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Mordida Profunda: Etiología y Tratamiento

La mordida profunda es una maloclusión común que involucra una excesiva superposición vertical de los incisivos superiores sobre los inferiores. Puede ser de origen dentario, dentoalveolar u esquelético, dependiendo de si afecta solo a los dientes, a las estructuras dentoalveolares o al esqueleto facial. El tratamiento ortodóncico busca establecer un adecuado resalte vertical de los incisivos mediante técnicas como la intrusión de incisivos, extrusión de molares u otras
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Mordida Profunda: Etiología y Tratamiento

La mordida profunda es una maloclusión común que involucra una excesiva superposición vertical de los incisivos superiores sobre los inferiores. Puede ser de origen dentario, dentoalveolar u esquelético, dependiendo de si afecta solo a los dientes, a las estructuras dentoalveolares o al esqueleto facial. El tratamiento ortodóncico busca establecer un adecuado resalte vertical de los incisivos mediante técnicas como la intrusión de incisivos, extrusión de molares u otras
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Etiología, diagnóstico y plan de

tratamiento de la mordida profunda -


Revisión de la literatura
AUTOR: Od. Alarcón A., Andrea M., egresada de la Facultad
de Odontología de la UCV.

CORRESPONDENCIA:
Autor: Alarcón Ascunce Andrea Margarita. Odontólogo de la
UCV.
Dirección de trabajo: Av. Perimetral, C.C. Los Altos, nivel
superior, local D-26, Clínica Dental Ascunce-Alarcón. San
Antonio de Los Altos, Edo. Miranda, Venezuela. Código Postal:
1204.
Teléfonos: 0212-3711216/3712334/3720107.
Teléfono celular: 0414-2283121/0414-2370896/0414-3242935
Correo
electrónico: [Link]@[Link] / andrea_ma
rg@[Link]

Resumen:
El adecuado resalte vertical de los incisivos constituye un propósito importante del tratamiento
ortodóncico, en relación con el logro de objetivos estéticos y con la obtención de relaciones oclusales
funcionales y estables a largo plazo. El desarrollo de un resalte vertical excesivo se denomina mordida
profunda, es un hallazgo frecuente en ciertas discrepancias maxilo-mandibulares, la cual se abordó en
esta revisión de la literatura con respecto a su etiología, diagnóstico y plan de tratamiento. Esta, junto
con las demás alteraciones del plano vertical, representa una entidad compleja de origen multifactorial,
donde factores genéticos como ambientales están involucrados los cuales pueden afectar a las estructuras
dentoalveolares, esqueléticas o incluso a ambas.
Una identificación precisa de estas características es fundamental para lograr un diagnóstico correcto y a
tiempo, permitiendo establecer un plan de tratamiento adecuado.
El tratamiento ortodóncico de la mordida profunda tiene como objetivo constituir un adecuado resalte
vertical de los incisivos e involucra básicamente la aplicación de cuatro estrategias: extrusión de dientes
posteriores, intrusión verdadera o relativa de los dientes anteriores, vestibularización de incisivos o
intrusión y extrusión combinada.
La estabilidad de la corrección dependerá del movimiento realizado y debidamente establecido. No
obstante, los problemas de mordida profunda más severos pueden ser llevados a un mejor resultado si
estos se tratan durante el crecimiento y desarrollo.

Palabras claves: mordida profunda, etiología, diagnóstico, plan de tratamiento.

Abstract:
The right shoulder upright incisor is an important purpose of orthodontic treatment in achieving
aesthetic objectives and obtaining functional and long-term stable occlusal relationships. The
development of an excessive vertical projection is called deep bite, this is a common finding in certain
maxillomandibular discrepancies, which are addressed in this review of the literature regarding etiology,
diagnosis and treatment plan. The deep bite with the other vertical plane disorders, represents a complex
multifactorial entity, where genetic and environmental factors are involved, which may affect
dentoalveolar structures, skeletal or even both.
Accurate identification of these features is essential for proper diagnosis and timely, allowing to
establish an appropriate treatment plan.
Orthodontic treatment for deep bite aims to provide a suitable projection of the incisors upright and
basically involves the application of four strategies: extrusion of posterior teeth, true or relative anterior
intrusion, vestibular inclination of incisors, or combined intrusion and extrusion of anterior and posterior
teeth respectively.
The stability of the correction depends on the movement made and properly established. Nevertheless,
severe deep bite problems can be brought to a better outcome if they are treated during growth and
development.

Key words: deep bite, etiology, diagnosis, treatment plan.

Introducción:

El adecuado resalte vertical de los incisivos constituye un propósito


importante del tratamiento ortodóncico, en relación con el logro de
objetivos estéticos (exposición dental) y con la obtención de
relaciones oclusales funcionales y estables a largo plazo.

El desarrollo de un resalte vertical excesivo se denomina mordida


profunda, y es un hallazgo frecuente en ciertas discrepancias
maxilo-mandibulares. Esta puede definirse como la superposición
vertical de los incisivos superiores respecto a los inferiores y se
expresa de acuerdo con el porcentaje de longitud coronal inferior
que está cubierta por la corona de los incisivos superiores; la
sobremordida vertical se considera adecuada cuando se encuentra
en un rango entre 37,9 y 40%. 1

La mordida profunda, como parte de las displasias verticales, se


considera como una entidad compleja de origen multifactorial, así
como todas las demás displasias que se pueden desarrollar en este
plano facial; donde tanto factores genéticos (crecimiento y
desarrollo craneofacial, patrón neuromuscular, características
étnicas, herencia), como ambientales (hábitos dismorfofuncionales,
tales como respiración bucal, empuje lingual, entre otros), están
involucrados. Dichas alteraciones pueden entonces afectar a las
estructuras dentoalveolares, esqueléticas o, incluso, a ambas. Una
identificación precisa de las características de estas es fundamental
para lograr el diagnóstico apropiado que permita establecer así el
plan de tratamiento correcto. 2

En el caso de la mordida profunda, dentro del tratamiento


ortodóncico, tiene como objetivo establecer un adecuado resalte
vertical de los incisivos, lo cual puede ser obtenido en sí, mediante:
la intrusión de incisivos superiores o inferiores, la nivelación del
plano oclusal funcional, la extrusión de dientes posteriores y la
vestibularización de los dientes anteriores.1

Definición:

La sobremordida vertical profunda, sobremordida vertical excesiva


o sobrecierre vertical, es quizás una de las maloclusiones más
comunes y más difíciles de tratar de manera exitosa. Esta no debe
abordarse como una enfermedad sino más bien como una
manifestación clínica de discrepancias subyacentes. 3, 4, 5, 6

En 1950, Strang definió a la mordida profunda como la


superposición de los dientes anterosuperiores sobre los
anteroinferiores en el plano vertical. Sin embargo, fue más
apropiado redefinirla como la cantidad y el porcentaje de
superposición de los incisivos inferiores por los incisivos
superiores. 3

Graber, por otro lado, define a la mordida profunda como un


estado de sobremordida vertical aumentada en la que la
dimensión entre los márgenes incisales superiores e inferiores es
excesiva.

Chaconas, la considera en porcentaje y menciona que existe una


sobremordida vertical normal cuando cerca del 20% de la
superficie labial de los incisivos inferiores está cubierta por los
incisivos superiores. 7
Moyers, la denota como sobremordida excesiva y la define como
una combinación de rasgos esqueléticos, dentales y
neuromusculares que producen una cantidad indebida de
superposición vertical en la región incisiva. 4

Proffit la describe esqueléticamente como una Clase II alternada


con una Clase I. 5

Sobremordida vertical ideal:

La sobremordida vertical ideal en una oclusión normal, puede


oscilar entre 2 a 4 mm., ó 5 a 25% de superposición de los incisivos
mandibulares por los incisivos maxilares.
Según Nanda, una superposición mayor de 40% debe considerarse
"excesiva" (mordida profunda), debido al potencial para los efectos
letales sobre la salud general de las estructuras periodontales
circundantes y de la articulación temporomandibular (ATM). 3

Fig. 1
Zonas de la sobremordida vertical. De 5% a 25% es normal (color amarillo). 25% a
40% es una sobremordida vertical aumentada (color naranja). Mayor de 40% es una
sobremordida vertical excesiva (color rojo). A. Vista Frontal. B. Vista lateral. 3
Tipos de Mordida Profunda:
a. Dentaria:
Se presenta un tipo de maloclusión Clase I o Clase II de Angle
y los incisivos centrales superiores e inferiores están fuera de
sus bases óseas. En este tipo de mordida profunda se
presentan los ángulos del plano palatino e IMPA
disminuidos. 7

b. Dentoalveolar:
Es cuando todo el conjunto dentoalveolar presenta una
alteración de crecimiento y desarrollo. Se presenta
retroclinación y retrusión de las piezas dentarias
anterosuperiores y anteroinferiores, siendo el origen de la
maloclusión la posición adelantada del maxilar y la posición
retrasada de la mandíbula. 7

c. Esquelética:
El maxilar es excesivamente grande y/o la mandíbula muy
pequeña, y existen pocos contactos oclusales de las piezas
inferiores con respecto a las superiores. Su diagnóstico se
realiza por medio del ángulo interbasal o maxilomandibular
formado por los planos ENA-ENP con el Pm. Comenzamos a
hablar de una mordida profunda esquelética cuando este
ángulo se encuentra por debajo de 20°. 6,7

Características generales de la mordida profunda:

 Características Clínicas y faciales:

o Braquicefálicos
o Clase II esquelética.
o Dimensión vertical disminuida
o Overbite aumentado
o Tensión muscular excesiva y alteración de la ATM
o Crecimiento hipodivergente
o Enfermedad periodontal.
o Plano oclusal disminuido.
En cuanto al tipo de perfil, las mordidas profundas de origen
esquelético son las que pueden alterar el perfil del paciente.
Estos pacientes tienden a presentar un perfil cóncavo. Con un
patrón facial horizontal o hipodivergente, con una rotación de
la mandíbula hacia arriba y hacia delante.

Fi
g.2
Perfil cóncavo debido a la mordida profunda
Tercio inferior de la cara disminuido. 7
En cuanto al análisis funcional, la mordida profunda puede
crear riesgos en la integridad periodontal por la sobrecarga
de las fuerzas oclusales. Hay un sobrecierre vertical,
limitación de los movimientos de lateralidad y se pueden
presentar alteraciones a nivel de la ATM ya que existe un
distalamiento de la mandíbula y de los cóndilos mandibulares
más allá de la relación céntrica, por la erupción lingualizada
de los incisivos centrales superiores. 3, 4,7
Fi
g. 3
Alteraciones en la integridad periodontal
Dentición permanente

Fi
g. 4
Alteraciones en la integridad periodontal
Dentición mixta
Fuente: propia

 Características Esqueléticas (cefalométricas):

Downs, en 1948, contribuyó con uno de los primeros


métodos cefalométricos para la ayuda del diagnóstico de la
mordida profunda esquelética. Este es obtenido a través del
eje "Y" de crecimiento cuando este se encuentra disminuido,
cuya norma es de 59,4°. Angulo formado por la intercepción
de los planos: Silla-Gnation con el plano de Frankfort (Po-Or).

Más adelante, Ricketts, determinó que la altura facial inferior


(ENA-Xi-Pm), el eje facial (Ba-Na/Pt-Gn), el plano mandibular
(Go-Me/Po-Or) y el arco mandibular (Dc-Xi-Pm), eran algunos
de los elementos cefalométricos más reveladores para el
diagnóstico de la mordida profunda esquelética, cuando
estos se encuentran disminuidos 1,7

 Características Intraorales:

Dentro de estas características se consideran diferentes


análisis:

o Análisis de las arcadas dentarias:


Una arcada superior bien desarrollada, en ocasiones
con un exceso de crecimiento posteroanterior, y la zona
anterior puede estar ligeramente deprimida. Una
arcada inferior morfológicamente normal con signos de
lingualización y apiñamiento en los incisivos inferiores.

o Relación entre las arcadas:


Se toma en cuenta una relación intermaxilar entre los
molares y los caninos. Por lo regular, los dientes
mandibulares están en una posición distal con respecto
a los dientes maxilares (relación de Clase II dentaria).
Fig. 5
Clase II canina, mordida profunda. 7
o Relación sagital e incisal
Existe una notable retroclinación de los incisivos y
excesiva erupción de los incisivos superiores. 7
Fig. 6
Retroclinación de los incisivos.7
o Relación vertical y volumétrica:
Se observa una sobremordida vertical del paciente
debido a la falta de oclusión dental con los
antagonistas. Los incisivos inferiores se extruyen en
exceso y en ocasiones entran en contacto con la
mucosa palatina y vestibular de los incisivos inferiores.
Podemos encontrar una curva de Spee profunda y una
disminución transversal de la arcada inferior.

o Análisis dentario:
Se presentan comúnmente 3 situaciones diferentes en
el sector anterior:

 Palatoversión de los cuatro incisivos superiores


con los caninos hacia mesial y vestibularizados.
 Palatoversión de las seis piezas anterosuperiores).
 Palatoversión de los incisivos centrales superiores
con labioversión de los incisivos laterales y los
caninos alineados dentro de la arcada.

Y en el sector posterior, molares en relación de Clase I o


Clase II de Angle. 7

Fig. 7
Molares en Clase I y mordida profunda anterior. 7

Etiología:

La mordida profunda puede ser de origen: esquelético, dentario o


adquirido.

 Se presenta una mordida profunda esquelética cuando la


altura facial anterior es menor que la altura facial posterior y
las bases maxilares convergen entre sí. O cuando se presenta
un maxilar ancho con una mandíbula estrecha (alteraciones
del ancho transversal).

 Las mordidas profundas dentales, muestran la supraoclusión


de los incisivos, la infraoclusión de los molares, o una
combinación de ambos.
Una sobremordida vertical esquelética o dental es causada por
factores genéticos o ambientales, o por una combinación de
ambos.

 Las mordidas profundas adquiridas, en cambio, son causadas


por factores ambientales, que interrumpan la armonía
dinámica entre las estructuras alrededor de los dientes y las
fuerzas oclusales, tales como: un empuje lateral o postura
anormal de la lengua que causa la infraoclusión de los
dientes posteriores, el desgaste de las superficies oclusales o
abrasiones dentarias, inclinación anterior (o mesial) de los
dientes posteriores en los sitios de extracción (por el proceso
fisiológico de equilibrio oclusal).

Otros factores que pueden afectar la mordida profunda son:

 Las alteraciones en la morfología dental.

 La pérdida prematura de los dientes permanentes, dando


lugar al colapso lingual de los dientes anterosuperiores y
anteroinferiores.

 La anchura mesiodistal de los dientes anteriores.

 La profundización de la mordida relacionada con la edad, por


la baja tonicidad muscular y reabsorción del hueso
dentoalveolar. 3,4,7

Factores asociados a la mordida profunda:

 Neuromusculares:

o Músculos de los labios y de la lengua


o Músculos de la masticación

 Desarrollo dentario:

o Crecimiento y desarrollo: rotación del crecimiento hacia


adelante. 7

 Hereditario:
Existen síndromes dentro de los cuales en sus hallazgos
craneofaciales se observan una mordida profunda anterior,
como el Síndrome de Klippel Feil (KFS), conocido también
como Sinostósis Congénita Cervical o fusión de dos de las
siete vértebras cervicales.

 Hábitos:
En cuanto a los hábitos, en pacientes con protrusión maxilar
incorporada a una pérdida del contacto oclusal en las zonas
laterales (por caries dental, pérdida prematura de piezas
dentales, maloclusiones, entre otros), se producirá una
inestabilidad que puede originar una mordida profunda
esquelética de difícil manejo si no es corregida a tiempo. 7

Diagnóstico:

En cuanto a las características diagnósticas de la mordida profunda


se encuentran:

 Tamaño y posición dentaria; cuando la sobremordida es


causada por malposiciones dentarias se maneja mucho más
fácil que cuando se debe a alteraciones dentarias de tamaño.
 Factores neuromusculares; es importante estudiar
cuidadosamente el espacio libre y medir la distancia
interoclusal en el cefalograma, así como la dirección del
movimiento desde la postura hasta la posición oclusal
habitual.

 Factores esqueléticos; cuanto más la sobremordida es


atribuible a rasgos esqueléticos, más difícil es la tarea de
tratarla, de allí la importancia del análisis cefalométrico,
especialmente de la dimensión vertical del paciente.

El tratamiento dependerá de cuáles características están presentes


y de la edad del paciente. 3,4

Tratamiento:

Va a depender de las variables etiológicas asociadas, teniendo en


consideración:

 El plano oclusal del paciente


 La dirección y magnitud del crecimiento
 Edad
 Relación sagital
 Competencia labial
 Convexidad esquelética
 Relación de los dientes con los tejidos blandos
 Estabilidad y retención del resultado final.

En cuanto a la relación de los dientes con los tejidos blandos, se


refiere a:

 La posición del incisivo maxilar en relación con la posición del


labio.
 La exposición incisal; en posición del labio en reposo,
mientras el paciente sonríe y durante el habla.
 La brecha interlabial.
 La labioversión (proinclinación) de los incisivos.
 La estética facial.3,7,8,9

Extracciones en el tratamiento de la mordida profunda:

Según referencias específicas, se ha considerado contraindicada la


terapia con extracciones de dientes posteriores en un paciente con
mordida profunda, ya que los dientes remanentes se moverían
hacia lingual y se profundizaría más la mordida. Sin embargo,
según otras referencias y casos reportados se ha demostrado que
las extracciones de primeros premolares superiores, junto con la
retracción del segmento anterior con arcos de doble llave DKL
(para el cierre de los espacios y retracción en masa), desgaste
interproximal inferior de canino a canino, arcos de curva reversa
inferior e inclinación de las raíces, pueden ser elementos para la
corrección de la mordida profunda, resultando en cambios
mínimos en la dimensión vertical de la cara. 7,10,11,12,13

Procedimientos quirúrgicos en el tratamiento de la mordida


profunda:

Por otro lado, algunos pacientes podrían requerir un


procedimiento quirúrgico para el tratamiento de la mordida
profunda. Por ejemplo, en los pacientes con exceso vertical del
maxilar, una osteotomía Le Fort I con impactación maxilar se
requeriría para alcanzar la estética dentofacial óptima. Entre otros
de los procedimientos quirúrgicos más comunes reportados en
casos clínicos están el avance mandibular y la mentoplastía,
indicados por sonrisas gingivales excesivas, deficiencias de la altura
facial inferior o por relaciones oclusales y estéticas desfavorables;
formando parte del plan de tratamiento del paciente en conjunto
con ortodoncia y odontología cosmética. 3,14

En sí, la corrección de la mordida profunda dentoalveolar se


puede obtener mediante:
I. La intrusión de los dientes anteriores:

Indicada cuando existe una verdadera sobreerupción de los


incisivos en pacientes con un exceso vertical del hueso maxilar,
brecha interlabial grande, altura facial inferior larga o plano
mandibular inclinado. Se prefiere la intrusión de los incisivos
inferiores en vez de los superiores, de esta manera se evita reducir
la exposición de los incisivos superiores estando en reposo,
situación que se verá agravada además por la edad del paciente.

Una excepción a lo expuesto anteriormente es una exposición


aumentada de incisivos en reposo, una sonrisa gingival causada
por un exceso dentoalveolar vertical verdadero de los incisivos
superiores, y por un labio superior corto. 1,3

Fig. 8
Intrusión relativa de incisivos. A. La aplicación de la fuerza intrusiva por vestibular del
centro de resistencia (Cr), produce la inclinación de los incisivos. B. Al desplazar el
punto de aplicación de la fuerza más cerca al Cres., la tendencia a la inclinación
vestibular se reduce. 1
La aparatología que se puede emplear es:
- Arcos de intrusión:

La intrusión genuina de los incisivos puede lograrse con un arco


base de intrusión, utilizando fuerzas de 15 grs., a 20 grs., por
incisivo. Estos arcos pueden ser:

 Arcos base de intrusión, arco de alambre de acero inoxidable


(CNA ®) o de Titanio (TMA ®).
 Arcos de alambre preformados, arco de intrusión de
Connecticut (CTA®) de Níquel-Titanio. 3,7

La estructura del aparato incluye dos unidades (de estabilización)


posteriores pasivas y una unidad anterior activa (el arco de
intrusión en sí). La inclusión de tantos dientes como sea posible en
el segmento posterior minimiza los efectos secundarios. El
segmento anterior incluye dos o cuatro incisivos.

El arco de intrusión utiliza un sistema de fuerza de una cupla, lo


cual hace al aparato "estáticamente determinante". 3,7

Fig. 11
Diseño biomecánico de la intrusión de los incisivos inferiores con el arco utilitario de
Ricketts. 3

Fig. 12
7
Arco utilitario de Ricketts.
Por lo tanto, en su práctica clínica, los clínicos eligen rutinariamente
el CTA. También, este último, evita el tiempo de sesión
considerable porque no implica ningún doblez del alambre y
necesita de un ajuste mínimo. 3,7
- Arco de intrusión de tres piezas:

Se vale de mecanismos segmentarios para intruir y retraer los


incisivos maxilares simultáneamente de una manera altamente
previsible.

Fig. 13
Biomecánica del arco de intrusión de tres piezas para la simultánea intrusión y
retracción de incisivos maxilares. 3
Es importante controlar la inclinación labio-lingual de los dientes
anteriores conforme son intruídos y retraídos, cuidando la posición
vertical del borde incisal y evitando el desarrollo de una mordida
profunda iatrogénica.

Con algunas modificaciones, las unidades pasivas se construyen de


la misma manera que el arco de intrusión. Las unidades activas
consisten en dos resortes segmentados hechos de CNA de 0.16 x
0.22 pulgadas ó 0.017 x 0.025 pulgadas. 3,7

II. Extrusión de los dientes posteriores superiores y/o


inferiores:

Está indicada en:

 Pacientes en crecimiento; con altura facial anteroinferior


disminuida, hipodivergencia, curva de Spee aumentada,
exposición de incisivos en reposo adecuada o disminuida, y
labios redundantes. 1

 Pacientes adultos; su aplicación es limitada debido a la mayor


dificultad para lograr el movimiento extrusivo verdadero de
los dientes posteriores, ya que la fuerza de los músculos
elevadores puede llegar a comprometer la estabilidad. Por lo
tanto, es necesario utilizar fuerzas que superen los 100 grs.,
por lado, mediante el uso de elásticos intermaxilares, arcos
de curva reversa, o arcos de extrusión.
Adicionalmente puede ser útil incluir el uso de planos de
mordida anterior con el propósito de desocluir el segmento
posterior y facilitar su extrusión pasiva.

Se estima que 1 mm., de extrusión posterior se puede expresar en


1,5 a 2,5 mm., de reducción de la sobremordida vertical anterior. 1,8

La aparatología que se puede emplear es:

- Planos de mordida:
Se utilizan en pacientes con potencial de crecimiento.

Controlan la erupción de los dientes anteriores, mientras proveen


el espacio para la extrusión pasiva de los dientes posteriores y de
esta manera el crecimiento de la rama y la rotación mandibular en
sentido horario, lo cual favorece la nivelación de la curva de Spee y
el aumento de la altura facial inferior de la cara (intrusión relativa).

Tiempo promedio de uso del plano de mordida: de 4 a 6 meses; lo


que va a permitir una temprana colocación de los brackets en los
dientes inferiores. 1,3
Figs. 14 y 15
Mecanismo de acción del plano de mordida anterior. 1,3
Pueden ser utilizados dos tipos de planos de mordida:

a. Planos de mordida removibles (plano de mordida anterior o


Bite plane):
Consisten en una plataforma de acrílico anclada a la
dentición maxilar con ganchos. Anteriormente, se encuentra
un arco labial que ayuda a estabilizar la placa de mordida y
contacta con los dientes en el tercio incisal, actuando como
tope incisal prematuro dentro de los límites del espacio
interoclusal. 3,7,8

b. Planos de mordida fijos o adheridos:


Sus ventajas son la integración con la mecanoterapia del
aparato fijo, ningún problema respecto a la colaboración del
paciente y sus características físicas menos voluminosas.

Es importante antes de colocar un plano de mordida anterior,


evaluar el tipo de maloclusión y las características cefalométricas
que determinan la dirección de crecimiento de la mandíbula del
paciente. 3, 7,15

- Lip bumper:

 Promueve la distalización de los molares.


 Logra mantener y ganar espacio en el arco dental.
 Permite el desarrollo lateral dentoalveolar por la liberación
de la musculatura bucal. 7

Figs. 16 y 17
Lip Bumper 7

- Aparatos Funcionales removibles o fijos:


Indicados especialmente en las maloclusiones Clase II, con un
biotipo facial hipodivergente. Estos ayudan en el posicionamiento
anterior de la mandíbula hacia una relación borde a borde de
modo tal que desocluya los dientes posteriores para que queden
libres para su erupción pasiva.

Como un ejemplo entre algunos de los aparatos funcionales, vale


mencionar el Twin force o twin block, el cual ofrece algunas opciones
para conseguir la erupción posterior cuando el acrílico se modifica
durante el tratamiento. La erupción se ve influida por la posición
de reposo mandibular y el espacio libre, así como por la cantidad
de tiempo de uso del aparato. 3,5
Fig. 18. A-C
Fotografías clínicas de un paciente Clase II, división 1, con mordida profunda severa.
D-F. Corrector de mordida Twin force. Alternativamente también puede emplearse
elásticas para acentuar la erupción de los dientes posteriores. G-I. Resultados finales del
tratamiento, relación molar y canina Clase I con sobremordida vertical normal. 3

III. Vestibularización de dientes anteriores:

Reduce la sobremordida, trasladando el punto de contacto hacia


incisal.
Se indica para: mordidas profundas leves o moderadas de origen
dental, conservando la posición de los incisivos y el ángulo
interincisal en límites que permitan el equilibrio de los músculos
peribucales y la lengua. 1

IV. Intrusión y extrusión combinada:

Mediante el posicionamiento de los brackets anteriores más hacia


incisal y los brackets posteriores más hacia gingival, o valiéndose
de arcos de alambre de curva reversa en inferior y curva
pronunciada en el arco superior, puede lograrse la intrusión
simultánea de los dientes anteriores y la extrusión de los
posteriores. Hay que tener en cuenta la inclinación axial de los
dientes anteriores (incisivos y caninos), y la labioversión de los
incisivos, causada por una fuerza intrusiva anterior al centro de
resistencia. 3,7
Fig. 19
La intrusión simultánea de los dientes anteriores y la extrusión de los dientes posteriores
puede llevarse a cabo por el posicionamiento incisal de los brackets anteriores con
respecto a los brackets posteriores. 3

 Aparatos extraorales de tracción cervical baja en el


tratamiento de la mordida profunda:

El control del anclaje, especialmente en la dimensión vertical,


es primordial si se necesita abrir la mordida mediante la
intrusión comprobada de los dientes anteriores; aquí los
aparatos extraorales de tracción cervical baja se convierten
en una opción de tratamiento para soportar la carga
adicional del anclaje. Estos resultan eficientes ya que
funcionan aprovechando la tendencia a la extrusión de la
fuerza extraoral dirigida por debajo del centro de resistencia
del diente y del maxilar, al inducir retrusión de los dientes
posteriores e inhiben el crecimiento antero-posterior del
maxilar. Sin embargo, estos requieren de una colaboración
extensa del paciente.
Burstone, por otro lado, expone que no es posible realizar
intrusión de los seis dientes anteriores con esta aparatología
sin producir la inclinación axial indeseable en el segmento
posterior. 1, 3,5

 Implantes en el tratamiento de la mordida profunda:

Así mismo, con el advenimiento en la última década de los


sistemas de anclaje esqueléticos, tales como implantes
palatinos, miniplacas y miniimplantes, ha habido una
revolución del anclaje ortodóncico y de la biomecánica,
haciéndolos a estos más estables.

El uso de implantes como medios de anclaje para el


tratamiento de la maloclusión Clase II en adolescentes
mejora mucho la cantidad de distalización verdadera de la
dentición maxilar que puede conseguirse. Por otro lado, los
miniimplantes, pueden emplearse con eficacia para la
intrusión en masa de los dientes anteriores, controlando los
efectos colaterales sobre el anclaje que se produce en las
mecánicas de arco continuo y arco segmentado. 1, 5, 16, 17

Fig. 20
A. Anclaje óseo para la retrusión de incisivos maxilares
protruidos con pérdida ósea en posterior por enfermedad
periodontal. B. Retrusión completada, manteniéndose la
relación molar de Clase I. C. Superposiciones cefalométricas
en la base del cráneo y maxilar que muestran la retrusión de
los incisivos maxilares sin movimiento anterior de los dientes
posteriores. 5

Fig. 21
A, Ilustración esquemática de un minitornillo como anclaje
indirecto para intruir incisivos inferiores sobreerupcionados
de una Clase II , div 1 con mordida profunda. B-D, fotografías
intrabucales tomadas durante la intrusión de los incisivos
mandibulares. 17
 Tratamiento de la mordida profunda en dentición
primaria:

Moyers, expone que en raras ocasiones en que se ve una


sobremordida excesiva en la dentición primaria, es muy
probable que tenga una base esquelética. Matthews, por otro
lado, ha comunicado excelentes resultados usando sencillos
planos de mordida superiores durante este período
temprano.
Entre algunos de los aparatos funcionales a emplear para la
corrección de la mordida profunda y Clase II esquelética en
dentición primaria, están el Twin block y activador o Bionator.

El activador o Bionator también puede utilizarse para dirigir


el crecimiento alveolar diferencial, efectuar una corrección y
reducir la distancia interoclusal. 3, 4, 5

Fi
g. 22-a)
Pretratamiento: a los 10 años de edad
Fi
g. 22 -b)
Postratamiento: a los 12 años de edad, después de 26 meses
de tratamiento

Fig. 22
Cambios faciales producidos por el tratamiento con aparatos
funcionales en un niño con cara corta y maloclusión
esquelética de mordida profunda. Postratamiento, se
observa aumento de la altura facial anterior y disminución
del pliegue labiomentoniano. 5
Del mismo paciente se observan a continuación los cambios
dentales. Bionator para mordida profunda, construido para
permitir la erupción de los dientes posteroinferiores y
bloquear la de los incisivos y dientes posterosuperiores:
Fig. 23
Activador o Bionator. A-B: previo al tratamiento (inflamación
de la encía palatina y vestíbulo-inferior). C: relaciones
dentales al concluir la fase I del tratamiento, 12 años de
edad. 5
Se necesitará una segunda fase de tratamiento cuando
erupcionen los dientes sucedáneos.

 Tratamiento de la mordida profunda en dentición


permanente:

Cuando el crecimiento se ha completado, los tratamientos


previamente descritos tienen poco valor. El tratamiento de la
mordida profunda en la dentición permanente raramente es
sólo ortodóncico, con frecuencia, se combina la ortodoncia
con terapia periodontal y una rehabilitación oclusal
(restauradora y/o protésica).

El plano de mordida anterior recto puede utilizarse como


aparato diagnóstico, pero no debe dejarse en la boca, aunque
brinde una mejoría estética y alivio de los síntomas de la
ATM. 4

Entidades severas de la mordida profunda:


 Mordida cubierta:

Registrada por primera vez en 1912 en la literatura alemana


como "Deckbiss". Se asocia primariamente con la maloclusión
Clase II, división. 7

Se caracteriza por la cobertura completa de las coronas de


los incisivos mandibulares resultando en una sobremordida
vertical excesiva y retroinclinación de los incisivos superiores.
El espacio libre es excesivo, el trayecto de cierre mandibular
es irregular, y la condición va acompañada frecuentemente
por dolor o disfunción de la ATM. 3,4

- Tratamiento de la mordida cubierta:

1. Alineamiento de dientes que ayuden en la retención de


la prótesis planeada.
2. Determinar la posición oclusal ideal.

De igual forma, un plano de mordida anterior recto libera las


interferencias cuspídeas, permitiendo a los músculos que
controlan la posición mandibular mantener el hueso en su
posición oclusal ideal. 4

Fig. 24
Mordida cubierta. 4

 Mordida cerrada:

Es un problema clínico que se observa en la edad mediana y


en la vejez, rara vez vista en niños. Se caracteriza, a su vez,
por una sobremordida vertical excesiva que resulta de la
pérdida de los dientes posteriores.
- Tratamiento de la mordida cerrada:

Suele resolverse mejor por procedimientos protésicos. 3,4

Fig. 25
Mordida cerrada. 3, 4
Retención y estabilidad:

Finalmente, el desafío real es mantener la sobremordida


vertical a lo largo del tiempo.

Los resultados de la mayoría de estudios sobre la estabilidad


de la corrección de la mordida profunda, sugieren:

o Control de la posición vertical de los incisivos.

o Disminución en la sobremordida vertical durante el


tratamiento.

o Seguido por un aumento en la sobremordida vertical


después de la remoción de la aparatología, aunque
clínicamente esto podría no ser significativo.

Esto se consigue fácilmente utilizando un retenedor superior


removible, al cual se le incorpora una placa de mordida (bite
plane), para que los incisivos inferiores ocluyan con ella si la
mordida empieza a profundizarse. El retenedor no desocluye
a los dientes posteriores. La profundidad de la mordida
puede mantenerse empleando el retenedor sólo por las
noches.
Fig. 26
3,7
Placa de acetato con bite plane.

Fig. 27
Retenedor circunferencial con bite plane. 3,7
Cuando se planifica la retención para la corrección de la
mordida profunda, existen cuatro factores a considerar: edad
del paciente, biotipo facial, extrusión molar y/o intrusión de
los incisivos y el ángulo interincisal. 3,7

Recidivas de la mordida profunda:

Debido a la alta tendencia de recaída luego de los


tratamientos de mordida profunda, es importante tomar en
cuenta cuidadosamente las características morfológicas de
los pacientes, a fin de reducirla, ya que es considerada
además como uno de los problemas más difíciles de tratar.

Así lo exponen Pollarda, D; Akyalcinb, S. y cols., en un estudio


realizado el 2012, donde evaluaron la recidiva de mordidas
profundas corregidas ortodóncicamente, de acuerdo con el
patrón de crecimiento. Se recogieron datos de modelos y
radiografías cefalométricas en tres momentos:
pretratamiento, postratamiento y 10 años de
postretención. 18

Kim y Little analizaron 62 pacientes Clase II, división 2,


después de un promedio de 15 años postretención y
observaron una recurrencia media de sobremordida de 1,4
mm. Canut y Arias utilizaron una muestra similar y
encontraron una recaída media de sobremordida de 0,9
hasta 0,2 mm., durante el período postretención.
En general, la recaída media de toda la muestra obtenida de
este estudio fue de 0,98 a 1,2 mm, ó de 11% a 17%, si se mide
como un porcentaje de cobertura de la corona clínica
mandibular.

En los resultados obtenidos en este estudio, pacientes que


presentaban ángulos mandibulares altos tendían a recaer en
menor sobremordida que aquellos con un ángulo bajo y
ángulo normal. En base a este análisis, la diferencia en la
recaída de la sobremordida podría deberse parcialmente a:
los cambios en el ángulo interincisal, el ángulo SNB, la
angulación del incisivo inferior con respecto al plano
mandibular (IMPA), y la rotación de la mandíbula a lo largo
del tiempo. 18

Conclusiones:

 La mordida profunda es un componente común de la


maloclusión en niños y adultos

 Considerar su etiología para formular un diagnóstico y plan


de tratamiento detallado y así alcanzar resultados
esqueléticos, dentoalveolares, oclusales y estéticos óptimos.
 El tratamiento ortodóncico involucra: extrusión de dientes
posteriores, intrusión verdadera o relativa de dientes
anteriores y vestibularización de dientes anteriores.

 La mordida profunda severa puede resultar estable si se trata


durante el crecimiento.

 La presencia de rasgos funcionales y un gran espacio libre


interoclusal mejorará el pronóstico.

Referencias:

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Facultad de Odontología Universidad de Antioquia, 23(1), p. 158-173. Disponible en
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2. Ocampo, A.; Milena, Z.: Diagnóstico de las alteraciones verticales dentofaciales (2009). Rev
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4. Moyers. Manual de Ortodoncia (1976). Primera edición. P. 583-586. Argentina.

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edición, p. 534-548; 287-299. España.

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Odontopediatría: [Link]
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