372915-Text de L'article-537487-1-10-20200803
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Experiencias
e ideas
para el aula
ejercicios sencillos de cinemática de placas
Carlos Fernández
Departamento de Ciencias de la Tierra, Universidad de Huelva, 20171-Huelva. [email protected]
Resumen En este trabajo se proponen ejercicios para poner en práctica la teoría de la tectónica de
placas. Los medios necesarios son modestos, poco más que lápiz y papel. El aprendizaje
de la tectónica de placas gana en profundidad e interés cuando estudiantes y profesores
diseñan, recortan y mueven modelos de las placas con sus propias manos. Así, después
de una breve introducción teórica a cada técnica, se presentan distintos ejemplos de
movimientos de placas en dos y tres dimensiones, y se proponen prácticas para aclarar
aspectos como los polos eulerianos y sus implicaciones tectónicas, las variaciones
temporales en el tamaño de las placas y de sus límites, la reconstrucción de placas ya
desaparecidas, o la naturaleza escurridiza del concepto de límite transformante.
Palabras clave: Evolución de las placas tectónicas, polos eulerianos, velocidad angular y lineal, rotación,
tectónica de placas.
Abstract A set of exercises is proposed in this work to put into practice the theory of plate tectonics.
The needed equipment is very modest, little more than pencil and paper. The teaching
of plate tectonics gains in depth and interest when both students and teachers design,
cut, and move plate representations with their own hands. Thus, after a brief theoretical
introduction to each technique, different examples of plate movements in two and three
dimensions are presented, and distinct exercices are proposed to clarify aspects such as
the Eulerian poles and their tectonic implications, the temporal variations in the size of
the plates and their limits, the reconstruction of already disappeared plates, or the elusive
nature of the concept of a transform boundary.
Keywords: Evolution of tectonic plates, Eulerian poles, angular and linear velocity, rotation, plate
tectonics.
Fig. 1
Fig. 2. Reconstrucciones
de Pangea durante
el Pérmico superior
(A) y de un futuro
supercontinente dentro
de 250 Ma (B). Las
secciones I-I’ y II-II’
aparecen localizadas
en cada mapa, y pasan
aproximadamente por la
parte central del actual
continente africano.
Figuras redibujadas a
partir de los mapas del
Proyecto PALEOMAP de
Scotese (2000).
Se recomienda consultar
la versión digital.
resulte que la tectónica de placas permita predecir y antipolo). A efectos prácticos, podemos describir
el futuro. Basta con que echemos un vistazo a la dis- la rotación con uno solo de estos polos, ya que el
tribución de las masas continentales a lo largo de segundo queda automáticamente determinado por
la historia de la Tierra (por ejemplo, en una revisión el primero. Cada partícula de la placa en cuestión
reciente del ciclo del supercontinente elaborada por se mueve a lo largo de un círculo menor (por acla-
Nance et al., 2014). ¿Qué aspecto pasa por alto la rar el significado de un círculo menor, los paralelos
representación del ciclo de Wilson mostrada en la son ejemplos de círculos menores para el caso del
figura 1? Le falta la tercera dimensión espacial. Las movimiento de rotación de la Tierra en su conjunto
placas litosféricas se desplazan sobre la superficie alrededor de su eje, Fig. 3A). El centro común sobre
de un planeta aproximadamente esférico, lo que la superficie del planeta de todos los círculos me-
impone que se muevan siguiendo unas reglas muy nores por los que se desplazan los distintos puntos
precisas. Conviene que nos detengamos un poco materiales de una misma placa es el polo euleriano
aclarando dichas reglas. (de la misma manera que los polos geográficos lo
son para los paralelos). Por supuesto, los polos eu-
lerianos son absolutamente independientes de los
ALGUNAS IDEAS SOBRE LAS REGLAS QUE polos que describen el movimiento de rotación de la
RIGEN LA CINEMÁTICA DE LAS PLACAS Tierra (polos norte y sur, Fig. 3B), y no coinciden con
TECTÓNICAS ellos, salvo por casualidad. Para una placa determi-
nada habrá distintos polos eulerianos, cada uno de
Una vez explicados los rudimentos de la tectó- los cuales expresará su rotación con respecto a cada
nica de placas al alumnado, podemos preguntarle una de las demás placas, o con respecto al interior
si considera que los movimientos relativos entre las de la Tierra.
placas son desplazamientos en línea recta o rotacio- Pero es más fácil entender estos conceptos si los
nes. Probablemente la inmensa mayoría se decanta- representamos gráficamente (Fig. 3). De paso, pode-
rá por la primera opción, con un grupo optando por mos utilizarlos para explicar por qué razón los conti-
un salomónico reparto entre ambos tipos, depen- nentes se fragmentan y ensamblan de manera muy
diendo del caso. La respuesta correcta es la segun- distinta a la expresada en la figura 1. Supongamos
da, lo que seguramente causará un buen estupor que un gran continente ((A+B)i en la Fig. 3A) sufre
entre los presentes. La razón es obvia: si asumimos un proceso de rifting y se fragmenta originando dos
como aproximación razonable que la superficie de la nuevos bloques continentales (A y B, Fig. 3B). Cada
Tierra es esférica, cualquier objeto que se desplace uno de ellos forma parte de una placa distinta. El
sobre ella manteniendo las características cinemáti- movimiento relativo de A y B se describe mediante la
cas de su movimiento, y si no encuentra obstáculos rotación alrededor del polo euleriano situado en la
que se lo impidan, volverá al punto de partida tras posición indicada (PE en las Figs. 3B a E). La rotación
completar una trayectoria circular. Es decir, rotará. Y de A sigue los círculos menores (líneas rojas, Fig. 3)
este hecho es independiente de que la placa se de- centrados en el polo euleriano, y se desplaza en
tenga antes, cambie su cinemática, o consideremos sentido anti-horario. De este modo, nueva litosfera
la rotación relativa de la placa tectónica con respecto oceánica crece al suroeste de A, mientras se consu-
a otra placa, o su rotación “absoluta” con respecto me por subducción bajo B la situada al noreste de A
al interior de la Tierra. Este giro de las placas, como (Fig. 3C). Cuando A llega a contactar con la protube-
cualquier otra rotación, se verifica alrededor de un rancia de B (punto 4 en la figura 3C), la zona de sub-
eje ideal que, en este caso, atraviesa todo el planeta ducción da paso a un cinturón orogénico colisional
pasando por su centro. Dicho eje corta a la superfi- (Fig. 3D). Finalizada la colisión, A se ha incorporado
cie de la Tierra en dos puntos conocidos como polos a B (el término científico utilizado es acreción) ori-
de rotación o polos eulerianos, situados en posi- ginando un nuevo continente ((A+B)f, Fig. 3E), que
ciones diametralmente opuestas del planeta (polo no coincide con el de partida. Si continúa el movi-
C
APEB
¿PERO SE PUEDEN MEDIR ESAS
ROTACIONES?
AωB B
A
B
PN
Esa es una de las preguntas más interesantes
cuando hablamos de tectónica de placas. No solo
se pueden medir, sino que su determinación ha per-
A
mitido entender con rigor la historia de las distintas B
placas en el pasado y predecir –hasta cierto punto-
su evolución futura, además de poder realizar una
serie de comprobaciones acerca de la coherencia D V(1) A ωB
interna de la teoría. La tectónica de placas es una V(2)
teoría científica aceptada mayoritariamente por la A V(3)
B V(5)
gran solidez de los argumentos –cualitativos y cuan- V(4)
titativos- que la respaldan, por su carácter explica- X
tivo, predictivo y coherencia interna. A sus más de
cincuenta años goza de una salud inmejorable. V(5)>V(4)>V(3)>V(2)>V(1)=0
Entre las técnicas para medir rotaciones de pla-
cas se pueden citar las siguientes, sin pretender ser
exhaustivos:
Fig. 7. Relaciones entre velocidad lineal y angular. A) Carrusel de caballitos mostrando
Técnicas geológicas-geofísicas la variación de la velocidad lineal ( ) con
Fig.la7distancia al eje de rotación y para una
determinada velocidad angular ( ). La relación matemática entre ambos tipos de
1.- La dirección de las transformantes. Al ser
velocidad se indica en el recuadro. B) Imagen idealizada del globo terrestre mostrando
círculos menores centrados en el polo euleriano, si
la rotación de la placa B (supuesta móvil) con respecto a la placa A (supuesta fija). La
conocemos la dirección local de distintas transfor- flecha negra indica el vector de velocidad angular entre las placas, y las líneas rojas son
mantes que limitan un determinado par de placas, las trayectorias de desplazamiento de distintos puntos de B. C) Proyección en dos
técnicas geométricas sencillas permiten obtener las dimensiones de las dos placas dibujadas en la figura 7B. D) Recortando el límite de
coordenadas de dicho centro. placas es posible desplazar la placa B rotándola alrededor del polo euleriano. En el
2.- Mecanismos focales de terremotos. Su expli- texto principal se discuten las principales implicaciones de los resultados obtenidos.
cación excede con mucho las pretensiones de este Siempre es posible rotar B en sentido contrario (los resultados variarán), o rotar solo la
trabajo, aunque puede avanzarse que, en último tér- placa A o las dos simultáneamente.
interior de la Tierra es algo que excede de las preten- Edad de la litosfera oceánica en Ma
siones y posibilidades del ejercicio. 60 50 40 30 20
La manera de determinar el polo euleriano en
este caso se explica con más detalle en el material
suplementario. Nótese que, aunque hay pequeños
edificios volcánicos activos a escasos kilómetros al
este y sudeste del Kilauea (por ejemplo, el volcán
80 70 60 50 40 30 Placa
submarino Loihi), su presencia se relaciona con las di- norteamericana
mensiones del punto caliente de Hawái, y no modific
esencialmente el cálculo realizado en este ejercicio.
70 60 50 40 30 20 10
LA AZAROSA Y ACCIDENTADA VIDA DE LAS
PLACAS TECTÓNICAS Placa del N
Pacífico 80 70 60 50 40
De los anteriores apartados podemos concluir
que las placas pueden crecer o menguar y también
que su cinemática puede permanecer estable du-
rante largos periodos de tiempo para cambiar brus- 0 500 1000 1500 2000 km
camente. Podemos explicar este comportamiento
si comprendemos que las placas tectónicas están Reconstrucción para t = 10 Ma Reconstrucción para t = 20 Ma
sometidas a unas reglas cinemáticas muy estrictas,
que hemos descrito en parte con anterioridad en Placa Placa
norte- B
este trabajo. Y que se desplazan en número elevado
americana
sobre una superficie finita, que no parece haber au-
mentado ni disminuido, al menos durante el Fanero- Placa Placa
A A
zoico (p. ej., McElhinney et al., 1978; Fowler, 1990).
Debemos concluir que la evolución de las placas
Placa del
tectónicas sobre la Tierra es azarosa y llena de limi- Pacífico
taciones y percances (Fig. 9). Hay placas que apa-
recen en un momento dado y luego crecen durante 0 1000 2000 km
decenas e incluso centenares de millones de años N
(como la placa del Pacífico), otras que disminuyen Reconstrucción para t = 30 Ma Reconstrucción para t = 50 Ma
de tamaño hasta desaparecer (placas de Izanagi y
Kula) o disgregarse en otras menores (placa de Fara-
llon que originó las placas de Juan de Fuca, de Cocos Placa Placa
y de Nazca). ¿No es ésta una imagen viva y hasta A+B A+B
emotiva de la litosfera?
Fig. de
Enseñanza 10las Ciencias de la Tierra, 2019 (27.3) – 331
Un ejemplo, tomado también del libro de Cox la Tierra. ¿Habrá desaparecido esa dorsal al mismo
y Hart (1986), sirve para ilustrar la desaparición tiempo a lo largo de toda la fosa? Obviamente, no.
progresiva de una placa con litosfera oceánica, en En la parte central lo habrá hecho hace menos de
este caso la placa de Farallon (Fig. 10). Se trata, 10 Ma, mientras que al norte (hacia los 20 Ma) y al
no obstante, de una simplificación casi abusiva: sur (algo menos de 50 Ma) lo hizo antes. Pidamos
asumimos que las placas norteamericana y del al alumnado que dibuje la dorsal reconstruyendo
Pacífico no se mueven una con respecto a la otra, su geometría hacia atrás en el tiempo. Así, hace
y que los polos eulerianos se sitúan a una distan- 10 Ma el único segmento activo sería el de la zona
cia virtualmente infinita (transformantes rectas). central (Fig. 10). Al este de dicho segmento debe-
El nombre dado a las placas en la figura 10 es, ríamos encontrar un pequeño resto de una placa
pues, puramente orientativo, y no pretende refl - hoy desaparecida (color naranja en la figura 10,
jar la evolución real de las mismas. Para ello se- placa A). Dicha placa A estaría subduciendo por
ría necesario utilizar técnicas que exceden lo que su parte oriental, definiendo el único segmento
estamos viendo en este trabajo. Pero el ejemplo de la zona de subducción activo en ese momento,
sirve para mostrar de qué manera pueden ir redu- así como un pequeño segmento de transformante
ciéndose las dimensiones de una placa hasta que limitando la placa A por el sur. La reconstrucción
llega a fragmentarse formando otras menores, que hace 20 Ma debería mostrar dos placas, la A (de
acaban también por desaparecer totalmente. Co- mayores dimensiones que hace 10 Ma) y una placa
menzaríamos por pedir al alumnado que analice B en el norte de la figura. Análogamente, hace 30
las isócronas registradas en el fondo del océano Ma o más (Fig. 10, fila inferior), las placas A y B
(anomalías magnéticas). Han tenido que ser gene- habrían formado una placa única, de grandes di-
radas en una dorsal pero, al contrario de lo espe- mensiones. Si comparamos esta evolución con la
rable, su edad aumenta hacia el centro del océano de la placa de Farallon desde hace 50 Ma hasta la
(oeste), mientras que disminuye hacia la fosa inac- actualidad (Fig. 9), comprobaremos que, a pesar
tiva. Por tanto, dicha dorsal debe haber desapare- de su simplicidad, el ejemplo nos permite enten-
cido por subducción. Esto nos plantea una nueva der que, efectivamente, las placas pueden cambiar
discusión con el alumnado: ¿puede subducir una notablemente de tamaño. Y que analizando la dis-
dorsal? ¿Los límites de placas pueden también tribución de las anomalías magnéticas del fondo
aparecer en un momento dado, crecer, menguar de los océanos, cartografiadas con mucho esfuer-
y acabar desapareciendo? Pueden, y lo llevan ha- zo por los buques oceanográficos a lo largo de dé-
ciendo desde que la tectónica de placas actúa en cadas, podemos demostrar la antigua existencia
de placas hoy completamente desaparecidas de la
superficie de la Tierra, e incluso conocer las vicisi-
geometría inicial tudes por las que pasaron.
A dorsal B de la dorsal Para demostrar la realidad de la última afirm -
ción, en el material suplementario se echará un
Placa A Placa A vistazo a la distribución de edades de la litosfera
transformante oceánica en el océano Pacífico y a sus implicacio-
nes tectónicas. Lo que nos permitirá entender que
la historia mostrada en la figura 9 no es una mera
Placa B Placa B elucubración, sino que está firmemente basada en
dorsal datos de observación.
C Tiempo 0 D t0 t1 t0 Tiempo 1
UN PEQUEÑO COROLARIO FINAL: ¿NOS ACLA-
Placa A Placa A RAMOS CON LAS TRANSFORMANTES?
y y
X Desde su definición por Tuzo Wilson como uno
de los tres tipos básicos de límite entre las placas
Placa B Placa B litosféricas (Wilson, 1965), las fallas transformantes
x x han constituido un elemento esencial de la teoría de
t0 t0 t1 t0
la tectónica de placas. Pero, ¿conocemos realmente
cómo funcionan las transformantes? Éste es habi-
Fig. 11. A) Representación ideal de un límite de placas escalonado de tipo tualmente un aspecto poco obvio para el alumnado
dorsal-transformante. El polo de rotación estaría a una distancia infi ita. y suele agradecer que se les aclare. Ya hemos visto
B) Interpretación clásica de la transformante como una falla de desgarre que el trazado de las transformantes es necesaria-
que habría desplazado la dorsal con un movimiento sinestral. C) Ejercicio mente curvo, de acuerdo con su naturaleza cinemá-
propuesto: recortar el límite de placas con unas tijeras. Previamente tica y con independencia del sistema de proyección
habríamos señalado dos marcadores, Fig.uno11en la placa A (círculo) y otro en la empleado para representarlas. No obstante, y como
placa B (triángulo). Se pueden medir sus coordenadas con respecto a unos en ocasiones anteriores, procedamos de lo sencillo
ejes de referencia (x e y en la figura). D) Manteniendo fija la placa B, desplaza a lo complejo. Comencemos suponiendo que el polo
hacia la derecha la placa A. El resultado es que ha aumentado la coordenada x euleriano está en el infinito a efectos prácticos, y la
del círculo, no habiéndose modificado la del triángulo. El desplaza iento en transformante es una línea recta. Y consideremos el
la transformante es, pues, dextral y no sinestral. Las etiquetas to y t1 señalan caso, muy común en la Tierra, de un límite de placas
líneas isócronas generadas en los segmentos de dorsal durante el estadio escalonado con segmentos de dorsal alternantes
inicial (tiempo 0) y el final (tiempo 1), respectivamente con fallas transformantes.
Enseñanza de las
Enseñanza Ciencias
de las de la
Ciencias deTierra, 2013
la Tierra, (21.1)
2019 –1
(27.3)
ISSN: 1132-9157
Ejercicio 1. Ampliación de la figura 3B
Ejercicio 2. Ampliación de la figura 5
Ejercicio 3. Ampliación de la figura 6
¿LA PLACA AFRICANA CRECE CON EL TIEMPO? cualitativa, o planimetrando la superficie en
cada caso, compruebe cómo ha ido creciendo
La respuesta a la pregunta planteada en el artí- con el tiempo. Si se realizan las planimetrías se-
culo es que sí. Parece obvio si vemos el resultado ría incluso posible elaborar un diagrama de cre-
de nuestro sencillo experimento. Al separarse A cimiento del área (absoluta o porcentual) en el
y C de B en la figura 6, el espacio (“hueco” escri- eje de ordenadas, frente al tiempo en el eje de
bíamos en el cuerpo principal del artículo) que abscisas. E intentar extraer algunas conclusiones
aparece entre ellas debe ser completado con la a partir de dicho diagrama (por ejemplo, cuál es
formación de nueva litosfera de las tres placas. la tasa promedio de crecimiento, o si ha habido
Y esto es precisamente lo que se ve en la placa algún periodo de mayor o menor velocidad de
africana (Fig. A1, siguiente página). Ha crecido crecimiento). Puede ser también interesante, y
por todos sus límites (con excepción del norte). más rápido, cuantificar el crecimiento de la placa
Sus dimensiones hace 140 Ma eran muy inferio- africana a partir de la longitud de una serie de
res a las actuales (0 Ma), debido a la formación transversales este-oeste por el mismo lugar de
progresiva en las dorsales que la circundan de la placa y en distintos estadios (por ejemplo, 120
nueva litosfera oceánica que se va incorporando Ma –corte I-I’- y 0 Ma -corte II-II’-, Fig. A1).
a la placa. Se sugiere que el alumnado recorte Dejamos pendiente una última e inquietan-
varias copias de la placa africana (por ejemplo, te pregunta: ¿si hay placas que crecen con el
las 8 que aparecen en la parte inferior de la Fig. tiempo, debe haber otras que menguan? Sigan
A1) simulando su aspecto en distintos periodos leyendo el resto del artículo para encontrar la
de tiempo del pasado. Y que por comparación respuesta.
Fig. A3. Esquema cartográfico de la placas del Pacífico y del Coco en las proximidades del límite entre ambas. Se muestran
también las isócronas determinadas en la litosfera oceánica de las dos placas. Modificado de Tartarotti y Crispini (2006).
Tartarotti, P. y Crispini, L. (2006). ODP-IODP Site 1256 (East Pacific Rise): An in-situ section of upper ocean crust formed at
a superfast spreading rate. Ofiolit , 31, 107-116.
Tercer ejemplo real del ejercicio 4. El límite en- Golfo de Cádiz), de desplazamiento lateral (en el
tre las placas africana y euroasiática Atlántico) y de separación (Azores) entre África y
Euroasia. Pueden ahora reinterpretar el mapa de
Estamos ya preparados para aplicar los co- la figura A4A añadiéndole unos signos que indi-
nocimientos adquiridos en un ejemplo que nos quen la naturaleza del límite de placas en cada
atañe más de cerca. La evolución del límite entre sector (Fig. A4D). Luego pueden comparar el re-
las placas africana y euroasiática, que recorre el sultado con mapas publicados en la bibliografía,
Mediterráneo de este a oeste y que se prolonga y sentir orgullo por las conclusiones alcanzadas
a través del Golfo de Cádiz hacia las Azores (Fig. en el ejercicio. O cerciorarse de que la polaridad
A4). Los modelos de rotaciones de placas predi- (el sentido de movimiento) en la Falla Gloria es
cen que el polo euleriano de desplazamiento de la misma que la obtenida en el ejercicio (trans-
la placa africana con respecto a la euroasiática formante dextra). O podrían comparar la sismici-
se sitúa al suroeste de Canarias (Fig. A4A). La ve- dad reciente en el Mediterráneo (variación en la
locidad angular entre ellas se ha estimado (para densidad de epicentros, por ejemplo: se pueden
los movimientos actuales y recientes) en aproxi- obtener en las páginas web del US Geological Sur-
madamente 0.131 °/Ma (DeMets et al., 2010; ver vey o del Euro-Mediterranean Earthquake Center)
la referencia completa en la lista bibliográfica del con las velocidades lineales indicadas en la figura
artículo principal), rotando África en sentido anti- A4A, y extraer conclusiones acerca de la relación
horario para una Eurasia fija (Fig. A4A, curvas ro- entre recurrencia sísmica y velocidad lineal de
jas). La consecuencia es que la velocidad lineal de movimiento entre las placas. O aprender que un
movimiento en el Mediterráneo es mayor cuanto mismo límite entre dos placas puede cambiar de
más al este nos posicionamos (Fig. A4A). El ejer- naturaleza aunque no varíe su orientación, sino
cicio que se propone al alumnado es recortar la como consecuencia inevitable del carácter rota-
placa africana (Fig. A4B) y girarla unos pocos gra- cional del movimiento entre placas. O… (Cada cual
dos alrededor del polo euleriano (Fig. A4C). Deben puede aquí seguir extrayendo implicaciones útiles
observar que aparecerán zonas de solapamiento para el alumnado de los resultados de éste o de
(convergencia: en todo el Mediterráneo y en el ejercicios similares.)
Fig. A4. A) Representación del límite entre las placas africana (AF) y euroasiática (EU) con la localización del polo euleriano
correspondiente (PE), y de algunas trayectorias de desplazamiento relativo de distintos puntos de la placa africana (flecha
curvas de color rojo, con trazado discontinuo). Se señalan también los vectores de velocidad lineal relativa de África
medidos en varios puntos del límite. B y C) Figuras que pueden servir para trabajar en el aula, recortando el límite de placas
y girando después la placa africana alrededor del polo euleriano. (Nótese que, para ser realistas, la placa africana debería
introducirse bajo la euroasiática.) D) La interpretación tectónica basada en dicha experiencia incluye un extenso segmento
convergente en el Mediterráneo (triángulos negros), allí donde ambas placas se solapan, un segmento transformante en
el Atlántico (falla Gloria, allí donde las placas se desplazan lateralmente), y un pequeño segmento divergente a la altura
de las islas Azores (rift de Terceira, allí donde las dos placas se separan en nuestra simulación en papel, apareciendo un
“hueco” entre ellas).
Ampliación de las figura A4B (para recortar)
¿Cómo se puede calcular el polo euleriano a par- 43 Ma puede servir para demostrar que la placa del
tir de trazas de “hot spots”? Pacífico varió bruscamente su movimiento –visto
desde el interior de la Tierra-, pudiéndose además
Si usamos distintas trazas de “hot spots” en determinar la posición del polo euleriano antes de
la misma placa podríamos (combinando técnicas esos 43 Ma (Fig. A5). Con esto añadimos un pasito
geométricas y cinematicas similares a las de la di- más de complejidad, y de realismo, en la descripción
rección de transformantes y la velocidad de expan- de la teoría: las placas tectónicas no rotan siempre
sión en dorsales) establecer las coordenadas del de la misma manera. ¿Pero qué puede hacer que
polo euleriano de la placa pacífica con respecto al cambie tan bruscamente su cinemática? Interesan-
interior de la Tierra (Fig. A5; por tanto, movimientos te asunto de debate que se puede plantear en este
“absolutos”), así como calcular el módulo del vector punto al alumnado. Más adelante se avanza una
de velocidad angular. Es más, el cambio drástico en hipótesis explicativa en este mismo material suple-
la dirección de las trazas que tuvo lugar hace unos mentario.
Fig. A5. Esquema mostrando la orientación y localización de algunas de las principales trazas de puntos calientes en el
Pacífico. Esta información, junto con las dataciones del magmatismo en cada punto han permitido situar los polos de
rotación (PE) de la placa del Pacífico (PA) con respecto al interior de la Tierra (fuente de los puntos calientes, hot spots:
HS). Un cambio muy marcado en la dirección de este movimiento absoluto tuvo lugar hace unos 43 Ma. Modificado de
http://volcano.oregonstate.edu/book/export/html/1090
Ejercicio 6. Ampliación de la figura 10
Sobre la distribución de edades en la litosfera final del ejercicio, en la Fig. A7 se muestran las re-
oceánica del Pacífico y sus implicaciones tectó- construcciones del Pacífico noreste hace 80 y 50 Ma.
nicas Las líneas rojas señalan el trazado de las anomalías
magnéticas (isócronas) generadas en las dorsales.
Echemos un vistazo a dicha distribución de eda- Obsérvese cómo la curvatura situada actualmente
des (isócronas, basadas en la determinación de las al sur de las Aleutianas se generó en la placa del
anomalías magnéticas) de la litosfera oceánica en Pacífico en relación con la unión triple entre dicha
el océano Pacífico (Fig. A6, página siguiente). Fijé- placa y las de Kula y Farallon, y es análoga a la geo-
monos, en particular, en el efecto que produce en el metría desarrollada más modernamente en la placa
trazado a gran escala de las isócronas la presencia antártica. La desaparecida placa de Izanagi explica
de tres placas (del Pacífico, antártica y de Nazca) las curvaturas observables hoy al este de Japón y de
que convergen en una unión triple en el Pacífico sur. Filipinas. La curvatura al este de Nueva Guinea (Fig.
Así, en la placa del Pacífico las isócronas se desvían A6) se asocia a la placa de Fénix (obsérvese la evo-
bruscamente desde una dirección aproximadamen- lución de la unión triple entre las placas del Pacífico,
te norte-sur al norte (en relación con el límite entre de Fénix y de Farallon en la Fig. 9).
las placas del Pacífico y de Nazca), a otra noreste- Estas desapariciones de placas enteras en el
suroeste al sur (en relación con el límite entre las Pacífico tuvieron una influencia determinante en
placas del Pacífico y antártica). En las placas antár- las reorganizaciones de la cinemática de las placas
tica y de Nazca las isócronas aparecen dibujando restantes. Así, se ha propuesto (Cox y Hart, 1986)
ángulos más cerrados, incluso rectos, asociados a que la desaparición completa de la parte septentrio-
la geometría de los tres límites de placas que con- nal de la placa Izanagi hace más de 50 Ma permitió
vergen en la unión triple. Movamos ahora nuestra que la placa del Pacífico entrara en contacto con la
atención al Pacífico norte. Allí solo tenemos actual- norteamericana, comenzando a subducir bajo ella,
mente una placa con litosfera oceánica (la placa del lo que (por el efecto de la fuerza de slab pull) ha-
Pacífico). Sin embargo, se observa una clara des- bría arrastrado a la placa del Pacífico hacia el norte.
viación en la dirección de las isócronas, que pasan De este modo se generó el segmento más norteado
de orientarse norte-sur (centro del Pacífico norte) de la alineación del hot spot del Grupo Emperador-
a girar hacia la dirección este-oeste justo al sur de Hawái (línea verde en la Fig. A5). En ese momento,
las Aleutianas. Al este del Japón observamos tam- en el oeste del Pacífico no habría una zona de sub-
bién un ángulo recto en el trazado de las isócronas, ducción generalizada de la placa del Pacífico bajo
y otros son visibles al este de Filipinas y de Nueva la euroasiática, filipina o australiana. Sin embargo,
Guinea, respectivamente. Obviamente, por compa- al completarse dicho sistema de subducción, hace
ración con lo que vemos en el Pacífico sur, estas algo más de 40 Ma, el efecto del slab pull hacia el
geometrías revelan la antigua existencia de placas oeste a lo largo del enorme segmento subductivo
con litosfera oceánica hoy completamente desapa- en el Pacífico occidental habría vencido al slab pull
recidas. Comparando el Pacífico norte con el sur, y más modesto debido a la subducción hacia el norte
acordándonos de lo aprendido en el ejercicio 6, los en las Aleutianas. Esta nueva situación explicaría el
estudiantes deberían poder ensayar una reconstruc- cambio hacia la dirección de movimiento más mo-
ción de las placas del Pacífico desde hace unos 140 derna de la placa del Pacífico, dando lugar a la traza
Ma hasta la actualidad. Puede servir como referen- hawaiana (de dirección más este-oeste) de dicho
cia la figura 9. Y como elemento de comprobación hot spot (línea roja en la Fig. A5).
Fig. A6. Esquema cartográfico de la litosfera oceánica del actual océano Pacífico, con colores indicativos de su edad. En
gris, litosfera continental. El trazado de las isócronas en el Pacífico norte es indicativo de la antigua existencia de distintas
placas, hoy desaparecidas por subducción.
Fig. A7. Reconstrucción del trazado de los límites entre las placas de Izanagi, Kula, Farallon, norteamericana y del Pacífic
hace 80 y 50 Ma. Se ha marcado también el trazado de algunas de las isócronas en la placa del Pacífico (líneas rojas
continuas) y del resto de las placas (líneas rojas discontinuas, al haber desaparecido en su mayor parte por subducción).
Modificado de Torsvik y Cocks (2016).
Torsvik, T.H. y Cocks, L.R.M. (2016). Earth History and Palaeogeography. Cambridge University Press, Cambridge, UK, 317 p.
Yendo más allá con las fallas transformantes. relativo de las placas). Como se puede observar,
Un ejercicio esclarecedor sólo los puntos 3 a 7 han experimentado un des-
plazamiento relativo con respecto a los puntos 3’
Y vayamos, para finalizar, un poco más allá en a 7’. Era esperable, ya que pertenecen a distintas
lo que a nuestro conocimiento de las fallas trans- placas. Sin embargo, el resto de los puntos no
formantes se refiere. ¿Quién no se ha fijado en la han modificado sus posiciones relativas. Lo que
enorme longitud de las fracturas que atraviesan se debe a que en realidad están situados sobre la
los océanos (Google Earth es una buena fuente misma placa (1 y 2, con sus homólogos, sobre la
para comprobar este hecho, Fig. A8A, página si- placa B; 8 y 9, con sus homólogos, sobre la placa
guiente)? ¿Son tan extensas las fallas transfor- A). Por tanto, debemos concluir que el único arco
mantes? No, no lo son. A lo largo del trazado de activo tectónicamente de la gran fractura es el
esas gigantescas fracturas hay que distinguir dos comprendido entre los dos segmentos de dorsal.
tipos de segmentos completamente distintos: zo- Ése es el único sector que podemos denominar
nas de fractura y fallas transformantes. Veamos falla transformante. Sus prolongaciones laterales
un ejemplo realista de transformante curva (Fig. no son activas tectónicamente, no pueden consi-
A8B). Recortemos las placas a lo largo de su lí- derarse transformantes, y se denominan genéri-
mite (Fig. A8C) y marquemos a ambos lados de la camente zonas de fractura. Puede comprobarse
gran fractura distintos tipos de elementos perte- este hecho observando la distribución de los epi-
necientes a una u otra placa (del 1 al 9 al norte de centros de los terremotos en cualquiera de estas
la fractura y sus homólogos del 1’ al 9’ al sur de grandes fracturas oceánicas. Sistemáticamente
la fractura). Finalmente (Fig. A8D), rotemos una la sismicidad se concentra en las transforman-
placa con respecto a la otra (utilizando la trans- tes. Puede ser interesante ahora comentar con el
formante como trayectoria que guía la rotación, alumnado por qué las zonas de fractura son tan
algo así como si se tratase de vías de ferrocarril extensas, y no se limitan al segmento puramente
que encauzan a lo largo de ellas el movimiento transformante. Pero esa es ya otra historia.
Fig. A8. A) Imagen tomada de Google Earth, Landsat/Copernicus centrada en la zona de fractura ecuatorial, en el Atlántico
sur. Obsérvese su trazado curvo (arco de círculo menor alrededor del polo euleriano que describe la rotación de las placas
africana y sudamericana), y el escalonamiento en la dorsal atlántica a ambos lados de la zona de fractura. B) Mapa que
representa una idealización de la zona de fractura ecuatorial y de los segmentos de la dorsal atlántica separados por ella.
PE sería el polo euleriano perteneciente a la rotación entre las placas A (africana) y B (sudamericana). C) Recortar la figur
a lo largo del límite de placas. Previamente, marcar a ambos lados de la fractura una serie de puntos pareados (del 1 a 9,
señalados con círculos, al norte la fractura; del 1’ al 9’, señalados con triángulos, al sur de la fractura). D) Manteniendo fij
la placa B, girar la placa A haciéndola rotar alrededor del polo euleriano. Puede comprobarse que hay un segmento de la
zona de fractura a lo largo del cual se observa un desplazamiento relativo entre los citados puntos pareados: el señalado
de color rojo en la figura, que coincide con la única parte de la zona de fractura que podemos llamar falla transformante
(límite de placas). Las etiquetas to y t1 señalan las isócronas generadas en los segmentos de dorsal durante el estadio
inicial (tiempo 0) y el final (tiempo 1), respectivamente.
Ampliación de la figura A8
Los polos eulerianos son fundamentales para entender la cinemática de las placas tectónicas, ya que actúan como los ejes de rotación sobre los cuales giran las placas. Estos polos, situados en posiciones diametralmente opuestas del planeta, permiten describir la rotación de las placas a lo largo de círculos menores alrededor de estos puntos . Este concepto es crucial ya que, debido a la esfericidad aproximada de la Tierra, cualquier movimiento continuo y sin obstáculos sobre su superficie resulta en una rotación .
Las fallas transformantes permiten que las placas tectónicas se desplacen lateralmente, y su geometría puede proporcionar información sobre la trayectoria y velocidad de rotación relativa de las placas. Las transformantes, cuando aparecen curvi-líneas, reflejan la geometría de círculos menores centrados en los polos eulerianos. Esto se debe a que la rotación de las placas se guía a lo largo de estas fallas como si fueran vías, afectando la interpretación de mapas geológicos y revelando detalles del movimiento tectónico al ser analizadas .
La distribución de edades en la litosfera oceánica del Pacífico revela la presencia de antiguas placas tectónicas que ya no existen debido a procesos de subducción. Por ejemplo, la orientación y desvíos de isócronas indican dónde solían encontrarse límites de estas placas desaparecidas, como la de Izanagi y Fénix. Este trazado ayuda a reconstruir su existencia y los cambios en la dinámica tectónica a lo largo de millones de años .
El concepto de "hot spots" puede ser utilizado para determinar los polos de rotación de las placas tectónicas mediante el análisis de las trazas de estos puntos en la misma placa. Combinando técnicas geométricas y cinemáticas, se pueden establecer las coordenadas del polo euleriano de la placa con respecto al interior de la Tierra. Por ejemplo, en el caso del Pacífico, se pueden utilizar las dataciones del magmatismo en las trazas de "hot spots" para hacer este cálculo .
Asumir una Tierra plana inicialmente puede facilitar la enseñanza de conceptos básicos de tectónica, simplificando la visualización de movimientos tectónicos. No obstante, esta simplificación tiene limitaciones, pues la realidad es que las placas se mueven sobre una superficie esférica, lo que impone reglas más complejas que no pueden ser ignoradas. Eventualmente, una comprensión completa debe incluir la rotación en una esfera para reflejar con precisión los movimientos tectónicos .
La desaparición de placas tectónicas en el Pacífico, como la placa Izanagi, influyó significativamente en la reorganización de las placas restantes. Por ejemplo, tras la desaparición de Izanagi, la placa del Pacífico se acercó y comenzó a subducir bajo la placa norteamericana, generando fuerzas que alteraron el movimiento de la placa del Pacífico hacia el norte. Este evento reorganizó la dinámica de otras placas, llevando a cambios en la dirección del movimiento absolutas de estos bloques tectónicos .
La tercera dimensión espacial es importante en el estudio del ciclo de Wilson ya que las placas tectónicas no solo se desplazan sobre una superficie plana, sino que lo hacen sobre una superficie esférica. Esto implica reglas muy específicas de movimiento que deben ser consideradas para una representación más precisa de la tectónica de placas. Ignorar esta dimensión llevaría a una comprensión incompleta de la dinámica global de estos movimientos .
La evidencia del cambio en el movimiento de la placa del Pacífico hace aproximadamente 43 millones de años proviene de las trazas de puntos calientes (hot spots) y la dirección de las isócronas magnéticas en el océano Pacífico. Estas trazas muestran un cambio drástico en dirección, lo que indica un cambio en la cinemática de la placa. Antes del cambio, las isócronas se alineaban en una dirección norte-sur, mientras que después presentan una dirección noreste-suroeste .
La posición de un polo euleriano influye directamente en la velocidad lineal de las placas tectónicas porque esta velocidad no es homogénea en toda la placa. De hecho, la velocidad lineal de una placa varía sistemáticamente con la distancia al polo euleriano: es mayor cuanto más cerca de los polos. Esto resulta en trayectorias de movimiento caracterizadas por círculos menores centrados en los polos eulerianos, lo cual puede sorprender por su complejidad a estudiantes .
El "slab pull", o tracción de la placa sumergida durante subducción, ha tenido un impacto significativo en el movimiento de la placa del Pacífico. Históricamente, cambió su dirección hacia el norte bajo la influencia del "slab pull" en las Aleutianas, y posteriormente, hacia el oeste cuando se completó una zona de subducción más extendida en el Pacífico occidental. Este cambio reorientó la traza hawaiana, demostrando cómo las fuerzas tectónicas internas pueden dirigir el movimiento de placas .