Metodología del diagnóstico social para investigación e intervención
Danna Sofía Bueno Munar ID: 770692
NRC: 4155
Docente David Alberto Holguín Villareal
Agosto 9, 2023
El trabajo social es una disciplina de las ciencias sociales, que trabaja tanto la
investigación como la intervención en las sociedades que estén pasando por algún proceso que los
afecte como grupo, ya sea una problemática colectiva o individual puesto que, cualquiera de las dos
involucra a todos sus miembros. Dicho lo anterior, se da paso al presente trabajo escrito, donde se
abordará la investigación e intervención desde trabajo social, enfatizando en una descripción acerca
de la metodología del diagnostico social como primera fase metodológica para elaborar cualquiera
de estos dos procesos.
En primer lugar, para el lector es importante tener claridad de los conceptos más importantes
que se hablarán en el presente trabajo escrito, uno de ellos es la investigación, la cual, los
trabajadores sociales la estudian a lo largo de su formación profesional para poder llevarla
correctamente a la práctica al momento de ser profesionales, siendo así, según Fernando Hernández
en su libro “Metodología de la investigación en ciencias sociales” este es el proceso aplicado al
método científico que tiene como objetivo obtener información válida y confiable del tema
estudiado, para bien, poder entender, verificar, corregir o aplicar el conocimiento de este. A partir de
la cita anterior, se puede establecer que un elemento principal en la contribución al trabajo social es
la investigación aplicada al diagnóstico.
Seguido de lo anterior, para concluir este concepto y dar paso al siguiente, la investigación
es una pieza clave en la profesión del trabajo social, ya que esta guía la intervención mediante una
base de contenido teórico.
Adicional a esto y como segundo concepto clave, es importante tener claridad sobre la
intervención en esta área, cuyo termino hace referencia al conjunto de actividades realizadas de
manera más o menos sistémicas y organizadas, para actuar sobre un aspecto de la realidad con el
propósito de producir un impacto (Egg, 2014, p. 186). Adicionalmente, cabe resaltar que, en trabajo
social, el primer momento para realizar la intervención es realizar la investigación, ya que a partir de
las condiciones del contexto y en colaboración de la investigación, es posible determinar
la sistematización de las situaciones existentes, en este caso apoyando en la comprensión, por lo cual
el diagnostico ayuda a recabar los datos indispensables para continuar con la intervención (Castro at
al., 2017. P. 19).
Para concluir este concepto, el poder realizar una correcta intervención, se debe a la
búsqueda de bases teóricas las cuales se realizan en el proceso de investigación, esto debido a que
toda intervención necesita de métodos, técnicas y un enfoque que determine la intencionalidad del
proceso.
Conforme a ello, se evidencia la estrecha relación que tiene la investigación con la
intervención en trabajo social, puesto que las dos son procesos coexistentes que fundamentan el
ejercicio profesional, la primera contribuye a su desarrollo como disciplina científica, y la segunda
es la acción profesional que se realiza mediante la interacción e intervención con los individuos,
siendo así, podríamos concluir que son dos momentos en un mismo proceso, una ayuda en la teoría
y la otra práctica.
Ahora bien, ya teniendo claridad en estos dos procesos se da paso al diagnóstico social. El
diagnostico social es la posibilidad de conectar la teoría del trabajo social con la practica del mismo,
evidenciando la necesidad de producir conocimientos interaccionando teoría y práctica profesional
(Victoria-Gasteiz, 2009:19). Como se dijo con anterioridad, conectar teoría y practica es uno de los
fines primordiales de esta disciplina de las ciencias sociales.
El diagnostico social nos ayuda a recabar información documental y empírica que permite
visualizar la dimensión objetiva del problema social, su magnitud y el impacto en la sociedad; es
decir, buscar información y recabar datos que faciliten el análisis y la interpretación del problema,
(Castro, M., Reyna, C., Méndez, J., 2017:58). Por esta razón, el diagnostico social consta de un
proceso para su construcción y correcta realización que, según Guadalupe Ávila en su artículo
“Diagnostico social en trabajo social: conceptos calves y metodología para su
elaboración” son ocho: en primer lugar, se debe identificar al usuario según sus características y área
de donde solicita apoyo y su problema, en este caso la necesidad central. En segundo lugar, se
realiza una entrevista directa a pacientes o familiares, que estén en condiciones de ser entrevistados
y generar empatía para una buena comunicación y así obtener la suficiente información para el
diagnóstico.
Avanzando en el tema, como tercera fase se debe investigar los antecedentes del problema o
demanda con el fin de saber si es algo recurrente y si se han generado acciones para erradicar la
situación o no. En cuarto lugar, se debe jerarquizar los problemas y determinar prioridades, al
conocer los antecedentes como se dijo anteriormente, datos del paciente y generalidades del caso.
Dicho lo anterior, como quinta fase si es necesario, se debe coordinar institucionalmente en casos de
problemática atípica, como: violación de derecho humanos, probable violencia o abuso sexual,
abandono en menores o en adultos mayores, etc. Donde se requiera el apoyo de otra institución para
intervenir. En sexto lugar, se deben identificar los medios y recursos para abatir las necesidades o
carencias sociales, así como identificar redes de apoyo sociales e institucionales.
Seguido de lo anterior, como séptima fase se debe realizar un pronostico del caso, analizando
la construcción de posibles escenarios dependiendo de la naturaleza del problema apoyado en los
datos recopilados en la entrevista inicial, para así identificar las posibles consecuencias de por qué el
problema no es atendido y que beneficios traería donde si lo fuese. Para finaliza, la octava y última
fase es la elaboración y redacción del diagnóstico, donde ya teniendo todos estos elementos dichos
anteriormente, el profesional se apoya en formatos que faciliten la acomodación de todos los datos
recopilados que debe llevar el diagnóstico social.
Se puede concluir al diagnostico como, un instrumento y técnica que sintetiza, conceptualiza
e interpreta, las necesidades y problemáticas a través de la exploración de sus causas aportando los
elementos necesarios para la explicación de la realidad socio familiar y la transformación
de los problemas, teniendo siempre como objetivo conocer a profundidad los elementos centrales de
la problemática, así como los recursos existentes.
Por último, es importante relacionar el diagnóstico social con la investigación e intervención
social en trabajo social, por ello, en primer lugar, el diagnostico social es una forma de utilizar los
resultados de una investigación aplicada de cara a la acción, es decir, el diagnostico siempre va a
estar apoyado de la investigación puesto que trata de realizar un estudio con la finalidad de tener
conocimientos para producir cambios inducidos y/o planificados y con el objetivo que siempre se
trata de alcanzar, el cual es resolver problemas, satisfacer necesidades, desarrollar potencialidades, o
actuar sobre algún aspecto en la realidad social.
Finalizando ya, el diagnóstico social es una fase o momento de los métodos de la
intervención social, es decir, todas las formas de intervención están especialmente acomodadas a la
integración de diferentes fases o momentos, estos dados dentro de un proceso que puede tener inicio
en cualquiera de estos momentos, pero, la estructura básica de este procedimiento subyace cuatro
aspectos principales y no depende del campo de intervención, estos son: el estudio – investigación,
el cual culmina en un diagnóstico de la situación problema, que sistematiza los datos para su
comprensión. El segundo, viene siendo la programación que se apoya de los resultados del
diagnóstico, para formular propuestas de intervención siendo eficiente y lograr éxito. En tercer
lugar, se realiza la ejecución teniendo en cuenta el diagnóstico para establecer la estrategia operativa
y la implementación de acciones. En el cuarto y último lugar, se realiza la evaluación la cual cabe
aclarar que se pretende hacer en diferentes momentos del proceso de intervención, entre ellos el
diagnostico, siendo un elemento importante de comparación a los cambios producidos en todo el
proceso de intervención.
Referencias
Hernández, F. (2002). Metodología de la investigación en ciencias sociales.. Universidad
Abierta para Adultos (UAPA). https://elibro.net/es/ereader/uniminuto/175601?page=1
Viscarret Garro, J. J. (2015). Modelos y métodos de intervención en trabajo social..
Difusora Larousse - Alianza Editorial. https://elibro.net/es/ereader/uniminuto/45418?page=1
Ávila Cedillo, G, J. (2021). Diagnóstico social en Trabajo Social: conceptos claves y
metodología para su elaboración. Margen °100.
https://www.margen.org/suscri/margen100/Avila-100.pdf
Aguilar Idañez, M, J. Ander Egg, E. (1999). Diagnóstico social Conceptos y Metodología.
Grupo editorial Lumen Hvmanitas.
https://www.academia.edu/36660504/DIAGNOSTICO_SOCIAL_Mar%C3%ADa_Jos%C3%A9_A
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