TAREA GRUPAL #2 - PSICOPATÍA
DOCENTE
TORREZ CASANOBA JHONNATAN RODOLFO
MATERIA
PSICOPATOLOGÍA
ESTUDIANTES
CALVO FERNANDEZ SOFIA VICTORIA
ESTRADA HURTADO MARIA FERNANDA
FLORES BENITEZ SIDNEY YURI
SEPULVEDA NEIF PALOMA ALEJANDRA
SORIA SALAZAR GRICELDA BEATRIZ
MONTERO SERRANO MARIANA
SAAVEDRA SOLIZ CARLA YNDIRA
SERRATE PERROGÓN ISABELLA
Santa Cruz de la Sierra – Bolivia
2024
ÍNDICE
1. Resumen ............................................................................................................. 1
2. Introducción ............................................................................................................ 1
3. Desarrollo ............................................................................................................... 3
3.1. Evolución histórica .............................................................................................. 3
3.1.1. Orígenes .......................................................................................................... 3
3.1.2. Desarrollo de la historia .................................................................................... 3
3.1.3. Historia dentro del Psicoanálisis....................................................................... 5
3.2. Comprensión del trastorno. ................................................................................. 5
3.2.1. Causas ............................................................................................................. 6
3.2.2. Factores estructurales ...................................................................................... 6
3.2.3. Factores genéticos ........................................................................................... 6
3.2.4. Factores ambientales ....................................................................................... 7
3.3. Clasificación ........................................................................................................ 7
3.3.1. Psicópata Depresivo ........................................................................................ 8
3.3.2. Inseguro ........................................................................................................... 8
3.3.3. Hipertímico ....................................................................................................... 8
3.3.4. Fanático. .......................................................................................................... 8
3.3.5. Egocéntrico ...................................................................................................... 8
3.3.6. Explosivo .......................................................................................................... 9
3.3.7. Lábil.................................................................................................................. 9
3.3.8. Sin afecto ......................................................................................................... 9
3.3.9 Asténico ............................................................................................................ 9
3.3.10. De voluntad débil............................................................................................ 9
3.4. Diagnóstico de psicopatía ................................................................................. 10
3.4.1. Antecedentes históricos de la psicopatía en su diagnóstico .......................... 10
i
3.4.2. Ítems de la PCL-R .......................................................................................... 11
3.4.3. Evaluación y diagnóstico ................................................................................ 14
3.5. Tratamiento ....................................................................................................... 15
3.6. Percepción social .............................................................................................. 18
4. Conclusiones .................................................................................................... 20
[Link]ía ...................................................................................................... 22
ii
1. Resumen
En este documento se explora la psicopatía desde una perspectiva histórica y
contemporánea. Se destaca la importancia de comprender la psicopatía no solo
como un fenómeno ligado a criminales violentos, sino también como una presencia
más sutil en roles cotidianos en la sociedad boliviana.
Se analiza cómo la psicopatía ha sido moldeada a lo largo del tiempo por
diferentes perspectivas, desde el Siglo XVII hasta la actualidad. Se mencionan
figuras como Benjamin Rush y Emil Kraepelin, así como las clasificaciones de Kurt
Schneider, que han influido en la comprensión de este trastorno.
El documento busca desafiar percepciones simplistas y promover un enfoque
integral en la comprensión de la psicopatía. Se invita a reflexionar sobre la
percepción social y el diagnóstico, estimulando una comprensión más matizada
de este fenómeno psicológico.
Se resalta que muchos individuos con psicopatía no son necesariamente
criminales violentos, sino que pueden estar presentes en la sociedad de manera
más camuflada, desempeñando diversos roles profesionales. Se enfatiza la
importancia de reconocer la psicopatía en toda su complejidad, alejándose de
estigmatizaciones simplistas.
En resumen, este documento ofrece una visión detallada y profunda de la
psicopatía, abordando su evolución histórica, su presencia en la sociedad actual
y desafiando percepciones comunes sobre este trastorno psicológico.
2. Introducción
A lo largo de la historia el abordaje con respecto a la percepción y diagnóstico de la
psicopatía ha ido evolucionando, en tiempos anteriores se consideraba a la psicopatía
como un parámetro asociado a todos aquellos actos extraños vinculados a causas
sobrenaturales, durante el pasar de los años se fue descubriendo cada vez más
acerca de este término, llegando a intentar describir las causas y factores para que
una psicopatía se haga presente, se toman en cuenta factores ambientales, genéticos
y estructurales
1
En este documento se llevará a cabo un análisis sobre la evolución del concepto de
psicopatía a través de las contribuciones significativas de pensadores y estudiosos a
lo largo de los siglos. La palabra "psicopatía", derivada del griego "psico" y "Patía", ha
pasado por una transformación conceptual, influenciada por diversas corrientes y
figuras destacadas en la psicología.
La contextualización se sumerge en los primeros rastros de la psicopatía, donde
individuos con comportamientos y sentimientos singulares desafiaban las
convenciones sociales del Siglo XVII. Desde Zachias Janssen hasta las reflexiones
del médico británico Benjamin Rush sobre la "locura moral", este viaje histórico revela
cómo la psicopatía ha sido moldeada por perspectivas distintas a lo largo del tiempo.
El propósito de este documento es averiguar las uniones de la psicopatía,
trascendiendo las definiciones simplistas para abordar su complejidad. En un contexto
contemporáneo, donde la psicopatía a menudo se vincula con criminales violentos,
se busca arrojar luz sobre la presencia más sutil de psicópatas integrados en la
sociedad, aquellos que desempeñan roles cotidianos y pasan desapercibidos.
La relevancia y significado de este estudio establecido en la comprensión profunda
de un fenómeno que ha capturado la imaginación y la inquietud de generaciones.
Desde la ausencia de control de impulsos según Benjamin Rush hasta la clasificación
de Kurt Schneider en 1923, la psicopatía se ha manifestado en diversas formas,
generando debates y cuestionamientos que este documento busca abordar.
Los objetivos de investigación se centran en trazar una línea histórica coherente de
la psicopatía, explorando su conceptualización a lo largo de los siglos y destacando
los momentos clave que han influido en su comprensión actual.
La estructura del documento sigue una progresión cronológica, desde los primeros
indicios de la psicopatía en el Siglo XVII hasta su presencia en la sociedad boliviana
contemporánea. Se abordan antecedentes psicológicos, médicos y culturales que han
moldeado la percepción de la psicopatía a lo largo del tiempo.
Este documento tiene como público objetivo a académicos, profesionales de la
psicología, estudiantes y cualquier persona interesada en una exploración detallada
de la psicopatía desde una perspectiva histórica y contemporánea. Se presenta como
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un recurso académico que contribuye al entendimiento más profundo de este
fenómeno complejo.
3. Desarrollo
3.1. Evolución histórica
3.1.1. Orígenes
En un principio, la palabra "psicopatía" se utilizaba para describir a personas que
tenían comportamientos y sentimientos diferentes a los de los demás. Pero con el
tiempo el termino ha evolucionado desde sus inicios en el Siglo XVII, esta evolución
se dio conforme a los avances de diferentes autores que ha contribuido a establecer
una base científica para el estudio de psicopatía.
Principalmente debemos entender de dónde deriva el término de “Psicopatía” lo cual
viene del griego "psico" (mente) y "patia" (padecer).
Este término surge en un contexto donde se conceptualizaba la locura como un
trastorno psicológico relacionado con las facultades morales. (López, 2013).
3.1.2. Desarrollo de la historia
Comencemos por uno de los pioneros al mencionar la psicopatía en sus diferentes
trabajos, en el siglo XVII Zachias Janssen hablaba de individuos que no obraban ni
sentían como las demás personas lo que se podría considerar una descripción
primitiva de la psicopatía, él dentro de sus investigaciones comenzó a explorar esas
diferencias en cómo las personas reaccionan y se comportan ante ciertas situaciones,
entonces notó que algunos individuos mostraban un quiebre en la forma en que
procesaban y experimentaban sus emociones, lo que los hacía diferentes a los
demás. Este fue un primer paso en el estudio de la psicopatía.
En el siglo XVIII el médico británico (Rush, 1786) es considerado del trastorno porque
describe un trastorno llamado "locura moral" o "depravación moral", que esto se
caracterizaba por la falta de control o dominio de los impulsos y por la incapacidad
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para poder seguir las normas sociales o morales. Rush creía que este trastorno tenía
una base biológica y que era incurable.
Fue que a principios del siglo XX el psiquiatra alemán Emil Kraepelin desarrolló una
clasificación de trastornos mentales donde incluía la "psicopatía", y describía como
una forma de trastorno de la personalidad que se caracteriza por la falta de empatía
y la manipulación de los demás, este autor también creía que la psicopatía era un
trastorno que no tenía ningún tipo de cura y que los psicópatas como eran señalados
eran personas muy peligrosas para la sociedad, por lo cual se debía tener cierto
cuidado con ellos.
Philippe Pinel (1801) un médico francés fue uno de los primeros en utilizar el término
"manía sin delirio" esto para describir un trastorno de la personalidad que hoy
conocemos como psicopatía, en 1809 es donde por medio de la publicación de un
trabajo que le tomo varios años el describe este cuadro clínico y lo asocia con la
ausencia de una moralidad normal sin un deterioro intelectual. Aunque se le atribuye
popularmente el origen del concepto de psicopatía debemos tener en cuenta que este
término ha evolucionado y ha sido objeto de debate y revisión a lo largo de los años.
(Simon, 2015).
Continuemos con el siglo XX aquí vemos la participación autores como Morel y Koch
quienes introdujeron nuevos términos como "degeneración mental" e "inferioridades
psicopáticas", que se refieren a estados mentales problemáticos.
Es que en 1908 el psiquiatra Adolf Meyer propone una clasificación de los trastornos
mentales en la que separa los casos de psicopatía de los casos de psiconeurosis.
Meyer describió a los individuos psicopáticos como "tipos constitucionalmente
psicopáticos inferiores" y consideró que tenían un origen biológico, mientras que los
casos de psiconeurosis se atribuyeron a causas psicológicas, como traumas o
conflictos emocionales. Esta distinción fue una de las primeras en intentar establecer
una base biológica para la psicopatía, y sentó las bases para investigaciones
posteriores sobre el tema.
Para la década de 1940 el psiquiatra estadounidense Hervey Cleckley describió un
trastorno llamado "psicopatía" en su libro "La máscara de la cordura", creía que la
psicopatía era una forma de trastorno de la personalidad caracterizada por la falta de
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empatía, la manipulación de los demás y la incapacidad para sentir remordimiento o
culpa.
Ya en 1960 Robert Hare se encarga de desarrollar una herramienta de diagnóstico
llamada "Psychopathy Checklist" para identificar a los individuos psicopáticos, es
decir una lista de verificación de psicopatía.
A partir de 1980 la psicopatía comenzó a ser más reconocida en el campo de la
psiquiatría con la publicación del DSM-III. Sin embargo, hubo muchas críticas porque
el criterio diagnóstico para el Trastorno Antisocial de la Personalidad, que se relaciona
con la psicopatía aún no estaba completamente desarrollado. Ya en 1997 el término
dejó de usarse y en el 2000 con el DSM-IV se eliminó. Pero en el 2007 con la quinta
edición del DSM la APA lo reintrodujo y revisó la distinción entre trastornos, incluyendo
nuevos diagnósticos.
El psiquiatra alemán Schneider en sus trabajos publicados en 1923, definió las
"Personalidades psicopáticas" de manera significativa para la psiquiatría alemana. Su
clasificación se basa en factores predisposiciones y toma en cuenta las bases
corporales de la personalidad.
3.1.3. Historia dentro del Psicoanálisis
El enfoque Freudiano considera que la psicopatía es un tipo de enfermedad mental
causada, al menos en parte, por las experiencias infantiles del individuo. Sin embargo,
durante los años treinta, la corriente del "constitucionalismo" comenzó a ganar
popularidad, argumentando que la psicopatía podría tener bases orgánicas reales. Se
realizaron estudios neurológicos que apoyaron esta idea, llevando a autores como
Kahn y Sheldon a clasificar constitucionalmente a los delincuentes, identificándolos
como una variedad de trastornos mentales. Sin embargo, este término se volvió
inservible para la investigación psiquiátrica, ya que era demasiado amplio y englobaba
a personas con otros tipos de problemas. (Martinez & Moreno, 1966)
3.2. Comprensión del trastorno.
La psicopatía es un trastorno de la personalidad que se caracteriza por una alteración
del carácter o de la conducta social, sin ninguna anormalidad intelectual.
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3.2.1. Causas
A lo largo del tiempo las investigaciones realizadas han encontrado múltiples factores
que se relacionan con los desórdenes de conducta, aunque las causas de la
psicopatía no están totalmente claras, pero se cree que hay una combinación de
factores genéticos, biológicos y ambientales que influyen en su desarrollo.
3.2.2. Factores estructurales
Las alteraciones cerebrales asociadas con comportamientos violentos son: la corteza
prefrontal y la amígdala.
La corteza prefrontal está relacionada con la impulsividad y la falta de control de la
conducta, mientras que la amígdala está vinculada con la falta de empatía y la
regulación emocional, lo que puede llevar a comportamientos explosivos. Estas
alteraciones también pueden estar asociadas con un déficit emocional y una
reducción del volumen de la amígdala.
La insensibilidad emocional en personas psicopáticas puede manifestarse como
incapacidad para identificar variaciones emocionales en el lenguaje y expresiones
faciales de otras personas. Algunos investigadores sugieren que la psicopatía podría
ser un trastorno del neurodesarrollo. (López, 2013)
3.2.3. Factores genéticos
La genética influye en la psicopatía y el comportamiento antisocial, con
aproximadamente el 30-44% de la heredabilidad en estos comportamientos atribuidos
a la genética.
Un estudio de gemelos encontró que la genética explicaba la mitad de las variaciones
en la psicopatía, además la probabilidad de herencia de los rasgos de la psicopatía
se ha observado en otros estudios.
Estudios recientes han relacionado los niveles de oxitocina con ciertos rasgos de la
conducta antisocial. Los psicópatas tienen una anomalía en el sistema de
recompensa del cerebro, lo que puede hacer que prioricen sus propios intereses sin
considerar los efectos de sus acciones en los demás.
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La psicopatía se manifiesta entre los tres y cinco años de edad, pero no todos los
psicópatas se convierten en criminales. (Khatherine Calderon, 2019)
3.2.4. Factores ambientales
Aunque se ha postulado que la psicopatía tiene una base genética, las
investigaciones actuales sugieren que es un trastorno de origen multifactorial,
influenciado por una interacción entre factores genéticos y ambientales.
Estudios sobre la psicopatía han demostrado que los factores ambientales,
particularmente aquellos relacionados con el entorno familiar, juegan un papel
significativo en el desarrollo de esta condición. El abuso y la negligencia en la infancia
se han identificado como factores de riesgo importantes así mismo se ha observado
que los individuos que experimentan entornos negativos en la infancia, caracterizados
por altos niveles de estrés y traumas tempranos, tienen una mayor probabilidad de
desarrollar rasgos psicopáticos en la edad adulta.
Además, la calidad del apego y el estilo de crianza también se han relacionado con la
psicopatía. Los niños que no desarrollan un vínculo cercano y seguro con sus
cuidadores pueden tener un mayor riesgo de desarrollar rasgos psicopáticos. Un
estilo de crianza duro e inconsistente, así como la exposición a altos niveles de castigo
físico, también se han asociado con un mayor riesgo de psicopatía en la edad adulta.
La desintegración familiar, incluyendo altos niveles de conflicto marital, estrés familiar
y prácticas educativas inadecuadas, también se ha relacionado con la psicopatía. Los
individuos que crecen en ambientes familiares disfuncionales pueden estar en mayor
riesgo de desarrollar este trastorno. (Riera, 2014-2015)
3.3. Clasificación
Según Carolina López y José Robles (2005) el psiquiatra alemán Kurt Schneider
quien se especializó en el estudio de la esquizofrenia, en el año 1923 publicó su obra
The Psychopathic Personalities (Las personalidades psicópatas) en la que según los
rasgos que la persona presentaba los categorizaba de la siguiente manera.
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3.3.1. Psicópata Depresivo
Estas personas tienden a caer en adicciones como el alcoholismo ya que presentan
dificultades al expresar sus sentimientos por lo que recurren a otros métodos de
escape. Ellos poseen un bajo rango de humor frente a su situación llegando a
compartir algunos signos clínicos con los melancólicos como la proyección pesimista
del futuro.
3.3.2. Inseguro
Estas personas carecen de confianza y seguridad de sí mismos causadas por la
timidez externa, llevándolo a lo físico y social. Sin embargo, no se muestran de esa
manera, sino que se ven seguros de sí mismos o arrogantes. Estos psicópatas llegan
a canalizar lo que le molesta en obsesiones llegando a ser personas religiosas,
coleccionistas y agresivas.
3.3.3. Hipertímico
Estas personas son extremadamente positivas llegando al punto de considerarlas
anormal, caracterizada por portar una presencia notable, emoción por realizar
actividades, duermen muy poco, poseen una voluntad excesiva y suelen tener
tendencia a hablar demasiado.
3.3.4. Fanático.
Depende del propósito que el psicópata tenga se subdivide en: personal, ésta da
batalla por lo que le corresponde ya sea real o supuesto; idealista, individuo que hace
lo necesario para que su programa se lleve a cabo.
3.3.5. Egocéntrico
A estas personas se las caracteriza por resaltar demasiado lo mucho que valen a
pesar que no pueden sustentar con hechos tangibles, usan la atención y mentira para
crear una imagen de sí mismos que corresponden con la realidad.
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3.3.6. Explosivo
Frente a situaciones no tan complejas estos psicópatas reaccionan de forma
desmedida a ellas buscando el conflicto. Se caracterizan por ser rebeldes y
problemáticas, llevando a ser una mala influencia para las personas que lo rodean.
Estos tipos de psicopatías son difíciles de gestionar a nivel físico así también a nivel
emocional.
3.3.7. Lábil
Este tipo de personas comparten ciertos rasgos con los individuos depresivos, pero
tienen diferencia ya que las psicopatías lábiles experimentan cambios repentinos de
tristeza que aparecen y desaparecen rápidamente. Suelen caer en adicción con
sustancias como el alcohol y marihuana, también llegan a cometer delitos debido a
su estado emocional.
3.3.8. Sin afecto
Estas personas entran en tipos de psicópatas clásicos, estas personas sin afecto son
entendidas como personas que no cuentan con la capacidad de sentir amor o
preocupación hacia los demás, varias teorías apuntan que las causas se pueden
deber a la falta maternal en la infancia. Estos se comportan de manera compulsiva,
son emocionalmente fríos y llegan a cometer delitos que implican daño físico.
3.3.9 Asténico
Esta palabra se entiende a la sensación de una falta, la falta de energía que se percibe
cuando se está en reposo y aumenta al momento de realizar actividad física. Estas
personas no presentan estabilidad emocional, suelen perder la memoria, presentan
dificultad para concentrar y tienen la sensación de extrañeza en su propia compañía.
También, presentan tendencias obsesivas y se preocupa demasiado por su salud.
3.3.10. De voluntad débil
Estas personas son fáciles de influir en ellas ya que tienen una voluntad muy débil
frente a los demás mostrándose como alguien agradable y razonable pero moldeable.
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Estas personas cometen crímenes menores y más si en algún momento han sido
coaccionados por terceros.
3.4. Diagnóstico de psicopatía
Trabajaremos los siguientes puntos en base al libro (YESURON, 1991)
3.4.1. Antecedentes históricos de la psicopatía en su diagnóstico
En el transcurso de la historia la psicopatía en su diagnóstico ha cambiado con el
tiempo comenzando en el año 200 AC, en el que Teofrasto un discípulo de Aristóteles
en uno de sus escritos menciona a un hombre que llama la atención ya que comenzó
a realizar actos extraños con una gran violencia lo cual se consideraba como algo
propio de los locos mentales en ese tiempo, pero en este punto algo particular era
que su inteligencia estaba totalmente intacta siendo así que la conclusión dada es
que tenía una enfermedad mental que era provocada por causas sobrenaturales.
Este pensamiento se mantuvo hasta el siglo XVlll donde a este hombre se lo empieza
a entender con una enfermedad mental relacionado con fundamento físico y es
tratada de tal manera, quien inició esta idea fue el médico francés Philip Pinel (1745-
1826) que hablaba de locos quienes no contaban con una lesión del entendimiento y
se encuentran dominados por un instinto de furor, el médico describió en su
diagnóstico manie sans délire o locura sin delirio, De igual manera el médico
planteaba que era de esperar que se encontraran maníacos bajo el control de una
instintiva furia abstracta donde no demostraban una evidencia de alguna lesión en su
comprensión pero si afectan en perversión en las funciones afectivas.
En 1883 Emil Kraepelin creó una clasificación de enfermedades mentales en el que
introduce el concepto de Estados Unidos psicopáticos y luego plantea el término
personalidad psicopática para mencionar a las personalidades dotadas por esas
influencias hereditarias dañadas en sus procesos germinativos y las influencias físicas
tempranas del desarrollo.
En 1941 el psiquiatra Harvey Cleckley define los rasgos esenciales en que el profesor
Robert Hare en base a eso creó la escala de valoración de la psicopatía donde el
psicópata no está familiarizado con los hechos o datos que lo definen como valores
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personales con incapacidad para entender esos temas, donde tiene mínimo interés a
la tragedia o a la alegría humana también es indiferente a emociones de la vida real
belleza, fealdad, amor, horror, y humor todo esto no tiene significado para él no lo
motivan.
Así es como Cleckley puso en conjunto diferentes características conductuales y
rasgos de personalidad que dieron y sentaron las bases para el diagnóstico del
trastorno que son las siguientes, encanto superficial e inteligencia normal, ausencia
de delirios y otros signos de pensamiento irracional, ausencia de nerviosismo,
informalidad, falsedad e insinceridad, incapacidad para experimentar remordimiento
o vergüenza, conducta antisocial irracional, egocentrismo patológico o incapacidad
de amar, pobreza en las relaciones afectivas, poca respuesta a las relaciones
interpersonales, vida sexual impersonal y dificultad para seguir cualquier plan de vida,
con todo esto Cleckley utiliza la primera diferenciación de psicópatas funcionales y
los psicópatas criminales.
3.4.2. Ítems de la PCL-R
En el año 1991 el doctor en Psicología criminal Robert Hare publica un Psychopathic
Check List Revised o en castellano, Escala Revisada de Valoración Psicopática que
tiene como siglas PCL-R. Esta escala tiene como propósito el lograr identificar
características conductuales, interpersonales, afectivas y cognitivas que forman parte
de lo que conocemos como psicopatía, consta de 20 ítems que deben ser evaluados
mediante una entrevista semi-estructurada.
En el año 1995, tan solo cuatro años después de su primera publicación, decide
publicar una versión más corta con intención de utilizarla en la evaluación de
psicópatas integrados a la sociedad, no únicamente en delincuentes que se
encontraban encarcelados como fue su primera versión, abriéndose así nuevos
campos.
En palabras del propio Hare (1998), describe la esencia de su escala en base a los
siguientes criterios que deben medirse en la psicopatía considerando los patrones
interpersonales, afectivos, estilo de vida y conducta:
● Encanto superficial
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● Egocentrismo y grandiosidad
● Engaño
● Manipulación
● Falta de remordimientos o culpa
● Afectos superficiales
● Desapego
● Egoísmo
● Falta de empatía
● Renuencia a aceptar las responsabilidades
● Forma de vida parasitaria
● Necesidad de excitación
● Falta de planificación vital realista y a largo plazo
● Falta de control de impulsos
● Irresponsabilidad y bajos controles conductuales
● Agresividad y tendencia a cometer actos delictivos en la infancia y
adolescencia
Trabajaremos este instrumento en base al documento detallado de la Psicóloga
(Yesuron, 1991), que posee un Mg en Psicología clínica y es docente en la
Universidad Nacional de Córdoba, se enfoca en brindar una visión clara sobre el
criterio de desarrollo del creador Robert Hare.
Para poder ingresar en la categoría operacional de la psicopatía se debe de cumplir
con un puntaje de 30 puntos. Esta escala considera dos factores de gran importancia
que se relacionan con las características personales y conductuales, siendo las
siguientes:
El primer factor, se relacionan con características de personalidad en su mayoría
clínicos siendo estos la crueldad, insensibilidad, manipulación cruel, falta de empatía,
egoísmo y falta de afecto. Siendo este parte del área interpersonal y emocional, que
para Robert Hare es el desprendimiento de su esencia humana más básica, su
capacidad de tratar de forma bondadosa al otro, su capacidad de sentir pena y
vincularse significativamente. No es una variante que debe ser tomada como
antisocial, ya que se puede obtener un alto puntaje en dichas características sin ser
un delincuente.
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El segundo factor, se vincula con características conductuales que tienen una base
en la socialización del individuo, donde considera si su estilo de vida es de tipo
crónicamente inestable o antisocial, así como también si posee un bajo nivel de
control conductual, falta de objetivos a medio y largo plazo, o si demuestran
comportamientos delictivos. Buscan de forma constante sentir tensión o excitación
que suelen ser en abuso de sustancias, forma de vida parasitaria, y posee un bajo
nivel de autocontrol.
También es de suma importancia considerar las 4 facetas o dimensiones que deben
de considerarse en función de los factores ya mencionados anteriormente, siendo los
siguientes:
● F1 - dimensión interpersonal, abarca todo el ámbito interpersonal, todos los
rasgos más representativos de la psicopatía o con mayor capacidad de
predicción. Entre ellos está el encanto superficial, locuacidad, mucha labia,
entretenimiento, alto poder de convicción, sentimiento de grandiosidad
persona, egocentrismo, autovalía elevada, mentira patológica, engaño,
manipulación sin interés de quien se trate (así sea familia), y alto interés en
ganancias personales.
● F2 - dimensión afectiva, hace referencia a la falta de culpa, afecto superficial,
insensibilidad, falta de empatía profunda ya que es indiferente ante el efecto
que tiene su conducta sobre el otro no reconoce responsabilidad porque utiliza
la racionalización para culpar a los otros, al sistema, entre otros.
● F3 - estilo de vida, es la forma de vida parasitaria que busca de forma constante
la excitación, no planifica y no tiene control sobre sus impulsos. Requiere de
una estimulación constante y permanente, posee una tendencia al
aburrimiento, es decir abandona el colegio, trabajos y actividades rutinarias. Es
común que dependa económicamente de otros, incumple sus obligaciones y
acuerdos con los demás, carece de reflexión, no tiene metas.
● F4 - dimensión antisocial, hace referencia al individuo que tiene un pobre
control conductual y de agresividad, son capaces de cometer actos delictivos
desde la infancia, no tiene control sobre sus conductas violentas y puede
presentar agresión de forma desproporcionada, al igual que de forma precoz
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antes de los 12 años es capaz de mentir de forma persistente, hacer trampas,
fugarse del hogar, presentar problemas escolares, vandalismo, abuso de
sustancias, actividades sexuales precoces y contacto policial.
● Existen otros ítems que no perteneces a ninguna faceta como ser la conducta
sexual promiscua, que no distingue o elige el compañero sexual, presenta
varias relaciones sexuales al mismo tiempo, frecuente infidelidad,
relacionamiento con la prostitución. Al igual que varias relaciones maritales
breves, menores de 1 año, cabe destacar que esto es tanto para
heterosexuales como homosexuales.
Una vez considerados estas 4 facetas, se debe mencionar que también existen
subtipos de psicopatía, siendo que este instrumento está compuesto por 20 ítems
para poder categorizarlos en psicópatas deben cumplir con un puntaje elevado, igual
o mayor que 30, debiendo puntuar al menos 2 puntos en 10 ítems y 1 en los demás.
Es de saber, que no todas las personas que realicen este test serán delincuentes, por
esto es que nace un nuevo análisis de los resultados que ofrecen 3 subtipos de
psicopatía y 1 grupo de pseudo psicópatas o sociópatas:
● Clásico o prototípico: puntaje elevado en las cuatro facetas.
● Manipulador: Puntaje alto en F1 - interpersonal y F2 - afectiva, y más bajo en
las demás.
● “Macho”: Puntaje bajo en F1- interpersonal y alto en las demás.
Estos 3 subtipos tienen en común el alto puntaje en la F2 - emocional, mientras que
los pseudo psicópatas o sociópatas tienen un puntaje significativamente inferior en
esta faceta.
3.4.3. Evaluación y diagnóstico
La personalidad psicopática en los manuales de clasificación según (López, 2013) es
un trastorno disocial de la personalidad en el manual de clasificación internacional de
enfermedades y como Trastorno de la Personalidad Antisocial para Manual de
Diagnóstico y Estadístico, donde este trastorno tiene una diferencia en las normas
sociales y su comportamiento caracterizado por cruel despreocupación por los
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sentimientos de los demás y falta de capacidad de empatía, siendo así que para ser
diagnosticado la persona debe tener 18 años en que su existencia se da entre los 15
con un patrón de desprecio en esa edad.
Para la evaluación de la psicopatía en adultos hay una prueba que se validó en el
Psychopathy Checklist-Revised que tiene una gran validez en diferentes países, esta
prueba se divide en dos factores interpersonal afectivo y desviación social entre estos
factores también se subdividen en cuatro subfactores que son interpersonal, afectivo,
estilo impulsivo-irresponsable y antisocial.
La PCL-R está compuesta por una escala de puntuación Likert donde la puntuación
está entre cero y cuarenta donde cada rasgo del evaluador puede dar la puntuación
de 0, 1 o 2 puntos en el que la puntuación de 30 puntos es prueba para establecer un
diagnóstico de psicopatía, la prevalencia del mismo es difícil ya que no está incluido
en el DSM-IV-R ni tampoco está incluido en estudios de gran escala y prevalencia.
3.5. Tratamiento
El tratamiento de la psicopatía posiblemente sea el apartado que aúne más opiniones
negativas al respecto. La mayor parte de las investigaciones ponen de relieve que no
existen programas efectivos, considerando algunos autores como Harris y Rice (2006)
que la intervención puede llegar a tener un carácter iatrogénico (Halty y Prieto-Ursúa,
2015).
Tal y como planteó el filósofo griego Heráclito, la única constante en la vida es el
cambio, incluso nuestras personalidades, que podemos considerarlas como
resistentes, cambian de manera moderada a lo largo de nuestro ciclo vital. Entre los
problemas a destacar en los tratamientos se hallarían las limitaciones metodológicas,
así como las características personales y conductuales de este tipo de colectivos,
dificultando el diseño de intervenciones efectivas, especialmente en adultos (Lösel,
2000).
A lo largo de estos años, los resultados no arrojan luz al camino debido a que los
psicópatas suelen ser sujetos con baja adherencia, llegando a utilizar el tratamiento
en su beneficio, influyendo de manera frecuente negativamente en los grupos en los
que participan. Existen estudios que analizan el impacto del tratamiento en la vida
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comunitaria de los presos con puntuaciones elevadas de psicopatía, apoyando la
hipótesis de que los psicópatas aprenden habilidades y recursos ofrecidos en este
tipo de tratamientos para incrementar su arsenal de engaño y manipulación (Torrubia
y Cuquerella, 2008).
Como se ha indicado anteriormente, existen deficiencias metodológicas en gran parte
de los programas de tratamiento orientados a la rehabilitación del psicópata (Wong,
2005), por lo que no son muchas las propuestas que arrojan resultados positivos en
la intervención con este tipo de sujetos. Entre las propuestas más significativas están
las de Wong (Wong, 2005) quien sugiere que para despertar la motivación al
tratamiento se debe trabajar con el aspecto egocéntrico de la personalidad,
haciéndoles ver que su conducta antisocial les supone más perjuicios que beneficios
(Muñoz, 2011).
Tradicionalmente Wong, siguiendo las líneas teóricas de Hare, desarrolló programas
con el objetivo fundamental de disminuir la frecuencia y gravedad de la conducta
violenta, no buscando la modificación de las características de personalidad, ya que
dicha estrategia no daba resultados en estructuras psicopáticas (Lykken, 1995). Se
busca que el tratamiento cambiase su forma de relacionarse con los demás, pero no
como empatizar o sentirse culpable (Wong, 2000)
En consonancia con lo expuesto, los resultados de Harris y Rice (2007), concluyeron
que los psicópatas no solamente obtenían peores resultados tras la intervención, sino
que además aprendían nuevas estrategias para una manipulación y explotación más
efectiva. En este punto hay que tener en cuenta la importancia del diagnóstico, ya que
en muchas ocasiones la aplicación de tratamientos orientados a sujetos
diagnosticados con TAP a psicópatas resultan un fracaso terapéutico debido a las
diferencias entre ambos cuadros.
(Victor Dujo Lopez, 2017) El meta-análisis de Doren y Yates (2008) puso de relieve
en primer lugar la escasez de estudios, y, en segundo lugar, la falta de eficacia de los
tratamientos para delincuentes sexuales que presentan psicopatía (Pérez, 2014).
Salekin, Lee, Schrum y Kubak, (2010), centran el interés en fomentar los factores de
protección como la inteligencia y la motivación para el cambio y Garrido (2004) pone
el acento en fomentar el autocontrol apelando a los perjuicios ocasionados por la
16
conducta transgresora de la norma legal (perdida de libertad, multas económicas
etc.).
La opinión generalizada sobre la psicopatía es la de un trastorno de la personalidad
intratable. Este pensamiento general es parecido a lo que ocurrió en el pasado con
los desórdenes de personalidad, los cuales se veían como casi imposibles de tratar
(Clakhssi, Rutier & Bernstein, 2010). En el presente, las opiniones más difundidas
sobre el tratamiento de la psicopatía se pueden dividir en tres grandes grupos:
primero la psicopatía no puede ser tratada, en segundo lugar el tratamiento no
solamente no tiene beneficio sino que hacen al psicópata peor y en tercer lugar
encontramos los que opinan que el tratamiento sí mejora la psicopatía a nivel
individual y que se deben seguir realizando investigaciones bajo nuevos modelos
metodológicos (Garrido, 2002; Clakhssi, et al. 2010; Salekin, Workely & Grimes,
2010).
Se argumenta entre los factores más problemáticos para el tratamiento de la
psicopatía su incapacidad para poder sentir y ser empáticos, lo cual dificultan la
alianza terapéutica (Polaschek & Ross, 2010). En una revisión de literatura de 26
estudios se encontraron como factores negativos para el tratamiento la psicoterapia
grupal, la obtención de puntuaciones altas en la PCL-R, tener un historial criminal
previo y una edad mayor de 30 años. Como factores que pueden ayudar al tratamiento
se encontró el tener menos de 30 años, recibir un tratamiento prolongado, tener una
puntuación de psicopatía baja, recibir el tratamiento en contexto penitenciario o
residencial, cumplir íntegramente con el tratamiento y usar como personal del
programa sujetos firmes y asertivos (Garrido, 2002).
El principal meta-análisis realizado sobre el beneficio de los tratamientos para la
psicopatía fue llevado a cabo por Salekin, et al. (2010). En él se revisan 42 estudios
sobre tratamiento para la psicopatía. De esta revisión los autores sacaron las
siguientes conclusiones: a) de los 42 estudios solamente 8 estudios con adultos y 8
con niños y adolescentes cumplen criterios metodológicos aceptables para ser
utilizados para comparar su efectividad. Las conclusiones para la población adulta es
que solo 3 de los 8 estudios reportaron beneficios y estos consistieron en reducción
moderada de la violencia, menor recaída en agresiones sexuales y mayor fidelidad al
tratamiento. En relación a los estudios con jóvenes, de los 8 estudios realizados 6
17
mostraron mejoría en los participantes en las áreas de reducción de la violencia,
mejora en los rasgos psicopáticos, un mejor manejo de los problemas y menos
confrontación con la autoridad y la disciplina. Se concluye que los tratamientos con
jóvenes presentan una cualidad preventiva de la psicopatía (Salekin, et al. 2010;
Bayliss, et al. 2010). Algunos autores defienden la necesidad de elaborar nuevos
estudios donde se midan los beneficios del tratamiento en dos dimensiones: una
grupal y otra individual. Además, se debe revisar cuales son los criterios usados para
determinar una mejoría del tratamiento. (Salekin, et al. 2010 & Garrido, 2002).
Según López (2013) podemos concluir por lo tanto que para futuras investigaciones
se debe fomentar el uso de pruebas validadas para psicopatía como son la PCL-R,
PCL-SV o PCL-YV, diseñar estudios con grupos controles elegidos al azar, se debe
evaluar los beneficios del tratamiento de forma individual y grupal y por último se debe
determinar y definir específicamente qué cambios son necesarios para establecer que
un tratamiento fue efectivo, desde el punto de vista de la psicopatía. (Salekin, et al.
2010; Clakhssi, et al. 2010).
3.6. Percepción social
A menudo, se asocia a los psicópatas con criminales violentos y sádicos, lo que
genera miedo y desconfianza. “La psicopatía es entendida como un trastorno
antisocial de personalidad y se caracteriza por la falta de afecto, empatía o ausencia
de sentimiento de culpa”. (Alfaro, 2022)
En base a la información que tiene la sociedad, un psicópata se puede identificar por
su frialdad y falta de emociones “Según el perfil que han dibujado los criminólogos,
en ellos hay una característica común que generalmente no pueden disimular: son
fríos, prácticamente carecen de emociones. Resultan personas que, en determinadas
circunstancias, pueden desatar terribles tragedias. De alguna manera se asemejan a
los cazadores, hasta suelen tener ese hobby, sin embargo, sus presas favoritas
resultan sus semejantes, cazan personas.” (Sagárnaga, 2022), normalmente estos
rasgos se asocian con asesinos seriales, como en el caso de Bolivia “La lista registra
al menos siete casos acaecidos en cuatro departamentos del país. Se trata de Jaime
Cárdenas Pardo, Omar Jhonny Fernández Herrada, Carlos Mamani Mamani, Basilio
Mamani Clares, Marcelo Ostria Borda y Matusalén Mancilla Lipa. Están registrados
18
bajo las características de asesinos seriales en la historia boliviana reciente. A ellos
se sumó Richard Choque Flores, en cuyas casas y en apenas 15 días se descubrieron
los restos de cuatro de sus víctimas.” (Sagarnaga, 21 de febrero 2022)
Pero, en Bolivia, la sociedad no suele identificar a psicópatas con los que podemos
estarnos relacionando a diario, como menciona (Sagarnaga, 21 de febrero 2022)“Sin
embargo, valga realizar una precisión: una gran parte de ellos no son criminales,
pueden tener una forma muy sutil de causar daño y hacer mucho daño. Se encuentran
dispersos por doquier, como camuflados en la sociedad, ejerciendo infinidad de
profesiones y oficios. Es decir, nos relacionamos con ellos probablemente a diario y
en cualquier escenario social.”
Así mismo, sostiene (Monge, 2022)“Iñaki Piñuel, doctor en Psicología por la
Universidad Complutense de Madrid y autor de Mi jefe es un psicópata (La Esfera de
los Libros, 2021), lamenta que se siga creyendo “que la psicopatía es un problema
que afecta a criminales sangrientos, cuando lo que nos estamos encontrando los
psicoterapeutas especializados es que la población de víctimas de psicópatas no
criminales -personas que sufren mobbing (acoso laboral), niños que se enfrentan al
bullying (acoso escolar) o parejas que sufren el amor cero (o psicopático)- es muy
extensa”.
Así también, se menciona que es más difícil para la sociedad identificar a los
psicópatas integrados, “Se calcula que los psicópatas puros, los que son criminales,
constituyen entre el 1% y el 2% de la población. Pero “lo más preocupante”, según
Piñuel, “es que los psicópatas subclínicos o integrados representan entre el 11% y el
13% de la población”. En España serían unos 5 millones. Este elevado porcentaje
implica que, probablemente, todos convivimos a lo largo de nuestra vida con algún
que otro psicópata en la familia, el trabajo, las relaciones de pareja o el círculo de
amigos más o menos cercanos. “Son personas que viven en el ámbito de la
normalidad”, confirma Carrasco.” (Monge, 2022).
19
4. Conclusiones
En cierre, este exhaustivo recorrido histórico y contemporáneo sobre la psicopatía
enmarca una contribución valiosa al cuerpo de conocimientos psicológicos. A través
de los siglos, desde los intrigantes relatos de Zachias Janssen en el Siglo XVII hasta
la compleja clasificación de Kurt Schneider en 1923, la psicopatía ha sido objeto de
incesante exploración y debate.
Este documento ha averiguado las múltiples capas que envuelven el concepto de
psicopatía, revelando no solo su evolución a lo largo del tiempo, sino también su
presencia en contextos culturales diversos, como se evidencia en la sociedad
boliviana. Se ha destacado la relevancia de comprender la psicopatía no solo como
un fenómeno asociado a criminales violentos, sino también como una presencia más
sutil en roles cotidianos.
Los objetivos de investigación trazaron un camino claro, explorando las raíces
históricas, los momentos cruciales y los enfoques contemporáneos para comprender
la psicopatía en su complejidad. Las preguntas internas planteadas invitaron a
reflexionar sobre la percepción social y el diagnóstico, estimulando una comprensión
más matizada de este fenómeno psicológico.
La estructura cronológica guio a través de los hitos relevantes, desde los primeros
indicios hasta las percepciones actuales en Bolivia, proporcionando un marco
comprensivo para el lector. La contextualización de la psicopatía en el Siglo XVII, la
influencia de figuras como Benjamin Rush y Emil Kraepelin, y la diversidad de
clasificaciones de Kurt Schneider han sido elementos clave de esta exploración.
La exploración de las contribuciones significativas de pensadores y estudiosos a lo
largo de los siglos ha enriquecido nuestra comprensión de la psicopatía, resaltando
la diversidad de perspectivas que han influido en su conceptualización. Este análisis
detallado nos invita a reflexionar sobre la complejidad de la psicopatía y a desafiar
percepciones simplistas, promoviendo un enfoque integral en su estudio.
En última instancia, se concluye que el estudio de la psicopatía desde una perspectiva
histórica y contemporánea es esencial para ampliar nuestro conocimiento sobre este
trastorno y fomentar un diálogo enriquecedor en el ámbito académico. Al reconocer
20
la diversidad de manifestaciones de la psicopatía y alejarnos de estigmatizaciones
simplistas, se abre la puerta a futuras investigaciones que contribuyan al avance en
la comprensión de este fenómeno psicológico en la sociedad actual.
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[Link]ía
Alfaro. (07 de febrero 2022). Los psicopatas viven entre nocotros; sepa que los
distingue y que los hace mas peligrosos.
Cristina Estevan Martinez, C. M. (1966). psicopatologia, trastorno antisocial de la
personalidad. Valencia, España.
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[Link]
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[Link]
GN%C3%93STICO
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