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Introducción a Relatividad y Mecánica Cuántica

Este documento presenta una introducción a los principales conceptos y teorías de la física del siglo XX, dividiéndolas en cinco esquinas o dominios según la escala en la que ocurren los fenómenos y las leyes que los describen: 1) mecánica clásica no relativista, 2) mecánica clásica relativista, 3) mecánica cuántica no relativista, 4) mecánica cuántica relativista y teoría cuántica de campos, y 5) gravedad cuántica. Se explic

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Introducción a Relatividad y Mecánica Cuántica

Este documento presenta una introducción a los principales conceptos y teorías de la física del siglo XX, dividiéndolas en cinco esquinas o dominios según la escala en la que ocurren los fenómenos y las leyes que los describen: 1) mecánica clásica no relativista, 2) mecánica clásica relativista, 3) mecánica cuántica no relativista, 4) mecánica cuántica relativista y teoría cuántica de campos, y 5) gravedad cuántica. Se explic

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IFT-UAM/CSIC-09

Fı́sica del siglo XX

Enrique Álvarez

Instituto de Fı́sica Teórica UAM/CSIC y Departamento de Fı́sica Teórica, UAM

Abstract: Se presenta una introducción elemental a la relatividad especial y a la


mecánica cuántica adaptada al primer curso del grado.
Contents
1. Esquinas de la Fı́sica 3
1.1 Mecánica clásica no relativista 3
1.2 Mecánica clásica relativista. 3
1.3 Mecánica cuántica no relativista. 4
1.4 Mecánica cuántica relativista (es decir, teorı́a cuántica de campos y
partı́culas elementales). 4
1.5 Gravedad cuántica 4
1.6 Problemas 5

2. Mecánica clásica relativista. 6


2.1 Principio de relatividad de Galileo 6
2.2 El principio de relatividad de Einstein. 6
2.3 Simultaneidad 9
2.4 Medida de longitudes. 9
2.5 Dilatación de tiempos y contracción de longitudes 10
2.6 Efecto Doppler 12
2.7 Adición relativista de velocidades 14
2.8 Transformaciones de Lorentz 15
2.9 Tiempo propio 19
2.10 Energı́a y momento relativistas 19
2.11 El sistema de centro de momento (CDM) 25

3. Tema avanzado: transformaciones de Lorentz 27

4. Qué significa decir que algo es invariante frente al grupo de Lorentz,


y por qué es esto importante? 28

5. Relatividad General 30
5.1 El principio de equivalencia 30
5.2 De R3 × R al espacio de Minkowski 31
5.3 Espacios planos y espacios curvos 31
5.4 Las ecuaciones de Einstein 34

6. Mecánica cuántica no relativista. 35


6.1 La naturaleza corpuscular de la radiación 35
6.2 La naturaleza tipo onda de la materia 36
6.3 Niveles discretos de energı́a 37
6.4 Operadores 38

–1–
6.5 Los postulados de la MC 39
6.6 La ecuación de Schrödinger. 42
6.7 La integral de solapamiento 44
6.8 El principio de incertidumbre 47
6.9 El efecto túnel 49
6.10 Estados ligados 52
6.11 El oscilador armónico 54
6.12 Problemas. 56

7. Estructura de la materia. 57
7.1 Fı́sica atómica 57
7.1.1 Momento angular 57
7.1.2 El átomo de hidrógeno 61
7.2 Spin y estadı́stica 65
7.3 Problemas 69

8. Tema avanzado: Lı́mites sobre una posible no linealidad cuántica 70

9. Tema avanzado: no separabilidad (entanglement) 71

10. Fı́sica (sub)nuclear 73


10.1 Fı́sica nuclear: Colisiones de Rutherford y desintegración α 73
10.2 Partı́culas elementales 76
10.3 Problemas 81

11. Cosmologı́a 82
11.1 Paradoja de Olbers 83
11.2 Gravitación relativista (=Relatividad General) 83
11.3 Cosmologı́a newtoniana 85
11.4 Problemas 93

–2–
1. Esquinas de la Fı́sica
Tal como la entendemos en los principios del siglo XXI, existen tres constantes di-
mensionales que determinan diferentes lı́mites en los cuales existe una descripción de
la naturaleza razonablemente precisa. Esas constantes son, la velocidad de la luz en
el vacı́o, c; la constante de Planck racionalizada, ~, y la constante de gravitación de
Newton, G

c = 3 × 108 m/s
h
~≡ ≡ 1.05 × 10−34 J.s

G ≡ 6.67 × 10−11 m3 /kg.s2
(1.1)

1.1 Mecánica clásica no relativista


Son fenómenos que ocurren a velocidades mucho más pequeñas que la velocidad de
la luz, involucrando acciones mucho más grandes que la constante de Planck, y que
tienen lugar en una escala de distancias mucho mayor que la longitud de Planck:
v
<< 1
c
E.T >> ~
r
~G
L >> Lp = 1.6 × 10−35 m
c3
Esta es la fı́sica que corresponde a las leyes de Newton. Toda nuestra intuición, por
pobre que ella sea, corresponde a experiencias en esta esquina.

1.2 Mecánica clásica relativista.


Son fenómenos que ocurren a velocidades no despreciables frente a la velocidad de
la luz, involucrando acciones mucho más grandes que la constante de Planck, y que
tienen lugar en una escala de distancias mucho mayor que la longitud de Planck:
v
∼1
c
E.T << ~
L >> Lp
Los campos electromagnéticos entran en este apartado. La trayectorias de las partı́culas
en los grandes aceleradores obedecen estas leyes con muy buena aproximación.
La gravitación relativista también entrarı́a en este apartado. La teorı́a que mejor
concuerda con los datos experimentales es la relatividad general de Einstein, que es
la base del modelo standard de Cosmologı́a.

–3–
1.3 Mecánica cuántica no relativista.
Son fenómenos que ocurren a velocidades mucho más pequeñas que la velocidad de
la luz, involucrando acciones que ya no son mucho más grandes que la constante de
Planck, y que tienen lugar en una escala de distancias mucho mayor que la longitud
de Planck:
v
<< 1
c
E.T ∼ ~
L >> Lp
Toda la fı́sica atómica y nuclear, ası́ como la fı́sica de la materia condensada entra
en este apartado.

1.4 Mecánica cuántica relativista (es decir, teorı́a cuántica de campos y


partı́culas elementales).
v
∼1
c
E.T ∼ ~
L >> Lp
Este es el reino de la fı́sica de partı́culas elementales en aceleradores, o en cualesquiera
situaciones en las que los campos gravitatorios no son muy intensos.

1.5 Gravedad cuántica


v
∼1
c
E.T ∼ ~
L ∼ Lp
Este es el reino de la fı́sica de partı́culas elementales en presencia de campos grav-
itatorios intensos, tal y como se cree que existen en los agujeros negros o en la
singularidad cosmológica inicial (el big bang). No existe una descripción satisfactoria
de esta esquina. Quizás las cuerdas?

El objeto de este curso es introducir todo este panorama, que corresponde a


fı́sica del siglo XX, en términos cuantitativos no triviales, aunque elementales. Las
matemáticas se mantendrán en un mı́nimo compatible con el primer curso del grado.

–4–
Figure 1: Esquinas de la Fı́sica.

1.6 Problemas
• Sabiendo que una bacteria tiene una longitud aproximada de una micra (10−4 cm),
estimar si los efectos cuánticos serán o no importantes en su estudio. Y los efec-
tos relativistas?

• La misma pregunta para un virus, donde la escala correspondiente es de 10


nano m ∼ 10−6 cm.

• La misma pregunta el el caso del átomo de hidrógeno, sabiendo que la masa


es aproximadamente mp ∼ 10−24 g y me ∼ 10−27 g, y la el radio de Bohr es del
orden de a0 ∼ 10−8 cm.

• La misma pregunta para un núcleo, sabiendo que la escala de distancias es


ahora un fermi=1 femto m=10−13 cm

• Y para un electrón que se mueve en el acelerador LEP del CERN a una veloci-
dad de 2.9 × 1010 cm/s?

–5–
2. Mecánica clásica relativista.

2.1 Principio de relatividad de Galileo


Las leyes de Newton son invariantes en forma en todos los sistemas de referencia
inerciales (SRI). Estos sistemas se transforman unos en otros mediante rotaciones
constantes, traslaciones también constantes y transformaciones de Galileo puras, esto
es, movimniento uniforme de uno respecto de otro. En ecuaciones, las coordenadas
en el SRI S 0 respecto de las coordenadas en el SRI S, serán

~r0 = (R~r) + ~v t + ~a
t0 = t (2.1)

siendo R una matriz de rotación. Explı́citamente,


i
X
(x0 ) = Ri j xj + v i t + ai
j

y la matriz Ri j es tal que ij δij Ri k Rj l = δkl .


P

Invariancia Galileo quiere decir que


i
ẍi = 0 ⇒ (ẍ0 ) = 0

El experimento de Michelson-Morley proporciona una evidencia de que la ley new-


toniana de adición de velocidades no se aplica a la velocidad de la luz.

2.2 El principio de relatividad de Einstein.


Mucho más influyente que el experimento fue para Einstein (ası́ como para Lorentz
y Poincaré) el hecho de que las ecuaciones de Maxwell son incompatibles con la
relatividad galileana. Partimos de la ley de la inducción de Faraday

~
∇ ~ = − ∂B
~ ×E (2.2)
∂t
y usamos la ley de Ampère en ausencia de corriente

~ ~
∇ ~ = µ0~j + µ0 0 ∂ E = µ0 0 ∂ E
~ ×B (2.3)
∂t ∂t
~E
Teniendo en cuenta que en el vacı́o la ley de Gauss implica que ∇ ~ = ρ
= 0, ası́
0
como ∇~B
~ = 0 se obtiene sin dificultad que

∂2
 
µ0 0 2 − ∇~ 2 ~ =0
E (2.4)
∂t

–6–
Es decir, que en el vacı́o el campo el’ectrico satisface la ecuación de ondas de d’
Alembert correspondiendo a una velocidad
1
c≡ √ .
0 µ0

Efectivamente, tomando el rotacional de Faraday,


!
~ ~ ~
∂ 2E
~ × (∇
∇ ~ × E) ~ × (− ∂ B ) = − ∂
~ =∇ µ0 0
∂E
= −µ0 0
∂t ∂t ∂t ∂t2

Siendo muy explı́citos,

~ × (∇
∇ ~ × E)
~ =
 
~ × E)
∂2 (∇ ~ 3 − ∂3 (∇
~ × E)
~ 2 , ∂3 (∇
~ × E)
~ 1 − ∂1 (∇
~ × E)
~ 3 , ∂1 (∇
~ × E)
~ 2 − ∂2 (∇
~ × E)
~ 1 =
= (∂2 (∂1 E2 − ∂2 E1 ) − ∂3 (∂3 E1 − ∂1 E3 ),
∂3 (∂2 E3 − ∂3 E2 ) − ∂1 (∂1 E2 − ∂2 E1 ),
∂1 (∂3 E1 − ∂1 E3 ) − ∂2 (∂2 E3 − ∂3 E2 )) (2.5)

La ecuación de Gauss permite substituir

∂2 E2 + ∂3 E3 = −∂1 E1

etc, lo que conduce sin dificultad al la fórmula citada.


Manipulaciones análogas demuestran que el campo magnético satisface la misma
ecuación. Evidentemente no es el momento de ponerse a analizar la ecuaci’on de
ondas. Pero es fácil verificar que el ansatz de ondas sinusoidales, esto es

~ 0 cos(ωt − ~k.~x)
~ =E
E
B ~ 0 cos(ωt − ~k.~x)
~ =B (2.6)

(donde E~0 y E
~ 0 son dos vectores constantes) es una solución de la ecuación de ondas
siempre que ω 2 = c2~k 2 (lo cual implica que su velocidad es precisamente igual a la
constante c que aparece en las ecuaciones de Maxwell). Las ecuaciones ∇ ~E~ =0y
~B
∇ ~ = 0 implican que
~k.E
~ 0 = ~k.B
~0 = 0 (2.7)
(es decir, que estos dos vectores constantes son transversos a la onda). Las otras
ecuacionesse traducen en

~k × E
~ 0 = −ω B~0
c2~k × B~ 0 = ωE
~0 (2.8)

explicitando que los campos eléctrico y magnético son mutuamente ortogonales.

–7–
Claramente en otro sistema inercial, en el que

~x0 = ~x + ~v t (2.9)

Nuestra solución sinusoidal se transforma en1


  
~ ~
cos ω + k~v t − k~x0

y
ω = kc ⇒ ω + ~k~v 6= kc

LAS ECUACIONES DE MAXWELL NO SON INVARIANTES GALILEO

Einstein postula en 1905 que los sistemas de referencia inerciales (SRI) son com-
pletamente equivalentes desde el punto de vista fı́sico, incluyendo el electromag-
netismo de Maxwell. Esto implica que la velocidad de la luz es la misma en todos
los SRI, y por consiguiente la regla newtoniana de adición de velocidades no se
aplica.Llamaremos relatividad galileana al postulado de equivalencia de las leyes de
Newton en todos los SR. Esta fı́sica es la fı́sica galileana o newtoniana.
Las transformaciones de coordenadas de un SRI a otro no pueden ser las galileanas.
En todos los ejemplos que vamos a estudiar a continuación consideraremos dos SRI,
uno que llamaremos S, y otro que se desplaza con velocidad constante respecto del
primero, y que llamaremos S 0 . Esta relación es recı́proca, en el sentido de que el SRI
S se desplaza respecto al SRI S 0 con velocidad −v 2 ; pero la mayorı́a de las ob-
servaciones no lo son. En el estudio de la relatividad especial es esencial el pensar
cuidadosamente cómo están formuladas las preguntas que se le hacen al observador,
fundamentalmente qué variables están fijas en qué SRI.
1
Dada una función arbitraria,
f 0 (t, x0i ) ≡ f (t, x0i − vi t)
∂i0 f 0 = ∂i f
3
X
∂t f 0 = ∂t f − v i ∂i f
i=1

3
!2 3 3 3
X X X X
∂t2 f 0 = ∂t − v i ∂i f = ∂t2 f − 2 v i ∂i ∂t f + v i ∂i v j ∂j f
i=1 i=1 i=1 j=1

de forma que la nueva ecuación de onda se escribe

1 ∂2
 
∂ ~ ~ ~
− ∆ − 2 ~v ∇ + (~v ∇)(~v ∇) f = 0
c2 ∂t2 ∂t

2
Siempre podemos escoger el eje OX en la dirección de esa velocidad

–8–
Un frente de ondas
~x2 = c2 t2
no es invariante frente al cambio

~x0 = ~x − ~ut

Obsérvese que implı́citamente hemos supuesto que

t0 = t

La manera más fácil de ver esto es escoger

~u = u~e1

2.3 Simultaneidad
Estudiemos el concepto de simultaneidad. Llamaremos reloj a todo sistema periódico.
Podemos suponer un retı́culo tridimensional dotado de espejos. Comenzando por un
punto arbitrario, definimos distancia a lo largo de los ejes que pasan por el punto O
como
1
d = c∆t
2
siendo ∆t el tiempo empleado por la luz en llegar de nuevo a O depues de ser reflejada
por el espejo situado en el punto en cuestion. Si ponemos un reloj en O en la hora

t=0

podemos asociar al punto d un tiempo d/c. De esta forma hemos sincronizado todos
los relojes asociados a los puntos del retı́culo, y podemos asociar cuatro coordenadas
a cada suceso:
(ct, x, y, z) (2.10)

2.4 Medida de longitudes.


Medidas de longitudes han de ser simultáneas.
En el sistema en el que el cuerpo a medir está en reposo, se puede medir la
longitud a partir del tiempo que tarda en llegar una señal luminosa desde el punto
medio, t = tA = tB , y diremos que

L = 2ct

Pero en sistema S 0 , en el que el objeto se está moviendo con velocidad v, el extremo


b se acerca a la luz, mientras que el extremo a se aleja:

L/2 − vt0b = ct0b

–9–
Figure 2: Medida de longitud.

y
L/2 + vt0a = ct0a

esto es,
t0a 6= t0b

Dos sucesos que son simultáneos en el SR S no lo son en el SR S 0 .


La diferencia
v 1
t0a − t0b = L
c 1 − vc22
es proporcional a la velocidad en unidades de c.

DISCUSIÓN
La clave de todo está en la hipótesis
de que la velocidad de la luz es la misma en todos los SR.
El mismo cálculo usando la ley galileana
de adición de velocidades serı́a:
L/2 − vt0b = (c − v) t0b
y
L/2 + vt0a = (c + v) t0a
es decir que, en la fı́sica galileana
t0b = t0b = t

2.5 Dilatación de tiempos y contracción de longitudes


Supongamos un reloj en el SRI S que cuenta las veces que un fotón se refleja entre

– 10 –
dos espejos. El tiempo que tarda entre dos señales de ida y vuelta es

2L
T =
c
Este mismo reloj es observado ahora desde el SRI S 0 . Todo sucede como si el reloj
se estuviera moviendo con respecto al segundo observador con velocidad opuesta. El
camino que tiene que recorrer ahora el fotón es mayor:
s  0 2
cT 0 2
T
= L + v
2 2

Esto conduce a
T
T0 = q >T
v2
1− c2

Este tipo de relojes es universal en el sentido de que se puede sincronizar con


cualquier otro. En los laboratorios de fı́sica de partı́culas, como el CERN, se con-
siguen velocidades tales que el factor
1
γ≡q ∼ 106
v2
1− c2

Esto tiene un efecto observable en la vida media de los µ, que en el SRI propio del
muón es del orden de
τ (µ) ∼ 2.197 × 10−6 s (2.11)

Figure 3: Fotones reflejados.

Contracción de longitudes

– 11 –
El tiempo de llegada para el fotón transverso (respecto de la valocidad relativa
de los dos SRI) será, de acuerdo con nuestr análisis anterior,

2L 1
T0 ≡ q
c 1− v2
c2

Figure 4: Medida de longitudes.

En cuanto al fotón longitudinal (respecto de la velocidad relativa de los dos SRI)


,
ct0R = L0 + vt0R
y
ct0L = L0 − vt0L
de donde se sigue
0
2 Lc
t0L + t0R = v2
1− c2

Este tiempo ha de ser igual a T 0 . En caso contrario existirı́a una ambigüedad ina-
ceptable. En todo caso, este es nuestro criterio de medida de longitudes.
Ergo r
v2
L0 = L 1 − 2 < L
c
2.6 Efecto Doppler
Veamos primero el tratamiento no relativista (galileano).
Las ondas unidimensionales que se propagan con velocidad vs , son soluciones de
la ecuación de ondas (la misma que ya nos hemos encontrado como consecuencia de

– 12 –
las ecuaciones de Maxwell en el vacı́o)
 2 2

∂ 2 ∂
− vs 2 ψ(t, x) = 0
∂t2 ∂x
La frecuencia angular está definida en términos del perı́odo, T
vs 2π
ω ≡ 2πν ≡ 2π ≡
λ T
y el llamado número de ondas a partir de la longitud de onda

k≡
λ
En principio en una onda complicada (paquete de ondas) hat que distinguir entre dos
velocidades, la llamada velocidad de fase
ω
vp ≡
k
y la velocidad de grupo
∂ω
vg ≡
∂k
Consideremos una onda plana (cuyas parte real e imaginaria con senos y cosenos)
~
   
ψ = ei(k~r−ωt) ≡ cos ~k~r − ωt + i sin ~k~r − ωt

En otro SRI galileano asociado a un observador que se mueve con una cierta velocidad
(que no tiene nada que ver con la velocidad de la onda)

~x0 = ~x − ~v t

se escribirá

~ 0 ~
ψ = ei(k~x −(ω−~vk)t
Ergo
ω 0 = ω − ~v~k
La frecuencia disminuye al alejarnos de la fuente.
Cuáles serán las correcciones relativistas?
Hay dos efectos: el primero, que el perı́odo propio aumenta debido a la dilatación
de tiempos:
τ
q 0
2
1 − vc2
Pero es que además la distancia que ha de recorrer cada pulso disminuye en un factor
τ0
vq
2
1 − vc2

– 13 –
El intervalo entre pulsos que verá el observador será
s
v
τ0 v τ0 1− c
τ≡q − q = τ0 v
1− v2 c 1− v2 1+ c
c2 c2

1 c
Las frecuencias ν ≡ τ
obedecerán la ley inversa. Las longitudes de onda λ ≡ ν
≡ cτ
la misma ley:
s
v
1− c
λ = λ0 v
1+ c

Claramente λ < λ0 si v > 0 (es decir, si el emisor se está acercando al observador).


Esto provoca entonces un corrimiento hacia el azul.
El caso contrario es cuando v < 0, cuando el emisor se está alejando del obser-
vador, en cuyo caso λ > λ0 y se produce un corrimiento hacia el rojo.
En su momento (cuando estudiemos Astrofı́sica y Cosmologı́a) veremos que este
efecto es el que permite establecer la escala cósmica de distancias.

2.7 Adición relativista de velocidades


Según la lógica del apartado anterior en el caso de que haya dos observadores,
s
v10
1− c
ν1 = ν0 v10
1+ c

y además
s
v21
1− c
ν2 = ν1 v21
1+ c

La definición más natural de v20 en este contexto es:


s s !s
v20 v10 v21
1− c
1− c
1− c
ν2 = ν0 v20 = ν0 v10 v21
1+ c
1+ c
1+ c

lo cual conduce a
v10 + v21
v20 =
1 + v10
c c
v21

Cuando las dos velocidades son mucho más pequeñas que la velocidad de la luz,

v20 |Gal = v10 + v21

Asimismo, cuando una de las dos velocidades es la velocidad de la luz, por ejemplo,
v10 = c

– 14 –
c + v21
v20 = =c
1 + v21
c

de forma que recuperamos el postulado de que la velocidad de la luz es la velocidad


máxima de propagación de las interacciones. Naturalmente esto no demuestra nada,
pero al menos es consistente.

2.8 Transformaciones de Lorentz


Claramente los postulados de Einstein implican que el intervalo ha de ser constante.
Si admitimos que las coordenadas transversas a la dirección del movimiento son
inertes, entonces ha de ser algo del estilo

ct0
    
ab ct
=
x0 cd x
con
y0 = y
z0 = z
y tal que
2 2
c2 (t0 ) − (x0 ) = c2t2 − x2
La solución más general es

ct0
    
cosh χ sinh χ ct
=
x0 sinh χ cosh χ x
Esto se parece mucho a una rotación ordinaria, que serı́a
 0   
ct cos τ sin τ ct
0 =
x sin τ cos τ x
y satisfarı́a
2 2
c2 (t0 ) + (x0 ) = c2 t2 + x2
Por eso a la de Lorentz pura (boost en la literatura anglosajona) se la llama rotación
hiperbólica.
No hay ninguna manera de satisfacer el principio de relatividad de
Einstein manteniendo el tiempo universal, t0 = t3 .
Esto es claro, ya que si cosh χ = 1 entonces sinh χ = 0.
3
Excepción hecha de las rotaciones, que pertenecı́an al grupo de Galileo, y también al grupo de
Lorentz. Están caracterizadas por
t0 = t
(x0 )2 + (y 0 )2 + (z 0 )2 = x2 + y 2 + z 2

– 15 –
Y cuál es el significado fı́sico del parámetro χ?
Consideremos el punto
x0 = y 0 = z 0 = 0
Esto corresponde a
v x
tanh χ = −β ≡ − ≡ −
c ct
2 2
Y dada la identidad cosh χ − sinh χ = 1,
1 1
cosh χ = p =p ≡γ
1 − tanh2 χ 1 − β2
ası́ como

−β
sinh χ = p ≡ −βγ
1 − β2
y las transformaciones de Lorentz se escriben

ct0 = γ (ct − βx)

x0 = γ (−βct + x)
El origen de coordenadas S 0 se está moviendo hacia la porción positiva del eje OX
cuando β > 0.
Naturalmente, las transformaciones con β y −β son inversas la una de la otra,
ya que
    
cosh χ sinh χ cosh χ −sinh χ 10
=
sinh χ cosh χ −sinh χ cosh χ 01
En términos de la notación γ − β

ct = γ (ct0 + βx0 )

x = γ (x0 + βct0 )
Efectivamente,

ct = γ (γ (ct − βx) + βγ (−βct + x)) = ctγ 2 (1 − β 2 ) = ct

  
β
x = γ γ (−βct + x) + βcγ t − x = xγ 2 (1 − β 2 ) = x
c
Es conveniente reflexionar sobre los siguientes hechos de la vida:

• Si ∆x = 0; esto es, estamos considerando el mismo punto en el SRI S (que no


en el S 0 ) entonces
∆t0 = γ∆t

Esta es la dilatación de tiempos.

– 16 –
Figure 5: Diagramas espaciotemporales.

• Si ∆t0 = 0; esto es, estamos considerando el mismo instante en el SRI S 0 (que


no en el S) entonces

c∆t = −β∆x

∆x
∆x0 = γ 1 − β 2 ∆x =

γ

Esta es la contracción de longitudes.

– 17 –
dx
• Veamos ahora cómo se transforman las velocidades ux ≡ dt
etc.
dx0 γ (dx − vdt) ux − v
u0x ≡ = =
v
1 − vu

dt0 γ dt − c2 dx c2
x

dy 0 dy uy
u0y ≡ 0 = v
=
γ 1 − vu

dt γ dt − c2 dx c2
x

dz 0 dz uz
u0z ≡ 0 = v
= (2.12)
γ 1 − vu

dt γ dt − c2 dx c 2
x

Obsérvese que NO ES CIERTO que las velocidades transversas en los sis-


temas SRI y SRI 0 sean iguales.

• Reobtengamos ahora la ley de adición de velocidades.


v1
t1 = γ1 (t − 2 x)
c
x1 = γ1 (x − v1 t) (2.13)

v2   v1  v2 
t2 = γ2 (t1 − 2 x1 ) = γ2 γ1 t − 2 x − 2 γ1 (x − v1 t) =
  c  c
 c
v1 v2  v1 + v2
γ1 γ2 t 1 + 2 − x
c c2
  v1 
x2 = γ2 (x1 − v2 t1 ) = γ2 γ1 (x − v1 t) − v2 γ1 t − 2 x =
c
  v1 v2  
γ1 γ2 x 1 + 2 − (v1 + v2 ) t
c
De forma que para interpretar la composicion de dos boosts colineales como
otro boost es necesario que

γ12 v12 ≡ γ1 γ2 (v1 + v2 )


 v1 v2 
γ12 = γ1 γ2 1 + 2
c
Esto implica
v1 + v2 ]
v12 = ≡ v1 v2
1 + v1c2v2
1 1 1 1
(ya que entonces 2
γ12
= v v
γ12 γ22 (1+ 12 2 )2
).
c

Es un hecho de la vida que


]
v2 = v12 −v1

Efectivamente
v1 +v2
v12 − v1 v v
1+ 12 2
− v1 v2
c2 v2 (1 − c21 )
c
= v1 +v2 = = v2
1 − v12c2v1 1 − vc21 1+ v1 v2 c
2
2 (1 − v1 )
c2 c2

– 18 –
2.9 Tiempo propio
Dado como hemos construı́do las transformaciones de Lorentz, la cantidad

X (∆x)2 + (∆y)2 + (∆z)2


(∆τ )2 ≡ (∆t)2 −
c2
es invariante, es decir, toma el mismo valor en todos los SRI.
Hay varias observaciones que se pueden hacer en este momento.

• El tiempo propio es el que mide un observador que se mantiene en el mismo


punto del espacio, dado que entonces

∆x = ∆y = ∆z = 0

y entonces
∆τ = ∆t

• Hay sucesos tales que el cuadrado del tiempo propio es negativo, como por
ejemplo los que tienen lugar en el mismo instante (por lo que ∆t = 0) en
diferentes puntos del espacio. Diremos que esos sucesos están separados espa-
cialmente. Por el contrario, cuando el cuadrado del tiempo propio es positivo,
diremos que los sucesos están separados temporalmente.

• Cuando ∆τ = 0 los sucesos están sobre el cono de luz

2.10 Energı́a y momento relativistas


Queremos definir un momento que sea conservado, en particular en una colisión.
pero la fórmula no puede ser simplemente p~ = m~v , por que eso lleva a la adición
galileana de velocidades, que sabemos que es falsa. Vamos a hacer el ansatz

p~ = mf (v) ~v

Es hasta cierto punto una cuestión de lenguaje4


4
Para determinar la función f (v) también se puede utilizar un argumento ingenioso que se
puede encontrar en el curso de Feynman. Consideremos una colisión entre partı́culas idénticas, que
se mueven la una hacia la otra con la misma velocidad, de forma que el momento total se anula

p~ = ~0

En un SRI adecuado (después de efectuar una cierta rotación) , la colisión será entonces tal y como
se indica en la figura.
Ahora estudiamos la colisión en otro SRI en el cual la primera componente de la velocidad
de la partı́cula 1 se anula. Esto corresponde a la segunda figura, donde se ha representado por
u la componente horizontal de la partı́cula 2, y por w la componente vertical de la partı́cula 1.

– 19 –
Figure 6: Análisis de una colisión.

el llamar a mf (v) masa, o bien reservar ese nombre para m. En el primer caso,
la masa depende de la velocidad.5 Es deseable además que al cambiar de SRI el
momento se transforme de la misma manera que las coordenadas. Ello es automático
Tendremos

vh ≡ u = v cos α
p
vv = v sin α = u tg α = v 2 − u2 (2.14)

Si supiéramos lo que vale vv podrı́amos aplicar conservación de la segunda componente del momento.
Si ahora miramos esta misma colisión desde un tercer SRI que se mueve hacia los ejex OX nega-
tivos con velocidad u, obtendremos la tercera figura. Pero hemos ya visto que en una circunstancia
similar
w
vv = u tg α =
γ (u)
Igualando la variación de la segunda componente del momento para las dos partı́culas,
w
2mf (w) w = 2mf (v)
γ (u)
Es decir, que
γ (u) f (w) = f (v)
Por otra parte p w
v 2 − u2 =
γ (u)
esto es
u2 u2 w2
 
v 2 = u2 + w2 1 − 2 = u2 + w2 − 2
c c
Es facil ver que la ecuacion anterior se satisface con

f (v) = γ (v)

Es decir, que para mantener la conservación del momento lineal, hemos de suponer que

p~ = γm~v

que es lo mismo que habı́amos obtenido anteriormente.


5
Para determinar f (v) existe un argumento sencillo debido a Rindler. Supongamos una colisión
muy suave (al final haremos tender la velocidad a cero) de dos partı́culas, P1 y P2 . Llamaremos S1

– 20 –
si definimos
d~x
p~ ≡ m

Es obvio que
d~x dt
p~ ≡ m
dt dτ
pero
dt 1 1
= dτ = q ≡γ
dτ dt 1− v2
c2

de forma que

p~ ≡ mγ~v

es muy importante NO confundir p~ con m~v


siendo
d~x
~v ≡

Si efectuamos una transformación de Lorentz en la que
 v 
t0 = γ t − 2 x
c
0
x = γ (x − vt)
y0 = y
z0 = z (2.15)

y S2 a los SRI en que están en reposo antes de la colisión. Si definimos el eje x como el de colisión,
es evidente que por simetrı́a, la velocidad transversa de ambas en sus respectivos SRI ha de ser la
misma, uT . Es decir, que después del choque, la velocidad de P1 en S1 será (u1x , uT ), y la velocidad
de P2 en S2 será (u2x , uT ), con la misma uT .
Ahora bien, la velocidad de P2 respecto de S1 será
uT
 
u2x v
γ(v) 1 + c2

La conservación del momento transverso en el sistema S1 nos dice que


uT
0 = pTP1 + pTP2 = m(0)uT − m(v)  
u2x v
γ(v) 1 + c2

donde la masa de P1 es la masa en reposo, mientras que la masa de P2 corresponde a la masa en


movimiento. Si ahora hacemos
lim
2 ux →0

se obtiene que
mP2 = γ(v)m

– 21 –
entonces, multiplicando por m y derivando con respecto al tiempo propio,

E 0 = γ (E − vpx )
 
0 E
px = γ p x − v 2
c
0
py = py
p0z = pz (2.16)

ya que vamos a ver en un momento que

dt 1
E ≡ mc2 = mc2 q
dτ v 2 +v 2 +v 2
1 − x c2y z

representa la energı́a cinética total de la partı́cula.


Es importante darse cuenta de que hay DOS velocidades distintas
involucradas: la asociada al momento p~ y la de la TLP, v. Aunque en este
ejemplo sencillo las dos velocidades son colineales a lo largo del eje OX,
conceptualmente NO TIENEN NADA QUE VER
Una de las consecuencias más importantes de la RE es que, a diferencia de la
mecánica galileana, permite describir sin dificultad partı́culas de masa nula, como el
fotón. Veamos cómo es ello posible.
Recordemos que en mecánica newtoniana, donde

d~p
F~ =
dt
el trabajo realizado será
 
d~p d~v 1 2 d
dW ≡ d~rF~ = d~r = m ~v dt = d m~v ≡ T dt
dt dt 2 dt

Cuando la fuerza externa deriva de un potencial

F~ ≡ −∇V
~

~ d
dW = −∇V.d~
r ≡ − V dt
dt
de forma que
d
(E ≡ T + V ) = 0
dt
En el caso relativista escribiremos:

d d d d
p~ = dt~v p~ = dt~v (mγ~v ) = dt~v~v˙ γ 3 = dt mc2 γ

d~r
dt dt dt dt

– 22 –
De forma que la energı́a cinética relativista será

1 v2
 
1
E = mc γ ∼ mc 1 + 2 + . . . = mc2 + mv 2 + . . .
2 2
(2.17)
2c 2

Claramente, para un objeto relativista,

p~ 2
~v = c
E
Otro hecho fácil de verificar es que
p
E ≡ mc2 γ = p2 c2 + m2 c4

ya que

v2 c2
c2 m2 (γ 2 v 2 + c2 ) = m2 c2 (c2 + ) = m2 2
c = m2 c4 γ 2
1 − β2 1 − β2

Las partı́culas de masa nula están entonces definidas por la relación

E = pc

donde el momento no está relacionado con la velocidad, que es siempre igual a c,


sino que se obtiene, como veremos, de los postulados de la mecánica cuántica

p=
c
En resumen, para partı́culas masivas

E 2 − p2 c2 = m2 c4

Para partı́culas de masa nula


E 2 − p 2 c2 = 0
Si existiesen, a las partı́culas con

E 2 − p2 c2 = −m2 c4

se las llamarı́a taquiones, y tendrı́an velocidad superior a la de la luz. Hay argumentos


muy convincentes en contra de su existencia6 .
6
Consideremos otro experimento ideal muy interesante.
Si emitimos en un vagón de tren de masa M un fotón con energı́a E en A, que será luego absorbido
en B El fotón tendrá un momento p = Ec , y por conservación del momento, el tren se moverá una
distancia D tal que
E
Mv =
c

– 23 –
Figure 7: Equivalencia masa/energı́a.

Siendo T el tiempo que tarda el fotón en ir del punto A al punto B,


L L
cT = L − vT ∴ T = =
c+v c + MEc

Y durante ese tiempo el vagón ha viajado una distancia


E L EL
D = vT = =
M c c + MEc E + M c2

Ahora bien, el centro de masas ha de permanecer constante. La única manera en la que esto puede
suceder es que la energı́a del fotón sea equivalente a una cierta masa, que llamaremos µ. Inicialmente
está en
(tomando el origen en el punto A)

µ.0 + M. L2 L M
X= =
µ+M 2 µ+M
Y cuando el fotón llega al punto B,
L

µ (L − D) + M 2 −D
X=
µ+M
Igualando, se obtiene
L M L − 2D
= µ(L − M ) + M
2 µ+M 2
de donde
MD M EL L M EL E + M c2 E
µ= = EL
= = 2
L−D E + M c2 L − E+M c2
E + M c 2 EL + M c2 L − EL c

– 24 –
2.11 El sistema de centro de momento (CDM)
Veamos cómo definir el SRI centro de masas (CDM) en casos sencillos. Por ejemplo,
supongamos una colisión de dos partı́culas de masa m, una se las cuales está en
reposo. A esta configuración se la llama SRI laboratorio (SL). Si hacemos un boost
en la dirección del momento de la partı́cula incidente, los nuevos momentos serán

E10 = γ(E1 − vpx )


β
p0x = γ(px − E1 )
c
p0y = py = 0
p0z = pz = 0 (2.18)

y los de la segunda partı́cula, la que estaba en reposo,

E20 = γmc2
β
kx0 = −γ mc2
c
0
ky = ky = 0
kz0 = kz = 0 (2.19)

El momento final total en la dirección OX será


β β
pTx ≡ γ(px − E1 ) − mc2
c c
que se anula si
px c γ1
β= 2
= β1
E1 + mc γ1 + 1
En un caso un poco más general, supongamos dos partı́culas con momentos relativis-
tas p~1 y p~2 . Su momento inicial total es

p~in ≡ p~1 + p~2 ≡ p~ + ~k

Existirá un SRI tal que en él el momento inicial total sea nulo? A ese sistema le
llamamos CDM. Vamos a empezar por el caso sencillo en el que los dos momentos
iniciales son paralelos. Frente a una transformación de Lorentz en la dirección de los
momentos (que llamaremos eje OX)

 v   v 
p0x = γ px − 2 E1 kx0 = γ kx − 2 E2
c c
p0y = py = 0 kx0 = kx = 0
p0z = pz = 0 kz0 = kz = 0 (2.20)

Es claro que si queremos que

p0x + kx0 = 0

– 25 –
es necesario que
px + kx
v=
E1 + E2
El caso general es un buen ejercicio para entretenerse utilizando los datos del
tema avanzado.

– 26 –
3. Tema avanzado: transformaciones de Lorentz
Las transformaciones de Lorentz puras se pueden escribir como
~v .~r
t0 = γ(t − )
c2
~v
~r0 = ~r + (γ − 1)(~r.~v ) − γ~v t (3.1)
v2

Existe una descomposición canónica debida a Wigner: toda transformación L ∈


SO(3, 1) se puede escribir como L = RL B~n RR , donde RL y RR son dos rotaciones
ordinarias de SO(3), y B~n es una transformación de Lorentz pura en la dirección del
eje ~n.
Una consecuencia sencilla, que demostraremos explı́ citamente, es que todos las
transformaciones de Lorentz puras son conjugadas, y se pueden escribir como:

B~n0 = RB~n R−1 (3.2)

donde R ∈ SO(3) define la dirección ~n0 a partir de ~n: n0i = j Ri j nj . Esto implica
P

que todas las transformaciones de Lorentz puras se pueden definir a partir de una
fija (que se puede escoger como Bx ) y de una rotación.
Efectivamente, partimos de la rotación R
X X
x0i = R(−1)i j xj = Rji xj (3.3)
j j

de forma que B~n R−1 se escribirá:

~r00 = ~r0 + (γ − 1)(~r0 .~n)~n + γvt~n


v
t00 = γ(t + 2 (~n.~r0 ) (3.4)
c
y RBR−1 ,

~r000 = R.~r0 + (γ − 1)(~r0 .~n)R~n + γvtR~n


v
t000 = γ(t + 2 (~n.~r0 ) (3.5)
c
Y el resultado se sigue del hecho de que
X
~n.~r0 = ~n0 .~r = ni Rji xj (3.6)
ij

ası́ como de que X


(~r0 .~n)R~n = Rjk xj nk nl Ril = (~r.~n0 )~n0 (3.7)
jkl

– 27 –
4. Qué significa decir que algo es invariante frente al grupo
de Lorentz, y por qué es esto importante?
Sabemos que frente a una rotación de los ejes coordenados en el plano, un vector
bidimensional se trensforma según
 0   
v1 cos θ sin θ v1
0 = (4.1)
v2 − sin θ cos θ v2
Es claro que la condición
v2 = 0
NO implica la condición
v20 = 0

Decimos que la condición v2 = 0 no es invariante bajo rotaciones bidimensionales

Análogamente, dado un vector arbitrario en R3 , V~ , es evidente que la ecuación

V3 = 0 (4.2)

no es invariante bajo rotaciones. Qué quiere decir esto? Pues que si la tercera
componente de V~ es nula en un cierto sistema de coordenadas, no tiene porqué serlo
en otro definido por una rotación respecto del primero.
Los tensores son cantidades que se definen precisamente por la condición de que
se transformen de forma lineal y homogénea con respecto al grupo (en este caso
SO(3)).

La condición
de que todas las componentes de un tensor se anulen, esa sı́ que
es una condición invariante bajo rotaciones, ya que las componentes en otro
sistema de referencia son combinaciones lineales de las componentes
en el sistema de referencia inicial.
Y ésto independientemente
de la cantidad de ı́ndices libres que existan; simplemente,
la ecuación ha se ser homogénea; esto es, que todos sus términos
han de tener los mismos ı́ndices libres.

Por ejemplo, son ecuaciones tensoriales:

Vi = 0 (4.3)

– 28 –
o bien X
∂i V i = 0 (4.4)
i

o incluso
∂i Vj − ∂j Vi = 0 (4.5)
Pero no lo es X
Vi + ∂k V k = 0 (4.6)
k

ya que sus dos términos se transforman de manera diferente al efectuar una rotación.
Cuando una ecuación es invariante, se escribe de la misma manera en todos los
sistemas de coordenadas, porque dado que el jacobiano de la transformación es no
singular,no afecta a la condición de anulación.
Por ejemplo Vi = 0 se escribirı́a j Rj i Vj0 = 0, pero esto es equivalente a Vj0 = 0,
P

ya que el determinante
detRi j 6= 0.

– 29 –
5. Relatividad General
5.1 El principio de equivalencia
La masa que aparece en la segunda ley de Newton es la masa inerte. Su definición
tiene que ver con la capacidad de una misma fuerza para producir aceleración en
distintos cuerpos.
Pensemos ahora en la ley de la gravitación universal, comparándola con la ley
de Coulomb. La fuerza que se ejerce sobre la partı́cula P debido a la presencia de la
P 0 será:
1 qq 0 0 mm0
Fc = 0 3
(~r − ~r ) ↔ FG = G 0 3
(~r 0 − ~r)
4π0 |~r − ~r | |~r − ~r|
Vemos claramente que el papel de las masas en esta ecuación es análogo a la de
las cargas, y lógicamente se deberı́an de llamar cargas gravitatorias. Nosotros les
llamaremos masas gravitatorias, y las denotaremos por mg . Realmente y al igual
que en el caso de Coulomb, deberı́amos de distinguir entre masa gravitatoria activa,
mag y masa gravitatoria pasiva mpg . Pero estas dos han de ser iguales en virtud de la
tercera ley de Newton (principio de igualdad entre acción y reacción), que nosotros
expresamos en lenguaje moderno como conservación del momento lineal total.
Pero lo que es innegable es que conceptualmente, la masa inerte, que denotaremos
a partir de ahora como mi y la masa gravitatoria, mg no tienen nada que ver. La
segunda ley de Newton en presencia de un campo gravitatorio se escribe

mg m0g
i
mi ẍ = G P 0 2 3/2
(x0i − xi )
| i (xi − xi ) |

Sin embargo EXPERIMENTALMENTE es posible escoger unidades de forma


que coincidan numéricamente
mi = mg
Ello permite simplificar la ecuación anterior eliminando la masa de la partı́cula cuya
aceleración estamos estudiando.

m0g
ẍi = G P
| i (xi − x0i )2 |3/2
la aceleración de un móvil en un campo gravitatorio no depende de su masa. Esto
es el principio de equivalencia, verificado con una precisión de

η(Earth, Be − Ti) = (0.8 ± 1.3) × 10−13

para el llamado parámetro de Eötvös,

(mg
) − (m
mi A
g
mi B
)
η(A, B) ≡ 2
(mg
) + (m
mi A
g
mi B
)

– 30 –
Se trata de uno de los experimentos más importantes de la historia de la ciencia.
Dado que la aceleración es la misma para todos los cuerpos, digamos ~g esto quiere
decir que en un sistema de referencia acelerado (y por consiguiente, no inercial)
con exactamente ~g (lo que llamamos sistema en caı́da libre, como por ejemplo en la
Estación Espacial ISS) se anulan los efectos de la gravitación. Hoy en dı́a esto es parte
de la experiencia cotidiana, y no hay más que conectarse a internet para contemplar
cómo se desenvuelven los astronautas en un medio de gravedad nula. Naturalmente
este sistema no es el mismo en todos los puntos; depende del valor de ~g (~x). Einstein
postula que toda la fı́sica en estos sistemas de referencia coincide exactamente con
la fı́sica de la relatividad especial, por lo que les llamaremos sistemas localmente
inerciales (SLI). A esto se le suele llamar el principio de equivalencia fuerte.
Para estudiar la gravitación lo que hay que hacer es ver cómo se conectan e
interrelacionan estos sistemas de referencia unos con otros.
La intuición genial, adquirida penosamente con la ayuda de su amigo matemático
Grossmann, es que la relación entre estos SLI era análoga a la relación entre difer-
entes planos tangentes en una esfera. Localmente una esfera se parece a R2 (Plano
tangente), pero la curvatura de la esfera está encapsulada en la forma en la que estos
planos tangentes están relacionados unos con otros.

5.2 De R3 × R al espacio de Minkowski


La fı́sica galileana está formulada en R3 × R, en el sentido de que los sucesos están
caracterizados por un punto ~r ∈ R3 y un instante t ∈ R. Las leyes de Newton son
tales que son invariantes frente a las isometrı́as de ese espacio, además de frente a
las TGP.
Ahora bien, recordemos que el tiempo propio fue construı́do precisamente de
forma que fuese invariante frente a las transformaciones de Lorentz. Si definimos
entonces una métrica pseudoriemanninana en R4 ,

ds2 ≡ c2 dτ 2 = c2 dt2 − dx2 − dy 2 − dz 2

entonces las isometrı́as de dicha métrica son precisamente las transformaciones de


Lorentz. A R4 dotado de esta métrica se le llama espacio de Minkowski. Los sucesos

xµ ≡ x0 ≡ ct, x, y, z


se transforman como vectores frente a las transformaciones de Lorentz, dado que


éstas actúan linealmente sobre el espacio de Minkowski.

5.3 Espacios planos y espacios curvos


La métrica euclı́dea de R2 es

ds2 = dx2 + dy 2 = dr2 + r2 dθ2

– 31 –
En cambio la esfera S 2 de radio l tiene la métrica

ds2 = l2 dθ2 + sin2 θdφ2




o bien en las llamadas coordenadas estereográficas como


1
ds2 = X 2 +Y 2 2
(dX 2 + dY 2 ),
(1 + 4l2
)

El plano tangente en el punto (θ̄, φ̄) viene caracterizado por las ecuaciones

~n0 .~x ≡ (x − x̄) sin θ̄ cos φ̄ + (y − ȳ) sin θ̄ sin φ̄ + (z − z̄) cos θ̄ = 0

donde el punto de tangencia entre la esfera y el plano es precisamente

x̄ ≡ sin θ̄ cos φ̄
ȳ ≡ sin θ̄ sin φ̄
z̄ ≡ cos θ̄ (5.1)

Como vemos el planp tangente varı́a al variar el punto de tangencia. Cada uno de
estos planos es un espacio de Minkpwski en Relatividad General.
Calculemos el área y el perı́metro de un cı́rculo de radio r dibujado sobre la
suerficie de una esfera bidimensional de radio l.
En el triángulo de la figura,
θ
x = l sin θ = r cos
2
lo cual implica
θ θ θ
2l sin cos = r cos
2 2 2
y r
r2 r3
x=r 1 − 2 ∼ r − 2 + ...
4l 8l
Ahora bien,
ds = xdφ
por lo que la longitud del cı́rculo será
πr3
Z
s = xdφ = 2πr − 2 + . . .
4l
Análogamente el área
dA = xdrdφ
de forma que el área del cı́rculo sobre la esfera
πr4
Z
A = dA = πr2 − + ...
16l2

– 32 –
La curvatura gaussiana se puede definir como
16 πr2 − A 1
K= lim 4
≡ 2
π r→0 r l
La idea de la relatividad general (RG) de Einstein es que la gravitación está
representada por la curvatura del espacio, manifestada a través de una métrica no
trivial, cuyos coeficientes son funciones del punto, determinadas por el contenido
material a través de las ecuaciones de Einstein. Para campos débiles,
 
2V
2
ds = 1 + 2 c2 dt2 − dx2 − dy 2 − dz 2
c
siendo V el potencial gravitatorio por unidad de masa, es decir,
GM
V =−
r
en la aproximación newtoniana.
Diremos que un campo gravitatorio es estático si existe un sistema de coorde-
nadas en el que
∂gµν (x)
=0
∂x0
siendo además
g0i = 0
Al tiempo x0 le llamaremos tiempo universal.
En esas condiciones, el tiempo propio será
√ x0 x0 V x0 x0
   
|V |
τ = g00 = 1+ 2 1− 2 ≤
c c c c c c
Es decir, que el campo gravitatorio hace que los relojes atrasen.
Si recordamos la ecuación de ondas, la frecuencia de un fotón medida en unidades
de tiempo universal era
∂ψ
ω0 ≡ −c 0
∂x
En cambio la frecuencia medida en unidades del tiempo propio será
∂ψ ∂ψ ∂x0 ω0
ω≡ = 0
=√ ≥ ω0
∂τ ∂x ∂τ g00
Comparando la frecuencia en dos posiciones diferentes,
V1 − V2 |V2 | − |V1 |
∆ω ≡ ω2 − ω1 = ω0 2
= ω0
c c2
La frecuencia de luz experimenta un corrimiento hacia el rojo (redshift) al alejarse
de una fuente gravitatoria. Este fenómeno admite una interpretación muy natural
a la luz de la mecánica cuántica, ya que quiere decir que al fotón le cuesta energı́a
abandonar el campo gravitatorio producido por la fuente.

– 33 –
5.4 Las ecuaciones de Einstein
Son 10 ecuaciones (tensoriales) en derivadas parciales. Las incógnitas son las 10
componentes de la métrica, y los datos son las componentes del tensor energı́a-
momento, que contiene información sobre la densidad de energı́a de la materia. Las
escribimos simplemente para admirarlas.

1 8πG
Rµν − (R + 2λ) gµν = 4 Tµν
2 c
la constante
8πG
λ≡− ρvac
c4
representa la densidad de energı́a de vacı́o cuántico, la llamada energı́a obscura.

– 34 –
6. Mecánica cuántica no relativista.
6.1 La naturaleza corpuscular de la radiación
Einstein postuló que la radiación consiste en fotones
E hν
p= =
c c
La longitud de onda se obtiene mediante
c hc h
λ= = =
ν E p
De Broglie postula que esta relación es válida para todas las formas de materia.
Este punto de vista permite explicar el efecto fotoeléctrico.
Si se bombardea un metal con luz monocromática, a veces se emiten electrones.
Si la frecuencia es iferior a un cierto umbral (que depende del tipo de metal), no
se emiten electrones aunque se aumente mucho la intensidad. Cuando se supera ese
umbral, se emiten electrones con una energı́a cinética T que satisface

~ω = W + T

La cantidad W es el trabajo necesario para extraer el electrón del potencial atractivo


del metal.
La colisión de rayos X por electrones (efecto Compton) también tiene una inter-
pretación sencilla.
Conservación de momento
p~1 = p~2 + p~e
lo cual implica que
p2e = p21 + p22 − 2p1 p2 cos θ
Conservación de la energı́a:
p
p1 c + mc2 = p2 c + p2e c2 + m2 c4
de donde

p2e = −m2 c2 + ((p1 − p2 ) + mc)2 = p21 + p22 − 2p1 p2 + 2mc (p1 − p2 )

e igualando las dos expresiones para p2e :

−2p1 p2 + 2mc (p1 − p2 ) = −2p1 p2 cos θ


esto es
mc (p1 − p2 ) = 2p1 p2 (1 − cos θ) = 2p1 p2 sin2 θ/2

– 35 –
o lo que es lo mismo,
h h h
λ2 − λ1 = − = 2 sin2 θ/2 = 2λe sin2 θ/2 (6.1)
p2 p1 mc
que es precisamente lo que se observa: el salto en longitud de onda sólo depende del
ángulo de colisión, y no de la frecuencia

6.2 La naturaleza tipo onda de la materia


Davisson y Germer hicieron reflejar un haz de electrones de la superficie de un cristal
de nı́quel. Descubrieron que se forman franjas de difracción completamente análogas
a las que aparecen en la difracción de la luz. El fenómeno presiste cuando la inten-
sidad es tan baja que pasa un solo electrón de cada vez.
Esto quiere decir que un electrón está asociado de una manera todavı́a no bien
definida con una onda 7 de de Broglie
Et−~
p.~
x
e−i( ~ )

Este postulado reproduce correctamente la relación entre la anchura de las bandas


de difracción y la energı́a de los electrones.
p2
De hecho, la longitud de onda correspondiente a una energı́a cinética T ≡ 2m

p 2mT 2π
k= = ≡
~ ~ λ
Recordando la fórmula de interferencia correspondiente a una rejilla con espaci-
ado d y ángulo de inecidencia θ
nλ = dsin θ
7
Las ondas planas son soluciones particulares de la ecuacion de ondas unidimensional

1 ∂2 ∂2
 
− y(t, x) = 0
c2 ∂t2 ∂x2

y1 ≡ sin(ωt − kx)

y2 ≡ cos(ωt − kx)
siempre que
ω = ck
Es útil la representación compleja

y ≡ e−i(ωt−kx) = y2 − iy1

Es evidente que toda combimación lineal de senos y cosenos también se puede poner como com-
binación lineal de y y de y ∗ .

– 36 –
Para

n=1
θ∼0
d ∼ a0 (6.2)

(que corresponden a T ∼ 50eV ).


Esto es
λ ∼ a0
Igualando las dos expresiones para la longitud de onda, obtenemos una expresión
para ~

h = a0 2mT

a0 = .53 × 10−8 cm
me = .9 × 10−27 g
T = 50 eV = 50 × 1.6 × 10−12 erg (6.3)

resultando
h ∼ 2.01 × 10−27 erg. s
suficientemente próximo al valor obtenido por Planck como para reforzar la consis-
tencia de todo el esquema.

6.3 Niveles discretos de energı́a


La teorı́a atómica de Rutherford tenı́a dos problemas:

• Los átomos deberı́an de ser muy inestables

• Deberı́an de radiar energı́a con un espectro continuo de frecuencias.

Experimentalmente se observaban sólo lı́neas discretas, que en el caso del H se acer-


caban a la fórmula de Balmer
1 1
ω = N( 2
− 2)
2 n
Además Bohr propuso una serie de reglas:

• El momento angular del electrón está cuantizado

L = n~

(Esto implica, como veremos, cuantización de la energı́a).

– 37 –
• La frecuencia de la radiación emitida corresponde a cambios en los niveles de
energı́a de los electrones en los átomos. Por ejemplo, si un electrón se mueve
del nivel En al nivel Em se emite ( o absorbe) una energı́a igual a:

~ωnm = |En − Em |

Explı́citamente,
e2
= maω 2
4π0 a2
Y si suponemos, siguiendo a Bohr, órbitas circulares
n~
ma2 ω = n~ ∴ ω=
ma2
de forma que la primera ecuación se reduce a

e2 n2 ~2
= ma3 2 4
4π0 ma
con lo que los únicos radios permitidos serán:

~2 4π0 2
an = 2
n ≡ a0 n 2
me
La velocidad angular es
me4
ω=
n3 ~3 (4π0 )2
Y la energı́a será
1 e2 1 e2 1
En = ma2n ω 2 − =−
2 4π0 an 2 4π0 a0 n2
Las frecuencias de radiación son
e2
 
1 1
ωnm = 2
− 2
4π0 2~a0 n m

Y el átomo de hidrógeno es estable simplemente porque no puede emitis radiación


una vez que el electrón se encuentra en su nivel de energı́a más bajo n = 1.
Claramente este tipo de reglas son ad hoc, y lo que hay que intentar es entender
cuáles son los grandes principios )el análogo de las leyes de Newton que subyacen
detrás de ellas. A esto nos vamos a dedicar.

6.4 Operadores
Los operadores son aplicaciones de un cierto espacio de funciones, como L2 (R) en sı́
mismo:
Ô : f (x) → (Ôf )(x)

– 38 –
Hasta cierto punto, se pueden ver como generalizaciones de las matrices ordinarias.
Ejemplos útiles en MC:

Ô ≡ x

Ô ≡
∂x

(Ôf )(x) ≡ (xf (x)) (6.4)
∂x
A todo operador (al igual que a toda matriz cuadrada) le asociamos un cierto
espectro de autovalores, definido como:

Ôyn (x) = λn yn (x)


Por ejemplo

−i yn (x) = λn yn (x)
∂x
yn (x) = eiλn x
Si exigimos condiciones de contorno periódicas en 0 ≤ x ≤ L, entonces los autovalores
forman un conjunto discreto

λn = n
L
donde n ∈ Z.
Dados dos operadore diferentes, en general el conmutador no se anula (de nuevo,
como en el caso de las matrices):
h i
Ô1 , Ô2 6= 0

Por ejemplo,  

x, = −1
∂x

6.5 Los postulados de la MC


Lo primero que hay que implementar es el principio de indeterminación, cuyo origen
radica en que para medir la posición de un objeto cuántico con una precisión ∆x es
necesario utilizar fotones con λ ≤ ∆x, lo cual quiere decir que el momento de estos
fotones es del orden p = 2π~λ
≥ 2π~
∆x
una energı́a E ≥ 2π~c
∆x
. Cuanto más queramos
reducir el error en la medida de la posición, más energéticos serán los fotones que
tendremos que emplear, y dado que estos fotones chocan con las partı́culas cuánticas
desviándolas tanto más cuanto mayor es su energı́a, tanto mayor será la perturbación
que produzcamos en el objeto cuántico.
Está claro que las observaciones van a jugar un papel esencial en la formulación
de la MC.

– 39 –
A cada observación (tal como medir la energı́a, o la posición, o el momento,
etc) le corresponde un conjunto de números, que son los posibles resultados de la
observación. Este conjunto puede ser finito, discreto, o continuo. Hay que insistir
en que no hay manera de observar sin perturbar el sistema. Estas perturbaciones,
despreciables para sistemas macroscópicos, son esenciales en el caso de los sistemas
cuánticos. Esto se traduce en que dadas dos observaciones, O1 y O2 , sun conmutador

[O1 , O1 ] 6= 0

en general.


Postulados de interpretación.
A cada observación O1 le corresponde un operador Ô1 . Las funciones sobre las
que actúan los operadores representan los estados del sistema cuántico. Cuando sea
una autofunción del operador, diremos que es un autoestado. A estas funciones las
llamaremos función de onda.

• Los posibles resultados de la observación son los autovalores del operador cor-
respondiente.

• La observación  en un sistema cuya función de onda es un autoestado un (x),


tal que
Âun = an un
conduce al resultado an con certeza.

• Si la función de onda es ψ(x), entones sólo se puede predecir el promedio de


muchas observaciones repetidas del observable Â. Es promedio está dado por:
R∞ ∗ ∂
−∞
ψ (x)Â(x, ∂x )ψ(x)dx
āψ ≡ R∞
−∞
ψ ∗ (x)ψ(x)dx

Naturalmente el tercer postulado es consistente con el segundo: siempre que


ψ(x) = un (x)
R∞ ∗ ∂
u (x)Â(x, ∂x
−∞ n
)un dx
āψ ≡ =
1
1
= an = an (6.5)
1


Veamos ahora los
Postulados fı́sicos:

– 40 –
+ EL PRINCIPIO DE CORRESPONDENCIA. Postulamos que las relaciones
entre variables fı́sicas de la mecánica clásica, en tanto en cuanto no ivolucren
derivadas siguen siendo válidas para los operadores cuánticos correspondientes.
Por ejemplo, la tercera componente del momento angular

L̂z ≡ x̂p̂y − ŷ p̂x

Al operador cuyos autovalores determinan la energı́a la llamaremos hamiltoni-


ano
p̂2
Ĥ ≡ + V (x̂)
2m
Por ejemplo, para un oscilador armónico,
p̂2 m
Ĥ ≡ + x̂2
2m 2
+ EL PRINCIPIO DE COMPLEMENTARIEDAD.
De acuerdo con nuestra discusión general sobre la incertidumbre, vamos a pos-
tular
[x̂, p̂] = α~
Vamos además a postular la representación más simple posible del operador
posición, a saber, multiplicación por la función x:

x̂f (x) ≡ xf (x)

Pero ya hemos visto que



[x, −α~ ] = α~
∂x
Esto sugiere inmediatamente una posible representación del momento:

p̂f (f ) ≡ −α~ f (x)
∂x
Las autofunciones del operador momento representan funciones de momento
bien definido:

p̂up (x) = −α~ up (x) = pup (x)
∂x
esto es
px
up (x) = e− α~
de forma que si tomamos
α=i
entonces la función de ondas de momento definido es precisamente una onda
de de Broglie. Postulamos entonces

[x̂, p̂] = i~

– 41 –
lo cual, como hemos visto, conduce a la representación de estos operadores

x̂ → x.

p̂ → −i~ (6.6)
∂x
6.6 La ecuación de Schrödinger.
Sabemos que la consrvación de la energı́a es consecuencia del hecho de que el potencial
no dependa explı́citamente del tiempo, es decir, que sea invariante bajo traslaciones
temporales

V (~x, t) = V (~x, t + a) = V (~x, t) + a V (~x, t) + O(a2 )
∂t
Esto motiva el postulado de que la función de ondas satisface la ecuación de Schrödinger
 
∂ ∂
i~ ψ(~x, t) = Ĥ x, −i~ ψ(~x, t)
∂t ∂x
Cuando la dependencia con el tiempo sea del tipo
Et
ψ(x, t) = e−i ~ uE (x)

diremos que el sistema se encientra en un estado estacionario.


De acuerdo con todos los postulados anteriores, los posibles valores de la energı́a
de un sistema vendrán determinados por la ecuación
 

Ĥ x, −i~ uE (x) = EuE (x)
∂x
La solución de esta ecuación proporcina al mismo tiempo, los posibles valores de
la energı́a, E, ası́ como las funciones de onda de energı́a definida. A esa ecuación,
cuya importancia es similar a la de l segunda ley de Newton, se le llama ecuación de
Schrödinger.
en el caso particular de una partı́cula que se mueve en un potencial, la ecuación
se escribe
 2
~2 ∂ 2
  

+ V (x̂) uE (x) = − + V (x̂) uE (x) = EuE (x)
2m 2m ∂x2
Nos gustarı́a resolver la ES inmediatamente para un caso fı́sicamente interesante,
como el de los posibles niveles de energı́a de un electrón en un átomo de hidrógeno.
La ecuación se escribirı́a
~2 ~ 2 1 e2
 
− ∇ − uE (r, θ, φ) = EuE (ρ, θ, φ)
2m 4π0 r
Esta ecuación conduce a los niveles de energı́a experimentalmente observados. Pero
su resolución matemática es demasiado complicada para nuestras posibilidades de
primero de Bolonia.

– 42 –
Es por ello por lo que resolveremos algunos ejemplos sencillos para desarrollar una
intuición sobre la ES. Imaginemos que el electrón tiene una energı́a definida, digamos
E0 . Es claro que clásicamente el electrón sólo puede moverse en regiones donde esta
energı́a es mayor que el potencial (ya que la energı́a cinética es semidefinida positiva).
Esto no impone ninguna restricción si E0 ≥ 0. Pero en cambio, si E0 < 0, el electrón
está en un estado ligado, lo cual quiere decir que sólo puede moverse en un intervalo
de la variable posición. Para intentar mimetizar esta situación en contextos más
sencillos, comenzaremos por el estudio de un pozo cuadrado infinitamente profundo.
Lo que se quiere decir es

V (x) = 0, |x| ≤ a
V (x) = ∞, |x| > a (6.7)

La ES se escribirá para |x| ≤ a,

~2 ∂ 2
− un (x) = En un (x)
2m ∂x2
Como V = ∞ para |x| > a, la única manera en la que la ES se pueda satisfacer en
esa región es que la función de onda se anule

|x| > a ⇒ un (x) = 0

Si definimos
2mEn
kn2 ≡
~2
la ES reza
∂2
un = −kn2 un
∂x2
esto es
un = A cos kn x + B sin kn x
Por continuidad, hemos de pedir que

un (±a) = 0

A cos kn a + B sin kn a = A cos kn a − B sin kn a = 0


de forma que, o bien A = 0, o bien B = 0. Examinemos primero las soluciones en
coseno.Necesitamos que
π
kn a = (2Z + 1)
2
Para las soluciones en seno, es necesario que
π
kn a = 2Z
2

– 43 –
Claramente ello implica que la posibles oluciones son
π
kn = n
2a
A cos k2n+1 x
y
B sin k2n x

Una consecuencia de todo esto es que la energı́a está cuantizada, ya que

~2 2 ~2 π 2 2
En = kn = n
2m 2m 4a2
6.7 La integral de solapamiento
Normalizaremos la función de onda mediante la condición, cuyo significado fı́sico
veremos en un momento Z
dxψ ∗ (x)ψ(x) = 1

La función de ondas correspondiente a un estado de momento definido es


ipx
up (x) = C e ~

Si suonemos que la partı́cula está confinada a una región finita

0≤x≤L

entonces
1
|C|2 =
L
o sea que
1 ipx
up = √ e ~
L
Para tomar directamente el lı́mite cuando L → ∞ hay que usar distribuciones, lo
cual excede a nuestras capacidades en primero de Bolonia.
Verifiquemos a qué es igual el valor esperado del momento en un autoestado:
Z  
1 −ipx ∂ 1 ipx
p̄up = dx √ e ~ −i~ √ e ~ =p
L ∂x L

lo cual es satisfactorio.
Por otra parte, el valor esperado de la posición será
Z Z

x̄ψ ≡ dxψ (x)xψ(x) = dx x|ψ(x)|2

– 44 –
Esto es, que el módulo al cuadrado de la función de onda representa la densidad
de probabilidad de la partı́cula en el espacio. Si aplicamos esto al autoestado del
momento, obtenemos
Z L
1 L
x̄up = dx x =
0 L 2
es decir, que la posición de la partı́cula tiene una distribución uniforme en todo el
intevalo (0, L).
Recordemos que los autovectores de uma matriz hermı́tica foman una base del
espacio lineal sobre el que actúan las matrices. Utilizaremos la notación
X (n) (n)
Mij ej = λ(n) ei
j

(n)
donde ei , n = 1 . . . N representa el conjunto de los N autovectores correspondientes
a los autovalores λ(n) que sopondremos no degenerados, de la matriz hermı́tica M ,
de dimension N . de forma que los autovectores están normalizados de acuerdo con
el producto escalar
X  (n) ∗ (m)
(n) (m)
he |e i ≡ ei ei = δnm
i

donde la delta de Kronecker está definida como

δnm = 1 si m = n
δmn = 0 si m 6= n (6.8)

Es un hecho que todo vector del espacio lineal sobre el que actúan las matrices se
puede escribir como una combinación lineal de los autovectores, y eso para cualquier
matriz hermı́tica
n=N
X
∀v, ∃vn , v = vn e(n)
n=1

Claramente
vn = he(n) |vi
Lo mismo es cierto mutatis mutandis para los operadores diferenciales. Las funciones
de onda forman un espacio lineal, aunque de dimensión infinita. Esto no quiere decir
más que que la suma de dos funciones de onda es otra función de onda, y que la
multiplicación por una constante también es otra función de onda. La diferencia
principal es que a veces estamos interesados en operadores con espectro continuo,
como el operador momento.
Parece obvio que entonces habrá que substituir las sumas por integrales
X Z
−→ dp
n

– 45 –
Resulta cómodo, sin embargo, en muchas ocasiones, seguir usando la sotación de
suma discreta
X
ψ(x) = cn φn (x)
n
donde Z
cn ≡ hφn |ψi ≡ dxφ∗n (x)ψ(x)
donde hemos definido el producto escalar sobre funciones de onda como
Z
hφ|ψi ≡ dxφ∗ (x)ψ(x)

Es fácil comprobar que esta definición cumple todos los criterios que debe de satisfacer
un producto escalar.
De forma que el valor esperado del operador  del cual
φn (x)
son los autovectores (n puede recorrer un espectro discreto o continuo) será
Z X Z

ā ≡ hψ|Â|ψi = dxψ (x)Âψ(x) = ∗
cn cm dxφ∗n (x)Âφm (x) =
m,n
X Z X X
c∗n cm dxφ∗n (x)λm φm (x) = c∗n cm λm δmn = λn |cn |2 (6.9)
m,n m,n n

Ahora bien, Z
cn ≡ hψ|ni = dxψ ∗ (x)φn (x)
Esto implica que X
ψ(x) = hφn |ψiφn
n
Es un hecho de la vida que de todo lo que llevamos expuesto de deduce que la
probabilidad de que al medir un cierto observable  en un sistema descrito por una
función de ondas ψ obtengamos el resultado an será el módulo al cuadrado de la
integral de solapamiento
Z 2

Pψ (an ) = dx φn (x)ψ(x)dx

En el caso particular de que estemos desarrollando conrespecto a los autoestados


del operador momento, esto es, con respecto a las ondas planas,
Z
x
ψ(x) = dpψ̃(p)eip ~

Es decir, que
ψ(p) ↔ cn
lo que ocurre es que el ı́ndice p es un ı́ndice continuo.

– 46 –
6.8 El principio de incertidumbre
Consideremos un sistema localizado en el origen con una incertidumbre ∆x. Su
función de ondas (la normalización no es importante en este argumento)
x2
ψ(x) = N e− 2∆x2

de forma que la densidad de probabilidad es una gaussiana centrada en el origen con


anchura ∆x,8 Para calcular la probabilidad de que la medida del momento propor-
8
Una densidad de probabilidad es por definición, una función tal que

P (x) ≥ 0
Z ∞
P (x) = 1

La probabilidad de un cierto intervalo de la recta real será


Z b
P (x)dx
a

La definición matemática de valor esperado corrrespondiente a la densidad de probabilidad P (x) es


por definición Z
µ ≡ E(X) ≡ xP (x)dx

La varianza se define como

x − µ2 = E(x2 ) − E(x)2

V ar(X) ≡ E

La distribución normal o gaussiana viene definida por

1 −(x−x̄)2
P (x) ≡ √ e 2σ2
σ 2π
La media es
µ = x̄

y la varianza
V ar(X) = σ

La probabilidad de que la variable esté a menos de

• 1σ → .683

• 2σ → .956

• 3σ → .997

Fı́sicamente, no tiene sentido decir que una variable tiene un valor, digamos x, a no ser que la
varianza sea menor que x:
∆x ≤ x

Naturalmente, lo mismo ocurre con el momento o con la energı́a.

– 47 –
cione un resultado p, calculamos el solapamiento con la autofunción del momento:
Z +∞ Z +∞
−ipx

φ(p) ≡ dx up (x)ψ(x) = N dx e ~ ψ(x)
−∞ −∞

Claramente
P(p) = |φ(p)|2
Para efectuar este cálculo, vamos a recordar el cálculo de Gauss de lo que se llama
en su honor integral gaussiana.
Z ∞
2
I≡ dxe−λx
−∞

Gauss escribe
Z ∞Z ∞ Z ∞ Z 2π Z ∞ ∞
−λx2 −λy 2 −λr2 1  −λr2  π 2 π
2
I = dxdye e = rdr dθe = 2π − d e = − e−λr =
−∞ −∞ 0 0 0 2λ λ 0 λ
Por consiguiente

Z r
−λx2 π
dxe =
−∞ λ
Una variante sencilla es
Z ∞ Z r
−λx2 −bx b2
−λt 2 π b2
dx e = e 4λ 2
dt e = e 4λ
−∞ λ
donde hemos hecho
b
t≡x+

La integral de solapamiento es un caso particular donde
1
λ≡
2∆x2
p
b=i (6.10)
~
esto conduce a √  −p2 ∆x −p2 ∆x
φ(p) = N 2π∆x e ~2 = N 0 e ~2
Esto representa otra gaussiana centrada en el origen, con una anchura
~
∆p =
∆x
Esto no es más que el principio de incertidumbre de Heisenberg en acción.
Si se reflexiona ligeramente sobre lo que acabamos de hacer, se verá que no hemos
hecho más que calcular las componentes de la gaussiana en la base de ondas planas.
A esta sencilla operación los matemáticos denotan como transformada de Fourier.
A este tipo de funciones de onda, como la gaussiana, que son normalizables en el
continuo, se les llama paquetes de ondas.

– 48 –
6.9 El efecto túnel
Queremos estudiar el movimiento de una partı́cula en un potencial tipo escalón como
el representado en la figura. Hay varios casos a considerar. Veamos primero lo que
ocurre clásicamente.

• E0 ≥ V . Una partı́cula que venga desde la izquierda con E = E0 tiene una


energı́a cinética y un momento dados por
p20
T0 = E0 =
2m
Al llegar al origen se frenan debido a la barrera de potencial. Poseen suficiente
energı́a para penetrarla y existe transmisión total.

p21 p2
T1 = = E0 − V = 0 − V
2m 2m
esto es q
p1 = p20 − 2mV

• E0 ≤ V . En este caso al llegar al origen la partı́cula no puede penetrar, ya que


en la zona del potencial la energı́a cinética tendrı́a que ser negativa. Decimos
que existe reflexión total.

Calculemos ahora lo que ocurre deacuerdo con las reglas de la MC. La ES reza
~2 ∂ 2
− ψ = E0 ψE x ≤ 0
2 E
 2m 2∂x 2 
~ ∂
− + V ψE = E0 ψE x≥0 (6.11)
2m ∂x2
Como el salto en el origen es finito, la ES nos dice que la segunda derivada de la
función de onda ha de ser finita, lo cual implica que tanto la función cono su primera
derivada son continuas en el origen.

• E0 ≥ V . Definamos las variables útiles


2mE0
k02 ≡
~2
2m(E0 − V )
k12 ≡ (6.12)
~2
La ES se escribe
∂2
 
2
+ k0 ψL = 0
∂x2
 2 
∂ 2
+ k1 ψR = 0 (6.13)
∂x2

– 49 –
las soluciones son ondas planas e±ik0 x y e±ik1 x .

Supongamos que queremos saber qué ocurre cuando una partı́cula se aproxima
por la izquierda (esto es el análogo de las condiciones iniciales clásicas).En
principio parece lógico intentar

ψL (x) = eik0 x

ψR (x) = Beik1 x
donde la actuación del operador momento nos dice que ψL es una onda que se
mueva hacia la derecha, mientras que ψL es una onda que también se mueve
hacia la derecha. Si hacemos eso, e imponemos continuidad, necesariamente
B = 1. Pero esto contradice continuidad de la derivada primera, ya que

k0 6= k1

Por todo ello necesitamos admitir la posibilidad de que la onda incidente pueda
no sólo ser transmitida sino también reflejada. Escribimos la solución particular

ψL (x) = eik0 x + Ae−ik0 x

En la segunda zona suponemos que sólo existe onda transmitida.

ψR (x) = Beik1 x

Vamos ahora a imponer continuidad de la función de onda y de su primera


derivada.

1+A=B
k0 (1 − A) = k1 B (6.14)

La solución es única:
k0 − k1
A=
k0 + k1
2k0
B= (6.15)
k0 + k1
La probabilidad de encontrar la partı́cula en el punto x < 0 será

P (x) ∼ |eik0 x +Ae−ik0 x |2 = (eik0 x +Ae−ik0 x )(e−ik0 x +Aeik0 x ) = 1+A2 +2A cos 2k0 x

– 50 –
Lo que hay de nuevo en MC es que como

A 6= 0

existe un haz reflejado no nulo. El lı́mite clásico corresponde a acciones mucho


mayores que ~. Pero la acción tı́pica es del orden de p.L, o sea que el régimen
clásico corresponde a momentos muy grandes. Esto sucede cuando

E0  V

lo cual implica que k0 ∼ k1 , esto es

A∼0
B∼1 (6.16)

El otro caso extremo es cuando E0  |V |. Vamos a suponer que V = −|V |,


y muy grande en valor absoluto. Clásicamente, en esta sutiación las partı́culas
se aceleran mucho. Ahora bien, en esta situación

k0  k1
lo que conlleva

A ∼ −1
B∼0 (6.17)

es decir, que existe reflexión total; justo lo opuesto de la predicción clásica. Este
efecto se observa experimentalmente en fı́sica nuclear, al bombardear núcleos
con piones de baja energı́a.

• E0 ≤ V . La ES para la parte de la izquierda no cambia. Para la derecha,


definimos
2m
K 2 ≡ 2 (V − E0 )
~
de forma que la ecuación reza

∂2
( − K 2 )ψR = 0
∂x2
Si estudiamos un estado correspondiente a un haz incidente desde la izquierda,
buscamos una solución de la forma

ψL = eik0 x + A e−ik0 x
ψR (x) = C e−Kx + D eKx (6.18)

– 51 –
Claramente D = 0 si queremos que sea normalizable. Continuidad en el origen
impone

1+A=C
ik0 (1 − A) = −KC (6.19)

lo cual implica

k0 − iK
A=
k0 + iK
2k0
C= (6.20)
k0 + iK

Por otra parte, A es ahora un número complejo de módulo unidad. El fenómeno


novedoso es que la probabilidad de encontrar la partı́cula en la zona clásicamente
prohibida, x ≥ 0 es proporcional a

4k02
P+ = |C e−Kx |2 = e−2Kx
k02 + K 2

La probabilidad de encontrar una partı́cula que atraviese una barrera de an-


chura b en el punto x = b, dividida por la de encontrarla en x = 0 es

2m(V −E0 )
−2Kb −2b
T =e =e ~

Este es el fundamento cuántico de la radiación β de los núcleos, ası́ como del


microscopio de efecto túnel.

6.10 Estados ligados


Consideremos el siguiente potencial:

V (x) = 0 |x| < a


V (x) = V |x| ≥ a (6.21)

Supongamos además que E0 < V , de forma que clásicamente el sistema está


confinado al pozo
La ES se escribe, para |x| < a

∂2
 
2
+ k0 ψ = 0
∂x2
y para |x| ≥ a
∂2
 
2
−K ψ =0
∂x2

– 52 –
En el pozo tendremos

ψi (x) = A cos k0 x + B sin k0 x

y en la región exterior derecha,

ψR (x) = C e−Kx

Por simetrı́a respecto del origen (paridad), la solución exterior izquierda será

ψL = ±C e−K|x|

Habrá entonces una solución simétrica respecto del origen (diremos que tiene paridad
positiva)

ψi (x) = cos k0 x
ψR (x) = C e−Kx
ψL (x) = C e−K|x| (6.22)

y otra solución antisimétrica (paridad negativa)

ψi (x) = sin k0 x
ψR (x) = C 0 e−Kx
ψL (x) = −C 0 e−K|x| (6.23)

Hemos multiplicado la función de onda por una constante de forma que el coe-
ficiente en el pozo sea la unidad.
Las condiciones de empalme son, en el caso par,

cos k0 a = C e−Ka
k0 sin k0 a = KC e−Ka (6.24)

Como tenemos dos ecuaciones, sólo existe solución para un conjunto discreto de
valores de la energı́a, a saber, los que satisfagan que

k0 tg k0 a = K

La correspondiente ecuación en el caso impar es

sin k0 a = C 0 e−Ka
k0 cos k0 a = −KC 0 e−Ka (6.25)

Ergo
k0 cotg k0 a = −K
Es decir, que en el rango de energı́as en el que clásicamente existen estados ligados,
encontramos en QM un espectro discreto.

– 53 –
6.11 El oscilador armónico
La ecuación de Scrödinger es

~2 ∂ 2 ω2 2
 
− + m x ψn = En ψn
2m ∂x2 2
donde hemos adelantado que el espectro de energı́as va a ser discreto. Si definimos
r

y≡ x
~
En
n ≡ (6.26)

la ES se escribe
∂2
 
2
− y ψn (y) = −2n ψn (y)
∂y 2
Para resolverla, definimos dos operadores

a≡ +y
∂y


a+ ≡ − +y
∂y
Claramente
∂2
−aa+ = − y2 − 1
∂y 2
lo cual permite reescribir la ES como

−aa+ ψn = (−2n − 1) ψn

Es también un hecho que


∂2
−a+ a = − y2 + 1
∂y 2
de modo que
−a+ aψn = (−2n + 1) ψn
Multiplicando por el operador a a la izquierda,

−aa+ aψn = (−2n + 1) aψn = (−2(n − 1) − 1) aψn

Esto quiere decir que si ψn es una autofunción con autovalor n , entonces

aψn

es otra autofunción con autovalor


n − 1

– 54 –
análogamente
−a+ aa+ ψn = (−2(n + 1) + 1) a+ ψn
implica que si ψn es una autofunción con autovalor n , entonces

a+ ψ n

es otra autofunción con autovalor


n + 1
Claramente el proceso descendente se acabará en el momento en que se llegue a
una función tal que
aψ0 = 0
Es fácil ver que
y2
ψ0 = e− 2
y corresponde a
(−20 + 1)ψ0 = 0
lo cual implica que  
1
En = n + ~ω
2

– 55 –
6.12 Problemas.
• Demostrar que
x2
y(x) ≡ e− 2
es una autofunción del operador

∂2
Ô ≡ − x2
∂x2
y calcular el autovalor correspondiente.

• Una partı́cula confinada en un pozo cuadrado infinito posee una incertidumbre


en la posición
∆x ≡ 2a
Ahora bien, la magnitud del momento ha de ser al menos tan grande como su
incertidumbre. Deducir de este hecho que la energı́a del estado fundamental
es, aproximadamente,
~2
E1 ∼
8ma2
• Demostrar que
∂V (x)
[p̂, V (x̂)] = −i~
∂x
• Demostrar que las autofunctiones correspondientes al pozo infinito son nece-
sariamente simétricas o antisimétricas. Demostrar además que el nivel n-ésimo
tiene paridad (−1)n y n nodos. (nodo ≡ puntos en los que se anula).

– 56 –
7. Estructura de la materia.
7.1 Fı́sica atómica
7.1.1 Momento angular
Los operadores correspondientes al momento angular se deducen sin dificultad del
principio de correspondencia.
 
∂ ∂
L̂x = ŷ p̂z − ẑ p̂y = −i~ y −z
∂z ∂x
 
∂ ∂
L̂y = ẑ p̂x − x̂p̂z = −i~ z −x
∂x ∂z
 
∂ ∂
L̂z = x̂p̂y − ŷ p̂x = −i~ x −y (7.1)
∂y ∂x
Evaluemos estas expresiones en coordenadas polares
x ≡ r sin θ cos φ
y ≡ r sin θ sin φ
z ≡ r cos θ (7.2)
Para ello calculamos
∂ ∂r ∂ ∂θ ∂ ∂φ ∂
= + +
∂x ∂x ∂r ∂x ∂θ ∂x ∂φ
Para proseguir, necesitamos las derivadas de las coordenadas polares con respecto a
las cartesianas, el llamado jacobiano. Escribimos la transformación inversa
p
r = x2 + y 2 + z 2
y
tg φ =
x
z
cos θ = p (7.3)
x2 + y 2 + z 2
De donde el jacobiano
∂r y
= xr ∂r ∂r
= zr
 
∂x ∂y
= r ∂z
∂φ y ∂φ x ∂φ

J ≡ = − x2 +y = =0 
∂x 2 ∂y x2 +y 2 ∂z √ 
x2 +y 2
 
∂θ zx √ ∂θ zy √ ∂θ
∂x
= = = − x2 +y2 +z2
(x2 +y 2 +z 2 )x2 +y 2 ∂y (x2 +y 2 +z 2 ) x2 +y 2 ∂z

de esta forma obtenemos los operadores momento angular en coordenadas polares:


 
∂ ∂
L̂x = −i~ −sin φ − cot θ cos φ
∂θ ∂φ
 
∂ ∂
L̂y = −i~ cos φ − cot θ sin φ
∂θ ∂φ

L̂z = −i~ (7.4)
∂φ

– 57 –
Las autofunciones de L̂z serán:

−i~ um (φ) = ~mum (φ)
∂φ
esto es
um (φ) = eimφ
donde m ∈ Z si queremos que
φ = φ + 2π
Es un hecho de la vida que las componentes del momento angular no conmutan entre
sı́. Esto quiere decir que no podemos medirlas simultáneamente. Sin embargo, existe
un 9 operador
1 ∂2
   
2 2 2 2 2 1 ∂ ∂
L̂ ≡ L̂x + L̂y + L̂z = −~ sin θ +
sin θ ∂θ ∂θ sin2 θ ∂φ2
que es tal que
[L̂2 , L̂z ] = 0
Esto quiere decir que existen autofunciones simultáneas de los dos operadores,
que llamaremos Ylm (θ, φ)

L̂z Ylm (θ, φ) = ~mYlm (θ, φ)


L̂2 Ylm (θ, φ) = ~2 βYlm (θ, φ) (7.6)

Para calcular el valor de β tenemos que trabajar un pooquito. Postulamos sep-


aración de variables en la forma

Ylm (θ, φ) ≡ Plm (θ)eimφ

Substituyendo, obtenemos
m2
   
1 ∂ ∂
sin θ − Plm (θ) = −βPlm (θ)
sin θ ∂θ ∂θ sin2 θ
Tenemos que resolver esta ecuación con la condición de que la función de onda
se mantenga finita en 0 ≤ θ ≤ π. Si hacemos un cambio de variable

w ≡ cos θ
9
De hecho
2
∂2 sin φ cos φ(1 + cos2 θ) ∂
 
2 ∂ 2 ∂
L̂2x 2 2 2
= −~ sin φ 2 + cot θ cos φ 2 − + cot θ cos φ
∂θ ∂φ sin θ2 ∂φ ∂θ
2 2 2
 
∂ ∂ sin φ cos φ(1 + cos θ ∂ ∂
L̂2y = −~2 cos2 φ 2 + cot θ2 sin2 φ 2 + + cot θsin 2
φ
∂θ ∂φ sin2 θ ∂φ ∂θ
2

L̂2z = −~2 2 (7.5)
∂φ

– 58 –
la ecuación anterior se reduce a
m2
 
d 2 dP
(1 − w ) + β− P =0
dw dw 1 − w2
Esta ecuación se puede reeescribir como
d2 P m2
 
2w dP β
− + − P =0
dw2 1 − w2 dw 1 − w2 (1 − w2 )2
Las singularidades de esta ecuación están precisamente en los puntos w = ±1.

• Examinemos en primer lugar la ecuación en un entorno del punto w = +1. Si


escribimos w = 1 +  claramente

2w 1 1
2
=− =
1−w  1−w
1 1 1
2 2
= 2 = (7.7)
(1 − w ) 4 4(1 − w)2

esto implica que el término en β es despreciable frente al término en m2


La ecuación se reduce en ese entorno a
d2 P 1 dP m2
− − P =0
dw2 1 − w dw 4(1 − w)2
Buscamos ahora soluciones de la forma una potencia veces una función analı́tica

P = (1 − w)α a0 + a1 (1 − w) + a2 (1 − w)2 + . . .


Substituyendo, el coeficiente de la potencia más baja (1 − w)α−2 proporciona


la ecuación indicial
m2
 
a0 α(α − 1) + α − =0
4
Esto quiere obviamente decir que
|m|
α=±
2
lo cual implica la existencia de dos soluciones independientes,
|m|
P01 = (1 − w) 2 (. . .)
|m|
1 − 2
P∞ = (1 − w) (. . .) (7.8)

El mismo razonamiento puede ser aplicado al otro punto singular, w = −1.


También en un entorno de este punto existen dos soluciones, del tipo

– 59 –
|m|
P0−1 = (1 + w) 2 (. . .)
|m|
−1 − 2
P∞ = (1 + w) (. . .) (7.9)

En general, si partimos por ejemplo, de la solución P0−1 , ésta será una combi-
nación lineal de las dos soluciones posibles en el otro punto singular, w = 1

P0−1 = aP01 + bP∞


1

Los posibles valores de β serán precisamente aquellos, y sólo aquellos, para que
las dos soluciones no singulares se empalmen de forma armoniosa. De hecho,
si escribimos un ansatz que engloba los dos comportamientos deseados en los
dos puntos singulares,
|m|
Plm (w) ≡ (1 − w2 ) 2 p(w)

10
la ecuación
se reduce a
d2 p dp
(1 − w2 ) − 2(|m| + 1)w + (β − |m|(|m| + 1)) p = 0
dw2 dw
Si postulamos analiticidad, con objeto de excluir singularidades,

X
p(w) ≡ ak w k
0

obtenemos in dificultad

(k + 2)(k + 1)ak+2 = (k(k − 1) + 2k(|m| + 1) + |m|(|m| + 1) − β) ak =


((k + |m|)(k + |m| + 1) − β) ak (7.10)

Si la serie no termina, entonces asintóticamente

ak+2 ∼ ak

lo que implica que


1
p∼
1−w
10
De hecho
|m| |m|
P 0 = −|m|w(1 − w2 ) 2 −1
p0 p + (1 − w2 ) 2

 
00
|m|
2 2 00
|m|
2 2 −1 0
|m|
2 2 −1 |m| |m| |m|
P = (1−w ) p −2|m|w(1−w ) p −|m|(1−w ) p+ − 1 (1−w2 ) 2 −2 4w2 p
2 2

– 60 –
Si la serie termina, quiere decirse que se trata de un polinomio (de Legendre)
de forma que
β = l(l + 1)
siendo l ≡ k +|m| (es decir, que l ≥ |m|). Dándole la vuelta, para cada valor de
l = 0, 1, 2 . . . los 2l + 1 posibles valores de m van desde −l, −l + 1, . . . l − 1, +l.
Las autofunciones del momento angular orbital, los armónicos esféricos, están nor-
malizados de forma que
Z 2π Z π

dφ sin θdθYlm (θ, φ)Yl0 m0 (θ, φ) = δll0 δmm0
0 0

La fórmula es
s l−m
(2l + 1)(l − m)! imφ (l + m)! (1 − w2 )−m/2

l d
Ylm (θ, φ) = (−1) e (1 − w2 )l
4π(l + m)! (l − m)! 2l l! dw
Algunos ejemplos:
1
Y00 (θ, φ) = √

r
3
Y10 (θ, φ) = cos θ

r
3
Y1−1 (θ, φ) = sin θ e−iφ

r
3
Y11 (θ, φ) = − sin θ eiφ (7.11)

7.1.2 El átomo de hidrógeno
El potencial de Coulomb es un caso particular de poyencial central (esto es, que
sólo depende del módulo de la distancia). Vemos para empezar algunas propiedades
generales de la ES en este tipo de potenciales:
~2 ~ 2
 
− ∇ + V (r) ψ(r, θ, φ) = Eψ(r, θ, φ)
2m
Es un hecho de la vida que el operador laplaciano
2 2 2
~2 ≡ ∂ + ∂ + ∂

∂x2 ∂y 2 ∂z 2
Es muy conveniente expresar este operador en coordenadas polares.11
11
El cálculo es sencillo si se tiene en cuenta que
∂ ∂ sin φ ∂ cos θ cos φ ∂
= sin θ cos φ − +
∂x ∂r rsin θ ∂φ r ∂θ
∂ ∂ cos φ ∂ cos θ sin φ ∂
= sin θ sin φ + +
∂y ∂r rsin θ ∂φ r ∂θ
∂ ∂ sin θ ∂
= cos θ − (7.12)
∂z ∂r r ∂θ

– 61 –
El resultado es.
~2 ∂2
       
1 ∂ 2 ∂ 1 ∂ ∂ 1
− r + 2 sin θ + 2 2 + V (r) ψ(r, θ, φ) = Eψ(r, θ, φ)
2m r2 ∂r ∂r r sin θ ∂θ ∂θ r sin θ ∂φ2
Es curioso observar, que el primer miembro es muy parecido al operador momento
angular total:
~2
     
1 ∂ 2 ∂ 1 2
− r − 2 2 L̂ + V (r) ψ(r, θ, φ) = Eψ(r, θ, φ)
2m r2 ∂r ∂r ~r
Es evidente que
[Ĥ, L̂2 ] = [Ĥ, L̂3 ] = 0
Esto quiere decir fı́sicamente que es posible conocer (medir) simultáneamente la
energı́a, el momento angular total, y su tercera componente. Es decir, el ansatz

ψ(r, θ, φ) = unl (r)Ylm (θ, φ)


Calculemos lentamente
∂2
  
∂ sin φ ∂ cos θ cos φ ∂ ∂ sin φ ∂ cos θ cos φ ∂
= sin θ cos φ − + sin θ cos φ − + =
∂x2 ∂r rsin θ ∂φ r ∂θ ∂r rsin θ ∂φ r ∂θ
∂2 sin φ cos φ ∂ sin θ cos θ cos2 φ ∂
sin2 θ cos2 φ 2 + 2
− +
∂r r ∂φ r2 ∂θ
sin2 φ ∂ 2 sin2 φ ∂ sin φ cos φ ∂ sin2 φ cos θ ∂
2 2 2
+ + 2 2 + +
r sin φ ∂φ r ∂r r sin θ ∂φ r2 sin θ ∂θ
cos2 θ cos2 φ ∂ 2 cos2 θ cos2 φ ∂ sinφ cos φ cos2 θ ∂ sin θ cos θ cos2 φ ∂
2 2
+ + 2 2
− +
r ∂θ r ∂r r sin θ ∂φ r2 ∂θ
sin θ cos θ cos2 φ ∂ 2 sin φ cos φ ∂ 2 sin φ cos φ cos θ ∂ 2
− − (7.13)
r ∂θ∂r r ∂φ∂r rsin θ ∂θ∂φ

∂2
  
∂ cos φ ∂ cos θ sin φ ∂ ∂ cos φ ∂ cos θ sin φ ∂
= sin θ sin φ + + sin θ sin φ + + =
∂y 2 ∂r rsin θ ∂φ r ∂θ ∂r rsin θ ∂φ r ∂θ
∂2 sin φ cos φ ∂ sin θ cos θ sin2 φ ∂
sin2 θ sin2 φ 2 − 2
− +
∂r r ∂φ r2 ∂θ
cos2 φ ∂ 2 cos2 φ ∂ sin φ cos φ ∂ cos2 φ cos θ ∂
+ − + +
r2 sin2 θ ∂φ2 r ∂r r2 sin2 θ ∂φ r2 sin θ ∂θ
cos2 θ sin2 φ ∂ 2 cos2 θ sin2 φ ∂ cos2 θ sin φ cos φ ∂ sin θ cos φ sin2 φ ∂
+ − − +
r2 ∂θ2 r ∂r r2 sin2 θ ∂φ r2 ∂θ
sin θ cos θ sin2 φ ∂ 2 sin φ cos φ ∂ 2 sin φ cos φ cos θ ∂ 2
+ + (7.14)
r ∂θ∂r r ∂φ∂r rsin θ ∂θ∂φ

∂2
  
∂ sin θ ∂ ∂ sin θ ∂ ∂ sin θ cos θ ∂
2
= cos θ − cos θ − = cos2 θ 2 + +
∂z ∂r r ∂θ ∂r r ∂θ ∂r r2 ∂θ
sin2 θ ∂ 2 sin2 θ ∂ sin θ cos θ ∂
+ 2 2
+ + −
r ∂θ r ∂r r2 ∂θ
sin θ cos θ ∂ 2
2 (7.15)
r2 ∂θ∂r

– 62 –
separa completamente las variables. La parte radial de la ES, que es la única que
nos queda por resolver, reza

~2
     
1 ∂ 2 ∂ l(l + 1)
− r − + V (r) unl (r) = Eunl (r)
2m r2 ∂r ∂r r2

Existe un cambio astuto, a saber,


χnl
unl ≡
r
con el cual la ecuación se dimplifica bastante

~2 ∂ 2 ~2 l(l + 1)
 
− + + V (r) χnl (r) = Eχnl (r)
2m ∂r2 2m r2


En el caso particular del átomo Z,

Ze2M
V (r) = −
r
con
e2
e2M ≡
4π0
Nuestro propósito es encontrar estados ligados, o sea que supondremos

En = − |E|n

Definiendo
8m |En |
αn2 ≡
~2
ρ ≡ αn r
r
2 m
λn ≡ ZeM ~ (7.16)
2 |En |

la ecuación se escribe como


   
1 d 2 d λn 1 l(l + 1)
ρ + − − unl (ρ) = 0
ρ2 dρ dρ ρ 4 ρ2

Esta es una ecuación diferencial con dos singularidades, en ρ = 0 y ρ = ∞. Queremos


encontrar una solución regular. En el lı́mite ρ → ∞ la ecuación se reduce a
 2 
d 1
− u(ρ) = 0
dρ2 4

– 63 –
que admite dos soluciones independientes, que escogeremos como
ρ
u(ρ) ∼ ρs e± 2

La exponencial creciente no es normalizable. Veamos ahora qué ocurre cerca del


origen. Buscamos soluciones de la forma
ρ
u(ρ) = ρs e− 2 Lnl (ρ)

Substituyendo en la ecuación radial, se obtiene sin dificultad


2
 
2 d d
ρ + (2(s + 1) − ρ) ρ + (λn − s − 1) ρ + s(s + 1) − l(l + 1) L(ρ) = 0
dρ2 dρ

Haciendo ρ = 0, vemos que necesariamente

s(s + 1) = l(l + 1)

es decir, que o bien


s=l
o bien
s = −(l + 1)
siendo esta última solución no normalizable. La situación es similar a la que ya
hemos encontrado al discutir el momento angular. Sólo en casos excepcionales se
van a poder empalmar las dos soluciones normalizables en los dos puntos singulares,
y nosotros estamos precisamente interesados en estos casos. La ES, tomando s = l,
se escribe,
2
 
2 d d
ρ + (2(l + 1) − ρ) ρ + (λn − l − 1) ρ L(ρ) = 0
dρ2 dρ
Veamos en qué condiciones existe una solución analı́tica
X
L(ρ) ∼ ak ρ k
k

Genéricamente

(k + 1) (k + 2(l + 1)) ak+1 = (k + l + 1 − λn ) ak

Si la serie no es un polinomio, entonces asintóticamente


ak
ak+1 ∼
k
lo cual quiere decir que
L(ρ) ∼ eρ

– 64 –
que ne es normalizable. Esto implica que la serie ha de ser realmente un polinomio.
Esto ocurre siempre que el parámetro λn sea un entero

λn = n > l
Esta es la raı́z del espectro discreto de energı́as desde este punto de vista.

1 1 Z 2 e2M 1
En = −mZ 2 e4M 2~2 = −
n2 2 a0 n2
El átomo de hodrógeno corresponde a Z = 1, y esta fórmula reproduce correctamente
los niveles de energı́a de Bohr.


La energı́a de los diferentes niveles del átomo de hidrógeno está determinada por
el número cuántico principal, n ∈ N. Dado el valor de n, el momento angular viene
caracterizado por el número cuántico orbital,

l = 0, 1, 2, . . . , n − 1

siendo el autovalor de L̂2


~2 l(l + 1)
Existe además el número cuántico magnético,

m = 0, ±1, ±2, . . . ± l

que determina el valor de la tercera componente del momento angular (que se puede
medir si se enchufa un campo magnético externo, de ahı́ su nombre)

J3 = m~

Es de resaltar que la exponencial decreciente implica que la probabilidad de encontrar


al electrón decrece exponencialmente conforme nos alejamos del núcleo.

7.2 Spin y estadı́stica


En presencia de un campo magnético externo, hay una contribución a la energı́a igual
a
e ~~
HI ≡ BL
2m
Es decir, que, dados unos valores para los números cuánticos n y l, los 2l + 1 estados
con diferente número cuántico magnético, que antes estaban degenerados en energı́a,
se separan ahora
e
∆E = B~
2m

– 65 –
Este efecto ha sido experimentalmente observado (Zeeman). Sin embargo, hay algo
más. Según todo lo que hemos visto hasta ahora, no deberı́a de haber división para
el estado fundamental, que corresponde a

n = 1, l = 0, m=0

mientras que en realidad se divide en dos. Si interpretamos esto como un momento


angular, corresponderı́a a un momento angular semientero

2j + 1 = 2 ∴ j = 1/2

A ese momento angular, que no tiene análogo clásico, ya que presiste incluso cuando
l = 0, se le llama spin. Para representarlo, no hay más remedio que extender las
funciones de onda a vectores de dos componentes, cada una de las cuales es una
función de las coordenadas espaciales. Es costumbre denotar, siguiendo a Dirac,
a los elementos del espacio vectorial de los estados (que en el caso general tiene
dimension infinita) como kets
~v ↔ |vi
En el caso de que la dimensión del espacio sea igual a dos
 
1
~e1 = ↔ |1i
0
 
0
~e2 = ↔ |2i (7.17)
1

A los elementos del espacio dual los llamaremos bras

~e∗1 = 1 0 ↔ h1|


~e∗2 = 0 1 ↔ h2|

(7.18)

El producto escalar
~e ∗i ~ej = δij ↔ hi|ji
La relación de cierre, o descomposición de la unidad (que es simplemente una manera
de expresar que el conjunto de los vectores ~ei son una base) nos dice que
     
X  1  0 10 X
~ei~e∗i = 10 + 01 = ↔ |iihi| = |1ih1| + |2ih2| = 1
i
0 1 01 i

Las matrices las podemos representar entonces como

Aij ≡ ~e ∗i A~ej ↔ hi|A|ji

– 66 –
Es vector estado será un ket
|ψi
cuyas componentes serán
hi|ψi ≡ hψ|ii∗
Pues bien, es un hecho de la vida que existen tres matrices, llamadas las matrices de
spin de Pauli, σx , σy σz que son tales que los operadores
~ ~ ~
ŝx ≡ σx ŝy ≡ σy ŝz ≡ σz
2 2 2
satisfacen las relaciones de conmutación del momento angular

[ŝx , ŝy ] = i~ŝz

y sus permutaciones cı́clicas. Estas matrices son


     
01 0 −i 1 1
σx ≡ σy ≡ σz ≡
10 i 0 0 −1

Es fácil ver que  


2 1 1 2 1 0
ŝ ≡ ŝ2x + ŝ2y + ŝ2z = ( + 1)~
2 2 01
Es claro que los autovalores de la tercera componente del spin son
1
sz = ±
2
y los autovectores son
   
1 0
|1/2i = | − 1/2i =
0 1

Para caracterizar el estado cuántico de un electrón necesitamos, además de la función


de ondas ψ(x, y, z) un vector de dos componentes
 
a
|ψi ↔
b

que especifica el spin. La probabilidad de que la tercera componente del spin sea
+1/2 será
Pψ (1/2) = |h1/2|ψi|2 = |a|2
Análogamente
Pψ (−1/2) = |h−1/2|ψi|2 = |b|2
La tercera componente del momento angular total será entonces

Jˆz = L̂z + ŝz

– 67 –
Esto quiere decir que hay ahora dos estados diferentes correspondientes al valor
fundamental de la energı́a del átomo de hidrógeno

u100 (r)|1/2i u100 (r)| − 1/2i

Clásicamente siempre es posible poner etiquetas de forma que dos bolas se puedan
distinguir; se le puede seguir la pista a la bola número uno, y a la bola número dos,
digamos. En mecánica cuántica, sólo podemos hablar de lo que podemos medir, y
dos electrones, por ejemplo, son idénticos; es decir, que no existe ninguna medida
que los pueda distinguir. Esto quiere decir que si x1,2 representan las coordenadas
de las dos partı́culas (incluyendo el spin en su caso)

|ψ(x1 , x2 )|2 = |ψ(x2 , x1 )|2

lo cual quiere decir que


ψ(x1 , x2 ) = ±ψ(x2 , x1 )

Es un hecho de la vida que el signo depende del tipo de partı́cula. Las que tienen spin
semientero, como el electrón, escogen el signo menos, y se dice que son fermiones,
mientras que las que tienen spin entero, como el fotón, escogen el signo más, y se
dice que son bosones. En el caso de que los electrones puedan estar en dos estados,
a y b,
1
ψ(x1 , x2 ) = √ (ψa (x1 )ψb (x2 ) − ψa (x2 )ψb (x1 ))
2
Esto implica en particular que no es posible que dos fermiones estén en el mismo
estado cuántico. Esto es el principio de exclusión de Pauli, que tiene importantes
consecuencias en fı́sica estadı́stica. Por ejemplo, en el caso de dos cuerpos, el número
total de estados es

• Clásicamente

ψa (1)ψa (2)
ψa (1)ψb (2)
ψb (1)ψa (2)
ψb (1)ψb (2) (7.19)

• Si son fermiones
ψa (1)ψb (2) − ψa (2)ψb (1)

– 68 –
• Si son bosones
ψa (1)ψa (2)
ψa (1)ψb (2) + ψa (2)ψb (1)
ψb (1)ψb (2) (7.20)

Armónicos esféricos
r
1 1
Y00 (θ, ϕ)
=
2 π
q  q3 x
px = 12 Y1−1 − Y11 = 4π ·r
q q
py = i 12 Y1−1 + Y11 = 4π 3
· yr

q
3
pz = Y10 = 4π · zr (7.21)
r r
1 15 −2iϕ 1 15 (x − iy)2
Y2−2 (θ, ϕ)
= ·e 2
· sin θ = ·
4 2π 4 2π r2
r r
1 15 −iϕ 1 15 (x − iy)z
Y2−1 (θ, ϕ) = ·e · sin θ · cos θ = ·
2 2π 2 2π r2
r r
1 5 1 5 (−x2 − y 2 + 2z 2 )
Y20 (θ, ϕ) = · (3 cos2 θ − 1) =
4 π 4 π r2
r r
−1 15 iϕ −1 15 (x + iy)z
Y21 (θ, ϕ) = · e · sin θ · cos θ = ·
2 2π 2 2π r2
r r
1 15 2iϕ 1 15 (x + iy)2
Y22 (θ, ϕ) = · e · sin2 θ = · (7.22)
4 2π 4 2π r2
7.3 Problemas
• Cuál es la longitud de onda que ha de tener la radiación para ionizar el
hidrógeno?

• Calcular la masa reducida del sistema electrón-protón, y del sistema electrón-


muón. ( µ1 ≡ m11 + m12 ).

• Demostrar que
[L̂x , L̂y ] = i~L̂z
[L̂y , L̂z ] = i~L̂x
[L̂z , L̂x ] = i~L̂y (7.23)

• Usando los resultados del problema anterior, demostrar que


[L̂2x + L̂2y + L̂2z , L̂x ] = [L̂2x + L̂2y + L̂2z , L̂y ] = [L̂2x + L̂2y + L̂2z , L̂z ] = 0

– 69 –
8. Tema avanzado: Lı́mites sobre una posible no linealidad
cuántica
Steven Weinberg,“Testing Quantum Mechanics,” Annals Phys. 194, 336 (1989).
“Precision Tests Of Quantum Mechanics,” Phys. Rev. Lett. 62, 485 (1989).

– 70 –
9. Tema avanzado: no separabilidad (entanglement)
Feynman en el tercer volumen de su célebre curso de Cal Tech insiste en que si se
modifica el experimento de la doble rendija de Young de forma que se conozca por
cuál de las rendijas pasa el fotón (which path), deben de desaparecer las franjas de
interferencia. La razón es que la óptica nos dice que para que exista interferencia ha
de satisfacerse que
dAB
nλ = x
L
donde dAB es el espaciado entre las rendijas, L es la distancia entre la pantalla y el
plano que contiene las rendijas, y x es la distancia entre franjas. Pero para poder
conocer λ (sea, el momento) del fotón con esa precisión, es preciso admitir una
indeterminación en la posición del orden
~ λ dAB
∆x ∼ h
= ∼ x ∼ dAB
λ
2π L
De esta forma la MC predice que la aparición de franjas de interferencia depende de
si se tiene o no la información de por cual de las dos rendijas ha pasado el fotón. En
princicio este experimento se puede hacer también con electrones.

La realización experimental más sofisticada, debida a Scully y colaboradores


[?] del experimento de Young pone de manifiesto aspectos sutiles del principio de
Heisenberg.
El esquema experimental es el siguiente. Un átomo etiquetado como A o B se
excita mediante un pulso débil de laser, lo que origina la emisión de un par de fotones
entrelazados, llamados fotón 1 y fotón 2 por desintegración atómica en cascada.
El fotón 1, que se propaga hacia la derecha, es detectado por D0 , que lleva
acoplado un motor para poder moverse en la dirección x y detectar franjas de in-
terferencia. El fotón número 2, que se propaga hacia la izquierda, avanza hacia un
divisor de haces (beam splitter, BS).
Si el par de fotones se ha engendrado en el átomo A, el fotón número 2 sigue
el camino A, y se encuentra en BSA con una probabilidad 1/2 de ser reflejado o
de ser transmitido. Si el par se genera en el átomo B, el fotón número 2 sigue el
camino B, y se encuentra en BSB con un 1/2 de probabilidad de ser reflejado o de
ser transmitido. El el caso de que el fotón haya sido transmitido en BSB o en BSA,
será detectado en D4 o en D3 , respectivamente. Esto nos da una información (which
path) sobre el camino seguido por el fotón 2, lo cual a su vez determina la misma
información para el fotón número 1 debido a carácter entrelazado del estado de dos
fotones.
En el caso de que el fotón haya sido reflejado en BSA o en BSB, se encuentra con
otro BS (con 1/2 de probabilidad de reflejar o de transmitir) y es detectado bien en

– 71 –
D1 o en D2 . La detección por D1 o por D2 borra pues la información sobre el camino
seguido por el fotón. El experimento se diseña de forma que la distancia óptica

L0 << (LA , LB )

de forma que se detecta el fotón 1 en D0 mientras el fotón 2 está aún en vuelo. La


MC predice que R01 ≡ D0 .D1 y R02 ≡ D0 .D2 muestran franjas de interferencia en
función de la distancia a lo largo del eje x. Y esto es lo que se observa.
Hay muchos aspectos interesantes del experimento que merecen la atención del
estudiante, que es animado a consultar las referencias originales.
En general, dado un sistema cuántico compuesto de dos subsistemas A y B, todo
estado se podrá escribir como
X
|ψi = Cij |iiA ⊗ |jiB
ij

Pero no se puede escribir como un producto directo de un estado de A por un


estado de B excepto en el caso particular de que

Cij = CiA CjB

Se dice entoces que el estado está entrelazado (entangled).


Por ejemplo, en el caso de subsistemas con dos estados, un tal estado serı́a
1
√ (|0iA ⊗ |1iB − |1iA ⊗ |0iB )
2
Estos estados se preparan experimentalmente sin dificultad, y son muy útiles en
óptica cuántica y fı́sica atómica (computación cuántica).

– 72 –
10. Fı́sica (sub)nuclear
10.1 Fı́sica nuclear: Colisiones de Rutherford y desintegración α
La escala nuclear es mucho más pequeña que la escala atómica. Este tamaño fue
determinado por Rutherford en una serie de experimentos en los que bombardeaba
láminas de oro (Z=79) con partı́culas α (Z=2).
Veamos la idea del experimento. Aproximamos la repulsión coulombiana por
una fuerza
Zα Ze2M
F =
b2
que suponemos que actúa perpendicularmente a la dirección original sobre una dis-
tancia b. Si la partı́cula α tiene una velocidad v, esa fuerza suponemos que actúa
durante un tiempo vb . La segunda ley de Newton implica entonces que la fuerza
produce un momento transverso

Zα Ze2M b
∆p = F ∆t =
b2 v
lo cual produce una desviación

∆p Zα Ze2M b 1
θ ∼ tg θ ∼ =
p b2 v mv
Las máximas desviaciones se producirán cuando el parámetro de impacto sea del
orden del radio del núcleo. Ya que cuanto más nos acerquemos al núcleo, más
sentiremos la repulsión; excepto que si nos metemos dentro de él, parte de la carga
actúa en el mal sentido. Experimentalmente, θ ∼ 1, y como decimos b ∼ R implican

Zα Ze2M
R∼
mv 2
Y tomando
m = 6 × 10−27 kg
y
v ∼ 107 m/s
resulta
R = 10−14 m
unas 104 veces más pequeño que el radio de Bohr.
Es evidente que para mantener los protones unidos en el núcleo es necesario un
pegamento que venza a la repulsión coulombiana entre los protones. La gravitación
no ayuda mucho, ya que
Fg Gm2p
∼ 2 ∼ 10−36
Fe eM

– 73 –
G = 6.6 × 10−11 m3 /kgs2
e2M = 2.3 × 10−28 kgm3 /s2
mp = 1.6 × 10−27 kg ∼ 1836 me ∼ 938M eV /c2 (10.1)

En el núcleo también se encuentran los neutrones

mn ∼ 939M eV /c2

que junto con los protones constituyen los nucleones. Esta fuerza, que en un alarde
de imaginación llamaremos fuerza fuerte, debe de tener un alcance limitado al núcleo;
esto es, debe de ser de corto alcance. Esto contrasta con la gravitación y el electro-
magnetismo, que son de largo alcance.


Veamos cómo puede tener lugar la desintegración α someramente.

A→α+D

A grandes distancias (comparadas con la escala nuclear, R), dominará la repulsión


coulombiana entre la parı́cula α (que es un núcleo de He, con dos protones y dos
neutrones)
Zα Ze2M
V (r) =
r
Sin embargo, a distancias del orden de R, tiene forzosamente que dominar la atracción
debida a la fuerza fuerte. El potencial debe entones de parecerse al de la figura.
Clásicamente, una partı́cula con energı́a E0 tal que

0 ≥ E0 ≥ V (R)

está confinada en el núcleo, y no tiene posibilidad alguna de escapar. Experimental-


mente se observa que un núcleo radiactivo tiene una probabilidad de desintefración
por unidad de tiempo que se mantiene constante. Esto quiere decir que si N (t) es el
número de núcleos presenta en el instante t, entonces
dN (t) N (t)
=−
dt τ
de forma que
t
N (t) = N (0)e− τ
La constante τ es la llamada vida media del núcleo radiactivo. La escala de tiempo
caracterı́stica de un núcleo, simplemente por argumentos dimensionales, será

mp R2
τn ≡ ∼ 10−21 s
~

– 74 –
Las vidas medias varı́an entre 10−7 s hasta 1010 y, lo cual quiere decir que son muy
grandes en relación con la escala τn ; la desintegración nuclear es un proceso muy
lento. Ahora entendemos por qué; se trata de un efecto túnel.
La ES se escribirá
 2 2 
~ ∂
− + V (r) − E0 χ(r) = 0
2µ ∂r2
Experimentalmente sabemos que

E0 ∼ mA c2 − (mD + mα ) c2

Si definimos una nueva función



K 2 (r) ≡ (V (r) − E0 )
~2
la ES queda
∂2
 
2
− K (r) χ(r) = 0
∂r2
Podemos suponer que
χ(r) = a e−f (r)
y hacer la aproximación de que
d2
f ∼0
dr2
llamada WKB, debido a los nombres de Wentzel, Kramers y Brillouin, que la pro-
pusieron en 1926. Esta aproximación es esencialmente la que conduce a la óptica
geométrica a partir de las ecuaciones de Maxwell. Se sigue que
 2
df
= K2
dr
que conlleva Z r
f (r) = K(x)dx

La partı́cula α emerge en el punto r = r0 , tal que


Zα Ze2M
= E0
r0
El amortiguamiento de la función de onda al atravesar la barrera es
χ(r0 ) R r0
= e− R K(r)dr
χ(R)
el cuadrado de esta expresión es el coeficiente de transmisión, T
R r0 q q
2µ 2µ VR −E0
−2 dr (V (r)−E0 )
T =e R ~2 ∼ e−2(r0 −R) ~2 2

– 75 –
Claramente la relación entre el coeficiente de transmisión y la semivida media viene
dada por la frecuencia natural de la partı́cula α en el potencial:
1 T
=
τ τn
Eliminando r0 , y teniendo en cuenta que µ ∼ mα = 4mp ,
1/2 (VR −E0 )3/2
−4mp R
T =e E0 ~

Esto depende mucho del valor de E0 . Por ejemplo, para

E0 = 4M eV τ = 3 × 1012 y
E0 = 8M eV τ ∼ 10−8 s (10.2)

que están razonablemente de acuerdo con el experimento.

10.2 Partı́culas elementales


Aquı́ no estamos lejos de las fronteras del conocimiento, y nuestra descripción ha de
ser necesariamente más cualitativa.
La diferencia esencial entre la MC relativista y la MC no relativista es la sigu-
iente. La función de ondas en MC no relativista están normalizada a la unidad; esto
refleja el hecho de que la probabilidad de encontrar la partı́cula en algún sitio es la
unidad. La partı́cula no puede desaparecer; el número y tipo de las partı́culas pre-
sentes es constante y no puede cambiar. En MC relativista, en cambio, ni el número
ni el tipo de partı́culas se mantiene, y hay reacciones del tipo

n → peνe

(que es responsable de la desintegración β de los núcleos) o la aniquilación de un par


electrón-positrón en un par de fotones

e+ e− → γγ

Claramente para que este tipo de reacciones, que escribiremos genéricamente como

a+b→c+d

sean posibles, es necesario que la energı́a del primer miembro dea igual a la energı́a
del segundo miembro. Pero esta energı́a es al menos igual a la energı́a en reposo de
las dos partı́culas. Es decir,

Ea + Eb ≥ mc c2 + md c2

La MC no relativista es una aproximación de baja energı́a. Es por ello que no existe


la MC relativista. La teorı́a que describe estos procesos se llama teorı́a cuántica de

– 76 –
campos (QFT por sus iniciales en inglés). Son posibles todas las reacciones que,
estando cinemáticamente permitidas, conserven unos pocos números cuánticos (en
todo análogos a la carga eléctrica), como la carga eléctrica, o la diferencia entre el
número bariónico B y número leptónico L (a definir).
La otra caracterı́stica es que dada una partı́cula, existe una antipartı́cula, con la
misma masa, pero con todas las cargas de signo opuesto. Por ejemplo, la antipartı́cula
del electrón e− es el positrón, e+ ; en el caso de fotón, y como es neutro, es idéntico
a su antipartı́cula.
Hay cuatro, y sólo cuatro interacciones fundamentales. Hoy en dı́a se describen
mediante el paradigma de Yukawa, distinguiendo entre los bosones intermediarios
cuyo intercambio produce la interacción, y los llamados quarks y leptones, que son
fermiones de spin 1/2, y que constituyen lo que podemos llamar materia.

+ Interacción gravitatoria. La más débil de todas, caracterizada por la con-


stante de Newton, G. Aunque es una de las dos (junto con la electromagnética)
que tiene lı́mite clásico (esto es, que pervive a grandes distancias y para sis-
temas macroscópicos), sus efectos cuánticos son un misterio, probablemente
uno de los más profundos de la fı́sica. Se postula que es debida al intercam-
bio de una partı́cula de spin 2, todavı́a no descubierta, a la que se le llama
gravitón.

+ Interacción electromagnética. Caracterizada por la constante de estructura


2
fina, α ≡ 4πe0 ~c ∼ 137
1
. Se interpreta cuánticamente como producida por el
intercambio de fotones.

+ Interacción nuclear fuerte. Es la responsable de que los protones y neu-


trones se mantengan ligados en los núcleos a pesar de la repulsión electro-
magnética entre cargas del mismo signo. Su constante de acoplo es g ∼ 1. En
la cromodinámica cuántica, QCD por sus siglas en inglés, se interpreta como
debida al intercambio de un octete de bosones vectoriales llamados gluones. A
la carga que es fuente de esta interacción se la llama color.

+ Interacción nuclear débil. Es la responsable de la desintegración de los


núcleos atómicos, y, como su nombre indica, es la menos intensa. Hoy en dı́a
poseemos una descripción unificada, llamada teorı́a electrodébil, asociada a los
nombres de Glashow, Weinberg y Salam, en la que es debida al intercambio de
unos bosones vectoriales masivos llamados W ± y Z 0 .

Las diferentes partı́culas se clasifican según el tipo de interacciones que sufren.


Todas poseen la interacción gravitatoria. La interacción electromagnética la sufren
todas las partı́culas cargadas. Las que sufren las interacción fuerte se las llama
hadrones, y están compuestas por estados ligados de quarks. A las que no sufren la
interacción fuerte se las llama leptones.

– 77 –
La vida media de las partı́culas elementales es tanto más pequeña cuanto más
fuerte es la interacción responsable del modo principal de desintegración. Antes de
nada, para poder predicar si es grande on pequeña, tenemos que tener una idea de
cuál es la vida media natural para una PE. Podemos decir que lo natural es la escala
de tiempos asociada a la longitud de onda Compton de la PE:

λCompton ~
τnatural ≡ =
c mc2
Para un nucleón, esto es muy pequeño, del orden de

τ ∼ 6.6 × 10−25 sec.

Por ejemplo, en el caso del neutrón, que se desintegra débilmente, su vida media es
gigantesca,
τn ∼ 917s
En el caso de los piones que se desintegran electromagnéticamente

π0 → γ + γ

τπ± ∼ 10−16 s (10.3)


y en el caso de partı́culas que se desintegran fuertemente,

τ ∼ 10−23 s

A estas PE se les suele llamar resonancias.


Además, la estructura se repite de forma más o menos similar en tres grupos
llamados familias. La primera familia está compuesta por los quarks u y d y los
leptones e y νe :

partı́cula spin carga color B L


u 1/2 + 2/3 3 1/3 0
d 1/2 -1/3 3 1/3 0
νe 1/2 0 0 0 1
e 1/2 -1 0 0 1

A estas hay que añadirles las correspondientes antipartı́culas


Hasta hace poco se creı́a que los neutrinos eran fermiones de masa nula. Hoy
en dı́a se sabe que son masivos, aunque con masas muy pequeñas. Incidentalmente
los neutrinos fueron postulados por Pauli, en una situación en la que habı́a una gran
perplejidad en la comunidad, ya que se observaron unas reacciones que aparentemente

– 78 –
violaban la conservación de la energı́a . Mucha gente (incluı́do Bohr) estaba dispuesta
a aceptar la violación de este principio, pero Pauli prefirió mantener la conservación
de la energı́a, y postular una partı́cula débilmente interactuante, que se dio en llamar
neutrino. Este Pauli es el mismo que según la leyenda urbana solı́a decir: Das ist
nicht nur nicht richtig, es ist nicht einmal falsch! ( No solamente no es cierto, es que
ni siquiera es falso!)

partı́cula spin carga color B L


ū 1/2 - 2/3 3̄ - 1/3 0
d¯ 1/2 +1/3 3̄ - 1/3 0
ν̄e 1/2 0 0 0 -1
ē+ 1/2 +1 0 0 -1

ası́ como los bosones responsables de la interacción:

partı́cula spin carga color B L


γ 1 0 0 0 0
W+ 1 +1 0 0 0
W− 1 -1 0 0 0
Z0 1 0 0 0 0
g 1 0 8 0 0
G 2 0 0 0 0

Todos los hadrones, y en particular los protones y neutrones son estados ligados
de quarks. Las masas las expresamos, como es habitual, en MceV2

partı́cula spin masa quarks B L


p (1/2)+ 938 uud 1 0
n (1/2)+ 940 ddu 1 0
π+ 0− 140 ud¯ 0 0
π0 0− 135 (uū − 0 0

¯
dd)/ 2
Existen al menos otras dos generaciones de partı́culas elementales. Son como
réplicas más pesadas de las que ya hemos estudiado. Su existencia está relacionada
con la violación de simetrı́as discretas. Estas partı́culas no forman parte fundamental
de la naturaleza ordinaria; sólo se producen en aceleradores, y en procesos astrofı́sicos
muy energéticos, notablemente en el big bang. Por ejemplo, en la segunda generación

– 79 –
aparece una especie de electrón pesado, llamado el muón, que pesa unos
M eV
mµ ∼ 106
c2
El muón se desintegra en
µ− → e− ν̄ν
con una vida media de
τ ∼ 10−6 s.
El fı́sico de Galicia (Ucrania) I.I. Rabi en una ocasión preguntó: ”Who ordered
that?”, es decir, quién ha encargado eso? expresando su perplejidad por la existencia
de esa partı́cula.

– 80 –
10.3 Problemas
• Estudiar las cargas conservadas en la desintegración β y en la aniquilación de
pares.

• La partı́cula W − tiene una masa de 80GeV /c2 . Para que sea posible producirlo
en la reacción
p + p̄ → W + + π −
cuál es la energı́ mı́nima que han de tener el protón y al antiprotón en el
acelerador? Y cuál serı́a la energı́a mı́nima del antiprotón si el protón estuviese
estacionario?

• Demostrar que
[L̂x , L̂y ] = i~L̂z

– 81 –
11. Cosmologı́a
En la mayor parte de esta disciplina, es como si ~ = 0. Efectivamente, en el estudio
del universo como un todo, sólo las interacciones de largo alcance son importantes, y
de ellas, el electromagnetismo, debido a la existencia de cargas positivas y negativas,
se apantalla macroscópicamente: los cuerpos extensos tienden a ser eléctricamente
neutros. Sin embargo, en un estudio más profundo del big bang, todas lac constantes
son finitas, e incluso serı́a preciso tener en cuenta la gravedad cuántica, cosa que no
se sabe hacer.
La única interacción la largo alcance que no se puede apantallar, debido a que
sus cargas son siempre positivas (las cargas gravitatorias son simplemente las masas),
es la interacción gravitatoria. La cosmologı́a es, pues, regida en gran medida por la
interacción gravitatoria.
La teorı́a de la gravitación universal de Newton es una teorı́a de acción a distan-
cia; no es compatible con el principio de relatividad de Einstein. La teorı́a relativista
de la gravitación fue también edificada por el propio Einstein, y se llama relatividad
general.
Los primeros modelos cosmológicos fueron construı́dos sobre la base de las ecua-
ciones de Einstein por Friedmann y Lemaı̂tre. Veamos en qué consiste todo ello.

Veamos órdenes de magnitud de la escala cósmica de distancias.


La masa del Sol es aproximadamente

M◦ ∼ 1030 Kg ∼ 106 ME

La unidad astronómica (AU) es el diámetro de la órbita terrestre alrededor del sol:

U A ∼ 1.5 × 108 Km

El parsec y el año luz son

pc ∼ 3 ly ∼ 3 × 1018 cm ∼ 2 × 105 U A

La distancia a la estrella más cercana (α-Centauri) es

d ∼ 4 ly

El diámetro de la Vı́a Láctea (nuestra galaxia) es

LM W ∼ 30 Kpc ∼ 105 ly

y una masa
MM W ∼ 1011 M◦

– 82 –
La distancia entre la Vı́a láctea y Andrómeda (la galaxia más cercana) es

D ∼ 2 × 106 ly

El readio del cúmulo local de galaxias es del orden de

Rcluster ∼ 100 M pc ∼ 108 ly

y su masa
Mcluster ∼ 1014 M◦

11.1 Paradoja de Olbers


Reflexionemos un momento en el porqué de lo obscuro de la noche. Supongamos
que tanto la densidad de estrellas por unidad de volumen (N ) como la luminosidad
(energı́a por unidad de tiempo) de cada estrella (L) fuesen constantes.
La energı́a por unidad de tiempo recibida en el punto de observación, O debido
al volumen entre la esfera de radio r y la esfera de radio r + dr será

4πr2 drN L

La intensidad (energı́a por unidad de área) debido a ese volumen reza

N Ldr

que es independiente de r. Al integrar sobre todos los valores posibles, evidentemente


este resultado diverge. Esta es la paradoja de Olbers.
Claramente indica que alguna de sus hipótesis es falsa.
Por ejemplo, si L es una función del tiempo, L(t), entonces mirar lejos (en el
espacio) es lo mismo que mirar hacia el pasado (lejos en el tiempo), y si L(t) es lo
suficientemente pequeña en el pasado lejano, se soluciona la paradoja. Ya veremos
que algo de este estilo es lo que ocurre en el modelo standard de cosmologı́a (MSC).

11.2 Gravitación relativista (=Relatividad General)


La clave para formular una teorı́a relativista de la gravitación radica en el principio
de equivalencia (PE). Pensemos en el movimiento de una partı́cula de masa m bajo
la acción de la fuerza de gravitación producida por otra partı́cula de masa M . La
segunda ley de Newton y la ley de gravitación universal indican que
MgA mPg
mi~r¨ = −G ~r
r3
donde hemos distinguido entre

• masa inerte, que es la que aparece en la segunda ley de Newton como la difer-
ente aceleración producida en el cuerpo debido a una determinada fuerza;

– 83 –
• masa gravitatoria activa y

• masa gravitatoria pasiva que son las cargas gravitatorias.

La tercera ley de Newton (principio de acción y reacción), que es consecuencia de


la conservación del momento total para un sistema aislado, implica que las cargas
activa y pasiva han de ser iguales

mA P
g = mg

Pero no hay ningún principio fundamental a priori que implique que la masa inerte
tenga que ser igual a la carga gravitatoria. De hecho, son distintas en electromag-
netismo.
El hecho experimental cuya constatación es atribuı́da a Galileo, es que la masa
inerte y la masa gravitatoria son iguales

mI = mg

A ello se le llama principio de equivalencia (PE). como consecuancia, la ecuación


anterior se escribe
MgA
~r¨ = −G 3 ~r
r
lo cual implica que en un campo gravitatorio, todos los cuerpos sufren la misma
aceleración, independientemente de su masa. Este pricipio está verificado experi-
mentalmente en el laboratorio con una precisión de ∼ 10−12 . Claramente, si nos
situamos en un SR (que ya no será inercial) que se acelera con esa msma aceleración
común a todos los cuerpos, la presencia del campo gravitatorio es indetectable. A
estos sistemas les llamaremos, por razones obvias, sistemas en caı́da libre (SCL), y
a los correspondientes observadores (FREFOS ≡ free falling observers) que se con-
traponen a los observadores inerciales (FIDOS ≡ fiducial observers). Hoy en dı́a se
pueden realizar fácilmente experimentos en estos sistemas en la Estación Espacial,
que es un SCL.
Toda la teorı́a de la Relatividad General de Einstein se desprende del postulado
de que la fı́sica en los SCL es exactamente la misma que la fı́sica en los SRI.
El PE implica que los fotones se desvı́an de su trayectoria bajo la influencia de un
campo gravitatorio. Es éste localmente equivalente a una aceleración hacia arriba,
por lo cual el fotón se habrá desviado una distancia
 2
1 L
g
2 c
Este efecto ha sido verificado experimentalmente sobre estrellas muy próximas a la
posición del Sol en el momento de un eclipse. También se han observado laslentes
gravitacionales.

– 84 –
También es una consecuencia sencilla del PE el corrimiento hacia el rojo de un
fotón cuando sale de un campo gravitatorio (y hacia el azul cuando entra en él). La
fórmula de Doppler predice
s
0
ν 1+β v gz Vgrav
= ∼1+ =1+ 2 =1+ 2
ν 1−β c c c

ya que el tiempo transcurrido es


z
t=
c
y la velocidad alcanzada gt. Por otra parte el potencial gravitatorio está definido
por
mVgrav = mgz
Claramente
∆ν Vgrav
= 2
ν c
En la superficie del Sol,
∆ν GM
1+z =− = ∼ 10−6
ν Rc2
Pound y Rebka hicieron el experimento en un laboratorio, para lo que se necesita
una precisión del orden de 10−15 .
Ya hemos comentado que Einstein desarrolló su teorı́a de la relatividad general
postulando que la fı́sica en un SCL era exactamente la fı́sica de la relatividad especial,
e invocando luego consideraciones geométricas sobre el espacio-tiempo para calcular
lo que ocurre en un SR arbitrario. Estas consideraciones geométricas forman una
parte esencial de la teorı́a.
Las ecuaciones de Einstein son ecuaciones en derivadas parciales de segundo or-
den donde el contenido material del universo determina sus propiedades geométricas.
Su complejidad matemática excede al primer curso de Bolonia.

11.3 Cosmologı́a newtoniana


El propio Newton ya intentó una descripción del Universo usando la ley de la grav-
itación universal. La única razón por la que no tuvo éxito, ni él ni ninguno de sus
epı́gonos es debido la hipótesis de que el universo era estático, hipótesis que la ob-
servación reveló falsa (Hubble). La cosmologı́a newtoniana tal y como la formularon
Milne y MacCrea en 1934 se rige por unas ecuaciones que son idénticas a las de la
cosmologı́a relativista de Friedmann, pero mucho más sencillas de interpretar. Nat-
uralmente sabemos que la cosmologı́a newtoniana no es correcta (no es capaz de
incorporar los fenómenos electromagnéticos); para nosotros es simplemente un atajo
para deducir unas ecuaciones que se pueden deducir rigurosamente en el marco de la
relatividad general.

– 85 –
Aproximaremos todo el contenido material del universo por un fluı́do (esto
también se hace en relatividad general).
Postularemos además que para todos los observadores comóviles el modelo pre-
senta el mismo aspecto, siempre que efectúen sus observaciones al mismo tiempo.
A este postulado le llamaremos principio cosmológico. Ello no es más que el lle-
var al extremo la postura de que la Tierra no ocupa una posición privilegiada en el
Universo; simplemente postulamos que no hay puntos privilegiados en absoluto. Ya
veremos que este principio es muy predictivo.
Fijémonos en uno concreto, O1 , que observa un cierto punto P del substrato,
situado a una distancia ~r1 , y que se mueve con una cierta velocidad ~v1 respecto de O.
Supondremos que puede resumir todas sus observaciones en las funciones ~v1 (~r1 , t),
ası́ como ρ1 (~r1 , t) y p (~r1 , t).
Supongamos ahora un segundo observador O2 , que está situado a una distancia
~r2 con respecto al primer observador, O. Este segundo observador determinará las
caracterı́sticas del mismo punto P : ~v2 (~r2 , t), ρ2 (~r2 , t) y p2 (~r2 , t) (en realidad debemos
de escribir ρ1 = ρ2 ≡ ρ y p1 = p2 ≡ p, porque la densidad y la presión están definidas
independientemente del observador.
Ahora bien, para que los dos observadores, O1 y O2 tengan la misma imagen del
universo, es necesario que ~v2 ,ρ y p sean las mismas funciones de ~r2 y de t que ~v ,ρ y
p lo son de ~r1 y de t.
La velocidad del segundo observador respecto del primero es ~v (~r2 ), ya que por
hipótesis es un observador comóvil. La velocidad del punto P respecto de este se-
gundo observador está entonces determinada por la (muy desprestigiada) ley newto-
niana de adición de velocidades

~v (~r1 − ~r2 , t) = ~v (~r1 , t) − ~v (~r2 , t)

y además
ρ(~r1 − ~r2 , t) = ρ(~r1 , t)
p(~r1 − ~r2 , t) = p(~r1 , t)
Esto implica que la velocidad depende linealmente de la distancia:

~v (~r) = H(t)~r

donde V ha de ser un escalar (en vez de una matriz) si suponemos isotropı́a. Asimismo

p = p(t)
ρ = ρ(t) (11.1)

La ecuación para la velocidad se integra inmediatamente

~r = R(t)~r

– 86 –
con la condición inicial
R(t0 ) = 1
de forma que

H(t) =
R
ya que

~v = Ṙ~r0 =
~r)
R
La constatación de la recesión de las galaxias lejanas por Hubble12 , mediante la
medida del correspondiente corrimiento hacia el rojo de las rayas espectrales, fue
precisamente lo que convenció a la comunidad cientı́fica de que el universo estaba
en expansión. Sin embargo, es notable que las soluciones de la GR que representan
un Universo en expansión fueron encontradas por el fı́sico ruso Alexander Friedman
tres años antes, en 1922, y redescubiertas por Lemaı̂tre en 1925.
En realidad el corrimiento hacia el rojo de los fotones emitidos en R1 al ser
observados en R0 es
R0
1+z =
R1
que efectivamente implica un corrimiento hacie el rojo en un universo en expansión.
la RG implica que el corrimiento hacia el rojo de los fotones emitidos en RE al
ser observados en RO es

λO RO RE + ṘE (tO − tE ) d
≡1+z = ∼ ∼ 1 + HE
λE RE RE c
El valor corriente de la constante de Hubble es

H0 = 70.0 ± 4.0 Km/s.M pc

La prueba que se considera definitiva de la existencia del big bang es la obser-


vación de la radiación fósil de T ∼ 3 grados Kelvin (microondas) debida a Penzias
y Wilson. Esta radiación es el residuo del gas de partı́culas, antipartı́culas, fotones,
etc en equilibrio en el universo primordial. Como la temperatura del universo va
bajando, llega un momento en el que la radiación se desacopla, y entones su temper-
atura simplemente va disminuyendo debido a la expansión, manteniendo su carácter
de cuerpo negro.
Por otra parte, la ecuación de continuidad para la corriente de materia, ~j ≡ ρ~v
∂ρ ~ ~
+ ∇j = 0
∂t
12
Y de hecho el descubrimiento mismo de que son objetos extragalácticos mediante medidas de
corrimiento hacia el rojo de las rayas espectrales tomadas en el observatorio de Mount Wilson en
California en 1925

– 87 –
Pero
~ ~j = 3H(t)

de forma que
∂ρ Ṙ
+ 3 ρ(t) = 0
∂t R
que implica
ρ0
ρ=
R(t)3
siendo ρ0 el valor de la densidad cuando R(t) = R0 = 1.
Esta ecuación es de una importancia trascendental. Efectivamente, conlleva que
si existe un instante en el que
R(t∗ ) = 0
que no quiere decir en absoluto que el volumen del universo sea cero ni nada por el
estilo; entonces la densidad de materia también satisface que

ρ(t∗ ) = ∞

Ésta, junto con otras propiedades similares, nos motiva a caracterizar el instante t =
t∗ como una singularidad. Claramente la fı́sica sólo es capaz de predecir de un lado de
la singularidad; por ello se le suele denotar por el nombre de big bang (gran explosión)
un nombre debido al astrofı́sico inglés Fred Hoyle. Naturalmente las singularidades
radican en las ecuaciones matemáticas, no en la naturaleza; es imposible medir algo
divergente. Lo que indica siempre la aparición de una singularidad en nuestras
ecuaciones es que el nivel de descripción de la realidad que se está empleando no
es el adecuado, y hay que substituirlo por otro más profundo. En el caso que nos
ocupa, este nivel serı́a el de la gravedad cuántica, nivel del que todavı́a no poseemos
suficiente control como para efectuar predicciones fiables.
Como veremos, todos los modelos que nosotros estudiamos poseeen esta propiedad
de que existe un cierto instante t∗ tal que R∗ = 0, es decir que son soluciones con un
big bang. Estudios más profundos efectuados en el marco de la relatividad general
(los llamados teoremas de Penrose y Hawking) demuestran que esta es una propiedad
de una gran clase de soluciones cosmológicas.
El que podı́amos considerar estado inicial predictivo de la cosmologı́a corresponde
pues a un tiempo ligeramente superior at∗ , pero en el que la temperatura es mucho
más elevada que la masa de todas las partı́culas elementales, de forma que el universo
primitivo se postula descrito por un sistema en equilibrio termodinámico compuesto
por todas las partı́culas elementales conocidas. Debido al redshift cosmológico, la
temperatura en los instantes posteriores escalea como

R
T = T∗
R∗

– 88 –
de tal forma que disminuye a medida que el universo se expande. De esta forma
aparecen primero los hadrones a partir de los quarks, los átomos a partir de protones
neutrones y electrones (a este proceso se le llama nucleosı́ntesis), las moléculas más
complicadas, y finalmente, por un mecanismo de condensación gravitacional, las
estructuras que darán lugar a los cúmulos de galaxias, y a las galaxias ellas mismas.
Es la formación de estructura en el Universo, aún no completamente entendido.
La segunda ley de Newton (que se llama ecuación de Euler en el caso fluı́do) se
escribe
D~v ~ ~g
ρ + ∇p = F
Dt
donde la densidad de fuerza gravitatoria se infiere de la fuerza total que actúa sobre
un punto ~r debido a toda la masa contenida en una esfera de radio r
Efectivamente, recordemos que Newton demostró que

• Toda distribución de masa esféricamente simétrica afecta gravitacionalmente a


los objetos de prueba como si toda la masa estuviese concentrada en el centro
de la esfera.

• En el interior de una cáscara esférica (hueca) un objeto prueba no experimenta


fuerza gravitatoria alguna.

Estos teoremas se demuestran sin dificultad usando la formulacion gaussiana de la


ley de Newton
~ g = −4πρ
∇~
lo cual implica que Z
~g .~ndS = −4πGM
∂V
y por consiguiente,
 
~ g ≡ −G 4π 3 ~r 4π
F r ρ(t) ρ(t) 3 = −G ρ(t)2~r
3 r 3
Ahora bien,

D~v ∂~v  ~  
2

ρ = + ~v .∇ ~v = Ḣ~r + H~r.H = Ḣ + H ~r
Dt ∂t
De forma que la ecuación de Euler se escribe
  4π
Ḣ + H 2 ~r = −G ρ(t)~r
3
lo que implica
  4π ρ0
Ḣ + H 2 = −G
3 R3

– 89 –
o lo que es lo mismo,

R̈R2 = −G ρ0
3
Esto implica en particular que un universo estático sólo puede existir en ausencia
de materia. Si tenemos en cuenta los efectos cuánticos, sabemos que existe en general
una energı́a del vacı́o no nula, que es constante e independiente del tiempo. Esto nos
obliga a modificar la ecuación anterior
4π 4π
R̈R2 = −G ρ0 − G ρvac R3
3 3
Einstein llamaba constante cosmológica a la cantidad

Λ ≡ −4πGρvac

λ≡ Λ
c4
tiene dimensiones de L−2 .
Reescribamos la ecuación anterior como
4π Ṙ Λ
R̈Ṙ = −G ρ0 2 + ṘR
3 R 3
Es claro que esta ecuación se puede integrar con el resultado

Ṙ2 C Λ 2
− − R =k
2 R 6
Podemos adquirir intuición sobre los modelos de universo asimilándolos al movimiento
unidimensional de una partı́cula de masa unidad en un potencial
C Λ 2
V (R) ≡ − − R
R 6
Estas ecuaciones son exactamente las mismas que se obtienen en relatividad
general con la hipótesis de homogeneidad e isotropı́a, tal y como hicieron Friedmann
y Lemaı̂tre, aunque con una interpretación fı́sica ligeramente distinta. La constante
k en particular, indica la curvatura de las secciones de tres-espacio t = constante, y
se puede normalizar a los valores ±1, 0.
Todos los modelos cosmológicos homogéneos e isótropos se obtienen sin dificultad
de las ecuaciones anteriores.
Quizás es interesante estudiar el caso en que la densidad de materia ρ0 = C = 0
se anula. (El caso general se puede estudiar con técnicas análogas).
Para empezar, si k = 0, entonces necesarialmente Λ ≥ 0, y la ecuación reza
r
dR Λ
= dt
R 3
lo cual implica una expansión exponencial
√Λ
R = R0 e 3 (t−t0 )

– 90 –
que corresponde a la llamada fase de de Sitter.
Podemos reescribir la ecuación básica de la siguiente manera. Definamos la
densidad crı́tica
3H 2
ρc ≡
8πG
3
(verificar dimensiones, por favor) y multipliquemos por 4πGR 2 , obteniendo

ρ0 Λ 3k
ρc − 3
− − =0
R 8πG 4πGR2
que se suele escribir como una regla de suma

Ωm + Ω λ + Ω k = 1

siendo
ρ
Ωm ≡
ρc
Λ
ΩΛ ≡
8πG
3k
Ωk ≡
4πGR2
Estudios de las curvas de velocidad de las galaxias, y otros, han llevado a la
conclusión inexorable de que sólo el 20% de la materia gravitacionalmente activa es
visible. El resto (o sea, el 80%) es lo que se llama materia obscura, cuya naturaleza
es completamente desconocida, aunque se sabe que su ecuación de estado es normal,
en el sentido de que
p = ξρ
con
0≤ξ≤1
El descubrimiento de su naturaleza es uno de los problemas abiertos más interesantes
en el campo de las astropartı́culas.
Por otra parte, uno de los resultados observacionales más excitantes de los
últimos tiempos es la de que el universo se encuentra actualmente en expansión
exponencial; a la causa de esta expansión se la llama energı́a obscura. De momento
los datos son compatibles con que esa energı́a sea simplemente una constante cos-
mológica. La energı́a obscura es con mucha diferencia la componente más importante
de la energı́a del universo (72%), en tanto que la materia obscura representa el 23%
y la materia visible el 5%.
Es decir, que
ΩΛ ∼ 0.7
y
Ωm ≡ Ωv + Ωdm

– 91 –
con Ωm ∼ 0.3 pero Ωv ∼ 0.05.
La ecuación de estado de la energı́a obscura es muy próxima a la correspondiente
a la energı́a del vacı́o
p = −ρ
Además se cree que el universo muy primitivo ha pasado por una fase de ex-
pansión exponencial muy rápida, llamada inflacción.

– 92 –
11.4 Problemas
F- Encontrar la solución general de las ecuaciones de la cosmologı́a newtoniana
cuando R → 0.
F-Es posible escribir las ecuaciones de la cosmologı́a newtoniana con condiciones
de contorno periódicas en todas las coordenadas −L ≤ x, y, z ≤ L?

– 93 –
References
[1] PT. Matthews, Introduction to quantum mechanics, (Mc Graw Hill, London 1974)

[2] Wolfgang Rindler, Introduction to Special Relativity (Clarendon Press; Oxford, UK.
2 edition, 1991)

[3] P. Landshoff,A. Metherell, G. Rees, Essential quantum physics (Cambridge


University Press, Cambridge, UK, 2001)

[4] E.F. Taylor and JA- Wheeler, Spacetime physics (WH Freeman and Co, San
Francisco, 1992)

– 94 –
eta
phi

Figure 8: Area en la esfera.

– 95 –
theta/2

l
pi/2−theta r
theta

theta
x

Figure 9: Déficit de área.

– 96 –
Figure 10: efecto Compton.

Figure 11: Potencial de Coulomb.

– 97 –
V(x)

x
a
−a

Figure 12: Pozo cuadrado infinito.

– 98 –
V(x)

Figure 13: Potencial escalón.

– 99 –
E

−a +a x

pozo

Figure 14: Pozo cuadrado.

– 100 –
Figure 15: Doble rendija con marcadores y borradores cuánticos.

– 101 –
Figure 16: Transferencia de momento.

Figure 17: Potencial nuclear.

– 102 –
r
dr
O

Figure 18: Paradoja de Olbers.

Figure 19: Desviación de los rayos de luz en un campo gravitatorio.

– 103 –
emisor

receptor

Figure 20: el experimento de Pound-Rebka.

– 104 –
Figure 21: Campo cósmico de velocidades.

– 105 –
Figure 22: Potencial cosmológico para constante cosmológica negativa.

– 106 –
Figure 23: Potencial cosmológico para constante cosmológica positiva.

– 107 –

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