Conmemoración de la Pasión de Cristo
Conmemoración de la Pasión de Cristo
Nuestro santo Padre, en carta de 27 de septiembre de 1758, pedía a algunos religiosos que
compusieran el oficio de la solemnidad de la Pasión. El padre Tomás Struzzieri fue quien redactó el texto.
El deseo de Clemente XIV de extender esta celebración a toda la Iglesia hizo que se retrasara la
aprobación de los textos, la cual no tuvo lugar hasta después de la muerte de nuestro santo Padre, el 10
de enero de 1776.
Esta fiesta tiene presente todo el misterio de la Pasión, en su dimensión más amplia, para dar a la
celebración el carácter de universalidad de los dolores que Cristo sufrió para cumplir la voluntad del Padre.
Esta celebración tiene tres finalidades: a) celebrarla intervención salvífica de Dios Padre, que envió a su
único Hijo para completar nuestra redención con su muerte en cruz; b) ayudarnos a mantener continua
memoria de esta suprema prueba de amor; c) impulsarnos a ser testigos - y cooperadores para que todos
los hombres reciban los frutos de la redención. Esta solemnidad litúrgica, que en la ofrenda del sacrificio
eucarístico actúa y celebra “la obra más grande del divino amor” (Lett. 11, 499), expresa y testimonia la
comunión de la Congregación de la Pasión con el misterio de la Pasión del Señor
Esta misa se utiliza en la tarde del jueves anterior al Miércoles de Ceniza, antes o después de las primeras
Vísperas de la solemnidad.
Se dice Gloria.
Oración colecta
Oh Dios, Creador y Redentor,
que para saldar la deuda de Adán
enviaste a este mundo a tu único Hijo,
e hiciste que sufriera muerte de cruz:
concédenos a tus siervos que,
celebrando el misterio de su pasión,
seamos en el mundo testigos y cooperadores de su obra de redención.
Por nuestro Señor Jesucristo.
Se dice Credo.
Se dice Gloría.
Oración colecta
Dios todopoderoso y eterno,
que diste a los hombres como modelo
a Jesucristo nuestro Salvador,
hecho hombre y humillado hasta la muerte de cruz;
concédenos, a quienes celebramos
la solemne Conmemoración de su Pasión,
tener siempre presente esta suprema prueba de amor,
para participar en la gloria de su resurrección.
Por nuestro Señor Jesucristo.
0 bien:
Se dice Credo.
Prefacio
LA PASIÓN DE CRISTO, LA OBRA MÁS GRANDE DEL AMOR DE DIOS
V. El Señor esté con vosotros.
R. Y con tu espíritu.
V. Levantemos el corazón.
R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R. Es justo y necesario.
En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación,
darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque de tal manera amaste al mundo
que le entregaste a tu Hijo, Jesucristo nuestro Señor.
El cual, amándonos hasta el extremo,
sufrió libremente muerte de cruz.
Y mientras padecía los más atroces tormentos
solicitó tu perdón para sus verdugos,
y nos dejó por nuestra a su misma Madre.
Consumó además su inmolación entregando su espíritu en tus manos
y demostró su ilimitada misericordia hacia nosotros,
mereciéndonos la vida eterna
por el poder de su resurrección.
Bendición solemne
Dios misericordioso,
que por la Pasión de su Hijo,
quiso redimir a la humanidad,
conforme vuestras vidas según las enseñanzas de Cristo crucificado
y derrame sobre vosotros la abundancia de su bendición.
R. Amén.
Que os haga perseverar unidos,
bajo la guía de san Pablo de la Cruz,
meditando en la obra cumbre de su amor
y, libres de todo mal,
os conduzca a las cumbres de la perfección.
R. Amén.
Que a quienes os habéis entregado a vivir y propagar la Pasión del Señor
os haga partícipes de su misterio de salvación
y coherederos de su gloria.
R. Amén.
Y la bendición de Dios todopoderoso,
Padre, Hijo + y Espíritu Santo,
descienda sobre vosotros.
R. Amén.
Esta misa se puede utilizar también como votiva, con vestiduras de color rojo.
LECTURAS
Misa vespertina de la vigilia
PRIMERA LECTURA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 5, 12. 17-19
Hermanos:
Lo mismo que por un hombre entró el pecado en el mundo, y por el pecado la muerte, y así la muerte pasó
a todos los hombres, porque todos pecaron.
Por el delito de un solo hombre comenzó el reinado de la muerte, por culpa de uno solo. Cuanto más ahora,
por un solo hombre, Jesucristo, vivirán y reinarán todos los que han recibido un derroche de gracia y el
don de la justificación.
En resumen: si el delito de uno trajo la condena a todos, también la justicia de uno traerá la justificación y
la vida. Si por la desobediencia de uno todos se convirtieron en pecadores, así por la obediencia de uno
todos se convertirán en justos.
Palabra de Dios.
Aleluya Mc 10, 45
El Hijo del hombre ha venido para servir y dar su vida en rescate de todos.
EVANGELIO
El Hijo del hombre tenía que padecer mucho
En aquel tiempo, empezó Jesús a explicar a sus discípulos que tenía que ir a Jerusalén y padecer allí
mucho por parte de los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, y que tenia que ser ejecutado y resucitar
al tercer día.
Pedro se lo llevó aparte y se puso a increparlo:
- “¡No lo permita Dios, Señor! Eso no puede pasarte”.
Jesús se volvió y dijo a Pedro:
- “Quítate de mi vista, Satanás, que me haces tropezar; tú piensas como los hombres, no como Dios”.
Entonces dijo Jesús a sus discípulos:
- “El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga.
Si uno quiere salvar su vida, la perderá; pero el que la pierda por mí la encontrará”.
Palabra del Señor
PRIMERA LECTURA
Él fue traspasado por nuestras rebeliones
Hermanos:
Al que Dios había hecho un poco inferior a los ángeles, a Jesús, lo vemos ahora coronado de gloria y
honor por su pasión y muerte.
Así, por la gracia de Dios, ha padecido la muerte para bien de todos.
Dios, para quien y por quien existe todo, juzgó conveniente, para llevar a una multitud de hijos a la gloria,
perfeccionar y consagrar con sufrimientos al guía de su salvación. El santificador y los santificados
proceden todos del mismo.
Por eso no se avergüenza de llamarnos hermanos, cuando dice:
“Anunciaré tu nombre a mis hermanos,
en medio de la asamblea te alabaré”.
Y en otro lugar:
“En él pondré yo mi confianza”,
y también:
“Aquí estoy yo con los hijos, los que Dios me ha dado”.
Los hijos de una familia son todos de la misma carne y sangre, y de nuestra carne y sangre participó
también Jesús; así, muriendo, aniquiló al que tenía el poder de la muerte, es decir, al diablo, y liberó a
todos los que por miedo a la muerte pasaban la vida entera como esclavos.
Notad que tiende una mano a los hijos de Abrahán, no a los ángeles. Por eso tenía que parecerse en todo
a sus hermanos, para ser sumo sacerdote compasivo y fiel en lo que a Dios se refiere, y expiar así los
pecados del pueblo. Como él ha pasado, por la prueba del dolor, puede auxiliar a los que ahora pasan por
ella.
Palabra de Dios.
O bien:
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 1, 18-25
Hermanos:
El mensaje de la cruz es necedad para los que están en vías de perdición; pero para los que están en vías
de salvación -para nosotros- es fuerza de Dios. Dice la Escritura: “Destruiré la sabiduría de los sabios,
frustraré la sagacidad de los sagaces”. ¿Dónde está el sabio? ¿Dónde está el escriba? ¿Dónde está el
sofista de nuestros tiempos? ¿No ha convertido Dios en necedad la sabiduría del mundo?
Y como, en la sabiduría de Dios, el mundo no lo conoció por el camino de la sabiduría, quiso Dios valerse
de la necedad de la predicación, para salvar a los creyentes. Porque los judíos exigen signos, los griegos
buscan sabiduría; pero nosotros predicamos a Cristo crucificado: escándalo para los judíos, necedad para
los gentiles; pero para los llamados -judíos o griegos-, un Mesías que es fuerza de Dios y sabiduría de
Dios. Pues lo necio de Dios es más sabio que los hombres; y lo débil de Dios es más fuerte que los
hombres.
Palabra de Dios.
En aquel tiempo, tomaron a Jesús, y él, cargando con la cruz, salió al sitio llamado “de la Calavera” (que
en hebreo se dice Gólgota), donde lo crucificaron; y con él a otros dos, uno a cada lado, y en medio, Jesús.
Y Pilato escribió un letrero y lo puso encima de la cruz; en él estaba escrito: “Jesús, el Nazareno, el rey de
los judíos”.
Leyeron el letrero muchos judíos, porque estaba cerca el lugar donde crucificaron a Jesús, y estaba escrito
en hebreo, latín y griego.
Entonces los sumos sacerdotes de los judíos dijeron a Pilato:
- “No escribas: "El rey de los judíos", sino: "Éste ha dicho: Soy el rey de los judíos”.
Pilato les contestó:
- “Lo escrito, escrito está”.
Los soldados, cuando crucificaron a Jesús, cogieron su ropa, haciendo cuatro partes, una para cada
soldado, y apartaron la túnica. Era una túnica sin costura, tejida toda de una pieza de arriba abajo. Y se
dijeron:
- “No la rasguemos, sino echemos a suerte, a ver a quién le toca”.
Así se cumplió la Escritura: “Se repartieron mis ropas y echaron a suerte mi túnica”.
Esto hicieron los soldados.
Junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María, la de Cleofás, y María, la
Magdalena. Jesús, al ver a su madre y cerca al discípulo que tanto quería, dijo a su madre:
- “Mujer, ahí tienes a tu hijo”.
Luego, dijo al discípulo:
- “Ahí tienes a tu madre”.
Y desde aquella hora, el discípulo la recibió en su casa.
Después de esto, sabiendo Jesús que todo había llegado a su término, para que se cumpliera la Escritura
dijo:
- “Tengo sed”.
Había allí un jarro lleno de vinagre. Y, sujetando una esponja empapada en vinagre a una caña de hisopo,
se la acercaron a la boca. Jesús, cuando tomó el vinagre, dijo:
- “Está cumplido”.
E, inclinando la cabeza, entregó el espíritu.
Palabra del Señor.
La liturgia de la Oración de Jesús en el huerto de Getsemaní fue compuesta alrededor del año
1775. En nuestra Congregación fue introducida en 1828. En esta memoria Jesús es presentado como
ejemplo y fuente de nuestra oración, para resistir al maligno y, sobre todo, para cumplir, incluso con
heroísmo, la voluntad del Padre.
El misterio de la Pasión de Cristo, como “causa de salvación eterna” (Hb 5, 9), y ofrenda al Padre
como mediador: “A gritos v con lágrimas, presentó oraciones y súplicas” (Hb 5, 7), y como sacrificio: “Y le
bajaba hasta el suelo un sudor como de gotas de sangre” (Lc, 22, 44), son los dos caminos que Jesucristo
nos ofrece para asociarnos a Él en la redención del mundo.
Oración colecta
Padre misericordioso,
que has escuchado las súplicas de tu Hijo
en el día de su tribulación, enséñanos,
en medio de las pruebas y tentaciones de la vida,
a contemplarlo orante en el huerto
y paciente hasta la muerte, para que,
conformándonos siempre con tu voluntad en este mundo,
esperemos el cumplimiento de las maravillas de tu amor.
Por nuestro Señor Jesucristo.
O bien:
Padre de bondad,
tu Hijo nos enseñó en Getsemaní a orar,
con la palabra y el ejemplo;
concédenos piadoso, que dedicados siempre a la oración,
superemos las tentaciones y pruebas de la vida
y hagamos siempre nuestra tu voluntad.
Por nuestro Señor Jesucristo.
Prefacio
CRISTO VICTIMA POR NUESTROS PECADOS
LECTURAS
PRIMERA LECTURA
Jesús presentó oraciones y súplicas
Hermanos:
Todo sumo sacerdote, escogido entre los hombres, está puesto para representar a los hombres en el culto
a Dios: para ofrecer dones y sacrificios por los pecados.
Él puede comprender a los ignorantes y extraviados, ya que él mismo está envuelto en debilidades.
A causa de ellas, tiene que ofrecer sacrificios por sus propios pecados, como por los del pueblo.
Nadie puede arrogarse este honor: Dios es quien llama, como en el caso de Aarón.
Tampoco Cristo se confirió a sí mismo la dignidad de sumo sacerdote, sino aquel que le dijo: “Tú eres mí
Hijo: yo te he engendrado hoy”, o, como dice otro pasaje de la Escritura: “Tú eres sacerdote eterno, según
el rito de Melquisedec”.
Cristo, en los días de su vida mortal, a gritos y con lágrimas, presentó oraciones y súplicas al que podía
salvarlo de la muerte, cuando en su angustia fue escuchado. Él, a pesar de ser Hijo, aprendió, sufriendo,
a obedecer.
Y, llevado a la consumación, se ha convertido para todos los que le obedecen en autor de salvación eterna.
Palabra de Dios.
Aleluya Mc 14,38
Velad y orad, para no caer en la tentación; el espíritu es decidido, pero la carne es débil.
EVANGELIO
Orad, para no caer en la tentación
Salió Jesús, como de costumbre, al monte de los Olivos, y lo siguieron los discípulos. Al llegar al sitio, les
dijo:
- “Orad, para no caer en la tentación”.
Él se arrancó de ellos, alejándose como a un tiro de piedra, y arrodillado, oraba, diciendo:
- “Padre, si quieres, aparte de mí ese cáliz; pero que no se haga mi voluntad, sino la tuya”.
Y se le apareció un ángel del cielo, que lo animaba. En medio de su angustia, oraba con más insistencia.
Y le bajaba hasta el suelo un sudor como de gotas de sangre. Y, levantándose de la oración, fue hacia sus
discípulos, los encontró dormidos por la pena, y les dijo:
- “¿Por qué dormís? Levantaos y orad, para no caer en la tentación”.
Palabra del Señor.
O bien:
Entonces Jesús fue con ellos a un huerto, llamado Getsemaní, y les dijo:
- “Sentaos aquí, mientras voy allá a orar”.
Y, llevándose a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, empezó a entristecerse y a angustiarse.
Entonces dijo:
- “Me muero de tristeza: quedaos aquí y velad conmigo”.
Y, adelantándose un poco, cayó rostro en tierra y oraba diciendo:
- “Padre mío, si es posible, que pase y se aleje de mí ese cáliz. Pero no se haga lo que yo quiero, sino lo
que tú quieres”.
Y se acercó a los discípulos y los encontró dormidos.
Dijo a Pedro:
- “¿No habéis podido velar una hora conmigo? Velad y orad para no caer en la tentación, pues el espíritu
es decidido, pero la carne es débil”.
De nuevo se apartó por segunda vez y oraba diciendo:
- “Padre mío, si este cáliz no puede pasar sin que yo lo beba, hágase tu voluntad”.
Y, viniendo otra vez, los encontró dormidos, porque tenían los ojos cargados. Dejándolos de nuevo, por
tercera vez oraba, repitiendo las mismas palabras.
Luego se acercó a sus discípulos y les dijo:
- “Ya podéis dormir y descansar. Mirad, está cerca la hora, y el Hijo del hombre va a ser entregado en
manos de los pecadores. ¡Levantaos, vamos! Ya está cerca el que me entrega”.
Palabra del Señor.
Oración colecta
Señor Jesucristo,
que redimiste al mundo con la sangre de tus Llagas,
y mostrándoselas a los apóstoles que dudaban,
les confirmaste en la fe en la resurrección;
concédenos que, venerando estas señales gloriosas de tu amor
y procurando parecernos a ti en la crucifixión,
merezcamos participar de la gloria de tu resurrección.
Tú que vives y reinas.
Prefacio
CRISTO VIVO INTERCESOR PERPETUO EN FAVOR NUESTRO
V. El Señor esté con vosotros.
R. Y con tu espíritu.
V. Levantemos el corazón.
R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R. Es justo y necesario.
En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación
glorificarte siempre, Señor;
pero más que nunca en este tiempo
en que Cristo, nuestra Pascua, ha sido inmolado.
Porque él no cesa de ofrecerse por nosotros,
de interceder por todos ante ti;
inmolado, ya no vuelve a morir;
sacrificado, vive para siempre.
Por eso,
con esta efusión de gozo pascual,
el mundo entero se desborda de alegría,
y también los coros celestiales,
los ángeles y los arcángeles,
cantan sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo., Santo...
LECTURAS
PRIMERA LECTURA
Con tu sangre nos compraste para Dios
Yo, Juan, vi delante del trono, rodeado por los seres vivientes y los ancianos, a un Cordero en pie; se
notaba que lo habían degollado, y tenía siete cuernos y siete ojos -son los siete espíritus que Dios ha
enviado a toda la tierra-. El Cordero se acercó, y el que estaba sentado en el trono le dio el libro con la
mano derecha.
Cuando tomó el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron ante él; tenían
cítaras y copas de oro llenas de perfume -son las oraciones de los santos-. Y entonaron un cántico nuevo:
“Eres digno de tomar el libro
y abrir sus sellos,
porque fuiste degollado y con tu sangre
compraste para Dios
hombres de toda raza,
lengua, pueblo y nación;
y has hecho de ellos para nuestro Dios
un reino de sacerdotes,
y reinan sobre la tierra”.
En la visión escuché la voz de muchos ángeles: eran millares y millones alrededor del trono y de los
vivientes y de los ancianos, y decían con voz potente:
“Digno es el Cordero degollado
de recibir el poder, la riqueza, la sabiduría,
la fuerza, el honor, la gloria y la alabanza”.
Palabra de Dios.
O bien:
Aleluya.
EVANGELIO
¡Señor mío y Dios mío!
Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Y los otros discípulos
le decían:
- “Hemos visto al Señor”.
Pero él les contestó:
- “Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto
la mano en su costado, no lo creo”.
A los ocho días, estaban otra vez dentro los discípulos y Tomás con ellos. Llegó Jesús, estando cerradas
las puertas, se puso en medio y dijo:
- “Paz a vosotros”.
Luego dijo a Tomás:
- “Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino
creyente”.
Contestó Tomás:
- “¡Señor mío y Dios mío!”
Jesús le dijo:
- “¿Porque me has visto has creído? Dichosos los que crean sin haber visto”.
Palabra del Señor.
ENERO
5 de enero
SAN CARLOS HOUBEN, PRESBÍTERO
San Carlos de San Andrés (en el siglo Juan Andrés Houben) nació en Munstergeleen (Holanda) el 11 de
diciembre de 1821. Tornada la decisión de consagrar su vida a Dios, entró en el noviciado pasionista de,
Ere (Bélgica) el año 1845 y profesó los votos religiosos el 10 de diciembre de 1846. Ordenado sacerdote
el 21 de diciembre de 1850, fue destinado en 1852 a la nueva fundación pasionista de Inglaterra, donde el
beato Domingo Barberi, que había muerto recientemente, tanto había trabajado por el retorno de los
hermanos separados a la le católica. También san Carlos Houben, siguiendo el ejemplo del beato
Domingo, apóstol del Ecumenismo, trabajó infatigablemente por el bien de las almas y la unidad de la
Iglesia, primero en Inglaterra y después en Irlanda, donde falleció con gran fama de santidad el 5 de enero
de 1893, vigilia de la Epifanía del Señor. Hombre de gran vida interior al estilo del Fundador, san Pablo de
la Cruz, y de los primeros pasionistas, más que por la predicación se distinguió por el apostolado de las
bendiciones y de las confesiones. Fue beatificado por Juan Pablo II el 16 de octubre de 1988 y canonizado
por Benedicto XVI el 3 de junio de 2007.
Antífona de entrada Lc 4, 18
El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido. Me ha enviado para dar la Buena Noticia a
los pobres, para vendar los corazones desgarrados.
Oración colecta
Oh Dios,
que has concedido a san Carlos de San Andrés, sacerdote,
dedicar toda su vida al bien de los demás
y a la salvación de los que estaban oprimidos
bajo el peso de la culpa y del sufrimiento;
concédenos que, a imitación suya,
sepamos dedicarnos sin desfallecer
a la salvación de nuestros hermanos.
Por nuestro Señor Jesucristo.
LECTURAS
PRIMERA LECTURA
Parte tu pan con el hambriento
Aleluya Jn 13, 34
Os doy un mandamiento nuevo -dice el Señor-: que os améis unos a otros, como yo os he amado.
EVANGELIO
Sed compasivos como vuestro Padre es compasivo
27 de febrero
SAN GABRIEL DE LA DOLOROSA, RELIGIOSO
Fiesta
Nació en Asís (Umbría) en 1838. Siendo estudiante en Spoleto, conoció la fascinación del mundo. No
obstante, secundando las llamadas de la gracia, decidió dejarlo todo para ingresar en la Congregación de
la Pasión de Jesucristo. Su vida religiosa consistió en realizar el modelo de una existencia crucificada al
mundo, abierta plenamente a la unión con Dios y al ejercicio de todas las virtudes, especialmente la
humildad y la obediencia. Se distinguió particularmente por su devoción a la Virgen Dolorosa, que forma
la característica de su espiritualidad.
Murió en Isola del Gran Sasso, en los Abruzzos, el 27 de febrero de 1862. Junto a su sepulcro se yergue
ahora un grandioso santuario, meta de piadosas peregrinaciones y centro de irradiación religiosa. En 1926
fue declarado copatrono de la Juventud Católica Italiana y, en 1959, patrón principal de los Abruzzos.
Se dice Gloria.
Oración colecta
Oh Dios, que por tu admirable designio de amor
llamaste a san Gabriel de la Dolorosa
a vivir el misterio de la cruz unido a María,
la Madre de Jesús;
guíanos hacia tu hijo Crucificado,
para que, participando en su pasión y muerte,
alcancemos la gloria de la resurrección.
Por nuestro Señor Jesucristo.
O bien:
Prefacio
CON MARÍA JUNTO A LA CRUZ DEL SALVADOR
V. El Señor esté con vosotros.
R. Y con tu espíritu.
Y Levantemos el corazón.
R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R. Es justo y necesario.
En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación,
darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno,
y cantar para ti un himno de bendición y alabanza
en esta fiesta de san Gabriel de la Dolorosa.
Él, viviendo al pie de la cruz,
asociado a los dolores de la Madre de tu Hijo,
se ofreció a ti, Padre, con amor filial.
Dócil a la acción admirable de tu Espíritu
se configuró con Cristo crucificado,
y es para la Iglesia modelo de perfección.
Iluminados por su santidad
y confortados con su protección
seguimos su ejemplo, para alcanzar el reino de los cielos.
Por estos dones de tu benevolencia
y unidos a los ángeles y a los santos,
cantamos sin cesar el himno de tu gloria.
Santo, Santo, Santo
LECTURAS
PRIMERA LECTURA
Sal de tu tierra y de la casa de tu padre
O bien:
Hermanos:
Todo lo estimo pérdida comparado con la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor.
Por él lo perdí todo, y todo lo estimo basura con tal de ganar a Cristo y existir en él, no con una justicia
mía, la de la Ley, sino con la que viene de la fe de Cristo, la justicia que viene de Dios y se apoya en la fe.
Para conocerlo a él, y la fuerza de su resurrección, y la comunión con sus padecimientos, muriendo su
misma suerte, para llegar un día a la resurrección de entre los muertos.
No es que haya conseguido el premio, o que ya esté en la meta: yo sigo corriendo a ver si lo obtengo, pues
Cristo Jesús lo obtuvo para mí.
Hermanos, yo no pienso haber conseguido el premio. Sólo busco una cosa: olvidándome de lo que queda
atrás y lanzándome hacia lo que está por delante, corro hacia la meta, para ganar el premio, al que Dios
desde arriba llama en Cristo Jesús.
Palabra de Dios.
Aleluya Cf. Lc 8, 15
Dichosos los que con un corazón noble y generoso guardan la palabra de Dios y dan fruto perseverando.
EVANGELIO
Vende lo que tienes y sígueme
En aquel tiempo, cuando salía Jesús al camino, se le acercó uno corriendo, se arrodilló y le preguntó:
- “Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?”
Jesús le contestó:
- “¿Por qué me llamas bueno? No hay nadie bueno más que Dios.
Ya sabes los mandamientos: no matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio,
no estafarás, honra a tu padre y a tu madre”.
Él replicó:
“Maestro, todo eso lo he cumplido desde pequeño”.
Jesús se le quedó mirando con cariño y le dijo:
- “Una cosa te falta: anda, vende lo que tienes, dale el dinero a los pobres, así tendrás un tesoro en el
cielo, y luego sígueme”.
Palabra del Señor.
O bien:
En aquel tiempo, estaba Juan con dos de sus discípulos y, fijándose en Jesús que pasaba, dice:
- “Éste es el Cordero de Dios”.
Los dos discípulos oyeron sus palabras y siguieron a Jesús. Jesús se volvió y, al ver que lo seguían, les
pregunta:
- “¿Qué buscáis?”
Ellos le contestaron:
- “Rabí (que significa Maestro), ¿dónde vives?”
Él les dijo:
- “Venid y lo veréis”.
Entonces fueron, vieron dónde vivía y se quedaron con él aquel día; serían las cuatro de la tarde.
Palabra del Señor.
MAYO
16 de mayo
SANTA GEMA GALGANI, VIRGEN
Memoria
Nació en 1878, cerca de Lucca, en Toscana. Desde niña se consagró a la meditación de la Pasión de
Jesucristo, viviendo una vida de pureza, en ansia continua del paraíso. Al quedar huérfana de padre y
madre, una familia de auténticas virtudes cristianas la recibió caritativamente en su casa. Consagrada al
Señor por el voto de virginidad, se entregó con ardora la consecución de la perfección. Se distinguió por
una ardiente devoción a la Eucaristía v a Jesús Crucificado. El Señor la enriqueció con singulares carismas
sobrenaturales, ofreciéndose como víctima por la conversión de los pecadores. Suspiró intensamente por
ingresar entre, las religiosas pasionistas. No pudiendo conseguir la realización de. su ideal, dio un
maravilloso ejemplo de santidad en medio del mundo. Murió el sábado santo, 11 de abril de 1903, en
Lucca.
Antífona de entrada Ga 6, 14
Dios me libre de gloriarme si no es en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, en la cual el mundo está
crucificado para mí y yo para el mundo.
Oración colecta
Oh Dios, que hiciste a santa Gema Galgani
imagen de tu Hijo Crucificado:
concédenos por su intercesión que,
participando en los sufrimientos de Cristo,
merezcamos ser asociados a su gloria.
Él, que vive y reina contigo.
LECTURAS
PRIMERA LECTURA
Es fuerte el amor como la muerte
O bien:
Yo Juan, oí en el cielo algo que recordaba el vocerío de una gran muchedumbre; cantaban:
- Aleluya.
La salvación y la gloria y el poder son de nuestro Dios.
Y salió una voz del trono que decía:
Alabad al Señor, sus siervos todos, los que le teméis, pequeños y grandes.
Y oí algo que recordaba el rumor de una muchedumbre inmensa, el estruendo del océano y el fragor de
fuertes truenos. Y decían:
- Aleluya.
Porque reina el Señor, nuestro Dios,
dueño de todo, alegrémonos y gocemos y démosle gracias.
Llegó la boda del Cordero,
su esposa se ha embellecido,
y se le ha concedido vestirse de lino
deslumbrante de blancura -
el lino son las buenas acciones de los santos-.
Luego me dice:
- “Escribe: "Dichosos los invitados al banquete de bodas del Cordero".
Palabra de Dios.
JUNIO
12 de junio
BEATO LORENZO MARÍA SALVI, PRESBÍTERO
El beato Lorenzo María de san Francisco Javier (Salvi), nacido en Roma el30de octubre de 1782, murió
en Capranica (VT) el 12 de junio de 1856. Profesó la Regla pasionista el 20 de noviembre de 1802 y fue
ordenado sacerdote el 29 de diciembre de 1805. Superior diligente, su vida se caracterizó, siguiendo las
huellas del Fundador, san Pablo (le la Cruz, por su actividad misionera itinerante y el apostolado incansable
de la Infancia de Jesús, difundiendo su devoción por todas partes con la palabra, el ejemplo y numerosos
escritos. Su Santidad Juan Pablo II le beatificó el 1 de octubre de 1989. Sus restos mortales se veneran
en la iglesia pasionista de san Miguel Arcángel de Vetralla (VT).
Oración colecta
Oh Dios, que has concedido al beato Lorenzo María, sacerdote,
un conocimiento vivo y penetrante
del misterio de tu Verbo hecho carne
en la devota contemplación de Jesús Niño,
por su intercesión haz que también nosotros,
recorriendo el camino de la infancia espiritual,
alcancemos en tu Hijo la vida que no tiene fin.
Él, que vive y reina contigo.
LECTURAS
PRIMERA LECTURA
Yo era como ellos como quien levanta un niño en sus brazos
Aleluya Mt 18,4
“El que se haga pequeño como un niño,
ése es el más grande en el reino de los cielos”.
EVANGELIO
Si no volvéis a ser como niños, no entraréis en el reino de los cielos
JULIO
1 de julio
LA PRECIOSÍSIMA SANGRE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO
Fiesta
En la sangre de la redención está la señal más evidente del amor de Dios: Jesucristo... “nos ha amado y
nos ha librado de nuestros pecados con su sangre” (Ap 1, 5). Nuestro Fundador, que veía a la
Congregación inundada por la Sangre de Cristo, escribe: “Quisiera que, de vez en cuando, se sumergiera
en aquel baño divino de la Sangre santísima de Jesucristo, que siempre hierve, encendida por los ardores
de su infinita caridad. En este baño, vuestra alma se purifica cada vez más y se enriquece con toda virtud”
(Lett. 111, 64). Esta fiesta, que hasta la reforma litúrgica del Vaticano II se celebraba en toda la Iglesia,
forma parte de nuestro calendario propio desde 1773, por ser un misterio unido esencialmente a la
“Memoria Passionis”.
Esta misa se dice con vestiduras de color rojo.
Oración colecta
Oh Dios, que has redimido a todos los hombres
con la Sangre preciosa de tu Hijo unigénito,
conserva en nosotros la acción de tu misericordia para que,
celebrando siempre el misterio de nuestra salvación,
podamos conseguir sus frutos eternos.
Por nuestro Señor Jesucristo.
Se dice Gloria.
Prefacio
REDIMIDOS POR LA SANGRE PRECIOSA DE CRISTO
V El Señor esté con vosotros.
R. Y con tu espíritu.
Y Levantemos el corazón.
R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R. Es justo y necesario.
O bien:
LECTURAS
PRIMERA LECTURA
Cuando vea el Señor la sangre en el dintel y las jambas pasará de largo
En aquel tiempo Moisés llamó a todos los ancianos de Israel y les dijo:
-*Escogeos una res por familia y degollad la víctima de Pascua. Tomad un manojo de hisopo, mojadlo en
la sangre del plato y untad de sangre el dintel y las dos jambas; y ninguno de vosotros salga por la puerta
de casa hasta mañana.
El Señor va a pasar hiriendo a Egipto, y, cuando vea la sangre en el dintel y las jambas, el Señor pasará
de largo y no permitirá al exterminador entrar en vuestras casas para herir.
Cumplid la palabra del Señor: es ley perpetua para vosotros y vuestros hijos.
Y cuando entréis en la tierra que el Señor os va a dar, según lo prometido, observaréis este rito.
Y, cuando os pregunten vuestros hijos qué significa este rito, les responderéis: "Es el sacrificio de la
Pascua, del Señor. Él pasó, en Egipto, junto a las casas de los israelitas, hiriendo a los egipcios y
protegiendo nuestras casas.
El pueblo se inclinó y se prosternó.
Palabra de Dios.
O bien:
Hermanos:
Cristo ha venido como sumo sacerdote de los bienes definitivos. Su tabernáculo es más grande y más
perfecto: no hecho por manos de hombre, es decir, no de este mundo creado.
No usa sangre de machos cabríos ni de becerros, sino la suya propia; y así ha entrado en el santuario una
vez para siempre, consiguiendo la liberación eterna.
Si la sangre de machos cabríos y de toros y el rociar con las cenizas de una becerra tienen el poder de
consagrar a los profanos, devolviéndoles la pureza externa, cuánto más la sangre de Cristo, que, en virtud
del Espíritu eterno, se ha ofrecido a Dios como sacrificio sin mancha, podrá purificar nuestra conciencia
de las obras muertas, llevándonos al culto del Dios vivo.
Por esa razón, es mediador de una alianza nueva: en ella ha habido una muerte que ha redimido de los
pecados cometidos durante la primera alianza; y así los llamados pueden recibir la promesa de la herencia
eterna.
Palabra de Dios.
Aleluya Cf. Ap 5, 9
Eres digno, Señor, de tomar el libro y abrir sus sellos, porque fuiste degollado y con tu sangre nos
compraste para Dios.
EVANGELIO
Esto es mi cuerpo. Ésta es mi sangre
+ Lectura del santo evangelio según san Marcos 14, 12-16. 22-26
El primer día de los Ázimos, cuando se sacrificaba el cordero pascual, le dijeron a Jesús sus discípulos:
- “¿Dónde quieres que vayamos a prepararte la cena de Pascua?”
Él envió a dos discípulos, diciéndoles:
- “Id a la ciudad, encontraréis un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidlo y, en la casa en que entre,
decidle al dueño: "El Maestro pregunta: ¿Dónde está la habitación en que voy a comer la Pascua con mis
discípulos?"
Os enseñará una sala grande en el piso de arriba, arreglada con divanes. Preparadnos allí la cena”.
Los discípulos se marcharon, llegaron a la ciudad, encontraron lo que les había dicho y prepararon la cena
de Pascua.
Mientras comían, Jesús tomó un pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo dio, diciendo:
- “Tomad, esto es mi cuerpo”.
Cogiendo una copa, pronunció la acción de gracias, se la dio, y todos bebieron.
Y les dijo:
- “Ésta es mi sangre, sangre de la alianza, derramada por todos. Os aseguro que no volveré a beber del
fruto de la vid hasta el día que beba el vino nuevo en el reino de Dios”.
Después de cantar el salmo, salieron para el monte de los Olivos.
Palabra del Señor.
6 de julio
SANTA MARÍA GORETTI, VIRGEN Y MÁRTIR
Nació en Corinaldo (Italia) el 16 de octubre, de 1890, de una familia humilde. Su niñez, bastante dura,
transcurrió cerca de Nettuno, y durante ella se ocupó en ayudar a su madre en las tareas domésticas; era
de índole piadosa, como lo demostraba su asiduidad en la oración. En el año 1902, puesta en trance de
defender su castidad, prefirió morir antes que pecar. el joven que atentaba contra ella puso fin a su vida,
agrediéndola con un punzón. Antes de morir María perdonó a su agresor. Fue canonizada por Pío XII en
1950. Los Pasionistas que se ocuparon de su proceso de beatificación proveen con celo al servicio del
santuario de Nettuno, donde se veneran sus restos mortales.
Oración colecta
Señor, fuente de la inocencia y amante de la castidad,
que concediste a tu sierva María Goretti
la gracia del martirio en plena adolescencia,
concédenos a nosotros, por su intercesión,
firmeza para cumplir tus mandamientos,
ya que le diste a ella la corona del premio
por su fortaleza en el martirio.
Por nuestro Señor Jesucristo.
Oración sobre las ofrendas
Señor, Padre nuestro,
que en la fiesta de tu mártir santa María Goretti
sean aceptables a tus ojos,
como lo fue un día su glorioso martirio,
estos dones que vamos a ofrecerte.
Por Jesucristo nuestro Señor.
Prefacio de mártires.
Señor Jesucristo,
que seguiste el camino de la virginidad y amas la castidad,
escucha nuestras súplicas y, por intercesión de santa María Goretti,
concédenos los bienes que te hemos pedido.
Por Jesucristo nuestro Señor.
LECTURAS
PRIMERA LECTURA
Me has librado, Señor, del peligro
O bien:
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 6, 13c-15a. 17-20
Hermanos:
El cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor; y el Señor, para el cuerpo.
Dios, con su poder, resucitó al Señor y nos resucitará también a nosotros. ¿No sabéis que vuestros cuerpos
son miembros de Cristo?
El que se une al Señor es un espíritu con él.
Huid de la fornicación. Cualquier pecado que cometa el hombre queda fuera de su cuerpo. Pero el que
fornica peca en su propio cuerpo. ¿0 es que no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo?
Él habita en vosotros porque lo habéis recibido de Dios.
No os poseéis en propiedad, porque os han comprado pagando un precio por vosotros.
Por tanto, ¡glorificad a Dios con vuestro cuerpo!
Palabra de Dios.
Aleluya St 1, 12
Dichoso el hombre que soporta la prueba,
porque, una vez aquilatado,
recibirá la corona de la vida.
EVANGELIO
Si el grano de trigo muere, da mucho fruto
9 de julio
NUESTRA SEÑORA MADRE DE LA SANTA ESPERANZA
Antífona de entrada
Salve, Virgen María, esperanza de los creyentes, tú ayudas a los que desesperan y confortas a los que
acuden a ti.
Oración colecta
Oh Dios, que nos concedes venerar a la Virgen María
como Madre de la santa esperanza,
concédenos, por su intercesión,
orientar nuestra esperanza hacia los bienes de arriba,
cumplir nuestra misión en la ciudad terrena
y recibir un día los bienes que la fe nos invita a esperar.
Por nuestro Señor Jesucristo.
O bien:
Prefacio
SANTA MARÍA, MODELO DE ESPERANZA SOBRENATURAL
V. El Señor esté con vosotros.
R. Y con tu espíritu.
V. Levantemos el corazón.
R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R. Es justo y necesario.
O bien:
Tt 2, 12-13
Llevemos ya desde ahora una vida honrada y religiosa, aguardando la dicha que esperamos: la aparición
gloriosa del gran Dios y Salvador nuestro, Jesucristo.
Oración después de la comunión
Alimentados con los sacramentos de la salvación y de la fe,
te pedimos, Señor,
que, recordando con amor a la Virgen María,
Madre de la esperanza,
merezcamos participar con ella de tu amor divino.
Por Jesucristo nuestro Señor.
LECTURAS
PRIMERA LECTURA
Yo soy la madre de la esperanza santa
Aleluya
Madre santa y Virgen sin mancha,
Reina gloriosa del mundo,
intercede por nosotros ante el Señor,
que te escogió.
EVANGELIO
Y la madre de Jesús estaba allí
En aquel tiempo, había una boda en Caná de Galilea, y la madre de Jesús estaba allí. Jesús y sus
discípulos estaban también invitados a la boda.
Faltó el vino, y la madre de Jesús le dijo:
- “No les queda vino”.
Jesús le contestó:
- “Mujer, déjame, todavía no ha llegado mi hora”.
Su madre dijo a los sirvientes:
- “Haced lo que él diga”.
Había allí colocadas seis tinajas de piedra, para las purificaciones de los judíos, de unos cien litros cada
una.
Jesús les dijo:
- “Llenad las tinajas de agua”.
Y las llenaron hasta arriba.
Entonces les mandó:
- “Sacad ahora y llevádselo al mayordomo”.
Ellos se lo llevaron.
El mayordomo probó el agua convertida en vino sin saber de dónde venía (los sirvientes sí lo sabían, pues
habían sacado el agua), y entonces llamó al novio y le dijo:
- “Todo el mundo pone primero el vino bueno y cuando ya están bebidos, el peor; tú, en cambio, has
guardado el vino bueno hasta ahora”.
Así, en Caná de Galilea, Jesús comenzó sus signos, manifestó su gloria, y creció la fe de sus discípulos
en él.
Palabra del Señor.
23 de julio
BEATO NICÉFORO DÍEZ Y COMPAÑEROS, MÁRTIRES
Los beatos Nicéforo de Jesús y María y 25 compañeros mártires de Daimiel sellaron heroicamente con el
sacrificio de sus vidas su consagración a Dios en nuestra Congregación pasionista. Arrojados con violencia
del retiro de, Daimiel (Ciudad Real - España) la noche del 21 al 22 de julio de 1936, murieron en cinco
grupos y en fechas y lugares diferentes. Para la conmemoración litúrgica de su fiesta se ha escogido el 23
de julio que es la fecha en que fue martirizado el primer grupo de 6 religiosos, encabezado por el Superior
Provincial, beato Nicéforo de Jesús y María (Díez Tejerina). Son los primeros mártires beatificados de la
Congregación. Fueron beatificados por Juan Pablo II, el 1 de octubre de 1989.
Antífona de entrada
Los santos, que siguieron las huellas de Cristo, viven gozosos en el cielo. Derramaron la sangre por su
amor, por eso se alegran con Cristo para siempre.
Oración colecta
Oh Dios,
fortaleza y corona de los mártires,
que te dignaste asociar a la Pasión del Señor
al beato Nicéforo y a sus compañeros;
concédenos, que, imitando su ejemplo,
seamos capaces de perseverar firmes en la fe hasta la muerte.
Por nuestro Señor Jesucristo.
Prefacio de mártires.
LECTURAS
PRIMERA LECTURA
Libró la vida del pobre de manos de los impíos
Dijo Jeremías:
“Oía el cuchicheo de la gente:
Pavor en torno;
delatadlo, vamos a delatarlo."
Mis amigos acechaban mi traspié:
"A ver si se deja seducir, y lo abatiremos,
lo cogeremos y nos vengaremos de él"
Pero el Señor está conmigo,
como fuerte soldado;
mis enemigos tropezarán y no podrán conmigo.
Se avergonzarán de su fracaso
con sonrojo eterno que no se olvidará.
Señor de los ejércitos, que examinas al justo
y sondeas lo íntimo del corazón,
que yo vea la venganza que tomas de ellos,
porque a ti encomendé mi causa.
Cantad al Señor, alabad al Señor,
que libró la vida del pobre de manos de los impíos”.
Palabra de Dios
O bien:
Queridos hermanos, no os extrañéis de ese fuego abrasador que os pone a prueba, como si os sucediera
algo extraordinario.
Estad alegres cuando compartís los padecimientos de Cristo, para que, cuando se manifieste su gloria,
reboséis de gozo.
Si os ultrajan por el nombre de Cristo, dichosos vosotros, porque el Espíritu de la gloria, el Espíritu de Dios,
reposa sobre vosotros.
Que ninguno de vosotros tenga que sufrir por homicida, ladrón, malhechor o entrometido.
Pero, si sufre por ser cristiano, que no se avergüence, que dé gloria a Dios por este nombre.
Ha llegado el momento de que el juicio empiece por la casa de Dios; y, si nosotros somos los primeros,
¿cuál será el final de los que no han obedecido al Evangelio de Dios? Si el justo a duras penas se salva,
¿qué sucederá con el impío y pecador?
En consecuencia, los que padecen por designio de Dios practiquen el bien y pónganse en manos del
Creador, que es fiel.
Palabra de Dios.
Aleluya Mt 5, 10
Dichosos los perseguidos por causa de la justicia,
porque de ellos es el reino de los cielos.
EVANGELIO
Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán
AGOSTO
26 de agosto
BEATO DOMINGO BARBERI, PRESBÍTERO
Memoria
Domingo Barberi, apellidado en religión “de la Madre de Dios”, nació en 1792 cerca de Viterbo. Fue a la
edad de 22 años cuando, por frecuentes llamadas interiores, comprendió que Dios le invitaba al
apostolado. Dejando entonces el cultivo de los campos, ingresó en la Congregación Pasionista, donde
reveló extraordinarias cualidades de mente y corazón. Ordenado sacerdote, se entregó a la enseñanza, al
ministerio de la palabra, a la dirección de las almas y a la composición de numerosos escritos sobre
materias de filosofía, teología y predicación. Imbuido del espíritu de san Pablo de la Cruz se preocupó
particularmente por el retorno de Inglaterra a la unidad de la Iglesia. Fundador de los pasionistas en Bélgica
en 1840, llegó a Inglaterra en 1842. Allí se entregó con toda su alma, al apostolado para el cual Dios le
había escogido. Tuvo el consuelo de recibir en la Iglesia católica a no pocos anglicanos, entre los cuales
el más ilustre fue el Cardenal Juan Enrique Newman. Murió en Reading el 27 de agosto de 1849. Su.
sepulcro se venera en Sutton, Saint Helens, corno meta de peregrinaciones del pueblo inglés.
Oración colecta
Oh Dios,
que escogiste al beato Domingo de la Madre de Dios
como ministro de tu amor salvífico,
para que de palabra y con el ejemplo
atrajera a los extraviados a la unidad de la Iglesia:
haznos también a nosotros, a ejemplo suyo,
testigos y promotores de esta misma unidad.
Por nuestro Señor Jesucristo.
O bien:
Oh Dios,
que elegiste al beato Domingo de la Madre de Dios
como ministro de tu amor salvífico
y apóstol de la unidad de todos los creyentes en Cristo,
haznos dóciles a la acción del Espíritu Santo
y constructores de la unidad de la Iglesia,
para que el mundo crea en el Cristo que nos enviaste,
Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor.
Él, que vive y reina contigo.
Prefacio
V. Levantemos el corazón.
R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R. Es justo y necesario.
En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación
darte gracias
siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo,
Dios todopoderoso y eterno,
por Cristo, nuestro Señor.
Por Él nos has conducido
al conocimiento de la verdad,
para hacernos miembros de su Cuerpo
mediante el vínculo de una misma fe
y un mismo bautismo;
por él has derramado sobre todas las gentes
tu Espíritu Santo,
admirable constructor de la unidad,
por la abundancia de sus dones,
que habita en tus hijos de adopción,
santifica a toda la Iglesia
y la dirige con sabiduría.
Por eso,
unidos a los coros angélicos,
te alabamos con alegría diciendo:
Santo, Santo, Santo...
Antífona de comunión 1 Co 9, 22
Me he hecho a todos, para ganar, sea como sea, a algunos.
O bien:
Cf. 1 Co 10, 17
El pan es uno, y así nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo, porque comemos todos
del mismo pan y bebemos del mismo cáliz.
LECTURAS
PRIMERA LECTURA
Esforzaos en mantener la unidad del espíritu
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios 4, 1-7. 11-16
Hermanos:
Yo, el prisionero por el Señor, os ruego que andéis como pide la vocación a la que habéis sido convocados.
Sed siempre humildes y amables, sed comprensivos, sobrellevaos mutuamente con amor; esforzaos en
mantener la unidad del Espíritu con el vínculo de la paz.
Un solo cuerpo y un solo Espíritu, como una sola es la esperanza de la vocación a la que habéis sido
convocados. Un Señor, una fe, un bautismo. Un Dios, Padre de todo, que lo trasciende todo, y lo penetra
todo, y lo invade todo.
A cada uno de nosotros se le ha dado la gracia según la medida del don de Cristo.
Y él ha constituido a unos, apóstoles, a otros, profetas, a otros, evangelizadores, a otros, pastores y
maestros, para el perfeccionamiento de los santos, en función de su ministerio, y para la edificación del
cuerpo de Cristo; hasta que lleguemos todos a la unidad en la fe y en el conocimiento del Hijo de Dios, al
hombre perfecto, a la medida de Cristo en su plenitud.
Para que ya no seamos niños sacudidos por las olas y llevados al retortero por todo viento de doctrina, en
la trampa de los hombres, que con astucia conduce al error; sino que, realizando la verdad en el amor,
hagamos crecer todas las cosas hacia él, que es la cabeza: Cristo, del cual todo el cuerpo, bien ajustado
y unido a través de todo el complejo de junturas que lo nutren, actuando a la medida de cada par-te, se
procura el crecimiento del cuerpo, para construcción de sí mismo en el amor.
Palabra de Dios.
O bien:
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 1, 10-13. 17-18
Os ruego, hermanos, en nombre de nuestro Señor Jesucristo: poneos de acuerdo y no andéis divididos.
Estad bien unidos con un mismo pensar y sentir.
Hermanos, me he enterado por los de Cloe que hay discordias entre vosotros. Y por eso os hablo así,
porque andáis divididos, diciendo: “Yo soy de Pablo, yo soy de Apolo, yo soy de Pedro, yo soy de Cristo”.
¿Está dividido Cristo? ¿Ha muerto Pablo en la cruz por vosotros? ¿Habéis sido bautizados en nombre de
Pablo?
Porque no me envió Cristo a bautizar, sino a anunciar el Evangelio, y no con sabiduría de palabras, para
no hacer ineficaz la cruz de Cristo.
El mensaje de la cruz es necedad para los que están en vías de perdición; pero para los que están en vías
de salvación -para nosotros- es fuerza de Dios.
Palabra de Dios.
EVANGELIO
Que sean uno en nosotros
SEPTIEMBRE
14 de septiembre
Se dice Gloria.
Oración colecta
Señor, Dios nuestro, que has querido realizar
la salvación de todos los hombres
por medio de tu Hijo, muerto en la cruz:
concédenos, te rogamos,
a quienes hemos conocido en la tierra este misterio,
alcanzar en el cielo los premios de la redención.
Por nuestro Señor Jesucristo.
Prefacio
LA VICTORIA DE LA CRUZ GLORIOSA
V. El Señor esté con vosotros.
R. Y con tu espíritu.
V. Levantemos el corazón.
R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R. Es justo y necesario.
O bien:
Jn 3, 16
Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único; todos los que creen en él tienen vida eterna.
LECTURAS
PRIMERA LECTURA
Miraban a la serpiente de bronce y quedaban curados
En aquellos días, el pueblo estaba extenuado del camino, y habló contra Dios y contra Moisés:
- “¿Por qué nos has sacado de Egipto para morir en el desierto? No tenemos ni pan ni agua, y nos da
náusea ese pan sin cuerpo”.
El Señor envió contra el pueblo serpientes venenosas, que los mordían, y murieron muchos israelitas.
Entonces el pueblo acudió a Moisés, diciendo:
- “Hemos pecado hablando contra el Señor y contra ti; reza al Señor para que aparte de nosotros las
serpientes”.
Moisés rezó al Señor por el pueblo, y el Señor le respondió:
- “Haz una serpiente venenosa y colócala en un estandarte: los mordidos de serpientes quedarán sanos
al mirarla”.
Moisés hizo una serpiente de bronce y la colocó en un estandarte. Cuando una serpiente mordía a uno, él
miraba a la serpiente de bronce y quedaba curado.
Palabra de Dios.
Cristo, a pesar de su condición divina, no hizo alarde de su categoría de Dios; al contrario, se despojó de
su rango y tomó la condición de esclavo, pasando por uno de tantos. Y así, actuando como un hombre
cualquiera, se rebajó hasta someterse incluso a la muerte, y una muerte de cruz. Por eso Dios lo levantó
sobre todo y le concedió el “Nombre-sobre-todo-nombre” ; de modo que al nombre de Jesús toda rodilla
se doble en el cielo, en la tierra, en el abismo, y toda lengua proclame: Jesucristo es Señor, para gloria de
Dios Padre.
Palabra de Dios.
Aleluya
Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos, porque con tu cruz has redimido el mundo.
EVANGELIO
Tiene que ser elevado el Hijo del hombre
“La Virgen María avanzó en la peregrinación de la fe, y mantuvo fielmente su unión con el hijo hasta la
cruz, junto a la cual, no sin designio divino, se mantuvo erguida, sufriendo profundamente con su Unigénito
y asociándose con entrañas de madre a su sacrificio, consintiendo amorosamente en la inmolación de la
víctima que ella misma había engendrado; y, finalmente, fue dada por el mismo Cristo agonizante en la
cruz como madre al discípulo con estas palabras: Mujer, he ahí a tu Hijo” (LG 58), por eso la Iglesia
proclama: “Dichosa tú, Virgen María, que, sin morir, mereciste la corona del martirio junto a la cruz del
Señor”.
Recogiendo una larga tradición de devoción a la Virgen de los Dolores, el Capítulo General 38 (1964)
proclamó a la Virgen Dolorosa Patrona principal de la Congregación, título confirmado por el Papa Pablo
VI con Carta Apostólica del 8 de marzo de 1973.
La celebración de esta fiesta ofrece a todos los pasionistas la oportunidad de vivir con la Madre de los
Dolores una participación más profunda en el misterio, de la Pasión de Cristo y revivir el espíritu de nuestro
santo Fundador.
O bien:
Jn 19, 25
Junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María, la de Cleofás, y María, la
Magdalena.
Se dice Gloria.
Oración colecta
Señor, tú has querido que la Madre
compartiera los dolores de tu Hijo al pie de la cruz;
haz que la Iglesia,
asociándose con María a la pasión de Cristo,
merezca participar de su resurrección.
Por nuestro Señor Jesucristo.
O bien:
Prefacio
LA SANTÍSIMA VIRGEN, POR LA BONDAD DIVINA,
FUE ASOCIADA A LA PASIÓN
Antífona de comunión 1P 4, 13
Estad alegres cuando compartís los padecimientos de Cristo para que cuando se manifieste su gloria
reboséis de gozo.
O bien:
Dichosa tú, Virgen María, que, sin morir, mereciste la corona del martirio junto a la cruz del Señor.
Bendición solemne
El Señor que quiso a la Virgen Madre
asociada a la Pasión del Hijo, al pie de la cruz,
para constituirla así en Madre de la humanidad redimida,
os haga coherederos de su misterio de amor.
R. Amén.
Y Cristo, que dejó a su discípulo predilecto
el encargo de tomar como suya a su Madre,
os haga participar a vosotros,
que vivís meditando en el misterio de su Pasión,
de un amor igual hacia ella.
R. Amén.
Y vosotros, que os gloriáis de vivir a la sombra de la cruz,
llevando impresa en el corazón y testimoniada en la vida
la imagen de Cristo crucificado y de su Madre dolorosa,
merezcáis ser asociados a su triunfo en la gloria del cielo.
R. Amén.
LECTURAS
Normalmente se lee una de las dos lecturas propuestas. En las misas celebradas con rito solemne pueden
leerse las dos.
PRIMERA LECTURA
Que el Altísimo te bendiga entre todas las mujeres
En aquellos días, todos se quedaron asombrados y, postrándose en adoración a Dios, dijeron a una voz:
Bendito eres, Dios nuestro, que has aniquilado hoy a los enemigos de tu pueblo.
Y Ozías dijo a Judit:
- “Que el Altísimo te bendiga, hija, más que a todas las mujeres de la tierra. Bendito el Señor, creador del
cielo y tierra, que enderezó tu golpe contra la cabeza del general enemigo. Los que recuerden esta hazaña
de Dios jamás perderán la confianza que tú inspiras. Que el Señor te engrandezca siempre y te dé
prosperidad, porque no dudaste en exponer tu vida, ante la humillación de nuestra raza, sino que vengaste
nuestra ruina, procediendo con rectitud en presencia de nuestro Dios”.
Todos aclamaron:
- “¡Así sea, así sea!”
Palabra de Dios.
SEGUNDA LECTURA
Completo en mí carne lo que falta a la pasión de Cristo
Hermanos:
Cristo es la cabeza del cuerpo:
de la Iglesia.
Él es el principio, el primogénito de entre los muertos,
y así es el primero en todo.
Porque en él quiso Dios que residiera toda la plenitud.
Y por él quiso reconciliar consigo todos los seres:
los del cielo y los de la tierra,
haciendo la paz por la sangre de su cruz.
Antes estabais también vosotros alejados de Dios y erais enemigos suyos por la mentalidad que
engendraban vuestras malas acciones; ahora, en cambio, gracias a la muerte que Cristo sufrió en su
cuerpo de carne, Dios os ha reconciliado para haceros santos, sin mancha y sin reproche en su presencia.
La condición es que permanezcáis cimentados y estables en la fe, e inamovibles en la esperanza del
Evangelio que escuchasteis.
Es el mismo que se proclama en la creación entera bajo el cielo, y yo, Pablo, fui nombrado su ministro.
Me alegro de sufrir por vosotros: así completo en mi carne los dolores de Cristo, sufriendo por su cuerpo
que es la iglesia.
Palabra de Dios.
SECUENCIA
Esta secuencia es potestativa, y puede decirse entera o en forma abreviada, desde las palabras:* Y,
porque a amarle me anime.
Aleluya
Estaba santa María,
Reina del cielo y Señora del mundo,
sufriendo junto a la cruz del Señor.
EVANGELIO
Triste contemplaba y dolorosa miraba del Hijo amado la pena
En aquel tiempo, junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María, la de Cleofás,
y María, la Magdalena.
Jesús, al ver a su madre y cerca al discípulo que tanto quería, dijo a su madre:
- “Mujer, ahí tienes a tu hijo”.
Luego, dijo al discípulo:
- “Ahí tienes a tu madre”.
Y desde aquella hora, el discípulo la recibió en su casa.
Palabra del Señor.
O bien:
En aquel tiempo, el padre y la madre de Jesús estaban admirados por lo que se decía del niño.
Simeón los bendijo, diciendo a María, su madre:
- “Mira, éste está puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten; será como una bandera discutida:
así quedará clara la actitud de muchos corazones. Y a ti, una espada te traspasará el alma”.
Palabra del Señor.
24 de septiembre
SAN VICENTE MARÍA STRAMBI, OBISPO
Memoria
Antífona de entrada Lc 4, 18
El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido. Me ha enviado para dar la Buena Noticia a
los pobres.
Oración colecta
Dios onmipotente y eterno,
que concediste al obispo san Vicente María Strambi
dedicarse de todo corazón al servicio de tu pueblo
y ser un intrépido defensor de la fidelidad a la Iglesia,
haz que, estimulados y fortalecidos con su ejemplo,
seamos promotores de la caridad y la justicia
en el seno de la Iglesia.
Por nuestro Señor Jesucristo.
O bien:
Prefacio de pastores.
Antífona de comunión 1 Jn 3, 16
En esto hemos conocido el amor de Dios en que él dio su vida por nosotros. También nosotros debemos
dar nuestra vida por los hermanos.
LECTURAS
PRIMERA LECTURA
El Señor me ha enviado para dar la buena noticia a los que sufren
O bien:
Querido hermano:
Reaviva el don de Dios, que recibiste cuando te impuse las manos; porque Dios no nos ha dado un espíritu
cobarde, sino un espíritu de energía, amor y buen juicio.
No te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor y de mí, su prisionero.
Toma parte en los duros trabajos del Evangelio, según la fuerza de Dios. Él nos salvó y nos llamó a una
vida santa, no por nuestros méritos, sino porque, desde tiempo inmemorial, Dios dispuso darnos su gracia,
por medio de Jesucristo; y ahora, esa gracia se ha manifestado al aparecer nuestro Salvador Jesucristo,
que destruyó la muerte y sacó a la luz la vida inmortal, por medio del Evangelio.
De este Evangelio me han nombrado heraldo, apóstol y maestro, y ésta es la razón de mi penosa situación
presente; pero no me siento derrotado, pues sé de quien me he fiado y estoy firmemente persuadido de
que tiene poder para asegurar hasta el último día el encargo que me dio.
Ten delante la visión que yo te di con mis palabras sensatas y vive con fe y amor en Cristo Jesús.
Guarda este precioso depósito con la ayuda del Espíritu Santo que habita en nosotros.
Palabra de Dios.
Aleluya Jn 15, 13
Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos.
EVANGELIO
El buen pastor da la vida por las ovejas
O bien:
OCTUBRE
6 de octubre
BEATO ISIDORO DE LOOR, RELIGIOSO
Isidoro de Loor, apellidado en religión “de San José”, nació el 18 de abril de 1881 en Vrasene, Flandes
Oriental, diócesis de Gent. Hijo de agricultores, amó apasionadamente el trabajo del campo y a él se dedicó
hasta que, llamado por Dios a los 26 años de edad, ingresó en el noviciado pasionista de Ere como
hermano coadjutor. Hecha la profesión religiosa el 13 de septiembre de 1908 desempeñó en varias
comunidades los humildes servicios propios de su condición de hermano, viviendo una intensísima vida
de oración y penitencia según el espíritu pasionista. En 1911 le fue extirpado el ojo derecho afectado de
grave tumor. Por su caridad y sencillez, por su laboriosidad y silencio se atrajo la admirada atención de
sus hermanos de hábito y de los fieles que le conocieron. Víctima de pleuritis y cáncer, después de un mes
de atroces sufrimientos, falleció el 6 de octubre de 1916 a los 35 años de edad y 8 de vida religiosa, llamado
por todos el “hermano bueno” y también “el hermano de la voluntad de Dios”. Su Santidad el Papa Juan
Pablo Il le beatificó el 30 de septiembre de 1984.
Oración colecta
Señor Dios nuestro,
que en la humildad y en el espíritu de trabajo del beato Isidoro
nos dejaste un ejemplo de vida escondida junto a la cruz,
concédenos que nuestro trabajo de cada día
sea ante ti plegaria de alabanza
y servicio de amor a los hermanos.
Por nuestro Señor Jesucristo.
LECTURAS
PRIMERA LECTURA
Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros
Queridos hermanos, amémonos unos a otros, ya que el amor es de Dios, y todo el que ama ha nacido de
Dios y conoce a Dios. Quien no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor.
En esto se manifestó el amor que Dios nos tiene: en que Dios envió al mundo a su Hijo único, para que
vivamos por medio de él.
En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó y nos envió
a su Hijo como víctima de propiciación para nuestros pecados.
Queridos hermanos, si Dios nos amó de esta manera, también nosotros debemos amarnos unos a otros.
A Dios nadie lo ha visto nunca. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros y su amor ha
llegado en nosotros a su plenitud.
En esto conocemos que permanecemos en él, y él en nosotros: en que nos ha dado de su Espíritu. Y
nosotros hemos visto y damos testimonio de que el Padre envió a su Hijo para ser Salvador del mundo.
Quien confiese que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él, y él en Dios.
Y nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en él.
Dios es amor, y quien permanece en el amor permanece en Dios, y Dios en él.
Palabra de Dios.
Aleluya 1 Jn 4, 20
Quien no ama a su hermano, a quien ve, no puede amar a Dios, a quien no ve.
EVANGELIO
Yo soy la vid, vosotros los sarmientos
9 de octubre
BEATO INOCENCIO CANOURA, PRESBÍTERO Y MÁRTIR
El beato Inocencio de la Inmaculada (Manuel Canoura Arnau) nació el 10 de marzo de 1887en Santa
Cecilia del Valle de Oro, diócesis de, Mondoñedo, España. Pasionista desde el 27de julio de 1905,
presbítero desde el 20de septiembre de 1913, desempeñó con gran entrega el sagrado ministerio en varias
comunidades de su provincia religiosa (La Preciosísima Sangre). En la llamada *Revolución de Asturias
de 1934, mientras celebraba la santa Misa en el Colegio de los Hermanos de las Escuelas Cristianas de
Turón fue apresado con la comunidad de ocho Hermanos lasallistas y fueron todos ellos fusilados el 9 de
octubre. del mismo año 1934. Fue beatificado por Juan Pablo II el 29 de abril de 1990.
Antífona de entrada
Este santo mártir derramó su sangre por el nombre de Cristo, no temió las amenazas de los jueces, y así
alcanzó el reino de los cielos.
Oración colecta
Oh Dios,
que has concedido al beato Inocencio de la Inmaculada, presbítero,
dar el supremo testimonio de la caridad
con el sacrificio de su vida,
haz que también nosotros, por su intercesión,
superando toda prueba por amor tuyo,
caminemos con gozo a tu encuentro,
ya que eres la verdadera vida.
Por nuestro Señor Jesucristo.
Prefacio de mártires.
Haz Señor,
que quienes hemos escuchado la voz de tu Hijo
y lo hemos seguido incondicionalmente,
podamos alcanzar la gloria prometida,
después de haberlo acompañado en la lucha de cada día.
Por Jesucristo nuestro Señor.
LECTURAS
PRIMERA LECTURA
Dichoso el hombre que soporta la prueba
Hermanos míos, teneos por muy dichosos cuando os veáis asediados por toda clase de pruebas. Sabed
que, al ponerse a prueba vuestra fe, os dará constancia. Y si la constancia llega hasta el final, seréis
perfectos e íntegros, sin falta alguna.
Dichoso el hombre que soporta la prueba, porque, una vez aquilatado, recibirá la corona de la vida que el
Señor ha prometido a los que lo aman.
Palabra de Dios.
EVANGELIO
No tengáis miedo a los que matan el cuerpo
19 de octubre
SAN PABLO DE LA CRUZ, PRESBÍTERO
FUNDADOR DE LA CONGREGACIÓN
Solemnidad
Nació en Ovada (Piamonte) en 1694. Durante su juventud ayudó a su padre en el comercio. Llamado por
Dios a seguir las huellas de Cristo Crucificado, vistió el hábito religioso en 1720, entregándose con ardor
al ascetismo y al apostolado. Fue ordenado sacerdote por el papa Benedicto XIII, durante la permanencia
romana en la cual temporalmente se dedicó al cuidado de los enfermos. Retirado a la soledad del Monte
Argentaro, junto con su hermano el Ven. P Juan Bautista de san Miguel Arcángel, por divina inspiración
fundó la Congregación de la Pasión de Jesucristo, cuya finalidad principal es meditar y predicar la pasión
y muerte de Cristo. Fundó también, con la misma finalidad, el instituto de las religiosas Pasionistas de vida
contemplativa. Fue un predicador incansable de la Palabra de la Cruz, superior excelente, modelo perfecto
de penitencia y de contemplación, inspirado director de almas, considerado como el más grande místico
del siglo XVIII. Murió en Roma el 18 de octubre de 1775.
Se dice Gloria.
Oración colecta
Oh Dios, que, para anunciar la Palabra de la cruz,
inflamaste de ardiente celo
al sacerdote san Pablo de la Cruz, nuestro Padre:
concédenos que también nosotros,
animados por su ejemplo y sostenidos por su protección,
sepamos ganar las almas de nuestros hermanos,
por medio de la pasión de Cristo, tu Hijo,
para obtener con ellos el fruto de la redención.
Por nuestro Señor Jesucristo.
O bien:
Señor Jesucristo,
que elegiste a san Pablo de la Cruz
para meditar y anunciar el misterio de tu pasión,
enriqueciendo por medio de él a tu Iglesia con nuevas energías,
concédenos,
seguir sus huellas y alcanzar el triunfo de tu resurrección.
Tú que vives y reinas.
Se dice Credo.
Prefacio
LA MISIÓN DE PABLO DE LA CRUZ EN LA IGLESIA
V. El Señor esté con vosotros.
R. Y con tu espíritu.
V. Levantemos el corazón.
R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R. Es justo y necesario.
En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación,
darte gracias siempre y en todo lugar.
Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Tú, para despertar en tu pueblo
el recuerdo de la pasión de Cristo,
elegiste de manera admirable a tu fiel siervo,
san Pablo de la Cruz,
para que, forjado en la meditación
de la infinita caridad de tu Hijo hacia los hombres,
se distinguiera por su extraordinario amor
a la penitencia, a la pobreza y a la soledad
y resplandeciera en tu Iglesia por la riqueza de sus dones y carismas.
Tú le hiciste además maestro de las almas y apóstol del Evangelio,
para que pregonando los frutos copiosos de la redención,
atrajera a ti, con la palabra y el ejemplo, a innumerables pecadores
y evocara entre el pueblo cristiano
el recuerdo asiduo de la pasión de Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor.
Por eso nosotros, Señor,
unidos a los ángeles y a todos los santos,
te aclamamos cantando llenos de alegría.
Santo, Santo, Santo...
Antífona de comunión 1 Co 2, 2
Nunca entre vosotros me precié de saber cosa alguna, si no a Jesucristo éste crucificado.
Bendición solemne
Dios, que hizo a san Pablo de la Cruz, nuestro Padre,
luminoso ejemplo de amor hacia Cristo crucificado,
os haga a vosotros perfectos imitadores suyos
para que podáis sentiros y ser siempre
verdaderos discípulos de Jesucristo.
R. Amén.
Y por la intercesión de nuestro mismo santo Padre,
cuya fiesta celebráis con singular alegría,
os conceda ser constantes en testimoniar
con la vida y el apostolado vuestro amor a Cristo crucificado.
R. Amén.
Y después de las adversidades y luchas de la vida presente,
alcancéis vosotros la compañía de nuestro santo Padre
para gozar de su misma gloria en la patria del cielo.
R. Amén.
Y la bendición de Dios todopoderoso,
Padre, Hijo + y Espíritu Santo,
descienda sobre vosotros.
R. Amén.
Oh Dios,
que hiciste a san Pablo de la Cruz apóstol
del evangelio de la Pasión,
escucha nuestras oraciones,
para que de tu infinita misericordia obtengamos
aquello que con confianza te hemos pedido.
Por Jesucristo nuestro Señor
LECTURAS
PRIMERA LECTURA
El Señor me ha enviado para dar la buena noticia a los que sufren
O bien:
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 1 17-25
Hermanos:
No me envió Cristo a bautizar, sino a anunciar el Evangelio, y no con sabiduría de palabras, para no hacer
ineficaz la cruz de Cristo. El mensaje de la cruz es necedad para los que están en vías de perdición; pero
para los que están en vías de salvación -para nosotros- es fuerza de Dios.
Dice la Escritura: “Destruiré la sabiduría de los sabios, frustraré la sagacidad de los sagaces”. ¿Dónde está
el sabio? ¿Dónde está el escriba? ¿Dónde está el sofista de nuestros tiempos? ¿No ha convertido Dios
en necedad la sabiduría del mundo?
Y como, en la sabiduría de Dios, el mundo no lo conoció por el camino de la sabiduría, quiso Dios valerse
de la necedad de la predicación, para salvar a los creyentes.
Porque los judíos exigen signos, los griegos buscan sabiduría; pero nosotros predicamos a Cristo
crucificado: escándalo para los judíos, necedad para los gentiles; pero para los llamados -judíos o griegos-
, un Mesías que es fuerza de Dios y sabiduría de Dios.
Pues lo necio de Dios es más sabio que los hombres; y lo débil de Dios es más fuerte que los hombres.
Palabra de Dios.
Aleluya Lc 4, 18
El Señor me ha enviado para anunciar el Evangelio a los pobres, para anunciar a los cautivos la libertad.
EVANGELIO
Los fue enviando
En aquel tiempo, llamó Jesús a los Doce y los fue enviando de dos en dos, dándoles autoridad sobre los
espíritus inmundos. Les encargó que llevaran para el camino un bastón y nada más, pero ni pan, ni alforja,
ni dinero suelto en la faja; que llevasen sandalias, pero no una túnica de repuesto.
Y añadió:
- “Quedaos en la casa donde entréis, hasta que os vayáis de aquel sitio.
Y si un lugar no os recibe ni os escucha, al marcharos sacudíos el polvo de los pies, para probar su culpa”.
Ellos salieron a predicar la conversión, echaban muchos demonios, ungían con aceite a muchos enfermos
y los curaban.
Palabra del Señor.
O bien:
En aquel tiempo, Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas, anunciando el
Evangelio del reino y curando todas las enfermedades y todas las dolencias. Al ver a las gentes, se
compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas, como ovejas que no tienen pastor.
Entonces dijo a sus discípulos:
- “La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos; rogad, pues, al Señor de la mies que mande
trabajadores a su mies”.
Y llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad para expulsar espíritus inmundos y curar toda
enfermedad y dolencia.
Palabra del Señor.
NOVIEMBRE
3 de noviembre
BEATO PÍO CAMPIDELLI, RELIGIOSO
Pío de S. Luis (Campidelli) nació el 29 de abril de 1868 en Trebbio, diócesis de Rímini, hijo de agricultores.
Habiendo conocido a los Pasionistas con motivo de una misión popular, el 27 de mayo de 1882 vistió el
hábito de la Congregación de la Pasión y el 30 de abril de 1884 emitió la profesión religiosa en el noviciado
de Sta. María de Casale. Abrazada con fervor la austera vida pasionista, se distinguió por su devoción
eucarística y mariana, por una auténtica caridad fraterna y un decidido empeño en el estudio. Imitador de
san Luis Gonzaga y san Gabriel de la Dolorosa, en sus siete años de vida religiosa fue para todos, en la
comunidad y fuera de la misma, un acabado modelo de observancia regular y alegre fidelidad en la práctica
heroica de las virtudes. Recibidas las cuatro órdenes menores, cuando se preparaba para el subdiaconado,
afectado de grave dolencia, expiró, como en éxtasis, el 2 de noviembre de 1889 en el retiro de Casale,
ofreciendo su joven existencia en sacrificio por la Iglesia, el Sumo Pontífice y su queridísima Romaña. El
Sumo Pontífice Juan Pablo II lo beatificó el 17 de noviembre de 1985.
Oración colecta
Oh Dios, que de entre los pequeños
a quienes revelas los misterios del reino de los cielos
has escogido a tu humilde siervo Pío de san Luis,
haz que, por su intercesión,
caminemos con simplicidad de corazón,
experimentemos la llama viva de tu amor,
y consigamos que todos los hombres
te expresen su amor por medio de las obras de la caridad fraterna.
Por nuestro Señor Jesucristo.
Te pedimos, Padre,
que, por la intercesión del beato Pío Campidelli,
sintamos sobre nosotros el efecto de tu bondad.
Por Jesucristo nuestro Señor.
LECTURAS
PRIMERA LECTURA
Siendo aún joven, busqué la sabiduría
O bien:
Os escribo, hijos míos, que se os han perdonado vuestros pecados por su nombre.
Os repito, jóvenes, que sois fuertes y que la palabra de Dios permanece en vosotros, y que ya habéis
vencido al Maligno. No améis al mundo ni lo que hay en el mundo.
Si alguno ama al mundo, no está en él el amor del Padre. Porque lo que hay en el mundo -las pasiones de
la carne, y la codicia de los ojos, y la arrogancia del dinero-, eso no procede del Padre, sino que procede
del mundo.
Y el mundo pasa, con sus pasiones.
Pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.
Palabra de Dios.
Aleluya Cf. Lc 8, 15
Dichosos los que con un corazón noble y generoso guardan la palabra de Dios y dan fruto perseverando.
EVANGELIO
Esto os mando: que os améis unos a otros
5 de noviembre
CONMEMORACIÓN DE LOS RELIGIOSOS
Y RELIGIOSAS DIFUNTOS
DE LA FAMILIA PASIONISTA
Memoria
La Iglesia, desde sus orígenes, desarrolló con gran piedad la memoria de los difuntos (LG 50). Nuestro
Fundador siguiendo este ejemplo, manifestó una atención muy especial para los religiosos difuntos. En las
Reglas prescribía, entre otras cosas: “Exhortamos también a todos los hermanos de la Congregación a
que, en alivio de los difuntos, hagan de buen grado cuantas obras de piedad pudieren”. Y las
“Constituciones prescriben: “Recordemos con afecto y agradecimiento a los hermanos difuntos, ofreciendo
por ellos, fiel y caritativamente, los sufragios prescritos por la Autoridad General o Provincial” (Const. 31).
La realidad de la muerte es un estímulo para la familia pasionista, para vivir la exhortación paulina: “Quiero
conocerlo a él, y la fuerza de su resurrección, y la comunión con sus padecimientos, muriendo su misma
muerte, para llegar un día a la resurrección de entre los muertos” (Flp 3, 10-11).
Antífona de entrada 1 Ts 4, 14
Del mismo modo que Jesús ha muerto y resucitado, a los que han muerto en Jesús Dios los llevará con
él.
Oración colecta
Padre de misericordia,
concede el perdón de los pecados a nuestros hermanos y hermanas difuntos
que vivieron unidos a nosotros
en el seguimiento del mismo carisma,
para que, así como se esforzaron por conformarse a Cristo Crucificado,
participando con Él en tu gloria,
también te alaben eternamente.
Por nuestro Señor Jesucristo.
Prefacio
NUESTRA RESURRECCIÓN POR MEDIO DE LA VICTORIA DE CRISTO
V. El Señor esté con vosotros.
R. Y con tu espíritu.
V. Levantemos el corazón.
R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R. Es justo y necesario.
Antífona de comunión 1 P 4, 13
Estad alegres cuando compartís los padecimientos de Cristo para que cuando se manifieste su gloria
reboséis de gozo.
LECTURAS
Las lecturas se toman del Leccionario de difuntos, o bien, de las seleccionadas en este Misal propio. [Cf.
Leccionario de Difuntos)
13 de noviembre
EL BEATO EUGENIO BOSSILKOV
El beato obispo Eugenio Bossilkov, pasionista, nación Belene, Bulgaria, el 16 de noviembre de 1900.
Educado desde los once años en los seminarios pasionistas de su patria, Oresc y Russe, fue después
enviado a las casas pasionistas de Bélgica y Holanda para completar los estudios. Hizo el noviciado en
Ere, Bélgica, y entonces adoptó el nombre de Eugenio del Sagrado Corazón. Concluidos los estudios
teológicos, fue ordenado sacerdote el 25 de julio de 1926. Seguidamente marchó a Roma; en 1932 se
doctoró en Teología, en el Pontificio Instituto Oriental. Regresó a Bulgaria en 1933. Después de varios
años de servicio pastoral como párroco en Russe y Badarski-Gheran, fue consagrado obispo de Nicópolis
en 1947. Era muy conocido y amado en toda Bulgaria. Fue condenado a muerte durante la persecución
estalinista y fusilado en la cárcel de Sofía el 11 de noviembre de 1952.
Antífona de entrada
Este santo luchó hasta la muerte en defensa de la ley de Dios, y no temió las palabras de los malvados;
estaba afianzado sobre roca firme.
Oración colecta
Oh Dios, que concediste al beato obispo Eugenio
la gracia de mantener a su pueblo
en la fe y unidad de la Iglesia,
hasta la efusión de su sangre, concédenos,
que así como él no dudó en dar la vida por ti,
también nosotros seamos fuertes en la confesión de la fe.
Por nuestro Señor Jesucristo.
Antífona de comunión
El que quiera venirse conmigo que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga -dice el Señor.
LECTURAS
PRIMERA LECTURA
Predicamos que Cristo es Señor, y nosotros siervos vuestros por Jesús
Lectura de la Segunda carta del apóstol San Pablo a los Corintios 4,1-2.5-7
Hermanos:
Encargados de este ministerio por misericordia de Dios, no nos acobardamos; al contrario, hemos
renunciado a la clandestinidad vergonzante, dejándonos de intrigas y no adulterando la palabra de Dios;
sino que, mostrando nuestra sinceridad, nos recomendamos a la conciencia de todo hombre delante de
Dios.
Nosotros no nos predicamos a nosotros mismos, predicamos que Cristo es Señor, y nosotros siervos
vuestros por Jesús.
El Dios que dijo: “Brille la luz del seno de la tiniebla” ha brillado en nuestros corazones, para que nosotros
iluminemos, dando a conocer la gloria de Dios, reflejada en Cristo.
Este tesoro lo llevamos en vasijas de barro, para que se vea que una fuerza tan extraordinaria es de Dios
y no proviene de nosotros.
Palabra de Dios.
Sé la roca de mi refugio,
un baluarte donde me salve,
tú que eres mi roca y mi baluarte;
por tu nombre dirígeme y guíame. R.
A tus manos encomiendo mi espíritu:
tú el Dios leal, me librarás.
Tu misericordia sea mi gozo y mi alegría.
Te has fijado en mi aflicción. R.
Líbrame de los enemigos que me persiguen;
haz brillar tu rostro sobre tu siervo;
sálvame por tu misericordia. R.
Aleluya St 1,12
Dichoso el hombre que soporta la prueba,
porque, una vez aquilatado,
recibirá la corona de la vida.
EVANGELIO
Os harán comparecer ante gobernadores y reyes, por mi causa;
así daréis testimonio ante ellos y ante los gentiles
18 de noviembre
BEATO GRIMOALDO SANTAMARÍA, RELIGIOSO
Oración colecta
Oh Dios, que propones a tu santa Iglesia
modelos siempre nuevos de vida cristiana,
haz que imitemos la filial devoción hacia la Virgen Inmaculada
y la generosa práctica de la caridad fraterna
del beato Grimoaldo de la Purificación,
para ser como él buen olor de Cristo en la tierra
y recibir con él el premio de la vida eterna.
Por nuestro Señor Jesucristo.
LECTURAS
PRIMERA LECTURA
Todo lo que es virtud o mérito, tenedlo en cuenta
Hermanos:
Estad siempre alegres en el Señor; os lo repito, estad alegres. Que vuestra mesura la conozca todo el
mundo. El Señor está cerca.
Nada os preocupe; sino que, en toda ocasión, en la oración y súplica con acción de gracias, vuestras
peticiones sean presentadas a Dios. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo juicio, custodiará vuestros
corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.
Finalmente, hermanos, todo lo que es verdadero, noble, justo, puro, amable, laudable, todo lo que es virtud
o mérito, tenedlo en cuenta. Y lo que aprendisteis, recibisteis, oísteis, visteis en mí, ponedlo por obra.
Y el Dios de la paz estará con vosotros.
Palabra de Dios.
Aleluya Mt 5, 3
Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.
EVANGELIO
Vende todo lo que tiene y compra el campo
21 de noviembre
LA PRESENTACIÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN
Memoria
La Presentación de la Virgen en el Templo, tal como la recuerda la tradición, fue una fiesta muy querida
para san Pablo de la Cruz. Le recordaba su propia consagración a Dios en orden a fundar la congregación
pasionista. Quiso también que la primera casa de la congregación, erigida en el monte Argentaro, lo mismo
que el primer monasterio de monjas pasionistas, fundado en Tarquinia, estuvieran bajo la advocación de
la Presentación de María.
La misa celebra el misericordioso designio por el que Dios hizo a la Virgen María, su humilde esclava,
madre de Cristo y asociada a él: “aceptando la palabra divina fue hecha madre de Jesús y, abrazando la
voluntad salvadora de Dios, se consagró totalmente, a la persona y a la obra de su Hijo, sirviendo al
misterio de la redención” (Cf. LG 56). En íntima conexión con las enseñanzas del evangelio, la misa
celebra, también a María, la humilde esclava, elevada a la dignidad real: a la que “sirvió mucho a Cristo”
(Pf), Dios Padre la ha honrado mucho (Cf. PI, Jn 12, 26).
Oración colecta
Oh Dios,
que elegiste a la bienaventurada Virgen María, tu fiel esclava,
y la hiciste madre de tu Hijo,
concédenos, por su intercesión y ejemplo,
vivir nuestra total servidumbre para que, llenos de tu amor,
comuniquemos a los hermanos las maravillas de tu caridad.
Por nuestro Señor Jesucristo.
O bien:
Prefacio
LA BIENAVENTURADA VIRGEN, ESCLAVA DEL SEÑOR,
SIRVIÓ AL MISTERIO DE LA REDENCIÓN
V. El Señor esté con vosotros.
R. Y con tu espíritu.
V. Levantemos el corazón.
R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R. Es justo y necesario.
O bien:
Sal 83,5
Dichosos los que viven en tu casa, Señor, alabándote siempre.
LECTURAS
PRIMERA LECTURA
Alégrate y goza, hija de Sion
O bien:
En aquellos días, cuando Ana hubo destetado a Samuel, subió con él al templo del Señor, de Siló, llevando
un novillo de tres años, una fanega de harina y un odre de vino.
Cuando mataron el novillo, Ana presentó el niño a Elí, diciendo:
- “Señor, por tu vida, yo soy la mujer que estuvo aquí junto a ti, rezando al Señor. Este niño es lo que yo
pedía; el Señor me ha concedido mi petición. Por eso se lo cedo al Señor de por vida, para que sea suyo”.
Después se postraron ante el Señor.
Y Ana rezó esta oración:
“Mi oración se regocija por el Señor,
mi poder se exalta por Dios;
mi boca se ríe de mis enemigos,
porque gozo con tu salvación.
No hay santo como el Señor,
no hay roca como nuestro Dios.
Se rompen los arcos de los valientes,
mientras los cobardes se ciñen de valor;
los hartos se contratan por el pan,
mientras los hambrientos engordan;
la mujer estéril da a luz siete hijos,
mientras la madre de muchos queda baldía.
El Señor da la muerte y la vida,
hunde en el abismo y levanta;
da la pobreza y la riqueza,
humilla y enaltece.
Él levanta del polvo al desvalido,
alza de la basura al pobre,
para hacer que se siente entre príncipes
y que herede un trono de gloria;
pues del Señor son los pilares de la tierra,
y sobre ellos afianzó el orbe”.
Palabra de Dios.
O bien:
Aleluya
Dichosa eres, Virgen María
que te proclamaste esclava del Señor;
ahora, glorificada sobre los coros de los ángeles,
la Iglesia te saluda como Reina del cielo.
EVANGELIO
Aquí está la esclava del Señor
En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una
virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María.
El ángel, entrando en su presencia, dijo:
- “Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo”.
Ella se turbó ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquél.
El ángel le dijo:
- “No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo,
y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono
de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin”.
Y María dijo al ángel:
- “¿Cómo será eso, pues no conozco a varón?”
El ángel le contestó:
- “El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que
va a nacer se llamará Hijo de Dios.
Ahí tienes a tu pariente Isabel, que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y ya está de seis meses la
que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible”.
María contestó:
- “Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra”. Y la dejó el ángel.
Palabra del Señor.
O bien:
Dichosos los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen
En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba a la gente, una mujer de entre el gentío levantó la voz, diciendo:
- “Dichoso el vientre que te llevó y los pechos que te criaron”.
Pero él repuso:
- “Mejor, dichosos los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen”.
Palabra del Señor.
DICIEMBRE
9 de diciembre
BEATO BERNARDO MARÍA SILVESTRELLI, PRESBÍTERO
El beato Bernardo María de Jesús (César Silvestrelli), nació en Roma el 7 de noviembre de 1831, de la
noble familia Silvestrelli-Gozzani. Bautizado el mismo día y confirmado el 7 de junio de, 1840, fue ordenado
sacerdote en el monte Argentaro el 22 de diciembre de. 1855, emitiendo la profesión religiosa el 28 de abril
de 1857, en el noviciado de Morrovalle, donde tuvo como compañero al futuro san Gabriel de la Dolorosa.
Muy pronto fue designado para desempeñar importantes oficios en la Congregación: director de
estudiantes, maestro de novicios, rector, consultor provincial y Superior General los años 1878-88y 1893-
1907. Intrépido campeón del espíritu de la Congregación en circunstancias particularmente difíciles,
imprimió un gran impulso a nuestro instituto en el mundo. Bajo su iluminada y vigilante guía fueron
fundadas seis nuevas provincias y reorganizadas las que fueron aprobadas por la supresión gubernativa
en Italia y Francia. Habiendo renunciado al generalato, recibió por voluntad del Papa el título vitalicio de
Superior General honorario. Habiéndose retirado a Moricone en la Sabina, murió allí de una caída el 9 de
diciembre de 1911, con 80 años de edad. Fue beatificado por Juan Pablo II el 16 de octubre de 1988.
Antífona de entrada Lc 4, 18
El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido. Me ha enviado para dar la Buena Noticia a
los pobres, para vendar los corazones desgarrados.
Oración colecta
Señor, Dios nuestro,
que infundiste en el beato Bernardo María, presbítero,
un amor ardiente a Jesús crucificado
a través de la renuncia de los bienes temporales,
concédenos, por su intercesión y ejemplo,
que recordemos continuamente la pasión de Cristo
para que vivamos y muramos por él, que nos redimió.
Él, que vive y reina.
Oremos al Señor nuestro Dios, confiados en la intercesión del beato Bernardo María Silvestrelli:
1. Para que no falten en la Iglesia hombres y mujeres
que proclamen con su vida el espíritu de las bienaventuranzas,
roguemos al Señor.
2. Para que los cristianos sean capaces de difundir
en todos los ambientes
el mensaje del Evangelio,
roguemos al Señor.
3. Para que nuestra Congregación,
impulsada por el testimonio del beato Bernardo María
crezca en pueblos y culturas nuevas
para gloria de Cristo Crucificado
y al servicio de la Iglesia,
roguemos al Señor.
4. Para que nuestros formadores, en la escuela del Calvario,
eduquen a nuestros jóvenes en la austeridad
y en la dedicación a los más pobres y necesitados,
roguemos al Señor.
5. Para que todos nosotros, desde el espíritu pasionista,
sepamos llevar la cruz de cada día
y anunciar con fe y coherencia la pasión y resurrección de Cristo,
roguemos al Señor.
LECTURAS
PRIMERA LECTURA
Se humilde y hallarás gracia ante el Señor
O bien:
Hermanos:
Todo lo estimo pérdida comparado con la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mí Señor.
Por él lo perdí todo, y todo lo estimo basura con tal de ganar a Cristo y existir en él, no con una justicia
mía, la de la Ley, sino con la que viene de la fe de Cristo, la justicia que viene de Dios y se apoya en la fe.
Para conocerlo a él, y la fuerza de su resurrección, y la comunión con sus padecimientos, muriendo su
misma muerte, para llegar un día a la resurrección de entre los muertos.
No es que haya conseguido el premio, o que ya esté en la meta: yo sigo corriendo a ver si lo obtengo, pues
Cristo Jesús lo obtuvo para mí.
Hermanos, yo no pienso haber conseguido el premio. Sólo busco una cosa: olvidándome de lo que queda
atrás y lanzándome hacia lo que está por delante, corro hacia la meta, para ganar el premio, al que Dios
desde arriba llama en Cristo Jesús.
Palabra de Dios.
Aleluya Jn 14, 23
El que me ama guardará mi palabra
-dice el Señor-,
y mi Padre lo amará, y vendremos a él.
EVANGELIO
La casa edificada sobre roca y la casa edificada sobre arena
+ Lectura del santo evangelio según san Mateo 7, 21-27
La celebración de las misas y oficios votivos de la pasión se inició en vida de nuestro Fundador, como
resultado de un Rescripto de la Santa Sede con fecha 15 de enero de 1773, por medio del cual se acoge
la petición presentada por san Pablo de la Cruz:
“Beatísimo Padre, Pablo de la Cruz, Prepósito General de la Congregación de la Santísima Cruz
y Pasión de nuestro Señor Jesucristo, su humilde servidor, después de besar sus pies y con sumo
respeto, suplica a Su Santidad conceda a toda nuestra Congregación y a las Monjas de la Pasión
la facultad Y el privilegio de poder celebrar y recitar los oficios y misas siguientes, concernientes a
la Pasión de Jesucristo, con el mismo rito prescrito en el Breviario y Misal Romano “Pro aliquibus
locis”: Las cinco llagas, La corona de espinas, La preciosísima Sangre, La lanza y los clavos, Los
siete dolores de la Virgen María, La sábana santa y La santísima Cruz” (Boletín de la
Congregación, 1928, p. 170).
El nombre y número de los misterios celebrados ha ido sufriendo modificaciones a lo largo de los años en
la medida en que se iban perfeccionando estas celebraciones. Hay que notar que, mientras anteriormente
los nombres de los oficios se referían a los instrumentos de la Pasión, como camino para llegar al misterio
mismo de la Pasión, actualmente, con más precisión teológica, se presenta la persona de Jesucristo, que
vive el misterio de la Pasión y se ofrece a nosotros como “Memoria Passionis”.
Carecemos de datos precisos sobre la historia de la composición de los textos de cada una de las misas
votivas de la pasión. Su origen se debe, en la mayoría de los casos, a las iglesias locales, que celebraban
fiestas en honor de los instrumentos o reliquias de la pasión que poseían. En nuestra Congregación el
ordenamiento actual de las misas votivas de la pasión se inicia con la primera edición del “Misal Propio de
la Congregación de la Pasión de Jesucristo”, aprobado por la Sagrada Congregación para el culto divino
el 18 de febrero de 1975 y publicado por nuestra Curia General el 15 de mayo de 1975 (edición italiana).
Aún teniendo presentes las recomendaciones de las normas litúrgicas para que la multiplicación de los
oficios y misas votivas no interrumpa en exceso el ritmo de los ciclos litúrgicos, es deseable, que la elección
de los oficios y misas votivas no se limite exclusivamente a los oficios y misas votivos de la pasión (los
siete primeros), sino que elija también entre las demás fiestas y memorias de la Pasión inscritas en nuestro
calendario propio. De esta manera la liturgia de nuestra Congregación ofrece a cada comunidad y a cada
religioso un medio eficaz para que la “Memoria Passionis”, celebrada y vivida a lo largo del año, realice
nuestra vocación particular de “ser imagen de su Hijo” (Rm 8, 29).
I. JESÚS ES FLAGELADO
Las primeras celebraciones litúrgicas del misterio de la flagelación de Jesús se inician en la Edad Media
con ocasión del traslado de la columna de la flagelación de Oriente a Roma el año 1223. El oficio de la
flagelación se introduce en nuestra congregación el 13 de septiembre de 1898 por rescripto de la Santa
Sede.
Escribe santo Tomás: “Del misterio de la Pasión se deriva para los hombres una exigencia mayor para
conservarse inmunes del pecado, según la exhortación paulina: "Os han comprado pagando; glorificad a
Dios con vuestro cuerpo" (I Co 6, 20)” (Sum. Th., III, q. 46, a. 3).
Oración colecta
Señor Jesucristo, que por nuestra salvación
te sometiste al tormento de los azotes,
en la debilidad de tu humana naturaleza:
purifícanos con tu sangre salvadora
a quienes piadosamente recordamos tus tormentos.
Tú que vives y reinas.
Prefacio
CRISTO, VARÓN DE DOLORES POR VOLUNTAD DEL PADRE
Antífona de comunión Rm 5, 10
Fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, (con cuánta más razón, estando ya reconciliados,
seremos salvos por su vida!
Oremos, hermanos, al Señor, que con la sangre preciosa de Jesucristo ha sanado las heridas de los
hombres, y pidámosle que extienda su mano salvadora a todos los que han sido redimidos por la cruz
gloriosa de su Hijo:
1. Para que Dios conceda a la Iglesia
un conocimiento cada día más profundo
del misterio de la muerte del Señor
y ayude a los fieles a manifestarlo en sus propias vidas,
roguemos al Señor.
2. Para que en todo el mundo
sea respetada la libertad de conciencia de los hombres,
redimidos con la sangre preciosa de Cristo,
roguemos al Señor.
3. Para que, por el misterio de la muerte del Señor,
los pecadores obtengan el perdón,
los débiles se sientan fortalecidos,
los tristes, consolados,
y los agonizantes encuentren la fuerza que necesitan en su tránsito,
roguemos al Señor.
4. Para que el Redentor del mundo,
que oró con lágrimas en la cruz,
interceda ante el Padre por todos los hombres,
roguemos al Señor.
5. Para que a nosotros, sus siervos,
que recordamos con veneración su cruz,
nos reanime con la fuerza de su resurrección,
roguemos al Señor.
LECTURAS
PRIMERA LECTURA
Él en persona los salvó, con su amor y clemencia los rescató
Aleluya Cf Ap 1, 5ab
Jesucristo, tú eres el testigo fiel,
el primogénito de entre los muertos;
tú nos amaste
y nos has librado de nuestros pecados por tu sangre.
EVANGELIO
Tomó a Jesús y lo mandó azotar
Entonces Pilato salió otra vez a donde estaban los judíos y les dijo:
- “Yo no encuentro en él ninguna culpa. Es costumbre entre vosotros que por Pascua ponga a uno en
libertad. ¿Queréis que os suelte al rey de los judíos?”
Volvieron a gritar:
- “A ése no, a Barrabás”.
El tal Barrabás era un bandido.
Entonces Pilato tomó a Jesús y lo mandó azotar.
Palabra del Señor.
El culto litúrgico de la coronación de espinas se originó en Francia, cuando el rey san Luis mandó en 1241
el traslado de la santa corona que se encontraba en Constantinopla. El papa Clemente XIV con rescripto
del 15 de enero de 1773, en respuesta a la solicitud que le había hecho Pablo de la Cruz, concedió a
nuestra congregación la celebración de este oficio.
Escribe san Agustín: “Los soldados trenzaron una corona de espino y se la pusieron en la cabeza" (Jn 19,
2). Ocultando su gran poder, mostraba su triunfo sobre el mundo de los soberbios, no con sangrientas
batallas, sino con paciencia y humildad; el grano que estaba llamado a multiplicarse, era sembrado en
medio de ultrajes y ofensas, para producir en la gloria una mies extraordinaria” (cf. Jn 19, 1-7).
O bien:
Jn 19, 5
Salió Jesús afuera, llevando la corona de espinas y el manto color púrpura. Pilato les dijo: “¿A vuestro rey
voy a crucificar?”
Oración colecta
Ilumina, Señor, nuestras mentes,
para que meditando los ultrajes
que padeció tu Hijo, Jesucristo,
sepamos estimar lo que es verdaderamente útil
para nuestra salvación y,
en medio de las adversidades de la vida,
cumplamos siempre tu voluntad.
Por nuestro Señor Jesucristo.
O bien:
Prefacio
CON SU SANGRE PUSO EN PAZ TODAS LAS COSAS
V. El Señor esté con vosotros.
R. Y con tu espíritu.
V. Levantemos el corazón.
R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R. Es justo y necesario.
Antífona de comunión Hb 2, 9b
A Jesús lo vemos ahora coronado de gloria y honor por su pasión y muerte.
Reunidos en este día de la muerte del Señor para celebrar los misterios de nuestra redención, oremos,
hermanos, a Dios todopoderoso y pidámosle que llene el mundo entero con sus dones:
1. Para que los fieles,
con la mirada fija en Cristo, autor y consumador de nuestra fe,
no se gloríen sino en la cruz de su Señor,
roguemos al Señor.
2. Para que la sangre derramada de Jesús,
que habla más favorablemente que la de Abel,
reconcilie con Dios a los pecadores que aún están lejos de él,
roguemos al Señor.
3. Para que Cristo, nuestra paz,
destruya con su cuerpo el odio,
muro de separación entre los pueblos,
suprima toda enemistad entre los hombres
y conceda al mundo entero la concordia y la paz,
roguemos al Señor.
4. Para que los que se sienten tentados o tristes
sean sostenidos por la gracia de Dios
y ayudados por la oración constante de la Iglesia,
roguemos al Señor.
5. Para que todos nosotros,
justificados por la sangre de Jesús
y reconciliados con Dios por su muerte,
seamos salvados de la ira,
roguemos al Señor
LECTURAS
PRIMERA LECTURA
La gente se burla de mí, me clavan sus flechas
O bien:
Queridos hermanos:
Si, obrando el bien, soportáis el sufrimiento, hacéis una cosa hermosa ante Dios. Pues para esto habéis
sido llamados, ya que también Cristo padeció su pasión por vosotros, dejándoos un ejemplo para que
sigáis sus huellas.
Él no cometió pecado
ni encontraron engaño en su boca;
cuando lo insultaban,
no devolvía el insulto;
en su pasión no profería amenazas;
al contrario, se ponía en manos
del que juzga justamente.
Cargado con nuestros pecados subió al leño,
para que, muertos al pecado,
vivamos para la justicia.
Sus heridas os han curado.
Palabra de Dios.
Aleluya
Salve, Rey nuestro, obediente al Padre;
fuiste llevado a la crucifixión,
como manso cordero, a la matanza.
EVANGELIO
Le pusieron en la cabeza una corona de espinas
En aquel tiempo, los soldados del gobernador se llevaron a Jesús al pretorio y reunieron alrededor de él a
toda la compañía: lo desnudaron y le pusieron un manto de color púrpura y, trenzando una corona de
espinas, se la ciñeron a la cabeza y le pusieron una caña en la mano derecha. Y, doblando ante él la
rodilla, se burlaban de él, diciendo:
- “¡Salve, rey de los judíos!”
Luego le escupían, le quitaban la caña y le golpeaban con ella la cabeza. Y, terminada la burla, le quitaron
el manto, le pusieron su ropa y lo llevaron a crucificar.
Palabra del Señor.
El oficio votivo de “Jesús es condenado a muerte” se introdujo con la reforma de nuestro Propio en 1976,
como el primero de los oficios votivos. Se quería subrayar sobre todo el juicio y la condena a muerte de
Jesús por parte del tribunal religioso. Actualmente se coloca como tercer oficio votivo, tras la flagelación y
la coronación de espinas, para recordar la condena a muerte de Jesús por parte del tribunal político y la
aceptación de la muerte por parte de Jesús, por nuestra salvación.
Recordemos el pensamiento de Pablo VI: “Contemplamos a Jesús en estado de máxima debilidad,
derrotado. Entonces vienen a nuestra memoria las célebres palabras de san Agustín: "Fortitudo Christi te
creavit, infirmitas Christi te recreavit" (Tr. in lo. 15, 6): el Señor que te ha creado con su poder, te ha
recreado con su debilidad, con su Pasión. Lección importante para nosotros, si queremos salvarnos a
nosotros mismos, si queremos salvar a los demás, al mundo” (Paolo VI, Insegnamenti, vol. VII, p. 193, 4
abril 1969).
Antífona de entrada Jn 3, 17
Dios no mandó a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.
Oración colecta
Padre, que por nosotros quisiste
que tu único Hijo fuera ultrajado y condenado a muerte:
en virtud de las injurias y tormentos que él soportara,
ayúdanos a no juzgar a nuestros hermanos,
y merecer tu juicio favorable el día de la resurrección.
Por nuestro Señor Jesucristo.
O bien:
Oremos a Dios Padre, que en su amor creó al hombre y con su misericordia lo ha redimido por la sangre
de su Hijo, y pidámosle que escuche nuestras oraciones:
LECTURAS
PRIMERA LECTURA
Lo condenaremos a muerte ignominiosa
Aleluya Jn 3, 16
Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único;
todos los que creen en él tienen vida eterna.
EVANGELIO
Buscaban un testimonio contra Jesús, para condenarlo a muerte
Los sumos sacerdotes y el Sanedrín en pleno buscaban un testimonio contra Jesús, para condenarlo a
muerte; y no lo encontraban. Pues, aunque muchos daban falso testimonio contra él, los testimonios no
concordaban. Y algunos, poniéndose en pie, daban testimonio contra él, diciendo:
- “Nosotros le hemos oído decir: "Yo destruiré este templo, edificado por hombres, y en tres días construiré
otro no edificado por hombres".”
Pero ni en esto concordaban los testimonios.
El sumo sacerdote se puso en pie en medio e interrogó a Jesús:
- “¿No tienes nada que responder? ¿Qué son estos cargos que levantan contra ti?”
Pero él callaba, sin dar respuesta. El sumo sacerdote lo interrogó de nuevo, preguntándole:
- “¿Eres tú el Mesías, el Hijo de Dios bendito? ...”
Jesús contestó:
- “Sí, lo soy. Y veréis que el Hijo del hombre está sentado a la derecha del Todopoderoso y que viene entre
las nubes del cielo”.
El sumo sacerdote se rasgó las vestiduras, diciendo:
- “¿Qué falta hacen más testigos? Habéis oído la blasfemia. ¿Qué decís?”
Y todos lo declararon reo de muerte. Algunos se pusieron a escupirle y, tapándole la cara, lo abofeteaban
y le decían:
- “Haz de profeta”.
Y los criados le daban bofetadas.
Palabra del Señor.
O bien:
Entonces Pilato tomó a Jesús y lo mandó azotar. Y los soldados trenzaron una corona de espinas, se la
pusieron en la cabeza y le echaron por encima un manto color púrpura; y, acercándose a él, le decían:
- “¡Salve, rey de los judíos!”
Y le daban bofetadas.
Pilato salió otra vez afuera y les dijo:
- “Mirad, os lo saco afuera, para que sepáis que no encuentro en él ninguna culpa”.
Y salió Jesús afuera, llevando la corona de espinas y el manto color púrpura. Pilato les dijo:
- “Aquí lo tenéis”.
Cuando lo vieron los sumos sacerdotes y los guardias, gritaron:
- “¡Crucifícalo, crucifícalo!”
Pilato les dijo:
- “Lleváoslo vosotros y crucificadlo, porque yo no encuentro culpa en él”.
Los judíos le contestaron:
- “Nosotros tenemos una ley, y según esa ley tiene que morir, porque se ha declarado Hijo de Dios”.
Cuando Pilato oyó estas palabras, se asustó aún más y, entrando otra vez en el pretorio, dijo a Jesús:
- “¿De dónde eres tú?”
Pero Jesús no le dio respuesta.
Pilato le dijo:
- “¿A mí no me hablas? ¿No sabes que tengo autoridad para soltarte y autoridad para crucificarte?”
Jesús le contestó:
- “No tendrías ninguna autoridad sobre mí, si no te la hubiera dado de lo alto. Por eso el que me ha
entregado a ti tiene un pecado mayor”.
Desde este momento Pilato trataba de soltarlo, pero los judíos gritaban: - “Si sueltas a ése, no eres amigo
del César. Todo el que se declara rey está contra el César”.
Pilato entonces, al oír estas palabras, sacó afuera a Jesús y lo sentó en el tribunal, en el sitio que llaman
“el Enlosado” (en hebreo Gábbata). Era el día de la Preparación de la Pascua, hacia el mediodía.
Y dijo Pilato a los judíos:
- “Aquí tenéis a vuestro rey”.
Ellos gritaron:
- “¡Fuera, fuera, crucifícalo!”
Pilato les dijo:
- “¿A vuestro rey voy a crucificar?”
Contestaron los sumos sacerdotes:
- “No tenemos más rey que al César”. Entonces se lo entregó para que lo crucificaran.
Palabra del Señor.
La liturgia del “rostro doliente de Jesús” está esencialmente unida al misterio de la Pasión del Señor y por
tanto contenida implícitamente en la liturgia de la Pasión en general y en la coronación de espinas en
particular. León XIII en 1885 reconoció oficialmente el culto al Santo Rostro de Jesús; la liturgia de este
culto fue aprobada por san Pío X en 1908. El ejemplo de santa Teresita del niño Jesús contribuyó a difundir
esta devoción. En nuestra congregación se introdujo este oficio votivo con la reforma de 1976.
Escribe san Agustín: “No tenía apariencia ni belleza (Is 53, 2). Sufrió, Jue humillado, cubierto de salivazos...
En todo esto no tenía apariencia, pero para la Iglesia es grande la gloria de aquella raíz que nos muestra
como su esposo aquél que fue despreciado, vilipendiado, humillado” (Serm. 44, 1-5).
Oración colecta
Oh Dios,
que por la pasión de Cristo
libraste a la humanidad de la muerte heredada del pecado:
renuévanos a semejanza de tu Hijo,
a fin de que, borrada la natural imagen del hombre viejo,
brille en nosotros por tu gracia
la imagen del hombre nuevo, Jesucristo nuestro Señor.
Él, que vive y reina contigo.
Prefacio
TANTO AMÓ DIOS AL MUNDO QUE ENVIÓ A SU HIJO
O bien:
Jn 14, 8-9
Señor, muéstranos al Padre y nos basta. Felipe, quien me ha visto a mí, ha visto al Padre.
LECTURAS
PRIMERA LECTURA
No me tapé el rostro ante ultrajes
O bien:
Aleluya Lc 22, 61
El Señor, volviéndose, le echó una mirada a Pedro,
y Pedro se acordó de la palabra que el Señor le había dicho.
EVANGELIO
Le taparon la cara y le daban golpes
Ellos lo prendieron, se lo llevaron y lo hicieron entrar en casa del sumo sacerdote. Pedro lo seguía desde
lejos. Ellos encendieron fuego en medio del patio, se sentaron alrededor, y Pedro se sentó entre ellos.
Al verlo una criada sentado junto a la lumbre, se le quedó mirando y dijo:
- “También éste estaba con él”.
Pero él lo negó, diciendo:
- “No lo conozco, mujer”.
Poco después lo vio otro y le dijo:
- “Tú también eres uno de ellos”.
Pedro replicó:
“Hombre, no lo soy”.
Pasada cosa de una hora, otro insistía:
- “Sin duda, también éste estaba con él, porque es galileo”.
Pedro contestó:
“Hombre, no sé de qué me hablas”.
Y, estaba todavía hablando, cuando cantó un gallo. El Señor, volviéndose, le echó una mirada a Pedro, y
Pedro se acordó de la palabra que el Señor le había dicho: “Antes de que cante hoy el gallo, me negarás
tres veces”. Y, saliendo afuera, lloró amargamente.
Y los hombres que sujetaban a Jesús se burlaban de él, dándole golpes. Y, tapándole la cara, le
preguntaban: “Haz de profeta; ¿quién te ha pegado?” Y proferían contra él otros muchos insultos.
Palabra del Señor.
V. JESÚS ES CRUCIFICADO Y MUERE EN LA CRUZ
Es el misterio que contemplamos el Viernes santo y que está presente en el centro de toda celebración
litúrgica, especialmente los viernes. Como oficio votivo aparece en el misal de 1832, en el apartado “Pro
aliquibus locis”. En nuestro Propio se introduce con la reforma de 1976.
Escribe san Agustín: “Qué grande es el amor de Dios por los hombres, cuánta ternura: amar a los
pecadores hasta morir por ellos”.
“Así demuestra el amor que nos tiene, dice san Pablo, pues cuando éramos aún pecadores, Cristo murió
por nosotros” (Rm 5, 8). Así, pues, también tú, créelo y no te avergüences de confesarlo por tu salvación”
(Serm. 215, 5).
O bien:
Ef 5, 2
Cristo nos amó y se entregó por nosotros a Dios como oblación y víctima de suave olor.
Oración colecta
Dios omnipotente y misericordioso,
que en la pasión y muerte de tu Hijo
nos preparaste al baño de la regeneración:
haz que, recordando siempre este misterio de salvación,
llevemos con agrado tras él nuestra cruz
y merezcamos gozar los frutos de la redención.
Por nuestro Señor Jesucristo.
O bien:
Oh Dios,
que constituiste Redentor del mundo a tu Hijo crucificado,
conserva en nosotros la obra de tu misericordia, para que,
meditando continuamente el misterio de nuestra salvación,
merezcamos gozar los frutos de la redención.
Por nuestro Señor Jesucristo.
Prefacio
LA VICTORIA DE LA PASIÓN
Antífona de comunión Rm 8, 32
Dios no perdonó a su propio Hijo, sino que lo entregó a la muerte por todos nosotros.
LECTURAS
PRIMERA LECTURA
Establezco hostilidades entre tu estirpe y la de la mujer
O bien:
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 5, 1-2- 5-11
Hermanos:
Ya que hemos recibido la justificación por la fe, estamos en paz con Dios, por medio de nuestro Señor
Jesucristo.
Por él hemos obtenido con la fe el acceso a esta gracia en que estamos: y nos gloriamos, apoyados en la
esperanza de alcanzar la gloria de Dios.
Y la esperanza no defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones con el
Espíritu Santo que se nos ha dado.
En efecto, cuando nosotros todavía estábamos sin fuerza, en el tiempo señalado, Cristo murió por los
impíos; en verdad, apenas habrá quien muera por un justo; por un hombre de bien tal vez se atrevería uno
a morir; mas la prueba de que Dios nos ama es que Cristo, siendo nosotros todavía pecadores, murió por
nosotros.
¡Con cuánta más razón, pues, justificados ahora por su sangre, seremos por él salvos del castigo!
Si, cuando éramos enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, (con cuanta más
razón, estando ya reconciliados, seremos salvos por su vida!
Y no sólo eso, sino que también nos gloriamos en Dios, por nuestro Señor Jesucristo, por quien hemos
obtenido ahora la reconciliación.
Palabra de Dios.
Aleluya Ga 6,14
Dios me libre de gloriarme si no es en la cruz del Señor,
en la cual el mundo está crucificado para mí,
y yo para el mundo.
EVANGELIO
Jesús dio otro grito fuerte y exhaló el espíritu
Cuando llegaron al lugar llamado Gólgota (que quiere decir: “La Calavera”), le dieron a beber vino
mezclado con hiel; él lo probó, pero no quiso beberlo. Después de crucificarlo, se repartieron su ropa,
echándola a suertes, y luego se sentaron a custodiarlo. Encima de su cabeza colocaron un letrero con la
acusación: “Éste es Jesús, el rey de los judíos”. Crucificaron con él a dos bandidos, uno a la derecha y
otro a la izquierda.
Los que pasaban lo injuriaban y decían, meneando la cabeza:
- “Tú que destruías el templo y lo reconstruías en tres días, sálvate a ti mismo; si eres Hijo de Dios, baja
de la cruz”.
Los sumos sacerdotes con los escribas y los ancianos se burlaban también, diciendo:
- “A otros ha salvado, y él no se puede salvar. ¿No es el rey de Israel? Que baje ahora de la cruz, y le
creeremos. ¿No ha confiado en Dios? Si tanto lo quiere Dios, que lo libre ahora. ¿No decía que era Hijo
de Dios?”
Hasta los bandidos que estaban crucificados con él lo insultaban.
Desde el mediodía hasta la media tarde, vinieron tinieblas sobre toda aquella región. A media tarde, Jesús
gritó:
- “Elí, Elí, lamá sabaktaní”.
(Es decir:
- “Dios mío, Dios mío, )por qué me has abandonado?”)
Al oírlo, algunos de los que estaban por allí dijeron:
- “A Elías llama éste”.
Uno de ellos fue corriendo; en seguida, cogió una esponja empapada en vinagre y, sujetándola en una
caña, le dio a beber.
Los demás decían:
- “Déjalo, a ver si viene Elías a salvarlo”.
Jesús dio otro grito fuerte y exhaló el espíritu.
Palabra del Señor.
VI. JESÚS ES ATRAVESADO POR LA LANZA
La liturgia de la Lanza, anteriormente unida a la de los santos Clavos, fue concedida por Inocencio VI el
13 de febrero de 1353, a petición del emperador Carlos IV, para Alemania y Bohemia. A nosotros se nos
concedió con rescripto del 15 de enero de 1773.
Escribe nuestro Fundador. “Dejad que la pobre mariposa se abrase totalmente y se haga cenizas en aquel
fuego amoroso del horno del Corazón de Jesús y allí haga continua fiesta, con cantos de amor, con santa
complacencia, con sueños de amor, con sagrado silencio, toda ella absorbida en aquel inmenso mar de
amor” (Lett, 1, 280).
Oración colecta
Señor Jesucristo,
que elevado en la cruz, víctima de amor,
quisiste que tu costado fuera atravesado con una lanza:
atráenos piadoso a tu corazón abierto, para que,
purificados por la sangre y agua que de él brotaron,
crezcamos siempre en tu amor.
Tú que vives y reinas.
Prefacio
DE SU COSTADO BROTÓ SANGRE Y AGUA
LECTURAS
PRIMERA LECTURA
Mirarán al que atravesaron
Lectura de la profecía de Zacarías 12, 10-11; 13, 1
O bien:
Yo, Juan, vi delante del trono, rodeado por los seres vivientes y los ancianos, a un Cordero en pie; se
notaba que lo habían degollado, y tenía siete cuernos y siete ojos -son los siete espíritus que Dios ha
enviado a toda la tierra-. El Cordero se acercó, y el que estaba sentado en el trono le dio el libro con la
mano derecha.
Cuando tomó el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron ante él; tenían
cítaras y copas de oro llenas de perfume -son las oraciones de los santos-. Y entonaron un cántico nuevo:
“Eres digno de tomar el libro
y abrir sus sellos,
porque fuiste degollado y con tu sangre
compraste para Dios
hombres de toda raza,
lengua, pueblo y nación;
y has hecho de ellos para nuestro Dios
un reino de sacerdotes,
y reinan sobre la tierra”.
Y en la visión escuché la voz de muchos ángeles: eran millares y millones alrededor del trono y de los
vivientes y de los ancianos, y decían con voz potente:
“Digno es el Cordero degollado
de recibir el poder, la riqueza, la sabiduría,
la fuerza, el honor, la gloria y la alabanza”.
Palabra de Dios,
Aleluya Mt 11, 28
Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré -dice el Señor-.
EVANGELIO
Uno de los soldados le traspasó el costado, y al punto salió sangre y agua
Sabiendo Jesús que todo había llegado a su término, para que se cumpliera la Escritura dijo:
- “Tengo sed”.
Había allí un jarro lleno de vinagre. Y, sujetando una esponja empapada en vinagre a una caña de hisopo,
se la acercaron a la boca. Jesús, cuando tomó el vinagre, dijo:
- “Está cumplido”.
E, inclinando la cabeza, entregó el espíritu.
Los judíos entonces, como era el día de la Preparación, para que no se quedaran los cuerpos en la cruz
el sábado, porque aquel sábado era un día solemne, pidieron a Pilato que les quebraran las piernas y que
los quitaran. Fueron los soldados, te quebraron las piernas al primero y luego al otro que habían crucificado
con él; pero al llegar a Jesús, viendo que ya había muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de
los soldados, con la lanza, le traspasó el costado, y al punto salió sangre y agua. El que lo vio da testimonio,
y su testimonio es verdadero, y él sabe que dice verdad, para que también vosotros creáis. Esto ocurrió
para que se cumpliera la Escritura: “No le quebrarán un hueso”; y en otro lugar la Escritura dice: “Mirarán
al que atravesaron”.
Palabra del Señor.
El culto del Santo Sepulcro es uno de los más antiguos del cristianismo. En la Edad Media se asoció este
culto al de la Sábana Santa. Estas dos liturgias, presentes en muchas iglesias particulares, eran parte de
nuestro calendario desde hace mucho tiempo (13 de septiembre de 1898). De ahí deriva este oficio votivo
de Jesús que resucita del Sepulcro.
Recordando el Sepulcro glorioso de, Cristo, comprendemos siempre más que el Misterio de Cristo
Crucificado es inseparable del Misterio de Cristo Resucitado y que la Pasión de Jesús recibe su plena luz
Y comprensión de la Resurrección.
Antífona de entrada Jn 2, 19
“Destruid este templo, y en tres días lo levantaré”. Aleluya.
Oración colecta
Señor Jesucristo,
que para redención nuestra te sometiste a la muerte
y resucitaste al tercer día:
concédenos a tus fieles obtener el triunfo pleno sobre la muerte
y vernos asociados a la gloria de tu resurrección.
Tú que vives y reinas.
O bien:
Dios misericordioso,
haz que meditando el misterio de Cristo puesto en el sepulcro
y anunciando su resurrección por el poder de su gloria,
merezcamos vencer la muerte
y alcanzar la gloria incorruptible de la resurrección.
Por nuestro Señor Jesucristo.
Prefacio
SE OFRECIÓ A SÍ MISMO POR NUESTRA SALVACIÓN
Señor Jesucristo,
dueño supremo de la vida y de la muerte,
escucha la oración de tu Iglesia
y, ya que la has alegrado
con la esperanza de la resurrección futura,
concédele también los bienes que te ha pedido.
Tú que vives y reinas, inmortal y glorioso, por los siglos de los siglos.
LECTURAS
PRIMERA LECTURA
Dios resucitó a Jesús, y todos nosotros somos testigos
El día de Pentecostés, Pedro, de pie con los Once, pidió atención y les dirigió la palabra:
- “Judíos y vecinos todos de Jerusalén, escuchad mis palabras y enteraos bien de lo que pasa.
Escuchadme, israelitas: Os hablo de Jesús Nazareno, el hombre que Dios acreditó ante vosotros
realizando por su medio los milagros, signos y prodigios que conocéis. Conforme al designio previsto y
sancionado por Dios, os lo entregaron, y vosotros, por mano de paganos, lo matasteis en una cruz. Pero
Dios lo resucitó, rompiendo las ataduras de la muerte; no era posible que la muerte lo retuviera bajo su
dominio, pues David dice:
"Tengo siempre presente al Señor,
con él a mi derecha no vacilaré.
Por eso se me alegra el corazón,
exulta mi lengua, y mi carne descansa esperanzada.
Porque no me entregarás a la muerte
ni dejarás a tu fiel conocer la corrupción.
Me has enseñado el sendero de la vida,
me saciarás de gozo en tu presencia."
Hermanos, permitidme hablaros con franqueza: El patriarca David murió y lo enterraron, y conservamos
su sepulcro hasta el día de hoy. Pero era profeta y sabía que Dios le había prometido con juramento sentar
en su trono a un descendiente suyo; cuando dijo que "no lo entregaría a la muerte y que su carne no
conocería la corrupción", hablaba previendo la resurrección del Mesías. Pues bien, Dios resucitó a este
Jesús, y todos nosotros somos testigos”.
Palabra de Dios.
O bien:
Si hemos muerto con Cristo, viviremos con Él
Hermanos:
Los que por el bautismo nos incorporamos a Cristo fuimos incorporados a su muerte.
Por el bautismo fuimos sepultados con él en la muerte, para que, así como Cristo fue resucitado de entre
los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en una vida nueva.
Porque, si nuestra existencia está unida a él en una muerte como la suya, lo estará también en una
resurrección como la suya.
Comprendamos que nuestra vieja condición ha sido crucificada con Cristo, quedando destruida nuestra
personalidad de pecadores, y nosotros libres de la esclavitud al pecado; porque el que muere ha quedado
absuelto del pecado.
Por tanto, si hemos muerto con Cristo, creemos que también viviremos con él; pues sabemos que Cristo,
una vez resucitado de entre los muertos, ya no muere más; la muerte ya no tiene dominio sobre él. Porque
su morir fue un morir al pecado de una vez para siempre; y su vivir es un vivir para Dios.
Lo mismo vosotros, consideraos muertos al pecado y vivos para Dios en Cristo Jesús.
Palabra de Dios.
O bien:
Aleluya.
Aleluya
Ha resucitado Cristo, que creó todas las cosas
y se compadeció del género humano.
EVANGELIO
¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive?
+ Lectura del santo evangelio según san Lucas 23, 50-56; 24, 1-6
Un hombre llamado José, que era senador, hombre bueno y honrado (que no había votado a favor de la
decisión y del crimen de ellos), que era natural de Arimatea, pueblo de Judea, y que aguardaba el reino
de Dios, acudió a Pilato a pedirle el cuerpo de Jesús. Y, bajándolo, lo envolvió en una sábana y lo colocó
en un sepulcro excavado en la roca, donde no habían puesto a nadie todavía.
Era el día de la Preparación y rayaba el sábado. Las mujeres que lo habían acompañado desde Galilea
fueron detrás a examinar el sepulcro y cómo colocaban su cuerpo. A la vuelta, prepararon aromas y
ungüentos. Y el sábado guardaron reposo, conforme al mandamiento.
El primer día de la semana, de madrugada, las mujeres fueron al sepulcro llevando los aromas que habían
preparado. Encontraron corrida la piedra del sepulcro. Y, entrando, no encontraron el cuerpo del Señor
Jesús. Mientras estaban desconcertadas por esto, se les presentaron dos hombres con vestidos
refulgentes. Ellas, despavoridas, miraban al suelo, y ellos les dijeron:
- “¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? No está aquí. Ha resucitado. Acordaos de lo que os dijo
estando todavía en Galilea”.
Palabra del Señor.