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4 Unidad de Fisiologia Animal

Este documento presenta información sobre la unidad 4 de Fisiología Animal sobre la anatomía del aparato digestivo. Explica las diferentes partes del tubo digestivo incluyendo la boca, faringe, esófago, estómago e intestino delgado y grueso. También describe los procesos de digestión que ocurren en cada parte del tracto digestivo y las glándulas asociadas con la digestión.

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4 Unidad de Fisiologia Animal

Este documento presenta información sobre la unidad 4 de Fisiología Animal sobre la anatomía del aparato digestivo. Explica las diferentes partes del tubo digestivo incluyendo la boca, faringe, esófago, estómago e intestino delgado y grueso. También describe los procesos de digestión que ocurren en cada parte del tracto digestivo y las glándulas asociadas con la digestión.

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INSTITUTO TECNOLÓGICO DE

COMINTACILLO OAXACA

NOMBRE DE LA MATERIA:
FISIOLOGÍA ANIMAL

NOMBRE DEL ALUMNO:


JOSE GUADALUPE LÓPEZ RAMÍREZ

NOMBRE DE LA MAESTRO:
ANTONIO ORDAZ CARRASCO

SEMESTRE:

CARRERA:

INGENIERÍA EN AGRONOMÍA MIXTO

TEMA:
UNIDAD 4
ANATOMIA DEL APARATO DIGESTIVO

El aparato digestivo es un conjunto de órganos que tienen como misión


fundamental la digestión y absorción de nutrientes. Para lograrlo, es necesario que
se sucedan una serie de fenómenos a lo largo de las diferentes partes que lo
constituyen. Debemos distinguir entre el tubo digestivo en sí mismo y las llamadas
glándulas anejas.

TUBO DIGESTIVO

El tubo digestivo está formado por la boca, la faringe, el esófago, el estómago, el


intestino delgado y el intestino grueso o colon. En cada una de estas partes del
tubo digestivo tienen lugar los diversos eventos que permitirán la digestión y la
absorción de los alimentos ingeridos.

Boca

Cavidad que se abre en la parte central e inferior de la cara y por la que se


ingieren los alimentos. En la boca encontramos la lengua y los dientes. Es aquí
donde vierten su contenido las glándulas salivales y tienen lugar la masticación y
salivación de los alimentos. Con la salivación y los fermentos digestivos que
contiene la saliva (amilasa salival) se inicia la digestión de los alimentos,
formándose el bolo alimenticio. Después de estos procesos se produce la
deglución del bolo alimenticio, que es el proceso mediante el cual éste pasa de la
boca y faringe al esófago.

Faringe

Se comunica con la boca por la parte anterior, y por la parte posterior con la
laringe, de la que está separada por la epiglotis, y con el esófago, al que derrama
el bolo alimenticio. La deglución implica una gran coordinación neuromuscular a
nivel de la faringe. Los defectos en estos mecanismos pueden producir el paso de
alimentos a las vías respiratorias o en la nariz, en vez de pasar al esófago.

Esófago

Conducto muscular de 18 a 26 centímetros de longitud que recoge el bolo


alimenticio una vez terminada la fase bucofaríngea de la deglución. Mediante una
serie de movimientos contráctiles de la pared del esófago, el bolo alimenticio sigue
su curso hacia el estómago. Por lo tanto, el esófago sólo participa en la progresión
ordenada del alimento.
Estómago

El estómago es una dilatación en forma de J del tubo digestivo, que se comunica


con el esófago a través de los cardias, y con el duodeno a través del píloro.
Ambos, cardias y píloro, funcionan como una válvula que regula el paso del
alimento. El estómago funciona, principalmente, como un reservorio para
almacenar grandes cantidades de comida recién ingerida, permitiendo así
ingestiones intermitentes. El paso del contenido gástrico al duodeno, que tiene una
capacidad volumétrica muy inferior, se produce de forma controlada por el efecto
del píloro.

4.1.1 ÓRGANOS

Los órganos son estructuras formadas por dos o más tejidos dispuestos u
ordenados de una forma particular capaces de cumplir funciones específicas. Un
rasgo macroscópico clasifica a los órganos como huecos o macizos; esta
clasificación es sencilla y facilita el estudio. En los órganos huecos se describe la
pared que está formada por capas y se encuentra en torno a una cavidad
denominada luz. En los órganos macizos se describen dos porciones: parénquima
y estroma. El parénquima está formado por los componentes que dan la función
particular del órgano y se distribuye por las distintas partes del volumen del
órgano. El estroma, formado generalmente por un tipo de tejido que se denomina
conectivo, es la porción que da sostén, estabiliza y protege al parénquima,
participando además en la regulación de su desarrollo y diferenciación.

Las paredes de los órganos huecos generalmente están formadas por tres o
cuatro capas o túnicas concéntricas, cada capa a su vez se compone de varios
tejidos que le otorgan al conjunto las características que le permiten cumplir sus
funciones: barreras selectivas de permeabilidad, secreción de sustancias hacia la
luz del órgano, resistencia mecánica, capacidad de recuperar su forma luego de
una deformación, capacidad de moverse activamente, unión a otras estructuras o
deslizamiento con poco roce. La luz de algunos órganos huecos corresponde al
medio externo (como los órganos que forman el tubo digestivo o el aparato
respiratorio), mientras que en otros casos la luz corresponde al medio interno
(vasos sanguíneos y linfáticos o el globo ocular). La túnica más interna, en
contacto con la luz, en cada caso tendrá características especiales que favorecen
o limitan ciertos transportes, modifican o mantienen estable la composición del
contenido del órgano. La túnica más interna se denomina “túnica mucosa” (o
“membrana mucosa”) cuando la luz está en contacto con el medio externo. En
cambio, cuando la luz está en contacto con el medio interno, la túnica más interna
recibe otros nombres, por ejemplo, en las arterias y las venas, se denomina
“túnica íntima”.
4.1.2. DISPOSICIÓN GENERAL

Que es función de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural


fomentar programas y elaborar normas oficiales de sanidad animal, así como
atender, supervisar y fomentar el trato humanitario a los animales durante su
aprovechamiento, movilización y sacrificio. Que los animales, cualquiera que sea
su función (abasto, trabajo, compañía, exhibición u otra) o el motivo para su
movilización (destino al sacrificio, cambio de instalaciones, traslado a exposiciones
o atención médica), indistintamente de su edad, raza, sexo o condición física, se
requieren movilizar bajo las mejores condiciones posibles que permitan su
bienestar.

Que cuando las maniobras para la movilización de animales (desde el arreo,


embarque, traslado y desembarque) son adecuadas según el caso, se disminuyen
los factores de estrés que los hacen susceptibles a contraer enfermedades
infecciosas. Que los animales de abasto movilizados bajo condiciones mínimas de
estrés y que favorezcan su bienestar, sufrirán menos traumatismos o golpes y
habrá menos riesgo de muerte, y la calidad de sus productos y subproductos será
mejor, evitándose pérdidas económicas por decomiso de canales provenientes de
animales maltratados.

Que el objeto de las disposiciones señaladas en esta Norma es la implantación de


sistemas y diseños para equipos de arreo, rampas, contenedores vehículos
especializados para movilización de animales, que permitan cumplir cada vez
mejor con todos los propósitos aquí mencionados y los que se adicionen en el
futuro.
4.2 FISIOLOGÍA DE LA DIGESTIÓN

El aparato digestivo es un verdadero sistema que se desarrolla a partir de una


estructura única y continua. La totalidad de este aparato, incluidos sus conductos,
es de procedencia endodérmica. Su estructura básica es la misma a lo largo de
todo el recorrido, con una capa mucosa, submucosa, muscular y adventicia o
serosa y plexos nerviosos intrínsecos submucosos y musculares, cuya actividad
se modula por inervación extrínseca.

El aparato digestivo es un conjunto de órganos, con glándulas asociadas, que se


encarga de recibir, descomponer y absorber los alimentos y los líquidos. Las
diversas partes del sistema están especializadas para realizar las diferentes
funciones: ingestión, digestión, absorción y excreción. Los alimentos avanzan a lo
largo del tubo digestivo por acción de la gravedad y del peristaltismo. El
peristaltismo propulsa los alimentos mediante la combinación de la contracción
muscular de un área y la relajación de la siguiente. Varios esfínteres evitan el
retroceso del alimento (reflujo). Los reflejos que actúan entre las distintas partes
del tubo digestivo, junto a factores hormonales y neuronales, determinan el
movimiento de los alimentos.

Desde la boca hasta el esfínter anal, el tubo digestivo mide unos once metros de
longitud. En la boca ya empieza propiamente la digestión. Los dientes trituran los
alimentos y las secreciones de las glándulas salivales los humedecen e inician su
degradación química. Luego, el bolo alimenticio así formado en la boca, cruza la
faringe, continúa por el esófago y llega al estómago, una bolsa muscular de litro y
medio de capacidad, en condiciones normales, cuya mucosa segrega el potente
jugo gástrico. En el estómago, el alimento se agita y procesa hasta convertirse en
una mezcla denominada quimo.

La digestión es el proceso de transformación de los nutrientes, previamente


ingeridos, en sustancias más sencillas y fáciles de absorber. La digestión ocurre
tanto en organismos pluricelulares como a nivel celular y su celular. En este
proceso de transformación de los nutrientes participan diferentes tipos de enzimas.
El aparato o sistema digestivo, es muy importante ya que los organismos
heterótrofos dependen de fuentes externas de materias primas y energía para su
crecimiento, mantenimiento, y funcionamiento. El alimento ingerido y procesado se
emplea para obtener energía y generar y reparar tejidos. Los organismos
autótrofos (las plantas, organismos fotosintéticos), por el contrario, no necesitan el
sistema digestivo porque captan la energía lumínica directamente y la transforman
en energía química, que va a ser utilizable posteriormente por los organismos
heterótrofos.

4.2.1 PRESIÓN Y MASTICACIÓN

Es posible mejorar la alimentación de los animales rumiantes (Bovinos, Caprinos,


Ovinos, Porcinos, etc.) mediante la utilización de pastos y forrajes, además del uso
adecuado de residuos de cosechas como haba, arveja, quinua, arroz, yuca, fríjol y
maíz, que generalmente se desperdician luego de las cosechas.

Igualmente, forrajeras como la cebada, avena, alfalfa y otras leguminosas que son
alimentos ricos en nutrientes y que a veces se intentan destruir en vez de
conservar y aprovechar. Una vez que se haya cumplido con el requisito de “Llenar”
al animal, es decir, cuando este ha comido el alimento más voluminoso, que
también es el menos nutritivo, se podrá mejorar la calidad, usando pequeñas
cantidades de subproductos de origen vegetal provenientes de la agroindustria,
tales como la torta de soya, el salvado de arroz o semilla de algodón, que le van a
ayudar a los animales a conservar la producción de leche, lana, carne, etc., y
mantener o ganar peso vivo, mejorando la reproducción, aún en las épocas
críticas, a un costo que genere utilidades para el productor.

Por esto es importante conocer el funcionamiento del aparato digestivo de los


animales, por ejemplo de los bovinos, sus requerimientos nutricionales y así de
esta manera poder alimentarlos adecuadamente, además conocer las diferentes
alternativas de alimentación, combinada con los pastos y forrajes.

Los tipos de alimentos útiles para alimentar al ganado son: forrajes, granos y
subproductos. Independientemente del tipo de alimento que se ofrece a los
animales, deben estar compuestos de agua, energía, proteína, vitaminas y
minerales.

El contenido de agua en los alimentos depende mucho de la etapa de maduración


por ejemplo los forrajes en su etapa inmadura contienen entre 70 a 80% de agua.
Sin embargo, el porcentaje se reduce conforme la planta madura. En contraste las
semillas contienen sólo el 8 a 10% de agua.
4.2.2 GLÁNDULAS SALIVALES

Son glándulas exocrinas que estructuralmente se corresponden con el


tipo acinar compuestas (ver esquema). Hay tres pares de glándulas salivales
grandes o principales: la parótida, la su mandibular y la sublingual. Las partes
secretoras de las glándulas parótida y su mandibular se encuentran en realidad
fuera de la cavidad oral, pero vierten a ella gracias a largos conductos excretores.
Esta secreción es lo que permite mantener la cavidad oral húmeda. Los conductos
y acinos de estas glándulas están separados mediante tabiques de conjuntivo que
forman compartimentos o lóbulos. Por el conjuntivo entran vasos sanguíneos y
nervios.

El resto de glándulas productoras de saliva se agrupan en las denominadas


glándulas salivales pequeñas o accesorias, localizadas en la cavidad oral, con su
parte secretora situada bajo la submucosa oral, y que por su situación anatómica
se clasifican en glándulas linguales, labiales, palatinas y genianas (llamadas
también bucales o vestibulares). Éstas últimas se dividen a su vez en yúgales,
molares y retro molares. Las glándulas accesorias segregan continuamente para
mantener húmeda la cavidad bucal ya que de otra manera el roce de los dientes
provocaría una gran erosión del epitelio de dicha cavidad.

La unidad secretora básica de las glándulas salivales es el acino, estructura a


modo de saco ciego con una abertura. Los acinos pueden estar formados
exclusivamente por células serosas, que secretan sales, glicoconjugados, enzimas
y proteínas, por células mucosas, que secretan glicosaminoglicanos,
proteoglicanos y glicoproteínas, o por una mezcla de ambos tipos celulares. En
este último caso los acinos mixtos aparecen como células mucosas rodeadas
parcialmente por semilunas de células serosas, denominadas semilunas de
Gianuzzi o de von Abner (Figura 1), que en realidad son artefactos de la técnica
de procesamiento histológico convencional, puesto que al eliminar los artefactos
las células serosas se sitúan al lado de las mucosas.
4.2.3. DEGLUCIÓN

La deglución se encarga del transporte de alimentos desde la boca hasta el


estómago. Son procesos rápidos y complejos, con movimientos voluntarios e
involuntarios, en los que intervienen 50 pares musculares y 6 pares de nervios
craneales (olfatorio, trigémino, facial, glosofaríngeo, vago e hipogloso). En función
al alimento que se ingiere, se acomodarán de forma precisa los diferentes
procesos fisiológicos.

La eficacia de la deglución, que es la posibilidad de ingerir la totalidad de las


calorías y el agua necesarias para mantener una adecuada nutrición e hidratación.
- la seguridad de la deglución, que es la posibilidad de ingerir el agua y las calorías
necesarias sin que se produzcan complicaciones respiratorias.

Las fases preparatoria y oral se consideran voluntarias, ya que permiten el control


personal. Sin embargo, son usualmente subconscientes, ya que el control se da
por la interacción de los receptores orales con el contenido que se quiere deglutir.
Estos receptores perciben, califican e influyen en la determinación de actos sin
que tengamos la necesidad de interferir conscientemente en la ordenación y
fuerza de las estructuras implicadas.

Las fases faríngea y esofágica se definen como involuntarias. Se inicia y progresa


de modo reflejo y autónomo sin que podamos interferir a voluntad, incluso aunque
tengamos intención consciente de hacerlo.

- Fase anticipatoria.

- Fase preparatoria.

- Fase oral.

- Fase faríngea.

- Fase esofágica.

Fase anticipatoria.

Tiene lugar en el momento en que vemos y olemos los alimentos que vamos a
ingerir. Los sentidos de gusto y olfato son principalmente los que se activan en
este momento. Es la fase en la que regulamos el cuerpo al ver el alimento.
Fase preparatoria.

Elaboración del bolo. En esta fase, se prepara, califica y organiza el contenido


que se va a deglutir. Consiste en desgarrar, masticar y ensalivar el alimento para
formar un bolo homogéneo. Mientras el bolo se fragmenta y ensaliva, se van
percibiendo sus características: tamaño, densidad, sabor… Se puede respirar por
la nariz.

Al final de esta fase, el bolo se posiciona en el dorso de la lengua. Se inicia un


ajuste tónico de toda la musculatura bucal (músculos masticadores, buccinadores
y músculos del suelo de la boca). El contorno de la parte posterior del dorso de la
lengua se apoya en el velo del paladar separando la cavidad oral de la faringe.

Factores como la falta de piezas dentarias, la atrofia de los músculos de la


masticación y la disminución de producción de saliva, pueden afectar a esta fase.

Fase oral.

Transporte del bolo hacia la faringe. La parte anterior de la lengua se eleva y


presiona sobre el bolo alimenticio, iniciando la propulsión hacia la faringe. El velo
del paladar se tensiona y eleva, abriendo la comunicación con la orofaringe.
Concluye al dispararse el reflejo de deglución.

Es una fase de corta duración que implica una fina coordinación de movimientos.
Es difícil de separar de la fase faríngea.

Fase faríngea.

La fase faríngea está constituida por una serie de procesos que tienen lugar en el
recorrido que va desde el istmo de las fauces hasta que el bolo atraviesa el
esfínter esofágico superior (EES). Durante esta fase, se produce la separación
funcional de la encrucijada Aero digestiva, que impide el paso de alimento a la vía
respiratoria. Se requiere de una perfecta coordinación de distintos movimientos.
4.2.4. MOVIMIENTOS GÁSTRICOS

Este movimiento produce el desplazamiento de los alimentos a lo largo de este a


una velocidad adecuada para su digestión y absorción. El movimiento básico
propulsivo del tubo digestivo es el peristaltismo. La pared del tubo digestivo está
compuesta con músculo liso sincitial, así que cuando haya una estimulación por
parte del sistema nervioso entérico en cualquier parte del tubo, dicha estimulación
producirá la aparición de un anillo de contracción. Este anillo lo que hará es hacer
que la pared gastrointestinal se contraiga, el anillo se desplazará a través del tubo
digestivo y moverá cualquier material que este en el.

Las ondas peristálticas se mueven hacia el ano con la relajación receptora hacia
abajo, esto se le conoce como ley del intestino. Nunca se ha logrado establecer la
causa exacta de esta transmisión direccional del peristaltismo, aunque es probable
que se deba sobre todo a la polarización del propio plexo mientérico en dirección
anal. Al mismo tiempo, el intestino distal se relaja, a veces a lo largo de varios
centímetros, en la llamada «relajación receptiva», lo que facilita la propulsión de
los alimentos hacia el ano y no en dirección oral. Si falta el plexo mientérico, este
patrón complejo desaparece. Es por eso que para que haya un peristaltismo
eficaz, se precisa un plexo mientérico activo.

4.2.5 COMPLEJO INTESTINAL

Las infecciones agudas del tracto gastrointestinal figuran entre las enfermedades
infecciosas más frecuentes, superadas sólo por las infecciones del tracto
respiratorio. Aunque muchas veces se trata de un ligero contratiempo en los
adultos sanos, un desequilibrio electrolítico puede provocar una deshidratación en
las personas muy enfermas y en niños y ancianos. A nivel mundial, las infecciones
gastrointestinales siguen siendo una de las causas más importantes de morbilidad
y mortalidad entre los lactantes y los niños. Se ha estimado que en Asia, África y
Latinoamérica, dependiendo de factores socioeconómicos y nutricionales, la
probabilidad de que un niño muera antes de los 5 años por estas causas puede
llegar al 50%. Las epidemias de diarrea en lactantes, niños y adultos son
generalmente causadas por microorganismos presentes en el agua o en los
alimentos contaminados habitualmente por heces que presentan microorganismos
patógenos. Las infecciones también se pueden transmitir de persona a persona
por contacto directo o a través de fómites.

Los alimentos que llegan al rumen son fermentados hasta convertirse en


productos metabólicos comunes como son los ácidos grasos volátiles. Los ácidos
grasos volátiles son absorbidos directamente desde el rumen y pueden ser usados
tanto en procesos catabólicos (i.e. mantenimiento) como anabólicos (i.e.
gluconeogénesis). Sin embargo, el proceso de fermentación, aunque tiene muchas
ventajas, también resulta en significativas pérdidas de energía en forma de
metano, hidrógeno y calor. Así, por ejemplo, cuando si la glucosa alimenticia se
hiciese sobrepasar el rumen (‘bypass’) y se absorbiese en el intestino delgado, la
eficacia de utilización de su energía aumentaría un 30%.

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