KALO Guarani Digital
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GUARANÍ DE CORRIENTES
tupí guaraní.
La familia tupí guaraní pertenece al tronco tupí y es una de las más extendidas de
América del Sur. Variedades de esta familia se hablan en Perú, Venezuela, Colombia,
Guyana Francesa, Paraguay, Brasil y el norte de Argentina. Según Fabre (2005) esta
2
En este trabajo se prefiere la denominación de “guaraní de Corrientes” y se evita el gentilicio “correntino”
para facilitar la comprensión de los lectores.
6
familia lingüística está formada por ocho subgrupos, el subgrupo A es representado en la
figura 1:
subgrupo A
Mbyá xetá ñandeva kaiwá guaraní paraguayo axé (guayakí) chiriguano tapiete
era el guaraní paraguayo (familia tupí guaraní; Paraguay y Argentina; gug), sin embargo,
Dietrich (2002) reconoce que desde la expulsión de los jesuitas estas dos variedades han
tenido un desarrollo distinto. Este autor sostiene que el guaraní hablado en Corrientes
el ISO 639-3 propuesto por ethnologue para codificar a las lenguas del mundo; por este
7
Fabre (1998 en Censabella 1999: 52) sostiene que el 50% de la población rural de
Corrientes habla guaraní, aunque se reconoce que no hay censos confiables acerca de la
cantidad de hablantes en esta provincia y en el país. También, cabe destacar que los
muy pocos estudios en relación con la cantidad de bibliografía existente para el guaraní
de Paraguay. Algunos de los estudios realizados para esta variedad son los de Ojeda
(1977), Stropa (1997 a y b), Welti y Stroppa (1997), Liuzzi (1998), Cerno (2004a y b),
Por otra parte, la situación legal del guaraní es diferente en Paraguay y Argentina.
oficial alternativo” desde 2004 por ley provincial n° 5598. Según Yausaz (2011) esta ley
alumnos para poder hablar guaraní en los establecimientos educativos. Sin embargo, se
8
consideran que unos 10.000 habitantes viven en esta localidad.3 Esto implica un aumento
de 100% de la población en diez años ya que en el censo del INDEC 2001 se registraron
3
El departamento de Concepción cuenta con 20.000 habitantes (censo 2010 de la República Argentina).
4
Fuente: Instituto Geográfico Militar
9
Respecto de la situación social de la provincia de Corrientes, Armatto de Welti y
Stroppa (1997) consideran que es una provincia “expulsora de población” ya que muchos
de sus habitantes migran hacia grandes centros metropolitanos como Rosario o Buenos
Aires. En este sentido, las autoras sostienen que el guaraní hablado en Corrientes se
Por su parte, Censabella (1999) señala que este proceso migratorio inició hace
Chaco, Formosa, Entre Ríos y Misiones (provincias del noreste); luego Buenos Aires,
Liuzzi (2006), uno de los lingüistas que más estudió la variedad del guaraní hablado en
Corrientes.5
cuadro 1:
5
El alfabeto empleado por este autor es denominado achegety que fue adoptado en Paraguay a partir de
1950. El mismo fue definido en el “Congreso de la Lengua Guaraní” en Montevideo (Uruguay).
10
bilabial labiodental dental alveolar palatal velar labio glotal
velar
Oclusiva p t k ʔ
Nasal mb nd ɲ ng
Vibrante ɾ
Fricativa s z γ h
Africada ʧ
aproximante ʋ w
Cuadro 1. Fonemas consonantes en guaraní de Corrientes
Además, se reconoce que el sistema vocálico exhibe seis vocales orales y seis
continuación:
/p/ <p>, /t/ <t>, /k/ <k>, /ʔ/ <’>, /mb/ <m> o <mb>, /nd/ < nd> o <n>, /ɲ/ <ñ>, / ŋ / <ng>,
/ɾ/ <r>, /s/ <s>, /z/ <j>, /γ/ <g>, /h/ <h>, /ʧ/ <ch>, /ʋ/ <v>, /w/ <u>, /a/ <a>, /ã/ <ã>, /e/
<e>, /ẽ/ <ẽ>, /i/ <i>, /ĩ/ <ĩ>, /o/ <o>, /õ/ <õ>, /u/ <u>, /ũ/ <ũ>, /ɨ/ <y>, /ĩ/ <ỹ>.
nasales. Además, el fonema palatal fricativo sonoro /z/ y el bilabial oclusivo sordo /p/
11
también presentan una realización nasal, es decir, [ɲ] y [m] respectivamente. En cada
es una variedad con sílaba simple CV. Según Maddieson (2005), este patrón silábico es
muy poco frecuente en su muestra ya que sólo 61 lenguas de 486 cuentan con sílabas
patrón silábico, aunque se considera necesario analizar cuidadosamente los casos de los
fonemas prenasalizados.
Por otra parte, la acentuación en el guaraní hablado en Paraguay recae en sílaba final.
Según Gregores y Suárez (1967) y Clopper y Tonhauser (2011) esta variedad cuenta con
acento primario y secundario. Estos autores sostienen que el acento primario se asigna
En guaraní de Corrientes el acento primario también recae en sílaba final, motivo por
el cual se asigna acento ortográfico sólo a las palabras que no siguen este patrón de
morfología pero se observa una tendencia a que el acento primario sea asignado a los
afijos derivativos antes que a los flexivos, comportamiento que será analizado en trabajos
posteriores.
12
destacar que los pronombres independientes de 3ª persona emplean la misma estrategia
en guaraní de Corrientes. Se observa que los nombres no cuentan con marca para el
En relación con estas distinciones, Corbett (2005) sostiene que no es suficiente para
constituir un sistema de género ya que sólo se observan oposiciones léxicas. Desde esta
perspectiva, las distinciones presentadas constituyen una distinción de sexo (sexo del
variedad de estudio. Dryer (2005b) sostiene que hay dos maneras de indicar pluralidad en
13
las lenguas del mundo, una es por medio de cambios morfológicos en los nombres (más
coloquial hablado en Paraguay es kuéra y éste se comporta como una forma libre. En
cambio, en guaraní de Corrientes se observa que la misma forma se realiza con una
consonante epentética [s], por lo que se considera que es un sufijo antes que una forma
libre. En (1a) se sufija al nombre avuéla, en (1b) para pluralizar al poseedor y en (1c)
c. ha’e-s-kuéra nde-r-echa
3SG-EP-PL [Link]-REL-ver
‘Ellos te ven.’
14
La forma -kuéra sólo se sufija a nombres animados ya que para nombres
como se advierte en (2b); además, modifica a verbos como en (2c). Sin embargo, se
observa que la forma libre heta en algunos casos se sufija a nombres animados, para lo
b. *Arrojo-s-kuéra poi
c. o-karu heta
3ACT-comer mucho
‘Comieron mucho.’
d. nde-memby-r-eta ru
[Link]-hijo-REL-mucho padre
(Payne 1997: 102), el singular no presenta marca manifiesta mientras que el plural de
15
Por último, cabe destacar que en guaraní de Corrientes se emplean estrategias de
codificación de género y número que fueron tomadas como préstamos del español. En (3)
el género y número están determinados por los artículos definidos e indefinidos del
español:
16
1.4. Índice de síntesis e índice de fusión
El índice de síntesis y el índice de fusión son dos parámetros para clasificar una lengua
dentro de la tipología morfológica (Comrie 1989). En este apartado se explican estos dos
de morfemas identificados en una palabra. Comrie (1989: 46) afirma que este concepto se
define mejor en términos de un continuo cuyos extremos son las lenguas polisintéticas y
sola palabra y, por tal motivo, se hallan en el extremo de más síntesis en el continuo. Las
+síntesis -síntesis
tendencias hacia uno de los dos tipos, es decir, que no hay lenguas sólo aislantes o sólo
polisintéticas.
medir el índice de síntesis en los verbos de una lengua según la cantidad de categorías
17
que pueden ser afijadas. Ellos registran un número máximo de entre 12 y 13 categorías,
aunque se señala que este índice es muy poco frecuente. En una muestra de 145 lenguas,
sólo las lenguas koasati (familia muskogeana; Estados Unidos; cku) y wichita (familia
caddoana; Estados Unidos; wic) permiten esta cantidad de categorías por palabra. Por
otra parte, Bickel y Nichols (2005) señalan que en esta muestra, 52 lenguas cuentan con
4-5 categorías en el verbo, siendo éste el más frecuente translingüísticamente. Entre estas
Por otra parte, en el guaraní de Corrientes sólo se han hallado construcciones con
b. pende pene-mbo-kyrá-ema
2PL [Link]-CAUS-gordo-ISR
18
b. maho i-jiguate-ve i-kompañero-s-kuéra-gui
extremos son las lenguas fusionantes y las lenguas aglutinantes, como se muestra en la
figura 3:
+fusión -fusión
lenguas, en él se especifica qué se tiene en cuenta para clasificar a una lengua dentro de
esta tipología:
19
Según el tipo de construcciones expuestas en (1-5), el guaraní de Corrientes
presenta una segmentación sencilla de los morfemas y se reconoce que casi no hay
identifican distinciones en los marcadores, por ejemplo los de plural. De acuerdo con el
tipo de construcciones observadas en (5a-b), se puede emplear tanto -kuéra como -reta
para pluralizar un nombre animado mientras que heta pluraliza nombres inanimados.
Por otra parte, no son frecuentes los morfemas portmanteau aunque se registran
algunas formas que expresan más de una categoría, por ejemplo los índices de persona en
los verbos. Éstos expresan persona, número y la serie a la que pertenecen, es decir, serie
activa o inactiva. En la sección 3.3. se referirá detalladamente a las funciones de las dos
aglutinación ya que los morfemas se segmentan con relativa facilidad y los mismos casi
dependiente.
Según Nichols (1986) el locus de marcación es un patrón importante que durante mucho
tiempo no fue descrito. Esta autora afirma que las relaciones sintácticas son binarias y se
20
pueden dar entre un núcleo y un dependiente en diferentes niveles como se expone en el
cuadro 5:
ocurrencia de otra palabra. Los patrones de marcación morfológica posibles son: (i)
marcación de núcleo, (ii) marcación de dependiente, (iii) marcación neutral y (iv) doble
marcación.
independientes y marcas de caso en los nombres con una forma y función relacionadas.
sostiene que las lenguas tupí guaraníes no cuentan con la categoría de adjetivos. Este
La frase posesiva puede presentar una distinción entre posesión alienable y posesión
inalienable. Payne (1997: 104-105) explica que la posesión alienable es la que puede
aquella de la que uno no se puede separar, como las partes del cuerpo o las relaciones de
parentesco.
raíces para las cuales la literatura acerca de la familia tupí guaraní define como
inherentemente en relación con otra entidad, por ejemplo algunas partes del cuerpo como
[r~h] que son definidas como “relacionantes”, para los cuales Velázquez Castillo (1996)
afirma que la forma r- se usa para los participantes del acto de habla y la forma h- se
a. che-r-era
[Link]-REL-nombre
‘Mi nombre.’
22
b. h-era
REL-nombre
‘Su nombre.’
a. che-r-oga
[Link]-REL-casa
‘Mi casa.’
b. ø-h-oga
3POS-REL-casa
‘Su casa.’
23
Este tipo de construcciones presenta marcación en el núcleo, es decir, el nombre
poseído, codificación poco frecuente entre las lenguas del mundo ya que hay una
estos nombres son más frecuentes en una construcción posesiva (Haspelmath 2008).
b. huána yvyty
Juana flores
cuerpo como pire ‘cuero’ en (9) y relaciones de parentesco como ména ‘esposo’ en (10)
24
(9) vaka pire
vaca piel
‘Cuero de vaca.’
Entonces, se advierte que no todas las partes del cuerpo y relaciones de parentesco
se codifican de la misma manera en guaraní de Corrientes, esto puede ser porque los
En (9) pire ‘cuero’ podría tener una interpretación genérica, es decir, no es el cuero
de una vaca en particular sino que es un tipo de cuero. En (10) se puede advertir que
características de los predicados en relación con los adjuntos como con los argumentos.
25
En este apartado se deja de lado la caracterización de los adjuntos ya que se refiere a ellos
en la sección 1.6.
como A y P cuando éstos son de 1ª y 2ª persona. Mientras que para los participantes de 3ª
persona sólo se observan índices del participante que funciona como A. Asimismo, se
como P. Las frases nominales animadas con esta función se codifican con un sufijo -pe
ndivei, rehe, hegui y en frases nominales marcas de caso -ndi, -re, -gui con las mismas
posposiciones a marcas de caso, que según Heine y Kuteva (2007: 91-92) es muy
proceso.
26
1.6. Funciones de los adjuntos
proponen los siguientes parámetros para establecer que las posposiciones pueden
por lo que hay un cambio en sus posibilidades combinatorias. Según Heine y Kuteva
(2007: 65) las posposiciones son consideradas formas libres que pueden expresar diversas
iii) la posposición tiende a perder sustancia fonética (erosión). Según Heine y Kuteva
(2007: 43) la erosión fonética implica la pérdida de: (a) segmentos fonéticos o sílabas
fonética.
6
Las posposiciones of del inglés, de del francés y von del alemán tenían un significado de ABLATIVO, pero
en la actualidad se empelan como atributos. El destino de to en inglés y a de las lenguas romances tienen un
proceso de gramaticalización similar, han pasado de preposiciones direccionales a marcadores de caso
DATIVO y, en español, inclusive ACUSATIVO (Lehmann 1982: 82 en Heine y Kuteva 2007: 92).
27
En el guaraní de Corrientes la desemantización o desplazamiento semántico se
identifica en los siguientes dominios: (i) COMITATIVO > INSTRUMENTAL, (ii) ‘Movimiento
desde’ (ABLATIVO) > CAUSA,7 (iii) ‘Movimiento hacia (ADLATIVO) > ESTÍMULO.
con pronombres para comportarse como sufijos de caso combinados sólo con nombres
En los apartados que siguen se explica que las posposiciones que codifican a los
independientes ya que en las frases nominales se observan las marcas -ndi, -re, -gui. A
con función de COMITATIVO se introduce con una posposición ndivei como en (11a) y una
7
Según Heine y Kuteva (2002: 18) el caso denominado CAUSA es un marcador que introduce un
participante de causa o razón y este marcador puede haber sobrellevado un proceso de desemantización de
LOCATIVO>CAUSA.
28
(11) a. los mitã o-ikuei che ndivei
observa la decategorialización de esta forma ya que dejó de ser una forma libre asignada
nominales. Además, se advierte la erosión fonética ya que se pierde una sílaba ndivei > -
29
1.6.2. Funciones de ‘Movimiento desde’ (ABLATIVO) y CAUSA
ABLATIVO se expresa mediante posposición hegui como en (13a) o sufijo -gui en una FN
b. a-ha tupá-gui
[Link]-caer cama-ABL
‘Caigo de la cama.’
deíctico a un rol más abstracto. Como se ilustra en (14), los participantes pronominales
con rol de CAUSA se introducen con la posposición hegui y las frases nominales con el
sufijo -gui:8
8
Los adjuntos de los verbos kyhyje ‘temer’, kane’o ‘cansado’, resarai ‘olvidar’ también se codifican con la
misma marca.
30
b. a-tĩ huána-gui
[Link]-avergonzar(se) Juana-CAU
La función de ‘dirección hacia’ (ADLATIVO) también puede ser descrita como en proceso
de cambio ya que la forma rehe es codificada en pronombres como (15a) y la forma -re
31
b. ope mitã o-ñani káje-re
c. o-jupi-guata el kurupí-re
con rol direccional, se presenta en (16) el empleo de estas formas para codificar a un
‘Él me miró.’
32
c. che-manduva nde-rú-re
[Link]-recordar [Link]=padre-EST
A partir de construcciones de este tipo, se concluye que las formas rehe / -re
prefijos; por último se observa la pérdida de sustancia fonética (erosión) rehe > -re y la
En resumen, a partir de los parámetros propuestos por Heine y Kuteva (2007: 91) se
decir, que las formas ndivei, hegui y rehe están perdiendo su sentido más concreto y
decategorialización ya que esas posposiciones dejaron de ser formas libres que codifican
nombres. Por último, se reconoce un proceso de erosión fonética ya que se pierde una
33
sílaba completa de la posposición y también su acentuación. Estas características son
expuestas en el cuadro 6:
relaciones gramaticales. Para ello, se incluyen las propuestas de Comrie (1989) y Givón
(1997) respecto del tema. Estos autores plantean que una definición adecuada se debe
9
Según Comrie (1989: 66), esta perspectiva acerca de las relaciones gramaticales se opone principalmente
a la propuesta de gramática relacional planteada por autores tales como Perlmutter y Postal en la década de
1980; marco en el que son consideradas como categorías sintácticas discretas que no presentan relación con
la semántica y la pragmática.
34
1.7.1. Definición de las relaciones gramaticales
(1989) sostiene que deben ser entendidas en términos de la interacción de los roles
En la misma línea teórica, Givón (1997) define las propiedades de las relaciones
gramaticales en sí mismas. Por tal motivo, sostiene que las propiedades de sujeto de
Keenan (1975) se pueden extender a las de objeto. De este modo, quedan definidos dos
caso nominal.
35
encadenadas; k. correferencia en relativización, preguntas-QU y construcciones
dislocadas.10
una relación con el dominio funcional al que codifica. En este sentido, se sostiene que las
relacionadas con la pragmática. Dada esta relación, Givón (1997: 29) propone el
sujeto y objeto: “Cuanto más relacionada esté una propiedad formal de sujeto y objeto
Las propiedades que se relacionan con la pragmática son más universales, mientras
que las propiedades vinculadas con la semántica son menos universales. Estas últimas
10
Givón (1997) advierte que las propiedades e. reflexivización, f. causativización y g. frase nominal de
sujeto idéntico en cláusulas completivas presentan componentes semánticos, mientras que el resto de las
propiedades de control y comportamiento están relacionadas con la topicalidad y la continuidad referencial.
36
están más gramaticalizadas y son más automáticas, sobre todo la marcación de caso
(1997: 34) introduce cuatro tipos de lenguas lógicamente posibles, los mismos surgen de
Como se advierte, hay una fuerte tendencia a que la sintaxis siga un patrón
ergativo.
En definitiva, es preciso señalar que una lengua puede presentar más de un sistema
de alineamiento, uno para las propiedades de control y comportamiento y otro para las
propiedades de código. En este trabajo se tienen en cuenta las propiedades que están más
11
La entrada “morfología” en este cuadro refiere principalmente a las propiedades de código “concordancia
gramatical” y “marcación de caso nominal”.
37
vinculadas con el dominio de la semántica que con el de la pragmática; según Givón
Respecto de estas últimas, Comrie (1989: 125) sostiene que también es posible
observar distintos sistemas de alineamiento. Este autor señala que una lengua con sistema
neutral para las marcas de caso en frases nominales puede presentar otro sistema para la
indexación o el orden de palabras. Esto se debe a que las propiedades de código tienen la
38
[Link]. Orden de palabras
El orden palabras es uno de los parámetros más desarrollados en los estudios tipológicos
según Comrie (1989). Se considera que en un trabajo clásico sobre los universales del
lenguaje, Greenberg (1963) planteó seis tipos lógicos SOV, SVO, VSO, VOS, OVS,
OSV; para los cuales afirmó que los tres primeros son los más frecuentes. Si bien se
reconoce que este estudio fue el precedente de los estudios tipológicos en general y de los
pequeña.
correlaciones como ser: la posibilidad de que lenguas con orden PV presenten cláusulas
Castillo (1995) señala que el guaraní de Paraguay exhibe un cambio de orden PV hacia el
orden VP.
39
En el guaraní de Corrientes, se observa que el orden dominante en las cláusulas
(17) a. A V P
b. A V P
c. A V P
También es posible observar características de lengua con núcleo final, tales como
12
Se destaca que a los constituyentes S y O serán denominados A y P siguiendo a Comrie (1989, 2005)
40
(18) Posposiciones
a. jagua ray
perro hijo
b. rosío ru
Rocío padre
41
b. sésar o-inupã-pota-ina los mitã-me
rasgos de lengua de núcleo como las que se presentaron; de modo que también se
Acerca del cambio de orden de los constituyentes, Dietrich (2009) reconoce que
otras lenguas de la familia tupí-guaraní siguen la misma ruta de cambio. Además del
guaraní hablado en Paraguay, sostiene que el mbyá (Argentina, Brasil y Paraguay; gun),
Paraguay; tpj) presentan un cambio de orden de los constituyentes. El autor considera que
este proceso se debe a la influencia de muchos siglos de contacto con lenguas dominantes
cambio en las mismas, Payne (1992) afirma que muchas lenguas de Australia y América
presentan orden flexible.13 Según la autora, la flexibilidad del orden está motivada por el
contexto de enunciación. Por esta razón, se considera que está menos gramaticalizado que
las otras dos propiedades de código (Givón 2001). En definitiva, Payne (1992) observa
13
Dryer (2005a) advierte que en una muestra de 1377 lenguas, 189 carecen de un orden dominante para los
constituyentes.
42
Las categorías pragmático discursivas se han dejado de lado en este trabajo debido
a cuestiones de tiempo y espacio; motivo por el cual no se tiene en cuenta el análisis del
diferente transitividad teniendo en cuenta las marcas de caso en los nominales y las
en el verbo”.
Siewierska (2004).
Según Bresnan y Mchombo (1987 en Siewierska 2004: 122) una forma pronominal
que ocurre con una frase nominal o con un pronombre independiente puede ser definida
43
como marcador de concordancia gramatical. En guaraní de Corrientes, este concepto se
aplica a las formas o- en (21a), i- en (21b) y che- en (21c) que son obligatorias:
c. che che-minĩ
1SG [Link]-pequeño
b. ha’e o-karu
3SG 3ACT-comer
‘Ella/ él comió.’
44
(22) a. che-minĩ
[Link]-pequeño
‘Soy pequeña.’
b. o-karu
3ACT-comer
‘Comió.’
Por su parte, Givón (2001) establece una diferencia según el estatus de las formas
semántico)
45
clíticos (no acentuados) afijos pronominales anafóricos concordancia pronominal
obligatoria. 14
anafóricamente como en (22), las formas personales prefijadas pueden ocurrir con una
Por último, Siewierska (2004: 126) distingue entre marcador sintáctico, ambiguo y
continuación:
construcción,
mismo,
la misma construcción.
14
Givón (2001: 407) explica que este proceso es una consecuencia natural de la clitización de pronombres
anafóricos. El autor sostiene que un ejemplo de etapa temprana en el proceso de gramaticalización es el ute
(familia yutoazteca; Estados Unidos; ute). En esta lengua los clíticos pronominales no son obligatorios ni
codifican un único rol de caso, además no se añaden al verbo sino a la primera palabra de la cláusula. Este
autor también señala que una vez estabilizados los pronombres anafóricos, se codifican como afijos
verbales. Por ejemplo en swahili (familia nigercongolesa; Tanzania, awh) los pronombres comenzaron a
funcionar como formas pronominales anafóricas en el verbo.
46
Según esta propuesta, los marcadores de persona del guaraní de Corrientes son
de varias maneras según la propuesta teórica que se adopte. De acuerdo con Bresnan y
(2001) son afijos de concordancia obligatoria y según Siewierska (2004) se los clasifica
abandonar este término (Siewierska 2004: 126). En este trabajo, se opta por el término de
en el verbo.
verbales en otras variedades de la familia tupí guaraní, tales como el kamaiurá hablado en
En este apartado se incluyen las propuestas de análisis para otras variedades de la familia
tupí guaraní. Se incluyen las conclusiones del trabajo de Payne (1994) y de Gildea (2002)
47
acerca de esta familia lingüística en general, Seki (2000) para el kamaiurá y Velázquez
Payne (1994) afirma que la familia tupí guaraní codifica en el verbo al participante
más alto en la jerarquía de topicalidad inherente 1ª > 2ª > 3ª; para la cual se afirma que
los participantes del acto de habla (1ª y 2ª persona) son inherentemente más topicales que
los participantes de 3ª persona. Entonces, se sostiene que un sistema que siga este patrón
considerado “inverso”.
participante P cuando éste es más topical que el participante A. Además, esta autora
identifica en algunas lenguas de esta familia (entre ellas el guaraní coloquial hablado en
Paraguay y el kamaiurá hablado en Brasil) el prefijo r-, definido como marcador de voz
inversa.
Por su parte, Seki (2000) para el kamaiurá y Velázquez Castillo (2008) para el
persona en cláusulas monotransitivas. Según Klimov (1972, 1977 en Seki 1990: 367), las
lenguas activas presentan una oposición semántica de roles activos vs. inactivos. Hacia
esta oposición está orientada la estructura de los sistemas activos. Una de las
sujeto de verbos estativos, a la vez, estos últimos son codificados de la misma manera
48
que los objetos de los verbos activos. Esto se puede representar del siguiente modo según
que los prefijos r- y h- no son marcadores de construcciones inversas y directas sino que
persona 1ª > 2ª > 3ª. En (23a-b) se exponen ejemplos del guaraní de Paraguay en los que
a. Toma che-r-eka
Tomás [Link]-REL-buscar
‘Tomás me busca.’
Según Seki (2000: 137) y Velázquez Castillo (2008: 382) el prefijo i- también es un
49
(24) Relacionante i- en guaraní de Paraguay (Velázquez Castillo 2008: 384)
b. Toma che-nupa
1SG [Link]-pegar
‘Tomás me pegó.’
situaciones de inversa por lo que no se los puede definir como la manifestación de estas
Por otra parte, se hace referencia a un análisis diferente según lo propuesto por
Gildea (2002: 323) en relación con el proto tupí guaraní. Él sugiere que, en una
construcciones inversas. Seki (2000) y Velázquez Castillo (2008) consideran que i-, r- y
h- son alomorfos y funcionan como relacionantes. Por último, Gildea (2002) sostiene que
15
Esta afirmación se basa en los datos del proto tupí guaraní descrito por Jensen (1998) y la comparación
con trabajos de Meira y Petronila Tavares (en Gildea 2002) para otras variedades.
50
En relación con el guaraní de Corrientes se observa un comportamiento diferente
del de las otras variedades de la familia tupí guaraní. En la sección 3.3.1. se presenta la
algunas alternancias.
Mithun (1991) y Nordhoff (2004) para el guaraní de Paraguay y, para la familia tupí
kamaiurá. Esta autora menciona que la codificación del único argumento de las cláusulas
intransitivas está motivada por el control del participante. Los verbos activos implican la
volición y el control del participante, por ejemplo -je’e ‘hablar’, -jan ‘correr’, -karu
‘comer’. Aunque se hallan otros en que no hay control del participante, como -manõ
‘morir’ y -kyje ‘tener miedo’ que también se codifican con el paradigma activo.
Además, hay bases que aceptan los dos paradigmas como je’eŋ ‘hablar’, que de
acuerdo con Seki (1990) puede tener diferentes interpretaciones según la forma personal
51
(25) Alternancia de índices en kamaiurá (Seki 1990: 372)
a. i-je’eŋ uma’e
3INACT-hablar NEG
b. o-je’eŋ uma’e
3ACT-hablar NEG
Paraguay, sostiene que el sistema está motivado principalmente por el aspecto léxico de
los verbos. En ese sentido, propone que un paradigma codifica eventos (actividades,
logros y realizaciones) mientras que el otro codifica estados, por lo cual define al sistema
persona singular, se observa que la forma del paradigma activo es el prefijo a- y la del
a. a-gwerú-aĩna
[Link]-traer-PROG
52
b. a-puʔã́
[Link]-levantar
‘Me levanto.’
c. še-rerahá
[Link]-llevar
‘Me llevará.’
d. še-ropehɨi
[Link]-dormir
‘Estoy dormido.’
prefijación de una forma pronominal de índice activo en verbos como ʔá ‘caer’, manõ
‘morir’, ké ‘dormir’ en que no hay control del participante. Sin embargo, no contempla la
posibilidad de que no siempre haya coincidencia entre bases activas y verbos eventivos o
principio, Dietrich (2000) afirma que no hay adjetivos en la familia tupí guaraní y que
Por su parte, Nordhoff (2004) sigue la misma línea argumentativa ya que sostiene
53
estativos. Como se observa en (27), verbos estativos y nombres emplean el paradigma de
pronombres inactivos:
a. che che-r-embireko
1SG [Link]-REL-esposa
b. che h-embireko
1SG 3INACT-esposa
Para este tipo de construcciones, Nordhoff (2004) explica que un nombre puede ser
ocurrencia de un índice personal inactivo con una forma libre. De este modo, las bases
consideradas nombres.
En relación con esta propuesta, se plantea que deja de lado la semántica de las
bases y sólo atiende a la expresión formal de los predicados. Tampoco tiene en cuenta
que existen bases que admiten ambos paradigmas y no pueden ser considerados como
nombres.
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En resumen, Seki (1990, 2000) sostiene que el control del participante es la única
motivación del sistema activo-inactivo en kamaiurá. Por su parte, Mithun (1991) propone
que la explicación está relacionada con el aspecto inherente de los verbos. Por último,
motivación del sistema a partir de las categorías léxicas que pueden ser núcleos de
predicados verbales.
Como se observó en relación con las propuestas presentadas para otras variedades
de la familia tupí guaraní, las explicaciones plantean una única motivación para la
intransitivos está motivada por el control del participante, así como también por la
estudio.
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[Link]. Marcas de caso en los nominales
observa que S y A no requiere marcas manifiestas de caso, mientras que los nombres más
animados con función de P requieren una marca -pe (-me en contextos de nasalización),
construcción.
En relación con los predicados bivalentes, Velázquez Castillo (2002) menciona que
mismos. Esta autora afirma que la diferencia entre sujeto y objeto es irrelevante ya que
las relaciones gramaticales son configuradas espacialmente, motivo por el cual los
participantes con rol de PACIENTE se manifiestan con el sufijo -pe, que también codifica el
rol de LOCATIVO. En las construcciones de (28), la autora argumenta que José es la meta
del golpe o el amor de alguien más, el punto final de una energía que fluye:
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(28) Fnción de -pe en guaraní de Paraguay (Velázquez Castillo 2002: 145)
es el hecho de sostener que los pacientes de una cláusula en realidad tienen un rol de
decir, el hecho de que puedan expresar un rol local o de deixis espacial y un rol no local o
y valencia gramatical planteada por Payne (1997). Según este autor, la valencia semántica
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pueden ser expresados en la escena del verbo pero no son considerados participantes
argumentales.
Corrientes.
identificó el marcador de plural -kuéra para los nombres animados, que también es
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Por otra parte, se observó marcación en el núcleo en las frases posesivas con
los siguientes dominios funcionales: (a) COMITATIVO > INSTRUMENTAL, (b) ‘Movimiento
desde’ (ABLATIVO) > CAUSA, (c) ‘Movimiento hacia (ADLATIVO) > ESTÍMULO. Este
Éstas son las propiedades de código y, entre ellas, la codificación de los nominales, de los
determinó que el orden AVP (SVO) es el más común aunque se observan características
el orden básico de los constituyentes. También se señaló que esta propiedad está
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motivada pragmáticamente (Payne 1992, Givón 1997); por lo cual, en el capítulo 3 se
ese sentido, se establece que sólo se explicará el alineamiento de las frases nominales, los
acerca de los prefijos i-, r- y h- en la familia tupí guaraní ya que se considera que son
cláusulas intransitivas en la familia tupí guaraní. Respecto de ellas se consideró que sólo
toman en cuenta un factor como determinante para la codificación diferencial del único
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la función principal de las marcas de caso en las lenguas. Luego, se incluye la
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