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Chata Modificanda

Este documento describe el establecimiento y evaluación de una parcela permanente de muestreo (PPM) en Brunas para medir variables dasométricas y ecológicas. Los estudiantes establecieron una PPM de 50x50 metros y midieron el índice de valor de importancia, calidad de fuste, forma de copa, iluminación de la copa e infestación de lianas de los árboles. También determinaron el área basal, volumen y elaboraron un mapa de dispersión de especies. El documento revisa la importancia de las
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Este documento describe el establecimiento y evaluación de una parcela permanente de muestreo (PPM) en Brunas para medir variables dasométricas y ecológicas. Los estudiantes establecieron una PPM de 50x50 metros y midieron el índice de valor de importancia, calidad de fuste, forma de copa, iluminación de la copa e infestación de lianas de los árboles. También determinaron el área basal, volumen y elaboraron un mapa de dispersión de especies. El documento revisa la importancia de las
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UNIVERSIDAD NACIONAL AGRARIA DE

LA SELVA

FACULTAD DE RECURSOS NATURALES

RENOVABLES

CIENCIAS FORESTALES

“INSTALACION Y EVALUACIÓN DE LA PARCELA


PERMANENTE DE MUESTREO N° 1 - BRUNAS”

CURSO : ORDENACIÓN DE BOSQUES

DOCENTE : Ing. DÍAZ QUINTANA, Edilberto

ALUMNOS : HOYLE RIOS, Cesar


CHUNG SALDAÑA, Deiny

CICLO : 2011 – 1

TINGO MARÍA - PERÚ


I. INTRODUCCIÓN

Actualmente en nuestro país los bosques se encuentran


amenazados por la sobre explotación, consecuentemente provocan deterioro y
fragmentación del hábitat, a ello se suma la ausencia de métodos prácticos y
científicos, que permitan, con mayor certeza conocer la dinámica del conjunto
de poblaciones y validar el manejo, la valoración forestal, los sistemas
silviculturales, la regeneración natural, el comportamiento dasométrico y
ecológico de las especies forestales; toda vez que los bosques tropicales son
sumamente complejos, tanto en su estructura como en su dinámica.

En ese sentido, las parcelas permanentes de medición (PPM)


representan un sistema ágil y ordenado de toma de datos de campo, aplicables
a bosques intervenidos, como los bosques primarios sin intervenir. A partir de
su implementación y estudio se puede obtener un control preciso de los
procesos naturales, que facilita estudiar la dinámica de las poblaciones
presentes y conocer el comportamiento ecológico de las diferentes especies
forestales tropicales.

Objetivo general

Evaluar las variables dasonómicas, ecológicas en la parcela


permanente de medición (PPM) N° I en el BRUNAS

Objetivos específicos

 Establecer una parcela permanente de muestro de 50x50m


 Determinar el índice de valor de importancia (IVI).
 Evaluación de las variables ecológicas de los árboles como: calidad de
fuste, forma de copa, iluminación de la copa e infestación de lianas.
 Determinar el área basal, volumen tanto en parcela como en ha
 Elaborar un mapa de dispersión de especies
II. REVISION BIBLIOGRÁFICA

II.1. Parcelas Permanentes De Medición (PPM)

Son instrumentos que permiten seguir el crecimiento y rendimiento


del bosque remanente con el propósito de obtener información esencial para
ser utilizada en el momento de tomar decisiones de ordenación forestal
respecto a ciclos de corta, diámetros mínimos de corta, volúmenes de corta y
otros supuestos planteados en los Planes de Manejo.

Las parcelas permanentes de muestreo (PPM) constituyen


elementos indispensables para determinar científicamente las variables que
definen el crecimiento y la dinámica del bosque. Por la naturaleza de su diseño,
la periodicidad de las mediciones y el alcance de sus resultados se
recomiendan como una práctica complementaria para el estudio de la
silvicultura.

II.1.1. Importancia del levantamiento de las PPM

El manejo del bosque implica una serie de trabajos como: estudios


de regeneración natural, formulación de tratamientos silvícolas y ejecución de
los mismos, estas actividades por la heterogeneidad que presentan los
bosques tropicales y subtropicales, se recomienda el levantamiento de las
parcelas permanentes de muestreo PPM con la finalidad de realizar un
monitoreo continuo de la masa remanente y que posteriormente estos
resultados, antes de la aplicación de cualquier tratamiento se debe estar
seguro de que sus efectos contribuyan a cumplir los objetivos deseados, en las
condiciones especificas del ecosistema y el marco social y
económico(MANZANERO, 2003).
Entre las diversas actividades que se monitorean en las parcelas
permanentes podemos mencionar:

 Predicciones del crecimiento de los árboles, actividad de utilidad para


la planificación del manejo, medición de diámetros del fuste.
 Conocer el rendimiento o incremento total de un árbol a un grupo de
árboles o rodales, el incremento periódico (IP) crecimiento
acumulado durante un año, el incremento medio anual (IMA) o
incremento periódico anual crecimiento anual promedio por un
periodo largo, el incremento corriente anual (ICA) o incremento anual
actual, crecimiento de un año determinado.
 Conocer aquellos factores que afectan el crecimiento.
 Conocer la variabilidad en los incrementos.
 Determinación del crecimiento en los árboles (en el caso de coníferas
esto se realiza a través de un análisis fustal), en el caso de las
latifoliadas los datos de PPM, es lo recomendable ya que son datos
confiables. También puede determinarse conociendo la edad del
bosque.
 Índice de valor de importancia (IVI),
 Riqueza y diversidad florística.
 Abundancia y área basal, en distintas condiciones, como iluminación,
condición del sitio.
 Mortalidad y reclutamiento

II.2. Mortalidad

Las características de un organismo individual son: nacer, morir,


tener edad y crecer, pero las características como tasa de crecimiento, tasa de
mortalidad, densidad y otras son significativas solamente a nivel de grupo. Si
se quiere comprender en su totalidad la ecología de una especie, se deben
estudiar y medir las características de ese grupo de población (ODUM, 1996).
La medición de la mortalidad puede ser directa o indirecta. Es
factible medir indirectamente la supervivencia en diversas formas. Por ejemplo
si se conoce la abundancia de los grupos de edad sucesivos de la población se
puede estimar la mortalidad entre dichos grupos (KREBS, 1985).

Toda vez que la mortalidad varía mucho con la edad,


especialmente en el caso de los organismos superiores, (as mortalidades
específicas en tantas edades distintas o en tantas etapas distintas de la vida
como sea posible revisten gran interés, sobre todo por cuanto nos permiten
indagar las fuerzas que se hallan a la base de la mortalidad indistinta total de la
población (ODUM, 1983).

Una curva altamente cóncava se produce cuando la mortalidad es


alta durante las etapas jóvenes (ODUM, 1983).

En conjunto, los procesos de mortalidad de individuos suprimidos y


crecimiento de los sobrevivientes lleva la estructura poblacional, finalmente, a
una forma aproximadamente simétrica en forma de una campana, con pocos
individuos pequeños, algunos individuos muy grandes y una mayoría de
tamaños intermedios (FINEGAN, 1997).

Swaine et al. (1987), citado por FINEGAN (1997) establecen que a


nivel de rodal entero, las tasas anuales de mortalidad para bosques húmedos
tropicales oscilan entre (aproximadamente) un 0.5% y un 2.5%. El bosque muy
húmedo de la selva, presentó algunas de las tasas anuales de mortalidad más
altas que han sido obtenidas hasta la fecha para bosques húmedos tropicales:
entre 1.8% y 2.25%.

II.3. Reclutamiento

Se consideran como reclutas (nuevos) a los individuos que en una


medición alcanzan el dap mínimo establecido en el experimento (p.ej. árboles >
5 ó 10 cm dap). Se puede calcular la tasa de reclutamiento y el número de
reclutas por hectárea. Esta última información, sin embargo, debe manejarse
con cautela ya que es un dato relativo que depende de ¡a densidad del bosque
donde se establece el experimento (PINNELO, 2000).
La determinación del reclutamiento y la mortalidad nos permite, por
supuesto, dar seguimiento a los cambios del tamaño poblacional para cada
especie presente en la vegetación (FINEGAN, 1997)

II.4. Características de las PPMs

Es necesario que las parcelas permanentes de muestreo deben


instalarse en el área de Aprovechamiento Anual (AAA) de la superficie
productiva de la concesión o propiedad privada respectiva (BOLFOR;
PROMABOSQUE, 1999).

II.4.1. Tamaño y forma

Según la Norma Técnica 248/98, si la superficie de la concesión o


propiedad es menor a 20000 ha, el tamaño de las parcelas permanentes que
se instalen tendrá una superficie de 0.25 ha. Para superficies más extensas,
cada parcela permanente tendrá una superficie no mayor a 1 ha, no
descartando la instalación de parcelas de 0.25 ha en superficies mayores a
20000 ha (BOLFOR; PROMABOSQUE, 1999).

Respecto a la forma, se recomienda instalar parcelas cuadradas,


sean éstas de 100 x 100 m (1 ha) para superficies mayores a 20000 ha y 50 x
50 m (0.25 ha) para superficies menores, en las parcelas se medirán solamente
los árboles con dap mayores o iguales a 10 cm (BOLFOR; PROMABOSQUE,
1999).

II.4.2. Superficie de PPM a instalar

Las exigencias mínimas sobre la superficie de PPMs a instalar,


están definidas en la Norma Técnica 248/98. Esta indica que la superficie de
parcelas a instalar está relacionada con la superficie productiva de la concesión
o propiedad como se puede ver en el cuadro (BOLFOR; PROMABOSQUE,
1999).
En investigaciones realizadas en la RBM, Pinelo (2000) recomienda
un mínimo de seis PPM por área de corta anual (de 100 a 200 ha), siempre que
se encuentren en un mismo estrato. Synnott (1991) indica que el tamaño más
eficiente de parcela, en una situación particular, dependerá de los objetivos, la
precisión requerida, la variabilidad del bosque y los costos presentes y futuros.
Las parcelas cuadradas y rectangulares se utilizan en inventarios forestales y
también para parcelas permanentes, por ser de fácil levantamiento.

Para el caso de la RBM, Pinelo (2000) recomienda parcelas de


forma cuadrada debido al menor perímetro con respecto a parcelas
rectangulares, y con un área de 0.25 ha; esto se adapta a la mayoría de las
áreas de bosque en Petén. 5.2 Diseño, ubicación y demarcación de las PPM.

Las PPM pueden distribuirse enteramente al azar en todo el


bosque, en diseños aleatorios restringidos o estratificados, o bajo un diseño
sistemático. Según experiencias de Dawkins y Field (1977), mencionadas por
Synnott (1991), para algunos propósitos puede ser preferible el muestreo
sistemático. No obstante, cuando el objetivo es estudiar el comportamiento de
ciertas especies comerciales, la aleatorización debe tomar en cuenta las áreas
con mayor abundancia de dichas especies, ya que si incluye toda el área, es
probable que algunas parcelas se instalen en zonas donde es mínima la
presencia de las especies de interés.

Es importante que las parcelas puedan ser re localizadas, aún


después de una operación forestal o varios años de inactividad. En términos
generales, una demarcación visible y permanente es de mayor importancia en
la mayoría de los programas de parcelas permanentes (Synnott 1991).

II.4.3. Variables dasonómicas

De acuerdo a Sinnott (1991), citado por (LEAÑO y SARAVIA,


1998), recomienda que en un programa de parcelas permanentes, es necesario
contar con los siguientes datos básicos: variables dasonómicas (diámetro,
altura) y ecológicas (calidad de fuste, iluminación de copa, forma de copa y
presencia de lianas).

II.4.4. Diámetro del fuste

Los diámetros pueden medirse razonablemente al milímetro


completo. De dos formas, las mediciones de clase de un centímetro
usualmente no serán suficientemente precisas para los cálculos de
incrementos y precisiones requeridos.

La medición de diámetro es la operación más corriente y sencilla de


mensura. En árboles en pie, la altura normal del diámetro representativo del
árbol es 1.3 m desde el nivel del suelo, medidos sobre la pendiente por la altura
de medición, se denomina diámetro a la altura del pecho (PRODAN et.al.,
1997).

El diámetro del fuste del árbol se puede medir con cinta diamétrica
de 2, 5 ó 10 m de longitud, preferiblemente con una cinta de metal (porque no
estira) o de fibra de vidrio; la medida se toma al milímetro inferior, ya que se
considera un error sistemático que puede ser ignorado Synnott (1991), citado
por PINELO (2000). Si se requiere de mayor precisión, podría tomarse la
circunferencia a 1.30 m y posteriormente transformarlo a diámetro, dividiendo
por “π”, siempre y cuando todas las mediciones se tomen de esa forma
(PINELO, 2000).

II.4.4.1. Medición del área basal

Una de las dimensiones empleadas con mayor frecuencia para


caracterizar el estado de desarrollo de un árbol es el área basal que se define
como el área de una sección transversal del fuste a 1.30 m de altura sobre el
suelo. El área basal, por su forma irregular nunca se mide en forma directa,
sino que se desvía de la medición del diámetro o perímetro (PRODAN et al.,
1997).

II.4.4.2. Importancia del área basal


RODRIGUEZ (1985) indica que el área basal posee gran
importancia para cubicar un bosque, así mismo es importante para ver la
biomasa del área, es imprescindible conocer tal sección, ya sea de un árbol
individualmente o de una hectárea, teniendo en este último caso, el área basal
por hectárea.

El área basal, es el indicador de la fertilidad natural del sitio o el


que permite medir la capacidad productiva del bosque. En un bosque virgen
tiene un promedio estimado de 38 m2/ha (ZOUDRE, 1998).

El área basal del bosque es un buen indicador de la fertilidad


natural del sitio en el bosque primario; sin embargo, los valores encontrados en
las distintas regiones tropicales muestran una notable constancia, habiéndose
estimado que el área basal se encuentra entre los 32 y 37 m2/ha. Estos
valores deberían emplearse para evaluar los niveles de deterioro que se
producen al intervenir el bosque primario y para estimar su velocidad de
recuperación (LOMBARDI, s/f).

II.5. Composición Florística

Wadsworth (2000) , indica que la composición florística de un


bosque se enfoca como la diversidad de especies en un ecosistema , la cual se
mide por su riqueza cantidad de especies, representatividad, balance equitativo
de las especies y la heterogeneidad. Constituye uno de los rasgos mas
llamativos de la estructura de un bosque tropical, que expresa en una simple
tabla conteniendo las especies que vegetan en la parcela y el número de
individuos que representa cada especie. El orden pude ser por abundancia y
orden alfabético de los nombres de las especies.

II.5.1. Abundancia Absoluta y Relativa

Expresa el número de individuos existentes dentro de la muestra


expresa en por ciento por cada una de las especies. La tabla de la abundancia
absoluta y relativa se extrae de la tabla florística.

La verdadera participación o abundancia relativa de las diferentes


especies se calcula por norma general, en % del número total de los árboles
levantados. La simple lista de las especies tiende a suministrar en muchos
caso una impresión poco acertada con respecto a la verdadera estructura
florística; lo mismo puede acontecer con respecto a los datos sobre las
abundancias absoluta y relativa. Para mejorar y completar la información, es
menester incluir otras características estructúrales, tales como la frecuencia y
dominancia de las especies.

II.5.2. Frecuencia Absoluta y Relativa

La frecuencia de las especies forestales mide su dispersión media


definida por el número de subdivisiones, del área en que se presentan, o sea
que la frecuencia determine la regularidad de la distribución de cada especie
sobre el terreno. Para calcularla durante el muestreo la parcela se divide en 10
partes o subparcelas de igual tamaño entre si, se usa corrientemente parcelas
de 50 m x 20 m; en numero de 5 entonces, se controla presencia o ausencia
de especies en cada subparcelas. La frecuencia absoluta de una especie se
expresa en porcentaje de las subparcelas en las cuales viene ocurriendo el
número total de subparcelas igual a 100 %, esto depende del investigador
Wadsworth 2000 citado por Virginia Centeno 2003, indica que la distribución
natural de una especie no solo resulta de las condicione físicas presentes en el
habitad, en bosques tropicales la competencia mas que el ambiente físico
controla la selectividad de los organismos.

II.5.3. Dominancia y Cobertura

(WADSWORTH ,2000), considera que la dominancia de las


especies puede estar directamente relacionada con la ocurrencia de las
especies económicamente importantes. Es mejor hablar de expresión
horizontal que se refiere de la copa del árbol sobre el suelo. En el bosque
tropical resulta a menudo imposible determinar dichos valores, debido a la
existencia de varios doseles o pisos dispuestos uno encima de otro y la
entremezcla intima de unas capas con otras. Para salvar esta dificultad Caine y
sus colaboradores, han propuesto el uso del área basal de los árboles en
sustitución de la proyección de las copas.
II.5.4. Índice de Valor de Importancia (I V I)

Los análisis d frecuencia, abundancia y dominancia permiten


formar una idea sobre un determinado aspecto de la estructura del bosque. A
pesar del gran valor científico y práctico estos valores suministran
informaciones parciales y aisladas. Lo cual sería indudablemente combinar los
mencionados datos con el fin de llegar a una sola expresión que abarque el
aspecto estructural contemplando hasta aquí en una forma total que sea un
reflejo fiel de las condiciones o estados del bosque.

El IVI se calcula, con la suma de la abundancia relativa más la


frecuencia relativa y dominancia relativa. Con estos datos se puede pensar en
la nominación de los tipos de bosque o asociaciones vegetales considerando
que la suma de estos valores IVI, deben pasar el 50% de los 300 que
corresponden a la abundancia frecuencia y dominancia.

II.6. Variables ecológicas

II.6.1. Calidad de fuste

Se refiere a un índice de calidad y cantidad de trozas aserrables


que se pueden obtener de un árbol. Es de gran importancia durante el madereo
y la utilización en inventarios madereros. Raras veces se incluye como factor a
ser anotado en estudios de parcelas permanentes y estudios de tasa de
crecimiento. Pero de todos modos, la mala forma del fuste ciertamente está
correlacionada con la futura producción de madera en varias categorías y
puede verse afectada por varias prácticas silviculturales (PINELO, 2000).

II.6.2. Forma de copa

Dentro de la población de cualquier especie, el aspecto o calidad


de la copa en relación con el tamaño y estado de desarrollo del árbol está
correlacionado con el incremento y el incremento potencial, lo que refleja “como
índice de calidad, siendo su valor dependiente de la historia pasada y que tal
vez indica su potencial futuro” (PINELO, 2000).

II.6.3. Iluminación de copa


La luz es un factor ecológico de extraordinaria importancia. Según
la forma en que se utiliza y las relaciones a que da lugar (MARGALEF, 1986).

La iluminación que recibe la copa de los árboles es una de las


variables más importantes en el estudio de crecimiento, pues existe una alta
correlación entre el nivel de iluminación y la tasa de crecimiento de los árboles
(CAMACHO, 2000).

Los árboles del bosque difieren en cuanto a su nivel de tolerancia,


la capacidad de sobrevivir y crecer en condiciones de baja intensidad de luz.
Muchos árboles del dosel que viven completamente expuestos en la madurez,
en un principio aguantaron años de sombra intensa, hasta que ocurrieron
aperturas adecuadas para estimular su crecimiento (WADSWORTH, 2000).

II.6.4. Presencia de lianas

La infestación por lianas y trepadoras tiene serios efectos en el


incremento, forma de los árboles, sobre vivencia y producción futura de
madera.

Es un factor al que se debe dar seguimiento si la información se


usa para modelos detallados de crecimiento y rendimiento.

El establecimiento de parcelas permanentes de medición (PPM) y


los datos consiguientes sobre la vegetación arbórea son elementos necesarios
para la elaboración de modelos de crecimiento y rendimiento (CLAROS y
LICONA, 1999).
III. MATERIALES Y MÉTODOS

III.1. Lugar de ejecución

III.1.1. Ubicación política

La Parcela Permanente de Medición N° 01 se instaló en el


BRUNAS, en distrito de Rupa Rupa, provincia de Leoncio Prado,
Departamento de Huánuco.

III.1.2. Ubicación geográfica

De acuerdo a la clasificación ecológicamente la zonas de


vida o formaciones vegetales del mundo de Holdridge, la ciudad de
Tingo María se encuentra ubicada en la formación vegetal de bosques
muy húmedo pre montano-sub tropical (bmh - PST) y de acuerdo a las
regiones naturales del Perú, según Javier Pulgar Vidal, se encuentra en
la zona alta o Rupa Rupa,

III.1.3. Ubicación de la ppm

La PPM N° 01 se encuentra localiza en el Bosque


Reservado de la Universidad Nacional Agraria de la Selva con los
vértices:
Cuadro N° 01: Vértices de la parcela

SUBPARCELA ESTE NORTE

1 391437 8970476

5 391487 8970476

21 391437 8970526

25 391487 8970526
III.2. Materiales

III.2.1. Material de campo

 Machete.
 Libreta de apuntes.
 Lapicero.
 Plumón indeleble.
 Pintura CPP.
 Rafia.
 Estacas.
 Brocha.
 Cinta métrica.
 Wincha.

III.2.2. Equipos

 Brújula
 GPS
 Vernier
 Cámara digital

III.3. Metodología

El periodo de evaluación en las PPM, se realizó desde el


mes de Mayo hasta el mes de Junio del 2011.

III.3.1. Ubicación del área e instalación de las PPM

 Para la instalación de las PPM se ubicaron puntos de origen en el


bosque, que pasó a formar los vértices de las parcelas. Se
selecciono la PPM de 0.25 ha (50m x 50 m).
 Luego se procedió a la delimitación y a dividir las parcelas, en 25
subparcelas de 10 m x 10 m. Para ello se utilizó rafias, quedando
de esta manera delimitada la vegetación de una parcela a otra. La
metodología utilizada, fue el de PINELO (2000).

III.3.2. Evaluación de árboles y la regeneración natural

 Luego de la delimitación realizada en las parcelas, se evaluaran


en todas las subparcelas los árboles mayores o iguales de 5 cm.
de diámetro, tomadas a las altura del pecho (1.30m) del suelo
(fustales, latizal alto, latizal bajo). En cambio para evaluar la
regeneración definida en el cuadro 8, se tomará 13 unidades
evaluación dentro de la parcela en forma de diagonal cruzada (ver
anexo: figura 7), las dimensiones consideradas son: 2 x 2m. para
plántulas, 2 x 2m. brinzales, 5 x 5m. para latizal bajo y 10x10m
para latizales altos.

III.3.3. Variables a medir

 La evaluación de las variables y categorías se muestran en el


Cuadro 2, especificadas para cada categoría.
 La medición del diámetro se realizara con vernier, para brinzal y
latizal bajo, mientras que para latizal alto y fustal se hará con cinta
métrica.

Cuadro N° 02: Categorías a evaluar

Categorías Dimensiones del individuo Tamaño de la muestra (m)

Plántulas < de 0.30 m de altura 2x2

Brinzales ¿ 2x2
0.30 – < 1.50 m de altura

¿
Latizal bajo 1.50 de altura a < 5 cm de 5x5
dap.

Latizal alto ¿ 10 x 10
de 5 cm a < 10 cm de d.a.p

¿
Fustal de 10 cm a <de 40 cm de 10 x 10
d.a.p
III.3.4. Inventario de las PPM

 Para la identificación, evaluación dasonómica y ecológica se


consideraron a las especies forestales de todas las categorías
existentes en las 25 subparcelas de la PPM. Paralelamente a esta
labor se colocó un código a cada árbol, el cual consistió en:
número de PPM, número de subparcela, número del árbol y la
categoría ala que pertenece. La codificación se realizó en el fuste
del árbol a 1.30 m del suelo, pintándolo con una franja alrededor
del fuste, para demarcar el diámetro de referencia con la finalidad
de realizar evaluaciones sucesivas. La metodología utilizada, fue
la de PINELO (2000) y CAMACHO (2000).

Cuadro N° 02: Variables a evaluar

Categorías
Variables a evaluar
Latizal Latizal
Plántula Brinzal Fustal
bajo alto

Conteo de individuos x x x x x

Especie x x x x x

Altura x x x x

Diámetro a 10cm de altura x

Diámetro a 1.30m de
x x x
altura

Iluminación de copa x x x

Forma de copa x x x

Infestación de lianas x x x

Forma de fuste x x x
III.3.5. Posicionamiento de las especies

 Para poder realizar el mapa de dispersión de especies se tiene


que ubicar espacialmente a los arboles para lo cual se usa como
referencia las delimitaciones de subparcelas tanto como el vértice
de la primera subparcela, lo cual mediante sumas según la
subparcela encontrada proyectamos la distancia del vértice hacia
la especie evaluada.

III.3.6. Evaluación de las variables ecológicas

 La evaluación de las características ecológicas de cada individuo


existente en cada PPM: consistió en anotar en una tabla de
evaluación, la calidad de fuste, clase de identidad de fuste,
iluminación de copa, forma de copa y lianas presentes en los
árboles. La metodología usada, fue el de PINELO (2000) y
CAMACHO (2000).
Cuadro N° 03: Variable calidad de fuste

Calidad de Fuste N° de Código

Comercial actualmente 1

Comercial en el futuro 2

Comercial en el futuro pero con la base podrida


3
(quemada)

Deformado 4

Dañado 5

Podrido 6
Fuente: Hutchinson (1992), citado por PINELO (2000)

Cuadro N° 04: Variable forma de copa

N° de
Forma de copa
Código

Circulo completo 1

Circulo irregular 2
Medio circulo 3

Menos de medio circulo 4

Pocas ramas 5

Principales rebrotes 6

Vivo sin copa 7


Fuente: Hutchinson (1992), citado por PINELO (2000)

Cuadro N° 05: Variable iluminación de copa

N° de
Iluminación de la copa
Código

Emergente 1

Plena emergente 2

Vertical parcial 3

Iluminación oblicua 4

Nada directa 5

Fuente: Hutchinson (1992), citado por PINELO (2000)

Cuadro N° 06: Variable presencia de lianas

N° de
Presencia de Lianas
Código

No visible en copa 1

Existente en copa 2

Cubriendo más del 50% de la copa 3

No visibles en copa 4

Existentes en la copa 5

Apretando El Fuste 7

Existentes en copa 8
Cubriendo más del 50% de la copa 9
Fuente: Hutchinson (1992), citado por PINELO (2000)
Figura 1. Características para evaluar calidad de fuste

Fuente: Hutchinson (1992), citado por PINELO (2000)


Figura 2. Características para la calificación de la copa

Fuente: Hutchinson (1992), citado por PINELO (2000)


Figura 3. Características para calificar la iluminación de la copa

Fuente: Hutchinson (1992), citado por PINELO (2000)


III.3.7. Procesamiento de datos

 Luego de concluir la obtención de información de campo se


procesó los datos ecológicos, dasonómicos y la coordenadas de
cada especie utilizando las siguiente fórmula:

ÁREA BASAL, el área basal es un parámetro muy importante en la


determinación de las demás cálculos para el procesamiento de los
resultados, (PRODAN ,1997).

AB (m2)= PI (D2/4)
Donde:
AB= área basal en m2.
PI = 3.1416
D = diámetro en metros

VOLUMEN, el volumen fue hallado multiplicando el área basal por la


altura comercial de la especie en las categorías de Latizal bajo, Latizal
alto y Fustal

DETERMINACIÓN DEL ÍNDICE DE VALOR DE IMPORTANCIA (IVI)


Se utilizo el programa de Microsoft Excel con la potente ayuda de la
tabla dinámica.

MAPA DE DISPERSION, se utilizaron los software de ArcGis 10,


ArcView 3.2a

DETERMINACIÓN DE COORDENADAS, se determinaron los demás


vértices en propio Software utilizando las herramientas por defecto de
ArcToolBox.
IV. RESULTADOS Y DISCUCION
IV.1. Índice de valor importancia

Cuadro N° 07: Índice de Valor de Importancia de todas las especies en la PPM


N ESPECIE DR FR AR IVI
1 Huangana caspi 46.41511 12.69036 55.30726 114.4127
2 Rubiaceae 9.948944 10.6599 8.938547 29.54739
3 Guayabilla 1.140555 7.614213 4.655493 13.41026
4 Sacha uvilla 2.359631 4.568528 2.979516 9.907675
5 Copal 2.798184 4.060914 2.793296 9.652394
6 Ucshaquiro blanco 3.318683 3.045685 1.489758 7.854126
7 NN 0.921219 4.060914 1.862197 6.844331
8 Cumala 1.320915 3.553299 1.489758 6.363973
9 Uvilla macho 2.649596 2.538071 1.117318 6.304986
10 Cumala blanca 2.784604 2.030457 0.931099 5.74616
11 Carahuasca 1.30213 3.045685 1.303538 5.651353
12 Moena amarilla 1.449476 3.045685 1.117318 5.61248
13 Huamansamana 2.795129 2.030457 0.744879 5.570465
14 Miconia 0.474407 3.045685 1.303538 4.823631
15 Moraceae 0.819086 2.538071 0.931099 4.288256
16 Shimbillo 0.325533 2.538071 1.117318 3.980922
17 Tulpay 0.251667 2.538071 0.931099 3.720837
18 Pashaco 1.382728 1.522843 0.744879 3.65045
19 Anonilla 1.86442 1.015228 0.372439 3.252088
20 Aceite caspi 0.775922 1.522843 0.744879 3.043644
21 Caimitillo 0.79868 1.522843 0.558659 2.880182
22 Remo caspi 1.47478 1.015228 0.372439 2.862448
23 Cecropia ciadophylla 1.268804 1.015228 0.372439 2.656472
24 Paujil ruro 1.050022 1.015228 0.372439 2.43769
25 Cetico 0.890411 1.015228 0.372439 2.278079
26 Chimicua 0.182973 1.522843 0.558659 2.264475
27 Sinchona 1.145678 0.507614 0.18622 1.839512
28 Pashaco negro 0.451676 1.015228 0.372439 1.839344
29 Atadijo 0.879983 0.507614 0.372439 1.760037
30 Manchinga 0.324582 1.015228 0.372439 1.71225
31 Almendro 1.006614 0.507614 0.18622 1.700448
32 lauraceae 0.113942 1.015228 0.558659 1.687829
33 Shiringa 0.085758 1.015228 0.558659 1.659645
34 Gualaja 0.934089 0.507614 0.18622 1.627923
35 Verbenaceae 0.171201 1.015228 0.372439 1.558869
36 Palo santo 0.837592 0.507614 0.18622 1.531425
37 Cumala amarilla 0.806594 0.507614 0.18622 1.500428
38 Piperaceae 0.08505 1.015228 0.372439 1.472718
39 Capirona de altura 0.441061 0.507614 0.372439 1.321115
40 Cacahuillo 0.427097 0.507614 0.18622 1.120931
41 Machimango 0.202693 0.507614 0.372439 1.082746
42 Miconia pubescens 0.38521 0.507614 0.18622 1.079044
43 Peine de mono 0.339329 0.507614 0.18622 1.033163
44 Cecropia menbranassia 0.196369 0.507614 0.18622 0.890203
45 Cecropia 0.191735 0.507614 0.18622 0.885569
46 Moena 0.071253 0.507614 0.18622 0.765087
47 Moena negra 0.070553 0.507614 0.18622 0.764387
48 Yanahuasca 0.056646 0.507614 0.18622 0.75048
49 Asta de venado 0.00584 0.507614 0.18622 0.699674
50 Melastomastaceae 0.00584 0.507614 0.18622 0.699674

El índice de valor de importancia en este bosque lo consta de tres


(3) especies, dado que la suma de los valores de estas tres especies es
157.37% sobrepasando el 50% de los 300, que corresponden a la abundancia,
frecuencia y dominancia. Dándole a este bosque la predomiancia de las
especies: Huanganacaspi (38.13%), Rubieacea (9.84%), Guayabilla (4.47%)
Cuadro N° 08: Índice de Valor de Importancia de las más sobresalientes
ESPECIE DR FR AR IVI
Huangana 46.4151122 12.6903553 55.3072626 114.41273
Rubiaceae 9.94894442 10.6598985 8.93854749 29.5473904
Guayabilla 1.14055515 7.6142132 4.65549348 13.4102618
TOTAL 57.5046118 30.964467 68.9013035 157.370382

Figura N° 04: Porcentaje de Abundancia relativa, frecuencia relativa y dominancia relativa de


las 5especies más importantes de la parcela N° 01

60.000

50.000

40.000
Porcentajes (%)

30.000 DR
FR
20.000 AR

10.000

0.000
Huangana Rubiaceae Guayabilla
Especies

El índice de valor importancia el mayor es de Huangana caspi,


como vemos en la figura 04, que presenta 38.13%%, obteniendo mayor
porcentaje en abundancia relativa como se ve en la figura con 55.3% y
presentando también 12.69% de frecuencia relativa, así como también una
dominancia relativa de 46.41%.
Figura N° 05: Porcentaje de IVI según las especies

120

100
Porcentaje de IVI

80

60
IVI
40

20

0
Huangana Rubiaceae Guayabilla
Especies

IV.2. Variables ecológicas de los arboles


IV.2.1. Calidad de fuste
Figura N° 06: Calidad de fuste según la categoria

90

80

70

60
Porcentaje

50

40 FUSTAL
LATIZAL ALTO
30

20

10

0
1 2 3 4 5 6
Variables

Se aprecia la calidad de fuste en las diferentes categorías, en los


fustales se observa un alto porcentaje de individuos aprovechables en el futuro
de 83.14%, tan igual como en latizales altos con 80.3%;
HUTCHINSON (1992), indica que la calidad de fuste se usa
generalmente para producción de madera y la clasificación se basa en las
características fitosanitarias y potencial para producción de trozas.

IV.2.2. Iluminación de copa

Figura N° 07: Iluminación de copa según la categoría

50

45

40

35

30
Porcentaje

25
FUSTAL
20 LATIZAL ALTO

15

10

0
1 2 3 4 5
Variables

El bosque del BRUNAS presenta mayor porcentaje en latizal alto


con 48.63% y 29.50% en vertical parcial y iluminación oblicua respetivamente;
y en fustales; el mayor porcentaje esta en iluminación emergente y vertical
parcial, representado con los porcentajes 42.44 y 33.72%.

WADSWORTH (2000) señala que los árboles del bosque difieren


en cuanto a su nivel de tolerancia, la capacidad de sobrevivir y crecer en
condiciones de baja intensidad de luz. Muchos árboles del dosel que viven
completamente expuestos en la madurez, en un principio aguantaron años de
sombra intensa, hasta que ocurrieron aperturas adecuadas para estimular su
crecimiento
IV.2.3. Forma de copa
Figura N° 08: Forma de copa según la categoría

70

60

50

40
Porcentaje

FUSTAL
30
LATIZAL ALTO

20

10

0
1 2 3 4 5 6 7
Variables

En la categoría latizal alto el mayor porcentaje es representado por


irregular 48.63%, muy pocas ramas 28.41% y en Fustal presenta mayor
porcentaje en irregular con 63.83%.

RUIZ (2004) señala que la forma de copa predominante en el


bosque secundario del BRUNAS, esta dado por la característica círculo
irregular con 88.46% en promedio. Los resultados indican que existe un
excelente vigor de los árboles, la misma que influye en la productividad de
madera, como mencionan PINELO (2000) y WADSWORTH (2000), la forma y
tamaño de copa del árbol indica el vigor del individuo, según la especie y su
estado de desarrollo.
IV.2.4. Infestación de lianas

Figura N° 08. Infestación de lianas según la categoría

90

80

70

60
Porcentajes

50

40 FUSTAL
LATIZAL ALTO
30

20

10

0
1 2 3 4 5 6 7
Variables

En la categoría de fustal se consiguió lianas en la copa en un


porcentaje de 83.72% y latizal alto con 83%.

De tal manera que se debería de realizar actividades silviculturales


para una buena producción futura. Así mismo en un bosque secundario la
presencia de lianas esta dado por la característica fuste sin lianas con un
promedio del 70.43% de los individuos evaluados por RUIZ (2004) y según
CAMACHO (2000) la presencia de lianas en el fuste es un factor muy
importante, debido a que pueden llegar a tener un efecto muy negativo en el
desarrollo de los árboles e influir significativamente en su aprovechamiento

IV.3.
IV.4. Determinación del Área Basal de la PPM N° 01 inferido a una
hectárea (AB/Ha), a partir de las categorías latizal bajo, latizal alto y
fustal.
Cuadro N° 09: Área basal de las categorías fustal, latizal alto, latizal bajo por especie, como también
inferidas a Ha
ESPECIE FUSTAL LATIZAL ALTO LATIZAL BAJO Área basal (m2)
Aceite caspi 0.0210 0.0147 0.0357
Almendro 0.0463 0.0463
Anonilla 0.0858 0.0858
Asta de venado 0.0003 0.0003
Atadijo 0.0344 0.0062 0.0405
Cacahuillo 0.0197 0.0197
Caimitillo 0.0307 0.0061 0.0368
Capirona de altura 0.0181 0.0022 0.0203
Carahuasca 0.0497 0.0102 0.0599
Cecropia 0.0088 0.0088
Cecropia ciadophylla 0.0584 0.0584
Cecropia menbranassia 0.0090 0.0090
Cetico 0.0390 0.0020 0.0410
Chimicua 0.0077 0.0007 0.0084
Copal 0.1024 0.0264 0.1288
Cumala 0.0492 0.0115 0.0001 0.0608
Cumala amarilla 0.0371 0.0371
Cumala blanca 0.1254 0.0028 0.1282
Gualaja 0.0430 0.0430
Guayabilla 0.0194 0.0282 0.0047 0.0523
Huamansamana 0.1259 0.0028 0.1286
Huangana 1.7767 0.3387 0.0200 2.1354
Lauraceae 0.0050 0.0001 0.0051
Machimango 0.0093 0.0093
Manchinga 0.0093 0.0056 0.0149
Melastomastaceae 0.0003 0.0003
Miconia 0.0089 0.0111 0.0018 0.0218
Miconia pubescens 0.0177 0.0177
Moena 0.0065 0.0065
Moena amarilla 0.0608 0.0037 0.0022 0.0667
Moraceae 0.0349 0.0027 0.0377
Nn 0.0160 0.0258 0.0005 0.0424
Palo santo 0.0386 0.0386
Pashaco 0.0633 0.0003 0.0636
Pashaco negro 0.0185 0.0023 0.0208
Paujil ruro 0.0454 0.0030 0.0483
Peine de mono 0.0156 0.0156
Piperaceae 0.0038 0.0001 0.0039
Remo caspi 0.0679 0.0679
Rubiaceae 0.3582 0.0982 0.0014 0.4579
Sacha uvilla 0.0961 0.0115 0.0010 0.1086
Shimbillo 0.0150 0.0150
Shiringa 0.0028 0.0011 0.0039
Sinchona 0.0527 0.0527
Tulpay 0.0089 0.0027 0.0116
Ucshaquiro blanco 0.1374 0.0151 0.0003 0.1527
Uvilla macho 0.1096 0.0124 0.1220
Verbenaceae 0.0079 0.0079
Yanahuasca 0.0026 0.0026
Total general (0,25 ha) 3.8510 0.7129 0.0372 4.6011
Total general (1 ha) 15.4040 2.8517 1.1443 18.4045

El área basal correspondiente a 0.25 ha es 4.60 m 2 el cual inferido


a una ha es 18.40 m2, cabe resaltar que en esta evaluación no se tomaron en
cuenta los arboles maduros, como tampoco los brinzales, de los cuales el
diámetro medido no fue a 1.30m de altura sino a 10 cm de ella.

IV.4.1. Área basal según la especie

Figura N° 08. Área basal según la especie en toda la PPM

2.5

1.5
Area basal m2

0.5

0
Rubiaceae
lauraceae

NN

Piperaceae

Verbenaceae
Miconia
Anonilla

Carahuasca
Cecropia ciadophylla

Cumala amarilla
Gualaja
Huamansamana

Manchinga

Moena
Moena amarilla

Sinchona
Aceite caspi

Atadijo
Caimitillo

Copal

Pashaco

Shimbillo

Ucshaquiro blanco
Cetico

Paujil ruro

Especie
En la Figura se observa que la especie Huangana es la que mas
sobresale en área basal, siguiéndole la rubiacea

IV.4.2. Área basal según la categoría

Figura N° 09. Área basal según la categoría en toda la PPM

3.85
4.00
3.50
3.00
2.50
Area basal

2.00
1.50
0.71
1.00
0.50 0.00 0.04
0.00
BRINZAL FUSTAL LATIZAL ALTO LATIZAL BAJO PLANTULA
Categoria

Como es de esperarse el área basal de los fustales es el mayor


con 3.85 m2, seguido por los latizales altos con 0.71 m2.

IV.4.3. Área basal según las subparcelas


Figura N° 10. Área basal según las subparcelas en toda la PPM

0.4000
0.3504
0.3500

0.3000
0.2565 0.2579
0.2500
Area Basal

0.2000

0.1500

0.1000

0.0500

0.0000
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25
Subparcelas
Observamos que las subparcelas que tuvieron una mayor área
basal son las 23, 21, 1, con 0.35 m2 , 0.257m2 y 0.256 m2 respectivamente
IV.4.4. Área basal según la categoría vs subparcela
Figura N° 11. Área basal categoría vs subparcela en toda la PPM

0.35
0.3
0.25
Area Basal

0.2
0.15
0.1
0.05
0
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25
Subparcela
FUSTAL LATIZAL ALTO LATIZAL BAJO

Observamos q la categoría fustal la subparcela con mayor área


basal es la 23; en latizal alto es la 6; en latizal bajo es la 17

IV.4.5. Área basal según la especie vs categoría

Figura N° 12. Área basal categoría vs subparcela en toda la PPM

La especie sobresaliente en cuanto al área basal es la Huangana, en


todas las categorías
Area basal

Ac
eit

0
0.2
0.4
0.6
0.8
1
1.2
1.4
1.6
1.8

ec
An aspi
on
At illa
Ce Ca adi
cr C im jo
op ar iti
ia ah llo
cia ua
do sca
ph
yl
Ce la
Cu tic
m o
ala Co
p

Figura N° 13. Área basal categoría vs subparcela


am al
ar
Hu i
FUSTAL

am Gu lla
an la a
IV.4.6. Área basal según la especies vs subparcela sa ja
m
lau an
r a
M ace
an ae
ch
i
M nga
ico
M
LATIZAL ALTO
Especie

oe M nia
na oe
am na
ar
illa
Pa NN
Pa sha
uj co
LATIZAL BAJO

Pi il ru
pe ro
r
Ru acea
bi e
a
Sh cea
Uc im e
sh S bil
aq inc lo
ui ho
ro n
Ve bl a
rb an
en co
ac
ea
e
0.16

0.14

0.12

0.1
Area Basal

0.08

0.06

0.04

0.02

0
1 2 3
Subparcelas
Aceite caspi Almendro Anonilla Asta de venado Atadijo Cacahuillo
Caimitillo Capirona de altura Carahuasca Cecropia Cecropia ciadophylla Cecropia menbranassia
Cetico Chimicua Copal Cumala Cumala amarilla Cumala blanca
Gualaja Guayabilla Huamansamana Huangana lauraceae Machimango
Manchinga Melastomastaceae Miconia Miconia pubescens Moena Moena
Moena amarilla Moraceae NN Palo santo Pashaco Pashaco negro
Paujil ruro Peine de mono Piperaceae Remo caspi Rubiaceae Sacha uvilla

IV.5. Determinación del Volumen de la PPM N° 01 inferido a una


hectárea (AB/Ha), a partir de las categorías latizal bajo, latizal
alto y fustal.

Cuadro N° 10: Volumen de las categorías fustal, latizal alto, latizal bajo por especie, como también
inferidas a Ha
ESPECIE FUSTAL LATIZAL ALTO LATIZAL BAJO Volumen (m3)
Aceite caspi 0.2313 0.1163 0.3476
Almendro 0.4633 0.4633
Anonilla 0.8343 0.8343
Asta de venado 0.0009 0.0009
Atadijo 0.3092 0.0492 0.3584
Cacahuillo 0.1278 0.1278
Caimitillo 0.2280 0.0424 0.2704
Capirona de altura 0.0905 0.0044 0.0949
Carahuasca 0.3978 0.0619 0.4597
Cecropia 0.0706 0.0706
Cecropia ciadophylla 0.6500 0.6500
Cecropia menbranassia 0.0813 0.0813
Cetico 0.4289 0.0129 0.4419
Chimicua 0.0465 0.0032 0.0497
Copal 0.8888 0.1444 1.0332
Cumala 0.4142 0.0619 0.0001 0.4761
Cumala amarilla 0.2970 0.2970
Cumala blanca 1.1331 0.0165 1.1496
Gualaja 0.3869 0.3869
Guayabilla 0.1608 0.1394 0.0182 0.3184
Huamansamana 1.4953 0.0195 1.5148
Huangana 12.0610 1.5459 0.0891 13.6960
Lauraceae 0.0497 0.0003 0.0500
Machimango 0.0505 0.0505
Manchinga 0.0465 0.0282 0.0747
Melastomastaceae 0.0012 0.0012
Miconia 0.0375 0.0683 0.0080 0.1138
Miconia pubescens 0.1418 0.1418
Moena 0.0310 0.0310
Moena amarilla 0.5547 0.0223 0.0090 0.5859
Moraceae 0.2407 0.0095 0.2503
NN 0.1284 0.1313 0.0015 0.2612
Palo santo 0.3470 0.3470
Pashaco 0.5066 0.0032 0.5098
Pashaco negro 0.1664 0.0115 0.1779
Paujil ruro 0.4083 0.0148 0.4231
Peine de mono 0.1093 0.1093
Piperaceae 0.0172 0.0003 0.0175
Remo caspi 0.5007 0.5007
Rubiaceae 2.7487 0.5723 0.0048 3.3258
Sacha uvilla 0.6735 0.0597 0.0025 0.7357
Shimbillo 0.0837 0.0837
Shiringa 0.0155 0.0046 0.0201
Sinchona 0.6328 0.6328
Tulpay 0.0547 0.0088 0.0635
Ucshaquiro blanco 1.1480 0.0992 0.0010 1.2483
Uvilla macho 1.1151 0.0675 1.1826
Verbenaceae 0.0453 0.0453
Yanahuasca 0.0130 0.0130
Total general (0,25 ha) 30.2564 3.7095 0.1533 34.1192
Total general (1 ha) 121.0256 14.8380 4.7163 136.4769

El volumen correspondiente a 0.25 ha es 34.11 m3 el


cual llevado a ha es de 136.47 m3, el cual cabe resaltar que en
esta evaluación no se tomaron en cuenta los arboles maduros,
como tampoco los brinzales, de los cuales el diámetro medido no
fue a 1.30m de altura sino a 10 cm de ella.
Volumen
Ac
eit

10
12
14

0
2
4
6
8
ec

La huangana
Ca An asp
pi Ca on i
ro c ill
Ce na ah a
cr de uill
op al o
ia
m Ce tura
en cr
br op
an ia
Ch ass
im ia
Cu C icu
m um a
ala a
la
Gu blan
ay ca
IV.5.1. Volumen según la especie

Hu abi
M an lla
ac ga
Figura. 8

hi n
m a
a

toda las subparcela, seguido por la Rubiaceae


M ngo
M ico

Especie
oe M nia
na o
am ena
Figura N° 17. Volumen según la especie en la PPM

ar
presenta el mayor volumen por especie.

illa
P NN
Pa asha
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Pi jil ru o
pe r
r o
Ru ace
bi ae
Sh acea
Uc i
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ui ch
r o
Ve o b na
rb lan
en co
ac
ea
e
Se observa que la Huangana es la especie con mayor volumen en
IV.5.2. Volumen según la categoría
Figura N° 18. Volumen según la categoría en la PPM

35.00 30.26

30.00
25.00
Volumen

20.00
15.00
10.00 3.71
5.00 0.15

0.00
FUSTAL LATIZAL ALTO LATIZAL BAJO
Categoria

Observamos que la categoría fustal presenta un


volumen de 30.26 m3 en toda la PPM, seguido por los latizales
bajos con 3.71 m3

IV.5.3. Volumen según la subparcela

Figura N° 19. Volumen según la subparcela en la PPM

2.5

2
Volumen

1.5

0.5

0
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25
Subparcela
Se observa que le mayor volumen está representado
por las subparcelas 23 y 21 respectivamente.

IV.5.4. Volumen según la categoría vs subparcela


Figura N° 20. Volumen según la categoría vs subparcela en la PPM

2.5

2
Volumen

1.5

0.5

0
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25
Subparcela

FUSTAL LATIZAL ALTO LATIZAL BAJO

Se observa que la categoría fustal esta con mayor


volumen en la subparcela 23, en la categoría latizal alto el mayor
volumen se encuentra en la subparcela 6 ye n la categoría latizal
bajo el mayor volumen representativo está en la subparcela 17

IV.5.5. Volumen según la especie vs categoria


Figura N° 21. Volumen según la especie vs categoría en la PPM.

La especie sobresaliente en cuanto al volumen es la Huangana, en


todas las categorías
IV.5.6. 14 Volumen según
la 12 especie vs
subparcela
10

6
Volumen 4

0
pi la jo lo ca la o al la ja a e a ia a e to o o pi la a y o ca
cas onil tadi itil uas hyl etic Cop aril ala man acea hing con oen acea san egr on cas uvil iring ulpa ach uas
e n A aim ah op C u c i M or lo o n e m o a Sh T m ah
eit A am G nsa laur Especie
an M
A c C ar iad
C ac ala a M M Pa hac e d Rem Sach la n
vil Ya
am s in U
pi Cu
m
Hu Pa Pe
cro
Ce
FUSTAL LATIZAL ALTO LATIZAL BAJO
Figura N° 22. Volumen según especie en la subparcela

1.2

0.8
voluemen

0.6

0.4

0.2

0
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25
Subparcela
Aceite caspi Almendro Anonilla Asta de venado Atadijo Cacahuillo
Caimitillo Capirona de altura Carahuasca Cecropia Cecropia ciadophylla Cecropia menbranassia
Cetico Chimicua Copal Cumala Cumala amarilla Cumala blanca
Gualaja Guayabilla Huamansamana Huangana lauraceae Machimango
Manchinga Melastomastaceae Miconia Miconia pubescens Moena Moena
Moena amarilla Moraceae NN Palo santo Pashaco Pashaco negro
Paujil ruro Peine de mono Piperaceae Remo caspi Rubiaceae Sacha uvilla
V. CONCLUSIONES

 Se estableció una PPM de 50x50m con numero 01, la cual

corresponde a 0.25 ha localizada en el BRUNAS.

 Se determino el Índice de Valor de Importancia el cual lo consta de

tres (3) especies, dado que la suma de los valores es de 157.37 %

sobrepasando el mas de la mitad de los 300% generales, que

corresponden a la abundancia, frecuencia y dominancia. Dándole a

este bosque la predominancia de las especies: Huanganacaspi

(72.7%), Rubiaceae (18.7%), Guayabilla (8.52%) lo cual

corresponde dentro de los 157.37% correspondiente

 Se determinó el área basal de la PPM N° 01 siendo 18.40 m2/ha, a

partir de las categorías latizal bajo 1.14m2/ha, latizal alto 2,85m2/ha

y fustal 15.4m2/ha.

 Se determinó el volumen total de la PPM N° 07 siendo

136.47m3/ha, a partir de las categorías latizal bajo 4.71m3/ha, latizal

alto 14.83m3/ha y fustal 121.02m3/ha.

 Se elaboró el mapa de dispersión de especies correspondiente a la

PPM N° 1 en el Bosque Reservado de la UNAS.


VII. BIBLIOGRAFÍA

1. DALLMEIER, F.ET AL (1992). Guía para el usuario de las parcelas


experimentales de biodiversidad. Reserva de la biosfera del
Beni, Bolivia Parcelas 01 y 02. Estación Biológica del Beni.
Academia de Ciencias. La Paz-Bolivia.
2. MANZANILLA, H. 1993. Los sitios permanentes de investigación
silvícola un sistema integrado para iniciarse en el cultivo de los
ecosistemas forestales, Bolitín técnico Nº 116. Segunda edición.
3. PINELO, I.M. 1997. Dinámica del Bosque Petenero. Avances de
Investigación en Petén, Guatemala. Serie Técnica Nº 296
CATIE.
4. SYNNOTT, T. J. 1991. “Manual de procedimiento de instalación de
parcela permanente para bosque húmedo tropical”. Instituto
Tecnológico de Costa Rica. Serie de Apoyo Académico Nº 12.
1’103 p.
5. HUTCHINSON, I.D. 1992. Códigos para formulario 1. Bosque Naturales
Tropicales. CATIE/RENARM/PBN. Turrialba Costa Rica. 1p.
Hutchinson, I. 1993. Puntos de partida y muestreo diagnóstico
para la Silvicultura de bosques naturales del trópico húmedo.
Turrialba, Costa Rica, CATIE. Serie técnica. Informe técnico No.
204. pág. 32.
6. DAWKINS, HC. 1958. The management of natural tropical high-forest
with special reference to Uganda. Imperial Forestry Institute,
University of Oxford. pág. 155.
7. BOLFOR; PROMABOSQUE 1999. Guía para la Instalación y
Evaluación de Parcelas Permanentes de Muestreo (PPMs).
Editorial Paris Santa Cruz, Bolivia. 51 pg.

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