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Modalidades Educativas y TIC en UNEFA

El documento describe las diferentes modalidades educativas como presencial, semipresencial, abierta y virtual. Explica que la multimodalidad educativa representa un cambio hacia la integración de tecnologías y métodos de enseñanza-aprendizaje que fortalezcan las competencias de los estudiantes. También discute los desafíos que enfrentan las universidades y profesores para adoptar estas nuevas modalidades, como la capacitación del personal y cambios en los roles del profesorado.

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Modalidades Educativas y TIC en UNEFA

El documento describe las diferentes modalidades educativas como presencial, semipresencial, abierta y virtual. Explica que la multimodalidad educativa representa un cambio hacia la integración de tecnologías y métodos de enseñanza-aprendizaje que fortalezcan las competencias de los estudiantes. También discute los desafíos que enfrentan las universidades y profesores para adoptar estas nuevas modalidades, como la capacitación del personal y cambios en los roles del profesorado.

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UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL POLITÉCNICA

DE LA FUERZA ARMADA NACIONAL BOLIVARIANA


UNEFA
NÚCLEO COJEDES TINAQUILLO

Multimodalidad Educativa

Profesor: Facilitador:

Ibrahim Hernández Isneli Jáuregui

C. I. 24.793.322

Tinaquillo, Junio de 2023


Multimodalidad Educativa
La Multimodalidad Educativa representa un cambio en los procesos y
estrategias de enseñar y aprender, principalmente en los de aprendizaje, siendo
así que las Instituciones de Educación Superior, se ven impulsadas por integrar
tecnologías, métodos y técnicas de enseñanza-aprendizaje que fortalezcan las
competencias del estudiantado.

A mi modo de ver es necesario primero que nada donde el personal directivo y


administrativo esté capacitado y adopte las nuevas formas de atender las
exigencias del entorno educativo, productivo y social. La enseñanza de las TIC es
una práctica relativamente reciente que ha sido abordada en las disciplinas
distintas a las de orientación técnica, situando el foco de atención en la operación
básica de sistemas digitales como sistemas operativos, software de productividad
y herramientas para la comunicación.

Las universidades que se caracterizaban por ofrecer la educación de manera


presencial han avanzado paulatinamente en la implementación de algunos cursos
en línea, invirtiendo en infraestructura y en capacitación, impulsadas por las
tendencias del uso de las TIC, así como por la competencia de otras instituciones
educativas, lo que las hace atractivas a una nueva población estudiantil, como son
aquellas personas que trabajan y desean estudiar o los nativos digitales. El
profesorado que dispone de los cursos en línea en la institución que labora
aprovecha para complementar las clases presenciales con estos cursos,
principalmente cuando se ausenta por alguna circunstancia. Actualmente, la
contingencia sanitaria ocasionada por el coronavirus SARS-CoV-2 ha exacerbado
utilizar estos cursos en línea de manera remota, por lo que surge el programa de
Enseñanza Remota de Emergencia (ERDE). Esta terminología ha sido motivo de
debates entre investigadores e investigadoras de la educación, quienes presentan
fundamentos diferenciales a lo que es educación en línea de alta calidad (Hodges,
Moore, Lockee, Trust, y Bond 2020).

La Multimodalidad, en la incorporación de las TIC en las modalidades


educativas (presencial, semipresencial y abierta), tanto como en la modalidad
virtual (teleformación, e-learning o educación a distancia asistida por nuevas
tecnologías) complementa a las modalidades educativas existentes, mientras que
el e-learning es una modalidad que compite con ellas.

Utilizar técnicas de aprendizaje que favorezcan la adquisición de competencias


y habilidades, implica cambios en la forma de evaluar, así como un esfuerzo por
parte profesorado, como es la revisión del diseño de los documentos pedagógicos
que le permita plantear su proceso de enseñanza, la metodología a utilizar de
acuerdo con el contexto que se presente, y la práctica evaluadora que se utilice,
además de observar la forma de concebir el aprendizaje y la cultura en general del
alumnado. En definitiva, es una adaptación docente-estudiante, principalmente del
profesorado, que debe pasar de la concepción tradicional a un aprendizaje acorde
a las nuevas exigencias del entorno.

Por esta razón, al hablar de aprendizaje flexible, este implica que los procesos
educativos busquen adaptarse a las circunstancias y requerimientos de la
sociedad, lo que exacerba cambios en los modelos educativos, cambios en el
personal docente y en los escenarios donde ocurre el aprendizaje (Salinas, 2015).
Estos cambios pueden ser paulatinos, dependen de la apertura a la adopción de
transmitir aprendizajes a través del uso de las Tecnologías de la Información y
Comunicación (TIC); rompiendo barreras de distancia, de tiempo y de espacio.

Al hablar de modalidades educativas nos referimos a las condiciones, medios,


procedimientos y dinámicas sociales que se llevan a cabo durante el proceso de
enseñanza-aprendizaje.

La modalidad presencial, se basa en la interacción sincrónica y residencial que


se genera entre profesores y estudiantes. Esta modalidad, también referida como
tradicional o clásica fomenta la socialización mediante el trabajo grupal y resalta
de manera general la dependencia entre el estudiante y el profesor. Un ejemplo de
esta modalidad es un curso del área de formación básica general de una
universidad en la que se debe programar un número determinado de sesiones a la
semana y tanto el profesor como los estudiantes se reúnen para cubrir las
temáticas del curso. En esta modalidad se puede llegar a manejar cierto grado de
integración de las TIC ya sea como herramienta de trabajo o como fuente de
información.

La modalidad semipresencial, está articulada por una interacción entre


profesores y estudiantes pero limitada en tiempo y espacio y por ende compuesta
por un mayor grado de autonomía del estudiante fuera del aula. Esta modalidad
cuenta con un número limitado de sesiones presenciales (usualmente un día a la
semana) y asignación de una carga académica que se deberá atender fuera del
contexto áulico. Un ejemplo de esta modalidad es la dinámica que se sigue en el
Sistema de Enseñanza Abierta donde se podría colocar en práctica, los
estudiantes asistirían a clases los sábados y realizan trabajo académico
independiente entre semana.

La modalidad abierta, usualmente referida como educación a distancia, es una


modalidad flexible en la que estudiantes y profesores interactúan en tiempos y
lugares diferentes y en principio no coinciden nunca en tiempo ni en espacio. Un
ejemplo de esta modalidad es el caso de la educación media superior abierta en la
que los estudiantes se inscriben al número de materias que consideran adecuadas
y las acreditan –o no– mediante un examen a título de suficiencia. También,
podemos considerar a otra modalidad educativa basada en la vinculación, la cual
deberá considerar la participación del estudiante en un contexto diferente al áulico,
sea practicando una estancia de investigación, realizando prácticas profesionales
o prestando un servicio social.

La modalidad virtual, consiste en una dinámica de interacción flexible en la que


los estudiantes y profesores se comunican entre sí mediante una plataforma
informática sin importar su ubicación, su ritmo de estudio y el tiempo en que se
conectan a la plataforma. Rama (2012) entiende a esta modalidad como un opción
basada en “acceso a través de la red e incorporación de componentes
tecnológicos asociada al incremento de la conectividad y el autoaprendizaje y que
implica un cambio en la estructura de costos relativos educativos”. A diferencia de
la modalidad abierta que también cuenta con un grado de presencialidad baja y un
grado de autonomía del estudiante muy alto, la modalidad virtual cuenta con una
variable adicional que se refiere a la integración de las TIC y que por tratarse de
un nivel de integración muy intenso se vuelve para esta modalidad un motor
imprescindible. Varias de las plataformas a usar podrían ser zoom, classroom,
youtube y hasta el mismo whatsapp, y así infinidades de plataformas especialistas
en ello.

Para el caso de la modalidad virtual, los sujetos que se adicionan a la ecuación


y los cambios que se generan en las funciones de los actores tradicionales están
articulados en torno a los contenidos –digitales–, las plataformas de interacción y
al soporte técnico. En esta modalidad, el contenido lo diseñan los expertos de la
materia, que no necesariamente son las mismas personas que lo imparten; y los
recursos didácticos los planea y diseña otro equipo de trabajo conformado por
diseñadores instruccionales, diseñadores gráficos y desarrolladores informáticos
(Ramírez-Martinell y Careaga, 2011). Por otro lado, el estudiante debe, en primer
lugar, asumir un rol más participativo en su proceso de aprendizaje y ser al mismo
tiempo tanto un administrador de conocimiento como un usuario de la plataforma
virtual, tareas que en la modalidad tradicional no se contemplaban.

Con lo que respecta al profesor, en algunos casos esta figura tiene que jugar el
rol de replicador de un curso o de un tutor que da seguimiento a las dudas
expresadas por los estudiantes ciñéndose a un curso previamente diseñado; o
inclusive debe de volverse diseñador instruccional, diseñador de recursos
educativos y prestador de soporte técnico para poder diseñar e impartir su propio
curso. En ambos casos los cambios y adiciones –en personal o en funciones– son
inminentes.

Finalmente, consideramos a la plataforma virtual de aprendizaje, si bien no


como un actor, sí como un entorno donde confluyen los actores, tutores,
diseñadores, estudiantes, prestadores de soporte técnico y el contenido mismo. La
plataforma virtual de aprendizaje es el elemento central de la modalidad virtual y
de las modalidades con un TIC al menos moderado. La plataforma de aprendizaje
puede ser un espacio virtual de propósito específico de uso privativo (como
Blackboard), libre (Moodle) o institucional, pero también se puede tratar de la
combinación de tecnologías de web para la comunicación e intercambio de
información. La articulación de estudiantes, profesores (y sus roles derivados,
complementarios y adicionales), el contenido digitalizado y la plataforma virtual es
clave para la operación tanto para una modalidad virtual como una modalidad con
TIC, al menos moderada.

El profesor de una universidad con un modelo educativo basado en la


enseñanza presencial, debe resolver al menos dos situaciones antes de cambiar
el rol tradicional del docente a uno virtual. Por un lado se debe plantear la
posibilidad de conformar un equipo de trabajo que permita la elaboración y
curación de contenido digital (diseñador instruccional, diseñador gráfico, diseñador
informático); y el seguimiento a estudiantes (prestador de soporte técnico,
replicador, tutor, asesor.

En algunos casos la institución deberá resolver los asuntos laborales y de


acceso a la plataforma, recursos y a las tecnologías necesarias para la ejecución
de sus tareas, además de considerar que como el docente tradicional no
necesariamente cuenta con los conocimientos para el cumplimiento de diligencias
como la realización de video educativo, edición de imágenes, elaboración de
recursos interactivos o la elaboración del curso en la plataforma virtual; el
esquema de capacitación podría ser más caro y tardado que la contratación de
personal especializado en curación de contenido digital y seguimiento a
estudiantes.

De forma general, podemos observar que la implementación de un esquema


multimodal en una Institución de Educación Superior de enfoque tradicional
deberá considerar cambios en las funciones del profesor, que a su vez tendrán
que ser discutidas con los sindicados y replanteadas en los contratos colectivos
del personal docente. También se deberá considerar una capacitación de los
docentes, o la contratación de personal con experiencia en temas referentes al
diseño instruccional, a la gestión de cursos en línea y al uso de plataformas
virtuales de aprendizaje, además de la contratación o designación de otro grupo
de personas destinadas a dar seguimiento a los estudiantes y soporte técnico.

El éxito de la implementación de la Multimodalidad en el contexto de las


Instituciones de Educación Superior radicará entonces en la madurez didáctica y
pedagógica para dosificar el grado de virtualidad y presencialidad de los
programas educativos; en la redefinición de los roles del profesor, curador de
contenido y prestador de soporte técnico; además de establecer políticas y
posturas de acceso y protección de la información y sobre la disposición y uso
adecuado de la infraestructura tecnológica.

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