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Conquista Inca y Española de Ecuador

La conquista de Ecuador comenzó con la invasión del Imperio Inca en el sur, donde los Paltas ofrecieron poca resistencia. Los Cañaris lucharon con más éxito pero eventualmente se sometieron. En el norte, los Puruháes, Caranquis y Quitus formaron una alianza militar que resistió durante aproximadamente una década antes de ser derrotados. Los Manteño-Huancavilcas en la costa repelieron tres invasiones Inca. Finalmente, la mayor parte del territorio actual de Ecuador quedó bajo control Inca.

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Conquista Inca y Española de Ecuador

La conquista de Ecuador comenzó con la invasión del Imperio Inca en el sur, donde los Paltas ofrecieron poca resistencia. Los Cañaris lucharon con más éxito pero eventualmente se sometieron. En el norte, los Puruháes, Caranquis y Quitus formaron una alianza militar que resistió durante aproximadamente una década antes de ser derrotados. Los Manteño-Huancavilcas en la costa repelieron tres invasiones Inca. Finalmente, la mayor parte del territorio actual de Ecuador quedó bajo control Inca.

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Conquista de Ecuador

Dentro de la historiografía de la
República del Ecuador la «conquista
de Ecuador» es el término para
definir el proceso histórico de
conquista de donde se originó el
Estado ecuatoriano contemporáneo.
Dicho proceso empieza con la
invasión inca de la mano de Tupac
Yupanqui en la batalla contra la tribu
Cañari. Después se llevarían a cabo las
guerras contra Huayna Capac en el
norte de los Andes por los Caranqui,
Puruhá y Quitu, así como la defensa
del río Guayas de los Manteño-
Huancavilca. Continua con la
conquista española que empieza con la
llegada de Francisco Pizarro a las
costas de Ecuador, después se lleva a
cabo la captura de Atahualpa y el
inicio de la conquista del norte del
Tahuantinsuyo con Diego de Almagro,
así como el acuerdo con Pedro de
Alvarado. Se consolida con Sebastián
de Belalcázar y sus campañas a lo
largo de todo el territorio para fundar
las ciudades de lo que sería la
Provincia de Quito. Posteriormente se
darían las expediciones de Francisco
de Orellana y el descubrimiento del
Río Amazonas, así como el descubrimiento de las Islas Galápagos por Tomás de
Berlanga.

La invasión del Imperio Inca


Artículo principal: Guerras de los Andes septentrionales

La conquista de Ecuador inicia con la invasión de los Incas al territorio que era ocupado
por los señoríos étnicos: pueblos indígenas que pertenecen al periodo de integración y
que vivieron en el territorio que ahora conforma Ecuador. Estaban conformados por los
Cañaris, los Paltas, los Quitus, los Puruhaes, los Caranquis, los Manteños, los
Huancavilcas y los Shuar. Vivían alrededor de las tres regiones que ahora conforma ese
país, el Litoral, los Andes y la Amazonía. Además a partir de ellos nacerían poblados
importantes después de la conquista con la fundación de varias ciudades que hacen
referencia a los antiguos pobladores en su nombre. Quito por los Quitus, Guayaquil por
los Huancavilcas (también escrito Guancavilcas), Manta y Portoviejo por los Manteños,
Cañar por los Cañaris, Loja de los Paltas, Chimborazo por los Puruhaes y los
pobladores de la Amazonía por los Shuar.1
La resistencia de los Paltas y los Cañaris

Ruinas de Ingapirca, fuerte construido


por los Incas después de la conquista
de los Cañaris.

La conquista Inca empezaría en el sur


donde sería más exitoso y lograría
asentarse por más tiempo: un total de
cincuenta años aproximadamente.
Durante la conquista de estos
territorios, fueron los Paltas quienes
enfrentaron primero a los Incas sin
mucho éxito puesto que su resistencia fue quebrada rápidamente y sus ejércitos
anexados a las filas Incas. Esto terminaría afectando a los pueblos vecinos del norte, los
Cañaris. Viendo el resultado de la anterior defensa, los Cañaris empezaron a diseñar una
estrategia alternativa. Empezaron eligiendo a Dumma como jefe militar y juntaron un
ejército considerable. La primera batalla fue exitosa y lograron mantener el control de
su territorio. No obstante, el Inca Tupac Yupanqui decidió no regresar a Cusco sin antes
haber conseguido el éxito militar y la posterior anexión de los Cañaris a su imperio.
Dada esta decisión empezaría la construcción de fuertes militares en el norte que sirvan
de base y mantener la presión constante sobre los enemigos. Para ello hizo uso de los
territorios que habían ganado en la batalla contra los Paltas, lo que corresponde a la
actual provincia de Loja. Al ver esto, los Cañaris buscaron una alternativa puesto que no
tenían tiempo para reorganizarse y se vieron superados en número y fuerza. Por esta
razón buscaron una estrategia a través de la diplomacia para llegar a un acuerdo de paz,
aunque probablemente implicaría una anexión al imperio. Esta negociación fue exitosa
y el Inca mandó un representante que fue recibido con grandes agasajos. Además le
construyeron un palacio para mostrar su hospitalidad. Esto resultó en el futuro un error
puesto que Tupac Yupanqui entró en su territorio, a las alturas de lo que sería ahora el
fuerte de Ingapirca o Pumapungo y se mantuvo allí por cincuenta años con un trato
bastante cuestionable hacia los Cañaris. Por esta razón a penas tuvieron la oportunidad
durante la guerra civil del Incario, los Cañaris se unirían a los españoles para apoyar la
conquista, logrando ser reconocidos e incluso obteniendo blasones nobiliarios.21

Confederación militar de los Quitus, Puruhaes y Caranquis

Pirámides de Cochasquí
complejo arqueológico de los
Quitus y Caranquis.

La conquista siguió por los


Andes hacia el norte hasta
llegar a los territorios de los
Puruhaes en el centro de
Ecuador y los Quitus y
Caranquis. Al igual que
después de los Paltas, los
Cañaris buscaron prepararse
mejor para resistir, a partir de la caída de los Cañaris, estos tres grupos indígenas se
organizarían en una confederación militar para hacer frente a los Incas. Lograrían de
esta manera un gran número de soldados en su ejército y su resistencia fue exitosa por
muchos años. Empezaría de la siguiente manera. La confederación logró aguantar en la
invasión inicial sin embargo a finales del siglo XV fueron vencidos por Túpac
Yupanqui. Dentro de toda esta guerra, las batallas más importantes se celebraron
alrededor del nudo de Tiocajas en dos ocasiones. De ellas se recuerda la Batalla de
Yahuarcocha y la Primera batalla de Tiocajas liderada por el general Epiclachima a
finales del siglo XV. No se sabe mucho sobre la duración de la primera batalla ya que
no hubo testigos de primera mano que después registren los hechos sino que más bien
fue recogido por cronistas de manera posterior. La mayoría de las fuentes creen que
fueron guerras que duraron cerca de una década. Lo que si se registró es que al final de
la guerra ocurriría una masacre debido a que la confederación militar usualmente
superaba con creces el número de los Incas pero carecían de una estrategia militar
efectiva que les permita mantener el control sobre el territorio. Una pacificación sería
peligrosa puesto que se corría el riesgo de que se dispare alguna rebelión ya que
superarían en número a los incas, por lo que el resultado de las batallas terminaba con la
muerte de un gran número de Quitus, Puruhes y Caranquis. Se cree que ocurrió entre los
años 1481 y 1491 en la laguna que ahora lleva de nombre Yahuarcocha, que quiere
decir en castellano lago de sangre. Además, las batallas en el nudo de Tiocajas, El Sapa
Inca empezó su ataque contra la confederación que era encabezada por los Quitus con
cerca de 40 mil soldados veteranos. El líder de la confederación de los señoríos étnicos
sería el general Hualcopo, quien en épocas de paz fungía como curaca de la tribu de los
Quitu. Él nombraría a su vez como generales a Epiclachima, y a Ati Pillahuaso (que
significa Pillahuasu el Viejo). La guerra duró tanto tiempo que permitió que se
construya un cuartel en Liribamba (donde se fundaría la primera ciudad de Ecuador,
Santiago de Quito. Las batallas iniciales con los incas se realizarían en la comarca de
Tiquizambi. Para la defensa de la confederación, Epiclachima logró convocar a un gran
número de personas confiando en su superioridad numérica frente a la del Sapa Inca.
Sus derrotas se llevaron a cabo en las llanuras de Tixán y Tiocajas, cerca de los fuertes
de Galte y Atapo respectivamente. Primero cayó Galte y la defensa de Atapo fue feroz
por un año y medio. Toda la resistencia y con ella la confederación entre Quitus,
Puruhaes y Caranquis terminaría cuando Epiclachima lanzó un ataque directo a las
legiones incáicas confiando en que tenía un ejército más grande, pero terminarían
sometidos y con bajas de cerca de 16 mil hombres. El general moriría junto a su ejército
en la fracasada defensa. Su territorio sería anexado finalmente gracias al matrimonio por
exogamia y se mantuvo el nombre durante la dominación Inca.21

Panorámica de la Laguna de
Yahuarchocha
Yahuarcocha o Lago de Sangre, donde los
Incas llevaría a cabo la masacre de los
Quitus, Puruhaes y Caranquis después de
la Segunda Batalla de Tiocajas

La batalla de los Manteño-


Huancavilcas

Expansión del Imperio incaico en tiempos


de Huayna Cápac (1493-1525).

Si la batalla de los Paltas y Cañaris


desarrollada en el sur de Ecuador cerca de
las ciudades de Loja y Cuenca
respectivamente terminaría rápidamente.
Y por otro lado la resitencia de los
Puruhaes, Caranquis y Quitus, alrededor
de lo que sería la ciudad de Quito duraría
cerca de quince años. Los indígenas que
ocupaban el territorio del litoral
ecuatoriano que incluye el Golfo de Guayaquil, el Río Guayas, la cuenca del río y las
costas de Manabí lograrían defenderse y resistir la conquista inca en tres ocasiones.21

La primera batalla se dio justo a penas después de que los Cañaris firmaron el acuerdo
de paz y prometían la sumisión pacífica. Por la cercanía geográfica entre Cuenca y
Guayaquil, Tupac Yupanqui había enviado unos emisarios (a manera de diplomáticos)
que inicialmente fueron recibidos amablemente por las culturas Manteño Huancavilca
pero, antes de su regreso, fueron soprendidos por guerreros que los asecharon y
mataron, quedando la opción pacífica que había funcionado con los Cañaris descartada.
Esto ocasionó la reacción de los incas y terminó provocando la segunda batalla que
estaría liderada por el nuevo Inca Huayna Capac quien alistó un ejército de orejones y
empezó la invasión. Todo esto después de haber construido el fuerte en territorio
Cañari, de lo que ahora son de las pocas ruinas incas que existen en Ecuador: Inga Pirca
y Pumampungo.21

En la segunda batalla, la resistencia de los manteño-huancavilca logró imponerse


aunque no se sabía por cuanto tiempo más puesto que los Incas ya ocupaban territorios
muy cercanos que lograron abastecer. Por esta razón ofrecieron como ofrenda a mujeres
de su tribu quienes se presentaron ante el Inca pidiendo paz. De manera similar a como
había funcionado con los Cañaris, según cuenta Gabriel Pino y Roca en sus Tradiciones,
"ya que el Inca, fiel a su promesa, perdonó la vida a todos y sólo decidió reunir a los
culpables y apostrofándoles sus crímenes les hizo tirar suerte, mandando ejecutar al 10
por ciento de ellos para que nadie diga jamás que había tenido preferencias". Esto
compró tiempo a los Manteño Huancavilcas ya que no se acordó condiciones sobre el
control territorial y una tercera batalla era inminente.21

La tercera batalla se dio teniendo como contexto la enfermedad de Huyana Capac y las
primeras campañas militares de uno de sus hijos, Atahualpa quien controlaba
militarmente el norte del Tahuantinsuyo y quería continuar con el control de la costa de
Ecuador, sin embargo, no logró su cometido. Los Incas se encontraban al borde de una
guerra civil, con una crisis de sucesión y también aunque no lo sabían a las puertas de la
conquista española. Por esta razón, se cuenta el fin de la cultura Huancavilca con la
batalla frente a los españoles a través de la muerte de sus dos caciques Guayas y Quil.21

Las otras tribus indígenas y la resistencia frente al incario

Después de estas batallas, el territorio al norte del Tahuantinsuyo no quedaría


asegurado, salvo algunas regiones en los Andes del sur de Ecuador. Por esta razón
Huayna Cápac, alrededor de 1515, tendría que lidiar con muchas rebeliones y deberían
incluso llegar a organizar un ejército de 40.000 hombres para someterlas. Para ello
llevaría a sus hijos Ninan Cuyuchi y Atahualpa, a su lado y dejando en Cuzco a
Huáscar. Lo que prepararía la configuración de la posterior guerra civil. Nunca lograron
controlar a la Amazonía de Ecuador, en especial a los Shuar y los constantes
levantamientos alrededor del Golfo serían desgastantes. Por esta razón el Inca Huayna
Cápac dedicaría gran parte de sus energías a mantener la paz y no logró aumentar el
territorio en la magnitud que si lo hizo su padre. Pasó gran parte de su vida en
Tomebamba por esta razón, al menos los últimos diez años.1

La guerra civil incaica

Artículo principal: Guerra civil incaica


Retrato de Huáscar
Retrato de Atahualpa

Con este contexto empezaría la guerra civil incaica que fue en realidad una guerra de
sucesión al trono puesto que Huayna Capac no dejó claro quien debía ser el siguiente a
la corona y el imperio había crecido hacia el norte donde Atahualpa tenía militares que
le eran fiel, mientras que al sur estaban los partidarios de Huáscar. Se estima que la
guerra empezaría en el año 1529 y se sabe que terminaría con la victoria de Atahualpa
en 1532, pero solamente unas pocas semanas antes de ser tomado capturado y ejecutado
por Francisco Pizarro en Cajamarca. Existen dos versiones del conflicto que se
desprenden de las crónicas: el primero que narra todo el suceso en un solo conflicto y el
segundo que se desarrolló a lo largo de varias batallas de muchos años y que no sería
hasta el final que Huáscar sería capturado. Los hechos favorecerían a Atahualpa puesto
que en el enfrentamiento de Quipaipán, lograrían los generales Chalcuchímac y
Quizquiz apresar al hermano mayor, Huáscar. Todo iniciaría con este último y su orden
a Atahualpa de presentarse en el Cuzco para jurarle lealtad y reconocerle como el Inca.
Desconfiando de las intenciones de Huáscar, Atahualpa ordenó públicamente preparar
el viaje pero complotó en secreto con sus generales para marchar además con tropas al
sur. Hizo caso a Huascar hasta la parte limítrofe de sus territorios donde aún tenía
control, mientras que el resto de su ejército seguía avanzando. De esta manera lograron
reunir 30 mil soldados cruzando el río Apurímac, completamente preparados para la
batalla. Llegarían hasta Villcacunca, a 30 kilómetros del Cuzco. El hermano mayor no
estaría preparado para tal emboscada y saldría a enfrentarlos con 10 mil soldados
mientras reunía refuerzos. No logró ganar el tiempo suficiente puesto que las tropas de
Atahualpa les atacaron en Quipaipán desbocando un enfrentamiento sangriento y los
quiteños resultaron vencedores, puesto que superaban en número y las numerosas
campañas militares del norte les habían granjeado experiencia valiosa. Con este
resultado el trato se invertiría y ahora sería Atahualpa quien en Xauxa llamaría a todos
los orejones y curacas del imperio al someterse. Para mantener el control sería necesario
la pacificación y muchas campañas serían sangrientas, al punto de que en Tomebamba,
capital de los cañaris, se masacraron a 60 mil personas. Esto impidió a Atahualpa lograr
llegar al Cuzco con fuerza e imponerse definitivamente hasta haber diezmado las tropas
de sus enemigos, pudo finalmente emprender la marcha hacia la capital imperial.
Mientras lo hacía se enteró de la llegada de un grupo de extranjeros, que resultaron ser
los conquistadores españoles.3

La conquista española
Los tres viajes de Pizarro
Retrato de Francisco Pizarro

La primera expedición se llevó a cabo en


noviembre de 1524 cuando salió de Panamá con
dirección a Perú con unos 80 hombres y 4 caballos.
Como parte de su expedición le ayudaban Juan de
Salcedo como abanderado, Nicolás de Ribera como
tesorero y Juan Carvallo como inspector. Por otro
lado, Diego de Almagro se quedó atrás
temporalmente porque iba a reclutar hombres,
reunir suministros adicionales y unirse a Pizarro
más tarde, algo que sería determinante en su
historia. El gobernador de Panamá, Pedro Arias
Dávila, aprobó en principio la exploración de
Sudamérica. La primera expedición de Pizarro, sin
embargo, resultó un fracaso, ya que sus
conquistadores, navegando por la costa del Pacífico, no llegaron más allá de Colombia
antes de sucumbir al mal tiempo, la falta de alimentos y las escaramuzas con nativos
hostiles, una de las cuales hizo que Almagro perdiera un ojo de un flechazo. Los
topónimos que los españoles dieron a su ruta, como Puerto Deseado, Puerto del Hambre
y Punta Quemado, confirmando sus dificultades. Temieron posteriores encuentros
hostiles como el que sufrió la expedición en la Batalla de Punta Quemada, por lo que
Pizarro dio por terminada su primera expedición y regresó a Panamá.34

Mapa que muestra la ruta


de la expedición
encabezada por Pizarro
durante la conquista del
Perú, desde el inicio de
su Tercer Viaje, hasta la
llegada al Cuzco.

La segunda expedición
sucedería dos años más
tarde, con los tres
conquistadores Pizarro,
Almagro y Luque.
Iniciaron los preparativos
para una segunda
expedición con el
permiso de Pedro Arias
Dávila quien siendo
gobernador, y preparando
una expedición al norte
de Nicaragua, no quería
inicialmente permitir otra
expedición, ya que había
perdido la confianza en
Pizarro. Sin embargo,
después de insistir, los
tres socios lograron
convencerlo y accedió. El
10 de marzo de 1526
Pizarro partió de Panamá
con dos naves con 160
hombres y varios caballos, llegando hasta el río San Juan que se encuentra en la actual
Colombia. Poco después de llegar, el grupo se separó: Pizarro se quedó para explorar el
nuevo y peligroso territorio de las pantanosas costas colombianas, mientras que el
comandante de la expedición, Almagro, regresó a Panamá en busca de refuerzos. El
Piloto Mayor de Pizarro, Bartolomé Ruiz, siguió navegando hacia el sur y, tras cruzar el
ecuador, encontró y capturó una balsa a vela con nativos de Tumbes. Para sorpresa de
todos, éstos llevaban textiles, objetos de cerámica y algunas piezas de oro, plata y
esmeraldas, convirtiendo los hallazgos de Ruiz en el eje central de esta segunda
expedición. Algunos nativos fueron llevados a bordo del barco de Ruiz para servir de
intérpretes. A continuación zarpó hacia el norte, hacia el río San Juan, y al llegar
encontró a Pizarro y a sus hombres exhaustos por las dificultades a las que se habían
enfrentado al explorar el nuevo territorio. Pronto Almagro navegó hacia el puerto
cargado de suministros y un refuerzo de al menos ochenta reclutas que habían llegado a
Panamá desde España con espíritu expedicionario. Los hallazgos y las excelentes
noticias de Ruiz junto con los nuevos refuerzos de Almagro animaron a Pizarro y a sus
cansados seguidores. Decidieron navegar de vuelta al territorio ya explorado por Ruiz y,
tras una difícil travesía debido a los fuertes vientos y corrientes, llegaron a Atacames, en
la costa ecuatoriana. Allí entraron comida y vieron que los indígenas llevaban algunas
joyas de oro. Sin embargo sus dificultades eran patentes: nada menos que unos 180
españoles habían fallecido hasta ese momento, desde que empezaran los viajes de
Pizarro. Fue en Atacames donde se produjo la llamada “Porfía de Atacames”, entre
Almagro y Pizarro. Ella se originó cuando Almagro reprendió severamente a los
soldados que querían volver a Panamá, calificándoles de cobardes, ante lo cual
reaccionó Pizarro defendiendo a sus hombres, pues él también había sufrido con ellos.
Ambos capitanes empezaron a discutir agitadamente y todo escaló llegando incluso a
sacar sus espadas. Se hubieran batido en duelo si no fuese porque Bartolomé Ruiz,
Nicolás de Ribera y otros lograron separarlos. De esta forma empezaron los
preparativos para lo cual regresaron a Panamá y Pizarro logró reunir tres naves a las que
proveyó con todo lo necesario para realizar la “entrada” definitiva al Perú.34

La tercera expedición sucedería alrededor de abril de 1528, cuando zarparon con destino
a las costas de Sudamérica y llegaron a la región noroccidental peruana de Tumbes. Este
lugar se convirtió en el primer éxito que los españoles tanto habían deseado. Fueron
recibidos con una calurosa bienvenida de hospitalidad y provisiones por parte de los
Tumpis, los habitantes locales. En días posteriores, dos hombres de Pizarro, Alonso de
Molina y Pedro de Candia, reconocieron el territorio y ambos, por separado, informaron
de las riquezas de la tierra, incluidos los adornos de plata y oro alrededor de la
residencia del jefe y las hospitalarias atenciones con las que fueron recibidos por todos.
Los españoles también vieron por primera vez la llama peruana, a la que Pizarro
llamaba "pequeños camellos". Pizarro siguió recibiendo los mismos relatos sobre un
poderoso monarca que gobernaba las tierras que estaban explorando. Estos hechos
sirvieron como prueba para convencer a la expedición de que la riqueza y el poder
mostrados en Tumbes eran un ejemplo de las riquezas del territorio peruano. Los
conquistadores decidieron regresar a Panamá para preparar la expedición final de
conquista con más reclutas y provisiones. Sin embargo, antes de partir, Pizarro y sus
seguidores navegaron hacia el sur a lo largo de la costa para ver si encontraban algo de
interés.34

La batalla en la Isla de Puná

Artículo principal: Batalla de Puná


Los españoles transportados en una balsa a la Isla de Puná

En 1531, Pizarro desembarcó de nuevo en las costas cercanas a Ecuador, en la provincia


de Coaque y en la región de las esmeraldas, donde buscó oro, plata y esmeraldas que
luego envió a Almagro. Este último se había quedado en Panamá para reunir más
reclutas. Sebastián de Belalcázar no tardó en llegar con 30 hombres. Aunque el
principal objetivo de Pizarro era entonces zarpar y atracar en Tumbes como su
expedición anterior, se vio obligado a enfrentarse a los nativos puneños en la Batalla de
Puná, dejando tres o cuatro españoles muertos y muchos heridos. Poco después,
Hernando de Soto, otro conquistador que se había unido a la expedición, llegó con 100
voluntarios y caballos para ayudar a Pizarro y con él navegó hacia Tumbes. Sin
embargo al llegar se dieron cuenta de que el lugar estaba desierto y destruido. Los dos
conquistadores supusieron que los colonos habían desaparecido o muerto en
circunstancias turbias. Los caciques les explicaron que las feroces tribus de punianos les
habían atacado y saqueado el lugar. En Puná en cambio, Pizarro se enteró de la historia
de Alonso de Molina y su ejército que habían quedado entre los indígenas durante la
segunda expedición. La noticia contaba que intentando huir de los tumbesinos,
terminaron en la isla Puná, donde lo apresaron. Logró ganarse la confianza de los
habitantes de la isla y lo convirtieron en su caudillo para que pelee contra los chonos y
tallanes. Logró defenderse en varias peleas hasta que en una de ellas fue sorprendido y
asesinado por los chonos.4

La captura de Atahualpa

Artículo principal: Captura de Atahualpa

Pizarro
apoderándose del Inca de PerúJohn Everett Millais. Representación idealizada
perteneciente al romanticismo pictórico.

Mientras tanto, Atahualpa se encontraba en Cajamarca, donde esperaba que le trajeran


al cautivo Huáscar mientras se llevaba a cabo la guerra civil incaica. Oyó rumores de
que un extraño grupo de 160 extranjeros se adentraba tierra adentro (saqueando y
pillando a su paso), pero lo cierto es que se sentía seguro, ya que estaba rodeado por
varios miles de guerreros veteranos. Cuando los españoles llegaron a Cajamarca el 15
de noviembre de 1532, Atahualpa aceptó reunirse con ellos al día siguiente. Mientras
tanto, los españoles habían visto por sí mismos las riquezas del Imperio Inca decidieron
intentar capturar al Emperador. La misma estrategia le había funcionado a Hernán
Cortés unos años antes en México.5
Pizarro había ocupado una plaza en Cajamarca. Colocó sus cañones en un tejado y
escondió a sus jinetes y soldados de infantería en los edificios que rodeaban la plaza.
Atahualpa les hizo esperar el día 16, tomándose su tiempo para llegar a la audiencia
real. Finalmente, apareció a última hora de la tarde, en una litera y rodeado de muchos
nobles incas importantes. Cuando Atahualpa apareció, Pizarro envió al padre Vicente de
Valverde a reunirse con él. Valverde habló con el Inca a través de un intérprete y le
mostró un breviario. Tras hojearlo, Atahualpa tiró el libro al suelo con desdén.
Valverde, supuestamente enfadado por este sacrilegio, pidió a los españoles que
atacaran. Al instante, la plaza se llenó de jinetes y lacayos que masacraron a los nativos
y se abrieron paso hasta la litera real.5

El rescate de Atahualpa por Carlos Baca


Flor. El inca indica la cantidad de oro y plata «hasta donde alcanza su mano».

De esta manera, los soldados y nobles incas fueron cogidos completamente por
sorpresa. Los españoles contaban con varias ventajas militares desconocidas en los
Andes. Los nativos nunca habían visto caballos y no estaban preparados para resistir a
enemigos montados. Aunque aprendería rápido por lo que posteriormente intentarían
hacer hoyos en el suelo como trampas de caballos durante los últimos conflictos. Sin
embargo, armaduras españolas los hacían casi invulnerables a las armas nativas y las
espadas de acero atravesaban fácilmente las armaduras nativas. Los cañones y
mosquetes, disparados desde los tejados, hicieron llover truenos y muerte sobre la plaza.
Los españoles lucharon durante dos horas, masacrando a miles de nativos, incluidos
muchos miembros importantes de la nobleza inca. Los jinetes abatieron a los nativos
que huían por los campos de los alrededores de Cajamarca. Ningún español murió en el
ataque y el emperador Atahualpa fue capturado.5

Una vez que el cautivo Atahualpa comprendió su situación, aceptó un rescate a cambio
de su libertad. Ofreció llenar una gran sala una vez con oro y dos veces con plata y los
españoles accedieron rápidamente. Pronto se trajeron grandes tesoros de todo el
Imperio, y los codiciosos españoles los rompieron en pedazos para que la habitación se
llenara más lentamente. Sin embargo, el 26 de julio de 1533, los españoles se asustaron
ante los rumores de que el general Quitu-Cara Rumiñahui se encontraba en las
inmediaciones y ejecutaron a Atahualpa, supuestamente por traición al incitar a la
rebelión contra los españoles. El rescate de Atahualpa fue una gran fortuna: sumó unas
13.000 libras de oro y el doble de plata. Lamentablemente, gran parte del tesoro
consistía en obras de arte de incalculable valor que fueron fundidas.5

Almagro se une a la expedición

Mientras todo esto sucedía, Diego de Almagro que se encontraba en Panamá, decide
integrarse y emprende viaje a Sudamérica. Llegaron pues a las costas de Manabí (donde
Almagro crearía después Portoviejo) con un total de seis barcos. El 20 de enero de
1533, Francisco Pizarro había recibido a otros mensajeros enviados desde San Miguel
de Tangarará, avisándole de tal arribo. En total encallaron tres barcos grandes desde
Panamá con Almagro liderando a un total de 120 hombres. Las otras tres carabelas
venían desde Nicaragua pero con solo 30 hombres más. Llegaron además caballos y
municiones. Con esto empezaba una nueva etapa dentro de la caída del incario:
capturado Atahualpa y con refuerzos los españoles la situación se veía mucho más
favorable para estos últimos. Francisco Pizarro además de las presiones bélicas también
debía encarar dificultades financieras puesto que todos estos refuerzos se pagarían en
todos los rubros como los fletes, comida, recompensas. Dependía del éxito de su
empresa para que más gente se una.6

La traición de los Cañaris y la muerte de Huáscar y Atahualpa

Nobles Cañaris en la esquina inferior izquierda durante el Corpus Christi en el Cuzco,


siendo recompensados por su alianza con los españoles

Según las dos versiones distintas de la guerra civil del incario la muerte de Huáscar
ocurrió, o al inicio de la misma solo en la única batalla, o en la versión ampliada
sucedería su muerte al final de la serie de batallas. Sin embargo, en ambas su muerte es
atribuida a su hermano, que temiendo que por traición se una a los españoles y sea
liberado, ordenó su ejecución en Andamarca. Se cuenta de que sus restos fueron
lanzados al río Yanamayo. Mientras tanto los conquistadores después de tomar el tesoro
del rescate, mataron de todas maneras a Atahualpa, sin antes intentar convertirlo al
catolicismo y juzgándolo por haber tirado una biblia al suelo. Sus tropas al ver lo que
estaba sucediendo reaccionaron e intentaron evitarlo sin éxito pues fue ordenado su
muerte por Pizarro en medio de la plaza de Cajamarca con la pena del garrote. Muerto
Atahualpa, terminaría la dinastía de los Incas, aunque existían varios hijos de él, uno de
ellos Francisco de Atahualpa quien sería educado por Fray Jodoco Ricke que llegaba a
las costas en el barco de Pedro de Alvarado. Hasta mientras, Francisco Pizarro decidió
nombrar a otro Inca, hijo de Huayna Capac: Túpac Hualpa. Él sería conocido por los
cronistas como Toparpa y gobernaría como un títere, reconociéndose como vasallo del
Rey de España.5

A pesar de esto, todas las tropas de Atahualpa que habían estado listas para la guerra
civil con Huascar todavía no habían sido neutralizadas, y Pizarro temía que estaban
siendo espiados y que un general Chalcuchímac enviaba informes a los ejércitos.
Partiendo desde Cajamarca con dirección al Cuzco Diego de Almagro llegaría
finalmente y se uniría a los ejércitos españoles. Se presentaría a un campamento de
Pizarro y seguirían caminando hasta donde se encontraba Hernando de Soto. De esta
forma ya se encontraban juntos y listos para la toma del Cuzco. Durmieron en
Jaquijahuana (Sacsahuana) el 12 de noviembre de 1533. Mientras se dirigían allá, los
cañaris que habían sido conquistados por Tupac Yupanqui ofrecieron apoyo a los
españoles por lo que la suerte de los conquistadores no podría estar mejor: el Inca
muerto, los refuerzos llegaron y nuevas alianzas se materializaban. Los cañaris que
después de la invasión de Túpac Yupanqui fueron esclavizados por los incas, buscaron
liberarse a partir de la llegada de los españoles. De esta forma se daría el enfrentamiento
y captura de Chalcuchímac a quien mataron en la hoguera. El cura Valverde que fungió
como intérprete intentó persuadir al capitán inca para que se convierta al cristianismo
sin éxito, pues el líder indígena empezó a convocar a Pachacámac para que a través del
capitán Quizquiz lo ayude. Murió no obstante quemado vivo en la plaza de Jaquijahuana
el 12 de noviembre de 1533.6

Almagro funda Santiago de Quito


Iglesia de la Balbanera, fundada el 15
de agosto de 1534. Está ubicada cerca
de la Laguna de Colta en la Provincia
de Chimborazo, cerca de lo que sería
Santiago de Quito.

Así las cosas, la salud del imperio


incaico se vería amenazada sin
embargo la conquista no estaría lista
aún, puesto que las huestes de
Atahualpa todavía no habían sido
vencidas y los generales Rumiñahui y
Quizquiz debían ser enfrentados. Para
ello, Pizarro decidió continuar con su marcha a Cuzco para tomar la ciudad principal
pero envió a Diego de Almagro al norte para asegurar el resto del territorio y también
porque temía que Pedro de Alvarado, el conquistador de Centroamérica se haga de esa
región y la conquiste, ahora que el imperio estaba débil. También envió a Sebastián de
Belalcázar a San Miguel con el mismo fin. Siguiendo más al norte, Almagro llegaría al
encuentro de Sebastián de Belalcázar en San Miguel de Tangarará (Piura). Partieron
rumbo a Quito frente a un total de 200 soldados. Cuando ya se encontraban en territorio
del Actual Ecuador y pensando en un posible enfrentamiento con Alvarado, Almagro
fundó el 15 de agosto de 1534 la ciudad de Santiago de Quito, cerca de lo que ahora es
Riobamba, en la llanura conocida como Liribamba. Ahí se había encontrado un antiguo
campamento de la confederación militar de los Quitu, Puruhaes y Caranquis en sus
enfrentamientos contra Huayna Capac.7

Junto al conquistador Belalcázar se enfrentaron a los indígenas que estaban liderados


por los generales que aún no se rendían. A Rumiñahui lo persiguieron a lo largo de
todos los valles de los andes de Ecuador camino hacia el norte. Para ello la ayuda de los
Cañaris fue muy importante puesto que les mostraron los caminos para hacer
emboscadas a los campamentos de Rumiñahui, además les permitieron esquivar las
trampas para caballos que hacían las huestes del general atahualpista. Se llevó a cabo la
sangrienta Batalla de Tiocajas, sería la tercera de una serie de enfrentamientos por el
control del territorio del actual Ecuador y las primeras dos fueron libradas ante los
incas. Sin embargo con esta ya se lograría definir la soberanía. Los Cañaris que no se
involucraron en mayores guerras contra los incas puesto que buscaron un acuerdo de
paz, se envalentonaron ahora con los conquistadores y fueron las tropas hispano-cañaris
las que lograron romper a las tropas de Rumiñahui desbaratando el cerco que habían
diseñado para mantener la posición y poniéndoles en una posición muy vulnerable ante
la caballería liderada por Belalcázar. Se libraron varias batallas, una en Riobamba, otra
en Pancallo, cerca de Ambato. Mientras esto ocurría se registra una erupción del volcán
Tungurahua en julio de 1534 lo que desmoralizó aun más a las tropas indígenas. Al ver
que era imposible detener la avanzada de los conquistadores, Rumiñahui famosamente,
quemó la ciudad de Quito puesto que prefería verla en cenizas antes que caer en manos
de los ambiciosos conquistadores. La abandonó, se llevó sus riquezas, parte de las
propiedades de Atahualpa se encontraban ahí puesto que se conoce que tenía tierras en
la región de Auqui, que en la actualidad es Cumbayá. Mató además a las acllas o
vírgenes del Sol para que no se las lleven los españoles. Cuando entró Belalcázar la
encontró desolada y fue un golpe para el conquistador puesto que de la recompensa
también dependía el éxito de la empresa y poder reclutar a más personas en el futuro. 7

La Tercera Batalla de Tiocajas


Ataque en las llanuras de Riobamba.

Acuerdo entre Almagro y Alvarado


Pedro de Alvarado Diego de Almagro

Después de esto, Almagro y Belalcázar bajarían al valle de Luribamba, donde había


estado los fuertes militares Quitus para reunirse ahí con Pedro de Alvarado quien había
llegado a las costas de Ecuador con todo el ejército, caballos, municiones y religiosos.
Entre este último grupo se encontraba el fraile belga Jodoco Ricke quien tendría un gran
papel en las reducciones de Quito enseñando a los indígenas artes y convirtiéndose en el
procurador personal de Francisco de Atahualpa, hijo del Inca al que por su procedencia
noble lo educaría, puesto que Ricke tenía también procedencia nobiliaria. De esta
manera se buscaba replicar la educación que se brindaba a las familias nobiliarias de
Europa. Además ayudaría a integrarlo dentro de la monarquía española como súbdito y
actaría en algunas ocasiones como pacificador de los levantamientos indígenas. Los
ejércitos entraron en Moche y se encontrarían Alvarado con Almagro y Belalcázar. Al
darse cuenta de que llegaba tarde a la conquista y que no iba a poder hacer frente al plan
ya ejecutado de Pizarro, decidió llegar a un acuerdo. Para ello se quedó negociando
Diego de Almagro mientras Sebastián de Belalcázar partiría al norte a fundar la ciudad
de Quito. El acuerdo se llevaría a cabo en la ciudad de Santiago de Quito que había sido
recién fundada por Almagro para tener precedencia en el derecho indiano sobre la tierra
ocupada. Alvarado por su parte cedió la fundación y vendió parte de lo que había traído
como parte de la empresa que incluía sus barcos, esclavos, caballos y armas. Al inicio
Almagro se mostraba reacio y poco firme en la negociación pero llegó a un acuerdo
muy beneficioso de adquirir todo eso por solo 100 mil pesos. Alvarado regresaría a
Guatemala, firmando una escritura el 26 de agosto de 1534. Una vez se acabó el
acuerdo, Almagro despoblaría la ciudad de Santiago de Quito para dar cabida a la
fundación de las nuevas ciudades de San Francisco de Quito y Santiago de Guayaquil.
Como líder de la caballería y con gran presencia fundaría Sebastián de Belalcázar
ambas ciudades con disposición de Diego de Almagro. Además este último fundaría
San Gregorio de Puerto Viejo, en la costa por donde había encallado Pedro de Alvarado
enviando a uno de sus capitanes, Francisco Pacheco desde San Miguel de Piura el 12 de
marzo de 1535. Se adelantaría de esta forma a Pedro de Puelles quien había sido
enviado por Belalcázar con el mismo fin.6

Fundación de San Francisco de Quito


"Q
uito", obra del pintor Rafael Salas a mediados del siglo XIX.

La fundación de Quito por segunda ocasión se daría en medio de la visita de Alvarado


pues al tener varios frentes: poblaciones indígenas, conquistadores que competían y un
ejército que buscaba la recompensa, las maniobras y coordinación debía ser ágil. Se
apresuró Almagro a fundar, después del acuerdo con Alvarado, la ciudad de San
Francisco de Quito, en honor a Francisco Pizarro. De esta forma evitó aparecer como un
conquistador rebelde, una imagen que no sería fácil mantener puesto que las diferencias
con Pizarro aumentarían con el pasar de los días y desembocarían en las guerras civiles
entre los conquistadores. Esta segunda fundación fue el 28 de agosto de 1534 a través de
una acta que sería firmada en la misma ciudad de Santiago de Quito antes de su
despoblamiento para que luego sea Belalcázar quien tome posesión de la ciudad
mientras neutralizaba a Rumiñahui. Por esta razón, el líder de las caballerías que se
había autonombrado teniente gobernador de Quito en una carta debía materializarlo para
lo cual marchó hacia Quito para enfrentar a Rumiñahui definitivamente. Se dirigió a
Pillaro y envió al capitán Luis de Daza para capturar al general quien se conoce se
encontraba en Muliambato. Lo apresaron finalmente en la laguna al sur de Píntag y lo
asesinaron. Se desconoce cómo terminó su vida. Por otra parte mientras esto sucedía, la
crisis en los indígenas era latente y el general Quizquiz había sido asesinado por sus
capitanes lo que causó la dispersión de su ejército. Una vez neutralizado el ejército
atahualpista del norte procedió a la fundación de San Francisco de Quito el 6 de
diciembre de 1534 que dice:7

Por tanto que él, en nombre de su Majestad o del dicho señor Gobernador don Francisco
Pizarro, por virtud de los poderes que su señoría tiene como su Teniente General de
Gobernación e Capitán General, funda e fundó otro pueblo en el sitio e asiento donde
está el pueblo que en lengua de indios se llama "Quito".

En la fundación de la ciudad se contaba con un total de 203 vecinos que incluía a


Belacázar también. Empezaron con la delineación de la nueva ciudad siguiendo con el
clásico damero y la arquitectura inspirada en el sur de España. Se entregó un solar a
cada dos habitantes y sus primeros alcaldes fueron Diego de Tapia y Juan de Ampudia y
uno de los más importantes regidores fue Pedro de Puelles.7

Fundación de Santiago de Guayaquil


Santiago de Guayaquil por Ernest Charton, siglo XIX.

Por otro lado, la fundación de la ciudad de Santiago de Guayaquil tardaría un poco más
por los varios asentamientos que se necesitó hasta encontrar su lugar definitivo. Tener control sobre el
Golfo de Guayaquil, desde la resistencia Huancavilca ante Huayna Capac, la derrota de Pizarro en la isla
Puná y con los continuos alzamientos de los Chonos fue siempre una tarea difícil. Por esta razón se
registra un total de cinco asentamientos de la ciudad que duró desde 1534 a 1547. Según la Cédula Real
del 4 de mayo de 1534, las fundaciones que hacían los conquistadores debían cumplir con ciertas
condiciones caso contrario se debería trasladar a otra localidad a las ciudades. Santiago de Quito sería
despoblada para la fundación de la nueva ciudad de Santiago ahora en la Costa con el fin de facilitar la
logística requerida, de manera similar a Puerto Viejo, ya que las provisiones y refuerzos para la conquista
dependían de una comunicación ágil con Centroamérica. Además la ciudad de San Miguel fundada en
Paita quedaba demasiado distante y se necesitaba controlar el golfo, el río y su cuenca como sector
estratégico. Por esta razón, Belalcázar marchó hacia el río Guayas y se asentó en un lugar cerca de lo que
ahora es el río Yaguachi, en la provincia de Babahoyo. Tuvo el nombre de Santiago de Amay y sería
fundada en 1535. Fue asaltada e incendiada por los Chonos por lo que tuvo que ser asentada un año más
tarde en Santiago de la Culata, solo para ser nuevamente invadida desde el norte y sur por una alianza
militar entre los Chonos y Punáes. Dos años más tarde en 1537 sería fundada como Santiago de la Nueva
Castilla cerca de la población Huancavilca que eran menos violentos, sin embargo fueron invadidos
nuevamente y además por los problemas de las enfermedades tropicales tuvieron que asentarse una vez
más, ahora si la definitiva en Guayaquile 1543. Desde entonces se conoce a esta ciudad como Santiago de
Guayaquil fundada oficialmente por Francisco de Olmos el 6 de abril de 1547. Después el 25 de julio del
año de 1547, día del patrono de la ciudad el Apóstol Santiago, atracaron en las Peñas y unos cerros que
ahora se conocen como Cerro Santa Ana y Cerro del Carmen. Las campañas militares de Sebastián de
Belalcázar continuarían hacia el norte donde fundaría otra ciudad con el mismo nombre, esta vez Santiago
de Cali, y posteriormente fundaría Popayán. Era común que las ciudades sean fundadas en honor a este
apóstol como ocurrió en muchas otras ciudades como Santiago de Chile o también la ciudad de Santiago
de León de Caracas.1

LAS CRÓNICAS
DE LA CONQUISTA
DEL ECUADOR

ALUMNA:
BRITHANY AHYLIN YEPEZ GALARZA

GRADO:
5TO “A”

DOCENTE:
LCDA. GRACE QUIMIS
Ventajas: Por la evangelización llegó la religión católica y
por el desarrollo llegaron nuevas tecnologías y métodos de
agricultura, minería, etcétera.

Desventajas: Se deterioraron las civilizaciones indígenas y


opacaron creencias y tradiciones.

VENTAJAS

- Se generó una mezcla cultural masiva así como también mestizaje étnico.

- Se dio inicio a la aceleración del desarrollo social y tecnológico del continente.

- Creación de nuevas rutas comerciales

- Expansión de un solo idioma mayoritario en el continente, el español.

DESVENTAJAS

- Los españoles se llevaron gran parte de la riqueza mineral del continente

- Las comunidades indígenas fueron masacradas, algunas etnias al punto de la


desaparición total.

- Introdujeron enfermedades al continente, provocando la muerte de los nativos.

- Se implemento un sistema esclavista de personas.

- Desaparición de los cultos autoctonos

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