PROMUEVE DEMANDA POR DESPIDO INDIRECTO
Señor Juez:
Juan Robles, abogado inscripto al C.P.A.C.F. Tº 94 Fº 485,
Monotributista, C.U.I.T. Nº 27-25.159.357-2, con DNI. Nº 25.159.357; apoderado de
la parte actora conforme mandato adjunto, constituyendo domicilio legal en la calle
Uruguay 950, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a VS. me presento y
respetuosamente digo:
I. PERSONERIA:
Que en virtud del poder que en esta presentación se adjunta, he sido instituido
apoderado de la Srta. María Belén Fuertes, DNI. Nº 29.947.278, domiciliado en la
calle Jean Jaures 3008, de la localidad de Valentín Alsina, provincia de Buenos Aires.
II. OBJETO:
Que en el carácter invocado, promuevo formal demanda por despido indirecto
contra Roberto Martínez, con domicilio en la calle Paraná 1025, Ciudad Autónoma
de Buenos Aires, por la suma de pesos treinta y seis mil setecientos seis con setenta y
uno ($36.706,71) o lo que en más o en menos resulte de las pruebas aportadas en
autos, con más los intereses y costas del proceso, de acuerdo a los rubros que se
detallan en el capítulo de la liquidación fundados en los siguientes hechos y derechos
que se desarrollan a lo largo de esta pieza.-
III. CONCILIACIÓN LABORAL OBLIGATORIA:
Que conforme el acta de cierre del procedimiento de conciliación laboral que se
adjunta, se manifiesta y se acredita haber cumplido con el procedimiento dispuesto
por la Ley 24.635.
IV. HECHOS:
Mi poderdante comenzó a trabajar en relación de subordinación y dependencia
a la orden de Roberto Martínez en fecha 02 de Mayo de 2000.-
El demandado es propietario de un estudio jurídico, que el mismo administra
y dirige.-
El actor se desempeñaba en tareas de procuración, redacción de escritos,
confección de cedulas y oficios, cumpliendo con el siguiente horario: de lunes a
viernes de 9:00 a 18:00 horas.-
En contraprestación de su labor percibía una remuneración mensual de pesos
mil doscientos ($1.200) y dos (200) en Ticket.-
Destaco a V.S. que se desempeñó en forma correcta y eficaz, demostrando la
debida concentración a sus tareas, no siendo pasible de apercibimientos ni de
sanciones disciplinarias ni de otra naturaleza.-
A partir de 02 de Febrero de 2002, la accionada le propuso en forma arbitraria
reducir la remuneración mensual o extinguir la relación laboral, sin expresión de
motivo alguna que justifique la medida, infringiendo consecuentemente el deber de
buena fe.-
No obstante la negativa del trabajador de firmar ese acuerdo, el empleador
dispuso unilateralmente rebajar su remuneración a pesos mil ($1.00) y cien (100) en
ticket.-
Frente esta circunstancia el trabajador efectuó reiteradas manifestaciones
verbales y ante la ausencia de respuesta, el 03 de Junio de 2006 intimó mediante
telegrama Nro. 66217760, cuyo texto es el siguiente: “Atento que el día 02 de
Febrero de 2002 ha sido reducida mi remuneración de pesos mil doscientos ($1.200)
a pesos mil ($1.000), sin expresión de motivo alguno, cumpliendo no obstante ello
con mi jornada habitual de Lunes a Viernes de 9:00 a 18:00 horas, en su estudio
jurídico, intimo a que en el plazo de 48 horas aclare mi situación laboral, bajo
apercibimiento de considerarme injuriado y despedido por su exclusiva culpa,
conforme a lo dispuesto en el Art. 242 de la Ley de Contrato de Trabajo”.-
En virtud del silencio del empleador y su postura evasiva, el actor envió 06 de
Junio el siguiente telegrama: “Ante su silencio a mi TCL Nº 1 y persistiendo
reducción en mi salario, me considero gravemente injuriada y despedida por su
única y exclusiva culpa. Intimo plazo de ley abone indemnizaciones, diferencias
saláriales adeudadas y haga entrega de certificado de trabajo y constancia de
aportes previsionales, todo bajo apercibimiento de ley”.-
Consecuentemente, el despido se produce en forma indirecta, al haberse
mantenido más allá de toda razonabilidad, una situación sumamente perjudicial,
gravosa y disvaliosa para el trabajador.-
Por ello asiste razón y derecho al actor al promover la presente demanda,
habida cuenta que fuera reiteradamente injuriada por la demandada.-
De las circunstancias descriptas, cabe inferir el abuso del poder de potestad y
disciplinario que posee el empleador de una relación laboral vinculatoria de parte.-
Ello obedece a una arbitraria modalidad adoptada por algunos empleadores y
comerciantes, que con la aviesa intención de eludir responsabilidades emergentes de
la Ley de Contrato de Trabajo, aluden falsos pretextos como una forma de evitar las
obligaciones que como empleador le competen, perjudicando no solo a los
trabajadores sino también a su núcleo familiar.-
Como se probará en la etapa procesal oportuna, la demandada ha obrado de
mala fe, lo que pone de manifiesto su intención de sustraerse a las obligaciones
emergentes de la ruptura de la relación laboral vinculatoria de partes.-
Por ello y por todo lo expuesto el demandado ha tratado de ampararse en
figuras o institutos que de ninguna manera le corresponden con el fin de evadir sus
responsabilidades, hace que acuda ante VS.-
V. LIQUIDACION:
Resulto Acreedora a los siguientes rubros y sumas:
1. Indemnización sustitutiva de preaviso (Art. 231 LCT) --------$ 2.400.-
2. Int. Mes de despido (Art. 233 LCT) ------------------------------$ 960.-
3. Días trabajados -------------------------------------------------------$ 240.-
4. Indemnización por Antigüedad (Art. 245 LCT) -----------------$ 7.200.-
5. Ley 25.561 Art. 16 ---------------------------------------------------$ 5.280.-
6. SAC Proporcional (Art. 123 LCT)---------------------------------$ 600.-
7. SAC sobre Preaviso --------------------------------------------------$ 200.-
8. SAC por Vacaciones -------------------------------------------------$ 5,90.-
9. SAC por Int. Mes de despido ---------------------------------------$ 80.-
10. Vacaciones (Art. 156 LCT) -----------------------------------------$ 430,81.-
11. Ley 25.323 Art. 2 ----------------------------------------------------.$ 5.280.-
12. Art. 80 LCT -----------------------------------------------------------$ 3.600.-
13. Diferencias Saláriales Adeudadas ---------------------------------$ 10.400.-
TOTAL---------------------------------------------------------------------$ 36.706,71
Son pesos: Treinta y seis mil setecientos seis con setenta y uno o lo que en
más o en menos resulte de las pruebas aportadas en autos, con más los intereses,
costas y del proceso.-
VI. JURAMENTO:
Para el caso de no poseer la demandada los libros requeridos por el art. 52 de la
Ley 20.744, o que fueran llevados sin las formalidades legales, o para el caso de
negarse su exhibición por cualquier motivo, desde ya presto el juramento que
autoriza el art. 39 de la Ley 11.653, manifestando que son ciertas las circunstancias
que surgen de la presente demanda.-
VII. DERECHO:
Fundo el derecho que le asiste a mi parte, en las disposiciones de la Leyes
20.744, 25.561, 25.323 doctrina y Jurisprudencia aplicable en examen -
VIII. JURISPRUDENCIA:
En 1997, en el fallo “Fernández Jorge H c/ Philco Ushuaia SA s/ Despido”,
el fiscal general, Eduardo Álvarez, en su dictamen dejó sentado que:
“...corresponde desconocer la validez de acuerdos que impliquen renuncias de
derechos, a pesar de que estos emerjan de normas no imperativas (...)”.
La Cámara Nacional de Apelaciones Del Trabajo de Capital Federal, en el
fallo dictado el 14 de Octubre de 1998 en los autos “Velazco, Héctor D c.
Celulosa Jujuy SA s/ Despido”, se sostuvo que: “...resulta nulo de nulidad
absoluta el acuerdo novatorio de las relaciones de trabajo en virtud del cual al
dependiente se le rebaja la categoría y el salario sin obtener ventaja y / o
beneficio alguno del cambio de las condiciones de trabajo y ello por violar el
principio de irrenunciabilidad”.
De acuerdo con la línea argumental expuesta, se desprende que: “...viola las
prohibiciones impuestas por el Art. 66 de la ley de contrato de trabajo, norma
de carácter imperativo que, al proyectarse sobre la relación de trabajo, torna
pasible de nulidad absoluta lo actuado por el empresario cuya decisión
unilateral no puede ser convalidada por el consentimiento, expreso o tácito,
del dependiente ya que su accionar no puede sanear o confirmar un acto
pasible de tal tacha”.
Como consecuencia de la nulidad absoluta, el citado precedente establece
que , “ya que por tratarse de una invalidez absoluta la acción respectiva es
imprescriptible”.
En la causa “Prinetti, Jorge Miguel c/ Bagley S.A. s/ despido” , la Cámara
Nacional de Apelaciones del Trabajo volvió a pronunciarse sobre la cuestión
en análisis. El Dr. Guibourg, en su voto, señaló: “…la expresión de voluntad
del trabajador para acordar una modificación peyorativa del contrato de
trabajo, en las condiciones de desempleo que actualmente se observan en la
República y habida cuenta de la perspectiva de despido que, explícita o
implícitamente, se halla siempre presente en la propuesta patronal
correspondiente, ha de presumirse viciada en los términos de los artículos 897,
900 y 937 del Código Civil…” .
Concordante con ello, en autos “Carino Alejandro Pedro c/ Argencard S.A. s/
Despido”del año 2004, se agregó: “El transcurso del tiempo sin que el
trabajador formulara reclamo alguno, en las circunstancias reseñadas (que
preveían como única alternativa perder el puesto de trabajo), no puede
considerarse un comportamiento inequívoco –como pretende la recurrente-
que implique su consentimiento a las medidas adoptadas por el empleador. El
Art. 58 es claro cuando establece que no se admitirán presunciones en contra
del trabajador que impliquen la renuncia de derechos y excluye
específicamente las que pretenden fundarse en su silencio”.
IX. DOCTRINA:
Como puede apreciarse nos encontramos ante un típico caso de uso ilegítimo
del ius variandi, bastante común por otra parte en las practicas laborales, en tanto el
empleador sorpresiva y unilateralmente, sin explicación de causas que lo justifiquen,
decide modificar condiciones esenciales del contrato en perjuicio del trabajador.
En estos casos la decisión del empleador aparece como manifiestamente
injusta, arbitraria, antijurídica y por lo tanto, contradice los más elementales
principios generales de derecho.
Con adhesión a la postura del Dr. Horacio De La Fuente, cabe destacar que la
modificación del contrato de trabajo en perjuicio del trabajador resulta inválida, pues
todos los derechos adquiridos se consideran irrenunciables, sean que provengan de
una norma imperativa o no, y cualquiera sea el momento de su adquisición, es decir,
se trate de derechos adquiridos o futuros.
Consecuentemente, la decisión adoptada por la patronal no podrá ser
convalidada o saneada por la conformidad posterior del trabajador, precisamente
porque media una nulidad de carácter absoluto, precisamente porque falta un
elemento esencial en la formación del contrato, como lo es el consentimiento del
trabajador. Por consiguiente, por tratarse de una invalidez absoluta la acción
respectiva es imprescriptible.
En esta línea de ideas, corresponde considerar plenamente vigentes las
condiciones de trabajo anteriores, estos es, las que regían hasta el momento de la
sustitución legal.
Concordante con ello, el Dr. Horacio De La Fuente, afirma que el contrato de
trabajo es el primer y principal escudo con que cuenta el trabajador para defenderse
de los abusos y arbitrariedades en que puede incurrir el empleador, y corresponde a
los jueces hacer respetar y fortalecer esa protección, como la única forma de que
aquél no se vea perjudicado por la perdida de derechos legítimamente adquiridos e
incorporados a su patrimonio, lo que es lo mismo que garantizar su derecho de
propiedad consagrado en la Constitución Nacional.
Como colorario de lo expuesto, cabe citar la postura del Dr. Mariano Recalde,
quien sostiene que las mismas razones que fundamentan la irrenunciabilidad de los
derechos provenientes de las normas imperativas deben llevar también a concluir que
carecen de validez los acuerdos de las partes a través de los cuales el trabajador,
aun con su consentimiento expreso, renuncia derechos, máxime si se trata de una
reducción salarial y, más evidente todavía, cuando se produce “a cambio de nada”.
Para arribar a dicha conclusión, debe llevarse a cabo una interpretación amplia
del Art. 12 de la LCT. Desde esta perspectiva, “los derechos previstos en esta ley”, no
solo serían los que derivan directamente de la ley, o sea los consagrados
expresamente en las disposiciones laborales, sino también los que provienen
indirectamente de otras fuentes que esta ley general ha previsto, como la voluntad de
las partes (conforme Art. 1 inciso d LCT).
En suma, el trabajador tuvo una postura negativa frente la propuesta
formulada por su empleador, inclusive efectuó continuos reclamos verbales. De esta
forma, no puede concluirse que existió una aceptación tacita de la novaciòn del
contrato laboral, toda vez que el dependiente se encontraba en un estado de necesidad
que lo obligaba a continuar con el vínculo laboral.
En virtud de ello, la situación encuadra en el supuesto contemplado en el Art.
937 del Código Civil , toda vez que el principal inspiró “un temor fundado en sufrir
un mal inminente y grave” en la “persona” y en los “bienes” del trabajador, a través
de una “injusta amenaza”.
Esto demuestra que las consecuencias de iniciar una acción se traducen, para
el trabajador en un riesgo personal que justifica la dispensa de la prescripción,
conforme a lo prescripto en el Art. 3980 del CC.
En otras palabras, la inferioridad del trabajador y la evidente situación de
desigualdad negocial, es un presupuesto que el ordenamiento laboral recibe como
fundamento mismo de su existencia, esa condición lo obliga a optar entre dos males,
ambos de naturaleza económica, y por lo tanto, o realiza el acto jurídico lesivo o
sufre daños eventualmente peores.
De allí se desprende que, en estas circunstancias, el acto viciado constituye
una injuria en los términos del Art. 242 de la Ley de Contrato de Trabajo y legitima
de esta forma la decisión del trabajador de colocarse en situación de despido.
X. PRUEBA:
Se ofrece la siguiente:
a) CONFESIONAL: Se citen al demandado a absolver posiciones conforme al
pliego que en sobre cerrado se acompaña.-
b) TESTIMONIAL: Se cite a prestar declaración a las siguientes personas:
a.- Mónica Iglesias DNI 14.515.271 con domicilio en la calle Asamblea, de la Ciudad
Autónoma de Buenos Aires
b.- Natalia Magliacccio, DNI 29.236.473 con domicilio en la calle Crotti 519, de la
Ciudad de Lanùs.
c.- Favila Beatriz Orlando DNI 18.223.539 con domicilio en la calle
Juncal 123, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
c) DOCUMENTAL: pliego de posiciones; telegramas dos (2) de fecha 03/06/06 y
06/06/06; recibos de sueldo dos; un acta de cierre SECLO.-
d) INFORMATIVA: Se libren los siguientes oficios:
1.- A la oficina emisora de Correo Argentino, para el caso de desconocimiento de los
telegramas adjuntos, para que informe acerca de la autenticidad, texto y motivos de su
negativa a la recepción.-
2.- A la Dirección General Impositiva (DGI), para el supuesto que prospere la
demanda, a los efectos de la Ley Penal Tributaria.-
3.- A (A.F.I.P.): a fin de que informe si el demandado Sr. Roberto Martínez, DNI. Nº
12.563.148 efectuó los aportes previsionales durante la vigencia de la relación
laboral.-
4.- A ANSES a fin de que informe si el demandado efectuó los aportes previsionales
durante la vigencia de la relación laboral.-
e) PERICIAL CONTABLE: Se designe Perito Contador único de oficio, quien
compulsando los libros, registros laborales y contables de la empleadora informará:
1.- Si la demandada cuenta con los libros exigidos por las leyes laborales: 11.544,
19.587, Art. 52 Ley 20.744 y Ley 25323, 25561, autoridades que los rubricaron,
fecha de la misma y si son llevados en legal forma.-
2.- Si la demandada se encuentra inscripta como empleadora en la Caja Nacional de
Previsión de la actividad, y obra social que corresponda, número y fecha de
inscripción de las mismas, último depósito de haberes efectuado, y en especial en que
fecha efectuó los depósitos de las retenciones de la actora y a que período
corresponde.-
3.- Fecha de ingreso y egreso registrado del actor.-
4.-Categoría laboral, tareas asignadas, lugar o lugares donde se cumplieron, horario
de trabajo, cantidad de horas trabajados semanalmente.-
5.- Detalle los haberes percibidos por el actor durante el último año de trabajo,
dejando constancia de los rubros que la componen; con ello determina la mejor
remuneración a efectos del Art. 245 de la LCT.-
6.- Practique liquidación como si la demanda prosperare en todas sus partes.-
XI. INTIMACION:
Conforme el art. 338 del CPCC, de aplicación supletoria, se intime a la
demandada a presentar en autos, los comprobantes que acrediten el depósito de las
retenciones jubilatorias, efectuadas a la actora.-
XII. CUESTION CONSTITUCIONAL:
Toda vez que una Sentencia que se aparte de las premisas y postulaciones que
se han llevado adelante en esta pieza, desechando las pretensiones de mi parte, se
ubicaría en inevitable y franca contradicción con las constancias y datos fehacientes
de la causa, violentando los textos legales que inequívocamente gobiernan la materia
y el caso (Art. 17 y 18 C.N.), es por ello que introducimos a la litis en esta primera
oportunidad posible la cuestión constitucional, con la consecuente reserva del
recurso extraordinario que disciplina el art. 14 de la Ley 48.-
XIII. PETITORIO:
Por todo lo expuesto de VS. solicito:
1.- Se me tenga por presentado, parte y por constituido el domicilio
procesal.-
2.- Por ofrecida la prueba.-
3.- Por presente el juramento del art. 39 de la ley 11653.-
4.- Se tenga presente la incorporación de la Cuestión Constitucional, con la
subsiguiente reserva del recurso extraordinario.-
5.- Oportunamente se haga lugar a la demanda en todas sus partes, condenando a la
demanda a abonar las sumas resultantes, intereses y costas.-
6.- Se guarde en la caja de Seguridad del Tribunal la documentación original ofrecida
con presente demanda.-
Proveer de conformidad,
SERA JUSTICIA