Estado Plurinacional de Bolivia
Organo Judicial
AUTO SUPREMO
TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA
SALACIVIL
Auto Supremo: 48/2020
Fecha: 20 de enero de 2020
Expediente: CB-89-19-S
Partes: Edgar Julio Romay Gutiérrez c/ María Marcela Magne Apaza y Lidia Magne de Águila.
Proceso: Acción pauliana.
Distrito: Cochabamba.
VISTOS: Los recursos de casación planteados por Lidia Magne de Águila y María Marcela Magne Apaza, cursantes de
fs. 593 a 599 vta., y de fs. 604 a 608 vta., respectivamente, impugnando el Auto de Vista de 9 de agosto de 2019, por la
Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba, cursante de fs. 585 a 589, en el proceso de
acción pauliana, seguido por Edgar Julio Romay Gutiérrez contra las recurrentes; la contestación de fs. 619 a 623, Auto
de concesión de 17 de octubre de 2019 cursante a fs. 624, Auto Supremo de Admisión Nº 1249/2019-RA de 2 de
diciembre de fs. 630 a 631 vta., y todo lo inherente;
CONSIDERANDO I:
ANTECEDENTES DEL PROCESO
1. Edgar Julio Romay Gutiérrez por memorial de fs. 14 a 15, y a fs. 22 y vta., planteó demanda ordinaria de acción
pauliana, contra Lidia Magne de Águila y María Magne Apaza, contestando en primer término María Marcela Magne
Apaza y excepcionando por falta de acción y derecho mediante memorial a fs. 64 y vta., asimismo, Lidia Magne de
Águila por memorial a fs. 69 y vta., contestó y planteó excepciones de falta de acción y derecho, readecuándose el
proceso al Código Procesal Civil, mediante auto cursante a fs. 85, mismo que fue recurrido en reposición bajo
alternativa de apelación por la parte demandante mediante memorial cursante de fs. 297 a 298, mismo que fue resuelto
por auto cursante a fs. 308 y vta., tramitado así el proceso hasta la emisión de la Sentencia de 5 de mayo de 2017
pronunciados por el Juez Público Civil y Comercial Nº 1 de la ciudad de Cochabamba, que declaró PROBADA la
demanda de acción pauliana e IMPROBADAS las excepciones perentorias de falta de acción y derecho, en tal sentido
ordenó la revocatoria de la transferencia de acciones y derechos que consta en la Escritura Pública Nº 2069/2011 de 2
de diciembre, otorgada ante la Notaria de Fe Pública Nº 20 de Oruro, a través de la cual Lidia Magne de Águila
transfirió las acciones y derechos en dación de pago del inmueble signado con el Nº 82, ubicado en la calle Perú entre
Juan José Pérez y Almirante Grau Nº 330 zona Sud Oeste de la ciudad de Oruro por la suma de Bs. 30.000 a favor de
María Marcela Magne Apaza y por ende la cancelación del registro del derecho propietario bajo la Matrícula
Computarizada Nº 40110110019604, Asiento A-4 de 10 de mayo de 2012 en Derechos Reales de la ciudad de Oruro.
Resolvió también sin lugar a la condenación de daños y perjuicios.
Impresión: 15-02-2024 Calle: Luis Paz Arce Nº 352 | Teléfono:(+591)64 53200 | [Link] Página 1/10
Estado Plurinacional de Bolivia
Organo Judicial
2. Apelada la sentencia por las codemandadas, María Marcela Magne Apaza y Lidia Magne de Águila, mediante
memoriales de fs. 547 a 548 vta., y de fs. 552 a 554, respectivamente, el 4 de junio de 2019, dio lugar a que la Sala
Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba, emita el Auto de Vista de 9 de agosto de 2019,
cursante de fs. 585 a 589 que CONFIRMÓ la sentencia apelada e INADMISIBLE la apelación interpuesta contra el Auto
de 16 de febrero de 2017.
Cuyo fundamento radicó en la procedencia de la acción pauliana a través del art. 1446 del Código Civil, ya que el
demandante demostró su condición de acreedor de la vendedora apelante, habiéndose establecido la insolvencia de la
misma, impidiendo la ejecución del proceso de pago generando inexistencia de garantías con las que contaba el
acreedor, así los argumentos expuestos por las apelantes no ameritaron cambiar el fallo. Por otra parte, respecto a la
inadmisibilidad de la apelación respecto al Auto interlocutorio de 16 de febrero de 2017, definió que debió ser
interpuesto dentro de los tres días en mérito al art. 262 num. 2) del Código Procesal Civil, por lo que la apelante no
cumplió con la carga procesal siendo su fundamentación extemporánea.
3. Resolución de segunda instancia, que dio lugar a que ambas codemandadas, interpongan su recurso de casación
siendo objeto de análisis en el presente caso.
CONSIDERANDO II:
CONTENIDO DEL RECURSO DE CASACIÓN
Recurso de casación de Lidia Magne de Águila.
Del recurso de casación de Lidia Magne de Águila, se extractan los siguientes reclamos:
En la forma.
1. Denunció que el Auto de Vista impugnado vulneró normas esenciales del debido proceso, en sentido que debió
integrar como litis consorte pasivo a Wilfredo Simón Águila Alanes por ser parte del documento de transferencia objeto
de la presente demanda y la relación matrimonial existente durante la constitución de dicha escritura pública.
En el fondo.
1. Inculpó que la resolución de alzada aplicó indebidamente los principios establecidos en el art. 1446 del Código Civil,
porque el demandante no demostró los cinco requisitos exigidos para el cumplimiento de la acción pauliana, en relación
con ello, no valoró la prueba inserta en el cuaderno procesal respecto al proceso de conocimiento de 16 de abril de
2011, en el que, la parte demandante solicitó la anotación preventiva, empero, la fianza de contracautela recién fue
ofrecida el 6 de diciembre de 2012, después de un año y cinco meses de que el juez ordenara la medida cautelar, lo
cual no se adecúa al art. 1446 num. 4) del CC., de que se originó un perjuicio al acreedor, por la inactividad procesal,
puesto que esperó tres años y un mes para solicitar anotación preventiva.
2. Refirió que no se tomó en cuenta la confesión provocada de la codemandada María Marcela Magne Apaza, quien
expresó que jamás tuvo la intención de perjudicar, porque desconocía las acreencias respecto a sus vendedores. Por el
contrario, refirió que, Lidia Magne de Ávila adeudaba a María Marcela Magne Apaza la suma de Bs. 30.000 por un
préstamo otorgado el 20 de septiembre de 2008, razón por la cual acordaron junto a su cónyuge entregarle las
Impresión: 15-02-2024 Calle: Luis Paz Arce Nº 352 | Teléfono:(+591)64 53200 | [Link] Página 2/10
Estado Plurinacional de Bolivia
Organo Judicial
acciones y derechos del inmueble en calidad de dación de pago, desvirtuando así el num. 4) del art. 1446 del Código
Civil.
3. Expresó que, la parte actora no probó los presupuestos que hacen viable a la acción pauliana, como ser la
presentación del título exigible de ejecución, es decir, que no existe prueba objetiva de deuda y crédito a favor del
acreedor y mucho menos puede proteger un crédito prescrito.
4. Acusó que el Auto de Vista impugnado falló con la seguridad y juicio de valor de la existencia de una deuda, sin
tomar en cuenta que no existe resolución que haya adquirido el valor de cosa juzgada con relación a la no existencia
del proceso ejecutivo, por lo que transgredió el art. 117.I de la CPE.
Petitorio.
Solicitó fallar casando el Auto de Vista de 9 de agosto de 2019.
Recurso de casación de María Marcela Magne Apaza.
Del recurso de casación de María Marcela Magne Apaza, se extractan los siguientes reclamos:
En la forma.
1. Acusó que el Auto de Vista omitió integrar como litis el consorte pasivo al esposo de la compradora es decir a Marco
Antonio Arancibia Castillo conculcándole el derecho al debido proceso amparados en los arts. 115, 117 y 120.I de la
C.P.E., ya que la recurrente expresó haber adquirido el 25 % de acciones y derechos del inmueble dentro de la
comunidad de gananciales.
En el fondo.
1. Atribuyó la omisión de la prueba y vulneración de disposiciones legales por aplicación errónea de la ley, por no
considerar la prueba de descargo cursante de fs. 532 a 534 vta., consistente en el Testimonio de Transferencia Nº
2069/2011 por dación de pago de una deuda, donde consta que la transferencia efectuada es a favor de María Marcela
Magne Apaza y su cónyuge Marco Antonio Arancibia Castillo, prueba que demuestra la omisión de la litis consorcio
pasivo descrito en el art. 47 num. 1) del Código Civil.
En ese mismo tenor expresó que, no se consideró la confesión provocada de la compradora en la que se evidenció que
cuando se realizó la transferencia no existían gravámenes sobre el inmueble, desvirtuando con ello el proceder
fraudulento, por cuanto el demandante no demostró que los compradores en la suscripción de la transferencia obraron
con conocimiento de deuda o perjuicio en su contra.
2. Arguyó ilegitimidad de la acción pauliana por vulneración de las disposiciones legales al aplicar indebida y
erróneamente los principios del art. 1446 del Código Civil, porque no mereció análisis de los medios probatorios
propuestos por las partes y omitió referirse a las denuncias descritas en la apelación; porque el demandante no
demostró los cinco requisitos jurídicos exigidos por el art. 1448.I y III del Código Sustantivo, que establece que la
acción pauliana favorece al acreedor diligente solo en la medida de su interés y de acuerdo a la jurisprudencia el
acreedor puede tomar los recaudos necesarios a proteger el patrimonio del deudor siempre y cuando sea un
documento exigible y de ejecución.
Impresión: 15-02-2024 Calle: Luis Paz Arce Nº 352 | Teléfono:(+591)64 53200 | [Link] Página 3/10
Estado Plurinacional de Bolivia
Organo Judicial
De la respuesta al recurso de casación.
El demandante Edgar Julio Romay Gutiérrez refirió en su respuesta que, las demandadas en sus recursos de casación
en la forma manifiestan que se debió integrar a la litis a los cónyuges respectivos, sin embargo, de la revisión de los
memoriales de contestación no se advierte que ninguna haya solicitado la integración a la litis consorcio de Wilfredo
Simón Águila Alanes, no tomaron en cuenta el efecto derivado de la demanda, contestación y la reconvención es la
preclusión, sin que sea admisible reservar su alegación para un recurso posterior como lo ocurrido.
Petitorio.
Solicitó declarar improcedente el recurso de forma o en su caso infundado en el fondo con expresa condenación de
costas.
CONSIDERANDO III:
DOCTRINA LEGAL APLICABLE
III.1. De la acción pauliana.
Entre los medios para la conservación de la garantía patrimonial o de defensa directa del crédito inmerso en el Código
Civil, encontramos a la acción pauliana, sobre la cual el autor Carlos Morales Guillen quien en su obra titulada Código
Civil Concordado y Anotado Cuarta Edición, Tomo II, señala; “La acción pauliana, llamada también revocatoria, es la
que la ley faculta al acreedor para hacer revocar los actos celebrados por su deudor, en fraude de sus derechos que le
causan perjuicio. Ej.: nulidad de una venta de inmueble concertada por el deudor a precio vil. (Capitant)”.
En esa misma lógica, este Tribunal Supremo de Justicia emitió varios Autos Supremos, entre ellos el Nº 26/2016 de 20
de enero, que al respecto señaló: “La acción pauliana o revocatoria es el instituto jurídico mediante el cual el acreedor
está facultado para demandar que los actos jurídicos de su deudor, respecto a él, sean ineficaces y surtan efectos,
conservándose de esta forma su patrimonio antes de quedar insolvente.
De esta manera conforme señala el art. 1446 del Código Civil, el acreedor puede demandar que se revoquen,
declarándose ineficaces respecto a él, los actos de disposición del patrimonio pertenecientes a su deudor, debiendo
concurrir ineludiblemente los siguientes requisitos: “1) Que el acto impugnado origine un perjuicio al acreedor
provocando o agravando la insolvencia del deudor. 2) Que el deudor conozca el perjuicio ocasionado por su acto al
acreedor. 3) Que, en los actos a título oneroso, el tercero conozca el perjuicio que el acto ocasiona al acreedor, no
siendo necesario este requisito si el acto es a título gratuito. 4) Que el crédito sea anterior al acto fraudulento, excepto
cuando el fraude haya sido dispuesto anticipadamente con miras a perjudicar al futuro acreedor. 5) Que el crédito sea
líquido y exigible. Sin embargo, no se tendrá el término por vencido si el deudor resulta insolvente o si desaparecen o
disminuyen las garantías con que contaba el acreedor”.
Por lo expuesto podemos advertir que, al margen de lo expuesto sobre la acción pauliana, también se concretó que el
ejercicio de esta acción de inoponibilidad se encuentra condicionada a la concurrencia de todos los requisitos inmersos
en el art. 1446 del Sustantivo Civil, por lo que, refiriéndonos a estos, corresponde citar nuevamente a Carlos Morales
Guillen, que en la obra citada supra, señaló que:
Impresión: 15-02-2024 Calle: Luis Paz Arce Nº 352 | Teléfono:(+591)64 53200 | [Link] Página 4/10
Estado Plurinacional de Bolivia
Organo Judicial
1) De la insolvencia del deudor y perjuicio del acreedor, está referido a aquellos actos que el deudor realiza
comprometiendo el cumplimiento y realización de su crédito, pues el empobrecimiento de este ya sea por actos que
disminuyan su patrimonio en favor de terceros o se sustituyan bienes perfectamente embargables con otros, que sean
fáciles de proteger de las persecuciones de los acreedores, generaran perjuicio en el acreedor, por lo que en caso de
concurrir esos casos será admisible la procedencia de la acción.
2) Propósito fraudulento intencional del deudor, ocurre cuando el deudor tiene conocimiento de que su acto perjudica al
acreedor, siendo en este caso suficiente el conocimiento que tenga el deudor para determinar el propósito fraudulento
intencional del deudor, esto según la doctrina del fraus dici re ipsa.
3) Complicidad del tercero, este requisito concurre cuando el tercero que forma parte del acto a título oneroso, es decir
desembolsando la contrapartida que ingresa al patrimonio del deudor, tiene la voluntad de ayudar y facilitar al deudor la
organización del fraude y por ende el perjuicio del acreedor; de esta manera el conocimiento que tenga el tercero de la
insolvencia que genera en el deudor el acto que realiza con este, resulta suficiente para determinar su complicidad
fraudulenta; ahora bien, puede darse el caso de que el acto sea a título gratuito y no oneroso, en ese caso no será
necesario que quien pretenda la acción pauliana acredite el conocimiento del tercero, pues ésta prospera aunque el
tercero no tenga conocimiento.
4) Anterioridad del crédito, referido a que el crédito sea anterior al acto de disposición del deudor, pues por lógica el
acreedor no puede pretender la revocatoria de los actos de disposición de bienes que ya no formaban parte del
patrimonio del deudor a tiempo de nacimiento del crédito, salvo que el acreedor demuestre que el acto de disposición
así sea anterior al crédito, se haya pre ordenado dolosamente el fraude para perjudicar al acreedor.
5) Que el crédito sea líquido y exigible, lo que no supone necesariamente tener un título ejecutivo, sino que el crédito,
con la finalidad de justificar la medida conservatoria, presente determinados caracteres de certidumbre y seguridad
para el acreedor.
CONSIDERANDO IV:
FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN
Recurso de casación de Lidia Magne de Águila.
En la forma.
1. En cuanto a que el Auto de Vista impugnado vulneró las normas esenciales del debido proceso, en sentido que debió
integrar como litis consorte pasivo a Wilfredo Simón Águila Alanes por ser parte del documento de transferencia objeto
de litis y por existencia de la relación matrimonial durante la constitución de dicha escritura pública.
De la revisión a la contestación de la recurrente Lidia Magne de Águila por escrito cursante a fs. 69 y vta., no se aprecia
existencia alguna sobre el argumento que solicite la incorporación necesaria del litis consorte, por otro lado, de la
revisión al documento de transferencia cursante de fs. 532 a 534 vta., se tiene que el mismo establece una
transferencia bilateral entre las ahora codemandadas, ya que la relación matrimonial de la recurrente nunca fue parte,
ni objeto en el proceso, por tal motivo no existe fundamentación para acoger el recurso de forma, deviniendo el mismo
Impresión: 15-02-2024 Calle: Luis Paz Arce Nº 352 | Teléfono:(+591)64 53200 | [Link] Página 5/10
Estado Plurinacional de Bolivia
Organo Judicial
en infundado.
En el fondo.
1. Que la resolución de alzada aplicó indebidamente los principios del art. 1446 del Código Civil, porque el demandante
no demostró los cinco requisitos exigidos para el cumplimiento de la acción pauliana, con relación a ello, no valoró la
prueba inserta en el cuaderno procesal respecto al proceso de conocimiento de 16 de abril de 2011, en el que la parte
demandante solicitó la anotación preventiva, empero la fianza de contracautela recién fue ofrecida el 6 de diciembre de
2012, después de un año y cinco meses que el juez ordenó la medida precautoria, lo cual no se adecua al art. 1446
num. 4) del Código Sustantivo, del que se originó un perjuicio al acreedor, por la inactividad procesal, puesto que
esperó tres años y un mes para solicitar dicha anotación preventiva.
Al respecto corresponde en primer término establecer que los detalles de lo ocurrido en el anterior proceso no son
trascendentales para el presente, simplemente lo que cuenta es que se tiene como evidencia que la transferencia fue
efectuada después de que la vendedora María Marcela Magne Apaza contrajo la deuda con Edgar Julio Romay
Gutiérrez y ello generó la insolvencia de la misma, demás está referir que esa transferencia fue onerosa o en calidad de
dación de pago, de cualquier forma generó perjuicio al acreedor y se cumplieron con todos los requisitos que el art.
1446 del Código Civil establece en estos casos, cuya descripción fue abordada por el Auto de Vista cursante de fs. 585
a 589 en el análisis del caso concreto, por lo que sus reclamos no contienen fundamento que haga viable revertir en
este punto el fallo impugnado.
2. Acerca de que no se tomó en cuenta la confesión provocada de la codemandada María Marcela Magne Apaza, quien
sostuvo que jamás tuvo la intención de perjudicar porque desconocía las acreencias respecto a sus vendedores. Por el
contrario, refirió que Lidia Magne de Ávila adeudaba a María Marcela Magne Apaza la suma de Bs. 30.000 por un
préstamo otorgado el 20 de septiembre de 2008, razón por la cual acordaron junto a su cónyuge entregarle las
acciones y derechos del inmueble en calidad de dación de pago, desvirtuando así el num. 4) del art. 1446 del Código
Civil.
Expresó que, tampoco la parte actora no demostró los presupuestos que hacen viable a la acción pauliana, como ser la
presentación de título exigible de ejecución, es decir que no existe prueba objetiva de deuda y crédito a favor del
acreedor y mucho menos puede proteger un crédito prescrito.
En cuanto a que la transferencia fue efectuada como dación de pago, no existe a lo largo del proceso documento que
acredite la existencia de dicha deuda anterior por el monto de Bs 30.000 con la recurrente y que por la existencia de
lazos de parentesco entre María Marcela Magne Apaza y Lidia Magne de Ávila, siendo las mismas hermanas se
establece que la supuesta compradora sí conocía la situación de insolvencia de su hermana vendedora.
Respecto al documento señalado no se requiere que el mismo sea necesariamente un título ejecutivo, sino que el
crédito presente determinados caracteres de certidumbre y seguridad para el acreedor, tal como expresa la doctrina
aplicable en el presente caso establecida en el acápite III.1.
Por todo lo expresado, los reclamos de la recurrente carecen de fundamento.
Impresión: 15-02-2024 Calle: Luis Paz Arce Nº 352 | Teléfono:(+591)64 53200 | [Link] Página 6/10
Estado Plurinacional de Bolivia
Organo Judicial
3. Sobre la acusación de que el Auto de Vista impugnado falló con la seguridad y juicio de valor de la existencia de una
deuda, sin tomar en cuenta que no existe resolución que haya adquirido el valor de cosa juzgada en relación a la no
existencia del proceso ejecutivo, por lo que se transgredió el art. 117 num. I) de la CPE.
Al respecto de la revisión al Auto de Vista impugnado cursante de fs. 585 a fs. 589 se tiene que el mismo en el
apartado 3 y respondió de la siguiente manera: “Sobre la letra de cambio, corresponde señalar que la naturaleza
cambiaria de dicho título valor implica una orden de pago de una suma de dinero en un lugar y plazo que el propio
documento indica … (…) … En ese sentido, la existencia de dicho documento y la formalización del proceso judicial
para su cobro a la vendedora, demuestra la existencia de la acreencia en la que el actor funda la acción pauliana…”.
En tal situación el documento base de la acreencia utilizado en este proceso consiste en una letra de cambio, que
aunque en circunstancias diferentes se le habría quitado la calidad de título ejecutivo, no debe confundirse ello con la
validez que tiene la misma, y que determina la existencia cierta de la obligación contraída con base en los datos
introducidos en dicha letra de cambio.
Al respecto el Auto Supremo Nº 97/2014 de 21 de marzo señaló que: “… corresponde precisar que, la letra de cambio
es un título valor de carácter crediticio, formal, literal, completo, autónomo y abstracto que contiene una obligación de
pagar o hacer pagar incondicionalmente una suma determinada, al vencimiento y en el lugar mencionado en el título.
El autor Carlos Gilberto Villegas, en su obra Manual de Títulos Valores, señala que la letra de cambio es un título valor
abstracto, por el cual una persona, llamada "librador", da la orden a otra llamada "girado", de pagar incondicionalmente
a una tercera persona, llamada "tomador o beneficiario", una suma determinada de dinero en el lugar y plazo que el
documento indica.
En ese marco, el artículo 541 del Código de Comercio, precisa que la letra de cambio debe contener: 1) la mención de
ser letra de cambio inserta en su texto; 2) el lugar, el día mes y año en que se expida; 3) la orden incondicional al
girado de pagar una suma determinada de dinero; 4) el nombre de la persona a quien debe hacerse el pago; 5) el
nombre del girado, dirección y lugar de pago; 6) fecha de pago o forma de vencimiento; 7) la firma del girador, seguida
de su propio nombre y domicilio”.
En el caso concreto de la revisión a la documental cursante de fs. 30 a 32, se tiene que el título valor fue girado y
aceptado y Lidia Magne de Ávila es el aval de la misma, vale decir que garantizó y en esa medida se comprometió a
pagar la deuda contraída con el hoy demandante Edgar Julio Romay Gutiérrez, por ende ella no podía transferir el
único bien existente para garantizar dicha obligación, en esa medida la acción pauliana es viable y la recurrente no
puede objetarla con argumentos que no contienen un fundamento válido.
Recurso de casación de María Marcela Magne Apaza.
En la forma.
1. En cuanto a que el Auto de Vista omitió integrar como litis consorte pasivo al esposo de la compradora Marco
Antonio Arancibia Castillo conculcándole el derecho al debido proceso amparados por los arts. 115, 117 y 120.I de la
C.P.E., ya que la recurrente expresó haber adquirido el 25 % de acciones y derechos del inmueble dentro de la
Impresión: 15-02-2024 Calle: Luis Paz Arce Nº 352 | Teléfono:(+591)64 53200 | [Link] Página 7/10
Estado Plurinacional de Bolivia
Organo Judicial
comunidad de gananciales.
Al respecto y de la revisión de los actuados procesales cursantes a fs. 64 y vta., correspondientes a la contestación a la
demanda de la hoy recurrente, el tenor de la contestación refiere que: “soy adquirente de buena fe y que tampoco
existe complicidad … (…) … de donde resulta fácil colegir que el producto de la venta estuvo destinado, a cubrir otras
obligaciones, en este caso a saldar una deuda con mi persona…” (las negrillas nos corresponden), de la simple lectura
se tiene que la hoy recurrente únicamente respondió a la demanda de forma personal y utilizó el modo singular, en
razón que se entiende que el documento de transferencia únicamente cita a la vendedora y compradora, porque
únicamente los acuerdos fueron entre ambas partes.
En tal sentido, no correspondía integrar al esposo de la hoy recurrente, de forma que no existió por el Tribunal de
alzada vulneración alguna a la normativa constitucional, por lo que sus reclamos al recurso de forma carecen de
fundamentos.
En el fondo.
1. Sobre la omisión de la prueba y vulneración de las disposiciones legales por aplicación errónea de la ley, por no
considerar la documental de descargo cursante de fs. 532 a 534 vta., consistente en el Testimonio de Transferencia Nº
2069/2011 por dación de pago de una deuda, donde consta que la transferencia efectuada es a favor de María Marcela
Magne Apaza y su cónyuge Marco Antonio Arancibia Castillo, prueba que demuestra la omisión de la litis consorcio
pasivo descrito en el art. 47 num. 1) del Código Civil.
En ese mismo tenor expresó que, no se consideró la confesión provocada de la compradora en la que se evidenció que
cuando se realizó la transferencia no existían gravámenes sobre el inmueble, desvirtuando con ello el proceder
fraudulento, por cuanto el demandante no demostró que los compradores en la suscripción de la transferencia hayan
obrado con conocimiento de deuda o perjuicio en su contra.
En cuanto a la omisión de la litis consorcio pasivo del cónyuge de la hoy recurrente, corresponde establecer que, de la
revisión del documento de transferencia cursante de fs. 532 a 534 vta., se tiene que dicha transferencia consigna dos
partes claramente identificadas como ser la vendedora Lidia Magne de Águila por una parte, que trasfiere en favor de la
otra, que es la compradora María Marcela Magne de Apaza, cuya clausula cuarta en relación al objeto dice: “Al
presente y en mérito a lo acordado y a la sana equidad por ambas partes yo: Lidia Magne de Águila en pleno uso de
mis derechos, de mi libre espontánea voluntad, sin presión de ninguna naturaleza, otorgo en transferencia en calidad
de dación de pago del 25% de mis acciones y derechos que me corresponden del mencionado lote de terreno descrito
en la cláusula segunda en favor de María Marcela Magne Apaza…” (las negrillas nos corresponden), en tal
circunstancia se observa que el contrato de transferencia no incluye a nadie más, por lo que no existe omisión alguna
de litis consorcio pasivo, siendo correcta la actuación de los de instancia.
En cuanto a la confesión provocada de María Marcela Magne Apaza y la no existencia de gravámenes sobre el
inmueble, corresponde en principio revisar el agravio aludido en referencia al Auto de Vista de 9 de agosto de 2019,
que al respecto en el acápite 2, dio respuesta a la actual recurrente y expresó que: “…por lo que el debate no se centra
Impresión: 15-02-2024 Calle: Luis Paz Arce Nº 352 | Teléfono:(+591)64 53200 | [Link] Página 8/10
Estado Plurinacional de Bolivia
Organo Judicial
en ello, sino en la naturaleza fraudulenta de la venta y el cumplimiento de los requisitos señalados por la ley para
revocar dicho acto jurídico. Respecto a que el tercero, es decir el comprador conozca el perjuicio que ocasiona al
demandante la transferencia hecha, corresponde señalar que en este caso la compradora apelante es hermana de la
deudora vendedora y que no ha acreditado la existencia de la obligación que sostenían con la deudora LIDIA MAGNE,
por el contrario el hecho de que la transferencia se hubiere realizado después de haberse iniciado el proceso ordinario
de cumplimiento ante el juzgado de Partido Civil – Juzgado Público Civil – Nº 11, más los hechos referidos antes, la
condición de hermana copropietaria de las acciones y derechos y la inexistencia de prueba que acredite la obligación
que se habría pagado con la transferencia objetada, codujo a la A quo de que dicha venta ha sido fraudulenta,
descartándose así la buena fe invocada por esta parte. Al respecto este Tribunal no encuentra con ello que se hubiere
ocasionado agravio injusto a la apelante”.
En mérito a ello está claro que en el caso de autos el tercero (la hermana de la aval o garante) conocía el perjuicio que
se estaba ocasionando al acreedor, máxime si la transferencia consignaba un monto de una aparente deuda de Bs.
30.000 (Treinta mil bolivianos) que nunca pudo ser probada documentalmente.
2. Respecto a la ilegitimidad de la acción pauliana por vulneración de disposiciones legales al aplicar indebida y
erróneamente los principios establecidos en el art. 1446 del Código Civil, porque no mereció análisis de los medios
probatorios propuestos por las partes y omitió referirse a las denuncias descritas en la apelación; siendo que el
demandante no demostró los cinco requisitos jurídicos exigidos por el art. 1448.I y III del Código Sustantivo, que
establece que la acción pauliana favorece al acreedor diligente solo en la medida de su interés y de acuerdo a la
jurisprudencia, el acreedor puede tomar los recaudos necesarios a proteger el patrimonio del deudor siempre y cuando
sea un documento exigible y de ejecución.
En cuanto a que el Auto de Vista omitió referirse a las denuncias descritas en la apelación, no estableció con claridad a
qué acusación no se dio respuesta, por lo que su reclamo resulta ambiguo.
Respecto a que el demandante no habría cumplido los requisitos señalados para la acción pauliana, corresponde citar
el art. 1446 num. 1) del Código Civil refiriendo que: “Que el acto impugnado origine un perjuicio al acreedor provocando
o agravando la insolvencia del deudor”.
El primer requisito para la procedencia de la indicada acción, es la insolvencia del deudor en perjuicio del acreedor, que
en el caso de autos se estableció con la transferencia efectuada por la garante y aval de la deuda, lo cual hizo entrever
que se deshizo de su propiedad transfiriendo su único patrimonio a favor de su hermana ocasionando o agravando
voluntariamente su insolvencia con el fin de no cumplir su obligación frente a su acreedor; por ello la ley estableció a
favor de los acreedores cuando los deudores a través de actos de disposición ya no cuenten con una garantía
específica, las acciones legales a seguir contra el deudor, siendo una de estas la acción paulina o llamada también
revocatoria.
El segundo requisito está referido al propósito fraudulento e intencional del deudor de causar perjuicio a su acreedor; al
respecto la recurrente afirma que no conocía de la deuda y que su hermana le debía un dinero, por lo que no existió
Impresión: 15-02-2024 Calle: Luis Paz Arce Nº 352 | Teléfono:(+591)64 53200 | [Link] Página 9/10
Estado Plurinacional de Bolivia
Organo Judicial
impedimento legal para realizar la transferencia del inmueble a favor de su persona y desconocía el posible perjuicio al
actor; este argumento no tiene mayor sustento, toda vez que al ser hermana de la deudora tenía pleno conocimiento de
la existencia del proceso y la deuda existente.
El tercer requisito previsto en el num. 3) del art. 1446 de la Ley sustantiva civil está referido a la complicidad del tercero
adquirente, siendo éste el presupuesto legal que le correspondía a la recurrente desvirtuar en su defensa; sin embargo,
se limitó simple y llanamente a negarlo, indicando que no conocía el crédito y que la misma habría prestado dineros
anteriormente y que la transferencia fue en dación de pago de Bs. 30.000. En tanto nunca desvirtuó en el proceso ni
probó la existencia de tal obligación anterior.
El cuarto requisito previsto en el artículo mencionado supra exige que el crédito sea anterior al acto fraudulento; es así
que siendo el correspondiente a la gestión 2007 y la transferencia el 2011, este requisito está probado.
El quinto y último requisito del señalado artículo exige que el crédito sea líquido y exigible; al efecto la existencia de la
documental adjuntada referida a la letra de cambio y el acta notarial de protesto, hacen plena prueba de ello.
De lo manifestado se concluye que se cumplió con los cinco requisitos para la procedencia de la acción pauliana
previstos en el art. 1446 del Código Civil, por lo que, los de instancia al acoger la pretensión del demandante, no
incurrieron en ninguno de los agravios denunciados por las recurrentes, habiendo actuado dentro el marco legal, por lo
que los recursos devienen en infundados.
De la respuesta al recurso de casación.
Al efecto la presente resolución está encaminada a mantener lo resuelto por el Auto de Vista; por tanto, no amerita
mayor debate.
POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad
conferida en los arts. 41 y 42.I num. 1) de la Ley del Órgano Judicial y, en aplicación de lo previsto por el art. [Link] del
Código Procesal Civil, declara INFUNDADOS los recursos de casación cursantes en los memoriales de fs. 593 a 599
vta., y de fs. 604 a 608 vta., planteados por Lidia Magne de Águila y María Marcela Magne Apaza, respectivamente
contra el Auto de Vista de 9 de agosto de 2019, pronunciado por la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de
Justicia de Cochabamba. Con costas y costos a favor de la parte demandante.
Se regula honorarios para el abogado que contestó el recurso, en la suma de Bs. 1.000.- (bolivianos un mil 00/100).
Regístrese, comuníquese y devuélvase.
Relator: Mgdo. Marco Ernesto Jaimes Molina.
Impresión: 15-02-2024 Calle: Luis Paz Arce Nº 352 | Teléfono:(+591)64 53200 | [Link] Página 10/10