Tomo Iii
Tomo Iii
IR AL ÍNDICE
GACETA
CONSTITUCIONAL
PLURINACIONAL
VERSIÓN DIGITAL
CUARTO TRIMESTRE
2019
TOMO III
IR AL ÍNDICE
TOMO III
DISEÑO Y DIAGRAMACIÓN
Unidad de Comunicación y Protocolo
DERECHOS RESERVADOS
Se permite la producción total o parcial de este documento siempre y cuando se solicite
autorización y se ponga el nombre del editor como fuente.
IR AL ÍNDICE
IR AL ÍNDICE
PRESENTACIÓN
SALA TERCERA
TRIBUNAL CONSTITUCIONAL PLURINACIONAL
CUARTO TRIMESTRE
GESTIÓN 2019
SALA PLENA
MAGISTRADOS DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
PLURINACIONAL DE BOLIVIA
De izquierda a derecha: Gonzalo Miguel Hurtado Zamorano, MSc. Carlos Alberto Calderón Medrano, MSc. Karem
Lorena Gallardo Sejas, MSc. Georgina Amusquivar Moller, MSc. Paul Enrique Franco Zamora, MSc. Brígida Celia
Vargas Barañado, MSc. Julia Elizabeth Cornejo Gallardo, Dr. Petronilo Flores Condori y René Yván Espada Navía.
a. Acción de Libertad
b. Acción de Amparo Constitucional
c. Acción de Cumplimiento
d. Acción Popular
e. Acción de Protección de Privacidad
Autónomas
I.4.8. Control sobre la Constitucionalidad de Proyecto de Ley
1.4.9 Recurso Directo de Nulidad
I. Textos legales
CC Código Civil
Ccom Código de Comercio
CFPF Código de las Familias y del Proceso Familiar
CNNA Código Niña Niño y Adolescente
CP Código Penal
CPC Código Procesal Civil
CPCo Código Procesal Constitucional
CPE Constitución Política del Estado
CPP Código de Procedimiento Penal
CPT Código Procesal del Trabajo
CTB Código Tributario Boliviano
EFP Estatuto del Funcionario Público
LTTSJTACMyTCP Ley de Transición para el Tribunal Supremo de
Justicia, Tribunal Agroambiental, Consejo de la
Magistratura y Tribunal Constitucional Plurinacional
LDyESPP Ley de descongestionamiento y Efectivización del
Sistema Procesal Penal
LAC Ley de Arbitraje y Conciliación
LACG o SAFCO Ley de Administración y Control Gubernamentales
LAPCAF Ley de Abreviación Procesal Civil y de Asistencia
Familiar
LEA Ley del Ejercicio de la Abogacía
LCA Ley de Conciliación y Arbitraje
LCJ Ley del Consejo de la Judicatura
LED Ley de la Educación “Avelino Siñani - Elizardo Pérez”
LEPS Ley de Ejecución Penal y Supervisión
LF Ley Forestal
LGA Ley General de Aduanas
LGAM Ley de Gobiernos Autónomos Municipales
LGPD Ley General para Personas con Discapacidad
LGT Ley General del Trabajo
LMAD Ley Marco de Autonomías y Descentralización
LOEP Ley del Órgano Electoral Plurinacional
LOJ Ley del Órgano Judicial
LOPN Ley Orgánica de la Policía Nacional
LPA Ley del Procedimiento Administrativo
LPD Ley de la Persona con Discapacidad
LRDPN Ley del Régimen Disciplinario de la Policía Boliviana
AC Auto Constitucional
AACC Autos Constitucionales
DL Decreto Ley
DS Decreto Supremo
DDSS Decretos Supremos
DUDH Declaración Universal de Derechos Humanos
LM Ley Municipal
GC Gaceta Constitucional
NBSAP Normas Básicas del Sistema de Administración de Personal
NBSABS Normas Básicas del Sistema de Administración de Bienes y
Servicios
OM Ordenanza Municipal
OOMM Ordenanzas Municipales
PIDCP Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos
PIDESC Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales
RS Resolución Suprema
RRSS Resoluciones Supremas
RA Resolución Administrativa
RRAA Resoluciones Administrativas
RM Resolución Ministerial
RRMM Resoluciones Ministeriales
RDSPN Reglamento de Disciplina y Sanciones de la Policía Nacional
RGCS Reglamento General de Cámara de Senadores
RM Resolución Ministerial
RPC Reglamento de Procedimientos Constitucionales
RR Resolución Rectoral
RRCSA Reglamento del Registro de Comercio y Sociedades por Acciones
RTA Resolución Técnica Administrativa
SC Sentencia Constitucional
SSCCPP Sentencias Constitucionales Plurinacionales
SENASIR Servicio Nacional del Sistema de Reparto
SENAPE Servicio Nacional de Patrimonio del Estado
SENASAG Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria
SIFDE Servicio Intercultural de Fortalecimiento Democrático
SIN Servicio de Impuestos Nacionales
aptdo. apartado
art. artículo
av. avenida
c. calle
cap. capital
c.i. cédula de identidad
exp. orig. expediente original
fs. fojas
h hora(s)
ha hectárea(s)
hno. hermano
inc. inciso
m metro(s)
MAE Máxima Autoridad Ejecutiva
ob. cit. obra citada
pág. página
parg. parágrafo
párr. párrafo
pp. páginas
prov. provincia
Rep. República
s/n sin número
s/f sin fecha
Soc. Sociedad
Sr. Señor
ss. siguientes
vda. viuda
vta. vuelta
ÍNDICE GENERAL
SENTENCIAS CONSTITUCIONALES PLURINACIONALES
SALA TERCERA
CUARTO TRIMESTRE
(Octubre – diciembre de 2019)
Por consiguiente, corresponde en revisión, verificar si tales extremos son evidentes a fin de conceder
o denegar la tutela solicitada.
III.1. Naturaleza jurídica de la acción de cumplimiento
La naturaleza jurídica de la acción de cumplimiento se encuentra establecida en el art. 134 de la CPE,
el cual establece que:
“I. La Acción de Cumplimiento procederá en caso de incumplimiento de disposiciones
constitucionales o de la ley por parte de servidores públicos, con el objeto de garantizar
la ejecución de la norma omitida.
II. La acción se interpondrá por la persona individual o colectiva afectada, o por otra a su nombre
con poder suficiente, ante juez o tribunal competente, y se tramitará de la misma forma que la Acción
de Amparo Constitucional.
III. La resolución final se pronunciará en audiencia pública, inmediatamente recibida la información
de la autoridad demandada y, a falta de ésta, lo hará sobre la base de la prueba que ofrezca el
demandante. La autoridad judicial examinará los antecedentes y, si encuentra cierta y
efectiva la demanda, declarará procedente la acción y ordenará el cumplimiento
inmediato del deber omitido.
IV. La decisión se elevará, de oficio, en revisión ante el Tribunal Constitucional Plurinacional en el
plazo de las veinticuatro horas siguientes a la emisión del fallo, sin que por ello se suspenda su
ejecución.
V. La decisión final que conceda la Acción de Cumplimiento será ejecutada inmediatamente y sin
observación. En caso de resistencia, se procederá de acuerdo con lo señalado en la Acción de
Libertad. La autoridad judicial que no proceda conforme con lo dispuesto por este artículo quedará
sujeta a las sanciones previstas por la ley” (las negrillas son nuestras).
Asimismo, el art. 64 del Código Procesal Constitucional (CPCo), señala que: “La Acción de
Cumplimiento tiene por objeto garantizar la ejecución de la norma constitucional o legal,
cuando es omitida por parte de Servidoras o Servidores Públicos u Órganos del Estado”
(las negrillas nos corresponden).
III.2. Causales de improcedencia de la acción de cumplimiento
El Auto Constitucional 0434/2018-RCA de 5 de noviembre, en base al Código Procesal Constitucional
desarrolló las causales y requisitos de improcedencia de la acción de cumplimiento, señalando que:
“’El art. 66 del CPCo, en relación a las causales de improcedencia señala, que esta acción no
procederá:
‘1. Cuando sea viable la interposición de las acciones de Libertad, Protección de Privacidad o Popular.
2. Cuando el accionante no haya reclamado previamente y de manera documentada a la
autoridad accionada, el cumplimiento legal del deber omitido.
3. Para el cumplimiento de sentencias judiciales que tengan autoridad de cosa juzgada.
4. En procesos o procedimientos propios de la administración, en los cuales se vulneren derechos y
garantías constitucionales, tutelados por la Acción de Amparo Constitucional.
5. Contra la Asamblea Legislativa Plurinacional con la intención de exigir la aprobación de una Ley’
(…).
En ese sentido, la SC 1312/2011-R de 26 de septiembre, a efectos de delimitar las causales de
exclusión para la activación de la acción de cumplimiento, se efectuó el siguiente razonamiento:
“…con la finalidad de completar el diseño dogmático de la acción de cumplimiento, debe señalarse
que toda la argumentación desarrollada supra, constituye el sustento jurídico-constitucional para
establecer el ámbito de diferenciación con otras acciones tutelares, específicamente con la acción de
amparo constitucional, en esa perspectiva, es imperante -a la luz de su teleología
constitucional-, delimitar las causales de exclusión para la activación de la acción de
encargado de la elaboración de las actas de juicio oral, e[n] el plazo de tres días adjunten
dichas actas en el cuaderno correspondiente y sea con los fundamentos expuestos” (sic);
empero, las actas que debieron proveerse en el plazo de tres días, a la fecha de presentación de esta
acción de cumplimiento se encontraban incompletas, cuando faltan pocos días para presentar el
recurso de apelación contra la Sentencia condenatoria, lo que pone en riesgo su derecho a una
defensa irrestricta.
En ese contexto, de los antecedentes remitidos a este Tribunal, lo expresado en audiencia de
consideración de la acción de acción de cumplimiento y lo referido en las Conclusiones de la presente
Sentencia Constitucional Plurinacional, se tiene que el accionante mediante Sentencia S – 20/2019
de 9 de abril, pronunciada por el Tribunal de Sentencia Penal Quinto de El Alto del departamento de
La Paz, fue declarado culpable por la comisión del delito de violación, debiendo purgar una pena
privativa de libertad de veinte años a cumplirse en el Centro Penitenciario San Pedro de La Paz hasta
el 9 de abril de 2039; de ahí que, con el propósito de plantear el recurso de apelación contra dicha
Sentencia interpuso acción de libertad de pronto despacho que le resultó favorable para que obtenga
la documentación requerida de manera inmediata; disposición que fue incumplida por parte de las
autoridades demandadas -según el peticionante de tutela-, ya que el cuaderno y actas procesales se
encontraban incompletos a pocos días del cumplimiento de plazo para la interposición del recurso de
impugnación contra la indicada Sentencia; empero, no se advierte en ningún momento que se hubiera
efectuado el respectivo reclamo al Tribunal de Sentencia correspondiente a efectos de que se pueda
subsanar el mismo.
Ahora bien, la problemática planteada radica en el supuesto incumplimiento de la Resolución
057/2019 que concedió la acción de libertad a favor del accionante disponiendo que los miembros
del Tribunal de Sentencia correspondiente ordenen a su personal la elaboración de las actas del juicio
oral en el plazo de tres días, pretensión que no se encuentra dentro de los alcances de esta acción
tutelar, puesto que la exigencia de su cumplimiento no puede ser deducida a través de la misma, por
cuanto no condice con su naturaleza jurídica y ámbito de aplicación como es -se reitera-, garantizar
la materialización de la Constitución Política del Estado y la ley, configuración que
incuestionablemente no alcanza a solicitar el cumplimiento de una resolución constitucional emanada
de un juez o tribunal de garantías o de una Sala Constitucional, siendo este un requisito indispensable
para la prosecución de esta acción de defensa, dada su naturaleza jurídica.
Este razonamiento guarda concordancia con la línea jurisprudencial seguida por este Tribunal, en
sentido que no es posible plantear una acción de defensa para lograr el cumplimiento de otra de
similar naturaleza, lo que evidentemente ocurrió en el caso venido en revisión, cuya pretensión es
que a través de esta acción de cumplimiento se efectivice lo dispuesto en una resolución de acción
de libertad, extremo que a todas luces resulta inviable.
Asimismo, es necesario expresar que conforme lo establecido en el Código Procesal Constitucional,
ante el eventual incumplimiento de una sentencia constitucional, en este caso de una acción de
libertad, no corresponde la deducción de otra de cumplimiento, sino más bien acudir al juez, tribunal
de garantías o Sala Constitucional que conoció la pretensión, solicitando que se haga cumplir la
resolución respectiva conforme prevé el art. 40.II del precitado Código, que regula: “La Jueza, Juez
o Tribunal en Acciones de Defensa, para el cumplimiento de sus resoluciones, sin perjuicio de la
responsabilidad penal, adoptará las medidas que sean necesarias, pudiendo requerir la intervención
de la fuerza pública y la imposición de multas progresivas a la autoridad o particular renuente”; toda
vez que dichas autoridades pueden adoptar las medidas conducentes a su cumplimiento y
observancia.
Por lo expuesto, no es viable activar la acción de cumplimiento con el fin de hacer cumplir una
resolución emanada de otra acción de defensa; por cuanto no condice con su naturaleza jurídica y
no se encuentra dentro de sus alcances y previsiones, más al contrario, va en contraposición a la
normativa y jurisprudencia constitucional citada al efecto; por ello, corresponde denegar la tutela
solicitada, haciendo énfasis en que el accionante tiene los mecanismos procesales de exigibilidad
de la prueba y aplicación objetiva de la ley, y al acceso a la justicia, citando al efecto el art. 180.I de
la Constitución Política del Estado (CPE).
I.1.3. Petitorio
Solicitó se conceda la tutela y en consecuencia se disponga: 1) Dejar sin efecto la Resolución Sumaria
Sancionatoria 15/2017; 2) Ordenar al Fiscal General del Estado le restituya a su función de Fiscal de
Materia; y, 3) Anular obrados hasta la presentación de la contestación de la denuncia.
I.2. Audiencia y Resolución de la Jueza de garantías
Celebrada la audiencia pública el 30 de abril de 2019, según consta en acta cursante de fs. 605 a
609 vta., se produjeron los siguientes actuados:
I.2.1. Ratificación y ampliación de la acción
El accionante por intermedio de su abogado, ratificó el contenido de la acción de amparo
constitucional y ampliándolo, indicó que el certificado médico no fue presentado en físico sino vía
“skay”, toda vez que se encontraba internado, no existiendo la prueba tazada, salvo la libertad de
prueba; se le impuso una “doble sentencia”, ya que se le descontó de su sueldo y destituyó de su
función, sin valorar el principio de legalidad; es decir, dos sanciones por un solo hecho.
Fue destinado a Vallegrande, sin contar con un asistente fiscal ni mobiliario, menos movilidad para
atender cinco municipios, posteriormente fue llevado a Montero; y, resultó difícil desarrollar las
funciones de Fiscal de Materia y ser procesado.
I.2.2. Informe de los demandados
Fausto Juan Lanchipa Ponce, Fiscal General del Estado, por informe escrito de 17 de abril de 2019,
cursante de fs. 545 a 552, indicó que: i) La audiencia sumaria fue suspendida en cuatro
oportunidades, habiéndose concedido al ahora accionante la posibilidad de asistir a la misma; se
consideraron los argumentos del disciplinado y su defensor respecto a una de las tantas
justificaciones para su inasistencia; se le otorgó la oportunidad de asumir defensa, pero con uno y
otro pretexto, y a la última de manera injustificada no asistió; “…el D.S. N°13214 art. 16 que modifica
el art. 489 del Reglamento del Código de Seguridad Social, que dispone que el médico tratante (de
la CNS) es el único que califica la incapacidad temporal (…), documento que servirá al asegurado
para justificar su ausencia en el trabajo…” (sic); ii) La Resolución jerárquica señaló que “…el Fiscal
procesado fue notificado con el inicio del sumario disciplinario el 31 de mayo de 2017, es
decir, corrió a partir de esa fecha el cómputo de los 10 días de plazo de prueba común a las partes,
al tenor del art. 127.II de la LOMP, cumpliéndose el referido plazo probatorio el 14 de junio
de 2017…” (sic); sin embargo, el sumariado contestó a la denuncia proponiendo prueba,
“…determinando la Autoridad Sumariante que se proceda a la misma por el Investigador
asignado…” (sic), siendo notificado con dicha determinación el 22 del mes y año referidos, cuando
el 16 de igual mes y año, fue clausurada la etapa probatoria; advirtiéndose que el solicitante de tutela
“…no realizó el seguimiento respectivo al proceso, toda vez que una vez propuesta su prueba volvió
en el tiempo preciso a los fines de actuar a través del Investigador Disciplinario como se tenía
ordenado, aspecto que es de única responsabilidad del accionante” (sic); iii) Dentro del proceso
disciplinario aludido, el periodo de prueba fue solo de diez días conforme al art. 127.II de la LOMP;
el peticionante de tutela se limitó a señalar que no existió valoración probatoria, sin precisar qué
evidencia de manera específica no fue considerada; empero, tal muestra se apreció en su totalidad
y ha sido contundente sobre la existencia de responsabilidad disciplinaria; si algún análisis hubo
respecto a la certificación médica, consistió en tomar dicho documento como justificativo para
suspender por sexta vez la audiencia sumaria fijada; y, iv) El impetrante de tutela al ser director
funcional de la investigación, no efectuó mayores diligencias a los fines de emitir el requerimiento
conclusivo, transcurriendo más de treinta días en los que de manera injustificada no promovió actos
indagatorios; por lo que, solicitó se deniegue la tutela.
Ramiro José Guerrero Peñaranda, ex Fiscal General del Estado, no presentó informe escrito ni asistió
a la audiencia de consideración de la acción de amparo constitucional, no cursando notificación en
obrados.
I.2.3. Intervención de los terceros interesados
Adhemar Esquivel Seas, Autoridad Sumariante del Régimen Disciplinario de la Fiscalía Departamental
de Santa Cruz, presentó informe escrito el 30 de abril de 2019, cursante de fs. 489 a 491 vta.,
señalando que: a) El accionante de manera deliberada, inequívoca y calculada realizó reiterados
actos dilatorios y de obstaculización en el desarrollo del proceso sumarial, toda vez que en cuatro
oportunidades y sin acreditar causal justificada, no asistió a las audiencias fijadas; b) La sexta
audiencia señalada para el 6 de octubre de 2017, pretendió suspenderla; al no contar con una
certificación emitida por la CNS que demuestre la situación invocada y ante la reiterada e injustificada
conducta de retardo, la Autoridad Sumariante, esa fecha instaló la audiencia que concluyó con la
Resolución Sumaria Sancionatoria 15/2017; y, c) La acción promovida carece de total fundamento y
base de procedencia, en razón a que dicha autoridad actuó con plena jurisdicción y competencia,
cumplió a cabalidad la igualdad de las partes respecto al periodo de probanza, el que fue abierto por
el término de diez días común a las partes como señala el art. 127.II de la LOMP; el peticionante de
tutela tuvo pleno conocimiento material del proceso instaurado en su contra, pero de forma dolosa
no quiso someterse al mismo, al no acudir a las reiteradas audiencias que sin ninguna justificación
ocasionaba su suspensión, ni ejerció su defensa; por lo que, solicitó se deniegue la tutela.
María Inés Yáñez Cáceres, ex Autoridad Sumariante de dicha entidad, no asistió a audiencia ni remitió
informe escrito alguno, pese a su notificación cursante a fs. 454.
I.2.4. Resolución
La Jueza Pública Civil y Comercial Vigésima Primera de la Capital del departamento de Santa Cruz,
constituida en Jueza de garantías, mediante Resolución 2/19 de 30 de abril de 2019, cursante de fs.
610 a 612, denegó la tutela solicitada, bajo los siguientes fundamentos: 1) El accionante tuvo pleno
conocimiento de la denuncia disciplinaria, habiéndose apersonado mediante memorial de 12 de julio
de 2017, por lo que se señaló audiencia sumaria para el 19 del mes y año indicados, a la que no
acudió; asimismo, se tienen cinco audiencias suspendidas, una de ellas debidamente justificada, ya
que se le instruyó que participe en un acto de capacitación, las demás audiencias no fueron
acreditadas debidamente; 2) El ex Fiscal General del Estado hizo un análisis de la resolución emitida
por la Fiscal Sumariante, dictando un fallo congruente debidamente fundamentado y motivado; y, 3)
El peticionante de tutela al tomar conocimiento del proceso, debió asumir defensa conforme al
Reglamento de Régimen Disciplinario del Ministerio Público, al haber dilatado el mismo, dio lugar a
que sea aplicable lo establecido por el art. 64 de dicho Reglamento, que establece que, si el fiscal
denunciado no comparece a la audiencia sumaria esta se suspenderá por una sola vez y si a la
segunda el fiscal denunciado habiendo sido debidamente notificado no se presenta
injustificadamente, se proseguirá con este actuado y se dictará la correspondiente resolución; de lo
que se advierte que el prenombrado dejó de intervenir en el proceso disciplinario, haciendo que sea
suspendido en cinco ocasiones y fue en la sexta que se dictó la Resolución Sumaria Sancionatoria
15/2017, causando que la indefensión y supuesta vulneración de derechos sea a causa de su propia
voluntad, por lo que no se lesionó ningún derecho ni garantía.
II. CONCLUSIONES
Del análisis y compulsa de los antecedentes que cursan en obrados, se establece lo siguiente:
II.1. Dentro del proceso disciplinario seguido contra Mario Omer Ballivián Romay -ahora accionante-
, María Inés Yáñez Cáceres -tercera interesada-, Autoridad Sumariante del Ministerio Público de Santa
Cruz y Pando, mediante Resolución Sumaria Sancionatoria 15/2017 de 6 de octubre, declaró al
disciplinado responsable de las faltas previstas en los arts. 120.3 -incumplimiento injustificado de
plazos, salvo los previstos como falta muy grave- y 121.20 -inactividad injustificada de actos
investigativos por treinta días o más- de la LOMP, imponiéndole por la primera, multa del 20% de su
haber mensual y por la segunda, se dispuso su destitución del cargo de Fiscal de Materia y
consiguientemente, su retiro de la carrera fiscal (fs. 272 a 278).
II.2. Mediante Resolución FGE/RJGP/DAJ/RJ-PD 132/2017 de 26 de diciembre, el ex Fiscal General
del Estado, resolvió el recurso jerárquico presentado por el accionante y confirmó la referida
Resolución de primera instancia, imponiendo únicamente la sanción de destitución correspondiente
a la falta muy grave del art. 121.20 del citado cuerpo legal (fs. 262 a 270).
III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO
El accionante denuncia la lesión de sus derechos al debido proceso en sus elementos de
fundamentación y congruencia de las resoluciones, defensa, igualdad procesal, adecuada valoración
de la prueba y aplicación objetiva de la ley; y, al acceso a la justicia, por cuanto dentro del proceso
disciplinario que se le siguió, la Resolución FGE/RJGP/DAJ/RJ-PD 132/2017 de 26 de diciembre,
emitida por el ex Fiscal General del Estado demandado, no respondió a los agravios denunciados en
su recurso jerárquico interpuesto contra la Resolución Sumaria Sancionatoria 15/2017 de 6 de
octubre.
En consecuencia, corresponde en revisión, verificar si tales extremos son evidentes a fin de conceder
o denegar la tutela.
III.1. El principio de congruencia como componente sustancial del debido proceso
Sobre el particular, la SCP 0177/2013 de 22 de febrero, estableció que la congruencia dentro el
ámbito procesal, es entendida como: “…la estricta correspondencia que debe existir entre lo
peticionado y lo resuelto; ahora bien, esa definición general, no es limitativa de la coherencia que
debe tener toda resolución, ya sea judicial o administrativa, y que implica también la concordancia
entre la parte considerativa y dispositiva: sino que además, debe mantenerse en todo su contenido,
efectuando un razonamiento integral y armonizado entre los distintos considerandos y razonamientos
contenidos en la resolución. La concordancia de contenido de la resolución y su estricta
correspondencia entre lo pedido, lo considerado y lo resuelto, conlleva a su vez la cita de las
disposiciones legales que apoyan ese razonamiento que llevó a la determinación que se asume. En
base a esas consideraciones, es que quien administra justicia, emitirá fallos motivados, congruentes
y pertinentes.
(…)
El principio de congruencia, responde a la pretensión jurídica o la expresión de agravios
formulada por las partes; la falta de relación entre lo solicitado y lo resuelto, contradice
el principio procesal de congruencia, la resolución de primera y/o segunda instancia,
debe responder a la petición de las partes y de la expresión de agravios, constituyendo
la pretensión jurídica de primera y/o segunda instancia” (las negrillas son nuestras).
III.2. La fundamentación y motivación de las resoluciones como componentes del debido
proceso
La SCP 0169/2015-S2 de 25 de febrero, señaló que: «“‘ …la garantía del debido proceso,
comprende entre uno de sus elementos la exigencia de la motivación de las resoluciones,
lo que significa, que toda autoridad que conozca de un reclamo, solicitud o que dicte una
resolución resolviendo una situación jurídica, debe ineludiblemente exponer los motivos
que sustentan su decisión, para lo cual, también es necesario que exponga los hechos
establecidos, si la problemática lo exige, de manera que el justiciable al momento de
conocer la decisión del juzgador lea y comprenda la misma, pues la estructura de una
resolución tanto en el fondo como en la forma, dejará pleno convencimiento a las partes de que se
ha actuado no sólo de acuerdo a las normas sustantivas y procesales aplicables al caso, sino que
también la decisión está regida por los principios y valores supremos rectores que rigen al juzgador,
eliminándose cualquier interés y parcialidad, dando al administrado el pleno convencimiento de que
no había otra forma de resolver los hechos juzgados sino de la forma en que se decidió.
ii) Precise los derechos o garantías constitucionales que fueron lesionados por el intérprete, con dicha
interpretación; y,
iii) Establezca el nexo de causalidad entre la ausencia de motivación, arbitrariedad u otra situación
absurda, por no aplicar la interpretación que considera debió efectuarse, y los derechos y/o garantías
que conforman el bloque de constitucionalidad, y que han sido lesionados con dicha interpretación,
explicando sí el resultado, cuál la relevancia constitucional.
(…)
Asimismo, la jurisdicción constitucional se abrirá a la revisión de la labor valorativa de la prueba
únicamente cuando el accionante especifique:
a) Qué pruebas (señalando concretamente) fueron valoradas apartándose de los marcos
legales de razonabilidad y equidad previsibles para decidir;
b) Cuáles no fueron recibidas, o habiéndolo sido, no fueron producidas o compulsadas
(…); y,
c) Asimismo, es imprescindible también, que el recurrente señale en qué medida, en lo conducente,
dicha valoración cuestionada de irrazonable de inequitativa o que no llegó a practicarse, no obstante
haber sido oportunamente solicitada, tiene incidencia en la Resolución final.
(…)
En base a lo previamente expuesto, queda establecido que, en la medida en la que quien demanda
tutela constitucional, cumpla con los requisitos o presupuestos establecidos por la jurisprudencia
señalada en el acápite anterior, la jurisdicción constitucional podrá excepcionalmente verificar si el
juzgador ordinario incurrió en lesión a derechos y garantías constitucionales al haberse apartado de
los marcos de objetividad, razonabilidad y equidad al momento de interpretar la ley o valorar la
prueba puesta a su conocimiento’.
Más adelante, el mismo fallo complementó la doctrina de las auto restricciones citadas
precedentemente, considerando los fines propios de la justicia constitucional, con el propósito de
aplicar una verdadera justicia material; a tal efecto estableció que: ‘De manera excepcional y
como facultad potestativa del Tribunal Constitucional Plurinacional en grado de revisión
de oficio, si la violación a los derechos fundamentales es grave y evidente según los datos
del expediente; ante esta certeza, es posible ingresar al análisis de la legalidad ordinaria
y de la valoración de la prueba como también de la fundamentación, sin necesidad de las
exigencias desarrolladas por la jurisprudencia.
Aclarándose expresamente que ésta es una facultad potestativa y exclusiva del Tribunal
Constitucional Plurinacional y que por lo mismo, no podrá ser esgrimida por el accionante, para
quien en párrafos precedentes conforme la jurisprudencia emanada de esta instancia se ha
establecido’.
Entendimiento que a su vez se halla reiterado en las Sentencias Constitucionales Plurinacionales
1113/2017-S2, 1232/2017-S1 y 0020/2018-S3, entre otras” (las negrillas y el subrayado
corresponden al texto original).
III.4. Análisis del caso concreto
Inicialmente y para la resolución del caso en estudio, cabe precisar que la problemática planteada
por el accionante se centra en que dentro del proceso disciplinario que se le siguió, la Resolución
FGE/RJGP/DAJ/RJ-PD 132/2017 de 26 de diciembre, no respondió a los agravios denunciados en el
recurso jerárquico que presentó.
En la especie, en el recurso jerárquico de 8 de diciembre de 2017 -según Resolución
FGE/RJGP/DAJ/RJ-PD 132/2017- interpuesto por el accionante, contra la Resolución Sumaria
Sancionatoria 15/2017 de 6 de octubre; se denunció que: i) Planteó la suspensión de la audiencia
sumaria adjuntando certificado médico justificando su inasistencia, certificado que no fue considerado
porque no lo emitió la CNS; por lo que, su abogado se retiró de dicha audiencia, llevándose adelante
la misma sin su presencia; ii) Ofreció pruebas de descargo; sin embargo, el Investigador Disciplinario
no realizó las diligencias solicitadas; asimismo, no se recibió su declaración informativa; y, iii)
Conforme a lo expuesto, existió vulneración a sus derechos constitucionales que implican indefensión
material, así como se impidió la producción de las pruebas ofrecidas.
Por su parte, la Resolución FGE/RJGP/DAJ/RJ-PD 132/2017 que confirmó la precitada Resolución,
imponiendo únicamente la sanción de destitución correspondiente a la falta muy grave del art. 121.20
de la LOMP, concluyó que:
a) El Fiscal de Materia procesado no asistió a la audiencia sumaria de 19 de julio de 2017, por lo que
se dispuso la suspensión de este acto, y de conformidad al art. 64 del Reglamento de Régimen
Disciplinario del Ministerio Público se le conminó a que se haga presente advirtiéndole la aplicación
de la citada norma que prescribe que “…si no comparece se suspenderá por una sola vez, debiendo
señalarse nueva Audiencia Sumaria…” (sic); tampoco, se presentó a la fijada para el 4 de
septiembre del referido año, indicando su imposibilidad material por cuestiones de trabajo;
igualmente, a la de 2 de octubre del citado año, argumentando su dificultad debido al desarrollo
propio de sus actividades; finalmente, faltó también el 6 del mes y año indicados, manifestando su
impedimento por emergencia de salud.
El disciplinado fue conminado en reiteradas oportunidades para que esté presente en la audiencia
sumaria, la misma que solo podía ser suspendida por una sola ocasión y ante una segunda
incomparecencia injustificada del procesado, debía proseguir; por lo que, en esa fecha se continuó
con el desarrollo de dicha audiencia, toda vez que no existió motivo justificado para su
incomparecencia.
La certificación médica particular exhibida en fotografía no fue considerada como justificativo, toda
vez que no fue presentada como tal en audiencia y no estaba expedida por el ente gestor de salud
del procesado; tomando en cuenta que “…el art. 16 del D.S. N°13214 que modifica el art. 489 del
Reglamento del Código de Seguridad Social, establece que cuando el médico tratante (de la CNS)
califique la incapacidad temporal del asegurado, expedirá certificado de incapacidad temporal,
documento que servirá al asegurado para justificar su ausencia al trabajo; documento que al presente
no consta en antecedentes ni fue presentado por el procesado, por lo que la Autoridad Sumariante
no contaba en ese momento con la debida justificación sobre la inasistencia del procesado” (sic).
En ese sentido, si bien hubo suspensión de audiencias se fijaron nuevas fechas y horas para
que asista y a pesar de las conminatorias efectuadas para que concurra, no cumplió con las mismas,
“…su inasistencia ya no tenía justificativo alguno y tenía pleno conocimiento que ante la inasistencia
injustificada la Audiencia Sumaria proseguiría” (sic);
b) El “…Fiscal procesado fue notificado con el inicio del sumario disciplinario el 31 de mayo de 2017,
es decir, corrió a partir de esa fecha el cómputo de los 10 días de plazo de prueba común a las partes,
al tenor del art. 127.II de la LOMP, cumpliéndose el referido plazo probatorio el 14 de junio de
2017…” (sic); sin embargo, el sumariado contestó a la denuncia proponiendo prueba,
“…determinando la Autoridad Sumariante que se proceda a la misma por el Investigador asignado…”
(sic), quien se notificó con dicha determinación el 22 del mes y año referidos, cuando el 16 de igual
mes y año, fue clausurada la etapa probatoria; concluyendo que “…no ha existido incumplimiento
por parte del Investigador Disciplinario para realizar las diligencias en busca de la prueba requerida
por el Fiscal procesado, sino que la decisión de dichas actuaciones fue conocida por el mismo tres
días después de concluido el plazo probatorio. Si se toma en cuenta la fecha en la que concluyó el
periodo de prueba y el día en el que se presentó el mismo, se coincide en la fecha (14 de junio de
2017)…” (sic); en ese sentido y toda vez que el accionante estuvo en conocimiento de los hechos
procesados, se le dio oportunidad para presentar descargos, “…no siendo responsabilidad de
la Autoridad Sumariante ni del Investigador Disciplinario que dicha defensa haya sido asumida por el
procesado al finalizar el plazo probatorio” (sic).
Conforme a las faltas procesadas “‘El incumplimiento injustificado de plazos, salvo los previstos
como falta muy grave’ (…) ‘La inactividad injustificada de actos investigativos por 30 días o
más…’” (sic), es el Fiscal de Materia procesado que tiene la obligación de presentar sus descargos a
los fines de desvirtuar los hechos endilgados en su contra, ya que es quien únicamente conoce las
razones por las que no pudo cumplir los plazos procesales y los motivos que impidieron promover los
actos investigativos. El art. 114 de la LOMP, señala que la responsabilidad disciplinaria responderá a
los resultados emergentes del desempeño de sus funciones; es por ello que, a los fines de no
determinar la existencia de responsabilidad disciplinaria, se requiere contar con prueba que justifique
el cumplimiento específico de sus funciones como director funcional de la investigación, tanto en
plazos como en promover actos investigativos. En el caso presente, se observa dejadez por parte del
Fiscal de Materia procesado; toda vez que, la proposición de pruebas a través de certificaciones e
informes de causas fue efectuada el mismo día en el que concluía el plazo probatorio y aún si
hubiera podido generar dichas certificaciones e informes, estos no hubieran sido suficientes para
justificar las faltas acusadas. Tampoco existe constancia de las oportunidades en las que su defensor
hubiera reclamado la realización de diligencias por el Investigador Disciplinario, ya que la proposición
de prueba se efectuó el 14 de junio de 2017, cuando concluyó el plazo probatorio, emitiéndose dos
días después el 16 del mes y año indicados, la clausura del mismo.
Por otra parte, la providencia de 16 de junio de 2017 sobre la solicitud de recepción de declaración
informativa, indicó que “…en audiencia sumaria a señalarse…” (sic), toda vez que conforme al art.
64 del Reglamento de Régimen Disciplinario del Ministerio Público, es en la audiencia sumaria que
se le escucha; situación que no aconteció en el presente caso, porque luego de las reiteradas
suspensiones de este actuado, el accionante no asistió a la misma sin justificativo valedero; y,
c) Una vez puesto en conocimiento del Fiscal de Materia procesado el inicio del sumario disciplinario
así como la apertura del plazo probatorio, no presentó ninguna prueba que demuestre la inexistencia
de responsabilidad, si bien propuso evidencia referida a solicitudes de certificación e informes,
esta proposición fue efectuada el mismo día de la conclusión de dicho plazo. Por otra parte, en
conocimiento del Auto que fija audiencia sumaria y de las reiteradas conminatorias realizadas ante la
inasistencia del accionante, se prosiguió con la misma sin su presencia, pues conocía el procedimiento
a seguir en caso de no comparecer de manera injustificada a la audiencia sumaria y luego de
reiteradas suspensiones, el día que se llevó a cabo la misma no asistió y no justificó su
incomparecencia; estando en expreso conocimiento del procesado los diferentes señalamientos a
audiencia sumaria con las que se le notificó para que asista; no existiendo por tanto vicio procesal
que permita la nulidad de actos.
Finalmente, concluyó en cuanto a la sanción impuesta, que la destitución del cargo y consiguiente
retiro de la Carrera Fiscal, al ser la sanción más gravosa, absorbe a la multa, correspondiendo aplicar
únicamente la primera.
Ahora bien, conforme el razonamiento jurisprudencial mencionado en el Fundamento Jurídico III.1
de esta Sentencia Constitucional Plurinacional, el principio de congruencia es entendido como la
estricta correlación que debe existir entre lo expuesto por el accionante y lo resuelto por la autoridad
demandada; lo que significa que el fallo que esta última emita debe responder a la pretensión jurídica,
a la expresión de agravios o a los cuestionamientos formulados por las partes procesales; asimismo,
se establece la coherencia que debe existir en todo el contenido de la respectiva resolución; es decir,
entre la parte considerativa y la dispositiva, cuyos considerandos y razonamientos deben guardar la
debida armonía para sostener la decisión.
En ese contexto jurisprudencial y de una comprensión del recurso jerárquico -según Resolución
FGE/RJGP/DAJ/RJ-PD 132/2017- interpuesto por el impetrante de tutela, esta jurisdicción
constitucional, pese a la particular estructura de dicho actuado procesal, pudo identificar la presencia
de los cuestionamientos esenciales referentes a que: 1) No se suspendió la audiencia sumaria, no
obstante haber adjuntando certificado médico justificando su inasistencia, porque dicho documento
no fue emitido por la CNS; 2) El Investigador Disciplinario no realizó las diligencias de descargo
solicitadas; asimismo, no se le recibió su declaración informativa; y, 3) Conforme a lo expuesto existió
indefensión material y se impidió la producción de las pruebas ofrecidas. Sin embargo, en la citada
Resolución jerárquica se logra apreciar una respuesta expresa sobre lo denunciado en cada uno de
los cuestionamientos del recurso jerárquico planteado por Mario Omer Ballivián Romay -ahora
accionante-.
Por consiguiente, la situación descrita, demuestra una evidente y razonable concordancia entre los
puntos impugnados en el recurso jerárquico y lo expresamente resuelto por el ex Fiscal General del
Estado -codemandado-, aspecto que desvirtúa la denuncia expuesta en la presente acción tutelar,
relacionada con la vulneración del derecho al debido proceso en su elemento de congruencia de las
resoluciones, pues como ya se tiene señalado, se pudo verificar que la Resolución FGE/RJGP/DAJ/RJ-
PD 132/2017 observada, respondió a los cuestionamientos denunciados e identificados por este
Tribunal; circunstancia que impide la concesión de la tutela solicitada respecto a este argumento.
Igualmente, de acuerdo al entendimiento jurisprudencial mencionado en el Fundamento Jurídico III.2
de este fallo constitucional, referido a la debida motivación o fundamentación de las resoluciones,
como un componente del derecho al debido proceso, a través del cual se exige que la autoridad
demandada realice la exposición y el juzgamiento de todos los puntos demandados; es decir, de los
agravios o hechos cuestionados y planteados por las partes intervinientes, así como una
manifestación precisa de las argumentaciones pertinentes y razonables en relación a cada uno de
ellos, que conduzcan a establecer las correspondientes decisiones, a fin de resolver el caso sometido
a su conocimiento, exponiendo del mismo modo, los motivos que llevaron a dicha autoridad a asumir
una específica determinación.
Bajo ese entendimiento jurisprudencial y teniendo en cuenta además los antecedentes conocidos por
este Tribunal, especialmente el contenido de la Resolución FGE/RJGP/DAJ/RJ-PD 132/2017, se
advierte que la misma, respecto a los tres cuestionamientos expresados párrafos arriba, cumple con
las exigencias y requerimientos establecidos en el referido Fundamento Jurídico, conteniendo por lo
tanto la debida motivación o fundamentación necesaria en toda determinación que ingrese al análisis
de fondo de la problemática principal, pues dicha Resolución jerárquica a tiempo de exponer sus
respectivos fundamentos respecto a esos puntos demandados, emitió un criterio argumentativo
puntual, fundado y suficiente sobre cada uno de ellos.
Es así que en relación a dichos cuestionamientos, el ex Fiscal General del Estado discernió
razonadamente, tomando en cuenta que:
i) Respecto al primer agravio. Concluyó que el Fiscal de Materia procesado no asistió a la audiencia
sumaria de 19 de julio de 2017, disponiendo su suspensión y se le conminó a que se haga presente;
asimismo, no asistió a la señalada para el 4 de septiembre del referido año, indicando su
imposibilidad material por cuestiones de trabajo; tampoco a la de 2 de octubre del citado año,
argumentando su dificultad debido al desarrollo propio de sus actividades; finalmente, estuvo ausente
en la fijada para el 6 del mes y año indicados, manifestando su impedimento por emergencia de
salud.
Al mencionado disciplinado se le conminó en reiteradas oportunidades para que esté presente en la
audiencia sumaria; asimismo, ante una segunda incomparecencia injustificada, la misma debía
proseguir; por lo que, en esa fecha se continuó con el desarrollo de dicha audiencia, toda vez que la
certificación médica particular no fue considerada como justificativo, ya que no fue presentada como
tal en audiencia y no estaba expedida por el ente gestor de salud del procesado; tomando en cuenta
que cuando el médico tratante (de la CNS) califique la incapacidad temporal del asegurado, expedirá
el certificado respectivo; documento que al presente no consta en antecedentes ni fue presentado
por el procesado, consiguientemente la Autoridad Sumariante no contaba en ese momento con la
debida justificación sobre la inasistencia del procesado.
Si bien hubo suspensión de audiencias se fijaron nuevas fechas y horas para que asista; y a
pesar de las conminatorias efectuadas para que concurra, no cumplió con las mismas, “…su
inasistencia ya no tenía justificativo alguno, teniendo conocimiento que ante la inasistencia
injustificada la Audiencia Sumaria proseguiría” (sic);
ii) En referencia al segundo agravio. Discernió que el Fiscal de Materia procesado fue notificado con
el inicio del sumario disciplinario el 31 de mayo de 2017, corriendo a partir de esa fecha el cómputo
de los diez días de plazo de prueba común a las partes, cumpliéndose el referido plazo probatorio el
14 de junio de igual año; sin embargo, el sumariado contestó a la denuncia proponiendo prueba,
determinando la Autoridad Sumariante que se proceda a la misma por el Investigador asignado,
quien con dicha determinación fue notificado el 22 del mes y año referidos, cuando el 16 de igual
mes y año, fue clausurada la etapa probatoria; concluyendo que no existió incumplimiento por el
Investigador Disciplinario para realizar las diligencias de prueba requeridas, sino que la decisión de
esas actuaciones fue conocida por el prenombrado tres días después de cumplido el plazo probatorio.
Si se toma en cuenta la fecha en la que concluyó el periodo de prueba y el día en el que se presentó
la misma, se coincide en el 14 de junio del referido año; en ese sentido y toda vez que el accionante
fue puesto en conocimiento de los hechos procesados, se le dio oportunidad para presentar
descargos, no siendo responsabilidad de la Autoridad Sumariante ni del Investigador Disciplinario
que su defensa haya sido asumida al finalizar el plazo probatorio.
Es el procesado quien tiene la obligación de presentar sus descargos a los fines de desvirtuar los
hechos endilgados, ya que únicamente él conoce las razones por las que no pudo cumplir los plazos
procesales y los motivos que impidieron promover los actos investigativos. La responsabilidad
disciplinaria responde a los resultados emergentes del desempeño de sus funciones; es por ello que,
a los fines de no determinar la existencia de tal cometido, se requiere contar con prueba que justifique
el cumplimiento específico de sus funciones como director funcional de la investigación, tanto en
plazos como en promover actos investigativos. Se observó dejadez por parte del encausado, toda
vez que la proposición de pruebas a través de certificaciones e informes de causas fue efectuada
el mismo día en el que concluía el plazo probatorio y aún se hubiera podido generar dichas
certificaciones e informes, no hubieran sido suficientes para justificar las faltas acusadas. Tampoco
existió constancia de las oportunidades en las que su defensor reclamó la realización de diligencias
por el Investigador Disciplinario, pues la proposición de prueba se efectuó cuando concluyó el plazo
probatorio, emitiéndose dos días después el 16 del mes y año indicados, la clausura del mismo.
Por otra parte, la providencia de 16 de junio de 2017 sobre la solicitud de recepción de declaración
informativa, indicó que “…en audiencia sumaria a señalarse…” (sic), toda vez que es en la audiencia
sumaria que se le escucha; situación que no aconteció, porque luego de las reiteradas suspensiones,
el accionante no asistió a la misma sin justificativo valedero; y,
iii) Con relación al tercer agravio. Razonó que una vez puesto en conocimiento del Fiscal de Materia
procesado el inicio del sumario disciplinario así como la apertura del plazo probatorio, no presentó
ninguna prueba que demuestre la inexistencia de responsabilidad, si bien propuso prueba referida a
solicitudes de certificación e informes, esta proposición fue efectuada el mismo día de la
conclusión del plazo de prueba. Por otra parte, en conocimiento del Auto que fija audiencia sumaria
y de las reiteradas conminatorias realizadas ante su inasistencia, se prosiguió con la misma sin su
presencia, pues conocía el procedimiento a seguir en caso de no comparecer de manera injustificada
a dicho actuado y luego de reiteradas suspensiones, el día que se llevó a cabo no asistió y no
justificó su incomparecencia; siendo de su expreso conocimiento los diferentes señalamientos a
audiencia sumaria con los que se le notificó para que asista; no existiendo por tanto vicio procesal
que permita la nulidad de actos.
En tal sentido, conforme los fundamentos realizados por el ex Fiscal General del Estado demandado,
quedan claramente establecidos y explicados los motivos por los que consideró que la Resolución
Sumaria Sancionatoria 15/2017 se confirmó.
En ese sentido, las situaciones descritas denotan el cumplimiento de las exigencias jurisprudenciales
requeridas, por parte de la Resolución FGE/RJGP/DAJ/RJ-PD 132/2017, conteniendo una clara
exposición de las razones y motivos específicos que sustentan la determinación plasmada y asumida
por el ex Fiscal General del Estado que suscribió la misma; por consiguiente, la decisión jerárquica
ahora cuestionada, se encuentra fundamentada y motivada, pues uno de los elementos estructurales
que hace a la debida fundamentación de las resoluciones, lo configura la exposición de los criterios
jurídicos, que se tienen por expresados en la presente problemática, concretamente respecto a los
puntos cuestionados por el accionante; siendo necesario aclarar que, la sola discrepancia con la
decisión asumida, no constituye suficiente cargo para concluir la lesión de derechos, igualmente debe
tomarse en cuenta que la fundamentación de los fallos no implica una labor de exposición exagerada
y abundante de hechos, citas legales ni argumentos reiterativos, sino que, la resolución sea concisa,
clara e integre todos los puntos demandados, de manera que consten las razones determinativas que
respaldan la decisión adoptada.
En cuanto a la interpretación de la legalidad ordinaria y valoración de la prueba en sede constitucional
pretendidas por el accionante respecto a que el certificado médico justificaría su inasistencia, que el
Investigador Disciplinario no diligenció sus pruebas y que no se le recepcionó su declaración
informativa; la jurisprudencia constitucional desarrollada en el Fundamento Jurídico III.3 de la
presente Sentencia Constitucional Plurinacional prevé el cumplimiento de requisitos para que se
pueda ingresar a realizar las mismas, los cuales exigen que el peticionante de tutela debe cumplir,
por un lado con explicar por qué la labor interpretativa impugnada resulta arbitraria, absurda o ilógica
o con error evidente; precisar los derechos o garantías constitucionales que fueron lesionados por el
intérprete con dicha interpretación; y, establecer el nexo de causalidad entre la supuesta
interpretación arbitraria y los derechos y/o garantías que conforman el bloque de constitucionalidad
y que fueron vulnerados con dicha interpretación, explicando la relevancia constitucional; y, por otra
parte con señalar concretamente qué pruebas fueron valoradas apartándose de los marcos legales
de razonabilidad y equidad previsibles para decidir; cuáles no fueron recibidas, o habiéndolo sido, no
fueron producidas o compulsadas; indicando en qué medida, en lo conducente, dicha valoración
cuestionada de irrazonable de inequitativa o que no llegó a practicarse, no obstante haber sido
oportunamente solicitada, tiene incidencia en la Resolución final.
Aspectos a los cuales el accionante intentó dar cumplimiento; sin embargo, no lo hizo; puesto que,
en ese propósito solo volvió a confirmar su intención de denunciar la transgresión de su derecho al
debido proceso por falta de fundamentación de la Resolución jerárquica, que como se señaló, fue
debidamente considerado.
Conforme a todo lo expuesto y por lo mismo, no se advierte que se hayan vulnerado los derechos a
la defensa, igualdad procesal y de acceso a la justicia que invoca el accionante; por lo que, símilmente
corresponde denegar la tutela al respecto.
Finalmente, con relación a la denuncia del accionante, en sentido de que se le aplicó una doble
sanción por un solo hecho -descuento de su sueldo y destitución de sus funciones-; se advierte que
dicho reclamo no se encuentra como agravio en su recurso jerárquico de 8 de diciembre de 2017 -
según Resolución FGE/RJGP/DAJ/RJ-PD 132/2017-; por lo que, también incumbe denegar la tutela
al respecto.
En consecuencia, la Jueza de garantías al haber denegado la tutela impetrada, aunque con otro
fundamento, obró correctamente.
POR TANTO
El Tribunal Constitucional Plurinacional, en su Sala Tercera; en virtud de la autoridad que le confiere
la Constitución Política del Estado y el art. 12.7 de la Ley del Tribunal Constitucional Plurinacional; en
revisión, resuelve: CONFIRMAR la Resolución 2/19 de 30 de abril de 2019, cursante de fs. 610 a
612, pronunciada por la Jueza Pública Civil y Comercial Vigésimo Primera de la Capital del
departamento de Santa Cruz; y en consecuencia, DENEGAR la tutela impetrada, conforme a los
fundamentos jurídicos de la presente Sentencia Constitucional Plurinacional.
Regístrese, notifíquese y publíquese en la Gaceta Constitucional Plurinacional.
Solicitó se conceda la tutela instruyendo que: a) Se deje sin efecto el decreto de 7 de marzo de 2017,
disponiendo como lógica consecuencia la entrega de los testimonios para la cancelación del registro
de propiedad de los “herederos colaterales”, ordenando asimismo la notificación al Registrador de
DD.RR.; b) En atención al decreto de 28 de diciembre de 2016, se determine que por Secretaria se
proceda a la entrega del mandamiento de desapoderamiento de Gastón Pablo Manuel Gutiérrez; y,
c) El levantamiento de la prohibición de innovar y contratar determinando la notificación al
Registrador de DD.RR., y que por Secretaría se elabore el correspondiente testimonio.
I.2. Audiencia y Resolución del Juez de garantías
Celebrada la audiencia pública el 17 de abril de 2019, según consta en acta cursante de fs. 48 a 49,
se produjeron los siguientes actuados:
I.2.1. Ratificación y ampliación de la acción
El accionante a través de su abogado, ratificó el tenor de su acción de amparo constitucional,
precisando que son tres los aspectos que denunció: 1) La emisión del decreto de 7 de marzo de
2017, contrariando el art. 84 del Código Procesal Civil (CPC) y la omisión de la entrega del testimonio
para la cancelación de los títulos inscritos; 2) Existiendo el decreto de 28 de diciembre de 2016, la
Jueza demandada ordenó que no se entregue el mandamiento de desapoderamiento sobre el bien
inmueble en cuestión; y, 3) Ya no tiene sentido mantener la medida precautoria de prohibición de
innovar y contratar.
I.2.2. Informe de los demandados
Nancy Blanco Fernández, Jueza Pública Civil y Comercial Cuarta de la Capital del departamento de
Cochabamba, mediante informe escrito de 17 de abril de 2019, cursante de fs. 57 a 63 vta., manifestó
que: i) Se formuló recurso de reposición contra el decreto de 18 de abril de 2013, en esa razón se
emitió el Auto de 27 de marzo de 2015 reponiendo la decisión impugnada y dejándola sin efecto; ii)
Una vez solicitada la ejecutoria del Auto de 13 de diciembre de 2016, mediante decreto de 7 de
marzo de 2017 anuló las diligencias de “fs. 1679 y vta.” y dispuso que el Oficial de Diligencias notifique
a todas las partes en su domicilio procesal en función de la trascendencia del acto a ser comunicado,
que fue practicado al accionante el 31 del citado mes y año y que no impugnó, por lo que la acción
de amparo constitucional presentada resulta ser improcedente; y, iii) Respecto a que se hubiese
negado la emisión del mandamiento de desapoderamiento, desconoce dicho extremo y lo rechaza.
José Mario Gandarillas Angulo, Exjuez Público Civil y Comercial Cuarto de la Capital del departamento
de Cochabamba, no se hizo presente en la audiencia de amparo constitucional y tampoco remitió
informe alguno pese a su notificación cursante a fs. 47 vta.
I.2.3. Intervención del tercero interesado
Gastón Pablo Manuel Gutiérrez Lara, por memorial presentado el 7 de junio de 2019, cursante de fs.
98 a 100 vta., manifestó que no es parte en la acción de amparo constitucional presentada; sin
embargo, la decisión del Juez de garantías afectó sus intereses, siendo que al ser poseedor del
inmueble en cuestión se dispuso que se entregue el mandamiento de desapoderamiento, estando
actualmente en trámite la demanda de usucapión que interpuso.
I.2.4. Resolución
El Juez Público Mixto de Familia de la Niñez y Adolescencia e Instrucción Penal Primero de San Ignacio
de Velasco del departamento de Santa Cruz, constituido en Juez de garantías, mediante Resolución
05/2019 de 17 de abril, cursante de fs. 49 vta. a 50, declaró “procedente” la tutela impetrada
disponiendo: a) Dejar sin efecto el decreto de 7 de marzo de 2017, ordenando a la Jueza demandada
la entrega de los testimonios correspondientes para la cancelación del registro de propiedad inscrito
a nombre de los herederos colaterales del inmueble con “…matricula computarizada 30110211094
con asiento A-2…” (sic); asimismo, se oficie al Registrador de DD.RR. de Cochabamba; b) Se haga
entrega del mandamiento de lanzamiento en el día; y, c) Se otorgue los testimonios para levantar la
prohibición de contratar e innovar que pesa sobre el referido inmueble; decisión asumida en base al
fundamento que dicha autoridad dictó el decreto de 7 de igual mes y año, violentando el
procedimiento y anuló las diligencias realizadas de conformidad al art. 84 del CPC, sin tomar en
cuenta que había aparecido el único y legítimo heredero.
II. CONCLUSIONES
De la revisión y compulsa de los antecedentes de la presente acción, se establece lo siguiente:
II.1. Por decreto de 1 de agosto de 2012, se dispuso la notificación al registrador de DD.RR. a objeto
que se proceda a la cancelación de las medidas precautorias de prohibición de innovar y contratar
ordenadas por Auto de 20 de noviembre de 2000 respecto a los bienes inmuebles con Matrículas
3.01.1.02.0011094 y 3.01.1.99.0003244 en mérito a la solicitud del ahora accionante (fs. 1568); por
lo que, en atención a la petición de francatura de testimonio para registro de la cancelación, por
decreto de 18 de abril de 2013, se instruyó tal extremo (fs. 1645 vta. del anexo).
II.2. Cursa Auto de 27 de marzo de 2015 por medio del cual a tiempo de resolver el recurso de
reposición presentado por Alonso Gutiérrez Lara contra el decreto de 18 de abril de 2013, la
Exautoridad demandada repuso el mismo dejándolo sin efecto, decisión que fue notificada al
impetrante de tutela el 15 de abril de 2015 (fs. 1659 a 1660 del anexo).
II.3. A través del Auto de 13 de diciembre de 2016 expedido por la referida Exautoridad se dispuso
la cancelación del derecho propietario de los herederos colaterales de José Pastor Gutiérrez Gutiérrez,
y que se proceda al registro propietario del accionante en calidad de hijo biológico del fallecido
respecto a la Matrícula 3.01.1.02.0011094, determinando la notificación al Registrador de DD.RR. de
Cochabamba y la emisión del testimonio de ley (fs. 1761 a 1762 vta. del anexo).
II.4. Por decreto de 28 de diciembre de 2016, la mencionada Exautoridad a pedido del impetrante
de tutela, en consideración a su calidad de heredero del fallecido y su prelación de derechos sobre el
bien inmueble con Matrícula 3.01.1.02.0011094, dispuso la emisión del mandamiento de
desapoderamiento contra Gastón Pablo Gutiérrez Lara (fs. 1765 del anexo).
II.5. Mediante decreto de 7 de marzo de 2017, la Jueza demandada dejó sin efecto las diligencias
de notificación con el Auto de 13 de diciembre de 2016 realizadas en tablero de secretaría del Juzgado
a su cargo, disponiendo que se practiquen en los domicilios procesales señalados (fs. 1768),
notificando al representante del accionante el 31 de marzo de 2017 (fs. 1768 del anexo).
III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO
El accionante denuncia la lesión de sus derechos al debido proceso, a la propiedad privada, a la
sucesión hereditaria y a los principios de legalidad y seguridad jurídica; alegando que, luego de
haberse inscrito la declaratoria de herederos de los bienes de José Pastor Gutiérrez Gutiérrez a favor
de terceros, probó ser hijo del fallecido, dando lugar a que sea declarado único heredero, por lo que:
1) Habiéndose determinado medidas precautorias de prohibición de innovar y contratar en el proceso
de división de herencia que fue anulado por comprobarse su legítimo derecho sucesorio, solicitó la
cancelación de dichas medidas, aspecto que fue debidamente ordenado; sin embargo, estando
dispuesta la francatura del testimonio respectivo, se dejó sin efecto esta determinación mediante
Auto de 27 de marzo de 2015 dispuesto por la Exautoridad hoy demandada; 2) Tras disponerse por
Auto de 13 de diciembre de 2016 la cancelación del derecho propietario de los herederos colaterales,
por decreto de 7 de marzo de 2017 emitido por la Jueza demandada, se dejó sin efecto las
notificaciones con tal decisión, determinando sean realizadas en el domicilio procesal de los
interesados y no así en tablero de secretaría; y, 3) Mediante decreto de 28 de diciembre de 2016, el
Exjuez demandado dispuso la emisión del mandamiento de desapoderamiento de Gastón Pablo
Manuel Gutiérrez sobre el inmueble con Matrícula 3.01.1.02.0011094; empero, por orden verbal de
dicha Jueza no se le hizo entrega del mismo.
En consecuencia, corresponde en revisión, verificar si tales extremos son evidentes a fin de conceder
o denegar la tutela solicitada.
III.1. El principio de inmediatez en la acción de amparo constitucional
El art. 129.II de la CPE establece que: “La Acción de Amparo Constitucional podrá interponerse en el
plazo máximo de seis meses, computable a partir de la comisión de la vulneración alegada o de
notificada la última decisión administrativa o judicial”. En igual sentido el art. 55.I Código Procesal
Constitucional (CPCo) señala: “La Acción de Amparo Constitucional podrá interponerse en el plazo
máximo de seis meses, computable a partir de la comisión de la vulneración alegada o de conocido
el hecho”.
En ese entendido la SCP 0809/2012 de 20 de agosto, establece que: ‘“… el principio de inmediatez no
importa la utilización discontinua o esporádica de los medios y recursos previos a la interposición del
amparo, pues los reclamos deben ser interpuestos ante la instancia ordinaria o administrativa
competente oportunamente, debiendo el agraviado por la lesión, hacer el seguimiento respectivo de
su reclamo hasta agotar todas las instancias en el tiempo razonable, y para el caso de no obtener
respuesta ni la cesación de la vulneración podrá acudir en el plazo de seis meses ante la jurisdicción
constitucional a fin de que se compulse la amenaza, restricción o supresión al derecho fundamental.
Este razonamiento, resulta lógico, puesto que responde no sólo al principio de inmediatez sino
también a los principios de preclusión y celeridad, los mismos que no sólo dependen de los actos de
la autoridad sino también del peticionante, quien debe estar compelido por su propio interés a realizar
el seguimiento que corresponda a su solicitud, de modo que cuando no ha sido diligente en propia
causa no se puede pretender que esta jurisdicción esté supeditada en forma indefinida para otorgarle
protección’. Así la SC 0521/2010-R de 5 de julio”.
En el mismo sentido la SCP 1265/2013-L de 20 de diciembre, refiere que: “…Inicialmente corresponde
anotar que la jurisprudencia constitucional ha sido firme al señalar que la acción de amparo
constitucional (antes recurso de amparo constitucional), debe plantearse dentro de un plazo
oportuno, justo y razonable, debiendo el juez constitucional, valorar los elementos particulares de
cada caso…
(…)
‘Fuera del agotamiento de los otros medios de defensa judiciales, el segundo requisito general de
procedibilidad de la acción de tutela contra providencias, es el de inmediatez. Esta exigencia
jurisprudencial reclama la verificación de una correlación temporal entre la solicitud de tutela y el
hecho judicial vulnerador de los derechos fundamentales, que puede explicarse de la siguiente forma:
es improcedente la acción de tutela contra actuaciones judiciales cuando el paso del tiempo es tan
significativo, que es irrazonable y desproporcionado un control constitucional de la actividad judicial
por la vía de la acción de tutela.
Desde esta perspectiva, es necesario interponer la acción de tutela contra providencias judiciales tan
pronto se produce la vulneración o amenaza de los derechos fundamentales, o en un plazo prudencial,
porque de lo contrario la necesidad de la protección constitucional por vía de tutela queda en
entredicho. Permitir un excesivo paso del tiempo ante la posibilidad de una reclamación
constitucional, puede afectar significativamente además la seguridad jurídica, por lo que la inmediatez
es claramente una exigencia ineludible en la procedencia de la tutela contra providencias judiciales ”’.
III.2. La acción de amparo constitucional y su naturaleza subsidiaria
El art. 129.I de la CPE, reconociendo el carácter subsidiario de esta acción tutelar, señala que: “…se
interpondrá por la persona que se crea afectada, por otra a su nombre con Poder suficiente o por la
autoridad correspondiente de acuerdo a la Constitución, ante cualquier juez o tribunal competente,
siempre que no exista otro medio o recurso legal para la protección inmediata de los
derechos y garantías restringidos, suprimidos o amenazados" (las negrillas nos pertenecen).
Al respecto la SC 1580/2011-R de 11 de octubre, concluyó que: “Este Tribunal, a través de su
uniforme jurisprudencia, ha desarrollado el carácter subsidiario del amparo constitucional, señalando
que: '...no podrá ser interpuesta esta acción extraordinaria, mientras no se haya hecho
uso de los recursos ordinarios o administrativos y, en caso de haber utilizado los mismos
deberán ser agotados dentro de ese proceso o vía legal, sea judicial o administrativa,
salvo que la restricción o supresión de los derechos y garantías constitucionales ocasione perjuicio
computada a partir de su notificación, siendo interpuesta la acción de amparo constitucional que nos
ocupa el 1 de abril de 2019, aspecto que denota que el citado plazo de seis meses fue
abundantemente superado, imposibilitando así que esta jurisdicción ingrese al análisis de fondo de
la problemática planteada, correspondiendo la denegatoria de la tutela impetrada.
III.3.2. Respecto a la problemática planteada en el inc. 2)
El reclamo del accionante tiene como antecedente la emisión del Auto de 13 de diciembre de 2016
que en su oportunidad dispuso la cancelación del registro propietario de terceros y determinó el
registro propietario del prenombrado en calidad de hijo biológico del fallecido sobre los bienes del
causante (Conclusión II.3), empero, por decreto de 7 de marzo de 2017, la Jueza demandada dejó
sin efecto las notificaciones con el precitado Auto, ordenando que sea notificado en el domicilio
procesal de los interesados (Conclusión II.5).
La situación descrita denota que el acto reclamado como lesivo de derechos fundamentales recae
sobre el decreto de 7 de marzo de 2017, que conforme consta en actuados fue notificado al
peticionante de tutela el 31 del mismo mes y año.
Sobre el particular, cabe citar lo previsto por el Código Procesal Civil respecto a los medios de
impugnación:
“ARTÍCULO 252. (CLASES). Los medios de impugnación judicial son:
1. Reposición.
2. Apelación.
3. Casación.
4. Compulsa.
5. Revisión extraordinaria de sentencia.
ARTÍCULO 253. (PROCEDENCIA).
I. El recurso de reposición procede contra las providencias y autos interlocutorios con objeto de que
la autoridad judicial, advertida de su error, los modifique, deje sin efecto o anule.
II. Este recurso podrá plantearse en cualquier momento del proceso, inclusive en ejecución de
sentencia, si la naturaleza de lo resuelto lo permite”.
Ahora bien, conforme determina el Fundamento Jurídico III.2 del presente fallo constitucional, la
acción de amparo constitucional como mecanismo de defensa de derechos fundamentales está
concebida en su configuración procesal como una garantía de naturaleza subsidiaria, por lo que no
es posible su activación sino previo agotamiento de las vías legales ordinarias para la reparación de
los derechos.
En el caso concreto, tras la emisión del decreto de 7 de marzo de 2017, conforme se tiene precisado
en la normativa aplicable (Código Procesal Civil), previo a la interposición de esta acción tutelar, el
impetrante de tutela tenía la posibilidad de interponer recurso de reposición contra la citada
resolución, constituyéndose ese en el medio intraprocesal idóneo a efectos de reclamar la presunta
lesión de derechos emergente de la decisión judicial cuestionada con carácter previo a acudir ante
esta jurisdicción a través de la acción de amparo constitucional; al no haberlo hecho así, se configura
la causal 1 inc. a) de las reglas y subreglas de subsidiariedad de esta acción tutelar prevista en la
jurisprudencia precitada, correspondiendo en consecuencia denegar la tutela impetrada en atención
a la naturaleza subsidiaria que rige a este medio de defensa constitucional.
III.3.3. Respecto a la problemática planteada en el inc. 3)
En relación a este punto, el accionante refiere que por decreto de 28 de diciembre de 2016, se
dispuso la emisión de mandamiento de desapoderamiento de Gastón Pablo Gutiérrez Lara respecto
al inmueble con Matrícula 3.01.1.02.0011094; sin embargo, por orden verbal de la autoridad
demandada no se habría hecho entrega del mismo.
continúe con otra causa, cuando se trata de una persona de la tercera edad; b) Al emitirse la
Sentencia correspondiente al proceso de división y partición, quiso registrar el bien inmueble a su
nombre, en oficinas de Derechos Reales (DD.RR.), instancia que le comunicó sobre la existencia del
gravamen; por lo que, tuvo que iniciar un proceso de caducidad que duró más de dos años; c) El
art. 37 del CPP, establece que la caducidad puede ser solicitada en la vía penal o civil, no ambas, por
ello activó la primera, puesto que ningún juez en materia civil determinó la anotación preventiva,
sino que esta emergió de un proceso punitivo; y, d) “…no podemos esperar a que el municipio intente
la demanda de reparación en la vía civil…” (sic), no corresponde el inicio de un nuevo proceso que
establezca un resultado que ya fue determinado.
I.2.2. Informe de los demandados
Daniel Tito Atahuichi Alvarez, Diego Valdir Roca Saucedo y Ruth Karina Suzaño Cortéz, Jueces del
Tribunal de Sentencia Penal Segundo de Cobija del departamento de Pando, mediante informe escrito
de 7 de mayo de 2019, cursante de fs. 59 a 60, manifestaron que: 1) En primera instancia se dispuso
el rechazo a la solicitud de desgravamen del bien inmueble impetrado por el ahora accionante,
resultado que fue confirmado en alzada; 2) La Sala Penal del Tribunal Departamental de Justicia de
Pando, instó al impetrante de tutela, tomar en cuenta que la acción de reparación de daños y
perjuicios puede ser ejercida en la vía civil como en la penal; por lo que, debía demostrar la caducidad
en ambas; 3) Al tratarse de un proceso donde se manejan intereses del Estado, en torno a la
reparación del daño que hubiere sufrido el Gobierno Autónomo Municipal de Filadelfia del citado
departamento, la Sala Penal indicada asumió dicha decisión; 4) La presente acción debió ser dirigida
a los Vocales que conforman la Sala Penal, pues fue este Tribunal el que determinó el rechazo de la
petición del solicitante de tutela; y 5) En el caso concurre la causal de improcedencia de la acción de
defensa, inserta en el art. 53.2 del Código Procesal Constitucional (CPCo).
I.2.3. Intervención del tercero interesado
Juan Carlos Zabala Romaña, Alcalde del Gobierno Autónomo Municipal de Filadelfia, a través de su
representante, en audiencia señaló que: i) No se tiene ningún proceso contra el accionante, pero
respecto al bien inmueble, debía haberse hecho presente “Frida Landívar” quien fue la propietaria;
ii) La anotación preventiva tiene la intención de garantizar el resarcimiento de los daños y perjuicios
ocasionados dentro del proceso penal seguido contra la aludida por la comisión de los delitos de
incumplimiento de deberes y peculado; iii) El Auto de Vista de 15 de febrero de 2019, emitido por la
Sala Penal del Tribunal Departamental de Justicia de Pando, estableció que la vía civil estaba expedita
para la interposición de la solicitud del resarcimiento referido; por lo que, se acudiría a la misma; y,
iv) El Código Civil no reconoce la caducidad, sino la prescripción y en el caso corresponde la aplicación
del art. 1502 de este cuerpo normativo; en razón a ello, solicitó se deniegue la tutela.
I.2.4. Resolución
La Sala Constitucional Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Pando, por Resolución 36/19
de 7 de mayo de 2019, cursante de fs. 71 a 72 vta., denegó la tutela solicitada, bajo los siguientes
fundamentos: a) El peticionante de tutela presentó solicitud de cancelación de la anotación
preventiva ante el Tribunal de Sentencia Penal Segundo de Cobija del departamento de Pando, que
fue rechazada por falta de prueba y apelada la decisión, esta fue confirmada por la Sala Penal, a
través de Auto de Vista de 16 de julio de 2018, misma que no mereció la interposición de ningún otro
recurso, entendiéndose que este fue consentido; y, b) Nuevamente se interpuso el pedido antes
indicado, esta vez, ante el Juez de Sentencia Penal de la Capital, que también fue rechazada, con los
argumentos establecidos en el Auto de Vista anteriormente mencionado; es decir, falta de prueba
que demuestre la caducidad en ambas vías, penal y civil, por lo que, habiéndose demostrado que el
impetrante de tutela dio conformidad y plena aceptación de los actos que señala como vulneratorios
de sus derechos, su conducta se adecua a lo enmarcado en el art. 53.2 del CPCo.
II. CONCLUSIONES
De la revisión y análisis de los antecedentes que cursan en obrados, se establece lo siguiente:
II.1. Cursa Informe de 26 de febrero de 2018, emitido por Luz Jeny Cano Céspedes, que en su
calidad de Secretaria del Tribunal de Sentencia Segundo de Cobija del departamento de Pando,
estableció “…Que revisado el libro de ingreso de Causas Nuevas y el sistema NUREJ que lleva el
Juzgado de Sentencia de la Capital, se puedo evidenciar que no existe ninguna demanda de
Reparación de Daño” (sic), dentro del caso seguido por el Ministerio Público contra Frida Méndez
Sosa y otros (fs. 28).
II.2. Por Auto de Vista de 16 de julio de 2018, la Sala Penal y Administrativa del Tribunal
Departamental de Justicia de Pando, resolvió el recurso de apelación interpuesto contra el Auto
Interlocutorio de 16 de marzo del mismo año, emitido por el Tribunal de Sentencia Penal Segundo,
declarándolo improcedente bajo el argumento de que “…no existe ninguna prueba de que se haya
dispuesto la caducidad para la reparación o indemnización del daño u otra prueba que establezca
que las partes legitimadas a ejercer la acción civil hayan perdido esta facultad, para que el Tribunal
de origen proceda a ordenar la cancelación de la anotación preventiva, no olvidemos que la acción
civil, no solo puede ser ejercida en el proceso penal conforme con las reglas especiales previstas en
este Código, sino también puede intentarse ante los Tribunales civiles (art. 37 CPP), no habiendo
presentado el solicitante prueba al respecto, no corresponde la cancelación de la anotación
preventiva...” (sic); asimismo, esta instancia emitió Auto de 7 de agosto del mismo año, rechazando
la solicitud de explicación y enmienda, planteada por el impetrante de tutela respecto a lo antes
determinado (fs. 63 a 65 vta.).
II.3. Mediante memorial de 14 de agosto del citado año, presentado ante el Juzgado de Sentencia
Penal de turno de Cobija, Julio Homero Villalobos Moreno, solicitó se declare la caducidad del derecho
a pedir la reparación de daños y perjuicios por parte del Gobierno Autónomo Municipal de Filadelfia,
al tenor de los arts. 53, 382 y 388 del CPP, por consiguiente, se ordene la cancelación de la anotación
preventiva en el registro de propiedad con folio real 9.01.1.01.0002145 (fs. 30 y vta.).
II.4. A través de la Resolución de 5 de octubre de dicho año, el Juez de Sentencia Penal Primero de
Cobija, declaró la caducidad en la reparación del daño que no ejerció la entidad edil (fs. 32 a 34 vta.).
II.5. Por Auto de Vista de 15 de febrero de 2019, la Sala Penal y Administrativa, determinó declarar
improcedente el recurso de apelación incidental planteado por el precitado Gobierno Municipal contra
la Resolución de 5 de octubre de 2018, referida supra (fs. 36 a 37).
II.6. Mediante memorial presentado el 10 de abril del señalado año, el impetrante de tutela puso a
conocimiento del Tribunal de Sentencia Penal Segundo de Cobija, la declaratoria de caducidad y
solicitó se ordene la cancelación de la anotación preventiva respectiva (fs. 39).
II.7. A través del Auto de 10 de igual mes y año, el Tribunal referido supra, indicó que, “…conforme
el auto de vista de 16 de julio de 2018, para poder proceder al levantamiento de la anotación
preventiva por caducidad, debe tenerse la declaratoria de caducidad no sólo en la vía penal, sino
también en la vía civil, una vez cumplido lo dispuesto por los inmediatos superiores se procederá a
ordenar el levantamiento de la anotación preventiva por caducidad en ambas vías…” (sic [fs. 40]).
II.8. Por memorial presentado el 15 del mismo mes y año, el peticionante de tutela interpuso recurso
de reposición contra el Auto de 10 de abril de 2019, mereciendo respuesta a través del Auto
Interlocutorio de 17 de similar mes y año que fue rechazado, estableciendo que el Auto de Vista de
16 de julio y su Auto complementario de 7 de octubre, ambos de 2018, “…son la base para rechazar
lo solicitado por el peticionante, deben darse cumplimiento a lo estipulado por la Sala Penal y
Administrativa para poder dar lugar a la cancelación de la anotación preventiva del inmueble en
cuestión…” (sic [fs. 42 a 43 vta.]).
III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO
El accionante denuncia la vulneración de su derecho a la propiedad y al principio non bis in ídem, en
razón de que las autoridades demandadas emitieron el Auto Interlocutorio de 17 de abril de 2019,
rechazando el recurso de reposición, planteado contra lo determinado en el Auto de 10 del mismo
mes y año, indicándole que debía solicitar la cancelación de la anotación preventiva de su bien
inmueble conforme lo establecido en el Auto de Vista de 16 de julio de 2018, emitido por la Sala
Penal del Tribunal Departamental de Justicia de Pando; es decir, que debe contar con la declaratoria
de caducidad del plazo para la interposición de la demanda de reparación de daños y perjuicios por
el Gobierno Autónomo Municipal de Filadelfia, no sólo en la vía penal sino también en la civil.
Por lo expuesto, corresponde en revisión, determinar si los argumentos son evidentes con el fin de
conceder o denegar la tutela solicitada.
III.1. La acción civil en el proceso penal
La acción civil que nace en el marco de un proceso penal, no se origina como consecuencia de un
delito o de una falta, sino que surge del daño ocasionado por actos y omisiones ilícitas que se
encuentran tipificadas como delito o falta en el Código Penal.
La conducta que en él se halla tipificado como un delito o una falta, únicamente lleva aparejada una
consecuencia jurídica: una pena. Sin embargo, existe la obligación de reparar el daño causado por
una conducta criminalmente perseguible a través de la denominada acción civil.
De acuerdo al art. 37 del CPP, se establece que; “La acción civil podrá ser ejercida en el proceso
penal conforme con las reglas especiales previstas en este Código o intentarse ante los
tribunales civiles, pero no se podrá promover simultáneamente en ambas jurisdicciones”
(las negrillas son añadidas).
Dentro de estos parámetros podrán ejercer o promover esta acción ante el juez penal, bajo los marcos
que la norma establece, las personas naturales o jurídicas que pretendan haber derivado un perjuicio
del hecho punible, esto sujeto a voluntad, ante la posibilidad de que es perseguible también en la vía
civil.
III.2. Respecto a la caducidad de las anotaciones preventivas
De acuerdo a lo desarrollado por la SCP 0700/2013 de 3 de junio, sobre la caducidad de la anotación
preventiva, indicó:”…la jurisprudencia constitucional estableció que: ‘Las anotaciones
preventivas tienen un carácter provisional, como su propio nombre indica y su finalidad
consiste en caducar o convertirse en inscripciones definitivas, por lo que el transcurso
del tiempo las acerca a su fin. Caduca una anotación preventiva cuando queda sin fuerza
o pierde sus naturales efectos por su singular contenido, que marca ya su duración, o por
concepto legal que determine o fije el plazo de su duración, no siendo necesaria la
expresión de voluntad de los interesados para tales efectos o la declaración judicial o
administración de la extinción.
A los efectos de la caducidad, la extinción de la anotación se produce de un modo absoluto y la
caducidad produce efectos tanto respecto de las partes como de terceros. Al caducar una anotación
preventiva, está queda anulada, extinguida, por lo que debe estimarse como si nunca se hubiese
realizado. Es un asiento que ya no tiene vida o efecto jurídico por lo que se le considera inexistente
frente a todos; es decir, es un derecho que ha sido desregistrado y se encuentra en la misma situación
que antes de haberse anotado (SC 0057/2004 de 23 de junio)”.
El art. 39 de la Ley 004 de 31 de marzo de 2010 -Ley de Lucha Contra la Corrupción y Enriquecimiento
Ilícito e Investigación de Fortunas “Marcelo Quiroga Santa Cruz”- señala: “Se modifican los Artículos
1502, 1552 y 1553, del Código Civil, de acuerdo al siguiente texto:
Art. 1553. (Término de la anotación preventiva).
I. La anotación preventiva caducará si a los dos años de su fecha no es convertida en inscripción. El
juez puede prorrogar el término por un nuevo lapso de un año, que no perjudicará a tercero si no se
asienta a su vez en el registro.
II. La anotación preventiva se convertirá en inscripción cuando se presente la sentencia favorable
pasada en autoridad de cosa juzgada, o se demuestre haberse subsanado la causa que impedía
momentáneamente la inscripción y cita en estos casos produce todos sus efectos desde la fecha de
la anotación, sin embargo de cualesquier derecho inscrito en el intervalo.
III. La anotación preventiva a favor del Estado caducará a los cuatro años, prorrogables
a dos más, si no es convenida en inscripción definitiva” (las negrillas son nuestras).
Entendida la caducidad como la institución, que mediante el transcurso de un tiempo limitado,
extingue un derecho, haciendo que carezca ya de toda existencia, en el caso de las anotaciones
preventivas constituye una característica que se hace efectiva de pleno derecho si esta no se
convierte en una inscripción definitiva en el plazo que señala la ley.
III.3. El Derecho a la propiedad
Este derecho se encuentra reconocido como uno fundamental protegido por la Constitución Política
del Estado, cuyo art. 56 alude a que toda persona tiene derecho a ella, siempre que esta cumpla una
función social, garantizándola en tanto que el uso de ella no sea perjudicial al interés colectivo,
comprende ciertamente el derecho a usar, gozar y disponer de un bien cuya titularidad, frente a
terceros, sólo es demostrable mediante su registro en DD.RR.
III.4. Análisis del caso concreto
El accionante denuncia la vulneración de su derecho a la propiedad y al principio non bis in ídem, en
razón de que las autoridades demandadas emitieron el Auto Interlocutorio de 17 de abril de 2019,
rechazando el recurso de reposición planteado contra lo determinado en el Auto de 10 del mismo
mes y año, indicándole que debía solicitar la cancelación de la anotación preventiva de su bien
inmueble conforme lo establecido en el Auto de Vista de 16 de julio de 2018, emitido por la Sala
Penal del Tribunal Departamental de Justicia de Pando; es decir, que debía contar con la declaratoria
de caducidad del plazo para la interposición de la demanda de reparación de daños y perjuicios por
el Gobierno Autónomo Municipal de Filadelfia, no sólo en la vía penal sino también en la civil.
De la precisión del objeto procesal, debemos empezar señalando que de acuerdo a lo descrito en el
Fundamento Jurídico III.1 de la presente Sentencia Constitucional Plurinacional, la acción civil nace
para la reparación de los daños y perjuicios emergentes del proceso penal instaurado y en base a las
mismas es que se llegan a adoptar las medidas cautelares de carácter real necesarias, efectivizando
con ello la garantía de precautelar los futuros derechos de la víctima que por disposición del art. 113.I
de la CPE, tiene el derecho de ser indemnizado, puntualizándose además que de acuerdo al Código
de Procedimiento Penal (art. 37) podrá ser ejercida en la vía civil o penal, descartándose la
prosecución de esta por ambos medios.
Las medidas cautelares de carácter real asumidas, se traducen en anotaciones preventivas de bienes
inmuebles de propiedad de quien resulta ser denunciado por la presunta comisión de un determinado
delito; estos gravámenes tienen un carácter provisional, como su propio nombre indica y su finalidad
consiste en caducar o convertirse en inscripciones definitivas. Caduca una anotación preventiva
cuando queda sin fuerza o pierde sus naturales efectos, que marca ya su duración, o por concepto
legal que determine o fije el plazo de su duración.
La pretensión de caducidad de la anotación preventiva, es una solicitud judicial que no requiere
demostrar cuestiones de hecho, la misma tiene su sustento jurídico en los arts. 1553 y 1560.II del
Código Civil (CC), esta última señala: “Las anotaciones hechas por orden judicial se cancelarán sólo
a mérito de otra que emane del mismo Juez salvo el caso de caducidad prevista por los artículos
1554 y 1555”, caso para el cual no es necesario instaurar proceso de conocimiento, tan solo deducir
la pretensión ante el mismo Juez que emanó la orden y previa noticia de la parte favorecida con la
anotación preventiva, corresponderá al Juez verificar el plazo transcurrido y la existencia o no de la
ampliación del término de la misma efectuada dentro de esa medida cautelar, a efectos de asumir la
decisión que corresponda.
Como se tiene señalado, la cancelación deberá ser solicitada y dispuesta por el Juez que la emitió,
en base a la norma prevista en el art. 1553 del CC de acuerdo a la naturaleza de la anotación
preventiva, esto en el marco del delito del que emerge la misma, pues como bien se expuso en el
Fundamento Jurídico III.2 de esta Sentencia Constitucional Plurinacional, resulta distinto el término
de caducidad del gravamen dispuesto cuando estos son a favor del Estado.
En ese contexto, de la revisión de antecedentes, se tiene que el solicitante de tutela en una primera
instancia, procedió a solicitar la caducidad de la anotación preventiva del bien obtenido en la división
y partición de bienes entre él y su exesposa ante el Tribunal de Sentencia Segundo de Cobija del
departamento de Pando; aclarando que, dicho gravamen emergió como medida cautelar de carácter
real impuesta dentro del proceso penal seguido contra esta, por la comisión de los delitos de peculado
y conducta antieconómica, estos denunciados por el Gobierno Autónomo Municipal de Filadelfia, la
referida instancia judicial emitió el Auto Interlocutorio de 16 de marzo de 2018, por el que rechazó
lo solicitado en el supuesto de que el ahora accionante no estaría legitimado para requerir la
caducidad, razón por la que el aludido, interpuso apelación incidental que fue resuelta por la Sala
Penal Única del Tribunal Departamental de Justicia de Pando, a través del Auto de Vista de 16 de
julio del mismo año, que declaró improcedente el mismo por no existir prueba en la que conste que
se haya declarado la caducidad para la reparación o indemnización del daño, refiriendo además que:
“…la acción civil, no sólo puede ser ejercida en el proceso penal conforme las reglas especiales
previstas en este Código, sino también puede intentarse ante los Tribunales Civiles…” (sic).
Ante dicho resultado, el peticionante de tutela, con la finalidad de generar prueba, impetró ante el
Juzgado de Sentencia Penal de Cobija del departamento de Pando, declare la caducidad de derecho
de pedir reparación de daños y perjuicios, acompañando certificación emitida por la Secretaria del
Juzgado aludido de 26 de febrero de 2018 (Conclusión II.1); establecida esta, mediante el Auto
Interlocutorio de 5 de octubre de ese año, dicha decisión fue apelada por el Gobierno Autónomo
Municipal de Filadelfia; la Sala Penal y Administrativa del Tribunal Departamental de Justicia de
Pando, declaró improcedente el indicado recurso bajo el argumento de que transcurrió más allá de
los cuatro años indicados en el art. 1553.III del CC. Es en mérito a todos estos extremos, que el
impetrante de tutela, instó nuevamente al Tribunal de Sentencia Segundo de Cobija, ordene la
cancelación de la anotación preventiva aludida en mérito a la declaratoria de caducidad, establecida
por las dos últimas Resoluciones descritas; empero, dicha instancia emitió el Auto de 10 de abril de
2019, determinando que para proceder al levantamiento requerido “…debe tenerse la declaratoria de
la anotación preventiva no sólo en la vía penal, sino también en la vía civil…” (sic); interpuesto el
recurso de reposición contra lo dispuesto, a través del Auto Interlocutorio de 17 del mismo mes y
año, las autoridades demandadas refirieron que la base para el rechazo de lo impetrado es el Auto
de Vista de 16 de julio de 2018, pronunciado por la Sala Penal Única del Tribunal Departamental de
Justicia de Pando.
Ahora bien, nuevamente refiriendo el art. 1560.II del CC, se ha señalado que la caducidad deberá
ser solicitada ante el mismo juez que la dispuso; en el presente caso resulta ser el Tribunal de
Sentencia Segundo de Cobija del precitado departamento (fs. 2 vta.), correspondiendo entonces a
esta instancia determinarla a sola solicitud de quien ostenta el derecho propietario del bien inmueble
gravado, previo conocimiento de quien se favorece con esta inscripción; por lo que, las autoridades
jurisdiccionales simplemente deben verificar el vencimiento del plazo para la interposición de la
demanda de resarcimiento de daños y perjuicios, situación que no merece ningún tipo de
complejidad, pues será la instancia judicial quien requiera a ambas partes demostrar el vencimiento
indicado o en su caso la petición de ampliación del mismo; resulta irregular que se hayan aperturado
otras instancias para la declaración de caducidad perseguida por el impetrante de tutela, haciendo
referencia específica en este caso, al Auto de Vista de 15 de febrero de 2019, emitido por la Sala
Penal y Administrativa del Tribunal Departamental de Justicia de Pando, que confirmó el Auto
Interlocutorio de 5 de octubre de 2018 dictada por el Juez de Sentencia Penal Primero de Cobija;
debiendo haber sido considerado como prueba irrefutable por la instancia competente para la
declaración de la misma, pese a que no emerge del marco normativo antes expuesto; entonces
habiéndose puntualizado en el Fundamento Jurídico III.3 de la presente Sentencia Constitucional
Plurinacional, que el derecho de propiedad comprende el usar, gozar y disponer de un bien cuya
pertenencia, frente a terceros, es demostrable mediante su registro en DD.RR., el actuar de las
autoridades demandadas, se tradujo en una suerte de freno en la disposición del bien inmueble
(venta, anticrético, alquiler, construcción, destrucción, etc.) cuya titularidad goza el peticionante de
tutela, en razón de la vigencia del gravamen antes detallado, vulnerando así el derecho a la
propiedad; por lo que, corresponde conceder la tutela.
Finalmente, respecto a la presunta vulneración del principio de non bis in ídem, el impetrante de
tutela no especificó de qué forma este fue vulnerado; por lo que, no corresponde emitir
pronunciamiento alguno.
En consecuencia, la Sala Constitucional, al denegar la tutela impetrada, obró de forma parcialmente
correcta.
POR TANTO
El Tribunal Constitucional Plurinacional, en su Sala Tercera, en virtud de la autoridad que le confiere
la Constitución Política del Estado y el art. 12.7 de la Ley del Tribunal Constitucional Plurinacional; en
revisión, resuelve: REVOCAR en parte la Resolución 36/19 de 7 de mayo de 2019, cursante de fs.
71 a 72 vta., pronunciada por Sala Constitucional Primera del Tribunal Departamental de Justicia de
Pando; y en consecuencia:
1º CONCEDER en parte la tutela solicitada, respecto al derecho a la propiedad, disponiendo que
se dé curso al trámite solicitado bajo los parámetros establecidos en la presente Sentencia
Constitucional Plurinacional.
2º Denegar la tutela impetrada respecto al principio non bis in ídem.
Regístrese, notifíquese y publíquese en la Gaceta Constitucional Plurinacional.
legal sustantiva, porque no solo está dirigida a regular la conducta del personal subalterno y/o de
apoyo judicial, sino que la referida fue aplicada sobre una base distinta a la probada; pues se entiende
que una cosa es no querer u omitir realizar algún decreto o despachar alguna solicitud y conforme al
hecho denunciado se hubiera encontrado algunos memoriales sin ser decretados dentro los plazos
previstos por ley, aspecto que se tiene como probado de manera contraria a los principios de legalidad
y tipicidad, vulnerándose el debido proceso.
De igual manera, asevera que la Resolución SP-AP 142/2018, emitida por la Sala Disciplinaria del
Consejo de la Magistratura, vulneró su derecho a recurrir, a contar con una resolución debidamente
fundamentada y motivada, y a la defensa; toda vez que no se respondió a los agravios referidos en
el recurso de apelación, limitándose a indicar en el Considerando V, que la Sentencia impugnada
cuenta con la suficiente fundamentación probatoria tanto descriptiva como intelectiva; empero, se
llegó a dicha conclusión sin consignar de manera clara, precisa y concreta respecto a los puntos de
agravio denunciados como defectos, sin referir mayor fundamentación, situación por la que
desconoce la respuesta efectiva del Tribunal de alzada respecto a la errónea aplicación de la ley
sustantiva, al valor probatorio que se otorgó a cada una de la prueba presentada.
I.1.2. Derechos y garantías supuestamente vulnerados
La accionante consideró lesionado su derecho al debido proceso en sus elementos fundamentación
y motivación, a recurrir a la segunda instancia y a la defensa; citando al efecto los arts. 24, 115.II,
116.II, 117.I y 119.I de la Constitución Política del Estado (CPE).
I.1.3. Petitorio
Solicitó se conceda la tutela impetrada; en consecuencia: a) Se disponga dejar sin efecto la
Resolución Disciplinaria 049/2017 y la Resolución SP-AP 142/2018; b) Se ordene a las autoridades
demandadas, emitir nueva resolución disciplinaria tanto en primera como en segunda instancia,
respetando sus derechos, garantías fundamentales y el principio de legalidad; y, c) Finalmente se
determine la existencia de responsabilidad y la calificación de daños, costas y perjuicios.
I.2. Audiencia y Resolución de la Sala Constitucional
Celebrada la audiencia pública el 29 de abril de 2019, según consta en acta cursante de fs. 190 a
191; se produjeron los siguientes actuados:
I.2.1. Ratificación y ampliación de la acción
La accionante por intermedio de su abogado apoderado, ratificó la acción de amparo constitucional
planteada, reiterando en lo más relevante que en la Sentencia emitida por la Jueza Disciplinaria
Segunda del departamento de Cochabamba, específicamente en el Considerando II relativo a la
prueba de cargo y descargo, hizo referencia a veinte de ellas que no se encuentran valoradas ni
individualizadas, sin evidenciar que prácticamente estaba colapsando con la carga laboral, lo que
motivó inclusive a que el Tribunal Departamental de Justicia quite la titularidad de dos materias al
Juzgado de la EPI SUR, documental con la que se acreditó objetivamente la excesiva carga laboral
con la que contaba y que en su momento no fue considerada; siendo uno de los aspectos por los
que manifestó su agravio en recurso de apelación, emitiéndose Resolución de segunda instancia que
tampoco respondió a este y otros agravios presentados, a tal efecto presentó solicitud de enmienda,
complementación y aclaración, respondiéndose a la misma como “no ha lugar”; es decir, ninguna de
las Resoluciones emitidas por las autoridades disciplinarias cuentan con la suficiente fundamentación
y motivación.
I.2.2. Informe de los demandados
Dolka Vanessa Gómez Espada y Omar Michel Durán, Consejeros de la Magistratura, presentaron
informe escrito cursante de fs. 87 a 89 vta., indicando que: 1) La Jueza Disciplinaria Segunda del
departamento de Cochabamba, emitió Resolución Disciplinaria 049/2017, declarando probada la
denuncia contra la accionante por la falta contenida en el art. 187.4 de la LOJ, por no providenciar
memoriales en tres procesos civiles que fueron dentro de los plazos revisados al azar el día de la
inspección por la Unidad de Control y Fiscalización del Consejo de la Magistratura; 2) Sobre los dos
II.4. Por Auto de 6 de diciembre de 2018, las autoridades demandadas respondieron al memorial de
aclaración, complementación y enmienda presentado por la impetrante de tutela, disponiendo no ha
lugar al mismo (fs. 22 y vta.).
II.5. Denuncia disciplinaria presentada por la Encargada y Técnico de Control y Fiscalización de la
Oficina Departamental de Cochabamba del Consejo de la Magistratura, en contra de la Jueza Pública
Mixta Civil y de Familia de la EPI SUR, María Elena Vega Alanes, señalando que el 25 de enero 2017
procedieron a revisar el libro diario y algunos expedientes, evidenciando que en los procesos de
regularización de derecho propietario se tenía que: a) Memorial de 21 de septiembre de 2016, con
decreto de casi un mes de retraso; b) Retraso de casi un mes, decretado el 24 de octubre de ese
año; y, c) Se decretó fuera de los plazos establecidos, porque ingresó el 26 de septiembre de 2016
y se despachó el 2 de diciembre del citado año, con nota de excusa de encontrarse entrepapelado
dicho expediente; por lo que, se solicitó se admita la denuncia en contra de la citada Jueza por haber
adecuado su conducta a la falta descrita en el art. 187.14 de la LOJ (fs. 150 a 153 vta.).
II.6. Auto de inicio de investigación disciplinaria contra la Jueza Pública Mixta Civil y de Familia de la
EPI SUR, por la supuesta comisión de la falta descrita en el art. 187.14 de la LOJ, cuyo hecho
generador fue la denuncia presentada por la Encargada y Técnico de Control y Fiscalización del
Consejo de la Magistratura, al verificar que en tres procesos de regularización de derecho propietario
los memoriales presentados por las partes no fueron providenciados, sino después de casi un mes
(fs. 153 y vta.).
III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO
La accionante alega la lesión de su derecho al debido proceso en sus elementos de fundamentación,
motivación, a recurrir a la segunda instancia y a la defensa; toda vez que la Resolución Disciplinaria
049/2017 de 31 de octubre, no señaló los motivos por los cuales la Jueza Disciplinaria Segunda de la
Oficina Departamental de Cochabamba del Consejo de la Magistratura, generó convicción para
sancionarla con un mes de suspensión de sus funciones, Resolución que no contó con la descripción
intelectiva, descriptiva de la carga probatoria, ni se le dio un valor a la misma, como tampoco
fundamentó en relación al hecho denunciado y la falta en la que incurrió al no tomarse en cuenta el
principio de culpabilidad para dicho efecto; por lo que, habiendo apelado se emitió la Resolución SP-
AP 142/2018 de 7 de agosto, que rechazó su pretensión sin dar respuesta a los puntos de agravios
denunciados como defectos de la Resolución impugnada, con su respectiva fundamentación.
En consecuencia, corresponde en revisión verificar, si los hechos son evidentes con el fin de conceder
o denegar la tutela solicitada.
III.1. Sobre el derecho al debido proceso
El art. 115.II de la CPE, prevé: “Es estado garantiza el derecho al debido proceso, a la defensa y a
una justicia plural, pronta, oportuna, gratuita, transparente y sin dilaciones”; es decir, la garantía del
derecho al debido proceso surge de la norma constitucional, implicando dicha situación que deben
cumplirse con todas aquellas formalidades esenciales del procedimiento que involucra tanto en el
ámbito jurisdiccional como en el administrativo desarrollado en la instancia de la administración
pública.
Por otra parte, precisar que la garantía al debido proceso, constituye en definitiva una limitación al
poder; toda vez que, las autoridades jurisdiccionales y administrativas se encuentran impedidas de
omitir los procedimientos establecidos en la reserva normativa y que las decisiones que tomen,
afecten derechos fundamentales como la emisión de resoluciones con ausencia de fundamentación
y motivación, imposibilitando a las partes conozcan aquellos razonamientos de hecho y de derecho
que motivaron su decisión; es decir, es la garantía del justiciable frente a la arbitrariedad en la que
los administradores de justicia o en su caso autoridades administrativas puedan incurrir justificando
su accionar en el mero capricho.
III.2. Reiteración de jurisprudencia constitucional relativa al debido proceso en sus
vertientes de fundamentación y motivación.
Dicho de otra forma, toda autoridad que dicte una resolución, debe imprescindiblemente exponer los
hechos, realizar la fundamentación legal y citar las normas que sustentan la parte dispositiva de la
misma, por cuanto la estructura de una resolución tanto en el fondo como en la forma,
dejará pleno convencimiento a las partes de que se ha actuado no sólo de acuerdo a las
normas sustantivas y procesales aplicables al caso, sino que la decisión está regida por
los principios y valores supremos rectores que orientan al juzgador, eliminándose
cualquier interés y parcialidad, dando al administrado el pleno convencimiento de que no
había otra forma de resolver los hechos juzgados sino de la forma en que se decidió (SSCC
0863/2007-R, 0752/2002-R, SC 1369/2001-R, entre otras) (las negrillas nos corresponden).
(…)
Ahora bien, de manera inescindible, el derecho a una debida motivación y fundamentación de
las resoluciones, se halla interrelacionado con el principio de congruencia entendido
como ‘…la estricta correspondencia que debe existir entre lo peticionado y lo resuelto, en materia
penal la congruencia se refiere estrictamente a que el imputado no podrá ser condenado por un
hecho distinto al atribuido en la acusación o su ampliación. Esa definición general, no es limitativa de
la congruencia que debe tener toda resolución ya sea judicial o administrativa y que implica también
la concordancia entre la parte considerativa y dispositiva, y que debe mantenerse en todo su
contenido, efectuando un razonamiento integral y armonizado entre los distintos considerandos y
juicios de valor emitidos por la resolución, esta concordancia de contenido de la resolución y su
estricta correspondencia entre lo pedido, lo considerado y lo resuelto, conlleva a su vez la cita de las
disposiciones legales que apoyan la razón que llevó a la determinación que se asume´ (SCP
0387/2012 de 22 de junio), de donde se infiere que las resoluciones judiciales, deben
emitirse en función al sentido y alcance de las peticiones formuladas por las partes
procesales“ (el resaltado nos pertenece).
Asimismo, corresponde referirnos a la congruencia que debe existir al resolver; que conforme al
Diccionario de Ciencias Jurídicas, Políticas y Sociales de Manuel Ossorio, la congruencia es la
conformidad de expresión, concepto y alcance entre el fallo y las pretensiones de las partes
formuladas en el juicio; infiriendo de ello que la incongruencia omisiva deriva de la ausencia de esa
conformidad entre lo alegado, pedido y lo resuelto resultando en una infracción procesal en la que
incurre el juzgador, por cuanto no existe adecuación o armonía respecto de lo demandado o las
peticiones efectuadas en oportunidad de plantear un recurso y la decisión asumida, resolviendo ya
sea concediendo menos, más o definitivamente de manera distinta al planteamiento. En ese sentido,
la SC 0358/2010-R de 22 de junio, señaló el siguiente entendimiento: “... en el ámbito procesal como
la estricta correspondencia que debe existir entre lo peticionado y lo resuelto, en materia penal la
congruencia se refiere estrictamente a que el imputado no podrá ser condenado por un hecho distinto
al atribuido en la acusación o su ampliación; ahora bien, esa definición general, no es limitativa de la
congruencia que debe tener toda resolución ya sea judicial o administrativa y que implica
también la concordancia entre la parte considerativa y dispositiva, pero además esa
concordancia debe mantenerse en todo su contenido, efectuando un razonamiento
integral y armonizado entre los distintos considerandos y razonamientos emitidos por la
resolución, esta concordancia de contenido de la resolución y su estricta correspondencia
entre lo pedido, lo considerado y lo resuelto, conlleva a su vez la cita de las disposiciones
legales que apoyan ese razonamiento que llevó a la determinación que se asume. En base
a esos criterios se considera que quien administra justicia debe emitir fallos motivados, congruentes
y pertinentes” (el resaltado es propio).
Concluyendo de los razonamientos efectuados en la jurisprudencia referida, que en definitiva, quienes
administran justicia ordinaria o en materia administrativa disciplinaria, a tiempo de emitir las
resoluciones, estas deben encontrarse debidamente fundamentadas, motivadas y congruentes
respecto a todos aquellos aspectos señalados en la demanda, exponiendo con claridad las razones
de su decisión y asegurándose de que las partes tengan la certeza plena de que la decisión asumida
ha sido emitida en base a fundamentos de hecho y de derecho en todo aquello que demandaron o
agraviaron.
de la que señala sobre la carga laboral existente en el Juzgado Público Mixto Civil y de Familia Primero
de la EPI SUR en la que se atendía causas en materia civil, familiar, violencia contra la mujer, no fue
suficiente o idónea para justificar y demostrar que no incurrió en la falta grave procesada al no
proceder a decretar memoriales en el plazo establecido dentro de tres procesos de regularización de
derecho propietario.
La jurisprudencia constitucional citada, ha precisado que la fundamentación y motivación de toda
resolución no necesariamente debe ser amplia, sino más bien precisa. De igual manera, la doble
instancia se constituye en un elemento importante del derecho a la defensa y por tanto del debido
proceso, ello implica que la revisión que se realice de la resolución de primera instancia, conforme
los agravios expuestos, también debe tener como resultado una resolución fundamentada, motivada
y congruente, pues la manifestación de disconformidad de la ahora peticionante de tutela ha sido
precisa y la resolución de segunda instancia no contiene esa exactitud; toda vez que solamente
describe qué es lo que se ha descrito en cada uno de los Considerandos y lo relatado en los mismos,
sin realizarse una asimilación o compulsa de lo que pide la accionante y lo resuelto en primera
instancia, ocasionándose que no pueda conocer las razones y motivos por los cuales la prueba de
descargo presentada no era idónea o en su caso no contaba con el valor probatorio suficiente para
desvirtuar el hecho de haber demorado la tramitación de tres procesos de regularización del derecho
propietario, al no decretar en el plazo establecido; por otra parte, la fundamentación y motivación en
relación por qué consideraron como Tribunal de segunda instancia que no hubo inobservancia ni
errónea aplicación de la ley sustantiva; es decir, si conforme el principio de tipicidad y taxatividad,
que también rigen la acción disciplinaria sancionadora, el hecho denunciado se subsumió a la
conducta omisiva de despacho de decretos conforme a la falta grave procesada. Advirtiendo además
que existió incongruencia omisiva, pues la resolución jerárquica no cuenta con una respuesta
armónica y sobre todo razonada que debió emitirse pronunciamiento a los puntos expuestos, ni
concordancia entre el agravio planteado con los fundamentos efectuados y la decisión asumida.
En consecuencia, en relación al derecho al debido proceso en su vertiente a contar con una resolución
debidamente fundamentada y motivada, no efectuó una adecuada compulsa de los antecedentes del
caso; toda vez que no advirtió que la resolución de segunda instancia emitida por los Consejeros de
la Magistratura, no responde de manera fundamentada, motivada y congruente al recurso de
apelación incoada por la ahora peticionante de tutela, ni cuenta con la necesaria relación de
causalidad entre el hecho denunciado, el derecho aplicable y la decisión adoptada.
De lo precedentemente expuesto, se concluye que la Sala Constitucional del Tribunal Departamental
de Justicia de Cochabamba, al denegar la tutela, no obró correctamente.
POR TANTO
El Tribunal Constitucional Plurinacional, en su Sala Tercera; en virtud de la autoridad que le confiere
la Constitución Política del Estado y el art. 12.7 de la Ley del Tribunal Constitucional Plurinacional; en
revisión, resuelve: REVOCAR la Resolución AAC-0013/2019 de 29 de abril, cursante de fs. 192 a
196, pronunciada por la Sala Constitucional Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de
Cochabamba; y en consecuencia:
1° CONCEDER la tutela solicitada en relación al debido proceso en sus elementos a la
fundamentación y motivación, a recurrir a la segunda instancia y a la defensa.
2° Se deja sin efecto la Resolución SP-AP 142/2018 de 7 de agosto, emitida por los miembros de
Sala Plena del Consejo de la Magistratura, ordenando a los mismos dicten nueva resolución, conforme
a los fundamentos y alcances de la presente Sentencia Constitucional Plurinacional.
Regístrese, notifíquese y publíquese en la Gaceta Constitucional Plurinacional.
MAGISTRADA
efectiva, al acceso a la justicia, a contar con resolución motivada y fundamentada; toda vez que,
dicha Resolución se apartó de los fundamentos y de la expresión de agravios, resolviendo más allá
de lo que se cuestionó, contraviniendo los arts. 5 numerales 1, 3 y 4; y, 121.18 de la Ley Orgánica
del Ministerio Público (LOMP), pues el petitorio era claro: “…ordene la continuación de la
denuncia con relación a los denunciados y ordene la se emita la correspondiente
imputación formal en contra de Elizabeth Amanda Sangueza Ortuño por los delitos de
lesiones graves y amenazas y A JUAN CARLOS VARGAS CAMACHO POR EL DELITO DE
AMENAZAS…” (sic); sin embargo, se ratificó algo que no se pidió; es decir, se objetó la Resolución
Fiscal de Rechazo respecto al denunciado únicamente por el delito de amenazas, ya que por el de
lesiones graves y leves, ya existía imputación formal consolidada, en ese contexto la autoridad fiscal
departamental debió limitarse a lo solicitado y no ratificar la referida Resolución.
Se presentó solicitud de aclaración y enmienda y por decreto de 14 de diciembre de 2018, no se dio
curso. En ese contexto, la citada Resolución se apartó del principio de objetividad y legalidad, que no
contó con la debida motivación, no logró el convencimiento de las partes al ser incongruente, puesto
que lo referido en el petitorio es diferente a lo resuelto; además, conforme se tiene de la indicada
Resolución Jerárquica, en su contenido solo se realizó una simple mención de los medios de prueba
de cargo y se omitió darle un valor probatorio a cada una de ellas o por lo menos a aquella en las
que encontró respaldo para una decisión objetiva; no existió un razonamiento de hecho y de derecho
que justifique la decisión asumida.
I.1.2. Derechos y garantías supuestamente vulnerados
La accionante alegó como lesionados sus derechos al debido proceso en sus elementos a la defensa,
al juez natural, a recurrir, a la igualdad procesal de las partes, a la motivación, a la congruencia de
las resoluciones, a la valoración razonable de la prueba; a la defensa y a una justicia plural, pronta,
oportuna, gratuita, transparente y sin dilaciones; citando al efecto los arts. 109.I, 115.I y II, 119.I y
121.II de la Constitución Política del Estado (CPE); 8.1 de la Convención Americana sobre Derechos
Humanos (CADH); y, 14 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (PIDCP).
I.1.3. Petitorio
Solicitó se conceda la tutela impetrada, disponiendo revocar y/o dejar sin efecto la Resolución
Jerárquica FDC/JVV OR-OD 987/2018 y se emita nueva resolución fundamentada, motivada y
coherente dentro de los límites de lo peticionado, sin desconocer el principio de legalidad.
I.2. Audiencia y Resolución de la Sala Constitucional
Celebrada la audiencia pública el 8 de mayo de 2019, según consta en acta cursante de fs. 459 a
460, se produjeron los siguientes actuados:
I.2.1. Ratificación de la acción
La accionante a través de su abogado, ratificó in extenso la acción de amparo constitucional incoada.
I.2.2. Informe del demandado
Teresa Ferrufino Navia, Fiscal Departamental de Cochabamba, en suplencia legal del titular, mediante
informe escrito presentado el 8 mayo de 2019, cursante de fs. 455 a 458, manifestó que, la
Resolución Jerárquica FDC/JVV OR-OD 987/2018, procesalmente no tuvo incidencia jurídica respecto
a la prosecución de la investigación desarrollada en relación a Juan Carlos Vargas Camacho, por el
delito de lesiones leves, puesto que se desarrolló en la etapa preparatoria en mérito a la Resolución
de Imputación Formal de 22 de mayo de 2018. El argumento de la accionante, en sentido de que en
la emisión de la Resolución cuestionada se habría generado una “…disfunción procesal, creando dos
causes paralelos sobre la situación de un mismo sujeto (Juan Carlos Vargas Camacho)…” (sic), carece
de absoluto sustento jurídico, porque en la etapa preparatoria se prosiguió con normalidad hasta
emitir la Resolución Fiscal Conclusiva de Sobreseimiento de 21 de enero de 2019; en dicha
oportunidad, se valoró el certificado médico forense de 30 de julio de 2017, practicado a Nazareth
Anghela Mercado Plaza, otorgando la médico forense, un día de incapacidad; lo propio con el
certificado relativo a la codenunciante Khaterine María Soliz Plaza de 31 del mismo mes y año, con
dos días de incapacidad y si bien dichos certificados acreditan las lesiones presentadas por las
víctimas; empero, no son suficientes para atribuir la responsabilidad a una determinada persona.
Debe tomarse en cuenta el principio de subsidiariedad, ya que la pretensión de la accionante es
incoherente e incompatible con el supuesto acto ilegal identificado, toda vez que no emerge de una
vulneración al debido proceso, a la tutela judicial efectiva, a la debida fundamentación, a la igualdad
jurídica y al acceso a la justicia, sino al advertir una circunstancia susceptible de corrección en la
parte resolutiva de la Resolución Jerárquica FDC/JVV OR-OD 987/2018, pudo acudir al control
jurisdiccional para precautelar sus derechos y garantías fundamentales, debiendo darse aplicación a
los arts. 54 inc. 1) y 279 del Código de Procedimiento Penal (CPP). Asimismo, debe tomarse en cuenta
que una vez que la peticionante de tutela conoció el error que ahora cuestiona como ilegal, solicitó
aclaración y enmienda el 13 de diciembre de 2018; empero, dicha solicitud fue presentada al Fiscal
de Materia y no así ante el Fiscal Departamental de Cochabamba, consintiendo el contenido de la
Resolución referida.
Obrar conforme a la solicitud de la impetrante de tutela, claramente daría lugar a contravenir la
naturaleza de la tramitación del proceso penal, porque la norma adjetiva penal establece mecanismos
idóneos a efectos de subsanar cualquier defecto que pueda ser rectificado, máxime cuando no
emerge actuación que amerite nulidad alguna, considerando que el sindicado fue imputado por el
delito de lesiones graves el 22 de mayo de 2018, antes del pronunciamiento de la Resolución
Jerárquica FDC/JVV OR-OD 987/2018; por lo que, su emisión no tuvo incidencia procesal en la etapa
preparatoria, considerando que en los seis meses, se desarrollaron con regularidad hasta la emisión
de la Resolución Conclusiva de Sobreseimiento, momento en el que, al no favorecerle esta decisión,
pretende recién que se subsanen aspectos que en realidad no inciden en el trámite y valerse de la
presente acción tutelar como alternativa que reemplace a los medios y recursos legales previstos en
el orden jurídico vigente. En consecuencia, solicitó se deniegue la tutela.
I.2.3. Resolución
La Sala Constitucional Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba, por Resolución
AAC 24/2019 de 8 de mayo, cursante de fs. 461 a 464 vta., concedió la tutela, disponiendo: a)
Dejar sin efecto la Resolución Jerárquica FDC/JVV OR-OD 987/2018, emitida por la autoridad
demandada; y, b) Que el Fiscal demandado, en el plazo de diez días, emita nueva resolución con la
debida fundamentación, motivación y congruencia, resolviendo todos los puntos agraviados,
establecidos en el recurso de impugnación a la Resolución Fiscal de Rechazo de 22 de mayo de 2018;
en base a los siguientes fundamentos: 1) De acuerdo a antecedentes la autoridad demandada ratificó
la indicada Resolución Fiscal de Rechazo, en relación a Juan Carlos Vargas Camacho, por el delito de
lesiones graves y leves, cuando en ningún momento los Fiscales de Materia, emitieron rechazo por
dichos delitos, toda vez que para esa fecha ya contaba con imputación formal; asimismo, se tiene
que del memorial de objeción presentado contra la Resolución Jerárquica FDC/JVV OR-OD 987/2018,
fue ante el rechazo de denuncia por la comisión del delito de amenazas y no así por el de lesiones
graves y leves; es decir, ratificó el rechazo de denuncia por un delito que no fue impugnado; 2)
Solicitada la aclaración y enmienda, ante la remisión del cuaderno de investigación a los Fiscales de
Materia, la accionante recibió respuesta textual: “…estese a la resolución Jerárquica de fecha 07 de
noviembre de 2017…” (sic), correspondiendo aclarar que la enmienda no es una instancia que deba
agotar la parte que se cree afectada, toda vez que solo resuelve cuestiones de forma y no de fondo;
y, 3) La autoridad jerárquica departamental, precisó en el parágrafo II del análisis del caso concreto
de su fallo, que conforme los datos del proceso los Fiscales asignados al caso, emitieron la indicada
Resolución Fiscal de Rechazo, sustentando su decisión en una eventual insuficiencia de elementos de
convicción que acreditaban la responsabilidad penal de Elizabeth Amanda Sangueza Ortuño y Juan
Carlos Vargas Camacho, por la presunta comisión de los delitos de lesiones leves y amenazas; es
decir, realizó una apreciación errada de dicha Resolución, por cuanto se ratificó respecto al
prenombrado por el delito de lesiones leves, contrario a los puntos de motivos de objeción
presentados por la ahora solicitante de tutela, dando lugar a que se alegue la vulneración del debido
proceso en sus vertientes de falta de motivación, fundamentación y congruencia en la Resolución
Jerárquica FDC/JVV OR-OD 987/2018 objetada; por lo que, sin ingresar en mayores consideraciones
de orden legal ni al análisis de fondo, se advirtió que dicha Resolución en su parte resolutiva punto
2, es arbitraria e incongruente, carece de fundamentación, motivación y no guarda relación con los
puntos, ni da respuesta a los agravios realizados, provocando que se acuda a la acción de amparo
constitucional, al no entender las razones jurídicas y los motivos que llevaron a la autoridad
demandada a emitir ese fallo.
II. CONCLUSIONES
De la revisión y compulsa de los antecedentes que cursan en obrados, se establece lo siguiente:
II.1. Por memorial interpuesto el 31 de agosto de 2017, los Fiscales de Materia, Marlene Ivette
Rocabado Revollo, Elizabeth Vilcaez Flores y Grover Trujillo Rojas, asignados a la Fiscalía Corporativa
de Delitos Contra las Personas y Seguridad Común, informaron ante Juez de Instrucción Penal de
turno de la Capital del departamento de Cochabamba, el inicio de investigación dentro de la denuncia
incoada por Nazareth Anghela Mercado Plaza contra Juan Carlos Vargas Camacho y Elizabeth Amanda
Sangueza Ortuño, por el delito de lesiones graves y leves, previsto en el art. 271 del CP (fs. 4).
II.2. Mediante memorial presentado el 2 de octubre de ese año, Katherine María Soliz Plaza, hermana
de la denunciante, se adhirió a la denuncia primigenia y la amplió en contra de los citados
precedentemente, por el delito de amenazas, descrito en el art. 293 del CP. A tal efecto los Fiscales
asignados al caso, por memorial de 3 de ese mes y año, informaron al Juez de la causa la ampliación
de la denuncia por dicho delito (fs. 34 a 36 y 38).
II.3. El 22 de mayo de 2018, los citados Fiscales de Materia, presentaron imputación formal contra
el nombrado por la presunta comisión del delito de lesiones graves y leves, previsto y sancionado por
el art. 271 del CP, dentro de la denuncia interpuesta por Nazareth Anghela Mercado Plaza (fs. 95 a
98).
II.4. De igual manera, la misma fecha en virtud a lo previsto en el art. 304 inc. 3) del CPP, fue
presentada la Resolución Fiscal de Rechazo de denuncia en contra de Elizabeth Amanda Sangueza
Ortuño por el delito de amenazas, lesiones graves y leves; y, Juan Carlos Vargas Camacho por el
delito de amenazas; denuncia referida a la ampliada por Katherine María Mercado Plaza en contra de
los antes nombrados (fs. 100 a 106).
II.5. Por memorial de 22 de junio del referido año, Nazareth Anghela Mercado Plaza y otras objetaron
a la señalada Resolución Fiscal de Rechazo de denuncia, solicitando de manera expresa que se
revoque la misma y ordene la continuación de la tramitación del proceso, emitiéndose imputación
formal en contra de los nombrados precedentemente, a la primera por los delitos de lesiones leves y
graves; y al segundo por el delito de amenazas (117 a 127).
II.6. Cursa Resolución Jerárquica FDC/JVV OR-OD 987/2018 de 7 de noviembre, emitida por el Fiscal
Departamental de Cochabamba, dentro la denuncia penal interpuesta por Nazareth Anghela Mercado
Plaza y Katherine María Solíz Plaza contra los nombrados en las Conclusiones que anteceden, por la
presunta comisión de los delitos de lesiones leves y amenazas, como respuesta a la objeción
interpuesta por las denunciantes, resolviéndose en el numeral 2 de la misma que: “…RATIFICA la
Resolución de Rechazo de Denuncia en relación a Juan Carlos Vargas Camacho por el delito de
lesiones leves previsto en el Art. 271 segundo parágrafo del Código Penal, disponiendo en
consecuencia el archivo provisional de obrados, sin perjuicio de la eventual reapertura del proceso
que pudiere suscitarse en el plazo de un año si el caso amerita, conforme a lo previsto por el Art.
304 parte última, concordante con el Art. 27 numeral 9), ambos de la Ley 1970” (sic), notificándose
con dicha determinación a la parte denunciante el 12 de dicho mes y año (fs. 170 a 175).
II.7. Mediante memorial presentado el 13 de similar mes y año, las denunciantes solicitaron
aclaración y enmienda y al encontrarse el cuaderno investigativo en poder de los Fiscales de Materia,
estos procedieron a providenciar el 14 del mismo mes y año, señalando que se esté a la Resolución
Jerárquica emitida (fs. 177 a 178).
II.8. Por Resolución Conclusiva de Sobreseimiento de 21 de enero “2018” -lo correcto es 2019-, los
Fiscales de Materia de la Fiscalía Corporativa de Delitos Contra las Personas 1, en virtud a la previsión
contenida en el art. 323 inc. 3) del CPP, resolvieron el sobreseimiento de Juan Carlos Vargas Camacho
por la probable comisión del delito de lesiones graves y leves, previsto por el art. 271 de la norma
adjetiva penal (fs. 182 a 187).
III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO
La accionante denuncia la vulneración de sus derechos al debido proceso en sus elementos a la
defensa, al juez natural, a recurrir, a la igualdad procesal de las partes, a la motivación, a la
congruencia de las resoluciones, a la valoración razonable de la prueba; a la defensa y a una justicia
plural, pronta, oportuna, gratuita, transparente y sin dilaciones; toda vez que dentro de la denuncia
penal presentada en contra de Juan Carlos Vargas Camacho y Elizabeth Amanda Sangueza Ortuño
por los delitos de lesiones graves y leves y amenazas, se emitió el 22 de mayo de 2018, Resolución
de Imputación Formal en contra del primero por la posible comisión del delito de lesiones graves y
leves; asimismo, en la misma fecha los Fiscales de Materia dictaron Resolución Fiscal de Rechazo de
denuncia a favor de la prenombrada por los delitos de lesiones graves y leves, y amenazas; respecto
del denunciado por el delito de amenazas; una vez interpuesta la impugnación al rechazo de
denuncia, la autoridad jerárquica departamental, resolvió ratificar el mismo con relación a Juan Carlos
Vargas Camacho por el delito de lesiones leves, previsto en el art. 271 de CP y disponer el archivo
provisional de obrados, cuando dicha circunstancia no fue solicitada en la impugnación referida; por
lo que, no existía necesidad de objetar la misma al encontrarse dicha determinación a favor de la
accionante, emitiéndose una Resolución incongruente, poco motivada y fundamentada y lejos del
petitorio efectuado.
En consecuencia, corresponde en revisión verificar, si los hechos son evidentes con el fin de conceder
o denegar la tutela solicitada.
III.1. El contenido esencial del derecho a una resolución fundamentada o derecho a una
resolución motivada: Jurisprudencia reiterada
La SCP 0100/2013 de 17 de enero, sostuvo: “El contenido esencial a una resolución fundamentada o
derecho a una resolución motivada fue desarrollado en la SCP 2221/2012 de 8 de noviembre,teniendo
en cuenta las finalidades que persigue este derecho fundamental.
El derecho a una resolución fundamentada o derecho a una resolución motivada es una de las
garantías mínimas del debido proceso reconocido como derecho fundamental, garantía jurisdiccional
y derecho humano en las normas contenidas en los arts. 115.II y 117.I de la CPE, 8 de la Convención
Americana sobre Derechos Humanos y 14 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos
(PIDCP). El respeto y protección del debido proceso y, por ende, de sus garantías constitutivas, no
sólo es aplicable en el ámbito judicial, sino también lo es en el ámbito de la potestad sancionadora
de la administración pública.
Así lo ha entendido la uniforme jurisprudencia del Tribunal Constitucional (SSCC 0042/2004 de 22 de
abril y 0022/2006 de 18 de abril) y de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, casos: 1) Caso
Baena Ricardo y otros Vs. Panamá (Sentencia de 2 de febrero de 2001, Fondo, Reparaciones y
Costas); y, 2) Caso del Tribunal Constitucional Vs. Perú (Sentencia de 31 de enero de 2001, Fondo,
Reparaciones y Costas). Las sentencias nombradas fueron desarrolladas en la SCP 0140/2012 de 9
de mayo.
En ese orden de ideas, a conforme refirió la SCP 0998/2012 de 5 de septiembre: ‘La teoría
constitucional ha desarrollado la técnica del contenido esencial de los derechos fundamentales, a
partir de la cual, la aplicación directa de los mismos debe asegurar el respeto y eficacia plena de los
elementos constitutivos de ese contenido esencial o núcleo duro de derechos’.
En ese marco, se tiene que el contenido esencial del derecho a una resolución fundamentada
o derecho a una resolución motivada (judicial, administrativa, o cualesquier otra, expresada en
una resolución en general, sentencia, auto, etc.) que resuelva un conflicto o una pretensión está
dado por sus finalidades implícitas, las que contrastadas con la resolución en cuestión,
dará lugar a la verificación de su respeto y eficacia. Estas son: 1) El sometimiento manifiesto
a la Constitución, conformada por: 1.a) la Constitución formal, es decir, el texto escrito; y, 1.b) los
Tratados Internacionales sobre Derechos Humanos que forman el bloque de constitucionalidad; así
como a la ley, traducido en la observancia del principio de constitucionalidad y del principio de
legalidad; 2) Lograr el convencimiento de las partes que la resolución en cuestión no es arbitraria,
sino por el contrario, observa: el valor justicia, el principio de interdicción de la arbitrariedad, el
principio de razonabilidad y el principio de congruencia; 3) Garantizar la posibilidad de control de la
resolución en cuestión por los tribunales superiores que conozcan los correspondientes recursos o
medios de impugnación; y, 4) Permitir el control de la actividad jurisdiccional o la actividad decisoria
de todo órgano o persona, sea de carácter público o privado por parte de la opinión pública, en
observancia del principio de publicidad. Estos elementos se desarrollarán a continuación:
1) El sometimiento manifiesto a la Constitución (conformada por: a) la Constitución
formal, es decir, el texto escrito; y, b) los Tratados Internacionales sobre Derechos
Humanos que forman el bloque de constitucionalidad art. 410.II) y a la ley, de la autoridad
-Juez, autoridad administrativa, etc.- o persona privada; es decir, de todo órgano o persona, sea de
carácter público o privado que tenga a su cargo el decidir sobre conflictos o pretensiones traducido
en la observancia del principio de constitucionalidad y del principio de legalidad.
En el Estado Constitucional de Derecho asumido por la Constitución, el principio de legalidad se
encuentra en sumisión a un principio más alto: el principio de constitucionalidad. Este supone la
vinculación a los valores, principios y derechos consagrados en la Constitución, más allá, o incluso
sobre la ley.
La Constitución reconoce a ambos principios (de constitucionalidad y de legalidad), empero, desplaza
al principio de legalidad y otorga supremacía al principio de constitucionalidad. Esto se verifica en el
art. 410.I, que señala: ‘Todas las personas, naturales y jurídicas, así como los órganos públicos,
funciones públicas e instituciones, se encuentran sometidos a la presente Constitución, añadiendo el
segundo parágrafo que: La Constitución es la norma suprema del ordenamiento jurídico boliviano y
goza de primacía frente a cualquier otra disposición normativa’. Además, estipula como fines y
funciones esenciales del Estado, entre otros, el garantizar el cumplimiento de los principios, valores,
derechos y deberes reconocidos y consagrados en la Constitución (art. 9.4 de la CPE) y, manda como
deberes de los bolivianos y bolivianas el conocer, cumplir y hacer cumplir la Constitución y las leyes,
conocer, respetar y promover los derechos reconocidos en la Constitución, y la práctica de los valores
y principios que proclama la Constitución (art. 108 numerales 1, 2 y 3 de la CPE).
2) Lograr el convencimiento, de las partes que la resolución en cuestión no es arbitraria,
sino por el contrario, observa: el valor justicia, el principio de interdicción de la
arbitrariedad, el principio de razonabilidad y el principio de congruencia.
Entonces, cuando todo órgano o persona, sea de carácter público o privado que tenga a su cargo el
decidir, pretende hacer uso de facultades discrecionales o arbitrarias alejadas de la razonabilidad
(principio de razonabilidad), éste se convierte en una directriz valiosa estrechamente relacionada a
la justicia (valor justicia), porque se manifiesta como un mecanismo de control y barra de contención
de la arbitrariedad (principio de interdicción de la arbitrariedad), cuya comprensión es
multidimensional:
a) Por una parte, la arbitrariedad, es contraria al Estado de derecho (Estado Constitucional de
Derecho) y a la justicia (valor justicia art. 8.II de la CPE). En efecto, en el Estado de Derecho, o
‘Estado bajo el régimen de derecho con el contenido asumido por la Constitución bajo la configuración
de ‘Estado Constitucional de Derecho’, cuya base ideológica es ‘un gobierno de leyes y no de
hombres’, existe expresa proscripción que las facultades que ejercite todo órgano o persona, sea de
carácter público o privado que tenga a su cargo el decidir sean arbitrarias y, por el contrario, existe
plena afirmación de que el ejercicio de esas facultades deben estar en total sumisión a la Constitución
y a la ley visualizando, con ello, claramente el reverso del ya sepultado “Estado bajo el régimen de
la fuerza’.
En ese sentido, Pedro Talavera señala: ‘...la justificación de las decisiones judiciales constituye uno
de los pilares del Estado de Derecho frente a las arbitrariedades del Antiguo Régimen’. Del mismo
modo, Horacio Andaluz Vegacenteno sostiene: ‘La justificación de las decisiones judiciales es una
exigencia del Estado de Derecho, no un elemento lógico del sistema jurídico. Sólo en el Estado de
Derecho se considera que una decisión no está suficientemente justificada por el solo hecho de haber
sido dictada por una autoridad competente’.
b) En correspondencia con lo anterior, la arbitrariedad puede estar expresada en: b.1) una ‘decisión
sin motivación’, o existiendo esta es b.2) una ‘motivación arbitraria’; o en su caso, b.3) una
‘motivación insuficiente’.
b.1) Por ejemplo, cuando una resolución en sentido general (judicial, administrativa, etc.), no da
razones (justificaciones) que sustenten su decisión, traducido en las razones de hecho y de derecho,
estamos ante la verificación de una ‘decisión sin motivación’, debido a que ‘decidir no es motivar’. La
‘justificación conlleva formular juicios evaluativos (formales o materiales) sobre el derecho y los
hechos sub iudice [asunto pendiente de decisión]’.
b.2) Del mismo modo, verbigracia, cuando una resolución en sentido general (judicial, administrativa,
etc.) sustenta su decisión con fundamentos y consideraciones meramente retóricas, basadas en
conjeturas que carecen de todo sustento probatorio o jurídico alguno, y alejadas de la sumisión a la
Constitución y la ley, se está ante una ‘motivación arbitraria’ Al respecto el art. 30.II de la Ley del
Órgano Judicial (LOJ) ‘Obliga a las autoridades a fundamentar sus resoluciones con la prueba relativa
sólo a los hechos y circunstancias, tal como ocurrieron, es escrito cumplimiento de las garantías
procesales’.
En efecto, un supuesto de ‘motivación arbitraria’ es cuando una decisión coincide o deviene de la
valoración arbitraria, irrazonable de la prueba o, en su caso, de la omisión en la valoración de la
prueba aportada en el proceso (SC 0965/2006-R), que influye, en ambos casos, en la confiabilidad
de las hipótesis fácticas (hechos probados) capaces de incidir en el sentido, en los fundamentos de
la decisión. Es decir, existe dependencia en cómo cada elemento probatorio fue valorado o no fue
valorado, para que se fortalezca o debilite las distintas hipótesis (premisas) sobre los hechos y, por
ende, la fundamentación jurídica que sostenga la decisión.
(…)
b.3) De otro lado, cuando una resolución no justifica las razones por las cuales omite o se abstiene
de pronunciar sobre ciertos temas o problemas jurídicos planteados por las partes, se está ante una
‘motivación insuficiente’.
Si el órgano o persona, sea de carácter público o privado que tenga a su cargo el decidir incurre en
cualesquiera de esos tres supuestos: ‘decisión sin motivación’, o extiendo esta, ‘motivación arbitraria’,
o en su caso, ‘motivación insuficiente’, como base de la decisión o resolución asumida, entonces, es
clara la visualización de la lesión del derecho a una resolución fundamentada o derecho a una
resolución motivada, como elemento constitutivo del debido proceso.
Los tres casos señalados, son un tema que corresponderá analizar en cada caso concreto, debido a
qué sólo en aquéllos supuestos en los que se advierta claramente que la resolución es un mero acto
de voluntad, de imperium, de poder, o lo que es lo mismo de arbitrariedad, expresado en decisión
sin motivación o inexistente, decisión arbitraria o decisión insuficiente, puede la justicia constitucional
disponer la nulidad y ordenar se pronuncie otra resolución en forma motivada.
c) La arbitrariedad también se expresa en la falta de coherencia, o incongruencia de la decisión
(principio de congruencia), cuando el conjunto de las premisas, -formadas por las normas jurídicas
utilizadas para resolver el caso, más los enunciados fácticos que describen los hechos relevantes- no
son correctas, fundadas y si, además, su estructura también no lo es. Esto, más allá si la resolución
que finalmente resuelva el conflicto es estimatoria o desestimatoria a las pretensiones de las partes.
Es decir, como señala Robert Alexy, se trata de ver si la decisión se sigue lógicamente de las premisas
que se aducen como fundamentación.
El principio de congruencia, ha sido desarrollado por varias sentencias constitucionales: (SC
1312/2003-R, respecto al proceso como unidad); (SC 1009/20003-R, con relación a la coherencia en
la estructura de la decisión entre la parte motiva y la resolutiva. En ese sentido también está la SC
0157/2001-R; y las Sentencias Constitucionales Plurinacionales 0747/2012 y 0858/2012, referidos a
la congruencia entre la parte motiva y resolutiva en acciones de defensa (SC 1797/2003-R, cuando
se resuelven recursos, sobre la pertinencia entre lo apelado y lo resuelto)” (las negrillas y el subrayado
correspondes al texto original).
III.2. La motivación y fundamentación de las resoluciones emitidas por el Ministerio
Público
Según se tiene del art. 34.17 de la LOMP, el Fiscal Departamental tiene atribución para resolver las
objeciones de las resoluciones de rechazo conforme a procedimiento. Asimismo, el art. 65 de la
misma norma, estipula que cuando se interponga recurso jerárquico contra las resoluciones emitidas
por las señaladas autoridades fiscales: “La impugnación al rechazo o sobreseimiento será resuelta
por la o el superior jerárquico, valorando integralmente el contenido de las actuaciones y de manera
fundamentada, en el plazo que establece la Ley, bajo su responsabilidad”.
Infiriendo de la normativa anterior que, en las resoluciones a ser emitidas por los fiscales
departamentales, se encuentra el elemento de la fundamentación, ineludible y obligatoria en todas
ellas.
Al respecto, la SCP 1429/2016-S3 de 7 de diciembre, precisó: “Los arts. 73 del CPP y 65 de la Ley
Orgánica del Ministerio Público -Ley 260 de 11 de julio de 2012-, establecen la obligatoriedad de
fundamentación de las resoluciones por parte de los fiscales, en el mismo sentido la jurisprudencia
del Tribunal Constitucional contenida en la SC 1523/2004-R de 28 de septiembre, concluyó lo
siguiente: ‘…toda decisión emitida dentro de un proceso penal que no implique cuestión de mero
trámite sino que concierna al fondo de lo que se investiga debe ser necesariamente motivada o lo
que es lo mismo, debidamente fundamentada, lo que significa, que tanto el fiscal o los jueces que
conozcan el proceso, sea en control jurisdiccional o para resolver el fondo, deberán dictar sus
requerimientos o resoluciones cumpliendo las exigencias de la estructura de forma como de contenido
de las mismas. En particular en lo relativo al contenido de fondo, no sólo deberán circunscribirse a
relatar lo expuesto por las partes sino también citar las pruebas que aportaron las partes, exponer
su criterio sobre el valor que le dan a las mismas luego del contraste y valoración que hagan de ellas
dando aplicación a las normas jurídicas aplicables para finalmente resolver. Si no proceden de esa
forma y dictan una resolución sin respetar la estructura señalada, resulta obvio que su decisión será
arbitraria y considerada subjetiva e injusta, pues el sujeto procesal a quien no le sea favorable no
podrá entender y menos saber la razón jurídica de la decisión; y de incurrirse en esta omisión al
disponer sobreseimiento a favor de la parte imputada, la víctima podrá impugnar el requerimiento
ante el superior jerárquico, y si éste igualmente incurre en la misma omisión, quedará abierta la
jurisdicción constitucional para que acuda a la misma en busca de protección a sus derechos a la
seguridad jurídica y de acceso a la justicia o tutela judicial efectiva, cuyo alcance no abarca, como se
dijo, a que la parte acusadora pretenda que este Tribunal obligue a un Fiscal a presentar
obligatoriamente la acusación si no únicamente a que dicha autoridad emita su requerimiento
conclusivo debidamente fundamentado como lo exigen las normas previstas por los arts. 45 inc. 7)
de la LOMP, 73 y 323.3 del CPP’”.
III.3. Análisis del caso concreto
La accionante denuncia la vulneración de sus derechos al debido proceso en sus elementos a la
defensa, al juez natural, a recurrir, a la igualdad procesal de las partes, a la motivación, a la
congruencia de las resoluciones, a la valoración razonable de la prueba; a la defensa y a una justicia
plural, pronta, oportuna, gratuita, transparente y sin dilaciones, ya que dentro del proceso penal
investigativo que se sigue en su contra se emitió Resolución Jerárquica FDC/JVV OR-ND 987/2018
de 7 de diciembre que resulta ser incongruente, poco motivada sin fundamentación alguna y alejada
del petitorio efectuado.
De la revisión de antecedentes, una vez incoada la denuncia penal, esta fue presentada en primer
término por la ahora impetrante de tutela, únicamente en contra de Juan Carlos Vargas Camacho por
el delito de lesiones graves y leves; de manera posterior se adhirió a la denuncia Khaterine María
Soliz Plaza, ampliándola contra este y Elizabeth Amanda Sangueza Ortuño por los delitos de lesiones
graves y leves, y amenazas, previstos en los arts. 271 y 293 del CP.
Los Fiscales de Materia, asignados a la Fiscalía Corporativa Especializada en Delitos contra la Vida y
Seguridad Común de las Personas 1, el 22 de mayo de 2018, realizaron dos actuaciones: la primera,
presentar imputación formal contra Juan Carlos Vargas Camacho por el delito de lesiones graves y
leves; y, la segunda fue la emisión de Resolución Fiscal de Rechazo de denuncia contra Elizabeth
Amanda Sangueza Ortuño por los delitos de amenazas y lesiones graves y leves, y contra el
prenombrado por amenazas; es decir, hasta ese momento procesal se encontraba vigente la
imputación formal en contra del denunciado por la comisión del delito contenido en el art. 271 del
CP.
Conforme faculta lo previsto en el art. 305 del CPP, la ahora peticionante de tutela objetó la
Resolución Fiscal de Rechazo de denuncia de 22 de mayo de 2018, solicitando al Fiscal Departamental
revoque la determinación y emita imputación formal en contra de Elizabeth Amanda Sangueza Ortuño
por los delitos de lesiones leves y graves y contra Juan Carlos Vargas Camacho por el delito de
amenazas; sin embargo, dicha autoridad, en conocimiento de la objeción al rechazo de denuncia y
específicamente en relación a este, en los fundamentos de la Resolución Jerárquica FDC/JVV OR-OD
987/2018, precisó que: “…con referencia a las lesiones que presentan Nazareth Anghela Mercado y
Katherine María Mercado, se puede establecer que las mismas pudieron haber sido provocadas por
la denunciada Elizabeth Amanda Sangueza Ortuño, ya que se cuenta con elementos de convicción
suficientes para sostener este extremo ya que se ha establecido su presencia en el lugar del hecho y
se la ha identificado como la persona que intentó arañar el rostro de las denunciantes y que debido
a acciones de defensa desplegadas por las mismas, no logró su cometido, pero sí arañó, el cuello a
Nazareth y la mano derecho a Katherine. En cambio con relación al denunciado Juan Carlos Vargas
Camacho no existen suficientes elementos de convicción de que sea el autor de las lesiones inferidas
a las denunciantes, ya que la acción de ‘arañar’ es característica propia de la ofensividad de una
persona de sexo femenino, y no así de un varón…” (sic).
En la parte resolutiva inc. 2) de la referida Resolución, procedió a ratificar la Resolución Fiscal de
Rechazo de denuncia en relación al delito previsto en el art. 271 del CP -lesiones leves-, disponiendo
el archivo provisional de obrados, sin perjuicio de una eventual apertura de proceso que pudiere
suscitarse en el plazo de un año si el caso amerita; o sea, Resolución emitida en la que existe en
primer término carencia de fundamentación y motivación relativo a los puntos de agravio señalados
e incongruencia en la petición efectuada, toda vez que en ningún momento la parte accionante objetó
rechazo de la denuncia contra Juan Carlos Vargas Camacho por el delito de lesiones graves y leves,
por cuanto en la misma fecha, se contaba con Resolución de Imputación Formal por dicho delito; es
decir, los Fiscales de Materia adscritos al caso en la imputación formal de fs. 95 a 98 vta. especificaron
en la fundamentación y calificación provisional del delito: “De los elementos indiciarios de prueba
colectados durante la etapa preliminar investigativa se tiene demostrado la existencia del hecho y su
subsunción al derecho toda vez que se cuenta con suficientes elementos de juicio que acreditan la
existencia del hecho así como la probable participación del imputado JUAN CARLOS VARGAS
CAMACHO en el mismo, toda vez que en fecha 30 de julio de 2017, al promediar las 03:00 a.m,
aproximadamente, en circunstancias en que la denunciante y víctimas se encontraba descansando
en su domicilio, al percatarse que su madre estaba siendo agredida por el mencionado se puso al
medio NAZARETH ANGHELA MERCASO PLAZA, quien fue empujada por el imputado haciendo que
caiga en el acordonado de la acera, del cual cuenta 1 día de incapacidad. Por lo que en representación
de la Sociedad en aplicación del Art. 302 del Código de Procedimiento Penal y Art. 40 Núm. 11, 12,
13 y 14 de la Ley Orgánica del Ministerio Público, tratándose de un delito de acción penal pública
IMPUTA FORMALMENTE a JUAN CARLOS VARGAS CAMACHO, por existir suficiente elementos
de convicción respecto a la probabilidad de autoría y participación en el ilícito investigado,
calificándose provisionalmente su conducta dentro los tipos penales de LESIONES GRAVES Y
LEVES previsto y sancionado por los Art. 271 Segunda parte del Código Penal, modificada por la Ley
N° 264 de 31 de julio de 2012…” (sic); es más según reza la referida imputación formal, se solicitó
medidas sustitutivas a la detención preventiva.
De acuerdo a la doctrina y las citas jurisprudenciales, si se toma en cuenta que la fundamentación,
debe entenderse como la expresión de los preceptos legales aplicables específicamente a un caso
concreto; la falta de esta en las resoluciones, implica la omisión de dichas disposiciones legales en
las que apoyan su decisión; la indebida fundamentación, se refiere a la invocación errada de las
disposiciones legales o la incorrecta adecuación normativa al caso en particular, que provoca la
alteración o desvío del debate procesal; por otra parte, se tiene que la motivación se constituye en
elemento del debido proceso, porque a través de dicha acción las autoridades judiciales, fiscales o
administrativas exponen y describen los argumentos fácticos y jurídicos que justifican de manera
razonada el porqué de la decisión asumida y que además es jurídicamente aceptable; concluyendo
de ello que los justiciables al momento de emitir sus resoluciones se encuentran obligados a que las
mismas, en respeto al debido proceso, contengan una debida fundamentación, motivación y
congruencia, de tal manera que las partes en conflicto conozcan el establecimiento de las bases
razonadas que ha tenido en el caso demandado o denunciado respecto a una decisión de autoridad
competente. En el caso en el que se solicita la tutela constitucional, se evidencia que en la Resolución
Jerárquica FDC/JVV OR-OD 987/2018 existió indebida fundamentación y señalamiento de motivos
con relación a la petición efectuada por la parte accionante en sentido de revocar la Resolución de
Rechazo de denuncia y se impute a Juan Carlos Vargas Camacho por el delito de amenazas;
alejándose la autoridad fiscal departamental del motivo de la objeción presentada al señalar en la
Resolución, fundamentos referidos a otros hechos que nunca fueron objetados; ya que, se contaba
con imputación formal por el ilícito de lesiones leves y graves; provocando dicha situación que se
emita una resolución indebidamente fundamentada, sin el señalamiento de motivos relativo a los
agravios planteados y además incongruente al no resolverse conforme a los antecedentes del proceso
y la situación jurídica de los denunciados. Infiriendo en virtud a la jurisprudencia constitucional citada
en el Fundamento Jurídico III.1 de esta Sentencia Constitucional Plurinacional, que la decisión
asumida por la autoridad jerárquica fiscal desarrolla una motivación arbitraria, toda vez que la
Resolución emitida sustenta su decisión con fundamentos incongruentes, que carecen de sustento
probatorio.
En consecuencia, la Sala Constitucional al conceder la tutela, efectuó una adecuada compulsa de
los antecedentes del caso.
POR TANTO
El Tribunal Constitucional Plurinacional, en su Sala Tercera; en virtud de la autoridad que le confiere
la Constitución Política del Estado y el art. 12.7 de la Ley del Tribunal Constitucional Plurinacional; en
revisión, resuelve: CONFIRMAR la Resolución AAC 24/2019 de 8 de mayo, cursante de fs. 461 a
464 vta., pronunciada por la Sala Constitucional Primera del Tribunal Departamental de Justicia de
Cochabamba; y en consecuencia, CONCEDER la tutela impetrada sobre la base de los fundamentos
jurídicos de la presente Sentencia Constitucional Plurinacional.
Regístrese, notifíquese y publíquese en la Gaceta Constitucional Plurinacional.
no cuenta con el equipamiento médico necesario para brindarle un tratamiento adecuado ante las
graves enfermedades que padece.
I.2.2. Informe del demandado
Claudio Torrez Fernández, Juez del Tribunal de Sentencia Penal Séptimo de la Capital del
departamento de La Paz, mediante informe escrito presentado el 19 de junio de 2019, cursante de
fs. 65 a 67 vta, manifestó: 1) El accionante no asistió a las audiencias de juicio oral en los últimos
cuatro meses después de haber sido declarado rebelde; 2) El Tribunal que integra, ordeno a través
del Auto Interlocutorio 88/2019 de 24 de mayo, se expida mandamiento de aprehensión con orden
de allanamiento y habilitación de días y horas extraordinarias contra el impetrante de tutela; y, 3)
Con relación a la salud, dio cumplimiento a la “SCP 894/2017-S1” disponiendo que el IDIF, lo visite
de forma periódica; 4) El prenombrado no se sometió a la valoración ordenada por su autoridad; y,
5) Al emitir el Auto Interlocutorio 098/2019 no se vulneró ningún derecho constitucional, solicitando
se deniegue la tutela.
Asimismo, en audiencia pública, ratificó el informe escrito presentado y ampliándolo señaló que: i)
El 7 de junio de 2019, el accionante interpuso otra acción de libertad con los mismos fundamentos
que la ahora activada, en la cual, el Tribunal de garantías denegó la tutela impetrada, sosteniendo
que el medio idóneo y expedito para hacer los reclamos respecto al Auto Interlocutorio 098/2019 era
a través de la apelación incidental; ii) Existen informes médicos del IDIF que indicaban que el
peticionante de tutela se encuentra consciente para desplazarse por su propia cuenta, la ley no exige
que el acusado se halle en perfectas condiciones de salud, mínimamente se requiere que pueda
escuchar lo que las partes vierten en el juicio oral; y, iii) Los abogados del aludido no expusieron
argumentos razonables y válidos que permitan refutar la solicitud de revocatoria de la detención
domiciliaria; por el contrario ofendieron a su personal y al Fiscal de Materia.
I.2.3. Resolución
El Juez de Sentencia Penal Octavo de la Capital del departamento de La Paz, constituído en Juez de
garantías, mediante Resolución 06/2019 de 19 de junio curante de fs. 75 a 76 vta., denegó la tutela
solicitada, en base al siguiente fundamento: a) El accionante debe aguardar la revisión de la
Resolución “010/2019” -no señala fecha- emitida por la Sala Penal Cuarta del Tribunal Departamental
de Justicia del citado departamento, quienes como Tribunal de garantías resolvieron la presente
problemática activada contra los mismos sujetos procesales, en base a igual relación fáctica y
coincidiendo de similar forma en el petitorio planteado; y, b) El precitado fallo constitucional, señaló
que existió subsidiariedad excepcional de la acción de la libertad, debido a que el peticionante de
tutela debió apelar el Auto Interlocutorio 098/2019, que dispuso su restricción de libertad, para que
sea el superior en grado el que corrija la presunta arbitrariedad denunciada.
El accionante a través de abogado en vía de complementación y enmienda solicitó se tome en cuenta
como una omisión del fallo constitucional pronunciado que hizo retiro de “…la [ap]elación…” (sic),
también que el Juzgado donde fue presentada la revocatoria de la detención domiciliaria, en audiencia
dejó sin efecto el mandamiento de aprehensión emitido en su contra. En respuesta el Juez de
garantías, determinó no ha lugar a la peticionado, argumentando que el problema no era el recurso
de apelación incidental, sino la presentación de una anterior acción de libertad, resolución por la cual
la Sala Penal Cuarta del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, emitió respuesta.
II. CONCLUSIONES
De la revisión y compulsa de los antecedentes que cursan en obrados, se establece lo siguiente:
II.1. Cursa Auto Interlocutorio 098/2019 de 7 de junio, emitido por los miembros del Tribunal de
Sentencia Penal Séptimo de la Capital del departamento de La Paz, dentro del proceso penal seguido
contra Omar Alejandro Asbún Farah -ahora accionante-, por la presunta comisión de los delitos de
falsedad material y otros, por el que se revocó la medida sustitutiva de la detención domiciliaria
dispuesta en su favor, determinándose en consecuencia la detención preventiva del prenombrado en
el Centro Penitenciario San Pedro del mismo departamento (fs. 33 a 37).
II.2. Mediante Resolución 010/2019 de 7 de junio, emitida por los Vocales de la Sala Penal Cuarta
del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, constituída en Tribunal de garantías, se denegó
la tutela solicitada a través de la acción de libertad interpuesta en una anterior oportunidad por el
impetrante de tutela contra el Juez ahora demandado y otra, reclamando de igual forma la revocatoria
de su detención domiciliaria dispuesta por medio de Auto Interlocutorio 098/2019 (fs. 27 a 31 vta.).
II.3. De datos extraídos del Sistema de gestión procesal de este Tribunal Constitucional Plurinacional,
se tiene que la acción de defensa supra señalada, se halla consignada con el número de expediente
29479-2019-59-AL.
III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO
El accionante a través de su representante denuncia la lesión de sus derechos a la vida, a la salud, y
al debido proceso; en razón a que el Auto Interlocutorio 098/2019 de 7 de junio, emitido por el Juez
demandado revocó la detención domiciliaria dispuesta en su favor ordenando su detención preventiva
de manera infundada sin tomar en cuenta su delicado estado de salud, poniendo en riesgo su vida
al someterlo a un estado de privación de libertad sin las atenciones médicas que requiere.
En consecuencia, corresponde en revisión, verificar si tales extremos son evidentes a fin de conceder
o denegar la tutela solicitada.
III.1. Identidad de objeto, sujeto y causa de otra acción de libertad. Jurisprudencia
reiterada
Con referencia a la identidad de objeto, sujeto y causa en la interposición de otra acción de libertad,
la jurisprudencia constitucional ha determinado la denegatoria de una de ellas a efectos de que no
exista, entre otras cosas, duplicidad de fallos constitucionales, así la SCP 0877/2014 de 12 de mayo,
que a su vez citó a la SC 1161/2005-R de 26 de septiembre, estableció que: “…este Tribunal, en
innumerables fallos entendió que el recurso de hábeas corpus es improcedente cuando el recurrente
interpone dos recursos contra las mismas autoridades recurridas y con los mismos fundamentos,
haciendo un uso abusivo de este recurso constitucional, lo cual impide al Tribunal Constitucional
pronunciarse sobre el fondo de uno de los recursos, pues incurriría en duplicidad de fallos respecto
a un mismo asunto.
(…)
De la doctrina constitucional glosada, se concluye que cuando este Tribunal conoce en revisión
una acción tutelar y evidencia que el recurrente acudió en una segunda oportunidad a la
jurisdicción constitucional, a través del recurso de hábeas corpus, estableciéndose con
tal actuación la existencia de identidad absoluta de sujetos (partes: recurrente y
recurrido), objeto (pretensiones del actor) y causa (hechos o supuestos fácticos en que
se fundó la demanda), o que el actor hubiese incoado antes la misma acción, con idéntico
propósito y por iguales motivos, aunque contra distintas autoridades, -en este último supuesto
constatándose sólo la identidad parcial de los sujetos procesales-, este Tribunal, en ambos supuestos,
está impedido de ingresar al fondo de uno de los recursos; entendimiento jurisprudencial
que se sustenta en el hecho de que el recurrente no puede pretender que este Tribunal
que ya emitió un pronunciamiento expreso sobre el mismo problema jurídico planteado
-en ambos recursos- vuelva a considerar el fondo de lo que ya ha sido demandado y
resuelto, porque de así hacerlo, incurriría en una innecesaria e irregular duplicidad de
fallos respecto a un mismo asunto; sólo por el uso abusivo y temerario de este recurso
constitucional” (las negrillas son nuestras).
III.2. Análisis del caso concreto
El accionante a través de su representante manifiesta que el Juez demandado, a través del Auto
Interlocutorio 098/2019 de 7 de junio, revocó la medida sustitutiva concerniente a su detención
domiciliaria imponiéndole la detención preventiva, sin tomar en cuenta las enfermedades que padece,
atentando contra su vida al someterlo a condiciones en las cuales no podrá recibir las atenciones
médicas que requiere.
Con carácter previo a ingresar al análisis de fondo, se tiene de la revisión de los actuados procesales
adjuntos al expediente, la existencia de una primera acción de libertad interpuesta por el impetrante
de tutela, la que fue resuelta por la Sala Penal Cuarta del Tribunal Departamental de Justicia de La
Paz -constituida en Tribunal de garantías- mediante Resolución 010/2019 de 7 de junio, determinando
denegar la tutela impetrada respecto a la solicitud de que se revoque su detención preventiva; con
el fundamento que el accionante “…tiene a su alcance el medio idóneo, expedito y oportuno que
resulta ser la apelación de medidas cautelares que resulta en contra de la Resolución No 98/2019
que se ha pretendido sea dejando sin efecto por via de la presente Acción de Libertad” (sic
[Conclusión II.2]).
Asimismo, de la búsqueda y datos extraídos de la página web del Tribunal Constitucional
Plurinacional, se tiene que la Resolución 010/2019, en revisión se encuentra signada con el número
de expediente 29479-2019-59-AL (Conclusión II.3), denotando la existencia de otra acción tutelar
presentada con anterioridad a la que se analiza.
Al respecto, este Tribunal Constitucional Plurinacional, en numerosos fallos entendió que la acción de
libertad es improcedente cuando el accionante interpone dos acciones contra las mismas autoridades
recurridas y con iguales hechos, haciendo uso abusivo de este recurso constitucional, aspecto que
impide pronunciarse sobre el fondo, debido a que se incurriría en duplicidad de fallos, puesto que
esos hechos ya fueron resueltos por la justicia constitucional.
Atendiendo el razonamiento anterior y conforme lo expuesto precedentemente, se evidencia que el
impetrante de tutela activó dos acciones de libertad con identidad de sujeto, objeto y causa, toda
vez que: a) Los sujetos o partes procesales, son las mismas en ambas acciones de defensa, Omar
Alejandro Asbún Farah -ahora accionante- contra Claudio Torrez Fernández, Juez del Tribunal de
Sentencia Penal Séptimo de la Capital del departamento de La Paz -ahora demandado- y otra; b) El
objeto o la pretensión del impetrante de tutela en ambas acciones de libertad son similares,
trasuntada en que se conceda la tutela y se deje sin efecto el Auto Interlocutorio 098/2019, por la
que se revocó la detención domiciliaria dispuesta en su favor, ordenando la medida extrema de
manera infundada; y, c) La causa, que implica los hechos o supuestos fácticos en que se fundó la
demanda, también se repite en las dos acciones de libertad; es decir, la ejecución de mandamiento
de “aprehensión” en su contra, con facultades especiales sin que se hubiere considerado su estado
de salud y su derecho a la vida, ya que en razón a estos se concedió la cesación de su detención
preventiva.
En este sentido, conforme se determinó en el Fundamento Jurídico III.1 de este fallo constitucional,
al evidenciarse en el caso en análisis, la existencia de identidad de objeto, sujeto y causa con otra
acción tutelar interpuesta con anterioridad por el accionante como es la correspondiente al
expediente 29479-2019-59-AL, a efecto de no incurrir en una duplicidad de fallos sobre el mismo
asunto y en razón a que la justicia constitucional no puede ser utilizada reiteradamente con idéntico
objetivo, generando varias resoluciones que resuelvan la problemática; en resguardo a los principios
de seguridad, objetividad y certeza jurídica, corresponde denegar la presente acción de defensa, con
la aclaración de no haberse ingresado al fondo de la problemática planteada.
En consecuencia, el Juez de garantías al haber denegado la tutela impetrada, actúo de forma
correcta.
POR TANTO
El Tribunal Constitucional Plurinacional, en su Sala Tercera; en virtud de la autoridad que le confiere
la Constitución Política del Estado y el art. 12.7 de la Ley del Tribunal Constitucional Plurinacional; en
revisión, resuelve: CONFIRMAR la Resolución 06/2019 de 19 de junio, cursante de fs. 75 a 76 vta.,
pronuciada por el Juez de Sentencia Penal Octavo de la Capital del departamento de La Paz; y en
consecuencia, DENEGAR la tutela solicitada.
Regístrese, notifíquese y publíquese en la Gaceta Constitucional Plurinacional.
MSc. Brigida Celia Vargas Barañado
MAGISTRADA
Constitución Política del Estado, las leyes y la jurisdicción boliviana, en base a esos antecedentes
debería ser desestimada; por lo que, existió falta de fundamentación y motivación de dicho Auto
Interlocutorio sobre los aspectos estructurales vinculados a la aplicación de los derechos y garantías
fundamentales; puesto que, en esa determinación no se manifestó porque razón no son aplicables
los arts. 14.V y VI, 320 y 410 de la CPE.
I.1.2. Derechos y garantías supuestamente vulnerados
La accionante denunció la lesión de sus derechos al juez natural y competente, al debido proceso en
sus vertientes de motivación y fundamentación y, a la tutela judicial efectiva, citando al efecto los
arts. 13.IV, 115, 119.II, 120, 256.I y 410 de la CPE; 8 de la Convención Americana sobre Derechos
Humanos (CADH); y, 14 del Pacto Internacional de los Derechos Civiles y Políticos (PIDCP).
I.1.3. Petitorio
Solicitó se conceda la tutela, disponiendo que se deje sin efecto el Auto Interlocutorio 732 y el Auto
complementario 733 de 14 de agosto de 2018, ordenando se emita un “NUEVO AUTO DEFINITIVO”
(sic) debidamente fundamentado, motivado y congruente, dando cumplimiento a los arts. 14.V y VI,
320 y 410 de la CPE.
I.2. Audiencia y Resolución del Juez de garantías
Celebrada la audiencia pública el 13 de mayo de 2019, según consta en acta cursante de fs. 350 a
354 vta., se produjeron los siguientes actuados:
I.2.1. Ratificación y ampliación de la acción
La accionante a través de su abogado, ratificó el memorial de amparo constitucional y ampliándolo
manifestó que: a) La Jueza demandada no realizó un análisis motivado de por qué razón no son
aplicables los arts. 414, 320 y 410 de la CPE en la Cláusula arbitral, incurriendo en errores de
relevancia constitucional al emitirse el Auto Interlocutorio objetado; b) La indicada decisión vulneró
el “…art. 14 num. 5 y 6…” (sic) de la Norma Suprema al convalidar que las leyes del Reino de Suecia
deben ejecutarse en un contrato celebrado en nuestro Estado siendo el objeto “…prestar
asesoramiento donde, en la china, no en Suecia, no tampoco en el [E]stado [P]lurinacional de
Bolivia…” (sic); refiriendo los citados artículos de modo categórico y taxativo el sometimiento del
extranjero al ordenamiento jurídico nacional y que en su defecto no puede existir un contrato ni
cláusula que tienda a burlar el orden constitucional; c) El Auto Interlocutorio 732 emitido por la
aludida autoridad omitió el contenido de la Constitución, siendo que al advertir la Cláusula arbitral
sin ingresar a considerar este dispuso su incompetencia, sin tomar en cuenta el “art. 45.III” sobre el
cumplimiento imposible de la misma ya que si se acata se estaría violando el orden constitucional; y,
d) Concurrió una falta de fundamentación y motivación en el fallo pronunciada por la Jueza de la
causa respecto a los contenidos constitucionales señalados; lo que devino en la transgresión de sus
derechos denunciados.
I.2.2. Informe de la demandada
Merlín Zenteno Gonzales, Jueza Pública Civil y Comercial Sexta de la Capital del departamento de
Santa Cruz, no se hizo presente a la audiencia de consideración de la acción de amparo constitucional
ni remitió informe alguno pese a su notificación cursante a fs. 346.
I.2.3. Intervención del tercero interesado
Chunsheng Ma en representación de la empresa China Railway Group Limited Sucursal Bolivia,
mediante escrito de 13 de mayo de 2019, cursante de fs. 360 a 364 y en audiencia manifestó que:
1) Se debe considerar que la acción de amparo constitucional no es una instancia más de apelación
del proceso ordinario como tampoco la vía para revalorizar la prueba; 2) La accionante no cumplió
los requisitos para que la justicia constitucional realice la revisión e interpretación de la legalidad;
asimismo, no se demostró la existencia de una evidente lesión de un derecho fundamental, reflejando
que los argumentos de la Jueza demandada fueran inaplicables al asunto en concreto, efectuando
una interpretación absurda o sesgada; lo que no ocurrió en la causa dilucidada, siendo que el Auto
supremos rectores que orientan al juzgador, eliminándose cualquier interés y parcialidad, dando al
administrado el pleno convencimiento de que no había otra forma de resolver los hechos juzgados
sino de la forma en que se decidió (SSCC 0863/2007-R, 0752/2002-R, SC 1369/2001-R, entre otras)”.
III.2. El principio de congruencia como elemento estructurante del debido proceso debe
observarse a tiempo de dictarse resoluciones judiciales o administrativas
La SC 0486/2010-R de 5 de julio entendió al principio de congruencia en sus vertientes interna y
externa como el “…principio característico del debido proceso, entendida en el ámbito procesal como
la estricta correspondencia que debe existir entre lo peticionado y lo resuelto; ahora bien, esa
definición general, no es limitativa de la coherencia que debe tener toda resolución, ya sea judicial o
administrativa, y que implica también la concordancia entre la parte considerativa y dispositiva: sino
que además, debe mantenerse en todo su contenido, efectuando un razonamiento integral y
armonizado entre los distintos considerandos y razonamientos contenidos en la resolución. La
concordancia de contenido de la resolución y su estricta correspondencia entre lo pedido, lo
considerado y lo resuelto, conlleva a su vez la cita de las disposiciones legales que apoyan ese
razonamiento que llevó a la determinación que se asume. En base a esas consideraciones, es que
quien administra justicia, emitirá fallos motivados, congruentes y pertinentes”.
Sobre el particular, la SCP 0055/2014 de 3 de enero, sostuvo: “ La congruencia de las resoluciones
judiciales integra los componentes del debido proceso. En ese contexto, a partir de una concepción
doctrinal, su análisis se orienta desde dos acepciones: externa, entendida como principio rector
de toda resolución judicial, que exige la plena correspondencia o coincidencia entre el
planteamiento de las partes (demanda, respuesta e impugnación y respuesta) y lo
resuelto por las autoridades judiciales, sin que el juzgador tome en cuenta aspectos
ajenos a la controversia; interna, porque entendida la resolución como una unidad congruente,
en ella se debe cuidar un hilo conductor que le dote de orden y racionalidad, desde la parte
considerativa de los hechos, la identificación de los agravios, la valoración de los mismos y los efectos
de la parte dispositiva; es decir, se pretenden evitar que, en una misma resolución no existan
consideraciones contradictorias entre sí o con el punto de la misma decisión.
En ese sentido, la uniforme jurisprudencia constitucional, a través de la SC 1494/2011-R de 11 de
octubre, señaló: ‘…la congruencia como principio característico del debido proceso,
entendida en el ámbito procesal como la estricta correspondencia que debe existir entre
lo peticionado y lo resuelto; ahora bien, esa definición general, no es limitativa de la coherencia
que debe tener toda resolución, ya sea judicial o administrativa, y que implica también la
concordancia entre la parte considerativa y dispositiva: sino que además, debe mantenerse en todo
su contenido, efectuando un razonamiento integral y armonizado entre los distintos considerandos y
razonamientos contenidos en la resolución. La concordancia de contenido de la resolución y su
estricta correspondencia entre lo pedido, lo considerado y lo resuelto, (…). En base a esas
consideraciones, es que quien administra justicia, emitirá fallos motivados, congruentes y pertinentes.
(…).
De lo expuesto se confirma, que el órgano encargado de dictar la resolución, debe circunscribir su
fallo a lo peticionado y no resolver más allá de lo pedido, que sería un pronunciamiento ultra petita,
o, conceder algo distinto a lo solicitado por las partes, conocido en doctrina procesal como un
pronunciamiento extra petita’” (las negrillas nos pertenecen).
III.3. Análisis del caso concreto
De los antecedentes del presente caso, se tiene que la accionante suscribió un Contrato de
Asesoramiento Empresarial, Administrativo, Financiero y Gestión de Negocios de 9 de abril de 2015,
con Liang Enguang representante de la empresa China Railway Group Limited Sucursal Bolivia
denominado CREC (Conclusión II.1), posterior a ello, mediante carta notariada de 15 de septiembre
de 2015, la nombrada empresa por medio de su representante le hizo conocer la Resolución Unilateral
del señalado Contrato para quedar disuelto el mismo; la cual mereció otra carta similar de 22 de
idéntico mes y año por parte de la solicitante de tutela, poniendo a su conocimiento la denegatoria
de esa pretensión, alegando que no se incumplió este, exigiendo su acatamiento y el pago de sus
honorarios (Conclusión II.2); como respuesta a ese rechazo la mencionada empresa emitió otra nota
de 24 de septiembre de 2015 manifestando que incumplió las obligaciones contraídas en el citado
Contrato, ratificándose en la decisión pronunciada (Conclusión II.3); no estando de acuerdo con esa
determinación, la peticionante de tutela el 21 de enero de 2018 demandó ante el Juez Público Civil y
Comercial de turno de la Capital del departamento de Santa Cruz, el cumplimiento de ese Contrato,
escrito que obtuvo observación; sin embargo, fue subsanado mereciendo el Auto 263 de 6 de abril
del indicado año, a través del cual la Jueza Pública Civil y Comercial Sexta de la Capital del señalado
departamento, admitió la demanda contra la citada empresa (Conclusión II.4); entidad que por
intermedio de su representante contestó y formuló excepciones de incompetencia y prescripción, las
cuales corridas en traslado a la solicitante de tutela fueron respondidas, señalándose audiencia
preliminar para el 20 de julio del indicado año a horas 10:00 (Conclusión II.5), llevado a cabo ese
actuado el 14 de agosto de 2018 la referida Jueza dictaminó el Auto Interlocutorio 732, declarando
probada la excepción de “cláusula arbitral”, en consecuencia, se inhibió de conocer el proceso
instaurado (Conclusión II.6).
En ese orden, la peticionante de tutela denuncia que la Jueza demandada al emitir el Auto
Interlocutorio 732 violó flagrantemente los arts. 14.V y VI; y, 320.II y III de la CPE al convalidar que
el Contrato de Asesoramiento Empresarial, Administrativo, Financiero y Gestión de Negocios que
celebró en Bolivia, debía resolverse ante el Tribunal de arbitraje de Estocolmo del Reino de Suecia,
en base a normativa de ese país, sin considerar que la cláusula novena del mismo, es de imposible
ejecución, ya que pretende eludir la aplicación de las leyes bolivianas; vulnerando de esa manera sus
derechos al juez natural y competente, al debido proceso en sus vertientes de motivación y
fundamentación, y a la tutela judicial efectiva.
Identificada la problemática planteada a objeto de establecer si evidentemente el Auto Interlocutorio
732, fue emitido sin la debida fundamentación y motivación, es necesario referirnos a lo resuelto por
la Jueza demandada con referencia a la excepción de incompetencia sobre “cláusula arbitral”
formulada.
En ese sentido, se advierte que dentro la demanda de cumplimiento de contrato y obligación del
pago de honorarios iniciada por la accionante, la empresa China Railway Group Limited Sucursal
Bolivia denominada CREC a través de su representante, mediante memorial presentado el 15 de
mayo de 2018 opuso excepción de incompetencia refiriendo que: a) El Contrato de Asesoramiento
Empresarial, Administrativo, Financiero y Gestión de Negocios suscrito con Yunko Matayoshi Machida
de Adachi -ahora peticionante de tutela- se rigió bajo las leyes vigentes del Reino de Suecia y que
“…cualquier controversia o INCUMPLIMIENTO que surta del contrato, las partes renunci[an]
tácitamente a las autoridades judiciales se sometan para la solución de esas controversias, cualquiera
que sea, en especial las relativas a incumplimiento de contrato, ante el Instituto de Arbitraje de la
Cámara de Comercio de Estocolmo (SCC) para la resolución del conflicto…” (sic); b) La autoridad
demandada omitió verificar la cláusula novena, de la cual se establece la ausencia de su competencia
para resolver esta controversia incurriendo en flagrante vulneración; c) Según la señalada cláusula
importa la renuncia de las partes al proceso judicial, situación que quebrantó la solicitante de tutela,
quien conoce que esa vía no es la pertinente, debiendo acudir a instancias de arbitraje como se
estableció en dicho Contrato; y, d) La Jueza de la causa debió inhibirse de oficio del conocimiento
del proceso como lo determina el art. 128.II del Código de Procesal Civil (CPC) y no esperar a ser
solicitada.
Asimismo, añadió en la audiencia preliminar lo siguiente: 1) Cuando la autoridad judicial advierta
discrepancia en la interpretación del contrato tiene que analizar y descubrir cuál fue el propósito de
las partes conforme lo determina el art. 510 del Código Civil (CC); 2) En el Contrato dilucidado se
nombró de manera específica el tribunal donde se someterán, en este caso el Instituto de Arbitraje
de la Cámara de Comercio de Estocolmo, como centro de conciliación y arbitraje; sin embargo, de
forma equívoca la accionante activó la jurisdicción boliviana; y, 3) Opuso dicha excepción al existir
una cláusula expresa que determina la intensión de las partes al suscribir el referido Contrato; por lo
que, solicitó se declare probada la misma y se inhiba de conocer el proceso.
Solicitó se conceda la tutela, disponiendo se deje sin efecto la Resolución de 14 de agosto de 2018,
debiendo la autoridad demandada dictar una nueva debidamente fundamentada y/o motivada.
I.2. Audiencia y Resolución del Juez de garantías
Celebrada la audiencia pública el 6 de mayo de 2019, según consta en acta cursante a fs. 195 y vta.,
se produjeron los siguientes actuados:
I.2.1. Ratificación de la acción de amparo constitucional
La accionante asistida de su abogado, ratificó el tenor íntegro de la acción interpuesta.
I.2.2. Informe del demandado
Carlos Jiménez Terán, Juez Público Mixto de Familia, de la Niñez y Adolescencia y de Partido del
Trabajo y Seguridad Social y de Sentencia Penal Primero de Capinota del departamento de
Cochabamba, no presentó informe escrito y tampoco se hizo presente en la audiencia pública, pese
a su legal notificación cursante a fs. 182 vta.
I.2.3. Participación del Tercero Interesado
Rudy Miguel Ureña Reyes, nombrado como tercero interesado no se hizo presente en la audiencia de
consideración de acción de amparo constitucional, a pesar de su legal notificación cursante a fs. 192.
I.2.4. Resolución
El Juez Público Civil y Comercial e Instrucción Penal Primero de Capinota del departamento de
Cochabamba, constituido en Juez de garantías, por Resolución de 6 de mayo de 2019, cursante de
fs. 196 a 202 vta., concedió la tutela solicitada, bajo los siguientes fundamentos: a) El examen del
caso se realiza a partir de la última decisión por agotarse con ésta la vía ordinaria, consiguientemente
atañe emitir un pronunciamiento únicamente en lo referente al contenido del proveído de 14 de
agosto de 2018 para establecer si la autoridad demandada vulneró los derechos denunciados en los
términos expuestos por la accionante; b) La supuesta lesión del debido proceso se funda en la
presunta falta de fundamentación y motivación del fallo referido “… quien rehusó ingresar al análisis
de la impugnación presentada es decir el recurso de reposición planteado en contra del proveído de
fecha 03 de agosto de 2018, limitándose la autoridad accionada a señalar estese al auto de la fecha”
(sic); c) La autoridad demanda mediante proveído de 14 de agosto de 2018, al omitir la motivación
de una decisión no solo suprime una parte estructural de la misma, sino toma una medida solo de
hecho y no de derecho, siendo imprescindible que las resoluciones sean suficientemente motivadas
y expongan con claridad las razones y fundamentos legales que las sustentan; d) De “…los
antecedentes del Proceso de Negación de Paternidad se advierte la existencia de un Auto de fecha
14 de agosto de 2018 (fs. 154) donde la ahora autoridad accionada resuelve el recurso de reposición
planteado por la Sra. Elizabeth Judith Rodríguez Solíz en contra del proveído de fecha 25 de junio de
2018, es decir, que la autoridad accionada en ningún momento resuelve conforme a
PROCEDIMIENTO el recurso de reposición planteado por la Sra. LESLY OMIREJI GALVEZ… ” (sic),
vulnerando el debido proceso en su vertiente de fundamentación y motivación.
II. CONCLUSIONES
De la revisión y compulsa de los antecedentes que cursan en obrados, se establece lo siguiente:
II.1. Cursa liquidación de multas procesales de 24 de julio de 2018, elaborada por Litzi Evelyn Garvizu
Guizada, Secretaria Abogada del Juzgado Público Mixto de Familia, de la Niñez y Adolescencia y de
Partido del Trabajo y Seguridad Social y de Sentencia Penal Primero de Capinota del departamento
de Cochabamba, quien dando cumplimiento a la providencia de 25 de junio de igual año, efectuó el
ajuste de sanciones procesales contra la abogada Lesly Omireji Gálvez -ahora accionante-, dentro del
proceso de Negación de Paternidad seguido por Rudy Miguel Ureña Reyes contra Elizabeth Judith
Rodríguez Solís, por la que habiéndose establecido una sanción inicial de Bs1 000.- (mil bolivianos)
más las multas de incumplimiento asciende a un total de Bs13 300.- (trece mil trecientos bolivianos
[fs. 151]).
II.2. Mediante proveído de 3 de agosto de 2018, pronunciado por Carlos Jiménez Terán, Juez Público
Mixto de Familia, de la Niñez y Adolescencia y de Partido del Trabajo y Seguridad Social y de Sentencia
Penal Primero de Capinota del señalado departamento -ahora demandado-, dispuso que la liquidación
de la multa impuesta a Lesly Omireji Gálvez, sea puesta a su conocimiento para su cancelación dentro
del tercero día hábil, bajo apercibimiento de tomarse las medidas que más aconseja la ley (fs. 151
vta.).
II.3. Consta notificación personal de 7 de agosto del mencionado año a Lesly Omireji Gálvez con la
providencia citada supra pronunciada por el demandado (fs. 152).
II.4. Por memorial presentado el 9 de agosto de 2018, la peticionante de tutela planteó recurso de
reposición contra el proveído precitado, solicitando al demandado a modificar la determinación
cuestionada por no haber sido legalmente notificada con la multa impuesta el 9 de febrero del mismo
año, siendo que la liquidación efectuada no se ajusta a los preceptos legales contenidos en el Código
de las Familias y del Proceso Familiar -Ley 603 de 19 de noviembre de 2014-, mucho menos a los
datos del proceso, peor aun estando pendiente de sustanciación de un recurso de reposición de 28
de junio del referido año (fs. 154 a 157 vta.).
II.5. A través de memorial de 13 de agosto del señalado año, Elizabeth Judith Rodríguez Soliz, solicitó
se emita resolución del recurso de reposición interpuesto contra la providencia de 28 de junio de
igual año, mismo que por ley debió ser resuelto en el término de veinticuatro horas; empero, ya
transcurrió un mes y medio sin que dicha sustanciación se haya hecho efectiva (fs. 162).
II.6. Por Auto Interlocutorio de 14 de agosto de 2018, la autoridad demandada respecto al recurso
de reposición planteado contra el decreto de 25 de junio del mismo año, dispuso se elabore la
liquidación de multas procesales impuestas contra la solicitante de tutela; y, confirmó la
determinación establecida en el referido proveído quedando incólume el mismo, por ende su
ejecutoria (fs. 153).
II.7. El decreto de 14 de agosto de 2018, dispuso “A lo principal, Otrosí 1ro. y Otrosí 2do.-
Estese al auto de la fecha…” (sic), pronunciado por el Juez demandado (fs. 158).
II.8. Mediante memorial presentado el 16 de agosto del precitado año, la accionante solicitó
enmienda y complementación, haciendo notar que el demandado incurrió en omisión de
fundamentación y motivación al emitir el proveído de 14 de agosto de 2018 y no así un Auto
Interlocutorio que es lo correcto “…siendo erróneo que ante un Recurso de Reposición que fue
planteado contra una PROVIDENCIA emita otra PROVIDENCIA…” [sic (fs. 163 a 164)].
II.9 Cursa proveído de 21 de agosto de 2018, por el que el demandado dispuso “ A lo principal.-
No ha lugar a lo impetrado, por no haber nada que enmendar y menos complementar, en cabal
comprensión y entendimiento del principio de preclusión de los actos procesales; es decir, la multa
que se le impuso a esta causídica, incluida su determinación, por no habérsela cuestionado con la
idoneidad que el caso amerita; es más, debe quedar claro que no se trata de una multa procesal,
sino, de multa disciplinaria prevista en el art. 234 de la Ley 603, SIN RECURSO ULTERIOR…” (sic [fs.
164 vta.]).
III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO
La accionante denuncia la lesión de sus derechos al debido proceso en sus elementos de
fundamentación y motivación, el derecho a la defensa y acceso a la justicia; toda vez que la autoridad
demandada al disponer el decreto de 14 de agosto de 2018 señaló “A lo principal, Otrosí 1ro. y Otrosí
2do.- Estese al auto de la fecha…” (sic), no resolvió en el fondo el recurso de reposición planteado
contra el proveído de 3 agosto del señalado año, careciendo además de la correspondencia entre lo
peticionado, el referido recurso y la solicitud de enmienda, cayendo en total incongruencia.
Por consiguiente, corresponde en revisión, verificar si los argumentos son evidentes con el fin de
conceder o denegar la tutela solicitada.
III.1. La Naturaleza de la acción de amparo constitucional
determinativas que justifiquen razonablemente su decisión en cuyo caso las normas del debido
proceso se tendrán por fielmente cumplidas’.
(…)
De la jurisprudencia citada, se concluye que la fundamentación y motivación de las resoluciones
judiciales no se traduce en una exigencia de extensión o simplemente de forma, sino que
esencialmente se refiere a aspectos de fondo referidos a que el juez, de una forma
imparcial, debe expresar en su resolución los hechos, pruebas y normas en función de las
cuales adopta su posición, además de explicar las razones -el por qué valora los hechos y pruebas
de una manera determinada y el sentido de aplicación de las normas ”» (las negrillas son nuestras).
III.3. Análisis del caso concreto
La accionante denunció la lesión de sus derechos al debido proceso en sus elementos de
fundamentación y motivación, el derecho a la defensa y acceso a la justicia; toda vez que, la autoridad
demandada al emitir el decreto de 14 de agosto de 2018, señala “A lo principal, Otrosí 1ro. y
Otrosí 2do.- Estese al auto de la fecha…” (sic), no resolvió en el fondo el recurso de reposición
planteado contra el proveído de 3 agosto del señalado año, careciendo el mismo de fundamentación
y/o motivación, además de la inexistencia de correspondencia entre lo peticionado, el recurso de
reposición y la solicitud de enmienda, cayendo en total incongruencia.
De los antecedentes remitidos a este Tribunal, lo expresado en audiencia de consideración de la
acción de amparo constitucional y lo referido en las Conclusiones de la presente Sentencia
Constitucional Plurinacional, se tiene que existe una liquidación de multas procesales elaborada el 24
de julio de 2018 contra Lesly Omireji Gálvez -accionante-, dentro del proceso de Negación de
Paternidad seguido por Rudy Miguel Ureña Reyes contra Elizabeth Judith Rodríguez Soliz -de quien
la solicitante de tutela es abogada patrocinante-, por la que habiéndose establecido una sanción
inicial de Bs1 000.- más las penalidades de incumplimiento asciende a un total de Bs13 300.-, misma
que el demandado, dispuso sea puesta a conocimiento de la aludida para que sea pagada dentro del
tercero día hábil, bajo apercibimiento de tomarse las medidas que más aconseja la ley; por lo que,
una vez conocida tal determinación, la peticionante de tutela interpuso el recurso de reposición contra
el proveído de 3 de agosto del mencionado año, que le conmina a cancelar la referida suma. Posterior
a ello por providencia de 14 de agosto de 2018, la autoridad demandada, dispuso “A lo principal,
Otrosí 1ro. y Otrosí 2do.- Estese al auto de la fecha…” (sic), mereciendo la solicitud de enmienda
y complementación por parte de la impetrante de tutela, teniendo como respuesta el proveído de 21
de agosto del citado año, por el que el demandado dispuso “A lo principal.- No ha lugar a lo
impetrado, por no haber nada que enmendar y menos complementar, en cabal comprensión y
entendimiento del principio de preclusión de los actos procesales; es decir, la multa que se le impuso
a esta causídica, incluida su determinación, por no habérsela cuestionado con la idoneidad que el
caso amerita; es más, debe quedar claro que no se trata de una multa procesal, sino, de multa
disciplinaria prevista en el art. 234 de la Ley 603, SIN RECURSO ULTERIOR…” (sic).
Ahora bien, la problemática planteada tiene su origen en la falta de pronunciamiento sobre el recurso
de reposición interpuesto el 9 de agosto de 2018 contra el proveído de 3 de agosto del mismo año;
por el que, se le fija un saldo de multas procesales que ascienden a Bs13 300.- monto del cual, más
del 90% corresponde a las sanciones por incumplimiento de plazos tomando en cuenta que la inicial
alcanzaba solamente a Bs1 000.-, siendo precisamente ese el reclamo de la accionante arguyendo
que no fue notificada legalmente con la referida punición impuesta el 9 del nombrado año, siendo
además que la liquidación efectuada no se ajusta a preceptos legales contenidos en la Ley 603,
mucho menos a los datos del proceso, peor aun existiendo pendiente la tramitación un recurso de
reposición de 28 de junio de 2018. Por ello es importante considerar la situación descrita, ya que a
partir de ahí se presentaron otros actuados procesales pero que no constituyen una sustanciación de
fondo que resuelvan los hechos denunciados como lesionados, ya que la autoridad demandada,
mediante proveído de 14 de agosto de igual año confirmó la liquidación efectuada y dispuso “A lo
principal, Otrosí 1ro. y Otrosí 2do.- Estese al auto de la fecha…” que resuelve el citado recurso
contra el proveído de 25 de junio del mismo año, pero no así del recurso de reposición reclamado, a
Vocales demandados emitan un nuevo auto de vista, con una correcta fundamentación, motivación
y congruencia; y, c) Se condene en costas, daños y perjuicios.
I.2. Audiencia y Resolución de la Sala Constitucional
Celebrada la audiencia pública el 13 de mayo de 2019, según consta en acta cursante de fs. 146 a
147 vta., se produjeron los siguientes actuados.
I.2.1. Ratificación de la acción
El accionante a través de su representante ratificó los fundamentos de la acción de amparo
constitucional presentada.
I.2.2. Informe de los demandados
Patricia Torrico Ortega y Jesús Víctor Gonzáles Milán, Vocales de la Sala Penal Segunda y Tercera
respectivamente, del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba, mediante informe escrito
presentado el 10 de mayo de 2019, cursante de fs. 144 a 145 vta., señalaron que: 1) La Resolución
recurrida fue dictada por los Vocales en ejercicio de ese entonces; y, 2) No emitieron razonamiento
alguno en el fallo cuestionado, por lo que no pueden pronunciarse respecto al efectuado en dicho
Auto de Vista; sin embargo, la Sala Constitucional debe tomar en cuenta que en la acción de amparo
constitucional, debe ilustrarse de forma precisa y concreta de qué manera los hechos identificados
vulneraron el debido proceso en sus diferentes componentes y no simplemente limitarse a la cita de
fragmentos del Auto de Vista, pretendiendo generar incongruencias, así también debe constituir el
nexo de causalidad entre el criterio de interpretación que fue utilizado por las Exautoridades
demandadas y el elemento del debido proceso lesionado; y, al no advertirse esos aspectos
corresponde denegar la tutela.
María Anawella Torres Poquechoque y Nelson Víctor César Pereira Antezana, Exvocales de la Sala
Penal Segunda y Tercera respectivamente, del mencionado Tribunal, no presentaron informe escrito
ni se apersonaron a la audiencia de garantías, pese a su notificación cursante a fs. 135.
I.2.3. Intervención del tercero interesado
El abogado y apoderado de Magno Guillermo Mayori Machicao, en audiencia se adhirió a los
fundamentos y términos plasmados por las autoridades demandadas, aclarando que no se vulneraron
los derechos del accionante y que en las resoluciones observadas no existió falta de fundamentación
y congruencia, por lo que solicitó se deniegue la tutela.
I.2.4. Resolución
La Sala Constitucional Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba, mediante
Resolución ACC-0026/2019 de 13 de mayo, cursante de fs. 148 a 151, concedió la tutela solicitada,
dejando sin efecto el Auto de Vista 50/2018 de 17 de mayo y Auto de complementación y enmienda
de 13 de noviembre del mismo año, y dispuso que los Vocales en ejercicio de la Sala Penal Segunda
de dicho Tribunal, emitan nueva resolución debidamente fundamentada, motivada y congruente; en
base a los siguientes argumentos: i) El Auto de Vista 50/2018 resolvió la apelación incidental y en su
Considerando IV hizo una relación de las dilaciones efectuadas por el accionante, concluyendo que
las decisiones asumidas por el Juez a quo, de declarar fundada la excepción de extinción de la acción
penal por prescripción a favor del prenombrado no es correcta, porque existirían retrasos manifiestos
aun cuando el plazo para la prescripción se haya efectuado, resultando tener mérito lo agraviado por
el apelante, en consecuencia revocó el Auto Interlocutorio de 11 de agosto de 2017, y declaró
infundada la excepción de la acción penal por prescripción incoada por el ahora accionante,
disponiéndose la prosecución de la causa, denotándose la contradicción, la falta de motivación,
fundamentación y congruencia interna; ii) Respecto a la carencia de fundamentación alegada, se
tiene que una de las causales de la extinción de la acción penal es por prescripción -art. 27 inc. 8)
del Código de Procedimiento Penal (CPP)- producido por el transcurso del tiempo, generando con
ello la pérdida o renuncia expresa del Estado a juzgar a determinada persona; y para la consideración
de dicha excepción debe tomarse en cuenta el plazo y la forma de cómputo previsto en el art. 29 y
ss. del Código mencionado, aclarando que los tiempos de prescripción se encuentran íntimamente
relacionados al quantum de la pena establecida para el delito motivo de la causa; vale decir, depende
de la gravedad del ilícito para que el imputado sea favorecido con este instituto; empero, los
Exvocales demandados, pese a que de manera introductoria precisaron las diferencias entre la
prescripción y duración máxima del proceso de forma contradictoria o confusa en el Auto
Interlocutorio impugnado, a tiempo de resolver la prescripción utilizaron razonamientos que según
ellos mismos reconocen, debían ser considerados para el cómputo del plazo en casos de duración
máxima del proceso, incurriendo en un defecto de fundamentación al no establecer el por qué
utilizaron esos tópicos para rechazar su excepción planteada; dichas Exautoridades se limitaron a
precisar esa conclusión sin mayor argumento; y, iii) Del contenido del Auto de Vista cuestionado, se
advirtió la falta de fundamentación y motivación que guarde congruencia interna y externa,
vulnerando el derecho del impetrante de tutela, establecido en el art. 115.II de la CPE.
II. CONCLUSIONES
De la revisión y compulsa de los antecedentes, se establece lo siguiente:
II.1. El Juez de Sentencia Penal Primero de la Capital del departamento de Cochabamba, mediante
Auto Interlocutorio de 11 de agosto de 2017, declaró procedente la excepción de extinción de la
acción penal por prescripción interpuesta por Jaime Enrique Quiroga Angulo -ahora accionante-,
dentro del proceso penal seguido en su contra por la presunta comisión de los delitos de acusación
y denuncia falsa; y, simulación del delito (fs. 27 a 33).
II.2. Por Auto de Vista 50/2018 de 17 de mayo, la Sala Penal Segunda del Tribunal Departamental
de Justicia del mismo departamento, revocó el Auto Interlocutorio citado y en consecuencia declaró
infundada la excepción de extinción de la acción penal por prescripción (fs. 13 a 20 vta.).
II.3. El impetrante de tutela, mediante escrito presentado el 12 de noviembre de 2018, impetró
complementación y enmienda del Auto de Vista 50/2018; el cual fue rechazado por Auto de
complementación y enmienda de 13 de igual mes y año, suscrito por la Sala Penal Segunda del
referido Tribunal (fs. 22 a 23 vta.; y 25).
III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO
El accionante denuncia como lesionado su derecho al debido proceso en sus vertientes de motivación,
fundamentación y congruencia de las resoluciones; toda vez que, dentro del referido proceso penal,
los Exvocales de la Sala Penal Segunda y Tercera respectivamente, del Tribunal Departamental de
Justicia de Cochabamba, mediante Auto de Vista 50/2018 de 17 de mayo, revocaron el Auto
Interlocutorio de 11 de agosto de 2017, que declaró inicialmente procedente la excepción de extinción
de la acción penal por prescripción que interpuso, sin fundamentar ni motivar su decisión, además
con una evidente incongruencia interna, aplicando las reglas de la extinción de la acción penal por
duración máxima del proceso, como si se tratara de los mismos institutos jurídicos.
En consecuencia, corresponde analizar en revisión si en el presente caso, corresponde conceder o
denegar la tutela solicitada.
III.1. Extinción de la acción penal por prescripción
La SCP 1935/2013 de 4 de noviembre, manifestó: “ La prescripción de la acción penal es una causa
de extinción de la acción que opera por el transcurso del tiempo, luego de la comisión del delito;
como sostiene Binder, es un límite temporal al ejercicio del poder penal del Estado, y así está prevista
en nuestra legislación procesal penal en el art. 27. inc. 8) del CPP.
Guillermo Cabanellas, refiriéndose a este instituto, señala que constituye: ‘La consolidación de una
situación jurídica por efecto del transcurso del tiempo; ya sea convirtiendo un hecho en derecho,
como la posesión en propiedad; ya perpetuando una renuncia, abandono desidia, inactividad o
impotencia’. En materia penal sostiene el mismo tratadista que involucra la: ‘extinción de la
responsabilidad penal por el transcurso del tiempo sin perseguir el delito o falta luego de quebrantada
la condena’.
de la acción penal por duración máxima del proceso se fundamenta en el derecho a un proceso sin
dilaciones indebidas o el derecho a un plazo razonable, previsto en el art. 115 de la Norma Suprema .
Sobre el cómputo del plazo de la prescripción y su interrupción, el art. 29 del CPP, establece los
plazos para la prescripción de la acción penal, atendiendo al máximo legal de la pena privativa de
libertad (presidio o reclusión), prevista para los distintos tipos penales establecidos en el Código
Penal. De acuerdo al art. 30 del CPP, dichos términos empiezan a correr desde la media noche del
día en que se cometió el delito, tratándose de delitos instantáneos, o en que cesó su consumación,
en el caso de los delitos permanentes.
Como prescribe el art. 31 del CPP, la prescripción se interrumpe por la declaratoria de rebeldía del
imputado, y conforme al art. 32 del CPP, el término de la prescripción de la acción se suspende
cuando: 1) ‘Se haya resuelto la suspensión de la persecución penal y esté vigente el periodo de
prueba correspondiente; 2) Mientras esté pendiente la presentación del fallo que resuelva las
cuestiones prejudiciales planteadas; 3) Durante la tramitación de cualquier forma de antejuicio o de
la conformidad de un gobierno extranjero de la que dependa el inicio del proceso; y, 4) En los delitos
que causen alteración del orden constitucional e impidan el ejercicio regular de la competencia de las
autoridades legalmente constituidas, mientras dure ese estado’ .
De la interpretación de dichas normas, la jurisprudencia constitucional contenida en la SC 0023/2010-
R, reiterando los precedentes implícitos contenidos en las SSCC 1510/2002-R, 0187/2004-R y
0101/2006-R, concluyó que: ‘…sólo esas causales suspenden la prescripción; en consecuencia, fuera
de ellas, la prescripción continúa corriendo, independientemente de que se hubiera iniciado o no la
acción penal correspondiente.
Conforme a dicho entendimiento, el inicio de la acción penal no interrumpe el término de la
prescripción, el mismo que sigue corriendo en el desarrollo del proceso y, por tanto, es posible
declarar la extinción de la acción penal por prescripción, aún el proceso se encuentre en casación si
es que en ese momento procesal se cumplieron los plazos previstos en el art. 29 del CPP”’.
III.2. Para el cómputo de la prescripción, no pueden asumirse los mismos presupuestos
establecidos para la extinción de la acción penal por duración máxima del proceso
La SCP 0563/2018-S1 de 1 de octubre, indicó: “Con referencia a la denuncia de conculcación
al debido proceso en su elemento esencial de derecho a contar con resoluciones
congruentes, cabe señalar que las autoridades hoy demandadas en el punto III.2 del Auto Supremo
371/2017, establecieron la diferencia entre la extinción de la acción por prescripción y por duración
máxima del proceso, indicando que cada uno tiene un tratamiento específico; sin embargo, al
momento de resolver la excepción de prescripción, asimilaron que en ambas se aplica lo dispuesto
por el art. 130 del CPP, vale decir, que las vacaciones judiciales deben ser descontadas del cómputo
total de la prescripción, afirmación por demás contradictoria, que revela la existencia de
incongruencia interna entre lo considerado y lo resuelto; toda vez que ambas figuras
jurídicas son diferentes y sin embargo dentro el contexto de su cómputo fueron examinadas como
una sola, aspecto que resulta contrario al Fundamento Jurídico III.3 del presente fallo constitucional,
que estableció: ‘En el caso boliviano, debe precisarse que la prescripción, como causal de la extinción
de la acción penal (art. 27 inc. 8) del CPP), se encuentra claramente diferenciada de otra causal de
extinción, como es el vencimiento del plazo máximo de duración del proceso (art 27 inc.10 del CPP);
último supuesto que, considerando lo anotado precedentemente, tiene como objetivo, la realización
del derecho a un plazo razonable, previsto actualmente en el art. 115.II de la CPE. Bajo ese
entendido, debe concluirse que: a) La extinción de la acción penal por prescripción, conforme
a la jurisprudencia glosada, tiene como fundamento -además de las razones de orden doctrinal
y de política criminal-, a la propia Constitución Política del Estado, al consagrar ésta el derecho a la
defensa (art. 119.II de la CPE), y por ende, la garantía del debido proceso (art. 117.I constitucional)
y el principio de seguridad jurídica (178.I de la Ley Fundamental); y, b) La extinción de la acción
penal por duración máxima del proceso se fundamenta en el derecho a un proceso sin dilaciones
indebidas o el derecho a un plazo razonable, previsto en el art. 115 de la Norma Suprema ”’ (las
negrillas son nuestras).
Por su parte la SCP 0616/2018-S4 de 2 de octubre, precisó: “Ahora bien, como se dijo en el
Fundamento Jurídico III.1 de la presente Sentencia Constitucional Plurinacional, la debida
fundamentación o motivación no implica la exposición ampulosa de consideraciones y citas legales,
sino que exige una estructura de forma y de fondo, pudiendo ser concisa, pero clara y satisfacer
todos los puntos demandados, debiéndose expresar las convicciones determinativas que justifiquen
razonablemente su decisión en cuyo caso las normas del debido proceso se tendrán por fielmente
cumplidas; al contrario, cuando la resolución aun siendo extensa no traduce las razones o motivos
por los cuales se toma una decisión, dichas normas se tendrán por vulneradas.
Asimismo, resulta necesario efectuar algunas consideraciones a fin de establecer si resulta evidente
la falta de fundamentación alegada, para ello conforme lo señalado en el Fundamento Jurídico III.2
del presente fallo constitucional, se tiene que una de las causales de la extinción de la acción penal,
es por prescripción –establecida en el art. 27 inc. 8) del CPP–, y se produce por el transcurso del
tiempo, generando con ello la pérdida o renuncia expresa del Estado a juzgar a determinada persona;
para la consideración de esta excepción debe tomarse en cuenta el plazo y la forma computo
previsto en la norma procesal penal (arts. 29 y siguientes), aclarando en todo caso que los
tiempos de prescripción se encuentran íntimamente relacionados al quatum de la pena prevista para
el delito motivo del proceso, es decir, que depende de la gravedad del ilícito para que el imputado
sea favorecido con este instituto; sin embargo, al respecto los Vocales de la Sala Penal Primera
del Tribunal departamental de La Paz, pese a que de manera introductoria precisaron las
diferencias entre los institutos de la prescripción y duración máxima del proceso de forma
por demás contradictoria o por lo menos confusa en la resolución del caso concreto se
pronuncian cual si se trataran éstos de manera indistinta, es decir, a tiempo de resolver
la “prescripción” utilizan razonamientos que según ellos mismos reconocen debían ser
considerados para el computo del plazo en casos de duración máxima del proceso,
incurriendo en un defecto de fundamentación al no establecer del porque se utilizan estos
tópicos, para rechazar su excepción planteada” (el resaltado es nuestro).
III.3. Análisis del caso concreto
De la compulsa de los antecedentes adjuntos, se evidencia que el Juez de Sentencia Penal Primero
de la Capital del departamento de Cochabamba, mediante Auto Interlocutorio de 11 de agosto de
2017, declaró procedente la excepción de extinción de la acción penal por prescripción interpuesta
por Jaime Enrique Quiroga Angulo, dentro del mencionado proceso penal, debido a que transcurrieron
más de cinco años, cuyo cómputo no fue interrumpido por las causales establecidas por ley; además,
que la dilación en la tramitación, alegada por la parte acusadora, es un instituto de la extinción de la
acción penal por duración máxima del proceso y no de la antes señalada.
En virtud a la apelación incidental presentada contra la indicada decisión, la Sala Penal Segunda del
Tribunal Departamental de Justicia del referido departamento, dictó el Auto de Vista 50/2018 de 17
de mayo, revocando el precitado Auto y en consecuencia declaró infundada la excepción mencionada,
en base a los siguientes fundamentos: a) El cómputo efectuado por el Juez a quo es correcto; sin
embargo, el instituto de la extinción de la acción penal por prescripción, no debe limitarse a la
verificación del transcurso del tiempo, sino también a comprobar si durante el mismo efectivamente
la causa penal se dilató por circunstancias o negligencia de la víctima o que la parte imputada
maliciosamente haya demorado el proceso; b) La indicada autoridad no tomó en cuenta la tutela
judicial efectiva a favor de la víctima y de manera directa determinó la prescripción de la causa, sin
revisar los antecedentes del caso y la existencia de actuaciones dilatorias maliciosas; c) El plazo para
la prescripción de los delitos de acusación y denuncia falsa, queda en suspenso entre tanto se
sustancie el proceso penal que dio lugar a la acusación falsa y se dicte la correspondiente resolución
de declaratoria de inocencia dentro del proceso penal que se le siguió al accionante; d) La Resolución
Jerárquica de “27 de enero de 2011”, que ratifica la resolución de sobreseimiento a favor del “ahora
querellante”, marca el inicio del cómputo del plazo para la prescripción; sin embargo, extrañamente
hasta la gestión 2017, no se llevó a cabo la audiencia de juicio oral y mucho menos una sentencia,
por lo que ingresando a la revisión de los actuados que generaron excesiva demora en la resolución
del caso “…se encuentra que estas fueron atribuidas al imputado y al propio órgano judicial (Juzgados
que conocieron este caso)” (sic); e) Si bien el Juez a quo refirió que los fundamentos de la parte
querellante estaban referidos a la extinción de la acción penal por duración máxima del proceso “…es
necesario aclarar que evidentemente para el computo del plazo para la extinción de la acción penal
por duración máxima del proceso se verifican las dilaciones, suspensiones de plazo, vacaciones
judiciales y otros, descontándolas del computo del plazo previsto para que dure un proceso penal,
pero en el caso de autos esto no corresponde porque la excepción planteada fue de extinción de la
acción penal por prescripción, por lo que se aclara que no es que se esté descontando el plazo de las
dilaciones, sino que se está realizando una revisión extensiva de todos los antecedentes y velando
por la tutela judicial efectiva de los derechos de la víctima” (sic); y, f) “…No correspondía declarar la
prescripción de la causa, porque teniéndose en cuenta que el fin último de un proceso judicial es
alcanzar la justicia pero de que justicia se estaría hablando si en el intento de busca la justicia, el
proceso se extingue por cuestiones atribuidas al órgano judicial o a actuaciones maliciosas y dilatorias
del imputado, por tal motivo este Tribunal de Alzada concluye que la decisión asumida por el Juez a-
quo de declarar fundada la excepción de extinción de la acción penal por prescripción a favor del
imputado disponiendo el archivo de obrados, No es correcta, resultando tener mérito lo agraviado
por el apelante” (sic).
En mérito a ello, el impetrante de tutela mediante escrito presentado el 12 de noviembre de 2018,
solicitó complementación y enmienda del Auto de Vista 50/2018, impetrando que: 1) Detallen e
identifiquen las actuaciones maliciosas y dilatorias efectuadas por su persona en el proceso; 2) Si, la
tardanza de los actos investigativos fue debido a su responsabilidad; 3) Si, la justicia es un paradigma
aplicable solo a la víctima; 4) Según su nuevo entendimiento desde que fecha se computa la
prescripción; 5) Si revisaron el memorial de 6 de julio de 2017, por el cual solicitó el adelantamiento
de la fecha de audiencia de juicio oral; 6) Si el ius puniende es absoluto y se puede prolongar
indefinidamente; y, 7) “Establecer el tiempo en el que vuestras Autoridades han tenido la resolución
de 11 de agosto de 2017 en espera de resolución y si la tardanza es también responsabilidad de mi
persona” (sic); el cual fue rechazado por Auto de complementación y enmienda de 13 de igual mes
y año, suscrito por la Sala Penal Segunda del referido Tribunal; indicando que en el caso presente se
analizó la utilización por parte de la defensa del peticionante de tutela motivos personales para
solicitar la suspensión de las diferentes audiencias, lo que dilataron el trámite del proceso e
igualmente la demora atribuible a los juzgadores que causaron la demora de más de seis años “…es
en merito a ello que este Tribunal concluyó que se había afectado el debido tramite del proceso por
las dilaciones provocadas no solo por la defensa, sino también por la falta de seriedad y su mínimo
control por parte de las autoridades jurisdiccionales, dejando al arbitrio los derechos de la víctima,
es en mérito a esas consideraciones, y siempre ponderando el valor justicia y así los derechos de la
victima que se encuentra ampliamente amparado por la CPE, Tratados y Convenios Internacionales,
este Tribunal considero que en el caso presente no correspondía dar curso a la petición de la defensa”
(sic).
Datos de los que se advierte que los Exvocales del Tribunal de alzada, incurrieron en una evidente
incongruencia interna, al indicar que si bien el Juez a quo efectuó un correcto cómputo de la
prescripción; sin embargo, no revisaron los antecedentes del caso que demostraban las dilaciones
ocasionadas por la víctima, el imputado y el órgano judicial; para posteriormente, de forma
contradictoria aclarar que en la extinción de la acción penal por duración máxima del proceso, se
verifican las dilaciones, suspensiones de plazo y vacaciones entre otros, para descontarlos del cálculo
realizado, lo que en el caso concreto no cabe hacer por tratarse de extinción de la acción penal por
prescripción; pero, que en resguardo a la tutela judicial efectiva y a obtener justicia, no correspondía
extinguir el proceso por cuestiones dilatorias atribuibles al imputado y al órgano judicial.
Al respecto, es necesario aclarar que la tutela judicial efectiva, no es un derecho exclusivo de la
víctima sino que también de la parte imputada o acusada; lo cual se extrae de lo manifestado en la
SCP 1037/2016-S1 de 26 de octubre, que respecto a los escenarios que lo componen, precisó: “ a) El
derecho de acceso a la justicia, sin obstáculos procesales que pudieran impedirlo; b) El de obtener
una resolución motivada y fundada sobre el fondo de las pretensiones, en un tiempo
razonable, independientemente de lo favorable o no de dicha decisión; y, c) La efectividad en el
cumplimiento del fallo” (las negrillas corresponden al texto original); así como también del art.
115.II de la CPE, que dice: “Toda persona será protegida oportuna y efectivamente por los
jueces y tribunales en el ejercicio de sus derechos e intereses legítimos”; puesto que si bien, el
acceso a la justicia -como parte de la tutela judicial efectiva- tiene por finalidad que el Estado proteja
oportunamente a las personas a quienes se les vulneraron sus derechos; sin embargo, la obtención
de una resolución motivada y fundamentada que resuelva el fondo del asunto, así como el
cumplimiento efectivo de la decisión asumida, interesa no solo a la víctima sino también al imputado
o acusado.
Consecuentemente, la tutela judicial efectiva no puede ser asumida como aquel derecho por el que
se pueda y deba prolongar indefinidamente un proceso penal, con el solo objeto de buscar una
resolución de fondo para la víctima, sino que debe ser también asumido como aquel por el cual el
imputado o acusado pueda obtener una decisión que defina su situación jurídica en un plazo
razonable y que la misma sea cumplida. Los indicados tienen el derecho a que el litigio sea resuelto
en el tiempo establecido por la norma procesal, ya que la actividad represiva del Estado no puede
ser ejercida de manera indefinida, tal como se precisó en el Fundamento Jurídico III.1 de la presente
Sentencia Constitucional Plurinacional, puesto que de hacerlo se atentaría contra los derechos a la
defensa y al debido proceso de los referidos sujetos procesales así como el principio de seguridad
jurídica.
Es evidente que las partes tienen el deber ético de no dilatar el proceso y de buscar que se desarrolle
y culmine satisfactoriamente en los plazos legales; sin embargo, son las autoridades jurisdiccionales
como directores, quienes tienen la carga de garantizar y efectivizar aquello, efectuando control
respecto a los actos procesales desarrollados, previniendo y cortando actos manifiestamente
dilatorios, ocasionados por los mismos y el Ministerio Público a través de las facultades reconocidas
por ley.
El Órgano Judicial mal puede pretender impedir u oponerse a la extinción de la acción penal por
prescripción, con el argumento de que si bien los juzgadores incurrieron en dilaciones; sin embargo,
en resguardo a la tutela judicial efectiva de la víctima, el proceso penal debe seguir aperturado
indefinidamente hasta que se emita resolución que resuelva el fondo de la causa; razonamiento que
resulta ser totalmente arbitrario y contrario a la jurisprudencia constitucional, puesto que los actos u
omisiones en los que incurrieron los juzgadores y que dieron lugar a demoras, no pueden ser
superados o subsanados mediante una aplicación forzada del mencionado derecho de la víctima. En
todo caso, si una causa culminara por aplicación de la prescripción, corresponderá que se establezcan
responsabilidades del Ministerio Público o de los juzgadores, por ser estos últimos quienes tenían el
deber de prever que las partes o el Ministerio Público no dilaten maliciosamente el proceso.
En mérito a ello, al tenor de lo glosado en el Fundamento Jurídico III.2 del presente fallo
constitucional, corresponde conceder la tutela solicitada, por vulneración al debido proceso del
accionante en su elemento de congruencia de las resoluciones, por la evidente falta de coherencia
interna del Auto de Vista 50/2018.
Finalmente, respecto a la falta de fundamentación y motivación de la resolución cuestionada, se
evidencia también que se lesionaron los mismos como elementos del debido proceso; toda vez que,
los Exvocales demandados, efectuaron aseveraciones en sentido que el acusado y los juzgadores
incurrieron en dilaciones, sin identificar cabalmente los elementos objetivos en los cuales sustentaron
sus afirmaciones y sin explicar adecuadamente el por qué se apartaron de los razonamientos
jurisprudenciales citados respecto a la diferencia de la extinción de la acción penal por duración
máxima del proceso y la prescripción, así como a sus exigencias de procedencia; razón por la que
corresponde conceder de igual manera la tutela solicitada por vulneración al citado derechos en sus
prenombrados elementos.
En consecuencia, la Sala Constitucional al haber concedido la tutela impetrada, obró correctamente.
POR TANTO
I.2.4. Resolución
La Sala Constitucional Tercera del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz, por Resolución
40 de 13 de mayo de 2019, cursante de fs. 236 a 238 vta., denegó la tutela solicitada; en base a
los siguientes fundamentos: i) Para que exista pertinencia entre lo apelado y resuelto, no es necesario
una coincidencia exacta entre ambos actos; ii) Deben exponerse los motivos y razones que dieron
curso al recurso jerárquico interpuesto; iii) La RM 1332/18, sostuvo la viabilidad de la movilidad
laboral del personal de confianza y se dio ante la necesidad de la “reingeniería” institucional, por
ende, es congruente porque trató el fondo del asunto y no es obligatorio observar informe técnico
alguno; iv) Se señaló los antecedentes y funciones del accionante en la institución donde trabajaba;
y, v) Es correcta la apreciación respecto a que los hechos controvertidos deben ser conocidos por la
judicatura laboral.
II. CONCLUSIONES
De la revisión y compulsa de los antecedentes que cursan en obrados se establece lo siguiente:
II.1. Por nota YPFBTR.TH.APC 029/2018 de 20 de marzo, suscrita por Hugo Canedo Mendieta,
Gerente Sectorial de Transporte de Gasoductos, Julio Infante Cordero, Gerente de Operaciones; y,
Nelson Delgadillo Cuellar, Gerente de Talento Humano a.i., todos de la empresa YPFB Transporte
S.A., informaron al demandante de tutela que a consecuencia de la reingeniería adoptada en la
institución y la situación de la actividad hidrocarburífera, su salario mensual sería de Bs18 691,79.-
(dieciocho mil seiscientos noventa y un 79/100 bolivianos), aplicable dentro los tres meses siguientes
a la recepción de la nota mencionada (fs. 3).
II.2. Mediante nota presentada el 11 de junio de igual año, dirigida al Gerente de Talento Humano
a.i. de la empresa aludida, el peticionante de tutela manifestó su rechazo a las condiciones
establecidas en el comunicado descrito en la Conclusión II.1. (fs. 4).
II.3. Por cite YPFBTR.TH 32/2018 de 15 de junio, el prenombrado Gerente respondió a la nota
indicada supra, informando al impetrante de tutela el pago de sus beneficios sociales
correspondientes y dentro del plazo legal (fs. 5).
II.4. Cursa Única Citación de 18 del precitado mes y año, emitida por el Inspector del Ministerio de
Trabajo Empleo y Previsión Social de Santa Cruz, citando, conminando y emplazando a la empresa
YPFB Transporte S.A., a efectos de que se haga presente en la audiencia fijada para el 25 de idéntico
mes y año (fs. 6).
II.5. Mediante Conminatoria de Reincorporación por Estabilidad Laboral JDTSC/CONM 060/2018 de
5 de julio, el Jefe Departamental de Trabajo a.i. de Santa Cruz, ordenó la reincorporación del
demandante de tutela al puesto que ocupaba, la reposición de sueldos devengados desde el despido
injustificado, manteniendo su antigüedad y demás derechos (fs. 7 a 9 vta.).
II.6. Por memorial presentado el 18 del mencionado mes y año, la empresa YPFB Transporte S.A.
interpuso recurso de revocatoria contra la decisión precisada en la Conclusión que antecede, pidiendo
la declaración de improcedencia de la reincorporación laboral ordenada (fs. 11 a 16 vta.).
II.7. A través de la Resolución Administrativa JDTSC/R.R. 031/18 de 16 de 2018, la autoridad citada
en la Conclusión II.5, confirmó totalmente la Conminatoria de Reincorporación expedida por la
misma, manteniéndola firme y subsistente (fs. 17 a 19 vta.).
II.8. Cursa memorial presentado el 31 de igual mes y año, mediante el cual la empresa citada en la
Conclusión II.6, interpuso recurso jerárquico contra la decisión anteriormente nombrada, pidiendo
nuevamente el rechazo de la denuncia laboral (fs. 22 a 28 vta.).
II.9. Mediante RM 1332/18 de 6 de diciembre del mismo año, la autoridad demandada revocó
totalmente la Conminatoria de Reincorporación y la Resolución Administrativa, referidas en las
Conclusiones II. 5 y 7 respectivamente; declinando competencia ante la “…Judicatura Laboral,
instancia donde las partes deben realizar la demanda pertinente por los derechos que les
correspondan” (sic. [fs. 29 a 31]).
para que se declare en tal o cual sentido; o lo que es lo mismo cuál es la ratio decidendi que llevó al
Juez a tomar la decisión’.
Posteriormente, siguiendo los lineamientos citados precedentemente, la SC 2227/2010-R de 19 de
noviembre, a tiempo de citar los entendimientos de las SSCC 0871/2010-R y 1365/2005-R, precisó:
‘Es imperante además precisar que toda resolución ya sea jurisdiccional o administrativa, con
la finalidad de garantizar el derecho a la motivación como elemento configurativo del
debido proceso debe contener los siguientes aspectos a saber: a) Debe determinar con
claridad los hechos atribuidos a las partes procesales, b) Debe contener una exposición
clara de los aspectos fácticos pertinentes, c) Debe describir de manera expresa los
supuestos de hecho contenidos en la norma jurídica aplicable al caso concreto, d) Debe
describir de forma individualizada todos los medios de prueba aportados por las partes
procesales, e) Debe valorar de manera concreta y explícita todos y cada uno de los
medios probatorios producidos, asignándoles un valor probatorio específico a cada uno
de ellos de forma motivada, f) Debe determinar el nexo de causalidad entre las denuncias
o pretensiones de las partes procesales, el supuesto de hecho inserto en la norma
aplicable, la valoración de las pruebas aportadas y la sanción o consecuencia jurídica
emergente de la determinación del nexo de causalidad antes señalado’.
Asimismo, dicha Sentencia Constitucional Plurinacional, en cuanto a la obligación de fundamentar y
motivar las decisiones judiciales por las instancias de impugnación también refirió: ‘La obligación de
fundamentar y motivar las decisiones judiciales, abarca también a las instancias judiciales de
impugnación, en ese sentido, el entonces Tribunal Constitucional, a través de la SC 0040/2007-R de
31 de enero, haciendo referencia a la SC 0577/2004-R de 15 de abril, señaló que:
<https://es.wikipedia.org/wiki/%C2%ABEsa_mala_fama...%C2%BB>Esta exigencia de
fundamentar las decisiones, se torna aún más relevante cuando el Juez o Tribunal debe resolver en
apelación la impugnación de las resoluciones pronunciadas por las autoridades de primera instancia;
(…), es imprescindible que dichas Resoluciones sean suficientemente motivadas y expongan con
claridad las razones y fundamentos legales que las sustentan y que permitan concluir, que la
determinación sobre la existencia o inexistencia del agravio sufrido fue el resultado de una correcta
y objetiva valoración de las pruebas, del mismo modo que se exige al apelante cumplir con la
obligación de fundamentar los agravios; por cuanto, en la medida en que las resoluciones contengan,
los fundamentos de hecho y de derecho, el demandado tendrá la certeza de que la decisión adoptada
es justa; por lo que no le esta permito a un Juez o Tribunal, reemplazar la fundamentación por la
relación de antecedentes, la mención de los requerimientos de las partes o hacer alusión de que el
Juez de instancia obró conforme a derecho, (…); con mayor razón, si se tiene en cuenta que el contar
con una Resolución debidamente fundamentada y motivada es un derecho fundamental de la persona
y forma parte del debido proceso…». El presente entendimiento fue asumido y reiterado por el actual
Tribunal Constitucional Plurinacional, en la SCP 0398/2014 de 25 de febrero’.
Por último, la Sentencia supra indicada, en relación a otro de los elementos del debido proceso como
la congruencia señaló también lo siguiente: ‘…el entonces Tribunal Constitucional, mediante la SC
0358/2010-R de 22 de junio, señaló que el mismo consiste en:
<https://es.wikipedia.org/wiki/%C2%ABEsa_mala_fama...%C2%BB>…la concordancia entre la
parte considerativa y dispositiva, pero además esa concordancia debe mantenerse en
todo su contenido, efectuando un razonamiento integral y armonizado entre los distintos
considerandos y razonamientos emitidos por la resolución, esta concordancia de
contenido de la resolución y su estricta correspondencia entre lo pedido, lo considerado
y lo resuelto, conlleva a su vez la cita de las disposiciones legales que apoyan ese
razonamiento que llevó a la determinación que se asume. En base a esos criterios se
considera que quien administra justicia debe emitir fallos motivados, congruentes y pertinentes»’.
En el mismo contexto, el entendimiento de la SC 0486/2010-R de 5 de julio, afirmó que: ‘…la
congruencia ha venido clasificada en diversos tipos o categorías que nos interesa anotar a los fines
que se seguirán, y así es moneda corriente hablar en doctrina de incongruencia
<https://es.wikipedia.org/wiki/%C2%ABEsa_mala_fama...%C2%BB>ultra petita» en la que se
aplicable dentro los tres meses siguientes a la recepción de la nota indicada (Conclusión II.1); por
ello, mediante nota presentada el 11 de junio de igual año, el peticionante de tutela manifestó su
rechazo ante el Gerente de Talento Humano a.i. (Conclusión II.2); empero, a través del oficio
YPFBTR.TH 32/2018 de 15 de junio, dicho gerente respondió e informó al impetrante de tutela el
pago de sus beneficios sociales correspondientes (Conclusión II.3); posteriormente, la Jefatura
Departamental del Trabajo del Ministerio de Trabajo, Empleo y Previsión Social de Santa Cruz,
emplazó a la empresa YPFB Transporte S.A. para que se constituya a la audiencia fijada para el 25
de idéntico mes y año, donde no fue posible acuerdo alguno (Conclusión II.4); razón que dio lugar a
la emisión de la Conminatoria de Reincorporación por Estabilidad Laboral JDTSC/CONM 060/2018 de
5 de julio del año, que ordenó su restitución al mismo puesto que ocupaba, la reposición de sueldos
devengados desde el despido injustificado, manteniendo su antigüedad y demás derechos
(Conclusión II.5); por tal motivo, a través del memorial presentado el 18 de igual mes y año, la
empresa YPFB Transporte S.A. formuló recurso de revocatoria pidiendo la declaración de
improcedencia de esa determinación (Conclusión II.6); resuelto por la Resolución Administrativa
JDTSC/R.R. 031/18 de 16 de agosto, que la confirmó, manteniéndola firme y subsistente (Conclusión
II.7); a cuyo efecto, por memorial de 31 del mes y año precitados, la empresa citada interpuso
recurso jerárquico pidiendo nuevamente el rechazo de la denuncia (Conclusión II.8), expidiéndose
en consecuencia la RM 1332/18, que revocó la Conminatoria de Reincorporación por Estabilidad
Laboral y la Resolución Administrativa, referidas, declinando competencia ante la “Judicatura
Laboral”, instancia donde las partes debían realizar la demanda pertinente por los derechos que les
correspondan (Conclusión II.9).
La jurisprudencia citada en la presente Sentencia Constitucional Plurinacional, en relación a la
fundamentación y motivación, señaló que, son elementos preponderantes de las resoluciones
judiciales y administrativas; por ello, cada autoridad que dicte su decisión, debe imprescindiblemente
exponer la relación fáctica, realizar la subsunción legal y citar las leyes que sustentan la parte
dispositiva de la misma; es decir, tiene que: a) Identificar con claridad las acciones atribuidas a las
partes; b) Contener una exposición clara de los aspectos fácticos pertinentes; c) Describir de manera
expresa los supuestos de hecho contenidos en la ordenamiento jurídico aplicable al caso concreto;
d) Explicar de forma individualizada todos los medios de prueba aportados por las partes; e) Valorar
de manera concreta y explícita todas y cada una de las producidos, asignándoles un valor específico
a cada uno de ellos de forma motivada; y, f) Precisar el nexo de causalidad entre las denuncias o
pretensiones de las partes, el supuesto de hecho inserto en la norma aplicable, la valoración del
andamiaje probatorio aportado y la sanción o consecuencia jurídica emergente de la determinación.
En consecuencia, se advierte que de la naturaleza jurídica del debido proceso, deriva a su vez la
congruencia como principio característico, entendida como la estricta correspondencia que existe
entre lo peticionado y lo resuelto.
Ahora bien, esa definición general, no es limitativa de la coherencia que debe tener toda resolución,
ya sea judicial o administrativa, y que implica también la concordancia entre la parte considerativa y
dispositiva, sino que además, debe mantenerse en todo su contenido un razonamiento integral y
armonizado entre lo pedido, considerado y resuelto; por ello, corresponde en el caso concreto realizar
contrastación entre el memorial del recurso jerárquico y la RM 1332/18 que lo resolvió; para eso, es
preciso realizar el análisis minucioso de dichos actuados y verificar lo denunciado en la presente
acción de amparo constitucional.
III.3.1. Respecto al memorial de impugnación presentado por la empresa YPFB
Transporte S.A. contra la Resolución Administrativa JDTSC/R.R. 031/18
El recurso jerárquico presentado por la empresa demandada, argumentó que: 1) No se consideró
que la rebaja del sueldo fue legal y justificada, por ende, no constituyó despido indirecto por
habérsele informado de ello en su debido momento; 2) Las nuevas condiciones económicas
precautelan los intereses económicos del Estado; 3) La decisión de concluir la relación laboral fue
del propio obrero; 4) No hubo pronunciamiento sobre el informe técnico presentado en audiencia,
respecto al efecto regulado por el art. 2 del DS de 9 de marzo de 1937; 5) Se admitió que la
conminatoria de reincorporación era imprecisa y contenía omisiones en relación al cargo y al sueldo,
que no son de forma sino de fondo; 6) El trabajador tuvo distintas condiciones laborales antes de su
desvinculación, que operó por el rechazo al reajuste salarial; 7) Es requisito de todo acto
administrativo que el objeto sea cierto, lícito y materialmente posible, conforme lo dispuesto en el
art. 28 inc. c) de la LPA; 8) No existió valoración probatoria, a pesar de habérselas identificado,
vulnerando el art. 35 inc. c) de la norma precitada; y, 9) La resolución impugnada contiene errores
de identificación de las partes procesales y de fechas.
III.3.2. Con relación a la RM 1332/18 que resolvió el recurso jerárquico
La Resolución Ministerial indicada, resolvió el recurso jerárquico, en base a los siguientes
fundamentos: i) La relación de obrero-patronal data de noviembre de 2000, empero, el trabajador
Carlos Fernando Caballero Morales -ahora accionante- ocupó el cargo de Jefe de Operaciones Gas
del 7 de julio de 2004 hasta el 31 de agosto de 2017, siendo designado como Coordinador de Gestión
Operativa en noviembre de similar año, situación que determinaría la rebaja de su salario, conocido
el 20 de marzo de 2018 por el mismo; ii) La desvinculación es aquella decisión unilateral del
empleador que altera la relación obrero-patronal con el objeto de que el funcionario opte por el retiro
de la fuente de empleo o permanezca en ella, pero sujeto a las nuevas condiciones establecidas,
situación operada con la nota YPFBTR.TH.APC 29/2018 de 20 de marzo, cambiando su situación
salarial; iv) El despido indirecto es una forma de extinción de la relación laboral, regulado por del DS
de 9 de marzo de 1937, por voluntad propia del trabajador y por falta imputable al empleador, aunque
éste no hubiera prescindido de sus servicios; v) No obstante de lo previamente señalado, el derecho
a la estabilidad en el desempeño de sus funciones no es absoluto y depende de su naturaleza,
conforme el art. 11.I del DS 28699; vi) Debe verificarse primero la relación existente y posteriormente
la legalidad o ilegalidad del despido; y, vii) El nivel salarial que ostentaba el “recurrente” era propio
de los trabajadores de confianza, situación jurídica que debe ser dilucidada por la “judicatura laboral”.
III.3.3. Contrastación entre el memorial del recurso jerárquico y la RM 1332/18
La empresa empleadora demandada, en su impugnación consideró que la rebaja del sueldo fue legal
y justificada, y no fue despido indirecto por haberse informado al trabajador sobre las nuevas
condiciones establecidas, situación que llevó a la decisión de concluir con la relación laboral; del
mismo modo no hubo pronunciamiento sobre el informe técnico presentado en audiencia, respecto
al efecto regulado en el art. 2 del DS de 9 de marzo de 1937; siendo, la conminatoria de
reincorporación imprecisa y con omisiones en relación al cargo y salario, pues tuvo distintas
condiciones antes de su desvinculación, que operó por el rechazo al reajuste; constituyendo requisito
de todo acto administrativo, que el objeto sea cierto, lícito y materialmente posible, conforme lo
dispuesto en el art. 28 inc. c) de la LPA; que no existió, valoración probatoria a pesar de estar
debidamente identificadas, vulnerando el art. 35 inc. c) de la norma precitada; por último, la
resolución impugnada también contiene errores de identificación de las partes procesales y de fechas.
Por su parte, la Resolución Ministerial precitada, estableció que la relación laboral databa de
noviembre de 2000; sin embargo, el trabajador -ahora accionante- ocupó el cargo de Jefe de
Operaciones Gas del 7 de julio de 2004 hasta el 31 de agosto de 2017, siendo designado como
Coordinador de Gestión Operativa en noviembre del mismo año, situación que determinaría la rebaja
de su salario, conocido el 20 de marzo de 2018; empero, no se fundamentó ni motivó si el último
cargo mencionado fue también de confianza, a afectos de establecer si la desvinculación como
decisión unilateral que altera la relación laboral, donde el funcionario opta por el retiro de su fuente
de empleo o permanezca en ella (pero sujeto a las nuevas condiciones impuestas), operando
efectivamente con la nota YPFBTR.TH.APC 29/2018, que cambió su situación salarial.
Del mismo modo afirmó la resolución precitada, que el despido indirecto es una forma de extinción
de la relación obrero-patronal, regulado por del DS de 9 de marzo de 1937, por voluntad propia del
trabajador y por falta imputable al empleador, aunque éste no hubiera prescindido de sus servicios;
por ende, la estabilidad de trabajo no es absoluta y depende de su naturaleza, conforme el art. 11.I
del DS 28699; consecuentemente, debe establecerse primero la relación laboral y posteriormente la
legalidad o ilegalidad del despido; sin embargo, no tomó en cuenta ni explicó las razones para aplicar
la cita normativa, que reconoce la estabilidad de todos los obreros; empero a la vez refiere, que ante
la rebaja del sueldo, el empleado tiene la facultad de permanecer o no en el cargo, situación regulada
en el DS de 9 de marzo de 1937, sin tomar en cuenta que la primera norma citada también refirió
que el alcance de la estabilidad laboral sería reglamentada por Decreto Supremo; y, no citó norma
sustantiva o procesal concerniente a la categorización o entendimiento sobre los “trabajadores de
confianza”; o en su caso, tampoco explicó el por qué el Auto Supremo 288 de 22 de agosto de 2014,
es aplicable fáctica y normativamente al problema respecto al cargo de Coordinador de Gestión
Operativa.
Al respecto, debe tomarse en cuenta lo dispuesto en la Ley de Procedimiento Administrativo, que
versa:
Art. 61 (Formas de la Resolución).- “Los recursos administrativos previstos en la presente
Ley, serán resueltos confirmando o revocando total o parcialmente la resolución
impugnada, o en su caso, desestimando el recurso si éste estuviese interpuesto fuera de
término, no cumpliese las formalidades señaladas expresamente en disposiciones
aplicables o si no cumpliese el requisito de legitimación regulando en el Artículo 11° de la
presente Ley.
(…)
Artículo 63° (Alcance de la Resolución).
I. Dentro del término establecido en disposiciones reglamentarias especiales para resolver los
recursos administrativos; deberá dictarse la correspondiente resolución, que expondrá en forma
motivada los aspectos de hecho y de derecho en los que se fundare.
II. La resolución se referirá siempre a las pretensiones formuladas por el recurrente, sin
que en ningún caso pueda agravarse su situación inicial como consecuencia exclusiva de su propio
recurso.
(…)
Artículo 68° (Alcance de la Resolución del Recurso Jerárquico).
I. Las resoluciones de los recursos jerárquicos deberán definir el fondo del asunto en
trámite y en ningún caso podrán disponer que la autoridad inferior dicte una nueva
resolución, excepto lo dispuesto en el numeral II del presente artículo.” (el resaltado es nuestro).
Por su parte la Constitución Política del Estado en su art. 48 regula que:
“I. Las disposiciones sociales y laborales son de cumplimiento obligatorio.
II. Las normas laborales se interpretarán y aplicarán bajo los principios de protección de
las trabajadoras y de los trabajadores como principal fuerza productiva de la sociedad;
de primacía de la relación laboral; de continuidad y estabilidad laboral; de no
discriminación y de inversión de la prueba a favor de la trabajadora y del trabajador.” (las
negrillas nos corresponde).
Al final, la autoridad demandada a través de la RM 1332/18, revocó la Conminatoria de
Reincorporación dispuesta a favor del impetrante de tutela, y declinó competencia a la jurisdicción
laboral, sin sustento fáctico ni cita legal; indicando que el cargo desempeñado por el accionante era
de confianza, sin explicar de forma suficiente su situación laboral ni sobre la valoración de la prueba
reclamada; por tanto, existe en ella incongruencia externa e interna, entendiendo que la resolución
es comprendida como una unidad y debe cuidar su orden y racionalidad, desde la parte considerativa
de los hechos, la identificación de los agravios, la valoración de los mismos, la interpretación de las
normas y los efectos de la parte dispositiva, evitando exposiciones contradictorias entre sí o con la
misma decisión sobre el fondo; considerando y teniendo en cuenta de este modo, los principios que
sustentan y condicen con el tema laboral analizado, como el de protección y el de razonabilidad
establecida en la doctrina y en la jurisprudencia constitucional citada.
Toda vez que, conforme consta en la RM 1332/2018, es a partir del considerando tercero que se
efectuó un análisis en relación a las funciones que el impetrante de tutela ocupó en la entidad ahora
demanda; es más, se señala que fue el empleador el que de manera unilateral modificó las
condiciones del impetrante de tutela a través de la Nota YPFBTR.TH.APC.029/2018, a partir de la
cual se produjo la rebaja del salario del mismo, aludiendo posteriormente jurisprudencia
constitucional respecto al ius variandi; así como la cita de la Norma Suprema, que consagra el derecho
a la estabilidad laboral y que el mismo no es absoluto, sino depende de la naturaleza de la relación
obrero-patronal según el DS 28699; debiendo en consecuencia para establecer la legalidad o
ilegalidad del despido, si el empleado ocupa un puesto de confianza; para concluir indicó: “…en ese
sentido se debe considerar que el trabajador ocupaba el cargo de Jefe de Operaciones de Gas,
debiendo considerarse que el cargo y nivel salarial que tenía el recurrente al momento en que se
determinó el cambio de funciones es propio de los trabajadores de confianza, generando situaciones
jurídicas que solo pueden ser dilucidadas por la judicatura laboral, toda vez que es esa instancia la
que cuenta con competencia para pronunciarse sobre los alcances y naturaleza de los contratos
individuales de trabajo” (sic); es decir, se realizó una mínima conclusión, sin fundamentar ni explicar
los motivos por los que llegó a considerar que el puesto del solicitante de tutela resultó ser un puesto
de confianza, lo que motivó al Gerente de Talento Humano a.i de YPFB Trasporte S.A. a emitir su
agradecimiento de servicios, puesto que en el oficio YPFBTR.TH.32/2018 de 15 de junio, tampoco
existe justificación alguna referida a que la decisión adoptada fue por motivos señalados, al que el
ahora accionante no era el llamado a ocupar.
En ese contexto, ante la ausencia de fundamentos e indicación de motivos por los que se resolvió,
en sentido de que la Conminatoria de Reincorporación por Estabilidad Laboral JDTSC/CONM 060/2018
no era correcta, por una parte; y, por otra la RM 1332/2018, que no se circunscribe a responder
aquellos agravios referidos por la empresa YPFB Trasporte S.A.; incluyendo además que, la conclusión
a la que se arribó resulta por demás incongruente al señalar: “…el nivel salarial que tenía el
recurrente”, cuando en dicha oportunidad quien recurrió de jerárquico fue la Empresa YPFB Trasporte
S.A y no así el empleado afectado, ahora accionante; advirtiendo que dicha Resolución aparte de
carecer de fundamentación y motivación, es incongruente; aspecto que en definitiva en resguardo
de los derechos laborales, debe ser corregido.
Por lo expresado precedentemente la Sala Constitucional al denegar la tutela, obró incorrectamente.
POR TANTO
El Tribunal Constitucional Plurinacional, en su Sala Tercera; en virtud de la autoridad que le confiere
la Constitución Política del Estado y el art. 12.7 de la Ley del Tribunal Constitucional Plurinacional; en
revisión, resuelve: REVOCAR la Resolución 40 de 13 de mayo de 2019, cursante de fs. 236 a 238
vta., pronunciada por la Sala Constitucional Tercera del Tribunal Departamental de Justicia de Santa
Cruz; y en consecuencia, CONCEDER la tutela impetrada, dejando sin efecto la Resolución Ministerial
1332/18 de 6 de diciembre de 2018; debiendo la autoridad demandada emitir nueva, observando la
debida fundamentación, motivación y congruencia.
Regístrese, notifíquese y publíquese en la Gaceta Constitucional Plurinacional.
seguro, pues lo único que le reconocieron fue el horario de lactancia, hasta que el 23 de enero de
2018 fue sorprendida con su despido.
Haciendo uso de la réplica, su abogada señaló: i) Los derechos laborales son imprescriptibles. Al
momento del despido la solicitante de tutela tenía un menor de pocos meses de edad y no es
aceptable que porque hubiere nacido antes de empezar a trabajar para la empresa INDEX S.R.L.
signifique encontrarse desprotegida respecto a la inamovilidad laboral, pues, al contrario, lo que se
pretende es resguardar al niño hasta que cumpla un año de vida; y, ii) Cuando se trata de una madre
en etapa de lactancia, no puede haber periodo de prueba ni hacer diferencia entre contratos
eventuales e indefinidos.
I.2.2. Informe del demandado
Antonio Javier Riopedre, representante legal de la empresa INDEX S.R.L., por informe escrito
cursante de fs. 72 a 77 vta., y en audiencia de consideración de la acción de amparo constitucional,
a través de su abogado, señaló: a) La ahora accionante, fue incorporada mediante contrato laboral
indefinido de manera verbal con la condición de que no podía seguir vendiendo casas o terrenos por
cuenta propia o para terceros. La empresa tenía conocimiento que la impetrante de tutela tenía un
hijo de tres a cuatro meses de nacido; b) El 23 de enero de 2018, encontrándose aun dentro del
período de prueba previsto por ley, se le comunicó que dejaría de prestar servicios por no haber
vencido satisfactoriamente la referida etapa, debido a que fue encontrada comercializando inmuebles
de otros proyectos ajenos a la empresa; y, c) La presente acción tutelar, no tuvo en cuenta los
principios de inmediatez y subsidiariedad por haber sido interpuesta más de nueve meses después
de notificada con la Conminatoria de Reincorporación. El recurso de revocatoria no suspende los
efectos del referido dictamen; por lo que, solicitó denegar la tutela.
I.2.3. Intervención de tercero interesado
Wilfredo Tarqui Copajira, Jefe Departamental de Trabajo de Santa Cruz, en audiencia manifestó: 1)
Cuando la contratación es verbal, es considerada indefinida; y, 2) De acuerdo a vasta cantidad de
resoluciones ministeriales emitidas, al momento de dilucidar un caso en materia laboral debe tomarse
en cuenta el principio in dubio pro operario, el de favorabilidad y el de estabilidad laboral. Es así que
el recurso de revocatoria fue resuelto confirmando la reincorporación laboral de la accionante.
I.2.4. Resolución
La Sala Penal Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz, constituida en Tribunal
de garantías, por Resolución 25 de 5 de febrero de 2019, cursante de fs. 81 vta. a 84, concedió la
tutela solicitada, ordenando el cumplimiento de la Conminatoria de Reincorporación Laboral
JDTSC/CONM 017/2018, disponiendo la restitución de la accionante al cargo que anteriormente
ocupaba, más sueldos devengados y todos los derechos que le asisten y sea en el plazo de
veinticuatro horas de notificada la Resolución, en base a los siguientes fundamentos: i) Respecto a
la inmediatez, se ha computado el plazo a partir del informe JDTSC/NAM/VER REINC/LAB 066/2018
de 5 de noviembre de 2018, referido a la verificación del incumplimiento del dictamen emitido por la
Jefatura Departamental del Trabajo de Santa Cruz; y, ii) La parte demandada conocía de la existencia
del menor de edad protegido por la inamovilidad laboral, razón por la que nos tenemos que
circunscribir a si esa Conminatoria de reincorporación fue o no acatada, interpretando que dentro del
plazo del año de resguardo laboral establecido en la mencionada Resolución se puede realizar la
solicitud de reingreso a la fuente de trabajo.
En respuesta a la solicitud de complementación y enmienda presentada por la parte demandada, por
Resolución 19 de 1 de abril de 2019, el referido Tribunal modificó la parte resolutiva y decidió
mantener la concesión de la tutela ordenando el cumplimiento de la Conminatoria de Reincorporación
Laboral citada supra, disponiendo el pago de sueldos devengados, derechos laborales y beneficios
sociales de la solicitante de tutela hasta el 3 de septiembre de 2018, además del pago del subsidio
de lactancia de su hijo, sin lugar a la reincorporación debido a que al momento de interposición de
la acción de amparo constitucional y su resolución, el mencionado menor ya cumplió un año de edad.
Aclaró también, que se salvan los derechos de la impetrante de tutela de acudir a la jurisdicción que
corresponda a reclamar su derecho a la inamovilidad laboral u otros que son posteriores a la indicada
fecha.
II. CONCLUSIONES
De la revisión y compulsa de los antecedentes que cursan en obrados, se establece lo siguiente:
II.1. Consta Certificado de nacimiento del hijo de la accionante, suscitado el 3 de septiembre de
2017 (fs. 4).
II.2. A través de la Conminatoria de Reincorporación Laboral por Inamovilidad JDTSC/CONM
017/2018 de 1 de marzo, la Jefatura Departamental de Trabajo de Santa Cruz, instruyó la restitución
inmediata -a partir de su legal notificación- de la ahora impetrante de tutela a su fuente de trabajo
en el mismo puesto que ocupaba en la Empresa INDEX S.R.L. (fs. 14 a 15).
II.3. Constan notificaciones practicadas el 13 de marzo de 2018 a la entidad demandada y a la ahora
accionante, con el Dictamen descrito en la Conclusión anterior (fs. 16 y 23).
II.4. Por Resolución Administrativa JDTSC/R.R. 030/18 de 30 de abril de 2018, expedida en respuesta
al recurso de revocatoria interpuesto por INDEX S.R.L., la Jefatura Departamental de Trabajo de
Santa Cruz, confirmó la Conminatoria descrita en la Conclusión precedente. (fs. 17 a 21 vta.).
II.5. Cursa constancia de notificación de 8 de mayo del señalado año, realizada a la aludida empresa,
con la Resolución Administrativa descrita en la Conclusión precedente (fs. 22).
II.6. Mediante informe JDTSC/NAM/VER REINC/LAB 066/2018 de 5 de noviembre, la Inspectora de
la mencionada entidad laboral hizo conocer que el primero del mes y año señalados, verificó que la
solicitante de tutela no fue restituida a su fuente laboral (fs. 25).
III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO
La accionante denuncia como lesionados sus derechos al trabajo, a la inamovilidad laboral, salud,
vida, alimentación, personalidad, capacidad, dignidad, seguridad social y asignaciones familiares,
alegando que la empresa INDEX S.R.L., incumplió la Conminatoria de Reincorporación JDTSC/CONM
017/2018 de 1 de marzo, emitida por la Jefatura Departamental de Trabajo de Santa Cruz.
III.1. Principio de inmediatez, presupuesto procesal constitucional de inexcusable
cumplimiento, que reviste a la acción de amparo constitucional. Jurisprudencia reiterada
En relación al tema, la SCP 1098/2016-S3 de 10 de octubre, reiterada por la SCP 0107/2019-S3 de 9
de abril, señaló: “El art. 129.II de la CPE, en relación a la inmediatez establece que: ‘La acción de
Amparo Constitucional podrá interponerse en el plazo máximo de seis meses,
computables a partir de la comisión de la vulneración alegada o de notificada la última
decisión administrativa o judicial’; asimismo, el art. 55.I del Código Procesal Constitucional
(CPCo), refiere expresamente que: ‘La Acción de Amparo Constitucional podrá interponerse
en el plazo máximo de seis meses, computables a partir de la comisión de la vulneración
alegada o de conocido el hecho’.
La jurisprudencia constitucional en su SC 1039/2010-R de 23 de agosto, entre otras, estableció en
cuanto al principio de inmediatez el siguiente entendimiento: ‘La inmediatez, es una condición
esencial para que el control de constitucionalidad pueda operar a través del amparo
constitucional, en virtud a este presupuesto de orden procesal-constitucional, éste se
consagra como un mecanismo caracterizado por su prontitud y efectividad para brindar
la tutela debida.
(…)
Por lo señalado, siguiendo el criterio desarrollado supra, se infiere que la acción de amparo, es
un mecanismo sencillo, rápido y efectivo para la protección de Derechos Fundamentales
no tutelados por otros recursos específicos, en ese contexto, esencialmente la rapidez
como característica del principio de inmediatez se encuentra circunscrita al plazo de seis
meses para su interposición, criterio plasmado en el art. 129.II de la Constitución Política
del Estado (CPE), en ese contexto, se tiene que el derecho para la petición de tutela
constitucional a través de la acción de amparo fuera del citado plazo caduca, razón por
la cual el órgano contralor de constitucionalidad no puede ingresar al análisis de fondo
de la problemática planteada’.
Respecto al cómputo del plazo de seis meses para la formulación de las acciones de amparo
constitucional, la uniforme jurisprudencia constitucional, entre ellas la contenida en la SCP 1463/2013
de 22 de agosto, estableció que: ‘Los arts. 128 y 129 de la CPE, establecen que la acción de amparo
constitucional constituye un medio de tutela de carácter extraordinario y se rige esencialmente por
los principios de subsidiariedad e inmediatez, que hacen a su naturaleza jurídica. El principio de
inmediatez se caracteriza por tener una doble dimensión; positiva y negativa, la primera consistente
en que el amparo constitucional es la vía idónea para la protección inmediata de derechos
fundamentales y garantías constitucionales restringidos o suprimidos indebida o ilegalmente; la
segunda, la activación de esta garantía jurisdiccional depende que su interposición se
realice en un plazo razonable, que la Norma Fundamental fijó en seis meses computables
a partir de la comisión del acto ilegal u omisión indebida del servidor público o del
particular, o de notificado con la última decisión judicial o administrativa’” (las negrillas
fueron agregadas).
A partir de la precisión realizada por el Fundamento Jurídico glosado, por el principio de inmediatez
se concibe a la acción de amparo constitucional como un mecanismo expedito y sencillo en la
protección de derechos fundamentales que, para ser activada de manera efectiva, necesita ser
interpuesta en el plazo máximo de seis meses establecido por la Constitución Política del Estado; caso
contrario caduca, impidiendo que la justicia constitucional ingrese a examinar el problema de fondo.
III.2. Análisis del caso concreto
La accionante denuncia la lesión de sus derechos al trabajo, a la inamovilidad laboral, salud, vida,
alimentación, personalidad, capacidad, dignidad, seguridad social y asignaciones familiares, alegando
que la empresa INDEX S.R.L., incumplió la Conminatoria de Reincorporación Laboral JDTSC/CONM
017/2018 de 1 de marzo, emitida por la Jefatura Departamental de Trabajo de Santa Cruz.
En base a la documentación aparejada, se evidencia que el hijo de la accionante nació el 3 de
septiembre de 2017. Asimismo, la Jefatura Departamental de Trabajo de Santa Cruz, emitió la
Conminatoria de Reincorporación Laboral por Inamovilidad JDTSC/CONM 017/2018, instruyendo la
reincorporación inmediata (a partir de su legal notificación) de la ahora impetrante de tutela a su
fuente de trabajo en el mismo puesto que ocupaba en la mencionada Empresa, dictamen, que al ser
objetado a través del recurso de revocatoria interpuesto por la entidad demandada, fue confirmado
a través de la Resolución Administrativa JDTSC/R.R. 030/18 de 30 de abril de 2018, que fue notificada
el 8 de mayo del señalado año (Conclusiones II.1, 2, 4 y 5).
Finalmente, mediante informe JDTSC/NAM/VER REINC/LAB 066/2018 de 5 de noviembre, la
Inspectora de la Jefatura Departamental de Trabajo de Santa Cruz, hizo conocer que el primero del
mes y año señalados, verificó que la solicitante de tutela no fue restituida a su fuente laboral
(Conclusión II.6).
Teniendo ese contexto fáctico, corresponde mencionar el desarrollo jurisprudencial establecido en el
Fundamento Jurídico III.1 de esta Sentencia Constitucional Plurinacional, cuyo entendimiento refiere
que de conformidad a la normativa legal vigente, el objeto de la acción de amparo constitucional está
fundado en la reparación inmediata y efectiva -a través de un procedimiento judicial sencillo, rápido
y expedito- tanto de derechos como de garantías suprimidas, restringidas o amenazadas por acciones
u omisiones de servidores públicos o particulares, siempre que el ordenamiento jurídico ordinario no
tenga previsto otro medio idóneo y expedito para restituir la lesión causada.
Asimismo, sobre la base del contenido expresado por el mencionado Fundamento Jurídico de la
presente Sentencia Constitucional Plurinacional, la acción de amparo constitucional regida por el
principio de inmediatez es entendida como un mecanismo expedito y sencillo en la protección de
derechos fundamentales, con la aclaración de que para su activación efectiva debe ser interpuesta
en el plazo máximo de seis meses conforme fue establecido por la Constitución Política del Estado,
respaldada por el Código Procesal Constitucional, caso contrario dicha prerrogativa caduca,
impidiendo que la justicia constitucional ingrese a analizar el problema de fondo.
A efectos de tener mayor claridad, acudimos al contenido normativo aludido y es así que la
Constitución Política del Estado, señala:
“Artículo 129
(…)
II. La Acción de Amparo Constitucional podrá interponerse en el plazo máximo de seis
meses, computable a partir de la comisión de la vulneración alegada o de notificada la última decisión
administrativa o judicial” (las negrillas fueron agregadas).
Lo propio sucede con el Código Procesal Constitucional, cuando dispone:
“ARTÍCULO 55. (PLAZO PARA LA INTERPOSICIÓN DE LA ACCIÓN).
I. La Acción de Amparo Constitucional podrá interponerse en el plazo máximo de seis
meses, computable a partir de la comisión de la vulneración alegada o de conocido el hecho” (las
negrillas fueron añadidas).
Siguiendo con el análisis en el caso de autos, se evidencia en concreto que la Jefatura Departamental
de Trabajo de Santa Cruz, expidió la Conminatoria de Reincorporación Laboral por Inamovilidad
JDTSC/CONM 017/2018, instruyendo la reincorporación inmediata de la ahora impetrante de tutela
a su fuente de trabajo. Dictamen confirmado por Resolución Administrativa JDTSC/R.R. 030/18,
emanado del mismo ente de protección laboral. Cabe aclarar, que esté último fue notificado al
empleador el 8 de mayo del señalado año.
Ahora bien, tomando como parámetro la Resolución Administrativa JDTSC/R.R. 030/18, último fallo
emitido en relación al caso, transcurrieron algo más de siete meses y 26 días hasta la interposición
de la acción tutelar efectuada el 4 de enero de 2019, de lo que se concluye, que aplicando el
Fundamento Jurídico III.1 de esta Sentencia Constitucional Plurinacional, se habría inobservado el
principio de inmediatez que establece el plazo de seis meses -término expresamente instituido por la
Norma Suprema del Estado y el Código Procesal Constitucional- para activar de manera efectiva una
acción tutelar como la que motiva este análisis o como presupuesto de procedencia de la vía
constitucional, circunstancia que pone de manifiesto la formulación extemporánea, que tiene como
consecuencia la caducidad de la solicitud de tutela y la consiguiente denegatoria.
Con base a esos razonamientos, corresponde señalar que no fue atinada la decisión adoptada por el
Tribunal de garantías respecto al cómputo del plazo de los seis meses -para la interposición de la
acción de amparo constitucional que se examina- a partir del informe JDTSC/NAM/VER REINC/LAB
066/2018, debido a que se trata simplemente de un documento elaborado por la inspectora de la
Jefatura Departamental de Trabajo de Santa Cruz, comunicando que el primero del mes y año
señalados verificó que la solicitante de tutela no fue restituida a su fuente laboral; instrumento
meramente informativo no equiparable a una resolución que contenga una declaración, decisión o
disposición que instituya o extinga derechos o que produzca efectos jurídicos, como sí lo son tanto
la Conminatoria de Reincorporación Laboral por Inamovilidad JDTSC/CONM 017/2018 y la Resolución
Administrativa JDTSC/R.R. 030/18, confirmatoria de la primera -ambas emanadas de la entidad
protectora de la clase trabajadora- y que sí establecen y reconocen derechos laborales y sociales.
En relación a los otros derechos conexamente denunciados como lesionados, no corresponde mayor
pronunciamiento, debido a que tan solo fueron mencionados por la accionante sin explicar de qué
manera habrían sido afectados.
En consecuencia, el Tribunal de garantías, al conceder la tutela solicitada, valoró incorrectamente
los datos del proceso.
POR TANTO
Solicitó se conceda la tutela, dejando sin efecto el Auto Interlocutorio 198/2018 y el Auto de Vista
207, ordenando que los demandados dicten nuevas resoluciones fundamentadas y motivadas
conforme a los fundamentos emitidos en la sentencia a dictarse.
I.2. Audiencia y Resolución del Juez de garantías
Celebrada la audiencia pública el 10 de mayo de 2019, conforme consta en acta cursante de fs. 682
a 687, se produjeron los siguientes actuados:
I.2.1. Ratificación de la acción
El accionante a través de su abogado ratificó el tenor de la acción de amparo constitucional
presentada.
I.2.2. Informe de los demandados
David Valda Terán y Hugo Juan Iquise Saca, Vocales de la Sala Penal Primera del Tribunal
Departamental de Justicia de Santa Cruz; y, Misael Severiche Saravia, Juez de Sentencia Penal Quinto
de la Capital del mismo departamento, no presentaron informe ni asistieron a la audiencia fijada, no
obstante su notificación mediante comisión instruida cursante de fs. 624 a 630.
I.2.3. Intervención de los terceros interesados
Victoria Peña Lazarte a través de su abogado expresó que, la acción de amparo constitucional tiene
su origen en la errónea interpretación en cuanto a la ejecutoria de la Sentencia Condenatoria dictada
en su contra, pues en efecto apelada como fue, no se notificó el Auto de Vista emitido; por lo que,
planteó acción de libertad que fue concedida a través de la Resolución 06/2014 de 1 de abril, en
emergencia pudo activar recurso de casación, que fue admitido en el Tribunal Supremo de Justicia,
asumiendo tal instancia plena competencia para conocer el recurso contra la Sentencia Condenatoria;
el expediente fue devuelto al Juez de la causa el 30 de octubre de igual año por el Tribunal precitado,
únicamente a efectos de la sustanciación de la excepción de extinción de la acción penal por duración
máxima del proceso por ella planteada, que fue declarada probada por Auto Interlocutorio 334 de 17
de septiembre de 2015, disponiéndose el archivo de obrados y la suspensión de todas las medidas
jurisdiccionales de carácter real y personal que se hubieran determinado; por lo que, bajo esos dos
antecedentes el Juez de la causa perdió competencia; empero, por Auto Interlocutorio 53/2016, anuló
obrados cuando ya no podía hacerlo; toda vez que, él no resolvió la acción de libertad y al haber sido
recurrido, se convirtió en juez y parte; el accionante en base a las certificaciones de ejecutoria
obtenidas cree que el proceso penal se encuentra ejecutoriado, el mismo que inició la demanda de
reparación de daños y perjuicios, y el Juez de Sentencia Penal Quinto de la Capital del departamento
de Santa Cruz por providencia de 27 de marzo de 2018, solicitó que el demandante adjunte el Auto
Supremo que resolvió el recurso de casación, planteado contra la Sentencia Condenatoria 13/2012,
el impetrante de tutela pretendió cumplir tal disposición, arrimando certificaciones de ejecutoria que
son nulas de pleno derecho, porque fueron emitidas por un juez que no tenía competencia para
hacerlo; sin embargo, admitida como fue la demanda, interpuso incidente de actividad procesal
defectuosa, alegando que no se cumplió la providencia de 27 de marzo de 2018 y el Juez de Sentencia
Penal Quinto de la Capital del departamento citado, advertido de su error, declaró probado el
incidente y anuló obrados hasta “fs. 64” otorgando el plazo de tres días para que presente el Auto
extrañado, bajo la advertencia de declararse desestimada la demanda, apelada como fue tal decisión
en sustanciación y resolución, la Sala Penal Primera del Tribunal Departamental de Justicia del aludido
departamento por Auto de Vista 207, declaró admisible e improcedente el medio de impugnación
invocado. La base para pedir el pago de daños y perjuicios fueron las certificaciones extendidas por
un juez que carece de competencia conforme lo antes explicado. De acuerdo al entendimiento de las
SSCC “1358/2003-R” y 0096/2004-R de 21 de enero, el Tribunal Constitucional no puede revalorizar
la prueba que fue compulsada en su momento conforme pretende el accionante, por lo que solicitó
se le deniegue la misma.
Justino Ojeda Peña y Rodrigo Barba Peña, no presentaron memorial ni asistieron a la audiencia pese
a su notificación mediante comisión instruida cursante de fs. 615 a 620.
I.2.4. Resolución
El Juez Público Mixto en lo Civil y Comercial, de Familia, de la Niñez y Adolescencia e Instrucción
Penal Primero de El Torno del departamento de Santa Cruz, constituido en Juez de garantías,
mediante Resolución 01/2019 de 10 de mayo, cursante de fs. 687 vta. a 692 vta., concedió en
parte la tutela solicitada, disponiendo la nulidad del Auto de Vista 207, para que los demandados
dicten una nueva resolución, resolviendo la apelación de manera congruente, fundamentada,
motivada y pertinente, valorando las leyes, el procedimiento, los elementos probatorios y aplicando
la jurisprudencia constitucional vinculante, bajo los siguientes fundamentos: a) Al margen de existir
una Sentencia Condenatoria de dos años y seis meses contra los ahora terceros interesados, ellos
interpusieron recursos, nulidades y una acción de libertad, el caso se encontraba en grado de casación
ante el Tribunal Supremo de Justicia que lo admitió en la forma pero no en el fondo; b) El Juez de
causa dio cumplimiento obligatorio a la SCP “0468/2013”, dictada por el Tribunal Constitucional
Plurinacional en aplicación de la Ley Fundamental y el Código Procesal Constitucional; c) Los
demandados pronunciaron el Auto de Vista 207, “…quizás ello[s] no hicieron una valoración objetiva
referente a lo que habría manifestado el Tribunal Constitucional o de repente por la recarga laboral
que existe en los Tribunales es de que ellos omitieron valorar quizás esta sentencia, y este Tribunal
Constitucional no puede valorar esta prueba ordinaria, porque está prohibido es de que va
recomendar que la Sala Penal 1° valore desde su inicio de ese proceso e inclusive hasta la Acción de
Libertad que origino a que sea recurrido en casación” (sic); y, d) Efectivamente el cuaderno procesal
estaba “emitido” en una de las Salas del Tribunal Supremo de Justicia; pero también es evidente que
se dictó una Sentencia Constitucional Plurinacional que dio origen a este recurso de casación, el Auto
de Vista impugnado carece de congruencia, fundamentación y motivación respecto a la SCP
“0468/2013”, en cuanto a la consideración y resolución de todos los puntos, además de la coherencia
en unidad de criterio dentro de una misma resolución, observándose que no “…se realiza el análisis
sobre lo enunciado en el incidente sobre los Defectos Absolutos del Recurso de Acción de Libertad,
las pruebas ofrecidas en el incidente en la Acción de Libertad los presupuestos de la congruencia de
la tipicidad, culpabilidad, antijuricidad y de hecho ni la circunstancias personales la normativa
aplicable al caso concreto ni la jurisprudencia constitucional vinculante existente sobre el tema en
cuestión…” (sic).
II. CONCLUSIONES
De la revisión y compulsa de los antecedentes que cursan en obrados, se establece lo siguiente:
II.1. Del Certificado de Ejecutoria, otorgado por Vania Beatriz Romero Peña, Secretaria del Juzgado
de Sentencia Penal Segundo de la Capital del departamento de Santa Cruz, en cumplimiento al
proveído de 11 de julio de 2017, se tiene que la Sentencia Condenatoria 13/2012 de 29 de junio,
emitida dentro del proceso penal seguido por Fredy Rojas Salazar contra Victoria Peña Lazarte,
Justino Ojeda Peña y Rodrigo Barba Peña -ahora terceros interesados-, se encuentra ejecutoriada
desde el 20 de junio de 2017 (fs. 18 y vta.).
II.2. Cursa memorial presentado el 26 de marzo de 2018, por el impetrante de tutela demandando
la reparación de daño emergente de la Sentencia Condenatoria 13/2012, emitida contra los terceros
interesados prenombrados (fs. 75 a 78); asimismo, por escrito presentado el 19 de abril de 2018,
“CUMPLE LO EXTRAÑADO Y SOLICITA AUTO DE ADMISION DE DEMANDA” (sic [fs. 102 a 103]).
II.3. Por escrito presentado el 27 de abril del citado año, Victoria Peña Lazarte -tercera interesada-,
interpuso incidente de nulidad por actividad procesal defectuosa (fs. 194 a 197); que fue respondido
por el accionante a través de memorial el 15 de mayo de ese año (fs. 203 a 205).
II.4. Consta Auto Interlocutorio 198/2018 de 23 de mayo, por el que el Juez de Sentencia Penal
Quinto de la Capital del departamento de Santa Cruz -demandado-, determinó probado el incidente
de nulidad por actividad procesal defectuosa planteado, anulando obrados hasta “fs. 64”, disponiendo
que el demandante dé cumplimiento a lo dispuesto en el decreto de 27 de marzo del enunciado año
en el plazo de tres días bajo pena de declararse desestimada la demanda de reparación de daño (fs.
205 vta. a 206 vta.).
II.5. A través de memorial presentado el 4 de junio del aludido año, el peticionante de tutela
interpuso apelación incidental contra el fallo supra citado (fs. 208 a 210 vta.).
II.6. Mediante Auto de Vista 207 de 5 de octubre de 2018, los Vocales de la Sala Penal Primera del
Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz -demandados- declararon admisible e improcedente
el recurso de apelación incidental activado confirmando en todas sus partes el Auto Interlocutorio
198/2018 (fs. 216 a 219).
III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO
El accionante denuncia la lesión de sus derechos al debido proceso en sus elementos de congruencia,
fundamentación y motivación de las resoluciones, a la defensa, a la tutela judicial efectiva y a los
principios de legalidad y seguridad jurídica; toda vez que, dentro del proceso de reparación de daños
que activó contra Victoria Peña Lazarte, Justino Ojeda Peña y Rodrigo Barba Peña -terceros
interesados-, el Juez demandado -al pronunciar el Auto Interlocutorio 198/2018 de 23 de mayo-; y,
los Vocales codemandados, -al emitir el Auto de Vista 207 de 5 de octubre de igual año- no otorgaron
el valor correspondiente a los medios de prueba ofrecidos en la demanda que interpuso, consistentes
en las certificaciones de ejecutoria de la Sentencia Condenatoria 13/2012 de 29 de junio y del Auto
Interlocutorio 53/2016 de 11 de febrero; por consiguiente, declararon probado el incidente de
actividad procesal defectuosa activado por la tercera interesada.
En consecuencia, corresponde en revisión, analizar si tales argumentos son evidentes a fin de
conceder o denegar la tutela solicitada.
III.1. Revisión de la actividad jurisdiccional de otros tribunales. Jurisprudencia reiterada
La SCP 1631/2013 de 4 de octubre estableció que: “… Para que la jurisdicción constitucional analice
la actividad interpretativa realizada por los tribunales de justicia, los accionantes deben hacer una
sucinta pero precisa relación de vinculación entre los derechos fundamentales invocados y la actividad
interpretativa - argumentativa desarrollada por la autoridad judicial. Demostrando ante esta justicia
constitucional que se abre su competencia en miras a revisar un actuado jurisdiccional, sin que ello
involucre que la instancia constitucional asuma un rol casacional, impugnaticio o supletorio de la
actividad de los jueces.
De lo referido sólo resulta exigible sino una precisa presentación por parte de los accionantes que
muestre a la justicia constitucional de por qué la interpretación desarrollada por las autoridades,
vulnera derechos y garantías previstos por la Constitución, a saber en tres dimensiones distintas: a)
Por vulneración del derecho a un Resolución congruente y motivada que afecta
materialmente al derecho al debido proceso y a los derechos fundamentales que se
comprometen en función de tal determinación; b) Por una valoración probatoria que se
aparta de los marcos de razonabilidad y equidad; y, c) Por una incorrecta aplicación del
ordenamiento jurídico, que más allá de las implicancias dentro del proceso judicial o
administrativo lesiona derechos y garantías constitucionales ” (las negrillas nos
corresponden).
III.2. El debido proceso en sus elementos de fundamentación, motivación y congruencia
La SCP 0071/2016-S3 de 8 de enero concluyó que: “En relación a los elementos esenciales que
componen el derecho al debido proceso, se encuentran la motivación, fundamentación, congruencia
y pertinencia entre otros, que deben ser observados por las y los juzgadores al momento de
dictaminar sus resoluciones. En este sentido el razonamiento consolidado a través de la jurisprudencia
reiterada tanto por el extinto Tribunal Constitucional como de este Tribunal, señaló que: ‘…la garantía
del debido proceso, comprende entre uno de sus elementos la exigencia de la motivación de las
resoluciones, lo que significa, que toda autoridad que conozca de un reclamo, solicitud o que
dicte una resolución resolviendo una situación jurídica, debe ineludiblemente exponer
los motivos que sustentan su decisión, para lo cual, también es necesario que exponga
los hechos establecidos, si la problemática lo exige, de manera que el justiciable al
momento de conocer la decisión del juzgador lea y comprenda la misma, pues la
estructura de una resolución tanto en el fondo como en la forma, dejará pleno
y 207 son lesivas a sus derechos constitucionales, resulta necesario también indicar que la acción de
amparo constitucional tiene como principio configurador la subsidiariedad; en mérito al cual, el
análisis en cuanto a lo denunciado, solamente puede efectuarse a partir de la última Resolución del
Tribunal de cierre pronunciada; vale decir, el Auto de Vista 207; toda vez que, los Vocales
codemandados gozan de todas las facultades conferidas por ley para corregir las irregularidades
procesales que vulneren derechos fundamentales y garantías constitucionales que eventualmente se
hubiesen producido en instancias inferiores.
En ese marco, concierne verificar si los Vocales codemandados al emitir el Auto de Vista precitado,
incurrieron en la infracción denunciada en la presente acción tutelar, correspondiendo analizar el
contenido del recurso de apelación incidental planteado por el peticionante de tutela y el Auto de
Vista 207 dictado, en cuanto a los fundamentos sobre cuya base fue pronunciado.
En tal sentido, el impetrante de tutela en el memorial de apelación incidental presentado el 4 de junio
de 2018, denunció que: 1) A través del Auto Interlocutorio 198/2018 se dispuso que dé cumplimiento
al decreto de 27 de marzo de igual año; es decir, arrimar el Auto Supremo que resolvió el recurso de
casación contra la Sentencia Condenatoria 13/2012, sin considerar ni mucho menos dar valor legal
al Auto Interlocutorio 53/2016 que anuló obrados dentro del proceso penal hasta “…fs. 433
inclusive…” (sic), determinación ratificada por Auto de Vista 80 de 25 de abril de 2017, contra el que
Victoria Peña Lazarte no interpuso recurso ordinario o acción constitucional alguna; 2) Planteó
demanda de reparación de daño, demostrando que tanto el memorial de recurso de casación como
el Auto Supremo 496/2014-RA de 23 de septiembre, fueron anulados dentro del proceso penal
fenecido por el Auto Interlocutorio 53/2016, no habiendo en consecuencia, trámite de casación
pendiente de resolución ante el Tribunal Supremo de Justicia; por ello, el a quo no podía disponer
que adjunte el Auto Supremo que “…resuelva el recurso de casación planteado por la señora Victoria
Peña Lazarte…” (sic); pues tal pieza procesal extrañada no existe ni existirá conforme a lo explicado
y a la prueba aportada al respecto; y, 3) El Juez de la causa tomó la decisión cuestionada sin efectuar
una exposición de los hechos ni la debida fundamentación legal, menos citó la normativa que sustenta
su decisión, con una ausencia de congruencia y fundamentación concluyó señalando que debe dar
cumplimiento al decreto de 27 de marzo de 2018 y declaró probado el incidente de nulidad por
actividad procesal defectuosa anulando obrados hasta “fs. 64”.
En respuesta, los Vocales codemandados por Auto de Vista 207, declararon admisible e improcedente
el recurso de apelación incidental activado y confirmaron en todas sus partes el Auto Interlocutorio
198/2018, bajo los siguientes fundamentos: i) En los Considerandos I y II efectuaron un resumen
de los antecedentes de dicho recurso invocado por el accionante y la respuesta otorgada por Victoria
Peña Lazarte; ii) En el Considerando III, aludieron al derecho a la impugnación; el entendimiento en
cuanto al recurso de casación previsto en los arts. 416, 417 y 419 del Código de Procedimiento Penal
(CPP), reconocido por el art. 42 de la Ley del Órgano Judicial (LOJ); asimismo, desglosaron
situaciones de flexibilización de los requisitos de admisibilidad del recurso señalado; y, iii) En el
Considerando IV, indicaron que el Juez a quo solicitó mediante decreto de 27 de marzo de 2018,
previamente a la admisión de la demanda de reparación de daño, se resuelva el recurso de casación
interpuesto por la prenombrada que fue admitido por Auto Supremo 496/2014-RA; “…por lo que se
evidencia que está pendiente la resolución del fallo y la competencia del Tribunal Supremo aún está
vigente, no siendo viable considerar en procedimiento que [el] Auto Interlocutorio N° 53/2016 de 11
de febrero de 2016, de fs. 23 y 24, en la cual se anula obrados hasta fs. 433 inclusive, faculte a un
Juez de Sentencia la revocatoria de la competencia del Tribunal Supremo que admitió el recurso de
casación para la revisión del Auto de Vista No. 127/13 de 13 de septiembre de 2013, que resuelve
IMPROCEDENTE, la apelación restringida de Victoria Peña Lazarte y a los co-imputados Justino Ojeda
Peña y Rodrigo Barba Peña a la Sentencia 13/2012 de 29 de junio de 2012, por lo que al haber
declarado probado el incidente de defectos absolutos antepuesto por la demandada Victoria Peña
Lazarte, el Juez a quo ha valorado correctamente los antecedentes, debiendo el demandante dar
cumplimiento al proveído de fecha 27 de marzo de 2018 que con 'carácter previo el demandante
debe acompañar el Auto Supremo que resolvió el recurso de casación contra la sentencia dictada el
día 29 de junio del 2012'…” (sic).
Ahora bien, de la jurisprudencia glosada en el Fundamento Jurídico III.2 de este fallo constitucional,
el derecho al debido proceso en su elemento de congruencia, debe ser entendido como la obligación
que tiene toda autoridad judicial de emitir un fallo en estricta correspondencia entre lo que se pide y
lo que se resuelve, implicando la concordancia entre la parte considerativa y dispositiva; por otro
lado, los componentes de fundamentación y motivación de las resoluciones consisten en que el
juzgador debe explicar las razones de la decisión asumida, citando los fundamentos en los que se
sustenta la misma y el valor otorgado a los medios de prueba, debiendo exponerse los motivos de
forma concisa y clara, además de considerarse que dicha exposición no debe consistir en una mera
relación de los documentos ni limitarse a realizar una mención de los requerimientos de las partes,
sino contener una estructura de forma y fondo que permita comprender las razones de la
determinación que se toma.
En ese orden, efectuando el contraste entre el memorial de apelación incidental enunciado y el fallo
emitido en emergencia, se advierte que el peticionante de tutela expresó como agravio el hecho de
que el Juez de Sentencia Penal Quinto de la Capital del departamento de Santa Cruz, al momento de
declarar probado el incidente de actividad procesal defectuosa planteado por Victoria Peña Lazarte,
no tomó en cuenta que la Sentencia Condenatoria 13/2012 se encontraba ejecutoriada desde el 20
de junio de 2017, extremo que acreditó a través del certificado de ejecutoria y el Auto Interlocutorio
53/2016, que anuló obrados dentro del proceso penal hasta “fs. 433”; sin embargo, los Vocales
demandados en el Considerando IV, se limitaron a indicar que estando pendiente de resolución en el
Tribunal Supremo de Justicia el recurso de casación interpuesto por Victoria Peña Lazarte que fue
admitido por Auto Supremo 496/2014-RA, no es viable considerar que el “…Auto Interlocutorio N°
53/2016 de 11 de febrero de 2016, de fs. 23 y 24, en la cual se anula obrados hasta fs. 433 inclusive,
faculte a un Juez de Sentencia la revocatoria de la competencia del Tribunal Supremo que admitió el
recurso de casación para la revisión del Auto de Vista No. 127/13 de 13 de septiembre de 2013, que
resuelve IMPROCEDENTE, la apelación restringida de Victoria Peña Lazarte y a los co-imputados
Justino Ojeda Peña y Rodrigo Barba Peña a la Sentencia 13/2012 de 29 de junio de 2012…” (sic);
empero, no explicaron por qué omitieron considerar el certificado de ejecutoria adjuntado, más aun
tomando en cuenta que conforme a los antecedentes del caso se advierte que, la Sentencia
Condenatoria 13/2012 emitida contra Victoria Peña Lazarte, Justino Ojeda Peña y Rodrigo Barba
Peña, apelada como fue, generó el Auto de Vista 127 de 13 de septiembre de 2013, por el que se
declaró admisible e improcedente el recurso de apelación restringida y los sentenciados teniendo
cinco días para activar el recurso de casación no lo hicieron en el plazo oportuno, dejando precluir su
derecho; no obstante aquello, el 30 de enero de 2014, interpusieron incidente de nulidad de
notificación del Auto de Vista 127, que fue declarado no ha lugar por los Vocales de la Sala Penal
Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz por el decreto de 10 de febrero de ese
año; empero, presentaron una acción de libertad que inicialmente fue concedida por el Juez Séptimo
de Partido, de Sentencia Penal y Liquidador del departamento de Santa Cruz a través de la Resolución
06/2014 de 1 de abril, por la que se anuló y dejó sin efecto la “…notificación cursante a fs. 407 del
expediente original…” (sic) y en emergencia el decreto de “fs. 408 vta.”; tal hecho permitió a Victoria
Peña Lazarte interponer recurso de casación que fue admitido mediante Auto Supremo 496/2014-
RA; asimismo, intentó otros medios de defensa, entre los cuales se encuentra la excepción por
duración máxima del proceso, que después de remitido el expediente al Juzgado de origen prosperó
y se dispuso el archivo de obrados; sin embargo, la Resolución 06/2014 pronunciada dentro la acción
de libertad, en revisión del Tribunal Constitucional Plurinacional fue revocada por medio de la SCP
0046/2014-S3, denegando la tutela; en lógica consecuencia, el Juez de la causa, efectuando
saneamiento procesal emitió el Auto Interlocutorio 53/2016, anulando obrados hasta el vicio más
antiguo; es decir, “…hasta Fs. 433 inclusive…” (sic), lo que significa que también se anularon todos
los actos procesales y resoluciones posteriores, resultando ilógico pedir que el accionante presente
el Auto Supremo exigido.
Conforme a lo expresado se concluye que los demandados en el fallo emitido y cuestionado por el
peticionante de tutela no efectuaron un análisis correcto de los antecedentes del fenecido proceso
penal ni sustentaron por qué no tomaron en cuenta los efectos de la SCP 0046/2014-S3, tornando
con ello su decisión en una resolución carente de congruencia, fundamentación y motivación que
vulnera los derechos señalados por el impetrante de tutela; pues todo juzgador está obligado a
exponer de manera suficiente las razones que lo llevaron a tomar cierta determinación; revelar los
hechos, realizar la fundamentación legal y citar las normas que sostienen la parte dispositiva de la
misma, carencia, que se detecta en la Resolución en análisis, donde de ninguna manera se le dio a
conocer al accionante los fundamentos del fallo, así los Vocales codemandados, no expresaron las
convicciones que justifiquen razonablemente su decisión, conforme se estipuló en el Fundamento
Jurídico III.2 de la presente Sentencia Constitucional Plurinacional.
Finalmente, habiendo el impetrante de tutela participado activamente dentro del proceso de
reparación de daños que planteó, haciendo uso de todos los medios de impugnación a su alcance y
siendo que no se expresó mayor carga argumentativa inherente, no se advierte lesión a sus derechos
a la defensa, tutela judicial efectiva, y a los principios de legalidad y seguridad jurídica.
Por lo expuesto precedentemente, el Juez de garantías al haber concedido en parte la tutela
impetrada, aunque con diferente fundamento, obró correctamente.
POR TANTO
El Tribunal Constitucional Plurinacional, en su Sala Tercera; en virtud de la autoridad que le confiere
la Constitución Política del Estado y el art. 12.7 de la Ley del Tribunal Constitucional Plurinacional; en
revisión, resuelve:
1° CONFIRMAR la Resolución 01/2019 de 10 de mayo, cursante de fs. 687 vta. a 692 vta.,
pronunciada por el Juez Público Mixto en lo Civil y Comercial, de Familia, de la Niñez y Adolescencia
e Instrucción Penal Primero de El Torno del departamento de Santa Cruz; y en consecuencia,
CONCEDER en parte la tutela solicitada, en cuanto a la transgresión de su derecho al debido
proceso en sus elementos congruencia, fundamentación y motivación de las resoluciones; y,
2° Dejar sin efecto el Auto de Vista 207 de 5 de octubre de 2018, emitido por los Vocales de la
Sala Penal Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz, debiendo dictar uno nuevo,
conforme al razonamiento expresado en la presente Sentencia Constitucional Plurinacional.
Regístrese, notifíquese y publíquese en la Gaceta Constitucional Plurinacional.
personero legal del SERECI del mismo departamento para que remita su certificado de descendencia
y de estado civil, además informe sobre el último domicilio de su difunto esposo (fs. 6).
II.4. A través de decreto de 20 de marzo de 2019, el Juez Público Civil y Comercial Quinto de la
mencionada Capital y departamento ordenó que se notifique nuevamente en vía de conminatoria al
personero legal de dicha institución estatal para que remita a su despacho “…la documentación
dispuesta en el Inc. a) Decreto de fecha 10 de mayo de 2018 cursante en fojas 297 de obrados, sea
en el plazo de tres días a partir de su legal notificación, previa las formalidades de Ley, bajo
alternativa de Ley en caso de incumplimiento…” (sic [fs. 7]).
III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO
La accionante denuncia la lesión de su derecho a la petición, a consecuencia de que los demandados
no emitieron los informes y/o certificaciones que fueron solicitadas mediante orden judicial por el
Juzgado Público Civil y Comercial Sexto de la Capital del departamento de Oruro, en la que se tramita
su demanda de aceptación de herencia.
En consecuencia, corresponde en revisión, verificar si tales extremos son evidentes a fin de conceder
o denegar la tutela solicitada.
III.1. Los alcances del derecho de petición y su diferenciación de la pretensión procesal
Al respecto, la SCP 0416/2016-S3 de 6 de abril entendió que: “Un elemento de transcendental
importancia en el ámbito jurídico es sin duda el petitorio pues en el ámbito procesal delimita el
accionar de las autoridades judiciales o administrativas que están obligadas a resolver los recursos o
impugnaciones conforme a lo solicitado, caso contrario se produce una decisión ultra o infra petita.
Sin embargo, debido a que puede confundirse con el derecho de petición pura y llana corresponde
diferenciarla.
En ese sentido, en toda impugnación existe una petición, que -dentro de un proceso- forma parte de
la pretensión pero no toda petición involucra una impugnación. Así, en materia administrativa, el
recurso de impugnación surge contra la decisión de la administración pública, en el que el
administrado se sujeta a un procedimiento pre-establecido, en cambio en el derecho de petición no
requiere la existencia de un proceso administrativo, debido a que tiene una autonomía propia, siendo
únicamente exigible la identificación del peticionante para su procedencia, así lo determina el art. 24
de la CPE ‘Toda persona tiene derecho a la petición de manera individual o colectiva, sea oral o
escrita, y a la obtención de respuesta formal y pronta. Para el ejercicio de este derecho no se exigirá
más requisito que la identificación del peticionario'.
Los contrastes antes referidos advierten claramente una diferenciación entre el derecho
de petición y la pretensión que puede contener una demanda o un recurso de impugnación
dentro un proceso administrativo; mientras la primera es un derecho autónomo que se protege de
manera directa vía acción de amparo constitucional ante su vulneración, con excepción claro está,
en casos en que la administración de la entidad, haya establecido procedimiento para el tratamiento
del derecho de petición, en este último corresponde previamente observar la misma; en el segundo
caso, es decir, cuando se trata de una pretensión dentro un proceso administrativo
corresponde que tanto los plazos como la pretensión misma sea tratada de acuerdo a
procedimiento, en observancia de los elementos del debido proceso; en consecuencia, no
puede ser tratada con los alcances del derecho de petición, sino, corresponde que el
procedimiento administrativo sea observado con todo lo que incumbe: plazos y etapas procesales
establecidas en la misma, regulados bajo la garantía del debido proceso” (las negrillas son nuestras).
Asimismo, respecto a los ámbitos de aplicación del señalado entendimiento jurisprudencial la SCP
0124/2018-S4 de 16 de abril, estableció que: “En conclusión, a la luz de la doctrina,
entendimientos y jurisprudencia constitucional glosada, el derecho de petición no puede
ser invocado dentro de un procedimiento judicial o administrativo para solicitar a una
determinada autoridad la ejecución de un acto procesal que por imperio de la ley esta
compelida a realizarla, debiendo en todo caso, únicamente observar las reglas del debido proceso,
los plazos establecidos a tal efecto y la ‘pretensión' de las partes en relación al citado acto” (el
resaltado es propio).
III.2. Análisis del caso concreto
La accionante considera vulnerado su derecho a la petición, en razón a que los funcionarios
codemandados del SERECI Oruro, no remitieron los informes solicitados mediante una primera orden
judicial y una posterior conminatoria, dentro del proceso judicial de aceptación de herencia que
instauró en la vía civil.
De la revisión de los antecedentes procesales que cursan en el expediente, se observa que la
accionante presentó demanda de aceptación de herencia el 1 de marzo de 2019, en la cual solicitó
al Juez Público Civil y Comercial de turno de la Capital del departamento de Oruro para que ordene
al SERECI del antedicho departamento: “…remita a su autoridad y a la brevedad posible
CERTIFICACIÓN DE DESCENDENCIA, de mi persona con el de cujus. Alternativamente dicho
Personero Legal remita CERTIFICACIÓN y/o INFORME el ultimo domicilio de mi difundo esposo que
respondía al nombre de AGUSTIN LOBO MAMANI” (sic [Conclusión II.1)]. De igual forma, en el mismo
memorial de demanda, la peticionante de tutela señala cuál es su finalidad con esa petición:
“OTROSÍ TERCERO.- Compulsadas las pruebas, solicito a su digna RECTITUD disponer me
extienda el testimonio en doble ejemplar, alternativamente se proceda al DESGLOSE DE
TODA LA PRUEBA APAREJADA” (sic).
Solicitud a la que la autoridad judicial dio curso por decreto de 6 de igual mes y año disponiendo:
“…notifíquese al Personero Legal del Servicio de Registro Cívico SERECI-ORURO, para que
por donde corresponda remita a este despacho judicial Certificado de Descendencia y Certificado de
Estado Civil correspondiente a Elisa Blanco Vargas Vda. de Lobo…” (sic [Conclusión II.2]).
Ante la falta de remisión de lo solicitado, la peticionante de tutela, a través de memorial presentado
el 18 de marzo de 2019, pidió al Juez que conoce su proceso, conmine al personero legal de dicha
institución, para que expida las certificaciones y/o informes de su estado civil y descendencia, además
del último domicilio de su difunto esposo (Conclusión II.3), el cual fue respondido por la respectiva
autoridad mediante decreto de 20 de igual mes y año, conminando al mencionado personero legal
para que este “…remita a este despacho judicial la documentación dispuesta en el Inc. a) Decreto de
fecha 10 de mayo de 2018 cursante en fojas 297 de obrados, sea en el plazo de tres días a partir
de su legal notificación, previa las formalidades de Ley, bajo alternativa de Ley en caso de
incumplimiento…” (sic [Conclusión II.4]).
Es necesario aclarar que si bien cualquier persona tiene derecho a presentar todo tipo de peticiones
ante la autoridad competente, esto no debe ser confundido con las pretensiones procesales que
puedan ser postuladas dentro de una causa judicial, que al ser sometidas a un proceso controvertido
se rigen a los plazos, etapas, instancias y recursos de impugnación que las normas procedimentales
hayan sido definidas según la ley, regulados bajo la garantía del debido proceso, por lo que resulta
necesario enfatizar que toda pretensión activada dentro de un proceso, no puede ser tratada
en el marco de la aplicación del derecho de petición, ya que la misma se encuentra
sometida a la observación de un procedimiento ordinario.
Siguiendo la línea del razonamiento anterior, en el caso de autos es notable observar que la
peticionante de tutela dentro de un proceso judicial voluntario de aceptación de herencia, pidió al
Juez que conoce la causa ordene al SERECI Oruro remita un certificado acerca de su estado civil, su
descendencia e informe sobre el último domicilio de su difunto esposo, esto con la finalidad de cumplir
con la carga de la prueba que demuestre la legitimidad de su pretensión; por lo que, la falta de
respuesta de dicha institución, no puede ser entendida como una vulneración al derecho a la petición,
ya que esa solicitud fue planteada dentro de un proceso judicial, en la que en caso de demostrarse
una limitación a la actividad probatoria de la demandante, es la autoridad jurisdiccional quién dentro
del marco procesal podrá restituir las irregularidades que se presenten, ya que la misma cuenta con
amplias facultades coercitivas para solicitar información a personas individuales, colectivas, públicas
y privadas, cuando la misma resulte pertinente, relevante y necesaria para dictar una determinación
judicial, de acuerdo a lo previsto en el art. 24.3 del Código Procesal Civil (CPC):
“ARTÍCULO 24.- (PODERES). La autoridad judicial tiene poder para:
(…)
3. Ejercitar las potestades y deberes que le concede este Código para encauzar adecuadamente el
proceso y la averiguación de la verdad de los hechos y derechos invocados por las partes”.
Asimismo, se puede advertir que la falta de remisión de los informes solicitados al SERECI Oruro, se
encuentra sujeta al régimen procesal que administra la autoridad judicial, quién a través de la emisión
de una conminatoria estableció: “…sea en el plazo de tres días a partir de su legal notificación,
previa las formalidades de Ley, bajo alternativa de Ley en caso de incumplimiento…”(sic [Conclusión
II.4]), observando que la mencionada autoridad condicionó a dicha institución para que en el caso
de que no remita los informes solicitados, ejercerá las facultades coercitivas que la ley prevé.
Por lo anteriormente expuesto, resulta evidente que la solicitud de informes al SERECI Oruro, se
encuentra sometida a un proceso judicial, como parte de la carga probatoria para demostrar su
pretensión, por lo que la vulneración reclamada no se encuentra dentro del ámbito de protección del
derecho a la petición de acuerdo a los argumentos expuestos en el Fundamento Jurídico III.1 de la
presente Sentencia Constitucional Plurinacional, correspondiendo denegar la tutela impetrada.
En consecuencia, la Sala Constitucional al haber concedido la tutela solicitada, actuó de forma
incorrecta.
POR TANTO
El Tribunal Constitucional Plurinacional, en su Sala Tercera; en virtud de la autoridad que le confiere
la Constitución Política del Estado y el art. 12.7 de la Ley del Tribunal Constitucional Plurinacional; en
revisión, resuelve: REVOCAR la Resolución 56/2019 de 2 de mayo, cursante de fs. 39 a 42 vta.,
pronunciada por la Sala Constitucional Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Oruro; y en
consecuencia, DENEGAR la tutela impetrada, con la aclaración de que no se ingresó al análisis del
fondo de la problemática.
Regístrese, notifíquese y publíquese en la Gaceta Constitucional Plurinacional.
precluir el derecho a obtener la protección de sus derechos supuestamente vulnerados, lo cual impide
ingresar al análisis de fondo de la acción tutelar incoada por los solicitantes de tutela.
II. CONCLUSIONES
Del análisis y compulsa de los antecedentes que cursan en obrados, se establece lo siguiente:
II.1. Cursa acta de la asamblea de socios de ASOGAPS, realizada el 23 de febrero de 2019 (fs. 57 a
60 vta.).
II.2. Consta Testimonio 43/2019 de 25 de febrero, de Protocolización del Acta de Elección para el
nuevo directorio de ASOGAPS por la gestión 2019 - 2021 (fs. 112 a 114 vta.).
II.3. Mediante certificaciones de 24 de abril de 2019, emitidas por ASOGAPS, fue acreditada la calidad
de socios de Modestino León Gorena y Jorge Luis Rojas Villarroel (fs. 38 y 39).
II.4. Cursa el Estatuto de la Asociación de Ganaderos de Puerto Suárez y su correspondiente
Reglamento (fs. 3 a 11 y 12 a 20).
III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO
Los accionantes denuncian la lesión de sus derechos a la defensa, al debido proceso, a ser oídos, a
la participación, al voto y a la seguridad jurídica, puesto que la junta electoral de ASOGAPS emitió la
primera convocatoria para la elección del nuevo directorio de la Asociación, sin observar las
disposiciones del Estatuto y Reglamento aprobados en asamblea; motivo por el cual tuvieron que
dejarla sin efecto para lanzar una segunda el 6 de febrero de 2019, suprimiendo una serie de
requisitos tanto para los socios votantes como para los eventuales candidatos; asimismo, dieron el
plazo de cinco días previos a la fecha de celebración de la Asamblea Ordinaria, para la inscripción de
elegibles, a pesar de que según el Estatuto y Reglamento corresponde otorgar el término de quince
días al efecto señalado; por otra parte, modificaron el inc. e) del art. 35 del citado Reglamento, que
establece la obligatoriedad de presentación del carnet de asociado y certificado de vacunación,
dejando este último como requisito opcional.
En consecuencia, corresponde en revisión, verificar si tales extremos son evidentes a fin de conceder
o denegar la tutela solicitada.
III.1. El principio de subsidiariedad en la acción de amparo constitucional
La SCP 0283/2019-S4 de 29 de mayo, hizo referencia a las acciones de defensa que contempla la
Constitución Política del Estado, entre las cuales se encuentra la acción de amparo constitucional que
se rige por los principios de subsidiaridad e inmediatez y está concebida como un medio de defensa
que se activa en resguardo de los derechos fundamentales y garantías constitucionales de las
personas; así el art. 128 de la Norma Suprema expresa: “La Acción de Amparo Constitucional tendrá
lugar contra actos u omisiones ilegales o indebidos de los servidores públicos, o de persona individual
o colectiva, que restrinjan, supriman o amenacen restringir o suprimir los derechos reconocidos por
la Constitución y la ley”. Constituye un mecanismo eficaz, rápido e inmediato para el restablecimiento
de derechos y garantías constitucionales vulneradas y se dirige contra aquellos actos u omisiones
ilegales o indebidas, provenientes de servidores públicos y/o también de personas individuales o
colectivas y se rige por los principios de subsidiariedad e inmediatez.
En cuanto a la subsidiariedad de esta acción tutelar, la SC 0127/2011-R de 21 de febrero, citando a
su vez la SC 0622/2010-R de 19 de julio, estableció que: ‘“…el amparo constitucional se constituye
en un instrumento esencialmente subsidiario y supletorio de protección; subsidiario porque no puede
ser utilizado si previamente no se agotaron la vías ordinarias de defensa, y supletorio porque viene
a reparar y reponer las deficiencias de esa vía ordinaria. ‘…En consecuencia, para que los
fundamentos de una demanda de amparo constitucional puedan ser analizados en el fondo, la parte
accionante, debe haber utilizado hasta agotar todos los medios y recursos legales idóneos para la
tutela de sus derechos, sea en la vía jurisdiccional o administrativa, pues donde se deben reparar los
derechos y garantías lesionados es en el mismo proceso, o en la instancia donde fueron vulnerados,
esto es, que en principio haya acudido ante la misma autoridad que incurrió en la presunta lesión y
luego a las superiores de ésta, y si a pesar de ello persiste la lesión porque los medios o recursos
utilizados resultaron ineficaces, recién se abre la posibilidad de acudir al amparo constitucional, el
que no puede ser utilizado como un mecanismo alternativo o sustitutivo de protección, pues ello
desnaturalizaría su esencia’.
Asimismo, este Tribunal a través de la SC 1035/2010-R de 23 de agosto, reiterando el entendimiento
asumido por la SC 1337/2003-R de 15 de septiembre, señaló que existen: ‘…reglas y sub reglas de
improcedencia de amparo por subsidiariedad cuándo: 1) las autoridades judiciales o administrativas
no han tenido la posibilidad de pronunciarse sobre un asunto porque la parte no ha utilizado un medio
de defensa ni ha planteado recurso alguno, así: a) cuando en su oportunidad y en plazo legal no se
planteó un recurso o medio de impugnación y b) cuando no se utilizó un medio de defensa previsto
en el ordenamiento jurídico; y 2) las autoridades judiciales o administrativas pudieron haber tenido
o tienen la posibilidad de pronunciarse, porque la parte utilizó recursos y medios de defensa, así: a)
cuando se planteó el recurso pero de manera incorrecta, que se daría en casos de planteamientos
extemporáneos o equivocados y b) cuando se utilizó un medio de defensa útil y procedente para la
defensa de un derecho, pero en su trámite el mismo no se agotó, estando al momento de la
interposición y tramitación del amparo, pendiente de resolución. Ambos casos, se excluyen de la
excepción al principio de subsidiaridad, que se da cuando la restricción o supresión de los derechos
y garantías constitucionales denunciados, ocasionen perjuicio irremediable e irreparable, en cuya
situación y de manera excepcional, procede la tutela demandada, aún existan otros medios de
defensa y recursos pendientes de resolución…”’.
III.2. De los hechos y actos consentidos como causal de improcedencia
La SC 1667/2004-R de 14 de octubre, consideró que el acto consentido para operar como causal de
improcedencia, debe ser entendido como : “…cualquier acto o acción que el titular del derecho
fundamental realice ante la autoridad o particular que supuestamente lesionó el mismo, como
también ante otra instancia, dejando advertir o establecer claramente que acepta o consiente de
manera voluntaria y expresa la amenaza, restricción o supresión a sus derechos y garantías
fundamentales, de modo que no siempre podrá exigirse un acto en el que el titular manifieste
textualmente y por escrito que acepta libre y expresamente el acto ilegal u omisión indebida, sino
que ello podrá deducirse con los elementos de juicio suficientes del accionar que el titular hubiera
tenido a partir de la supuesta lesión de la que hubiesen sido objeto sus derechos y garantías
constitucionales” .
El referido entendimiento fue precisado en la SC 0672/2005-R de 16 de junio, al señalar que: “(…)
para declarar la improcedencia de un recurso de amparo constitucional por esa causal, no es
suficiente una actuación implícita, dado que el consentimiento expreso importa un acto positivo,
concreto, libre e inequívoco, vinculado de manera directa a la actuación ilegal impugnada; en otras
palabras, la manifestación de la voluntad debe demostrar, de manera indubitable, el consentimiento
a la amenaza o lesión a algún derecho fundamental”.
La jurisprudencia de referencia permite concluir que la causal de improcedencia de la acción de
amparo constitucional, señalada expresamente en la parte inicial del art. 53.2 del Código Procesal
Constitucional (CPCo), constituye una causal de inactivación de la acción de amparo constitucional;
en ese contexto, el nuevo modelo constitucional precisó respecto a los actos consentidos, en la SCP
0041/2015-S1 de 6 de febrero, que: “Así, la SCP 0198/2012 de 24 de mayo, entre otras, refirió que:
‘En este orden, implica que el legislador ha considerado que al ser el consentimiento una expresión
de la libre voluntad, no existe causa para dar curso a la tutela cuando se advierte este supuesto en
los hechos denunciados, de modo que resulta lógico jurídicamente razonar negándose la tutela, en
sentido de que el acto aún se considere lesivo, si ha sido admitido y consentido por el interesado en
un primer momento, aun cuando después lo denuncie y pretenda la protección, pues este Tribunal
no puede estar a disposición de la indeterminación de ninguna persona, dado que ello sería provocar
una incertidumbre en los actos jurídicos, que conforme al ordenamiento jurídico sustantivo como
procesal tienen sus efectos inmediatos, los mismos que no pueden estar sujetos a los caprichos y
ambivalencias de ninguna de las partes intervinientes, por lógica consecuencia no pueden estas
actitudes ser motivo de concesión de tutela alguna’.
Ahora bien, la integración de la doctrina del consentimiento de los actos reclamados, en el juicio de
garantías, conduce a formular estas nítidas proposiciones: ‘1) Hay consentimiento expreso del acto
reclamado, cuando directamente se exterioriza que se está de acuerdo o conforme con dicho acto;
2) Hay consentimiento expreso, también, del acto reclamado, cuando media una manifestación de
voluntad que entrañe ese consentimiento’”.
III.3. Análisis del caso concreto
Conforme se tiene expresado al inicio de los Fundamentos Jurídicos del presente fallo constitucional,
los accionantes acusan la vulneración de sus derechos a la defensa, al debido proceso, a ser oídos,
a la participación, al voto y a la seguridad jurídica, con el argumento de que la junta electoral de
ASOGAPS, emitió la primera convocatoria para la elección del nuevo directorio de la asociación, sin
observar las disposiciones del Estatuto y Reglamento aprobado en asamblea de socios, dejándola sin
efecto para lanzar la segunda el 6 de febrero de 2019, obviando requisitos como el del plazo, ya que
otorgaron cinco días previos a la fecha de celebración de la Asamblea Ordinaria, para la inscripción
de elegibles, desoyendo lo dispuesto por el Estatuto y Reglamento que otorga al efecto el término
de quince días; asimismo, modificaron el inc. e) del art. 35 del Reglamento, referido a la
obligatoriedad de presentación del carnet de asociado y certificado de vacunación, para dejar este
último como exigencia opcional.
Respecto a la aseveración de los peticionantes de tutela, en sentido de que no existe una instancia
previa a la presente acción tutelar, cabe señalar que el art. 17 del Título V del Reglamento de
asociados, cursante de fs. 12 a 20 (Conclusión II.4), refiere que el Tribunal de Honor es competente
para conocer y resolver violaciones al Estatuto y Reglamento, así como a los actos que ocasionen
perjuicios a la institución, decisiones que de conformidad al art. 19 del mencionado documento,
pueden inclusive ser apeladas ante el Tribunal de Honor de FEGASACRUZ en última instancia;
consiguientemente, resulta evidente que los impetrantes de tutela no agotaron las instancias previas
a la interposición de la presente acción tutelar, para hacer valer los reclamos concernientes a la
elección que tuvo como propósito la renovación de la directiva de ASOGAPS. Al respecto, el
Fundamento Jurídico III.1 de la presente Sentencia Constitucional Plurinacional señala que el amparo
constitucional es un instrumento esencialmente subsidiario y supletorio de protección; subsidiario
porque no puede ser utilizado si previamente no se agotaron las instancias ordinarias de defensa, y
supletorio porque está destinado a reparar las deficiencias que se presentan en esa vía;
consiguientemente, para que los fundamentos de la demanda de amparo constitucional sean
analizados en el fondo, la parte accionante debió interponer todos los medios y recursos legales
idóneos para lograr el restablecimiento de sus derechos, sea en la vía jurisdiccional o administrativa.
Asimismo, los antecedentes que acompañan la presente acción tutelar, permiten concluir por una
parte que Modestino León Gorena, representado por Carlos Hugo Mansilla Peña (Testimonio de Poder
Notarial suficiente y bastante 234/2019 de 17 de abril, fs. 36 y vta.), refirió que el 23 de febrero de
2019 se llevó a cabo la Asamblea Ordinaria en la que “sus mandantes” efectuaron observaciones e
impugnaciones a la convocatoria, mismas que no fueron atendidas; sin embargo, de la lectura del
acta de la mencionada fecha, se concluye que este extremo no resulta evidente, puesto que en la
misma figura solamente la realizada a título personal por el socio Luis Delgadillo Salazar; y, si bien el
impetrante de tutela se encontraba presente, (Conclusión II.1), no efectuó impugnación o reclamo
alguno a la Convocatoria de 6 de febrero ni al proceso eleccionario en sí y tampoco hizo denuncia
alguna por no haber emitido su voto, extremo que de conformidad al informe de la parte accionada,
se debió al hecho de que no canceló sus cuotas antes de la fecha de realización del acto eleccionario,
conforme dispone el art. 7 del Reglamento (Conclusión II.4).
En lo que respecta a Jorge Luis Rojas Villarroel, si bien se observa que intervino en oportunidad de
celebrarse la asamblea de socios de 23 de febrero de 2019 solicitando la impugnación del acto
eleccionario de la nueva directiva de ASOGAPS con el fundamento de que la misma no se ajusta al
nuevo Estatuto y Reglamento de la Asociación (Conclusión II.1), se evidencia que participó de la
elección emitiendo su voto (Conclusión II.2), convalidándolo con su participación efectiva en calidad
de votante en las elecciones de 23 de febrero de 2019, mediante un acto expresamente consentido,
entendiéndose por tal que: “1) Hay consentimiento expreso del acto reclamado, cuando directamente
se exterioriza que se está de acuerdo o conforme con dicho acto; 2) Hay consentimiento expreso,
también, del acto reclamado, cuando media una manifestación de voluntad que entrañe ese
consentimiento” (Fundamento Jurídico III.2); consiguientemente, la existencia de consentimiento
expreso del acto eleccionario, constituye un impedimento para que este Tribunal ingrese al
consiguiente análisis de fondo de la problemática expuesta.
Lo manifestado precedentemente permite establecer que no existió vulneración alguna del derecho
a la defensa, al debido proceso, a ser oídos, a la participación, al voto y a la seguridad jurídica de los
impetrantes de tutela.
En consecuencia, el Juez de garantías, al declarar “improcedente” la tutela solicitada, evaluó en
forma correcta los datos del proceso y las normas aplicables al mismo, aunque utilizando terminología
incorrecta.
POR TANTO
El Tribunal Constitucional Plurinacional en su Sala Tercera; en virtud de la autoridad que le confiere
la Constitución Política del Estado y el art. 12.7 de la Ley del Tribunal Constitucional Plurinacional; en
revisión, resuelve: CONFIRMAR la Resolución 1/19 de 3 de mayo de 2019, cursante de fs. 131 a
134, pronunciada por el Juez Público Civil y de Partido del Trabajo y Seguridad Social de Puerto
Suárez, del departamento de Santa Cruz; y en consecuencia, DENEGAR la tutela solicitada.
Regístrese, notifíquese y publíquese en la Gaceta Constitucional Plurinacional.
Ariel Ramiro Alanoca Mamani, Jefe Departamental de Trabajo La Paz, en audiencia: i) Ratificó los
actos administrativos realizados por la entidad que representa; es decir, la Conminatoria
J.D.T.L.P.//D.S. 0495/ 126/2018, que fue impugnada mediante recurso de revocatoria y ratificada
por Resolución 640/18 de 7 de noviembre de 2018, contra la cual FRIDOSA no planteó el recurso
jerárquico; y, ii) Respecto al abandono de trabajo, al conocer la denuncia revisó la documentación
presentada en la que figuraban cuadros de control de asistencia de los cuales requirió el justificativo
correspondiente en cumplimiento de la Resolución Administrativa (RA) 063/99 de 9 de julio de 1999
y la RM “601/16” -no especifica fecha-, que refieren que el empleador debe controlar a su personal
en sus ingresos, salidas y horas extras; para esto requiere una autorización del Ministerio de Trabajo,
Empleo y Previsión Social, del sistema de control de asistencia implementado, como libro de control,
reloj tarjetero o biométrico, exigiéndoles presenten la resolución correspondiente en cumplimiento a
las señaladas normativas, misma que no lo hicieron, siendo esa la única forma de acreditar si un
empleado abandonó su trabajo, al no haberse exhibido dicha documentación no se pudo verificar o
justificar el mencionado hecho.
I.2.4. Intervención de los terceros interesados
Vicente Pacosillo Ticona, Marco Segundo Quispe Osco y Juan Carlos Guarachi Ticona no se hicieron
presentes en audiencia, ni remitieron informe escrito pese a su citación cursante a fs. 155 y 156.
I.2.5. Resolución
La Sala Constitucional Primera del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, mediante Resolución
32/2019 de 22 de abril, cursante de fs. 232 a 235, concedió en parte la tutela solicitada,
disponiendo el cumplimiento de la Conminatoria J.D.T.L.P.//D.S. 0495/ 126/2018 emitida por el
“Ministerio de Trabajo” -debió decir Jefatura Departamental de Trabajo-; en consecuencia restituir a
la impetrante de tutela a su fuente laboral, el pago de salarios devengados y derechos sociales, en
base a los siguientes fundamentos: a) La accionante hizo conocer que la empresa demandada se
rehusó a cumplir la Resolución del “Ministerio de Trabajo, Empleo y Previsión Social” 640/18, misma
que es acompañada por un informe que refiere que FRIDOSA no cumplió la disposición de
reincorporación; b) No se demostró el acatamiento de dicha Resolución por la parte demandada,
quien simplemente adjuntó un informe, croquis y diligencia realizada por una autoridad policial con
la intervención de un Notario de Fe Pública, la comunicación para la reincorporación de la impetrante
de tutela no podía materializarse solo con ese tipo de diligencia, el cual podría perderse, puesto que
una notificación pegada en la puerta de una vivienda fácilmente puede ser extraviada; para el derecho
laboral esta pudiera ser insuficiente, la jurisprudencia emitida por el Tribunal Constitucional
Plurinacional respecto a los derechos laborales hace entender que existe una preconcepción de los
medios por los que puede llegarse al trabajador, el aludido Ministerio, tiene una unidad de Recursos
Humanos (RR.HH.) donde se registran los datos del trabajador, el croquis de su inmueble y sus
números telefónicos donde podían recabar los datos para materializar la diligencia que pretendía
cumplir FRIDOSA; y, c) Los otros argumentos señalados podrán ser debatidos en sede ordinaria,
lamentablemente la vía constitucional no es la instancia en la que se verificará la correcta valoración
de la prueba por el Ministerio del Trabajo, Empleo y Previsión Social o si llegó a una conclusión de
orden legal conforme a derecho.
II. CONCLUSIONES
De la revisión y compulsa de los antecedentes que cursan en obrados, se establece lo siguiente:
II.1. Cursa Conminatoria J.D.T.L.P.//D.S. 0495/ 126/2018 de 14 de septiembre, por el que Ramiro
Ariel Alanoca Mamani, Jefe Departamental de Trabajo La Paz, conminó a FRIDOSA para que
reincorpore inmediatamente de Ana Adelina Villarte Chávez -ahora accionante- a su fuente laboral
en la referida empresa en el mismo puesto que ocupaba al momento del despido injustificado, más
el pago de sus salarios devengados y demás derechos sociales (fs. 44 a 49).
II.2. Por memorial de 9 de octubre de 2018, Ericka Gabriela Gonzales Irigoyen, en representación
de FRIDOSA, interpuso recurso de revocatoria contra dicha Conminatoria (fs. 117 a 125).
II.3. A través de Informe -V-326/18 de 18 de octubre de 2018, Patricia Serrano Aguilar, Inspectora
de Trabajo y Seguridad Industrial de la Jefatura Departamental de Trabajo La Paz, elevó informe de
verificación de reincorporación de la impetrante de tutela a la aludida empresa, señalando que esta
última no dio cumplimiento a la misma (fs. 132 a 133).
II.4. Mediante RA 640/18 de 7 de noviembre de 2018, el Jefe Departamental de Trabajo La Paz,
confirmó la Conminatoria J.D.T.L.P.//D.S. 0495/ 126/2018; consiguientemente rechazó el recurso de
revocatoria interpuesto por la empresa FRIDOSA (fs. 127 a 131).
III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO
La accionante denuncia la vulneración de sus derechos al trabajo, estabilidad laboral, inamovilidad
funcionaria, salario digno y seguro social; puesto que, FRIDOSA no dio cumplimiento a la
Conminatoria J.D.T.L.P.//D.S. 0495/ 126/2018 de 14 de septiembre, emitida por la Jefatura
Departamental de Trabajo La Paz, que dispuso su reincorporación en la referida empresa al mismo
puesto laboral que ocupaba al momento del despido injustificado.
En consecuencia, corresponde en revisión, analizar si los argumentos son evidentes a fin de conceder
o denegar la tutela solicitada.
III.1. La tutela reforzada de los derechos de las personas con capacidades diferentes
incluyendo al padre, madre o tutores
La SCP 0835/2019-S4 de 2 de octubre, al respecto estableció: “Por disposición de la Norma Suprema,
además de la igualdad formal que debe darse entre todas las personas, conforme se tiene establecido
tanto del Preámbulo como del art. 14.II de la CPE, última norma anotada que dispone la prohibición
y sanción de toda forma de discriminación fundada, entre otros aspectos, en la “discapacidad”, cuyo
propósito sea anular o menoscabar el reconocimiento, goce o ejercicio, en condiciones de igualdad
de los derechos de toda persona, se tiene también, instituida la igualdad material, la misma que para
el caso se encuentra contemplada en los arts. 70, 71 y 72 de la Constitución Política del Estado, que
ordena que el Estado debe adoptar medidas de acción positivas para promover la efectiva integración
de las personas con discapacidad en el ámbito productivo, económico, político, social y cultural, sin
discriminación alguna; lo que permite equilibrar jurídicamente las posibilidades con relación a este
sector vulnerable de la población, de manera que se encuentren en igualdad de condiciones que el
resto de las personas.
En ese sentido, la consagración del derecho fundamental a la estabilidad laboral reforzada de las
personas con capacidades diferentes, como una concreción específica del derecho genérico a un trato
desigual de quienes se encuentren en situación de vulnerabilidad, se desprende de la interrelación
de las normas constitucionales comprendidas en los arts. 48.II de la CPE, que refiere que las normas
laborales se interpretarán y aplicarán bajo los principios, entre otros, de estabilidad laboral y de no
discriminación a favor de la trabajadora y del trabajador, obligando al Estado a proteger la estabilidad
laboral y prohibiendo el despido injustificado y toda forma de acoso laboral, bajo sanciones de ley,
estipulado en el art. 49. II de la indicada Ley Fundamental, normas constitucionales que bajo el
influjo de una igualdad formal, prevén la estabilidad laboral para todos los trabajadores, como
principio general que rige todas las relaciones laborales (art. 14.II de la señalada Norma Suprema);
empero, interrelacionando con el valor-principio justicia reconocido en el art. 8.II de la CPE, con los
derechos específicos de las personas con capacidades diferentes (igualdad material) establecidos en
el art. 70 de la CPE, específicamente en su art. 71.II, el derecho a la estabilidad de los trabajadores
y trabajadoras en general, se refuerza cuando se trata de personas con capacidades diferentes.
Esta interpretación interrelacionada, guarda coherencia con normas del bloque de constitucionalidad,
como: La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad adoptada el 13 de
diciembre de 2006, que en sus arts. 1 y 27, determina que los Estados parte deben adoptar medidas
para eliminar la discriminación y promover la integración laboral de las personas con discapacidad,
en particular respecto a la prestación de bienes o servicios tales como el empleo público o privado;
en la misma línea, la Convención Interamericana para la Eliminación de todas las formas de
discriminación contra las personas con discapacidad, adoptada por la Asamblea General de la OEA el
8 de junio de 1999, en su art. III, establece directivas en cuanto a la integración de las personas con
capacidades diferentes en la sociedad, en varios ámbitos, entre otros, el laboral, eliminando todo tipo
de discriminación; en igual sentido, la Observación General 5 emitida por el Comité de Derechos
Económicos, Sociales y Culturales, como órgano supranacional que interpreta el Pacto Internacional
de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, que trata sobre la obligación de los Estados de
adoptar acciones afirmativas tendentes a lograr el acceso al trabajo, entre otros, en igualdad de
condiciones que el resto de la población; y, el Convenio 159 de la OIT, sobre readaptación profesional
y el empleo de las personas inválidas, adoptada ante la persistente evidencia de situaciones
discriminatorias contra las personas con capacidades diferentes en razón a su situación física, psíquica
o sensorial, que norma el compromiso de los estados parte, de remover la discriminación existente
contra las personas con capacidades diferentes, promover oportunidades de trabajo, garantizar la
readaptación profesional y adoptar medidas de diferenciación positiva en el campo laboral.
Concordante con ello se tiene la Ley General para las Personas con Discapacidad -Ley 223 de 2 de
marzo de 2012– que tiene por objeto precisamente garantizar a las personas con
capacidades diferentes, el ejercicio pleno de sus derechos y deberes en igualdad de
condiciones y equiparación de oportunidades y trato preferente bajo un sistema de
protección integral, establece el derecho de estos, a un empleo y trabajo digno y
permanente (art. 13), regulando el art. 34.II, la garantía de la inamovilidad laboral de
los mismos, incluyendo los cónyuges, padres, madres y/o tutores de hijos con
discapacidad, claro está, siempre y cuando cumplan con la normativa vigente y no existan
causales que justifiquen debidamente su despido.
Entonces podemos señalar que, el derecho a la estabilidad reforzada de las personas con capacidades
diferentes, implica el derecho que tienen las mismas a permanecer en el cargo público o privado
hasta que se configure una justa causa de despido, destitución o desvinculación laboral, el mismo
que, en tratándose de servidores públicos, debe ser aplicado como resultado de un previo y debido
proceso disciplinario interno (razonamiento aplicable a todo tipo de relación laboral, sea a plazo fijo,
por tiempo indefinido, por obra o servicio o a destajo), en el que se le otorgue al procesado el derecho
a la defensa en juicio y respetando todos los elementos que componen el debido proceso.
El indicado entendimiento es aplicable aún en tratándose de las causales vinculadas con robo, hurto
o abuso de confianza en que pudo haber incurrido la trabajadora o el trabajador y por los cuales se
hubiera iniciado proceso penal; toda vez que, del ejercicio de toda función pública pueden emerger
cuatro tipos de responsabilidad (administrativa, civil, ejecutiva y penal), conforme se tiene previsto
en el art. 28 de la LACG, las mismas que son independientes una de la otra, de manera que, en el
marco de los argumentos desarrollados precedentemente, referidos a la tutela reforzada de los
trabajadores con capacidades diferentes, el ejercicio de la acción penal no puede constituir motivo
suficiente para el despido directo del trabajador, sino hasta que se tenga una sentencia condenatoria
ejecutoriada, lo que sin embargo, no obsta que la parte empleadora o contratante, inicie sumario
administrativo interno contra la trabajadora o el trabajador en el ámbito administrativo, en el cual,
es plenamente posible la valoración por la autoridad sumariante, de los antecedentes que se puedan
recabar del proceso penal, para establecer la existencia o no de responsabilidad administrativa, de
manera que se le permita asumir plena defensa en juicio, respetando de esa manera la garantía de
presunción de inocencia del procesado, la misma que es aplicable no solo al ámbito penal, sino
también al ámbito administrativo sancionador, como es el caso de los servidores públicos procesados
por faltas cometidas en el ejercicio de sus funciones” (las negrillas son nuestras).
III.2. Contextualización de línea de la acción de amparo constitucional ante el
incumplimiento de las conminatorias de reincorporación
Al respecto, la SCP 0191/2019-S2 de 2 de mayo haciendo referencia a la SCP 0133/2018-S2 de 16
de abril asumió el siguiente entendimiento: «“El Tribunal Constitucional Plurinacional, en numerosas
oportunidades se pronunció sobre el cumplimiento de la conminatoria de reincorporación dispuesta
por la Jefatura Departamental de Trabajo, señalando que, en estos casos procede directamente la
acción de amparo constitucional. Así, las SCCPP 138/2012 de 4 de mayo de 2011, y 177/2012 de 14
de mayo de 2012, establecieron que debe hacer abstracción del principio de subsidiariedad en
aquellos casos en que una trabajadora o un trabajador demande la reincorporación a su fuente
trabajo ante un despido sin causa legal justificada; con el único requisito previo de recurrir a las
Jefaturas Departamentales de Trabajo denunciando este hecho, a objeto que estas entidades una
vez establecido el retiro injustificado conmine al empleador a la reincorporación inmediata en los
términos previstos por el Decreto Supremo (DS) 0495 de 1 de mayo de 2010, y ante su
incumplimiento, se hace viable acudir a la jurisdicción constitucional a través de la acción de amparo
constitucional en procura de la reparación de los derechos presuntamente vulnerados.
En ese orden, y en el entendido que las SSCCPP 0138/2012 y 0177/2012, establecían de manera
imperativa que la justicia constitucional debía efectivizar conminatorias laborales de reincorporación
del Ministerio del Trabajo, Empleo y Previsión Social sin atender a su contenido, se vio por
conveniente, que al menos desarrollen las razones que funda su decisión y por supuesto que su
contenido sea claro, al no resultar lógico que la justicia constitucional ejecute una resolución que no
respete estándares del debido proceso, pues bajo ese razonamiento en ciertos casos, implicaba
consagrar la violación de derechos; motivos por los que, se moduló el anterior entendimiento a través
de la SCP 2355/2012 de 12 de noviembre.
Más adelante, la SCP 0900/2013 de 20 de junio, moduló el entendimiento inicial contenido en las
SSCCPP 0138/2012 y 0177/2012, estableciendo que a efectos de conceder la tutela, debe efectuarse
una valoración completa e integral de los hechos y datos del proceso, de las circunstancias y de los
supuestos derechos vulnerados, haciendo prevalecer la verdad material sobre la formal; señalando
expresamente que: `…el Tribunal Constitucional Plurinacional, no es una instancia más dentro del
proceso administrativo laboral iniciado ante las Jefaturas Departamentales de Trabajo, si bien, dichas
instituciones pretenden precautelar los derechos de los trabajadores a la estabilidad laboral, empero,
al emitirse una resolución que conmine la reincorporación, ello no debe significar que de manera
inmediata, la jurisdicción constitucional, haga cumplir la misma tal cual se refirió, como si fuera una
instancia más, que ordene la automática reincorporación del trabajador a su fuente laboral, en su
caso, el Tribunal Constitucional Plurinacional, en la revisión de los procesos puestos en su
conocimiento, debe hacer una valoración integral de todos los datos del proceso, los hechos y los
supuestos derechos vulnerados, y después de ello, haciendo prevalecer la verdad material sobre la
verdad formal, emitirá un criterio, mediante una decisión justa y armónica con los principios, valores,
derechos y garantías, contenidos en el texto Constitucional y en la ley, normas en la cual, el Tribunal
debe circunscribir sus decisiones…´.
Posteriormente, a través de la SCP 1712/2013 de 10 de octubre, el Tribunal Constitucional
Plurinacional, moduló el entendimiento contenido en la SCP 0900/2013 y recondujo la línea
jurisprudencial a la SCP 2355/2012 cuando estableció que: ‘De lo señalado, se evidencia que si bien
existe un mandato normativo expreso para que la jurisdicción constitucional haga cumplir los
mandatos de reincorporación, en atención a la naturaleza del derecho al trabajo en el Estado Social
de Derecho, la tutela constitucional no puede emitirse a ciegas cual si la conminatoria por sí misma
fuere ya un instrumento que obliga a esta instancia constitucional a brindar una tutela constitucional.
Puesto que no debe perderse de vista que la naturaleza de la jurisdicción constitucional dista mucho
del ejercicio de funciones de policía, de ahí que para concederse una tutela constitucional
debe analizarse en cada caso la pertinencia de la conminatoria, al efecto, cabe establecer
que a esta instancia constitucional no le compete ingresar al fondo de las problemáticas laborales
que se le presentan, pues no es sustitutiva de la jurisdicción laboral ni mucho menos tiene la amplitud
probatoria conducente a por sí misma para arribar a una verdad material; sin embargo, tampoco
puede pretenderse la ejecutoria de conminatorias que emergen de procesos administrativos
desarrollados al margen de la razonabilidad de un debido proceso.
Por todo ello, mal podría pretenderse que esta jurisdicción llegue al convencimiento de que el despido
fue o no justificado, pues el acervo probatorio con el que cuenta no le permitiría llegar a verdades
históricas materiales, así como tampoco corresponde reemplazar a toda la judicatura laboral con la
jurisdicción constitucional; justamente de este escenario proviene el hecho de que la conminatoria
es de cumplimiento inmediato, y que su incumplimiento vulnera el núcleo esencial del derecho al
De acuerdo a lo precedentemente expuesto, la línea a seguir por este Tribunal, con el objeto de
resolver la problemática planteada por la impetrante de tutela, se encuentra plasmada en los
fundamentos desarrollados en la SCP 0191/2019-S2 de 2 de mayo, citada ut supra en el presente
fallo constitucional que realizó una sistematización de la jurisprudencia respecto a la conminatoria de
reincorporación, llegando a la conclusión que con el fin de resguardar al trabajador ante despidos
arbitrarios y sin causa legal justificada y con la finalidad de otorgar certeza jurídica al justiciable se
creó un procedimiento administrativo sumarísimo, concediéndole facultades al Ministerio de Trabajo,
Empleo y Previsión Social, a través de las jefaturas departamentales de trabajo, para determinar si
el retiro es justificado o no, para luego proceder a pronunciar la mencionada Conminatoria y
finalmente recurrir a la jurisdicción constitucional en caso de resistencia del empleador a su
observancia, medida adoptada con el fin de garantizar el cumplimiento inmediato de un acto
administrativo a través de referida instancia, para lo cual se estableció las siguientes subreglas: 1)
Procede la acción de amparo constitucional de manera directa, lo que significa que el trabajador no
requiere agotar previamente la jurisdicción laboral ni la vía administrativa; 2) La instancia
constitucional verificará en cada caso la pertinencia de la conminatoria de reincorporación,
limitándose tal análisis a constatar que aquella fue emitida a favor del trabajador que se encuentra
dentro del rango de protección de la Ley General del Trabajo y la normativa laboral complementaria;
supuestos que permitirán ordenar el cumplimiento de la conminatoria de reincorporación; y, 3) La
tutela otorgada por la jurisdicción constitucional es provisional, al quedar todavía mecanismos
pendientes que pudieran eventualmente ser activados por el empleado o el empleador.
La indicada protección no implica que la jurisdicción constitucional se constituya en una instancia
más, dedicada a la ejecución de decisiones administrativas ni se le atribuya a este Tribunal funciones
coercitivas para el acatamiento de las mismas, sino en un mecanismo rápido y efectivo para el
restablecimiento del derecho fundamental al trabajo, a un empleo digno y a la estabilidad laboral, a
través de la materialización efectiva del cumplimiento de la orden de reincorporación laboral, más el
consecuente pago de los salarios devengados y otros derechos laborales que les correspondan,
siempre y cuando estos hayan sido dispuestos en la misma conminatoria, teniendo el empleador la
jurisdicción ordinaria a fin de demostrar la ilegal o indebida Conminatoria pronunciada por la Jefatura
Departamental de Trabajo La Paz; en cuyo mérito, corresponde, en el caso concreto, verificar si la
Conminatoria de reincorporación emitida en favor de la impetrante de tutela, fue cumplida por la
empresa FRIDOSA conforme a los alcances establecidos en la misma; toda vez que, al tratarse de
una trabajadora que tiene bajo su dependencia a una persona con discapacidad, goza de inamovilidad
funcionaria.
En ese entendido y en cumplimiento a la mencionada sentencia constitucional citada en el
Fundamento Jurídico III.2 del presente fallo constitucional que realizó una contextualización respecto
a la obediencia de las conminatorias y llegó a la conclusión de que pese a las modulaciones que se
hizo sobre el particular, este Tribunal Constitucional Plurinacional continuó aplicando el entendimiento
asumido en las Sentencias Constitucionales Plurinacionales 0138/2012 y 0177/2012 de conceder la
tutela provisional en el caso de conminatoria, sin exigir requisitos adicionales vinculados a la
fundamentación o el análisis integral del caso; empero, con la finalidad de otorgar certeza jurídica al
justiciable, estableció la subreglas antes descritas.
Ahora bien, en cumplimiento de lo precedentemente expuesto y el análisis de la Conminatoria
J.D.T.L.P.//D.S. 0495/ 126/2018, pronunciada por la Jefatura Departamental de Trabajo La Paz, se
advierte que la misma fue emitida en cumplimiento a la jurisprudencia constitucional citada en el
Fundamento Jurídico III.1 del presente fallo constitucional, referido a las personas que tienen bajo
su protección a una persona con discapacidad; toda vez que, en su análisis mencionó que constataron
que la trabajadora era progenitora de una hija menor de edad calificada con 37% de discapacidad
intelectual, fue en ese entendido que la señalada instancia dispuso la reincorporación inmediata de
Ana Adelina Villarte Chávez -ahora accionante- a su fuente laboral en el mismo puesto que ocupaba
en la empresa FRIDOSA hasta antes de su despido injustificado.
De obrados se verificó que la referida empresa fue notificada con dicho actuado el 25 de septiembre
de 2018, conforme al cargo de recepción que consta a fs. 44 de obrados, conocido el mismo presentó
recurso de revocatoria que fue resuelto por la Jefatura Departamental de Trabajo a través de la
Resolución 640/18 rechazándolo; en consecuencia, confirmó la mencionada decisión; sin embargo,
previo a este actuado, consta Informe -V-326/18 de 18 de octubre de 2018, elaborado por Patricia
Serrano Aguilar, Inspectora de Trabajo y Seguridad Industrial de la mencionada institución
(Conclusión II.3), quien señaló que verificó que dicha empresa no dio cumplimiento a la aludida
Conminatoria de reincorporación.
Por lo expuesto, resulta evidente la inobservancia de la empresa FRIDOSA del carácter obligatorio
que conlleva la Conminatoria emitida por la Jefatura Departamental de Trabajo La Paz, al resistirse
a cumplir la misma a pesar de tener pleno conocimiento de dicha decisión; por lo que, conforme a
los Fundamentos Jurídicos III.1 y 2 de la presente Sentencia Constitucional Plurinacional, la normativa
legal pronunciada para el efecto y en el marco de la jurisprudencia glosada, corresponde a la
jurisdicción constitucional conceder la tutela solicitada y disponer el acatamiento total de la misma,
la cual debió ser de cumplimiento inmediato por las características particulares de la trabajadora que
goza de una protección especial, en el marco de lo establecido por el art. 70 y ss. de la CPE.
En ese sentido, la Sala Constitucional al haber concedido en parte la tutela impetrada, obró en
forma correcta.
POR TANTO
El Tribunal Constitucional Plurinacional, en su Sala Tercera; en virtud de la autoridad que le confiere
la Constitución Política del Estado y el art. 12.7 de la Ley del Tribunal Constitucional Plurinacional; en
revisión, resuelve: CONFIRMAR la Resolución 32/2019 de 22 de abril, cursante de fs. 232 a 235,
pronunciada por la Sala Constitucional Primera del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz; y
en consecuencia, CONCEDER la tutela solicitada, en los mismos términos expuestos por la Sala
Constitucional.
Regístrese, notifíquese y publíquese en la Gaceta Constitucional Plurinacional.
El accionante denunció como lesionados sus derechos al debido proceso, a la legítima defensa, a
recurrir y acceso a la justicia, citando al efecto los arts. 115, 119, 120, 180.II y 410.II de la
Constitución Política del Estado (CPE); y, 8.2 inc. h), 24 y 29 de la Convención Americana sobre
Derechos Humanos (CADH).
I.1.3. Petitorio
Solicitó se conceda la tutela disponiendo: a) Se anule y deje sin efecto el Auto Supremo 615/2018-
RA, emitido por los miembros de la Sala Penal del Tribunal Supremo de Justicia; b) “La devolución y
la remisión del EXP: 130/16, IANUS: 201617305 DEL JUZGADO QUINTO DE SENTENCIA EN LO
PENAL DE SANTA CRUZ DE LA SIERRA; nuevamente al TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA, en su
SALA PENAL, para que se emita un nuevo AUTO SUPREMO aplicando los derechos y garantías
constitucionales que dejo de lado a tiempo de dictar resolución ilegal…” (sic); y, c) “Se sancione con
Daños y Perjuicios a los recurridos por no ser excusables sus actos” (sic).
I.2. Audiencia y Resolución de la Sala Constitucional
Celebrada la audiencia pública el 14 de mayo de 2019, según consta en acta cursante de fs. 109 a
119, se produjeron los siguientes actuados:
I.2.1. Ratificación y ampliación de la acción
El accionante a través de sus abogados ratificó in extenso la acción de amparo constitucional
presentada.
En uso de la réplica refirió que se reclamó que al tratarse la errónea calificación en el marco de la
subsunción del tipo penal, el Tribunal Supremo de Justicia estaba en la obligación de verificar ese
error, mencionado como primer precedente contradictorio el “231/2006”; asimismo, la contradicción
que manifestó en el recurso de casación es que se tramite en mecanismos menos gravosos que es
la vía civil; no pidió la revalorización de la prueba, simplemente alegó la errónea calificación de la
subsunción del marco descriptivo de la ley penal que vulnera el debido proceso.
I.2.2. Informe de los demandados
Olvis Eguez Oliva, Magistrado de la Sala Penal del Tribunal Supremo de Justicia, el 14 de mayo de
2019, presentó informe escrito cursante de fs. 86 a 87 vta., indicando que: 1) El accionante no
enunció cuales son los hechos concretos que surgen del Auto de Vista y que motivaron la interposición
del recurso de casación, sin manifestar mínimamente que fue lo que el Tribunal de alzada argumentó
a tiempo de resolver los defectos de la sentencia denunciados; 2) Según el Auto Supremo
cuestionado, el peticionante de tutela invocó como precedentes tres autos supremos; asimismo, de
manera reiterada refirió los hechos que motivaron la acción penal y que en su criterio no constituyen
delito; empero, no explicó cuáles son esos elementos constitutivos del ilícito de apropiación indebida
y qué elemento faltaría en el caso de autos para considerar atípica su conducta; 3) Es de
conocimiento que el actual sistema procesal penal no admite la revaloración de prueba y hechos que
fueron debatidos en juicio oral, público y contradictorio, bajo los principios de inmediación y oralidad,
siendo tarea del Tribunal de apelación, verificar la correcta o incorrecta aplicación de la norma
sustantiva o adjetiva penal, para cuyo efecto todo litigante que hace uso de su derecho a recurrir,
debe proveer los hechos en que funda su impugnación; 4) En el caso concreto, ante una supuesta
errónea aplicación de la norma sustantiva, se debe señalar qué hechos se establecieron por el Juez
de mérito como probados en juicio, precisando qué elemento del tipo penal falta en esos hechos y
que no fue considerado, fundamentando qué fue lo que el Tribunal aludido argumentó respecto al
defecto planteado en su recurso de alzada y por qué consideró que su razonamiento sería contrario
a la línea jurisprudencial invocada como procedente; 5) Dichos aspectos no acontecieron en el caso
de autos, pues los argumentos expuestos en el recurso de casación fueron los hechos que motivaron
la acción penal, no habiéndose referido en absoluto a lo expresado en la Sentencia ni en el Auto de
Vista; 6) En cuanto al segundo precedente invocado, el accionante se limitó a señalar que este fallo
impugnado se basó en certidumbres subjetivas del Juez a quo y Tribunal de alzada, no habiendo
indicado de qué manera serían contrarios al precedente invocado, reiterando los hechos que
motivaron la acción penal y que en su criterio no constituyen delito; 7) Respecto al Auto Supremo
En ese mismo sentido, la SCP 1631/2013 de 4 de octubre expresó que: “La jurisprudencia del Tribunal
Constitucional desde sus inicios ha sido categórica en afirmar que a la jurisdicción constitucional no
le corresponde juzgar el criterio jurídico empleado por otros tribunales para fundar su actividad
jurisdiccional, pues ello implicaría un actuar invasivo de las otras jurisdicciones (SC 1031/2000-R de
6 de noviembre), no obstante, es indudable también que desde sus inicios este Tribunal determinó
que sí procede la tutela constitucional si en esa actividad interpretativa se lesionan derechos
fundamentales y garantías constitucionales, incluso a efectos de revisar ‘cosa juzgada’. De donde
se puede concluir que la jurisdicción constitucional respetando el margen de apreciación
de las otras jurisdicciones precisó en la jurisprudencia que la acción de amparo
constitucional no se activa para reparar incorrectas interpretaciones o indebidas
aplicaciones del Derecho, pues no puede ser un medio para revisar todo un proceso
judicial o administrativo, revisando la actividad probatoria y hermenéutica de los
tribunales, ya que se instituyó como garantía no subsidiaria ni supletoria de otras
jurisdicciones.
(…)
De todo lo mencionado, se tiene que la línea jurisprudencial relativa a la revisión de la actividad de
otros tribunales por parte de la justicia constitucional ha avanzado en términos evolutivos hasta
consolidar la noción que la interpretación de la legalidad infra constitucional le corresponde a los
tribunales de justicia y no a la justicia constitucional; sin embargo, ante la existencia de violación de
derechos y garantías previstos en la Norma Suprema, excepcionalmente la justicia constitucional
puede ingresar a valorar la actividad desarrollada en miras a brindar tutela. De lo referido, se deben
precisar tres elementos de suma importancia: i) Las autoridades de los otros sistemas de justicia
(civil, penal, familiar, agroambiental, administrativa) en realidad ejercen al igual que la justicia
constitucional una actividad hermenéutica que parte de la Constitución e irradia a todo el
ordenamiento jurídico; por ello a la luz del Estado Constitucional de Derecho no es válido hablar de
‘legalidad ordinaria’, pues todos los órganos de justicia se encuentran sometidos a la Constitución y
su labor interpretativa parte de la misma; ii) La noción de ‘reglas admitidas por el Derecho’
rescatando una posición teórica decimonónica no agota las posibilidades hermenéutico -
argumentativas de las autoridades judiciales, por ende, si bien los métodos de interpretación
formalistas, pueden resultar útiles en la obtención de un resultado hermenéutico, no agotan todas
las posibilidades que tiene la autoridad jurisdiccional en miras de satisfacer los principios fines y
valores que se encuentran en la Constitución; iii) La revisión de la actividad interpretativa que
realizan otras jurisdicciones que involucra el análisis de la motivación, congruencia, adecuada
valoración de los hechos (valoración de la prueba) y adecuada valoración del Derecho (interpretación
de las normas), no es la labor propia de la justicia constitucional, sin embargo, es insoslayable que
las autoridades jurisdiccionales no se encuentran habilitadas a vulnerar derechos fundamentales, y
en esa dimensión esta jurisdicción constitucional se encuentra facultada a vigilar que en todo fallo,
providencia o decisión judicial que las autoridades judiciales se sometan a la Constitución; y, iv) Para
que la jurisdicción constitucional analice la actividad interpretativa realizada por los
tribunales de justicia, los accionantes deben hacer una sucinta pero precisa relación de
vinculación entre los derechos fundamentales invocados y la actividad interpretativa -
argumentativa desarrollada por la autoridad judicial. Demostrando ante esta justicia
constitucional que se abre su competencia en miras a revisar un actuado jurisdiccional,
sin que ello involucre que la instancia constitucional asuma un rol casacional,
impugnaticio o supletorio de la actividad de los jueces.
De lo referido sólo resulta exigible sino una precisa presentación por parte de los accionantes que
muestre a la justicia constitucional de por qué la interpretación desarrollada por las autoridades,
vulnera derechos y garantías previstos por la Constitución, a saber en tres dimensiones distintas: a)
Por vulneración del derecho a un Resolución congruente y motivada que afecta
materialmente al derecho al debido proceso y a los derechos fundamentales que se
comprometen en función de tal determinación; b) Por una valoración probatoria que se
aparta de los marcos de razonabilidad y equidad; y, c) Por una incorrecta aplicación del
ordenamiento jurídico, que más allá de las implicancias dentro del proceso judicial o
administrativo lesiona derechos y garantías constitucionales” (las negrillas son agregadas).
Asimismo, la citada línea jurisprudencia fue ratificada por la SCP 1737/2014 de 5 septiembre, al
manifestar que: “…esta jurisdicción no se constituye en un mecanismo de impugnación de la labor
que efectúan los jueces y tribunales ordinarios; el Tribunal Constitucional Plurinacional no
puede inmiscuirse en esa labor particular, al estar compelido al cumplimiento de
funciones diferentes (art. 196.I de la CPE), menos puede convertirse en un supra tribunal
con facultades de revisar lo obrado por autoridades de otras jurisdicciones, a menos que
la accionante hubiera manifestado de manera precisa una errónea valoración de la prueba
(individualizando la prueba y el alejamiento de los marcos de razonabilidad y equidad), una errónea
interpretación del Derecho (precisando qué normas legales fueron erróneamente interpretadas y
cómo estas interpretaciones vulneran derechos fundamentales de manera puntual y concreta); o,
cómo los elementos congruencia y fundamentación han sido vulnerados al emitirse una resolución
judicial” (las negrillas nos corresponden).
Entendimiento reiterado en la SCP 0606/2016-S2 de 30 de mayo.
III.2. Análisis del caso concreto
Una vez efectuado el marco jurisprudencial para el examen del presente caso, de la revisión y cotejo
de los antecedentes que cursan en el expediente, se evidencia que, dentro del proceso penal seguido
por Marcel Alemán Suvelza en representación de la Cooperativa San Luis Ltda., en liquidación contra
Pastor Lozada Almaraz -ahora accionante-, por la presunta comisión del delito de apropiación
indebida agravada con víctimas múltiples, previsto y sancionado por los arts. 345 y 346 bis del CP, el
prenombrado interpuso recurso de apelación restringida contra la Sentencia 23/17 de 9 de octubre
de 2017.
En virtud a ello, la Sala Penal Tercera del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz pronunció
el Auto de Vista 12 de 9 de febrero de 2018, que declaró admisible e improcedente la apelación
restringida interpuesta por el peticionante de tutela; y, admisible y procedente el recurso formulado
por Marcel Alemán Suvelza en representación de la Cooperativa San Luis Ltda., en liquidación, y
deliberando en el fondo revocó parcialmente la Sentencia, modificando la pena a cuatro años de
reclusión contra el accionante. Producto de dicha determinación, el prenombrado planteó recurso de
casación, a tal efecto los miembros de la Sala Penal del Tribunal Supremo de Justicia -ahora
demandados- emitieron el Auto Supremo 615/2018-RA de 7 de agosto, declarando inadmisible el
recurso de casación presentado.
Ahora bien, conforme se tiene desarrollado en el Fundamento Jurídico III.2 de la presente Sentencia
Constitucional Plurinacional, la acción de amparo constitucional no es un recurso alternativo,
sustitutivo, complementario o una instancia adicional a la que pueden recurrir los litigantes, frente a
una decisión judicial o administrativa adversa, ya que la actividad de interpretación en el conocimiento
y resolución de una causa, es prerrogativa de los tribunales o instancias ordinarias, no siendo un
medio para revisar la actividad probatoria o hermenéutica que realizan estos, al estar considerado
como una garantía no subsidiaria ni supletoria de otras jurisdicciones.
No obstante de ello, de forma excepcional este Tribunal se encuentra habilitado para revisar dicha
actividad a efectos de constatar una posible lesión de derechos fundamentales o garantías
constitucionales, siempre y cuando el accionante enmarque su demanda en tres dimensiones citadas
por la jurisprudencia constitucional, a saber: 1) Por vulneración del derecho a una resolución
congruente, motivada y fundamentada; 2) Ante una valoración probatoria que se aparta de los
marcos de razonabilidad y equidad, omisión arbitraria en la consideración de la prueba, con el
señalamiento de los medios probatorios cuya valoración se haya omitido, o la existencia de una
resolución basada en prueba inexistente con indicación de la misma; y, 3) Por incorrecta
interpretación del ordenamiento jurídico infraconstitucional, debiendo la demanda cumplir con la
carga argumentativa suficiente que demuestre la supuesta errónea interpretación aludida.
“Luego, en fecha 20 de abril de 2019 recién nos notificamos con el informe del inspector de trabajo
de Camiri, quien conoció la denuncia, en la que declina de conocer esta denuncia” (sic),
“Actualmente”, se encuentra con ocho meses de embarazo, sin trabajo, ni seguro social y la
institución ahora demandada, no le pagó desahucio y tampoco cumplió con las asignaciones
familiares.
I.1.2. Derechos y garantías supuestamente vulnerados
La accionante a través de su representante, denunció como lesionados sus derechos al trabajo y a la
inamovilidad laboral de las mujeres en estado de embarazo, citando al efecto los arts. 13, 14.I, II,
III, IV y V, 15.I y II, 35.I, 45.V, 46; 48.I, II, III, IV, V y VI, 49.III y 60 de la Constitución Política del
Estado (CPE); 23.1 de la Declaración Universal de Derechos Humanos (DUDH); y, “14” -debió decir
XIV- de la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre.
I.1.3. Petitorio
Solicitó se conceda la tutela, disponiendo: a) La reincorporación a su fuente laboral en consideración
a su estado de gravidez; y, b) El pago retroactivo de los subsidios prenatal -de los cinco últimos
meses-, ya sea en dinero o en especie; de natalidad -por nacimiento del menor-, correspondiente al
pago de un salario mínimo nacional; de lactancia -consistente en la entrega de productos lácteos u
otros-, equivalente a un salario mínimo nacional; durante los primeros doce meses de vida del menor;
y, su reafiliación a la Caja Petrolera de Salud (CPS) hasta que el niño cumpla un año de vida.
I.2. Audiencia y Resolución del Juez de garantías
Celebrada la audiencia pública el 13 de mayo de 2019, según consta en acta cursante de fs. 602 a
606 vta., se produjeron los siguientes actuados:
I.2.1. Ratificación y ampliación de la acción
La accionante a través de su representante, ratificó in extenso los fundamentos expuestos en la
acción de amparo constitucional presentada y acotó: 1) La Constitución Política del Estado, da una
amplia protección a la mujer en estado de embarazo, lo que quiere decir que por ningún motivo se
la puede despedir de un trabajo hasta que el hijo cumpla un año de edad, medida que sobre todo,
protege la vida y salud del niño (a); 2) En este caso no es aplicable el principio de subsidiariedad, en
razón a los derechos de la mujer embarazada y del lactante o niño, referente a la seguridad social,
al régimen de asignaciones familiares que dentro de ellos están contemplados, el subsidio prenatal,
natal y lactancia que se encuentran vinculados a la vida y salud tanto de la madre como del nuevo
ser; 3) Actualmente, está a punto de dar a luz; “…le han quitado su aguinaldo…” (sic) y sus beneficios
sociales, pese a que existe una Resolución que le reconoce los derechos de lactancia pero hasta el
momento no se cumplió; entonces, estamos ante una mujer totalmente desamparada que ni seguro
de salud tiene porque también le suspendieron; y, 4) Es evidente que le iniciaron un proceso
disciplinario que fue llevado a la instancia penal para que sea un juez competente que delibere y
juzgue.
Haciendo uso del derecho a la réplica y presentando pruebas manifestó: i) El Informe es del médico
del municipio de Boyuibe del departamento de Santa Cruz, es de un Hospital Público, demostrando
con esto, que le quitaron el seguro de la CPS; ii) Igualmente adjuntó una ecografía que demuestra
que tiene un embarazo de veintinueve semanas; y, iii) No cometió ningún delito, fueron sus colegas;
cuando se dieron cuenta del error al despedirla, mediante Auto de Vista 1, emergente del proceso
sumario, revocaron parcialmente la decisión y con el fin de resguardar los derechos a la salud y la
vida del menor que está por nacer, decidieron otorgarle las asignaciones familiares, así como el pago
de aguinaldo; y, por mandato constitucional se garantiza la inamovilidad laboral de toda mujer
embarazada.
I.2.2. Informe de los demandados
Franz Albornoz Cruz, Gerente General a.i.; Hugo Ángel Rojas Lascano, Presidente del Consejo de
Vigilancia; Oscar Loza Ugarte, Presidente del Consejo de Administración; Alfonso Tejerina Escaray,
Subgerente de Riesgos; Anna del Rossio Camacho Valdez, Subgerente de Finanzas y Operaciones,
Gonzalo Elmer Arancibia Barrientos, Subgerente de Sistemas; Mirian Norma Gareca Illescas,
Subgerente Comercial y Mercadeo; y, Enmy Isabel Maraz Castillo, Oficial de Crédito Productivo,
miembros del Tribunal Administrativo y Comisión Sumariante respectivamente, todos de la
Cooperativa de Ahorro y Crédito Societaria “San Francisco Solano” RL., a través de su representante
en audiencia y mediante informe escrito de 13 de mayo de 2019, cursante de fs. 46 a 50
manifestaron: a) El 13 de septiembre de “2019”, realizaron un arqueo sorpresivo en la Agencia
Boyuibe, evidenciándose hechos irregulares que derivaron en la auditoria especial por la que se
determinó indicios de responsabilidad administrativa, civil y penal y a la cual fue convocada la ahora
accionante a declarar, admitiendo que en diferentes ocasiones realizó transacciones sin la presencia
de los titulares de las cuentas, entrega de saldos de reportes adulterados, reversiones de depósito
que ocasionan faltante en la caja de ahorro de socios, falsificaciones de firmas en comprobantes de
caja, desembolso de préstamos por caja sin entrega en efectivo, entre otros; b) Posteriormente el
Tribunal Sumariante resolvió la apertura de término probatorio, en su mala intención, la impetrante
de tutela, jamás demostró que no hubiese cometido transgresiones a su contrato de trabajo y a las
normas laborales vigentes y no respondió dentro de plazo otorgado; finalmente, dicha instancia dictó
el Auto de Vista 1, que fue puesto en conocimiento del Ministerio de Trabajo, Empleo y Previsión
Social y adjuntado al proceso administrativo por reincorporación; c) La desvinculación laboral de la
prenombrada, fue consecuencia de la suma de sus acciones, al haber transgredido su contrato de
trabajo, provocando daño económico a la Cooperativa aludida; d) La peticionante de tutela, pretende
el reconocimiento de sus derechos mediante esta acción de defensa; sin embargo, la jurisdicción
constitucional no tiene atribución ni competencia; toda vez que, se revocó la Conminatoria de
Reincorporación por la declinatoria de competencia efectuada por la Jefatura Regional de Trabajo
Camiri del departamento de Santa Cruz; e) La accionante olvidó que negoció el pago de sus beneficios
sociales; por cuanto, aceptó la desvinculación laboral; que además, de forma contradictoria solicitó
en la acción de amparo constitucional; tampoco recordó que recurrió al Ministerio de Trabajo
precitado, de manera voluntaria por el pago de esos beneficios; lo cual, excluye el proceso de
reincorporación, errores y contradicciones que son inconcebibles y que hacen ver el desconocimiento
de la normativa legal vigente; f) Las causales de la desvinculación son atribuibles solamente a la
solicitante de tutela y se encuentran previstas en los arts. 16 inc. e) de la Ley General del Trabajo
(LGT) y 9 inc. e) de su Decreto Reglamentario; todas sus declaraciones realizadas en presencia de
Notario de Fe Pública, constan en acta y evidencian que hubo incumplimiento de deberes, lo que
derivó en acciones penales por delitos financieros, que actualmente se encuentran en investigación
en el Ministerio Público; g) Habiendo tomado conocimiento del estado de gravidez de la peticionante
de tutela, en protección a los derechos del ser en gestación, se le reconoció el derecho de las
asignaciones familiares como es el subsidio prenatal, de natalidad y postnatalidad, con la única
condición de que presente un informe mensual sobre su estado al “SEDEM”, a efectos de comprobar
si sigue embarazada, para que haga el depósito; sin embargo, jamás lo hizo; h) De igual modo, se
realizó el pago de todos sus salarios y del doble aguinaldo. De acuerdo a la Ley General del Trabajo,
no se le reconoció desahucios ni indemnización pero sí los demás beneficios incluida vacación, por la
falta que cometió; i) El DS 0012 -de 19 de febrero de 2009-, con relación a la inamovilidad de la
mujer embarazada, establece que no gozará de la misma, cuando incurra en las causales de
conclusión de la relación laboral atribuible a su persona, previo cumplimiento de los procedimientos
exigidos por ley; pese al daño económico que causó a la Cooperativa mencionada; y, j) La
jurisprudencia constitucional logró un equilibrio cuando se considera que los actos u omisiones que
implican perjuicio a la institución a la cual prestó sus servicios el trabajador o la trabajadora,
brindándole una protección hasta el año de vida al niño o la niña; en consecuencia, pidieron se
deniegue la tutela impetrada en cuanto a la inamovilidad laboral.
Haciendo uso del derecho a la dúplica manifestaron similares argumentos que en su primera
intervención y contestando las preguntas del Juez de garantías expresaron que en el desarrollo del
proceso interno seguido contra la accionante, no se supo de su estado de gravidez, recién después
de determinar su alejamiento del cargo, fue que tomaron conocimiento a través de un certificado
médico expedido en una clínica privada.
Franz Albornoz Cruz, Gerente General a.i. de la citada Cooperativa, manifestó: 1) No están en
condiciones de aceptar a una persona que está vinculada a un proceso administrativo, no es factible
que la impetrante de tutela, sea reincorporada a dicha Cooperativa; ya que, se trata de la reputación
de la misma porque los afectados fueron los socios; y, 2) Están preocupados por el daño económico;
ya que, se trata de patrimonios de los aludidos, razón por la cual, no pueden aceptar la
reincorporación de la mencionada, por lo que solicitaron de deniegue la tutela.
I.2.3. Resolución
El Juez Público de Familia Primero de Camiri del departamento de Santa Cruz, constituido en Juez de
garantías, mediante Resolución 52/19 de 13 de mayo de 2019, cursante de fs. 606 vta. a 609 vta.,
concedió en parte la tutela solicitada; ordenando que los demandados procedan al pago de
subsidios por asignaciones familiares de prenatalidad a partir del quinto mes de embarazo de Neisa
Kelia Bolívar Jerez y de lactancia hasta que el recién nacido cumpla un año, además, de todos los
derechos que le correspondan; y, denegó en cuanto a la inamovilidad laboral; en base a los
siguientes fundamentos: i) Mediante Resolución Final de 28 de noviembre de 2018, la accionante fue
destituida sin derecho a beneficios sociales, tal decisión fue revocada parcialmente mediante Auto de
Vista 1, respetando su derecho al aguinaldo, a la vida y salud, disponiendo el pago de asignaciones
familiares hasta que el ser en gestación cumpla un año de edad; ii) De la revisión de obrados se
tiene que la impetrante de tutela, durante el proceso administrativo interno seguido en su contra,
ejerció de manera amplia su derecho a la defensa; asimismo, prestó declaración, propuso medios de
prueba e impugnó la Resolución que dispuso su despido; iii) Con relación a la inamovilidad laboral
impetrada, este beneficio introducido en el art. 48.VI de la CPE, no resulta aplicable en el caso
concreto; dado que, en debido proceso se determinó la disolución de la relación laboral, en función
a que la solicitante de tutela incurrió en causales atribuibles a su persona, que dieron lugar al inicio
del proceso administrativo interno en su contra, conforme previene el art. 5.I del DS 0012; y, iv) Es
innegable que ella asumió defensa en debida forma durante las distintas etapas del proceso que se
le siguió; comprobándose la comisión de las causales que dieron lugar a la extinción de la relación
laboral, contenidas en la Ley General del Trabajo y su Decreto Reglamentario.
II. CONCLUSIONES
Del análisis y compulsa de los antecedentes que cursan en obrados, se estableció lo siguiente:
II.1. Mediante Resolución Final de 28 de noviembre de 2018, emitida dentro del proceso sumario
administrativo seguido contra Neisa Kelia Bolívar Jerez -ahora accionante-, Alfonso Tejerina Escaray,
Subgerente de Riesgos; Gonzalo Elmer Arancibia Barrientos, Subgerente de Sistemas; Anna del
Rossío Camacho Valdez, Subgerente de Finanzas y Operaciones; Mirian Norma Gareca Illescas,
Subgerente Comercial y Mercadeo; y, Enmy Isabel Maraz Castillo, Oficial de Crédito Productivo, todos
miembros de la Comisión Sumariante de la Cooperativa de Ahorro y Crédito Societaria “San Francisco
Solano” RL., declararon probadas las infracciones cometidas por la prenombrada y otros, por haber
incumplido sus contratos de trabajo, contraviniendo lo previsto en los arts. 16 inc. e) de la LGT y 9
inc. e) de su Decreto Reglamentario, cuya conducta dolosa y culposa se encuentra tipificada en la
legislación penal; por lo que, se dispuso la remisión de actuados ante los tribunales de justicia,
aplicando la destitución sin derecho a beneficios sociales, sanción que debía ser cumplida en
ejecución de la Resolución mencionada por Gerencia General de dicha Cooperativa (fs. 9 a 22).
II.2. Por Auto de Vista 1 de 17 de diciembre de idéntico año, signada por Hugo Ángel Rojas Lascano,
Presidente del Consejo de Vigilancia, Oscar Loza Ugarte, Presidente del Consejo de Administración y
Zaida Mónica Torrez Barrero, Jefa De Capacitación todos miembros del Tribunal Administrativo de la
citada Cooperativa; resolvieron, revocar parcialmente la nombrada Resolución Final disponiendo:
a) En cuanto a la desvinculación de Neisa Kelia Bolívar Jerez y otros, se debe aplicar lo previsto en
el art. 5 del DS 3278 de 16 de diciembre de 1952, que indica que el aguinaldo no es susceptible de
embargo judicial, retención, descuento, compensación ni transacción de ninguna naturaleza,
debiendo ser pagado íntegramente en dinero en efectivo.
La Sentencia Constitucional Plurinacional precitada al respecto expresó: “En un caso con supuestos
fácticos análogos al presente, en el que la problemática versaba sobre la desvinculación laboral de
una mujer en estado de gestación, pero emergente de un proceso interno, esta Sala a través de la
SC 0202/2015-S3 de 12 de marzo, al resolver el caso concreto estableció: ‘...si bien en caso de
solicitud de reincorporación laboral de padres o madres cuyos hijos son menores de un año de edad
no se aplica la subsidiariedad que rige al amparo constitucional; empero, en el caso específico y
dados los antecedentes de la desvinculación laboral, ésta no fue intempestiva, ya que como se
indicó fue emergente de un proceso sumario interno, por lo que si la actual accionante
considera que existió lesión a sus derechos se encuentra en la posibilidad de acudir a la justicia
ordinaria laboral...’” (las negrillas pertenecen al texto original).
III.3. Análisis del caso concreto
La accionante a través de su representante, denuncia la vulneración de sus derechos al trabajo y a
la inamovilidad laboral de las mujeres en estado de embarazo; por cuanto, fue destituida por los
ahora demandados, quienes no observaron sus estado de gravidez; encontrándose actualmente con
ocho meses de gestación, sin trabajo ni seguro social, no le pagaron desahucio ni indemnización y
tampoco cumplieron con las asignaciones familiares.
De los datos que cursan en el expediente se evidencia que Neisa Kelia Bolívar Jerez -ahora
accionante-, fue destituida por Resolución Final de 28 de noviembre de 2018, dentro del sumario
administrativo seguido en su contra por la Cooperativa de Ahorro y Crédito Societaria “San Francisco
Solano” RL. (Conclusión II.1), determinación que fue parcialmente revocada por Auto de Vista 1 de
17 de diciembre de igual año (Conclusión II.2); concediéndole el derecho de cobrar su aguinaldo y
disponiendo el pago de asignaciones familiares hasta que el ser en gestación cumpla el año de edad.
Ante esa decisión, a decir de la ahora accionante, recurrió a la Jefatura Regional de Trabajo Camiri
del departamento de Santa Cruz, pidiendo la reincorporación a su fuente laboral; una vez notificadas
las partes, en audiencia, el representante legal de dicha Cooperativa, manifestó que era imposible
atender esa solicitud; sin embargo, podían llegar a un acuerdo para dar solución al problema;
posteriormente, este, mediante memorial pidió a la citada Jefatura la declinatoria de su competencia,
luego fueron convocados a Villamontes del departamento de Tarija, lugar donde arribaron a un
acuerdo, mismo que debía ser presentado a la precitada Jefatura pero no fue así, y después de dos
semanas le informaron que el Consejo de Administración de la Cooperativa antedicha no aprobó el
indicado acuerdo, motivo por el cual, quedó sin efecto; conociendo igualmente, la declinatoria de
competencia por parte de la Jefatura Regional de Trabajo mencionada.
En ese orden y previo a realizar el análisis de fondo de la problemática planteada, es pertinente
efectuar algunas consideraciones de orden legal. De obrados se evidencia que la desvinculación
laboral, conforme se detalló precedentemente, fue resultado de un sumario administrativo seguido
contra la ahora accionante, en el que se declararon probadas las infracciones descritas en los arts.
16 inc. e) de la Ley General del Trabajo y 9 inc. e) de su Decreto Reglamentario; razón por la cual,
este Tribunal no se pronunciará respecto a la desvinculación laboral de la que fue objeto la impetrante
de tutela; por cuanto, la misma, -como se tiene dicho- surge de la tramitación un proceso sumario;
únicamente se emitirá criterio con relación a la ejecución de la sanción de destitución impuesta contra
la nombrada.
Ahora bien, a los efectos de considerar la inamovilidad laboral alegada por la impetrante de tutela,
de la jurisprudencia glosada en el Fundamento Jurídico III.1 de la presente Sentencia Constitucional
Plurinacional, se tiene que, el Estado no protege únicamente el ejercicio del trabajo en todas sus
formas, sino también la estabilidad laboral a todo miembro de la sociedad, siendo por ese hecho, las
disposiciones sociales y laborales, de estricto y obligatorio cumplimiento; es así que, garantiza la
inamovilidad laboral tanto de las mujeres en estado de gestación como de los progenitores hasta que
el hijo o hija cumpla un año de edad; de lo que se concluye que el Estado Boliviano, garantiza y
protege el derecho a la vida y a la salud; por lo tanto, a la seguridad social del niño o niña o del ser
en gestación desde su concepción hasta que cumpla un año de vida, extremos que se encuentran
legalizados por el DS 0012, cuando se refiere a la inamovilidad laboral de la madre y/o padre
progenitores, sin importar su estado civil.
Para muchos trabajadores, resulta un objetivo muy preciado la constitución y construcción de una
familia; empero, tanto el embarazo como la maternidad son períodos de particular vulnerabilidad
para las mujeres trabajadoras y sus familias; las embarazadas y las madres en periodo de lactancia
demandan un especial amparo y resguardo con el fin de evitar daños a su salud o a la de sus hijos;
motivo por el que, requieren tiempo adecuado para dar a luz, para su recuperación y para la lactancia;
simultáneamente, deben gozar de un resguardo que les de la seguridad a la estabilidad laboral; es
decir, que no perderán sus empleos, ya sea por el solo hecho del embarazo o por la baja de
maternidad; lo que asimismo, les garantiza la igualdad en el acceso al trabajo pero también el
mantenimiento de sus ingresos que frecuentemente son valiosos para su familia. La garantía a la
salud de las mujeres trabajadoras gestantes, trasunta la seguridad de la vida y salud del ser por
nacer, permitiendo de esta manera que se constituyan familias en condiciones de seguridad y de
estabilidad, argumentos que están refrendados por la norma del art. 45.V de la CPE.
Sin embargo, en el caso en examen, se dispuso la desvinculación laboral de la accionante, como
resultado de la sustanciación de un proceso sumario interno, mediante Resolución Final de 28 de
noviembre de 2018, revocada en parte por el Auto de Vista 1, que estableció responsabilidad
administrativa en su contra -con la posterior remisión de actuados ante la justicia ordinaria- y por lo
tanto, la sanción de destitución, por haber adecuado su conducta a las infracciones descritas en los
arts. 16 inc. e) de la Ley General del Trabajo y 9 inc. e) de su Decreto Reglamentario, conforme se
tiene plasmado en las Conclusiones II.1 y 2 de esta Sentencia Constitucional Plurinacional; por lo
que, la impetrante de tutela no puede aludir que goza de inamovilidad laboral por su estado de
gravidez; puesto que, su desvinculación fue determinada dentro de un proceso disciplinario interno;
en consecuencia, en el caso de autos, corresponde a este Tribunal aplicar la excepción a la
inamovilidad laboral de la impetrante de tutela en concordancia con la línea jurisprudencial
desarrollada en el Fundamento Jurídico III.1 de esta Resolución, por haber incurrido en una causal
de conclusión de la relación laboral, de acuerdo a lo determinado por el art. 5.I del DS 0012.
Pese a todo lo anterior, en consideración a que al momento de su destitución, la impetrante de tutela
se encontraba en estado de gestación, conforme se tiene del Informe Médico de 30 de enero y del
Informe de Ecografía Obstétrica de 10 de junio ambos de 2019 (Conclusiones II.3 y 5), en resguardo
a los derechos a la vida, a la salud y seguridad social del ser en gestación -arts. 1 del Código Civil
(CC) y 2 del Código Niña, Niño y Adolescente (CNNA)- y en coherencia con la jurisprudencia glosada
en dicho Fundamento Jurídico, pese a la disolución de la relación laboral, los demandados deben
cumplir con las respectivas asignaciones familiares, consistentes en los subsidios prenatal, de
natalidad, además de la lactancia y la atención obstétrica a Neiza Kelia Bolívar Jerez hasta que el ser
en gestación cumpla un año de vida.
Asimismo, de acuerdo a la jurisprudencia desarrollada en el Fundamento Jurídico III.2 de la presente
Sentencia Constitucional Plurinacional, la ahora accionante ante cualquier incertidumbre con relación
a la vulneración de sus derechos, goza de la libertad de acudir a la justicia ordinaria laboral.
Por los fundamentos expuestos, el Juez de garantías, al conceder en parte la tutela solicitada,
evaluó correctamente los datos del proceso y las normas aplicables al mismo.
POR TANTO
El Tribunal Constitucional Plurinacional, en su Sala Tercera; en virtud de la autoridad que le confiere
la Constitución Política del Estado y el art. 12.7 de la Ley del Tribunal Constitucional Plurinacional; en
revisión, resuelve: CONFIRMAR la Resolución 52/19 de 13 de mayo de 2019, cursante de fs. 606 vta.
a 609 vta., pronunciada por el Juez Público de Familia Primero de Camiri del departamento de Santa
Cruz; y en consecuencia, CONCEDER en parte la tutela impetrada, en los mismos términos que el
Juez de garantías.
Regístrese, notifíquese y publíquese en la Gaceta Constitucional Plurinacional.
la instancia que corresponde provocándole enormes perjuicios y vulnerando sus derechos. Siendo la
acción de libertad de carácter preventiva y reparadora, corresponde que conminen a las autoridades
demandadas para que despachen antecedentes; además del informe si ya se hubiese expedido; sin
embargo, ya se causó el perjuicio, por lo que corresponde dispongan el pago de daños y costas a su
favor.
I.2.2. Informe de los demandados
Fernando David Huallpa Quispe, Secretario del Juzgado de Instrucción Anticorrupción y contra la
Violencia hacia las Mujeres Segundo de El Alto del departamento de La Paz, mediante informe escrito
cursante a fs. 10, señaló que el recurso de apelación interpuesto por el accionante fue remitido a la
Sala Penal Primera del citado departamento en originales; por lo que, no se pudo enviar el cuaderno
ante el despacho de la Sala Constitucional, tal como refiere el oficio de constancia adjunta.
Miriam Laura Tarqui Flores, Jueza de Instrucción Anticorrupción y contra la Violencia hacia las Mujeres
Segundo de El Alto del departamento de La Paz, no se hizo presente en audiencia ni presentó informe
alguno, pese a su legal notificación cursante a fs. 8.
I.2.3. Resolución
La Sala Constitucional Tercera del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, mediante Resolución
089/2019 de 14 de junio, cursante de fs. 14 a 16, concedió la tutela impetrada, bajo los siguientes
fundamentos: a) Las autoridades demandadas al omitir la remisión inmediata del caso al Tribunal de
alzada, incumplieron los plazos procesales previstos en el art. 251 del Código de Procedimiento Penal
(CPP), transgrediendo el principio de celeridad, habiendo dejado transcurrir más de tres días desde
la interposición del recurso; b) La celeridad con la que debe obrar el Órgano Jurisdiccional en casos
relacionados con la libertad de las personas, no solo se circunscribe al señalamiento oportuno de la
audiencia de medidas cautelares; sino que dicha obligación también comprende la remisión de
actuaciones ante el Tribunal de alzada dentro del plazo de veinticuatro horas; y, c) Según informe
evacuado por el Secretario de dicho juzgado, la remisión de actuados a la fecha de consideración de
la acción de libertad, no desvirtúa su incumplimiento; por lo que, al haberse acreditado la vulneración
de derechos relacionados a pronto despacho y celeridad, las autoridades demandadas son
responsables de dicha dilación.
II. CONCLUSIÓN
De la revisión y compulsa de los antecedentes que cursan en obrados, se establece lo siguiente:
II.1.. Cursa nota de 13 de junio de 2019 mediante la cual, la Jueza de Instrucción Anticorrupción y
contra la Violencia hacia las Mujeres Segunda de El Alto del departamento de La Paz, remitió a la
Sala Penal Primera del Tribunal Departamental de Justicia del mismo departamento, el cuaderno de
control jurisdiccional original de apelación en contra de la Resolución 248/2019 de 10 de junio, dentro
del proceso que sigue el Ministerio Público contra Richard Vladimir Quispe Villca, por el presunto
delito de violación a niño, niña o adolescente (fs. 9 y vta.).
III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO
El accionante a través de su representante, denunció la lesión de sus derechos de acceso a la justicia
pronta y oportuna, al debido proceso, a la defensa y al principio de celeridad; debido a que las
autoridades demandadas no remitieron ante el tribunal de alzada en el plazo de veinticuatro horas
tal como prevé la ley, la apelación al rechazo de la cesación a la detención preventiva que fue
interpuesta en la misma audiencia, ya que dicho recurso hasta minutos antes de la presentación de
esta acción de libertad de pronto despacho no había sido enviado a la instancia superior para su
respectiva sustanciación.
En consecuencia, corresponde en revisión, verificar si tales extremos son evidentes a fin de conceder
o denegar la tutela solicitada.
III.1. La acción de libertad traslativa o de pronto despacho e innovativa
pronto despacho no había sido remitido a la instancia superior para su respectiva sustanciación,
dentro del proceso penal en su contra seguido por el Ministerio Público por la presunta comisión del
delito de violación de infante.
De los antecedentes que cursan en este Tribunal, lo expresado en la audiencia de acción de libertad
y lo referido en la Conclusión de la presente Sentencia Constitucional Plurinacional, se tiene que el
11 de junio de 2019 en horas de la tarde se llevó adelante la consideración de la cesación a la
detención preventiva con un resultado desfavorable; por lo que, su defensa apeló la resolución en el
mismo acto procesal; empero, el caso fue remitido recién el 13 del mismo mes y año ante la Sala
Penal Primera del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz en contraposición de lo previsto por
el art. 251 del CPP, siendo el envío del cuaderno de control jurisdiccional en original para la compulsa
de la apelación en contra de la Resolución 248/2019 de 10 de junio, dentro del nombrado proceso
penal.
En ese contexto, es preciso establecer que el impetrante de tutela se encuentra privado de su libertad
como consecuencia de un proceso penal instaurado en su contra por la presunta comisión del delito
de violación de infante, y en el afán de recobrar su libertad interpuso la solicitud de cesación a la
detención preventiva que no le favoreció, viéndose obligado a apelar la resolución negativa en ese
mismo acto procesal; advirtiéndose que el origen de la problemática denunciada, radica en la falta
de remisión oportuna -de la apelación- y fuera del plazo previsto por el art. 251 de la Norma Adjetiva
Penal que otorga veinticuatro horas para enviar el caso al tribunal superior, instancia que deberá
resolver dicho recurso en un tiempo no mayor a setenta y dos horas; por lo que, tomando en cuenta
que la audiencia de cesación a la medida extrema se celebró el 11 de junio de 2019 y se apeló el
resultado; el 13 del mismo mes y año, el accionante presenta la acción de libertad de pronto
despacho, siendo que el mismo día, la impugnación reclamada es remitida ante la Sala Penal Primera
del referido Tribunal Departamental, vale decir, dos días después de interpuesta la apelación, cuando
dicho acto debió efectivizarse en veinticuatro horas según dispone el adjetivo penal, situación que
devela la falta de cumplimiento del plazo en la sustanciación de la situación jurídica del peticionante
de tutela que contrastada con el Fundamento Jurídico III.1 de la presente Sentencia Constitucional
Plurinacional, en base a la jurisprudencia amplia y uniforme sobre esta acción tutelar que tiene como
consecuencia el carácter innovativo, hacen concurrentes los presupuestos necesarios para el análisis
respectivo de la problemática planteada. En ese sentido, queda señalado que se trata de una persona
privada de libertad que en la búsqueda de modificar su situación jurídica se encuentra con la
actuación dilatoria y fuera de plazo en la ejecución de actuados procesales pasibles a ser tutelados
mediante la acción de libertad de pronto despacho que precautela la mayor celeridad en las
actuaciones judiciales por tratarse de personas que se encuentran recluidas, ya que el simple hecho
de presentar una dilación, el caso se constituye en un procesamiento indebido que ocasiona perjuicios
y vulneraciones de los derechos humanos.
En el caso concreto, es evidente que a la fecha de celebración de audiencia de consideración de esta
acción de defensa, la apelación ya había sido remitida ante el tribunal de alzada; sin embargo, eso
no significa que las autoridades demandadas no tengan responsabilidad en la dilación advertida tal
como desarrolla la acción de libertad innovativa de esta sentencia que procede precisamente a efectos
de tutelar una situación de retraso prohibido cuando este ya ha cesado; correspondiendo en
consecuencia, conceder la tutela solicitada por el debido proceso en su elemento de celeridad que
repercute como consecuencia automática, en el acceso a la justicia pronta y oportuna, además del
derecho a la defensa; exhortando a los demandados a cumplir de forma estricta los plazos otorgados
por Ley bajo responsabilidad penal o disciplinaria según sea el caso.
En consecuencia, la Sala Constitucional, al conceder la tutela impetrada, efectuó un análisis correcto
de la problemática venida en revisión.
POR TANTO
El Tribunal Constitucional Plurinacional, en su Sala Tercera; en virtud de la autoridad que le confiere
la Constitución Política del Estado y el art. 12.7 de la Ley del Tribunal Constitucional; en revisión,
resuelve: CONFIRMAR la Resolución 089/2019 de 14
de junio, cursante de fs. 14 a 16, pronunciada por la Sala Constitucional Tercera del Tribunal
Departamental de Justicia de La Paz; y en consecuencia, CONCEDER la tutela solicitada, conforme
a los argumentos de la presente Sentencia Constitucional Plurinacional y en los mismos términos
otorgados por la referida Sala Constitucional.
Regístrese, notifíquese y publíquese en la Gaceta Constitucional Plurinacional.
II.3. Por decreto de 3 del señalado mes y año, el Juez de Instrucción Penal Sexto de El Alto -en
suplencia legal de su similar Quinto- del departamento de La Paz, dispuso se tenga presente el
referido Informe, debiendo por secretaría tomarse nota en el Libro de Control de Investigaciones (fs.
6 vta.).
II.4. A través de decreto de 7 de junio de 2019, la precita autoridad judicial dispuso se libre
mandamiento de aprehensión contra la peticionante de tutela, a objeto de que preste su declaración
informativa ante el Ministerio Público (fs. 31).
III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO
La accionante a través de su representante, denuncia la lesión de sus derechos al debido proceso y
a la libertad, por el hecho que la autoridad demandada, no obstante haberse vencido el plazo de la
etapa preliminar que lleva cinco meses, negó la solicitud presentada el 30 de mayo de 2019, de
conminatoria al Fiscal Departamental de La Paz para que ordene al Fiscal de Materia a cargo del caso,
emita en cinco días uno de los requerimientos que la ley le faculta, providenciando que se esté “…a
los datos del cuaderno de control jurisdiccional toda vez que aún los plazos se encuentran
vigentes” (sic), pedido reiterado el 3 de junio del indicado año que no fue atendido oportunamente,
dilación que generó peligro inminente a su libertad personal.
En consecuencia, corresponde en revisión, analizar si tales extremos son evidentes a fin de conceder
o denegar la tutela impetrada.
III.1. La acción de libertad y el debido proceso
Sobre el particular, la SCP 0856/2018-S3 de 27 de noviembre, expresó lo siguiente: “…la SCP
0037/2012 de 26 de marzo, señaló: ‘De la delimitación de la naturaleza jurídica de la acción de
libertad, se desprenden los siguientes presupuestos de activación de este mecanismo de defensa: 1)
Cuando considere que su vida está en peligro; 2) Que es ilegalmente perseguida; 3) Que es
indebidamente procesada; y, 4) O privada de libertad personal o de locomoción.
Respecto a las denuncias referidas a procesamiento indebido, la jurisprudencia constitucional ha sido
uniforme al señalar que la vía idónea para su impugnación es el amparo constitucional; sin embargo,
cuando se demuestre que esas vulneraciones afectaron directamente al derecho a la
libertad física o libertad de locomoción del accionante, dicha protección se verá
materializada a través de la acción de libertad, en aquellos casos en los cuales, el
procesamiento indebido constituya la causa directa que originó la restricción o supresión
de los antes citados derechos previo cumplimiento de la subsidiariedad excepcional que
rige a este tipo de acciones.
Con relación a este tema, la doctrina desarrollada por este Tribunal Constitucional, estableció que la
protección otorgada por la acción de libertad cuando se refiere al debido proceso, no abarca a todas
las formas que puede ser vulnerado, sino, queda reservada para aquellos entornos que
conciernen directamente al derecho a la libertad física y de locomoción; caso contrario,
deberá ser tutelado mediante la acción de amparo constitucional, dado que mediante ésta no es
posible analizar actos o decisiones demandados como ilegales que no guarden vinculación con los
derechos citados. Además de este requisito, debe tenerse presente que opera igualmente el principio
de subsidiariedad, de modo que previo a su interposición, deberán agotarse los medios idóneos
dentro de la jurisdicción ordinaria donde se tramita la causa, y no pretender su tutela en el ámbito
constitucional, cuando los reclamos no fueron activados oportunamente, habida cuenta que no puede
utilizarse para salvar la negligencia de la parte demandante…’.
En ese contexto, se puede comprender que la garantía de la libertad personal o de locomoción pueda
ejercerse mediante la acción de libertad cuando se denuncia procesamiento ilegal o indebido; sin
embargo a ello, de acuerdo a la línea jurisprudencial del Tribunal Constitucional Plurinacional se
establece que deben presentarse, en forma concurrente, los siguientes aspectos: a) El acto lesivo,
como las omisiones indebidas deben estar vinculados con la libertad por operar como causa
directa para su restricción o supresión; y, b) Existir absoluto estado de indefensión, es
decir, que el accionante no tuvo la oportunidad de impugnar los supuestos actos lesivos dentro de
un determinado proceso y que recién tuvo conocimiento del mismo al momento de la persecución o
la privación de la libertad” (las negrillas corresponden al texto original).
III.2. Análisis del caso en concreto
La accionante a través de su representante denuncia la lesión de sus derechos al debido proceso y a
la libertad, en razón a que la autoridad demandada no obstante haberse vencido el plazo de la etapa
preliminar, que lleva cinco meses, negó la solicitud presentada el 30 de mayo de 2019, de
conminatoria al Fiscal Departamental de La Paz para que ordene al Fiscal de Materia a cargo de la
investigación, emita en cinco días uno de los requerimientos que la ley le faculta, providenciando que
se esté “…a los datos del cuaderno de control jurisdiccional toda vez que aún los plazos se
encuentran vigentes” (sic), pedido reiterado el 3 de junio del indicado año y que no fue atendido
oportunamente; dilación que generó peligro inminente a su libertad personal.
De los antecedentes que cursan en el expediente se evidencia que dentro de la denuncia penal abierta
(caso EAL1901158), por el delito de uso de instrumento falsificado contra Isabel Del Rocío Valera
Labajos, el Fiscal de Materia a cargo de la dirección funcional, informó el inicio de la investigación al
Juez de Instrucción Penal de turno de El Alto del departamento de La Paz, en febrero de 2019
(Conclusión II.1); el 2 de abril del indicado año la autoridad fiscal, cursó informe al Juez de Instrucción
Penal Quinto de El Alto de dicho departamento, de complementación de las diligencias preliminares
por el plazo de sesenta días (Conclusión II.2); el Juez de Instrucción Penal Sexto -en suplencia legal
de su similar Quinto- de El Alto del mismo departamento, por decreto de 3 de igual mes y año,
determinó se tenga presente y por secretaría se tome nota en el Libro de Control de Investigaciones
(Conclusión II.3); finalmente, a través de providencia de 7 de junio de similar año, el mencionado
Juez dispuso se libre mandamiento de aprehensión contra la accionante, a objeto de que preste su
declaración informativa ante el Ministerio Público (Conclusión II.4).
Conforme al Fundamento Jurídico III.1 de este fallo constitucional, la acción de libertad destinada a
garantizar el derecho a la libertad personal o de locomoción cuando se denuncia la vulneración del
debido proceso, está condicionada a que el acto lesivo debe estar vinculado con la libertad por operar
como causa directa de su restricción y al absoluto estado de indefensión de la afectada, sin posibilidad
de impugnarlo al momento de la persecución o la privación de la libertad.
Ahora bien en el presente caso, la impetrante de tutela denuncia que la autoridad judicial demandada,
lesionó el derecho al debido proceso poniendo en riesgo su libertad al negar inicialmente la emisión
de la conminatoria al Ministerio Público y dilatarla posteriormente ante un pedido reiterado; en cuyo
mérito corresponde establecer si los hechos denunciados adecuan sus alcances a los presupuestos,
referidos en el Fundamento Jurídico III.1; a este efecto, el supuesto retraso en el libramiento de
dicho apercibimiento, que en definitiva fue dispuesto el 10 de junio de 2019, conforme lo reconocen
tanto la prenombrada en la ratificación de su acción y el Juez demandado en el informe absuelto en
audiencia, no pueden considerarse como la causa directa de la restricción o la amenaza a la libertad
de la peticionante de tutela, puesto que tal advertencia no implica en sí misma una decisión que
disponga la privación del derecho de locomoción, sino que es una orden del Magistrado que ejerce
el control jurisdiccional de la investigación dirigida al Fiscal de Materia asignado al caso, para que
sobre la base de los elementos de convicción acumulados, dicte resolución de imputación formal con
arreglo al art. 302 del CPP, o de rechazo de acuerdo a lo previsto en el art. 304 del citado Código,
determinación que en el caso presente, no compromete en lo absoluto la libertad de la solicitante de
tutela, de manera que no existe la concurrencia del primer presupuesto que configura la lesión del
debido proceso.
Asimismo, tampoco fue acreditado el estado absoluto de indefensión de la accionante, ya que los
antecedentes que cursan en el expediente informan que tuvo una participación activa a través de la
presentación de memoriales, pidiendo la suspensión de su declaración informativa, para cuestionar
la validez de las citaciones que le fueron practicadas, y para solicitar se deje sin efecto el
mandamiento de aprehensión, entre otros, lo cual permite constatar que la impetrante de tutela tenía
conocimiento pleno de los actuados y pormenores desarrollados en la etapa preliminar de la
investigación, estando a su disposición igualmente los medios y recursos para impugnar los actos
investigativos como los jurisdiccionales que consideraba ilegales y lesivos a sus derechos
fundamentales; por consiguiente, tampoco concurre el segundo presupuesto establecido por la
jurisprudencia constitucional para concluir que el acto objetado de vulneratorio, afectó el derecho al
debido proceso y a la libertad de la accionante.
En consecuencia, no corresponde activar la protección de la acción de libertad al no haberse
establecido la lesión de los derechos al debido proceso y a la libertad de la peticionante de tutela,
correspondiendo denegar la tutela pretendida.
Por los fundamentos expuestos, la Jueza de garantías, al haber denegado la tutela impetrada, realizó
una correcta compulsa de los antecedentes procesales.
POR TANTO
El Tribunal Constitucional Plurinacional, en su Sala Tercera; en virtud de la autoridad que le confiere
la Constitución Política del Estado y el art. 12.7 de la Ley del Tribunal Constitucional Plurinacional; en
revisión, resuelve: CONFIRMAR la Resolución 07/2019 de 12 de junio, cursante de fs. 119 a 121
vta., pronunciada por la Jueza de Sentencia Penal Tercera -en suplencia legal de su similar Primero-
de El Alto del departamento de La Paz; y en consecuencia, DENEGAR la tutela solicitada.
Regístrese, notifíquese y publíquese en la Gaceta Constitucional Plurinacional.
detención preventiva, los mismos que nuevamente suspendieron dicho acto procesal prolongando su
privación de libertad como detenido preventivo.
En consecuencia, corresponde en revisión, verificar si tales extremos son evidentes a fin de conceder
o denegar la tutela solicitada.
III.1. Improcedencia de activación de una acción tutelar contra una resolución
emergente del cumplimiento de otra acción
La jurisprudencia emitida por este Tribunal, estableció de forma reiterada la imposibilidad de
denunciar a través de una nueva acción tutelar, la posible lesión de derechos emergente de una
determinación, dictada en cumplimiento de una resolución constitucional previa, esto en razón a que
la decisión cuestionada en la segunda acción tutelar, obedece a la observancia de los parámetros y
la tutela de derechos vulnerados, dispuestos por la jurisdicción constitucional en su resolución
producto de los agravios identificados y en su caso expuestos por el accionante en su oportunidad,
por lo que el eventual incumplimiento defectuoso o la inobservancia a lo resuelto por esta jurisdicción,
corresponde ser denunciado ante el juez o tribunal de garantías que conoció la primera acción
formulada, en coherencia con lo previsto en el art. 16.I del Código Procesal Constitucional (CPCo), y
no así a través de la interposición de una nueva acción de defensa.
En ese sentido, la SCP 0157/2015-S3 de 20 de febrero precisó que: «En esa línea de razonamiento,
la SC 1387/2001 de 19 de diciembre sostuvo “…este Tribunal reitera la jurisprudencia establecida en
la Sentencia Constitucional Nº 1190/01-R en el sentido de que los jueces y tribunales, en este caso,
de Hábeas Corpus deben rechazar in límine y no admitir los Recursos de Hábeas Corpus o Amparo
Constitucional en aquellos casos en los que sean planteados impugnando y persiguiendo la
modificación o anulación de una Resolución Constitucional (Sentencia, Auto o Declaración), en virtud
del principio de la cosa juzgada constitucional previsto por los arts. 121-I de la Constitución y 42 de
la Ley Nº 1836”.
Así, la SC 0473/2003-R de 9 de abril, sostuvo que toda decisión asumida (por una autoridad o
persona particular) en estricto cumplimiento de un una resolución constitucional
(emitida por el Tribunal de garantías o Tribunal Constitucional) es inimpugnable a través
de otra acción de defensa. Señaló: “Por lo anotado y sin entrar a mayores consideraciones de
orden legal se evidencia que la autoridad recurrida, no ha vulnerado los derechos que se invocan en
el recurso, por cuanto ha actuado en cumplimiento al mencionado fallo constitucional que no puede
ser objeto de cuestionamiento por mandato del art. 121.I) CPE que declara la irrevisabilidad de las
Sentencias del Tribunal cuando dispone que: ‘contra las sentencias del Tribunal Constitucional no
cabe recurso ulterior alguno’, norma dentro de cuyos alcances se tiene el art. 42 de la Ley del Tribunal
Constitucional (LTC) que dice: ‘Las resoluciones del Tribunal Constitucional no admiten recurso
alguno’. Las citadas normas legales -en consecuencia- dan a las sentencias constitucionales la calidad
de cosa juzgada. En este sentido el recurrente al interponer el presente amparo estaría buscando
contrariar los alcances de la SC 0077/2003-R, pretensión que resulta inadmisible por las razones
legales expuestas”». (el resaltado es propio).
III.2. Análisis del caso concreto
El accionante manifiesta que los Jueces codemandados se rehúsan a instalar la audiencia de cesación
de la detención preventiva, suspendiendo la última señalada para el 7 de junio de 2019, incumpliendo
la Resolución 104/2019 de 4 de junio emitida por la Sala Constitucional Segunda del Tribunal
Departamental de Justicia de La Paz, la cual ordenó la celebración de dicho acto procesal.
De la revisión de los antecedentes procesales que integran el expediente, cursa la Resolución
104/2019, emitida por la referida Sala Constitucional, misma que resuelve una acción de libertad que
fue planteada en una oportunidad anterior por el accionante, la cual refiere en sus partes pertinentes:
“…solicito la cesación de la detención preventiva; sin embargo, la Jueza que ejerce control
jurisdiccional y hoy demandada, viene suspendiendo las audiencias de manera inexplicable, una por
inasistencia de la Fiscal, la segunda por baja médica de la Juez, otra por el día de la madre, una
última porque no asistió a su fuente laboral, audiencias que fueron fijadas para los días 20, 27 y 31
de mayo, las cuales no se llevan a cabo en perjuicio del hoy accionante…
(…)
…la conducta desplegada por la autoridad demandada permite evidenciar que la misma ha
inobservado el principio de celeridad vinculado al debido proceso, que a su vez repercute en el
derecho a la libertad del accionante, pues conforme ha manifestado por intermedio de su abogado,
a la fecha hubiesen concurrido nuevos elementos que permitirían desvirtuar los presupuestos
establecidos en art. 233 del CPP.
(…)
A mérito de la tutela concedida, se dispone lo siguiente:
1.- Que, la autoridad jurisdiccional demandada Claudia Castro Dorado – Juez 3° de Anticorrupción y
Violencia Contra la Mujer del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz o la autoridad que se
encuentre en suplencia legal de dicho despacho, en el plazo máximo de las 48 horas siguientes partir
de su notificación con la presente disposición constitucional, celebre audiencia de cesación a la
detención preventiva solicitada por el accionante Edgar Chauca Tarqui, previniendo todo tipo de
contingencia que pudiese acontecer, a los fines de evitar nueva suspensión” (sic).
En atención a lo anterior, podemos colegir que el ahora peticionante de tutela, inicialmente interpuso
una acción de libertad, que fue resuelta a través de la Resolución 104/2019, en la cual la Sala
Constitucional Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, ordenó que la Jueza titular
o el que se encuentre en suplencia del Juzgado de Instrucción Anticorrupción y contra la Violencia
hacia las Mujeres Tercero de dicha Capital y departamento “…en el plazo máximo de las 48 horas
siguientes partir de su notificación con la presente disposición constitucional, celebre audiencia de
cesación a la detención preventiva…” (sic), disposición que fue motivada ante las reiteradas
suspensiones de su audiencia de cesación de la detención preventiva.
Por lo expuesto, resulta evidente que la problemática traída a colación, fue resuelta anteriormente
por la mencionada Sala Constitucional; en consecuencia, al preexistir un pronunciamiento de la
jurisdicción constitucional mediante la Resolución 104/2019 (Conclusión II.1), el aparente
incumplimiento de este habría originado la interposición de esta acción tutelar, no siendo la vía
correcta para el reclamo de este tipo de incidencias, puesto que el cumplimiento estricto e inmediato
de las resoluciones que resuelven acciones tutelares queda a cargo del juez, tribunal de garantías o
sala constitucional que haya emitido la misma, por lo que en el presente caso, el peticionante de
tutela debió acudir ante la Sala Constitucional Segunda del señalado Tribunal, de acuerdo a lo
establecido en el CPCo que en su parte pertinente señala:
“Artículo 40°.- (EJECUCIÓN INMEDIATA Y CUMPLIMIENTO DE RESOLUCIONES).
I. Las resoluciones determinadas por una Jueza, Juez o Tribunal en Acciones de Defensa, serán
ejecutadas inmediatamente…
II. La Jueza, Juez o Tribunal en Acciones de Defensa, para el cumplimiento de sus resoluciones, sin
perjuicio de la responsabilidad penal, adoptará las medidas que sean necesarias, pudiendo requerir
la intervención de la fuerza pública y la imposición de multas progresivas a la autoridad o particular
renuente”.
Norma concordante con lo desarrollado por la jurisprudencia constitucional expuesta en el
Fundamento Jurídico III.1 de la presente Sentencia Constitucional Plurinacional, correspondiendo
denegar la tutela impetrada.
III.3. Consideraciones adicionales
De la revisión del expediente se puede observar a fs. 1 que la presente acción de libertad fue
interpuesta el viernes 7 de junio de 2019 y sorteado al Juez de Ejecución Penal Primero del
departamento de La Paz, dicha autoridad a través de Auto de 7 de igual mes y año cursantes a fs. 8
y 9, en una interpretación sesgada del art. 49.5 del CPCo ordenó la remisión de obrados al Juez de
Instrucción Penal de turno de la Capital de igual departamento y a la Sala Constitucional de turno del
Tribunal Departamental de Justicia del aludido departamento; ante lo cual, por informe de 10 del
mismo mes y año cursante a fs. 11 y vta., el Secretario del mencionado Juzgado manifestó que no
pudo remitir el mismo a ninguna de las autoridades, por lo que el Juez de garantías instaló la
audiencia de consideración de la presente acción tutelar el lunes 10 del citado mes y año.
Al respecto, es pertinente recordar a las autoridades jurisdiccionales que conforme lo dispuesto por
este Tribunal en la SCP 0510/2012 de 9 de julio reiterada por la SCP 0631/2014 de 25 de marzo,
entre otras, estableció que: “… no se constituye en una exigencia procesal que se remita ante los
jueces instructores de turno las acciones de libertad que tengan que resolverse los días sábados,
domingos o feriados, sino que en aras de garantizar los principios que revisten a la acción de libertad
y precautelando los derechos que tutela, deben ser resueltas por la autoridad que conoce y admite
la acción…”, en ese comprendido el juez, tribunal de garantías o sala constitucional que conozca en
un día hábil una demanda de acción de libertad debe fijar inmediatamente día y hora de audiencia,
respetando el plazo procesal de veinticuatro horas desde la interposición de la misma, resguardando
el principio de la sumariedad que rige este procedimiento constitucional; por lo que, al no haber
adecuado su conducta a lo expuesto precedentemente, corresponde llamar la atención al Juez de
garantías, para que en futuras acciones tutelares que sean de su conocimiento, observe los plazos
que rigen este mecanismo de defensa.
En consecuencia, el Juez de garantías al haber denegado la tutela impetrada, aunque con diferentes
fundamentos, actuó de forma correcta.
POR TANTO
El Tribunal Constitucional Plurinacional, en su Sala Tercera; en virtud de la autoridad que le confiere
la Constitución Política del Estado y el art. 12.7 de la
Ley del Tribunal Constitucional Plurinacional; en revisión, resuelve: CONFIRMAR la Resolución
346/2019 de 10 de junio, cursante de fs. 28 a 29 vta., pronunciada por el Juez de Ejecución Penal
Primero del departamento de La Paz; y en consecuencia:
1° DENEGAR la tutela solicitada, en base a los fundamentos jurídicos desarrollados en la presente
Sentencia Constitucional Plurinacional; y,
2° Llamar la atención al Juez de Ejecución Penal Primero del departamento de La Paz, constituido
en Juez de garantías, por los motivos expuestos en el Fundamento Jurídico III.3 de este fallo
constitucional.
Regístrese, notifíquese y publíquese en la Gaceta Constitucional Plurinacional.
imparcial y valoración probatoria, citando al efecto los arts. 22, 23, 115, 116 y 117 de la Constitución
Política del Estado (CPE).
I.1.3. Petitorio
Solicitó se conceda la tutela y en consecuencia se disponga la cesación de su detención preventiva y
la aplicación de medidas sustitutivas para cuya consideración se señale audiencia y demás
formalidades de rigor.
I.2. Audiencia y Resolución del Juez de garantías
Celebrada la audiencia pública el 14 de junio de 2019, según consta en acta cursante de fs. 72 a 76,
se produjeron los siguientes actuados:
I.2.1. Ratificación y ampliación de la acción
El accionante a través de su representante ratificó el contenido de la acción de libertad presentada,
y ampliándola mencionó que a tiempo de solicitar la cesación de la detención preventiva ofreció como
prueba el informe de remisión de muestras biológicas del IDIF, desvirtuando de manera clara el
fundamento del peligro procesal del art. 235.2 del CPP; sin embargo, se omitió realizar una
fundamentación ponderada tomando en cuenta los elementos positivos y negativos para definir si se
desvirtuó o no dicho peligro procesal, limitándose a mencionar que no pueden revalorizar la prueba
compulsada por el Juez a quo.
I.2.2. Informe de los demandados
Cesar Wenceslao Portocarrero Cuevas y Silvia Maritza Portugal Espinoza, Vocales de la Sala Penal
Primera del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, mediante informe escrito presentado el 14
de junio de 2019, cursante de fs. 69 a 71 vta., manifestaron que: a) El accionante no hizo referencia
a que el Auto Interlocutorio 674/2018 de 21 de diciembre, ya definió claramente los lineamientos
sobre la concurrencia del art. 235.2 del CPP, determinación que no fue apelada, y fue en base a ese
pronunciamiento que resolvieron el recurso interpuesto contra la nueva solicitud de cesación de la
detención preventiva; b) Se brindó una fundamentación precisa y coherente en el Auto de Vista
cuestionado respecto a los agravios expuestos en la apelación incidental; y, c) No se señaló de forma
adecuada cómo se habría producido lesión al debido proceso ni el nexo de causalidad entre los actos
cuestionados y su probable transgresión.
Lucio Fermín Flores Alarcón, Juez de Instrucción Anticorrupción y contra Violencia hacia la Mujer
Primero de El Alto del departamento de La Paz, mediante informe escrito presentado el 14 de junio
de 2019, cursante de fs. 66 a 68 vta., manifestó que: 1) No incrementó ningún peligro procesal, por
el contrario producto de una anterior solicitud de cesación de la detención preventiva la observancia
de la persistencia del art. 235.2 del citado Código porque estarian pendientes la pericia psicológica
de la víctima, la entrevista en cámara del hermano de la citada así como la inspección ocular, son
aspectos que fueron establecidos en el Auto Interlocutorio 674/2018, determinación que no fue
objeto de apelación incidental; y, 2) El accionante no cumplió con el principio de subsidiariedad al
no haber impugnado la Resolución que en su momento estableció la obligación de desvirtuar las
situaciones anotadas; por lo que, no se encuentra legitimado para plantear esta acción tutelar.
I.2.3. Intervención del Ministerio Público
William Eduard Alave Laura, Fiscal Departamental de La Paz, no se presentó en audiencia ni remitió
escrito alguno pese a su notificación cursante a fs. 57.
I.2.4. Resolución
El Juez de Sentencia Penal Octavo de la Capital del departamento de La Paz, constituido en Juez de
garantías, mediante Resolución 04/2019 de 14 de junio, cursante de fs. 77 a 80 vta., denegó la
tutela solicitada en base a los siguientes fundamentos: i) El Auto Interlocutorio 674/2018 determinó
que además de la remisión del “RCA” al IDIF, existían otros actos investigativos pendientes, lo cual
constituye una agravación de la Resolución primigenia de medidas cautelares; sin embargo, conforme
lo establece el mismo accionante, dicha decisión no fue impugnada por lo que los argumentos
tendrán por fielmente cumplidas. En sentido contrario, cuando la resolución aún siendo extensa
no traduce las razones o motivos por los cuales se toma una decisión, dichas normas se tendrán por
vulneradas” (las negrillas nos corresponden).
Por su parte, la SCP 0450/2012 de 29 de junio, remarcó: “La jurisprudencia señaló que el debido
proceso es de aplicación inmediata, vincula a todas las autoridades judiciales,
jurisdiccionales y administrativas, y constituye una garantía de legalidad procesal
prevista por el constituyente para proteger la libertad, la seguridad jurídica y la
fundamentación o motivación de las resoluciones judiciales o administrativas. Abarca un
conjunto de derechos y garantías mínimas que garantizan el diseño de los procedimientos judiciales
y administrativos, entre sus elementos se encuentra la fundamentación y motivación de las
resoluciones, a las que toda autoridad a cargo de un proceso está obligada a cumplir, no
solamente a efectos de resolver el caso sometido a su conocimiento, sino exponiendo de
manera suficiente, las razones que llevaron a tomar cierta decisión, así como las
disposiciones legales que sustentan la misma, es decir, debe llevar al convencimiento
que se hizo justicia, tanto a las partes, abogados, acusadores y defensores, así como a la
opinión pública en general; de lo contrario, no sólo se suprimiría una parte estructural de la
resolución sino impediría que las partes del proceso conozcan los motivos que llevaron a dicha
autoridad a asumir una determinación, lo que no implica que dicha motivación contenga una
exposición ampulosa y sobrecargada de consideraciones y citas legales, basta con que ésta sea
concisa pero clara y satisfaga todos los aspectos demandados. El tratadista mexicano Javier Alba
Muñoz indicó que el debido proceso debemos entenderlo como: ‘…el razonamiento mediante el cual
se da la explicación lógicamente razonable del porqué el acto de autoridad tiene su apoyo en la
disposición legal…’ (ALBA MUÑOZ, Javier, Contrapunto Penal, Cárdenas Editor y Distribuidor, México,
1998, p. 7)” (las negrillas son nuestras).
III.2. La solicitud de valoración de la prueba en la jurisdicción constitucional
La acción de amparo constitucional, así como las demás acciones tutelares de derechos y garantías
constitucionales, delimita también las atribuciones entre jurisdicciones, respecto a la valoración de la
prueba, en ese sentido, la SC 0025/2010-R de 13 de abril, sostuvo que: “…este Tribunal, en invariable
y reiterada jurisprudencia, ha establecido que la jurisdicción constitucional no tiene
competencia para ingresar a valorar la prueba, dado que ésta compulsa corresponde
exclusivamente a la jurisdicción ordinaria, cuyos jueces y tribunales, conforme a la atribución que les
confiere la Constitución de manera general; y las leyes de manera específica, deben examinar todo
cuanto sea presentado durante el proceso y finalmente emitir un criterio con la independencia que
esto amerita...” (las negrillas nos corresponden).
De igual forma, la jurisprudencia estableció situaciones excepcionales en las que se puede ingresar
a la valoración de la prueba, así mediante las SSCC 0938/2005-R, 0965/2006-R y 0662/2010-R, entre
otras, se precisó que: “…La facultad de valoración de la prueba corresponde privativamente
a los órganos jurisdiccionales ordinarios, por ende la jurisdicción constitucional no puede ni
debe pronunciarse sobre cuestiones de exclusiva competencia de los jueces y tribunales ordinarios,
en consecuencia, menos aún podría revisar la valoración de la prueba que hubieran efectuado las
autoridades judiciales competentes, emitiendo criterios sobre dicha valoración y pronunciándose
respecto a su contenido. Ahora bien, la facultad del Tribunal Constitucional a través de sus
acciones tutelares alcanza a determinar la existencia de lesión a derechos y garantías
fundamentales cuando en la valoración de la prueba efectuada por la jurisdicción
ordinaria exista apartamiento de los marcos legales de razonabilidad y equidad y/o se
hubiese omitido arbitrariamente efectuar dicha ponderación” (las negrillas y el subrayado
nos pertenecen [SC 0662/2010-R de 19 de julio]).
De igual manera la SC 0115/2007-R de 7 de marzo, consideró otra excepción a las subreglas
jurisprudenciales, concluyendo que: “…además de la omisión en la consideración de la prueba, (…)
es causal de excepción de la subregla de no valoración de la prueba, otra excepción se da cuando
la autoridad judicial basa su decisión en una prueba inexistente o que refleja un hecho
diferente al utilizado como argumento” (las negrillas son nuestras).
En ese sentido, la SCP 1215/2012 de 6 de septiembre, sostuvo que: “…por regla general, la
jurisdicción constitucional está impedida de ingresar a valorar la prueba, por ser una atribución
conferida privativa y exclusivamente a las autoridades jurisdiccionales o administrativas; empero,
tiene la obligación de verificar si en dicha labor: a) Las autoridades no se apartaron de los
marcos legales de razonabilidad y equidad; b) No omitieron de manera arbitraria la
consideración de ellas, ya sea parcial o totalmente; y, c) Basaron su decisión en una prueba
inexistente o que refleje un hecho diferente al utilizado como argumento. Claro está que además de
ello, en cualquier caso, se debe demostrar la lógica consecuencia de que su incumplimiento ocasionó
lesión de derechos fundamentales y/o garantías constitucionales al afectado; lo que se traduce en
relevancia constitucional. Supuestos que constituyen excepciones a la regla aludida; dado que se
admite injerencia de la jurisdicción constitucional, únicamente cuando se evidencian dichas
vulneraciones; empero, dicha competencia se reduce únicamente a establecer la ausencia
de razonabilidad y equidad en la labor valorativa, o bien, si existió una actitud omisiva
en esta tarea, ya sea parcial o total; o finalmente, si se le dio un valor diferente al medio
probatorio, al que posee en realidad, distorsionando la realidad y faltando al principio de
rango constitucional, como es la verdad material, pero en ningún caso podrá pretender
sustituir a la jurisdicción ordinaria, examinando directamente la misma o volviendo a valorarla,
usurpando una función que no le está conferida ni legal ni constitucionalmente” (las negrillas fueron
añadidas).
III.3. Análisis del caso concreto
De la documental cursante en el expediente, se tiene el Auto Interlocutorio 248/2019 de 4 de abril,
que en su oportunidad rechazó la solicitud de cesación de la detención preventiva del impetrante de
tutela (Conclusión II.1), determinación que tras ser apelada dio lugar a la emisión del Auto de Vista
176/2019 de 8 de mayo que confirmó la decisión impugnada al declarar la improcedencia del recurso
interpuesto (Conclusión II.2).
Ahora bien, del contenido de la acción de libertad presentada se advierte que la presunta lesión de
derechos que se denuncia emerge de la emisión del Auto Interlocutorio 248/2019, así como del
contenido del Auto de Vista 176/2019, mismos que en su oportunidad definieron el rechazo de la
pretendida cesación de la detención preventiva del accionante. En tal mérito corresponde analizar las
cuestiones denunciadas a partir de la última decisión pronunciada -Auto de Vista 176/2019-, en razón
a que esta tuvo la oportunidad de corregir o subsanar presuntos actos lesivos incurridos por el Juez
inferior.
Respecto a la falta de fundamentación denunciada, corresponde mencionar que el motivo de
apelación incidental del impetrante de tutela descrito en el Auto de Vista 176/2019 se encuentra
referido a que se presentaron el hisopado perineal así como el “RCA” al IDIF “En síntesis, se habría
cumplido con el motivo exigido para desvirtuar el riesgo procesal establecido en la resolución
primigenia. Sin embargo en la resolución venida en apelación, el juez cautelar mencionaría que si
bien se desvirtuó lo dispuesto por la resolución primigenia, estableció que faltan distintos actos
investigativos por efectuarse, lo cual considera vulneratorio al debido proceso y seguridad jurídica a
que tiene derecho su defendido” (sic), aspecto que constituiría un incremento de los riesgos
procesales.
Al respecto, los Vocales demandados resolvieron el recurso de apelación incidental anteriormente
descrito en base a los siguientes fundamentos:
a) En la decisión impugnada se consideraron los antecedentes en relación a la resolución primigenia
respecto a que se tendría que remitir el “RCA” al IDIF “…asimismo señala que en el caso que nos
ocupa existiría la falta de una pericia psicológica que debe practicarse a la menor además de la
declaración informativa por ante cámara Gessel del hermano menor de la víctima y la inspección
ocular, dejándose plena constancia de que los actos investigativos conforme al Art. 40 de la Ley N°
260 son de facultad del Ministerio Público y de los cuales no se habría presentado documentación
idónea, donde se haya culminado con estos o se esté haciendo un seguimiento por parte del
Ministerio Público…” (sic);
b) Se precisó lo fundamentado por el Juez a quo, en sentido que “…debería realizarse la mencionada
pericia psicológica a la menor, aspecto no cumplido por la parte imputada, también refiere que en
cuanto a la declaración en cámara Gessel del hermano menor de la víctima tampoco se habría
acreditado este extremo, ocurriendo lo mismo con la inspección técnica ocular, señalando que si bien
se ha establecido en la presente que se han notificado las mismas y se ha propuesto a la Defensoria
de la Niñez y Adolescencia así como a la parte imputada, pero la acreditación de que estos actos se
hubieran materializado no fueron presentados por la parte imputada, lo cual era obligación de
hacerlo” (sic); y,
c) “…se llega a la conclusión de que el razonamiento esgrimido por el Juez A quo en relación a que
faltan actos investigativos que realizar como los antes mencionados, no constituirían un incremento
de riesgos procesales, solamente se entendería que se estaría verificando el estado de las
investigaciones y los actos que faltaría por realizar para emitir la correspondiente resolución
conclusiva de investigación, ya que el incrementar riesgos procesales de acuerdo a procedimiento,
constituiría añadir otros numerales de los establecidos…” (sic).
Al respecto, corresponde mencionar que, conforme a la jurisprudencia transcrita en el Fundamento
Jurídico III.1 de esta Sentencia Constitucional Plurinacional, el derecho a la fundamentación y
motivación de las resoluciones debe ser entendido como la obligación de explicar las razones de la
decisión asumida, citando las razones en las que se sustenta la misma y el valor otorgado a los
medios de prueba, debiendo exponerse los motivos de forma concisa y clara, además de considerarse
que dicha exposición no tiene que consistir en una mera relación de los documentos ni limitarse a
realizar una mención de los requerimientos de las partes, sino contener una estructura de forma y
fondo que permita comprender los motivos de la definición asumida.
En el caso concreto, se advierte que el Auto de Vista 176/2019 confirmó el rechazo de la solicitud de
cesación de la detención preventiva del impetrante de tutela por medio de una Resolución
debidamente fundamentada y motivada, exponiendo las razones conducentes a la decisión asumida
a través de una estructura de forma y fondo claramente comprensible, considerando los antecedentes
del caso así como el análisis del contenido de la decisión apelada.
En ese entendido, ante el reclamo que existiría una resolución primigenia que habría delimitado los
alcances de la concurrencia del art. 235.2 del CPP y que se estaría incrementando los peligros
procesales, se analizó los fundamentos del Auto Interlocutorio 248/2019, constatando que en esa
determinación se consideró que además de la remisión del “RCA” al IDIF que en su oportunidad dio
lugar a la imposición de dicho peligro procesal, estarían pendientes de llevarse a cabo actos
investigativos como la pericia psicológica a la menor, la declaración en cámara Gessel del hermano
menor de la víctima y la inspección técnica ocular, aspectos cuya realización no fue acreditada.
En tal mérito, se concluyó que la decisión del Juez a quo en relación a que faltan actos investigativos
no constituiría un incremento de riesgos procesales, solamente se entendería que se estaría
verificando el estado de las investigaciones y los actos que faltaría por realizar para emitir la
correspondiente resolución conclusiva de investigación, circunstancias que fueron debidamente
expuestas y que justifican de manera razonable el rechazo de la pretensión del encausado en mérito
a la persistencia del peligro procesal contenido en el art. 235.2 de la norma adjetiva penal, aspecto
que permite concluir que no es evidente la falta de fundamentación alegada a través de esta acción
tutelar.
Por otro lado, respecto a la denunciada falta de valoración probatoria, corresponde mencionar
que conforme lo establecido en el Fundamento Jurídico III.2 del presente fallo constitucional, esta
jurisdicción está facultada de forma excepcional a analizar la valoración probatoria de otras
jurisdicciones cuando: 1) Las autoridades se apartaron de los marcos legales de razonabilidad y
equidad; 2) Omitieron de manera arbitraria la consideración de ellas, ya sea parcial o totalmente; y,
3) Basaron su decisión en una prueba inexistente o que refleje un hecho diferente al utilizado como
argumento, sin que esto signifique sustituir a la jurisdicción ordinaria, examinando directamente la
misma o volviendo a valorar la prueba.
En tal mérito, el accionante denuncia a través de este medio de defensa constitucional la presunta
lesión de derechos emergente de la falta de valoración probatoria de los elementos puestos a
conocimiento para su solicitud de cesación de la detención preventiva, correspondiendo sobre el
particular precisar que de la lectura del Auto de Vista cuestionado, se advierte la compulsa integral
de de la documental expuesta, asimismo en el análisis de los elementos conducentes a la persistencia
del art. 235.2 del CPP, se tiene precisado que conforme la decisión apelada si bien se tiene cumplida
la remisión del “RCA” al IDIF, no se tiene prueba alguna que acredite la realización de la pericia
psicológica a la menor, la declaración en cámara Gessel del hermano menor de la víctima y la
inspección técnica ocular, considerados actuados investigativos pendientes; en tal mérito, no es
evidente la denuncia de falta de valoración probatoria.
Finalmente, sobre la presunta lesión del derecho a la presunción de inocencia, cabe mencionar que
de la compulsa del contenido del Auto de Vista 176/2019, no se constata que el mismo transgredió
dicho derecho, por el contrario, conforme se tiene de lo señalado supra, esa decisión se encuentra
debidamente sustentada y fundamentada, sin que las determinaciones asumidas hayan conducido al
desconocimiento de la presunción de inocencia del encausado. Asimismo, en relación a la presunta
transgresión del debido proceso en su elemento de juez imparcial, tampoco se advierte que los
Vocales demandados hayan inobservado el mismo en la emisión de la Resolución cuestionada,
aspectos que conllevan a la denegatoria de la tutela impetrada.
En consecuencia, el Juez de garantías al haber denegado la tutela solicitada, actuó de forma
correcta.
POR TANTO
El Tribunal Constitucional Plurinacional, en su Sala Tercera; en virtud de la autoridad que le confiere
la Constitución Política del Estado y el art. 12.7 de la Ley del Tribunal Constitucional Plurinacional; en
revisión, resuelve: CONFIRMAR la Resolución 04/2019 de 14 de junio, cursante de fs. 77 a 80 vta.,
pronunciada por el Juez de Sentencia Penal Octavo de la Capital del departamento de La Paz; y en
consecuencia, DENEGAR la tutela impetrada.
Regístrese, notifíquese y publíquese en la Gaceta Constitucional Plurinacional.
cumplido de manera anterior a dicha notificación; por lo que, en el sub-lite, opera la sustracción de
la materia o pérdida del objeto procesal.
Leandro Mamani Mamani, Juez del Tribunal de Sentencia Penal Sexto de la Capital del departamento
de Cochabamba, presentó informe escrito de 14 de junio de 2019, cursante de fs. 16 a 17 vta.,
manifestando: 1) En calidad de Juez del precitado Tribunal, fue convocado por sus similares del
Tribunal de Sentencia Penal Séptimo, a efectos de conformar el quórum correspondiente para
considerar y resolver la solicitud de cesación de la detención preventiva que fue impetrada por la
accionante; es decir, su persona no es miembro de dicho Tribunal como erróneamente se señaló;
dicha actuación fue llevada a cabo el 4 de junio de 2019, determinándose la cesación a la detención
preventiva a su favor y la aplicación de las medidas sustitutivas previstas en el art. 240 del Código
Procesal Penal (CPP); y, al finalizar la audiencia, ninguna de las partes interpuso recurso de apelación
incidental, consecuentemente, su intervención en tal actuado procesal, como Juez convocado
concluyó junto con la indicada audiencia; 2) Desconocía las demás actuaciones que se habrían
llevado a cabo posteriormente; es decir, no tenía conocimiento si la parte afectada interpuso recurso
de apelación incidental o no y en qué fecha lo habrían hecho, tampoco si se emitió el proveído de
remisión; simplemente porque el citado proceso no correspondía al Tribunal, del cual es titular y no
tenía tuición sobre esos actuados; motivos por los cuales, no se le podría tener como responsable de
una eventual remisión; 3) Actualmente el mencionado Tribunal de Sentencia, carece de quórum; por
esta razón, los demás jueces de otros Tribunales de la Capital como de provincias, son convocados
para diferentes actuaciones, ejemplo claro de esta situación es el presente caso; 4) Igualmente
convocaron a Henry Maida García, Juez de Sentencia Penal del Tribunal Cuarto de la Capital del
departamento de Cochabamba, ahora codemandado, quien convocó a su Secretaria-abogada que
cometió el error de hacer constar en ambos actuados como interviniente al mencionado Juez,
situación que de ninguna manera se puede considerar dolosa; es decir, que se haya hecho a
propósito; 5) Si bien la peticionante de tutela reclama por la supuesta dilación; sin embargo, ella
también actuó con pasividad; pues, pudieron apelar la resolución, al finalizar la audiencia y no esperar
tres días para hacerlo; aspectos que, por sí solos acreditan que no existe materia como para declarar
la procedencia de la acción de libertad contra su persona; 6) Concurre también, lo que se denomina,
la improcedencia de la presente acción por sustracción de la materia o pérdida del objeto procesal
(SCP 1894/2012 de 12 de octubre); siendo este, el elemento sustancial a resolver en la jurisdicción
constitucional; en consecuencia, por la desaparición del hecho o supuesto, se inhibe un
pronunciamiento sobre el fondo de pretensión; y, 7) En este caso, la apelación incidental formulada,
fue remitida a la Sala correspondiente el 12 de junio del presente año, en horas de la tarde; y, la
acción de libertad le fue notificada el 13 del mismo mes y año a hrs. 10:15; siendo ya subsanado el
objeto procesal de la precitada acción; por lo expuesto, solicita se deniegue la tutela.
Carmen Soliz Plaza, Secretaria del Tribunal de Sentencia Penal Séptimo de la Capital del
departamento de Cochabamba, presentó informe escrito el 14 de junio de 2019, cursante a fs. 18 y
vta., puntualizando que: i) El recurso de apelación incidental fue presentado dentro de plazo,
ingresando a Secretaría del Tribunal de Sentencia Penal vía plataforma el 7 de junio de 2019, a horas
17:27; que fue providenciado, incluso, antes de las veinticuatro horas; o sea, con la fecha indicada;
ii) Ambos documentos, fueron enviados a la central de notificaciones de forma urgente a los fines
de poner en conocimiento de las partes procesales, diligencias que a su insistencia, fueron devueltas
el 12 de igual mes y año, efectuándose de forma inmediata, la remisión ante el Tribunal de alzada,
recayendo en la Sala Penal Tercera; razón por la cual, no se pudieron remitir los mismos, a la
autoridad de garantías; y, iii) Respecto a la observación realizada por la peticionante de tutela,
relacionada a las firmas consignadas en el acta; debido a las recargadas labores que desempeñaba
el mencionado Tribunal de Sentencia Penal y considerando la acefalía de un Juez Técnico; las
múltiples audiencias que se desarrollaban y que eran instaladas conformando el quórum
correspondiente a través de sus similares convocados de otros Tribunales se cometió un lapsus
consignando erróneamente la participación de Henry Maida, Juez Técnico del Tribunal de Sentencia
Penal Cuarto, quien colaboró en el desarrollo de la audiencia de aplicación de medidas cautelares
dentro del mismo caso; y, Leandro Mamani Mamani, que coadyuvó con la audiencia de cesación de
De igual forma, con relación a esta temática la SCP 2443/2012 de 22 de noviembre, expresó: “ Este
tipo de acción, fue descrito en la SCP 0907/2012 de 22 de agosto, al referir: 'Por medio de la acción
de libertad traslativa o de pronto despacho, se busca acelerar los trámites judiciales o administrativos
cuando existen dilaciones indebidas, para resolver la situación jurídica de la persona que se encuentra
privada de libertad; asimismo, una demora injustificada e irrazonable en la tramitación del
proceso penal constituye desconocimiento de la garantía del debido proceso, con la
consecuencia inmediata de la restricción de la libertad física en una especie de condena anticipada.
En ese sentido, la 0465/2010-R de 5 de julio, refiriéndose a la celeridad en las actuaciones procesales
y el hábeas corpus traslativo o de pronto despacho, ahora acción de libertad, dejó establecido que:
«Por previsión del art. 8.II de la CPE, el Estado se sustenta entre otros valores en la libertad, cuya
concreción material trasciende en el fin máximo el cual resulta ser el vivir bien.
En este sentido, el constituyente ha previsto no sólo los valores generales entre los cuales figura
como se mencionó la libertad, sino también, principios procesales específicos en los cuales se
fundamenta la jurisdicción ordinaria entre los cuales se encuentra la celeridad, así se tiene previsto
en el art. 180.I de la CPE; es por ello que precisamente la potestad de impartir justicia según el art.
178.I de la CPE, emana del pueblo boliviano y se sustenta en la seguridad jurídica, en la celeridad y
el respeto a los derechos, entre otros no menos importantes».
(…)
La misma Sentencia Constitucional, siguiendo ese entendimiento señaló que: «…toda autoridad
que conozca de una solicitud en la que se encuentre involucrado el derecho a la libertad
física, tiene el deber de tramitarla con la mayor celeridad posible, o cuando menos dentro
de los plazos razonables, pues de no hacerlo podría provocar una restricción indebida del citado
derecho, lo que no significa, que siempre tendrá que otorgar o dar curso a la solicitud en forma
positiva, pues esto dependerá de las circunstancias y las pruebas que se aporten en cada caso, dado
que se reitera la lesión del derecho a la libertad física, está en la demora o dilación indebida de una
solicitud de tal naturaleza, vale decir, que si la solicitud es negada de acuerdo a una compulsa
conforme a Ley no es ilegal siempre que esa negativa se la resuelva con la celeridad que exige la
solicitud»’” (las negrillas nos corresponden).
III.2. Análisis del caso concreto
La accionante denuncia la vulneración de sus derechos a la libertad, al debido proceso en su elemento
justicia pronta, oportuna y sin dilaciones; y, al principio de celeridad; por cuanto, las autoridades
demandadas, hasta la interposición de la presente acción tutelar, no enviaron la apelación incidental
realizada contra el Auto Interlocutorio de 4 de junio de 2019, que al haberle otorgado la cesación de
la detención preventiva, dispuso; entre otras, la medida sustitutiva del pago de fianza de Bs80 000.-
.
De los actuados que cursan en expediente se evidencia que, en audiencia de cesación a la detención
preventiva, llevada a cabo el 4 de junio de 2019, los Jueces del Tribunal de Sentencia Penal Séptimo
de la Capital del departamento de Cochabamba, concedieron la misma a favor de la impetrante de
tutela-, imponiéndole medidas sustitutivas conforme lo establece el art. 240 del CPP; siendo una de
ellas, el pago de fianza de Bs80 000.- (Conclusión II.1) ; razón por la cual, según afirman las partes,
tanto en el memorial de acción de libertad, como en los respectivos informes y en audiencia; presentó
recurso de apelación incidental el 7 de igual mes y año.
Con carácter previo a realizar el análisis de fondo de la problemática planteada, es pertinente
referirnos a la naturaleza jurídica de la acción de libertad traslativa o de pronto despacho; que,
responde a una clasificación realizada por el extinto Tribunal Constitucional, al otrora habeas corpus;
tipología a ser aplicada en los casos en los cuales, se evidencia retardación por parte de las
autoridades jurisdiccionales o administrativas, en la tramitación de actuados que están vinculados a
la privación de la libertad de una persona en franco desconocimiento del derecho al debido proceso;
es así que, todo trámite relativo a la definición de la situación jurídica del privado de libertad, debe
ser resuelto con la mayor urgencia posible, aplicando en todo momento el principio de celeridad;
entendimiento que tiene respaldo en la amplia jurisprudencia constitucional desarrollada, que expresa
sobre la precitada acción de libertad, “…busca acelerar los trámites judiciales o administrativos
cuando existen dilaciones indebidas para resolver la situación jurídica de la persona que se encuentra
privada de libertad, precisamente para la concreción del valor libertad, el principio de celeridad y el
respeto a los derechos” (SCP 0528/2013 de 3 de mayo).
Por otro lado, se debe poner especial atención, cuando de personas adultas mayores se trata,
teniendo en cuenta que estas, forman parte de los grupos vulnerables o de atención prioritaria, que
requieren exclusiva atención por su situación de desventaja con relación al resto de la población; es
así que, deben gozar de un trato preferencial, especial y considerado; en efecto,“ …la vejez supone
pérdida de medios de subsistencia ya sea por el advenimiento de enfermedades y su consecuente
pérdida de salud o ya sea porque pasan al grupo de personas inactivas económicamente, viéndose
limitadas por tal motivo en el ejercicio de sus derechos” (SCP 0112/2014-S1 de 26 de noviembre);
derechos que están protegidos por nuestra Norma Suprema en sus arts. 67.I, 68.I y II; la Convención
Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores, ratificada por
el Estado Plurinacional a través de la Ley 872 de 21 de diciembre de 2016, en su arts. 5 y 13;
cobrando importancia el enfoque diferencial que se debe realizar con relación a este grupo etario y
sus derechos, cuya jurisprudencia se encuentra ampliamente desarrollada en la SCP 0655/2018-S2
de 15 de octubre.
De lo que antecede y de acuerdo a lo manifestado por los sujetos de la presente acción, se evidencia
que, la impetrante de tutela recurso de apelación incidental el 7 de junio del 2019 y desde esa fecha
hasta la interposición de esta acción tutelar el 12 de junio de 2019, no se remitió el mismo a la Sala
Penal correspondiente, tiempo en que se observa una dilación indebida en el citado trámite por parte
de las autoridades demandadas; aspecto que, impidió que la situación jurídica de la impetrante de
tutela sea resuelta, siendo indiscutible el retraso ocasionado por dichas autoridades; por cuanto, su
actuación debió realizarse con la mayor urgencia, evitando dejar en incertidumbre sobre la citada
situación de la demandante de tutela, más aún si se encontraba privada de libertad, en delicado
estado de salud y siendo una persona de la tercera edad; desconociendo lo previsto en el art. 251
del CPP, que con relación a las actuaciones referidas a la apelación, cuando de medidas cautelares
se trata, deben ser remitidas sin más trámite al Tribunal de apelación, en el término de veinticuatro
horas.
Con estas antecedentes y en coherencia a la jurisprudencia glosada en el Fundamento Jurídico III.1
de la presente Sentencia Constitucional Plurinacional, que es aplicable al caso en cuestión; es decir,
la acción de libertad traslativa o de pronto despacho que, acertadamente, invocó la demandante de
tutela; corresponde a este Tribunal, conceder la tutela; ya que, las Autoridades Judiciales y la
Secretaria -ahora demandadas-, no observaron que una demora injustificada e irrazonable en la
tramitación del proceso penal, constituye desconocimiento de la garantía al debido proceso, con la
consecuencia inmediata de la restricción de la libertad física; es así que, toda autoridad y funcionario
dependiente que tenga conocimiento de una solicitud que está vinculada al derecho a la libertad
física, tiene el deber de tramitarla con la mayor agilidad y celeridad posible, pero una celeridad
reforzada; tratándose, como en este caso, de una persona mayor en condiciones de vulnerabilidad
que sufre una discapacidad por su estado grave de salud; debiendo ser merecedora de un trato
preferencial y urgente, sin importar su condición de detenida preventiva; observando que “ …la
persona mayor tiene derecho a la libertad y seguridad personal, independientemente del ámbito en
el que se desenvuelva”, asegurando el Estado que “…disfrute del derecho a la libertad y seguridad
personal y que la edad en ningún caso justifique la privación o restricción arbitrarias de su
libertad”(SCP 0655/2018-S2 de 15 de octubre).
Con relación a la afirmación realizada por los Jueces y Secretaria del Tribunal de Sentencia Penal
Séptimo -ahora demandados-, relativa a que se hubiera tramitado la remisión de la aludida apelación
antes de la presentación de la actual acción de defensa, no consta en expediente ningún actuado
que respalde tal situación.
Por los fundamentos expuestos, la Sala Constitucional, al conceder la tutela impetrada, obró
correctamente.
POR TANTO
El Tribunal Constitucional Plurinacional, en su Sala Tercera; en virtud de la autoridad que le confiere
la Constitución Política del Estado y el art. 12.7 de la Ley del Tribunal Constitucional Plurinacional; en
revisión, resuelve: CONFIRMAR la Resolución AL-0035/2019 de 14 de junio, cursante de fs. 21 a
24, pronunciada por la Sala Constitucional Primera del Tribunal Departamental de Justicia de
Cochabamba; y en consecuencia, CONCEDER la tutela solicitada, en los mismos términos dispuestos
por la Sala Constitucional.
Regístrese, notifíquese y publíquese en la Gaceta Constitucional Plurinacional.
año; b) El 17 de junio de 2019 la demandante del beneficio manifestó que recibió como pago parcial
de dicha asistencia la suma de Bs20 000.- y que el 1 de julio de igual año le completaría el saldo; sin
embargo, no existió el acuerdo de partes ni la aceptación expresa del impetrante de tutela, motivo
por el cual no ordenó su libertad, protegiendo los derechos del menor, que deben ser aplicados con
preferencia; c) En caso de no ser cancelado el monto faltante, no se podría disponer un nuevo
apremio por no existir el compromiso de pago en el memorial de la fecha precitada; por lo que,
correspondería nuevamente realizar el procedimiento de la liquidación mencionada; y, d) No se
vulneró derechos ni garantías, toda vez que “…no se tiene certeza objetiva, idónea y veraz sobre la
oferta de pago…” (sic) que hubieran quedado por acuerdo de partes, para que no siga apremiado.
Asimismo, en audiencia de acción de libertad manifestó que: 1) La acción tutelar presentada en su
contra no cumplió con los requisitos de fondo y forma, puesto que el peticionante de tutela no
identificó el hecho vulnerado; 2) La demandante de la asistencia familiar es quien solicitó la libertad
del accionante indicando que se realizó un pago parcial de la liquidación, pero solo firmó ella el
memorial, no teniéndose de manera expresa el compromiso de pago del saldo; 3) El art. 127.III del
Código de las Familias y del Proceso Familiar (CFPF), estableció dos presupuestos en los que se puede
suspender el apremio, pudiendo ser ante el pago total o parcial del referido beneficio; y, 4) Conforme
al art. 12 inc. a) del Código Niña, Niño y Adolescente (CNNA) aplicó la preeminencia de los derechos
del menor, evitando una dilación innecesaria en caso que no se cancele el saldo pendiente del referido
beneficio.
I.2.3. Resolución
La Jueza de Sentencia Penal Tercera de la Capital del departamento de Cochabamba, constituida en
Jueza de garantías, mediante Resolución 02/2019 de 18 de junio, cursante de fs. 48 vta. a 54 vta.,
denegó la tutela impetrada, bajo los siguientes fundamentos: i) Por Sentencia de 21 de agosto de
2015 se homologó el acuerdo transaccional de cancelación por concepto de asistencia familiar, al
haber incumplido con la obligación de cancelar dicho beneficio por parte del accionante, se emitió
mandamiento de “aprehensión” -siendo lo correcto apremio- en su contra conforme al Código de las
Familias y del Proceso Familiar y la jurisprudencia constitucional; ii) La demandante de asistencia
familiar mediante acuerdo señaló que se le pagó parcialmente la suma de Bs20 000.- debiendo cubrir
el saldo el 1 de julio de 2019, por lo que solicitó el mandamiento de libertad a favor del nombrado;
iii) No se actuó conforme al art. 127 del CFPF, ya que en el memorial de 17 de junio de idéntico año,
no se hizo ningún ofrecimiento de pago, ni existió un acuerdo al que hubiera llegado con el impetrante
de tutela; iv) No se vulneró el derecho a la libertad del prenombrado, ya que fue él quien no cumplió
con la obligación de cancelar la asistencia familiar en beneficio del menor; y, v) Al considerar el
accionante que se lesionó algún derecho pudo haber utilizado los recursos intraprocesales existentes
y posteriormente presentar una la acción constitucional en caso de persistir la conculcación alegada.
II. CONCLUSIONES
De la revisión y compulsa de los antecedentes que cursan en obrados, se establece lo siguiente:
II.1. Mediante documento público transaccional de 19 de enero de 2015, con reconocimiento de
firmas, el accionante se comprometió a cancelar por concepto de asistencia familiar devengada a
favor del menor AA el monto de $us5 000.- (cinco mil dólares estadounidenses) y de forma mensual
la suma de Bs500.- (quinientos bolivianos [fs. 16 a 17]).
II.2. Cursa Sentencia de 21 de agosto de 2015, por la que se homologó la asistencia familiar
acordada por el documento citado supra de 19 de enero de igual año (fs. 26 a 27 vta.).
II.3. Por Auto Interlocutorio de 27 de noviembre de 2017, la autoridad demandada dispuso se libre
mandamiento de apremio contra el peticionante de tutela (fs. 45).
II.4. Consta memorial presentado el 17 de junio de 2019, por la demandante de asistencia familiar
que refiere “ACEPTA PAGO DIFERIDO PIDE MANDAMIENTO DE LIBERTAD” (sic [fs. 46]).
II.5. Se tiene providencia de 17 de igual mes y año, que indicó “...previamente acredite el pago
realizado por el obligado sea este mediante documento privado o público de acuerdo al Art. 1287 y
1297 del C.C…” (sic. [fs. 47]).
III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO
El accionante a través de su representante, alega la lesión de sus derechos a la libertad y a la
dignidad; toda vez que, al encontrarse privado de libertad en el Centro Penitenciario San Antonio de
Cochabamba por incumplir con la cancelación de asistencia familiar devengada, la demandante del
proceso familiar por memorial de 17 de junio de 2019, hizo conocer al Juez de la causa que se realizó
un pago parcial y que el saldo se haría efectivo el 1 de julio de igual año, impetrando además, la
emisión del mandamiento de libertad a su favor; escrito que considera que no fue atendido
favorablemente por la aludida autoridad, por lo que continúa apremiado.
En consecuencia, corresponde en revisión, verificar si tales extremos son evidentes a fin de conceder
o denegar la tutela solicitada.
III.1. Protección constitucional y reforzada de los derechos de la niñez y adolescencia
Al respecto, la SCP 0343/2018-S4 de 17 de julio, señaló que: “…la Convención sobre los Derechos
del Niño, asume varios principios a observarse en la protección de los derechos de la
niñez, entre ellos, el de interés superior (art. 3), como eje transversal de todas las
decisiones a adoptarse por instituciones públicas o privadas, en sentido que sus derechos
prevalecen sobre los demás, favoreciendo su desarrollo físico, psicológico, moral y social;
el de unidad familiar, por el que se reconoce a la familia como el medio ideal para el desarrollo de la
niña y del niño, de donde surge la obligación del Estado de prestar la asistencia a los padres para
que éstos cumplan sus responsabilidades en la educación integral del menor; y, el de autonomía
progresiva en el ejercicio de todos sus derechos, consiguiendo superar el criterio dominante referido
a que los padres tienen poder sobre sus hijos al carecer éstos de autonomía, para entender que los
progenitores solo tienen la función de orientarlos y dirigirlos en forma apropiada para que ejerzan
sus derechos, según indica el art. 5 de la referida Convención.
Con la aprobación de la Convención sobre los Derechos del Niño, los Estados parte iniciaron un
proceso de adecuación de su legislación a la luz de la doctrina de la protección integral de los niños,
considerándolos como sujetos plenos de derechos y dejando atrás la concepción de sujeto pasivo de
medidas de protección. En ese marco normativo internacional, la Constitución Política del Estado
vigente, en su primera parte, Titulo II –incluyó el tema relativo a los derechos fundamentales y
garantías–, Capítulo Quinto, Sección V, el reconocimiento específico de los derechos de la niñez,
adolescencia y juventud, cuyos arts. 58 y 60, respectivamente, identifican a los titulares de su
ejercicio, señalando que: ‘Se considera niña, niño o adolescente a toda persona menor de edad. Las
niñas, niños y adolescentes son titulares de los derechos reconocidos en la Constitución, con los
límites establecidos en ésta, y de los derechos específicos inherentes a su proceso de desarrollo; a
su identidad étnica, sociocultural, de género y generacional; y a la satisfacción de sus necesidades,
intereses y aspiraciones’; para consagrar posteriormente, el principio de interés superior del derecho
del menor, al disponer: ‘Es deber del Estado, la sociedad y la familia garantizar la prioridad
del interés superior de la niña, niño y adolescente, que comprende la preeminencia de
sus derechos, la primacía en recibir protección y socorro en cualquier circunstancia, la
prioridad en la atención de los servicios públicos y privados, y el acceso a una
administración de justicia pronta, oportuna y con asistencia de personal especializado’.
De ese modo, la Norma Fundamental recoge el criterio de protección integral de la niñez, que asumió
el Código Niño, Niña y Adolescente –Ley 2026 de 27 de octubre de 1999–, con la ratificación de la
ya referida Convención, considerando a los niños y adolescentes como titulares de todos los derechos
que pueden ser ejercidos directamente de acuerdo a su edad y desarrollo. El Código aludido, a su
vez, informa su contenido en el reconocimiento de los principios de no discriminación (art. 3), de
interés superior (arts. 6 y 7), de unidad familiar (art. 27 y ss.) y de autonomía progresiva, entre otros.
Así es que el interés superior del niño y adolescente cumple un papel regulador de la normativa de
sus derechos y se funda básicamente en la dignidad del ser humano y en la característica de este
grupo vulnerable y la necesidad de procurar su desarrollo integral. En ese orden, el art. 2 de la
Declaración de los Derechos del Niño, reconoce que: ‘El niño gozará de una protección especial y
dispondrá de oportunidades y servicios, dispensado todo ello por la ley y por otros medios, para que
pueda desarrollarse física, mental, moral, espiritual y socialmente en forma saludable y normal, así
como en condiciones de libertad y dignidad. Al promulgar leyes con este fin, la consideración
fundamental a que se atenderá será el interés superior del niño’; para luego enfatizar este principio
en el artículo posterior, indicando que ‘1. En todas las medidas concernientes a los niños que tomen
las instituciones públicas o privadas de bienestar social, los tribunales, las autoridades administrativas
o los órganos legislativos, una consideración primordial a que se atenderá será el interés superior del
niño’.
En conclusión, las niñas, niños y adolescentes, son un grupo que merece protección
prioritaria y especial, principalmente por la etapa de desarrollo en la que se encuentran;
de ahí que: ‘Nuestra Norma Suprema (art. 60) establece el deber del Estado y de la
sociedad, en general, de garantizar la prioridad del interés superior del menor,
estableciendo el alcance de ello: a) Preeminencia de sus derechos; b) Primacía en recibir
protección y socorro en cualquier circunstancia; c) Prioridad en la atención de los servicios
públicos y privados; d) Acceso a una administración de justicia pronta oportuna y con
asistencia de personal especializado’ (SCP 0100/2015-S3 de 4 de febrero)” (el resaltado nos
corresponde).
III.2. Sobre la regulación del apremio corporal por asistencia familiar devengada
Al respecto, la SCP 0828/2018-S2 de 10 de diciembre, precisó que: “Del art. 23 de la CPE, se
desprenden los requisitos materiales y formales para la restricción del derecho a la
libertad; pues ésta, únicamente puede ser limitada: a) En los casos previstos por ley; y,
b) Según las formas establecidas por ley; conforme lo entendió la SC 0010/2010-R de 6 de abril, que
realizando una interpretación de los arts. 23.I y III de la CPE; 9.1 del Pacto Internacional de los
Derechos Civiles y Políticos (PIDCP); y, 7.2 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos
(CADH)…” (las negrillas son añadidas).
Con relación a la regulación del apremio corporal por asistencia familiar devengada la SCP 1288/2016-
S1 de 2 de diciembre, reiterada por las Sentencias Constitucionales Plurinacionales 0800/2017-S1 de
27 de julio y 0758/2018-S3 de 12 de septiembre, indicó que: “La Ley 603 de 19 de noviembre de
2014, en su Título II, Capítulo I, contiene el marco regulatorio sobre la asistencia familiar,
desarrollando en el art. 127 normativa relativa al apremio corporal como un mecanismo de coerción
al obligado para que haga efectivo el cumplimiento de esa obligación, bajo el siguiente texto: ‘I. La
obligación de asistencia familiar es de interés social. Su oportuno suministro no puede diferirse por
recurso o procedimiento alguno, bajo responsabilidad de la autoridad judicial. II. Cuando la o el
obligado haya incumplido el pago de la asistencia familiar, a petición de parte, la
autoridad judicial ordenará el apremio corporal hasta seis (6) meses, y en su caso podrá
ordenar el allanamiento del domicilio en el que se encuentre la o el obligado. Para el
cumplimiento del apremio corporal se podrá solicitar el arraigo de la o el obligado. III. El apremio
corporal podrá suspenderse si la o el deudor ofrece el pago en el plazo que se acuerde
entre las partes, no pudiendo ser mayor a tres (3) meses. La o el deudor será otra vez
apremiado si no satisface su obligación en el nuevo plazo. IV. Si transcurridos tres (3) meses
persistiera el incumplimiento de la oferta de pago, la autoridad judicial dispondrá la hipoteca legal
sobre los bienes de la o del deudor, que se mandará inscribir de oficio’.
Por otra parte, el mencionado cuerpo normativo en el art. 415, regula la ejecución de la asistencia
familiar bajo el siguiente tenor: ‘I. La parte beneficiaria presentará la liquidación de pago de la
asistencia devengada que será puesta a conocimiento de la otra parte, quien podrá observar en el
plazo de tres (3) días. II. Vencido el plazo, de oficio o a instancia de parte, la autoridad judicial
aprobará la liquidación de la asistencia familiar, intimando al pago dentro del tercer día.
III. La autoridad judicial, a instancia de parte o de oficio y sin otra substanciación, dispondrá el
embargo y la venta de los bienes de la o el obligado en la medida necesaria para cubrir el importe
de las pensiones devengadas, todo sin perjuicio de emitir el mandamiento de apremio respectivo con
facultades de allanamiento y de ser necesario con rotura de candados o chapas de puertas. La
vigencia del mandamiento es indefinida y podrá ejecutarse por cualquier autoridad. (…) VII. El
cumplimiento de la asistencia familiar no puede diferirse por recurso o procedimiento alguno bajo
responsabilidad de la autoridad judicial’.
De lo mencionado se advierte que la autoridad judicial en materia de familia, tiene la
potestad de emitir mandamiento de apremio en el supuesto de incumplimiento del pago
de asistencia familiar por parte del obligado, mandamiento cuya emisión requiere del
cumplimiento previo de los siguientes actuados: i) Presentación de la planilla de liquidación por el o
los beneficiarios; ii) La notificación legal al obligado con el contenido de la referida planilla; iii) La
aprobación y conminatoria de cumplimiento dentro de tercero día; iv) La comunicación legal al
obligado con la conminatoria de pago; y, v) El incumplimiento de la obligación dentro del plazo legal;
ahora bien, se entiende que el cumplimiento de esas formalidades procesales otorgan validez legal
al mandamiento de apremio, cuya finalidad es que se cumpla la obligación de asistencia familiar para
su suministro oportuno” (las negrillas nos corresponden).
III.3. Análisis del caso concreto
De antecedentes de la presente acción tutelar, se tiene documento público transaccional de 19 de
enero de 2015 entre el padre de la demandante de asistencia familiar y el accionante por el que este
último acordó cancelar el monto de $us5 000.- por asistencia familiar devengada y Bs500.- de forma
mensual (Conclusión II.1), el cual fue homologado por Sentencia de 21 de agosto de idéntico año
(Conclusión II.2); por medio de Auto Interlocutorio de 27 de noviembre de 2017, la autoridad
demandada libró mandamiento de apremio contra el prenombrado (Conclusión II.3); a través de
memorial presentado el 17 de junio de 2019, la demandante de la asistencia familiar manifestó el
pago parcial, solicitando mandamiento de libertad a favor del prenombrado (Conclusión II.4), el cual
fue providenciado el 17 del citado mes y año, señalando que se acredite el pago parcial mediante un
documento privado o público (Conclusión II.5).
En ese entendido, conforme al desarrollo jurisprudencial expuesto en el Fundamento Jurídico III.2
de la presente Sentencia Constitucional Plurinacional, la autoridad competente a petición de parte,
puede ordenar el apremio corporal por incumplimiento de pago de asistencia familiar, el cual podrá
suspenderse ante el ofrecimiento de pago en el plazo que convengan las partes, que no debe ser
mayor a tres meses; en caso de infringir dicho acuerdo será nuevamente apremiado y si transcurrido
igual tiempo persiste el incumplimiento de la oferta de pago, dispondrá la hipoteca legal sobre los
bienes de la o del deudor.
En tal sentido, conforme se tiene de los datos del proceso así como lo manifestado por las partes, al
haberse ejecutado el mandamiento de apremio contra el accionante por incumplimiento de pago de
asistencia familiar, este fue recluido en el Centro Penitenciario San Antonio de Cochabamba,
posteriormente la demandante del proceso familiar por medio de memorial presentado ante el Juez
Público de Familia Tercero de la Capital del departamento referido, indicó que arribó a un acuerdo
con el obligado y sus familiares, mediante el cual realizó el pago parcial correspondiente a la suma
de Bs20 000 y que el saldo se haría efectivo el 1 de julio de 2019, razón por la que solicitó se emita
mandamiento de libertad a favor del impetrante de tutela.
Ante ello, el Juez demandado advirtiendo la inexistencia de un instrumento público o privado que
acredite la cancelación parcial de la asistencia familiar devengada y el compromiso de pago, donde
intervenga la demandante y el obligado -accionante-, previendo una posible dilación en la cancelación
del saldo pendiente no ordenó la inmediata libertad del aludido; toda vez que, previamente requirió
se acredite el pago por medio de un documento privado o público, para resolver lo que corresponda,
en atención a la necesidad de contar con un instrumento legal que respalde la existencia de un
acuerdo entre partes para efectivizar dicho compromiso, el cual pueda ejecutarse en caso de
incumplimiento, conforme dispone el art. 127.III del CFPF que refiere: “El apremio corporal podrá
suspenderse si la o el deudor ofrece el pago en el plazo que se acuerde entre las partes…” (las
negrillas fueron añadidas).
Asimismo, dicha autoridad al requerir previamente el compromiso documentado de pago, enmarcó
su actuación conforme al principio que rige al Código Niña, Niño y Adolescente en su art. 12.a:
“Interés Superior. Se entiende toda situación que favorezca el desarrollo integral de la niña, niño y
adolescente en el goce de sus derechos y garantías (…) la necesidad de equilibrio entre sus derechos
y garantías (…) y los derechos de las demás personas”, el cual es concordante con el art. 60 de la
Constitución Política del Estado (CPE) que señala “Es deber del Estado, la sociedad y la familia
garantizar la prioridad del interés superior de la niña, niño y adolescente, que comprende la
preeminencia de sus derechos, la primacía en recibir protección y socorro en cualquier circunstancia,
(…) y el acceso a una administración de justicia pronta, oportuna y con asistencia de personal
especializado”; y, el art. 3.1 contenido en la Convención sobre los Derechos del Niño, que refiere:
“En todas las medidas concernientes a los niños que tomen las instituciones públicas o privadas de
bienestar social, los tribunales, las autoridades administrativas o los órganos legislativos, una
consideración primordial a que se atenderá será el interés superior del niño”; por lo que, se puede
concluir que la autoridad demandada actuó conforme dispone la norma legal, respecto al ofrecimiento
de pago que debe hacer el deudor previo acuerdo de partes, como exigencia para suspender el
mandamiento de apremio y aplicando el derecho preferente del beneficiario, no ordenó la libertad
del impetrante de tutela, sin que dicho proceder haya lesionado los derechos del accionante,
resultando aplicable al caso en análisis, lo expuesto en los Fundamentos Jurídicos III.1 y 2 del
presente fallo constitucional, correspondiendo denegar la tutela solicitada.
Finalmente, cabe mencionar que la acción de libertad puede tutelar el derecho a la dignidad cuando
está vinculada directamente con el derecho a la libertad física, sin embargo en el presente caso el
representante del peticionante de tutela no refiere argumentación al respecto, limitándose a
mencionarla, por lo que no merece pronunciamiento alguno.
Por lo expuesto, la Jueza de garantías al haber denegado la tutela impetrada, aunque con distinto
fundamento, obró de forma correcta.
POR TANTO
El Tribunal Constitucional Plurinacional, en su Sala Tercera; en virtud de la autoridad que le confiere
la Constitución Política del Estado y el art. 12.7 de la Ley del Tribunal Constitucional Plurinacional; en
revisión, resuelve: CONFIRMAR la Resolución 02/2019 de 18 de junio, cursante de fs. 48 vta. a 54
vta., pronunciada por la Jueza de Sentencia Penal Tercera de la Capital del departamento de
Cochabamba; y en consecuencia, DENEGAR la tutela solicitada.
Regístrese, notifíquese y publíquese en la Gaceta Constitucional Plurinacional.
procesos, así los imputados sean diferentes; en el caso está siendo perseguido por los Fiscales de
Materia de Guaqui y de El Alto, y está bajo control jurisdiccional de los jueces de ambos lugares; y,
c) Está ilegalmente perseguido e indebidamente procesado por deslealtad procesal de la parte
denunciante; por lo que, el caso se adecúa al art. 125 de la Constitución Política del Estado (CPE),
aunque no esté privado de libertad.
I.2.2. Informe del demandado
Jaime Gallardo Terceros, Fiscal de Materia, en audiencia informó lo siguiente: 1) Asumió
conocimiento el 7 de mayo de 2019, del caso signado con el número “EAL 1903577” en el cual las
denunciantes fueron Judith Elizabeth Cruz Choque y AA quien sería la víctima; 2) Los antecedentes
pasaron por Ventanilla de la Unidad de Análisis, con un certificado médico que describe las lesiones
de la víctima y otra documentación, más la respectiva querella; a lo que decretó, como es su deber
de informar el inicio de investigación a la “…Juez de la Niñez y Adolescencia…” (sic); y, 3) Emitió la
citación y realizó los actos de investigación pertinentes y necesarios, como la recepción de la
declaración de los progenitores de la víctima, requiriendo un informe psicológico de la misma; se
adjuntó el Certificado Médico Forense, recibiéndose la declaración testifical del mismo.
I.2.3. Resolución
El Tribunal de Sentencia Penal Segundo de El Alto del departamento de La Paz, constituido en Tribunal
de garantías, mediante Resolución 08/2019 de 13 de junio, cursante de fs. 15 a 16 vta., concedió
la tutela solicitada, disponiendo que se deje sin efecto toda investigación y actuados realizados contra
NN, debiendo remitir al Fiscal de Materia de Guaqui, las pruebas originales que le hubieran sido
entregadas, con los siguientes fundamentos: a) Conforme los arts. 117.II de la CPE; 4 y 45 del CPP,
nadie puede ser procesado ni condenado más de una vez por el mismo hecho; tampoco se pueden
seguir procesos diferentes aunque los imputados sean distintos, prohibiciones que están
contempladas también en la jurisprudencia constitucional; b) La denunciante Judith Elizabeth Cruz
Choque solicitó fotocopias del cuaderno de investigación al Fiscal de Materia prenombrado, quien
puso a conocimiento de la autoridad jurisdiccional el inicio de investigación el 26 de abril de 2019; c)
Se advirtió mala fe de parte de la aludida al presentar una segunda denuncia en la ciudad de El Alto
por el mismo delito, a sabiendas que la autoridad fiscal de Guaqui realizó actos de investigación,
situación que desconocía el demandado; y, d) Existiendo dos denuncias por los mismos hechos y por
las mismas personas, sus autoridades deben velar por el cumplimiento del debido proceso y la
garantía del non bis in idem.
II. CONCLUSIONES
De la revisión y compulsa de los antecedentes que cursan en obrados, se establece lo siguiente:
II.1. A través de memorial presentado el 26 de abril de 2019, Rubén Ramiro Cadena Quispe, Fiscal
de Materia, informó el inicio de investigación contra el menor NN -ahora accionante- caso “M.P. GU-
31/2019” al Juez Público Mixto Civil y Comercial, de Familia e Instrucción Penal Primero de Guaqui
del departamento de La Paz (fs. 5 y vta.).
II.2. Mediante providencia de la misma fecha la precitada autoridad judicial, determinó se tenga
presente el inicio de investigación a los efectos de control jurisdiccional y por secretaría se registre
en el libro correspondiente (fs. 5 vta.).
II.3. Cursa citación de 8 de mayo de 2019, al peticionante de tutela para que absuelva su declaración
informativa dentro el proceso penal caso “M.P. EAL 3577/2019”, seguido en su contra por el Ministerio
Público a denuncia de Judith Elizabeth Cruz Choque (fs. 4).
II.4. Por memorial presentado el 11 de junio de 2019 a la Fiscalía de Guaqui, el accionante solicitó
fotocopias del cuaderno de investigación del caso “M.P. GU-31/2019” (fs. 6).
III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO
El accionante a través de su representante denuncia como lesionados sus derechos al debido proceso
y a la libertad de locomoción; toda vez que, el Fiscal de Materia demandado le citó para prestar su
declaración informativa el 13 de junio de 2019, dentro del caso “M.P. EAL 3577/2019”, seguido por
el Ministerio Público a denuncia de Judith Elizabeth Cruz Choque, por la presunta comisión del delito
de violación de infante, niña, niño o adolescente, previsto y sancionado en el art. 308 Bis del CP,
pese a que ya está siendo procesado por el mismo ilícito por las autoridades fiscal y judicial de Guaqui
caso “M.P. GU-31/2019” que tiene informe de inicio de investigación de 26 de abril del referido año,
por lo que es procesado en dos lugares por igual delito, no obstante la prohibición del non bis in
ídem.
III.1. La acción de libertad y sus alcances respecto al debido proceso
La SCP 0063/2018-S1 de 19 de marzo, dejó sentado el siguiente entendimiento: « Al respecto, la SCP
0464/2015-S3 de 5 de mayo, sostuvo que: “Con relación al procesamiento indebido, la jurisprudencia
constitucional fue uniforme al señalar que la vía idónea para su impugnación es la acción de amparo
constitucional; sin embargo, cuando se demuestre que esas vulneraciones afectaron directamente al
derecho a la libertad física o libertad de locomoción del accionante, dicha protección se verá
materializada a través de la acción de libertad, en aquellos casos en los cuales, el procesamiento
indebido constituya la causa directa que originó la restricción o supresión de los antes citados
derechos previo cumplimiento de la subsidiariedad excepcional que rige a este tipo de acciones.
Al respecto, la doctrina desarrollada por el entonces Tribunal Constitucional, estableció que la
protección otorgada por la acción de libertad cuando se refiere al debido proceso, no abarca a todas
las formas que puede ser vulnerado, sino, queda reservada para aquellos entornos que conciernen
directamente al derecho a la libertad física y de locomoción; caso contrario, deberá ser tutelado
mediante la acción de amparo constitucional, dado que mediante ésta no es posible analizar actos o
decisiones demandados como ilegales que no guarden vinculación con los derechos citados. Además
de este requisito, debe tenerse presente que opera igualmente el principio de subsidiariedad, de
modo que previo a su interposición, deberán agotarse los medios idóneos dentro de la jurisdicción
ordinaria donde se tramita la causa, y no pretender su tutela en el ámbito constitucional, cuando los
reclamos no fueron activados oportunamente, habida cuenta que no puede utilizarse para salvar la
negligencia de la parte accionante. Entendimiento que fue asumido también por las SSCC 0200/2002-
R, 0414/2002-R, 1865/2004-R, 0619/2005-R y 0057/2010-R, entre otras.
En esa línea, la SC 0619/2005-R de 7 de junio, asumiendo los entendimientos contenidos en la SC
1865/2004-R de 1 de diciembre, precisó lo siguiente: ‘…en los procesos instaurados de acuerdo al
ordenamiento jurídico boliviano, en el sentido del orden constitucional, las lesiones al debido proceso
están llamadas a ser reparadas por los mismos órganos jurisdiccionales que conocen la causa, lo que
implica que quien ha sido objeto de esa lesión, debe pedir la reparación a los jueces y tribunales
ordinarios, asumiendo activamente su rol dentro del proceso, a través de los medios y recursos que
prevé la ley, y sólo agotados éstos, se podrá acudir ante la jurisdicción constitucional a través del
recurso de amparo constitucional, que, como se ha señalado, es el recurso idóneo para precautelar
las lesiones a la garantía del debido proceso; a no ser que se constate que a consecuencia de las
violaciones al debido proceso invocadas, se colocó al recurrente en absoluto estado de indefensión,
lo que no le permitió impugnar los supuestos actos ilegales y que recién tuvo conocimiento del
proceso al momento de la persecución o la privación de la libertad.
Un entendimiento contrario, determinaría que los jueces y tribunales de hábeas corpus, y el propio
Tribunal Constitucional, asuman una atribución que el orden constitucional no les otorga,
posibilitando que toda reclamación por supuestas lesiones al debido proceso por quien se encuentre
privado de libertad, prospere a través del recurso de hábeas corpus, desnaturalizando la actuación
de los jueces y tribunales ordinarios, que son los que tienen competencia, primariamente, para ejercer
el control del proceso, y sólo si la infracción no es reparada se abre la tutela constitucional.
(…)
…para que la garantía de la libertad personal o de locomoción pueda ejercerse mediante el recurso
de hábeas corpus cuando se denuncia procesamiento ilegal o indebido deben presentarse, en forma
concurrente, los siguientes presupuestos: a) el acto lesivo, entendido como los actos ilegales,
Contra el Crimen (FELCC) de El Alto, a objeto de responder por el delito de violación de infante, niña,
niño o adolescente, previsto y sancionado en el art 308 Bis del CP por el que fue denunciado, tomó
conocimiento de la investigación abierta precisamente ante las autoridades de la mencionada ciudad,
de manera que en ningún momento fue puesto en completo o absoluto estado de indefensión,
evidenciándose por consiguiente que no se cumple el segundo presupuesto requerido según el
Fundamento Jurídico III.1 de la presente Sentencia Constitucional Plurinacional; al margen de que
los medios ordinarios de defensa o impugnación previstos en la legislación penal, se encuentran a su
disposición para reclamar lo alegado en esta acción tutelar, respecto a un doble procesamiento y
otras vulneraciones que considere que hayan sido provocadas en su contra.
En consecuencia, al no concurrir en el presente caso los presupuestos para la activación de la tutela
vía la acción de libertad por vulneración del debido proceso, corresponde denegar la tutela solicitada.
Por los fundamentos expuestos, el Tribunal de garantías al haber concedido la tutela impetrada, no
realizó una correcta compulsa de los antecedentes procesales.
POR TANTO
El Tribunal Constitucional Plurinacional, en su Sala Tercera; en virtud de la autoridad que le confiere
la Constitución Política del Estado y el art. 12.7 de la Ley del Tribunal Constitucional Plurinacional; en
revisión, resuelve: REVOCAR la Resolución 08/2019 de 13 de junio, cursante de fs. 15 a 16 vta.,
pronunciada por el Tribunal de Sentencia Penal Segundo de El Alto del departamento de La Paz; y
en consecuencia, DENEGAR la tutela solicitada.
Regístrese, notifíquese y publíquese en la Gaceta Constitucional Plurinacional.
y su complementación de 27 de mayo del mismo año, pronunciados por los miembros de la Sala
Penal Tercera del Tribunal Departamental de Justicia de ese departamento, emplazó a la Jueza
Cautelar corrija e individualice de manera separada los riesgos procesales que se atribuye a cada uno
de los imputados; y, b) Habiendo sido, la Jueza a quo recusada en el caso, se presume que el proceso
se encuentra en el juzgado siguiente donde la accionante debe acudir solicitando el cumplimiento del
citado Auto emitido por la nombrada Sala, por cuanto no es posible ingresar al análisis de fondo de
la problemática.
II. CONCLUSIONES
De la revisión y compulsa de los antecedentes que cursan en obrados, se establece lo siguiente:
II.1. Cursa Auto Interlocutorio 42/2019 de 20 de enero, pronunciado por el Juez de Instrucción Penal
Segundo de la Capital del departamento de La Paz, disponiendo la detención preventiva en contra de
Sulma Salazar Rodríguez -ahora accionante- y otros, a cumplirse en el Centro Penitenciario C.O.F. de
Obrajes de ese departamento, mismo que fue apelado por su defensa solicitando la remisión del caso
al Tribunal de alzada, dentro del proceso penal que le sigue el Ministerio Público por la presunta
comisión del delito de asociación delictuosa, cohecho pasivo propio, uso indebido de influencias,
incumplimiento de deberes y uso indebido de información privilegiada (fs. 2 a 20).
II.2. Mediante Auto de Vista 182/2019 de 17 de abril, los Vocales de la Sala Penal Tercera del
Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, confirmaron en parte la Resolución 42/2019, referente
al art. 233.1 de CPP y revocaron también en parte, disponiendo que la Jueza a quo fundamente de
manera individualizada la concurrencia o no del art. 235.1 y 2 del citado Código, sea en el lapso de
veinticuatro horas una vez devuelto el proceso penal para su conocimiento (fs. 21 a 30 vta.).
II.3. A través de la Sentencia 28/2019 de 15 de mayo, los miembros del Tribunal de Sentencia Sexto
de la Capital del departamento de La Paz constituido en Tribunal de garantías, dentro de la acción
de libertad interpuesta por Ludwing Clark Tarqui Machaca contra Henry David Sánchez Camacho y
Elisa Exalta Lovera Gutiérrez, Vocales de la Sala Penal Tercera del Tribunal Departamental de Justicia
de ese departamento; y, Wiat Belzu Carvajal, Juez Instructor Penal Segundo de la Capital, concedió
en parte la tutela solicitada por el accionante, disponiendo que los Vocales denunciados se pronuncien
en cumplimiento al principio de congruencia y establezcan la concurrencia o no de los riesgos
procesales descritos en el art. 235.1 y 2 de CPP; y sea, mediante un Auto Complementario (fs. 31 a
35 vta.).
II.4. Cursa acta de audiencia de consideración de cesación de la detención preventiva de 24 de mayo
de 2019, celebrada por la Jueza de Instrucción Anticorrupción y de Materia contra la Violencia hacia
las Mujeres Tercera, Claudia Marcela Castro Dorado, quien dispuso cuarto intermedio antes de la
emisión de la resolución, arguyendo que estaba pendiente la determinación del Tribunal de garantías
para un nuevo pronunciamiento del Tribunal de alzada, señalando nueva fecha de audiencia para el
31 de igual mes y año (fs. 40 y vta.).
II.5. Por Auto de Vista Complementario de 27 de mayo de 2019, los Vocales de la Sala Penal Tercera
del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz en cumplimiento a la Sentencia 28/2019 emitida
por el Tribunal de garantías dentro de la acción de libertad interpuesta, dispuso que respecto a los
riesgos procesales previstos en el art. 235.1 y 2 del CPP referidos a la obstaculización, la autoridad
judicial a quo titular que conoce la causa, fundamente la concurrencia o no de los mismos, de manera
individualizada respecto a cada imputado, sea en el plazo de veinticuatro horas previa convocatoria
de audiencia pública (fs. 36 a 38).
II.6. A través de proveído de 30 de mayo de 2019, la Jueza de Instrucción Anticorrupción y de
Materia contra la Violencia hacia las Mujeres Tercera de la Capital del departamento de La Paz, en
atención al referido Auto complementario emitido por los Vocales de la Sala Penal Tercera del Tribunal
Departamental de Justicia de ese departamento, señaló audiencia de consideración de riesgos
procesales para el 31 de idéntico mes y año (fs. 39 vta.).
II.7. Mediante Auto Interlocutorio 444/2019 de 10 de junio, la Jueza de Instrucción Anticorrupción
y de Materia contra la Violencia hacia las Mujeres Cuarta de la Capital del departamento de La Paz,
arguyendo que uno de los coimputados le inició un proceso disciplinario, se excusó de conocer el
proceso y dispuso la remisión de antecedentes ante el Juez siguiente por materia especializada (fs.
41 y vta.).
III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO
La accionante denunció la lesión de sus derechos a la libertad y al debido proceso; por cuanto, las
autoridades demandadas dejaron su situación jurídica en incertidumbre, ya que la Jueza de
Instrucción Anticorrupción y de Materia contra la Violencia hacia las Mujeres Tercera de la Capital del
departamento de La Paz, celebró la audiencia de cesación de la detención preventiva el 22 de mayo
de 2019 y antes de emitir la Resolución dictó cuarto intermedio; habiéndose, dicha disposición
reprogramado en dos oportunidades, hasta que fue recusada por el Ministerio Público sin antes
haberse pronunciado sobre la cesación solicitada, corriendo el proceso la misma suerte de excusa
ante su similar Cuarta, quien dispuso la remisión de antecedentes ante el Juez siguiente por materia
especializada; por su lado, los Vocales denunciados no dieron cumplimiento a la Resolución 28/2019
de 15 de mayo, emergente de la acción de libertad que dispuso se pronuncien respecto a la
concurrencia o no de los riesgos procesales alegados para su detención; sin que a la fecha de
interposición de la presente acción se haya resuelto su situación jurídico legal por la omisión de dictar
resolución sobre la cesación de la detención preventiva y el incumplimiento de la Resolución del
Tribunal de garantías, dejándole en absoluta incertidumbre e indefensión.
En consecuencia, corresponde en revisión, verificar si tales extremos son evidentes a fin de conceder
o denegar la tutela solicitada.
III.1. La subsidiariedad excepcional en la acción de libertad
Sobre la subsidiariedad excepcional de la acción de libertad, la SCP 0189/2019-S2 de 2 de mayo,
señaló que “… este Tribunal ha establecido, que debe ser aplicada cuando existan medios inmediatos
para impugnar los actos supuestamente lesivos, premisa que se puede evidenciar a través de la SC
0160/2005-R de 23 de febrero, que señaló: ‘…la existencia de la garantía constitucional en análisis,
no implica que todas las lesiones al derecho a la libertad tengan que ser necesariamente reparadas
de manera exclusiva y excluyente a través del hábeas corpus; pues no se trata de una garantía que
tenga la vocación de reparar, en exclusiva, todas las formas de lesión a la libertad que pudieran
invocarse, sino la de dotar a la persona de un medio de defensa sencillo, eficaz y oportuno, para
restablecer la lesión sufrida.
En consecuencia, en los supuestos en que la norma procesal ordinaria de manera específica
prevea medios de defensa eficaces y oportunos para resguardar el derecho a la libertad
supuestamente lesionado, estos deben ser utilizados, previamente, circunstancia en la que
excepcionalmente, el recurso de habeas corpus operará de manera subsidiaria’.
De la misma manera, la SC 0008/2010-R de 6 de abril, concluyó que: ‘El recurso de hábeas corpus,
ahora acción de libertad, es el medio idóneo y eficaz para conocer y restituir cualquier
tipo de lesión o vulneración que pueda atentar al derecho a la vida, la libertad o constituir
una persecución o procesamiento indebido que atente o ponga en peligro el derecho a la
libertad, cuando de acuerdo a las circunstancias concretas, a pesar de existir mecanismos
de protección específicos y establecidos por la ley procesal vigente, éstos resulten ser
evidentemente inoportunos o inconducentes, de manera tal que esta acción de defensa, por
la urgencia de la situación, se configura como el medio más eficaz para restituir los derechos
afectados; empero, en caso de existir mecanismos procesales específicos de defensa que sean
idóneos, eficientes y oportunos para restituir el derecho a la libertad y a la persecución o
procesamiento indebido, deben ser utilizados previamente por el o los afectados; en estos casos por
tanto, la acción de libertad operará solamente en caso de no haberse restituido los derechos
afectados a pesar de haberse agotado estas vías específicas’
Más adelante, la SCP 0400/2012 de 22 de junio, dictó lo siguiente: ‘…de manera excepcional
opera el principio de subsidiariedad ante la existencia de medios de impugnación
el Juzgado de Instrucción Anticorrupción y de Materia contra la Violencia hacia las Mujeres Cuarta de
la señalada capital de departamento que dispuso la remisión de antecedentes ante el Juez siguiente
por materia especializada; por su lado, los Vocales denunciados no dieron cumplimiento a la
Resolución 28/2019 de 15 de mayo, emergente de la acción libertad, que ordenó se pronuncien
respecto a la concurrencia o no de los riesgos procesales alegados para su detención; sin que a la
fecha de interposición de la presente acción se haya resuelto su situación jurídico legal, por la omisión
de dictar resolución sobre la aludida cesación de la detención preventiva y el incumplimiento de la
Resolución del Tribunal de garantías, dejándole en absoluta incertidumbre e indefensión.
De los antecedentes remitidos a este Tribunal, lo expresado en audiencia de consideración de la
acción de libertad y lo referido en las Conclusiones de la presente Sentencia Constitucional
Plurinacional, se tiene que dentro del proceso penal seguido por el Ministerio Público en contra de la
impetrante de tutela, por la presunta comisión de los delitos de asociación delictuosa, cohecho pasivo
propio, uso indebido de influencias, incumplimiento de deberes y uso indebido de información
privilegiada, el 20 de enero de 2019, el Juez de Instrucción Penal Segundo de la Capital del
departamento de La Paz, dispuso su detención preventiva en el Centro Penitenciario C.O.F. de
Obrajes de La Paz, misma que fue apelada por su defensa solicitando la remisión del caso al Tribunal
de alzada; fruto de ello los Vocales de la Sala Penal Tercera del Tribunal Departamental de Justicia
de ese departamento, confirmaron en parte la Resolución 42/2019 de 20 de enero, referente al art.
233.1 de CPP y revocaron también en parte, disponiendo que la Jueza a quo fundamente de manera
individualizada la concurrencia o no del art. 235.1 y 2 del citado Código, sea en el lapso de veinticuatro
horas una vez devuelto el proceso penal para su conocimiento; más adelante, el Tribunal de Sentencia
Sexto de la Capital de dicho departamento, concedió parcialmente la tutela de acción de libertad a
Ludwing Clark Tarqui Machaca contra los Vocales demandados y el Juez Instructor en lo Penal
Segundo, Wiat Belzu Carvajal, ordenando que los mismos, se pronuncien y establezcan la
concurrencia o no de los riesgos procesales descritos en el art. 235.1 y 2 del Adjetivo Penal, mediante
un auto Complementario; seguidamente, la Jueza demandada en audiencia de consideración de
cesación de la detención preventiva determinó cuarto intermedio antes de emitir su resolución,
arguyendo que está pendiente la decisión del Tribunal de garantías; por lo que, la aludida Sala en su
Auto Complementario declaró que la Autoridad a quo que conoce la causa, fundamente la
concurrencia o no de los riesgos procesales de forma individualizada respecto a cada imputado, sea
en el plazo de veinticuatro horas, motivo por el cual, la Jueza denunciada señaló audiencia de
consideración de riesgos procesales para el 31 de mayo de 2019, acto que no se efectivizó hasta que
la peticionante de tutela fue notificada con el Auto Interlocutorio 444/2019 de 10 de junio,
pronunciado por la Jueza de Instrucción Anticorrupción y de Materia contra la Violencia hacia las
Mujeres Cuarta de la Capital del departamento de La Paz, haciendo saber que se excusó de conocer
la causa bajo el argumento de que uno de los coimputados le inició un proceso disciplinario, por lo
que resolvió la remisión de antecedentes ante el Juez siguiente por materia especializada.
En este contexto, es preciso establecer dos situaciones que confluyen en la misma problemática que
plantea la impetrante de tutela: Por un lado, el Tribunal de alzada al resolver la apelación de rechazo
a la cesación de la detención preventiva, devolvió el proceso a la Jueza a quo a efectos de que
fundamente e individualice los riesgos procesales concurrentes a cada uno de los imputados; y,
simultáneamente una de las partes interpuso acción de libertad que al otorgar la tutela, dispuso que
el Tribunal de alzada subsane la citada problemática, para cada coimputado; empero, los Vocales
denunciados lejos de cumplir con lo dispuesto por el Tribunal de garantías remitieron el caso a la
Jueza demandada para que en su calidad de titular de la causa realice la individualización y determine
la concurrencia o no de los peligros procesales, siendo que antes de que se cumpla dicho
pronunciamiento sobrevino la recusación -según informe de la Jueza- y luego la excusa del siguiente
juzgado.
Por otro lado, el 22 de mayo de 2019, la peticionante de tutela presentó nueva solicitud de cesación
de la detención preventiva, misma que habiendo sido considerada en audiencia por la Jueza ahora
demandada, ingresó en cuarto intermedio antes de emitirse la resolución respectiva, habiéndose
reprogramado su continuidad en dos oportunidades, sin que se hayan hecho efectivas. En esta etapa,
y que sea de conocimiento del Juzgado a quo en el plazo de veinticuatro horas; asimismo, se disponga
la condenación de costas y responsabilidades correspondientes.
I.2. Audiencia y Resolución de la Sala Constitucional
Celebrada la audiencia pública el 5 de abril de 2019, según consta en acta cursante de fs. 37 a 39,
se produjeron los siguientes actuados:
I.2.1. Ratificación y ampliación de la acción
La accionante a través de su abogado, a tiempo de ratificar el contenido del memorial de acción de
libertad, acotó que: a) A diferencia del escrito presentado por la víctima, por el que solicitó la
aplicación de medidas cautelares en su contra, el Ministerio Público sólo refirió como riesgos
procesales los previstos en los arts. 234.1 y 2; y, 235.1 y 2 del CPP y no así el art. 234.4 del mismo
Código; b) El Juez a quo estableció al momento de resolver la complementación y enmienda solicitada
por la víctima, que esta no habría fundamentado respecto al peligro procesal antes señalado; c) El
memorial aludido, jamás le fue notificado, incumpliéndose el decreto de 8 de octubre de 2018, puesto
que solo se le hizo conocer al Fiscal de Materia asignado al caso; ante el desconocimiento, sus
alegatos se centraron en desvirtuar lo dispuesto en la imputación formal; d) En el desarrollo de la
audiencia de apelación, al concederle la palabra a la parte apelante, refirió que no se cumplía con la
habitabilidad, pese a contar con el verificativo domiciliario; e) Las autoridades ahora demandadas,
mediante el Auto de Vista 93/2019 de 14 de marzo, declararon admisible la apelación e improcedentes
todos los fundamentos expuestos; empero, decidieron incrementar los puntos indicados en las
medidas sustitutivas; es decir, la presentación de dos garantes solventes que cancelen la suma de
Bs20 000.- (veinte mil bolivianos), arraigo y su presencia en todos los actos procesales de
investigación al llamado de la autoridad; f) El Tribunal de alzada revalorizó la prueba, vulnerando el
derecho al debido proceso en su elemento contradicción; toda vez que, se les manifestó con copias
legalizadas que no fue notificada con el memorial presentado por la víctima; y, g) Admitieron que un
verificativo domiciliario es totalmente apto para enervar el elemento domicilio y todos los
fundamentos establecidos en la Resolución de medidas cautelares, pese a que fueron observados
por la prenombrada; empero, de forma arbitraria bajo el argumento de la aplicación de la potestad
reglada decidieron aumentar las medidas antes descritas, siendo esta la incongruencia reclamada.
I.2.2. Informe de los demandados
Rosmery Lourdes Pabón Chávez, Vocal de la Sala Penal Segunda del Tribunal Departamental de
Justicia de La Paz, mediante informe presentado el 5 de abril de 2019, cursante de fs. 28 a 29 vta.,
manifestó que: 1) La accionante hizo mención a vulneraciones que hubiese cometido el Juez a quo;
empero, no interpuso ninguna acción en su contra; 2) En el Auto de Vista emitido, se estableció que
no concurre el riesgo procesal descrito en el art. 234.4 del CPP; 3) No se expusieron las razones por
las cuales se considera que la Resolución pronunciada no tendría fundamento; 4) La impetrante de
tutela señaló que se encuentra ilegal e indebidamente privada de libertad; sin embargo, “…los
fundamentos f[á]cticos no se adecuan a los fundamentos jurídicos esgrimidos por la parte
accionante…” (sic); 5) En la presente acción de defensa, no se verificó que en la interpretación
realizada por esta instancia, se afectaran principios constitucionales uniformadores del ordenamiento
jurídico precisados en las SSCCPP 0010/2018-S2 y 0086/2016-S2, por lo que el Auto de Vista
“304/2018” fue debidamente motivado al momento de confirmar la Resolución dictada por el citado
Juez; 6) El Tribunal de garantías no es una instancia adicional que pueda revisar decisiones de la
justicia ordinaria, puesto que, para que esta jurisdicción analice la actividad interpretativa realizada
en la Resolución cuestionada, se debió desarrollar una sucinta y precisa relación entre los derechos
fundamentales supuestamente lesionados y la actividad interpretativa realizada; 7) La labor del
Tribunal de alzada únicamente se basa en establecer si los agravios expresados por el apelante tienen
fundamento, contrastarlos con el fallo del Juez de control jurisdiccional y verificar si en el mismo
existe la suficiente logicidad jurídica y razonabilidad; y, 8) Una de las características de las medidas
cautelares es la temporalidad y variabilidad, de tal forma que las resoluciones emitidas en torno a
estas, no causan estado, consecuentemente solicitó se deniegue la tutela.
Adan Willy Arias Aguilar, Vocal de la Sala Penal Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de
La Paz, no presentó informe y tampoco se apersonó a la audiencia, pese a su notificación cursante a
fs. 26.
I.2.3. Resolución
La Sala Constitucional Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, por Resolución
057/2019 de 5 de abril, cursante de fs. 40 a 42 vta., denegó la tutela solicitada, bajo el argumento
de que quien demande el derecho al debido proceso vía acción de libertad debe acreditar la
concurrencia de dos presupuestos; es decir, que la decisión emanada por la autoridad jurisdiccional
se encuentre vinculada con el derecho a la libertad o que ponga en amenaza el derecho a la libre
locomoción del peticionante de tutela; y segundo, que se encuentre en estado de indefensión
absoluta; del análisis del Auto de Vista 93/2019, respecto al incremento de las medidas sustitutivas,
estas no se encuentran vinculadas con el derecho a la libertad de la peticionante de tutela y en mérito
al recurso de apelación presentado por la víctima, la misma asistió a la audiencia y efectuó las
alegaciones que consideró pertinentes, contando con la debida asistencia técnica por lo que no se
advierte que los presupuestos referidos se hayan activado.
II. CONCLUSIONES
De la revisión y análisis de los antecedentes que cursan en obrados, se establece lo siguiente:
II.1. Mediante Resolución de Imputación Formal 153/2018 de 3 de agosto, presentada ante la Jueza
de Instrucción Penal Tercera de El Alto del departamento de La Paz, la Fiscalía Corporativa de Delitos
Patrimoniales de la misma ciudad, solicitó la aplicación de medidas sustitutivas a la detención
preventiva contra Andrea Rubín de Celis Segurondo -ahora accionante-, por la presunta comisión del
delito de estafa (fs. 17 a 20).
II.2. A través de memorial presentado el 5 de octubre de 2018, ante la autoridad jurisdiccional
referida supra, Peter Jorge Flor Sainz y Juan Hipólito Quispe Ticona, en representación legal de
“Kadila Pharmaceuticals SRL”, solicitaron la detención preventiva de la impetrante de tutela, por
encontrarse latentes los peligros procesales establecidos en los arts. 234.1, 2 y 4; y, 235, 1 y 2 del
CPP; mereciendo decreto de 8 del mismo mes y año, que dispuso “…en conocimiento de la fiscalía
corporativa de delitos patrimoniales y la imputada…” (sic [fs. 2 a 4 vta.]).
II.3. Cursa diligencia de notificación de 15 de idéntico mes y año, con el memorial antes descrito, a
Andrea Rubín de Celis Segurondo, refiriendo “…se puede evidenciar la inexistencia del n[ú]mero del
Domicilio señalado en la Notificación Nº 157, razón por la cual no se pudo dar cumplimiento a la
presente notificación" (sic [fs.6]).
II.4. Por Auto Interlocutorio 022/2019 de 24 de enero, emitido por el Juez de Instrucción Penal
Cuarto de El Alto del departamento de La Paz, en suplencia legal de su similar Tercero, determinó
como medidas cautelares para la peticionante de tutela, las contenidas en el art. 240 del CPP,
específicamente la presentación del croquis de ubicación de domicilio real y prohibición del cambio
de este sin previa autorización de la autoridad jurisdiccional, presentación ante el Ministerio Público
los días lunes en la mañana y su registro en el biométrico, finalmente la prohibición expresa de tomar
contacto con las personas que se encuentren investigadas en el proceso o que tengan calidad de
testigos (fs. 12 a 13 vta.).
II.5. Consta en acta de continuación de audiencia de medidas cautelares, la interposición de recurso
de apelación incidental contra el Auto Interlocutorio 022/2019, por la víctima del proceso penal (fs.
13 vta.).
II.6. Mediante Auto de Vista 93/2019 de 14 de marzo, la Sala Penal Segunda del Tribunal
Departamental de Justicia de La Paz, declaró improcedente el recurso de apelación interpuesto en
audiencia de consideración de medidas cautelares por la víctima del proceso penal antes referido;
incrementando los puntos señalados en el Auto Interlocutorio 022/2019 citado supra, estableciendo
que la ahora impetrante de tutela debe presentar dos garantes personales con domicilio conocido
quienes garanticen su presencia y en caso de fuga, deberán pagar Bs20 000.-; asimismo, dispuso
arraigo en las oficinas de migración y que se haga presente a todos los actos procesales de
investigación y al llamado de la autoridad tanto fiscal como jurisdiccional (fs. 15 a 16 vta.).
III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO
La accionante denuncia la vulneración de sus derechos al debido proceso en sus elementos de
fundamentación, motivación y correcta valoración de la prueba, así como a la libertad, a la defensa,
a la igualdad de oportunidades y a ser oído; toda vez que, habiendo sido apelado el Auto
Interlocutorio 022/2019 de 24 de enero, por la víctima en el proceso penal seguido en su contra, las
autoridades demandadas emitieron el Auto de Vista 93/2019 de 14 de marzo, declarando
improcedente el recurso instaurado; empero, adicionando de manera incongruente tres puntos a las
medidas ya impuestas, esto en base al peligro procesal descrito en el art. 234.4 del CPP, sin que este
haya sido fundamentado en la Resolución primigenia.
Por lo expuesto, corresponde en revisión, analizar si los argumentos son evidentes a fin de conceder
o denegar la tutela.
III.1. Obligación del tribunal de apelación de fundamentar y motivar la resolución que
disponga, modifique o mantenga una medida cautelar
Sobre la labor de fundamentación y motivación en las resoluciones judiciales de medidas cautelares,
la SCP 0339/2012 de 18 de junio, estableció lo siguiente: “El Tribunal Constitucional, ha desarrollado
amplia jurisprudencia sobre cuáles son las condiciones y formalidades que debe cumplir la resolución
que disponga una medida cautelar de carácter personal de detención preventiva de un imputado y/o
imputada, a través de la SC 1141/2003 de 12 de agosto, citada a su vez por la SC 0089/2010-R de 4
de mayo, sosteniendo que: ‘...la aplicación de una medida cautelar de carácter personal en el ámbito
procesal penal debe cumplir con las condiciones de validez legal, lo que significa que, la autoridad
judicial competente, para adoptar la decisión de aplicar la detención preventiva, de una parte, está
obligado a verificar y determinar la concurrencia de los requisitos previstos por el art. 233 CPP, para
lo que deberá contrastar la solicitud fundamentada del Ministerio Público con los elementos de prueba
presentados sobre la concurrencia de los requisitos, en el marco de las normas previstas por los arts.
234 y 235 CPP; de otra parte, deberá fundamentar en derecho la decisión de aplicar la medida
cautelar de carácter personal, pues tomando en cuenta que uno de los principios fundamentales
inherentes al Estado Democrático de Derecho es la motivación de las decisiones de las autoridades
públicas, el juez está obligado a expresar los motivos de hecho y de derecho en que se basa su
convicción determinativa de la concurrencia de los requisitos, así como el valor otorgado a los medios
de prueba, esa fundamentación no puede ser reemplazada por la simple relación de los documentos
o la mención de los requerimientos de las partes; de modo que está obligado a expresar los
presupuestos jurídicos que motivan la medida, con cita de las normas legales aplicables y la
descripción clara y objetiva de los elementos de convicción concurrentes’.
En cuanto al Tribunal de apelación, la citada SC 0089/2010-R, señaló: ‘…está obligado igualmente a
dictar una resolución debidamente fundamentada sobre la necesidad de aplicar dicha medida cautelar
de carácter personal, explicando la concurrencia de los dos requisitos determinados en el art. 233 del
CPP. En ese sentido, se ha establecido que el Tribunal de apelación, está obligado a motivar y
fundamentar su Resolución, precisando los elementos de convicción que le permiten concluir en la
necesidad de revocar las medidas sustitutivas y aplicar la detención preventiva; a cuyo efecto, debe
también justificar la concurrencia de los presupuestos jurídicos exigidos por el art. 233 del CPP y una
o varias de las circunstancias señaladas por los arts. 234 y 235 del CPP, mediante una resolución
debidamente fundamentada, conforme exige el art. 236 del CPP, puesto que sólo cuando se han
fundamentado debidamente estas dos situaciones, se puede disponer la detención preventiva’.
Así también, la SC 0782/2005-R de 13 de julio, determinó que: ‘Ahora bien, la exigencia de pronunciar
una resolución motivada en la que se establezca la concurrencia de los requisitos de validez para
determinar la detención preventiva, entendiendo por motivo fundado a aquél conjunto articulado de
hechos que permiten inferir de manera objetiva que la persona imputada es probablemente autora
de una infracción o partícipe de la misma y que existe riesgo de fuga y/u obstaculización de la
averiguación de la verdad no sólo alcanza al juez cautelar, sino también al tribunal que conozca en
apelación la resolución que disponga, modifique o rechace las medidas cautelares, toda vez que si
bien de conformidad con el art. 251 del CPP, las medidas cautelares dispuestas por el juez cautelar,
pueden ser apeladas y, por lo mismo, modificadas, ello no significa que el tribunal de apelación
cuando determine disponer la detención preventiva, esté exento de pronunciar una resolución lo
suficientemente motivada, en la que se exprese la concurrencia de los dos requisitos que la ley
impone para la procedencia de esa medida cautelar’.
De lo que se concluye que la fundamentación de las resoluciones judiciales no sólo es exigible al
momento de disponer la detención preventiva, sino también cuando se rechaza la solicitud de
cesación de la detención preventiva, se determine la sustitución o modificación de esa medida o,
finalmente, cuando se la revoca; aclarándose que la fundamentación se exige tanto en las
resoluciones pronunciadas en primera instancia, como aquellas emitidas en apelación y en toda
decisión judicial conforme establece el art. 124 del CPP” .
III.2. Análisis del caso concreto
La accionante denuncia la vulneración de sus derechos al debido proceso en sus elementos de
fundamentación, motivación y correcta valoración de la prueba, así como a la libertad, a la defensa,
a la igualdad de oportunidades y a ser oído; toda vez que, habiendo sido apelado el Auto
Interlocutorio 022/2019 de 24 de enero, por la víctima en el proceso penal seguido en su contra, las
autoridades demandadas emitieron el Auto de Vista 93/2019 de 14 de marzo, declarando
improcedente el recurso instaurado; empero, adicionando de manera incongruente tres puntos a las
medidas ya impuestas, esto en base al peligro procesal descrito en el art. 234.4 del CPP, sin que este
haya sido fundamentado en la Resolución primigenia.
De la revisión de antecedentes se tiene que, dentro del proceso penal que se le sigue a la ahora
accionante, habiéndosele impuesto medidas sustitutivas a la detención preventiva mediante Auto
Interlocutorio 022/2019, se vio sorprendida por la apelación interpuesta por la víctima del proceso
penal indicando que la autoridad jurisdiccional de primera instancia no se habría manifestado respecto
al peligro procesal descrito en el art. 234.4 del CPP, expresado en el memorial presentado con
antelación a la audiencia cautelar desarrollada; puesto que este, nunca le había sido notificado por
lo que desconocía su contenido. Resuelto el recurso de apelación a través del Auto de Vista 93/2019,
las autoridades demandadas, determinaron declarar improcedentes las cuestiones planteadas;
empero, insertaron tres puntos adicionales a cumplirse, respecto a las medidas sustitutivas ya fijadas
en la Resolución emitida por el Juez a quo (Conclusión II.6).
A efectos de resolver la problemática planteada, conforme se estableció previamente, los Vocales
demandados, mediante el Auto de Vista cuestionado, a tiempo de declarar admisible e improcedente
la apelación formulada, confirmando la Auto Interlocutorio 022/2019, manteniendo la libertad de la
ahora accionante, añadieron las medidas sustitutivas de: “1. Que la parte imputada debe presentar
2 garantes personales con domicilio conocido quienes garanticen la presencia de la imputada a todos
los actos procesales, en caso de fuga de la imputada deberán pagar la suma de 20.000 bolivianos
cada uno para gastos de recaptura;
2. También se dispone el arraigo correspondiente de la imputada en las oficinas de migración.
3. Deberá hacerse presente a todos los actos procesales de investigación y al llamado de la autoridad
tanto fiscal como jurisdiccional, en caso de inasistencia a cualquier acto se procederá a la revocatoria
de la presente resolución” (sic).
Previamente a ingresar a resolver el fondo de la problemática planteada, corresponde determinar si
lo denunciado por la accionante tiene vinculación directa con su derecho a la libertad, pues cabe
señalar que en la acción tutelar se alega que en apelación le fueron incrementadas medidas
sustitutivas mediante una resolución carente de fundamentación vulnerando el derecho al debido
proceso restringiendo de forma ilegal su derecho de locomoción y amenazando su derecho a la
libertad física, puesto que ante un eventual incumplimiento de estas, se determinaría su revocatoria;
además, haciendo énfasis en la imposición del arraigo, en ese sentido, es necesario señalar la SC
0651/2004-R de 4 de mayo, que indica: "...constituye una medida cautelar de carácter personal
sustitutiva a la detención preventiva, cuya finalidad es la de asegurar la averiguación de la verdad,
el desarrollo del proceso y la aplicación de la Ley. En efecto, según la norma prevista por el art.
240.3) del CPP, cuando sea improcedente la detención preventiva y exista peligro de fuga u
obstaculización del procedimiento, el Juez o Tribunal, mediante resolución fundamentada, podrá
disponer la aplicación de la medida sustitutiva de la ‘Prohibición de salir del país, de la localidad en
la cual reside o del ámbito territorial que fije el juez o tribunal, sin su autorización, ordenando el
arraigo a las autoridades competentes…’”. En ese marco, resulta un medio de restricción o limitación
al ejercicio del derecho fundamental de locomoción o de libre tránsito consagrado por el art. 21.7 de
la CPE; es decir, el derecho a la circulación en todo el territorio boliviano, que incluye la salida e
ingreso del país; por tanto, corresponde la consideración de la presente acción de libertad.
Del contenido del Auto de Vista 93/2019, se identifican los siguientes fundamentos: i) La ahora
impetrante de tutela, presentó verificación policial domiciliaria, acreditó habitualidad y habitabilidad
del inmueble con facturas de consumo de energía eléctrica y agua potable, placas fotográficas, por
lo que al tener constituida su familia, actividad lícita y domicilio no hay probabilidad de fuga, razón
por la que no concurre el art. 234.2 del CPP ii) Con relación al art. 234.4 del Código referido, solo
precisó que fue incluido por la víctima sin que se le haya notificado sobre este a la accionante,
debiendo considerarse entonces, el art. 180 de la CPE y el principio de igualdad de las partes, motivo
por el que este peligro no se activa; iii) No se presentó ningún elemento que demuestre la
configuración de lo establecido en el art. 235.5 del CPP, no siendo atendible este por carencia de
fundamentación por parte del apelante; y, iv) Considerando la naturaleza de las medidas cautelares
y la aplicación de los arts. 7, 221 y 222 del CPP, verificada la probabilidad de autoría y la vigencia del
peligro de obstaculización inmerso en el art. 235.2 del CPP, “…estaríamos en una eventual detención
preventiva bajo el principio de potestad reglada que ha sido regulado en la sentencia constitucional
la Nº 86/2016-S2…” (sic), pero asumiendo el entendimiento expuesto en la “SCP 10/2018-S2”,
respecto a la aplicación del principio de proporcionalidad, “…este tribunal considera que el valor
fundamental como es el derecho a la libertad debe ser restringido sólo en la medida que sea necesario
para efectuar la averiguación de la verdad histórica de los hechos” (sic).
Por lo expuesto, se advierte que el Tribunal de apelación, al imponer las medidas sustitutivas antes
referidas, lo hizo en el marco de asegurar la presencia de la peticionante de tutela, valorando los
peligros procesales vigentes y la aplicación del principio de proporcionalidad por lo que no constituye
una indebida fundamentación, por cuanto se acomoda en la previsión legal descrita (arts. 7, 221 y
222 del CPP), que permite a las autoridades jurisdiccionales medir sus alcances de acuerdo a la
finalidad que tienen la medidas cautelares, cual es la de asegurar la presencia del imputado en el
proceso y llegar a la verdad histórica de los hechos investigados y juzgados, cumpliendo los
parámetros establecidos en el Fundamento Jurídico III.1 de la presente Sentencia Constitucional
Plurinacional, razón por la cual no existe una fundamentación indebida.
Cabe aclarar respecto a lo denunciado por la peticionante de tutela, en cuanto a que las autoridades
demandadas habrían considerado el art. 234.4 del CPP, como fundamento de la imposición de las
medidas sustitutivas antes indicadas, este extremo no resulta cierto puesto que, los Vocales
demandados aplicaron del art. 180 de la CPE, descartando manifestarse respecto a este y que el
motivo de las medidas sustitutivas impuestas, como bien se señaló anteriormente, responden a la
necesidad de asegurar su presencia en el desarrollo del proceso.
Finalmente, respecto a los derechos de igualdad de oportunidades y a ser oído, se debe precisar que
la acción de libertad no es la vía idónea para reclamar la lesión de estos, considerando además que
en el presente caso, no se encuentran vinculados con la libertad, por lo que corresponde denegar la
tutela respecto a los derechos aludidos.
En consecuencia, la Sala Constitucional, al denegar la tutela impetrada, aunque con otros
fundamentos, obró de forma correcta.
POR TANTO
Yanet Noemy Paniagua Villa y Anay Añez Mendoza, Juezas del Tribunal de Sentencia Penal Séptimo
de la Capital del departamento de Santa Cruz, mediante informe, cursante a fs. 9, manifestaron que:
a) Los demandantes de tutela se encontraban legalmente notificados con la realización de la
audiencia; empero, no se apersonaron ni justificaron su incomparecencia; b) No fue responsabilidad
de ese Tribunal que el abogado no haya comunicado oportunamente a los peticionantes de tutela, la
fecha y hora del celebración de la audiencia de juicio oral.
I.2.3. Resolución
El Juez de Sentencia Penal Primero de la Capital del departamento de Santa Cruz, constituido en Juez
de garantías, mediante Resolución 20/19 de 10 de junio de 2019, cursante de fs. 12 a 14, denegó
la tutela solicitada con el siguiente fundamento, los accionantes fueron declarados rebeldes por no
haberse hecho presentes en la audiencia de juicio oral, generando la declaratoria de rebeldía, sin que
ello acarree vulneración alguna al debido proceso, siendo un elemento idóneo y eficaz para dejar sin
efecto la misma, el apersonamiento y comparecencia de los imputados ante la autoridad jurisdiccional
competente.
II. CONCLUSIONES
De la revisión y compulsa de los antecedentes que cursan en obrados, se establece lo siguiente:
II.1. Cursa acta de audiencia de fundamentación oral de la acción de libertad (fs. 10 a 11 vta.).
II.2. Por Resolución 20/19 de 10 de junio de 2019, cursante de fs. 12 a 14, se negó la tutela solicitada
por los peticionantes de tutela.
III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO
Los accionantes denuncian la lesión de sus derechos a la libertad y al debido proceso, por las
autoridades demandadas, por cuanto fueron declarados rebeldes y contumaces a la ley, por no
comparecer a la audiencia de juicio oral programada para el día 6 de junio de 2019, sin considerar
que no tenían conocimiento del mismo. Por lo que, solicitan que se deje sin efecto la declaratoria de
rebeldía “…levantando las medidas…” (sic), fijándose nueva fecha y hora para continuar el juicio oral.
En consecuencia, corresponde dilucidar en revisión, si tales extremos son evidentes a fin de conceder
o denegar la tutela solicitada.
III.1. Sobre la subsidiariedad excepcional en la acción de libertad
La SCP 0534/2019-S4 de 23 de julio señaló: “El art. 125 de la CPE, establece que la acción de libertad
tiene por objeto tutelar los derechos a la vida, a la libertad física y de locomoción, en los casos en
que aquélla se encuentre en peligro y cuando ésta sea objeto de persecución ilegal, indebido
procesamiento u objeto de privación de libertad en cualquiera de sus formas, pudiendo toda persona
que considere encontrarse en tales situaciones, acudir ante el juez o tribunal competente en materia
penal y solicitar se guarde tutela a su vida, cese la persecución indebida, se restablezcan las
formalidades legales o se restituya su derecho a la libertad.
Sin embargo, tratándose especialmente del derecho a la libertad y a la persecución o procesamiento
indebido, para que sea viable esta acción de defensa, con carácter previo se deben agotar los
mecanismos de defensa que tenga expeditos el justiciable conforme al ordenamiento procesal común,
haciendo uso de los medios y recursos legales que sean idóneos, eficientes y oportunos para el
restablecimiento de este su derecho, de donde la acción de libertad operará solamente en los casos
de no haberse reparado efectivamente las lesiones invocadas pese a la utilización de estas vías.
Sobre el principio de subsidiariedad excepcional del hábeas corpus –ahora acción de libertad– la SC
0160/2005-R de 23 de febrero, estableció lo siguiente: ‘…como el ordenamiento jurídico no puede
crear y activar recursos simultáneos o alternativos con el mismo fin sin provocar disfunciones
procesales no queridas por el orden constitucional, se debe concluir que el proceso constitucional del
hábeas corpus, únicamente se activa cuando los medios de defensa existentes en el ordenamiento
común, no sean los idóneos para reparar, de manera urgente, pronta y eficaz, el derecho a libertad
ilegalmente restringido. No es posible acudir a este recurso, cuando el ordenamiento jurídico prevé
medios de impugnación específicos y aptos para restituir el derecho a la libertad, en forma inmediata.
Conforme a esto, solamente una vez agotado tal medio de defensa y ante la persistencia de la lesión,
se podrá acudir a la jurisdicción constitucional, invocando la tutela que brinda el hábeas corpus’.
En el mismo sentido, la SC 0008/2010-R de 6 de abril, referido a la acción de libertad determinó que:
‘…esta acción de defensa, por la urgencia de la situación, se configura como el medio más eficaz para
restituir los derechos afectados; empero, en caso de existir mecanismos procesales específicos de
defensa que sean idóneos, eficientes y oportunos para restituir el derecho a la libertad y a la
persecución o procesamiento indebido, deben ser utilizados previamente por el o los afectados; en
estos casos por tanto, la acción de libertad operará solamente en caso de no haberse restituido los
derechos afectados a pesar de haberse agotado estas vías específicas’’ ”.
De la misma forma la mencionada Sentencia Constitucional Plurinacional, se refirió sobre la naturaleza
y alcance de la declaratoria de rebeldía y expusó que: “ La SCP 0950/2016-S1 de 19 de octubre, al
respecto señala lo siguiente: «El art. 89 del CPP, en el caso de la declaratoria de rebeldía dispone
que El juez o tribunal del proceso, previa constatación de la incomparecencia, evasión,
incumplimiento o ausencia, declarará la rebeldía mediante resolución fundamentada, expidiendo
mandamiento de aprehensión o ratificando el expedido».
(…)
La SCP 0811/2012 de 20 de agosto, sobre la naturaleza de la rebeldía señaló que: ‘El derecho procesal
penal boliviano, determina una serie de medidas destinadas a efectivizar el cumplimiento del principio
de celeridad evitando dilaciones innecesarias que a la postre generen no sólo retardación de justicia
sino también denegación de la misma con el efecto inmediato de vulnerar los derechos de la víctima
y que pudieran emerger tanto de las actuaciones de los administradores de justicia como de los
procesados a raíz de posibles incomparecencias de los ajusticiados a las distintas audiencias que
emergen de la persecución penal; en este sentido, el ordenamiento jurídico, tratándose del imputado,
ha previsto en el art. 87 del CPP, un medio compulsivo a efectos de garantizar el ejercicio de los
derechos a la tutela judicial efectiva y a la defensa del encausado, cual es la declaratoria de rebeldía,
que debe ser entendida como la consecuencia que genera la incomparecencia de la parte en la fecha
o en el plazo señalado en la citación o emplazamiento, sea desde el inicio del proceso o en
determinado momento del mismo; pues su presencia permite la consecución de los fines
jurisdiccionales del Estado respecto a la administración de justicia; en consecuencia, su ausencia,
entendida como la negatoria de prestar ayuda, merece una sanción’”.
III.2. La acción de libertad y sus alcances respecto al debido proceso
La SC 0619/2005-R de 7 de junio, en cuanto al debido proceso en la acción de libertad estableció lo
siguiente: “…a partir de la doctrina constitucional sentada en la SC 1865/2004-R, de 1 de diciembre,
para que la garantía de la libertad personal o de locomoción pueda ejercerse mediante el recurso de
hábeas corpus cuando se denuncia procesamiento ilegal o indebido deben presentarse, en forma
concurrente, los siguientes presupuestos: a) el acto lesivo, entendido como los actos ilegales, las
omisiones indebidas o las amenazas de la autoridad pública, denunciados, deben estar vinculados
con la libertad por operar como causa directa para su restricción o supresión; b) debe existir absoluto
estado de indefensión, es decir, que el recurrente no tuvo la oportunidad de impugnar los supuestos
actos lesivos dentro del proceso y que recién tuvo conocimiento del mismo al momento de la
persecución o la privación de la libertad” .
III.3. Análisis del caso concreto
El acto lesivo que se denuncia a través de esta acción tutelar, recae en la supuesta vulneración de
los derechos a la libertad y al debido proceso de los solicitantes de tutela, por haber sido declarados
rebeldes y contumaces a la ley debido a su inasistencia a la audiencia de juicio oral fijada para el 6
de junio de 2019, pese a haber sido notificados en su domicilio procesal, sin considerar que, no
tomaron conocimiento de la misma, a causa del cambio de personal en la oficina de su representante
legal que derivó en una deficiente coordinación y falta de comunicación oportuna respecto a la
realización de la audiencia antes mencionada.
Sobre el particular, cabe señalar que la forma más idónea y eficaz de dejar sin efecto la declaratoria
de rebeldía, consiste en apersonarse y comparecer ante la autoridad jurisdiccional, hecho que por
lógica consecuencia derivaría en el pronunciamiento judicial que dejaría sin efecto la medida
jurisdiccional, lo cual en este caso no aconteció; evidenciándose en consecuencia que los argumentos
vertidos por los accionantes, respecto a los derechos cuya vulneración se acusan, no corresponden
ser dilucidados vía acción de libertad, debido a que ésta tiene un trámite expedito y por su naturaleza
se circunscriben a la constatación de aspectos específicos relacionados a la supuesta vulneración del
derecho a la libertad y a la imposibilidad absoluta de procurar su defensa; asimismo, debe tomarse
en cuanta que dicha resolución es de carácter temporal, lo cual implica que puede ser reconsiderada
e inclusive revocada por la misma autoridad que la dispuso, siempre y cuando ésta considere que la
inasistencia de los rebeldes se debió a un grave y legítimo impedimento, conforme establece el art.
91 del Código de Procedimiento Penal (CPP); siendo por ello, aplicable la subsidiariedad excepcional
citada en el Fundamento Jurídico II.1 de esta Resolución, por cuanto se encuentra pendiente de
resolución de fondo la purga de rebeldía en la vía ordinaria; por lo que, en el presente caso no es
posible abrir el ámbito de protección de la acción de libertad, correspondiendo en consecuencia, su
denegatoria sin ingresar al análisis de fondo de la problemática planteada, al ser evidente que la
actuación de las autoridades demandadas no incurre en lesión alguna de los referidos derechos de
los impetrantes de tutela, ya que se circunscriben a la normativa antes señalada; siendo inconducente
a los efectos de esta Sentencia Constitucional Plurinacional, la consideración de ausencia del tercer
Juez técnico, del Ministerio Público y la falta de coordinación en la organización interna de la oficina
jurídica del abogado y representante de los demandantes de tutela.
Es necesario precisar que en el marco de la acción de libertad, la vulneración del debido proceso será
tutelada solamente cuando exista indefensión absoluta y manifiesta de los accionantes y se hubiese
lesionado su derecho a la libertad, como se remarcó en el Fundamento III.2 de esta Resolución; más
aún, si los peticionantes de tutela denuncian su persecución indebida, extremo que corresponde ser
dilucidado en instancia ordinaria hasta agotar la misma para acudir luego a la vía constitucional.
Por lo precedentemente manifestado, el Juez de garantías al denegar la tutela impetrada, efectuó
una adecuada valoración de los antecedentes del proceso y de las normas aplicables al caso.
POR TANTO
El Tribunal Constitucional Plurinacional, en su Sala Tercera; en virtud de la autoridad que le confiere
la Constitución Política del Estado y el art. 12.7 de la Ley del Tribunal Constitucional Plurinacional; en
revisión, resuelve: CONFIRMAR la Resolución 20/19 de 10 de junio de 2019, cursante de fs. 12 a
14, pronunciada por el Juez de Sentencia Penal Primero de la Capital del departamento de Santa
Cruz; y en consecuencia, DENEGAR la tutela solicitada, en los mismos términos que el Juez de
garantías.
Regístrese, notifíquese y publíquese en la Gaceta Constitucional Plurinacional.
6 del mismo mes y año, comunicándole el mencionado servidor público que la Sentencia seguía en
redacción y que vuelva el 10 de igual mes y año, motivo por el cual presentó otro memorial
reclamando esa irregularidad; y, c) La actitud hostil del Tribunal señalado de no extender diez páginas
legalizadas, le provocó indefensión, no pudiendo impugnar los actos lesivos dentro del proceso.
I.2.2. Informe de los demandados
María Angélica Sánchez Rojas, Jueza del Tribunal de Sentencia Penal Octavo de la Capital del
departamento de Santa Cruz, mediante informe escrito presentado el 7 de junio de 2019, cursante
de fs. 17 a 18 vta., señaló: 1) El 4 de abril de igual año reubicaron a la auxiliar de su despacho, sin
que hasta el presente se haya designado nuevo personal, siendo abundante la carga procesal, pues
diariamente tienen audiencias de juicio oral, “… Cesación así como las Audiencias de acciones…”
(sic); 2) No disponen de fotocopiadora para entregar copias, más si el abogado diariamente presentó
memoriales ofensivos, que deben ser despachados en veinticuatro horas, y al estar el expediente en
despacho, no fue posible atender el pedido para la notificación legal a la accionante, a objeto de que
pueda plantear los recursos que le franquea la ley; y, 3) Conforme a la jurisprudencia constitucional,
los actos ilegales u omisiones indebidas que impliquen actividad procesal defectuosa, deben ser
denunciados previamente al juez de instrucción penal, no procediendo la activación directa de la
acción de libertad.
José René Quezada Ribera y Charlín Tapia Franco, Jueces del Tribunal citado precedentemente, no
presentaron informe escrito ni asistieron a la audiencia, pese a su notificación cursante a fs. 11 y 13.
I.2.3. Resolución
La Sala Penal Tercera del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz, constituida en Tribunal
de garantías, mediante Resolución 02 de 7 de junio de 2019, cursante de fs. 20 vta. a 23, denegó
la tutela solicitada, con los siguientes fundamentos: i) La jurisprudencia constitucional desarrolló la
teoría del hecho superado que implica que el perjuicio ocasionado por un acto lesivo cesó cuando se
restableció el derecho conculcado; ii) No cumplir con la formalidad de la entrega de la copia de la
Sentencia una vez que esta fue leída, pudo haber causado que cuando la parte la recibió, no pueda
hacer uso de ningún recurso por el vencimiento del plazo; no obstante, revisados los antecedentes,
el referido fallo se encuentra en el expediente a disposición de las partes; y, iii) Conforme la Jueza
codemandada expresó, una vez conocido el contenido de la Sentencia por la accionante, pudo activar
el recurso de complementación, enmienda y aclaración previsto en el art. 125 del Código de
Procedimiento Penal (CPP) y resuelto con el auto que emita el tribunal, recién correrá el plazo para
la apelación restringida.
II. CONCLUSIONES
De la revisión y compulsa de los antecedentes que cursan en obrados, se establece lo siguiente:
II.1. Por memorial presentado el 3 de junio de 2019, la accionante reclamó al Tribunal de Sentencia
Penal Octavo de la Capital del departamento de Santa Cruz, las irregularidades en que incurrió al no
entregar la copia de la Sentencia después de concluida su lectura en audiencia, reiterando su petición
de que se extienda el citado documento (fs. 2 a 3).
II.2. A través de memorial ingresado el 4 de igual mes y año, la solicitante de tutela hizo conocer a
los Jueces del Tribunal mencionado precedentemente, la formulación de una denuncia disciplinaria
en su contra, por no entregarle copia legalizada de la Sentencia que le impidió solicitar explicación,
complementación y enmienda (fs. 4).
II.3. Mediante memorial planteado el 6 del mencionado mes y año, la impetrante de tutela, reiteró
su solicitud de fotocopia legalizada de la Sentencia, al Tribunal antes referido (fs. 5 y vta.).
III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO
La accionante a través de su representante denuncia la lesión de sus derechos al debido proceso, a
la libertad y a la locomoción, porque habiéndose leído el 3 de junio de 2019, la Sentencia condenatoria
en el proceso penal seguido en su contra, y solicitado una copia legalizada de la misma a los fines de
concurrente, los siguientes presupuestos: a) el acto lesivo, entendido como los actos ilegales, las
omisiones indebidas o las amenazas de la autoridad pública, denunciados, deben estar vinculados
con la libertad por operar como causa directa para su restricción o supresión; b) debe
existir absoluto estado de indefensión, es decir, que el recurrente no tuvo la oportunidad de
impugnar los supuestos actos lesivos dentro del proceso y que recién tuvo conocimiento del mismo
al momento de la persecución o la privación de la libertad’” » (las negrillas corresponden al texto
original).
III.2. Análisis del caso en concreto
La accionante a través de su representante denuncia la lesión de sus derechos al debido proceso, a
la libertad y a la locomoción, porque habiéndose leído el 3 de junio de 2019, la Sentencia condenatoria
en el proceso penal seguido en su contra, y solicitado una copia legalizada de la misma a los fines de
interponer recurso de aclaración, enmienda y complementación, las autoridades demandadas no
atendieron su pedido, comprometiendo la entrega para el 5 y luego 6 del mismo mes y año; sin
embargo, hasta la interposición de la presente acción de libertad no tuvo respuesta.
De los antecedentes que cursan en el expediente se evidencia que, la impetrante de tutela al ser
declarada culpable por el delito de estelionato, fue sentenciada por las autoridades demandadas,
reclamando por memorial presentado el 3 de junio de 2019, al Tribunal de Sentencia Penal Octavo
de la Capital del departamento de Santa Cruz, las irregularidades en que incurrió, por no entregar la
copia de la aludida Sentencia después de concluida su lectura en audiencia, reiterando su petición de
que se le extienda el citado documento (Conclusión II.1); a través de memorial ingresado el 4 de
igual mes y año, la peticionante de tutela hizo conocer a los demandados, la presentación de una
denuncia disciplinaria en su contra, por no haberle entregado la antedicha copia legalizada,
impidiéndole solicitar explicación, complementación y enmienda (Conclusión II.2); finalmente,
mediante solicitud planteada el 6 del señalado mes y año, la impetrante de tutela reiteró su pedido
de fotocopia legalizada de dicho fallo al Tribunal antes referido (Conclusión II.3).
Conforme al Fundamento Jurídico III.1 de este fallo constitucional, la tutela de la acción de libertad
por vulneración al debido proceso, está limitada a los entornos que conciernen directamente al
derecho a la libertad física y de locomoción, a cuyo efecto, cuando se denuncia procesamiento ilegal
o indebido, el acto lesivo entendido como los actos ilegales, las omisiones indebidas o las amenazas
de la autoridad pública, denunciados, deben estar vinculados con la libertad por operar como causa
directa para su restricción o supresión y la existencia de absoluto estado de indefensión, de modo
que el accionante no tuvo la oportunidad de impugnar los supuestos actos lesivos y recién tomó
conocimiento del proceso al momento de la violación.
Atendiendo a que en el presente caso se denunció la vulneración del debido proceso, en que habrían
incurrido las autoridades demandadas al no extender en favor de la impetrante de tutela el 3, 4 y 6
de junio de 2019 -fechas en las que fue solicitada- una copia legalizada de la Sentencia en la que se
la condenó por el delito de estelionato, corresponde establecer, si en la denuncia de procesamiento
indebido, concurren los presupuestos que permiten activar la protección de tutela a través de la
acción de libertad, conforme al entendimiento glosado en el Fundamento Jurídico III.1 de la presente
Sentencia Constitucional Plurinacional.
A este efecto, el acto lesivo que configura la problemática planteada, referida a la omisión de entregar
la copia legalizada de la Sentencia peticionada por la impetrante de tutela, no está directamente
vinculado con su libertad, por no haber operado como la causa directa de restricción o supresión de
la misma, en mérito a que el no haberse otorgado el documento solicitado en su favor no ha
provocado la supresión, restricción o la amenaza de las autoridades demandadas de afectar o
comprometer el derecho a la libertad física o de locomoción; en consecuencia, no está acreditada la
presencia del primer presupuesto exigido por el Fundamento Jurídico III.1; respecto al segundo
presupuesto, tampoco se evidencia que exista concurrencia del mismo, porque no se ha demostrado
el estado absoluto de indefensión de la peticionante de tutela y que esta habría tomado conocimiento
del proceso penal que motivó la deducción de la presente acción tutelar, al momento de la pretendida
vulneración de sus derechos, producida por la negativa de la extensión de la copia legalizada que fue
pedida; al contrario, conforme lo reconoce expresamente en su demanda, conocía del proceso penal
por estafa y estelionato seguido en su contra, la Sentencia emitida el 29 de mayo de 2019 y los
pormenores de las reiteradas pretensiones de fotocopia legalizada de la misma, de manera que tuvo
conocimiento y participación en el trámite del caso, no advirtiéndose el estado absoluto de
indefensión.
En consecuencia, al no reunir los presupuestos para activar la protección de la acción de libertad por
procesamiento indebido, corresponde denegar la tutela.
Por los fundamentos expuestos, el Tribunal de garantías, al haber denegado la tutela impetrada,
realizó una correcta compulsa de los antecedentes procesales.
POR TANTO
El Tribunal Constitucional Plurinacional, en su Sala Tercera; en virtud de la autoridad que le confiere
la Constitución Política del Estado y el art. 12.7 de la Ley del Tribunal Constitucional Plurinacional; en
revisión, resuelve: CONFIRMAR la Resolución 02 de 7 de junio de 2019, cursante de fs. 20 vta. a
23, pronunciada por la Sala Penal Tercera del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz; y
en consecuencia, DENEGAR la tutela solicitada.
Regístrese, notifíquese y publíquese en la Gaceta Constitucional Plurinacional.
de 17 del mes y año mencionados, se hace constar que el peticionante de tutela no presentó su
documento de identidad, el que fue adjuntado recién en horas de la tarde; c) Su persona el 18 del
mes y año indicados, fue designado como Director del referido Centro Penitenciario, asumiendo sus
funciones en horas de la noche, después de intervenir en un operativo se efectivizo el mandamiento
de libertad; y, d) No se vulneró ningún derecho constitucional, solo se cumplió con las formalidades
y procedimientos administrativos de la Dirección Departamental del Régimen Penitenciario.
I.2.3. Resolución
El Juez de Sentencia Penal Noveno de la Capital del departamento de La Paz, constituido en Juez de
garantías, mediante Resolución 12/2019 de fecha 19 de junio, cursante de fs. 14 a 15, denegó la
tutela impetrada, en virtud a los siguientes fundamentos: 1) De acuerdo al acta de libertad, una vez
subsanados los requisitos administrativos del Régimen Penitenciario se otorgó al peticionante de
tutela su libertad el 18 de junio de 2019 a horas 20:32; y, 2) De acuerdo a la documentación cursante
en obrados y lo establecido en la Ley 2298, la autoridad demandada ha dado cumplimiento al
mandamiento de libertad por indulto.
II. CONCLUSIONES
De la revisión y compulsa de los antecedentes que cursan en el legajo, se establece lo siguiente:
II.1. Cursa mandamiento de libertad por indulto de 7 de junio de 2019, emitido por el Juez de
Ejecución Penal Primero de la Capital del departamento de La Paz, ordenando al Director del Centro
Penitenciario San Pedro de la citada ciudad, registre la libertad del interno Sergio Francisco Cataldi
Deheza. (fs. 2).
II.2. A través del Informe de Verificación de fecha 14 de junio de 2019, se puede constatar que los
datos corresponden al ciudadano Sergio Francisco Cataldi Deheza, que no tiene otro mandamiento
de detención, y la orden de libertad emitido por Ludwing Herrera Medina entonces Director del Centro
Penitenciario San Pedro de La Paz (fs. 11).
II.3. Por Acta de Libertad de fecha 18 de junio de 2019, se verificó que el impetrante de tutela
obtuvo su libertad a horas 20:32 (fs. 12).
III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO
El accionante a través de sus representantes, alega como lesionado su derecho a la libertad, debido
que la autoridad demandada, no dio cumplimiento oportuno al mandamiento de libertad por indulto
emitido por el Juez de Ejecución Penal Primero de la Capital del departamento de La Paz.
En consecuencia, corresponde en revisión, determinar si los argumentos son evidentes, a fin de
conceder o denegar la tutela impetrada
III.1. La obligación de autoridad competente de ejecutar el mandamiento de libertad,
dentro del marco de celeridad y prioridad
El anterior Tribunal Constitucional en la SC 1213/2010-R de 6 de septiembre, refiriéndose a la
celeridad que debe prevalecer en la tramitación de solicitudes vinculadas al derecho a la libertad,
señaló que: “La concepción de Estado Social de Derecho, tiene como pilares principales la búsqueda
de la justicia y el acceso a la misma, conforme a ello, la Constitución Política del Estado vigente, a
fin de lograr el equilibro e igualdad de las partes en los procesos, ha revalorizado los derechos de la
víctima, buscando asegurar no sólo el acceso a los Tribunales y órganos encargados de administrar
justicia, sino también a que éstos se rijan por los principios, entre otros, de legalidad, eficacia,
eficiencia, accesibilidad, inmediatez, verdad material, debido proceso e igualdad de las partes,
previstos en el art. 180 de la CPE, los que resultan exigibles no sólo a las autoridades judiciales que
administran justicia, sino también a los órganos coadyuvantes de ella (Ministerio Público, Policía
Nacional, etc.), dado que forman parte de toda la estructura de administración de justicia, pronta y
eficaz que debe garantizar el Estado boliviano”.
De acuerdo al contenido de la jurisprudencia desarrollada, todas las instituciones que forman parte
de la estructura de la administración de justicia, deben observar el principio de celeridad, la que debe
prevalecer en la tramitación de solicitudes vinculadas al derecho a la libertad.
III.2. De la acción de libertad innovativa
El Tribunal Constitucional Plurinacional a través de la SCP 1887/2014 de 25 de septiembre, haciendo
referencia a la SCP 2075/2013 de 18 de noviembre, dejó establecido que: «…La doctrina
constitucional ha desarrollado diferentes modalidades o tipos de habeas corpus -ahora acción de
libertad-, así, entre ellos se tiene el habeas corpus innovativo, lo que en el régimen constitucional
vigente equivale a la acción de libertad innovativa. Su naturaleza principal radica en que, la
jurisdicción constitucional, a través de esta garantía, tiene la facultad de tutelar la vida,
libertad física y de locomoción, frente a las acciones y omisiones que restrinjan, supriman
o amenacen de restricción o supresión, aun cuando las mismas hubieran cesado o
desaparecido.
En ese contexto argumentativo, la acción de libertad -innovativa- permite al agraviado o
víctima de la vulneración acudir a la instancia constitucional pidiendo su intervención
con el propósito fundamental de evitar que, en lo sucesivo, se reiteren ese tipo de
conductas por ser reñidas con el orden constitucional; pues, conforme lo ha entendido la
jurisprudencia, en la SCP 0103/2012 de 23 de abril, “la justicia constitucional a través de la
acción de libertad se activa para proteger derechos subjetivos (disponibles) y además
derechos en su dimensión objetiva, es decir, busca evitar la reiteración de conductas
reñidas contra el orden público constitucional y los bienes constitucionales protegidos
de tutela reforzada”.
Ahora bien, está claro que el propósito de la acción de libertad innovativa, radica,
fundamentalmente, en que todo acto contrario al régimen constitucional que implique
desconocimiento o comprometa la eficacia de los derechos tutelados por esta garantía
jurisdiccional, debe ser repudiado por la justicia constitucional. Así, el propósito fundamental
de la acción de libertad innovativa, tiene la misión fundamental de evitar que en el futuro se repitan
y reproduzcan los actos contrarios a la eficacia y vigencia de los derechos a la vida, la libertad física
y de locomoción. En ese sentido, no se protegen únicamente los derechos de la persona que interpuso
la acción de libertad; al contrario, su vocación principal es que en lo sucesivo no se repitan las
acciones cuestionadas de ilegales, en razón a que, como ha entendido la jurisprudencia
constitucional, la acción de libertad se activa no simplemente para proteger derechos desde una
óptica netamente subjetiva, más al contrario, este mecanismo de defensa constitucional tutela los
derechos también en su dimensión objetiva, evitando que se reiteren aquellas conductas que lesionan
los derechos que se encuentran dentro del ámbito de protección de la acción de libertad y que
fundamentan todo el orden constitucional.
(…)
“…entiéndase la figura de la acción de libertad innovativa o habeas corpus innovativo como el
mecanismo procesal, por el cual el juez constitucional asume un rol fundamental para la protección
del derecho a la libertad personal, y por ello, en la Sentencia que pronuncie debe realizar una
declaración sobre la efectiva existencia de lesión al derecho a la libertad física o personal, aunque la
misma hubiera desaparecido, advirtiendo a la comunidad y al funcionario o persona particular, que
esa conducta es contraria al orden constitucional, en esta Sentencia también se debe emitir una
orden al funcionario o particular que lesionó el derecho en sentido que, en el futuro, no vuelva a
cometer ese acto, con relación a la misma persona que activó la justicia constitucional o con otras
que se encuentren en similares circunstancias”.
(…)
Consiguientemente, a partir de la SCP 2491/2012, queda clara la reconducción de la jurisprudencia
al entendimiento contenido en la SC 0327/2004-R, en sentido que procede la acción de libertad
-bajo la modalidad innovativa- aún hubiere cesado el acto ilegal en cualquiera de las
el SIREJ, reporta dos o más procesos debe certificarse los mismos y el ahora accionante tendría un
proceso pendiente por la supuesta comisión del delito de evasión; y, 4) Su despacho, no recibió la
carpeta del solicitante de indulto, entendiendo que fue observada por la instancia departamental.
I.2.3. Resolución
El Juez de Sentencia Penal Noveno de la Capital del departamento de La Paz, constituido en Juez de
garantías, mediante Resolución 06/2019 de 14 de junio, cursante de fs. 53 a 54 vta., concedió en
parte la tutela solicitada, respecto a Ernesto Vergara Quiroga, Director Departamental de Régimen
Penitenciario, disponiendo que el precitado ordene a la unidad pertinente dar la celeridad al trámite
del indulto solicitado por el ahora accionante; y, denegó en relación a Marcelo Sánchez Nogales,
Asesor Jurídico de dicha repartición estatal, así como respecto a Vanessa Nancy Quispe Copacondo
“Directora Legal Del Régimen Penitenciario” (sic.) -Responsable Legal y de Clasificaciones a.i., de la
Dirección Nacional de Régimen Penitenciario-, decisión asumida sobre la base de los siguientes
fundamentos: i) Existe una solicitud de indulto presentada por el impetrante de tutela, que de
acuerdo a lo señalado por el Asesor Jurídico, cumplió con los requisitos exigidos por ley; sin embargo,
fue observado por la Dirección Departamental de Régimen Penitenciario debido a que se identificó
un proceso por evasión que se encontraba pendiente y que es subsanable en el transcurso de la
tramitación; y, ii) Se puede advertir, que el Director de Régimen Penitenciario no adecuó sus actos
a la ley, debiendo ser corregidos inmediatamente a través de la unidad correspondiente.
II. CONCLUSIONES
Realizada la revisión y compulsa de los antecedentes que cursan en obrados, se establece lo
siguiente:
II.1. Por memorial presentado el 11 de abril de 2019, Delia Celia Illanes Choquetijlla, Directora
Departamental de Régimen Penitenciario de La Paz, interpuso denuncia contra Genaro Blanco Quispe,
Alcaide de la Carceleta de Sica Sica del referido departamento, por la presunta comisión de los delitos
de favorecimiento a la evasión e incumplimiento de deberes ante la Fiscalía del aludido departamento
(fs. 42 a 43 vta.).
II.2. Mediante el Informe 42/2019 de 25 del mes y año precitados, Helen Norah Calderón Garrido,
Responsable de Plataforma de Atención al Público e Informaciones del Tribunal Departamental de
Justicia de La Paz, hizo conocer al Juez de Ejecución Penal Segundo del prenombrado departamento
el reporte del sistema informático SIREJ donde se encontraban consignados los procesos que existían
contra el ahora impetrante de tutela que son tráfico de sustancias controladas y evasión (fs. 34).
II.3. Por informe de 6 de mayo de 2019, el Secretario del Juzgado de Instrucción Anticorrupción y
Contra la Violencia a la Mujer Primero de la Capital del departamento de La Paz, refirió que la
investigación penal por los delitos de favorecimiento a la evasión, incumplimiento de deberes y
evasión se encuentra en etapa preliminar (fs. 36).
II.4. Cursa nota presentada el 15 de mayo de 2019, por Marcelo Sánchez Nogales, Asesor Jurídico
de la Dirección Departamental de Régimen Penitenciario, mediante el cual remite al Director de dicha
repartición estatal la carpeta con los documentos de respaldo de la solicitud de concesión de indulto
realizada por el ahora accionante (fs. 2).
II.5. A través de escrito presentado el 14 de junio del indicado año, el impetrante de tutela solicitó
que el Juez de Instrucción Anticorrupción y Contra la Violencia a la Mujer Primero de la Capital del
departamento de La Paz, emita conminatoria para la conclusión y archivo de la investigación penal
referida en las Conclusiones II.1, 2 y 3 (fs. 44).
III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO
El accionante alegó la lesión de su derecho al debido proceso, vinculado a la libertad y el principio de
celeridad, arguyendo que el trámite de su solicitud de indulto, fue observado por estar pendiente
otra causa penal por la presunta comisión de los delitos de incumplimiento de deberes, evasión y
favorecimiento a la evasión, que se habría iniciado en su contra, por haber ido al río a aprovisionarse
de agua, en cuyo sentido, la Dirección Departamental de Régimen Penitenciario de La Paz, no hizo
solicitud es negada de acuerdo a una compulsa conforme a Ley no es ilegal siempre que
esa negativa se la resuelva con la celeridad que exige la solicitud’” (las negrillas fueron
añadidas).
Del Fundamento Jurídico glosado, resalta la trascendencia del principio de celeridad en los trámites
vinculados a la libertad personal; por el que, las autoridades administrativas o judiciales que conozcan
solicitudes de tal naturaleza, deben de gestionarlas con la mayor premura posible evitando dilaciones
injustificadas o indebidas que puedan generar perjuicio al derecho a la vida o a la libertad de los
procesados.
Ante supuestas demoras arbitrarias o infundadas respecto a trámites como los señalados, resulta
viable la interposición de la acción de libertad de pronto despacho con la finalidad de que se corrijan
las deficiencias anotadas y se agilice la gestión del asunto en cuestión.
III.2. Análisis del caso concreto
El accionante alegó la lesión de su derecho al debido proceso, vinculado a la libertad y el principio de
celeridad, argumentando que el trámite de su solicitud de indulto fue observado por estar pendiente
otros procesos penales por la presunta comisión de los delitos de incumplimiento de deberes, evasión
y favorecimiento a la evasión, abierta en su contra debido a que el 4 de abril de 2018, con el permiso
del encargado de la Carceleta de Sica Sica del departamento de La Paz, fue al río a aprovisionarse
de agua. Situación que la Dirección Departamental de Régimen Penitenciario de La Paz, no aclaró
con la finalidad de que se proceda con la conclusión y archivo de la investigación.
Del legajo de antecedentes aparejados al expediente, se extrae que por memorial presentado el 11
de abril de 2019, Delia Celia Illanes Choquetijlla, que ejercía el cargo de Directora Departamental de
Régimen Penitenciario de La Paz, formalizó denuncia por la presunta comisión de los ilícitos de
favorecimiento a la evasión e incumplimiento de deberes contra Genaro Blanco Quispe, Alcaide de la
Carceleta de Sica Sica del referido departamento (Conclusión II.1).
Por informe de 25 del mismo mes y año, Helen Norah Calderón Garrido, Responsable de Plataforma
de Atención al Público e Informaciones del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, hizo conocer
el reporte emanado del sistema informático SIREJ consignando los dos procesos mencionados; es
decir, el de tráfico de sustancias controladas y el de evasión respecto al solicitante de indulto y que
de acuerdo al informe de 6 de mayo del mismo año, emitido por el Secretario del Juzgado de
Instrucción Anticorrupción y Contra la Violencia a la Mujer Primero de la Capital del departamento ya
nombrado, la última de las causas se encontraría en etapa preliminar. Sobre este punto, a través de
escrito presentado el 19 de junio del indicado año, el ahora accionante de tutela pidió que el Juez del
precitado Juzgado, emita conminatoria para que se proceda a la conclusión y archivo de la
investigación penal referida (Conclusiones II.2, 3 y 5).
Finalmente, a través de nota presentada el 15 de mayo de 2019, Marcelo Sánchez Nogales, Asesor
Jurídico de la Dirección Departamental de Régimen Penitenciario de La Paz, remitió al Director de
dicha repartición estatal la carpeta con los documentos aparejados a la solicitud de concesión de
indulto realizada por el accionante (Conclusión II.4).
Teniendo ese contexto fáctico, resulta pertinente referirse al DS 3756 que tiene por objeto conceder
amnistía e indulto por razones humanitarias y que en relación al punto central del reclamo expuesto
en la presente acción tutelar, dispone:
“Artículo 5°.- (Asistencia institucional) Para la implementación efectiva del presente Decreto
Presidencial, asistirán con celeridad y de forma gratuita:
1. Las y los directores de los recintos penitenciarios o la autoridad competente otorgando los
certificados de permanencia, en el plazo de un (1) día computable a partir de su solicitud, bajo
responsabilidad;
(…)
Artículo 11°.- (Trámite de solicitud de indulto)
(…)
III. Si la persona solicitante cumple todos los requisitos, el Servicio Legal del recinto penitenciario
procederá al llenado del formulario de cumplimiento de requisitos formales y lo remitirá a la Dirección
Departamental de Régimen Penitenciario. En caso que la persona solicitante no cumpla con alguno
de los requisitos, se harán conocer las observaciones, subsanables o insubsanables.
IV. La Dirección General de Régimen Penitenciario y las Direcciones Departamentales tendrán las
siguientes obligaciones:
1. Analizar las solicitudes y la documentación presentada por la persona solicitante, el
Servicio Legal de los Centros Penitenciarios o la Defensoría del Pueblo;
2. Emitir un informe de “cumplimiento” o “no cumplimiento” de los requisitos establecidos
para la solicitud del indulto en el plazo de tres (3) días hábiles de recibida la carpeta;
3. En caso de “no cumplimiento” de los requisitos, la carpeta deberá ser devuelta a la
persona solicitante, al Servicio Legal o a la Defensoría del Pueblo, según corresponda, para
subsanar la observación;
4. En caso de “cumplimiento”, la o el Director Departamental de Régimen Penitenciario
emitirá la Resolución Administrativa de Procedencia del Indulto y remitirá el trámite a la
o el Director General de Régimen Penitenciario, para la suscripción de la Resolución
Administrativa en el plazo máximo de tres (3) días hábiles;
5. La Dirección Departamental de Régimen Penitenciario, una vez recibida la carpeta de solicitud, con
el visto bueno del Director General de Régimen Penitenciario, dentro del plazo de tres (3) días hábiles
remitirá al Juzgado de Ejecución Penal competente, para la homologación de la Resolución
Administrativa de Indulto.
(…)
Disposición Final Segunda.- Cuando el Certificado del Sistema SIREJ reporte dos (2) o más
procesos penales, se deberá adjuntar Certificación emitida por el juzgado o tribunal de la causa de
cada uno de los procesos abiertos que reporta el Sistema SIREJ, en el que se deberá detallar el delito,
estado actual de la causa y señalar que no se tiene sentencia condenatoria ejecutoriada” (las negrillas
fueron incorporadas).
Del extracto normativo desarrollado, referido al trámite y procedimiento para la concesión de indulto
-caso que nos ocupa- se evidencia que el DS 3756 en ningún momento otorga atribuciones a las
Direcciones departamentales de Régimen Penitenciario para realizar aclaraciones, explicaciones o
justificaciones respecto a las investigaciones o procesos penales iniciados contra los solicitantes de
concesión de amnistía o indulto, pues su labor en cuanto al reclamo específico del accionante- está
limitada a analizar la documentación presentada, el cumplimiento de requisitos, emitir informes y las
observaciones que correspondan respecto a las aludidas carpetas, a efectos de que el interesado
proceda a subsanarlas en lo que de él dependa.
En el caso concreto de la investigación penal por la presunta comisión del delito de evasión que
genera la preocupación en el impetrante de tutela, corresponde que las autoridades competentes -
Ministerio Público- procedan con las indagaciones que consideren pertinentes para esclarecer los
hechos denunciados que le permitan arribar a conclusiones que a su vez conduzcan a la emisión del
requerimiento final previsto en la norma adjetiva penal, pudiendo el peticionante de tutela acudir al
Ministerio Público conforme prevé el art. 306 del (Código de Procedimiento Penal (CPP).
De igual forma, no existe documento o norma del que emane una obligación específica -como la
exigida por el accionante- atribuible a la referida Dirección; más aún, cuando en el legajo de
documentos adjuntos a esta acción de libertad no se evidencia solicitud alguna en ese sentido,
dirigida a dicha repartición estatal u otra de sus dependencias de la que pueda surgir una
interpelación por falta de respuesta.
que transcurrieron más de siete días, vulnerando su derecho a la libertad y al principio de celeridad;
más aún, cuando es de conocimiento de la autoridad demandada que los peticionantes de tutela son
cónyuges.
I.2.2. Informe de la demandada
Rosario Beatriz Orozco García, Jueza de Instrucción Penal Segunda de la Capital del departamento
de Cochabamba, mediante informe escrito de 19 de junio de 2019 -sin fecha de recepción-, cursante
a fs. 22, señaló que: 1) El Secretario del citado Juzgado emitió un informe explicándole las razones
por las cuales no ingresó a despacho el acta de la audiencia de aplicación de medidas cautelares; y,
2) Conminó a dicho servidor de apoyo jurisdiccional, para que labre el acta inmediatamente y de
forma posterior remita al Tribunal de alzada; en consecuencia, solicitó se sirva denegar la tutela.
I.2.3. Resolución
El Tribunal de Sentencia Cuarto de la Capital del departamento de Cochabamba, constituido en
Tribunal de garantías, mediante Resolución de 19 de junio de 2019, cursante de fs. 35 a 38, concedió
la tutela impetrada, disponiendo que la Jueza demandada remita antecedentes “…en el plazo de 24
horas (…) al Tribunal de Alzada” (sic), bajo los siguientes fundamentos: i) Conforme a la
jurisprudencia constitucional el plazo de veinticuatro horas para la remisión de obrados ante el
Tribunal de alzada, podrá ampliarse a tres días, cuando se haya justificado la excesiva carga laboral,
las suplencias legales o la cantidad de imputados que existieran; ii) En la presente causa, la referida
autoridad no justificó dicha recarga laboral, más aún, admitió la no remisión de obrados a la instancia
superior; y, iii) En caso de tomarse en cuenta la flexibilización del plazo, este igual hubiese fenecido,
demostrándose de esta manera la dilación en el procedimiento de la apelación incidental.
II. CONCLUSIONES
De la revisión y compulsa de los antecedentes que cursan en obrados, se establece lo siguiente:
II.1. Cursa informe escrito de César Ariel Rioja Bustamante, Secretario del Juzgado de Instrucción
Penal Segundo de la Capital del departamento de Cochabamba, mediante el cual indicó “…debido a
las abundantes audiencias realizadas en este despacho judicial no pude terminar de elaborar el acta
respectiva” (sic [fs. 23]).
II.2. Se tiene Nota de 19 de abril -lo correcto es junio- de 2019, por la que se remitió la apelación
incidental interpuesta contra el Auto Interlocutorio de 11 de junio del mismo año, dentro del proceso
penal seguido por el Ministerio Público contra Viviana Liliana Rodríguez Gonzales y José Enrrique
Cartagena Calizaya -accionantes-, por la presunta comisión del delito de lesiones graves y leves, con
cargo de recepción de 19 de similar mes y año (fs. 32).
III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO
Los accionantes a través de su representante alegaron la lesión de su derecho a la libertad y al
principio de celeridad; toda vez que, habiendo formulado recurso de apelación incidental contra el
Auto Interlocutorio de 11 de junio de 2019, que dispuso la detención preventiva de ambos, la Jueza
demandada no remitió obrados al Tribunal de alzada dentro las veinticuatro horas, conforme al art.
251 del CPP dilatando indebidamente la tramitación de dicho recurso.
En consecuencia, corresponde en revisión, verificar si tales hechos son evidentes a fin de conceder o
denegar la tutela solicitada.
III.1. La acción de libertad traslativa o de pronto despacho y el plazo para la remisión de
antecedentes del recurso de apelación incidental de medidas cautelares ante el Tribunal
de alzada
La acción de libertad traslativa o de pronto despacho tiene el fin de acelerar los trámites judiciales o
administrativos ante dilaciones indebidas de la persona privada de su libertad, al respecto la SCP
1874/2014 de 25 de septiembre, estableció que: “La acción de libertad traslativa o de pronto
despacho, se encuentra desarrollada por la jurisprudencia de este Tribunal, entendida como el
medio procesal idóneo para que las partes de un proceso puedan obtener la celeridad
César Ariel Rioja Bustamante, Secretario del Juzgado de Instrucción Penal Segundo de la Capital del
departamento de Cochabamba, informó a la Jueza demandada, que el 19 de junio de 2019 no terminó
de labrar el acta de audiencia de aplicación de medidas cautelares, debido a la carga laboral del
referido Juzgado (Conclusión II.1); mediante Nota de igual fecha y año se remitió la apelación
incidental interpuesta por los accionantes contra el Auto Interlocutorio de 11 del mismo mes y año
(Conclusión II.2).
De la acción de libertad presentada, se tiene que los peticionantes de tutela a través de su
representante alegaron que dentro del proceso penal seguido en su contra por medio del Auto
Interlocutorio de 11 de idéntico mes y año, se dispuso la detención preventiva de ambos, el cual en
igual fecha impugnaron en audiencia de aplicación de medidas cautelares, sin que se haya remitido
obrados al superior en grado hasta la presentación de esta acción de libertad.
Por su parte, la Jueza demandada informó que no se remitieron antecedentes al Tribunal de alzada,
toda vez que el Secretario del indicado Juzgado, no labró el acta debido a la carga laboral que tenía,
procediendo a conminar al prenombrado a efecto de que inmediatamente elabore el mismo, y en el
día remita obrados a la instancia correspondiente.
En ese entendido, conforme al desarrollo jurisprudencial expuesto en el Fundamento Jurídico III.1
de la presente Sentencia Constitucional Plurinacional, entre los principios que sustentan a la
jurisdicción ordinaria se encuentra la celeridad, que es esencial en los trámites judiciales, debiendo
la autoridad jurisdiccional atender el pedido en el plazo otorgado por la norma; más aún cuando se
trata de personas privadas de libertad y si esta se ve afectada por alguna dilación indebida respecto
al derecho a la libertad, puede activar la acción de libertad traslativa o de pronto despacho, con el
fin de acelerar el actuado pendiente.
En tal sentido, conforme los datos del proceso, así como lo manifestado por las partes, se tiene que
los impetrantes de tutela en audiencia de consideración de medidas cautelares de 11 de junio de
2019, formularon recurso de apelación incidental contra el Auto Interlocutorio de idéntica fecha, que
dispuso la detención preventiva de ambos en los Centros Penitenciarios San Sebastián Mujeres de
Cochabamba y “San Pablo” de Quillacollo respectivamente, de igual departamento, no habiéndose
remitido obrados al Tribunal de alzada dentro las veinticuatro horas siguientes, conforme al plazo
establecido por ley; por el contrario, el 19 de idéntico mes y año a horas 14:45 se habría presentado
el expediente a la Sala Penal Tercera del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba; es
decir, que desde la interposición de dicho recurso hasta la presentación de esta acción tutelar,
transcurrieron más de cinco días, por lo que el término de remisión fijado por ley fue abundantemente
superado.
En consecuencia, resulta aplicable al caso en análisis, lo expuesto en el Fundamento Jurídico III.1
del presente fallo constitucional, en relación a la activación de la acción de libertad traslativa o de
pronto despacho, ante la existencia de actos dilatorios en la vía judicial, que afecten el derecho a la
libertad y el plazo de veinticuatro horas que otorga el Código Adjetivo Penal a la autoridad a cargo
del proceso para remitir actuados, respecto al recurso de apelación incidental planteado contra la
resolución que disponga, modifique o rechace las medidas cautelares; advirtiéndose en el caso objeto
de análisis, que la Jueza demandada remitió obrados a la Sala Penal Tercera del Tribunal
Departamental de Justicia de Cochabamba como consecuencia de la notificación con la interposición
de la presente acción tutelar, que en su rol de administradora de justicia se apartó del principio de
celeridad que funda a la jurisdicción ordinaria, sin dar la agilidad pertinente a los trámites que
involucren a privados de libertad; por el contrario, dilató indebidamente el envío de la apelación
incidental planteada por los impetrantes de tutela, actuando al margen del mandato legal establecido,
lo que desencadenó la vulneración del derecho a la libertad.
Consecuentemente, corresponde conceder la tutela solicitada a través de esta acción de libertad en
la modalidad traslativa o de pronto despacho, por lesión al principio de celeridad.
Por lo expuesto, el Tribunal de garantías al haber concedido la tutela impetrada, obró de forma
correcta.
POR TANTO
El Tribunal Constitucional Plurinacional, en su Sala Tercera; en virtud de la autoridad que le confiere
la Constitución Política del Estado y el art. 12.7 de la Ley del Tribunal Constitucional Plurinacional; en
revisión, resuelve: CONFIRMAR la Resolución de 19 de junio de 2019, cursante de fs. 35 a 38,
pronunciada por el Tribunal de Sentencia Cuarto de la Capital del departamento de Cochabamba; y
en consecuencia, CONCEDER la tutela solicitada.
Regístrese, notifíquese y publíquese en la Gaceta Constitucional Plurinacional.
resguardo del derecho a la defensa, debido proceso y la igualdad de las partes” (sic); 2) “El juzgador
debió prever que las partes estén en igualdad de condiciones” (sic); y, 3) “El lote de terreno de las
demandadas es diferente al que se pretende reivindicar, que la actora no demostró los puntos
ordenados en el objeto de prueba, que no existiría coincidencia en la superficie del terreno, por lo
que, pidió se case la Resolución 559/2017 de 20 de octubre” (sic); c) Al respecto, el Auto Supremo
575/2018 de 28 de junio, en base a la verificación de los antecedentes señaló que: i) “En la audiencia
complementaria de 20 de octubre de 2016, y del informe (fs. 378 del proceso principal), una vez
leída la Sentencia se procedió de conformidad al art. 216.I del Código procesal Civil, en presencia de
las partes y abogados patrocinantes, sin que este hecho haya sido enervado por las ahora
peticionantes de tutela, por lo que nos hallamos dentro de un proceso justo y equitativo” (sic); ii)
Gracias al nuevo sistema procesal oral y al régimen de notificaciones, las resoluciones dictadas en
audiencia quedan notificadas a los presentes, en la misma, rigiendo el principio de finalismo; iii)
Siendo una denuncia vaga e imprecisa, en virtud al principio de transparencia, sobre la sentencia,
acudió a los argumentos desarrollados anteriormente sobre el acta de la audiencia complementaria
“…(de fs. 311 a 364 vta., del proceso principal), pues las partes, junto a sus abogados patrocinantes,
fueron advertidos de los alances de dicha actuación judicial en cumplimiento al principio señalado…”
(sic); d) En cuanto a un posible reclamo de fondo, igualmente, acudiendo al art. 218 del CPC, que
regula la inadmisibilidad del recurso cuando sea planteado de forma extemporánea como aconteció
en el caso de autos, razones por la que, ese Tribunal consideró que debió darse aplicación al art.
220.II de la norma citada y declarar infundado el recurso de casación planteado; e) Pese a la falta
de técnica recursiva en el planteamiento del aludido recurso y la ausencia de expresión clara y concisa
de los motivos del mismo, este Tribunal, precautelando precisamente el ejercicio del derecho a la
defensa, en resguardo al principio de igualdad procesal y debido proceso, dio respuesta a cada uno
de los puntos impugnados; f) En base a dichos argumentos, se constata que no es evidente que el
Tribunal Supremo de Justicia haya emitido el fallo impugnado en vulneración a los derechos que se
indican; por el contrario, se procedió a control a través de una revisión exhaustiva del trámite de la
causa, aspecto que debilita la afirmación de la impetrante de tutela, que con la emisión del Auto
Supremo 575/2018 se vulneraron los derechos aludidos; y, g) Tampoco se incurrió en ilegalidad
alguna, la impetrante de tutela “…confunde la acción de defensa con un recurso ordinario más,
pretendiendo encubrir su negligencia en el planteamiento de sus solicitudes efectuadas a través de
un recurso de casación, lamentablemente fallido, que no puede ser atribuible a este Tribunal, mismo
que, no incurrió en infracción alguna de la norma sustantiva ni adjetiva civil, mucho menos de índole
constitucional, como audazmente señala, careciendo de asidero legal sus reclamos…” (sic);
solicitando por todo lo expuesto, se deniegue la tutela impetrada.
Jorge Adalberto Quino Espejo, no se apersonó en audiencia pero presentó informe escrito, cursante
de fs. 405 a 407, manifestando: 1) Dentro del proceso ordinario seguido por Jenny Ketty Rico Paz,
contra Sonia Pablo Saca, sobre mejor derecho propietario, reivindicación, más pago de daños y
perjuicios, el Juez a quo emitió las Resoluciones 558/2016, 559/2016 y 48/2017, disponiendo lo
siguiente: 2) El Auto de Vista S-109/2017, confirmó las resoluciones impugnadas, en base al
“…análisis concreto de la apelación y los antecedentes del proceso; más aún, cuando se estableció
claramente los presupuestos necesarios para fundamentar debidamente la resolución recurrida;
misma que, cumple con el voto de la ley y en apego a la jurisprudencia que guarda la SC 1365/2005-
R de 31 de octubre…” (sic), en cuanto a que la motivación no implicará la exposición ampulosa de
consideraciones y citas legales; 3) La Resolución citada, se encuentra debidamente motivada y
fundamentada, de acuerdo a los aspectos que rigen la materia, no habiéndose incurrido en
vulneración alguna del derecho al debido proceso en dichas vertientes; en cuanto a otros derechos
como a la propiedad privada, jamás se lesionó el mismo y no se menciona de qué manera se lo habría
lesionado; 4) En esta acción tutelar, se advierte la carencia de una explicación clara y precisa de
cómo las autoridades demandadas habrían lesionado tales derechos; por lo cual, no es factible el
ingreso al análisis de esas aseveraciones ante la falta de carga argumentativa suficiente que posibilite
el mismo, no pudiendo ser tuteladas mediante esta acción; 5) Tampoco realiza la impetrante de
tutela, una fundamentación lógica en cuanto a la violación, limitación del citado derecho a través del
Auto de Vista emitido; asimismo, los principios como la seguridad jurídica, no son tutelables mediante
esta acción de defensa tal como se prevé la “SC 0375/2010-R” -no indica fecha-, por lo que no puede
ser invocado directamente sino vinculado a derechos y garantías reconocidos en la Constitución
Política del Estado; 6) Dicho razonamiento fue aplicado en el caso en estudio, siendo por tanto,
inconsistentes los argumentos vertidos; todos los agravios denunciados mediante el Recurso de
apelación, fueron resueltos, sin limitar los derechos de las accionantes bajo ninguna “fórmula” o
formalidad que vayan en contra de sus intereses; 7) Con relación a que no se realizó una debida
revisión de los datos del proceso, así como no haber efectuado una valoración de las pruebas, se
tiene que en el Auto de Vista S-109/2017, se efectuó un análisis pormenorizado de los aspectos
procedimentales, así como, del fallo arribado, confirmándose la Resolución del Juez de la causa, esto
en base a que, la misma, no tomó en cuenta los aspectos vertidos y considerados en el Auto de Vista
de referencia, sin limitar algún derecho de las partes, habiéndose emitido el mismo conforme a
derecho; 8) Esta acción de defensa, no se encuentra debidamente fundamentada, toda vez que, no
se precisó el acto ilegal que quebranta derechos, incumpliendo la exigencia de relación de causalidad
entre ambos y no simples relatos de los hechos que procede previa identificación del acto lesivo,
debiendo mostrarse, prima facie, los actos transgresores de derechos, requisitos que no fueron
cumplidos en la presente acción; y, 9) No precisó de qué forma se le vulneraron los derechos que
denuncia, máxime si se toma en cuenta que el impetrante de tutela, ejerció su derecho a la defensa
al interponer los medios de impugnación que la Ley le franquea, presentó peticiones a través de sus
memoriales, etc.; por consiguiente, mal podría señalarse que el Tribunal Departamental de Justicia
de La Paz, incurrió en vulneración alguna; en suma, al no encontrarse debidamente identificados el
o los actos lesivos, así como la identificación de los derechos conculcados, ante la inexistencia del
nexo de causalidad entre ambos, corresponde denegar la presente acción por su manifiesta
improcedencia.
Gustavo Iván Espejo Espejo, no se hizo presente en audiencia; empero, mediante informe escrito
cursante de fs. 408 a 413 vta., expresó: i) La acción de amparo constitucional, “…no puede ni
debe convertirse en un mecanismo más de revisión de fallos y/o actuados que son de
orden privativo para las partes en un determinado juicio, ya sea administrativo o judicial;
es decir, no es una instancia procesal, ni casacional para revisar del todo e ir al fondo de
la problemática y evidenciar derechos y garantías constitucionales (sic); sino de tutela de
derechos fundamentales…”; ii) Las peticionantes de tutela, pretenden que la Jueza de garantías
proceda a revisar todo el proceso civil ordinario etapa por etapa, cuando esa labor ya fue cumplida
por su autoridad, respetando todos los derechos de la parte demandada, disponiendo inclusive
notificación en el lugar de inspección para darle la máxima transparencia y publicidad al presente
proceso; iii) Todos los actuados cumplieron el debido proceso, resolviendo cada situación jurídica; y
además, fueron confirmados mediante Auto de Vista y Auto Supremo; iv) La interpretación y
aplicación de la legalidad ordinaria es atribución de la jurisdicción común; en el presente caso, se
debe sustentar de forma expresa en qué consisten esas violaciones y de qué manera el tribunal ad
quem que conoció el recurso, omitió pronunciarse trasgrediendo las reglas interpretativas; ya que,
no puede ingresar a conocer otros pormenores del proceso como los enunciados en contra del Juez
que conoció la causa; no corresponde, sino únicamente la última resolución que ha sido acusada de
violatoria de derechos y garantías constitucionales; conforme a ello, la SC 0085/2006-R de 25 de
enero, señaló que es deber ineludible del recurrente, expresar en su recurso, a tiempo de cuestionar
la citada interpretación, otros aspectos como los que se observan en la presente acción de tutela; v)
Una vez declarada la rebeldía en contra de las demandadas, su representante presentó incidente de
nulidad en audiencia complementaria; mismo que, fue rechazado mediante Resolución 558/2016 de
20 de octubre; sin embargo, de la revisión de obrados se tiene que, la peticionante de tutela, no
interpuso los recursos que la ley le permitía por derecho para impugnar dicha decisión pero interpone
la presente acción, pidiendo que se deje sin efecto la declaratoria de rebeldía, sin considerar que la
misma, no es un instancia de revisión de resoluciones pronunciadas dentro de la jurisdicción ordinaria,
para eso tenía los recursos que la ley le otorga en un plazo establecido, de lo contrario se deduce
que las partes están conformes con las resoluciones que fueron emitidas por el Juez; vi) El nuevo
Código Procesal Civil se fundamenta en los principios de publicidad, inmediación, concentración y
celeridad, plasmados en su art. 1 núm. 1), 5) y 10); por lo mismo, la audiencia complementaria de
20 de octubre de 2016, se rigió bajo los principios mencionados, teniendo como consecuencia la
notificación en audiencia con la presencia de las partes, así como lo prevé el art. 82.II del citado
cuerpo legal; y, vii) La presente acción, carece de fundamentos jurídicos suficientes, alegando que
se vulneró su derecho al debido proceso, al no ser notificada en tiempo oportuno con las actuaciones
procesales correspondientes quedando regulado por norma, que la misma fue notificada en
audiencia, no produciéndose un agravio a su derecho a la defensa y teniendo la posibilidad de
plantear recursos posteriores en su oportunidad; por todo lo expuesto, solicitó se deniegue la tutela
invocada.
I.3.3. Intervención de la tercera interesada
Jenny Ketty Rico Paz, a través de su abogada en audiencia expresó: a) Los reclamos de las
accionantes datan de 2016, este proceso empezó hace unos meses y se acabó, sin que hayan ejercido
defensa; ahora vienen a esta audiencia a solicitar un tiempo para explicar lo sucedido, cuando
tuvieron años para hacerlo; se olvidaron de sus bienes viviendo en otro país; b) La acción de amparo
constitucional es extraordinaria, residual y subsidiaria, porque no llena todos los vacíos que debiera
habérselo hecho en juicio durando años; tampoco está destinada a sustituir las omisiones que han
llevado a perder el mismo; asimismo, para que proceda esta, se debe determinar la relación de causa
y efecto entre los actos que infringen la ley y el efecto generado en esos años; c) El memorial de la
actual acción es ampuloso, fuera de lo normal, descripción histórica de lo que ocurrió en el proceso,
fechas, resoluciones, recursos, críticas a las decisiones de los jueces, a veces, muy abstractas, algo
extraño, sin saber lo que ocurrió; d) Se dice que no se hizo caso a un poder, que se las declaró
rebeldes, se sindica el actuar de un Juez en materia civil, las supuestas omisiones en la Sala Civil del
Tribunal Departamental de Justicia de La Paz y después las del Tribunal Supremo de Justicia; sin
embargo, no se entiende por qué, dichas instancias infringieron las normas, de qué manera se han
vulnerado derechos; e) Primero se inició un interdicto de recobrar o adquirir la posesión de un
inmueble el 2012, en el que, Atiliana Pablo Saca, se presentó con el Poder 353/2012 de 22 de febrero,
como representante de Sonia y Facunda Pablo Saca -ahora accionantes-; luego, una vez perdido el
proceso, iniciaron una demanda de mejor derecho propietario, las demandadas se encontraban en
España, el Juez de la causa no admitió su justificativo y ordenó la notificación en Bolivia; f) Afirman
que si no hubieran sido declaradas rebeldes, habrían ganado el juicio defendiéndose; sin embargo,
“…¿Para qué era el citado Poder?...”, es una paradoja; es decir, podían defenderse sin estar en Bolivia
a través de su apoderada desde el año 2012, entonces, no se entiende de qué manera esa situación
les haya causado la lesión a su derecho a la defensa; porque tenían conocimiento del proceso en su
contra; g) Cuanto en la presente acción no existe relación de causa y efecto para poder ingresar al
análisis de la problemática planteada se debe denegar la tutela; es así que, tanto los Vocales de la
citada Sala Civil como los Magistrados del Tribunal Supremo de justicia, tienen la razón al expresar
que, no existen suficientes elementos que le permitan al Tribunal Constitucional revisar jurisdicción
ordinaria; h) El Juez de la causa quiso probar que las poderdantes seguían viviendo en España el
2016, porque el Poder otorgado era del 2012, entonces solicitó domicilio actual de las demandadas
a través de documento idóneo; ya que, dicho mandato no está destinado a mostrar esa información;
es decir un Notario no puede hacerlo, en todo caso, para eso están por ejemplo los Cónsules, incluso
a través del registro de movimiento migratorio pero no se lo hizo en su momento; i) No existe
vulneración a su derecho a la defensa, porque a partir de que otorgaron del nombrado Poder, a su
hermana Atiliana Pablo Saca, a través de esta, asumieron defensa; o sea, ya no era necesaria su
presencia; j) Ante la emisión de la Sentencia de la problemática de fondo, habiendo sido notificada
el 4 de noviembre de 2016, presentaron complementación y enmienda el 7 del mismo mes y año,
según refieren, porque tenían plazo de veinticuatro horas para ese efecto, sin advertir que este, no
se suspende por ser fin de semana, por lo que, vencía el 5 del mismo mes y año, tratándose de un
cómputo natural, al respecto existen muchas sentencias constitucionales, dicho cómputo es por horas
y si está cerrado el juzgado o tribunal por ser sábado, debe buscarse al Secretario en su domicilio y
si no es habido, se presenta ante un notario; k) El petitorio de la actual acción es lacónico e imposible
de conceder, porque no se puede pedir la nulidad de la resolución del Juez de primera instancia,
porque sería “saltar” tanto la del Recurso de apelación como la de casación; debió pedirse que se
anule el Auto Supremo cuestionado ordenando que los demandados emitan uno nuevo; y, l)
Solicitaron medida cautelar referida a que el Juez de la causa, no emita orden de desapoderamiento;
empero, para que en sede constitucional se dé lugar a tal pedido, deben concurrir dos requisitos, que
con dicha medida se impida un daño y que el mismo esté tan cerca e inminente a ser ejecutado, que
no se puede esperar; si se diera el citado desapoderamiento, en caso de conceder la tutela igualmente
ellas podrían volver a su domicilio; además, no tienen certificación de que son pobres de solemnidad
o están en estado de calle o que no tienen un inmueble más donde habitar; por todo lo expuesto,
solicitan se deniegue la tutela invocada.
I.3.4. Resolución
La Jueza Pública de Familia Novena de la Capital del departamento de La Paz, constituida en Jueza
de garantías, mediante Resolución AC 03/2019 de 19 de agosto, cursante de fs. 495 a 505 vta.,
concedió en parte la tutela solicitada, dejando sin efecto el Auto Supremo 575/2018, emitido por
los Magistrados de la Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia, debiendo en su lugar, formular uno
nuevo en forma fundamentada, según corresponda; y, denegó la tutela respecto a la denunciado
contra las demás autoridades judiciales demandadas; en base a los siguientes fundamentos: 1) El
amparo constitucional no es instancia casacional; el mencionado Auto Supremo, hace un análisis
respecto a la notificación indicando que la misma, habría cumplido su finalidad, sustentando este
argumento con líneas jurisprudenciales; y, 2) “También desarrolla el principio de transparencia y el
derecho a la información para garantizar la transparencia, sin fundamentar de qué forma se
encontraría materializada en el proceso la finalidad de la notificación y el principio de transparencia,
respecto al art. 216 del actual Código Procesal Civil, éste se constituye en polémico siendo preciso
desarrollar una línea que ayude a los justiciables a la hora del cómputo del plazo” (sic).
II. CONCLUSIONES
Del análisis y compulsa de los antecedentes que cursan en obrados, se estableció lo siguiente:
II.1. Mediante Sentencia 559/2016 de 20 de octubre, Gustavo Iván Espejo Espejo, Juez Público Civil
y Comercial Cuarto de la Capital del departamento de La Paz, dentro del proceso civil ordinario sobre
mejor derecho propietario, reivindicación más pago de daños y perjuicios, siendo la demandante
Jenny Ketty Rico Paz -ahora tercera interesada- y las demandadas Sonia y Facunda, ambas Pablo
Saca, declaró probada en parte la demanda sobre el bien inmueble ubicado en la región de
Chasquipampa Calacoto Alto, calle 43, 149, con una superficie de 260,5 Mts.2; debiendo procederse
a la reivindicación dentro del tercero día de ejecutoriada la misma, bajo apercibimiento de
desapoderamiento y en ejecución de fallos se proceda a la cancelación del derecho propietario de la
matrícula 20109 9012000 (fs. 261 a 265 vta.), asimismo se tiene la solicitud de aclaración, explicación
y enmienda presentada el 7 de noviembre de 2016 y el Auto que rechaza lo solicitado argumentando
que fue formulado extemporáneamente (269 a 270 vta.) .
II.2. A través de memorial interpuesto el 15 de noviembre de 2016, ante la autoridad judicial antes
referida, las accionantes a través de su representante, interpusieron incidente de nulidad de obrados
(fs. 275 a 277 vta.).
II.3. El 21 de noviembre de 2016, la representante prenombrada, formuló recurso de apelación
contra la Sentencia 559/2016 y su Auto Complementario, solicitando anular obrados hasta el vicio
más antiguo, con responsabilidad para el Juez o alternativamente revocar en parte la Sentencia
estimando el pago de daño emergente (fs. 290 a 302).
II.4. Por Auto Interlocutorio 48/2017 de 27 de enero, el Juez Público Civil y Comercial Cuarto de la
Capital del departamento de La Paz, rechazó el incidente de nulidad interpuesto por Atiliana Pablo
Saca en representación de Sonia y Facunda Pablo Saca, declarando ha lugar el incidente interpuesto
por “SUSANA BONADONA MONTENEGRO en representación legal de JENNY KETTY RICO PAZ” (sic),
dejando sin efecto la diligencia de notificación de “fs. 365 de obrados”; debiendo proseguir con la
tramitación de la causa (fs. 309 a 311 vta.); ante la solicitud de complementación y enmienda, el
indicado Juez, consideró no haber lugar a la misma (fs. 314 vta.).
II.5. Cursa el Auto de Vista S-109/2017 de 21 de abril, en respuesta al recurso de apelación
formulado, mediante el cual, los Vocales de la Sala Civil y Comercial Cuarta del Tribunal
equitativo en el que sus derechos se acomoden a lo establecido por disposiciones jurídicas generales
aplicables a todos aquellos que se hallen en una situación similar, consagrado en nuestro texto
constitucional en una triple dimensión, en los arts. art. 115.II y 117.I como garantía, en el art. 137
como derecho fundamental y en el art. 180 como principio procesal; y en los arts. 8 del Pacto de San
José de Costa Rica y 14 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, como derecho
humano…»'".
III.2. Análisis del caso concreto
Las impetrantes de tutela a través de su represente, denuncian la vulneración de sus derechos al
debido proceso, a la defensa y al principio de seguridad jurídica; por cuanto, las autoridades
demandadas llevaron a cabo el proceso civil ordinario sobre mejor derecho propietario, reivindicación
más pago de daños y perjuicios, instaurado en su contra, con vicios de nulidad en todas las instancias.
De los antecedentes que cursan en expediente y de las Conclusiones de la presente Sentencia
Constitucional Plurinacional, se evidencia que, mediante Sentencia 559/2016 de 20 de octubre, el
Juez Público Civil y Comercial Cuarto de la Capital del departamento de La Paz, dentro del precitado
proceso Civil, interpuesto por Jenny Ketty Rico Paz -ahora tercera interesada- contra Sonia y Facunda
ambas Pablo Saca -accionantes-, representadas por Atiliana Pablo Saca, declaró probada la demanda
sobre el bien inmueble en cuestión, debiendo procederse a la reivindicación dentro de tercero día de
ejecutoriada dicha Sentencia, bajo apercibimiento de desapoderamiento; asimismo, dispuso que en
ejecución de fallos, se proceda a la cancelación de derecho propietario de las demandadas
(Conclusión II.I); decisión que motivó la formulación del incidente de nulidad de la notificación oral
con la Sentencia aludida, el 15 de noviembre de 2016; de igual manera el 21 de ese mismo mes y
año, interpuso recurso de apelación (Conclusiones II.2 y II.3); por un lado, el 27 de enero de 2017,
la indicada Autoridad Judicial, emitió el Auto Interlocutorio 48/2017 de 27 de enero, rechazando el
incidente planteado y declarando ha lugar el incidente interpuesto por “SUSACA BONADONA
MONTENEGRO”; y, ante la solicitud de complementación y enmienda, declaró no haber lugar a la
misma (Conclusión II.4).
Mediante Auto de Vista S-109/2017 de 21 de abril, en respuesta al recurso de apelación antes
referido, los Vocales de la Sala Civil Cuarta del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, lo
declararon inadmisible y confirmaron el Auto Interlocutorio 48/2017 (Conclusión II.5); por lo cual,
interpuso recurso de casación (Conclusión II.6); dando origen al Auto Supremo 575/2018 de 28 de
junio, dictado por los Magistrados de la Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia, quienes,
declararon infundado el mismo.
Con carácter previo a realizar el análisis de fondo de la problemática traída en revisión, corresponde
apuntar que acorde a la configuración procesal de esta acción tutelar y su carácter subsidiario, el
análisis de los fallos emitidos en la jurisdicción ordinaria, se realizará a partir de la última Resolución
pronunciada; siendo en el caso presente, el Auto Supremo 575/2018, emitido por los Magistrados de
la Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia, cuyo contenido no admite recurso ulterior;
razonamiento refrendado por la línea jurisprudencial desarrollada en la SCP 0849/2014 de 8 de mayo,
que expresa: “Al respecto cabe establecer que el mecanismo procesal llamado a regularizar las
supuestas irregularidades cometidas en el Auto de Vista es el recurso de casación, por ello, y
recordante que la acción de amparo constitucional no es un mecanismo sustitutivo de la jurisdicción
ordinaria, sólo se analizará el Auto Supremo impugnado, que es el idóneo para subsanar los supuestos
errores de los tribunales de instancia”, consideración que es completamente aplicable al caso en
cuestión.
En ese marco y de acuerdo al contenido del Fundamento Jurídico III.1 de la presente Sentencia
Constitucional Plurinacional el debido proceso está entendido como el conjunto de requisitos que
deben ser acatados en las diferentes instancias judiciales; a saber: el derecho a un proceso público,
al juez natural, a la igualdad de procesal, a la fundamentación de las resoluciones, a la defensa
técnica y material, a la valoración legal y razonable de las pruebas, al principio de congruencia y
motivación de las decisiones, desde el inicio hasta la conclusión del proceso.
Ahora bien, en el caso de autos, cabe hacer hincapié en el elemento del debido proceso relacionado
a la defensa; dado que, las accionantes hoy denuncian como vulnerado a través de la emisión del
Auto Supremo 575/2018, suscrito por los ahora demandados; en efecto, dicho elemento, reconocido
por la Norma Suprema como una garantía jurisdiccional, se manifiesta en su máxima expresión a
través de la efectivización de la defensa, tanto material como técnica; es decir, la posibilidad material
y jurídica de ejercer la defensa de los derechos e intereses, en juicio y ante las autoridades; de tal
manera que, se tenga la seguridad del cumplimiento efectivo de los principios de igualdad de las
partes y de contradicción.
Respecto a la vulneración al derecho a la defensa de las peticionantes de tutela, reiterativamente y
de manera muy confusa expresaron que todo el proceso instaurado en su contra, fue llevado a cabo
con vicios de nulidad, solicitando inclusive la nulidad de la Resolución de primera instancia; lo cual,
como ya se dijo precedentemente, en cumplimiento al principio de subsidiariedad que rige la presente
acción, no es posible analizar; en ese sentido, denuncian, que el Juez a quo, incumplió la norma del
art. 216.I del CPCabrog al momento de realizar la notificación con la Sentencia en audiencia de 20
de octubre de 2016; hecho que vulneraría su derecho a la defensa; al respecto, de la revisión de los
datos del proceso y de las Conclusiones de la presente Sentencia Constitucional Plurinacional, se
evidencia que, en dicha Audiencia se produjo la emisión de la Sentencia 559/2016; misma que fue
objeto de una solicitud de complementación y enmienda y formulación de un incidente de nulidad;
y, posterior interposición de recurso de apelación; actuaciones que dan a conocer que las impetrantes
de tutela, tuvieron la oportunidad de oponerse, haciendo uso de las facultades que les otorga la ley,
a través de la interposición de la complementación y enmienda -planteada extemporáneamente-
(Conclusión II.1), el incidente de nulidad y el recurso de apelación, mereciendo todos respuesta de
la autoridad jurisdiccional; de tal forma que, producto de este último, los Vocales de la Sala Civil y
Comercial Cuarta del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, suscribieron el Auto de Vista S-
109/2017 que, a su vez, fue impugnado a través del recurso de casación, dando lugar a la emisión
del Auto Supremo 575/2018, hechos que denotan, en primer término que, estando sometidas -las
ahora accionantes-, a un proceso con las formalidades específicas, tuvieron una persona idónea que
pudo patrocinarlas y defenderlas oportunamente; y en segundo que, habiéndoseles iniciado un
proceso, ejercieron sus derechos a obtener conocimiento y acceso a los actuados; mismos que,
fueron impugnados con igualdad de condiciones conforme al procedimiento establecido.
Por otra parte, si bien activaron su derecho a la defensa relacionado a recurrir el fallo ante un juez o
tribunal superior, -art. 8 inc. h) del Pacto de San José de Costa Rica-, haciendo uso del recurso de
casación, no lo hicieron en la forma correcta; para un adecuado entendimiento de esta afirmación es
preciso retrotraer el tiempo al momento del pronunciamiento del Auto de Vista S-109/2017 de 21 de
abril (Conclusión II.5); el art. 218.1 inc. a) del CPC, que refiere que este puede ser declarado
inadmisible cuando se lo formula después de vencido el plazo para su interposición -como en el caso
presente-, significando esto que, el Tribunal de alzada no pudo ingresar a hacer ningún análisis de
fondo ante dicho fallo; por lo que, correspondía plantear el recurso de casación en la forma y no en
el fondo, solicitando la nulidad de dicho Auto de Vista; sin embargo, recurrió en casación con
argumentos de fondo, sobre los que no se pronunció el citado Auto de Vista por haber sido
interpuesto fuera de plazo; negligencia y error que no puede ser atribuido a las Autoridades ahora
demandadas.
Consecuentemente, por todo lo expresado ut supra y en concordancia con la jurisprudencia glosada
en el Fundamento Jurídico III.I de esta Sentencia Constitucional Plurinacional, este Tribunal no
advierte de qué manera se vulneró el derecho al debido proceso en su componente defensa a las
impetrantes de tutela; ya que tuvieron la oportunidad de ser notificadas -habiendo cumplido, la
actuación, su finalidad-, de declarar, de rendir pruebas y sobre todo de participar en el procedimiento;
perceptiblemente, todo esto, a través de un abogado defensor que les proporcionó la asistencia
técnica adecuada y necesaria, ejerciendo efectivamente su derecho inviolable que denuncian como
lesionado en esta acción tutelar.
Finalmente, con relación a la seguridad jurídica, invocada por las peticionantes de tutela como
lesionada, cabe aclarar que no corresponde realizar pronunciamiento alguno; debido a que, siendo
314 del CPP; empero, con similares argumentos interpuso incidente de actividad procesal defectuosa,
mismo que fue admitido por estar dentro de término establecido; iv) Es innecesaria la consideración
de esos extremos; toda vez que, cumpliendo con el control jurisdiccional el 10 de abril de 2019
conminó al Ministerio Público para que presente su requerimiento conclusivo; el cual dio lugar a la
emisión de la resolución de sobreseimiento en favor de la solicitante de tutela, no se tiene informe si
este fue impugnado dentro de los plazos establecidos por ley; v) En el incidente de 24 de octubre de
2018, en ningún momento la impetrante de tutela argumentó que la declaración informativa
presentada el 3 de julio del citado año podría tener carácter sobreviniente ante la presentación de
dicho incidente, aspecto totalmente falso; y, vi) Respecto a la fundamentación y motivación, este
pudo ser salvado con la interposición de los recursos procesales previstos por ley; si bien, argumentó
que no tenía otro recurso ordinario o extraordinario al de reposición, no es menos cierto que la
jurisprudencia constitucional estableció que contra los actos procesales que violen, atenten o
quebranten sus derechos y garantías constitucionales o alguno de sus principios procesales tienen la
facultad para formular los medios de impugnación establecidos por ley.
I.3.3. Intervención de los terceros interesados
Lucio Tinta Ramos, por intermedio de su abogado en audiencia señaló: En ningún momento se
vulneró derecho constitucional alguno de la impetrante de tutela; toda vez que, la autoridad
demandada cumplió de forma estricta lo dispuesto en el art. 124 del CPP, dentro del proceso de
rechazo del incidente planteado fuera de término; asimismo, debe tomarse en cuenta que si bien
quedó demostrado que la accionante fue sobreseída; empero, impugnó dicha decisión.
Leonarda Monrroy Calderón, por intermedio de su abogada, en audiencia ratificó en el informe
presentado por la autoridad demandada.
I.3.4. Resolución
El Juez Público Civil y Comercial Décimo de la Capital del departamento de La Paz, constituido en
Juez de garantías, mediante Resolución 403/2019 de 16 de agosto, cursante de fs. 88 a 94 vta.,
concedió la tutela solicitada, disponiendo dejar sin efecto las providencias de 25 de octubre y 16 de
noviembre de 2018 y que la autoridad demandada emita una nueva debidamente fundamentada y
congruente al memorial de 24 de octubre de 2018, en base a los siguientes fundamentos: a) Dentro
del proceso penal seguido contra la accionante por la presunta comisión del delito de avasallamiento,
se emitió la Resolución de Sobreseimiento 8/2019 de 17 de abril, del cual no se evidencia si alcanzó
firmeza y calidad de cosa juzgada; b) Analizada la providencia impugnada de 25 de octubre de 2018,
se tiene que la misma dispuso: “…los impetrantes deberán estar a los alcances del art. 314 parágrafo
I) del C.P.P. con relación al plazo para interponer incidentes y excepciones…” (sic); es decir, no existió
pronunciamiento expreso, fundamentado y congruente sobre la procedencia o rechazo del trámite
de incidente o sobre su trámite y resolución en sentido positivo o negativo; sin embargo, al haber
sido objeto de recurso de reposición este fue rechazado, manteniendo subsistente dicho proveido; y,
c) El mencionado decreto tiene estructura de forma y no de fondo, no contiene fundamentación ni
congruencia, no es claro en cuanto a si corresponde o no la tramitación del incidente formulado, si
se acogió o rechazó en relación al art. 314 del CPP, no se argumentó la tramitación o no del mismo,
de manera positiva o negativa; todo juez o tribunal de justicia, tiene la obligación de motivar sus
determinaciones, sea que tenga forma de providencias o autos interlocutorios en base a los aspectos
alegados por las partes y las normas legales.
II. CONCLUSIONES
De la revisión y compulsa de los antecedentes que cursan en obrados, se evidencia lo siguiente:
II.1. Por memorial presentado el 24 de octubre de 2018, ante el Juzgado de Instrucción Penal
Primero de la Capital del departamento de La Paz, la accionante planteó incidente de actividad
procesal defectuosa contra la imputación formal y las declaraciones informativas, mismo que fue
resuelto por decreto de 25 del mismo mes y año, señalando “…Los impetrantes deberán estar a los
alcances del art. 314 parágrafo I) del CPP, con relación al plazo para interponer incidentes y/o
excepciones” (sic. [fs. 3 a 9 vta.]).
II.2. Mediante escrito de “…22 de octubre de 2018”, la impetrante de tutela presentó recurso de
reposición contra el decreto de 25 de octubre del citado año, el cual fue resuelto por providencia de
16 de noviembre del mismo año, disponiendo: “Siendo claro lo dispuesto por decreto de fecha 25 de
octubre de 2018 y lo dispuesto por el Art. 314 del CPP, NO HA LUGAR a la solicitud, asimismo se
deberá tener presente que el suscrito juzgador se encuentra en suplencia legal del Juzgado Sexto de
Instrucción en lo Penal Cautelar y la carga procesal que conlleva, por tal razón, se rechaza la
REPOSICIÓN solicitada en el memorial que antecede, sin sustanciación de conformidad con el Art.
402 del Código de Procedimiento Penal” (sic. [fs. 11 a 12]).
III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO
La accionante denuncia la vulneración de sus derechos al debido proceso, a la defensa, a una justicia
plural, pronta, oportuna, transparente y sin dilaciones; puesto que, dentro del proceso penal iniciado
en su contra por la presunta comisión del delito de avasallamiento, al no estar debidamente
consignado en la imputación formal el nombre del querellante y/o víctima, interpuso incidente de
actividad procesal defectuosa, resuelto por decreto de 25 de octubre de 2018, refiriendo que
“…DEBERÁN ESTAR A LOS ALCANCES DEL ART. 314 PARÁGRAFO I) DEL CPP CON RELACIÓN AL
PLAZO PARA INTERPONER INCIDENTES Y/O EXCEPCIONES…” (sic), sin interpretar adecuadamente
el referido artículo ni la debida fundamentación y congruencia; por lo que, formuló recurso de
reposición; empero, por providencia de 16 de noviembre del citado año, fue declarado no ha lugar,
incurriendo en la misma lesión alegada.
En consecuencia, corresponde en revisión, verificar si los argumentos son evidentes a fin de conceder
o denegar la tutela solicitada.
III.1. Jurisprudencia reiterada sobre la revisión del Tribunal Constitucional Plurinacional
cuando se alega interpretación de la legalidad ordinaria
La SCP 0390/2018-S1 de 13 de agosto, en relación a la errónea interpretación de la legalidad
ordinaria, haciendo referencia a la SC 1846/2004-R de 30 de noviembre, sostuvo que: […« Si bien la
interpretación de la legalidad ordinaria debe ser labor de la jurisdicción común, corresponde a la
justicia constitucional verificar si en esa labor interpretativa no se han quebrantado los principios
constitucionales informadores del ordenamiento jurídico, entre ellos, los de legalidad, seguridad
jurídica, igualdad, proporcionalidad, jerarquía normativa y debido proceso; principios a los que se
hallan vinculados todos los operadores jurídicos de la nación; dado que compete a la jurisdicción
constitucional otorgar la protección requerida, a través de las acciones de tutela establecidas en los
arts. 18 y 19 de la Constitución, ante violaciones a los derechos y garantías constitucionales,
ocasionadas por una interpretación que tenga su origen en la jurisdicción ordinaria, que vulnere
principios y valores constitucionales.
Esto significa que los órganos de la jurisdicción ordinaria deben sujetar su labor interpretativa a las
reglas admitidas por el derecho, con plena vigencia en el derecho positivo, que exige que tal labor
se la realice partiendo de una “interpretación al tenor de la norma (interpretación gramatical), con
base en el contexto (interpretación sistemática), con base en su finalidad (interpretación teleológica)
y los estudios preparatorios de la ley y la historia de formación de la ley (interpretación histórica)”
(Cfr. Cincuenta años de jurisprudencia del Tribunal Constitucional Alemán, pág. 2); reglas o métodos
de interpretación que en algunas legislaciones, han sido incorporados al ordenamiento jurídico
positivo (así, art. 3.1 del Código civil español).
Las reglas de la interpretación aludidas, operan como barreras de contención o controles, destinadas
a precautelar que a través de una interpretación defectuosa o arbitraria, se quebranten los principio
constitucionales aludidos; de modo que debe ser previsible, tanto en relación a los medios empleados
cuanto en relación al resultado alcanzado; pues la interpretación de una norma no puede conducir a
la creación de una norma distinta de la interpretada.
En este orden, conviene precisar que la interpretación sistemática o contextualizada, puede
extenderse, según los casos, al artículo del cual forma parte el párrafo o inciso analizado; al capítulo
o título al que pertenece; al sector del ordenamiento con el que se vincula o pertenece; o al
emite certificación indicando el Yhoser Joel Quito Yujra, era asociado de la cooperativa que
representa, sin que su registro haya sido regularizado hasta su fallecimiento” (sic), anunciando que
se remitirá la respectiva nota, solicitando a la Cooperativa pronunciarse para que se pueda canalizar
la misma en el ámbito cooperativo y la Ley nombrada (fs. 18).
II.11. Cursa nota interpuesta el 7 de marzo de 2018, en la que el Director General Ejecutivo aludido
en la Conclusión precedente pidió al Presidente del Consejo de Administración de la Cooperativa
Minera Aurífera citada anteriormente, información pormenorizada sobre las acciones asumidas y
resultados obtenidos en relación a la solicitud de Victoria Yujra Mamani, respecto al reconocimiento
de su derecho como heredera (fs. 19 y vta.).
II.12. Por nota presentada el 26 de igual mes y año, la accionante solicitó al Director General
Ejecutivo de la AFCOOP, pronunciarse sobre el caso de la denuncia planteada contra la Cooperativa
Minera indicada, ya que “a la fecha” no existe informe alguno al requerimiento de dicha entidad,
siendo esta una muestra clara del incumplimiento a la ley y a las instrucciones de una institución
estatal (fs. 20).
II.13. A través de nota de 20 de febrero de 2019, dirigida a Samuel Quito Quispe, Presidente del
Consejo de Administración de la referida Cooperativa, la peticionante de tutela haciendo notar la
vulneración de su derecho al trabajo por sucesión hereditaria, solicitó que en el plazo improrrogable
de una semana, hagan llegar el informe ante la AFCOOP y sea bajo alternativa de tener que instaurar
las consiguientes acciones legales en caso de incumplimiento (fs. 12).
III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO
La accionante denuncia la lesión de sus derechos al debido proceso, a la sucesión hereditaria y al
trabajo; toda vez que, tanto el Presidente como los representantes de la Cooperativa Minera Aurífera
“24 de Junio” Ltda., hicieron caso omiso a sus reiteradas solicitudes y reclamos de incorporación
como socia por sucesión hereditaria de su hijo fallecido Jhoser Joel Quito Yujra, calidad acreditada
mediante Testimonio 384/2016 de 2 de agosto, siendo dicha conducta injustificada que entorpece y
limita su potestad adquirida por sucesión legal como continuadora de la personalidad de su causante,
en contraposición a lo previsto por el art. 56.III de la CPE, que garantiza el derecho a la sucesión
hereditaria concordante con el art. 1000 del CC referido a la sucesión de una persona, que se abre
con su muerte real o presunta, extremos incumplidos arbitrariamente por parte de los prenombrados
ocasionándole graves perjuicios y un peligro inminente para sus intereses, así como para su salud,
su vida y la de toda su familia.
Por consiguiente, corresponde en revisión, verificar si los argumentos son evidentes con el fin de
conceder o denegar la tutela solicitada.
III.1. Naturaleza de la acción de amparo constitucional
La SCP 0765/2018-S3 de 4 de diciembre, referente a la naturaleza de la acción de amparo
constitucional, estableció lo siguiente: “El art. 128 de la CPE, instituye el amparo constitucional como
acción tutelar de defensa ‘…contra actos u omisiones ilegales o indebidos de los servidores
públicos, persona individual o colectiva, que restrinjan, supriman o amenacen restringir
o suprimir derechos reconocidos por la Constitución y la Ley’, naturaleza que legitima el
ejercicio de la tutela de derechos fundamentales y garantías jurisdiccionales, identificados con las
libertades o garantías individuales, siendo el amparo constitucional el medio idóneo para su resguardo
o salvaguarda, cuando los mismos sean restringidos, suprimidos o amenazados por actos ilegales u
omisiones indebidas, tanto de autoridades y servidores públicos, como de personas individuales o
colectivas.
Asimismo, el art. 51 del Código Procesal Constitucional (CPCo), siguiendo la misma línea
constitucional, establece que: ‘La Acción de Amparo Constitucional tiene el objeto de garantizar los
derechos de toda persona natural o jurídica, reconocidos por la Constitución Política del Estado y la
Ley, contra los actos ilegales o las omisiones indebidas de las y los servidores públicos o particulares
que los restrinjan, supriman o amenacen restringir o suprimir’.
En consecuencia, corresponde precisar, que respecto al efecto de las decisiones asumidas por el
Tribunal Constitucional Plurinacional, su cumplimiento resulta obligatorio por todos los órganos del
estado, ya que además se encuentra plasmado en el art. 203 de la Norma Suprema, que establece
que: ‘Las decisiones y sentencias del Tribunal Constitucional Plurinacional son de carácter vinculante
y de cumplimiento obligatorio, y contra ellas no cabe recurso ordinario ulterior alguno’” (las negrillas
son añadidas).
III.2. Por el principio de favorabilidad y carácter expansivo de los derechos
fundamentales, ante casos de evidente lesión, es posible la tutela de derechos no
invocados por el accionante
Al respecto, la SCP 0807/2010-R de 2 de agosto, desarrolló un razonamiento específico para el
tratamiento del principio de favorabilidad y el carácter expansivo de los derechos fundamentales en
las acciones de amparo constitucional, estableciendo que: “ Existen casos en que la persona que se
considera agraviada en sus derechos, de manera oportuna acude a la jurisdicción constitucional,
denunciado el acto o resolución que considera ilegal o arbitrario, fundamentando y acreditando
además dicho extremo, con una petición clara y concreta, haciendo relación de los hechos con los
derechos que estima lesionados; empero, en esa relación de causalidad, confunde u omite la
indicación de otros derechos, que resultan conexos con el hecho denunciado; en esas
circunstancias, en aplicación del principio de favorabilidad, acceso a la justicia
constitucional, y por el carácter expansivo de los derechos fundamentales, de manera
excepcional, corresponde tutelar el o los derechos conexos a la problemática
denunciada” (las negrillas nos pertenecen), advirtiéndose para el caso, las reiteradas solicitudes de
la accionante interpuestas ante la Presidencia del Consejo de Administración de la Cooperativa Minera
Aurífera “24 de Junio” Ltda., para su incorporación como socia por sucesión hereditaria ante el
fallecimiento del hijo, siendo evidente la falta de respuesta a los reclamos y peticiones realizadas que
violan el derecho a la petición que no fue invocado por la peticionante de tutela en su acción de
amparo constitucional pero que se vincula de manera directa a los derechos reclamados; ya que a
partir de una respuesta sea positiva o negativa, tiende a configurarse un nuevo contexto en el que
la problemática tendrá otros argumentos, posibilidades, incluso mecanismos de impugnación
pertinentes u oportunos en esa nueva situación.
III.3. El derecho a la petición frente a otros derechos acusados en una acción de amparo
constitucional
La SCP 0691/2013-L de 19 de julio, sobre la invocación de varios derechos dependientes de la falta
de respuesta a una petición, estableció el siguiente razonamiento: “ El art. 24 de la CPE, respecto al
derecho de petición dispone: ‘Toda persona tiene derecho a la petición de manera individual o
colectiva, sea oral o escrita, y a la obtención de respuesta formal y pronta. Para el ejercicio de este
derecho no se exigirá más requisito que la identificación del peticionario’.
La SCP 1964/2012 de 12 de octubre, asumiendo el entendimiento de la SC 1434/2011-R de 10 de
octubre, señala que para que la justicia constitucional ingrese al análisis de fondo de la presunta
lesión del derecho de petición, debe cumplir ciertos requisitos: ‘…1. La existencia de una
petición oral o escrita; 2. La falta de respuesta material y en tiempo razonable a la
solicitud y 3. La inexistencia de medios de impugnación expresos con el objetivo de hacer
efectivo el derecho de petición’.
Asimismo, al acusarse la vulneración de otros derechos además del de petición dentro de una acción
de amparo constitucional, corresponderá atender de forma previa este derecho, así lo ha sostenido
el Tribunal Constitucional a través de la SC 0835/2005-R de 25 de julio, al señalar: ‘…cuando se
denuncia la lesión de varios derechos fundamentales o garantías constitucionales, por el
principio de subsidiariedad que rige al recurso de amparo, la jurisdicción constitucional
debe resolver previamente el derecho de petición cuando de su tutela dependa que el
recurrente pueda obtener una respuesta por parte de las autoridades recurridas que
resuelvan lo demandado en el recurso de amparo, que de perjudicarle podrá impugnar esa
decisión, acudiendo a las instancias ordinarias previstas por Ley, que son las primeras llamadas a
En ese contexto, es preciso establecer que la acción de amparo constitucional procede contra actos
u omisiones ilegales o indebidos de los servidores públicos, personas individuales o colectivas, que
restrinjan, supriman o amenacen restringir o suprimir derechos reconocidos por la Constitución
Política del Estado y la ley tal como glosa el Fundamento Jurídico III.1 de la presente Sentencia
Constitucional Plurinacional; en el caso concreto, la problemática denunciada se constituye en una
falta reiterativa de respuesta a una petición fundamental para el ejercicio de un derecho sucesorio
legalmente obtenido por parte de la accionante, protegido por los arts. 56.III de la CPE y 1000 del
CC, situación que repercute en el goce de otros derechos como el trabajo, la alimentación y otros
beneficios conexos que llegan a ser básicos y elementales para la subsistencia de una familia de la
cual la peticionante de tutela llega a ser única responsable. En consecuencia, habiendo la
prenombrada denunciado como transgredidos sus derechos al debido proceso, a la sucesión
hereditaria y al trabajo, cuando el problema planteado tiene su origen en la falta de respuesta a las
continuas solicitudes de incorporación como socia por sucesión hereditaria a la Cooperativa Minera
Aurífera “24 de junio” Ltda., inobservandose el derecho a la petición; correspondiendo en el marco
de la favorabilidad, acceso a la justicia constitucional y el carácter expansivo de los derechos
fundamentales, de manera excepcional, tutelar este como derecho conexo en la problemática
denunciada, así como refiere el Fundamento Jurídico III.2 de esta Resolución, asumiendo así el valor
y la protección de la justicia constitucional; ya que en el caso presente, la falta de una respuesta a
la petición repetidamente realizada lesiona derechos fundamentales no solo de la solicitante de tutela
sino de toda la familia que tiene bajo su dependencia.
En ese orden de cosas, el Fundamento Jurídico III.3 de esta Sentencia Constitucional Plurinacional,
establece que para la compulsa del derecho a la petición mediante un recurso constitucional, se
precisa la concurrencia de requisitos como la existencia de una petición, la falta de respuesta material
a esta y la inexistencia de medios de impugnación expresos para hacer valer el derecho alegado,
presupuestos que fueron detallados y acreditados tanto en la acción tutelar interpuesta como en los
antecedentes del caso; dado que la accionante, desde el fallecimiento de su hijo en la gestión 2011,
acudió sin éxito alguno ante la referida Cooperativa, a efectos de recibir los beneficios y asumir las
obligaciones que le corresponden como sucesora de su causante; empero, nunca recibió respuesta
formal alguna, habiendo tenido que acudir y pedir la intervención de la AFCOOP, instancia de la que
recibió una respuesta favorable para una representación ante la mencionada Cooperativa que se hizo
efectiva; sin embargo, cerca de un año, la misma tampoco se manifestó con relación a la petición de
informe solicitado por esa Autoridad de Fiscalización; por lo que, atañe a la jurisdicción constitucional
pronunciarse previamente sobre el derecho a la petición ya que de su tutela depende que la
accionante pueda obtener una respuesta de parte de los demandados, debiendo en consecuencia
conceder la tutela respecto al indicado derecho contra el Presidente del Consejo de Administración
de la precitada Cooperativa Minera, no así contra el Presidente del Consejo de Vigilancia, puesto que
la impetrante de tutela no precisó en su demanda, cuál es la conducta lesiva de dicha autoridad en
los derechos denunciados como lesionados.
En consecuencia, el Juez de garantías, al conceder en parte la tutela impetrada, efectuó un análisis
correcto del caso.
POR TANTO
El Tribunal Constitucional Plurinacional, en su Sala Tercera; en virtud de la autoridad que le confiere
la Constitución Política del Estado y el art. 12.7 de la Ley del Tribunal Constitucional; en revisión,
resuelve: CONFIRMAR la Resolución 1/2019 de 30 de abril, cursante de fs. 53 a 55 vta., pronunciada
por el Juez Público Civil y Comercial e Instrucción Penal Primero de Sorata del departamento de La
Paz; y en consecuencia, CONCEDER en parte la tutela solicitada con relación al derecho a la
petición, en los mismos términos que el Juez de garantías.
Regístrese, notifíquese y publíquese en la Gaceta Constitucional Plurinacional.
MAGISTRADO
Fdo. MSc. Brigida Celia Vargas Barañado
MAGISTRADA
conocimiento del ente regulador, hubiera realizado pagos por tazas de regulación y derecho de uso
de frecuencia, asignándole el código de operador 833, sin observar respecto a la matrícula de
comercio de la Fundación para el Desarrollo Empresarial (FUNDEMPRESA); y, e) Si en el cronograma
establecido por la precitada entidad y en el proceso de migración, se tomó como último día el 31 de
similar mes y año, sin tomar en cuenta el Artículo Único parágrafo tercero de la Ley de Adecuación
para Operadores de Radiodifusión, que señala que la obligación de los operadores de migrar sus
licencia es en el plazo máximo de doce meses, lo que significa que el plazo de migración concluía el
1 de septiembre del referido año, y no así el 31 de agosto del mismo año; por lo que, se quitó un día
a los operadores con trámites pendientes, en los cuales podían concluir con su migración. Pero el 10
de noviembre de ese año, la ATT emitió el Auto ATT-DJ-A TL LP 1124/2017 mediante el cual no dio
lugar a la petición de certificación efectuada y que los aspectos requeridos por el operador serían
resueltos dentro de la tramitación del recurso de revocatoria; y, por Resolución Revocatoria ATT-DJ-
RA RE-TL LP 130/2017 de 14 diciembre, se rechazó el recurso incoado, confirmando su decisión en
todas sus partes.
Debido a un mal asesoramiento de su abogado, que le indujo en error sobre los plazos de
presentación del recurso jerárquico, el 1 de febrero de 2018, impugnó la Resolución Revocatoria ATT-
DJ-RA RE-TL LP 130/2017; resuelta por la Resolución Ministerial (RM) 199 de 14 de junio de 2018,
notificada el 20 del mismo mes y año, por la cual el Ministerio de Obras Públicas Servicios y Vivienda,
desestimó el recurso jerárquico, argumentando que fue interpuesto fuera del plazo establecido y no
se pronunció sobre las nulidades y arbitrariedad de actuación de la ATT, dejándole en completo
estado de indefensión.
De acuerdo a lo descrito, se vulneró sus derechos al trabajo, debido proceso, a una tutela
jurisdiccional efectiva y al acceso a la justicia en su vertiente de la debida utilización de la normativa
aplicable, así como los principios de seguridad jurídica y legalidad; porque la RM 199 se centró
únicamente en la verificación del plazo de presentación y no así en las nulidades absolutas alegadas
en el recurso jerárquico y al margen de lo previsto en el art. 35.II de la LPA; afectándose la motivación
y fundamentación, al no haberse pronunciado sobre todos y cada uno de los argumentos expuestos,
más aún si la nulidad implica que la actuación de la ATT no nació a la vida del derecho y es contraria
a la Norma Suprema, privándole del pronunciamiento de fondo; y, en relación a la transgresión del
derecho al trabajo, porque la mencionada entidad actuó de forma arbitraria al negar la migración de
su radioemisora, implicando con ello que a noviembre de 2019, quedará sin su única fuente laboral
y sustento para su familia.
I.1.2. Derechos y garantías supuestamente vulnerados
El accionante a través de su representante legal alegó la lesión de sus derechos al trabajo, a la
defensa, al debido proceso en sus elementos de motivación y fundamentación y el acceso a la justicia,
así como el principio de legalidad; señalando al efecto los arts. 8.I, 9.2 y 4, 13.I, 20, 46, 115.I y II,
117.I, 178, 180 y Disposición Transitoria Octava de la Constitución Política del Estado (CPE); 8 de la
Convención Americana sobre Derechos Humanos (CADH); y, 14 del Pacto Internacional de Derechos
Civiles y Políticos (PIDCP).
I.1.3. Petitorio
Solicitó se conceda la tutela, ordenando la nulidad de: 1) La nota ATT-DJ-N LP 1043/2017; 2) La
Resolución Revocatoria ATT-DJ-RA RE-TL LP 130/2017; y, 3) La RM 199.
I.2. Audiencia y Resolución del Tribunal de garantías
Celebrada la audiencia pública el 28 de marzo de 2019, según consta en acta cursante de fs. 548 a
559, se produjeron los siguientes actuados:
I.2.1. Ratificación y ampliación de la acción
El accionante a través de su representante legal ratificó el contenido del memorial de acción de
amparo constitucional y ampliándolo expresó que: i) La nota ATT-DJ-N LP 1043/2017 no cumplió
con la motivación exigida respecto al desconocimiento de derechos adquiridos, vigentes y otorgados
conforme a ley; ii) Presentó dentro de plazo la matrícula actualizada del registro de comercio
otorgada por FUNDEMPRESA, que fue analizada por la ATT dando su conformidad, razón por la cual
se le pidió la presentación de boleta de garantía de cumplimiento de contrato; iii) Toda la
documentación expuesta a la entidad referida, demostraban y probaban la existencia y
reconocimiento de “Radio Noticias”, situación que no podía ser desconocida por el hecho de la corta
data de la matrícula precitada; iv) La ATT actuó de forma arbitraria negando la migración de la
radioemisora solicitada, implicando que en noviembre de 2019, se quedará sin fuente laboral e
ingresos para su familia; v) No se verificaron en las Resoluciones de los recursos de revocatoria y
jerárquico, las nulidades alegadas incumpliendo el mandato expreso de los arts. 91 y 92.II del DS
27172; vi) En la RM 199 el análisis se centró única y exclusivamente en la verificación de plazo de
presentación del recurso de impugnación; vii) La “administración” está sometida a la ley, por ende
debe observar el principio de legalidad dispuesto en los arts. 232 de la CPE, y 4 incs. c) y g) de la
LPA; viii) Los informes sobre la documentación presentada, se examinaron después del plazo
establecido para la migración, causándole indefensión; ix) El recurso jerárquico se fundamentó en el
hecho de que fue presentado fuera del término legal, olvidando que su domicilio real se encuentra
en la calle Quijarro 140 de Santa Cruz de la Sierra, debiendo considerarse al respecto lo dispuesto
en el art. 21.III de la LPA; y, x) La Resolución citada en el punto seis, fue emitida fuera de los
noventa días, por tanto debe darse por aceptado el recurso y en consecuencia revocarse el fallo
recurrido, tal como lo establece el art. 67.I y II de la citada norma administrativa.
I.2.2. Informe de los demandados
Elizabeth Yolanda Guzmán Quiroga de Peñaranda, Directora General de Asuntos Jurídicos y María
José Guillén Ortúzar, Jefa de la Unidad de Recursos Jerárquicos, en representación legal de Oscar
Coca Antezana, Ministro, todos del Ministerio de Obras Públicas, Servicios y Vivienda, mediante
informe escrito presentado el 28 de marzo de 2019, cursante de fs. 332 a 340, afirmó que: a) La
acción de amparo constitucional, fue presentada fuera de los seis meses establecidos en la norma;
b) Las nulidades procesales deben ser reclamadas dentro de las etapas procesales correspondientes;
c) El recurso jerárquico fue presentado en forma extemporánea, tomando en cuenta que los diez
días de plazo establecido en la Ley de Procedimiento Administrativo, deben ser contados desde el 16
de enero de 2018, hasta el 30 del mismo mes y año; sin embargo, el recurso data de 1 de febrero
de dicho año; d) La RM 199 tiene expuesto el marco jurídico aplicable, con análisis de los
antecedentes y subsunción de hechos y normas, por lo cual no es evidente la falta de consideración
del art. 91 del DS 27172, ni la vulneración del acceso a la justicia o la tutela jurisdiccional efectiva;
e) Debe presentarse una demanda contenciosa administrativa respecto a lo alegado por la parte
accionante; y, f) El plazo de la distancia no es aplicable en el caso, conforme lo dispuesto en el art.
12 del DS 24504 de 21 de febrero de 1997, y el DS 0071 de 9 de abril de 2009. En audiencia añadió
que: 1) El recurso jerárquico es extemporáneo, lo que imposibilita revisar el fondo de sus
fundamentaciones o controversia; y, 2) La ampliación de la demanda de esta acción evidencia la
falta de sustento jurídico en la misma.
Lilian Carla Maldonado Torrico, Jefa de Recursos Administrativos y Procesos Judiciales, Lilian Lizeth
Ponce Troche y Marco Antonio Solares Castillo, ambos Analistas Legales, en representación legal de
Roque Roy Méndez Soleto, Director Ejecutivo, todos de la ATT, mediante memorial presentado el 28
de marzo de 2019, cursante de fs. 522 a 535, informó que: i) La ATT debió ser considerado como
tercero interesado y no demandado; ii) La acción de defensa interpuesta carece de sustento legal y
el recurso jerárquico fue interpuesto extemporáneamente, pese a la posibilidad de ser presentado en
Santa Cruz de la Sierra; iii) No se cumplió con el principio de subsidiariedad, en razón de la
negligencia del peticionante de tutela, quien no utilizó los medios legales que la ley le otorga,
consintiendo los actos administrativos; iv) El Contrato 136/96 de Concesión de Operación de Red
Pública de Telecomunicaciones y para la Prestación de Servicio de Difusión de Señales de Audio, no
puede ser considerado como la base para establecer derechos adquiridos, pues el Estado no transfirió
a perpetuidad dicho servicio; y, v) Tampoco indicó la manera y efecto de la vulneración del derecho
al debido proceso; es decir, no se explicó la relación de causalidad con los hechos denunciados.
Asimismo, en audiencia, alegó que: a) El recurso jerárquico fue interpuesto en forma extemporánea,
pese a que pudo ser presentada en las oficinas de la ATT en Santa Cruz de la Sierra; b) El recurso
de revocatoria presentado por el impetrante de tutela, señaló como domicilio procesal especial el
bufete de la abogada apoderada, situado en el “…edificio Hansa, piso 8, oficina Nº 6 de la ciudad de
La Paz…” (sic); c) No existe en el caso derecho adquirido alguno, por la necesidad de aplicar Ley
General de Telecomunicaciones, Tecnologías de Información y Comunicación; y, d) La cláusula cuarta
del citado Contrato, estableció veinte años de duración; por ende, no existió lesión a derecho
constitucional alguno.
Milton Claros Hinojosa, Exministro de Obras Públicas, Servicios y Vivienda, no presentó informe
escrito ni se apersonó a la audiencia, pese a su notificación cursante a fs. 53.
I.2.3. Resolución
La Sala Penal Tercera del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz, constituido en Tribunal
de garantías, por Resolución 25 de 28 de marzo de 2019, cursante de fs. 559 a 562, concedió la
tutela solicitada, dejando sin efecto la nota ATT-DJ-N LP 1043/2017, la Resolución Revocatoria ATT-
DJ-RA RE-TL LP 130/2017 y la RM 199, sin imposición de costas, sobre la base de los siguientes
fundamentos: 1) La parte accionante mediante esta acción de tutela cuestionó “…el actuar en el
procedimiento administrativo…” (sic), puesto que toda autoridad que conozca de un reclamo o una
solicitud -dentro de un proceso ordinario o administrativo- debe dar respuesta al interesado
respetando los derechos y garantías que la Norma Suprema le otorga para asumir su defensa, lo
contrario implicaría violentar el debido proceso en su vertiente del derecho a la defensa; 2) Las
autoridades demandadas debieron observar lo dispuesto en el art. 21.III de la LPA, cuando señala:
“…Las actuaciones administrativas que deban ser realizadas por personas que tenga su domicilio en
un municipio distinto al de la sede de la entidad pública que corresponda tendrá un plazo adicional
de cinco (5) días a partir del día del cumplimiento del plazo…” (sic); y, 3) El accionante dentro el
proceso administrativo tenía fijado su domicilio en Santa Cruz de la Sierra, por lo que las autoridades
demandadas al omitir lo dispuesto en la mencionada normativa administrativa transgredieron el
derecho al debido proceso del solicitante de tutela, poniéndole en un estado de indefensión al no
haberle otorgado el plazo adicional conforme a ley.
La parte demandada impetró complementación, explicación y enmienda, pidiendo que se indique
“Cual es la interpretación del Tribunal del art. 21 de la ley 2341” (sic), a cuyo efecto el Tribunal de
garantías estableció que en ningún momento se cuestionó la legalidad de las notificaciones realizadas
al ahora accionante, sino lo que se observó en la presente acción de amparo constitucional es “…la
concesión o no del plazo adicional de los 5 días…” (sic).
II. CONCLUSIONES
De la revisión y compulsa de los antecedentes que cursan en obrados, se establece lo siguiente:
II.1. Cursa nota ATT-DJ-N LP 1043/2017 pronunciada por el Director Ejecutivo Suplente de la ATT,
mediante la cual se comunicó al peticionante de tutela la imposibilidad de atender su solicitud de
migración de licencia de uso de frecuencia otorgada mediante el Contrato 136/96 y posterior
Resolución Administrativa 394/97 de 7 de abril de 1997, debido al incumplimiento en la presentación
de los documentos requeridos al efecto (fs. 208).
II.2. Por memorial interpuesto el 20 de septiembre de 2017, la representante legal del impetrante
de tutela pidió la emisión de resolución o acto administrativo motivado sobre la negativa a ejercer su
derecho de migración, respecto a la decisión indicada en la Conclusión que antecede (fs. 205 a 207
vta.).
II.3. A través de la Resolución Revocatoria ATT-DJ-RA RE-TL LP 130/2017 suscrita por el Director
Ejecutivo de la ATT, se rechazó la solicitud precitada y confirmó el acto administrativo impugnado
(fs. 180 a 190).
II.4. Cursan memoriales presentados por Narda Claudia Rodríguez Ponce representante legal de
“Radio Noticias” dentro el trámite en particular, en el que consta que los mismos se suscribieron
desde “Santa Cruz, noviembre 2017” (sic), y “Santa Cruz, diciembre 2017” (sic [fs. 468 y, 489 a
490]).
II.5. Consta representación de la diligencia de notificación de 21 de diciembre de 2017, a horas
18:25, con el “…Acto Administrativo Resolución Revocatoria, ATT-DJ-RA-RE-TL LP 0130/2017 de 14
de diciembre de 2017…” (sic) en el domicilio ubicado en el Edificio Hansa, Piso 8, Oficina 6, suscrito
por Jorge Javier Zaconeta Alcázar, Notificador de ATT (fs. 177 a 178).
II.6. Cursa Resolución Revocatoria ATT-DJ-RA RE-TL LP 4/2018 de 8 de enero, que dio lugar a la
solicitud de aclaración y complementación formulada por la representante legal del accionante,
respecto a la Resolución descrita en la Conclusión II.3; acto que fue notificado mediante cédula al
impetrante de tutela el 15 de enero 2018 (fs. 169 a 173).
II.7. Mediante memorial presentado el 1 de febrero de 2018, el accionante interpuso recurso
jerárquico contra el acto administrativo de la Conclusión II.3 (fs. 161 a 168).
II.8. La RM 199 emitida por Milton Claros Hinojosa, entonces Ministro de Obras Públicas, Servicios y
Vivienda -hoy codemandado-, desestimó el recurso precitado (fs. 132 a 139); Resolución que fue
notificada a la representante legal del impetrante de tutela el 20 de junio de 2018, a horas 12:00 (fs.
129).
II.9. Cursa Matrícula de Comercio 00136676 en la que consta que la empresa unipersonal de Medios
de Comunicación “CORMECO UNO”, de servicios de radio difusión y comunicación, tiene como
domicilio en el Barrio Militar, Av. El Trompillo 51, Unidad Vecinal (UV) 08, Manzano 08, Edificio
Rosario, Piso 4, Oficina 1, Av. Santos Dumont de Santa Cruz de la Sierra (fs. 277).
III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO
El accionante a través de su representante legal alegó la lesión de sus derechos al trabajo, a la
defensa, al debido proceso en sus elementos de motivación y fundamentación y el acceso a la justicia,
así como el principio de legalidad; cuestionando la RM 199 pronunciada por Milton Claros Hinojosa,
entonces Ministerio de Obras Públicas, Servicios y Vivienda, que desestimó su recurso jerárquico
formulado contra la Resolución Revocatoria ATT-DJ-RA RE-TL LP 130/2017, bajo el argumento de
haberse planteado en forma extemporánea.
En consecuencia, corresponde en revisión verificar si tales argumentos son evidentes, a fin de
conceder o denegar la tutela solicitada.
III.1. El derecho de acceso a la justicia o tutela judicial efectiva
El acceso a la justicia es un principio básico del Estado Constitucional de Derecho, el cual se promueve
a través de los órganos encargados de administrar justicia; en ese sentido, el acceso a la justicia
implica que las partes de un proceso cuenten con resoluciones debidamente fundamentadas en
derecho como respuesta a sus demandas o peticiones, en juicio o proceso justo, con igualdad de
condiciones y sometido a un tribunal independiente e imparcial. Al respecto la SCP 0017/2018-S2 de
28 de febrero, señaló: “El derecho a la tutela judicial efectiva o acceso a la justicia, conforme
lo entendió la SC 1388/2010-R de 21 de septiembre, consiste en la posibilidad de acudir ante un
tribunal de justicia y así obtener una sentencia fundamentada que pueda ser impugnada, y en
consecuencia, conseguir el cumplimiento efectivo de la misma, garantizando el restablecimiento de
su situación jurídica vulnerada en pleno ejercicio de su derecho a la defensa.
En ese contexto, la SCP 1478/2012 de 24 de septiembre, en el Fundamento Jurídico III.1.1, establece
tres elementos constitutivos del derecho al acceso a la justicia:
1) El acceso propiamente dicho a la jurisdicción, es decir, la posibilidad de llegar a la pluralidad de
jurisdicciones reconocidas por la Constitución, sin que existan obstáculos, elementos de exclusión,
limitación, que dificulten el ejercicio de dicho derecho tanto por el Estado como por los particulares;
2) Lograr un pronunciamiento judicial proveniente de las autoridades judiciales formales
o las autoridades naturales de las naciones y pueblos indígena originario campesinos, que
solucione el conflicto o tutele el derecho, siempre que se hubieran cumplido los requisitos
establecidos en la norma; y 3) Lograr que la Resolución emitida sea cumplida y ejecutada, debido
a que si se entiende que se acude a un proceso para que se reestablezca o proteja un derecho, un
interés o un bien, en la medida que el fallo no se ejecute, el derecho a la jurisdicción o de acceso a
la justicia no estará satisfecho.
A lo señalado, la SCP 1953/2012 de 12 de octubre, ampliando el contenido del derecho de acceso a
la justicia, refiere que en el ámbito procesal, debe ser interpretado por las autoridades
jurisdiccionales a partir del principio pro actione, el cual deriva del principio pro homine
-también pro persona o favorabilidad-, que implica la obligación de aplicar las normas
procesales de manera más favorable, que asegure una justicia material por encima de
una formal.
Finalmente, la SCP 0015/2018-S2 de 28 de febrero, sobre la base de las SSCC 0944/2001-R,
0125/2003 y 1206/2010-R; y, la SCP 1450/2013 de 19 de agosto, entiende que el derecho a la
eficacia del cumplimiento o ejecución de las resoluciones constitucionales -como componente del
derecho a la tutela judicial efectiva- debe ser en la medida de lo determinado por las autoridades
judiciales, pues de lo contrario, se lesiona el derecho al acceso a la justicia o tutela judicial efectiva”
(el resaltado nos pertenece).
Desprendiéndose, además de la jurisprudencia citada que al aplicar el principio pro actione, la
autoridad judicial o administrativa debe actuar de la manera más favorable a los fines de otorgar al
solicitante, demandante o peticionante de tutela judicial efectiva, la respuesta a la causa, demanda
o recurso formulado.
Por otra parte, en relación a la tutela judicial efectiva, la SCP 0172/2018-S1 de 10 de mayo, al
respecto puntualizó: “De lo que se concluye, en correspondencia a la amplia jurisprudencia
desarrollada por este Tribunal Constitucional Plurinacional, que la tutela judicial efectiva se constituye
en el derecho de todo justiciable a acudir ante una autoridad jurisdiccional competente en procura
de que sea atendida su pretensión de preservar o restablecer su situación jurídica, que pudo ser
afectada, lesionada o perturbada, a fin de obtener a través de un proceso justo, oportuno, gratuito,
sin dilaciones y equitativo, una decisión judicial que la modifique y que declare el derecho de cada
una de las partes conforme corresponda en justicia; además, implica la posibilidad de poder
interponer los recursos que la ley establezca y la eventualidad de obtener el
cumplimiento efectivo de la sentencia, con el objeto de garantizar el restablecimiento de
sus derechos vulnerados, evitando la indefensión, involucrando el acceso a los tribunales, la
efectividad de las decisiones judiciales, y el ejercicio del recurso previsto en la ley” (el resaltado nos
pertenece).
III.2. El debido proceso y su vertiente de legalidad o aplicación objetiva de la ley
La SCP 0037/2019-S3 de 12 de marzo, al respecto fundamentó que: «La SCP 0844/2017-S2 de 14
de agosto, señaló que: “El art. 108 de la CPE, refiere que es un deber de las bolivianas y los bolivianos,
conocer, cumplir y hacer cumplir la Constitución Política del Estado y las leyes; postulado que se
complementa con el contenido normativo del art. 232 superior que establece: ‘La Administración
Pública se rige por los principios de legitimidad, legalidad, imparcialidad, publicidad, compromiso e
interés social, ética, transparencia, igualdad, competencia, eficiencia, calidad, calidez, honestidad,
responsabilidad y resultados’; por consiguiente, cuando la administración pública no despliega una
actividad para la cual ha sido facultado, en el marco del cumplimiento de la ley, ejerciendo un deber
u obligación especifico, incurre en una conducta que vulnera derechos y/o garantías constitucionales.
Así, la SCP 1648/2012 de 1 de octubre, en cita expresa de la SC 0676/2010-R de 19 de julio, respecto
al principio de legalidad o de aplicación objetiva de la ley, estableció que: ‘…debemos hacer referencia
con carácter previo a un principio importante, cual es el de legalidad; entendiéndose el mismo como
fundamental, especialmente para el Derecho Público, pues mediante éste principio, es que el ejercicio
del Poder Público, se somete al imperio de la Constitución Política del Estado y a las leyes; solo un
verdadero Estado de Derecho, es respetuoso de la ley fundamental, encontrando en ellas su límite.
Ningún poder público puede estar excluido del respeto y sometimiento a la Constitución.
como el principio de legalidad; puesto que las autoridades demandadas denegaron la solicitud de
migración de la licencia de uso de frecuencia de la emisora “Radio Noticias” a través de la nota ATT-
DJ-N LP 1043/2017 de 1 de septiembre, desconociendo los derechos adquiridos vigentes y otorgados
conforme a ley, lo que implica quedar sin fuente laboral e ingresos para su familia. Asimismo en
revisión, la ATT actuó de forma arbitraria; ya que, no verificó en la Resolución de los recursos de
revocatoria y jerárquico las nulidades procesales alegadas, incumpliendo el mandato expreso de los
arts. 91 y 92.II del DS 27172; habiendo centrando su análisis y motivo de resolución, sólo en la
verificación del plazo de presentación del recurso jerárquico, sin observar el principio de legalidad
dispuesto en los arts. 232 de la CPE; y, 4 incs. c) y g) de la LPA, afirmando que su domicilio real se
encuentra en la calle Quijarro 140 de Santa Cruz de la Sierra, entrando en la previsión del art. 21.III
de la LPA.
III.4.1. Sobre la presentación del recurso jerárquico fuera del plazo previsto por la ley
Conforme la revisión de los antecedentes procesales, se tiene que; i) Mediante nota ATT-DJ-N LP
1043/2017 (Conclusión II.1) se comunicó al peticionante de tutela, la imposibilidad de atender su
solicitud de migración de la licencia de uso de frecuencia otorgada mediante el Contrato 136/96 de
12 de diciembre de 1996, y posterior Resolución Administrativa 394/97, para la prestación del servicio
de Difusión de Señales de Audio en Santa Cruz de la Sierra a favor de “Radio Noticias”, debido al
incumplimiento en la presentación de los documentos requeridos para el efecto, entre ellos:
Certificado de Matrícula de Comercio actualizada, Escritura de Constitución Social de la Empresa
(incluyendo estatutos y escrituras de modificación posteriores) inscrita en el Registro de Comercio de
la persona jurídica titular del derecho, exigencias solicitadas al tenor del art. 8 de la Resolución
Administrativa Regulatoria ATT-DJRA TL 0308/2013 de 6 de junio, en la que se precisa que no podrán
optar por la Migración de los Títulos Habilitados aquellos operadores y/o proveedores de servicios de
telecomunicaciones que incumplan con la presentación de los requisitos técnicos y legales requeridos
para cada tipo de servicio; ii) Presentado el recurso de revocatoria, fue resuelto a través de la
Resolución Revocatoria ATT-DJ-RA RE-TL LP 130/2017 rechazando el mismo en virtud al art. 61 de
la LPA, y confirmando el acto impugnado (Conclusión II.3), notificándose con la misma por cédula el
21 de diciembre de 2017, según consta en la representación efectuada conforme los arts. 40 del DS
27113 de 23 de julio de 2003, y 33.IV de la LPA, al encontrarse cerrado el domicilio señalado; iii) A
tal efecto, por memorial de 29 del indicado mes y año, solicitó aclaración y complementación de la
Resolución precitada, emitiéndose en respuesta la Resolución Revocatoria ATT-DJ-RA RE-TL LP
4/2018 a través del cual se señaló que al existir aspectos que merecen la aclaración y
complementación, se dio lugar a lo solicitado por el operador “Radio Noticias”, al no alterar lo
sustancial en el fondo lo tratado y resuelto por la Resolución Revocatoria ATT-DJ-RA RE-TL LP
130/2017, notificándose con la misma el 15 de enero de 2018; y, iv) Posterior a ello, la representante
legal del impetrante de tutela presentó recurso jerárquico el 1 de febrero de 2018 (Conclusión II.7),
siendo resuelta por Milton Claros Hinojosa, entonces Ministro de Obras Públicas, Servicios y Vivienda
mediante RM 199 (Conclusión II.8), sobre la base de las siguientes consideraciones: a) Los arts. 21,
58 y 66.II de la LPA, establecen los marcos normativos pertinentes y aplicables a los plazos de
presentación de los recursos de impugnación en la materia para el caso concreto; b) Se estableció
que “Radio Noticias” fue notificada el 15 de enero de 2018, con la Resolución de Revocatoria ATT-
DJ-RA RE-TL LP 4/2018 en el domicilio señalado en el edifico Hansa, Piso 8, Oficina 6 de la ciudad
de Nuestra Señora de La Paz; c) El plazo para interponer el recurso jerárquico es de diez días hábiles
administrativos, contados a partir del día siguiente hábil de la notificación, empezando dicho cómputo
el 16 del citado mes y año, y terminando el 30 de igual mes y año, sin contar el 22 del referido mes
y año, que fue feriado nacional; d) El memorial del recurso jerárquico fue presentado el 1 de febrero
de dicho año, a horas 17:42; es decir, doce días después de la notificación; consecuentemente, está
fuera de plazo; y, e) Por lo expuesto se señaló que era imposible analizar los argumentos del recurso
planteado. Notificándose con dicha Resolución Ministerial el 20 de junio de similar año.
En ese contexto y en virtud a la aplicación ineludible del principio de legalidad en la sustanciación de
todo proceso jurisdiccional o administrativo; es preciso referirnos a la normativa concerniente a los
II. El Recurso Jerárquico se interpondrá ante la misma autoridad administrativa competente para
resolver el recurso de revocatoria, dentro del plazo de diez (10) días siguientes a su notificación, o al
día en que se venció el plazo para resolver el recurso de revocatoria” (el resaltado nos corresponde).
Decreto Supremo 27172
“ARTÍCULO 13° (NOTIFICACIONES) Los actos administrativos individuales serán notificados con
sujeción al siguiente régimen:
a. Los que disponen el traslado de reclamaciones y cargos, mediante cédula en los domicilios de los
operadores registrados en la Superintendencia correspondiente o en los domicilios de los interesados,
siguiendo el procedimiento establecido en el Artículo 33, Parágrafos IV y VI de la Ley de
Procedimiento Administrativo; y,
b. Las resoluciones definitivas o actos administrativos equivalentes y los demás actos, mediante
cédula en los domicilios especiales constituidos al efecto. A falta de domicilio especial y cuando no
hubiere otro domicilio en los registros de la Superintendencia, se notificará en la Secretaría de la
Superintendencia, mediante diligencia asentada en el expediente.
(…)
ARTÍCULO 26° (DOMICILIO PROCESAL)
I. Los administrados que se constituyan en parte de un procedimiento fijarán domicilio procesal en
la primera actuación en la que intervengan, dentro del radio urbano del asiento de la respectiva
Superintendencia u oficina regional respectiva. Si no existe domicilio constituido en el escrito ni en
los registros de la administración, se tendrá por domicilio a la Secretaría de la Superintendencia.
II. Se tendrá por domicilio especial las direcciones de fax y correo electrónico constituidas
voluntariamente por los administrados a efectos de su notificación”.
Ahora bien, conforme se tiene de la normativa detallada solicitada en su momento por la ATT, a los
fines de continuar con el trámite administrativo de migración de licencia para el funcionamiento de
la radiodifusora “Radio Noticias”, se puede advertir que la empresa unipersonal “CORMECO UNO” de
servicio de radiodifusión y comunicación tiene como domicilio el Barrio Militar, Av. Trompillo 51,
Edificio Rosario, Piso 4 de Santa Cruz de la Sierra (Conclusión II.9); de igual manera se observa que
la nota a través de la que se remite el testimonio de poder del propietario de la empresa unipersonal
para cumplir con los requisitos del trámite de migración pedido, fue remitido por la representante
legal al Director Ejecutivo de la ATT desde la mencionada ciudad hasta Nuestra Señora de La Paz
(Conclusión II.9), al igual que otros memoriales según consta en la Conclusión II.4 de esta Sentencia
Constitucional Plurinacional, referidos a la solicitud de certificación de aclaración y complementación
en relación a la Resolución Revocatoria ATT-DJ-RA RE-TL LP 130/2017, por el cual se rechazó su
recurso de revocatoria, constando en los mismos el lugar de suscripción como “Santa Cruz, noviembre
2017” (sic) y “Santa Cruz, diciembre 2017” (sic); es decir, que la impetrante de tutela realizó trámites
administrativos en un municipio distinto al de la ATT.
Esta situación, debió ser advertida por las autoridades demandadas a tiempo de considerar los
recursos interpuestos por la representante legal del impetrante de tutela, en virtud al principio pro
actione desarrollado en el Fundamento Jurídico III.1 de la presente Sentencia Constitucional
Plurinacional; es decir, en virtud a los principios pro actione y pro homine que postulan una
interpretación amplia de los derechos fundamentales, en busca de su máxima efectividad; por lo que,
la aplicación de las normas procesales deberían ser aquellas más favorables, como la señalada en el
art. 21.III de la LPA, que refiere que las actuaciones administrativas de personas que tengan
domicilio en un municipio distinto a la sede de la entidad pública, se entiende en la que se
realiza el trámite respectivo, tendrán un plazo adicional de cinco días a partir del día de
cumplimiento del mismo; y en el caso presente habiéndose procedido a la notificación a la
representante legal del accionante el 15 de enero de 2018, computando el plazo de diez días hábiles,
éste concluía el 30 del mismo mes y año, y el recurso jerárquico fue presentado el 1 de febrero a
horas 17:42, un día después de los diez días señalados, sin tomar en cuenta que la representante
legal de “Radio Noticias”, tiene su domicilio real en Santa Cruz de la Sierra desde donde realizó varias
solicitudes de orden administrativo.
Por otra parte, si bien a través de su abogado señaló domicilio procesal para efecto de notificación,
no es menos evidente que con la Resolución Revocatoria ATT-DJ-RA RE-TL LP 130/2017 se notificó
por cédula, según consta en la representación (Conclusión II.5) y la aplicación del art. 40 del DS
27113, al encontrarse cerradas las puertas del Edifico Hansa y la Resolución Revocatoria ATT-DJ-RA
RE-TL LP 4/2018 que respondía a la solicitud de aclaración y complementación fue notificada a horas
18:20, del 15 de enero del precitado año; por consiguiente, en virtud a los principios antes citados y
con el fin de no dejar en indefensión ni respuesta a la administrada, correspondía considerar la
aplicación de la ampliación del plazo adicional en el cómputo de la presentación del recurso jerárquico,
considerando que la administrada realizó sus actuaciones administrativas en un municipio distinto al
de la ATT.
Concluyendo de lo anterior, que a los fines de proteger el derecho al acceso a la justicia y a la tutela
efectiva, corresponde a las autoridades administrativas resolver con amplitud y asegurándose que la
interpretación de la norma sea favorable al administrado.
Asimismo según lo descrito, corresponde señalar que de los Fundamentos Jurídicos III.2 y 3 de la
presente Sentencia Constitucional Plurinacional, el debido proceso constituye la mayor garantía
constitucional de la administración de justicia, llevando inmerso en su núcleo una gran cantidad de
derechos y garantías, como la defensa, al juez natural e imparcial, la garantía de presunción de
inocencia, a ser asistido por un traductor o intérprete, a un proceso público, a la conclusión del
proceso dentro de un plazo razonable, a recurrir a la legalidad de la prueba, a la igualdad procesal
de las partes, a no declarar contra sí mismo y a no confesarse culpable, a la congruencia entre
acusación y condena, de donde se desprende el derecho a una debida fundamentación y motivación
de los fallos judiciales, a la garantía del non bis in ídem, a la valoración razonable de la prueba entre
otros; en ese sentido y circunstancia, el principio de legalidad, es la aplicación objetiva de la ley,
aplicada propiamente a los casos concretos, evitando así una libre interpretación o uso caprichoso de
la norma; y, la motivación como elemento configurativo del indicado debido proceso debe contener
básicamente la determinación clara de los hechos atribuidos a las partes procesales, la exposición
clara de los aspectos fácticos pertinentes, la descripción expresa de los supuestos de hecho
contenidos en la norma jurídica aplicable, la referencia individualizada de todos los medios de prueba
aportados por las partes procesales, la valoración concreta y explícita de todos y cada uno de los
medios probatorios producidos, asignándoles un valor probatorio específico, y el establecimiento del
nexo de causalidad entre las denuncias o pretensiones de las partes procesales, con el supuesto de
hecho inserto en la norma aplicable, la valoración de las pruebas aportadas y la sanción o
consecuencia jurídica.
En ese sentido, la RM 199 al resolver desestimar el recurso jerárquico por extemporaneidad, sin
considerar la norma aplicable al caso sobre el plazo adicional con el que cuentan los administrados
que se encuentran en municipio diferente al de la ATT, cuando la representante legal del peticionante
de tutela tiene su domicilio en Santa Cruz de la Sierra, al encontrarse la radioemisora en la misma;
se evidencia la vulneración al debido proceso.
Finalmente, es preciso señalar que de acuerdo a la línea jurisprudencial de este Tribunal, la
jurisdicción constitucional sólo puede anular la resolución de última instancia o jerárquica en virtud
al principio de subsidiariedad, que supone que ésta no podrá activarse mientras no se agoten otros
medios o recursos legales que permitan la protección de los derechos de la parte accionante. En ese
contexto, el Tribunal de garantías no debió dejar sin efecto la nota ATT-DJ-N LP 1043/2017 y la
Resolución Revocatoria ATT-DJ-RA RE-TL LP 130/2017, por cuanto corresponde a la competencia de
la justicia constitucional, dependiendo el caso concreto, anular el último acto procesal que revisó
todas las actuaciones administrativas anteriores.
Por lo expresado precedentemente, el Tribunal de garantías al conceder la tutela impetrada, obró
de manera parcialmente correcta.
POR TANTO
El Tribunal Constitucional Plurinacional, en su Sala Tercera; en virtud de la autoridad que le confiere
la Constitución Política del Estado y el art. 12.7 de la Ley del Tribunal Constitucional Plurinacional; en
revisión, resuelve: CONFIRMAR en parte la Resolución 25 de 28 de marzo de 2019, cursante de
fs. 559 a 562, pronunciada por la Sala Penal Tercera del Tribunal Departamental de Justicia de Santa
Cruz; y en consecuencia:
1º CONCEDER en parte la tutela solicitada, sólo en cuanto a la nulidad de la Resolución Ministerial
199 de 14 de junio de 2018, emitida por el Ministerio de Obras Públicas, Servicios y Vivienda.
2º Disponer que el Ministerio de Obras Públicas, Servicios y Vivienda emita una nueva, de acuerdo
a los fundamentos jurídicos del presente fallo constitucional y los principios pro actione y pro homine
que rigen el acceso a la tutela judicial efectiva.
3º DENEGAR la tutela impetrada, respecto a la nulidad de la nota ATT-DJ-N LP 1043/2017 de 1 de
septiembre, y la Resolución Revocatoria ATT-DJ-RA RE-TL LP 130/2017 de 14 de diciembre.
Regístrese, notifíquese y publíquese en la Gaceta Constitucional Plurinacional.
en los dos párrafos finales de la impugnación, incumpliendo con la congruencia exigida por el art.
265.I del Código Procesal Civil (CPC), de manera citra petita, el cual se observa cuando el Tribunal
de alzada omite decidir sobre cuestiones expresadas por la parte apelante. Asimismo, se advierte
una carencia de fundamentación y motivación, ya que se limitaron a realizar una mera relación de
los dos agravios mencionados.
La parte resolutiva de la Sentencia dictada en el proceso de referencia es muy ambigua, ya que
declara probada la demanda de interdicto de recobrar la posesión y “…dispone la inmediata
restitución de los terrenos que han sido objeto de litis (dos hectáreas) ubicado en la zona de Lourdes
de la ciudad de Tarija…” (sic), bajo apercibimiento de librarse mandamiento de desapoderamiento o
lanzamiento en caso de desobediencia; empero, no especifica dimensiones laterales, límites ni
colindancias. De igual modo, no contiene decisiones expresas, positivas y precisas respecto a las seis
personas demandadas que contestaron la demanda allanándose y tampoco respecto a las otras trece
que respondieron negativamente, y peor aún en relación a tres sujetos que en la parte considerativa
no se los menciona. Lo mismo sucede respecto a quienes no siendo emplazados se apersonaron en
calidad de terceros interesados y plantearon incidente de nulidad de obrados, pues no se definió si
se aceptó o no su intervención como tales y menos si los efectos de la Sentencia de 12 de agosto de
2016, alcanza a ellos.
Asimismo, a través de providencias de 10 de mayo y 11 de julio, ambas de 2018, la Jueza Pública
Civil y Comercial Primera en suplencia legal de su similar Decimoprimero de la Capital del referido
departamento -ahora codemandada-, ordenó se de curso al “…mandamiento de desapoderamiento…”
(sic), que resulta inejecutable porque afectaría derechos fundamentales y garantías constitucionales
de personas ajenas a la demanda de interdicto de recobrar la posesión, los cuales no son parte del
mismo entre las que estarían mujeres, adultos mayores, niños, niñas y adolescentes.
Existe un proceso de nulidad de contrato -donde está incluida la parte demandante del proceso de
interdicto de recobrar la posesión- sobre los mismos terrenos objeto del litigio, que definirá la
titularidad de éstos; empero, ante la inminencia de ejecutarse el “…mandamiento de
desapoderamiento…” (sic) que afecta su derecho a la vivienda familiar digna, solicitan se haga la
excepción del principio de subsidiariedad y se otorgue tutela provisional.
I.1.2. Derechos y garantías supuestamente vulnerados
Los accionantes alegan la lesión de sus derechos al debido proceso en su triple dimensión como
derecho-garantía-principio, en sus elementos de una debida fundamentación, motivación y
congruencia, a la tutela judicial efectiva, de acceso a la justicia, a la impugnación, a la eficacia jurídica
de los fallos ejecutoriados pasados en autoridad de cosa juzgada, a la petición y a una vivienda digna;
así como los principios de proporcionalidad, razonabilidad, justicia material y supremacía
constitucional; y, los valores de igualdad, equilibrio y justicia social, instituidos como base del Estado;
citando al efecto los arts. 8.II, 19, 24, 115.II, 117.I, 119.II, 137 y 180.I de la Constitución Política
del Estado (CPE).
I.1.3. Petitorio
Solicitan se conceda la tutela impetrada, disponiendo: a) Se deje sin efecto el Auto de Vista SC1-AV-
34/2018 y la “…Resolución judicial…” (sic) de 10 de mayo y 11 de julio, ambas de 2018; la
Sentencia de 12 de agosto de 2016, y Auto de Vista SC1 361-AV-212/2016; b) Ordene que el Juez
de la causa, resuelva el incidente en cumplimiento del Auto de Vista SC1-220-AV-155/2017 de 30 de
agosto; el incidente de nulidad de mandamiento de desapoderamiento y remita el recurso de
apelación concedido por Auto Interlocutorio de 24 de agosto de 2017; y, c) Ante la inminente
ejecución del mandamiento de desapoderamiento, se otorgue “…TUTELA PROVISIONAL…” (sic).
I.2. Trámite procesal en el Tribunal Constitucional Plurinacional
I.2.1. Improcedencia de la acción de amparo constitucional
Presentada la acción de amparo constitucional, la Jueza Pública Civil y Comercial Cuarta de la Capital
del departamento de Tarija, por Auto de 24 de septiembre de 2018, cursante a fs. 1814 y vta.,
observó que los peticionantes de tutela no cumplieron con lo establecido en los arts. 54 y 57 del
Código Procesal Constitucional (CPCo); aspectos que fueron aclarados mediante memorial de 28 del
mismo mes y año (fs. 1816 a 1821 vta.), dando lugar a la Resolución de 1 de octubre de igual año,
cursante de fs. 1822 a 1827 vta., por la que se declaró su improcedencia.
I.2.2 Admisión de la acción de amparo constitucional
La Resolución de improcedencia de 1 de octubre de 2018, emitida por la Jueza Pública Civil y
Comercial Cuarta de la Capital del departamento de Tarija, fue impugnada por los impetrantes de
tutela, en cuyo mérito se remitieron los antecedentes ante la Comisión de Admisión del Tribunal
Constitucional Plurinacional, instancia que emitió el Auto Constitucional (AC) 0415/2018-RCA de 23
de octubre, cursante de fs. 3723 a 3731, por el que se resolvió revocar la Resolución 1 de octubre
de 2018, disponiendo que la Jueza de garantías admita la presente acción de amparo constitucional.
I.3. Audiencia y Resolución de la Jueza de garantías
Celebrada la audiencia pública el 22 de agosto de 2019, según consta en el acta cursante de fs. 3854
a 3856 vta., se produjeron los siguientes actuados:
I.3.1. Ratificación y ampliación de la acción
Los accionantes a través de sus abogados, ratificaron el contenido íntegro de la acción de amparo
constitucional interpuesta y ampliándola manifestaron que el informe del Juez Público Civil y
Comercial Decimoprimero de la Capital del departamento de Tarija -ahora codemandado-, indica que
existe una apelación pendiente de resolución, por lo que solicitaron se conceda la tutela provisional
hasta que los “Vocales de la Sala Civil” puedan resolver dicha impugnación.
I.3.2. Informe de las autoridades demandadas
Alejandra Ortiz Gutiérrez, Vocal de la Sala Mixta Civil Comercial de Familia Niñez y Adolescencia y
Violencia Intrafamiliar o Doméstica Pública Primera y Adolfo Irahola Galarza, Vocal de la Sala Social
y Administrativa, ambos del Tribunal Departamental de Justicia de Tarija, por informe escrito
presentado el 22 de agosto de 2019, cursante de fs. 3852 a 3853, solicitaron denegar la tutela bajo
los siguientes fundamentos: 1) El Auto de Vista SC1-AV-34/2018 se explica por sí solo; pues fue
emitido en estricto apego a la ley, cuenta con la debida fundamentación, motivación y congruencia
al haberse resuelto cada uno de los agravios denunciados por los accionantes, de lo que se concluye
que no se vulneró ningún derecho, tampoco incumplió o violentó norma alguna; 2) La acción de
amparo constitucional no es un recurso alternativo, sustitutivo, complementario o una instancia
adicional a la que pueden recurrir los litigantes frente a una determinación judicial que como en el
presente caso resulta adversa; y, 3) La jurisdicción constitucional, no tiene facultades para revisar
un proceso judicial y dejar sin efecto resoluciones pronunciadas por los jueces ordinarios como se
solicita en la acción tutelar; la interpretación de la legalidad infra constitucional corresponde a los
tribunales ordinarios, excepto en casos de violación de derechos y garantías previstos en la Norma
Suprema que no ocurre en el presente caso.
Adolfo Nilo Velasco Albornoz, Juez Público Civil y Comercial Decimoprimero de la Capital del
mencionado departamento, por informe escrito presentado el 9 de agosto de 2019, cursante a fs.
3756 y vta., señaló que ejerce las funciones descritas desde el 7 de enero del referido año, y emitió
la “Resolución” de 6 de febrero del mismo año, que fue objeto de apelación y se encuentra radicada
en la Sala Mixta Civil Comercial de Familia Niñez y Adolescencia y Violencia Intrafamiliar o Doméstica
Pública Primera del referido Tribunal Departamental de Justicia.
I.3.3. Intervención de los terceros interesados
Adelia Mamani de Gonzáles, Isac Vásquez Correa, Mercedes Gómez Paco; y, Tomás Delfor, Cira
Norma, Elvira, Víctor, Carmen Rosa, Martín y Marcelo, todos de apellidos Cardozo Quiroga, asistieron
a la audiencia de amparo constitucional; empero, no hicieron uso de la palabra.
Moisés Fernández López, María Sebastiana Cardozo Quiroga de Ortiz, Zenobia Peña Olivera de
Zeballos, Elsa Zeballos Peña, Reina Quispe Torrez, Juan Pablo Cardozo Quiroga, Elvira Choquerive
Flores, Sixta Rengifo Ninaja, Wilfredo Lampa Gómez, Gabriel Ortiz Cardozo, Samuel Rubén Ortiz Plata,
Juan Germán Cardozo Quiroga, Franz Darío Muñoz, Dolores Quiroga Ordoñez Vda. de Cardozo,
Margarita Zeballos Condori de Fernández, Janeth Rodríguez, Leocadia López Bartolomé, Teófilo Alvis
Tirado, Celso Quispe Garnica, Trifón Quispe Garnica, Juan Carlos, Hugo y Cristóbal, todos Janco Cayo,
Florencio Paco Mamani, Juan Zeballos Zárate, Rosmery Fernández Lampa, Antonia Condori Chiri,
Sabina Condori Chiri de Huallpa, Rubén Fernández Zeballos y Erlinda Natividad Fernández Díaz de
Cardozo, no asistieron a la audiencia a pesar de las notificaciones cursantes a fs. 3790, 3794, 3795,
3796, 3797, 3798, 3799, 3800, 3801, 3805, 3806, 3810, 3812, 3814, 3816, 3818, 3820, 3823, 3824,
3825, 3827, 3828, 3829,3831, 3833, 3835, 3837, 3838, 3842 y 3844.
I.3.4. Intervención del Ministerio Público
Moisés Álvaro Cardona Sánchez, representante del Ministerio Público, no concurrió a la audiencia,
pese a su legal notificación cursante a fs. 3845.
I.3.5. Resolución
La Jueza Pública Civil y Comercial Quinta de la Capital departamento de Tarija en suplencia legal de
su similar Cuarta, constituida en Jueza de garantías, por Resolución de 22 de agosto de 2019,
cursante de fs. 3857 a 3868 vta., denegó la tutela solicitada, sobre la base de los siguientes
fundamentos: i) El Auto de Vista SC1-AV-34/2018 resulta debidamente motivada y congruente, pues
según refiere, se aplicaron e interpretaron las normas del Código Procesal Civil, así como el Auto de
Vista SC1 361-AV 212/2016 y la SCP 0903/2012 de 22 de agosto, con la facultad conferida por
mandato de la Ley del Órgano Judicial; ii) La Sentencia de 12 de agosto de 2016, acusada de carente
claridad por no identificar la superficie del terreno sobre el que recayó el proceso de interdicto de
recobrar la posesión y las resoluciones judiciales dictadas en relación al mandamiento de
desapoderamiento, fueron objeto de apelación que merecieron los Autos de Vista cursantes en el
expediente y que se encuentran ejecutoriados y no corresponde su revisión a través de esta acción
tutelar. Asimismo, incumplieron con los requisitos para proceder con la interpretación de las normas,
valoración de las pruebas y las resoluciones; iii) No es evidente que la apelación interpuesta por los
terceros interesados contra la providencia de 11 de agosto de 2017, haya quedado sin ser remitida
al superior en grado; pues, mediante Auto Interlocutorio de 24 de igual mes y año, se concedió la
impugnación y se envió al Tribunal de alzada el 5 de septiembre del indicado año, situación que no
es atribuible a la entonces Jueza de la causa, ya que el personal de apoyo no consignó la nota
respectiva y que sí consta en los oficios de remisión; y, iv) Por el informe presentado por el Juez
Público Civil y Comercial Decimoprimero de la Capital del departamento de Tarija, es evidente que el
incidente acusado de irresuelto, fue sustanciado mediante Auto Interlocutorio de 6 de febrero de
2019, dejando sin efecto el mandamiento de desapoderamiento ampliatorio 03/2017 de 7 de junio,
por lo que no se vulneró el derecho a la vivienda tampoco el debido proceso.
II. CONCLUSIONES
De la revisión y compulsa de los antecedentes que cursan en obrados, se establece lo siguiente:
II.1. Cursa Sentencia de 12 de agosto de 2016, emanada por el Juez Público Civil y Comercial
Decimoprimero de la Capital del departamento de Tarija, por la que se declaró probada la demanda
de interdicto de recobrar la posesión incoada por Erlinda Natividad Fernández Díaz de Cardozo contra
los ahora accionantes, disponiendo la inmediata restitución de los terrenos objeto del litigio (fs. 1627
a 1633 vta.).
II.2. Por memorial presentado el 31 del mes y año señalados, los ahora peticionantes de tutela
formularon apelación contra la Sentencia descrita anteriormente (fs. 1635 a 1638 vta.).
II.3. A través de Auto de Vista SC1 361- AV 212/2016, la Sala Mixta Civil Comercial de Familia Niñez
y Adolescencia y Violencia Intrafamiliar o Doméstica Pública Primera del Tribunal Departamental de
Justicia de Tarija, confirmó la Sentencia apelada (fs. 1658 a 1660 vta.).
No obstante, a los efectos señalados, la parte accionante, deberá explicar de manera clara las razones
por las que considera incuestionable dicha vulneración.
III.2. Improcedencia de la consideración de fondo de la problemática planteada en la
acción de amparo constitucional, por cesación de los efectos del acto reclamado:
sustracción del objeto procesal
En relación al tema, la SCP 0167/2019-S2 de 24 de abril, señaló: «El art. 53.2 del Código Procesal
Constitucional (CPCo), regula que la acción de amparo constitucional no procede, entre
otros supuestos: “…o cuando hayan cesado los efectos del acto reclamado”.
Sobre el particular, la jurisprudencia de este órgano de constitucionalidad, señaló que dicho supuesto
de improcedencia tiene sustento en el hecho que la resolución o acto ilegal generado por la autoridad
o persona demandada -denunciado como vulnerador de derechos o garantías constitucionales-, ya
sea por voluntad propia o por mandato de otra autoridad superior, queda sin efecto antes de la
notificación con la acción de defensa, cesando en consecuencia los efectos del acto reclamado de
ilegal, toda vez que si bien se produce la lesión, ésta es reparada por decisión propia del legitimado
pasivo.
Cabe precisar que conforme a la explicación antes descrita, la condición para la aplicación de
esta causal de improcedencia, -se reitera- es que el acto o resolución que se acusan de
ilegales, queden sin efecto antes de la notificación con la demanda de amparo
constitucional y el respectivo auto de admisión al demandado, lo que impide realizar un
estudio de fondo de la causa, resultando lógico que, antes de siquiera ser citada la autoridad o
persona demandada, advertida de su error, lo repara, careciendo ya de objeto las impugnaciones
realizadas, al estar subsanadas en respeto de los derechos fundamentales del impetrante de tutela.
En ese orden, la SCP 1894/2012 de 12 de octubre, precisó:“…la finalidad de la acción de amparo
constitucional es la protección de derechos fundamentales y no el establecimiento de
responsabilidades que puede determinarse como consecuencia accesoria de la concesión de tutela
pero no puede constituirse en el elemento central de la pretensión procesal.
(…)
Entonces es posible colegir que básicamente la sustracción de la materia o del objeto procesal
consiste en la desaparición de los supuestos de hecho denunciados a través de la acción
de amparo constitucional, luego cuando esto sucede, el juez o tribunal de garantías, no podrá
decidir o pronunciar sobre algo que ya no tiene elementos fácticos que lo sustenten; vale decir que
el petitorio del que ha devenido es insubsistente; por lo que por simple lógica una vez identificado el
acto lesivo denunciado y contando con la certeza de que dicho acto y sus consecuencias ya no
existen, se irrumpe la posibilidad de pronunciarse sobre el análisis de fondo de la pretensión,
correspondiendo la declaración de la sustracción de la misma.
En este sentido, el art. 53 inc. 2) del Código Procesal Constitucional (CPCo), prevé como una de las
figuras de sustracción de la materia o del objeto procesal a situaciones: ‘…cuando hayan cesado los
efectos del acto reclamado’, para lo cual al menos debe verificarse que: i) Las pruebas aportadas por
las partes, conforme sus pretensiones otorgan la certeza de que la pretensión procesal se ha
extinguido; y, ii) Con el objeto de no afectar el procedimiento constitucional es preciso señalar que
para determinar la sustracción del objeto procesal o materia por la cesación de los efectos del acto
reclamado, el acto lesivo denunciado debe ser restituido antes de la citación con el Auto de admisión
de la acción de amparo constitucional”» (las negrillas y subrayados fueron agregados).
De acuerdo al Fundamento Jurídico descrito, el art. 53.2 del CPCo, establece que la acción de amparo
constitucional no procede entre otros supuestos, cuando hayan cesado los efectos del acto reclamado
a condición de que la resolución o suceso acusado de ilegal, quede sin efecto antes de la notificación
o citación con la demanda de acción de amparo constitucional y el correspondiente auto de admisión
a los demandados.
Para mayor claridad del razonamiento expuesto, nos remitimos a los antecedentes del caso de autos
para evidenciar que esta acción de defensa fue presentada el 21 de septiembre de 2018; admitida
por la Jueza de garantías mediante Auto de 7 de agosto de 2019, y notificada a las autoridades
demandadas el 8 y 20 de similar mes y año; es decir, con posterioridad a la emisión del Auto
Interlocutorio de 6 de febrero del mismo año, que fue objeto de apelación formulada por la parte
demandante en el proceso interdicto de recobrar la posesión, conforme describen las referidas
Conclusiones II.12 y II.14 de la presente Sentencia Constitucional Plurinacional. De ello, se concluye
que no corresponde conceder la tutela.
En consecuencia, la Jueza de garantías al denegar la tutela impetrada, aunque con otros
fundamentos, obró correctamente.
POR TANTO
El Tribunal Constitucional Plurinacional, en su Sala Tercera; en virtud de la autoridad que le confiere
la Constitución Política del Estado y el art. 12.7 de la Ley del Tribunal Constitucional Plurinacional; en
revisión, resuelve: CONFIRMAR la Resolución de 22 de agosto de 2019, cursante de fs. 3857 a 3868
vta., pronunciada por la Jueza Pública Civil y Comercial Quinta de la Capital del departamento de
Tarija en suplencia legal de su similar Cuarto; y, en consecuencia, DENEGAR la tutela solicitada.
Regístrese, notifíquese y publíquese en la Gaceta Constitucional Plurinacional.
dispuso absolverlo, la fecha del mismo es de 4 de enero de 2019, aspecto que demuestra que tenía
un proceso disciplinario; por lo cual, al momento de su postulación su situación jurídica se adecuaba
al mencionado artículo, como causal para su exclusión; 6) La denuncia del ahora accionante, relativa
a que no se aplicó la previsión contenida en el art. 26 de ese Reglamento, no fue objeto de
reclamación en su memorial de apelación, es así que, pretende que mediante la presente acción sean
valorados hechos que no fueron objetados o alegados en tiempo oportuno ante el Consejo de
Apelación; 7) La aplicación del precitado artículo se refiere a la ponderación en la evaluación y
calificación con disminución de puntaje a algún servidor policial que tiene asentado en su file personal
un demérito o antecedente disciplinario, no teniendo relación alguna con lo que establece el art. 23
inc. s), que constituye el cumplimiento de un requisito; en consecuencia, el hecho de haber sido
retirado del Curso de Especialización está plenamente comprobado, no solamente de lo que se tiene
en dicho file, Memorándum 1173/95 de 30 de agosto de 1995, por medio del cual, se lo separó del
Curso de Especialización Policial, sino también por la Certificación de la UNIPOL; 8) El Consejo
Superior de Recursos Humanos, al emitir la Resolución 012/2018 de 10 de diciembre, se limitó a
verificar el cumplimiento de los requisitos para los aspirantes a ascensos; asimismo, los postulantes
al grado de General, son quienes piden ser evaluados con la normativa vigente sometiéndose a las
previsiones que la misma contiene, hecho que ocurrió en el caso presente; pues, el accionante
mediante memorial de 3 de diciembre de 2018, solicitó de manera expresa postular al Proceso de
Evaluación en cuestión; y, 9) Por todo lo expuesto y lo informado, solicita se deniegue la tutela
impetrada.
Alejandro Baldiviezo Pérez, miembro del Consejo de Apelación de la Policía Boliviana, por informe
escrito cursante de fs. 380 a 381 vta., manifestó: i) Cumplió a cabalidad con lo establecido en el art.
11 del Reglamento Específico de Evaluación para el Ascenso a Generales y de Calificación a Jefes y
Oficiales de la Policía Boliviana, ya que, conoció formalmente el recurso de apelación, así como la
documentación “respaldatoria” (que no fue presentada en primera instancia), bajo el principio de
admisibilidad del recurso, sin conceder más de lo pedido, emitiendo una fundada y motivada
resolución, observando que en primera instancia, no existió ninguna “deformidad” técnica en cuanto
a una posible incongruencia sobre el hilo discursivo que justifica una resolución; ii) No hubo una
valoración arbitraria que imposibilite defensa ni vulneración de derecho o garantía alguno. “Tampoco
una incongruencia dialéctica entre la tesis de la resolución, antítesis de la apelación y la síntesis
evacuada” (sic) en la Resolución 05/2018 de 12 de diciembre emitida por el Consejo de Apelación de
la citada Institución, concordante con la SCP 1215/2012 de 6 de septiembre, que a la fecha no fue
modulada con referencia al razonamiento y valoración integral de la resolución de apelación; iii) En
la Resolución 012/2018, se colectó y valoró documentación actual de las distintas instituciones
policiales en cuanto al cumplimiento de requisitos fundamentales insertos en los arts. 18 y 23 del ya
citado Reglamento, del ahora accionante, donde se observó que no cumplía; por el contrario, tiene
un proceso disciplinario TDD-BENI Caso 31/2018, art. 12.13 de la Ley del Régimen Disciplinario de
la Policía Boliviana; Tampoco cumplía con el inc. s), por haber sido separado del curso de
“especificación”; iv) La Resolución 012/2018, cumple a cabalidad con el procedimiento del precitado
Reglamento; y, fue confirmada y ratificada por la Resolución 05/2018 de 12 de diciembre, porque, al
momento de su emisión, el accionante continuaba con las observaciones establecidas en el artículo
mencionado; no existiendo ninguna omisión, irregularidad, mucho menos violación al derecho al
debido proceso en su vertiente fundamentación y motivación; no se produce indefensión si la
situación en la que el ciudadano se vio, se debió a una actitud voluntariamente adoptada por él o si
su conducta le fue imputable por falta de una necesaria diligencia (Sentencia Constitucional
0202/2011-R de 11 de marzo); y, v) Por todo lo expresado, solicita se deniegue la tutela impetrada.
Rómulo Luís Delgado Rivas, Comandante General, Faustino Alfonso Mendoza Arce, excomandante
General; José Arias Paco, Miguel Estremadoiro Luján, Franz Milton Alvarado Hoyos, Alejandro
Baldivieso Pérez, Integrantes del Consejo de Apelación, todos, de la Policía Boliviana, no presentaron
informe alguno, tampoco asistieron a la audiencia, pese a su notificación cursante a fs. 430, 431, 433
y 434.
I.2.3. Intervención de los terceros interesados
Raúl Freddy Cano Guarachi, por memorial cursante a fs. 437 expresó: El accionante no cumplía con
los requisitos fundamentales del art. 123 incs. p) y s) del citado Reglamento Específico de Evaluación
para el Ascenso a Generales y de Calificación a Jefes y Oficiales de la Policía Boliviana, “…sin
identificarse que estos fueran emergentes del informe 017/2018 elaborado por el encargado de
sistemas e informática de la Fiscalía General Policial, aspecto que impidió se pueda tomar
conocimiento de la legalidad o ilegalidad del referido informe o que el mismo estuviera encuadrado
en la ley N 101, en consecuencia siendo que el accionante presente en la fecha copias legalizadas de
Resolución Absolutoria en ambos casos corresponde que se falle en justo derecho, más aún cuando
durante el proceso de evaluación jamás se informó respecto a que estas Resoluciones de
Sobreseimiento cursarían en su file personal” (sic).
Max Agustín Moreno Valdivia, Juan Walter Lizeca Tórres, Santiago Delgadillo Villalpando, Ronald
Edwin Sánchez Viscarra, y Abraham Oscar Pardo Meyer, no se apersonaron en audiencia y tampoco
presentaron informe escrito, pese a su notificación cursante a fs. 431, 432 y 435.
I.2.4. Resolución
El Juez Público de Familia Décimo Cuarto de la Capital del departamento de La Paz, constituido en
Juez de garantías, mediante Resolución 011/2019 de 10 de mayo, cursante de fs. 513. a 516 vta.,
denegó la tutela solicitada; en base al fundamento: de que la lectura y análisis de la Resolución
05/2018 de 12 de diciembre, emitida por los miembros del Consejo de Apelación de la Policía
Boliviana, no se evidencia que esta, haya vulnerado el derecho al debido proceso en sus vertientes
de motivación, fundamentación y congruencia del ahora accionante; pues, la citada Resolución se
pronunció sobre los agravios expuestos en dicho Recurso.
II. CONCLUSIONES
Del análisis y compulsa de los antecedentes que cursan en obrados, se estableció lo siguiente:
II.1. Mediante Informe 17/2018 de 8 de diciembre, el Encargado de Sistemas e Informática de la
Fiscalía General Policial, dio a conocer a Jaime Edwin Zurita Trujillo, Fiscal General Policial, que Edwin
Sergio Ugarte Céspedes -ahora accionante-, contaba con registro en la base de datos de las diferentes
Fiscalías Departamentales Policiales (fs. 444).
II.2. A través de Resolución 012/2018 de 10 de diciembre, Faustino Alfonso Mendoza Arze,
Presidente; Max Agustín Moreno Valdivia, Vicepresidente, Juan Walter Lizeca Torres, Primer Vocal;
Santiago Delgadillo Villalpando, Segundo Vocal, Ronald Edwin Sánchez Viscarra, Relator, todos, del
Consejo Superior de Recursos Humanos de la Policía Boliviana; Abraham Oscar Pardo Meyer,
Representante del Ministerio de Gobierno; y, Raúl Freddy Cano Guarachi, Representante del
Ministerio de Justicia y Transparencia Institucional; establecieron que el postulante Edwin Sergio
Ugarte Céspedes -ahora accionante-, no cumplía con los requisitos fundamentales exigidos en el art.
23 incs. p) y s) del Reglamento Específico de Evaluación para el Ascenso al Grado de General y
Calificación de Jefes y Oficiales de la Policía Boliviana, dentro del proceso de postulación al grado de
General de la indicada Institución, determinando su exclusión del mismo (fs. 483 a 487).
II.3. Ante esa decisión, el 11 de diciembre de 2018, Edwin Sergio Ugarte Céspedes presentó Recurso
de Apelación, solicitando la pronta rehabilitación de sus violentadas garantías constitucionales (fs.
489 a 493).
II.4. Por Resolución 05/2018 de 12 de diciembre, José Arias Paco Presidente, Miguel Ángel
Estremadoiro, Primer Vocal; Franz Milton Alvarado, Segundo Vocal, todos del Consejo de Apelación
de la Policía Boliviana; Alejandro Baldiviezo Pérez, Representante del Ministerio de Gobierno y César
Augusto Romano Molina, Representante del Ministerio de Justicia y Transparencia Institucional,
resolvieron declarar improbado el Recurso de Apelación planteado, confirmando la Resolución
012/2018 de 10 de diciembre, quedando desestimada la solicitud de Edwin Sergio Ugarte Céspedes
-ahora accionante- de continuar el proceso de evaluación para el ascenso al grado de General de
dicha Institución (fs. 498 a 502).
III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO
no ser claros tales elementos; entonces la acción de amparo deberá ser declarada improcedente y
se deberá denegar la tutela solicitada' (…)”.
Por su parte, la SCP 0431/2012 de 22 de junio, respecto a la legitimación pasiva de autoridades
judiciales colegiadas refirió que: “En lo concerniente a la legitimación pasiva de los tribunales o entes
colegiados, debemos advertir que la jurisprudencia constitucional ha establecido el siguiente
entendimiento doctrinal: ‘…para que sea viable el recurso de amparo, cuando es planteado
contra decisiones judiciales o administrativas pronunciadas por tribunales u órganos
colegiados, públicos o particulares, sea como emergencia de procesos o de cualesquier
tipo de decisiones o actos, es de inexcusable cumplimiento que esta acción tutelar esté
dirigida contra todos los miembros que asumieron dichas decisiones y, por lo mismo, se
constituyan en agraviantes de los supuestos actos lesivos denunciados…’ (SC 0711/2005-
R de 28 de junio)”.
De la jurisprudencia precitada, se puede colegir que el razonamiento expuesto tiene lógica, toda vez
que si la jurisdicción constitucional, otorga la tutela impetrada a través de la acción de amparo
constitucional, disponiendo la emisión de un nuevo pronunciamiento por parte de sólo un miembro
del órgano colegiado, carecería de eficacia, puesto que los demás miembros no tendrían obligación
de hacerlo al no haberse interpuesto la acción contra ellos.
En este mismo entendimiento, la SC 0529/2010-R de 12 de julio, preceptuó: ‘…la legitimación
pasiva de un ente o tribunal colegiado, responde a la posibilidad que se otorgue la tutela
solicitada al verificarse primeramente que esté dirigida contra todos los miembros de ese
ente o tribunal colegiado, de lo contrario carecería de eficacia, pues, los miembros que
no fueron demandados no tendrían la obligación de pronunciar nueva resolución,
provocando una imposibilidad material de restituir el derecho o garantía vulnerado,
además, -claro está- que por un principio de igualdad la responsabilidad civil y penal, que
pudiese surgir, debe recaer sobre todos los que incurrieron en el acto ilegal y omisión
indebida’. En igual sentido, la SC 0994/2005-R de 19 de agosto, en lo pertinente señaló
que: ‘…cuando se impugna actos o resoluciones de entes colegiados la legitimación
pasiva le corresponde a todos los integrantes del mismo, que participaron del acto
denunciado…’.
De lo anterior, se colige que la legitimación pasiva se adquiere por la coincidencia que se da entre la
entre la autoridad o autoridades que presuntamente incurrieron en vulneración de derechos o
garantías fundamentales y aquella contra quien se dirige la acción; bajo esta lógica cuando se
impugna determinaciones adoptadas por entes colegiados al momento de interponer una
acción de amparo constitucional, ésta debe dirigirse contra todas las personas que
intervinieron en la decisión, lo contrario implicaría vulnerar el derecho a la defensa de
quienes no fueron demandados”».
También respecto a la legitimación pasiva de manera general, se tiene a la SCP 0011/2018-S4 de 23
de febrero, que entendió: “Conforme dispone el art. 128 de la CPE, la acción de amparo constitucional
podrá ser planteada contra toda persona o autoridad que restrinja, suprima o amenace restringir o
suprimir derechos y/o garantías constitucionales; postulado del que emerge el art. 33.2 del Código
Procesal Constitucional, que exige como requisito de presentación de esta acción tutelar, el
señalamiento del nombre y domicilio de la persona contra quien se dirige la acción, así como los
datos básicos para su identificación a objeto de notificaciones.
En el marco normativo glosado, la jurisprudencia constitucional contenida en la SCP 0123/2012 de 2
de mayo, refiriéndose a la legitimación pasiva, determinó que la misma se constituye en ‘…la
coincidencia que existe con la calidad adquirida por un servidor público o persona individual o
colectiva que presuntamente -con actos u omisiones ilegales o indebidas- ha provocado la restricción,
supresión o la amenaza de restringir o suprimir derechos y garantías constitucionales y
consecuentemente, contra quien se dirige la acción…’, entendimiento del que se infiere que, ante la
vulneración de derechos y garantías, la acción de amparo constitucional debe interponerse contra el
servidor público, persona individual o colectiva que incurrió en la lesión que se alega.
Los accionantes denunciaron como lesionados sus derechos al debido proceso en sus componentes
de motivación y congruencia, a la defensa, a la igualdad y valoración de la prueba, citando al efecto
los arts. 117 y 119 de la Constitución Política del Estado (CPE).
I.1.3. Petitorio
Solicitaron se conceda la tutela, disponiendo se deje sin efecto el Auto de Vista 149/2018 y se dicte
un nuevo fallo resolviendo su recurso interpuesto de manera motivada y congruente.
I.2. Audiencia y Resolución de la Sala Constitucional
Celebrada la audiencia pública el 16 de mayo de 2019, según consta en acta cursante de fs. 504 a
506 vta., se produjeron los siguientes actuados:
I.2.1. Ratificación y ampliación de la acción
Los accionantes a través de su abogado en audiencia reiteraron los argumentos expuestos en su
acción de amparo constitucional, haciendo mención a la SCP “947/2017” como precedente vinculante
por existir hechos análogos en una problemática similar al presente caso, ya que hizo alusión a la
posibilidad del incidente de nulidad ante la existencia de cosa juzgada aparente, por vulneración de
derechos y garantías constitucionales, recalcando su solicitud impetrada y que acaten lo establecido
por la jurisprudencia constitucional, resolviendo en el fondo si existe o no verdaderamente la
posibilidad de una nulidad.
I.2.2. Informe de los demandados
Adolfo Irahola Galarza y Hermes Flores Egüez, Exvocal de la Sala Mixta Civil y Comercial, de Familia,
Niñez y Adolescencia y Violencia Intrafamiliar o Doméstica Pública Segunda y Vocal “convocado” de
la Sala Social, Seguridad Social, Administrativa, Contenciosa y Contenciosa Administrativa
respectivamente, del Tribunal Departamental de Justicia de Tarija, el 15 de mayo de 2019,
presentaron informe escrito cursante de fs. 497 a 498 vta., manifestando lo siguiente: a) El Auto de
Vista 149/2018 fue emitido en estricto apego a la ley; toda vez que, los accionantes en su incidente
no explicaron de forma clara, fundada y congruente, cuál es el vicio de nulidad concreto del
procedimiento, o cómo les causa indefensión, ya que con su pronunciamiento no se vulneró ningún
derecho, tampoco se incumplió o transgredió norma alguna conforme afirman los peticionantes de
tutela; b) La acción de amparo constitucional no es un recurso alternativo, sustituto, complementario
o una instancia adicional a la que pueden recurrir los litigantes, frente a una determinación judicial
que les resulte adversa, puesto que la misma fue instituida como un recurso extraordinario y
subsidiario de protección de los derechos fundamentales y garantías constitucionales, que no puede
ser equiparado o utilizado como una instancia de apelación o casación; y, c) No se puede revisar un
proceso judicial a fin de dejar sin efecto una resolución emitida por un tribunal de segunda instancia
mediante esta acción tutelar, pues ello implicaría por un lado valorar prueba aportada por las partes
y de otro, hacer una interpretación de la legislación ordinaria; facultad que corresponde a los jueces
y tribunales ordinarios que conocen el proceso principal; excepto si se evidencia lesión a un derecho
fundamental, lo que no ocurrió en el caso presente.
Jorge Ahmed Julio Alé, Juez Público Civil y Comercial Noveno de la Capital del departamento de
Tarija, no presentó informe, menos asistió a la audiencia de amparo constitucional, pese a su
notificación cursante a fs. 473 vta.
I.2.3. Intervención del tercero interesado
Sadi Nayf Chamas Garzón no presentó memorial alguno, tampoco asistió a la audiencia, habiendo
informado la Secretaria de la Sala Constitucional Primera del Tribunal Departamental de Justicia de
Tarija que siendo notificado el prenombrado en su último domicilio señalado, dicha diligencia fue
devuelta por el abogado José Peña Canelas, indicando que no conoce a ninguna de las partes en la
presente acción tutelar (fs. 492).
I.2.4. Resolución
La Sala Constitucional Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Tarija, mediante Resolución
29/2019 de 16 de mayo, cursante de fs. 507 a 511, denegó la tutela solicitada, a tal efecto expresó
los siguientes fundamentos: 1) El 10 de septiembre de 2010, la accionante María Nieves Arce Janco
solicitó el desarchivo del proceso de usucapión; empero, la Jueza de la causa de ese entonces no dio
curso a su pedido; posteriormente, el 17 de abril de 2014, reiteró su solicitud, presentando
documental para plantear incidente de nulidad del citado proceso; 2) No se cumplieron los requisitos
para activar el aludido incidente, menos a través de esta acción de defensa, por cuanto si bien el
proceso de usucapión se inició el 7 de marzo de 1996 y concluyó el 3 de noviembre del mismo año,
el 10 de septiembre de 2010 la indicada peticionante de tutela ya conocía del mismo, por lo cual
estuvo en condiciones de demandar o plantear dicho incidente; 3) Entre los requisitos para viabilizar
la nulidad de un actuado, es preciso que este haya colocado a la parte en un verdadero estado de
indefensión y según la SCP “0207/2018-S2”, que el vicio procesal debió ser argüido oportunamente
y en la etapa procesal correspondiente, y no convalidar ni consentir el acto impugnado de nulidad;
4) En el caso presente, tras el desarchivo de la causa, se interpuso contra los impetrantes de tutela
un proceso ordinario de nulidad de documentos, declaración judicial de mejor derecho y reivindicación
por parte de David Gilberto Benítez Darwinch; extremos que no pueden ser analizados por este
Tribunal; y, 5) El Auto de Vista cuestionado, refirió que la garantía del debido proceso comprende
entre sus elementos, la exigencia de motivación de las resoluciones, añadiendo que “‘… la
motivación no implicará la exposición ampulosa de consideraciones y citas legales, sino
que exige una estructura de forma y de fondo’” (sic); dicho fallo, no obstante de lo escueto, es
motivado y responde a la pretensión solicitada, lo cual no quiere decir que los accionantes no hayan
sido afectados, pero no es a través de esta acción tutelar que se puede pretender una revisión de la
justicia ordinaria.
II. CONCLUSIONES
De la revisión y compulsa de los antecedentes que cursan en obrados, se establece lo siguiente:
II.1. Mediante memorial presentado el 7 de marzo de 1996, Sadi Nayf Chamas Garzón -ahora tercero
interesado- interpuso ante el Juez de la causa, demanda de usucapión decenal o extraordinaria e
inscripción definitiva en Derechos Reales (DD.RR.), respecto al lote de terreno ubicado en el cantón
San Luis, provincia Cercado del departamento de Tarija, contra Jorge Farah Rojas (fs. 5 a 6 vta.). En
virtud a ello, el 30 de noviembre del mismo año, el Juez de Instrucción Civil Tercero de la Capital del
citado departamento -hoy Juez Público Civil y Comercial-, pronunció Sentencia declarando probada
la referida demanda (fs. 37 a 38).
II.2. Por escrito presentado el 16 de mayo de 2016 ante el Juez Público Civil y Comercial Noveno
de la Capital del departamento de Tarija -ahora codemandado-, María Nieves Arce Janco y Carlos
Fabio Dávila Choque -ahora accionantes-, formularon incidente de nulidad de obrados dentro del
proceso de usucapión decenal o extraordinaria mencionada supra, contra Sadi Nayf Chamas Garzón
(fs. 147 a 158).
II.3. El Juez codemandado, a través del Auto Interlocutorio de 6 de julio del mismo año, en
virtud al incidente supra citado, resolvió no haber lugar a la admisión del mismo, debiendo los
interesados acudir a la vía judicial correspondiente para hacer valer sus derechos; máxime si existe
causa iniciada y en estado de resolución final por el inmueble que se reclama en el Juzgado similar
Octavo de esa ciudad (fs. 171).
II.4. Por memorial presentado el 8 de agosto de igual año, los impetrantes de tutela plantearon
recurso de apelación en ejecución de sentencia contra la citada Resolución (fs. 175 a 192). Producto
de ello, los miembros de la Sala Civil y Comercial, de Familia, Niñez y Adolescencia y Violencia
Intrafamiliar o Doméstica Pública Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Tarija -ahora
autoridades codemandadas-, emitieron el Auto de Vista 149/2018 de 5 de noviembre, confirmando
la Resolución apelada (fs. 441 a 443 vta.).
III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO
Los accionantes denuncian como lesionados sus derechos al debido proceso en sus componentes de
motivación y congruencia, a la defensa, a la igualdad y valoración de la prueba; aduciendo que,
dentro del proceso de usucapión decenal interpuesto por Sadi Nayf Chamas Garzón contra Jorge
Farah Rojas, habiendo formulado incidente de nulidad de obrados en ejecución de sentencia, el Juez
codemandado mediante Auto Interlocutorio de 6 de julio de 2016, no admitió el mismo, sin referirse
sobre el fondo del planteamiento efectuado; por su parte, los Vocales demandados, ante el recurso
de apelación presentado, confirmaron el fallo apelado, a través del Auto de Vista 149/2018 de 5 de
noviembre; Resoluciones que carecen de motivación y congruencia, ya que no se pronunciaron sobre
dos aspectos puntuales que repercuten en el fondo: i) El criterio del Tribunal Constitucional
Plurinacional respecto al planteamiento de nulidad en ejecución de sentencia; y, ii) Su legitimación
activa e interés legítimo para interponer el incidente de nulidad como actuales propietarios sucesores
de Jorge Farah Rojas -demandado en el proceso civil-; sin asignar valor probatorio a cada medio de
prueba ofrecido con el aludido incidente.
En consecuencia, corresponde en revisión, analizar si los argumentos son evidentes a fin de conceder
o denegar la tutela solicitada.
III.1. Sobre la fundamentación y motivación de las resoluciones judiciales o
administrativas como componentes del debido proceso
Al respecto, la jurisprudencia constitucional refirió que la fundamentación y motivación que realice
un servidor público a tiempo de emitir una determinación, debe exponer con claridad los motivos que
sustentaron su decisión, entre otras la SC 0863/2007-R de 12 de diciembre señaló: “…la garantía del
debido proceso, comprende entre uno de sus elementos la exigencia de la motivación de las
resoluciones, lo que significa, que toda autoridad que conozca de un reclamo, solicitud o que
dicte una resolución resolviendo una situación jurídica, debe ineludiblemente exponer
los motivos que sustentan su decisión, para lo cual, también es necesario que exponga
los hechos establecidos, si la problemática lo exige, de manera que el justiciable al
momento de conocer la decisión del juzgador lea y comprenda la misma, pues la estructura
de una resolución tanto en el fondo como en la forma, dejará pleno convencimiento a las partes de
que se ha actuado no sólo de acuerdo a las normas sustantivas y procesales aplicables al caso, sino
que también la decisión está regida por los principios y valores supremos rectores que rigen al
juzgador, eliminándose cualquier interés y parcialidad, dando al administrado el pleno convencimiento
de que no había otra forma de resolver los hechos juzgados sino de la forma en que se decidió.
(…)
Finalmente, cabe señalar que la motivación no implicará la exposición ampulosa de
consideraciones y citas legales, sino que exige una estructura de forma y de fondo. En
cuanto a esta segunda, la motivación puede ser concisa pero clara y satisfacer todos los
puntos demandados, debiendo expresar el Juez sus convicciones determinativas que
justifiquen razonablemente su decisión en cuyo caso las normas del debido proceso se
tendrán por fielmente cumplidas. En sentido contrario, cuando la resolución aún siendo extensa
no traduce las razones o motivos por los cuales se toma una decisión, dichas normas se tendrán por
vulneradas” (las negrillas nos corresponden).
Por su parte, la SCP 0450/2012 de 29 de junio, remarcó: “La jurisprudencia señaló que el debido
proceso es de aplicación inmediata, vincula a todas las autoridades judiciales,
jurisdiccionales y administrativas, y constituye una garantía de legalidad procesal
prevista por el constituyente para proteger la libertad, la seguridad jurídica y la
fundamentación o motivación de las resoluciones judiciales o administrativas. Abarca un
conjunto de derechos y garantías mínimas que garantizan el diseño de los procedimientos judiciales
y administrativos, entre sus elementos se encuentra la fundamentación y motivación de las
resoluciones, a las que toda autoridad a cargo de un proceso está obligada a cumplir, no
solamente a efectos de resolver el caso sometido a su conocimiento, sino exponiendo de
manera suficiente, las razones que llevaron a tomar cierta decisión, así como las
disposiciones legales que sustentan la misma, es decir, debe llevar al convencimiento
que se hizo justicia, tanto a las partes, abogados, acusadores y defensores, así como a la
opinión pública en general; de lo contrario, no sólo se suprimiría una parte estructural de la
resolución sino impediría que las partes del proceso conozcan los motivos que llevaron a dicha
autoridad a asumir una determinación, lo que no implica que dicha motivación contenga una
exposición ampulosa y sobrecargada de consideraciones y citas legales, basta con que ésta sea
concisa pero clara y satisfaga todos los aspectos demandados…” (las negrillas son nuestras).
Asimismo, la SCP 1414/2013 de 16 de agosto, efectuando una distinción entre motivación y
fundamentación, señaló lo siguiente: “El derecho a la fundamentación de un fallo es una garantía de
legalidad que establece que todo acto de autoridad precisa encontrarse debidamente fundado y
motivado, entendiéndose por lo primero la obligación de la autoridad que lo emite para
citar los preceptos legales, sustantivos y adjetivos, en que se apoye la determinación
adoptada; y por lo segundo, que exprese una serie de razonamientos lógico-jurídicos
sobre el porqué considera que el caso concreto se ajusta a la hipótesis normativa” (las
negrillas nos corresponden).
Sobre este mismo tema, la SCP 0712/2015-S3 de 3 de julio, concluyó que: “…la fundamentación
consiste en la justificación normativa de la decisión judicial, y la motivación es la
manifestación de los razonamientos que llevaron a la autoridad a la conclusión de que el
acto concreto que se trate, se encuentra, por una parte probado, lo que supone que la
autoridad judicial debe explicar las razones por las cuales considera que la premisa
fáctica se encuentra probada, poniendo de manifiesto la valoración de la prueba
efectuada, y por otra explicando por qué el caso encuadra en la hipótesis prevista en el
precepto legal -contexto de justificación-. Por consiguiente, no basta que en el derecho positivo
exista un precepto que pueda sustentar el acto de la autoridad, ni un motivo para que ésta actúe en
consecuencia, sino que es indispensable que se hagan saber al afectado los fundamentos y motivos
del procedimiento respectivo, ya que solo así estará en aptitud de defenderse como estime
pertinente; de esta forma, se entiende que la fundamentación debe ser específica al caso de que se
trate y la motivación explícita” (las negrillas son añadidas).
Ahora bien, el contenido esencial del derecho a una resolución fundamentada o motivada (judicial,
administrativa o cualquier otra, expresada en una resolución en general, sentencia, auto, etc.) que
resuelva un conflicto o una pretensión, fue desarrollado por la SCP 2221/2012 de 8 de noviembre y
está dado por sus finalidades, las cuales son: “…(1) El sometimiento manifiesto a la Constitución,
conformada por: 1.a) la Constitución formal, es decir, el texto escrito; y, 1.b) los Tratados
Internacionales sobre Derechos Humanos que forman el bloque de constitucionalidad; así como a la
ley, traducido en la observancia del principio de constitucionalidad y del principio de legalidad; (2)
Lograr el convencimiento de las partes que la resolución en cuestión no es arbitraria, sino por el
contrario, observa: el valor justicia, el principio de interdicción de la arbitrariedad, el principio de
razonabilidad y el principio de congruencia; (3) Garantizar la posibilidad de control de la resolución
en cuestión por los tribunales superiores que conozcan los correspondientes recursos o medios de
impugnación; y, (4) Permitir el control de la actividad jurisdiccional o la actividad decisoria de todo
órgano o persona, sea de carácter público o privado por parte de la opinión pública, en observancia
del principio de publicidad…”.
Sobre el segundo contenido; es decir, lograr el convencimiento de las partes de que la resolución no
es arbitraria, sino por el contrario, observa el valor justicia, los principios de interdicción de la
arbitrariedad, de razonabilidad y de congruencia, la precitada SCP 2221/2012 desarrolló las
formas en las que puede manifestarse la arbitrariedad, señalando que: “…la arbitrariedad puede estar
expresada en: b.1) Una ‘decisión sin motivación’, o extiendo esta es b.2) Una ‘motivación arbitraria’;
o en su caso, b.3) Una ‘motivación insuficiente’.
b.1) Por ejemplo, cuando una resolución en sentido general (judicial, administrativa, etc.), no da
razones (justificaciones) que sustenten su decisión, traducido en las razones de hecho y de derecho,
estamos ante la verificación de una ‘decisión sin motivación’, debido a que ‘decidir no es motivar’. La
‘justificación conlleva formular juicios evaluativos (formales o materiales) sobre el derecho y los
hechos sub iudice [asunto pendiente de decisión]’.
b.2) Del mismo modo, verbigracia, cuando una resolución en sentido general (judicial, administrativa,
etc.) sustenta su decisión con fundamentos y consideraciones meramente retóricas, basadas en
conjeturas que carecen de todo sustento probatorio o jurídico alguno, y alejadas de la sumisión a la
Constitución y la ley, se está ante una ‘motivación arbitraria’. Al respecto el art. 30.II de la Ley del
Órgano Judicial (LOJ) ‘Obliga a las autoridades a fundamentar sus resoluciones con la prueba relativa
sólo a los hechos y circunstancias, tal como ocurrieron, es escrito cumplimiento de las garantías
procesales’.
En efecto, un supuesto de ‘motivación arbitraria’ es cuando una decisión coincide o deviene de la
valoración arbitraria, irrazonable de la prueba o, en su caso, de la omisión en la valoración de la
prueba aportada en el proceso (SC 0965/2006-R), que influye, en ambos casos, en la confiabilidad
de las hipótesis fácticas (hechos probados) capaces de incidir en el sentido, en los fundamentos de
la decisión. Es decir, existe dependencia en cómo cada elemento probatorio fue valorado o no fue
valorado, para que se fortalezca o debilite las distintas hipótesis (premisas) sobre los hechos y, por
ende, la fundamentación jurídica que sostenga la decisión.
En este sentido, la SC 0802/2007-R de 2 de octubre, dentro de un proceso administrativo sancionador
señaló: ‘Consiguientemente, aplicando los principios informadores del derecho sancionador, las
resoluciones pronunciadas por el sumariante y demás autoridades competentes deberán estar
fundamentadas en debida forma, expresando lo motivos de hecho y de derecho en que basan sus
decisiones y el valor otorgado a los medios de prueba. Fundamentación que no podrá ser
reemplazada por la simple relación de los documentos y presentación de pruebas o los criterios
expuestos por las partes, y en los casos en los que existan co procesados, resulta primordial la
individualización de los hechos, las pruebas, la calificación legal de la conducta y la sanción
correspondiente a cada uno de ellos en concordancia con su grado de participación o actuación en el
hecho acusado’.
b.3) De otro lado, cuando una resolución no justifica las razones por las cuales omite o se abstiene
de pronunciar sobre ciertos temas o problemas jurídicos planteados por las partes, se está ante una
‘motivación insuficiente’.
Si el órgano o persona, sea de carácter público o privado que tenga a su cargo el decidir incurre en
cualesquiera de esos tres supuestos: ‘decisión sin motivación’, o extiendo esta, ‘motivación arbitraria’,
o en su caso, ‘motivación insuficiente’, como base de la decisión o resolución asumida, entonces, es
clara la visualización de la lesión del derecho a una resolución fundamentada o derecho a una
resolución motivada, como elemento constitutivo del debido proceso.
Los tres casos señalados, son un tema que corresponderá analizar en cada caso concreto, debido a
que sólo en aquéllos supuestos en los que se advierta claramente que la resolución es un
mero acto de voluntad, de imperium, de poder, o lo que es lo mismo de arbitrariedad,
expresado en decisión sin motivación o inexistente, decisión arbitraria o decisión
insuficiente, puede la justicia constitucional disponer la nulidad y ordenar se pronuncie
otra resolución en forma motivada” (las negrillas nos corresponden).
III.2. Sobre el principio de congruencia como elemento del debido proceso.
Jurisprudencia reiterada
En relación a la congruencia como elemento del debido proceso, reiterando entendimientos
jurisprudenciales anteriores, la SC 0486/2010-R de 5 de julio, señaló: “…la estricta
correspondencia que debe existir entre lo peticionado y lo resuelto; ahora bien, esa
definición general, no es limitativa de la coherencia que debe tener toda resolución, ya
sea judicial o administrativa, y que implica también la concordancia entre la parte
considerativa y dispositiva: sino que además, debe mantenerse en todo su contenido,
efectuando un razonamiento integral y armonizado entre los distintos considerandos y
razonamientos contenidos en la resolución. La concordancia de contenido de la resolución y su
estricta correspondencia entre lo pedido, lo considerado y lo resuelto, conlleva a su vez la cita de las
disposiciones legales que apoyan ese razonamiento que llevó a la determinación que se asume. En
base a esas consideraciones, es que quien administra justicia, emitirá fallos motivados, congruentes
y pertinentes.
(…)
determinación, los impetrantes de tutela el 8 de agosto de igual año, plantearon recurso de apelación
en ejecución de sentencia contra el merituado fallo, dando lugar a que los miembros de la Sala Mixta
Civil y Comercial de Familia Niñez y Adolescencia y Violencia Intrafamiliar o Doméstica Segunda del
Tribunal Departamental de Justicia de Tarija -hoy codemandados-, emitan el Auto de Vista 149/2018
de 5 de noviembre, confirmando la Resolución apelada.
Con carácter previo a resolver la problemática planteada, cabe aclarar que el presente caso se
analizará a partir del Auto de Vista 149/2018, dictado por los Vocales codemandados, en conocimiento
de la impugnación a la determinación adoptada por el Juez de la causa, al ser la última decisión
emitida en la vía ordinaria, y que ante la eventualidad de concederse la tutela, reabrirá su
competencia para pronunciarse nuevamente sobre lo resuelto por las instancias inferiores; ello en
estricta observancia del principio de subsidiariedad que informa la acción de amparo constitucional.
Establecidos con precisión los antecedentes procesales, se advierte que los peticionantes de tutela
denunciaron entre otros aspectos, falta de motivación y congruencia en el fallo cuestionado (Auto de
Vista 149/2018), pronunciado por los Vocales codemandados; en ese marco, corresponde verificar
en primera instancia los puntos de agravio identificados en su recurso de apelación interpuesto contra
el Auto Interlocutorio de 6 de julio de 2016, para así determinar si las citadas autoridades
demandadas consideraron o no a tiempo de emitir su fallo correspondiente: a) El Auto apelado
contiene razones generales o conclusiones genéricas que terminan con una alegación que existe cosa
juzgada, sin ver que es procedente el incidente de nulidad así concurra la misma; razón por la cual
dicho fallo no está motivado; b) Hay un conflicto de titularidad con el actor del proceso de usucapión
que inició y concluyó el mismo contra sus vendedores Jorge Farah Rojas y Carmen Calderón de Farah;
en ese sentido, cuentan con legitimación activa por sucesión propietaria para plantear el incidente
de nulidad, al tener interés legítimo directo en los efectos de dicho proceso tramitado con vicios de
nulidad; y, c) El Juez de la causa podía conocer el incidente de nulidad en ejecución de sentencia,
así exista cosa juzgada y haya concluido, pues tenía competencia para revisar la denuncia incidental
de nulidad del proceso por indefensión, en virtud a la teoría del precedente obligatorio establecido
por el Tribunal Constitucional Plurinacional que desde el 2005 entendió que es posible plantear un
incidente de nulidad de la citación en ejecución de sentencia, lo cual no implica vulneración a la cosa
juzgada.
Ahora bien, de acuerdo al principio de pertinencia, el Auto de Vista emitido por los Vocales
demandados, debe circunscribirse a la expresión de ofensas o agravios que contiene el recurso de
apelación incoado por los impetrantes de tutela; en ese entendido, a efectos de analizar si el
mencionado fallo es congruente y contiene la debida motivación, corresponde conocer los
argumentos esgrimidos que lo sustentan, de donde se extrae que inicialmente se refirió a los
antecedentes del citado recurso e identificó dos agravios expresados en el mismo, luego expresó los
siguientes argumentos: 1) El Auto Interlocutorio emitido por el Juez de la causa, se encuentra
debidamente fundamentado y motivado, en mérito a que dicha autoridad expresó las razones
jurídicas y fácticas por las cuales resolvió no ha lugar a la admisión del incidente de nulidad planteado
por los accionantes contra el demandado Sadi Nayf Chamas Garzón, no siendo evidente que el fallo
impugnado no contenga la debida motivación; y, 2) De la revisión del proceso de usucapión decenal
en el que ya se pronunció sentencia, la misma que se encuentra ejecutoriada, interviene como
demandante Sadi Nayf Chamas Garzón contra presuntos propietarios, ya que los peticionantes de
tutela no fueron citados con la demanda al no ser demandados dentro del citado proceso, por lo que
no pueden alegar indefensión ni perjuicio, considerando que la sentencia en el merituado proceso no
les beneficia ni perjudica.
Conforme se tiene desarrollado en el Fundamento Jurídico III.2 de la presente Sentencia
Constitucional Plurinacional, el principio de congruencia es la estricta correspondencia que
debe existir entre lo peticionado y lo resuelto; es decir, responde a la pretensión jurídica
o la expresión de los agravios formulada por las partes; no debiendo considerarse aspectos
ajenos a los planteamientos deducidos por las mismas, ya que toda resolución al ser considerada
como una unidad congruente, debe cuidar el hilo conductor que le dote de orden y racionalidad desde
la parte considerativa de los hechos, la identificación de los agravios, la valoración de los mismos, la
interpretación de las normas y los efectos de la parte dispositiva.
Consecuentemente, de la revisión de los fundamentos expresados por los Vocales demandados, en
su Auto de Vista 149/2018 ahora debatido, se evidenció que de los tres aspectos puntuales
cuestionados por los peticionantes de tutela en su recurso de apelación, solamente consideraron y
respondieron a uno de ellos, el referido a la motivación respecto al Auto de 6 de julio de
2016, pronunciado por el Juez de la causa -hoy codemandado-, estableciendo que dicha autoridad
habría expresado las razones jurídicas y fácticas por las cuales resolvió no ha lugar a la admisión del
incidente de nulidad planteado por los prenombrados, concluyendo que la merituada resolución se
hallaba debidamente fundamentada y motivada; empero, obviaron responder a los otros dos agravios
identificados, los mismos que tienen que ver con el tema de legitimación activa de los impetrantes
de tutela por sucesión propietaria y por tanto con interés legítimo directo en los efectos del proceso
de usucapión; y, el entendimiento expresado por el Tribunal Constitucional Plurinacional, respecto al
planteamiento de un incidente de nulidad en ejecución de sentencia.
En virtud a ello, se evidencia que no existe la respectiva concordancia entre lo pedido y lo resuelto,
habiendo incumplido con los lineamientos establecidos por la jurisprudencia constitucional antes
descrita, siendo evidente la falta de congruencia externa en el fallo impugnado, al no existir la plena
correspondencia entre el planteamiento de los accionantes deducido en su recurso de apelación, y lo
resuelto por las autoridades demandadas.
Por otra parte, conforme se tiene reflejado en el Fundamento Jurídico III.1 del presente fallo
constitucional, toda autoridad que pronuncie una resolución, debe imprescindiblemente exponer los
hechos (desarrollo descriptivo de los antecedentes que dieron lugar al recurso de apelación), así
como la fundamentación y motivación, entendiéndose por la primera la obligación que tiene la
autoridad que la emite, de citar los preceptos legales sustantivos y adjetivos en que basa la
determinación asumida, vale decir, la justificación a su decisión judicial; y por la segunda, la
manifestación de una serie de razonamientos lógico-jurídicos que la llevaron a la conclusión de que
el acto concreto se ajusta a la hipótesis normativa (fundamentación intelectiva); es decir, hacer saber
al afectado los motivos del procedimiento respectivo, ya que solo así estará en aptitud de defenderse
como estime pertinente.
Bajo ese entendimiento jurisprudencial y del examen de los fundamentos esgrimidos en el Auto de
Vista ahora cuestionado, se advierte claramente que el mismo vulnera el contenido esencial del
derecho a una resolución fundamentada o motivada, por cuanto no cumple con la tercera finalidad
implícita descrita en el citado Fundamento Jurídico III.1 de la presente Sentencia Constitucional
Plurinacional, al contener una motivación insuficiente, ya que las autoridades demandadas ante los
cuestionamientos puntuales efectuados por los peticionantes de tutela, plasmados en su recurso de
apelación, luego de hacer alusión a criterios doctrinarios y jurisprudenciales relacionados al tema de
la motivación, se limitaron a transcribir parte del Auto Interlocutorio de 6 de julio de 2016, emitido
por el Juez codemandado, para así justificar su decisión asumida, concluyendo que “… los incidentistas
María Nieves Arce Janco y Carlos Fabio Dávila Choque no fueron citados con la demanda porque no
fueron demandados dentro del proceso de usucapión decenal, por lo que no pueden alegar
INDEFENSIÓN ni PERJUICIO (…) y la Sentencia (…), no les beneficia ni perjudica…” (sic), sin expresar
razonamientos lógico-jurídicos suficientes que hagan saber a los impetrantes de tutela los motivos
de su determinación, a efectos que exista pleno convencimiento en los mismos de que su actuar se
ajustó a los preceptos legales y jurisprudenciales establecidos respecto al tema de la interposición
del incidente de nulidad de obrados en ejecución de sentencia, pues debe tomarse en cuenta que
toda autoridad que conozca de un reclamo, solicitud o que dicte un fallo resolviendo una situación
jurídica, debe ineludiblemente exponer los motivos que sustentan su decisión de manera que el
justiciable al momento de conocer la decisión del juzgador lea y comprenda el mismo.
Máxime si -conforme se manifestó en líneas precedentes-, los accionantes en su recurso impugnaticio,
justificaron el interés legítimo que tendrían respecto al aludido proceso de usucapión y por ende su
legitimación activa en el mismo, a efectos del planteamiento del precitado incidente, señalando
además que este Tribunal ya habría establecido un precedente obligatorio con relación a su
interposición en ejecución de sentencia; aspectos sobre los cuales no se pronunciaron las autoridades
codemandadas en el merituado Auto de Vista 149/2018, menos formularon argumentos que
justifiquen la omisión en la que incurrieron al no referirse a los puntos precedentemente detallados,
considerando que uno de los elementos estructurales que hace a la debida motivación de las
resoluciones, es la exposición del criterio jurídico, donde las autoridades exponen de forma clara las
razones que argumentan su fallo, lo que en el caso presente no sucedió.
Consecuentemente, advirtiendo que el Auto de Vista no contiene la debida motivación, traducida en
una decisión insuficiente, la justicia constitucional puede disponer la nulidad y ordenar se pronuncie
otra resolución, conforme a los razonamientos expresados en el citado Fundamento Jurídico III.1 del
presente fallo constitucional, máxime si omitió pronunciarse sobre los agravios expuestos, situación
que conlleva a que los accionantes se encuentren impedidos de comprender las razones de la decisión
asumida por las merituadas autoridades judiciales.
Por lo precedentemente señalado, se evidenció la vulneración del derecho al debido proceso en sus
componentes de motivación y congruencia externa, al pronunciar el Auto de Vista 149/2018 por parte
de los Vocales demandados, siendo viable en consecuencia la tutela que brinda esta acción de
defensa.
En cuanto a la valoración de la prueba invocada como vulnerada por los impetrantes de tutela, cabe
señalar que no fue objeto de estudio en la presente causa, al haberse centrado el análisis y
consideración específicamente en el derecho al debido proceso en sus componentes de motivación y
congruencia antes referidos.
Finalmente, respecto a la transgresión de los derechos a la defensa e igualdad, este Tribunal no
evidencia la lesión de los mismos; por cuanto los accionantes, una vez que advirtieron que el Auto
Interlocutorio de 6 de julio de 2016 no les era favorable, acudieron sin restricción alguna ante la
instancia ordinaria pertinente, formulando recurso de apelación, en procura de obtener un
pronunciamiento acorde a sus derechos o pretensiones.
En consecuencia, la Sala Constitucional al haber denegado la tutela impetrada, no obró
correctamente.
POR TANTO
El Tribunal Constitucional Plurinacional, en su Sala Tercera; en virtud de la autoridad que le confiere
la Constitución Política del Estado y el art. 12.7 de la Ley del Tribunal Constitucional Plurinacional; en
revisión, resuelve:
1° REVOCAR la Resolución 29/2019 de 16 de mayo, cursante de fs. 507 a 511, pronunciada por la
Sala Constitucional Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Tarija; y en consecuencia,
CONCEDER la tutela solicitada, únicamente respecto a la vulneración del debido proceso en sus
componentes de motivación y congruencia externa; y,
2° Dejar sin efecto el Auto de Vista 149/2018 de 5 de noviembre, emitido por los Vocales de la
Sala Mixta Civil y Comercial, de Familia, Niñez y Adolescencia y Violencia Intrafamiliar o Doméstica y
Pública Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Tarija, disponiendo en consecuencia la
emisión de una nueva resolución debidamente motivada y congruente, conforme a los fundamentos
y razonamientos expresados en la presente Sentencia Constitucional Plurinacional.
Regístrese, notifíquese y publíquese en la Gaceta Constitucional Plurinacional.
que es inconcebible que un proceso quede sin efecto y exista cosa juzgada sin haberse averiguado
la verdad histórica de los hechos.
Expresó también que al haberse aplicado el desistimiento de la pretensión que describe el art. 365.III
del Código Procesal Civil (CPC), se emitió un criterio jurídico contrario a la progresividad de los
derechos, pues esta norma tiene un contenido regresivo, presumiéndose su inconstitucionalidad.
I.1.2. Derechos y garantías supuestamente vulnerados
La peticionante de tutela denunció la lesión de sus derechos al debido proceso, de acceso a la justicia,
a la defensa, “seguridad jurídica”, a la acción e impugnación y a tener una sentencia de fondo
respecto al proceso de anulabilidad de contrato, citando al efecto los arts. 115, 117 y 180 de la
Constitución Política del Estado (CPE).
I.1.3. Petitorio
Solicitó se conceda la tutela, disponiendo se deje sin efecto el Auto Supremo 493/2018 de 13 de junio
y el Auto de Vista S.C.C 159/2017 de 2 de mayo emitidos por los Magistrados y Vocales demandados
respectivamente, con cargos, costas y costos.
I.2. Audiencia y Resolución de la Jueza de garantías
Celebrada la audiencia pública el 16 de mayo de 2019, según consta en acta cursante de fs. 535 a
543, se produjeron los siguientes actuados:
I.2.1. Ratificación de la acción
La impetrante de tutela a través de su representante, ratificó íntegramente la acción tutelar
planteada.
I.2.2. Informe de los demandados
Marco Ernesto Jaimes Molina, Magistrado de la Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia, mediante
informe escrito presentado el 16 de mayo de 2019, cursante de fs. 532 a 533 vta., manifestó: a) El
Acuerdo de Sala Plena 189/2017 de aprobación del Protocolo de Aplicación del Código Procesal Civil,
emitido por la Sala Plena del Tribunal Supremo de Justicia, no se encontraba vigente al momento de
emitirse el Auto 51 de 14 de marzo de 2017 ni el Auto de Vista S.C.C 159/“2018” -lo correcto es
2017-, tampoco fue descrito en los recursos de apelación y casación; por ello, no se consideró en el
Auto Supremo; b) En la fase de recursos, el Juez de la causa a través de Auto de 24 de febrero de
2017 convocó a audiencia preliminar intimando a las partes a comparecer en forma personal bajo
alternativa de aplicar la sanción de desistimiento de la pretensión según el art. 365.III del CPC,
Resolución que no fue objetada ni observada oportunamente, y siendo que la actora no se hizo
presente y que su abogado simplemente señaló que se encontraba en comisión, sin hacer alusión a
que tenía poder de representación, declaró la sanción de desistimiento; c) En recurso de casación,
la recurrente sostuvo que su inasistencia se justificó con las literales de fs. 326 a 327, que fueron
“estimadas” porque no concuerdan con la audiencia de 24 de febrero de igual año; razón por la cual,
se declaró infundado el recurso; d) La acción de amparo constitucional no es subsidiaria para sanear
las omisiones de la accionante en primera instancia; e) El argumento de que se interpretó en forma
regresiva el art. 365.III del CPC, no fue descrito en los recursos de apelación ni de casación; f) No
puede presumirse la inconstitucionalidad del art. 365.III del CPC, cuando el art. 4 del Código Procesal
Constitucional (CPCo) describe la presunción de constitucionalidad de las normas; por ende, en su
momento se debió incidentar una acción de inconstitucionalidad concreta; g) Del confuso memorial
de acción de amparo constitucional no se advierte la relación de causalidad, menos haber demostrado
que los reclamos efectuados en la presente acción tutelar ya se hicieron en la fase recursiva; y, h)
El argumento de interpretación errónea, no cumple con los requisitos para su análisis; por lo que,
solicitó se deniegue la tutela impetrada.
Juan Carlos Berríos Albizu, Magistrado de la Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia, no presentó
informe ni concurrió a la audiencia, pese a su notificación cursante a fs. 512.
Iván Fernando Vidal Aparicio y Sandra Medrano Bautista, Vocales de la Sala Civil y Comercial Segunda
del Tribunal Departamental de Justicia de Chuquisaca, no presentaron informe alguno ni asistieron a
la audiencia, no obstante su notificación cursante de fs. 514 a 515.
I.2.3. Intervención de los terceros interesados
Dante Wilfredo Miguez Dávila, María del Carmen García Brozovic de Miguez, Sergio Omar Salame
Gonzáles y Prima Fidelia Herbas Saavedra, a través de su representante en audiencia, manifestaron
lo siguiente: 1) La peticionante de tutela no cumplió con los requisitos de admisibilidad porque no
debió demandar a los Vocales del Tribunal de segunda instancia, sino solamente a los Magistrados
del Tribunal Supremo de Justicia que dictaron el Auto Supremo impugnado; 2) No le corresponde a
la justicia constitucional juzgar el criterio jurídico empleado por otros tribunales para fundar su
actividad jurisdiccional; 3) La acción tutelar intentada no especifica de qué manera la interpretación
de la legalidad ordinaria conculcó sus derechos y garantías, además que no tomó en cuenta que la
aplicación del art. 365.III del CPC no está librada al criterio discrecional de la autoridad judicial, sino
al cumplimiento de la ley; y, 4) El haberse declarado inadmisible el recurso de apelación por la falta
de expresión de agravios, significa que legalmente no existió este recurso; por lo tanto, tampoco es
admisible la casación; en consecuencia, pidieron la denegatoria de la tutela.
I.2.4. Resolución
La Jueza Pública Civil y Comercial Decimocuarta de Sucre del departamento de Chuquisaca,
constituida en Jueza de garantías, mediante Resolución JPCH 003/2019 de 16 de mayo, cursante de
fs. 544 a 549, denegó la tutela solicitada, con los siguientes fundamentos: i) En su momento se
otorgó el plazo correspondiente para la subsanación de la acción de amparo constitucional que no
fue corregida, y a fin de no dejar a la accionante sin la posibilidad de acceso a la justicia constitucional,
se dispuso su admisión; empero, luego de escuchar los fundamentos jurídicos expuestos en
audiencia, no fue posible determinar la violación de los derechos fundamentales denunciados
respecto al Auto de Vista y Auto Supremo observados; y, ii) La impetrante de tutela, no explicó de
ninguna manera cómo el Tribunal de cierre que emitió el aludido Auto Supremo, vulneró sus
derechos, por lo que corresponde denegar la tutela.
II. CONCLUSIONES
De la revisión y análisis de los antecedentes que cursan en obrados, se establece lo siguiente:
II.1. Cursa Auto Definitivo 183 de 18 de octubre de 2016, pronunciado en la audiencia preliminar de
la misma fecha, por el Juez Público Civil y Comercial Quinto de Sucre del departamento de
Chuquisaca, que declaró improbadas las excepciones previas de obscuridad, contradicción e
imprecisión en la demanda, prescripción del derecho patrimonial y de la acción de anulabilidad; y,
“PROBADA” la excepción previa de prescripción del derecho a pedir la herencia interpuesta por
Dante Wilfredo Miguez Dávila y María del Carmen García Brozovic de Miguez; así como las
excepciones interpuestas por el Defensor de Oficio en representación de Prima Fidelia Herbas
Saavedra (fs. 331 a 333).
II.2. Eufemia López Gonzales -accionante- a través de su representante, el 21 de octubre de 2016
interpuso recurso de apelación contra el Auto Definitivo precitado, el mismo que mereció el Auto de
Vista SCCF II 43/2017 de 20 de enero dictado por los Vocales de la Sala Civil y Comercial Segunda
del Tribunal Departamental de Justicia de Chuquisaca -demandados- que anuló obrados hasta fs. 330
inclusive, debiendo proceder a realizar nueva audiencia preliminar (fs. 334 a 337 y 353 a 354).
II.3. Cursa acta de audiencia preliminar de 14 de marzo de 2017 en la que el Juez de la causa,
mediante Auto Definitivo 51 de la misma fecha, ante la inasistencia no justificada de la parte actora,
declaró el “…DESISTIMIENTO DE LA PRETENSIÓN…” (sic); decisión que fue apelada por la
impetrante de tutela el 17 del citado mes y año (fs. 366 a 368 y 371 a 375).
II.4. El recurso de apelación referido precedentemente, mereció el Auto de Vista S.C.C II 159/2017
de 2 de mayo, pronunciado por los Vocales de la Sala Civil y Comercial Segunda del Tribunal
Departamental de Justicia de Chuquisaca que declaró “INADMISIBLE” la apelación formulada por
la peticionante de tutela contra el Auto Definitivo 51, por la falta de expresión de agravios; Resolución
que fue objeto de recurso de explicación complementación, aclaración y enmienda a través del
memorial presentado el 8 de igual mes y año, dictándose en su mérito el Auto de 9 de igual mes y
año, por el que dicho Tribunal de apelación al considerar que la solicitud pretendía modificar aspectos
de fondo, determinó no dar lugar a la misma; por lo que, mediante memorial presentado el 24 de
idéntico mes y año, la prenombrada interpuso recurso de casación (fs. 392 a 393, 397 a 399 y 404 a
415 vta.).
II.5. Por Auto Supremo 493/2018 de 13 de junio, los Magistrados de la Sala Civil del Tribunal
Supremo de Justicia -demandados-, declararon “INFUNDADO” el recurso de casación
precedentemente citado (fs. 443 a 446 vta.).
III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO
La accionante denuncia la lesión de sus derechos al debido proceso, de acceso a la justicia, a la
defensa, “seguridad jurídica”, a la acción e impugnación y a tener una sentencia de fondo respecto
al proceso de anulabilidad de contrato; toda vez que, las autoridades demandadas -en instancia de
apelación y casación-, desconocieron sus derechos de heredera legítima por cuestiones meramente
formales y procedimentales, limitando su derecho de acceso a la justicia, cuando más bien debieron
hacer una revisión de lo obrado para fallar conforme a derecho, priorizando la verdad material y el
derecho de poder contar con un fallo de fondo sin esperar que medie un reclamo específico del caso
concreto.
En consecuencia, corresponde en revisión, determinar si tales extremos son evidentes a fin de
conceder o denegar la tutela solicitada.
III.1. Requisitos de admisibilidad de la acción de amparo constitucional. Relación de
causalidad entre los hechos, derechos y petitorio
Al respecto, la SCP 1774/2012 de 1 de octubre, citando la SCP 0412/2012 de 22 de junio, aludió a
los requisitos de admisibilidad de la presente acción tutelar que deben ser cumplidos a tiempo de
interponerse una acción de amparo constitucional; mismos que actualmente se encuentran
establecidos en el art. 33 del CPCo, de la siguiente forma: «…“ La norma prevista en el art. 97 de la
Ley del Tribunal Constitucional (LTC), establece los requisitos de forma y contenido que deben ser
cumplidos en la presentación de todo recurso de amparo constitucional, ahora acción de amparo
constitucional, señalando expresamente que el accionante deberá: 'I.- Acreditar la personería del
recurrente; II.- Nombre y domicilio de la parte recurrida o de su representante legal; III.- Exponer
con precisión y claridad los hechos que le sirvan de fundamento; IV.- Precisar con precisión
los derechos o garantías que se consideren restringidos, suprimidos o amenazados; V.- Acompañar
las pruebas en que se funda la pretensión; y, VI.- Fijar con precisión el amparo que se solicita
para preservar o restablecer el derecho o la garantía vulnerados o amenazados'. Los
requisitos señalados, tanto de forma como de contenido, fueron desarrollados por la Jurisprudencia
de este Tribunal, es así que a partir de la SC 0365/2005-R de 13 de abril, citada de forma reiterada
en a través de la SC 0655/2011-R de 16 de mayo, entre muchas otras, precisó: '…depende que tanto
el juez o tribunal de amparo así como el Tribunal Constitucional puedan compulsar sobre la base de
criterios objetivos, la legitimación de las partes, así como la veracidad de los hechos reclamados y
los derechos lesionados, para en definitiva otorgar o negar el amparo expresamente solicitado; a su
vez tiende a garantizar también que con tales precisiones puedan estar a derecho para asumir
defensa en debida forma (…)'.
A esta altura del análisis, corresponde precisar que los requisitos exigidos (…) están destinados
a evitar el inicio de un procedimiento que carezca de los elementos básicos necesarios
para decidir sobre la pretensión jurídica deducida; sea para estimarla o desestimarla. De ahí
que resulta conveniente puntualizar la relevancia procesal que tienen los tres requisitos de
contenido…
III.1.1. Exponer con precisión y claridad los hechos que le sirven de fundamento…
Se trata de una relación fáctica que debe hacer el recurrente; pues está referida a los hechos que
sirven de fundamento del recurso o de la razón o razones en la que el recurrente apoya
la protección que solicita, que no siempre está referido a un solo hecho sino a varios hechos, que
de manera congruente se reconducen y sirven de fundamento del petitorio. Expuestos los hechos en
el marco señalado, impide que la acción o el contenido del recurso pueda ser variado o cambiado a
lo largo del proceso del amparo; de lo contrario se estaría frente a un nuevo recurso.
(…)
En síntesis el elemento factico aludido (conjunto de hechos) y su calificación jurídica (derechos o
garantías supuestamente violados), constituye lo que la doctrina denomina genéricamente
'la causa de pedir', causa de pedir que debe ser claramente precisada y delimitado por el
recurrente. Conforme a lo señalado, los hechos jurídicamente relevantes que sirven de fundamento
factico del recurso deben ser, como lo expresa la ley, expuestos con precisión y claridad dado que
los mismos delimitan la causa de pedir y vinculan al Tribunal de amparo, es decir que este, deberá
resolver la problemática planteada conforme en esa descripción de los hechos y su calificación jurídica
(derechos lesionados) y no otra.
III.1.2. Precisar los derechos o garantías que consideren suprimidos o amenazados (art. 97.IV de la
LTC). Como quedo precisado en el punto anterior, la causa de pedir tiene dos elementos: 1) el
elemento factico que está referido a los hechos que sirven de fundamento al recurso; 2)
el elemento normativo, es decir, los derechos o garantías invocados como lesionados por
esos hechos, que deben ser precisados por el recurrente; sin embargo, como en los hechos debe
acreditarse el derecho vulnerado, es preciso que exista una relación de causalidad entre el
hecho que sirve de fundamento y la lesión causada al derecho o garantía. De ahí que el
cumplimiento de esta exigencia no se reduce a enumerar artículos, sino a explicar desde
el punto de vista causal, como esos hechos han lesionado el derecho en cuestión.
(…)
De la jurisprudencia anotada se concluye que si el Tribunal o el Juez de garantías admitieron
la acción de amparo constitucional a pesar de no cumplir con alguno de los requisitos de
contenido o de forma corresponderá al Tribunal Constitucional en revisión denegar la
tutela sin ingresar al análisis de la problemática planteada…”» (las negrillas son nuestras).
III.2. Análisis del caso concreto
Del memorial de acción de amparo constitucional presentado, se tiene que la accionante considera
que fueron lesionados sus derechos al debido proceso, de acceso a la justicia, a la defensa, “seguridad
jurídica”, a la acción e impugnación y a tener una sentencia de fondo respecto al proceso de
anulabilidad de contrato, alegando que las autoridades demandadas en instancia de apelación y
casación, desconocieron sus derechos de heredera legítima por cuestiones meramente formales y
procedimentales, limitando el acceso a la justicia, cuando más bien debieron hacer una revisión de
lo obrado para fallar conforme a ley, priorizando la verdad material y el derecho de poder contar con
un fallo de fondo sin esperar que medie un reclamo específico del caso concreto.
Al respecto, es pertinente puntualizar que al advertir que en la presente acción tutelar, la impetrante
de tutela cuestiona la actuación del Juez de la causa; empero, interpone la demanda contra el
Tribunal de apelación y el Tribunal de cierre; ante esta situación, es preciso aclarar que esta
jurisdicción no puede emitir pronunciamiento sobre las denuncias de los actos de primera instancia
del proceso ordinario de referencia; puesto que conforme a la jurisprudencia del Tribunal
Constitucional Plurinacional“…esta jurisdicción no se constituye en un mecanismo de impugnación de
la labor que efectúan los jueces y tribunales ordinarios; el Tribunal Constitucional Plurinacional no
puede inmiscuirse en esa labor particular, al estar compelido al cumplimiento de funciones
diferentes…” (SCP 1737/2014 de 5 de septiembre); es decir, no es una instancia recursiva adicional
de examen de todo el proceso, debido a que existen las etapas ordinarias pertinentes que en la causa
de origen fueron activadas por la accionante, como son los recursos de apelación y casación,
quedando por lo tanto limitada la intervención de la jurisdicción constitucional a analizar únicamente
la última Resolución dictada dentro del indicado proceso, que en el caso es el Auto Supremo 493/2018
de 13 de junio, que a su turno tuvo la oportunidad de revisar el Auto de Vista emitido en apelación,
cumpliéndose a partir de este entendimiento uno de los principios característicos de la acción de
amparo constitucional que es el de la subsidiariedad, aspecto que delimita el pronunciamiento a
dictarse por este Tribunal.
En ese orden, del análisis del memorial de la acción tutelar interpuesta, se evidencia que la accionante
alegó fundamentalmente que el Juez de instancia en la audiencia preliminar de 18 de octubre de
2016 declaró el desistimiento de la demanda ordinaria, en base al art. 365.III del CPC, sin tomar en
cuenta que había constituido apoderado con amplias facultades para que la represente en todo el
proceso, del que en ningún momento fue observada su participación, y que además solo tenía que
dar continuidad a dicha audiencia que fue instalada el 4 de julio de 2016, sin que en esa oportunidad
se haya exigido su presencia en ese acto, por lo que entendió que se emitió un criterio jurídico
contrario a la progresividad de los derechos, pues la norma legal aplicada tiene un contenido
regresivo, presumiéndose su inconstitucionalidad; y que habiendo formulado los recursos de
apelación y casación, las autoridades demandadas desconocieron sus derechos de heredera legítima
por cuestiones meramente formales y procedimentales, limitando el acceso a la justicia, cuando en
las resoluciones que dictaron debieron revisar lo obrado para fallar conforme a ley, sin esperar que
medie un reclamo específico del caso concreto, priorizando la verdad material y el derecho de poder
contar con un fallo de fondo, ya que es inconcebible que un proceso quede sin efecto y exista cosa
juzgada sin haberse averiguado la verdad histórica de los hechos, argumentos que fueron reiterados
en la audiencia de garantías.
Es decir, los hechos que sirven de fundamento del recurso o las razones en las que la impetrante de
tutela apoya la protección que solicita -causa petendi-, tienen que ver únicamente con los actos de
la autoridad a quo, mismos que como se aclaró previamente, esta jurisdicción no puede revisar,
estando limitada al análisis de la actuación del Tribunal de cierre, respecto del cual solamente alegó
que vulneró sus derechos pero no describió cómo ni de qué forma lo hizo, no precisó cuáles fueron
los actos del Tribunal de casación que lesionaron los mismos en relación al contenido del Auto
Supremo confutado, lo que hace colegir que no dio cumplimiento a uno de los requisitos de
admisibilidad, como es el precisar el elemento fáctico de su pretensión que dio lugar a la supuesta
conculcación de derechos o garantías constitucionales por parte de los Magistrados demandados, tal
como prescribe la jurisprudencia constitucional: “'…1) El elemento fáctico que está referido a los
hechos que sirven de fundamento al recurso; 2) El elemento normativo, es decir, los derechos o
garantías invocado como lesionados por esos hechos, que deben ser precisados por el recurrente;
sin embargo, como en los hechos debe acreditarse el derecho vulnerado, es preciso que exista
una relación de causalidad entre el hecho que sirve de fundamento y la lesión causada al
derecho o garantía…’” (las negrillas son nuestras) Auto Constitucional (AC) 0117/2010-RCA de 5
de julio, lo que no ocurre en el presente caso, circunstancia que impide ingresar a analizar el fondo
de la problemática suscitada, conforme al Fundamento Jurídico III.1 del presente fallo.
De igual forma, se advierte que el petitorio de la presente acción tutelar se limita a solicitar que se
deje sin efecto tanto el Auto de Vista como el Auto Supremo observados, pero omite fijar con precisión
qué tipo de amparo solicita para preservar o restablecer los derechos supuestamente vulnerados,
requisito imprescindible, puesto que esta jurisdicción está obligada a conferir solo lo que se le pide,
aspecto que guarda directa relación con la naturaleza jurídica de la presente acción de defensa (SCP
0412/2012 de 22 de junio); por lo que, incumple también con los requisitos de admisibilidad básicos
exigidos para la interposición de las acciones tutelares.
Finalmente, sobre la alusión que hace la peticionante de tutela en relación a la presumible
inconstitucionalidad del art. 365.II del CPC, es necesario precisar que las sentencias que resuelven
las acciones de amparo constitucional, de ninguna manera tutelan ni solucionan aspectos relativos a
la constitucionalidad o inconstitucionalidad de una determinada ley o artículo, así la SC 2765/2010-R
de 10 de diciembre, indicó que: “Con el fin de resguardar un correcto manejo de la acción planteada,
es preciso señalar que no se puede interponer un amparo, alegando la inconstitucionalidad de una
disposición legal, pues para ello, la Ley del Tribunal Constitucional, tiene previsto el recurso directo
años computados desde el momento en que se abrió la sucesión hereditaria, y que desde esa fecha
hasta el 1 de marzo de 2013, que le declararon heredero al fallecimiento de su progenitor, habría
transcurrido más de cinco años.
Interpuesto el recurso de apelación contra el indicado fallo, el Tribunal de alzada por Auto de Vista
261/2018 de 27 de agosto, confirmó la decisión impugnada, señalando que el contrato de iguala
profesional establecía que se podían cobrar los honorarios profesionales del monto obtenido por los
demandados, pero que en ningún momento se acordó que la condición para su exigibilidad estuviese
sujeto a que se determine la retención de fondos.
El Auto de Vista impugnado, contiene un razonamiento irracional, al no haber considerado que el
contrato establece el pago de honorarios sobre el 30 % del monto obtenido, de ahí que, a tiempo de
abrirse la sucesión hereditaria o la fecha en que le declararon judicialmente heredero, no había un
monto aun logrado, ocurriendo recién en el momento en que el Gobierno Autónomo Municipal de La
Paz efectuó el depósito por daños y perjuicios en las cuentas del Consejo de la Magistratura.
I.1.2. Derechos y garantías supuestamente vulnerados
Consideró como lesionados sus derechos al debido proceso, a la sucesión hereditaria y a la propiedad
privada; citando al efecto los arts. 56.III y 115 de la Constitución Política del Estado (CPE).
I.1.3. Petitorio
Solicitó se conceda la tutela y en consecuencia se anule el Auto de Vista 261/2018, disponiendo que
las autoridades demandadas emitan nueva resolución reparando los actos vulneratorios debidamente
identificados.
I.2. Audiencia y Resolución de la Sala Constitucional
Celebrada la audiencia pública el 29 de abril de 2019, según consta en acta cursante de fs. 382 a
390, se produjeron los siguientes actuados.
I.2.1. Ratificación y ampliación de la acción
El accionante a través de sus abogados ratificó el contenido del memorial de acción de amparo
constitucional y ampliándolo, señaló que: a) La familia Brun Andrade el 11 de diciembre de 2015,
logró recuperar la suma de Bs19 924 748.- (diecinueve millones novecientos veinticuatro mil
setecientos cuarenta y ocho bolivianos), gracias a las gestiones desarrolladas por su padre en calidad
de abogado defensor; b) Acreditando su condición de heredero del abogado de la familia Brun
Andrade, el 6 de mayo de 2014, solicitó el pago de honorarios profesionales que correspondían a su
padre, señalando la Jueza de la causa que el mismo recién podía hacerse efectivo una vez
desembolsado el dinero; en virtud de un nuevo petitorio la referida autoridad dictó el proveído de 23
de abril del 2015, indicando: “…estese a la iguala que debe ser honrada en esos términos aún no
existe constancia de pago que produzca, una vez que se produzca habrá pago…” (sic), decreto que
al no ser apelado por las partes, dio validez al documento de cobro; sin embargo, la Jueza Pública
Civil y Comercial Quinta de la Capital de departamento de La Paz, actuando en suplencia legal,
mediante Auto Interlocutorio 85/2016 declaró la prescripción del cobro de los indicados honorarios;
decisión que fue apelada y confirmada por el Auto de Vista ahora cuestionado en vulneración del
debido proceso; c) De acuerdo a la SCP “617/2016 de 27 de octubre”, los honorarios profesionales
se cancelan en el porcentaje, cuando es recuperado el monto del mandante; por esa razón, no podía
haberse pedido el pago de lo adeudado a su progenitor en la gestión 2013, cuando este recién se
efectivizó el 2015; d) No se puede argumentar que el trabajo de patrocinio no fue concluido, debido
a que a la colega de su fallecido padre que fue parte de la defensa de la familia Brun Andrade, se le
cancelaron sus honorarios en la mitad del porcentaje establecido en la iguala profesional; e) De
acuerdo al art. 496 del Código Civil (CC), la condición suspensiva pendiente se cumple cuando el
acontecimiento incierto se realiza, el cual se dió el 11 de diciembre de 2015; f) El art. 1492 del citado
Código, señala que un derecho se extingue cuando su titular no lo ejerce durante el tiempo que la
ley lo establece, aspecto que no ocurrió en el caso concreto debido a que su persona pidió el pago
de manera anticipada y dentro del plazo establecido; y, g) Si bien su padre falleció, el trabajo de
patrocinio profesional ya estaba prácticamente concluido, correspondiéndole el pago del 15% como
a su colega copatrocinante “…en ese sentido está claro y es evidente la infracción del debido proceso
que ha sido víctima…” (sic).
I.2.2. Informe de los demandados
Ernesto Macuchapi Laguna y Jacqueline Cecilia Rada Arana, Vocales de la Sala Civil Quinta y Tercera
respectivamente, del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, por informe escrito presentado
el 22 de marzo de 2019, cursante de fs. 336 a 337 vta., señalaron que: 1) La Resolución impugnada
cuenta con la debida fundamentación y motivación, fue expresada de forma objetiva y coherente
bajo el principio de pertinencia establecido en el art. 265 del Código Procesal Civil (CPC), confirmando
la decisión adoptada por la Jueza de primera instancia; 2) De la lectura de la acción de amparo
constitucional se advirtió que el ahora accionante expuso una relación fáctica que no puso en
conocimiento de sus autoridades, debido a que en el recurso de apelación señaló entre otras cosas
que la exigibilidad de los honorarios profesionales estaba sujeta a una condición suspensiva como la
retención de fondos, determinada el 22 de septiembre de 2015, de ahí que, en la iguala profesional
no evidenciaron la existencia de ninguna condición suspensiva; 3) El peticionante de tutela no es
congruente con los argumentos sostenidos en el citado recurso; ya que, ahora dejando de lado el
fundamento de la supuesta condición suspensiva que se habría cumplido con la retención de fondos,
de forma sorprendente refirió que dicho acontecimiento se habría cumplido el 11 de diciembre de
2015 en el momento que se realizó el depósito judicial; 4) No se lesionó ningún derecho
constitucional del accionante, al haber dictado el Auto de Vista de acuerdo a los argumentos que
expuso en su recurso de apelación; y, 5) De la lectura de la acción de amparo constitucional
planteada, el solicitante de tutela no señaló de forma concreta qué derechos se hubieran
transgredido. Con base en estos fundamentos solicitaron se deniegue la tutela impetrada.
I.2.3. Intervención de los terceros interesados
Juan Brun Guzmán y Margarita Delicia Andrade Muñoz de Brun, por memorial presentado el 22 de
marzo de 2019, cursante de fs. 338 a 343 vta., señalaron que: i) De acuerdo a la SCP 0108/2012 de
27 de abril, la interpretación de la legalidad ordinaria es una atribución exclusiva de los jueces y
tribunales ordinarios, y en el presente caso el peticionante de tutela no cumplió con los presupuestos
procesales, para que la jurisdicción constitucional pueda revisar dicha labor; ii) Este mecanismo
constitucional no se activa para reparar supuestos actos que infringen las normas procesales o
sustantivas, debido a una incorrecta interpretación o indebida aplicación de las mismas; iii) Se debe
declarar improcedente la acción tutelar interpuesta porque no se cumplió con los requisitos
específicos para su procedencia; iv) La tutela solicitada es incongruente con relación al petitorio de
anulación del Auto de Vista impugnado; debido a que, las autoridades demandadas se limitaron por
pertinencia y congruencia, a lo alegado por el recurrente en la apelación; v) Los argumentos
planteados en la presente acción de defensa no fueron denunciados en el recurso de apelación; y,
vi) No existió lesión al derecho sucesorio porque su carácter de heredero no está en discusión, sino
la prescripción de la acción para ejercer el cobro.
En audiencia a través de su abogado, ratificaron el tenor de su acción tutelar y ampliándolo indicaron
que: a) El contenido del memorial de apelación no hace mención a la prescripción sino que se avocan
a defender el cumplimiento de la iguala profesional como si fuera un contrato laboral; b) No puede
el accionante pretender corregir o subsanar a través de la acción de amparo constitucional las
omisiones en que incurrió al formular su impugnación; y, c) El Tribunal de alzada no podía
pronunciarse sin vulnerar los principios de pertinencia y congruencia sobre puntos que no fueron
objetados en el recurso de apelación interpuesto por el impetrante de tutela.
El Gobierno Autónomo Municipal de La Paz, a través de sus representantes por memorial de 24 de
abril de 2019, cursante de 375 a 381, señaló que: 1) Existe omisión de notificación a la tercera
interesada abogada Elfía Rivero Suarez; 2) Observó insuficiencia y falta de legitimación pasiva al no
haber incluido como demandada a la Jueza Pública Civil y Comercial Segunda de la Capital del
departamento referido; 3) En materia de sucesiones, la herencia se adquiere desde el momento en
que se abre la sucesión; 4) El accionante realizó actos consentidos debido a que al fallecimiento de
su padre ocurrido el 2008, continuaron los trabajos de defensa por la abogada Elfía Rivero Suarez y
habiendo cesado dicho patrocinio el 2009, no se reclamó el pago de los honorarios profesionales; 5)
La iguala profesional no contiene ninguna condición suspensiva; 6) El peticionante de tutela confunde
liquidez con exigibilidad, sin tomar en cuenta que el art. 1493 del CC, es claro al establecer que la
prescripción comienza a correr desde que el titular ha podido hacer valer su derecho; en el caso
concreto, el solicitante de tutela no ejerció su derecho de cobro de honorarios profesionales por el
trabajo de su padre desde el momento que dejó de patrocinar la causa; y, 7) El no haber ejercido el
derecho de cobro en el plazo legal, dio lugar a la decisión judicial de declarar probada la excepción
de prescripción, y en consecuencia el monto cobrado queda a favor del Gobierno Autónomo Municipal
de La Paz. Con base en esos fundamentos, solicitaron se declare la improcedencia o se deniegue la
tutela impetrada.
En audiencia a través de su abogado, señaló: i) Al momento de resolver la acción de defensa se debe
tener en cuenta las prescripciones bienales; y, ii) Al existir derechos controvertidos entre el aludido
Gobierno Autónomo Municipal y las partes involucradas en la presente acción de defensa se debe
denegar la tutela.
I.2.4. Resolución
La Sala Constitucional Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, mediante
Resolución 078/2019 de 29 de abril, cursante de fs. 391 a 397, concedió en parte la tutela
solicitada, respecto a la supresión del derecho a la sucesión hereditaria y la propiedad privada y
denegó la tutela por el derecho al trabajo, determinando en consecuencia la nulidad del Auto de
Vista 261/2018, disponiendo que los miembros de la Sala Civil Quinta del Tribunal Departamental de
Justicia del referido departamento, procedan a dictar un nuevo auto de vista observando los alcances
efectuados en el fallo constitucional emitido al advertir incongruencia en la decisión asumida por las
autoridades demandadas, con base en los siguientes fundamentos: a) Partiendo del hecho de que
los honorarios serían cancelados al momento de que exista una determinación definitiva, es
improbable al tenor de los arts. 1493 y 1507 del CC, hablar de prescripción sobre un acontecimiento
que aún no se dió; b) La condición a la que estaba sujeta la iguala profesional era la efectivización
del pago y al haberse generado el depósito judicial el 11 de diciembre de 2015, las autoridades
judiciales hicieron mal al pretender forzar su observancia antes de que se cumpla ese acontecimiento
como era el monto obtenido; c) El derecho al debido proceso sustantivo, no se supera con el hecho
de que el Tribunal de alzada haya resuelto o se hubiese pronunciado en relación a los agravios que
fueron postulados; d) Si bien, el contenido del recurso de apelación, hace mención a que la iguala
profesional suscrita el 16 de febrero de 2001, tendría “ribetes” de ser un contrato laboral y por
consiguiente carácter de imprescriptible; empero, también contiene el reclamo sobre la existencia de
la condición suspensiva y la naturaleza de la relación contractual, denunciando ausencia de
motivación y coherencia en el Auto Interlocutorio impugnado; e) El Auto de Vista recurrido, a tiempo
de resolver los cuestionamientos contenidos en el recurso referido, efectuó una transcripción de la
cláusula tercera del párrafo tercero de la iguala profesional, concluyendo que jamás se puso como
requisito de exigibilidad la retención de fondos como erróneamente sostiene el recurrente, lo que
evidencia que las autoridades demandadas, efectuaron un análisis incorrecto sobre el régimen de la
condición suspensiva a la cual estaba sometida la iguala profesional en relación a los arts. 1495, 1502
y 1510 del CC; f) El citado contrato se encontraba sujeto a una condición suspensiva, que se
materializó el 11 de diciembre de 2015, al momento de efectuarse el depósito judicial por la suma de
Bs19 924 748.- y es precisamente este acontecimiento a partir del cual recién se puede consolidar
y/o materializar el derecho del accionante respecto al pago de honorarios profesionales; y, g) Las
autoridades demandadas con la emisión del Auto de Vista cuestionado, suprimieron los derechos del
impetrante de tutela, impidiéndole ejercer su derecho a la sucesión hereditaria que le asiste, la que
está vinculada con el ejercicio al derecho a su propiedad privada.
I.3. Trámite procesal en el Tribunal Constitucional Plurinacional
No habiendo encontrado consenso en Sala, de conformidad al art. 30.I.6 de la Ley del Tribunal
Constitucional Plurinacional (LTCP), se procedió a convocar al Presidente de este Tribunal, a fin de
dirimir con su voto el caso en análisis.
II. CONCLUSIONES
De la revisión y compulsa de los antecedentes que cursan en obrados, se establece lo siguiente:
II.1. Cursa iguala profesional de 16 de febrero de 2001, suscrita entre Juan Brun Guzmán por sí
mismo y por su esposa Margarita Andrade Muñoz de Brun; y, los abogados Juan Carlos Lazcano
Henry y Elfía Rivero Suárez, para que asuman defensa dentro del proceso ordinario de mejor derecho
propietario, nulidad de transferencia, cancelación de partida en Derechos Reales y rehabilitación,
seguido por el Gobierno Autónomo Municipal de La Paz (entonces Alcaldía Municipal), estableciendo
que: “El monto de los Honorarios Profesionales para el servicio anteriormente descrito, queda
establecido en el porcentaje de treinta por ciento (30%) del monto obtenido que se aplicará a partir
de la suma de trescientos mil dólares americanos…” (sic [fs. 145]).
II.2. Mediante memorial presentado el 6 de mayo de 2014, el ahora accionante se apersonó a la
entonces Jueza de Partido en lo Civil y Comercial Tercera de la Capital del departamento de La Paz,
haciendo conocer su condición de heredero forzoso ab intestato de su padre Juan Carlos Lazcano
Henry; en dicho mérito, solicitó se ordene la liquidación de honorarios profesionales pactados
conforme a la referida iguala, una vez entregado el avalúo pericial que determine el monto de los
daños y perjuicios (fs. 156 y vta.).
II.3. Por memorial presentado el 22 de abril de 2015, el impetrante de tutela reiteró su solicitud ante
la misma autoridad jurisdiccional, para que proceda a la liquidación de honorarios profesionales y
efectué la correspondiente retención y orden de pago a su favor como heredero del abogado fallecido
Juan Carlos Lazcano Henry, mereciendo la providencia de 23 del mismo mes y año que señaló:
“…estése a la iguala suscrita con la parte patrocinada, debiendo tener presente lo acordado y el
monto establecido por concepto de honorarios profesionales, los mismos que deben ser honrados en
esos términos, asimismo considérese por la parte presentante que aún no existe constancia de pago
por la parte demandante, en tal sentido una vez se produzca el mismo, se tendrá presente la iguala
de fs. 1782 de obrados a los efectos de su cumplimiento…” (sic [fs. 163 a 164]).
II.4. A través de memorial desplegado el 5 de mayo de 2015, Juan Brun Guzmán y Margarita Andrade
Muñoz de Brun, interpusieron excepción de prescripción contra la pretensión del accionante
aduciendo que el último memorial del fallecido abogado patrocinante fue presentado el 31 de octubre
de 2007, debiendo en su criterio computarse a partir de esta fecha la prescripción bienal para que su
heredero haga valer su derecho (fs. 165 a 167).
II.5. Por Auto Interlocutorio 85/2016 de 10 de marzo, la Jueza Pública Civil y Comercial Quinta -en
suplencia de su similar Tercera- de la Capital del departamento de La Paz declaró probada la
excepción de prescripción opuesta por los anteriormente mencionados, únicamente respecto a los
honorarios reclamados por Francisco Javier Lazcano Reyes; y, con relación a Elfía Riveros Suarez,
dispuso que se proceda a la retención del 15 % del monto contenido en el depósito judicial cursante
a fs. 3871 conforme a la iguala profesional (fs. 251 a 252 vta.).
II.6. A través del memorial presentado el 16 de marzo de 2016, el impetrante de tutela, interpuso
recurso de apelación contra el Auto Interlocutorio 85/2016, (fs. 255 a 257 vta.).
II.7. Mediante Auto de Vista 261/2018 de 27 de agosto, la Sala Civil Quinta del Tribunal
Departamental de Justicia de La Paz, resolvió confirmar el Auto Interlocutorio 85/2016, estableciendo
entre otros fundamentos, que en la iguala profesional no existía ninguna condición para la
efectivización del pago de honorarios (fs. 312 a 314 vta.).
III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO
El accionante alega como vulnerados sus derechos al debido proceso, a la sucesión hereditaria y a la
propiedad privada; debido a que, al confirmar en alzada el Auto Interlocutorio 85/2016 de 10 de
marzo que declaró prescrito su derecho a cobrar los honorarios profesionales de su difundo padre,
las retribuciones y gastos debidos a los abogados, el término de prescripción corre desde la conclusión
del proceso.
En efecto, siendo que en el presente caso el padre del accionante suscribió un contrato de iguala
profesional para el patrocinio del proceso ordinario seguido contra Juan Brun Guzmán y su esposa
en el que se determinó como honorarios profesionales el 30% del monto obtenido, y en atención a
que conforme lo establecido en el Código Civil el cómputo del plazo de prescripción para los
honorarios profesionales del abogado corre desde que concluye el proceso, la conciliación o
avenimiento de las partes, o la revocatoria de los poderes concedidos, se hace evidente que la
determinación arribada por las autoridades demandadas carece del debido sustento que justifique
por qué en el caso en análisis, más allá del fallecimiento del abogado, el plazo legal para el cobro de
los honorarios profesionales debe merecer un tratamiento distinto al establecido por la norma; por lo
que, la conclusión arribada deviene en arbitraria y no condice con ninguna disposición normativa;
además, de no ser evidente lo referido respecto a la inactividad del cobro; por cuanto, conforme se
tiene precisado en las Conclusiones II.3 y 4, el impetrante de tutela presentó en reiteradas
oportunidades solicitudes para hacer efectivo el mismo, siendo incluso respondido por la autoridad
judicial en sentido que aún no existía constancia de pago por la parte demandante, indicando que
“…en tal sentido una vez se produzca el mismo, se tendrá la iguala de fs. 1782 de obrados a los
efectos de su cumplimiento…” (sic); aspecto que, no puede ser desconocido por los Vocales
demandados a tiempo de valorar la aplicación de la norma y el efectivo ejercicio de los derechos que
le asisten al peticionante de tutela, cuestiones que al no ser consideradas en la decisión analizada,
hacen que dicha determinación sea lesiva al debido proceso en sus componentes de fundamentación
y motivación de las resoluciones.
Por otro lado, siendo que el Auto Vista en análisis confirmó la prescripción del cobro de los honorarios
profesionales del padre del impetrante de tutela, y dado que este se constituye en el heredero de los
bienes del causante, la decisión de restringir con fundamentos arbitrarios la posibilidad de cobro de
los derechos que en vida le correspondían al de cujus constituye también una restricción al ejercicio
del derecho sucesorio y a la percepción de la herencia a favor del accionante como derechos
consolidados a partir de la declaratoria de herederos; razón por la que, también corresponde que la
tutela sea concedida en relación a los mismos.
Finalmente, sobre la denuncia de vulneración del derecho la propiedad privada, el solicitante de tutela
no expuso en qué medida este se vio afectado con el Auto de Vista impugnado, limitándose a dejar
constancia que el Auto de Vista que confirma la decisión de declarar la prescripción de su derecho a
cobrar los honorarios profesionales de su padre es vulneratoria, sin establecer el vínculo de causalidad
del hecho denunciado con el citado derecho, correspondiendo denegar la tutela a este respecto.
En consecuencia, la Sala Constitucional al haber concedido en parte la tutela solicitada, aunque
con otros fundamentos obró correctamente.
POR TANTO
El Tribunal Constitucional Plurinacional, en su Sala Tercera; en virtud de la autoridad que le confiere
la Constitución Política del Estado y el art. 12.7 de la Ley del Tribunal Constitucional Plurinacional; en
revisión, resuelve: CONFIRMAR la Resolución 078/2019 de 29 de abril, cursante de fs. 391 a 397,
pronunciada por la Sala Constitucional Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz; y,
en consecuencia, CONCEDER en parte la tutela impetrada únicamente respecto a la lesión del
debido proceso en sus componentes de fundamentación y motivación y a la sucesión hereditaria,
dejando sin efecto el Auto de Vista 261/2018 de 27 de agosto, disponiendo que las autoridades
demandadas emitan un nuevo fallo de forma inmediata, con base en los fundamentos de este fallo
constitucional.
Regístrese, notifíquese y publíquese en la Gaceta Constitucional Plurinacional.
Al no existir consenso en Sala dentro del presente caso, dirime el Dr. Petronilo Flores Condori, siendo
de Voto Disidente el Magistrado MSc. Paul Enrique Franco Zamora.
Celebrada la audiencia pública el 8 de mayo de 2019, según consta en acta cursante de fs. 427 a 429
vta., se produjeron los siguientes actuados:
I.2.1. Ratificación y ampliación de la acción
Los accionantes a través de su abogado ratificaron el contenido de su acción popular y ampliándola
precisaron que se produjo un daño al medio ambiente emergente de la construcción de casas
clandestinas pese a las medidas precautorias dispuestas por el INRA en la RA 022/2019.
I.2.2. Informe de los demandados
La Empresa Constructora y de Servicios OLMEDO LTDA., representada por Alfredo Rómulo, Carlos
Alberto, René Fernando y Guillermo Xavier, todos Olmedo Zegarra, René Olmedo Virreira, Diego y
Sergio Olmedo Ponce, Cecilia Ángela Mejía de Quiroga, Sergio Joaquín Poma, Javier Omar
Bustamante Sejas, Teófilo Huaranca Pattzi, Olimpia Rosas Torrico, Eleuterio Inclan Espinoza,
Cupertina Calvi Escalera y Roberto José Abaroa Leigue y Claudia Vanesa Valdivieso Portillo, en
audiencia a través de sus abogados manifestaron que: 1) Los peticionantes de tutela no acreditaron
los extremos vertidos en su acción popular, por el contrario es cuestionable la legalidad de la
obtención de videos y fotografías, tampoco se demostró que el área del emplazamiento de las
construcciones sea protegida; y, 2) Por la documental presentada se evidencia la legítima posesión
de los terrenos a los que se hizo referencia; y, 3) Previa activación de esta acción popular se
interpusieron varias acciones anteriores con igual objeto.
Luciano Quiroz Zárate, Crispo Ferrer Cano Ignacio, Luis Veizaga Gutiérrez, Marco Antonio Canqui
Patón y Julián Cruz Veizaga, no asistieron a la audiencia pública ni remitieron informe escrito pese a
su notificación cursante a fs. 152, 154, 205, 229 y 277.
I.2.3. Resolución
La Sala Constitucional Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba, mediante
Resolución AP-0001/2019 de 8 de mayo, cursante de fs. 430 a 435 vta., denegó la tutela impetrada,
en base a los siguientes fundamentos: i) Previo a la interposición de esta acción, constan la
tramitación de otras de amparo constitucional y popular presentadas en representación del Sindicato
Agrario Alba Rancho, verificándose que existen hechos controvertidos que no pueden ser definidos
por esta jurisdicción y que son de pleno conocimiento de los accionantes, mismos que tampoco
acreditaron de forma objetiva el daño al medio ambiente; y, ii) Lo que se pidió a través de este
medio de tutela es el cumplimiento de la RA 022/2019, que a decir de los demandados ya habría sido
dejada sin efecto, pretendiendo entonces forzar los alcances de la acción popular a las acciones
legales llevadas a cabo en la jurisdicción agroambiental e instancias administrativas, siendo que no
corresponde dilucidar esos aspectos ante la existencia de medios de impugnación específicos en los
ámbitos correspondientes.
II. CONCLUSIONES
De la revisión y compulsa de los antecedentes que cursan en obrados, se establece lo siguiente:
II.1. Cursa muestrario fotográfico de la construcción de viviendas y diario digital Los Tiempos con
imágenes del Sindicato Agrario Alba Rancho (fs. 39 a 43).
II.2. Consta Formulario de Información Rápida de Derechos Reales (DD.RR.) de 3 de mayo de 2019,
en el que se consigna a la Empresa Técnica Constructora y de Servicios OLMEDO LTDA. como
propietaria del lote de terreno de 3 154 549 m² ubicado en el ex fundo Alba Rancho en el cantón
Itocta del departamento de Cochabamba (fs. 306 y vta.).
II.3. Mediante RA 022/2019 de 25 de febrero, el Director Departamental del INRA Cochabamba
determinó para el normal desarrollo de la tramitación del saneamiento y la ejecución de los procesos
agrarios, el establecimiento de medidas precautorias sobre el predio Alba Rancho, consistentes en:
a) Prohibición de asentamientos; b) Paralización de trabajos; c) Prohibición de innovar; y, d) No
consideración de transferencias de predios objeto de saneamiento, expropiación o reversión (fs. 6 a
10).
concisa pero clara y satisfaga todos los aspectos demandados…”» (las negrillas corresponden al texto
original).
III.2. Análisis del caso concreto
Inicialmente y para la resolución del caso en estudio, cabe precisar que la problemática planteada
por el accionante se centra en que dentro del proceso de exámenes de ascenso de la Policía Boliviana,
reprobó la materia de Base Legal de la Seguridad Ciudadana, activando los recursos de impugnación;
sin embargo, el Decreto 012/2018 de 21 de noviembre: 1) No verificó la inexistencia de constancia
de su desempeño; 2) No observó que el Secretario Académico de la UNIPOL “Mcal. Antonio José de
Sucre” no podía ser Presidente del Comité de Examen y que el Informe de tal Tribunal carece de
prueba; consideró que el debido proceso no le corresponde por ser funcionario policial con
antigüedad; 3) No se basó en los parámetros de exposición del tema, ronda de preguntas y
ponderación de las notas obtenidas; y, 4) No valoró que se realizaron más de dos preguntas por
cada miembro del referido ente colegiado, sin relación con el tema.
En ese entendido, el recurso jerárquico de 1 de noviembre de 2018, interpuesto por el nombrado
postulante -peticionante de tutela-, contra la evaluación de 29 de septiembre del indicado año, en la
materia de Base Legal de la Seguridad Ciudadana; agravió que: i) Ricardo Pérez Andrade, Presidente
del Comité de Exámenes Orales de la referida materia, en el momento de espera de dicha prueba
amenazó a los oficiales con aplazarlos; ii) Tal Comité no le dejó desarrollar la exposición de su tema
por el tiempo de diez minutos; iii) El mencionado Presidente le formuló más de quince preguntas,
que no guardaban relación con la materia; quien se mostró con poses de agredirle, concluyendo de
manera forzada su examen y conminándole a firmar el acta de la prueba; asimismo, le exigió que las
respuestas sean textuales, como señala su libro; además, la citada materia no se encuentra en el
ámbito de las ciencias exactas, teniendo carácter polisémico; y, iv) El nombrado Presidente, al ser
Secretario Académico de la UNIPOL “Mcal. Antonio José de Sucre” estaba impedido de ser miembro
del antedicho ente colegiado; tampoco podía ser miembro del Comité de Exámenes de la materia de
Educación Física.
Por su parte, el Decreto 012/2018 que rechazó la “petición” del mencionado postulante de recepción
de un segundo examen oral, interpuesta contra la evaluación de 29 de septiembre del indicado año,
citó el informe de 5 de noviembre del apuntado año del Tribunal Examinador de la materia Base Legal
de la Seguridad Ciudadana, y consideró: a) Con relación a la discriminación alegada. Manifestó que
se adoptaron las pruebas orales para capitanes, tenientes y subtenientes, como modalidad por el
periodo de cinco años; por lo que, ya no están programados los exámenes escritos para los referidos
oficiales, siendo temerarios los argumentos de discriminación, ya que en el proceso evaluativo se
cumplió a cabalidad con las normas, tanto en el tiempo de exposición como en el de las preguntas,
constancia de ello es la hora de inicio y finalización de las pruebas; y, b) Respecto al debido proceso.
Señaló que el aludido postulante es funcionario policial, debiéndose a la sociedad, por ende no se
adecúan los argumentos presentados, enfatizando que presta servicio con más de diez años de
antigüedad en la institución.
Ahora bien, de acuerdo al entendimiento jurisprudencial mencionado en el Fundamento Jurídico III.1
de este fallo constitucional, referido a la debida motivación o fundamentación de las resoluciones,
como un componente del derecho al debido proceso, a través del cual se exige que la autoridad
demandada, realice la exposición y el juzgamiento de todos los puntos demandados; es decir, de los
agravios o hechos cuestionados y planteados por las partes intervinientes, así como una
manifestación precisa de las argumentaciones pertinentes y razonables en relación a cada uno de
ellos, que conduzcan a establecer las correspondientes decisiones, a fin de resolver el caso sometido
a su conocimiento, exponiendo del mismo modo, los motivos que llevaron a dicha autoridad a asumir
una específica determinación.
Bajo ese entendimiento jurisprudencial y teniendo en cuenta la relación de los hechos de la presente
acción de amparo constitucional, en sentido que el Decreto 012/2018 ahora cuestionado, no expuso
las razones jurídicas como fácticas que fueren a justificar su determinación, se observa que tal
resolución, respecto a los agravios referidos a que: 1) El Presidente del Comité de Examen amenazó
con aplazarlos; 2) El mencionado Presidente le formuló más de quince preguntas, sin relación con la
materia, quien se mostró agresivo; asimismo, le exigió respuestas como indica su libro; y, 3) El
nombrado Presidente, al ser Secretario Académico de la UNIPOL “Mcal. Antonio José de Sucre” estaba
impedido de ser miembro del antedicho Comité. Empero, el Decreto 012/2018 impugnado, sobre
estos agravios se restringió, a citar textualmente y sin ningún criterio propio, el informe de 5 de
noviembre del apuntado año del Tribunal Examinador, y a considerar que: i) Ya no están
programados los exámenes escritos para los oficiales, siendo temerarios los argumentos de
discriminación, por cuanto se cumplió con las normas de tiempo de las preguntas; y, ii) Respecto al
debido proceso, el aludido postulante es funcionario policial, debiéndose a la sociedad, prestando
servicio con más de diez años de antigüedad.
De esta forma, el Decreto 012/2018 no justificó las razones por las cuales se abstuvo de pronunciarse
sobre los agravios del accionante referidos, a las amenazas de aplazo, la formulación de más
de quince preguntas sin relación con la materia, las muestras de agresividad, y al
impedimento del Secretario Académico para ser miembro del Comité de Evaluación;
limitándose a concluir que se cumplió con las normas de tiempo de preguntas, y respecto al debido
proceso, el aludido postulante es funcionario policial antiguo; omitiendo fundamentar los
razonamientos por los que no se pronunció, con relación a los citados agravios que fueron planteados
por el nombrado en la fundamentación de su recurso jerárquico; por ende, conforme al Fundamento
Jurídico III.1 precedentemente aludido, el antedicho Decreto vulneró el derecho al debido proceso
en sus elementos de fundamentación y motivación de las resoluciones, al no exponer los motivos y
hechos establecidos que sustentan tal resolución, en lo que concierne a todos los puntos agraviados
por el recurrente hoy impetrante de tutela; por consiguiente, debe ser dejado sin efecto.
Finalmente, con relación a las denuncias de lesión de sus derechos a la educación en su elemento de
evaluación objetiva, al debido proceso en sus componentes de juez natural, de aplicación objetiva
del ordenamiento jurídico y de valoración razonable de la prueba, al trabajo en su elemento de justa
remuneración y a la dignidad humana, y del principio del vivir bien; toda vez que, el Decreto 012/2018
contra el cual se acciona será dejado sin efecto, el actual Director Nacional de Instrucción y
Enseñanza y Rector de la UNIPOL “Mcal. Antonio José de Sucre” deberá velar sobre el respeto a tales
derechos en su nuevo pronunciamiento.
En consecuencia, la Sala Constitucional al haber concedido la tutela impetrada, aunque con
fundamentos distintos, obró correctamente.
POR TANTO
El Tribunal Constitucional Plurinacional, en su Sala Tercera; en virtud de la autoridad que le confiere
la Constitución Política del Estado y el art. 12.7 de la Ley del Tribunal Constitucional Plurinacional; en
revisión, resuelve: CONFIRMAR la Resolución AAC-0028/2019 de 17 de mayo, cursante de fs. 261
a 266, pronunciada por la Sala Constitucional Primera del Tribunal Departamental de Justicia de
Cochabamba; y en consecuencia, CONCEDER la tutela solicitada, únicamente con relación al debido
proceso en sus elementos de fundamentación y motivación de las resoluciones; disponiendo:
1° Dejar sin efecto el Decreto 012/2018 de 21 de noviembre; y,
2° Ordenar al actual Director Nacional de Instrucción y Enseñanza y Rector de la UNIPOL “Mcal.
Antonio José de Sucre”, emita una nueva resolución, conforme a los fundamentos de la presente
Sentencia Constitucional Plurinacional.
Regístrese, notifíquese y publíquese en la Gaceta Constitucional Plurinacional.
I.1.3. Petitorio
Solicitó se conceda la tutela, disponiendo: a) Se anule el Auto de Vista 12; y, b) Que los Vocales
demandados dicten uno nuevo, conforme al debido proceso.
I.2. Audiencia y Resolución de la Sala Constitucional
Celebrada la audiencia pública el 30 de abril de 2019, según consta en acta cursante de fs. 326 a
331 vta., se produjeron los siguientes actuados:
I.2.1. Ratificación de la acción
La accionante a través de sus abogados, reiteró in extenso los términos de su memorial de acción de
amparo constitucional presentado.
I.2.2. Informe de los demandados
David Valda Terán y Hugo Juan Iquise Saca, Vocales de la Sala Penal Primera del Tribunal
Departamental de Justicia de Santa Cruz, no remitieron informe alguno tampoco asistieron a la
audiencia pública, pese a su notificación cursante a fs. 303 y 304.
I.2.3. Intervención de los terceros interesados
Ana María Vargas Figueroa, por medio de su abogado, refirió que el Auto de Vista impugnado no es
incongruente y que respecto a la observación de la aplicación o no de la Ley 348, este aspecto fue
subsanado por el Tribunal de apelación, no teniendo relevancia constitucional; por lo referido, solicitó
se deniegue la tutela.
I.2.4. Participación del Ministerio Público
Aidee Banegas Collazo, en representación del Ministerio Público se ratificó en la acción de amparo
constitucional presentada por la impetrante de tutela.
I.2.5. Resolución
La Sala Constitucional Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz, mediante
Resolución 20 de 30 de abril de 2019, cursante de fs. 331 vta. a 334 vta., concedió la tutela
solicitada, dejando sin efecto el Auto de Vista 12, disponiendo que en el plazo de veinticuatro horas
de su legal notificación, el Tribunal de alzada dicte nueva resolución y se pronuncie sobre la base de
los argumentos expresados, conforme a los siguientes fundamentos: 1) El aludido Tribunal debió
indicar que no es legítima la pretensión de plantear una apelación sobre una exclusión probatoria en
pleno juicio oral, ya que esta forma parte del desarrollo del proceso, “…del juicio en sí y el Tribunal
de Sentencia al momento de dictar sentencia se pronunciar[á] en el fondo de la acusación presentada
y sobre la existencia o no del hecho acusado, sin duda alguna la parte en su defecto podrá hacer uso
del derecho de reserva de apelación, para poder apelar en el ca[s]o de que lo hiciere de forma
restringida de la sentencia, argumentando los motivos que considere necesarios y suficientes…” (sic);
y, 2) Pronunciarse en ese momento procesal sin que el juicio haya concluido, no es congruente con
el desarrollo de este, causando indefensión al demandante o querellante, porque no permitirá realizar
su reserva de apelación conjuntamente la apelación restringida.
II. CONCLUSIONES
De la revisión y análisis de los antecedentes que cursan en obrados, se establece lo siguiente:
II.1. Cursa Auto Interlocutorio de 10 de octubre de 2018, emitido por el Tribunal de Sentencia Penal
Primero y Juzgado Público de la Niñez y Adolescencia de Vallegrande del departamento de Santa
Cruz (fs. 4 a 10).
II.2. Por memorial presentado el 25 de octubre de 2018, la impetrante de tutela interpuso recurso
de apelación incidental (fs. 11 a 17).
II.3. Consta Auto de Vista 12 de 8 de enero de 2019, por el cual los demandados resolvieron
“…declarar ADMISIBLES e IMPROCEDENTES las apelaciones incidentales del Ministerio Público
y de la parte civil Viviana Mojica Romero; en consecuencia se confirma el auto interlocutorio de 10
las partes; 'citra petita', conocido como por 'omisión' en la que se incurre cuando el Tribunal no se
pronuncia sobre alguno de los pedimentos que le han sido planteados, etc.' (Principios
Constitucionales en el Proceso Civil, Consejo General del Poder Judicial, El deber Judicial de
Congruencia como Manifestación del Principio Dispositivo y su Alcance Constitucional, Madrid 1993,
Mateu Cromo, S.A., Pág. 438).
Es decir que, en segunda instancia, pueden darse casos de incongruencia 'ultra petita' en los que el
juez o tribunal decide cuestiones que han quedado consentidas y que no fueron objeto de expresión
de agravios (extra petita); y cuando omite decidir cuestiones que son materia de expresión de
agravios por el apelante (citra petita).
El principio de congruencia, responde a la pretensión jurídica o la expresión de agravios formulada
por las partes; la falta de relación entre lo solicitado y lo resuelto, contradice el principio procesal de
congruencia; la resolución de primera y/o segunda instancia, debe responder a la petición de las
partes y de la expresión de agravios, constituyendo la pretensión jurídica de primera y/o segunda
instancia”. El presente razonamiento fue reiterado por el actual Tribunal constitucional Plurinacional,
a través de las Sentencias Constitucionales Plurinacionales 0255/2014 y 0704/2014.
Por otro lado, la SC 1494/2011-R de 11 de octubre, precisó que de la esencia del debido proceso:
“…deriva a su vez la congruencia como principio característico del debido proceso, entendida en el
ámbito procesal como la estricta correspondencia que debe existir entre lo peticionado y lo resuelto;
ahora bien, esa definición general, no es limitativa de la coherencia que debe tener toda resolución,
ya sea judicial o administrativa, y que implica también la concordancia entre la parte considerativa y
dispositiva: sino que además, debe mantenerse en todo su contenido, efectuando un razonamiento
integral y armonizado entre los distintos considerandos y razonamientos contenidos en la resolución.
La concordancia de contenido de la resolución y su estricta correspondencia entre lo pedido, lo
considerado y lo resuelto, (…). En base a esas consideraciones, es que quien administra justicia,
emitirá fallos motivados, congruentes y pertinentes”» (SCP 1083/2014 de 10 de junio).
Significando que las autoridades judiciales o administrativas a tiempo de dictar una resolución deben
estructurar la misma en resguardo del principio de congruencia, en estricta correspondencia entre lo
pedido, lo considerado y lo resuelto, respondiendo al justiciable en cuanto a la pretensión jurídica
planteada.
III.3. Análisis del caso concreto
Previamente a resolver la problemática planteada, corresponde aclarar que el presente caso se
analizará a partir del Auto de Vista 12 de 8 de enero de 2019, dictado por los Vocales demandados,
que declaró improcedente la apelación presentada por la impetrante de tutela, al ser la última decisión
pronunciada en la jurisdicción ordinaria y que en la eventualidad de concederse la tutela, reabrirá su
competencia para pronunciarse nuevamente sobre lo resuelto por el Juez de primera instancia, en
estricta observancia del principio de subsidiariedad que rige la acción de amparo constitucional.
De lo obrado, se tiene que la accionante denuncia la vulneración de su derecho invocado en esta
acción de defensa, puesto que dentro del proceso que sigue contra Ana María Vargas Figueroa, por
la presunta comisión de los delitos de amenazas y lesiones graves y leves, el Tribunal de Sentencia
Penal Primero y Juzgado Público de la Niñez y Adolescencia de Vallegrande del departamento de
Santa Cruz, emitió el Auto Interlocutorio de 10 de octubre de 2018 (Conclusión II.1), siendo apelado
por la peticionante de tutela mediante memorial de 25 de igual mes y año (Conclusión II.2), y las
autoridades demandadas, en alzada emitieron el Auto de Vista 12, declarando improcedente la
apelación incidental interpuesta (Conclusión II.3).
Resolución de primera instancia
El Tribunal de Sentencia Penal Primero y Juzgado Público de la Niñez y Adolescencia de Vallegrande
del departamento de Santa Cruz, emitió el Auto Interlocutorio de 10 de octubre de 2018, resolviendo
declinar competencia, conforme al siguiente razonamiento:
Considerando que “…la victima Viviana Mojica Romero no acudió, con el requerimiento fiscal, ante el
Médico Forense de turno en la ciudad de Santa Cruz, a efecto de que valore su estado de salud, pese
que lo sugirió la Médico Cirujano del Hospital Municipal de Malta Dra. Herica Tapia Carrasco dado
que el certificado médico es para establecer el estado físico de la mujer que hubiera sufrido una
agresión física o sexual y cualquier profesional de salud que preste servicios en instituciones públicas
o privadas acreditadas deberá extender un certificado médico de acuerdo a los protocolos únicos de
salud , integrado al formulario único que se establezca. Para fines judiciales, este certificado
médico se lo tendrá como un indicio respecto a los delitos establecidos y una vez
homologado, adquirirá VALOR PROBATORIO. El certificado médico deberá ser homologado por
un experto o una experta forense , quien deberá entrevistar en primera instancia a la o el profesional
que extendió el certificado médico y solamente en caso de que exista necesidad fundada e ineludible
se podrá practicar otro examen médico a la víctima (Art. 65 de la ley 348 ), admitir un certificado
médico forense que no fue homologado, por un experto o una experta forense ‘NO TIENE VALOR
PROBATORIO’ , implicaría atentar a las garantías del debido proceso en su vertiente del derecho a la
igualdad de partes establecidos en el art. 12 del C.P.P. y 118 y 180 I (verdad material ) de la
Constitución Política del Estado : Se violenta el principio de presunción de inocencia establecido en
el art. 116 de la C.P.E. y 6 de la ley 1970 , por la que resuelve declarar fundado el incidente de
exclusión probatoria de la prueba consistente en el certificado médico de fecha 15 de
diembre de 2017 , con 17 días de impedimento. Tomando en cuenta para ello el
certificado médico a requerimiento fiscal Heydy Lorena Ugarteche Eguez de fecha 28 de
diciembre de 2017” (sic).
También, señaló que corresponde “…el conocimiento de la presente causas al Juez de Sentencia
de turno de esta provincia de Vallegrande y no a los Tribunales de Sentencia, en
consideración de que el impedimento de 5 días , otorgado por la médico Dra. HERICA LORENA
TAPIA CARRASCO , según historia clínica de fecha 15 de diciembre de 2017 , sobre el estado de salud
de la paciente VIAVIANA MOJICA ROMERO , se enmarca en las previsiones del Art. 271 del Código
Penal en su segundo párrafo , estableciendo que : Si la incapacidad fuere de hasta 14 días se
impondrá al autor sanción de trabajos comunitarios de 1 a 3 años” (sic).
Recurso de apelación incidental
La impetrante de tutela interpuso el recurso referido, expresando los siguientes agravios:
El Juez a quo no consideró que las excepciones se plantearon fuera del plazo legal, “…ya que si el
excepcionante consideraba que existía una cuestión ilegal o un defecto absoluto debió ser reclamado
de manera oportuna, es decir, dentro de los plazos procesales, es decir dentro del plazo fatal y
perentorio de 10 días” (sic), debiendo ser observados en la audiencia cautelar posterior a la
presentación de la imputación formal de 21 de diciembre de 2017, pidiendo que el Tribunal de alzada
vea el vencimiento del plazo respecto de la interposición de las excepciones.
El Auto de Vista apelado carece de fundamentación, no se entienden las razones de derecho y de
hecho para llegar a su conclusión, “…no van a poder entender que hizo el tribunal para mediante una
exclusión probatoria terminar excluyendo una prueba (…) bajando de 17 días de impedimento a 5
días y por ser cinco días declarándose incompetentes y remitir actuados en pleno juicio al juez de
sentencia” (sic), incongruencia e irracionalidad, con el único fin de exonerar a la acusada.
Se aplicó de manera errada la Ley 348 en un proceso ordinario, donde las partes no fueron pareja,
“…el tribunal aplica la ley 348 en su art 65 que habla que los informes del médico particular sirven
como indicios, esto primero que se en otro escenario no en provincias y habla sobre los informes
psicológicos y otros que las víctimas de violencia familiar muchas veces no denuncian y estos sirven
como indicios para acreditar la violencia psicológica o física anterior, pero repetimos por un
principio, de legalidad no se puede aplicar la l[e]y 348 en este proceso donde las partes
no somos ni fuimos parejas” (sic).
Solicitando al Tribunal de alzada declare admisible y procedente el recurso de apelación incidental
presentado, revocando el Auto Interlocutorio de 10 de octubre de 2018, rechazando el incidente de
exclusión probatoria de la prueba de certificado médico forense y ordenando la continuación del juicio
oral por parte del Tribunal de Sentencia.
Resolución en alzada
Los demandados emitieron el Auto de Vista 12, resolviendo:
“…declarar ADMISIBLES e IMPROCEDENTES las apelaciones incidentales del Ministerio Público
y de la parte civil Viviana Mojica Romero; en consecuencia se confirma el auto interlocutorio de 10
de octubre de 2018 respecto a la exclusión probatoria del certificado médico de 15 de diciembre de
2017.
…declarar ADMISIBLES y PROCEDENTES las apelaciones incidentales del Ministerio Público, de
la parte civil y de la parte imputada; en consecuencia, se REVOCA en parte el auto interlocutorio
de 10 de octubre de 2018, respecto a la declinatoria de competencia efectuada por el
Tribunal de Sentencia de Vallegrande; disponiéndose que el mencionado Tribunal lleve a cabo el
juicio oral hasta su conclusión” (sic).
Conforme a las siguientes consideraciones:
La acusadora particular -ahora impetrante de tutela-, interpuso recurso de apelación incidental
señalando los siguientes agravios:
“1) Respecto a la declinatoria de competencia, se violent[ó] el derecho al juez natural. Se violentaron
los Arts. 42, 44, 74 y 329 del CPP, ya que es inusual que los jueces relacionen la competencia con
una exclusión probatoria; 2) El auto apelado carece de fundamentación, pues no se entienden las
razones de derecho y de hecho para llegar a la conclusión; 3) Se aplicó de manera errada la ley 348
en un proceso ordinario, pues la verdad es que en Vallegrande no existen médicos forenses. No se
vulneró derecho alguno con la emisión del certificado médico. Con relación a si las lesiones
constituyen 17 o 5 días de impedimento, eso se verá al momento de dictar sentencia, no en una
exclusión probatoria. El Tribunal de Sentencia genera inseguridad jurídica ya que todos los
certificados médicos forenses del país son obtenidos sin citar al denunciado, puesto que no se vulnera
ningún derecho y es en el juicio oral el momento para interrogar al médico que realizó el examen
médico forense y evidenciar contradicción en su informe. Con estos fundamentos solicitó que se
revoque el auto de 22 de octubre de 2018 y se rechace la exclusión probatoria del certificado médico
forense y ordene la continuación del juicio oral por parte del Tribunal de Sentencia” (sic).
De esta forma, con relación a la “APELACION INCIDENTAL RESPECTO A LA EXCLUSIÓN
PROBATORIA DEL CERTIFICADO MÉDICO DE 15 DE DICIEMBRE DE 2017” (sic), realizaron
las siguientes consideraciones:
Señalando que “…concuerda con la posición asumida por el Tribunal de Sentencia de Vallegrande
toda vez que el certificado médico (general) emitido el 15 de diciembre de 2017 por la médico cirujano
del Hospital Municipal Señor de Malta, Herica Tapia Carrasco, no se encuentra homologado por el
médico forense de turno de la localidad de Vallegrande o de otro lugar próximo a la misma, situación
que hace que dicho certificado no cumpla con el requisito legal para su validez y su admisión como
prueba, ya que la única autoridad que puede certificar que la víctima tenía lesiones en su integridad
como producto del hecho delictivo, es el médico forense acreditado por el Instituto de Investigaciones
Forenses dependiente del Ministerio Público. Es más, la víctima Viviana Mojica Romero debió acudir
al médico forense para su examen médico y de esta forma el informe médico pueda ser analizado en
su integridad. La valoración médica es válida solamente para acreditar de que, con probabilidad, la
víctima sufrió las agresiones físicas de parte de la o el denunciante; empero para que ésta tenga
valor probatorio el examen médico debe realizarla un médico forense, caso contrario el informe
médico debe ser homologado por el médico forense, según las formalidades establecidas por ley. En
ese marco es que la resolución del tribunal a quo, respecto a excluir el certificado médico de 15 de
diciembre de 2017, ha sido la correcta y está apegada a procedimiento. Por lo que al excluirse la
prueba antes citada, la sentencia deberá basarse en las demás pruebas que fueran ofrecidas y
judicializadas dentro del juicio oral” (sic).
Asimismo, “…el Ministerio Público como la parte civil alegaron que el Tribunal de Sentencia de
Vallegrande, al basarse en el art. 65 de la ley 348 para declarar probado el incidente de exclusión
probatoria, actuó de forma incorrecta toda vez que el presente caso no se trataría de un hecho de
violencia contra la mujer. En el auto apelado el Tribunal de Sentencia de Vallegrande se remite al art.
65 de la ley 348 para dejar claro que en caso de necesidad fundada e ineludible, se podrá practicar
otro examen médico a la víctima. Este Tribunal no comprende los alcances de dicha afirmación, pues
en primer efectivamente el caso no se trata de un hecho de violencia intrafamiliar o catalogado como
un delito de violencia regido por la ley 348; en segundo lugar, dicha afirmación no tiene nada que
ver con el caso que se está resolviendo porque aquí solo se analiza si el certificado médico de 15 de
diciembre de 2017 es válido o no para ser introducido como prueba y valorado posteriormente al
momento de dictarse sentencia; es en ese sentido que la utilización del art. 65 de la ley 348 por parte
del Tribunal de mérito, es oficiosa e impertinente con el caso que nos ocupa. No obstante esta
conclusión, al básicamente no haberse homologado el certificado médico de 15 de diciembre de 2017
con un médico forense, ésta prueba carece de valor legal y por lo tanto debe excluirse de la
comunidad probatoria y al haber concluido de esta forma el Tribunal de Sentencia de Vallegrande
actuó de forma correcta. Para este Tribunal que se haya utilizado el art. 65 de la ley 348 no incide
en forma sustancial en la resolución en cuestión; por lo que no puede producir efectos y menos
invalidar la resolución” (sic).
También, aclararon que “…este Tribunal de alzada ni el Tribunal de Sentencia de Vallegrande
realizaron valoración probatoria alguna al certificado médico de 15 de diciembre de 2017, pues ello
desnaturalizaría el instituto de las exclusiones probatorias; sino tan solamente se cuestionó la
ilegalidad en la obtención del mismo. Si bien refieren las partes que el certificado médico fue obtenido
mediante requerimiento fiscal, no hace que sea legal su obtención. No porque el fiscal ordene la
realización de algún examen significa que sea correcta la actuación del fiscal, pues para ello el fiscal
se halla bajo control jurisdiccional. En ese marco, el fiscal y el juez tienen conocimiento que para
validar un certificado médico, este tiene que estar refrendado por el médico forense de turno.
Que, por todo lo anteriormente manifestado este Tribunal considera que la decisión del Tribunal de
Sentencia de vallegrande, de excluir del acervo probatorio al certificado médico de 15 de diciembre
de 2017, ha actuado en forma acertada, de acuerdo a procedimiento; razón por la cual corresponde
confirmar en esa parte la resolución venida en apelación” (sic).
En el caso que nos ocupa, se advierte que los demandados a través del Auto de Vista 12 resolvieron
confirmar el Auto Interlocutorio de 10 de octubre de 2018, respecto a la exclusión probatoria del
certificado médico de 15 de diciembre de 2017, exponiendo los motivos y razonamientos de la
decisión, advirtiéndose la existencia de una estructura de forma y fondo que hace comprensibles los
fundamentos de su fallo, sustentando la misma en la consideración de los elementos fácticos del
caso, la compulsa de la documental y el análisis jurídico pertinente para determinar la concurrencia
de elementos de convicción suficientes que sustenten la misma.
Por lo mencionado, se concluye que el Auto de Vista 12 contiene una suficiente explicación de razones
y exposición de motivos que sustentan la decisión de confirmar la exclusión probatoria del referido
certificado médico, no siendo evidente lo alegado por la impetrante de tutela en la interposición de
la presente acción de defensa respecto a que la aludida Resolución carece de fundamentación y
motivación al considerar que no se explicaron los razonamientos de la decisión, advirtiéndose más al
contrario que de forma razonable se explicó a la justiciable los motivos por los cuales se decidió
resolver la problemática jurídica; por lo que respecto de la alegada falta de fundamentación y
motivación corresponde que la tutela solicitada sea denegada.
También, del análisis del Auto de Vista 12, se tiene que, el mismo guarda estricta correspondencia
con la petición de la impetrante de tutela, la cual fue considerada y así poder resolver confirmando
la exclusión probatoria del certificado médico forense de 15 de diciembre de 2017, aunque no fue
favorable a la pretensión de la justiciable; sin embargo, los demandados, a tiempo de dictar el fallo
mencionado estructuraron este resguardando el principio de congruencia, entre lo solicitado, lo
y certificaciones que tenían que ser emitidas por la propia entidad no fueron producidas, no existiendo
respuesta a varios memoriales, entre ellos, solicitudes de certificaciones e informes; además que, el
período probatorio transcurrió en espera de que la Jueza Sumariante resuelva la recusación planteada
en su contra, pues presentada la misma, los antecedentes fueron remitidos a la Administración
Regional de la CNS; posteriormente a la Gerencia General en la ciudad de La Paz, la cual luego de
solicitar informes legales devolvió actuados después de varios meses para que el Administrador
Regional se pronuncie, emitiendo este resolución y disponiendo que la Autoridad Sumariante continúe
conociendo el proceso; por otra parte, la propia Jueza Sumariante presentó su excusa, designando
el referido Administrador Regional de manera indebida una suplente, para posteriormente declararla
ilegal contraviniendo el procedimiento existente. En el proceso además de la Jueza Sumariante,
actuaron varias autoridades disciplinarias como ser el Juez que asumió la suplencia, el Administrador
de la CNS Regional Cochabamba, la Unidad de Asesoría Legal y el Gerente General de la CNS,
vulnerando el derecho al juez natural y el debido proceso. Se determinó la nulidad de obrados hasta
el vicio más antiguo; por lo que, emitido e impugnado el Auto Final, no se observó el plazo establecido
para la resolución del recurso jerárquico, ni se consideró su imposibilidad de aportar elementos
probatorios para desvirtuar los hechos endilgados; con el argumento que, dicho desfase de plazos se
debió a la excesiva carga laboral, cuando lo cierto es que existen dos o tres procesos al año, siendo
notificada con la Resolución Jerárquica 48 de 17 de noviembre de 2017 el 23 del mismo mes y año.
Finalmente, por Memorándum JRRHH-M-41/2018 de 11 de enero, la ex Administradora de la CNS
Regional Cochabamba, dispuso su destitución sin goce de beneficios sociales, omitiendo tomar en
cuenta la modulación del fallo que resolvió el recurso jerárquico de 17 de noviembre de 2017, sin
considerar que para esa fecha se encontraba en estado de gestación y desconociendo la Constitución
Política del Estado y demás disposiciones legales que protegen a la trabajadora en estado de
embarazo con la inamovilidad laboral hasta que el hijo o hija cumpla un año.
I.1.2. Derechos y garantías supuestamente vulnerados
Denuncia la lesión de sus derechos a la defensa, al acceso a la justicia, a la presunción de inocencia,
al debido proceso, al juez natural, al trabajo, a la salud, a la vida y al acceso a la seguridad social y
al principio de legalidad; citando al efecto los arts. 14.V, 15.I, 18.I, 35.I, 36.I, 37, 45.I. II y III, 46.I,
48.I, II y IV, 49.I y III, 115.I y II, 116.I y II, 117.I, 119.I y II, 120.I, 178 y 180.I de la Constitución
Política del Estado (CPE); 3, 4, 8, 10, 11.1, 22, 23.1 de la Declaración Universal de Derechos Humanos
(DUDH); 4, 8.1 y 2.b de la Convención Americana sobre Derechos Humanos (CADH); 6.1, 14.1.2 y 3
inc. d) del Pacto de Derechos Civiles y Políticos (PIDCP); y, 6.1 del Pacto Internacional de Derechos
Económicos Sociales y Culturales (PIDESC).
I.1.3. Petitorio
Solicitó se conceda la tutela y se disponga: a) Dejar sin efecto el Memorándum JRRHH-M-41/2018,
las Resoluciones que resuelven los recursos de revocatoria y jerárquico, así como todo el proceso
sumarial; b) La inmediata reincorporación a su fuente laboral como Auxiliar de Enfermería del
Hospital Obrero 2 de la CNS; y, c) El pago de costas, daños y perjuicios.
I.2. Audiencia y Resolución de la Jueza de garantías
Celebrada la audiencia pública el 30 de noviembre de 2018, según consta en acta cursante de fs. 783
a 784, se produjeron los siguientes actuados:
I.2.1. Ratificación de la acción
La accionante por medio de su abogado, ratificó in extenso la acción de amparo constitucional
incoada, precisando que en oportunidad de la sustanciación del sumario administrativo interno se
vulneró su derecho al debido proceso y a la seguridad jurídica, porque no se le permitió producir
prueba para desvirtuar las faltas acusadas, reiterando se le conceda la tutela, máxime si el interés
superior del menor de edad -su hijo- es el bien mayor a ser protegido por el Estado.
I.2.2. Informe de los demandados
Juan Carlos Meneses Copa y Gualberto Lara Lora, Gerente General y actual Administrador de la CNS
Regional Cochabamba respectivamente, a través de su abogado apoderado según se tiene de los
Testimonios de Poder 309/2018 y 726/2018, informaron en audiencia que: 1) No se lesionaron los
derechos alegados por la accionante y si bien en el Memorándum JRRHH-M-41/2018, se determinó
su destitución a partir del 15 del mismo mes y año, mediante Memorándum JRRHH-M-144/2018 de
12 de marzo, se dispuso la suspensión de dicha medida hasta que su hijo cumpla un año de edad,
siendo notificada con esta disposición el 29 de noviembre de dicho año; y, 2) De acuerdo a la
documental adjunta, la impetrante de tutela se encuentra gozando de los beneficios sociales que le
otorga la ley como la lactancia; y, al no haber sido ejecutada la destitución, esta se encuentra
cumpliendo sus funciones de enfermera del Hospital Obrero 2 de la CNS, según se advierte de la
documental que registra el control de asistencia, certificados de trabajo y de cancelación de beneficios
sociales de enero a octubre de ese año.
Asimismo, José Saúl Peredo Ledezma, actual Juez Sumariante de la CNS Regional Cochabamba,
mediante informe cursante de fs. 450 a 453, solicitó se declare improcedente la acción de tutela,
señalando que: i) De acuerdo con la certificación emitida por la COD de 22 de abril de 2015, la
solicitante de tutela estuvo declarada en comisión a partir de junio de 2012 hasta el 29 de mayo
2014, no existiendo documentación que justifique su ausencia desde el 30 de mayo de 2014 hasta el
19 de enero de 2015, fecha en que retornó a su fuente laboral; en consecuencia, por Memorándum
729/2015, el Administrador de la CNS Regional Cochabamba, instruyó el inicio de proceso interno
administrativo en contra de la accionante, toda vez que concluida la declaratoria en comisión sindical
no retornó a su fuente laboral sino hasta después de siete meses, período durante el cual, continuó
percibiendo sus salarios y beneficios sin realizar trabajo alguno; ii) Como resultado del proceso
interno, mediante Resolución Sumarial RC-AS 06/2017 de 10 de abril, fue destituida por faltas
injustificadas a su fuente laboral, decisión que fue ratificada por Resolución de Recurso de
Revocatoria RC-AS 2/2017 de 8 de junio y Resolución de Recurso Jerárquico 48, esta última dispuso
la suspensión de la ejecución de la destitución hasta que su hijo o hija cumpla un año; iii) No resulta
evidente que se vulneró el debido proceso durante la sustanciación del sumario, toda vez que se hizo
conocer a la procesada todas las actuaciones a efectos de que asuma su defensa, habiendo la misma
presentado prueba de descargo, además de solicitar la nulidad del proceso, mismos que fueron
resueltos a través de Resolución Sumarial; y, iv) La accionante nunca fue suspendida ni retirada de
su fuente laboral, porque se precauteló su estado de gravidez, encontrándose actualmente
trabajando en la institución, por lo que no se afectó derecho alguno.
La exautoridad Sumariante Marcelina Revilla Sejas; no obstante, estar legalmente citada y notificada
conforme se evidencia a fs. 596, no estuvo presente en audiencia ni remitió informe alguno.
Jenny Virginia Magne Anzoleaga ex Administradora CNS Regional Cochabamba, pese a su notificación
cursante a fs. 409, no presentó informe escrito, ni acudió a la audiencia de acción de amparo
constitucional.
I.2.3. Resolución
La Jueza Pública Civil y Comercial Decimocuarta de la Capital del departamento de Cochabamba,
constituida en Jueza de garantías, por Resolución de 30 de noviembre de 2018, cursante de fs. 785
a 796 vta., concedió en parte la tutela solicitada, excepto con relación a los derechos al trabajo, a
la vida, a la salud y a la seguridad social, al encontrarse la accionante trabajando en la CNS Regional
Cochabamba y recibiendo sus beneficios sociales como el subsidio de lactancia; por lo que, dejó sin
efecto la Resolución de Recurso Jerárquico 48, así como el Memorándum JRRHH-M-41/2018, en base
a los siguientes fundamentos: a) Toda resolución debe ser emitida respetando el debido proceso, el
derecho a la defensa, los principios de informalidad, favorabilidad, pro actione y verdad material; en
ese orden correspondía a las autoridades demandadas permitirle producir prueba a la administrada,
sometida a proceso disciplinario interno; b) Se constató que dicho proceso tuvo una duración de más
de dos años y siete meses, incumpliendo los plazos procesales; no se dio respuesta a varios
memoriales presentados por la accionante; asimismo que, la mayor parte de los autos y decretos
expedidos por la Autoridad Sumariante no fueron notificados a la procesada, toda vez que no existen
las diligencias respectivas; las decisiones de las autoridades que intervinieron no se adoptaron
mediante autos o decretos, prescindiendo de los procedimientos establecidos en la reglamentación
interna; c) Actuaron varias autoridades administrativas como disciplinarias, cuando de acuerdo a
Reglamento el juez sumariante tiene atribuciones en primera instancia hasta la emisión de la
resolución sumarial y de recurso de revocatoria, posteriormente el Recurso Jerárquico debe ser
conocido y resuelto por la Máxima Autoridad Ejecutiva de la entidad, que resulta ser el Gerente
General de la CNS, no pudiendo intervenir otros funcionarios; y, d) Lo manifestado implica la
vulneración del debido proceso y el derecho a la defensa de la peticionante de tutela al no ceñir las
autoridades demandadas sus actos conforme a derecho.
II. CONCLUSIONES
De la revisión y compulsa de los antecedentes que cursan en obrados, se establece lo siguiente:
II.1. El Ministerio de Trabajo, Empleo y Previsión Social, mediante RM 373/12 de 18 de junio de
2012, reconoció al Directorio de la COD Cochabamba, elegido por la gestión del 30 de mayo de 2012
al 29 de mayo de 2014, encontrándose comprendida como Secretaria de Prensa y Propaganda María
Eugenia Guerrero Miranda (fs. 295 a 296 vta.).
II.2. Por RM 299/14 de 7 de mayo de 2014, se determinó la modificación de la RM 373/12
complementada por RM 740/12 de 28 de septiembre de 2012, reconociendo la ampliación de
mandato del Directorio de la COD Cochabamba del 30 de mayo de 2014 hasta después de la
realización de las elecciones nacionales, excluyéndose de este reconocimiento de Directorio y
declaratoria en comisión a María Eugenia Guerrero Miranda como Secretaria de Prensa y Propaganda
(fs. 307 y vta.).
II.3. A través de la RM 537/14 de 28 de agosto de 2014, se resolvió complementar la RM 299/14
reconociendo la ampliación de mandato del Directorio de la COD Cochabamba, a partir del 30 de
mayo de 2014 hasta la realización del Congreso Nacional Ordinario de la COB posterior a las
elecciones nacionales (fs. 332 y vta.).
II.4. Mediante RM 155/15 de 11 de marzo de 2015, ante la solicitud del Comité Ejecutivo de la COB
de ampliar el mandato del Comité Ejecutivo Nacional de las Confederaciones, Federaciones
Nacionales, Centrales Obreras Departamentales y Centrales Obreras Regionales afiliadas, resolvió
extender dicho mandato hasta el 31 de julio de 2015, ampliándose la declaratoria en comisión de las
organizaciones sindicales hasta esa fecha, conforme las Resoluciones de Reconocimiento de cada
Directorio afiliado a la COB (fs. 265 y vta.).
II.5. A través de la RM 173/15 de 16 de marzo de 2015, se resolvió modificar la RM 299/14,
incluyendo en la nómina de dirigentes reconocidos y declarados en comisión a la accionante María
Eugenia Guerrero Miranda en su calidad de Secretaria de Prensa y Propaganda de la COD
Cochabamba (fs. 263 a 264).
II.6. Mediante nota de 20 de abril de 2015, la COD Cochabamba solicitó la nulidad de la RM 173/15,
señalando que oportunamente se adjuntó la Resolución de Directorio que determinó la exclusión de
María Eugenia Guerrero Miranda por haber sido expulsada de su Sindicato, argumentando que la
misma no realiza vida orgánica, habiendo abandonado sus funciones hace más de un año atrás; en
dicho mérito, se emitió la RM 269/15 de 22 de abril de 2015, que revocó la RM 173/15 manteniendo
firme la RM 299/14 que excluyó del Directorio y de la declaratoria en comisión a la accionante (fs.
259 a 260 vta.).
II.7. Por Memorándum 729/2015 de 14 de mayo, el Administrador de la CNS Regional Cochabamba,
instruyó el inicio de proceso administrativo interno contra María Eugenia Guerrero Miranda, por
incumplir lo dispuesto por el art. 74 inc. c) del Reglamento Interno de Trabajo de la CNS (fs. 240 a
241). En dicho mérito, por Auto Inicial de Proceso Interno Administrativo de 16 de ese año, la
Autoridad Sumariante inició proceso administrativo contra la ahora accionante por la probable
contravención de los arts. 56, 59, 61 inc. y); y, 81 inc. n) del citado Reglamento; 10 inc. a) del Código
de Ética; 48 y 49 del Estatuto de Funcionario Público (EFP); 590 incs. a) y d) del Reglamento del
Código de Seguridad Social; 97 y 100 del Decreto Supremo (DS) 22407 de 11 de enero de 1990; 16
inc. e) de la Ley General del Trabajo (LGT); 9 inc. e) del Reglamento de la Ley General del Trabajo;
y, 108.1 y 235.1 y 2 de la CPE (fs. 223).
II.8. Mediante Resolución Sumarial RC-AS 06/2017 de 10 de abril, la Autoridad Sumariante concluyó
que la sumariada no se encontraba en comisión sindical y tampoco asistió a su fuente laboral desde
el 30 de mayo de 2014 hasta el 19 de enero de 2015, percibiendo sueldos, bonos de té, aguinaldos
y otros beneficios sin trabajar, causando perjuicio económico a la CNS Regional Cochabamba, en
contravención a los arts. 590 incs. a) y d) del Reglamento del Código de Seguridad Social y 61 inc.
a), 65 y 66 del Reglamento Interno de Personal de la CNS; por lo que, estableció la existencia de
responsabilidad administrativa, imponiendo sanción de destitución si goce de beneficios sociales, solo
quinquenios consolidados (fs. 108 a 112 vta.).
II.9. A través de memorial de recurso de revocatoria presentado el 5 de junio de 2017, la accionante
denunció como vulneratoria a sus derechos la RM 299/14, solicitando como prueba de descargo que
por la Unidad de Asesoría Legal se extienda copia del Informe Legal CITE AI-501/2015 de 31 de
marzo, así como certificación de la Jefatura de Personal acreditando que su persona fue notificada
de forma personal con la citada disposición, precisando además la fecha en la que dicha Jefatura
tuvo conocimiento de la misma (fs. 102 a 105).
II.10. Por Resolución de Recurso de Revocatoria RC-AS 2/2017 de 8 de junio, se ratificó la Resolución
Sumarial RC-AS 06/2017 con el fundamento de que la sumariada no podía alegar desconocimiento
de las Resoluciones Ministeriales por encontrarse en comisión sindical, teniendo conocimiento que
fue excluida de la actividad sindical; por lo que, su obligación era informar de dicha situación al
empleador o en su caso dar a conocer la ampliación de su declaratoria en comisión sindical sin esperar
a que se le notifique con las Resoluciones Ministeriales, aspecto que además no le corresponde a la
CNS (fs. 98 a 101).
II.11. Mediante memorial presentado el 26 de junio de 2017, la accionante interpuso recurso
jerárquico argumentando que, solicitó con anterioridad informes y certificaciones de la Unidad de
Asesoría Legal y de la Jefatura de Personal a los fines de demostrar si consta notificación personal
con la RM 299/14 a su persona, documental que no fue producida a pesar de sus reiterados petitorios,
demostrando que no tuvo conocimiento sobre la exclusión de la declaratoria en comisión (fs. 92 a 95
vta.).
II.12. La accionante a través de su apoderado, por memorial presentado el 14 de noviembre de
2017, ofreció pruebas y argumentando señaló que la Jueza Sumariante no valoró las Resoluciones
Ministeriales adjuntas que demuestran la declaratoria en comisión sindical y que no fue debidamente
notificada para acreditar su ausencia laboral (fs. 30 a 32 vta.).
II.13. Por Resolución de Recurso Jerárquico 48 de 17 de noviembre de 2017, el Gerente General de
la CNS Regional Cochabamba confirmó in extenso la Resolución de Recurso de Revocatoria RC-AS
2/2017; asimismo, dispuso que: “…En caso de acreditarse el estado de gestación de MARÍA
EUGENIA GUERRERO MIRANDA, mediante el ente de seguridad social de Corto Plazo (Caja
Nacional de Salud), se instruye cumplir el Parágrafo VI del Artículo 48 de la Constitución Política del
Estado, es decir que la Resolución tomara efecto hasta cumplidos un (1) año de haber nacido el niño
(a)” (sic [fs. 26 a 29]).
II.14. Cursa Memorándum JRRHH-M-41/2018 de 11 de enero, mediante el cual se dispuso la
destitución de la accionante de su fuente laboral (fs. 3).
III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO
La accionante, denuncia la vulneración de sus derechos al debido proceso, a la defensa, al acceso a
la justicia, a la presunción de inocencia, al juez natural, al trabajo, a la salud, a la vida y al acceso a
la seguridad social y el principio de legalidad, argumentando que, dentro del proceso administrativo
interno seguido en su contra por la CNS Regional Cochabamba: 1) No se observaron los plazos
establecidos en la norma vigente para la recepción de pruebas y emisión de resoluciones, además
que los decretos y autos emitidos por la Sumariante no le fueron notificados; 2) No se le permitió
aportar prueba durante el período probatorio, debido a que la documental ofrecida no fue producida
por la propia entidad, agravio que no fue considerado en la Resolución de Recurso Jerárquico de 17
de noviembre de 2017; 3) En la sustanciación de la excusa y la recusación de la Jueza Sumariante,
se contravino el procedimiento, además de vulnerarse el derecho al juez natural y el debido proceso,
al haber actuado no solo autoridades disciplinarias sino también administrativas; y, 4) El
Memorándum JRRHH-M-41/2018 de 11 de enero -de destitución- no consideró la modulación de la
Resolución Jerárquica por su estado de gravidez y tampoco tomó en cuenta lo previsto en la
Constitución Política del Estado y las demás disposiciones vinculadas a la inamovilidad laboral de la
trabajadora hasta que el hijo o hija cumpla un año.
En consecuencia, corresponde en revisión verificar si los hechos son evidentes, con el fin de conceder
o denegar la tutela solicitada.
III.1. El derecho a la defensa en procesos disciplinarios sancionadores
El art. 119.II de la CPE, establece que: “Toda persona tiene derecho inviolable a la defensa. El Estado
proporcionará a las personas denunciadas o imputadas una defensora o un defensor gratuito, en los
casos en que éstas no cuenten con los recursos económicos necesarios”; dicha defensa en proceso,
no solamente se encuentra referida a que en todo momento el procesado o administrado debe contar
con un abogado defensor, sino también y sobre todo a que este derecho se ejercita a través de las
declaraciones prestadas por los involucrados, es decir, el derecho a ser oído. Por otra parte, implica
también presentar toda la prueba que considere necesaria y útil para desvirtuar los cargos que se le
atribuyen; y, en caso de no estar conformes con el pronunciamiento de la autoridad jurisdiccional o
administrativa, el derecho a la defensa se ejercita mediante la interposición de impugnaciones, para
que otra autoridad de mayor jerarquía pueda revisar los actuados practicados en primera instancia,
verificando que estos se encuentren acorde con las disposiciones establecidas en la Constitución
Política del Estado.
En ese sentido la SCP 0567/2012 de 20 de julio, precisando la trascendencia del derecho a la defensa,
estableció que alcanza a los siguientes ámbitos: “...i) el derecho a ser escuchado en el proceso; ii) el
derecho a presentar prueba; iii) el derecho a hacer uso de los recursos; y iv) el derecho a la
observancia de los requisitos de cada instancia procesal”.
“La doctrina también ha desarrollado el alcance del derecho a ser oído, como parte del derecho a la
defensa, en el marco de los procedimientos administrativos, que a decir del tratadista Roberto Dromi,
debe ser comprendido como la efectiva posibilidad de participación en el procedimiento, y que
comprende los derechos a: ‘a) Ser oído. Es la garantía que el procedimiento debe ofrecer a los
administrados, como titulares de un derecho, a exponer sus razones. Ella consiste en: 1) La publicidad
del procedimiento, el leal conocimiento de las actuaciones administrativas (vistas, traslados, etc.)...()
2) La oportunidad de expresar sus argumentaciones antes y después de la emisión del acto
administrativo, interponiendo recursos. 3) El derecho a hacerse patrocinar y representar
profesionalmente; b) Ofrecer y producir prueba. Corresponde a los órganos que intervienen en
el procedimiento administrativo realizar las diligencias tendientes a la averiguación de los hechos que
fundamentan la decisión, sin perjuicio del derecho de los interesados a ofrecer y producir las pruebas
que sean pertinentes. ‘la garantía constitucional de la defensa en juicio exige,
fundamentalmente, que la parte interesada tenga la oportunidad de exponer sus
defensas y ofrecer las pruebas que hacen a su descargo’; en similar razonamiento, el estudioso
Agustín Gordillo, refiriéndose a los principios que regulan el procedimiento administrativo, señala que
el derecho a ser oído y a una decisión fundada, presupone: ‘La publicidad del procedimiento, la
oportunidad de expresar las razones del interesado antes de la emisión del acto administrativo y
desde luego también después, la consideración expresa de los argumentos y de las cuestiones
propuestas, la obligación de decidir expresamente las peticiones, la obligación de fundar las
decisiones, el derecho a hacerse patrocinar por letrado, el derecho a ofrecer y producir la prueba
de descargo, el derecho a que toda prueba razonablemente propuesta sea producida, que
la producción de la prueba sea efectuada antes de que se adopte decisión alguna sobre
el fondo de la cuestión y el derecho a controlar la producción de la prueba hecha por la
administración”’ (el resaltado nos pertenece [SCP 0763/2018-S4 de 14 de noviembre]).
Infiriendo de la cita efectuada, que la prueba tiene importancia en la sustanciación de todo proceso,
sin ella se estaría resolviendo sin solidez alguna y por mera suposición. En ese entendido toda prueba
presentada debe ser correctamente valorada, puesto que a través de ella se podrá generar
convicción, respecto a si el administrado o procesado incurrió en la comisión -acción u omisión- de la
conducta reprochada motivo del sumario o en su caso, si no existe responsabilidad administrativa
alguna.
III.2. Respecto a la valoración de la prueba mediante la acción de amparo constitucional
La jurisprudencia constitucional a través de varias sentencias, entre ellas la SCP 0340/2016-S2 de 8
de abril, sobre el particular ha señalado que: “De todo lo ampliamente desarrollado al respecto, se
establece en consecuencia que, por regla general, la jurisdicción constitucional está impedida de
ingresar a valorar la prueba, por tratarse de una atribución privativa y exclusiva de las autoridades
jurisdiccionales o administrativas; empero, cuando el accionante cumpla con la carga argumentativa
de señalar con precisión qué pruebas fueron valoradas en apartamiento de los marcos legales de
razonabilidad y equidad previsibles para decidir o cuáles no fueron recibidas, o habiéndolo sido, no
fueron producidas o compulsadas y afectaron el resultado del proceso, esta jurisdicción se halla
facultada de verificar si en dicha labor: i) Las autoridades se apartaron de los marcos legales de
razonabilidad y equidad; ii) Omitieron de manera arbitraria la consideración de ellas, ya sea parcial
o totalmente; y, iii) Basaron su decisión en una prueba inexistente o que refleje un hecho diferente
al utilizado como argumento; y que como consecuencia de ello, se haya generado lesión a derechos
y garantías fundamentales; sin embargo, se reitera que la justicia constitucional, en ningún caso,
podrá pretender sustituir a la jurisdicción ordinaria examinando directamente la misma o volviendo a
valorarla; por cuanto, lo contrario implicaría usurpación de una función que no le está conferida ni
legal ni constitucionalmente.
(…)
Asimismo, la jurisdicción constitucional se abrirá a la revisión de la labor valorativa de la prueba
únicamente cuando el accionante especifique:
a) Qué pruebas (señalando concretamente) fueron valoradas apartándose de los marcos legales de
razonabilidad y equidad previsibles para decidir;
b)Cuáles no fueron recibidas, o habiéndolo sido, no fueron producidas o compulsadas (…); y,
c) Asimismo, es imprescindible también, que el recurrente señale en qué medida, en lo
conducente, dicha valoración cuestionada de irrazonable de inequitativa o que no llegó
a practicarse, no obstante haber sido oportunamente solicitada, tiene incidencia en la
Resolución final” (las negrillas son nuestras).
III.3. Análisis del caso concreto
La accionante denuncia la vulneración de sus derechos al debido proceso, a la defensa, al acceso a
la justicia, a la presunción de inocencia, al juez natural, al trabajo, a la salud, a la vida, al acceso a
la seguridad social; y, al principio legalidad, afirmando que, no se observaron los plazos establecidos
en la norma vigente para la recepción de pruebas y emisión de resoluciones; además, que los
decretos y autos emitidos por dicha autoridad no le fueron notificados; asimismo, no se le permitió
aportar prueba durante el período probatorio, debido a que la documental ofrecida no fue producida
por la propia entidad, agravio que no fue considerado en la Resolución del Recurso Jerárquico 48 de
17 de noviembre de 2017; por otra parte, refirió que en la sustanciación de la excusa y la recusación
de la Jueza Sumariante, se contravino el procedimiento; además, de vulnerarse el derecho al juez
natural y al debido proceso, al haber actuado no solo autoridades disciplinarias sino también
administrativas; y, finalmente que, el Memorándum JRRHH-M-41/2018 de 11 de enero -de
destitución- no consideró la modulación de la Resolución de Recurso Jerárquico 48 por su estado de
gravidez y tampoco tomó en cuenta lo previsto en la Constitución Política del Estado y las demás
disposiciones vinculadas a la inamovilidad laboral de la trabajadora hasta que el hijo o hija cumpla
un año.
Al respecto, corresponde señalar que tanto la Jueza Sumariante como la autoridad jerárquica de la
CNS se refirieron a la prueba extrañada por la impetrante de tutela, señalando específicamente la
primera, que el Informe Legal CITE A.J.-501/2015 de 31 de marzo, emitido por el Asesor Legal a.i.
de la CNS; que según la procesada resolvía la inexistencia de responsabilidad o falta administrativa,
simplemente realizó recomendaciones respecto a su situación laboral en el Hospital Obrero 2 de la
CNS y a la declaratoria en comisión sindical, no constituyendo prueba que coadyuve a determinar la
existencia o no de responsabilidad administrativa; en cuanto a la certificación de la Jefatura de
Recursos Humanos, se precisó que la Central Obrera Boliviana (COB) remitió literal mediante la cual
esta entidad certificó que María Eugenia Guerrero Miranda estuvo declarada en comisión desde el
mes de junio de 2012 al 29 de mayo 2014. Lo propio, a tiempo de emitir la Resolución de Recurso
Jerárquico 48, el Gerente General de la CNS fue enfático al señalar que la notificación y
emplazamiento con su exclusión de la lista de los favorecidos con la ampliación de la declaratoria en
comisión sindical en virtud de la RM 299/14 de 7 de mayo de 2014, era de responsabilidad de la
recurrente y que en su momento la Administración de la CNS Regional Cochabamba no fue notificada
con la citada Resolución; aspecto que tendría que haber sido resuelto por la COD Cochabamba
mediante su Tribunal de Honor y/o regímenes disciplinarios.
Por otra parte, la prueba extrañada si se encuentra en los antecedentes del proceso disciplinario (fs.
68 a 73), la cual por lo precedentemente expuesto fue valorada por la Autoridad Sumariante; al
respecto, la jurisprudencia constitucional citada en el Fundamento Jurídico III.1 de la presente
Sentencia Constitucional Plurinacional, referida al derecho a la defensa en los procesos disciplinarios
sancionadores, que a su vez está integrado por el derecho a presentar prueba, señala que esta debe
ser producida antes de la emisión del acto administrativo como ocurrió en el caso concreto con el
Informe Legal CITE A.J.-501/2015 y en cuanto a la certificación de la Jefatura de Recursos Humanos
por la que se pretendía acreditar si la accionante fue o no notificada con la RM 299/14, también
existe un pronunciamiento, habiendo razonado la Autoridad Sumariante que, al emerger la citada
disposición del Ministerio de Trabajo, Empleo y Previsión Social a solicitud de la COB y la COD
Cochabamba, tiene que ser dicha instancia la que se pronuncie al respecto. Dicho entendimiento se
funda en la facultad de la referida cartera de Estado de declarar en comisión a los dirigentes de
centrales nacionales, confederaciones y federaciones nacionales y departamentales de trabajadores,
mediante resolución ministerial expresa, con goce del ciento por ciento de sus haberes y demás
beneficios sociales mientras desempeñen sus funciones sindicales, conforme prevé el art. 97 del DS
22407 de 11 de enero de 1990, como una medida protectora del derecho a organizarse en sindicatos
en el marco del Convenio 98 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y específicamente lo
dispuesto por el art. 51 de la CPE; por lo mismo, los trabajadores que son declarados en comisión
sindical deben contar con la resolución que acredite este extremo, pues de otro modo no podrían
ejercer su actividad sindical; en ese sentido, frente a la decisión del Ministerio del ramo de excluir a
la accionante de la declaratoria en comisión, asumida mediante RM 299/14, no puede atribuirse a la
CNS la notificación o falta de esta con la disposición administrativa mencionada; puesto que, esta
entidad no la emitió y por lo mismo no tiene facultades para su cumplimiento.
En conclusión, conforme refiere el Fundamento Jurídico III.2 de esta Sentencia Constitucional
Plurinacional, la jurisdicción constitucional se encuentra vedada de revisar la valoración probatoria
de jueces y tribunales de la jurisdicción ordinaria, así como de las autoridades administrativas; a no
ser que, el accionante cumpla con los requisitos establecidos en la jurisprudencia invocada. En el
caso concreto, si bien la solicitante de tutela individualizó la prueba extrañada afirmando que, no
obstante, de haberla ofrecido no fue producida por la propia entidad, incidiendo además en la
importancia de esta para desvirtuar los hechos endilgados; sin embargo, como también se encuentra
expuesto líneas arriba, este extremo no resulta evidente porque las pruebas extrañadas constan en
el expediente y fueron valoradas por la Jueza Sumariante, resultando infundadas tales aseveraciones.
Asimismo, habrá que considerar que si bien la RM 173/15 de 16 de marzo de 2015, modificó lo
dispuesto por la RM 299/14, incluyendo a la impetrante de tutela en la nómina de dirigentes
reconocidos y declarados en comisión; a solicitud de la COD Cochabamba mediante nota de 20 de
abril de 2015, estableciendo que la prenombrada fue expulsada de su sindicato y que además no
realizaba vida sindical por haber abandonado sus funciones por más de un año, el Ministerio de
Trabajo, Empleo y Previsión Social emitió la RM 269/15 de 22 de abril de 2015, revocando la RM
173/15 y manteniendo subsistente la RM 299/14; al respecto, es pertinente señalar que si bien el
art. 51.III y IV de la CPE reconoce y garantiza el derecho a la sindicalización de los trabajadores del
país, conforme prevé el art. 100 del DS 22407: “Los dirigentes sindicales, a la finalización de sus
mandatos, deben restituirse a las funciones de trabajo que ocupaban en el momento de haber sido
declarados en comisión”; infiriendo que, cumplido el fin por el cual fueron declarados en comisión,
los dirigentes sindicales tienen el deber de constituirse nuevamente a su lugar de trabajo informando
de ello tanto al empleador como a su entidad matriz.
Con relación a la duración por más de dos años del proceso administrativo interno, en los que la
accionante habría advertido vulneraciones al marco normativo previsto en la Ley de Administración y
Control Gubernamentales, su Decreto Reglamentario y el Reglamento Interno de Personal de la CNS;
no es menos evidente que, la impetrante de tutela en su oportunidad tuvo a su alcance los
mecanismos procesales como los recursos de revocatoria y jerárquico para hacer valer sus derechos;
así se tiene que, el recurso de revocatoria en el que constan como agravios la designación de la
nueva Autoridad Sumariante, la nulidad por falta de notificación con la prueba de cargo, el
planteamiento de la excepción de prescripción administrativa, la falta de fundamentación, así como
la prueba que no habría sido producida, fueron respondidos en el Considerando II de la Resolución
RC-AS 2/2017 de 8 de junio; del igual manera, estos mismos argumentos planteados también en el
recurso jerárquico, sumados al reclamo sobre la notificación a la recurrente con la RM 299/14,
tuvieron respuesta en la Resolución de Recurso Jerárquico 48; en consecuencia, no resulta evidente
la denuncia de falta de respuesta a los memoriales y falta de notificación con los decretos y los autos
emitidos por la Autoridad Sumariante, desvirtuando con ello la presunta lesión de los derechos al juez
natural y al debido proceso.
En cuanto a la vulneración de los derechos al trabajo, a la salud, a la vida y al acceso a la seguridad
social, denunciados por la impetrante de tutela en razón al Memorándum JRRHH-M-41/2018, que
determinó su destitución, privándole además del goce de sus beneficios sociales, sin considerar lo
dispuesto en la señalada Resolución de Recurso Jerárquico respecto a su estado de gravidez,
omitiendo lo previsto en la Constitución Política del Estado y las demás disposiciones vinculadas a la
inamovilidad laboral de la madre gestante hasta que su hija o hijo cumpla un año; cursa en obrados,
el Memorándum JRRHH-M-144/2018 de 12 de marzo, disponiendo que la medida anterior quedaba
suspendida hasta el cumplimiento del año de vida del hijo de la accionante (Conclusión II.9); aspecto
que, además es corroborado por los Informes presentados por el Gerente General y el Administrador
Regional, así como de la actual Autoridad Sumariante, todos de la CNS Cochabamba; por lo cual, los
efectos del acto reclamado ya cesaron, siendo esta una causal de improcedencia de la tutela
impetrada conforme al art. 53.2 del Código Procesal Constitucional (CPCo).
Por lo señalado, la Jueza de garantías, al conceder en parte la tutela, no efectuó una adecuada
compulsa de los antecedentes del caso, de la jurisprudencia aplicable y de los alcances de esta acción
de defensa.
POR TANTO
El Tribunal Constitucional Plurinacional, en su Sala Tercera; en virtud de la autoridad que le confiere
la Constitución Política del Estado y el art. 12.7 de la Ley del Tribunal Constitucional Plurinacional; en
revisión, resuelve: REVOCAR la Resolución de 30 de noviembre de 2018, cursante de fs. 785 a 796
vta., pronunciada por la Jueza Pública Civil y Comercial Decimocuarta de la Capital del departamento
de Cochabamba; y en consecuencia, DENEGAR la tutela solicitada, conforme los fundamentos de la
presente Sentencia Constitucional Plurinacional.
Regístrese, notifíquese y publíquese en la Gaceta Constitucional Plurinacional.
I.2.3. Resolución
El Juez Público Mixto Civil y Comercial, de Familia e Instrucción Penal, Administrativo, Coactivo Fiscal
y Tributario Primero de Huanuni del departamento de Oruro, constituido en Juez de garantías,
mediante Resolución 03/2019 de 21 de mayo, cursante de fs. 21 a 23, concedió la tutela solicitada,
disponiendo que los demandados respondan las notas de 22 de febrero y 20 de marzo de 2019 -
presentadas por la accionante el 25 de febrero y 21 de marzo respectivamente-, en el plazo de
cuarenta y ocho horas; decisión asumida en base a los siguientes fundamentos: a) Los prenombrados
a través de Oficio CITE: H.C.M.H. 211/2019 de 27 de igual mes, trataron de deslindar su
responsabilidad; sin embargo, la misma no puede ser considerada una respuesta consistente en la
petición de reincorporación por parte de la solicitante de tutela; toda vez que, no se fundó en ninguna
norma que establezca para petitorios de dicha naturaleza debiera remitirse a la Comisión Jurídica
para la emisión de un criterio técnico; y, b) Se advirtió vulneración del derecho reclamado; en razón
a que, no se dictó un fundamento que permita resolver la solicitud principal, coligiendo que no existe
un pronunciamiento oportuno dentro de un plazo razonable.
II. CONCLUSIONES
De la revisión y compulsa de los antecedentes que cursan en obrados, se establece lo siguiente:
II.1. Por nota presentada el 25 de febrero de 2019, ante el Concejo Municipal de Huanuni del
departamento de Oruro, Santusa Juana Mamani Condori -ahora accionante- solicitó su
reincorporación al cargo de Concejala de dicho Municipio (fs. 2 y vta.).
II.2. A través de memorial presentado el 21 de marzo de igual año, la prenombrada reiteró su
solicitud de reincorporación, amparándose en el derecho constitucional de petición previsto en el art.
24 de la CPE (fs. 3 y vta.).
II.3. Mediante Oficio CITE H.C.M.H. 211/2019 de 27 de igual mes, el Presidente y Secretaria del
mencionado Concejo -demandados-, le indicaron a la impetrante de tutela que su petición sería
remitida a la Comisión Jurídica de dicho órgano, para que conforme su Reglamento interno, evacúe
informe dentro de los plazos previstos en la referida norma (fs. 4).
III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO
La accionante denuncia la lesión de su derecho a la petición, ya que habiendo solicitado su
reincorporación al Concejo Municipal de Huanuni del departamento de Oruro, mediante nota de 25
de febrero de 2019, dicho petitorio no fue respondido y ante su reiteración efectuada el 21 de marzo
de igual año, el pleno del citado órgano deliberante, a través de Oficio CITE H.C.M.H. 211/2019 de
27 del citado mes, determinó que la misma sea remitida a la Comisión Jurídica para la elaboración
de informe; de tal manera que, no recibió una respuesta formal y pronta, en sentido positivo o
negativo sobre el fondo de su pretensión.
III.1. El derecho de petición y el deber de otorgar respuesta formal y oportuna
En cuanto al ejercicio y protección de dicho derecho la SC 1995/2010-R de 6 de octubre, señaló que:
“Conforme a la norma constitucional, el derecho a la petición puede ser ejercido de manera oral o
escrita, sin la exigencia de formalidades en la formulación de la petición, pues sólo se requiere la
identificación del peticionario. En cuanto a su contenido esencial, la Constitución hace referencia a
una respuesta formal y pronta, entendiéndose que ésta, entonces debe ser escrita, dando una
respuesta material a lo solicitado ya sea en sentido positivo o negativo, dentro de plazos previstos
en las normas aplicables o, a falta de éstas, en términos breves, razonables.
El contenido esencial establecido en la Constitución coincide con la jurisprudencia constitucional
contenida en las SSCC 0981/2001-R y 0776/2002-R, entre otras, en las que se señaló que este
derecho: ‘…es entendido como la facultad o potestad que tiene toda persona para dirigirse, individual
o colectivamente ante las autoridades o funcionarios públicos, lo que supone el derecho a obtener
una pronta resolución, ya que sin la posibilidad de exigir una respuesta rápida y oportuna carecería
de efectividad el derecho’. En consecuencia, el ejercicio del derecho supone que una vez planteada
la petición, cualquiera sea el motivo de la misma, la persona adquiere el derecho de obtener pronta
resolución, lo que significa que el Estado está obligado a resolver la petición. Sin embargo, el sentido
de la decisión dependerá de las circunstancias de cada caso en particular y, en esa medida podrá ser
positiva o negativa’.
(…)
Asimismo, la SC 0843/2002-R de 19 de julio ha establecido: ‘que la exigencia de la autoridad pública
de resolver prontamente las peticiones de los administrados, no queda satisfecha con una mera
comunicación verbal, sino que es necesario que el peticionante obtenga una respuesta formal y
escrita, que debe ser necesariamente comunicada o notificada, a efecto de que la parte interesada,
si considera conveniente, realice los reclamos y utilice los recursos previstos por Ley’”.
En ese mismo sentido, la SCP 0083/2015-S3 de 10 de febrero, citando a la SC 1742/2004-R de 29
de octubre, sostuvo que: ‘“…el núcleo esencial del derecho de petición reside en el derecho que tiene
la persona, a una eficaz y oportuna respuesta respecto a la solicitud o impugnación dirigida a la
respectiva autoridad. Conforme a esto, la respuesta para que sea eficaz tiene que comprender y
resolver el fondo de lo pedido y ser comunicada al peticionario. Se incurre en una vulneración del
derecho constitucional fundamental de petición, cuando no se satisface alguna de estas dos
exigencias; lo cual no implica que la petición deba resolverse siempre, accediendo a lo solicitado”’
(Las negrillas son nuestras).
Finalmente, puntualizando los alcances de protección de este derecho, la SCP 0543/2019-S3 de 2 de
septiembre, estableció lo siguiente: «Asimismo, corresponde precisar en relación a la importancia del
derecho a la petición como derecho fundamental y la consecuencia o resultado que tiene cuando se
vulnera el mismo, sobre la base de lo previsto en la CPE y en lo referido por la Declaración Americana
de los Derechos y Deberes del Hombre, la SCP 0830/2015-S2 de 12 de agosto, indicó que: “Del
espíritu de las normas citadas precedentemente se colige el reconocimiento del derecho de petición
como derecho fundamental inherente a la persona humana, en efecto, la eficacia del derecho objeto
de estudio permite a las personas dirigirse a los poderes públicos, autoridades y personas
particulares, formulando peticiones con contenidos diversos y obtener respuestas a las mismas.
Estado Social y Democrático de Derecho se caracteriza entre otros aspectos, en que los depositarios
del poder público se pongan al servicio de la sociedad. En este sentido, el derecho de petición se
configura sobre la base de dos presupuestos indisolubles entre sí; es decir, el contenido esencial del
derecho objeto de análisis, descansa sobre dos pilares esenciales; primero, la facultad que tiene
toda persona de formular peticiones, escritas o verbales, individuales o colectivas, ante
los órganos del poder público, autoridades y personas particulares, cuya única condición -
de acuerdo al texto constitucional precedentemente citado- es la “identificación del peticionario”; y,
segundo, recibir una respuesta clara, precisa, concreta, de fondo y dentro de un plazo
razonable. Entonces, la vigencia plena del derecho de petición supone la sinérgica concurrencia de
ambos presupuestos.
En el contexto de lo referido precedentemente, la vulneración del derecho de petición implica
la existencia de cualquier tipo de obstáculos o impedimentos destinados a neutralizar la
formulación de peticiones escritas y verbales ya sean estos de carácter individual o
colectivo; asimismo, también implica transgresión del mismo, cuando los órganos,
autoridades y personas ante quienes se dirige el petitorio, omiten efectuar una
respuesta, o la responden de manera evasiva, infundada, incongruente, fuera de una
plazo razonable o, cuando pese a existir una respuesta concreta no la ponen en conocimiento del
solicitante de manera pronta y oportuna, provocando incertidumbre en el solicitante. En este sentido,
el derecho de petición no se satisface necesariamente con una respuesta positiva o en la medida que
satisfaga las perspectivas del peticionante, sino que, una contestación aunque negativa también
garantiza la eficacia del derecho analizado, siempre que sea emitida de manera coherente,
congruente y dentro de un plazo razonable, para luego comunicar a la persona solicitante o por lo
menos asegurándose que el solicitante asumió conocimiento del mismo.
(…)
(sic); nota que no puede ser considerada bajo ningún aspecto una contestación acorde a los
razonamientos jurisprudenciales glosados precedentemente, de los cuales se extrae que el núcleo
esencial del derecho a la petición es el de obtener respuesta pronta y oportuna; que además, resuelva
el fondo de lo peticionado, ya sea en forma positiva o negativa, expresando de manera motivada y
fundamentada las razones que justifican la decisión asumida; presupuestos que no concurren en la
citada nota; más al contrario se tiene que los hoy demandados adoptaron una actitud evasiva
respecto a la solicitud de fondo de la ahora accionante, cuando luego de transcurridos más de dos
meses desde la presentación del memorial realizada el 25 de febrero de 2019, determinaron remitir
su pretensión a la Comisión Jurídica para que evacue un informe soslayando con esta medida otorgar
una solución material sobre la necesidad de reincorporación de la solicitante de tutela al cargo de
Concejala del Municipio de Huanuni, sin advertir que el derecho a la petición por su carácter
instrumental se satisface, viabilizando una respuesta pronta o en su caso dentro de un plazo
razonable; lo que no aconteció en el caso manteniendo a la impetrante de tutela en una incertidumbre
respecto a la aceptación o rechazo de su reincorporación por falta de una respuesta oportuna; por lo
que, de manera inequívoca se concluye que los demandados incurrieron en lesión del derecho a la
petición consagrado en el art. 24 de la CPE; consiguientemente, corresponde conceder la tutela
demandada.
En consecuencia, el Juez de garantías al haber concedido la tutela impetrada, actuó de forma
correcta.
POR TANTO
El Tribunal Constitucional Plurinacional, en su Sala Tercera; en virtud de la autoridad que le confiere
la Constitución Política del Estado y el art. 12.7 de la Ley del Tribunal Constitucional Plurinacional; en
revisión, resuelve: CONFIRMAR la Resolución 03/2019 de 21 de mayo, cursante de fs. 21 a 23,
pronunciada por el Juez Público Mixto Civil y Comercial, de Familia e Instrucción Penal, Administrativo,
Coactivo Fiscal y Tributario Primero de Huanuni del departamento de Oruro; y en consecuencia,
CONCEDER la tutela solicitada, en los mismos términos expuestos por el Juez de garantías.
Regístrese, notifíquese y publíquese en la Gaceta Constitucional Plurinacional.
Cochabamba, que valorando los elementos aportados comprobó su relación laboral con la entidad en
tareas propias y permanentes de la misma, no siendo necesario que haya sido continua; 2) Se
pretende la aplicación de la SCP 0260/2018-S4 de 11 de junio, que reconduce la jurisprudencia
constitucional, determinando que el Tribunal de garantías no tiene competencia para revisar
antecedentes, datos, o si la resolución está fundamentada o no, asumiendo la calidad de garante de
la ejecución de la conminatoria para proteger el derecho al trabajo; y, 3) Cualquier reclamo u
observación del empleador respecto de la conminatoria de reincorporación, debe resolverse en la vía
jurisdiccional.
Haciendo uso del derecho a la réplica, manifestó que la determinación de primera instancia de que
se acuda a la vía llamada por ley por argumentos contradictorios, fue revocada a raíz de nuevos
documentos que acreditaron que no hubo interrupción, y que si existió relación y dependencia
laboral; es decir, que el 30 de enero de 2019, seguía asistiendo a la entidad como docente y
posteriormente le pasaron a su correo electrónico el horario y programación de actividades de la
materia.
I.2.2. Informe del demandado
José Miguel Bustamante Amaya, Rector de la UNICEN, presentó informe escrito de 22 de mayo de
2019, cursante de fs. 164 a 177 vta., señalando que: i) No existió despido injustificado, por ende no
procedió la denuncia de reincorporación por haber operado simple y llanamente la conclusión de un
pacto; entre cada contrato transcurrió un plazo de noventa o más días sin que realice actividad
alguna, porque el periodo académico está configurado por semestres con fecha de inicio y conclusión
y durante el receso no existen actividades de enseñanza, y en cada contrato se procedió al pago de
beneficios sociales mediante formularios de finiquitos visados por la Jefatura Departamental de
Trabajo; ii) Los contratos a plazo fijo suscritos por UNICEN tienen respaldo no solo de la RA 650/2007
-del Viceministerio de Trabajo, Desarrollo Laboral y Cooperativas-, sino también del Decreto Ley (DL)
16187 de 16 de febrero de 1979, en función a que la vigencia de los periodos académicos se
encuentra predeterminada en su inicio y conclusión; iii) Por Resolución de 26 de marzo de 2019, el
Jefe Departamental de Trabajo Cochabamba se pronunció estableciendo categóricamente la
existencia de hechos controvertidos sobre la cantidad de contratos, la sucesión de los mismos, los
cargos desempeñados y si fueron en tareas propias y permanentes, además del pago de beneficios
sociales, disponiendo la declinatoria de competencia de la entidad; iv) El trabajo posterior al contrato
como Tribunal de Defensa de Grado, es ajeno al trabajo docente en el que se contrata profesionales,
creando un vínculo de naturaleza civil bajo la modalidad de prestación de servicios, por no existir
subordinación y dependencia; v) Impugnado el precitado fallo, mereció la RA 142/19, que revocó la
anterior por apartarse de los antecedentes fácticos y del Informe remitido por el Responsable Legal,
que no contiene los más esenciales elementos de apreciación de los hechos, documentos, y una
correcta argumentación jurídica que le sirva de sustento, estableciendo en consecuencia que hubo
despido injustificado para generar una denuncia de reincorporación, además de usurpar funciones;
y, vi) La “Conminatoria MTEPS/JDTCBBA” -lo correcto es RA- 142/19, contiene vicios y falencias
como la afirmación de que las funciones de docencia coadyuvan al logro de la finalidad principal de
la institución que es impartir educación superior, constituyendo una tarea propia y permanente, sin
considerar que UNICEN suscribe contratos a plazo fijo por periodos determinados, no siendo
desconocido que de semestre a semestre hay un intervalo en que no se pasa clases. Por lo expuesto
solicitó se deniegue la tutela.
En audiencia, indicó que entre la documentación que presentó, está una invitación a defensa privada
de tesis que se realiza a todos los docentes y la carta de aclaración de presentación a la mencionada
defensa; la Resolución de revocatoria no precisa las cartas mencionadas por la accionante, que no
fueron escondidas y fueron acompañadas a los antecedentes.
I.2.3. Resolución
La Sala Constitucional Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba, mediante
Resolución AAC. 30/2019 de 22 de mayo, cursante de fs. 181 a 184, concedió la tutela solicitada,
disponiendo que la autoridad demandada en su condición de Rector de la UNICEN dé cumplimiento
como la cancelación de salarios devengados y demás derechos laborales que le correspondan hasta
el día de su reincorporación efectiva, otorgándose el plazo de tres días improrrogables a partir de su
notificación con la mencionada Resolución (fs. 6 y vta.).
III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO
La accionante denuncia la lesión de su derecho al trabajo y a una fuente laboral estable; debido a
que, no obstante de ser contratada por la UNICEN en tareas propias de la entidad como Docente
Universitaria a través de tres contratos, y de entregarle el Oficio CITE DAC 022/19 de 16 de febrero,
de inicio de actividades académicas periodo I/2019, incluidos los horarios de clases; el 18 del mismo
mes y año, prescindieron de sus servicios quedando desvinculada de la mencionada casa superior de
estudios y que habiendo la Jefatura Departamental de Trabajo Cochabamba dictado la RA 142/19 de
29 de abril de 2019, disponiendo la reincorporación inmediata a su fuente laboral, más el pago de
salarios devengados, la autoridad demandada en lugar de cumplirla dentro de los tres días como fue
ordenado, informó que no procedería conforme a la conminatoria.
En consecuencia, corresponde en revisión, verificar si tales extremos son evidentes a fin de conceder
o denegar la tutela solicitada.
III.1. Del derecho a la estabilidad laboral
Sobre el particular, la SCP 0819/2016-S2 de 12 de septiembre, dejó sentado lo siguiente: “El art.
46.I.2. de la CPE, señala: ‘I. Toda persona tiene derecho: (…) 2. A una fuente laboral estable, en
condiciones equitativas y satisfactorias’.
Asimismo el art. 48.II la norma fundamental también señala: ‘Las normas laborales se interpretarán
y aplicarán bajo los principios de protección de las trabajadoras y de los trabajadores como principal
fuerza productiva de la sociedad; de primacía de la relación laboral; de continuidad y estabilidad
laboral; de no discriminación y de inversión de la prueba a favor de la trabajadora y del trabajador’.
La jurisprudencia constitucional a través de la SCP 0177/2012 de 14 de mayo, de igual forma sobre
la estabilidad laboral también señala lo siguiente: ‘El principio de la estabilidad laboral. Denominado
también como principio de la continuidad de la relación laboral, que manifiesta el derecho
que tiene el trabajador de conservar su empleo durante su vida laboral, salvo que existan
causas legales que justifiquen el despido. Constituyen causas legales que justifican el despido
según nuestra legislación vigente, las establecidas en el art. 16 de la Ley General del Trabajo y el
art. 9 de su Decreto Reglamentario (DR). Este principio encuentra su fundamento en que la
estabilidad de la relación laboral da seguridad y confianza al trabajador al permitirle
continuar con su trabajo que le genera un salario para la satisfacción de sus necesidades
familiares, al mismo tiempo beneficia a la parte empleadora porque contribuye al mayor
rendimiento del trabajador como resultado de su experiencia laboral. Finalmente
beneficia a la sociedad mejorando el bienestar social, ya que la inestabilidad en el trabajo
crea problemas sociales colaterales como la desocupación, pobreza, delincuencia y otros.
Este principio expresa la necesidad social de atribuirle una larga duración a las relaciones
de trabajo y de proteger al trabajador contra el despido arbitrario e injustificado por
parte del empleador, protege uno de los derechos fundamentales del trabajador cual es
el derecho al trabajo, que precisamente es atacado por el fenómeno de la globalización ya que los
empleadores exigen el libre despido para hacer frente a las fluctuaciones del mercado (Quintanilla
Calvimontes Gonzalo, Pizarro Patricia, Quintanilla Alejandra, Derecho Individual del Trabajo)’.
Consecuentemente, de acuerdo a las normas constitucionales citadas y la jurisprudencia
constitucional, la estabilidad laboral, no constituye tan solo un derecho sino por mandato
constitucional también es un principio, criterio rector bajo el cual debe interpretarse todas las
disposiciones laborales” (las negrillas corresponden al texto original).
III.2. La aplicación del estándar más alto de protección y la obligatoriedad de
cumplimiento de las conminatorias de reincorporación laboral
el previsto en la SCP 0177/2012 de 14 de mayo, con la finalidad de otorgar una pronta e idónea
protección del derecho al trabajo’.
Consecuentemente, ante la reincorporación dispuesta por la autoridad administrativa, mediante
resolución expresa dictada por las Jefaturas Departamentales de Trabajo dependientes Ministerio de
Trabajo Empleo y Previsión Social, ésta debe ser cumplida sin excusa ni demora alguna por el
empleador, dada la protección que merece el derecho al trabajo por parte del Estado y en observancia
de los principios de continuidad y estabilidad de la relación laboral; por ello, una trabajadora o un
trabajador, podrán acudir ante las Jefaturas Departamentales de Trabajo, a fin de que éstas
dispongan, en caso de retiro injustificado e intempestivo, su reincorporación mediante conminatoria
que deberá ser cumplida por el empleador en el plazo dispuesto por las mismas; caso contrario, el
trabajador o trabajadora, podrá interponer la acción de amparo constitucional; sin perjuicio de la
impugnación que pueda realizar el empleador, sea en la vía administrativa o en la vía judicial para su
eventual revisión posterior; de ahí entonces, que la tutela constitucional que pueda ser concedida
por la justicia constitucional, ante el incumplimiento de una conminatoria de reincorporación en favor
del trabajador, resulte de carácter provisional, por cuanto al abrirse la posibilidad de su impugnación
en vía administrativa o judicial, la situación laboral del trabajador, no está definida” (las negrillas
fueron adicionadas).
III.3. Análisis del caso concreto
La accionante denuncia la lesión de su derecho al trabajo y a una fuente laboral estable; debido a
que, no obstante de ser contratada por la UNICEN en tareas propias de la entidad como Docente
Universitaria a través de tres contratos, y de entregarle el Oficio CITE DAC 022/19 de 16 de febrero,
de inicio de actividades académicas periodo I/2019, incluidos los horarios de clases; el 18 del mismo
mes y año, prescindieron de sus servicios, quedando desvinculada de la mencionada casa superior
de estudios; y que habiendo la Jefatura Departamental de Trabajo Cochabamba dictado la RA 142/19
de 29 de abril de 2019, disponiendo la reincorporación inmediata a su fuente laboral, más el pago de
salarios devengados, la autoridad demandada en lugar de cumplirla dentro de los tres días como fue
ordenado, informó que no procedería conforme a la conminatoria.
De los antecedentes que cursan en el expediente, se tiene que la impetrante de tutela ingresó a
trabajar a la UNICEN a través de un primer contrato de servicios profesionales de 1 de marzo de
2017, como Facilitadora para la orientación y guía en el desarrollo de distintas asignaturas, con
vigencia desde la indicada fecha hasta el 24 de junio de igual año; posteriormente fue empleada
mediante contrato de trabajo de 3 de agosto del mismo año, como docente de tiempo completo del
periodo académico regular II-2017, para desempeñar las funciones de asesoramiento en el desarrollo
de actividades académicas, bajo la modalidad a plazo fijo, a partir de la citada fecha al 25 de
noviembre del año mencionado; siendo contratada nuevamente en las mismas condiciones, por
contrato de trabajo de 5 de marzo de 2018, por los periodos académicos regulares I-2018 y II-2018,
esta vez, desde esa fecha hasta el 1 de diciembre de 2018 (Conclusión II.1); los servicios que prestó
en el periodo I-2017 de 1 de marzo al 24 de junio de 2017, están descritos en el certificado emitido
por la autoridad demandada de 29 de julio del precitado año (Conclusión II.2); asimismo, las
actividades de la accionante en la UNICEN se describen en notas de invitación a Defensa de
Proyectos, designación como miembro de Tribunal de Defensa de Proyecto de Grado que le fueron
dirigidas en distintas fechas comprendidas entre el 27 de noviembre de 2017 y el 30 de enero de
2019, y de bienvenida al inicio de actividades académicas del periodo I/2019 de 16 de febrero, por
los encargados de diferentes instancias de la citada casa superior de estudios, e igualmente en
correos electrónicos enviados por la mencionada entidad a la impetrante de tutela de 15 y 18 de
febrero del referido año, acompañando documentos académicos en archivo adjunto (Conclusión II.3);
mediante Resolución de 26 de marzo de 2019, la Jefatura Departamental de Trabajo Cochabamba,
declinó el conocimiento de la denuncia de reincorporación instada por la accionante (Conclusión II.4);
la determinación anterior fue impugnada por la peticionante de tutela a través del recurso de
revocatoria presentado el 29 de marzo de ese año, pidiendo su reincorporación (Conclusión II.5);
finalmente, la referida Jefatura resolviendo el recurso, por RA 142/19, conminó a la UNICEN, proceder
a la reincorporación de la trabajadora María del Carmen Rodríguez Uribe, en el último cargo que
venía desempeñando, más la cancelación de salarios devengados y demás derechos laborales que le
correspondan hasta el día de sus reincorporación efectiva, otorgándose el plazo de tres días
improrrogables a partir de su notificación con dicha Resolución (Conclusión II.6).
Conforme al Fundamento Jurídico III.1, la normas laborales se deben interpretar y aplicar entre otros,
bajo el principio de estabilidad o continuidad laboral que implica el derecho que tiene el trabajador
de conservar su empleo durante su vida laboral, para darle seguridad y confianza para generarse una
retribución para la satisfacción de sus necesidades, salvo que existan causas legales que justifiquen
el despido. Asimismo, cuando la Jefatura Departamental de Trabajo dispone la reincorporación, se
debe cumplirla sin demora en observancia de los principios de continuidad y estabilidad de la relación
laboral, a cuyo efecto el trabajador acude a esta para que conmine su reincorporación en caso de
retiro injustificado e intempestivo, la que de no ser acatada le habilita para deducir la acción de
amparo constitucional, sin perjuicio de la impugnación que pueda realizar el empleador, sea en la vía
administrativa o judicial para su eventual revisión, estando imposibilitada la jurisdicción constitucional
de analizar si la conminatoria tiene una indebida o ilegal fundamentación a tiempo de determinar la
reincorporación o si los datos, hechos y circunstancias que le dieron lugar, ameritaban tal
determinación, debiendo limitarse a ordenar o disponer el cumplimiento o la ejecución de la
conminatoria, todo de acuerdo al Fundamento Jurídico III.2 precedente.
En el caso, la accionante después de haber sido contratada a plazo fijo por la UNICEN, para impartir
la docencia universitaria en diferentes asignaturas por los periodos académicos I-2017, II-2017, I-
2018 y II-2018 y desarrollar actividades en la gestión 2019, conforme sale de las comunicaciones
detalladas en las Conclusiones II.1 y 3, la entidad académica mencionada determinó prescindir de
sus servicios, motivando que la impetrante de tutela acuda a la Jefatura Departamental de Trabajo
Cochabamba que en una primera instancia resolvió declinar competencia sobre la denuncia por existir
hechos controvertidos, emitiendo al efecto la Resolución de 26 de marzo de 2019; no obstante,
habiendo la impetrante de tutela planteado recurso de revocatoria, la autoridad administrativa revocó
la indicada decisión dictando la RA 142/19, conminando a la UNICEN precisamente a reincorporar a
la accionante María del Carmen Rodríguez Uribe, en su fuente laboral, el pago de salarios devengados
y demás derechos laborales hasta el día de sus reincorporación efectiva.
No obstante la orden expresa de la autoridad administrativa laboral, que debía hacerse efectiva en
el término de tres días, el demandado incumplió la RA 142/19, que contiene la conminatoria de
reincorporación, desconociendo lo dispuesto por el parágrafo IV del DS 28699 de 1 de mayo de 2006,
incorporado por su similar 0495 de 1 de mayo de 2010, que torna a la conminatoria en obligatoria a
partir de su notificación, y el entendimiento jurisprudencial glosado en el Fundamento Jurídico III.2
del presente fallo constitucional, y si bien el 13 de mayo de 2019, dedujo recurso jerárquico contra
dicha decisión, esa impugnación no es idónea para impedir la ejecución de la conminatoria, tal como
está establecido en la segunda parte del parágrafo IV de la precitada norma, la que ineludiblemente
debe materializarse no solo por mérito de la disposición legal mencionada, sino porque como
igualmente está desarrollado en el Fundamento Jurídico precedente, el Tribunal Constitucional
Plurinacional, debe asumir que la autoridad administrativa laboral al conminar se sujetó a la
Constitución Política del Estado y la normativa aplicable, no estándole permitido hacer la valoración
de si se hizo o no una debida fundamentación o si los datos, hechos y circunstancias que se tomaron
en cuenta sustentan la determinación.
Por consiguiente, las observaciones y cuestionamientos de la autoridad demandada a la RA 142/19,
en los términos detallados en los incisos v) y vi) de la relación de su informe; es decir, que se hubiera
apartado de los antecedentes fácticos y del Informe remitido por el Responsable Legal, que no
contiene los más esenciales elementos de apreciación de los hechos, documentos, ni una correcta
argumentación jurídica y que además presenta vicios y falencias, no pueden ser analizados por este
Tribunal, correspondiendo su tratamiento a la jurisdicción ordinaria en la que el demandado podrá
eventualmente argumentar y producir prueba de manera amplia, a objeto de demostrar que la
conminatoria fue dispuesta desconociendo la normativa que regula las condiciones para su emisión
y en base a una comprensión errada de los hechos que la motivaron, pues se aclara que la concesión
de la tutela que dispone el cumplimiento de aquella es de carácter provisional.
septiembre de 2017, se encuentra prohibida la suscripción de más de dos contratos a plazo fijo (fs.
19).
II.4. Consta Conminatoria de Reincorporación Laboral de 8 de febrero de 2019, J.D.T.L.P.//48-VI-
CPE/D.S. 0496/RAAM/ 022/2019 (fs. 6 a 10), con la cual fue notificada la impetrante de tutela el 12
de similar mes y año (fs. 11).
II.5. Cursa Informe MTEPS/JDTLP-RAAM-V-039/19 de 15 de marzo de 2019, emitido por la Jefatura
Departamental de Trabajo, Empleo y Previsión Social de La Paz, que estableció el incumplimiento de
la conminatoria de reincorporación inmediata de la accionante, a su fuente laboral (fs. 4 a 5).
III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO
La accionante denunció la lesión de sus derechos al trabajo, inamovilidad y estabilidad laboral, por
el hecho de que al haberse cumplido el 31 de diciembre de 2018 el segundo de los contratos suscritos
con la Entidad demandada, mediante nota de 8 de enero de 2019 solicitó el beneficio de inamovilidad
laboral por estado de gestación que fue rechazado por nota de 25 del mismo mes y año, en virtud al
DS 0012 de 19 de febrero de 2009 y Circular Instructivo 086 de 19 de septiembre de 2017, al existir
la prohibición de suscribir más de dos contratos a plazo fijo.
En consecuencia, corresponde en revisión determinar si los extremos denunciados son evidentes, a
fin de conceder o denegar la tutela impetrada.
III.1. Integración de la jurisprudencia sobre la conminatoria de reincorporación emitida
por el Ministerio de Trabajo Empleo y Previsión Social
El DS 28699 de 1 de mayo de 2006, en sus arts. 10 y 11, establece que cualquier persona que se
encuentre sometida al régimen laboral y crea que fue injustamente despedida o alejada de su fuente
laboral -salvo las causas de despido previstas por el art. 16 de la LGT-, pueda acudir ante el Ministerio
de Trabajo, Empleo y Previsión Social, reclamando su derecho a la estabilidad laboral o el pago de
beneficios sociales. Posteriormente, el DS 0495 de 1 de mayo de 2010 en su Artículo Único modificó
el parágrafo III del art. 10 del DS 28699, señalando: “En caso de que el trabajador opte por su
reincorporación podrá recurrir a este efecto ante el Ministerio de Trabajo, Empleo y Previsión Social,
donde una vez constatado el despido injustificado, se conminará al empleador a la reincorporación
inmediata al mismo puesto que ocupaba la trabajadora o trabajador al momento del despido, más el
pago de los salarios devengados y demás derechos sociales que correspondan a la fecha de la
reincorporación, a través de las Jefaturas Departamentales y Regionales de Trabajo”.
Además, incluyó los parágrafos IV y V, con los siguientes textos: “IV. La conminatoria es obligatoria
en su cumplimiento a partir de su notificación y (únicamente) podrá ser impugnada en la vía judicial,
cuya interposición no implica la suspensión de su ejecución”; se aclara que la palabra únicamente
fue declarada inconstitucional por la SCP 0591/2012 de 20 de julio.
Por su parte, el parágrafo V indica: “V. Sin perjuicio de lo dispuesto en el Parágrafo IV del presente
Artículo, la trabajadora o trabajador podrá interponer las acciones constitucionales que correspondan,
tomándose en cuenta la inmediatez de la protección del derecho constitucional de estabilidad laboral”
.
La RM 868/10 de 26 de octubre de 2010, que reglamenta el procedimiento para la aplicación del DS
0495, en su art. 3 refiere: “Ante el incumplimiento de la Reincorporación instruida, la trabajadora o
trabajador podrá interponer las acciones constitucionales que correspondan, tomándose en cuenta
la inmediatez de la protección del derecho constitucional de estabilidad laboral”.
Sobre la base de este marco normativo, las Sentencias Constitucionales Plurinacionales 0138/2012
de 4 de mayo y concretamente la 0177/2012 de 14 de mayo, en su Fundamento Jurídico III.3, señaló
que: “1) En caso de que una trabajadora o un trabajador, ante un eventual retiro intempestivo sin
causa legal justificada opte por su reincorporación, deberá denunciar este hecho ante las Jefaturas
Departamentales de Trabajo entidades que deberán asumir el trámite previsto por el DS 0495,
emitiendo si corresponde la conminatoria de reincorporación en los términos previstos en esta norma,
y en caso de que el empleador incumpla la conminatoria, el trabajador o trabajadora podrá interponer
la acción de amparo constitucional, misma que resulta más idónea en estos casos por las razones
antes expuestas.
2) Aclarando que la conminatoria dispuesta por el Ministerio de Trabajo Empleo y Previsión Social,
en los alcances del DS 0495, no constituye una resolución que defina la situación laboral de la
trabajadora o el trabajador, por cuanto el empleador puede impugnar ésta determinación en la
justicia ordinaria, conforme previene el referido Decreto Supremo vale decir, interponiendo una
acción laboral, dentro los alcances establecidos por el art. 65 del Código Procesal del Trabajo (CPT),
precepto que otorga la posibilidad al empleador de constituirse en parte demandante en una acción
social, instancia en la que en definitiva se establecerá si el despido fue o no justificado, esto debido
a que la justicia constitucional sólo viabiliza la tutela inmediata ante la decisión unilateral del
empleador que opta por un despido intempestivo sin causa legal justificada.
3) En aquellos casos en que la trabajadora o trabajador, fuera sometido a un proceso interno dentro
el cual se determine su despido por una de las causales establecidas en el art. 16 de la LGT y art. 9
del DR, en su caso por vulneración a su Reglamento Interno, el procedimiento previsto por el DS
0495, no será aplicable; debiendo la trabajadora o trabajador, que estime que su destitución fue
ilegal o injustificada, incoar la correspondiente demanda de reincorporación ante la judicatura laboral.
Por lo referido, las conminatorias de reincorporación emitidas por las jefaturas departamentales o
regionales de trabajo deben ser cumplidas de manera obligatoria, sin perjuicio que puedan ser
impugnadas por el empleador o parte patronal en la vía administrativa o judicial.”
Entendimiento que también fue asumido en las otras Salas de este Tribunal en las SSCCPP
0016/2018-S2 de 28 de febrero, 0328/2018-S2 de 9 de julio, 0003/2018-S3 28 de febrero,
0047/2018-S3 de 15 de marzo, 0015/2018-S4 de 23 de febrero, 0814/2018-S2 de 11 de diciembre.
III.2. El cumplimiento obligatorio e integral de la conminatoria reincorporación laboral
Al respecto la SCP 564/2019-S4 señaló: “El Decreto Supremo 495 de 1 de mayo de 2010, en su
artículo único, modifica el art. 10, parágrafo III del DS 28699 de 1 de mismo mes de 2006 y
complementando dispone:
I. Se modifica el Parágrafo III del Artículo 10 del Decreto Supremo N° 28699 de 1 de mayo de 2006,
con el siguiente texto:
II. En caso de que el trabajador opte por su reincorporación podrá recurrir a este efecto ante el
Ministerio de Trabajo, Empleo y Previsión Social, donde una vez constatado el despido injustificado,
se conminará al empleador a la reincorporación inmediata al mismo puesto que ocupaba la
trabajadora o trabajador al momento del despido, más el pago de los salarios devengados y demás
derechos sociales que correspondan a la fecha de la reincorporación, a través de las Jefaturas
Departamentales y Regionales de Trabajo.
III. Se incluyen los Parágrafos IV y V en el Artículo 10 del Decreto Supremo 28699
<http://www.lexivox.org/norms/BO-DS-28699.html>, de 1 de mayo de 2006, con los siguientes
textos:
IV. La conminatoria es obligatoria en su cumplimiento a partir de su notificación y únicamente podrá
ser impugnada en la vía judicial, cuya interposición no implica la suspensión de su ejecución.
V. Sin perjuicio de lo dispuesto en el Parágrafo IV del presente Artículo, la trabajadora o trabajador
podrá interponer las acciones constitucionales que correspondan, tomándose en cuenta la inmediatez
de la protección del derecho constitucional de estabilidad laboral.
Conforme manda la norma transcrita, cuando el trabajador afectado por un despido intempestivo e
ilegal, opte por su reincorporación, acudirá denunciando el hecho, ante el Ministerio del Trabajo,
Empleo y Previsión Social, por intermedio de las Jefaturas Departamentales del Trabajo; instancia
que, luego de verificar el despido ilegal, expedirá la conminatoria ordenando al empleador, la
restitución del trabajador a su fuente laboral, en el mismo puesto que ocupaba, ordenando además,
el pago de los salarios devengados a la fecha en que se efectivice la reincorporación y la restitución
que le correspondan a los trabajadores, quedando expedita la vía ordinaria a efectos de demostrar
la ilegal o indebida conminatoria emitida por la Jefatura Departamental del Trabajo, en su caso.
De conformidad a lo señalado precedentemente, corresponde verificar en la presente acción de
amparo constitucional, si es evidente que la conminatoria de reincorporación laboral emitida en favor
de la ahora solicitante de tutela, por la Jefatura Departamental de Trabajo, Empleo y Previsión Social,
fue incumplida por la Regional La Paz de la Caja Nacional de Salud.
De la revisión de los antecedentes, se constata que la accionante denunció la vulneración de sus
derechos al trabajo, inamovilidad y estabilidad laboral, ya que en su condición de mujer embarazada,
no accedió a una tercera contratación laboral para prestar sus servicios profesionales como Enfermera
de la Caja Nacional de Salud filial La Paz, luego de dos contratos celebrados de 8 de enero a 30 de
junio y de 2 de julio a 31 de diciembre, ambos de 2018; hecho que puso en conocimiento de la
entidad empleadora mediante memorial de 8 de enero de 2019, con la finalidad de acceder al
beneficio de estabilidad laboral.
En ese contexto, la revisión de antecedentes permite establecer que luego de haber finalizado la
segunda relación contractual suscrita de 2 de julio a 31 de diciembre de 2018, la peticionante de
tutela puso en conocimiento de la entidad empleadora que tenía trece semanas de embarazo,
adjuntando el informe ecográfico de 7 de enero de 2019, con la finalidad de solicitar inamovilidad
laboral (Conclusión II.1); la Jefatura de Recursos Humanos de la Regional La Paz de la Caja Nacional
de Salud se pronunció mediante nota de 25 de igual mes y año, argumentando que el DS 0012 de
19 de enero de 2009 y la Circular Instructivo 086 de 19 de septiembre de 2017, prohibían la
suscripción de más de dos contratos a plazo fijo (Conclusión II.2).
Posteriormente, la accionante acudió a la Jefatura Departamental de Trabajo, Empleo y Previsión
Social de la Paz; instancia que emitió la Conminatoria de Reincorporación Laboral J.D.T.L.P.//48-VI-
CPE/D.S. 0496/RAAM/022/2019 de 8 de febrero, con la cual fue notificada la parte denunciada el 12
del citado mes y año, sin que hubiese dado cumplimiento a lo dispuesto en la misma.
Consiguientemente, corresponde a este Tribunal Constitucional Plurinacional, dilucidar si la
accionante en su condición de gestante goza de inamovilidad laboral, aplicando los razonamientos
expuestos en el Fundamento Jurídico III.2 del presente fallo constitucional, los cuales establecen
que: “…Conforme manda la norma transcrita, cuando el trabajador afectado por un despido
intempestivo e ilegal, opte por su reincorporación, acudirá denunciando el hecho, ante el Ministerio
del Trabajo, Empleo y Previsión Social, por intermedio de las Jefaturas Departamentales del Trabajo;
instancia que, luego de verificar el despido ilegal, expedirá la conminatoria ordenando al empleador,
la restitución del trabajador a su fuente laboral, en el mismo puesto que ocupaba, ordenando además,
el pago de los salarios devengados a la fecha en que se efectivice la reincorporación y la restitución
de los derechos sociales que le correspondan, cuya ejecución es obligatoria e inmediata,
independientemente que hubiera sido objeto de impugnación, quedando facultado el trabajador, de
recurrir a la jurisdicción constitucional para que se efectivice la conminatoria cuando el empleador se
resista a cumplirla.
En este sentido, la conminatoria de reincorporación debe ser acatada en su integridad, es decir, que
el empleador una vez notificado con ésta, debe ejecutar todo lo que la Jefatura Departamental del
Trabajo hubiese ordenado realizar, dado que, si se dispuso la restitución del trabajador al mismo
puesto laboral que desempeñaba al momento de ruptura de la relación laboral, la cancelación de
haberes devengados y la restitución de los derechos sociales de los que gozaba, la ejecución deberá
ser respecto a todo lo decidido, sin omitir ninguna de las determinaciones dispuestas…”
Conforme se tiene desarrollado en el Fundamento Jurídico precedente, así como de los antecedentes
que constituyen la esencia misma de la demanda de acción de amparo constitucional que se revisa,
se evidencia que los derechos que se denuncian como lesionados y cuya restitución se ha ordenado
por la autoridad administrativa laboral, abren la posibilidad de acudir directamente a la vía
constitucional para su protección.
Ahora bien, partiendo de lo previsto por el art. 46.I.2 de la CPE, que dispone: “I. Toda persona tiene
derecho: ‘…2. A una fuente laboral estable, en condiciones equitativas y satisfactorias’. II. El Estado
protegerá el ejercicio del trabajo en todas sus formas”, concordante con el art. 48 del mismo cuerpo
legal que dispone: “I. Las disposiciones sociales y laborales son de cumplimiento obligatorio. II. Las
normas laborales se interpretarán y aplicarán bajo los principios de protección de las trabajadoras y
de los trabajadores (…); de primacía de la relación laboral; de continuidad y estabilidad laboral; de
no discriminación y de inversión de la prueba a favor de la trabajadora y del trabajador”; y finalmente
la Norma Fundamental, en su art. 49.III establece: “El Estado protegerá la estabilidad laboral, prohíbe
el despido injustificado y toda forma de acoso laboral”, cabe manifestar que, en el caso analizado, la
Institución demandada incumplió la determinación emanada de la autoridad laboral que mediante
Conminatoria de Reincorporación Laboral de 8 de febrero de 2019 J.D.T.L.P.//48-VI-CPE/D.S.
0496/RAAM/ 022/2019 ordenó proceder a la inmediata reincorporación de la accionante, al mismo
puesto que ocupaba antes del despido, más el pago de salarios devengados, así como la restitución
de los derechos sociales que por ley le correspondan, dada su condición de mujer gestante; al no
haberlo hecho, incumplió con la orden de la referida conminatoria, misma que se encuentra
reconocida por el DS 495, como mecanismo destinado a efectivizar la inmediatez de la protección
constitucional que tiene el derecho a la estabilidad laboral, más aún cuando estas disposiciones son
de cumplimiento obligatorio.
Por lo expuesto, resulta evidente la inobservancia del carácter obligatorio que conlleva la
conminatoria emitida por la Jefatura Departamental del Trabajo de La Paz, por parte de la Caja
Nacional de Salud Regional La Paz, al resistirse a cumplir con el contenido de la misma, a pesar de
tener pleno conocimiento de dicha decisión; por lo que, conforme a los Fundamentos Jurídicos de la
presente Sentencia Constitucional Plurinacional, corresponde a la jurisdicción constitucional, conceder
la tutela solicitada.
En consecuencia, la Sala Constitucional, al conceder la tutela solicitada, evaluó correctamente los
datos del proceso y las normas aplicables al mismo.
POR TANTO
El Tribunal Constitucional Plurinacional, en su Sala Tercera; en virtud de la autoridad que le confiere
la Constitución Política del Estado y el art. 12.7 de la Ley del Tribunal Constitucional Plurinacional; en
revisión, resuelve: CONFIRMAR la Resolución 070/2019 de 23 de abril, cursante de fs. 161 a 164
vta., pronunciada por la Sala Constitucional Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de La
Paz; y en consecuencia, CONCEDER la tutela solicitada.
Regístrese, notifíquese y publíquese en la Gaceta Constitucional Plurinacional.
Reincorporación por Inamovilidad Laboral - Madre Gestante JDTS/CONM. 023/2019 de 14 del referido
mes y año, ordenando la reposición de sueldos devengados desde el despido injustificado,
manteniendo su antigüedad y demás derechos que le correspondieren, notificada a la entidad
empleadora el 25 de igual mes y año; sin embargo, desde esa fecha transcurrieron veintinueve días
calendario sin que se hubiese dado cumplimiento a ésta.
I.1.2. Derechos y garantías supuestamente vulnerados
La accionante denuncia la lesión de sus derechos a la inamovilidad laboral, a la alimentación, a la
salud, a la vida y a la seguridad social, citando al efecto los arts. 15.I, 16.I, 18.I, 45.I y II, y 48.VI
de la CPE.
I.1.3. Petitorio
Solicitó se conceda la tutela, disponiendo: a) Se deje sin efecto el Memorándum CM-DIR.NAL.
RR.HH.- 51/2019 de agradecimiento de servicios; b) El cumplimiento de la Conminatoria de
Reincorporación por Inamovilidad Laboral - Madre Gestante JDTS/CONM. 023/2019; y, c) El pago de
salarios devengados desde el momento del despido hasta su efectiva reincorporación, además de la
cancelación de asignaciones familiares y, el uso del descanso pre y post natal.
I.2. Audiencia y Resolución de la Sala Constitucional
Celebrada la audiencia pública el 26 de abril de 2019, según consta en acta cursante de fs. 90 a 95
vta., se produjeron los siguientes actuados:
I.2.1. Ratificación y ampliación de la acción
La accionante por medio de su abogado, ratificó el contenido de su demanda y ampliándola señaló
que, el art 64.II de la CPE, establece la protección y asistencia estatal a quienes son responsables de
familia; por lo que, siendo la impetrante de tutela madre soltera de un niño de cuatro años, además
de su estado de gravidez, tiene derecho a la inamovilidad laboral hasta que su hijo cumpla un año.
I.2.2. Informe del demandado
Juan Luis Miranda Velásquez, Director Nacional de Recursos Humanos del Consejo de la Magistratura,
a través de informe escrito de 25 de abril de 2019, cursante de fs. 65 a 74, solicitó se deniegue la
tutela impetrada, refiriendo que: 1) La determinación de agradecer los servicios de la peticionante
de tutela, fue una decisión de la Sala Plena del Consejo de la Magistratura y no de su persona; y, 2)
La impetrante de tutela no era funcionaria de carrera administrativa y por tanto no gozaba de los
derechos contemplados en el art. 7.II de la Ley 2027 de 27 de octubre de 1997.
I.2.3. Resolución
La Sala Constitucional Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz, mediante
Resolución 18 de 26 de abril de 2019, cursante de fs. 95 vta. a 98 vta., denegó la tutela solicitada,
con los siguientes fundamentos: i) La accionante no tiene la calidad de funcionaria de carrera de la
entidad demandada, ya que los cargos del Órgano Judicial fueron declarados transitorios en tanto se
implemente en su totalidad el nuevo Órgano Judicial; ii) Se salvan los derechos del menor a percibir
subsidios de lactancia determinados por ley, hasta el año de edad; y, iii) No resulta efectiva la
Conminatoria de Reincorporación Laboral emanada del Ministerio de Trabajo, Empleo y Previsión
Social.
II. CONCLUSIONES
Del análisis de la prueba documental adjunta al expediente, se establece que:
II.1. Por Memorándum CM-DIR.NAL. RR.HH.- 0229/2018 de 15 de marzo, el Consejo de la
Magistratura, designó de manera provisional a la peticionante de tutela en el cargo de Técnico IV
como Auxiliar Inscriptor (fs. 5).
II.2. Cursa certificado de atención prenatal de 4 de febrero de 2019, emitido por la CNS en favor de
la impetrante de tutela, el cual establece que en la fecha su emisión, tenía diecinueve semanas (cinco
meses) de embarazo (fs. 16).
constitucional que alega en la presente acción de defensa, por cuanto no goza de la estabilidad e
inamovilidad laboral que garantiza la carrera judicial; circunstancia por la cual, su desvinculación del
órgano Judicial, no constituye la vulneración de sus derechos fundamentales que invoca,
determinando lo expuesto ut supra, se deniegue la tutela que solicitada por el accionante mediante
esta acción de amparo constitucional, al no ser evidente la existencia la vulneración de los derechos
y garantías fundamentales invocados en la demanda de esta acción tutelar ni de acto ilegal o
restrictivo de los mismos, que inviabiliza se abra su ámbito de protección…’, estableciendo además,
en el caso del niño menor de un año ‘…más aun ante la constancia de que el Consejo de la
Magistratura, ha otorgado los beneficios a la seguridad social y los otros derechos sociales previstos
por ley a los hijos menores de un año del accionante’ (SCP 0953/2017-S1)”.
Empero, es preciso hacer hincapié que este Tribunal, a través de la SCP 1417/2012 de 20 de
septiembre, cambiando la línea jurisprudencial asumida en la precitada SCP 1277/2012, fundó el
siguiente entendimiento: “…la negación establecida en el art. 7.II. inc. a) del EFP, debe tener su
excepción, en el caso en el que se ingrese a analizar situaciones de grupos vulnerables -que de igual
manera pueden tener la calidad de servidores públicos- y merezcan protección especial por parte del
Estado, tal como sucede con el caso de las mujeres embarazadas, personas con capacidades
diferentes, adultos mayores, etc…
(…)
Consecuentemente, en aplicación del principio constitucional pro homine, por el cual debe entenderse
la norma, en el sentido más amplio y no así en el sentido restringido, se establece que las servidoras
públicas de libre nombramiento, que se encuentren en estado de embarazo o en su caso el servidor
público de libre nombramiento, que sea progenitor, merecerá la protección del Estado, a través
de todas sus instancias y órganos, reconociéndoles el derecho establecido en el art. 48.IV
de la CPE; sin embargo, dadas sus características especiales en las que se encuentran,
como servidores públicos que no se encuentran en la carrera administrativa, deberá
otorgarse la protección -en aplicación de lo dispuesto por el art. 48.IV de la CPE-
permitiendo se mantengan desempeñando funciones en la misma institución en la que
fueron agradecidas sus labores, hasta que su hijo o hija cumpla un año de edad…” (las
negrillas nos corresponden), criterio reiterado en las Sentencias Constitucionales Plurinacionales
0125/2019-S2 de 17 de abril, 0548/2016-S2 de 27 de mayo, 1204/2013 de 1 de agosto y 1686/2012
de 1 de octubre.
Es preciso dejar sentado que, con relación a los servidores públicos, el art. 233 de la CPE, refiere que
estos forman parte de la carrera administrativa, excepto aquellos que desempeñen cargos electivos,
hayan sido designados y quienes ejerzan cargos de libre nombramiento; es decir, los denominados
funcionarios provisorios o transitorios; mandato constitucional que, se entiende tiene por finalidad
garantizar que todas las instituciones del Estado cuenten con servidores públicos que hayan
transitado por un proceso de institucionalización para ingresar en la carrera administrativa a través
de convocatorias públicas competitivas y evaluación de mérito con el objeto de brindar seguridad
jurídica en los servicios que prestan; y, entre tanto no se produzca esta institucionalización, tales
funciones pueden ser cumplidas por servidores provisorios; sin embargo, los arts. 5 incs. c) y d), 7.II
y 71 de la Ley 2027, son claros al señalar que al no encontrarse estos sujetos a las disposiciones
relativas a la carrera administrativa, no gozan de los derechos reconocidos a los funcionarios de
carrera como ser el derecho a la estabilidad.
En este punto debemos hacer una diferenciación entre lo que se debe entender por estabilidad laboral
como el derecho del trabajador o empleado a conservar o permanecer en su fuente laboral por el
mayor tiempo posible -siempre y cuando no incurra en causales legítimas de despido- y la garantía
de inamovilidad laboral de la madre gestante o progenitor del nasciturus por el periodo de un año;
pues, en este último caso el bien jurídico a proteger no es el trabajo como una construcción social y
necesaria para el sustento de los trabajadores, sino que la tutela comprende a la mujer embarazada
o madre y al nuevo ser, considerados como grupo de atención prioritaria por su alto grado de
vulnerabilidad. Es por ello que, la protección que brinda la inamovilidad laboral a la que hace
referencia el art. 48.VI de la CPE, es considerada como el grado más alto de estabilidad laboral que
impone la imposibilidad de despedir, sea en el sector privado o público, aunque sea legal el despido
o se trate de funcionarios provisorios en el caso de los servidores públicos, debido precisamente a la
protección que brinda al binomio madre-hijo (extensible a los progenitores), la cual por sus
características es excepcional y temporal, entre tanto dure el vínculo indispensable entre la madre y
el menor por el periodo de la lactancia y otros cuidados necesarios, habiendo establecido la
Constitución Política del Estado el límite de un año.
III.2. Análisis del caso concreto
En el caso concreto, la accionante refiere que el demandado lesionó sus derechos al trabajo, a la
estabilidad y a la inamovilidad laboral; argumentando que no obstante encontrarse en estado de
gravidez, fue notificada en tablero con el Memorándum CM-DIR.NAL. RR.HH.- 51/2019 de 17 de
enero, comunicándole la determinación del Pleno del Consejo de la Magistratura de agradecer sus
servicios, disponiendo la conclusión de la relación laboral a partir del 18 de igual mes y año; en tal
sentido, mediante escrito de 23 del mismo mes y año, impugnó el contenido de dicho Memorándum,
emitiéndose la Resolución 002/2019 de 25 de similar mes y año, argumentando que el recurso de
revocatoria formulado fue presentado fuera del pazo de tres días previsto en el art. 20.I del Acuerdo
042/2018 -no cita fecha-; motivo por el cual, interpuso recurso jerárquico el 1 de febrero del indicado
año; empero, transcurridos cincuenta y cuatro días desde su presentación y al ver que el mismo se
tornaba ineficaz, acudió a la Jefatura Departamental del Trabajo de Santa Cruz dependiente Ministerio
de Trabajo, Empleo y Previsión Social, instancia que emitió la Conminatoria de Reincorporación por
Inamovilidad Laboral - Madre Gestante JDTS/CONM. 023/2019 de 14 de febrero, ordenando la
reposición de sueldos devengados desde el despido injustificado, manteniendo su antigüedad y
demás derechos que le correspondieren, notificada a la entidad empleadora el 25 de igual mes y año;
sin embargo, desde esa fecha transcurrieron veintinueve días calendario sin que se hubiese dado
cumplimiento a la misma.
De la revisión de los antecedentes que cursan en el expediente, se establece que por Memorándum
CM-DIR.NAL. RR.HH.- 0229/2018 de 15 de marzo, se asignó provisionalmente las funciones de
Técnico IV como Auxiliar Inscriptor del Consejo de la Magistratura en la ciudad de Santa Cruz de la
Sierra a Rosmery Choque Callejas (Conclusión II.1); asimismo, el certificado de atención prenatal,
establece que la accionante se encontraba con un embarazo de cinco meses (Conclusión II.2); sin
embargo, mediante Memorándum CM-DIR.NAL. RR.HH.- 51/2019 agradecieron sus servicios,
efectivizándose su retiro a partir del 18 de enero de 2019 (Conclusión II.3); posteriormente acudió a
la Jefatura Departamental de Trabajo de Santa Cruz, que emitió la Conminatoria de Reincorporación
por Inamovilidad Laboral - Madre Gestante JDTS/CONM. 023/2019, con la cual fue notificada la parte
denunciada el 25 febrero de 2019 (Conclusión II.4).
De conformidad a lo establecido en la SCP 0783/2018-S4 de 22 de noviembre, los cargos
jurisdiccionales o de apoyo jurisdiccional y administrativo, incluyendo al personal del Consejo de la
Magistratura -con excepción de las autoridades electas-, son transitorios en tanto no se lleve adelante
el proceso de contratación de personal conforme a las formalidades previstas en las leyes y
reglamentos internos; aspecto concordante con los arts. 5 incs. c) y d), 7.II y 71 de la Ley 2027, que
establecen que los funcionarios provisorios, al no encontrarse sujetos a las disposiciones relativas a
la carrera administrativa, no gozan de los derechos reconocidos a los funcionarios de carrera, como
ser la inamovilidad; sin embargo, esta previsión conforme fue glosado en el Fundamento Jurídico
III.1 de la presente Sentencia Constitucional Plurinacional, no puede ser aplicable a la inamovilidad
prevista por el art. 48.VI de la CPE, que no debe entenderse en los términos del derecho a la carrera
administrativa y la estabilidad en ella, a que hace referencia el art. 7.II inc. a) de la Ley 2027; puesto
que, la primera es de carácter excepcional, permitiendo a la servidora o servidor público desempeñar
funciones en consideración a la protección especial que debe brindar el Estado a la madre gestante
o padre progenitor y especialmente al nasciturus, hasta que este cumpla un año.
En tal sentido, la condición de funcionaria transitoria o provisoria de la impetrante de tutela, por
haber sido designada en un cargo de libre nombramiento conforme al Memorándum CM-DIR.NAL.
Solicitó se detengan las obras de construcción de viviendas que se están realizando en desmedro de
la población de la Urbanización Las Flores y se respete el uso de suelo.
I.2. Audiencia y Resolución de la Sala Constitucional
La audiencia pública fue instalada el 23 de mayo de 2019, según consta en acta cursante de fs. 318
a 321 vta., en la cual se produjeron los siguientes actuados:
I.2.1. Ratificación y ampliación de la acción
La parte accionante por intermedio de su representante, ratificó lo manifestado en su memorial de
acción de amparo constitucional y ampliándolo, señaló que: i) Lo alegado por los demandados sobre
la legitimación activa y pasiva, ya fue superado por la SCP 0707/2018-S2 de 31 de octubre y que,
por el solo hecho de tener propiedad de lotes de inmuebles en dicho barrio, le da legitimación activa,
aunque no viva allí, ni tenga vivienda edificada; ii) La construcción de esas viviendas sin previo
proceso legislativo está vulnerando sus derechos a la salud, al agua y al debido proceso, dado que
los terrenos fueron cedidos durante el trámite de loteamiento con el fin legal específico de que sean
destinados a áreas verdes y/o equipamiento; iii) La Ley Municipal de Reasignación de Uso de Suelo
en Terrenos de Propiedad Municipal para la Construcción de Obras de Interés Público -Ley Municipal
035 de 23 de abril de 2014- para edificaciones de altura, no habla mucho del uso de suelo ni de
viviendas sociales; iv) Es imposible que se construyan las 100 viviendas sociales proyectadas sin
afectar las vías de circulación; v) No se pueden transferir terrenos públicos ni cambiar el uso de suelo
con base a un acto administrativo, como la Resolución Administrativa (RA) 479/2019 de 22 de marzo,
sino mediante una ley del Concejo Municipal de Tarija; vi) No se entiende cómo construyen sin tener
saneados todos los aspectos legales relatados; y, vii) El propio Municipio les dio los doscientos o
trescientos plantines de árboles a ser colocados en los inmuebles que ahora pretenden destinar a
otra finalidad.
I.2.2. Informe de los demandados
Francisco Rosas Urzagaste, Presidente del Concejo del Gobierno Autónomo Municipal de Tarija, por
intermedio de sus representantes presentó informe escrito el 23 de mayo de 2019, cursante de fs.
194 a 198; argumentando que: a) El accionante no realizó una vinculación entre los hechos y los
supuestos derechos vulnerados, ni la forma cómo está involucrada la entidad que representa; b)
Todo lo alegado en la acción de defensa corresponden a intereses de grupo o individuales
homogéneos, los cuales no pueden ser tutelados vía acción popular; c) A solicitud expresa del Alcalde
del Gobierno Autónomo Municipal de la ciudad mencionada, se emitió la Resolución Municipal
141/2018 de 15 de noviembre, que ratificó el Convenio Intergubernativo 25/2018 de 1 de ese mes,
suscrito con la Agencia Estatal de Vivienda, para la ejecución del proyecto -construcción de 100
viviendas sociales para personas con discapacidad en el municipio de Tarija-, donde el Municipio se
obligó a transferir lotes de terreno a título gratuito para tal destino exclusivamente, sin identificar
qué predios debían ser enajenados; d) Todo lo realizado se enmarcó en el ordenamiento jurídico
constitucional y legal; e) La Ley Municipal 035 permite la reasignación de uso de suelo de bienes
inmuebles de propiedad municipal asignados como vías de circulación, áreas verdes y de
equipamiento u otras, para la construcción de obras de interés público, incluyendo los usos asignados
en trámites de loteamientos, urbanizaciones, planes parciales y generales aprobados, planimetrías,
entre otros; f) El referido Alcalde Municipal presentó un proyecto de resolución municipal para la
enajenación de los predios a favor de la Agencia Estatal de Vivienda, el cual fue observado por falta
de planos, aspecto que a la fecha no fue subsanado; g) No existe trámite o instrumento legal de
reconocimiento de la supuesta junta vecinal de la Urbanización Las Flores; y, h) Cualquier pedido de
alcantarillado, agua potable, obras de salud y campos deportivos debe ser efectuada al Gobierno
Autónomo Municipal de Tarija en el marco de la planificación participativa y al momento de elaborarse
el plan operativo anual, donde los sectores sociales tienen la posibilidad de realizar sus demandas
más prioritarias para su programación respectiva; solicitando se deniegue la tutela impetrada.
Rodrigo Paz Pereira, Alcalde y Fabián Horacio Rodríguez Velasco, Director de Ordenamiento Territorial
Urbano, ambos del Gobierno Autónomo Municipal de Tarija, a través de sus representantes dieron
informe en audiencia, alegando que: 1) El supuesto barrio de la Urbanización Las Flores no está
consolidado totalmente, existiendo pocas viviendas, ni siquiera el accionante construyó nada en sus
lotes de terreno, conforme se puede evidenciar de la foto satelital del lugar, por lo que no pueden
hablar de la afectación a ningún vecino; 2) Existen proyectos de agua potable, alcantarillado y
electrificación para la zona, los cuales se encuentran en ejecución a solicitud de las personas con
discapacidad que vivirán ahí; 3) Se respeta la estructuración vial del sector y los anchos de vías se
mantienen de acuerdo al loteamiento aprobado; 4) La construcción de las viviendas sociales para los
discapacitados se encuentran constitucional y legalmente justificadas, el art. 6.I del Decreto Supremo
(DS) 986 de 21 de septiembre de 2011, permite que la Agencia Estatal de Vivienda celebre convenios
de cooperación intergubernativos con los gobiernos autónomos municipales para la ejecución de
dicha infraestructura, permitiendo la tramitación de cambio de uso de suelo cuando sea requerido,
así como las Leyes Municipales 35 y de Edificaciones de Altura -Ley Municipal 132 de 21 de septiembre
de 2017-, más sus reglamentos; 5) Si bien los terrenos fueron áreas verdes y/o de equipamiento,
correspondió su reasignación a través de la RA 479/2019, para cumplir con los compromisos asumidos
en el convenio intergubernativo para la construcción de viviendas sociales para el grupo vulnerable
de los discapacitados; 6) El registro en DD.RR. sirve para oponer derecho propietario frente a terceros
cuando se suscite un conflicto sobre un mismo inmueble, no para determinar el tipo de uso de suelo
que constituye en una previsión administrativa municipal; 7) La Urbanización Las Flores es parte del
distrito 7 de la ciudad de Tarija, que cuenta con importantes áreas verdes como el parque urbano
central, existiendo otros espacios suficientes para destinar a tal finalidad; 8) No puede haber un
centro de salud en cada barrio, sino que son planificados por zonas o distribución geográfica, el
indicado distrito cuenta con el “Centro de Salud Guadalquivir” y otros; asimismo, se están ejecutando
otros importantes proyectos de salud en el sector; 9) En la zona se cuentan con campos deportivos
construidos para el uso de los vecinos y también hay espacios disponibles para la proyección de
otros; y, 10) De la revisión de fotos satelitales que datan de 2003 hasta 2019, se evidenció que no
existía vegetación en el sector, al contrario se realizaron movimientos de tierras para habilitar terrenos
con fines urbanos, recién este año algunos vecinos en ausencia de los discapacitados y las
autoridades procedieron a plantar árboles con la finalidad de truncar la construcción de las viviendas
sociales, los cuales se encuentran en pie y después también corresponderá la arborización de las
aceras de todo el lugar; por lo que, solicitan se deniegue la tutela ante la ausencia de vulneración
alguna a los derechos colectivos y difusos del accionante.
I.2.3. Intervención de amicus curiae
Carolina Cortez Berzain, Presidenta del Comité de Vivienda de las Personas con Discapacidad, indicó
que solo exigieron techo y que se dé curso al proyecto, sorprendiéndoles la situación ya que viven
en alquiler.
I.2.4. Resolución
La Sala Constitucional Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Tarija, por Resolución
31/2019 de 22 de mayo, cursante de fs. 322 a 325 vta., denegó la tutela solicitada, con base en los
siguientes fundamentos: i) El accionante solamente representa a un grupo, no a una colectividad,
puesto que esta última igualmente se encuentra conformada por personas con discapacidad, quienes
gozan de especial protección por el Estado; ii) En la acción de defensa se alega que tienen que
desplazarse largas distancias hasta el centro de salud más próximo, cuando ni siquiera vive allí, tal y
como lo reconoció en la audiencia; iii) No se puede sustentar que la construcción de las viviendas
sociales imposibilitarán una futura construcción de centros de salud y campos deportivos; iv) Sobre
lo manifestado de ser barrio modelo, es un argumento discriminatorio respecto a otros sectores,
además de utilizar el término “casitas” como un peyorativo al referirse a las viviendas de las personas
con discapacidad, quienes no deben ser discriminadas; v) Existen diferencias entre algunos vecinos,
representados por el accionante, con las personas con discapacidad beneficiadas, quienes también
pertenecen al colectivo del barrio, no pudiéndose hablar de derechos colectivos; y, vi) La acción
popular no tutela peticiones de campos deportivos, centros de salud o áreas verdes y/o equipamiento.
II. CONCLUSIONES
contenidos bajo el nomen iuris ‘Derechos Colectivos’- y, en ese sentido, cualquier persona
perteneciente a colectividad o comunidad afectada puede presentar esta acción que, como su nombre
indica, es popular”.
(…)
Ello, supone que con la incorporación del proceso constitucional de la acción popular, se ingresa a
una nueva lógica de litigio en sede constitucional, distinta a cualquier otro proceso constitucional de
tutela de derechos individuales -acciones de amparo constitucional, de protección de privacidad y de
cumplimiento, aunque con algunas similitudes con la acción de libertad- que impone deberes
diferenciados a los administradores de justicia y a la ciudadanía, en aras de generar una cultura en
la administración de justicia, basada en la idea de solidaridad que rebasa la idea de la justiciabilidad
de derechos sustentada en la individualidad.
En efecto, del desarrollo legislativo de la acción popular contenido en los arts. 68 al 71 del CPCo, así
como del desarrollo jurisprudencial, conforme se verá a continuación, es posible advertir una
diferenciación sustancial que se aleja de los esquemas tradicionales de todo proceso, por cuanto,
incorpora reglas procesales específicas sobre diferentes temas como son: la legitimación procesal -
activa y pasiva-, la intervención de terceros interesados, la actuación del amicus curiae, la no
exigibilidad del agotamiento de recursos ordinarios judiciales o administrativos, la inexistencia del
plazo de caducidad, la carga de la prueba, la conversión de acciones de defensa, los efectos de la
sentencia, el sistema de reparación de derechos colectivos e intereses difusos, etc.; visibilizando con
ello, un proceso constitucional especial, revestido de informalidad y flexibilidad; cuyo diseño, en
definitiva, responde a la finalidad de materializar el goce efectivo de los derechos e intereses
colectivos y difusos a través del acceso a la justicia constitucional sin obstáculos o ritualidades
procesales que lo impidan.
(…)
La legitimación activa en la acción popular está regulada en el art. 136.II de la CPE, que dispone:
“Podrá interponer esta acción cualquier persona, a título individual o en representación de una
colectividad y, con carácter obligatorio, el Ministerio Público y el Defensor del Pueblo, cuando por el
ejercicio de sus funciones tengan conocimiento de estos actos…”; y, en el art. 69 del CPCo, que
indica:
La acción podrá ser interpuesta por:
1. Toda persona natural o jurídica, por sí o en representación de una colectividad, que considere
violados o amenazados derechos o intereses colectivos señalados en el Artículo anterior.
2. El Ministerio Público y la Defensoría del Pueblo, con carácter obligatorio, cuando por el ejercicio
de sus funciones tengan conocimiento de esos actos.
3. La Procuraduría General del Estado.
Ahora bien, la legitimación activa tiene una concepción amplia en la acción popular, conforme a las
normas citadas en los arts. 136.II de la CPE y 69 del CPCo, lo que no ocurre en otras acciones de
defensa que protegen derechos individuales; por cuanto, mientras que en la acción de amparo
constitucional, se exige que sea presentada por la persona -natural o jurídica- que se crea afectada
o por otra a su nombre con poder suficiente, esto debido a que la naturaleza de los derechos
individuales tutelados exige un agravio personal y directo, conforme lo entendió la SC 626/2002-R
de 3 de junio, entre otras, siendo la tutela peticionada en su propio y único beneficio; en la acción
popular, cualquier persona natural o jurídica tiene derecho a formular demandas porque la protección
y salvaguarda de derechos que se busca es para la comunidad; es decir, la legitimación activa la
ostenta todo ciudadano para defender los derechos colectivos e intereses difusos de la comunidad a
la que pertenece, de donde resulta que el titular de los mismos es la colectividad; vale decir, el
agravio, la afectación, recae en ella. En ese sentido, la SCP 2057/2012 de 8 de noviembre, en el
Fundamento Jurídico III.3, sostuvo:
De lo anotado, se tiene que la acción popular puede ser presentada por cualquier persona ya sea a
título personal o en representación de una colectividad, cuando se alegue lesión a derechos comunes,
donde el titular de los derechos violados es la colectividad en general, y para ello cuando lo haga en
representación de una colectividad este no requiere de poder alguno.
En razón a ello, es posible interponer la acción popular sin el consentimiento de todas las personas
afectadas, no se requiere poder notariado alguno ni mandato expreso, tampoco su presentación está
condicionada por ningún requisito procesal de legitimación del accionante, adicional a la de su
condición de parte de la comunidad.
De otro lado, corresponde recordar que la SC 1977/2011-R, a partir de la disgregación entre derechos
e intereses colectivos, respecto de los derechos e intereses difusos, distinguió en quien recae la
legitimación activa para interponer la acción popular, concluyendo que: a) Cuando se busca la tutela
de los primeros -derechos e intereses difusos-, la acción popular puede ser presentada por cualquier
persona, es decir, existe una legitimación amplia; y, b) Sin embargo, cuando se pretenda la tutela
de derechos o intereses colectivos, en mérito a que la titularidad de los mismos corresponde a un
grupo o colectividad, la acción deberá ser presentada por cualquier persona perteneciente a dicha
colectividad o por otra a su nombre, sin necesidad de mandato».
III.2. Derechos tutelados por la acción popular
La SCP 0023/2019-S3 de 1 de marzo, plasmó la jurisprudencia constitucional que hacía la distinción
entre derechos colectivos, derechos o intereses difusos y derechos individuales homogéneos o
intereses de grupo, de la siguiente manera:
[El planteamiento de esta acción de defensa no es recurrente, por contener características específicas
que difieren de las demás; en ese entendido es necesario describir y especificar qué derechos son
tutelados a través de ésta, es así que la citada SCP 0014/2013-L sostuvo: «Del contexto previsto en
el art. 135 de la CPE, se tiene que la acción popular, se encuentra destinada a la protección de los
derechos e intereses colectivos relacionados con el patrimonio, el espacio, la seguridad y salubridad
pública, el medio ambiente y otros de similar naturaleza reconocidos por la Constitución.
Al referirnos a los derechos colectivos o intereses difusos, éstos trascienden al individuo, nos
referimos a los denominados derechos de tercera generación, que protegen ya no los
derechos e intereses del individuo sino de un grupo humano, que habita un lugar
determinado y que sufre la violación de sus derechos e intereses, lo cual le otorga carácter
difuso.
Al respecto, Mauro Capelletti, principal impulsor de la doctrina de los derechos e intereses colectivos
y difusos, se refiere al problema social que surge a la luz de los nuevos derechos y busca “asegurar
el acceso a la justicia para estos grupos de personas no organizadas”; “los derechos sociales se
refieren a vastas categorías de personas y solamente un sistema procesal distinto del tradicional
estará en grado de asegurar una protección eficaz…”; debiéndose tener en cuenta a los grupos
vulnerables de la sociedad, por razones de sexo, religiosas, étnicas u otros. Más adelante, sostiene
que “los intereses colectivos o difusos no pertenecen exactamente al derecho público, poseen
características sui géneris. Se encuentran -en cierto sentido- en la mitad del camino de los derechos
privados y los públicos. En otras palabras, son públicos solamente en el sentido de que se refieren a
las categorías o grupos de personas, pero que por lo demás son y permanecen como ciudadanos
privados”.
Por su parte, María del Pilar Hernández Martínez nos dice: “caracterizamos comprensivamente como
difusos aquellos intereses que pertenecen a todos y cada uno de los que conforman una colectividad
humana que se nuclean en torno a un bien de la vida y que, siendo lesionados, carecen de vías de
tutela en función al desconocimiento real de aquellos que han sido afectados o conocidos por falta
de legitimación procesal del colectivo para hacer valer el interés particular”.
Asimismo, Crescencio Martínez Geminiano, los define como: “aquellos que corresponden a un número
indeterminado de personas que no está agrupadas o asociadas para la defensa de sus intereses
comunes, sino que forman conglomerados dispersos, como son los integrados por los consumidores,
las víctimas de contaminación ambiental, los interesados en defender el patrimonio artístico y cultural
y otros”.
Ahora bien, se debe plantear las diferencias y similitudes existentes entre los intereses y derechos
colectivos; y, los intereses y derechos difusos. En ese sentido, este Tribunal ha establecido en la SCP
0276/2012 de 4 de junio, señala: “Al respecto, la SCP 0176/2012 de 14 de mayo, siguiendo el
razonamiento de la SC 1018/2011-R de 22 de junio, ha establecido que ‘De la interpretación
teleológica, gramatical (art. 196. II de la CPE) y sistemática (art. 6.II de la LTCP), que facultan a este
tribunal, de las normas referidas, puede extraerse que la acción popular otorga protección a lo
siguiente:
a) Los derechos e intereses colectivos objeto de protección constitucional explícita por la acción
popular son: el patrimonio, el espacio, la seguridad, la salubridad pública y el medio ambiente
referidos expresamente por los arts. 135 de la CPE y 94 de la LTCP.
En este sentido, el concepto de derecho colectivo latu sensu incorpora e implica a los derechos
colectivos propiamente tales y a los derechos difusos, así la SC 1018/2011-R de 22 de junio, sostuvo
que: “Como se ha señalado la Constitución Política del Estado sostiene que la acción popular procede
contra actos u omisiones que amenacen violar o violen derechos e intereses colectivos, sin hacer
referencia a los intereses difusos; sin embargo, dicha norma debe ser interpretada sistemáticamente
y, en ese sentido, debe tenerse en cuenta que el mismo art. 135 de la CPE, hace referencia, como
derechos e intereses protegidos, al patrimonio, el espacio, la seguridad y salubridad pública, los
cuales, con base en la distinción efectuada en el punto anterior, son específicamente considerados
difusos y no así colectivos.
Consiguientemente, a partir de una interpretación sistemática del art. 135 de la CPE, se debe concluir
que la acción popular protege, además de derechos e intereses colectivos, derechos e intereses
difusos -ambos contenidos bajo el nomen iuris 'Derechos Colectivos’.
(…)
Respecto a la diferenciación entre derechos o intereses colectivos, difusos e individuales
homogéneos, se tiene que:
‘i) Derechos o intereses colectivos en sentido estricto, correspondientes a un colectivo identificado o
identificable como son por ejemplo las naciones y pueblos indígena originario campesinos (art. 30.II
de la CPE), cuyos componentes están organizados y mantienen relaciones orgánicas entre sí;
ii) Derechos o intereses difusos, que corresponden a una pluralidad de personas que no pueden
determinarse, lo que puede suceder por ejemplo cuando la distribución de un medicamento dañado
amenaza a todo potencial usuario. Asimismo, por la naturaleza de estas circunstancias no existe la
posibilidad de concebir que la pluralidad de sujetos estén organizados mediante mecanismos de
coordinación de voluntades y menos que tengan una relación orgánica entre sí;
iii) Derechos o intereses individuales homogéneos -que en el marco de la SC 1018/2011-R de 22 de
junio, se denominan intereses de grupo-, corresponden a un conjunto de personas que
accidentalmente se encuentran en una misma situación cuyos componentes individualmente cuentan
con derechos subjetivos por un “origen común” siendo sus acciones procesales divisibles, pero que
en virtud al principio de economía procesal se pueden tratar de forma colectiva, aspecto que sucede
por ejemplo cuando un producto defectuoso provocó daños en la salud de varios individuos, en dichos
casos los afectados buscarán el resarcimiento, pero para no iniciar sucesivas demandas civiles en
detrimento a la administración de justicia pueden resolverse en una misma sentencia.
En ese sentido, se puede colegir que los derechos o intereses colectivos en sentido estricto y los
derechos o intereses difusos que en esencia son transindividuales e indivisibles y necesariamente
requieren una solución unitaria y uniforme, son tutelables por la acción popular, mientras que los
derechos o intereses individuales homogéneos al tratarse de derechos subjetivos donde se busca el
resarcimiento no se tutelan a través de la acción popular, puesto que en el derecho comparado se
protegen por las acciones de grupo (Colombia) donde la sentencia determinará diferentes grados de
afectación y de reparación económica’.
b) Otros derechos de similar naturaleza; es decir, de carácter colectivo o difuso -diferentes a los
explícitamente enunciados- contenidos en normas que integren en bloque de constitucionalidad (art.
410.II de la CPE) o incluso en normas legales de características similares a los referidos e
indispensables para el vivir bien, en su carácter colectivo, lo que concuerda con el concepto de
progresividad que rige a los derechos, como sucede con el derecho al agua, que se constituye en un
derecho autónomo y con eficacia directa que en su dimensión colectiva como derecho difuso y
colectivo, encuentra protección por la acción popular.
c) Otros derechos incluso subjetivos por estar relacionados o vinculados con los derechos
expresamente referidos por el art. 135 de la CPE o con los implícitos referidos por la cláusula abierta
contenida en la misma norma constitucional en virtud al principio de interrelación de los derechos
fundamentales contenido en el art. 13.I de la CPE, que instrumentalicen o hagan efectivos a los
mismos.
Dicho razonamiento encuentra mayor sentido si se considera el principio de indivisibilidad e
interdependencia de todos los derechos previstos en el art. 13.I de la CPE y la Declaración y Programa
de Acción de Viena de 1993, que reafirma que todos los derechos son indivisibles, interrelacionados
e interdependientes, que no se constituyen en estancos separados los unos de otros sino necesarios
en su globalidad para alcanzar un bienestar común y el vivir bien, esto implica que la restricción al
núcleo esencial de un derecho pueda afectar negativamente a los demás.
Ello mismo provoca reconocer el fenómeno de la conexidad, así si bien el legislador constituyente,
diferenció la acción de amparo constitucional para la tutela de derechos subjetivos y la acción popular
para la protección de los derechos e intereses colectivos, es posible que una misma causa, afecte
tanto a derechos subjetivos como a derechos colectivos; de forma que, la tutela del derecho subjetivo
mediante el amparo constitucional eventualmente e indirectamente puede alcanzar a la tutela del
derecho colectivo y la tutela que otorga la acción popular puede incluir a derechos subjetivos.
De la Sentencia Constitucional Plurinacional citada, se puede precisar que a través de la acción
popular se tutela los derechos colectivos propiamente dichos y los derechos difusos y no así los
intereses individuales, económicos, sociales y culturales que se encuentran tutelados por
otras acciones como la acción de amparo constitucional, de libertad de protección y de privacidad’”»]
(las negrillas nos corresponden).
III.3. Análisis del caso concreto
La parte accionante a través de su representante alega que la construcción de 100 viviendas para las
personas con discapacidad en dos inmuebles destinados para áreas verdes y/o equipamiento en la
Urbanización Las Flores no permitiría la edificación de un centro de salud y campos deportivos;
asimismo, implicaría la afectación de árboles ya que dichos lotes de terreno son áreas verdes y
perderían su calificación como barrio modelo; por otra parte los bienes del Estado no pueden pasar
a manos de particulares ni ser enajenados por un acto administrativo como la RA 479/2019 de 22 de
marzo y que esas construcciones se estarían ejecutando sin previo proceso legislativo, no siendo
posible que se ejecuten sin afectar las vías de circulación, igualmente ni realizar estas obras sin tener
saneado el derecho propietario; agregando que, la urbanización no cuenta con servicio de agua
potable y alcantarillado; por lo que, supuestamente se estarían vulnerando sus derechos a la
igualdad, al agua potable y alcantarillado, a la salud, al medio ambiente y al deporte.
Para empezar, es necesario aclarar que el principio de igualdad y no discriminación, no es un derecho
colectivo, sino que en sus diferentes manifestaciones en calidad de derecho, como por ejemplo el
ámbito procesal, es individual homogéneo y no puede ser tutelado vía acción popular.
Los demás derechos invocados por el impetrante de tutela son de naturaleza prestacional y como
tales, deben ser entendidos como difusos ya que corresponden a una pluralidad de personas
indeterminadas y no a un colectivo identificado; igualmente, se tiene que las infraestructuras de
servicios básicos como agua potable y alcantarillado, de salud y campos deportivos, se realizan de
asemejan más a intereses individuales homogéneos o de grupo, los cuales no pueden ser atendidos
vía acción popular.
Por los fundamentos expuestos, la Sala Constitucional, al denegar la tutela impetrada, aplicó
correctamente las disposiciones constitucionales.
POR TANTO
El Tribunal Constitucional Plurinacional, en su Sala Tercera; en virtud de la autoridad que le confiere
la Constitución Política del Estado y el art. 12.7 de la Ley del Tribunal Constitucional Plurinacional; en
revisión, resuelve: CONFIRMAR la Resolución 31/2019 de 22 de mayo, cursante de fs. 322 a 325
vta., pronunciada por la Sala Constitucional Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Tarija;
y en consecuencia, DENEGAR la tutela solicitada.
Regístrese, notifíquese y publíquese en la Gaceta Constitucional Plurinacional.
instrumentos internacionales, así los arts. 8.1 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos
y 14.3 inc. c) del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (PIDCP), que señalan el derecho
que tiene toda persona a ser juzgada en un proceso sin dilaciones indebidas”.
La SCP 0791/2015-S3 de 10 de julio, señaló: “El entonces Tribunal Constitucional, mediante la SC
1579/2004-R de 1 de octubre, realizó la clasificación doctrinal del recurso de hábeas corpus -ahora
acción de libertad, a saber: a) Reparador, si ataca una lesión que ya fue consumada; b) Preventivo,
cuando procura impedir una lesión a producirse; y, c) Correctivo, si intenta evitar que se agraven las
condiciones en que se mantiene a una persona detenida; posteriormente, a través de la SC
0044/2010-R de 20 de abril, se amplió dicha clasificación identificando al hábeas corpus: 1)
Restringido, ante limitaciones del ejercicio del derecho a la libertad; 2) Instructivo, que procede
cuando el derecho a la libertad se encuentra vinculado al derecho a la vida; y, 3)Traslativo o de
pronto despacho, a través del cual se busca acelerar los trámites judiciales o administrativos cuando
existen dilaciones indebidas, para resolver la situación jurídica de la persona privada de libertad”.
III.2. La dilación en la remisión del recurso de apelación de las resoluciones que rechazan
la solicitud de cesación de detención preventiva o de aquellas que imponen dicha medida
La SCP 2149/2013 de 21 de noviembre de 2013, estableció que: “… la apelación incidental contra
resoluciones de medidas cautelares, tiene por finalidad garantizar el ejercicio de los derechos a la
defensa y de acceso a la justicia o tutela judicial efectiva, por cuanto a través de este mecanismo de
impugnación, es posible someter a control toda decisión referida a las medidas cautelares, a fin de
que el Tribunal de alzada efectúe el respectivo examen, garantizando con ello la transparencia de la
justicia, más aún, si por mandato constitucional la jurisdicción ordinaria se sustenta entre otros, en
el principio de impugnación, previsto en el art. 180.II de la CPE. En ése sentido, con relación a las
apelaciones incidentales contra resoluciones de medias cautelares, el art. 251 del Código de
Procedimiento Penal (CPP), establece:
‘La resolución que disponga, modifique o rechace las medidas cautelares, será apelable, en el efecto
no suspensivo, en el término de setenta y dos horas.
Interpuesto el recurso, las actuaciones pertinentes serán remitidas ante la Corte Superior de Justicia,
en el término de veinticuatro horas.
El Tribunal de apelación resolverá, sin más trámite y en audiencia dentro de los tres días siguientes
de recibidas las actuaciones, sin recurso ulterior’.
En el contexto de la norma procesal citada anteriormente, las partes deben formular el recurso de
apelación en el plazo máximo de setenta y dos horas; una vez interpuesta la impugnación, los
antecedentes del proceso deben ser remetidos ante el superior en grado en el plazo máximo de
veinticuatro horas; en caso de existir demora en el trámite de apelación de las resoluciones que
rechazan la solicitud de cesación de la detención preventiva, la misma puede ser denunciada y
conocida a través de la acción de libertad de pronto despacho.
La SC 0384/2011-R de 7 de abril, concluyó que los antecedentes de la apelación deben ser remitidos
por el juez a quo dentro del plazo legal de veinticuatro horas establecido por el art. 251 del CPP,
entendimiento que fue reiterado por las SSCCPP 0281/2012, 0110/2012, 1520/2012, entre muchas
otras. Así la última de las Sentencias nombradas sostuvo:
“‘Cuando el recurso de apelación incidental, hubiere sido planteado oralmente en audiencia o por
escrito, con o sin contestación de las partes que intervinieren en el proceso, deberá ser concedido en
el acto si fuere en audiencia y remitido inexcusablemente en el plazo improrrogable de veinticuatro
horas y el tribunal de apelación resolver en el término de setenta y dos horas; lo contrario significaría
dilación indebida que vulnera el derecho a la libertad, en el entendido que la variación de la situación
jurídica del imputado depende de la ponderación que efectué el tribunal de apelación de los
fundamentos de la medida cautelar, para disponer su revocatoria o confirmación ’”.
La jurisprudencia constitucional contenida en las SSCCPP 1907/2012 de 12 de octubre y 0142/2013
de 14 de febrero, entendió que, excepcionalmente es posible prolongar el plazo de remisión del
recurso de apelación y sus antecedentes hasta un plazo adicional de tres días, cuando exista una
justificación razonable y fundada sobre las recargadas labores de la autoridad judicial, suplencias o
pluralidad de imputados. Así, la SCP 1907/2012 de 21 de octubre, señaló:
“Sintetizando, el Código de Procedimiento Penal, dentro del sistema de recursos que dispensa a las
partes, prevé el de apelación incidental contra las resoluciones que dispongan, modifiquen o rechacen
las medidas cautelares, como un recurso sumario, pronto y efectivo, dado que conforme al art. 251
del CPP, una vez interpuesto, las actuaciones pertinentes deben ser remitidas ante el ahora Tribunal
departamental de Justicia en el término de veinticuatro horas, debiendo el tribunal de alzada resolver
el recurso, sin más trámite y en audiencia, dentro de los tres días siguientes de recibidas las
actuaciones, salvo justificación razonable y fundada, como ser las recargadas labores,
suplencias, pluralidad de imputados, etc., casos en los que, la jurisprudencia otorgó un
plazo adicional que no puede exceder de tres días, pasado el cual, el trámite se convierte
en dilatorio y vulnera el derecho a la libertad del agraviado” (las negrillas son añadidas).
Consecuentemente, conforme a la jurisprudencia glosada, la regla es que la remisión del recurso de
apelación y de los antecedentes sea efectuada en el plazo de veinticuatro horas previsto en el art.
251 del CPP y sólo excepcionalmente y en situaciones debidamente acreditadas por el juzgador, es
posible flexibilizar dicho plazo a tres días, pasado el cual la omisión del juez se constituye en un acto
dilatorio que puede ser denunciado a través de la acción de libertad traslativa o de pronto despacho.
III.3. Análisis del caso concreto
La solicitante de tutela denunció la vulneración de su derecho a la libertad, por el hecho de que la
apelación incidental que planteó contra la Resolución que dispuso su detención preventiva, por la
supuesta comisión de los delitos de avasallamiento y robo agravado, no fue elevada al superior en
grado dentro del plazo de veinticuatro horas que prevé la ley al efecto anotado.
Debe tenerse presente que el art. 251 del CPP, prevé que una vez interpuesto el recurso de apelación
incidental, las actuaciones pertinentes deben ser remitidas al tribunal de alzada en el plazo de
veinticuatro horas, con la finalidad de que resuelva el recurso sin más trámite y en audiencia, dentro
de los tres días siguientes de recibidas las actuaciones antes señaladas; sin embargo, el Fundamento
Jurídico III.2 de esta Sentencia Constitucional Plurinacional establece la excepción a la regla al
puntualizar: ‘‘…salvo justificación razonable y fundada, como ser las recargadas labores,
suplencias, pluralidad de imputados, etc., casos en los que, la jurisprudencia otorgó un
plazo adicional que no puede exceder de tres días, pasado el cual, el trámite se convierte
en dilatorio y vulnera el derecho a la libertad del agraviado” (las negrillas son añadidas).
En ese contexto, corresponde señalar que de conformidad a los datos del cuaderno procesal, se
evidencia que el Juez Público Mixto Civil y Comercial, de Familia e Instrucción Penal Tercero del Plan
3000 de la Capital del departamento de Santa Cruz, se encontraba ejerciendo la suplencia legal de
sus similares Primero y Segundo desde el 7 de enero de 2019, sumándose a ello la acefalia de los
cargos de auxiliar y oficial de diligencias.
Asimismo, debido a que la audiencia de medidas cautelares fue bastante extensa, el funcionario
judicial que tenía a su cargo la transcripción del acta correspondiente (Secretario del Juzgado), no
pudo realizar este cometido con la premura requerida debido a la carga procesal y atención al público
litigante que recayó en una sola persona, dadas las acefalías antes descritas; consiguientemente, si
bien la acción de libertad traslativa o de pronto despacho permite acelerar los trámites judiciales o
administrativos destinados a resolver la situación de una persona privada de libertad, cuando existan
demoras injustificadas (Fundamento Jurídico III.1 de la presente Sentencia Constitucional
Plurinacional), no es menos cierto que el plazo antes señalado puede extenderse por razones
justificables, descritas líneas arriba, que imposibilitaron que se cumpla con la remisión de la apelación
incidental al superior en grado en el plazo estipulado por ley, hechos que no son atribuibles a la
autoridad demandada.
Lo relacionado precedentemente, permite concluir que la demora en la remisión de antecedentes
procesales relativos a la apelación incidental interpuesta por la ahora solicitante de tutela, halla la
valorados para hacerse efectivo el aludido beneficio; y, d) Debería existir proporcionalidad, tomando
en cuenta que se exigió requisitos que no están contemplados en la norma y tampoco en ninguna
otra “Sentencia Constitucional” que hubiera advertido aquello; en consecuencia, solicitó se conceda
la tutela de la acción de defensa presentada a efectos de la efectivización de su libertad, conforme
al artículo “366” -no refirió de que normativa- y que se le impongan las medidas correspondientes.
I.2.2. Informe de los demandados
Alex Bejarano Yaveta, Zulema Edith Medina Méndez y Karin Balcázar Azaba, Jueces del Tribunal de
Sentencia Penal Decimoprimero de la Capital del departamento de Santa Cruz, no se presentaron a
la audiencia de consideración ni remitieron informe alguno, pese a su notificación cursante de fs. 5 a
7.
I.2.3. Resolución
La Sala Constitucional Tercera del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz, mediante
Resolución 68 de 25 de junio de 2019, cursante de fs. 12 vta. a 14 vta., concedió la tutela solicitada,
ordenando a las autoridades demandadas que en el plazo de cuarenta y ocho horas se hagan
presentes en el Centro Penitenciario Palmasola de dicho departamento para desarrollar la audiencia
de suspensión condicional de la pena; asimismo, dispuso que se ponga en conocimiento del Consejo
de la Magistratura la falta de emisión de informe y remisión del cuaderno procesal por parte de los
demandados. En base a los siguientes fundamentos: 1) La SCP 0740/2018-S4 de 6 de noviembre,
hizo referencia a la acción de libertad en la modalidad traslativa o de pronto despacho, que busca
evitar dilaciones indebidas de una persona que se encuentra privada de libertad; 2) La representante
del accionante en el mes de mayo de 2019 -no señala día- pidió al Tribunal de Sentencia Penal
Decimoprimero de la Capital del referido departamento, atienda su solicitud de suspensión
condicional de la pena; sin embargo, “hasta la fecha” ese petitorio no tuvo resolución, evidenciando
un acto dilatorio por parte de los demandados; y, 3) Dichas autoridades debieron considerar los
antecedentes del caso e informes emitidos en audiencia pública, la cual no fue llevada a cabo; por lo
que, advirtieron la vulneración del derecho a la libertad del peticionante de tutela.
II. CONCLUSIONES
De la revisión y compulsa de los antecedentes que cursan en obrados, se establece lo siguiente:
II.1. Cursa nota interna dirigida a la Directora Departamental de Santa Cruz del SEPDEP, presentada
el 6 de mayo de 2019 por Luis David Apaza Callapa, Defensor Público de la misma institución,
solicitando se proceda a la entrevista de “…PERFIL PSICOLOGICO Y DEL ENTORNO SOCIAL…”
(sic) de Cecilio Rojas Sejas -ahora accionante- (fs. 2).
II.2. Por memorial presentado el 10 de mayo de 2019 ante los Jueces del Tribunal de Sentencia
Penal Decimoprimero de la Capital del departamento de Santa Cruz, el impetrante de tutela reiteró
la solicitud de señalamiento de audiencia de suspensión condicional de la pena (fs. 1).
III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO
El peticionante de tutela a través de su representante, denuncia la vulneración de su derecho al
debido proceso vinculado con la libertad; toda vez que, las autoridades demandadas no efectivizaron
su solicitud de suspensión condicional de la pena, puesto que le exigieron informe psicológico y/o
social, requisito que no está contemplado en la norma para la otorgación de dicho beneficio.
En consecuencia, corresponde en revisión, verificar si tales extremos son evidentes a fin de conceder
o denegar la tutela solicitada.
III.1. La acción de libertad traslativa o de pronto despacho y el plazo para el
señalamiento y resolución del beneficio de suspensión condicional de la pena
En cuanto a la acción de libertad traslativa o de pronto despacho, la SCP 0902/2015-S3 de 17 de
septiembre, estableció que: “El Tribunal Constitucional a través de la SC 0465/2010-R de 5 de julio,
señaló que: ‘…los tipos de hábeas corpus precedentemente aludidos, también pueden ser
identificados en la nueva Ley Fundamental, e inclusive ampliados. Así dentro de la tipología
desarrollada por la jurisprudencia del Tribunal Constitucional citada líneas precedentes, se agregó el
hábeas corpus restringido, el hábeas corpus instructivo y al hábeas corpus traslativo o de pronto
despacho (SC 0044/2010-R de 20 de abril).
Conforme la doctrina constitucional sentada por este Tribunal, por medio del hábeas corpus
traslativo o de pronto despacho, se busca acelerar los trámites judiciales o
administrativos cuando existen dilaciones indebidas, para resolver la situación jurídica
de la persona que se encuentra privada de libertad’.
La misma Sentencia Constitucional, al referirse al hábeas corpus -ahora acción de libertad- traslativo
o de pronto despacho, mencionó que éste ‘…se constituye en el mecanismo procesal idóneo
para operar en caso de existir vulneración a la celeridad cuando esté relacionada a la
libertad y devenga de dilaciones indebidas, que retardan o evitan resolver la situación
jurídica de la persona que se encuentra privada de libertad’” (las negrilla nos pertenecen).
Bajo esa línea de entendimiento, la SCP 0191/2019-S3 de 30 de abril con relación al señalamiento y
resolución del beneficio de la suspensión condicional de la penal razonó que: “… al no existir en la ley
un plazo determinado para resolver la solicitud de suspensión condicional de la pena, es menester
que la frase ‘plazo razonable’, deba ser definida como un término brevísimo, de cinco días hábiles
como máximo, siempre y cuando el imputado se encuentre privado de su libertad.
En este entendido, el plazo razonable para la realización de la audiencia de análisis,
consideración y resolución del beneficio de la suspensión condicional de la pena, será el
término máximo antes señalado, incluidas las notificaciones pertinentes, lo contrario
constituye vulneración del derecho a la libertad, en el entendido en que los jueces no pueden obrar
contra los derechos fundamentales de las personas privadas de libertad (art. 73 y ss. de la CPE), bajo
el argumento de existencia de ‘sobrecarga procesal’ para justificar una negligencia e incumplimiento
de un deber de servicio a la sociedad.
De igual forma, ante la inexistencia de un plazo específico determinado por ley para que el juez
señale día y hora de audiencia para considerar la suspensión condicional de la pena de una persona
privada de su libertad, es necesario establecer que el memorial de solicitud, debe ser
providenciado indefectiblemente dentro de las veinticuatro horas de su presentación,
conforme dispone el art. 132 inc. 1) del CPP, al tratarse de una providencia de mero trámite. En este
entendido, habrá lesión del derecho a la libertad cuando existe demora o dilación indebida al no
emitirse el decreto pertinente de señalamiento de este actuado procesal dentro del referido plazo,
bajo sanción disciplinaria a imponerse al juzgador en caso de incumplimiento” (las negrillas y el
subrayado corresponden al texto original).
III.2. Sobre la presunción de veracidad de lo denunciado
Así, la SCP 0087/2012 de 19 de abril, sostuvo: “…la parte demandada se encuentra impelida por su
propio interés en presentar prueba para la desestimación de la acción de libertad cuya negligencia
puede incluso dar lugar a responsabilidad constitucional, más aún cuando la acción este dirigida
contra un servidor público en cuyo caso ya no se trata de una carga procesal sino un deber procesal
emergente del art. 235.2 de la CPE que establece que las y los servidores públicos deben 'cumplir
con sus responsabilidades, de acuerdo con los principios de la función pública' y el art. 113.II que
refiere: 'En caso de que el Estado sea condenado a la reparación patrimonial de daños y perjuicios,
deberá interponer la acción de repetición contra la autoridad o servidor público responsable de la
acción u omisión que provocó el daño'. Es decir, en estos últimos casos en el ámbito de sus
competencias y bajo responsabilidad todo servidor público no sólo cuenta con la obligación de
presentarse a la audiencia, sino presentar conjuntamente a su informe la prueba pertinente a la
acción de libertad, de forma que no provoque que el juez o tribunal de garantías e incluso este propio
Tribunal emitan fallos sobre prueba incierta o basados únicamente en presunciones”.
El entendimiento jurisprudencial anotado, guarda coherencia con lo señalado por la SC 0038/2011-R
de 7 de febrero, en la que se estableció: “…en el caso de la acción de libertad, atendiendo
especialmente a los principios de compromiso e interés social y de responsabilidad que rigen la
función pública, así como a la naturaleza de los derechos tutelados por esa garantía jurisdiccional,
cuando el sujeto pasivo es un funcionario público, éste tiene la obligación de presentar
informe escrito o en su defecto concurrir a la audiencia a fin de desvirtuar los hechos o
actos denunciados como lesivos a los derechos del accionante, pues de no hacerlo se
presume la veracidad de los mismos” (las negrillas son nuestras).
III.3. Análisis del caso concreto
El accionante a través de su representante denuncia que las autoridades demandadas lesionaron su
derecho al debido proceso vinculado con la libertad, puesto que no efectivizaron su solicitud de
suspensión condicional de la pena, exigiéndole como requisito informe psicológico y/o social, mismo
que no se encuentra contemplado en la norma para otorgar dicho beneficio.
Ahora bien, de acuerdo a lo establecido en el Fundamento Jurídico III.1 del presente fallo
constitucional, la acción de libertad traslativa o de pronto despacho es un mecanismo procesal
efectivo que tiene por finalidad acelerar los trámites judiciales o administrativos, cuando existen
dilaciones ilegales o indebidas en los procesos que tienen el propósito de resolver la situación jurídica
del procesado que se encuentra privado de libertad; entendiendo que no debe haber retardación u
omisión en la resolución de las solicitudes de las personas restringidas o privadas de la misma,
correspondiendo tramitarse con la debida diligencia posible y cumpliendo los plazos previstos por ley,
en caso de no tenerse un tiempo determinado, sea en un término razonable.
Bajo ese razonamiento, se tiene que la problemática planteada se centra en la falta de señalamiento
de la audiencia de suspensión condicional de la pena por parte de los Jueces del Tribunal de Sentencia
Penal Decimoprimero de la Capital del departamento de Santa Cruz, pedida por el accionante a través
de su representante el 10 de mayo de 2019 (Conclusión II.2); en ese sentido, conforme el memorial
presentado en la referida fecha por el aludido, solicitando día y hora para la consideración de dicho
beneficio, hasta la interposición de esta acción tutelar -24 de junio de igual año- transcurrió más de
un mes -treinta y tres días hábiles-, sin que al presente se tenga constancia de que las precitadas
autoridades dieran respuesta al mencionado escrito respecto a la consideración de la suspensión
condicional de la pena impetrada.
En ese sentido, conforme se sostuvo en el Fundamento Jurídico III.1 de este fallo constitucional, el
análisis, consideración y resolución del aludido beneficio -suspensión condicional de la pena- debe
realizarse en audiencia pública en el término de cinco días hábiles como máximo, lo contrario
constituiría la vulneración del derecho a la libertad de la persona que se encuentra privada de la
misma. Hecho que en el caso examinado no aconteció, siendo que las autoridades demandadas no
fijaron audiencia para atender el referido beneficio, dentro de los cinco días establecidos por la
jurisprudencia constitucional, resultando evidente la demora en la que incurrieron los demandados,
al dejar en incertidumbre la situación jurídica del accionante lesionando de esa manera el principio
procesal de celeridad con incidencia a su derecho a la libertad.
Razonamiento que además adquiere sustento ante la falta de respuesta al memorial presentado el
10 de mayo de 2019, reiterando se señale audiencia a fin de considerarse dicho beneficio, así también
de la aseveración efectuada por el peticionante de tutela en la audiencia de acción de defensa, misma
que se tiene por cierta en base a la jurisprudencia constitucional glosada en el Fundamento Jurídico
III.2 de esta Sentencia Constitucional Plurinacional; por el cual, se estableció que cuando los
servidores públicos no presentan informe referente al acto lesivo denunciado, se presume la
veracidad de los hechos manifestados, lo que acontece en el caso concreto, ya que las autoridades
demandadas no comparecieron a la audiencia ni remitieron informe alguno negando o desvirtuando
la denuncia efectuada en su contra pese a su notificación, consintiendo lo aseverado por el impetrante
de tutela.
En definitiva, se establece una dilación innecesaria en la actuación de las autoridades demandadas,
postergando indebidamente el tratamiento de la situación jurídica del accionante al no efectivizarse
la solicitud de suspensión condicional peticionada, resultando evidente la vulneración del derecho a
accionante, por la comisión del delito de Robo, en el Juzgado Publico Mixto, de Familia, de la Niñez
y Adolescencia e Instrucción Penal Primero de San Ignacio de Velasco del departamento de Santa
Cruz; pese a ello, el expediente no fue remitido al Juzgado de Ejecución Penal llamado por ley a
ejercer el control de la ejecución de la sentencia, de conformidad a lo dispuesto por el art. 55 numeral
I del CPP; extremo que se produjo el 31 de enero de 2019; es decir, después de dos años y tres
meses de haber sido emitido la misma, teniéndose por radicado el cuaderno procesal mediante
proveído de 7 de febrero del mismo año, en el Juzgado de Ejecución Penal Cuarto del citado
departamento.
La presente acción de libertad fue interpuesta por el denunciante, el 24 de junio del citado año, lo
cual implica que hubo una dilación injustificada en desmedro de los derechos del ahora accionante,
al ser evidente que continua privado de libertad pese a haber cumplido su condena el 11 de abril de
2019, vulnerando así lo dispuesto por el art. 178.I de la CPE, respecto a los principios que sustentan
la administración de justicia, está el principio de celeridad; en ese contexto el Fundamento Jurídico
III.1 de la presente Sentencia Constitucional Plurinacional, refiere que: “ toda autoridad que conozca
de una solicitud en la que se encuentre involucrado el derecho a la libertad física, tiene el deber de
tramitarla con la mayor celeridad posible, o cuando menos dentro de los plazos razonables, pues de
no hacerlo podría provocar una restricción indebida del citado derecho …”; extremo que en el caso
presente no fue cumplido a cabalidad por las autoridades accionadas, vulnerando el derecho a la
libertad del peticionante de tutela, quien pese a haber cumplido el tiempo de condena, continuó
recluido, contraviniendo lo dispuesto por el art. 39 de la Ley de Ejecución Penal y Supervisión (LEPS)
-Ley 2298 de 20 de diciembre de 2001-, que dispone la liberación del interno en el día, sin necesidad
de trámite alguno, en caso de haber cumplido su condena.
Es así que tanto el Juez Público Mixto, de Familia, de la Niñez y Adolescencia e Instrucción Penal
Primero de San Ignacio de Velasco del departamento de Santa Cruz como la Jueza de Ejecución Penal
Cuarta del mismo departamento, incurrieron en dilación indebida respecto al derecho de libertad del
accionante, al no haber procurado el primero nombrado, la remisión del expediente al juzgado de
ejecución penal en tiempo oportuno y la segunda autoridad accionada, al no haber observado la
celeridad correspondiente en el trámite destinado a procurar la libertad del encausado, una vez
radicado el expediente en el despacho del cual es titular, al haber cumplido su condena de dos años
y seis meses, por el delito de robo, correspondiendo en consecuencia conceder la acción de libertad
incoada, en su naturaleza reparadora, conforme al Fundamento Jurídico III.2 de la presente
Sentencia Constitucional Plurinacional.
En consecuencia la Sala Constitucional, al conceder la tutela solicitada, efectuó una adecuada
valoración de los antecedentes del proceso y de las normas aplicables al caso en forma parcialmente
correcta.
POR TANTO
El Tribunal Constitucional Plurinacional, en su Sala Tercera; en virtud de la autoridad que le confiere
la Constitución Política del Estado y el art. 12.7 de la Ley del Tribunal Constitucional Plurinacional; en
revisión, resuelve: CONFIRMAR la Resolución 69 de 25 de junio de 2019, cursante de fs. 25 a 26
vta., pronunciada por la Sala Constitucional Tercera del Tribunal Departamental de Justicia de Santa
Cruz; y en consecuencia, CONCEDER la tutela solicitada, con relación a ambas autoridades
demandadas, manteniendo los alcances dispuestos en la mencionada resolución, respecto a la
emisión del mandamiento de libertad en el plazo de veinticuatro horas y su consiguiente efectivización
por donde corresponda.
Regístrese, notifíquese y publíquese en la Gaceta Constitucional Plurinacional.
MAGISTRADA
El accionante alega como lesionados sus derechos al debido proceso y a la libertad, debido a que el
demandado, incurrió en demora en la entrega de la certificación solicitada, lo que le genera perjuicios
para beneficiarse con el indulto y de esta forma recobrar su libertad.
Identificada la problemática, de la revisión de los antecedentes procesales descritos en las
Conclusiones de la presente Sentencia Constitucional Plurinacional, se advierte que el 11 de junio de
2019, el accionante solicitó al Juez de Instrucción Penal Cuarto de la Capital del departamento de La
Paz, le extienda una certificación sobre el estado del proceso por el cual fue sentenciado por
transporte de sustancias controladas, solicitud que fue respondida por la autoridad judicial, por
providencia de 12 del mismo mes y año, indicando que por Secretaría de su despacho se otorgue lo
peticionado; y finalmente de acuerdo a la constancia de recepción cursante a fs. 16 vta., el 2 de julio
del mencionado año, la certificación solicitada fue entregada a Manuel Chambilla a horas 17:30.
En el marco del desarrollo expuesto en el Fundamento Jurídico III.1 de la presente Sentencia
Constitucional Plurinacional, siendo el demandado un servidor público de apoyo jurisdiccional y al
estar vinculados los hechos demandados y derechos vulnerados con el incumplimiento de sus
funciones, cuenta con la legitimación pasiva en la presente acción de libertad.
En el contexto señalado, se evidencia que el demandado en su calidad de Secretario del Juzgado
citado precedentemente, incurrió en violación al derecho de libertad del peticionante de tutela
vinculado al debido proceso en su elemento de celeridad procesal, por inobservancia de las labores
y obligaciones encomendadas, en virtud a que, pese a existir una orden de la autoridad superior para
elaborar y entregar la mencionada certificación en un plazo razonable desde el 12 de junio de 2019,
no lo hizo, incurriendo en demora injustificada y pese haber procedido a la otorgación de la
certificación referida el 2 de julio del mismo año, puso en riesgo el cumplimiento de los requisitos
exigidos en el trámite del beneficio de indulto, al no tomar en cuenta, que las peticiones relacionadas
con los beneficios penitenciarios entre ellos el trámite de indulto están directamente vinculados con
el ejercicio de la libertad física de los condenados y por lo tanto deben ser atendidas de forma
oportuna y expedita.
Por lo referido y en consideración al Fundamento Jurídico III.2 de la presente Sentencia Constitucional
Plurinacional, corresponde otorgar la tutela a pesar de la constancia de haber recibido la certificación
extrañada, a objeto de que esta conducta ilegal no sea repetida por el demandado, y que a futuro
no se reproduzcan esta clase de actos contrarios a la eficacia de los derechos a la libertad física y de
locomoción; además, con la finalidad de establecer las responsabilidades que correspondan del
funcionario que cometió esa omisión al no extender en tiempo oportuno lo solicitado.
En consecuencia, la Jueza de garantías; al denegar la tutela, obró de manera incorrecta.
POR TANTO
El Tribunal Constitucional Plurinacional, en su Sala Tercera; en virtud de la autoridad que le confiere
la Constitución Política del Estado y el art. 12.7 de la Ley del Tribunal Constitucional Plurinacional; en
revisión, resuelve: REVOCAR la Resolución 11/2019 de 3 de julio, cursante de fs. 20 a 21,
pronunciada por la Jueza de Sentencia Penal Cuarta de El Alto del departamento de La Paz; y en
consecuencia, CONCEDER la tutela solicitada, en base a los fundamentos jurídicos precedentemente
expuestos.
Regístrese, notifíquese y publíquese en la Gaceta Constitucional Plurinacional.
encuentran establecidos en los arts. 11 y 12 de la Ley del Órgano Judicial (LOJ); 3) Puede
comisionarse a otra autoridad jurisdiccional o administrativa el cumplimiento de un acto procesal,
mediante exhorto u orden instruida, conforme lo establecido en los arts. 136 y 137 del CPP; 4) Deben
seguirse los pasos procedimentales correctamente, observando la legalidad; 5) Los funcionarios
policiales lo aprehendieron en base a un proceso ilegal sustanciado por el Juez codemandado, que
no tiene competencia en la jurisdicción de Oruro; y, 6) En la audiencia de medidas cautelares, se le
indicó al Juez demandado que se presentó una acción de libertad, pidiendo la anulación del
Mandamiento de Aprehensión precitado y la suspensión de la audiencia de medidas cautelares,
debido a que su aprehensión era ilegal, por no cumplirse con los pasos procesales, previstos en el
Código de Procedimiento Penal.
I.2.2. Informe de los demandados
Jaime Vladimir Jiménez Vidaurre, Juez de Instrucción Penal Primero de la Capital del departamento
de Potosí, no presentó informe ni se apersonó a la audiencia, a pesar de su notificación cursante a
fs. 18.
Marco Antonio Canaviri y Edwin Cori, funcionarios de la Policía Boliviana, ambos del departamento
de Potosí, no presentaron informe escrito; pero asistieron a la audiencia de consideración de la acción
tutelar; sin embargo, no hicieron uso de la palabra.
I.2.3. Informe del tercero interviniente
Juan Carlos Cejas Ugarte, Gobernador del Gobierno Autónomo Departamental de Potosí, a través de
su representante en audiencia, indicó: i) Los funcionarios policiales sólo cumplieron con lo ordenado
en el señalado Mandamiento de Aprehensión; ii) El peticionante de tutela estableció relación
contractual con el Gobierno Autónomo Departamental de Potosí el 2008, mediante contrato
administrativo, obligándose a la construcción de un camino carretero en el plazo inicial de trescientos
sesenta días, con el costo de Bs10 000 000.- (diez millones de bolivianos); proyecto caminero que
fue abandonado por este el 2012, después de recibir el 20% de anticipo del monto indicado,
ejecutando solo el 25% de la obra; iii) El demandante de tutela no pudo ser encontrado en los
domicilios que señaló, por lo que no se tuvo referencia cierta sobre su paradero, notificándoselo
mediante edictos; iv) La acción de libertad exige para su procedencia que, su vida esté en peligro,
se encuentre ilegalmente perseguido, indebidamente procesado, o privado de libertad personal,
ninguno de ellos fueron sustentados suficientemente; v) Debe observarse el principio de verdad
material establecido en el art. 180.I de la CPE, precepto que no señala que el “...mandamiento es
por departamento...” (sic), el citado Mandamiento se emitió como efecto de la declaratoria de rebeldía
del accionante; vi) El Juez codemandado, es el contralor de los derechos y garantías constitucionales
y ante quien debió interponerse incidente de actividad procesal defectuosa agotando la instancia
ordinaria, aplicándose el art. 54.I del Código Procesal Constitucional (CPCo); y, vii) No se demostró
incompetencia jurisdiccional en la expedición del Mandamiento indicado, cumpliéndose la disposición
contenida en el art. 227 inc. 2) del CPP.
I.2.4. Intervención del Ministerio Público
Roxana Choque Gutiérrez, Fiscal Departamental de Potosí, no presentó informe escrito ni se apersonó
a la audiencia, a pesar de su notificación cursante a fs. 13.
I.2.5. Intervención de la Procuraduría General del Estado
Narda Judy Medina Vargas, Directora de la Dirección Desconcentrada Departamental de Potosí de la
Procuraduría General del Estado, no presentó informe escrito ni se apersonó a la audiencia; sin
embargo, los abogados de la institución referida, en audiencia indicaron que: a) El mandamiento de
aprehensión se emitió observando el art. 89 del CPP, en razón de la inasistencia del accionante a la
audiencia de consideración de medidas cautelares de 8 de enero de 2019; b) Los funcionarios
policiales cumplieron estrictamente con la ejecución del mandamiento indicado y requerido por el
denunciante y la Procuraduría General del Estado, y no puede ser operada por otra autoridad
jurisdiccional; y, c) Se cumplió con el principio de legalidad durante el desarrollo del proceso penal.
I.2.6. Resolución
La Sala Constitucional Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Potosí, a través de la
Resolución 008/2019 de 26 de junio, cursante de fs. 27 a 30 vta., denegó la tutela; bajo los
siguientes fundamentos: 1) Se estableció proceso penal contra el impetrante de tutela por el
supuesto delito de incumplimiento de contratos, previsto y sancionado en el art. 222 del CP; 2) El
Ministerio Público presentó imputación formal en su contra el 31 de julio de 2018 y señaló audiencia
de medidas cautelares para el 8 de enero de 2019, que le fue notificado mediante edictos; al no
asistir se lo declaró rebelde; 3) La nueva audiencia para la aplicación de las medidas cautelares
indicadas, fue señalada para el 26 de junio de igual año; es decir, al día siguiente de la aprehensión
y el mismo día de la celebración de la presente acción de libertad; y, 4) Debió agotarse previamente
la instancia procesal correspondiente en la vía ordinaria, mediante la interposición de incidente por
aprehensión indebida; por ende, no se cumplió con el principio de subsidiariedad.
II. CONCLUSIONES
De la revisión y compulsa de antecedentes que cursan en obrados, se establece lo siguiente:
II.1. Cursa Mandamiento de Aprehensión de 10 de abril de 2019, emitido por el Juez de Instrucción
Penal Primero de la Capital del departamento de Potosí -hoy codemandado-, que ordenó a cualquier
autoridad hábil no impedida por ley de la ciudad de Potosí, conducir al accionante a ese despacho
judicial, de conformidad a lo ordenado mediante Auto Interlocutorio de 8 de enero de 2018;
disposición, cumplida el 25 de junio de 2019, por los funcionarios policiales codemandados (fs. 2 y
vta.).
II.2. Mediante proveído de 26 de igual mes y año, la autoridad jurisdiccional demandada, atendiendo
la representación policial sobre el cumplimiento del Mandamiento referido en la Conclusión que
antecede, señaló audiencia de consideración de medidas cautelares para el mismo día, a horas 10:30
(fs. 3).
III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO
El accionante denuncia la lesión de su derecho a la libertad; puesto que, la autoridad judicial
demandada emitió en su contra Mandamiento de Aprehensión en la ciudad de Potosí, y los
funcionarios policiales encargados para su cumplimiento, lo ejecutaron dentro de la jurisdicción del
departamento de Oruro; sin observar la competencia territorial y desconociendo lo dispuesto en los
arts. 136 y 137 del CPP, por lo que solicita su libertad, la anulación del referido Mandamiento y la
representación de los efectivos policiales, así como los actuados posteriores a su ejecución, más el
pago de daños desde su traslado de la ciudad de Oruro.
En consecuencia, corresponde en revisión, verificar si tales extremos son evidentes a fin de conceder
o denegar la tutela impetrada; para el efecto, se analizarán los siguientes temas: 1) La subsidiariedad
excepcional de la acción de libertad; 2) Las aprehensiones ilegales y vías de reclamo en casos de
alegarse su existencia; y, 3) Análisis del caso concreto.
III.1. La subsidiariedad excepcional de la acción de libertad
La subsidiariedad excepcional de la acción de libertad, ha sido desarrolla en la línea jurisprudencial
desde la creación del Tribunal Constitucional -anterior a la vigencia de la actual Constitución Política
del Estado-, que por el transcurrir del tiempo fue desarrollándose ampliamente, existiendo a la fecha
reglas claramente establecidas para ser aplicadas en el análisis y tramitación de esta acción de
defensa.
Es así que la SCP 0482/2013 de 12 de abril, haciendo una sistematización de los precedentes citados
en la SC 0160/2005-R de 23 de febrero, que fue la Sentencia que fundó la línea, determinando que
en los supuestos en los que existan medios idóneos para reparar de manera urgente, pronta y eficaz
el derecho a la libertad física, ilegalmente restringido, los mismos deben ser utilizados antes de acudir
a la justicia constitucional a través de la acción de libertad; así como la SC 0008/2010-R de 6 de abril,
que ratificó el entendimiento anotado, añadiendo que en el caso de actividad procesal defectuosa, el
incidente es el mecanismo idóneo de defensa expreso, efectivo, idóneo y oportuno para pedir
protección de derechos fundamentales afectados en el proceso penal, que debe ser agotado antes
de acudir a la tutela constitucional, y, la SC 0080/2010-R de 3 de mayo, que también sistematizó tres
supuestos de subsidiariedad excepcional de la acción de libertad, para los casos en los que, en
materia penal se impugnen actuaciones no judiciales -antes de la imputación formal- y judiciales -
posteriores a la imputación-, en los cuales, de manera excepcional, no es posible ingresar al fondo
de la acción de libertad, a objeto de guardar el equilibrio y complementariedad entre ambas
jurisdicciones, siendo el primer supuesto modulado por la SCP 0185/2012 de 18 de mayo.
Haciendo una sistematización de esta línea jurisprudencial, como se señaló precedentemente en la
SCP 0482/2013, se señaló que: “En los casos que se impugnen actuaciones no judiciales -antes de
la imputación formal- y judiciales -posteriores a la imputación-, a través de la presente acción tutelar,
previa y necesariamente se debe considerar situaciones en los cuales de manera excepcional, no es
posible ingresar al fondo de la acción de libertad:
1. Cuando la acción de libertad esté fundada directamente en la vulneración al derecho a la libertad
personal por causa de haberse restringido la misma al margen de los casos y formas establecidas por
ley, y no esté vinculada a un delito y por tanto no se hubiera dado aviso de la investigación, la acción
puede ser activada de forma directa contra las autoridades o persona que violentaron la Constitución
Política del Estado y la ley; aclarando que el Juez de Instrucción de turno, no tiene competencia para
el efecto conforme se ha señalado en el Fundamento Jurídico III.2.1 de esta Sentencia Constitucional
Plurinacional.
2. Cuando el fiscal da aviso del inicio de la investigación al Juez cautelar y ante la
denuncia de una supuesta ilegal aprehensión, arresto u otra forma de restricción de la
libertad personal o física por parte de un Fiscal o de la Policía, el accionante, previo a
acudir a la jurisdicción constitucional debe en principio, denunciar todos los actos
restrictivos de su libertad personal o física ante la autoridad que ejerce el control
jurisdiccional.
3. Cuando el accionante hubiera denunciado los actos restrictivos de su libertad personal o física ante
el Juez cautelar, como también, paralela o simultáneamente a la jurisdicción constitucional a través
de la acción de libertad, sobreviene también la subsidiaridad.
4. Cuando existe imputación y/o acusación formal, y se impugna una resolución judicial de medida
cautelar que por ende, afecta al derecho a la libertad física o de locomoción, con carácter previo a
interponer la acción de libertad, se debe apelar la misma, para que el superior en grado tenga la
posibilidad de corregir la arbitrariedad denunciada.
5. Si impugnada la resolución, ésta es confirmada en apelación, empero, en lugar de activar
inmediatamente la acción libertad, decide voluntariamente, realizar una nueva petición ante la
autoridad ordinaria, tendiente a un nuevo análisis y reconsideración de su situación jurídica, sea
mediante una solicitud de modificación, sustitución, cesación de detención preventiva, etc., y la
misma está en trámite, en esos casos, ya no es posible acudir a la jurisdicción constitucional
impugnando la primera o anterior resolución judicial, donde se emitió el auto de vista, inclusive; por
cuanto las partes de un proceso están impelidas de actuar con lealtad procesal, de no ser así, se
provocaría una duplicidad de resoluciones en ambas jurisdicciones, e incidiría negativamente en el
proceso penal de donde emerge la acción tutelar” (las negrillas son nuestras).
III.2. De las aprehensiones ilegales y las vías de reclamo en casos de alegarse su
existencia
La SCP 0143/2018-S2 de 30 de abril, al respecto indicó: «Sobre las aprehensiones ilegales y las vías
de reclamo en casos de alegarse su existencia, la SCP 1332/2013 de 15 de agosto, estableció que.
“La jurisprudencia constitucional al respecto de la aprehensiones ilegales y casos en los que se
reclame la existencia de las mismas, ha establecido que la autoridad a quien corresponde verificar la
existencia de una aprehensión ilegal, es al Juez de Instrucción de turno; en este entendido a través
de SCP 1907/2012 de 12 de octubre, la cual reitera el entendimiento de la SC 0957/2004-R de 17 de
junio, entre otras, señala lo siguiente: ‘al juez de instrucción le corresponderá conocer y resolver las
denuncias de aprehensión ilegal previo a atender la imputación formal y resolver la medida cautelar;
por tanto, en la audiencia señalada al efecto, deberá en primer término, emitir una resolución
debidamente fundamentada respecto a las denuncias de aprehensión ilegal, determinando si ésta se
enmarcó dentro de los límites de la legalidad o la ilegalidad antes de pronunciarse sobre la aplicación
de alguna medida cautelar, dado que a dicha autoridad no le está permitido convalidar los actos que
vulneraron derechos, al contrario, tiene el deber de pronunciarse sobre la legalidad de los mismos; y
a continuación, una vez resuelta la lesión alegada con relación a la aprehensión, corresponderá recién
someter a su conocimiento, la consideración de la imputación formal y consecuente aplicación de la
medida cautelar, si corresponde’ .
En este entendido, la jurisprudencia constitucional, si bien ha señalado que cuando se pretenda
denunciar la existencia de una aprehensión ilegal, se deba acudir al juez que ejerce el control
jurisdiccional, también ha señalado, que este reclamo puede realizarse a través de dos vías,
ya sea en audiencia de aplicación de medidas cautelares, con carácter previo a
considerarse la situación jurídica del imputado, o a través del planteamiento de un
incidente de actividad procesal defectuosa. Al respecto, la SCP 1907/2012 de 12 de octubre,
con relación a una primera vía para reclamar un aprehensión ilegal ha señalado: ‘Conforme a dicho
entendimiento, quienes se encuentren bajo control jurisdiccional y se crean afectados en
sus derechos a la libertad física y/o libertad de locomoción, podrán acudir ante el Juez
cautelar a cargo de la etapa preparatoria, activando su reclamo directamente en la misma
audiencia de consideración de medidas cautelares, o si prefiere, con anterioridad a ella,
a objeto de obtener una resolución, previo a la determinación de su situación jurídica,
exclusivamente con relación a la aprehensión supuestamente ilegal, autoridad que en
ejercicio de la atribución conferida por los citados arts. 54 inc. 1) y 279 del CPP, deberá
atender previamente a dicho reclamo mediante una resolución debidamente motivada; y, si pese a
ello, los afectados consideran que no fueron reparados en sus derechos fundamentales y/o garantías
constitucionales, entonces corresponderá activar directamente la presente acción, como medio
idóneo expedito para determinar la legalidad formal y material de la aprehensión’.
De igual forma con relación a otra vía para poder reclamar una aprehensión ilegal, la referida
Sentencia Constitucional Plurinacional. señala: ‘Sin embargo de lo manifestado, existe otra vía para
reclamar una aprehensión considerada ilegal; y, es la activación del incidente de actividad procesal
defectuosa ante el Juez de la causa, desarrollado por la jurisprudencia constitucional, específicamente
en la SC 0522/2005-R de 12 de mayo, en la que se determinó que: “…la corrección de la actividad
procesal defectuosa dentro de los procesos penales puede hacérsela por la vía incidental ante el juez
cautelar en la etapa preparatoria o ante el Juez o Tribunal de Sentencia en el juicio oral, y, en su
caso, a través del recurso de apelación restringida, recursos que deberán ser interpuestos con
carácter previo, puesto que sólo ante el agotamiento de los mismos la jurisdicción constitucional, a
través del amparo, quedará abierta para el análisis y consideración de los actos u omisiones que
impliquen lesión de los derechos y garantías constitucionales2”’.
El referido fallo, pronunciado precisamente en una acción de libertad, precisó que en el caso de
reclamarse una aprehensión ilegal a través de un incidente de actividad procesal defectuosa, se
deberá concluir dicho trámite en todas sus instancias a efectos de la correspondiente interposición
de la presente acción de libertad, en este entendido refiere: ‘Cabe precisar que, en caso de activarse
este tipo de incidente, impugnando una aprehensión supuestamente ilegal, dicho trámite debe ser
concluido en todas sus instancias, y cuando se hubiere obtenido una resolución final, si aún se
constatan vulneraciones al derecho a la libertad o de locomoción no reparadas, entonces
corresponderá recién acudir a la jurisdicción constitucional mediante el presente mecanismo de
defensa’”» (el resaltado es nuestro).
III.3. Análisis del caso concreto
El accionante denuncia la lesión de su derecho a la libertad; puesto que, la autoridad judicial
demandada emitió en su contra Mandamiento de Aprehensión en la ciudad de Potosí, y los
funcionarios policiales encargados para su cumplimiento, lo ejecutaron dentro de la jurisdicción del
Celebrada la audiencia pública el 8 de junio de 2019, según consta en acta cursante a fs. 48 y vta.,
se produjeron los siguientes actuados:
I.2.1. Ratificación y ampliación de la acción
El accionante a través de su abogado ratificó la acción de libertad y ampliándola, manifestó lo
siguiente: a) De los datos del cuaderno de ejecución penal, se evidencia que el Juez demandado
tomó conocimiento que estuvo recluido en el Centro Penitenciario “…San Pedro de Chochocoro…”
(sic) y que viene cumpliendo otras detenciones preventivas, por reincidencia, en el indicado
establecimiento penitenciario; b) Ante la negativa de la autoridad demandada de realizar un nuevo
cómputo de pena cumplida, dedujo recurso de reposición decretando aquel, no ha lugar; y, c) El
demandado incumplió la obligación impuesta por el art. 19 de la Ley de Ejecución Penal y Supervisión
(LEPS), ya que con negligencia se basó en informes que le perjudicaron, no obstante de haber
cumplido su pena privativa de libertad de tres años.
I.2.2. Informe del demandado
Carlos Emilio Andrade Rengel, Juez de Ejecución Penal Primero de El Alto del departamento de La
Paz, a través de informe escrito de 8 de junio de 2019, cursante a fs. 38, manifestó lo siguiente: 1)
El abogado del accionante le comunicó que Winsor Asistiri Mamani se encontraba recluido en el
Centro Penitenciario “Chochocoro” del citado departamento, al no estar radicado en su despacho el
expediente del proceso seguido contra el aludido por el Ministerio Público y acusador particular,
ordenó la remisión del mismo; 2) Constató de los antecedentes, que el impetrante de tutela se
encontraba prófugo, pues no se presentó a las audiencias, disponiendo se envíe informe de
incumplimiento al Juzgado de origen; 3) La autoridad de dicho Juzgado en mérito al referido informe
determinó la revocatoria de la suspensión condicional de la pena con la que fue beneficiado el
prenombrado, dictando el desglose del mandamiento de captura y su remisión al Director del Centro
Penitenciario Chonchocoro de La Paz para su ejecución; la que se hizo efectiva el 9 de enero de 2019;
4) El 16 de octubre de 2018, el 12 de enero y 3 de mayo de 2019 el accionante activó acciones de
libertad por iguales motivos que la presente, las que le fueron denegadas; y, 5) El 21 de igual mes
y año pidió nuevamente cómputo de pena cumplida, a la que le respondió negando lo solicitado; por
lo que, interpuso recurso de reposición, misma que fue rechazada a través de decreto.
I.2.3. Resolución
La Jueza de Sentencia Penal Cuarta de la Capital del departamento de La Paz, constituida en Jueza
de garantías, mediante Resolución 02/2019 de 8 de junio, cursante de fs. 49 a 50 vta., denegó la
tutela solicitada, con los siguientes fundamentos: i) Por Sentencia S-008/2008 el accionante fue
condenado por la comisión de los delitos de fabricación, comercio o tenencia de sustancias explosivas
y lesiones leves, a tres años de privación de libertad, y además le otorgó el beneficio de suspensión
condicional de la pena, la que se revocó mediante Auto 33/2014 de 21 de agosto, que determinó el
cumplimiento de la condena, dando lugar a la emisión del mandamiento de captura ejecutado en su
contra en el Centro Penitenciario Chonchocoro del citado departamento; ii) El certificado de
permanencia y buena conducta del impetrante de tutela, emitido por el Director del precitado recinto
el 21 de marzo de 2019, da cuenta de su permanencia en el mismo por cinco años, cinco meses y
veintidós días, al que ingresó por primera vez por detención preventiva en agosto de 2013 por el
ilícito de lesiones graves y leves, y respecto al cual se libraron los siguientes mandamientos: tres de
detención preventiva, uno de condena, otro de captura, tres de libertad y tres de libertad definitiva
por distintos delitos, entre los que no se encontraron antecedentes de mandamientos de condena y
captura emergentes de la Sentencia S-008/2008, del Tribunal de Sentencia Penal Segundo de El Alto
del aludido departamento ni la revocatoria de suspensión condicional de la pena por los ilícitos de
fabricación, comercio o tenencia de sustancias explosivas y lesiones leves; iii) El peticionante de
tutela, estuvo recluido desde la gestión 2013; sin embargo, la aludida Sentencia condenatoria cuya
ejecución se cuestiona, se pronunció el 2008, habiendo incumplido las condiciones dispuestas en la
suspensión condicional de la pena por cinco años, hasta el momento en que ingresó al Centro
Penitenciario “…San Pedro de Chonchocoro…” (sic) en la gestión 2013; iv) El prenombrado reclamó
el cómputo de pena ante la autoridad demandada, e interpuso recurso de reposición que fue
rechazado; empero, no agotó los medios y recursos en la vía intraprocesal, existiendo autoridades
superiores para revisar las decisiones de los jueces de instancia, además interpuso con anterioridad
otras acciones de libertad sobre temas similares; y, 5) Si bien alegó la vulneración de su derecho al
debido proceso, de los antecedentes no se advirtió un absoluto estado de indefensión, existiendo
subsidiariedad excepcional, requisitos que deberían concurrir para activar la protección de la acción
de libertad.
II. CONCLUSIONES
De la revisión y compulsa de los antecedentes que cursan en obrados, se establece lo siguiente:
II.1. A través de Oficio Cite Nota 169/2014 de 23 de julio, el Tribunal de Sentencia Penal Segundo
de El Alto del departamento de La Paz remitió al Juez demandado, copia legalizada de los
antecedentes del proceso penal seguido por el Ministerio Público a instancia de Celedonio Asistiri
Huanca y Eliodoro Velarde Huanca contra Winsor Asistiri Mamani -ahora accionante-, por la presunta
comisión de los delitos de fabricación, comercio o tenencia de sustancias explosivas, lesiones leves y
amenazas, tipificados en los arts. 211, 271, 293 y “303” del Código Penal (CP) dando cumplimiento
a la Sentencia S-008/2008 de 2 de abril -ejecutoriada- (fs. 2).
II.2. Por memorial presentado el 18 de agosto de 2014, Rolando Calla puso en conocimiento del
Juez de Ejecución Penal Primero de El Alto del departamento de La Paz, la existencia de otra Sentencia
condenatoria ejecutoriada “… a dos años de reclusión por el Juzgado de Partido y Sentencia…” (sic)
además de otras imputaciones posteriores, en cuyo mérito de conformidad al art. 367 del Código de
Procedimiento Penal (CPP), al haber incumplido el impetrante de tutela la quinta regla impuesta,
pidió se revoque la suspensión condicional de la pena y la remisión del mandamiento de condena al
Centro Penitenciario Chonchocoro de dicho departamento, donde cumple tres detenciones
preventivas por reincidencia (fs. 3 y vta.).
II.3. Mediante Auto 33/2014 de 21 de agosto, el Tribunal de Sentencia Penal Segundo de El Alto del
departamento de La Paz, revocó la suspensión condicional de la pena, concedida en su oportunidad
en favor del prenombrado, por incumplimiento de las condiciones impuestas (fs. 4 a 5).
II.4. Cursa mandamiento de captura de 7 de octubre de 2014, por el que la autoridad demandada
ordenó ejecutar el mismo contra el accionante, a los fines de que cumpla con la antedicha Sentencia
(fs. 11).
II.5. Por memorial presentado el 21 de mayo de 2019, el impetrante de tutela reiteró al demandado
nuevamente su solicitud de nuevo cómputo de pena cumplida, el que fue resuelto mediante Auto de
22 de igual mes y año, disponiendo no ha lugar lo peticionado (fs. 24 a 25).
II.6. Mediante escrito presentado el 31 del referido mes y año, el accionante formuló recurso de
reposición contra el precitado Auto, el que fue providenciado por la autoridad demandada el 3 de
junio de igual año, determinando no ha lugar (fs. 26 a 27).
III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO
El accionante a través de su representante denunció la lesión de su derecho al debido proceso
vinculado a la libertad de locomoción y al principio de verdad material; toda vez que, la autoridad
judicial demandada, emitió ilegalmente mandamiento de captura en su contra, pese a que está
privado de libertad en el Centro Penitenciario “…San Pedro de Chonchocoro…” (sic) de La Paz desde
el 18 de julio de 2013, por cinco años, dos meses y treinta días, cumpliendo superabundantemente
la pena impuesta por la Sentencia S-008/2008 de 2 de abril, que lo condenó a tres años de reclusión;
y habiendo peticionado el 3 de mayo de 2019, un nuevo cómputo de pena cumplida, el Secretario
del Juzgado lo hizo considerando el certificado de permanencia y conducta emitido por el Centro
Penitenciario San Pedro de dicho departamento de 18 de marzo de 2019, sin tomar en cuenta aquel
que expidió el Centro Penitenciario Chonchocoro del citado departamento de 21 del referido mes y
año, computando su pena simplemente en cuatro meses y un día; ante el pedido de nuevo cálculo
el demandado por Auto de 22 de mayo de similar año, no dio curso a su solicitud motivando la
interposición del recurso de reposición que fue providenciado el 3 de junio de igual año, disponiendo
no ha lugar al mismo.
III.1. La acción de libertad y los alcances de protección respecto al procesamiento ilegal
o indebido
Al respecto la SCP 0345/2016-S2 de 18 de abril, señaló: “El art. 125 de la CPE, establece que: ‘Toda
persona que considere que su vida está en peligro, que es ilegalmente perseguida, o que es
indebidamente procesada o privada de libertad personal, podrá interponer Acción de Libertad de
manera oral o escrita, por sí o por cualquiera a su nombre y sin ninguna formalidad procesal, ante
cualquier juez o tribunal competente en materia penal, y solicitará que se guarde tutela a su vida,
cese la persecución indebida, se restablezcan las formalidades legales o se restituya su derecho a la
libertad’; en ese sentido, la SC 0489/2010-R de 5 de julio, estableció que procede la tutela del derecho
al debido proceso a través de la acción de libertad cuando el acto que vulnera el mismo constituya
la causa directa de la supresión o restricción del derecho a la libertad, así: ‘En cuanto respecta
propiamente a la tutela al debido proceso a través de esta acción tutelar, el Tribunal
Constitucional señaló de manera reiterada y uniforme que dicha protección abarca
únicamente aquellos supuestos en los que se encuentra directamente vinculado al
derecho a la libertad personal y de locomoción, por operar como causa para su restricción
o supresión. En otras palabras, las vulneraciones al debido proceso ameritan la
protección de la acción de libertad, únicamente en los casos en que el acto considerado
ilegal haya lesionado la libertad física o de locomoción del accionante, mientras que las
demás vulneraciones relacionadas a esta garantía, que no tengan vinculación inmediata ni directa
con el derecho a la libertad, deben ser reclamadas a través de los medios ordinarios de defensa ante
los mismos órganos jurisdiccionales que conocen la causa, lo que implica que quien ha sido objeto
de esa lesión, debe pedir la reparación a los jueces y tribunales ordinarios, asumiendo activamente
su rol dentro del proceso, a través de los medios y recursos que prevé la ley, y sólo agotados éstos,
se podrá acudir ante la jurisdicción constitucional a través del recurso de amparo constitucional, que
es el recurso idóneo para precautelar las lesiones a la garantía del debido proceso; a no ser que se
constate que a consecuencia de las violaciones al debido proceso invocadas, se colocó al recurrente
en absoluto estado de indefensión, lo que no le permitió impugnar los supuestos actos ilegales y que
recién tuvo conocimiento del proceso al momento de la persecución o la privación de la libertad, lo
contrario significaría una desnaturalización a la actuación de los jueces y tribunales ordinarios, que
son los que tienen competencia, primeramente, para ejercer el control del proceso, y sólo si la
infracción no es reparada se abre la tutela constitucional. Así ya se ha establecido en la SC 0102/2010-
R de 10 de mayo, reiterando el entendimiento jurisprudencial asumido por este Tribunal
Constitucional al respecto’.
(…)
De lo referido precedentemente se infiere que para la activación de la acción de libertad por
procesamiento indebido, debe necesariamente concurrir los dos presupuestos: 1) Que el
acto lesivo sea la causa directa a la restricción o supresión al derecho a la libertad o de
locomoción; y, 2) Que el accionante haya estado en absoluto estado de indefensión,
empero, el último requisito no es exigible cuando quien demande la acción tutelar se encuentre
sometido a una medida cautelar de carácter personal” (las negrillas son nuestras).
III.2. Análisis del caso en concreto
El accionante a través de su representante denuncia la lesión de su derecho al debido proceso
vinculado a la libertad de locomoción y al principio de verdad material; puesto que, la autoridad
judicial demandada, emitió ilegalmente mandamiento para su captura, pese a estar privado de
libertad en el Centro Penitenciario “…San Pedro de Chonchocoro…” (sic) de La Paz desde el 18 de
julio de 2013, por cinco años, dos meses y treinta días , cumpliendo superabundantemente la pena
impuesta en la Sentencia S-008/2008 de 2 de abril, que lo condenó a tres años de reclusión; y,
habiendo solicitado el 3 de mayo de 2019, un nuevo cómputo de la sanción cumplida, el Secretario
del Juzgado lo hizo considerando el certificado de permanencia y conducta emitido por el Centro
Penitenciario San Pedro de La Paz de 18 de marzo de 2019, sin tomar en cuenta aquel que expidió
el panóptico de “…San Pedro de Chonchocoro…” (sic) de 21 del mismo mes y año, calculando
simplemente cuatro meses y un día; posteriormente, el impetrante de tutela efectuó una nueva
solicitud de cálculo a la que la autoridad demandada por Auto de 22 del indicado mes y año, no dio
curso, motivando la interposición del recurso de reposición, que fue providenciado el 3 de junio de
2019, disponiendo no ha lugar al mismo.
Conforme al Fundamento Jurídico III.1 de este fallo constitucional, la protección de la acción de
libertad, cuando se vulnera el debido proceso, alcanza solo a los supuestos en que el acto lesivo sea
la causa directa de restricción o supresión al derecho a la libertad o de locomoción y absoluto estado
de indefensión del afectado, presupuestos cuya concurrencia debe verificarse a objeto de conceder
o denegar la tutela.
En el presente caso, a objeto de activar o no la protección de la acción de libertad de procesamiento
indebido, tal cual solicita el accionante corresponde verificar respecto a los actos lesivos denunciados,
si concurren los dos presupuestos desarrollados por la jurisprudencia constitucional. A este efecto, la
privación de su libertad por efecto de la ejecución del mandamiento de captura de 7 de octubre de
2014, emitido por el Juez demandado (Conclusión II.4), no es consecuencia de actos u omisiones
arbitrarias ilegales, sino de la verificación por la mencionada autoridad del incumplimiento de la
Sentencia condenatoria S-008/2008 ejecutoriada que le fue impuesta por la comisión de los delitos
de fabricación, comercio o tenencia de sustancias explosivas, lesiones leves y amenazas (Conclusión
II.1), pues si bien el impetrante de tutela fue beneficiado al momento de ser sentenciado con la
suspensión condicional de la pena, esta fue revocada por el Auto 33/2014 de 21 de agosto,
pronunciado por el Tribunal de Sentencia Penal Segundo de El Alto del departamento de La Paz
(Conclusión II.3), por incumplimiento de las condiciones que le fueron impuestas, referidas a su
incomparencia a las audiencias para la promesa de cumplimiento de condiciones, como al citado
Tribunal de forma periódica, y la reincidencia en posteriores acciones delictivas en las que fue
sentenciado e imputado conforme a la relación del memorial descrito en la Conclusión II.3.
Del mismo modo, la negativa reiterada de la autoridad judicial de dar lugar a los pedidos del
accionante del cómputo de pena cumplida tomando en cuenta el certificado de permanencia y
conducta emitido por el Director del Centro Penitenciario “…San Pedro de Chonchocoro…” (sic), el 21
de marzo de 2019, acreditando que permaneció recluido por cinco años, cinco meses y veintidós días
y en particular, las determinaciones del Auto de 22 de mayo de 2019, disponiendo no ha lugar a otro
cálculo (Conclusión II.5) y la providencia de 3 de junio de 2019 rechazando el recurso de reposición
(Conclusión II.6) tampoco tienen vinculación directa con la libertad del impetrante de tutela por no
operar como la causa directa de su supresión o restricción; por lo que, no concurren los supuestos
para activar la protección de tutela de la acción de libertad por procesamiento indebido conforme al
Fundamento Jurídico III.1 del presente fallo constitucional.
Por otra parte, respecto al segundo presupuesto, no se advierte que en el trámite del proceso penal
el accionante hubiera sido puesto en estado absoluto de indefensión, en mérito a los antecedentes
del proceso penal que motivó la presente acción tutelar, se evidencia que tenía conocimiento del
mismo, particularmente en el trámite de ejecución de la Sentencia S-008/2008 en el que presentó
varias solicitudes planteando inclusive recurso de reposición, evidenciándose que estaba al tanto de
los actuados llevados a cabo.
Consiguientemente, ante la no concurrencia de los presupuestos de activación de la acción de libertad
por procesamiento indebido, corresponde denegar la tutela solicitada.
Por los fundamentos expuestos, la Jueza de garantías al haber denegado la tutela impetrada, realizó
una correcta compulsa de los antecedentes procesales.
POR TANTO
El Tribunal Constitucional Plurinacional, en su Sala Tercera; en virtud de la autoridad que le confiere
la Constitución Política del Estado y el art. 12.7 de la Ley del Tribunal Constitucional Plurinacional, en
revisión, resuelve CONFIRMAR la Resolución 02/2019 de 8 de junio, cursante de fs. 49 a 50 vta.,
pronunciada por la Jueza de Sentencia Penal Cuarta de la Capital del departamento de La Paz; y, en
consecuencia, DENEGAR la tutela solicitada.
Regístrese, notifíquese y publíquese en la Gaceta Constitucional Plurinacional.
privada, a la igualdad y a la seguridad jurídica; citando al efecto los arts. 13.I, 22, 23.I, 24, 109, 115,
116.I, 117.I, 119, 120.I, 122, 178.I, 180.I y 410 de la Constitución Política del Estado (CPE).
I.1.3. Petitorio
Solicitaron se les conceda la tutela, ordenando: a) La “revocación” de la detención ilegal y
persecución indebida; por ende, de los mandamientos de detención preventiva emitidos por las
autoridades demandadas; b) Su inmediata libertad; y, c) La reparación de daños y perjuicios.
I.2. Audiencia y Resolución del Juez de garantías
Celebrada la audiencia pública el 21 de junio de 2019, según consta en el acta cursante de fs. 207 a
209 vta., se produjeron los siguientes actuados:
I.2.1. Ratificación y ampliación de la acción
Los impetrantes de tutela, a través de su representante, expresaron que: 1) La denunciante Cynthia
Elizabeth Paredes Pinto solicitó al Tribunal de Sentencia Penal Décimo de la Capital del departamento
de Santa Cruz, la actualización de mandamientos de detención preventiva, que fue rechazada por no
haberse radicado en ese despacho jurisdiccional el proceso donde operó sobreseimiento; por ende,
había fenecido; 2) El Juez de Instrucción Penal Sexto de la misma Capital y departamento, tuvo en
su momento el control de la investigación, pero también perdió competencia; 3) Supuestamente
existen revocación del sobreseimiento indicado y una acusación, empero, no fueron notificados con
esos actuados, lo que les causó indefensión; y, 4) Al existir juicio civil de nulidad por simulación del
documento base de la obligación y al haber la denunciante reconvenido, aceptó automáticamente
esa competencia; por ende, la jurisdicción civil asumió el conocimiento de la causa y no correspondía
acudir a la penal.
I.2.2. Informe de las autoridades demandadas
Zenón Edmundo Rodríguez Zeballos y Sigfrido Soleto Gualoa, Vocales de la Sala Penal Tercera del
Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz, no presentaron informe; empero, se apersonaron
a la audiencia sin participar en la misma.
I.2.3. Resolución
El Juez de Sentencia Penal Cuarto de la Capital del departamento de Santa Cruz, constituido en Juez
de garantías, por Resolución 13/2019 de 21 de junio, cursante de fs. 209 vta. a 214, denegó la
tutela impetrada con los siguientes fundamentos: i) El 20 de febrero de 2017 -sin precisar la
resolución-, las autoridades demandadas dejaron sin efecto la aplicación de medidas sustitutivas a la
detención preventiva en favor de los accionantes, quienes interpusieron acción de libertad, en cuya
audiencia efectuada el 4 de marzo de dicho año, se dispuso su concesión dejando sin efecto los
mandamientos expedidos; ii) Debe aplicarse la verdad material establecida en el art. 180 de la CPE
y analizarse lo dispuesto por la SCP 0443/2017-S2 de 22 de mayo, que revisó la acción de tutela
indicada y dispuso la revocación de la decisión anteriormente referida y emitida por el Tribunal de
Sentencia Penal Octavo de la Capital del departamento de Santa Cruz; por tanto, denegó la tutela
impetrada, con la consecuente validez de los mandamientos de detención expedidos y elaborados
por autoridad legalmente constituida; iii) Los impetrantes de tutela no pueden alegar
desconocimiento del proceso penal radicado en el Tribunal de Sentencia Penal Décimo de la Capital
del departamento aludido, donde pudieron apersonarse para hacer valer sus derechos; iv) El proceso
precitado, conforme las pruebas presentadas por los propios solicitantes de tutela, se encuentra con
requerimiento conclusivo fiscal de acusación en su contra de 23 de mayo de 2019 y con actos
preparatorios de juicio; habiéndose dejado sin efecto por ende, el sobreseimiento dictado; v) La SCP
0710/2013 de 3 de junio, estableció que los mandamientos emitidos por las autoridades
jurisdiccionales no tienen fecha de expiración y no caducan en el tiempo; y, vi) Los demandantes de
tutela tienen la atribución de activar la vía ordinaria correspondiente para hacer valer sus derechos y
garantías y de acudir al tribunal que ejerce control jurisdiccional sobre el proceso, para formular
excepciones, observando la previsión del art. 308 del Código de Procedimiento Penal (CPP).
II. CONCLUSIONES
En tal sentido, debe señalarse que la ingeniería dogmática de la acción de libertad está diseñada
sobre la base de dos pilares esenciales, el primero referente a su naturaleza procesal y el segundo,
compuesto por los presupuestos de activación. En cuanto al primer aspecto que configura el
contenido esencial de esta garantía, es decir, su naturaleza procesal, se establece que se encuentra
revestida o estructurada con una tramitación especial y sumarísima, reforzada por sus características
de inmediatez en la protección, informalismo, generalidad e inmediación; procede contra cualquier
servidor público o persona particular, es decir, no reconoce fueros ni privilegios. Postulados que
pueden ser inferidos de la norma constitucional antes referida.
Ahora bien, el segundo pilar que estructura el contenido esencial de esta garantía, se encuentra
configurado por sus presupuestos de activación, que al amparo del art. 125 de la CPE, se resumen
en cuatro: a) Atentados contra el derecho a la vida; b) Afectación de los derechos a la
libertad física como a la libertad de locomoción; c) Acto y omisión que constituya
procesamiento indebido; y, d) Acto u omisión que implique persecución indebida”» (las
negrillas corresponden al texto original).
III.2. Del debido proceso en la acción de libertad
La SCP 0575/2016-S2 de 30 de mayo, citando a la SCP 0845/2015-S2 de 20 de agosto, establece
que: “…En el nuevo contexto constitucional, los arts. 115 y 117 de la Constitución Política del Estado
(CPE), consagran la vigencia del debido proceso, como un instrumento de sujeción a las reglas del
ordenamiento jurídico, en el cual se debe enmarcar la actuación de las partes procesales, siendo el
objetivo de este derecho constitucional y garantía jurisdiccional proteger a las ciudadanas y
ciudadanos de posibles abusos de las autoridades en actuados, omisiones procesales o en decisiones
que adopten y de las cuales surja la lesión a sus derechos y garantías, como elementos del debido
proceso.
Entonces cuando se denuncie la vulneración en cualquiera de sus elementos, corresponderá su
impugnación a través de la acción de libertad, cuando esté directamente relacionada con la restricción
de la libertad del agraviado o impetrante de tutela y se constate la existencia de absoluto estado de
indefensión; caso contrario, la denuncia por irregularidades cometidas en el proceso (infracción al
debido proceso), deberá ser reclamada a través de los medios legales que el ordenamiento procesal
penal ofrece, y agotada la jurisdicción ordinaria; de persistir la lesión, se activa la tutela de la acción
de amparo constitucional. Así lo ha entendido y acogido la amplia y uniforme jurisprudencia
constitucional, entre ellas la SCP 0037/2012 de 26 de marzo, al señalar lo siguiente: ‘Respecto a las
denuncias referidas a procesamiento indebido, la jurisprudencia constitucional ha sido uniforme al
señalar que la vía idónea para su impugnación es el amparo constitucional; sin embargo, cuando se
demuestre que esas vulneraciones afectaron directamente al derecho a la libertad física o libertad de
locomoción del accionante, dicha protección se verá materializada a través de la acción de libertad,
en aquellos casos en los cuales, el procesamiento indebido constituya la causa directa que originó la
restricción o supresión de los antes citados derechos previo cumplimiento de la subsidiariedad
excepcional que rige a este tipo de acciones′.
Por su parte, la SCP 1558/2013 de 13 de septiembre, refirió: ‘El debido proceso se integra de
diferentes elementos entre los que se encuentran los derechos a un proceso público, al
juez natural, a la igualdad procesal de las partes, a no declarar contra sí mismo, a la
comunicación previa de la acusación, a ser juzgado sin dilaciones indebidas, a la congruencia entre
acusación y condena, a la defensa material y técnica, concesión al inculpado del tiempo y los
medios para su defensa, las garantías de presunción de inocencia y del non bis in ídem, así como
los derechos a la valoración razonable de la prueba, a la motivación y congruencia de las decisiones,
elementos que por el principio de progresividad no tienen un carácter limitativo, sino enunciativo.
Dichos elementos inicialmente no son tutelables por la acción de libertad, sino que la misma se
encuentra condicionada a los supuestos directamente vinculados con la vulneración a los derechos
por ella resguardados -derecho a la vida, a la libertad personal, y a la libertad de locomoción-; en tal
sentido, para que la jurisdicción constitucional aperture su competencia y se pronuncie sobre
cuestiones lesivas a este derecho, procesalmente es exigible que: i) Exista indefensión
a partir del principio pro actione, el cual deriva del principio pro homine -también pro persona o
favorabilidad-, que implica la obligación de aplicar las normas procesales de manera más favorable,
que asegure una justicia material por encima de una formal.
Finalmente, la SCP 0015/2018-S2 de 28 de febrero, sobre la base de las SSCC 0944/2001-R,
0125/2003 y 1206/2010-R; y, la SCP 1450/2013 de 19 de agosto, entiende que el derecho a la
eficacia del cumplimiento o ejecución de las resoluciones constitucionales -como componente del
derecho a la tutela judicial efectiva- debe ser en la medida de lo determinado por las autoridades
judiciales, pues de lo contrario, se lesiona el derecho al acceso a la justicia o tutela judicial efectiva”.
III.5. Análisis del caso concreto
Los accionantes a través de su representante denuncian la lesión de sus derechos a la libertad de
circulación, a la defensa, al debido proceso, a la tutela efectiva del juez natural, a ser oídos por un
tribunal competente, a la presunción de inocencia, a la justicia, a la inviolabilidad de la propiedad
privada, a la igualdad y a la seguridad jurídica, puesto que las autoridades demandadas no tomaron
en cuenta la existencia de sobreseimiento en su favor ni la falta de competencia para expedir
mandamientos de detención preventiva en el caso, además de haber caducado los mismos por falta
de actualización; por ello, su ejecución constituye detención y persecución ilegal en su contra.
Se tienen como antecedentes procesales, la presentación del memorial de 8 de noviembre de 2016,
mediante el cual el Ministerio Público imputó formalmente a los accionantes por la presunta comisión
del delito de estafa, previsto y sancionado por el art. 335 del CP (Conclusión II.1); en cuya base, por
Auto Interlocutorio 35/17 de 1 de febrero de 2017, el Juez de Instrucción Penal Sexto de la Capital
del departamento de Santa Cruz, dispuso la aplicación de medidas sustitutivas a la detención
preventiva en su favor (Conclusión II.2); al mismo tiempo, se emitieron mandamientos de detención
preventiva contra los peticionantes de tutela, expedidos el 21 del indicado mes y año, por los Vocales
demandados (Conclusión II.3). Asimismo, mediante Resolución Conclusiva de Sobreseimiento de 14
de junio de igual año, la autoridad fiscal decretó que las pruebas eran insuficientes para sustentar
acusación contra los impetrantes de tutela; decisión confirmada por Resolución Fiscal Departamental
JCC 228/18 de 20 de septiembre de 2018, y dejada sin efecto producto de la acción de amparo
constitucional interpuesta por la denunciante Cynthia Elizabeth Paredes Pinto (Conclusión II.4); razón
por la cual, los precitados mediante memorial presentado el 19 de junio de 2019, pidieron la
revocatoria de los aludidos mandamientos al Tribunal de Sentencia Penal Décimo de la Capital y
departamento indicado, argumentando su ilegalidad y pérdida de efectividad por el transcurso del
tiempo (Conclusión II.5).
Al respecto, los Fundamentos Jurídicos III.1, 2, 3 y 4 de la presente Sentencia Constitucional
Plurinacional, refieren que los presupuestos de activación de la acción de libertad, son los atentados
contra el derecho a la vida, la afectación de los derechos a la libertad física y de locomoción, actos y
omisiones que constituyan procesamiento indebido o que impliquen persecución indebida; por su
parte, los arts. 115 y 117 de la CPE, consagran la vigencia del debido proceso, como un instrumento
de sujeción a las reglas del ordenamiento jurídico, en el cual se debe enmarcar la actuación de las
partes, siendo el objetivo de este derecho constitucional y garantía jurisdiccional, proteger a todos
los ciudadanos de posibles abusos de las autoridades en actuados, omisiones o decisiones que
adopten y de las cuales surja la lesión a sus derechos, como elementos del mismo; integrándose, de
diferentes elementos entre los que se encuentran las garantías a un juicio público, al juez natural, a
la igualdad de las partes, a no declarar contra sí mismo, a la comunicación previa de la acusación, a
ser juzgado sin dilaciones indebidas, a la congruencia entre acusación y condena, a la defensa
material y técnica, concesión al inculpado del tiempo y los medios para su defensa, la presunción de
inocencia, el non bis in ídem, a la valoración razonable de la prueba, a la motivación y congruencia
de las decisiones. El acceso a la justicia, en forma específica, consiste en la posibilidad de acudir ante
un tribunal ordinario y obtener una sentencia fundamentada que pueda ser impugnada y, en
consecuencia, conseguir el cumplimiento efectivo de la misma, garantizando el restablecimiento de
la situación jurídica vulnerada en pleno ejercicio de su derecho a la defensa.
Por todo lo expuesto, el Juez de garantías, al denegar la tutela impetrada, evaluó en forma correcta
los datos del proceso.
POR TANTO
El Tribunal Constitucional Plurinacional, en su Sala Tercera; en virtud de la autoridad que le confiere
la Constitución Política del Estado y el art. 12.7 de la Ley del Tribunal Constitucional Plurinacional; en
revisión, resuelve: CONFIRMAR la Resolución 13/2019 de 21 de junio, cursante de fs. 209 vta. a
214, emitida por el Juez de Sentencia Penal Cuarto de la Capital del departamento de Santa Cruz; y
en consecuencia, DENEGAR la tutela impetrada.
Regístrese, notifíquese y publíquese en la Gaceta Constitucional Plurinacional.
toda vez que, la Jueza demandada no procedió así pese a que lo invocó de forma reiterada desde la
gestión 2017; no obstante que tuvo la posibilidad de señalar la misma en el “penal” donde el
peticionante de tutela guarda detención preventiva o alternativamente en dependencias del Tribunal
Departamental de Justicia de La Paz, como lo hacen la mayoría de los juzgados de provincia, no
pudiendo ser justificativo el hecho de la inexistencia de recurso para realizar las diligencias de
notificación, que no se cumpla el traslado del detenido o que los abogados o las partes no puedan
constituirse hasta la localidad de Chulumani; y, 5) En cuanto a la afirmación que a raíz del
Requerimiento Conclusivo de Sobreseimiento debiera expedirse mandamiento de libertad, tal aspecto
no es viable; toda vez que, conforme expresó el propio abogado del accionante en la audiencia
pública de esta acción de libertad, dicho requerimiento fue impugnado por la Defensoría de la Niñez
y Adolescencia y mientras no se dilucide la misma, el proceso penal continúa vigente.
II. CONCLUSIONES
De la revisión y compulsa de los antecedentes que cursan en obrados, se establece lo siguiente:
II.1. Cursa Requerimiento Conclusivo de Sobreseimiento a través de la Resolución RNPV-05/2016 de
21 de diciembre, emitida por Ramiro Nelson Prieto Villegas, Fiscal de Materia, a favor de Leonardo
Rivera Gaspar -accionante-, por la presunta comisión de los delitos de infanticidio y violación de
infante, niña, niño o adolescente (fs. 9 a 12 vta.).
II.2. Por memoriales presentados el 30 de marzo, 20 de abril, 9 de agosto de 2017; 2 de abril y 19
de junio de 2018; y, 10 de mayo de 2019, solicitó pronunciamiento en cuanto al sobreseimiento
otorgado a su favor, se libre mandamiento de libertad y/o se fije audiencia de consideración de la
cesación de la detención preventiva (fs. 13 a 22).
III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO
El accionante a través de su representante considera lesionados sus derechos a la libertad y al debido
proceso; y, al principio de celeridad; toda vez que, habiéndose emitido Requerimiento Conclusivo de
Sobreseimiento por medio de la Resolución RNPV-05/2016 de 21 de diciembre, a su favor, presentó
diferentes memoriales en las gestiones 2017, 2018 y 2019, pidiendo pronunciamiento al respecto,
mandamiento de libertad y/o en aplicación del art. 239.1 CPP se fije audiencia para la consideración
de cesación de la detención preventiva; sin embargo, la Jueza Pública Mixta de Familia, de la Niñez
y Adolescencia e Instrucción Penal Primera de Chulumani del departamento de La Paz, no dio curso
a lo solicitado.
En consecuencia, corresponde en revisión, analizar si los argumentos son evidentes a fin de conceder
o denegar la tutela solicitada.
III.1. La acción de libertad como garantía jurisdiccional idónea ante la dilación indebida
en solicitudes de cesación de la detención preventiva
La SC 0161/2011-R de 21 de febrero, señaló que: “La solicitud de cesación a la detención preventiva
prevista por el art. 239 del CPP, está regida por el principio de celeridad procesal.
El art. 22 de la CPE, señala que: 'La dignidad y la libertad de la persona son inviolables. Respetarlas
y protegerlas es deber primordial del Estado', norma que debe ser interpretada en base a los valores
de la misma Constitución, la cual en el art. 8.II establece que el Estado se sustenta en los valores de
dignidad y libertad, entre muchos otros; por su parte, el art. 178.I de la referida Ley Suprema, indica
que la potestad de impartir justicia emana del pueblo boliviano y se sustenta en los principios de
probidad y celeridad entre otros.
Bajo el entendimiento constitucional referido debemos partir señalando que, si bien no existe una
norma procesal legal que expresamente disponga un plazo máximo en el cual debe realizarse la
audiencia de cesación de detención preventiva; sin embargo, corresponde aplicar los valores y
principios constitucionales, previstos en el art. 8.II de la CPE, referido al valor libertad complementado
por el art. 180.I de la misma norma constitucional, que establece que la jurisdicción ordinaria se
fundamenta en el principio procesal de celeridad, entre otros.
Bajo esa línea constitucional, debe entenderse que toda autoridad que conozca de una solicitud
en la que se encuentre involucrado el derecho a la libertad física, tiene el deber de
tramitarla con la mayor celeridad posible o dentro de los plazos razonables a la luz de los
principios citados, pues de no hacerlo podría provocar e incidir en una restricción
indebida del referido derecho.
En este sentido, habrá lesión del derecho a la libertad física, cuando exista demora o dilación indebida
de una solicitud de tal naturaleza, vale decir, que si la solicitud es negada de acuerdo a una compulsa
conforme a ley no es ilegal siempre que esa negativa se la resuelva con la celeridad que exige la
solicitud” (las negrillas nos corresponden).
III.2. Acción de libertad traslativa o de pronto despacho
La SCP 0358/2018-S2 de 24 de julio haciendo referencia a la SC 1579/2004-R de 1 de octubre,
sostuvo: “Del texto constitucional y legal referidos, se extrae que en el sentido de la Constitución, el
recurso de hábeas corpus por violaciones a la libertad individual y/o locomoción puede ser reparador
si ataca una lesión ya consumada, preventivo si procura impedir una lesión a producirse o correctivo
si intenta evitar que se agraven las condiciones en que se mantiene una persona detenida.
Efectuada la clasificación del entonces recurso de hábeas corpus, se la amplió en la SC 0044/2010-R
de 20 de abril, en mérito a que además de las enunciadas en el acápite anterior, se incorporó al
hábeas corpus, restringido, instructivo y traslativo o de pronto despacho, sentando el entendimiento
jurisprudencial que: ‘…a través del cual lo que se busca es acelerar los trámites judiciales o
administrativos, cuando existen dilaciones indebidas, para resolver la situación jurídica
de la persona que se encuentra privada de libertad’.
Por su parte la SCP 0312/2013 de 18 de marzo, respecto a este tópico, concluyó: ‘…que el principio
de celeridad procesal, impone a quienes imparten justicia, actuar con diligencia
despachando los asuntos sometidos a su conocimiento, sin dilaciones indebidas,
exigencia que se hace más apremiante en aquellos casos vinculados a la libertad
personal, aun cuando no exista una norma que establezca un plazo mínimo.
De modo tal, que cuando se provoca una dilación injustificada al margen de lo prescrito en la
normativa legal y ello repercute directamente con la libertad física o de locomoción, corresponde
conceder la tutela solicitada mediante la presente acción’.
De la jurisprudencia constitucional citada precedentemente, se extrae que es deber de toda
autoridad sea judicial o administrativa, resolver con la celeridad que el caso amerita, las
solicitudes que se encuentran vinculadas al derecho a la libertad, lo contrario constituye
restricción y vulneración de ese derecho fundamental” (las negrillas son nuestras).
III.3. Análisis del caso concreto
De las Conclusiones arribadas en el presente fallo constitucional se establece que Ramiro Nelson
Prieto Villegas, Fiscal de Materia, emitió Requerimiento Conclusivo de Sobreseimiento a través de la
Resolución RNPV-05/2016 de 21 de diciembre, a favor de Leonardo Rivera Gaspar -accionante-, por
la presunta comisión de los delitos de infanticidio y violación de infante, niña, niño o adolescente
(Conclusión II.1).
Asimismo, resulta evidente que el prenombrado a través de los memoriales presentados el 30 de
marzo, 20 de abril, y 9 de agosto de 2017; 2 de abril y 19 de junio de 2018; y, 10 de mayo de 2019,
pidió a la Jueza Pública Mixta de Familia, de la Niñez y Adolescencia e Instrucción Penal Primera de
Chulumani del departamento de La Paz -demandada-, fije día y hora de audiencia para la
consideración de cesación de la detención preventiva; sin embargo, no consta que se le hubiera
otorgado respuesta o dado curso a su solicitud, estableciéndose así que dicha autoridad incurrió en
dilación indebida en relación a la petición planteada, además de no otorgarle una respuesta oportuna.
Al respecto, la jurisprudencia constitucional desarrollada en los Fundamentos Jurídicos III.1 y 2 de
esta Sentencia Constitucional Plurinacional, establecen de manera coincidente que toda autoridad
sea judicial o administrativa, que conozca de una solicitud en la que se encuentre involucrado el
derecho a la libertad física, tiene el deber de tramitarla con la mayor celeridad posible o dentro de
los plazos razonables a la luz del principio citado, pues de no hacerlo podría provocar e incidir en una
restricción indebida del referido derecho; en tal sentido, resulta irrebatible que la Jueza demandada
no actuó con la premura debida a objeto de fijar día y hora de audiencia para considerar y en lógica
consecuencia resolver las solicitudes de cesación de la detención preventiva; no obstante que, el
accionante presentó diferentes memoriales en las gestiones 2017, 2018 y 2019 -durante tres años-
y que además fue emitido en su favor Requerimiento Conclusivo de Sobreseimiento a través de la
Resolución RNPV-05/2016; dejando así sin resolver la situación jurídica del solicitante de tutela,
transgrediendo su derecho a la libertad y al derecho al debido proceso inherente a la celeridad,
correspondiendo en tal virtud otorgar la tutela pedida.
Por los fundamentos expuestos, el Juez de garantías al haber concedido la tutela impetrada, obró
de forma correcta.
POR TANTO
El Tribunal Constitucional Plurinacional, en su Sala Tercera; en virtud de la autoridad que le confiere
la Constitución Política del Estado y el art. 12.7 de la Ley del Tribunal Constitucional Plurinacional; en
revisión, resuelve: CONFIRMAR la Resolución 16/2019 de 27 de junio, cursante de fs. 30 a 32,
pronunciada por el Juez de Sentencia Penal Octavo de la Capital del departamento de La Paz -en
suplencia legal de su similar Séptimo-; y en consecuencia, CONCEDER la tutela solicitada, en los
mismos términos dispuestos por el Juez de garantías.
Regístrese, notifíquese y publíquese en la Gaceta Constitucional Plurinacional.
utilizados en su contra “…SON FALSOS DESDE SU ORIGEN…” (sic); por lo que, se ordenó la
restitución inmediata de su propiedad. Sin embargo, por efecto del engaño de los ciudadanos chinos
y “sus cómplices”, las autoridades ahora demandadas, lo sometieron nuevamente a juicios de manera
separada, dejándolo en estado de indefensión sin tener acceso a los expedientes, ya que para
obtenerlos se ordenó el pago de elevados costos judiciales de imposible cumplimiento debido a sus
escasos recursos.
Nuevamente, sobre la base de la Sentencia -no menciona número- de 20 de noviembre de 2001,
Jorge Terrazas Terceros y Pablo David Barrientos Claure, sin ser víctimas y utilizando una hipoteca
falsa, interpusieron el 16 de agosto de 2011, denuncia en su contra por la presunta comisión del
delito de uso de instrumento falsificado, proceso en el que “la juez cautelar VALERIA SALAS
HURTADO…” (sic) sin cumplir con el procedimiento de notificación, llevó adelante la audiencia de
consideración de medidas cautelares declarándole rebelde, además de ordenar su aprehensión y
allanamiento de su domicilio; en ese sentido, el 30 de noviembre del mismo año, dispuso su detención
preventiva en el Centro Penitenciario Palmasola de Santa Cruz. Luego de haber pasado ocho meses
privado de su libertad, la Fiscal de Materia a cargo de la investigación emitió el 23 de agosto de 2013,
requerimiento conclusivo de acusación por la supuesta comisión del delito de uso de instrumento
falsificado, incurriendo en error al final del petitorio al acusarlo por homicidio; debido a ello, la Jueza
a cargo del control jurisdiccional conminó a la referida autoridad fiscal complemente dicho actuado,
remitiendo recién memorial aclaratorio el 23 de febrero de 2015, con el cual no fue notificado. El
Tribunal de Sentencia Penal Sexto de la Capital del departamento de Santa Cruz, donde recayó la
causa, mediante Auto de Radicatoria -no menciona número- de 28 de similares mes y año, anuló su
ofrecimiento de prueba con el argumento que el mismo se basó en el delito de homicidio. El 3 de
abril de 2016, se dispuso su libertad; sin embargo, el citado Tribunal de Sentencia, sin tomar en
cuenta que desde el 7 de septiembre de 2012, en que purgó su rebeldía hasta el 23 de junio de 2016,
en que se llevó adelante la audiencia de revocatoria de medidas cautelares sustitutivas a la detención
preventiva, transcurrieron tres años y nueve meses; por lo tanto, había operado la extinción de la
acción penal por vencimiento de la duración máxima del proceso; no obstante ello, dicha autoridad
revocó su libertad y ordenó su detención preventiva, con el argumento de haber incumplido uno de
los requisitos dispuestos para la otorgación de su libertad, por el hecho de haberse ausentado a la
ciudad de Sucre en defensa de su propiedad.
En el tercer proceso, en el que Pablo David Barrientos Claure denunció la presunta comisión del delito
de uso de instrumento falsificado, a cargo del Tribunal de Sentencia Penal Décimo de la Capital del
departamento de Santa Cruz, no se llevó adelante ninguna audiencia de consideración de medidas
cautelares, pues no fue notificado con ningún actuado procesal; no obstante y pese a que hizo notar
la existencia de un proceso similar en otro Tribunal, este aspecto jamás fue tomado en cuenta y por
el contrario fue declarado rebelde, siendo condenado a pagar una multa de Bs2 000.- (dos mil
bolivianos), que no puede hacer efectivo debido a su condición de pobreza, ocasionando que se emita
mandamiento de aprehensión y detención preventiva en su contra.
En el cuarto proceso, por la presunta comisión del delito de estelionato, y que es de conocimiento
del Juez de Sentencia Penal Quinto de la Capital del mencionado departamento, nuevamente se
utilizó la Sentencia -no menciona número- de 20 de noviembre de 2001, para justificar su existencia,
y actualmente desconoce los actuados procesales que se hubieran producido dentro del mismo.
I.1.2. Derechos y garantías supuestamente vulnerados
El accionante alegó la lesión de sus derechos al debido proceso en su componente de prohibición de
doble juzgamiento, a la libertad, a la defensa, a la propiedad privada, a la correcta valoración de la
prueba, a la igualdad, a la justicia gratuita y transparente, a un proceso justo, a ser protegido
oportuna y eficazmente por jueces y tribunales, a la presunción de inocencia y al principio de verdad
material, citando al efecto, los arts. 114, 115, 116, 117.II, 119, y 180.I de la Constitución Política del
Estado (CPE).
I.1.3. Petitorio
Solicitó se conceda la tutela, disponiendo: a) Dejar sin efecto el acta de audiencia de revocatoria de
medidas cautelares a la detención preventiva de 23 de junio de 2016, o se determine la nulidad de
obrados hasta antes de dicha audiencia; b) O alternativamente, se ordene la nulidad obrados por
defectos absolutos y el archivo de los tres procesos penales, disponiendo el resarcimiento de daños
civiles; o, en su defecto la unificación de causas y se suspenda cualquier inicio de juicio hasta que no
se identifique al tribunal competente; y, c) Se cancele las detenciones preventivas y mandamientos
de aprehensión librados en su contra por los diferentes Juzgados, “…hasta que la Resolución de la
presente Acción de Libertad sea revisada por el Tribunal Constitucional” (sic).
I.2. Audiencia y Resolución del Tribunal de garantías
Celebrada la audiencia pública el 17 de abril de 2019, según consta en acta cursante de fs. 235 a
240, se produjeron los siguientes actuados:
I.2.1. Ratificación y ampliación de la acción
El accionante a través de su abogado ratificó el contenido del memorial de acción de libertad, y
ampliándola señaló que: 1) A consecuencia de la Sentencia -no señala número ni fecha-, se dictó
otra de responsabilidad civil ordenando el pago de Bs79 000.- (setenta y nueve mil bolivianos), monto
que no puede cubrir, y por esta razón el registro de su derecho propietario se encuentra bloqueado
en Derechos Reales (DD.RR.); y, 2) Se ordenaron también pagos por su declaratoria de rebeldía los
cuales no puede solventar por encontrarse en “situación de calle”.
I.2.2. Informe de los demandados
José Emerson Figueroa Morales, Juez del Tribunal de Sentencia Penal Sexto de la Capital del
departamento de Santa Cruz, en audiencia señaló que: i) El presente caso fue llevado de manera
errada por la defensa técnica de Félix Chile Blanco, quien no supo guiarlo para que actúe conforme
a procedimiento, ii) A lo largo del proceso penal, el abogado defensor se empecinó en querer que se
resuelva el fondo del proceso, sin considerar que aquello está reservado para el juicio oral; iii) No se
cumplió con el principio de subsidiariedad, al no haber agotado los mecanismos procesales
contemplados en la jurisdicción ordinaria; iv) Su imposibilidad de no poder cubrir el monto fijado por
costas y rebeldía, debió hacer conocer al Tribunal aludido, previa acreditación; v) Durante el proceso
fue patrocinado por un abogado particular, y en ningún momento se declaró insolvente para que
proceda Defensa Pública; vi) El peticionante de tutela debió apelar todas y cada una de las
resoluciones judiciales que se emitieron en su contra; vii) Los argumentos expuestos en esta acción
tutelar hacen a su defensa de fondo y deben ser valorados en audiencia de juicio oral y no como
fundamentos para pretender reclamar su libertad; y, viii) En las primeras actuaciones del Tribunal
precitado, el accionante solicitó la modificación de su fianza económica de Bs50 000.- (cincuenta mil
bolivianos), porque no podía cubrir esa suma, en ese mérito se cambió por la presentación de dos
garantes personales, otorgándole su libertad; sin embargo, el impetrante de tutela, solo cumplió con
la presentación de los dos garantes y no se presentó periódicamente a firmar su asistencia, tampoco
tramitó su arraigo, por esta razón la acusación particular pidió la revocatoria de las medidas
sustitutivas por incumplimiento, habiéndose ordenado nuevamente su detención preventiva. Solicitó
que no se considere la tutela impetrada.
Pabla Paola Sandoval Pizarro y Anibal Ugarteche Barrancos, Jueces del Tribunal de Sentencia Penal
Décimo de la Capital del citado departamento, por informe escrito presentado el 17 de abril de 2019,
cursante a fs. 227, alegaron que: a) De la revisión de antecedentes, se declaró rebelde el accionante,
emitiéndose el correspondiente mandamiento de aprehensión; b) El impetrante de tutela presentó
incidente de nulidad por defectos absolutos que mereció la providencia aclaratoria que sería resuelto
de conformidad con lo dispuesto en el art. 345 del Código de Procedimiento Penal (CCP),
disponiéndose la continuidad del proceso e imponiéndole una multa de Bs2 000.- (dos mil 0/100
bolivianos); y, c) El 11 de julio de 2017, el solicitante de tutela nuevamente fue declarado rebelde y
luego de las correspondientes notificaciones por edictos, se libró mandamiento de aprehensión, sin
que conste ningún memorial de impugnación.
Misael Severiche Saravia, Juez de Sentencia Penal Quinto; Ana Cañizares Ortiz y Sandra Villafuerte
Sejas; y, Ever Álvarez Orellana, Jueces del Tribunal de Sentencia Penal Sexto y Décimo,
respectivamente, todos de la Capital del aludido departamento, no presentaron informe escrito ni
asistieron a la audiencia, pese a su notificación cursante a fs. 217, 220 y 222.
I.2.3. Resolución
El Tribunal de Sentencia Penal Segundo de la Capital del departamento de Santa Cruz, constituido
en Tribunal de garantías, mediante Resolución 06/2019 de 17 de abril, cursante de fs. 240 a 241,
denegó la tutela solicitada, bajo los siguientes fundamentos: 1) De acuerdo al cuaderno procesal
radicado en el Tribunal de Sentencia Penal Décimo de la Capital del mismo departamento, existen
actuaciones que se desarrollaron con absoluta normalidad al igual que en su similar Sexto; 2) Cuando
se dicta un Auto en los procesos penales, las partes tienen la vía expedita para hacer uso del recurso
de apelación incidental de acuerdo a los arts. 251 y 407 del CPP; 3) Si el peticionante de tutela no
estaba de acuerdo con el monto fijado por el citado Tribunal de Sentencia por concepto de costas
procesales, su defensa técnica debió plantear una reposición de acuerdo al art. 401 del indicado
Código, para lograr su modificación de acuerdo a su capacidad económica; 4) El contenido de fondo
de la acción de libertad debe ser debatido sustancialmente en el juicio oral conforme establece el art.
345 del mismo cuerpo normativo; y, 5) El Tribunal de garantías no puede conocer las pretensiones
que corresponden a un proceso penal, estando prohibido analizar pruebas o actos procesales que
debieron ser reclamados en la vía ordinaria; y, cuando se hayan agotado todas la etapas procesales
y recursos ordinarios que la ley franquea, recién se habilita el ámbito constitucional.
II. CONCLUSIONES
De la revisión y compulsa de los antecedentes que cursan en obrados, se establece lo siguiente:
II.1. Mediante memorial de 23 de agosto de 2013, el Ministerio Público presentó ante la Jueza de
Instrucción Penal Octava de la Capital del departamento de Santa Cruz, requerimiento conclusivo de
acusación formal contra Félix Chile Blanco -hoy accionante- por la presunta comisión del delito de
homicidio, calificación legal que fue modificada por el requerimiento complementario de 23 de febrero
de 2015, a la de uso de instrumento falsificado (fs. 152 a 159 vta.).
II.2. Cursa imputación formal presentada el 17 de diciembre de 2014, por Freddy Durán Montero,
Fiscal de Materia, ante el Juez de Instrucción Penal Decimosegundo de la Capital del señalado
departamento, contra el solicitante de tutela por la supuesta comisión del delito de uso de
instrumento falsificado (fs. 183 a 185).
II.3. El Tribunal de Sentencia Penal Sexto de la Capital del citado departamento, dictó el Auto de
Radicatoria 69/2015 de 26 de febrero, dentro el proceso que sigue el Ministerio Público contra el
impetrante de tutela por la presunta comisión del delito de uso de instrumento falsificado y anuló los
ofrecimientos de prueba del acusado, debido a que los mismos fueron efectuados en vigencia de la
errónea acusación fiscal respecto al delito de homicidio (fs. 160 y vta.).
II.4. Por memorial presentado el 18 de noviembre de 2015, el Ministerio Público presentó acusación
formal contra el peticionante de tutela por la presunta comisión del delito de uso de instrumento
falsificado (fs. 186 a 187 vta.).
II.5. Mediante Auto Interlocutorio 141 de 24 de mayo de 2016, el Juez de Sentencia Penal Quinto
de la Capital del departamento aludido, ordenó la apertura formal de juicio oral contra el accionante,
por la presunta comisión del delito de estelionato (fs. 199 vta.).
II.6. En audiencia de revocatoria de medidas cautelares, el Tribunal de Sentencia Penal Sexto de la
Capital del mencionado departamento, pronunció el Auto Interlocutorio 68/2016 de 23 de junio,
revocando las medidas sustitutivas dictadas a favor del solicitante de tutela, determinando su
detención preventiva en el Centro Penitenciario Palmasola de Santa Cruz (fs. 161 a 170).
II.7. Cursa Mandamiento de Aprehensión de 22 de agosto de dicho año, emitido por el Juez de
Sentencia Penal Quinto de la Capital del señalado departamento contra el impetrante de tutela, para
que sea conducido a ese despacho y asista a la audiencia de juicio oral (fs. 200).
que conciernen directamente al derecho a la libertad física y de locomoción; caso contrario, deberá
ser tutelado mediante la acción de amparo constitucional, previo agotamiento de los medios idóneos
dentro de la jurisdicción ordinaria donde se tramita la causa.
En ese orden, la SC 0619/2005-R de 7 de junio, que contiene los entendimientos asumidos en la SC
1865/2004-R de 1 de diciembre, precisó lo siguiente: “‘…en los procesos instaurados de acuerdo al
ordenamiento jurídico boliviano, en el sentido del orden constitucional, las lesiones al debido proceso
están llamadas a ser reparadas por los mismos órganos jurisdiccionales que conocen la causa, lo que
implica que quien ha sido objeto de esa lesión, debe pedir la reparación a los jueces y tribunales
ordinarios, asumiendo activamente su rol dentro del proceso, a través de los medios y recursos que
prevé la ley, y sólo agotados éstos, se podrá acudir ante la jurisdicción constitucional a través del
recurso de amparo constitucional, que, como se ha señalado, es el recurso idóneo para precautelar
las lesiones a la garantía del debido proceso; a no ser que se constate que a consecuencia de las
violaciones al debido proceso invocadas, se colocó al recurrente en absoluto estado de indefensión,
lo que no le permitió impugnar los supuestos actos ilegales y que recién tuvo conocimiento del
proceso al momento de la persecución o la privación de la libertad.
Un entendimiento contrario, determinaría que los jueces y tribunales de hábeas corpus, y el propio
Tribunal Constitucional, asuman una atribución que el orden constitucional no les otorga,
posibilitando que toda reclamación por supuestas lesiones al debido proceso por quien se encuentre
privado de libertad, prospere a través del recurso de hábeas corpus, desnaturalizando la actuación
de los jueces y tribunales ordinarios, que son los que tienen competencia, primariamente, para ejercer
el control del proceso, y sólo si la infracción no es reparada se abre la tutela constitucional’.
(…) para que la garantía de la libertad personal o de locomoción pueda ejercerse mediante el recurso
de hábeas corpus cuando se denuncia procesamiento ilegal o indebido deben presentarse, en forma
concurrente, los siguientes presupuestos: a) el acto lesivo, entendido como los actos ilegales,
las omisiones indebidas o las amenazas de la autoridad pública, denunciados, deben
estar vinculados con la libertad por operar como causa directa para su restricción o
supresión; b) debe existir absoluto estado de indefensión, es decir, que el recurrente no tuvo
la oportunidad de impugnar los supuestos actos lesivos dentro del proceso y que recién tuvo
conocimiento del mismo al momento de la persecución o la privación de la libertad”» (las negrillas
son añadidas).
De la jurisprudencia desarrollada, se establece que los actos ilegales, las omisiones indebidas o las
amenazas de la autoridad pública, deben necesariamente ser atendidos a través de los medios y
recursos previstos en la normativa procesal penal en la vía ordinaria, y una vez agotados estos, si el
afectado considera que los mismos persisten, puede acudir a la jurisdicción constitucional a través
de la acción de amparo constitucional, como la vía idónea para la tutela del derecho al debido proceso
en supuestos no vinculados a la libertad.
III.2. Subsidiariedad excepcional de la acción de libertad. Jurisprudencia reiterada
La SC 0080/2010-R de 3 de mayo, considerando la naturaleza, esencia y finalidad de la acción de
libertad, desarrolló tres supuestos en los cuales no es posible ingresar al análisis de fondo de la
problemática planteada, estableciendo en el segundo lo siguiente: “Cuando existe imputación y/o
acusación formal, y se impugna una resolución judicial de medida cautelar que; por ende, afecta al
derecho a la libertad física o de locomoción, con carácter previo a interponer la acción de
libertad, se debe apelar la misma, para que el superior en grado tenga la posibilidad de
corregir la arbitrariedad denunciada. Puesto que el orden legal penal ha previsto ese medio
impugnativo, precisamente para que a través de un recurso rápido, idóneo, efectivo y con la mayor
celeridad se repare en el mismo órgano judicial, las arbitrariedades y/o errores que se hubiesen
cometido en dicha fase o etapa procesal. Lo propio si está referido a cuestiones lesivas a derechos
fundamentales relacionados a actividad procesal defectuosa, o relacionado al debido proceso, casos
en los cuales se debe acudir ante la autoridad judicial que conoce la causa en ese momento procesal,
puesto que el debido proceso es impugnable a través de la acción de libertad, sólo en los casos de
indefensión absoluta y manifiesta, o que dicho acto sea la causa directa de la privación, o restricción
a la libertad física” (las negrillas nos corresponden).
De acuerdo al contenido de la jurisprudencia constitucional glosada, cuando existan arbitrariedades
y/o errores en la fase de investigación, o cuando se advierta vulneraciones a derechos fundamentales
relacionados a la actividad procesal, se debe acudir ante la autoridad judicial que conoce la causa en
ese momento procesal a través del medio impugnativo previsto por la ley penal, puesto que el debido
proceso no es en esencia impugnable a través de la acción de libertad, únicamente cuando se
presentan los presupuestos glosados en el Fundamento Jurídico anterior.
III.3. Análisis del caso concreto
El accionante alega la vulneración de sus derechos al debido proceso en su componente de
prohibición de doble juzgamiento, a la libertad, a la defensa a la propiedad privada, a la correcta
valoración de la prueba, a la igualdad, a la justicia gratuita y transparente, a un proceso justo, a ser
protegido oportuna y eficazmente por jueces y tribunales, a la presunción de inocencia y al principio
de verdad material; debido a que los Jueces Técnicos del Tribunal de Sentencia Penal Sexto de la
Capital del departamento de Santa Cruz, no consideraron que al momento de llevarse a cabo la
audiencia de revocatoria de la medida cautelar de detención preventiva, ya habían transcurrido tres
años y nueve meses, habiendo operado en su criterio, la extinción de la acción penal por vencimiento
de la duración máxima del proceso; por otra parte, en el Tribunal de Sentencia Penal Décimo de la
Capital de dicho departamento, nunca se llevó adelante audiencia alguna de consideración de
medidas cautelares en la que hubiera podido estar presente, al no haber sido notificado con ningún
acto procesal al respecto y pese a que hizo notar la existencia de un proceso similar en otro Tribunal,
jamás fue tomado en cuenta, y por el contrario fue declarado rebelde ordenándose el pago de una
multa elevada, la cual no puede cancelar debido a su condición de pobreza; y, en el Juzgado de
Sentencia Penal Quinto de la Capital del mismo departamento, nuevamente se utilizó la Sentencia
96/2001 de 20 de noviembre, para acusarlo por el delito de estelionato, y actualmente desconoce los
actuados que se produjeron en el indicado proceso.
A partir de los actos lesivos identificados y en el marco del contenido desarrollado en el Fundamento
Jurídico III.1 del presente fallo, se advierte que el impetrante de tutela no consideró que las supuestas
violaciones a sus derechos al debido proceso en su componente de prohibición de doble juzgamiento,
a la justicia gratuita y transparente, a un proceso justo, a la presunción de inocencia, a la propiedad
privada y al principio de verdad material, son argumentos que no son tutelables a través de la acción
de libertad, debido al alcance y naturaleza jurídica de esta acción de defensa, que por excelencia
conforme prevé el art. 125 de la CPE, tutela derechos como la vida y la libertad personal o de
locomoción, y de manera excepcional el debido proceso cuando se denuncia procesamiento ilegal o
indebido, siempre y cuando en este último caso, el acto lesivo esté directamente vinculado con la
libertad del accionante por operar como causa directa para su restricción o supresión y que se
encuentre en absoluto estado de indefensión.
Por otro lado, respecto a la denuncia de lesión de su derecho a la libertad debido a que el Tribunal
de Sentencia Penal Sexto de la Capital del departamento de Santa Cruz, no consideró que al momento
de llevarse a cabo la audiencia de revocatoria de las medidas cautelares sustitutivas a la detención
preventiva dispuestas a su favor, ya habían transcurrido tres años y nueve meses, y que por lo mismo
operó la extinción de la acción penal por vencimiento de la duración máxima del proceso; corresponde
establecer que el peticionante de tutela se encuentra restringido en su libertad personal a causa del
incumplimiento de dichas medidas, por lo tanto, si consideraba que la determinación cuestionada
resultaba ilegal y vulneratoria de sus derechos, una vez notificado con el Auto Interlocutorio 68/2016
de 23 de junio que dispuso su detención preventiva, debió impugnar tal determinación mediante
recurso de apelación incidental, siendo este el mecanismo idóneo, inmediato y eficaz a través del
cual las irregularidades denunciadas podían ser corregidas por el Tribunal de alzada en la misma
instancia ordinaria, conforme lo establece el art. 251 el CPP; correspondiendo aclarar que, si el
solicitante de tutela consideraba que la causa se había extinguido por vencimiento del plazo máximo
de duración del proceso, debió interponer la excepción prevista en los arts. 27.10 y 308.4 del citado
Código, y no acudir a través de este medio a la jurisdicción constitucional.
Con relación a la denuncia que en el Tribunal de Sentencia Penal Décimo de la Capital de dicho
departamento, nunca se llevó adelante audiencia de consideración de medidas cautelares en la que
su persona hubiera estado presente, no habiendo sido notificado con ningún acto procesal al respecto
y pese haber hecho notar la existencia de otro proceso similar en diferente Tribunal, jamás fue
tomado en cuenta; y, por el contrario fue declarado rebelde, ordenándose el pago de una multa
elevada, la cual no puede cancelar debido a su condición de pobreza, es necesario hacer mención a
la jurisprudencia constitucional desarrollada en la SCP 0155/2019-S3 de 16 de abril, respecto al art.
91 parte in fine del CPP, la cual establece que cuando el declarado rebelde pretende dejar sin efecto
la resolución de rebeldía, con carácter previo a acudir a la jurisdicción constitucional, debe solicitar
ante la autoridad judicial a cuyo cargo esté la causa penal, la revocatoria de la misma adjuntando la
justificación que muestre el grave y legítimo impedimento que ocasionó su incomparecencia al
llamado de la autoridad jurisdiccional; de otra parte, el argumento de la existencia de otro proceso
similar en un Tribunal distinto, no corresponde que sea tratado a través de la acción de libertad
formulada, puesto que la legislación penal ha establecido para este tipo de circunstancias la previsión
contenida en el art. 308.6 del CPP, referida a la excepción de litispendencia.
Finalmente, respecto a la denuncia que en el Juzgado de Sentencia Penal Quinto de la Capital del
departamento de Santa Cruz, nuevamente se utilizó la Sentencia 96/2001 para acusarlo por el delito
de estelionato, y actualmente desconoce los actuados que se produjeron en el indicado proceso, en
el marco del contenido jurisprudencial glosado en el Fundamento Jurídico III.1 de la presente
Sentencia Constitucional Plurinacional, corresponde establecer que los hechos expuestos, no guardan
relación directa con el ejercicio del derecho a la libertad, para que mediante esta acción de defensa
se pueda proteger el debido proceso; en razón a que el peticionante de tutela se encuentra restringido
en su libertad personal a causa del incumplimiento de las medidas sustitutivas dispuestas por el
Tribunal de Sentencia Penal Sexto precitado y en caso de considerar que la autoridad mencionada
vulneró su derecho al debido proceso, una vez agotados los medios ordinarios de reclamo, debió
acudir ante la jurisdicción constitucional a través de la acción de amparo constitucional.
Consiguientemente, en el caso de análisis, no se tiene acreditado el cumplimiento del primer
presupuesto para la procedencia de la acción de libertad establecido en la jurisprudencia citada; es
decir, que los actos lesivos denunciados sean la causa que opera directamente en la supresión o
amenaza de su derecho a la libertad; bajo ese mismo análisis, tampoco se advierte la concurrencia
del segundo presupuesto referido al absoluto estado de indefensión, puesto que el accionante,
conforme a los antecedentes de la causa, participó dentro de las señaladas causas, inclusive con
ofrecimiento de pruebas de reciente obtención que hacen al fondo de su defensa, además efectuó
reclamos mediante el incidente de nulidad por supuestos defectos procesales y solicitud de dejar sin
efecto el mandamiento de aprehensión que pesa en su contra, lo que implica que no existía ningún
obstáculo legal que le imposibilite conocer los antecedentes y actuados.
En el marco de lo referido, se advierte que el accionante no acudió previamente ante las autoridades
judiciales demandadas para interponer recurso de apelación contra la detención preventiva y
revocatoria de rebeldía, siendo estos los medios idóneos, eficaces e inmediatos a disposición del
procesado para permitir un pronunciamiento en la vía ordinaria sobre la temática planteada, no
pudiendo acudir directamente ante la jurisdicción constitucional a través de esta acción de libertad
para utilizarla como supletoria de la inactivación de los medios impugnaticios previstos por el
ordenamiento jurídico y al no actuar de esa manera, corresponde aplicar el entendimiento respecto
a la subsidiariedad excepcional establecida en el Fundamento Jurídico III.2 de este fallo.
Por los motivos expuestos, correspondía que el accionante active los medios y recursos previstos en
la normativa procesal penal en la vía ordinaria para el reclamo de las irregularidades del debido
proceso ahora denunciadas, y una vez agotados estos, si consideraba que las mismas persistían,
acudir a la jurisdicción constitucional a través de la acción de amparo constitucional, vía idónea para
la tutela del derecho al debido proceso en supuestos no vinculados a la libertad, situación que
imposibilita ingresar a analizar el fondo de la problemática planteada.
Por lo precedentemente señalado, el Tribunal de garantías al denegar la tutela impetrada, obró de
manera correcta.
POR TANTO
El Tribunal Constitucional Plurinacional, en su Sala Tercera, en virtud de la autoridad que le confiere
la Constitución Política del Estado y el art. 12.7 de la Ley del Tribunal Constitucional Plurinacional; en
revisión, resuelve: CONFIRMAR la Resolución 06/2019 de 17 de abril, cursante de fs. 240 a 241,
pronunciada por el Tribunal de Sentencia Penal Segundo de la Capital del departamento de Santa
Cruz; y en consecuencia, DENEGAR la tutela solicitada, sobre la base de los Fundamentos Jurídicos
precedentemente expuestos, aclarando que no se ingresó al análisis de fondo de la problemática
planteada.
Regístrese, notifíquese y publíquese en la Gaceta Constitucional Plurinacional.
realizado mediante edicto y declarándosele rebelde ya hace diez años. El 31 de mayo de 2019 fue
emitida la Resolución de sobreseimiento y teniendo que ausentarse del país hasta Brasil se encontró
con la sorpresa de estar arraigado por lo que acudió ante la Jueza denunciada para que en el marco
de la norma establecida, deje sin efecto lo dispuesto inicialmente; empero, inventó una figura de
suspensión de ejecución de mandamiento de aprehensión, cuando el art. 91 del CPP establece dejar
sin efecto. De ahí que a la fecha de presentación de esta acción tutelar, pese haber purgado la multa
por rebeldía, estando el proceso concluido con sobreseimiento con el que cesan todas las medidas
cautelares, estas persisten.
I.2.2. Informe de la demandada
Dina Jenny Larrea López, Jueza de Instrucción Penal Tercera de El Alto del departamento de La Paz,
mediante informe escrito cursante a fs. 25 y vta., solicitó se deniegue la tutela impetrada, señalando
que el proceso contra el accionante data de diciembre de 2008 y el mandamiento de aprehensión fue
librado ante su incomparecencia para la audiencia de medida cautelar. Si bien existe un memorial de
purga de rebeldía misma que fue admitida y dejada sin efecto; sin embargo, el sobreseimiento tiene
un trámite establecido por el art. 324 del CPP que prevé la remisión al Fiscal superior y su
pronunciamiento por un lado y la posibilidad de impugnación por una de las partes, por ello la
providencia de 19 de junio de 2019 estableció claramente que se tiene purgada la rebeldía conforme
el art. 91 del citado adjetivo penal, dejándose en suspenso la ejecución de mandamiento de
aprehensión en contra del imputado y en conocimiento del Fiscal de Materia. En consecuencia,
“…PARA LEVANTAR TODA MEDIDA EN SU CONTRA DEBE EXISTIR LA FECHA DE NOTIFICACIÓN DEL
SOBRESEIMIENTO Y NO EXISTIENDO NINGUNA LITERAL PARA LA PETICION CORRESPONDE SOLO
DAR POR PURGADA Y NOTIFICAR AL FISCAL, SIENDO ADEMAS QUE EL IMPUTADO NO TIENE
NINGUNA MEDIDA CAUTELAR QUE ES OTRO EL TRÁMITE” (sic).
I.2.3. Resolución
El Juzgado de Sentencia Penal Octavo de la Capital de El Alto del departamento de La Paz, constituido
en Juez de garantías, mediante Resolución 10/2019 de 28 de junio, cursante de fs. 28 a 30, denegó
la tutela impetrada, bajo los siguientes fundamentos: a) Por información del abogado del accionante,
ante la determinación de la autoridad jurisdiccional, no se interpuso ningún recurso, habiéndose
planteado directamente la acción de libertad; b) El Decreto emitido sobre el memorial de purga de
rebeldía ha establecido que “se deja en suspenso la ejecución del mandamiento de aprehensión”
(sic), entendiéndose que en otras palabras se dejó sin efecto, situación que no puede considerarse
como vulneratoria del derecho a la libertad; y, c) La falta de levantamiento del arraigo que alega, no
ameritó por parte del peticionante de tutela el uso de mecanismos idóneos previstos en el Código
Procesal Penal para que la autoridad advierta y subsane su error; ya que al respecto, no se pronunció
de manera positiva ni negativa, quedando expedita la vía ordinaria a través de un recurso de
reposición a efectos de que la Jueza demandada pueda subsanar la omisión en la que incurrió sobre
el arraigo activándose así la subsidiariedad excepcional de la acción de libertad.
II. CONCLUSIONES
De la revisión y compulsa de los antecedentes que cursan en obrados, se establece lo siguiente:
II.1. El Juzgado de Instrucción Penal Tercero de El Alto del departamento de La Paz, mediante
Resolución 628/09 de 25 de noviembre de 2009, declaró rebelde a Leonardo Condori Quispe junto a
otras tres personas, disponiendo se expida arraigo y mandamiento de aprehensión, designó abogado
de oficio para el accionante (fs. 2).
II.2. El Fiscal de Materia asignado al caso, mediante Resolución de Sobreseimiento 005/10 de 31 de
mayo de 2010, comunicó al Juzgado referido supra, el Decreto de sobreseimiento de Leonardo
Condori Quispe y otros dentro del proceso penal, por la presunta comisión de los delitos de
allanamiento, asociación delictuosa y fabricación, comercio o tenencia de sustancias explosivas y
asfixiantes (fs. 4 a 8 vta.).
II.3. Por providencia de 1 de junio de 2010, el Juez aludido, dispuso dar estricto cumplimiento al
sobreseimiento presentado por el Ministerio Público (fs. 8 vta.).
II.4. A través del memorial de 7 de junio de 2019, el peticionante de tutela dirigiéndose al Juzgado
de Instrucción Penal Tercero de El Alto del departamento de La Paz, solicitó se ponga a la vista el
cuaderno de control jurisdiccional de la causa con Nurej 200815466E (fs. 10 y vta.).
II.5. Mediante memorial de 19 del mismo mes y año, el impetrante de tutela, solicitó a la Jueza de
la causa, dejar sin efecto las medidas dispuestas en su contra, adjuntando la resolución de
sobreseimiento y la purga de rebeldía (fs. 11 a 12 vta.).
II.6. Por providencia de la fecha antes indicada, la Jueza dispuso “Téngase por purgado la rebeldía
por LEONARDO CONDORI QUISPE, de conformidad al art. 91 del C.P.P., se deja en suspenso la
ejecución del mandamiento de aprehensión en contra [del] imputado y en conocimiento del señor
fiscal de materia” [sic (fs. 12 vta.)].
III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO
El accionante a través de su representante denunció la lesión de sus derechos a la libertad y a la libre
locomoción; debido a que la autoridad demandada a la solicitud de dejar sin efecto las medidas
dispuestas en su contra acreditando la purga de rebeldía y la resolución de sobreseimiento, dispuso
lo siguiente: “…se deja en suspenso la ejecución del mandamiento de aprehensión en contra [del]
imputado…” (sic) en contraposición a lo establecido por el art. 91 de CPP que señala dejar sin efecto
las órdenes dispuestas a efectos de la comparecencia del rebelde; por lo que considera estar
indebidamente perseguido con un mandamiento de aprehensión en suspenso y el arraigo vigente,
más aun cuando el caso ya fue concluido con sobreseimiento.
En consecuencia, corresponde en revisión, verificar si tales extremos son evidentes a fin de conceder
o denegar la tutela solicitada.
III.1. La subsidiariedad excepcional en la acción de libertad
Sobre la subsidiariedad excepcional de la acción de libertad, mediante la SCP 0189/2019-S2 de 2 de
mayo, este Tribunal ha establecido que “… debe ser aplicada cuando existan medios
inmediatos para impugnar los actos supuestamente lesivos, premisa que se puede evidenciar
a través de la SC 0160/2005-R de 23 de febrero, que señaló: ‘…la existencia de la garantía
constitucional en análisis, no implica que todas las lesiones al derecho a la libertad tengan que ser
necesariamente reparadas de manera exclusiva y excluyente a través del hábeas corpus; pues no se
trata de una garantía que tenga la vocación de reparar, en exclusiva, todas las formas de lesión a la
libertad que pudieran invocarse, sino la de dotar a la persona de un medio de defensa sencillo, eficaz
y oportuno, para restablecer la lesión sufrida.
En consecuencia, en los supuestos en que la norma procesal ordinaria de manera específica
prevea medios de defensa eficaces y oportunos para resguardar el derecho a la libertad
supuestamente lesionado, estos deben ser utilizados, previamente, circunstancia en la
que excepcionalmente, el recurso de habeas corpus operará de manera subsidiaria’.
De la misma manera, la SC 0008/2010-R de 6 de abril, concluyó que: ‘El recurso de hábeas corpus,
ahora acción de libertad, es el medio idóneo y eficaz para conocer y restituir cualquier tipo
de lesión o vulneración que pueda atentar al derecho a la vida, la libertad o constituir
una persecución o procesamiento indebido que atente o ponga en peligro el derecho a la
libertad, cuando de acuerdo a las circunstancias concretas, a pesar de existir mecanismos de
protección específicos y establecidos por la ley procesal vigente, éstos resulten ser evidentemente
inoportunos o inconducentes, de manera tal que esta acción de defensa, por la urgencia de la
situación, se configura como el medio más eficaz para restituir los derechos afectados; empero, en
caso de existir mecanismos procesales específicos de defensa que sean idóneos,
eficientes y oportunos para restituir el derecho a la libertad y a la persecución o
procesamiento indebido, deben ser utilizados previamente por el o los afectados; en estos
casos por tanto, la acción de libertad operará solamente en caso de no haberse restituido los derechos
afectados a pesar de haberse agotado estas vías específicas’.
Más adelante, la SCP 0400/2012 de 22 de junio, dictó lo siguiente: ‘…de manera excepcional opera
el principio de subsidiariedad ante la existencia de medios de impugnación específicos e idóneos para
restituir de manera inmediata los derechos objeto de su protección (…).
Es decir que, si bien se configura la acción de libertad, como el medio eficaz para restituir los derechos
afectados, en caso de existir mecanismos procesales específicos de defensa para restituir el derecho
a la libertad vulnerado y a la persecución o procesamiento indebido, deben ser activados previamente
por el o los interesados…’.
La SCP 0482/2013 de 12 de abril, de acuerdo con la subsidiaridad en la acción de libertad, citó lo
siguiente: ‘En los casos que se impugnen actuaciones no judiciales -antes de la imputación formal- y
judiciales -posteriores a la imputación-, a través de la presente acción tutelar, previa y
necesariamente se debe considerar situaciones en los cuales de manera excepcional, no
es posible ingresar al fondo de la acción de libertad:
1. Cuando la acción de libertad esté fundada directamente en la vulneración al derecho a la libertad
personal por causa de haberse restringido la misma al margen de los casos y formas establecidas por
ley, y no esté vinculada a un delito y por tanto no se hubiera dado aviso de la investigación, la acción
puede ser activada de forma directa contra las autoridades o persona que violentaron la Constitución
Política del Estado y la ley; aclarando que el Juez de Instrucción de turno, no tiene competencia para
el efecto conforme se ha señalado en el Fundamento Jurídico III.2.1 de esta Sentencia Constitucional
Plurinacional.
2. Cuando el fiscal da aviso del inicio de la investigación al Juez cautelar y ante la denuncia de una
supuesta ilegal aprehensión, arresto u otra forma de restricción de la libertad personal o física por
parte de un Fiscal o de la Policía, el accionante, previo a acudir a la jurisdicción constitucional debe
en principio, denunciar todos los actos restrictivos de su libertad personal o física ante la autoridad
que ejerce el control jurisdiccional.
3. Cuando el accionante hubiera denunciado los actos restrictivos de su libertad personal o física ante
el Juez cautelar, como también, paralela o simultáneamente a la jurisdicción constitucional a través
de la acción de libertad, sobreviene también la subsidiaridad.
4. Cuando existe imputación y/o acusación formal, y se impugna una resolución judicial de medida
cautelar que por ende, afecta al derecho a la libertad física o de locomoción, con carácter previo a
interponer la acción de libertad, se debe apelar la misma, para que el superior en grado tenga la
posibilidad de corregir la arbitrariedad denunciada.
5. Si impugnada la resolución, ésta es confirmada en apelación, empero, en lugar de activar
inmediatamente la acción libertad, decide voluntariamente, realizar una nueva petición ante la
autoridad ordinaria, tendiente a un nuevo análisis y reconsideración de su situación jurídica, sea
mediante una solicitud de modificación, sustitución, cesación de detención preventiva, etc., y la
misma está en trámite, en esos casos, ya no es posible acudir a la jurisdicción constitucional
impugnando la primera o anterior resolución judicial, donde se emitió el auto de vista, inclusive; por
cuanto las partes de un proceso están impelidas de actuar con lealtad procesal, de no ser así, se
provocaría una duplicidad de resoluciones en ambas jurisdicciones, e incidiría negativamente en el
proceso penal de donde emerge la acción tutelar’.
En este mismo sentido, la SCP 0267/2018-S2 de 25 de junio, sistematizando la jurisprudencia
constitucional vinculada a la subsidiaridad excepcional de la acción de libertad tratándose de
declaratorias de rebeldía, señala: ‘…queda claro que antes de la ejecución del mandamiento de
aprehensión dispuesto como efecto de la rebeldía, existe la posibilidad que el rebelde
pueda presentarse voluntariamente ante la autoridad judicial que lo declaró rebelde;
justificando en su caso, la ausencia al actuado judicial convocado, siendo este, el mecanismo
procesal idóneo para dejar sin efecto la orden de aprehensión y las otras disposiciones
dictadas; aclarando que incluso, a pesar de haberse presentado algún tipo de justificativo
con carácter previo a la declaratoria de rebeldía, igualmente el imputado deberá
posteriormente acudir ante el juez o tribunal, para solicitar se deje sin efecto la misma y
aprehensión como para que se pronuncie con relación al arraigo subsistente; empero acudió de
manera directa a la acción de libertad reclamando ser objeto de un procesamiento indebido.
Si bien esta acción de defensa por su carácter específico, tutela la vida y la libertad de las personas,
existiendo salvedades de omisión a la subsidiariedad, también existen reglas que impiden ingresar al
análisis de fondo de la problemática, siendo para el caso presente lo señalado en el Fundamento
Jurídico glosado respecto a la subsidiariedad excepcional de la acción de libertad que dispone,
“…antes de la ejecución del mandamiento de aprehensión dispuesto como efecto de la rebeldía,
existe la posibilidad que el rebelde pueda presentarse voluntariamente ante la autoridad judicial que
lo declaró rebelde (…) siendo este, el mecanismo procesal idóneo para dejar sin efecto la orden de
aprehensión y las otras disposiciones dictadas; (…) pues solo agotada la presentación voluntaria,
recién será viable recurrir a la acción de libertad”(sic), situación que en el caso concreto se efectivizó
pero de manera incompleta; ya que el accionante no observó la imprecisión de la terminología
utilizada por la autoridad demandada y tampoco hizo notar la falta de pronunciamiento respecto al
arraigo mediante el recurso de reposición; en consecuencia estando expedita la vía ordinaria para
subsanar los hechos denunciados, no corresponde a este tribunal ingresar en el análisis de fondo de
la problemática venida en revisión, no siendo viable verificar la vulneración o no de los derechos
denunciados.
En consecuencia, el Juez de garantías, al haber denegado la tutela impetrada, efectuó un análisis
correcto de la problemática planteada.
POR TANTO
El Tribunal Constitucional Plurinacional, en su Sala Tercera; en virtud de la autoridad que le confiere
la Constitución Política del Estado y el art. 12.7 de la Ley del Tribunal Constitucional; en revisión,
resuelve: CONFIRMAR la Resolución 10/2019 de 28 de junio, cursante de fs. 28 a 30, pronunciada
por el Juzgado de Sentencia Penal Octavo de El Alto del departamento de La Paz; y, en consecuencia,
DENEGAR la tutela solicitada, conforme a los argumentos de la presente Sentencia Constitucional
Plurinacional.
Regístrese, notifíquese y publíquese en la Gaceta Constitucional Plurinacional.
de La Paz, de los funcionarios policiales que ejecutaron la orden de aprehensión; c) Con relación a
los representantes del Ministerio Público, se envíen antecedentes a dicha repartición a los fines
disciplinarios correspondientes, debido a que introdujeron datos falsos dentro de la investigación
corroborados de la resolución fundamentada de aprehensión; y, d) Se imponga costas consistentes
en “20.000 Bs.” (sic).
I.2. Audiencia y Resolución de la Jueza de garantías
Celebrada la audiencia pública el 25 de junio de 2019, conforme consta en acta cursante de fs. 24 a
26, se produjeron los siguientes actuados:
I.2.1. Ratificación y ampliación de la acción
El accionante a través de su abogado, ratificó el contenido de la acción planteada y ampliándola
expresó que: 1) La orden de aprehensión de 1 de marzo de 2019, quedó sin efecto, pues así lo
manifestó la codemandada Lourdes Del Pilar Días Berrios en audiencia de acción de libertad de 19
de junio -sin citar año-, quedando ello plasmado en la Resolución 132/2019 de esa fecha, donde
refirió al Voto del Juez “Edgar Choquenaira” que dicha acción resulta ser incongruente en sentido
que, del informe de la autoridad demandada de ese entonces (Lourdes Del Pilar Días Berrios),
“…existe una imputación formal a la fecha que ya fue presentada ante la autoridad jurisdiccional por
lo que el mandamiento de aprehensión habría quedado sin efecto, pues ya no existe la posibilidad
de que el sindicado pueda prestar su declaración informativa policial…” (sic), aspectos que pese
haberles hecho conocer a los ahora demandados, estos hicieron caso omiso; y, 2) La Fiscal de Materia
Ingrid Rocío Feraudi Guerra, al asumir los casos de la codemandada referida supra, debió dejar sin
efecto alguno y providenciado con respecto a dicha orden, lo cual no ocurrió.
Con el uso de la palabra el accionante manifestó que, quedó muy lastimado por la forma como fue
tratado, exigiéndosele su cedula de identidad sin explicación alguna, siendo detenido directamente,
sin conocer los motivos y dañando su dignidad.
I.2.2. Informe de los demandados
Ingrid Rocío Feraudi Guerra, Fiscal de Materia, mediante informe escrito de 25 de junio de 2019,
cursante de fs. 19 a 20 vta., y en audiencia sostuvo que: i) La causa fiscal y policial dentro de un
proceso investigativo criminal se sujeta a control jurisdiccional conforme el art. 279 del Código de
Procedimiento Penal (CPP), siendo el juez la autoridad idónea ante quien reclamar las infracciones al
debido proceso y al derecho a la libertad; por lo que, el impetrante de tutela al acudir directamente
a la justicia constitucional sin observar el principio de subsidiariedad, desconoció el rol, atribuciones
y finalidad que el legislador le dio a dicha autoridad que se desempeña como director del control de
la investigación, tal atribución se encuentra en el art. 54 inc. 1) del citado cuerpo normativo, además
que existen innumerables Sentencias Constitucionales al respecto; ii) El presente caso, cuenta con
imputación formal restando únicamente definir la situación jurídica del ahora accionante en audiencia
de medidas cautelares, ante la precitada autoridad jurisdiccional; iii) El peticionante de tutela, el 18
del mes y año señalados interpuso una primera acción de libertad contra Lourdes Del Pilar Díaz
Berrios, bajo iguales argumentos respecto a la ilegalidad de aprehensión, en la cual se emitió la
Resolución 132/2019, por la que se dejó sin efecto la misma; sin embargo, dicho extremo no es
verídico, teniendo el único objetivo de hacer incurrir en error a la Fiscalía; no obstante a fin de no
vulnerar los derechos del accionante se emitió una nueva citación que fue practicada al nombrado
en presencia de su abogado defensor; y, iv) Finalmente, advirtió con claridad actos de obstaculización
de parte del impetrante de tutela, quien pretende evadir la acción de la justicia, correspondiendo se
declare improcedente la acción de libertad interpuesta. Asimismo, se imponga costas consistentes en
dos salarios de un juez “técnico”, considerando que la presente acción repercute en gastos extras.
Fanor Callecusi Saico, Efectivo Policial, mediante informe presentado el 25 de junio de 2019, cursante
a fs. 16 y vta., y en audiencia señaló que: a) Se encontraba realizando su servicio de seguridad de
las instalaciones del “…Tribunal Departamental de Justicia de El Alto…” (sic), aproximándose Sonia
Miriam Escobar Mamani, quien le pidió que dé cumplimiento a la orden de aprehensión librada por la
Fiscal de Materia Lourdes Del Pilar Díaz Berrios contra Marcelo Gerardo Blanco Chamizo, por lo que
cumplió con la misma; empero, en el momento de que tomó contacto con el prenombrado, que se
encontraba junto a su abogado, el cual no quiso identificarse y de forma prepotente, grosera y
altanera trató de obstruir en su función al igual que el ahora accionante; posteriormente, procedió a
la conducción de este último a oficinas de la Fiscalía, a cargo de la “…Dra. Lourdes Diaz y la Dra.
Ingrid Rocio Feraudi…” (sic), luego se retiró del lugar, dejando constancia que el aprehendido no
tenía ninguna lesión; b) El art. 251 de la Constitución Política del Estado (CPE) faculta a la Policía
Boliviana la defensa de la sociedad y la conservación del orden público. Asimismo, cuenta con una
Ley Orgánica a la cual están sujetos todos y cada uno de los miembros policiales donde en su parte
pertinente -art. 1- indica que cumple funciones de carácter público preventivo de auxilio, fundado en
valores sociales, seguridad, paz y justicia; y, preservación del orden público de forma regular y
continua, por cuanto en el caso se dio cumplimento a una orden de aprehensión emanada de
autoridad competente, dejando constancia de representación al reverso de dicha orden de todo su
accionar; por lo que, si hubieran otras cuestiones dentro del proceso, escapan de sus manos, puesto
que no fue investigador del caso; y, c) Finalmente, el accionante no agotó el principio de
subsidiariedad, puesto que ya tiene conocimiento del proceso una autoridad de control jurisdiccional,
quien por mandato del art. 54.1 del CPP, es quien debe atender estos reclamos; en base a lo expuesto
solicitó denegar la tutela impetrada.
Lourdes Del Pilar Díaz Berrios, Fiscal de Materia, no remitió informe alguno ni asistió a la audiencia
de consideración de la presente acción de libertad, pese a su notificación cursante a fs. 15.
I.2.3. Resolución
La Jueza de Sentencia Penal Tercera de El Alto del departamento de La Paz -en suplencia legal de su
similar Primero-, constituida en Jueza de garantías, mediante Resolución 08/2019 de 25 de junio,
cursante de fs. 27 a 28, denegó la tutela solicitada, con los siguientes fundamentos: 1) El art. 54
inc. 1) del CPP prevé que es atribución de los jueces de instrucción el control de la investigación, así
como el art. 279 del mismo cuerpo normativo refiere que tanto la Fiscalía como la Policía actuarán
siempre bajo control jurisdiccional; y, 2) La “SCP 1222/2017-S1” estableció el principio de
subsidiariedad, por el que, en casos donde la justicia ordinaria prevea medios o mecanismos de
impugnación que de manera inmediata puedan restituir los derechos de libertad física y de
locomoción, esos deben ser utilizados previamente antes de acudir a la vía constitucional; por cuanto,
el accionante no puso a conocimiento del Juez de Instrucción Anticorrupción y contra la Violencia
hacia la Mujer Segundo de El Alto de dicho departamento, quien se encuentra a cargo del control
jurisdiccional del proceso.
II. CONCLUSIONES
De la revisión y compulsa de los antecedentes que cursan en obrados, se establece lo siguiente:
II.1. Cursa orden de aprehensión de 1 de marzo de 2019, librada por Lourdes Del Pilar Díaz Berrios,
Fiscal de Materia, por la que mandó y ordenó a cualquier miembro de la Policía Boliviana y/o
funcionario público no impedido del departamento de La Paz a aprehender al peticionante de tutela,
siendo representada su ejecución y diligenciamiento en su reverso (fs. 23 y vta.).
II.2. Consta Citación Oficial de 24 de junio de 2019, practicada por el funcionario Policial Nelson
Quispe Medrado a Marcelo Gerardo Blanco Chamizo -hoy accionante-, a objeto de que comparezca
ante el Ministerio Público a prestar su declaración informativa policial el 26 del mes y año citados,
dentro de la investigación por la presunta comisión del delito de violencia familiar o doméstica (fs.
5).
II.3. Mediante memorial de la acción de libertad presentado el 24 de junio de 2019, el impetrante
de tutela manifestó que acudió “…no solo a la Autoridad Fiscal si no que también a la
autoridad jurisdiccional bajo Control Jurisdiccional…” (sic [fs. 7 a 11 vta.]).
III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO
El accionante denuncia que fueron vulnerados sus derechos a la libertad física y de locomoción, así
como una persecución indebida; puesto que, dentro de la causa penal seguida en su contra, se
ejecutó una orden de aprehensión que tenía por objeto brindar su declaración informativa, la cual
fue dejada sin efecto mediante resolución en una acción de libertad anterior; siendo enmanillado y
trasladado a empujones a la Fiscalía de El Alto del departamento de La Paz, a objeto de recién ser
citado para ese cometido, contándose incluso en el proceso con imputación formal, actuaciones
ilegales y contrarias a la línea jurisprudencial vigente.
En consecuencia, corresponde en revisión, verificar si tales extremos son evidentes a fin de conceder
o denegar la tutela solicitada.
III.1. La subsidiariedad excepcional de la acción de libertad
Al respecto, la SCP 0775/2012 de 13 de agosto, expuso que: “Respecto a las aprehensiones
supuestamente ilegales, la SC 0181/2005-R de 3 de marzo, estableció que: ‘…todo imputado que
considere que en el curso del proceso investigativo ha sufrido una lesión de un derecho
fundamental, entre ellos, el derecho a la libertad en cualquiera de las formas en que
pueda sufrir menoscabo, debe impugnar tal conducta ante el juez instructor, que es el
órgano jurisdiccional que tiene a su cargo el control de la investigación, desde los actos
iníciales hasta la conclusión de la etapa preparatoria. Así, el Código de procedimiento penal
al prever la existencia de un órgano jurisdiccional competente para conocer y resolver de manera
directa y expedita, las supuestas vulneraciones a los derechos y garantías que pudieran tener origen
en los órganos encargados de la persecución penal; no resulta compatible con el sistema de garantías
previsto en el ordenamiento aludido, acudir directamente o de manera simultánea a la justicia
constitucional, intentando activar la garantía establecida por el art. 18 constitucional, ignorando los
canales normales establecidos. Consiguientemente, el hábeas corpus sólo se activa en los casos
en que la supuesta lesión no sea reparada por los órganos competentes de la jurisdicción
ordinaria aludidos’.
(…)
…las aprehensiones policiales o fiscales deben ser denunciadas ante el juez cautelar, y
sólo cuando la lesión al derecho a la libertad no hubiera sido reparada por dicha
autoridad, recién es posible acudir a la jurisdicción constitucional a través de la acción
de libertad. En ese sentido, complementando los criterios jurisprudenciales glosados, la SC
0080/2010-R de 3 de mayo, se refirió a las situaciones excepcionales en las que a través de la acción
de libertad, no es posible ingresar al análisis de fondo de la problemática denunciada, estableciendo
tres supuestos de improcedencia:
‘Primer supuesto:
Si antes de existir imputación formal, tanto la Policía como la Fiscalía cometieron arbitrariedades
relacionadas al derecho a la libertad física o de locomoción, y todavía no existe aviso del inicio de la
investigación, corresponde ser denunciadas ante el Juez Cautelar de turno. En los casos en los que
ya se cumplió con dicha formalidad procesal, es decir, con el aviso del inicio de la
investigación, al estar identificada la autoridad jurisdiccional, es ante ella donde se debe
acudir en procura de la reparación y/o protección a sus derechos. De no ser así, se estaría
desconociendo el rol, las atribuciones y la finalidad que el soberano a través del legislador le ha dado
al juez ordinario que se desempeña como juez constitucional en el control de la investigación’” (las
negrillas y el subrayado son nuestros).
III.2. Análisis del caso concreto
El accionante alega la vulneración de los derechos invocados en la presente acción tutelar; toda vez
que, dentro del proceso penal que le sigue el Ministerio Público, fue ejecutada una orden de
aprehensión librada en su contra, pese a haber sido dejada sin efecto en una acción de libertad
anterior, cometiéndose arbitrariedades al ser enmanillado y trasladado a empujones a la Fiscalía de
El Alto del departamento de La Paz, para recién ser citado a brindar su declaración informativa,
cuando ya su proceso cuenta con imputación formal; actuaciones ilegales y contrarias a la línea
jurisprudencial vigente.
De la revisión de antecedentes que cursan en el expediente del proceso investigativo penal, consta
la Citación Oficial de 24 de junio de 2019, practicada al ahora peticionante de tutela a objeto de que
comparezca a brindar su declaración informativa en el Ministerio Público el 26 del mes y año citados
dentro la causa abierta en su contra por la presunta comisión del delito de violencia familiar o
doméstica, librándose ante su inconcurrencia orden de aprehensión el 1 de marzo de igual año por
Lourdes Del Pilar Díaz Berrios -Fiscal de Materia codemandada-, y ejecutado por el funcionario policial
Nelson Quispe Medrado (Conclusión II.1). Por otro lado, en el memorial de la presente acción de
libertad el impetrante de tutela expresa que se tiene identificada una autoridad judicial a cargo del
control jurisdiccional del proceso (Conclusión II.3).
Bajo ese contexto, la jurisprudencia constitucional glosada en el Fundamento Jurídico III.1 de la
presente Sentencia Constitucional Plurinacional, en atención a la subsidiariedad excepcional de la
acción de libertad en su primer supuesto expresó que, en caso de que el proceso ya cuente con
imputación formal, las arbitrariedades cometidas por la Policía como por la Fiscalía, relacionadas a la
libertad física o de locomoción, al estar identificada la autoridad jurisdiccional, corresponde sean
denunciadas ante ella, en procura de la reparación y/o protección a sus derechos, pues de lo
contrario, se desconocería el rol, las atribuciones y la finalidad que el soberano a través del legislador
le otorgó al juez ordinario a cargo del control de la investigación.
Ahora bien, en la problemática venida en revisión, conforme a los antecedentes del expediente, el
accionante en el memorial de acción de libertad señaló que hubiera acudido y hecho conocer a “…la
autoridad jurisdiccional bajo Control Jurisdiccional…” (sic), que no ha faltado al llamado de
la autoridad fiscal, aspecto que fue corroborado por los demandados en audiencia de la presente
acción quienes señalaron que: “…ya tiene conocimiento una autoridad de control jurisdiccional y tal
cual establece el Art. 54 en su numeral 1 del Código de Procedimiento Penal, es la autoridad quien
se debe encargar de estos reclamos…” (sic), por cuanto, bajo esas intervenciones, al estar
identificada la autoridad jurisdiccional del proceso -Juzgado de Instrucción Anticorrupción y contra la
Violencia hacia la Mujer Segundo de El Alto del departamento de La Paz-, el impetrante de tutela
debió acudir ante dicho Juez, en procura de efectuar cualquier reclamo, correspondiéndole conocer
y resolver de manera directa y expedita las supuestas vulneraciones a los derechos y garantías
constitucionales ahora denunciados, quien dentro de sus atribuciones y competencias reconocidas en
los arts. 54 inc. 1) y 279 del citado Código, es la que ejerce el control jurisdiccional de la investigación.
En efecto, si consideraba el peticionante de tutela que los demandados cometieron irregularidades
y/o arbitrariedades en la ejecución de la orden de aprehensión librada en su contra -que a decir de
él fue dejada sin efecto dentro de una acción de libertad anterior-, que a su criterio vulnerarían sus
derechos constitucionales, tal aspecto debió ser puesto a conocimiento de la autoridad jurisdiccional
referida en el párrafo anterior, conforme establece la jurisprudencia citada en el Fundamento Jurídico
III.1 de este fallo constitucional, debiendo recordar que en el caso que nos ocupa, la autoridad que
ejerce el control de los actos investigativos de los fiscales y la policía es el Juez de la causa ya
identificado desde los actos iniciales hasta la conclusión de la etapa preparatoria, aspecto que
imposibilita que esta jurisdicción emita pronunciamiento en el fondo de la problemática venida en
revisión, resultando aplicable la subsidiariedad excepcional de la presente acción de defensa,
correspondiendo denegar la tutela solicitada.
En consecuencia, la Jueza de garantías, al denegar la tutela solicitada, adoptó una decisión correcta.
POR TANTO
El Tribunal Constitucional Plurinacional, en su Sala Tercera; en virtud de la autoridad que le confiere
la Constitución Política del Estado y el art. 12.7 de la Ley del Tribunal Constitucional Plurinacional; en
revisión, resuelve: CONFIRMAR la Resolución 08/2019 de 25 de junio, cursante de fs. 27 a 28,
pronunciada por la Jueza de Sentencia Penal Tercera de El Alto del departamento de La Paz -en
suplencia legal de su similar Primero-; y en consecuencia, DENEGAR la tutela impetrada, con la
aclaración de que no se ingresó al análisis de fondo de la problemática planteada.
Regístrese, notifíquese y publíquese en la Gaceta Constitucional Plurinacional.
sin salida laboral a pesar de haberse enervado los riesgos procesales contenidos en el art. 234.1 y 2
del CPP, aspecto que es atentatorio a sus derechos al debido proceso y a una justicia pronta y
oportuna. Asimismo, al no haberse evidenciado informe alguno de las autoridades demandadas se
infiere que aceptaron los extremos denunciados en la acción de libertad.
I.2.2. Informe de los demandados
Carlos Alejandro Espinoza Ramírez, Juez Público de la Niñez y Adolescencia e Instrucción Penal
Primero de Achacachi del departamento de La Paz, mediante informe escrito presentado el 28 de
junio de 2019, cursante a fs. 20 a 21 vta., solicitó se deniegue la tutela impetrada y sea con costas
por su temeridad y malicia, señalando que el Auto Interlocutorio 145/2019-P de 7 de igual mes y
año, los benefició con medidas sustitutivas a la detención preventiva, audiencia en la que también
apeló la defensa, disponiéndose al respecto “…Con referencia al recurso de apelación se
concede el mismo en aplicación del Art. 251 del Código de Procedimiento Penal
disponiéndose que sean remitidos ante el Tribunal departamental de Justicia en el
término de veinticuatro horas una vez notificado a todas las partes…” (sic) dando
cumplimiento a lo establecido por el Código Adjetivo Penal, quedando el personal de apoyo con la
responsabilidad de realizar el acta y diligencias necesarias para remitir el legajo correspondiente.
Asimismo, aclaró que la Secretaria titular de su Juzgado se encontraba con baja médica en razón a
ello el cargo debió ser suplido por el Secretario del “…Juzgado Público Civil, Familia y de Trabajo de
Achacachi” (sic); finalmente, hizo notar que ambos accionantes no fueron privados de su libertad
sino beneficiados con medidas sustitutivas por lo que la acción tutelar carece de fundamento.
Elisa Roxana Conde García, Secretaria del Juzgado Público de la Niñez y Adolescencia e Instrucción
Penal Primero de Achacachi del departamento de La Paz, por informe escrito presentado el 28 de
junio de 2019, cursante a fs. 25, hizo conocer que el 7 de igual mes y año se encontraba con baja
médica, misma que se extendió por ocho días; por otro lado, existe poco recurso humano y por la
carga laboral no es posible trasladarse con facilidad hasta la ciudad de Nuestra Señora de La Paz
para la remisión respectiva. Finalmente indicó que el abogado defensor Iván Remberto Tiñini Villa,
se habría comprometido a sacar las fotocopias el 27 de idéntico mes y año, arguyendo que en la
población de Achacachi no existe la provisión de fotocopias de forma gratuita por lo que ella, tuvo
que proveer las copias y remitir el caso.
I.2.3. Resolución
La Sala Constitucional Tercera del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, mediante Resolución
093/2019 de 28 de junio, cursante de fs. 29 a 32, concedió la tutela impetrada disponiendo que las
autoridades demandadas remitan actuados ante el tribunal de alzada, bajo los siguientes
fundamentos: a) La acción de libertad traslativa o de pronto despacho busca acelerar los trámite
judiciales y administrativos cuando existen dilaciones indebidas para resolver la situación jurídica de
la persona que se encuentra privada de libertad; b) El art. 251 del CPP, señala que interpuesto el
recurso de apelación las actuaciones pertinentes serán remitidas ante el superior en grado en el
término de veinticuatro horas, una vez notificadas las partes habiendo sido la última el 10 de ese
mes y año, sin que hasta la fecha de celebración de la audiencia de consideración de esta acción
tutelar se haya enviado la referida apelación; y, c) El informe de la Secretaria demandada revela
haber estado con baja médica desde el 31 de mayo al 7 de junio de igual año y acredita la remisión
de la merituada apelación al tribunal superior el 28 de similar mes y año, dicho accionar no desvirtúa
la lesión del principio de celeridad relacionado al debido proceso.
En relación a la solicitud de complementación y enmienda, la Sala Constitucional precitada, declaró
no ha lugar la misma.
II. CONCLUSIONES
De la revisión y compulsa de los antecedentes que cursan en obrados, se establece lo siguiente:
II.1. Cursa Resolución de Imputación Formal C-33/18 de 20 de noviembre de 2018 emitida por el
Fiscal de Materia del departamento de La Paz, presentada el 22 de igual mes y año ante el Juzgado
Público de la Niñez y Adolescencia de Instrucción Penal Primero de Achacachi del departamento
señalado, a denuncia de Gaby Choquehuanca Condori y Teresa Condori de Mayta contra Rufina Mayta
de Condori e Ignacio Condori Choquehuanca -accionantes-, por la presunta comisión del delito de
violencia familiar o doméstica; habiendo el Ministerio Público solicitado medidas sustitutivas a la
detención preventiva (fs. 7 a 10).
II.2. Consta baja médica otorgada por la Caja Nacional de Salud (CPS) a Elisa Roxana Conde García,
Secretaria del Juzgado Público de la Niñez y Adolescencia e Instrucción Penal Primero de Achacachi
del departamento de La Paz, desde el 31 de mayo hasta el 7 de junio de 2019, presentada el 10 de
igual mes y año (fs. 22).
II.3. A través de Nota OF. 145/2019 de 27 de idéntico mes y año, el Juez demandado, remitió el
expediente en fotocopias legalizadas en grado de apelación incidental al Auto Interlocutorio
145/2019-P de 7 de ese mes y año, ante el Presidente y Vocales de la Sala Penal de turno del Tribunal
Departamental de Justicia de dicho departamento, misma que fue recepcionada el 28 de similar mes
y año (fs. 24).
III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO
Los accionantes a través de sus representantes, denuncian la lesión de sus derechos a la libertad, al
debido proceso y a la defensa, ya que los demandados no remitieron el recurso de apelación en el
plazo previsto por el art. 251 del CPP que dispone el envío del mismo en el lapso de veinticuatro
horas ante el tribunal de alzada, habiendo transcurrido más de veinte días hábiles desde que el Auto
Interlocutorio 145/2019-P de 7 de junio fue apelado, constituyendo este acto no solo un
incumplimiento a la ley sino también a los deberes éticos, morales, constitucionales y procesales de
los prenombrados, además de su negativa de acceso al cuaderno de investigación para sacar las
respectivas copias, generándoles perjuicios.
En consecuencia, corresponde en revisión, verificar si tales extremos son evidentes a fin de conceder
o denegar la tutela solicitada.
III.1. La acción de libertad traslativa o de pronto despacho e innovativa
Siendo la acción de libertad traslativa o de pronto despacho, un mecanismo que tutela la celeridad
de los actuados procesales cuando la libertad de las personas está comprometida; la sola
presentación de esta acción tutelar motiva en muchos casos a que las autoridades o servidores
públicos demandados resuelvan actuados pendientes de manera inmediata para que en su descargo
aleguen que la actividad pendiente fue subsanada; por ello, en su carácter reparador de este recurso
se establece la acción de libertad innovativa para que la vulneración del derecho denunciado no
quede impune. Estos extremos ampliamente desarrollados en la jurisprudencia constitucional, fueron
analizados en la SCP 0011/2014 de 3 enero, en los términos siguientes: [ La jurisprudencia
constitucional ha reiterado y consolidado que la acción de libertad traslativa o de pronto
despacho, a partir de un entendimiento principista, sustenta que las decisiones judiciales
vinculadas al derecho a la libertad personal deben ser tramitadas, resueltas y
efectivizadas con la mayor celeridad.
En ese sentido, «La acción de libertad traslativa o de pronto despacho, extraída de la declaración del
objeto y finalidad de la acción de libertad (art. 125 de la CPE) cuya comprensión se encuentra
recogida en las SSCCPP 0017/2012 y 0112/2012, entre otras, en razón al desarrollo que hicieron las
SSCC 1579/2004-R, 0465/2010-R y 0044/2010-R; busca acelerar los trámites judiciales o
administrativos cuando existen dilaciones indebidas, para resolver la situación jurídica
de la persona que se encuentra privada de libertad, precisamente para la concreción del valor
libertad, el principio celeridad y el respeto a los derechos.
La línea jurisprudencial desarrollada y consolidada en coherencia con este tipo de acción de libertad
(traslativa o de pronto despacho), es la que señala que todo tipo de decisiones judiciales vinculadas
al derecho a la libertad personal, tienen que ser: tramitadas, resueltas (SC 0224/2004-R de 16 de
febrero) y efectivizadas (SC 0862/2005-R de 27 de julio) con la mayor celeridad» (SCP 528/2013 de
3 de mayo).
Ahora bien, existen supuestos en los cuales posteriormente a las dilaciones indebidas y
ante la formulación de la acción de libertad, la autoridad judicial demandada resuelve
inmediatamente la situación jurídica de la persona que se encuentra privada de libertad;
sin embargo, este aspecto no elimina la posibilidad que mediante esta acción se evalúe
la actividad de la autoridad demandada, en cuanto la acción de libertad se configura
también bajo la modalidad innovativa. La misma que procede a efectos de tutelar una
situación de dilación indebida cuando ésta ya ha cesado, a efectos de no dejar en
impunidad el actuar lesivo de quien ha vulnerado el derecho a la libertad (las negrillas son
nuestras).
«Este instituto, en el desarrollo jurisprudencial constitucional de nuestro país, tiene un muy
importante antecedente en lo sostenido por la SC 0327/2004-R de 10 de marzo, que aunque no
menciona de forma expresa este tipo del entonces habeas corpus, lo identifica en su esencialidad
cuando señala que: “Del análisis de los debates parlamentarios desarrollados en el proceso de sanción
de la ley aludida, se extrae que la ratio legis del precepto aludido está en la necesidad de que el
instituto jurídico en examen brinde protección en aquellos supuestos en los que '…una autoridad legal
arbitrariamente detiene a una persona sin que haya existido causa que lo justifique y tenemos
centenares de casos, finalmente la ponen en libertad se acabó el tema, no hay protección, no hay
tutela de los derechos humanos, les digo verdaderamente, no avanzar en el texto en la forma como
está propuesta supone volver al viejo judicialismo para eso no cambiamos nada […] yo puedo
demandar a una autoridad que me ha detenido ocho días y después me ha puesto en libertad […]
ya estoy en libertad y quiero plantear el recurso de hábeas corpus para que la autoridad que ha
cometido semejante abuso, que me ha privado de derechos de alimentar a mi familia, de ver a mis
hijos, de cumplir con mi trabajo de manera arbitraria, ilegal e inconstitucional debe ser sancionada y
el recurso de hábeas corpus declarado procedente […] (Cfr. Redactor, Tomo IV, noviembre de 1997,
H. Cámara de Diputados) (…).
Consiguientemente, del contenido de los preceptos aludidos y los debates parlamentarios glosados,
se extrae de manera clara y precisa que la voluntad del legislador es que las lesiones al derecho a la
libertad encuentren protección dentro del ámbito del hábeas corpus, declarando su procedencia en
los casos en que se constate la existencia de una ilegal privación de libertad, no obstante haber
cesado la detención antes de la interposición del recurso…'.
Nuestro ordenamiento jurídico también sugiere la existencia de esta figura, cuando en el art. 68.6 de
la Ley del Tribunal constitucional Plurinacional y el propio Código Procesal Constitucional, que en su
art. 49.6, determina: 'Aun habiendo cesado las causas que originaron la Acción de Libertad, la
audiencia deberá realizarse en el día y hora señalados, a efectos de establecer las responsabilidades
que correspondan'.
Recogiendo el espíritu de ésta Sentencia Constitucional; asimismo, la construcción doctrinal del voto
disidente de 22 de julio de 2010, respecto de la SC 0451/2010-R de 28 de junio -que estableció que
la acción de libertad debe ser interpuesta cuando la lesión al derecho a la libertad existe,
caso contrario, se desnaturalizaría su esencia-, entiéndase la figura de la acción de
libertad innovativa o habeas corpus innovativo como el mecanismo procesal, por el cual
el juez constitucional asume un rol fundamental para la protección del derecho a la
libertad personal, y por ello, en la Sentencia que pronuncie debe realizar una declaración
sobre la efectiva existencia de lesión al derecho a la libertad física o personal, aunque la
misma hubiera desaparecido, advirtiendo a la comunidad y al funcionario o persona
particular, que esa conducta es contraria al orden constitucional, en esta Sentencia
también se debe emitir una orden al funcionario o particular que lesionó el derecho en
sentido que, en el futuro, no vuelva a cometer ese acto, con relación a la misma persona
que activó la justicia constitucional o con otras que se encuentren en similares
circunstancias” (SCP 2491/2012 de 3 de diciembre)»] (las negrillas nos corresponden).
III.2. El enfoque diferencial e interseccional respecto a los derechos de las personas
adultas mayores
Dentro del nuevo orden constitucional de derecho, las personas adultas mayores están consideradas
dentro del bloque de poblaciones en situación de vulnerabilidad; por cuanto, a partir del
reconocimiento específico de sus derechos, la justicia constitucional desarrolló jurisprudencia amplia
estableciendo un enfoque integral y diferenciado para este sector, a efectos de garantizar el ejercicio
pleno de sus derechos fundamentales. Así la SCP 0655/2018-S2 de 15 de octubre, realizó el siguiente
razonamiento: “La Constitución Política del Estado, tiene previsto dentro su Título II, Capítulo Quinto,
Sección VII, los Derechos de las Personas Adultas Mayores, señalando en su artículo 67.I que:
‘Además de los derechos reconocidos en esta Constitución, toda las personas adultas mayores
tienen derecho a una vejez digna, con calidad y calidez humana’.
Por su parte, el art. 68 del citada Ley Fundamental, refiere:
I. El Estado adoptará políticas públicas para la protección, atención, recreación, descanso y ocupación
social de las personas adultas mayores, de acuerdo con sus capacidades y posibilidades.
II. Se prohíbe y sanciona toda forma de maltrato, abandono, violencia y discriminación a
las personas adultas mayores.
Asimismo, la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las
Personas Mayores, ratificada por el Estado Plurinacional mediante Ley 872 de 21 de diciembre de
2016, en su art. 5 señala:
Los Estados Parte desarrollarán enfoques específicos en sus políticas, planes y legislaciones sobre
envejecimiento y vejez, en relación con la persona mayor en condición de vulnerabilidad y aquellas
que son víctimas de discriminación múltiple, incluidas las mujeres, las personas con discapacidad, las
personas de diversas orientaciones sexuales e identidades de género, las personas migrantes, las
personas en situación de pobreza o marginación social, los afrodescendientes y las personas
pertenecientes a pueblos indígenas, las personas sin hogar, las personas privadas de libertad, las
personas pertenecientes a pueblos tradicionales, las personas pertenecientes a grupos étnicos,
raciales, nacionales, lingüísticos, religiosos y rurales, entre otros.
En este sentido, corresponde también referirnos al art. 13 de este Instrumento Internacional, que en
su texto indica:
La persona mayor tiene derecho a la libertad y seguridad personal, independientemente del ámbito
en el que se desenvuelva. Los Estados Parte asegurarán que la persona mayor disfrute del derecho
a la libertad y seguridad personal y que la edad en ningún caso justifique la privación o restricción
arbitrarias de su libertad.
(…)
En el marco de ambas previsiones constitucionales e internacionales, la Ley General de las Personas
Adultas Mayores en su art. 3, establece los principios de dicha norma, entre los cuales se encuentran:
1. No Discriminación. Busca prevenir y erradicar toda forma de distinción, exclusión,
restricción o preferencia que tenga por objeto o por resultado menoscabar o anular el
reconocimiento, goce o ejercicio de los derechos fundamentales y libertades de las
personas adultas mayores”.
2. Protección. Busca prevenir y erradicar la marginalidad socioeconómica y geográfica, la
intolerancia intercultural, y la violencia institucional y familiar, para garantizar el desarrollo e
incorporación de las personas adultas mayores a la sociedad con dignidad e integridad.
(…)
A partir de dichas normas, este Tribunal, en su amplia y uniforme línea jurisprudencial, ha establecido
que las personas adultas mayores son parte componente de los llamados grupos
vulnerables o de atención prioritaria; en este sentido, sus derechos están reconocidos,
otorgándoles una particular atención, considerando su situación de desventaja en la que
se encuentran frente al resto de la población; así la SCP 0112/2014-S1 de 26 de noviembre
manifiesta que el trato preferente y especial del que deben gozar los adultos mayores es
comprensible, ‘…dado que la vejez supone la pérdida de medios de subsistencia ya sea por
el advenimiento de enfermedades y su consecuente pérdida de la salud o ya sea porque
pasan al grupo de personas inactivas económicamente, viéndose limitadas por tal motivo
en el ejercicio de sus derechos’.
Así también, es importante mencionar la SC 0989/2011-R de 22 de junio, en cuyo Fundamento
Jurídico III.1, refiere:
…La Constitución Política del Estado Plurinacional reconoce una diversidad de derechos
fundamentales, tanto individuales como colectivos, teniendo en cuenta que estas normas
fundamentales no solamente rigen las relaciones entre iguales, sino que tiene como finalidad el
proteger a los ostensiblemente más débiles -mejor conocidos en la doctrina como grupos vulnerables-
por lo que el Estado, mediante `acciones afirmativas´ busca la materialización de la igualdad (que
goza de un reconocimiento formal reconocida en los textos constitucionales y legales pero que en la
realidad no se materializa) y la equidad, por lo que se establecen políticas que dan a determinados
grupos sociales (minorías étnicas o raciales, personas discapacitadas, mujeres, menores de edad,
adultos mayores) un trato preferencial en el acceso a determinados derechos -generalmente de
naturaleza laboral- o distribución de ciertos recursos o servicios, así como acceso a determinados
bienes, con el fin de mejorarles su calidad de vida y compensarles, en algunos casos, por los perjuicios
o la discriminación y exclusión de las que fueron víctimas en el pasado.
Reiterando dicho entendimiento, la citada SCP 0112/2014-S12, señala que nuestra Norma Suprema,
consagra, garantiza y protege los derechos y garantías fundamentales inherentes a las personas de
la tercera edad, proclamando una protección especial ” (las negrillas son añadidas).
III.3. Análisis del caso concreto
Los accionantes a través de sus representantes, denuncian la lesión de sus derechos a la libertad, al
debido proceso y a la defensa, aduciendo que los demandados no remitieron el recurso de apelación
en el plazo previsto por el art. 251 del CPP, que dispone el envío del recurso en el lapso de veinticuatro
horas ante el tribunal de apelación, habiendo transcurrido más de veinte días hábiles desde que la
Resolución fue impugnada, constituyendo este acto no solo en un incumplimiento a la ley sino
también a los deberes éticos, morales, constitucionales y procesales de los prenombrados,
generándoles perjuicios.
De los antecedentes remitidos a este Tribunal, lo expresado en audiencia de consideración de la
acción de libertad y lo precisado en las Conclusiones de la presente Sentencia Constitucional
Plurinacional, se tiene que los peticionantes de tutela fueron imputados formalmente el 22 de
noviembre de 2018, ante el Juzgado Público de la Niñez y Adolescencia e Instrucción Penal Primero
de Achacachi del departamento de La Paz, a denuncia de Gaby Choquehuanca Condori y Teresa
Condori de Mayta, por la presunta comisión del delito de violencia familiar o doméstica; habiendo el
Ministerio Público solicitado medidas sustitutivas a la detención preventiva. Casi seis meses más
tarde, se celebró la audiencia de medidas cautelares habiéndoseles otorgado medidas sustitutivas a
la detención preventiva, a través del Auto Interlocutorio 145/2019-P de 7 de junio, mismo que fue
apelado por la defensa en dicho acto procesal, cuando Elisa Roxana Conde García, Secretaria del
mencionado Juzgado aún se encontraba con baja médica. Posteriormente, mediante Nota OF.
145/2019 de 27 de ese mes y año, el Juez de la causa remitió el expediente en fotocopias legalizadas
en grado de apelación incidental del Auto Interlocutorio precitado, ante el Presidente y Vocales de la
Sala Penal de turno del Tribunal Departamental de Justicia del referido departamento.
Ahora bien, los impetrantes de tutela alegaron la lesión de sus derechos a la libertad, al debido
proceso y a la defensa, producto de la omisión de remisión del recurso de apelación al tribunal de
alzada en el plazo de veinticuatro horas tal como prevé el art. 251 del CPP, dilación en la que
incurrieron los demandados. De ello, es preciso establecer que si bien los accionantes no se
encuentran con la medida extrema de la detención preventiva, sino una libertad limitada como es la
detención domiciliaria que en el fondo acaba siendo una forma de privación de libertad y otros
condicionamientos imprescindibles para mantener esa situación jurídica; existe a la vez una apelación
en curso que no fue tramitada en los plazos previstos por ley, habiendo una diferencia considerable
entre el plazo de veinticuatro horas previsto por ley -arguyendo la falta de provisión de fotocopias-,
a más de veinte días en los que se dio cumplimiento a la remisión de obrados al tribunal de alzada.
Finalmente el día en que se interpuso la presente acción tutelar, el caso recién fue enviado al superior
en grado.
En este contexto, es posible valorar los presupuestos concurrentes de la acción de libertad, en el
marco de lo establecido en el Fundamento Jurídico III.1 de esta Sentencia Constitucional
Plurinacional, referidos a la acción de libertad traslativa o de pronto despacho que garantiza
precisamente la celeridad de los trámites judiciales o administrativos cuando existen dilaciones fuera
del marco normativo en la resolución de la situación jurídica de personas que se encuentran privadas
de libertad; advirtiéndose en el caso concreto, que efectivamente el derecho a la libertad se encuentra
comprometido y los plazos otorgados para el trámite del recurso de apelación sobreabundantemente
vencidos, mismos que a pesar de las justificaciones alegadas tanto por el Juez como por la Secretaria
del Juzgado Público de la Niñez y Adolescencia e Instrucción Penal Primero de Achacachi del
departamento de La Paz, no reparan la conculcación del principio de celeridad con que deben ser
tramitados todos los actuados procesales, más aún cuando la libertad de los impetrantes de tutela
se encuentra de por medio.
Por otro lado, las autoridades jurisdiccionales, tampoco consideraron los preceptos constitucionales
del trato diferenciado o preferente que debe aplicarse a grupos vulnerables como son las personas
adultas mayores, tomando en cuenta su situación de desventaja, dado que la vejez supone la pérdida
de medios de subsistencia, ya sea por el advenimiento de enfermedades y su consecuente pérdida
de la salud o dificultades económicas por su situación de inactividad, viéndose limitadas en el ejercicio
de sus derechos, tal como glosa el Fundamento Jurídico III.2 de esta Resolución.
En ese contexto, esta acción de defensa se constituye en el medio idóneo para tutelar el derecho al
debido proceso respecto a la celeridad vinculada con la acción de libertad de pronto despacho e
innovativa, ya que al haberse resuelto el acto vulneratorio producto de la activación de la justicia
constitucional, no repara ni subsana el perjuicio ocasionado ni la lesión consumada, debiendo el juez
constitucional cumplir su rol protector del derecho a la libertad pronunciándose sobre la efectiva
existencia o no de la transgresión al derecho a la libertad física o personal, aunque la misma hubiera
desaparecido como en el caso presente para advertir a los demandados sobre la omisión incurrida
que debe prevenirse en adelante; consiguientemente, corresponde conceder la tutela impetrada con
relación al debido proceso que tiene una vinculación directa con el derecho a la libertad.
Con relación a la condenación de costas solicitada por los impetrantes de tutela, considerando la
dilación indebida sufrida por un tiempo prolongado, los costos que implica el patrocinio legal en la
interposición de un recurso constitucional y la edad avanzada de los agraviados -Ignacio Condori
Choquehuanca de 66 años y Rufina Mayta de Condori de 70 años-, en el marco de lo establecido por
el art. 39 del Código Procesal Constitucional (CPCo) referente a los indicios de responsabilidad y
repetición, es prudente conceder las costas pedidas.
En consecuencia, la Sala Constitucional, al conceder la tutela impetrada, efectuó un análisis correcto
de la problemática planteada.
POR TANTO
El Tribunal Constitucional Plurinacional, en su Sala Tercera; en virtud de la autoridad que le confiere
la Constitución Política del Estado y el art. 12.7 de la Ley del Tribunal Constitucional; en revisión,
resuelve: CONFIRMAR la Resolución 093/2019 de 28 de junio, cursante de fs. 29 a 32, pronunciada
por la Sala Constitucional Tercera del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz; y en
consecuencia, CONCEDER la tutela solicitada, conforme a los argumentos de la presente Sentencia
Constitucional Plurinacional, con costas verificables en ejecución de sentencia.
Regístrese, notifíquese y publíquese en la Gaceta Constitucional Plurinacional.
de manera reticente; y, iv) El impetrante de tutela frente a la Resolución que resolvía la medida
cautelar, no agotó todos los medios de defensa establecidos en la norma procesal -art. 125 del CPP-
.
II. CONCLUSIONES
De la debida revisión y compulsa de los antecedentes que cursan en obrados, se establece lo
siguiente.
II.1. Consta acta de audiencia pública de apelación sobre medida cautelar de carácter personal de
3 de junio de 2019 (fs. 19 a 22 vta.).
II.2. Por Auto de Vista 221/2019 de 19 de junio, las demandadas dispusieron la admisibilidad de la
apelación interpuesta por estar dentro del plazo previsto por ley e improcedentes las cuestiones
planteadas, confirmando la Resolución 288/2019 de 5 de mayo, por subsistir los riesgos procesales
establecidos en el art. “…234. Núm. 10 en su vertiente peligro efectivo para la víctima, y 235 núm. 2
del CPP, para el imputado GUILLERMO BORIS QUINTELA BALDELOMAR, sea con las
formalidades de Ley” (sic [fs. 3 a 6]).
III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO
El accionante denuncia la vulneración de sus derechos al debido proceso, a la presunción de inocencia
y a la defensa, porque habiéndose determinado su detención preventiva, en alzada, las demandadas
emitieron el Auto de Vista 221/2019 de 19 de junio, sin fundamentación ni motivación; tampoco,
resolvieron los agravios expuestos en el recurso de apelación incidental interpuesto.
En consecuencia, corresponde en revisión, verificar si tales extremos son evidentes a fin de conceder
o denegar la tutela impetrada.
III.1. Exigencia de fundamentación y motivación de las resoluciones como componentes
del debido proceso
La SC 0752/2002-R de 25 de junio, emitida por el Tribunal Constitucional anterior precisó: “… el
derecho al debido proceso, entre su ámbito de presupuestos exige que toda resolución sea
debidamente fundamentada. Es decir, que cada autoridad que dicte una resolución debe
imprescindiblemente exponer los hechos, realizar la fundamentación legal y citar las normas que
sustenta la parte dispositiva de la misma. Que consecuentemente cuando un juez omite la motivación
de una resolución, no sólo suprime una parte estructural de la misma, sino también en los hechos
toma una decisión de hecho no de derecho que vulnera de manera flagrante el citado derecho que
permite a las partes conocer cuáles son las razones para que se declare en tal o cual sentido; o lo
que es lo mismo cuál es la ratio decidendi que llevó al Juez a tomar la decisión”.
Por su parte, a través de la SC 1365/2005-R de 31 de octubre, se aclaró los alcances del debido
proceso y la exigencia referida a la necesidad de fundamentar y motivar la resoluciones, "…es
necesario recordar que la garantía del debido proceso, comprende entre uno de sus elementos la
exigencia de la motivación de las resoluciones, lo que significa, que toda autoridad que conozca
de un reclamo, solicitud o que dicte una resolución resolviendo una situación jurídica,
debe ineludiblemente exponer los motivos que sustentan su decisión, para lo cual, también
es necesario que exponga los hechos establecidos, si la problemática lo exige, de manera que el
justiciable al momento de conocer la decisión del juzgador lea y comprenda la misma, pues la
estructura de una resolución tanto en el fondo como en la forma, dejará pleno convencimiento a las
partes de que se ha actuado no sólo de acuerdo a las normas sustantivas y procesales aplicables al
caso, sino que también la decisión está regida por los principios y valores supremos rectores que
rigen al juzgador, eliminándose cualquier interés y parcialidad, dando al administrado el pleno
convencimiento de que no había otra forma de resolver los hechos juzgados sino de la forma en que
se decidió” (las negrillas nos corresponden).
III.2. Obligación del Tribunal de apelación de fundamentar y motivar la resolución que
disponga, modifique o mantenga una medida cautelar
La SCP 0339/2012 de 18 de junio, concluyó que: “El Tribunal Constitucional, ha desarrollado amplia
jurisprudencia sobre c