Ejercicios para disminuir la tristeza
Ejercicio 1. Cambia las ideas equivocadas que te lastiman
“Ya volvió a tener otra recaída. Nunca va a mejorar. Ni me hago
ilusiones. Esto es lo que siempre me espera. ¿Por qué me ocurrió
a mí? ¿Qué tan mala madre he sido?”
(Aquí están una gran cantidad de ideas negativas que te afectan
y te hacen sentir cada vez más y más triste.)
Cuestiona cada una de esas ideas
“¿El qué haya tenido otra recaída significa que ya no pueda
mejorar?”
“¿Nunca podría mejorar?”
“¿De qué manera afecta que le haga sentir que todo está
perdido?”
“¿Cómo me afecta tener este sentimiento de derrota en mi vida
diaria?”
“¿Cómo podría ayudarlo ante este momento difícil que
atraviesa?”
Construye ideas positivas
“Ya volvió a tener otra recaída. Sé que si se lo propone y sigue
su terapia podrá estar bien y hasta mucho mejor. Es difícil pero
no imposible. Necesita esforzarse y no darse por vencido.
Hablaré con él para que vaya a su terapia, a ver si puedo
ayudarlo cuando algo le preocupe y poner de mi parte para darle
ideas que pudieran servirle.”
¿Notas la diferencia?
Solamente pensar que las cosas no van bien no permite mejorar, sólo te indica
que necesitas trabajar en la situación que te agobia. Evita dejarte abrumar y
procura invertir esfuerzos en intentar resolver el problema, mediante
conductas que sean realmente útiles para ti y para la otra persona.
Ejercicio 2. Realiza actividades que te agraden y disfrutes
Realizar actividades positivas te sirve para:
Dejar que tu mente se distraiga y evite atender solamente
responsabilidades.
Regalarte momentos agradables.
Sentirte bien contigo mismo.
Y además puedes mostrar que para divertirse no es necesario consumir
y que hay opciones diferentes para lograrlo.
Realízalas de dos a tres veces por semana. Recuerda: mientras más, mejor.
¿Qué tipo de actividades podrían ser?
•Las que practicabas y dejaste de hacer.
•Las que no te has dado oportunidad de intentar o
aprender.
•Las que tus amigos realizan.
•Las que puedes compartir con el usuario.
Clases de pintura, computación, idiomas, manualidades, ajedrez, dominó,
caminar, aerobics, baile, natación, futbol, ir al parque, museos, yoga, teatro, ir
a tomar un café, al cine, hacer pasteles, juegos de mesa, ver un programa,
leer, excursiones, grupos de autoayuda, ir al psicólogo, al psiquiatra.
Aunque recuerda…
Al realizarlas dirige toda tu atención hacia la actividad para impedir sentirte
afligido. Enfoca lo que más te gusta de practicar la actividad. Recuerda que le
estarás mostrando que en la vida uno merece tener momentos agradables sin
terminar sintiéndose afectado o dañado y que es posible pasar de la tristeza y
el dolor a la alegría.
Ejercicio 3. Busca lo positivo
Para darle sentido a la vida, aprovecha la actividad diaria y sácale el mayor
provecho. Al darte cuenta de la forma en la que contribuyen a tu bienestar o al
de otros, puedes ayudarte preguntándote:
“¿Qué beneficios o utilidad me trae esa actividad?”
Levantarte temprano te permite hacer más actividades, no andar a las
carreras, desayunar sin prisa.
La muerte de un ser querido te ayuda a ser independiente, a manejar el dolor,
a adaptarte a los cambios, a corregir con otros lo que no pudiste corregir con
esa persona.