes. aceite y dorar en el microondas durante 1 minuto
5. Disponer toda la verdura en un recipiente ancho, aproximadamente a máxima potencia.
añadir el resto de pan y cubrir con el agua. 11. Servir el gazpacho bien frío con la verdura picada
6. Triturar el conjunto hasta obtener una sopa. y los picatostes de pan por encima.
Elaboración:
1. El día anterior poner a hidratar las frutas 7. Escurrir la fruta seca y trocear. Añadir el
2. Cortar la cebolla en juliana fina. vino al guiso y dejar reducir a medida que se va
removiendo rascando la base de la cazuela.
3. Poner las cebollitas en un cazo con agua.
Arrancar el hervor y escurrir. Una vez frías, pelar con 8. Cubrir con un poco de agua, tapar y dejar cocer
un cuchillo procurando que queden enteras. lentamente hasta que el pollo esté tierno.
4. Limpiar y trocear las setas. Reservar. 9. Añadir las cebollitas, las setas y los frutos secos.
5. En una cazuela con un chorrito de aceite, dorar el 10. Dejar guisar unos minutos y poner a punto de sal
muslo salpimentado a fuego medio por las dos caras. y pimienta.
6. Añadir los ajos enteros y la cebolla. Dorar el 11. Dejar reposar unos minutos antes de servir.
conjunto unos minutos. Añadir los aromáticos.
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Garbanzos con espinacas y bacalao
Ingredientes para 1 persona:
Espinacas 40 g
Tomate maduro 1 u
Pimiento verde 1 u
Bacalao 100 g
Garbanzos cocidos 100 g
Elaboración:
1. Lavar y escurrir los garbanzos. 8. Añadir una pizca de comino.
2. Picar el ajo y rallar los tomates. 9. Un minuto antes de servir, poner el bacalao
3. Lavar y trocear las espinacas y el pimiento verde. deshilachado, tapar y acabar de cocer.
4. En una cazuela con un chorrito de aceite, rehogar 10. Poner a punto de sal y servir.
el ajo y el pimiento a fuego lento. 11. Es importante probar el punto de sal del bacalao
5. Añadir el tomate rallado y dejar sofreír hasta que para que no salga el guiso salado. Si es preciso,
quede bien confitado. Salpimentar ligeramente. dejar un tiempo más en remojo de agua fría.
6. Añadir los garbanzos y cubrir con agua. Arrancar 12. Si queda un guiso demasiado acuoso, coger un
el hervor y añadir las espinacas. Remover hasta que parte de garbanzos, triturar hasta formar un puré y
pierdan volumen y se integren en el guiso. volver a añadir al guiso para que quede más espeso.
7. Dejar hervir unos minutos a fuego lento.
10 LA DIETA MEDITERRÁNEA
Está basada en alimentos de origen vegetal, como la fruta, la verdura, las legumbres y los
cereales integrales, con un alto aporte de grasas vegetales provenientes del aceite de
oliva virgen y los frutos secos, con alto consumo de pescado y menor de carnes rojas, y
el consumo de vino en cantidades moderadas. El conjunto de estos alimentos nos aporta
sobre todo fibra, vitaminas y minerales, ácidos grasos monoinsaturados, carbohidratos
con bajo índice glucémico y componentes bioactivos con propiedades antioxidantes y an-
tiinflamatorias, como polifenoles, el hidroxitirosol y el resveratrol, entre otros.
Actualmente existe suficiente evidencia científica para afirmar que el correcto segui-
miento de la dieta mediterránea es un factor de prevención para numerosas enferme-
dades. Muchos de los artículos publicados se basan en el estudio PREDIMED (Prevención
con la dieta mediterránea), un estudio multicéntrico y aleatorizado, con una media de 6
años de seguimiento, que empezó el año 2013 y del que se está obteniendo mucha infor-
mación sobre los efectos a largo plazo que ejerce la dieta mediterránea en los eventos
clínicos de la enfermedad cardiovascular.(3)
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Sobrepeso y Obesidad
En el EPIC-PANACEA, un estudio
clínico europeo con un total de
373.803 participantes, con eda-
des comprendidas entre los 25 y
los 70 años, se demostró que los
individuos con mayor adherencia
a la dieta mediterránea perdían
más peso y tenían el 10% menos
de posibilidades de padecer obe-
sidad o sobrepeso que una perso-
na con una baja adherencia. (2)
Los alimentos de origen vegetal: la fruta, la verdura, las legumbres y los cereales inte-
grales, tienen un alto contenido en fibra. Esta puede tener un efecto sobre la saciedad
y contribuir en la pérdida de peso. Además, la fruta y la verdura son alimentos con bajo
contenido calórico y bajo índice glucémico. Su consumo abundante, base de la dieta me-
diterránea, permite llegar a la saciedad sin consumir gran cantidad de energía. Además,
en un patrón de dieta mediterránea el consumo de carne es moderado, lo que es positivo
para el control de peso debido a su contenido en grasa saturada. Este tipo de grasa está
12 LA DIETA MEDITERRÁNEA
substituida por grasa monoinsaturada que mejora el metabolismo de la glucosa, aumenta
la oxidación posprandial de grasas e incrementa el gasto energético total induciendo el
proceso de la termogénesis.
La dieta mediterránea también está determinada por un estilo de vida activo y saluda-
ble. La práctica de actividad física diaria, de intensidad moderada, ayuda a la disminución
y el control de peso por el aumento de las necesidades energéticas y otros beneficios
del entrenamiento. Por otra parte, las comidas en familia, ir a comprar a diario productos
frescos y consumir los ingredientes de proximidad y de temporada son actividades rela-
cionadas con la adherencia a la dieta mediterránea que ayudan a llevar un estilo de vida
más saludable.
Salud Cardiovascular
En este estudio se observó que una dieta suplementada con aceite de oliva virgen ex-
tra y otra suplementada con frutos secos disminuyen hasta un 30 % el riesgo de morta-
lidad, viéndose reducidos los factores de riesgo para esta enfermedad, tales como los
marcadores de oxidación e inflamación y la disfunción endotelial, además de la mejora
en la pérdida de peso y su mantenimiento por una causa cardiovascular, en comparación
con el grupo control con una dieta baja en grasas. Los resultados, publicados en The New
England Journal of Medicine en el 2013, confirman los beneficios de la dieta mediterránea
para la prevención primaria de la enfermedad cardiovascular.
13
Se considera una dieta cardiosaludable por el
alto contenido en grasas monoinsaturadas, pro-
venientes del aceite de oliva virgen y los frutos
secos principalmente, que sustituyen gran par-
te de la cantidad de grasa saturada consumida en
otros países, ya que los alimentos básicos son los
vegetales y los cereales integrales, además del aceite
de oliva virgen. La adherencia a esta dieta reduce la inci-
dencia de eventos cardiovasculares, gracias sobre todo a la
mejora en el perfil lipídico, reduciendo los niveles de colesterol
total, aumentando el nivel de colesterol HDL y disminuyendo el nivel
de colesterol LDL, así como aumentando la densidad de estas lipoproteínas (las de baja den-
sidad tienen mayor riesgo de ser oxidadas y están más involucradas en la formación de la
placa de ateroma). Los ácidos grasos poliinsaturados, como los omega-3 y 6, contribuyen a la
producción de ATP u otros substratos implicados en la síntesis de lípidos, ejerciendo así las
actividades estructurales y de moléculas de señalización, que tienen un papel importante en
los procesos de inflamación. (4)
Cáncer
Según la AECC (Asociación Española contra el Cáncer), el 75-80% de los cánceres se de-
ben a la acción de agentes externos que actúan sobre el organismo causando alteracio-
14 LA DIETA MEDITERRÁNEA
nes en las células. Por el hecho de ser externos, son modifi-
cables. La persona puede modificar sus hábitos, impidiendo
que el organismo entre en contacto con estos agentes, como
por ejemplo, evitando el consumo de tabaco, reduciendo las
dosis de alcohol, haciendo ejercicio, etc. Y en el otro 20-25%
de los casos, no se conocen con exactitud los mecanismos por
los que se produce y desarrolla el cáncer. Se piensa que pue-
de ser debido a mutaciones espontáneas de los genes o por la
acción de algún factor externo que aún no se ha identificado.
Actualmente es uno de los principales temas de investigación.
15
Hipertensión Arterial
La dieta mediterránea nos aporta grasas insaturadas de alta calidad y antioxidantes que
ayudan a disminuir los valores de presión arterial, tal como se demuestra en el estudio.
Este efecto es un factor importante para disminuir el riesgo de padecer enfermedades
cardiovasculares. El consumo de aceite de oliva virgen crudo, en su adición a ensaladas u
otras preparaciones con vegetales, aumenta sus beneficios para nuestra salud.
16 LA DIETA MEDITERRÁNEA
El alto consumo de vegetales presente en la dieta mediterránea nos aporta la mayor can-
tidad de nitrato a través de la ingesta oral. Una forma reducida del nitrato, el nitrito, actúa
como molécula de señalización intrínseca y puede formar óxido nítrico, que regula el tono
vascular en las células del músculo liso. Para el endotelio de los vasos sanguíneos, el NO
es una señal de relajación, por lo que contribuye en el proceso de la vasodilatación y au-
menta el flujo de sangre. Estos mecanismos ayudan a disminuir la presión arterial. (6)
Otros componentes clave de la dieta mediterránea, como la baja ingesta de grasas satu-
radas provenientes sobre todo de los alimentos de origen animal y la mayor práctica de
ejercicio físico, también nos ayudan a controlar unos buenos niveles de presión arterial. (7)
Diabetes Mellitus
El estilo de vida es una de las bases para la prevención de la diabetes mellitus. Algunos
estudios demuestran que las intervenciones en el estilo de vida, como la adherencia a la
dieta mediterránea, reducen el riesgo relativo de diabetes mellitus tipo 2 en un 30-67%,
con una gran reducción de su incidencia.
La dieta mediterránea, gracias a las propiedades de los alimentos que la componen, tie-
ne un gran efecto en la prevención de manera directa, sobre todo por la alta cantidad en
fibra y antioxidantes de los alimentos, y de manera indirecta, ya que está relacionada
con la reducción y el control de peso, que supone menor grasa abdominal y, por lo tanto,
menor resistencia a la insulina.
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determinado, relacionada con el riesgo de padecer diabetes mellitus. Los individuos que
son homocigotos del gen que codifica para un factor de transcripción (7-like2), implicado
en el metabolismo de la glucosa, tienen mayor riesgo de padecer DMT2. Si estos indivi-
duos tienen una adherencia baja a la dieta mediterránea, tienen mayores concentracio-
nes de glucosa y niveles más altos de lípidos en estado postprandial, en comparación con
los individuos heterocigotos de este gen. Por el contrario, con una adherencia alta a la
dieta no hay diferencias entre las dos variantes genéticas. Por lo tanto, la dieta medite-
rránea es un pilar para la prevención en la diabetes tipo 2 en esta población con mayor
predisposición a padecerla. (8)
Los alimentos vegetales: fruta, verdura, legumbres y cereales integrales, son ricos en fi-
bra, que, gracias a su capacidad para retrasar el vaciado gástrico, tiene beneficios en la
prevención de la DMT2. Además, también contienen antioxidantes, como los polifenoles,
la vitamina C y otros que reducen los agentes oxidantes y previenen la resistencia a la
insulina.
Salud Ocular
La dieta mediterránea es muy beneficiosa para el organismo y, por supuesto, para la salud
ocular al contener todos estos nutrientes, vitaminas, minerales y sustancias que prote-
gen y limpian el organismo de radicales libres, brindándole un efecto protector contra las
diferentes enfermedades.
18 LA DIETA MEDITERRÁNEA
Los investigadores del estu-
dio AREDS (Age-Related Eye
Disease Study) publicaron
los resultados de un ensayo
clínico (aleatorizado), AREDS
1 (2001) y AREDS 2 (2013),
mostrando la eficacia que las
vitaminas antioxidantes, ade-
más de la formulación de zinc,
cobre y pigmentos maculares,
ejercía en el retraso de la pro-
gresión de la degeneración
macular asociada a la edad (DMAE) y la agudeza visual. Con un total de 3.640 pacientes,
de edades comprendidas entre 55 y 85 años, con diferentes grados de DMAE (catego-
ría 1 a categoría 4, siendo la categoría 1 los sanos y la 4 pacientes con DMAE avanzada
o una agudeza visual menor de 20/32 debido a la misma enfermedad), y con un periodo
de seguimiento medio de 6 años (test versus placebo), el estudio AREDS sugirió que el
aporte de una suplementación diaria con determinados antioxidantes y minerales, redu-
cía significativamente el riesgo de desarrollar una DMAE avanzada hasta en un 25%. Un
aspecto importante es que estos pacientes continuaron mostrando una reducción de la
probabilidad de desarrollar DMAE avanzada, incluso 5 años después de haber terminado
las pruebas clínicas. (13,14)
19
DHA y, por lo tanto, mantener la funcio-
nalidad de las células neuronales de la
retina, obviamente, vendrá influenciado
directamente por la dieta. (11)
20 LA DIETA MEDITERRÁNEA
CONCLUSIÓN
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¿Qué es la Fundación Alícia?
Alícia es una fundación privada sin ánimo de lucro creada en 2003. Su patronato está
formado por la Fundación Cataluña-La Pedrera, la Generalitat de Cataluña y personas de
prestigio reconocido. Tiene la complicidad y la colaboración de científicos destacados y
los mejores cocineros.
La finalidad de Alícia es que todos comamos mejor, es decir, que la alimentación sea salu-
dable, sostenible, sabrosa, aceptada en función de las culturas y las tradiciones, y adap-
tada a cualquier situación de vida en que se encuentren las personas.
La actividad de Alícia se reparte en 3 ejes temáticos, todos con la cocina como herra-
mienta y el rigor científico como método. Estos son:
22 LA DIETA MEDITERRÁNEA
Alimentación y salud
Alícia trabaja para mejorar la alimentación de las personas, para dar respuestas culina-
rias a todas las personas que tienen requerimientos de salud especiales y para asesorar y
conseguir la mejora de la oferta culinaria de los colectivos (hospitales, escuelas, geriátri-
cos...) adaptándola a cada necesidad.
Alícia aplica investigación y conocimiento para dar valor a los productos del territorio y al
patrimonio natural, cultural y turístico ligado a la gastronomía.
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