La evaluación exhaustiva de las propiedades de los suelos de subrasante es esencial para
garantizar la estabilidad y durabilidad de las estructuras viales. Dentro del informe técnico
que se presenta a continuación, se exponen los resultados obtenidos a partir de una serie de
ensayos geotécnicos realizados según la Normativa Técnica Colombiana del Instituto
Nacional de Vías (INVIAS). Estos ensayos permitieron determinar las propiedades índices,
propiedades físicas y mecánicas de un suelo de subrasante para un proyecto vial ubicado en
la ciudad de Bogotá.
La clasificación del suelo se llevó a cabo utilizando como referencia los sistemas Unified
Soil Classification System (SUCS) y American Association of State Highway and
Transportation Officials (AASHTO), proporcionando así una base sólida para comprender
su comportamiento y características geotécnicas.
El propósito de este informe es ofrecer una visión completa de las características
geotécnicas y mecánicas del suelo de subrasante evaluado. Estos datos son esenciales para
el diseño y la construcción de infraestructuras viales que cumplan con los estándares de
calidad y seguridad requeridos en la ciudad de Bogotá para un tránsito NT2, contribuyendo
así a la eficiencia y durabilidad de los proyectos viales en la región.
Evaluar la calidad del plan de muestreo empleado en el proyecto, considerando las
pautas establecidas para la exploración del sitio y respaldando esta evaluación con
literatura técnica relevante a nivel local, nacional o internacional.
Realizar una caracterización de las propiedades índice y físicas de las muestras
analizadas.
Analizar la resistencia y comportamiento mecánico del suelo de subrasante a través
de la determinación de la relación de soporte de California y la estimación del
Módulo Resiliente.
Formular recomendaciones técnicas sobre el método de compactación
adecuado para mejorar el suelo de subrasante estudiado y posibles
métodos de estabilización a utilizar, en función de las características físicas y
mecánicas.
Gravedad especifica
La determinación de la gravedad específica de los suelos, según lo establecido en la
normativa del INVIAS, específicamente en la INV E 128-13, es una práctica esencial en el
diseño y construcción de infraestructuras viales. Esta propiedad, que representa la relación
entre la densidad de los sólidos del suelo y la densidad del agua a una temperatura
específica, desempeña un papel crítico en la caracterización de los suelos para garantizar la
estabilidad y durabilidad de las estructuras viales.
VACIOS
La relación de vacíos es un valor adimensional que, matemáticamente, se define como la
relación entre el volumen de los vacíos en el suelo y el volumen de los sólidos del suelo
(Das,2006). La ecuación utilizada en función de los datos suministrados de los ensayos para
calcular este parámetro es la siguiente:
Porosidad
La porosidad del suelo, según Craig (2004), se define como la proporción de volumen de
los espacios vacíos o poros en el suelo con respecto al volumen total del suelo. La ecuación
utilizada en función de los datos suministrados de los ensayos para calcular este parámetro
es la siguiente:
Saturación
La saturación del suelo, según Craig (2004), se define como la proporción de volumen de
agua en el suelo con respecto al volumen de poros en el suelo, expresado como un
porcentaje. Es una medida que indica el grado en que los poros del suelo están ocupados
por agua. La ecuación utilizada en función de los datos suministrados de los ensayos para
calcular este parámetro es la siguiente:
Limites de consistencia
Los límites de consistencia en suelos según lo mencionado en el libro "Mecánica de
los Suelos" de Escobar y Potes, se refieren a los límites que definen el rango de
humedad en el cual un suelo experimenta cambios en su comportamiento físico.
Estos límites incluyen el límite líquido (LL) y el límite plástico (LP). El límite líquido
se define como el contenido de humedad en el cual el suelo comienza a fluir bajo
una fuerza mínima, determinado mediante la prueba de Casagrande. Mientras que
el límite plástico se define como el contenido de humedad en el cual el suelo pasa
de ser plástico a semisólido, determinado mediante la prueba de Atterberg.
Arcillas y expansión
Para evaluar la necesidad de estabilizar el suelo en un proyecto, es crucial caracterizar el
terreno según la actividad de las arcillas y su potencial de expansión. Esta evaluación se
realiza utilizando la Ecuación 7 y las Tablas 132-1 y 132-2 de la Norma INV E 132–13.
Análisis
La teoría presentada describe un suelo expansivo como aquel que experimenta cambios
significativos en su volumen debido a la absorción de agua, causando hinchamiento y
contracción. Este fenómeno se atribuye a la actividad de ciertos minerales arcillosos
presentes en el suelo y está influenciado por las condiciones climáticas. La expansión y
contracción del suelo pueden generar tensiones verticales en su estructura interna, lo que
puede afectar la estabilidad de las construcciones (Beltrán, 1991).
Comparando esta teoría con los datos experimentales proporcionados, se encuentra que el
suelo estudiado es una arcilla de alta compresibilidad (CH) con un alto grado de expansión.
Los resultados del ensayo de resistencia al corte (CBR) indican un valor menor al 3%, lo
cual clasifica el suelo como de muy baja capacidad para soportar cargas, según el Manual
de Laboratorio de Suelos en Ingeniería Civil (Bowles, 1981). Además, se observan altos
límites de consistencia, como el límite líquido y el límite plástico, así como un alto
contenido de finos, lo que confirma las características de un suelo expansivo con alta
plasticidad y susceptibilidad a cambios volumétricos.
Es importante tener en cuenta que, de acuerdo con el Artículo INV-230-07, para suelos con
un CBR menor al 2%, como es el caso aquí reportado, se recomiendan tratamientos
especiales para mejorar sus características mecánicas, como la sustitución de materiales
inadecuados o la modificación de sus propiedades mediante la adición de productos como
cal o cemento.
Estas características sugieren un comportamiento vulnerable a cambios volumétricos
debido a la humedad, lo que potencialmente puede ocasionar grietas y fisuras en el
pavimento si no se estabiliza o mejora adecuadamente, además, existe la posibilidad de
asentamientos diferenciales y mayores costos de mantenimiento a largo plazo si no se
aborda de manera efectiva la estabilidad de este suelo en el diseño y construcción de la
infraestructura vial.
Es importante destacar que la capacidad para soportar cargas disminuye aún más cuando el
suelo está en estado saturado, como se evidenció en el ensayo CBR realizado después de 4
días de inmersión en agua (Tabla 9).
Conclusiones
Evaluación del plan de muestreo y características del suelo:
El suelo estudiado se identifica como una arcilla de alta compresibilidad (CH) con
propiedades expansivas y alta plasticidad, evidenciadas por altos límites de consistencia y
contenido de finos.
Análisis de la resistencia mecánica del suelo:
Los resultados del ensayo de resistencia al corte (CBR) revelan una resistencia
inferior al 3%, lo que clasifica el suelo como muy deficiente en términos de
capacidad para soportar cargas, según las normativas y guías de diseño para
pavimentos del INVIAS y del IDU. Esta limitación subraya la necesidad crítica de
intervenciones para mejorar la estabilidad y resistencia de la subrasante.
Recomendaciones técnicas para mejorar el suelo de subrasante:
Se sugiere aplicar métodos de compactación por amasado y/o presión, como el rodillo pata
de cabra (PC) o el rodillo neumático (RN), para mejorar la estabilidad del suelo.
Se recomienda utilizar tratamientos de tipo ligante hidráulico más cal para estabilizar suelos
clasificados como AASHTO A-7-5, y considerar la utilización exclusiva de cal para suelos
con mayor plasticidad.
Consideraciones finales:
Es fundamental estabilizar el suelo de subrasante para evitar cambios volumétricos, grietas
y fisuras en el pavimento, así como para mitigar asentamientos diferenciales y reducir los
costos de mantenimiento a largo plazo.