RIESGO DE INCENDIO: EL FUEGO
INTRODUCCIÓN.-
Como hemos vistos en temas anteriores, existen distintos tipos de emergencias, pero una de
ellas es común a todos los lugares y actividades, estamos hablando de “Riesgo de Incendio”,
por lo que vamos a desarrollar en este y posteriores temas todo sobre cómo se genera un
incendio, como prevenirlo y como protegernos del mismo.
Un incendio se produce cuando se produce un fuego no deseado, con una combustión rápida y
es incontrolado tanto en el espacio como en el tiempo.
Las consecuencias de los incendios son tanto económicas (destruye todo lo que encuentra por
su paso) como humanas, ya que un incendio produce gases tóxicos, humos, calor, llamas,
miedo y pánico, limitando a las propias personas que se encuentran en esta situación, por lo
que hay que buscar una respuesta para evitar en todo lo posible que ocurra o minimizar los
daños en el caso de no haber podido evitar que se produzca un incendio.
No siempre la generación del fuego produce un incendio, ya que se puede producir fuego de
forma controlada y voluntaria para cubrir alguna necesidad, como para cocinar, para producir
calor en una estancia, etc. En cambio el incendio como hemos descrito anteriormente, es la
generación de fuego de forma involuntaria e incontrolada.
1. EL FUEGO.
El fuego es una reacción química de oxidación-reducción fuertemente exotérmica (desprende
calor) entre un elemento reductor que se oxida (combustible) y un elemento oxidante
(comburente) con la presencia de un foco de calor (energía de activación).
Podemos hacer una clasificación del fuego en función de si se produce llama o no:
1
Fuego sin presencia de llama (incandescencia): cuando están presentes en el mismo
lugar y al mismo tiempo los siguientes factores; Combustible, comburente y fuente de
ignición. Esto es conocido como el triángulo del fuego.
Combustible Comburente
Calor
Por ejemplo; un cigarrillo encendido.
Fuego con presencia de llama: Cuando están presentes en el mismo lugar y al mismo
tiempo los siguientes factores; combustible, comburente, fuente de ignición (calor) y
reacción en cadena. Conocido esto como tetraedro del fuego.
Combustible Reacción en cadena
Comburente
Calor
Por ejemplo; una hoguera
2. COMBUSTIBLE.
El combustible es uno de los factores del fuego. Es la sustancia susceptible de arder, que se
oxida de forma lenta, rápida o instantánea. Es el elemento reductor de la reacción química de
oxidación-reducción, pasa desde el estado físico en que se encuentre hasta llegar al estado
2
gaseoso, ya que el combustible arde con los vapores que genera éste cuando se le aporta calor
si su estado inicial es sólido o líquido.
2.1. ESTADOS FÍSICOS.-
SÓLIDO: Estado en el que el combustible tiene un volumen constante y las fuerzas
entre sus moléculas son atractivas, haciendo que éstas estén fuertemente unidas.
Ejemplos: madera, carbón, papel, pásticos…
LÍQUIDO: Estado en el que el combustible no tiene forma propia y se adaptan a la
forma del recipiente que lo contiene, las fuerzas entre sus moléculas están casi en
equilibrio.
Ejemplos: gasolina, aceites, alcoholes…
GASEOSO: No tienen una forma ni volumen estable, al igual que los líquidos se
adaptan al recipiente que lo contenga, y entre sus moléculas existe fuerza de
repulsión.
Ejemplos: butano, metano, hidrógeno, amoniaco…
2.2. CARACTERÍSTICAS DEL COMBUSTIBLE DESDE EL PUNTO DE VISTA DE LA
PRODUCCIÓN DEL FUEGO.
Los materiales combustibles tienen características desde el punto de vista físico, químico, etc.
pero aquí, vamos a estudiar aquellas características que influyen en la producción del fuego,
muy importante conocerlas para poder influir en las condiciones en las que se encuentra el
combustible en un lugar determinado y poder así evitar que se pueda iniciar un incendio.
3
LÍMITE DE INFLAMABILIDAD: Como hemos dicho anteriormente, para que el
combustible comience a arder, es necesario que éste emita vapores. La concentración
de estos vapores en el aire en la cual puede comenzar a arder el combustible se le
conoce como “Límite de inflamabilidad”. Dependiendo del tipo de combustible variará
este límite de inflamabilidad. Dentro de este límite nos vamos a encontrar con dos
tipos:
o Límite Inferior de Inflamabilidad (LII): Es la concentración mínima de vapores
que hay en el aire, a partir del cual se puede producir el fuego. Cuando la
concentración de vapores en el aire está por debajo de este límite, en teoría
no se debería iniciar un fuego, ya que la concentración de éste es muy baja
para que se pueda iniciar la reacción de oxidación-reducción junto con el aire
(comburente).
o Límite Superior de Inflamabilidad (LSI): Es cuando la concentración de
vapores existente en el aire es muy alta y al contrario que la anterior, en este
caso, hay exceso de combustible y defecto de aire, con lo cual no se puede
producción la reacción química del fuego.
Teniendo en cuenta estos límites, existe un rango de riesgo de incendio que estará
entre el LII y el LSI. Aun así, ninguno de estos límites se pueden tener en cuenta como
límites de seguridad, ya que un cambio de presión o temperatura puede variar el valor
de dicho límite, con lo cual se propone como límite de seguridad, el 10% del LII.
LSI
RANGO DE INFLAMABILIDAD
LII
Ejemplo: El LII del queroseno es 0.7% y el LSI es 5 %, el resto del porcentaje hasta
100% será de aire. Se considera límite de seguridad el 10% del LII. Por lo tanto en este
caso el límite de seguridad será cuando la concentración de gases del combustible sea:
0.7 x 0.1= 0.07% de gases de queroseno en el aire.
TEMPERATURA DE GASIFICACIÓN O DE INFLAMACIÓN: Es la temperatura, a presión
atmosférica a partir de la cual un combustible comienza a desprender gases en
cantidad suficiente, que en presencia de oxigeno (comburente) y en presencia de una
fuente de ignición se puede iniciar el fuego.
4
Cuanto más baja es esta temperatura, más peligroso será el combustible desde el
punto de vista de los incendios.
Ejemplo: Temperatura de inflamación del queroseno = 37.8 C
Temperatura de inflamación de la gasolina = 20 C
La gasolina es más peligrosa desde el punto de vista de los incendios que el queroseno.
TEMPERATURA DE AUTOINFLAMACIÓN: Es la mínima temperatura a partir de la cual
un combustible en presencia de aire y sin una fuente de calor o fuente de ignición,
puede producir una combustión espontánea. Al igual que la temperatura de
inflamación cuanto más baja sea la temperatura de autoinflamación más peligroso es
el combustible desde el punto de vista de los incendios.
TEMPERATURA DE INGNICIÓN: Es la temperatura mínima a la cual un combustible
comienza a arder con una combustión sostenida.
PELIGROSIDAD: Cuando un combustible arde tiene una serie de efectos perjudiciales.
Estos efectos son:
o Potencia calorífica: Es la cantidad de calor que puede desprender un
combustible por unidad de masa al sufrir un proceso de combustión completo.
o Reactividad: Reacciones de gran potencial energético que un combustible
puede producir cuando arde.
o Toxicidad: emisión de sustancias tóxicas para las personas, como humos y
gases de los productos de combustión que un combustible emite cuando arde.
3. COMBURENTE.
El comburente es otro de los factores del fuego. Es elemento oxidante de la reacción química
que forma el fuego, con lo cual tiene que tener un contenido en oxígeno. Por esto, el
comburente más abundante que existe es el aire.
El aire es una mezcla de oxígeno (incoloro, inodoro y no tiene sabor) en una concentración del
21% y nitrógeno en un 78%, siendo el 1% restante anhídrido de carbónico, vapor de agua y
gases inertes.
Las concentraciones de oxígeno en el aire, influyen de forma directa en la producción y
permanencia de un incendio. Como hemos dicho anteriormente, la concentración normal de
oxígeno en el aire es del 21%, con la cual el fuego se puede producir. Cuando baja del 18%
dicha concentración, el fuego empieza a decrecer por falta de comburente, y por debajo del
5
15%, no existe combustión. Al contrario pasa cuando nos encontramos con una concentración
de oxígeno por encima del 21%, entonces la combustión se acelera y el incendio también.
Existen otros comburentes que liberan su propio oxígeno en la combustión, como son el
nitrato de sodio y el cloruro de potasio.
Nos podemos encontrar otros oxidantes como el hipoclorito cálcico, nitrato amónico e
hiperóxido de hidrógeno.
4. ENERGÍA DE ACTIVACIÓN (CALOR).
El calor es una de las formas en que se presenta la energía de activación, el factor del fuego
que interviene para que el combustible y el comburente reaccionen.
La energía se pone de manifiesto al transferirse ésta de un cuerpo de mayor temperatura u
otro de temperatura menor. La transferencia de calor se puede realizar de distintas formas:
Por conducción: transferencia de calor por contacto directo entre dos elementos
sólidos con distintas temperatura cada uno de ellos.
Por radiación: la transferencia de calor de un cuerpo a otro se realiza a través del
espacio por ondas.
Por convección: el calor se transfiere a través del movimiento de fluidos (gases o
líquidos) el aire caliente sube a la parte más alta del recinto.
La generación de calor, puede tener distintos orígenes como:
Mecánica.
Eléctrica.
Química.
Nuclear.
5. REACCIÓN EN CADENA.
Cuando se encuentran en el mismo sitio y en el mismo momento el combustible, el
comburente y la energía de activación o fuente de ignición comienza el fuego, y se empiezan a
producir una serie de reacciones química en el interior de la llama, se van liberando moléculas
que retroceden a la base del fuego, las cuales intensifican el fuego y lo mantienen activo, y así
sucesivamente, de ahí su nombre de reacción en cadena.
6
6. CLASES DE FUEGO.
Existen distintas clases de fuego dependiendo del tipo de combustible que intervenga en el
mismo.
La clasificación del fuego es la siguiente según la Norma UNE-EN 2-1994/A1:
CLASES DE FUEGO
SÓLIDOS: Incendios que implican sólidos inflamables que normalmente
CLASE A forman brasas, generalmente de naturaleza orgánica como la madera,
tejidos, goma, papel y algunos tipos de plástico.
LÍQUIDOS: Incendios que implican líquidos inflamables como el petróleo, la
CLASE B gasolina, aceites, pintura, alcohol o sólidos licuables como la parafina, el
asfalto, algunas ceras y plásticos.
GASES. Incendios que implican gases inflamables, como el metano o gas
CLASE C
natural, el hidrógeno, el propano o el butano.
METALES. Incendios que implican metales combustibles como el sodio, el
CLASE D magnesio, el potasio o muchos otros cuando estén reducidos a virutas muy
finas (como el aluminio).
ACEITES Y GRASAS DE COCINA. Incendios derivados de la utilización de
CLASE F
estas materias en aparatos de cocina.
Antes se consideraba otra clase de fuego que ahora no se incluye que era la CLASE E, Fuegos
Eléctricos. Estos no están incluidos como una clase específica, sino que entraría dentro de la
Clase A o B, y dependerá del tipo de plástica que arda, pudiendo ser la fuente de ignición la
propia electricidad.
Es importante saber a qué clase de fuego nos enfrentamos ante un incendio, porque
dependiendo de ésta, utilizaremos un agente extinto u otro. De los agentes extintores
hablaremos en los temas siguientes.
7. BIBLIOGRAFÍA Y ENLACES DE INTERÉS.
7
8